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Etiqueta: comunidad afrodescendiente

23 de agosto, Día Internacional del Recuerdo: de memoria y homenaje a las víctimas de la trata de personas esclavizadas y la abolición de la esclavitud

Por CCBEEM

Este 23 de agosto desde hace 29 años en el mundo se conmemora el Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolición establecido por la UNESCO en 1997.

Es un día para recordar la rebeldía contra la esclavización porque las Naciones Unidas lo declaró para recordar la sublevación de personas esclavizadas ocurrida en Saint-Domingue (hoy Haití y República Dominicana) en la noche del 22 al 23 de agosto de 1791.

Se ha convertido en un día de memoria de todas las acciones emancipatorias para no olvidar – y para reparar – lo que las mismas Nacionales Unidas acaban de ratificar en Asamblea General como «el mayor crimen de la humanidad» este año.

Así han conmemorado esa Memoria los Embajadores y Embajadoras del Mar

Los resultados científicos de la investigación en las expediciones Galeones y Otras Embarcaciones abren paso a una nueva etapa del proceso de integración de esa nueva historia a la cultura de la zona, del país y del mundo. La etapa está caracterizada por la reafirmación del carácter de Sitios de Memoria que venían adquiriendo los dos sitios en Cahuita y su Parque Nacional.

Tal criterio ha sido reafirmado en el proceso de elaboración de los fundamentos del Plan de Manejo por la consultora Agathos (Julio, 2025) a partir de una propuesta comunitaria para que los sitios arqueológicos de patrimonio cultural subacuático de las dos embarcaciones esclavistas se consignen como Sitios de Memoria.

Debido a que las dos embarcaciones de los naufragios en el PNC están asociadas directamente con el Tráfico Transatlántico de Personas Esclavizadas, ese Patrimonio Cultural Subacuático (PCS) pasa a formar parte del concierto mundial de Sitios de Memoria de las personas africanas víctimas de ese episodio de la historia mundial y de la de Costa Rica en particular.

Es a partir de la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia realizada del 31 de agosto al 7 de septiembre de 2001 en Durban, Sudáfrica que se acuerda globalmente la relevancia y el compromiso con el abordaje del tráfico.

Como señala la Declaración de Durban: “Reconocemos que la esclavitud y la trata de esclavos, incluida la trata transatlántica, fueron tragedias atroces en la historia de la humanidad no solo por su barbarie abominable, sino también por su magnitud, su carácter organizado y, especialmente, por la negación de la esencia de las víctimas. Asimismo, reconocemos que la esclavitud y la trata de esclavos constituyen un crimen contra la humanidad y siempre debieron haberlo sido, en particular la trata transatlántica, y se encuentran entre las principales fuentes y manifestaciones del racismo, la discriminación racial, la xenofobia y la intolerancia conexa.” (Declaración de Durban, 2001, párr. 13)

El comercio transatlántico de esclavos significó la mayor y más concentrada deportación forzada de seres humanos durante más de cuatro siglos. Esta tragedia ha tenido consecuencias incalculables, cuyas implicaciones económicas, psicológicas, sociales y políticas perduran hasta nuestros días, como reconoce la UNESCO en Legados de la Esclavitud: Un libro de recursos para administradores de sitios e itinerarios de memoria (2018).

La responsabilidad compartida de recordar, incluyendo el derecho de la población a saber, a documentar e investigar, a contar la propia historia y guardar la memoria de la herencia africana que emergió de ese flagelo debe ser parte del manejo de los sitios. Es indispensable porque ese accionar comunitario integra su contribución al enriquecimiento de la cultura local y universal en el concierto del manejo de los recursos de los territorios, en este caso el de una zona protegida.

Para ello, la preservación de la memoria de la historia de la esclavización y la memoria de la liberación de las cadenas de las esclavitud impregnada en el patrimonio cultural tangible (los artefactos de las embarcaciones esclavistas en el fondo del mar en el Parque), hasta el patrimonio intangible que se expresa en las huellas de la historia de la esclavización en general, de los acontecimientos de los dos naufragios en el PNC y de la liberación de la esclavitud en la cultura de nuestro pueblo afro descendiente, es imperante.

El derecho a saber, recordar y a honrar a las víctimas de ese gran flagelo de la historia se concreta en la memoria de los africanos y africanas que vinieron en esos barcos cuando se trata del Plan de Manejo del patrimonio cultural subacuático que ahí se encuentra. No se trata de la memoria de las embarcaciones y sus artefactos por ser ellos los restos arqueológicos tangibles sobre los acontecimientos, sino de la memoria de las víctimas del tráfico.

Los sitios de las dos embarcaciones en Cahuita ya son Sitios de Memoria: Ejemplos

Prácticamente desde 2019, cuando la hipótesis de los barcos esclavistas daneses pasó a ocupar un lugar de primer orden en la investigación, los Embajadores y Embajadoras del Mar conjuntamente con las expresiones locales afrodescendientes en los Parades anuales cada 31 de agosto en conmemoración, en festivales locales como los de ASOPESCAHUI “Fishing Roots”, en seminarios, conferencias, reuniones, visitas a escuelas y colegios y acuerdos con la cogobernanza del Parque, etc., comenzamos a tratar las visitas a los dos lugares como Sitios de Memoria.

Ejemplos de ello:

  1. Minutos de Silencio en Visitas a los Sitios

La cultura de respeto y memoria de los dos sitios arqueológicos había sido instalada en las actividades de visitaciones y de investigación del CCBEEM con arqueólogos internacionales y la comunidad. Y es que cada vez que realizaban visitas a los lugares, los embajadores y embajadoras del mar realizaban una ceremonia de un minuto de silencio por las víctimas del Tráfico Transatlántico de Personas Africanas Esclavizadas. Desde siempre, fuese con arqueólogos, comunidad, visitantes o turistas culturales, los Embajadores y Embajadoras del Mar desarrollaron un minuto de silencio antes o después de la visita a los sitios, en memoria de las personas víctimas del TTE

Un ejemplo es el de la filmación de la visita de una delegación de arqueólogos y periodistas daneses en el 2024 a los lugares para filmar el descubrimiento de la identidad de la ascendencia de uno de los africanos y africanas del desembarco de los dos barcos esclavistas, Miguel Maroto en 1710.

  1. Dos libros de literatura de memoria, imaginaros y datos

María Suárez Toro ha elaborado dos libros publicados por la Universidad de Costa Rica, en los que el personaje narrador literario “Tona Ina, la Luz Marina el Mar Caribe” ha colocado los sitios como patrimonio cultural intangible de memoria.

  1. Ceremonia africana de Libation en los sitios

En 2021, aunque todavía no se conocía científicamente la identidad de las embarcaciones, su carácter esclavista ya se había convertido en la hipótesis principal, lo que les otorgó un carácter y un tratamiento como posibles sitios de memoria del flagelo del Tráfico Transatlántico de Personas Esclavizadas. Por ello, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) promovió, junto con nosotros y las autoridades comunitarias y gubernamentales de Cahuita, la Ceremonia de Libation Africana en los sitios arqueológicos en el PNC.

La ceremonia de libation africana —ritual de ofrenda de un trago a las deidades ancestrales— fue realizada en el Sitio de las Anclas y los Cañones, en el Parque Nacional Cahuita, el 31 de agosto de 2021 —Día Internacional de las Personas Afrodescendientes— para honrar la memoria de personas africanas esclavizadas que pudieron haber naufragado en el viaje o en naufragios de barcos esclavistas frente a las costas del Caribe, 300 años atrás.

El evento estuvo dirigido por el rey Akwamu de Ghana, Odeneho Kwafo Akoto III, cuya comitiva realizó una ofrenda floral en el mar y esparció licor como ofrenda a las deidades africanas. El buceador scuba, embajador del Mar Kevin Rodríguez Brown, del Centro Comunitario de Buceo, descendió hasta el gran ancla que yace en el fondo del mar como memoria de los acontecimientos. El buzo, afrodescendiente y bribri, llevaba dos botellitas que fueron llenadas con agua del lugar y posteriormente entregadas al rey para llevar a Ghana, como señal de la conexión que vino por el mar. Adicionalmente, el rey recibió una caja de madera con una réplica del ancla para llevar a su país. Junto a la población e invitados especiales, la comitiva del rey fue llevada al lugar en una memorable procesión compuesta por 12 embarcaciones de pescadores y pescadoras de Cahuita, organizadas por la Asociación de Pescadores de Cahuita (ASOPESCAHUI). Decoradas con flores y coloridas bombas de aire, las embarcaciones acompañaron el ritual. Han sido los pescadores y sus familias, asentados en Punta Cahuita, los guardianes históricos de las anclas, cañones, miles de ladrillos y otras piezas que se encuentran en el lugar. El evento se realizó de 10:30 a. m. a 3:00 p. m. en las instalaciones del Centro de Facilidades Turísticas, ubicado frente al mar, en la entrada del Parque Nacional Cahuita. Desde ese día, además de haberse convertido ya localmente en un sitio de memoria, el lugar quedó nacional y globalmente grabado en la memoria y consagrado en la historia del Tráfico Transatlántico de Personas Esclavizadas como un sitio de memoria.

  1. Exposición 2022: “Caribe Sur: cuna de una cultura arqueológica comunitaria en Costa Rica”.

La iniciativa nació en junio del 2022 cuando la UNESCO le propuso al CCBEEM elaborar una exposición comunitaria porque “UNESCO reconoce que en la costa Caribe de Costa Rica se registra la existencia de una cantidad considerable de sitios arqueológicos sumergidos, y un gran liderazgo por parte de asociaciones locales y de jóvenes de la comunidad y en los últimos años Costa Rica ha avanzado en su compromiso con la Convención 2001 sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático. Fue organizada por el Centro Comunitario de Buceo Embajadoras/es del Mar (CCBEEM) con las comunidades de la zona por iniciativa y aporte de la Oficina Multipaís de la UNESCO en San José, con financiamiento de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y de la Embajada de España y la colaboración del UNFPA (Fondo de Población de Naciones Unidas, Sede del Caribe de la Universidad de Costa Rica, de la Asociación de Desarrollo de Cahuita (ADI) y del Museo Nacional de Costa El evento buscó honrar a las personas de la comunidad que han custodiado el patrimonio cultural subacuático y a las poblaciones que son herederas directas de este legado y se enmarcó en el Decenio Internacional para Afrodescendientes (2015-2024) y el Decenio de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible (2021-2030) en un proceso de empoderamiento de la juventud buceadora del Caribe en la creación del mundo sostenible. Fue parte del compromiso de la Agenda 2030, principalmente en el alcance de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que en particular buscan la protección y la comprensión del patrimonio cultural y su contribución a la cohesión social, la mejora de las oportunidades económicas y la resiliencia de las comunidades. La iniciativa contribuyó a profundizar la integración del conocimiento sobre el patrimonio cultural subacuático en la consciencia y experiencia cultural de la zona, generando mayor conocimiento acerca del valor y significado de este patrimonio para la cultura e historia local y nacional.

Realizada en la Casa de la Cultura del Calypso en Cahuita, ha permanecido en su sala de historia y cultura desde entonces, siendo visitada constantemente por grupos de estudiantes, visitantes y turistas guiados por los Embajadores y Embajadoras del Mar.

  1. V Seminario “Saberes, Quehaceres y Deberes …”

Un acuerdo de dicho Seminario realizado el 2019 en la Casa de la Cultura del Calypso el acordó realizar eventualmente un Taller especial con la arqueóloga independiente, Lic. Ifigenia Quintanilla para valorar los alcances de la creación de una posible iniciativa local del CCBEEM para crear un núcleo comunitario de ICOMOS es el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios), un organismo internacional con un capítulo en Costa Rica, que es el órgano de consulta de la UNESCO sobre patrimonio cultural, como la UICN es al patrimonio natural, investigando que el Grupo de Trabajo de ICOMOS en Costa Rica, al igual que en otros países, reúne profesionales en arquitectura, arqueología, profesores, arqueólogos, investigadores y científicos para desarrollar actividades de protección del patrimonio cultural frente a situaciones de guerra o conflicto y de desastres naturales. Los Blue Shields (Blindajes azul) es el equivalente a la Cruz Roja para los primeros auxilios, pero en este caso dirigidos a la protección del patrimonio de cara a conflictos o desastres naturales.

La Reunión/Taller del CCBEEM con la arqueóloga Lic. Ifigenia Quintanilla realizada el domingo 7 de julio, 2019, el CCBEEM consideró e inició indagaciones sobre el carácter y los alcances de ICOMOS en Costa Rica.

Dado que ya el Centro Comunitario de Buceo ha analizado con pescadores, surfistas y los elder del pueblo de Manzanillo, el impacto del cambio climático y otros factores que afectan la erosión de las playas y su efecto de los naufragios y artefactos en Playa Grande y formas de mitigación desde Rest. Cocolobba y el Centro como sembrar uvas playeras, podemos valorar la creación de los Blindajes Azules en nuestras comunidades juveniles para organizarnos para proteger del cambio climático y otros factores, los recursos arqueológicos que pueden llegar a ser parte del patrimonio eventualmente. El intercambio de misivas entre ICOMOS Costa Rica y el CCBEEM dio como resultado la necesidad de un tiempo de espera para lanzar la iniciativa que fue muy bien recibida por la directora de dicho organismo, quien explicó que su organismo no tiene especialidad en materia de monumentos de patrimonio subacuático. El CCBEEM valoró esperar a tener el dato científico sobre el carácter de los naufragios paralelamente a buscar contar con la experticia local para armar la propuesta de Blues Shields localmente. En reunión con la Lic. Ifigenia Quintanilla ya como directora del Museo Nacional de Costa Rica y en compañía del Lic. Arturo Hernández, Punto Focal de la Convención UNESCO, realizada en noviembre, 2025, las partes valoraron la importancia de retomar la iniciativa Blue Shields, buscando además que algunas personas del CCBEEM se pudiese capacitar en la especialidad para contar con experticia local

El proyecto abierto está a la espera del retorno de la presidenta del CCBEEM actualmente realizando una Maestría en Arqueología Marítima en la Universidad de Cádiz para llenar el vacío planteado por ICOMOS para poder retomar la iniciativa

Los Blue Shield serían un núcleo capacitado y formado por el CCBEEM con ICOMOS, y juramentados para ser guardianes marinos de los recursos en el fondo del mar en articulación con los responsables del Plan de Manejo CL/SINAC.

  1. La actividad “Reconectando desde las Raíces»:

Realizada el 27 de mayo de 2025 en la Casa de la Cultura del Calypso por el CCBEEM y las autoridades comunitarias y gubernamentales, se confirmó científicamente la naturaleza de las embarcaciones.

Con la presentación pública la mundo – desde Cahuita – de los resultados de la investigación científica que comprobó la identidad esclavista de los dos naufragios, el CCBEEM ofrendó a la comunidad local, al país y al mundo “un capítulo oculto en el mar Caribe acerca de dos barcos esclavistas que hoy forma parte de nuestra historia y la importancia que adquiere traerla a la luz con la alegría de aportar a saber quiénes somos y de dónde venimos, aparejada al dolor que hay que reconocer y honrar” (Reconectando desde las Raíces, 27/05/2025)

El Tráfico Transatlántico de Africanos y Africanas Esclavizadas duró más de tres siglos, con secuelas de discriminación que perduran hasta nuestros tiempos. Es la historia de un tráfico humano de doce millones de africanos y africanas convertidos en mercancía, arrancados a la fuerza de sus lugares de origen en África Occidental; separados de sus tierras, familiares, clanes, hogares y mitologías ancestrales ligadas a su naturaleza africana.

De los doce millones que fueron arrancados de África, montados forzosamente en barcos esclavistas y trasladados a través del Océano Atlántico para ser vendidos en Abya Yala o las Américas, el 12% no sobrevivió el viaje. Más que un porcentaje, fueron un millón y medio de personas africanas de todas las edades las que murieron de hambre, dolor y enfermedades en los fétidos fondos de las embarcaciones. Otras fueron asesinadas durante sublevaciones, y muchas se arrojaron al mar junto con sus criaturas como forma de evitar la esclavización en tierra firme.

De los once millones y medio que llegaron, el 90% fue vendido y esclavizado en Abya Yala, es decir, en América Latina continental y el Caribe. La gran mayoría vivió una vida esclavizada, aunque muchos se volvieron cimarrones, escampando a crear comunidades libres en lugares inhóspitos para los esclavistas.

Un total aproximado de un millón trescientos cincuenta mil poblaron forzosamente América Latina y el Caribe, trabajando como mano de obra esclavizada, produciendo riqueza en plantaciones de tabaco, algodón, azúcar y añil, así como en múltiples labores domésticas y de construcción. Sin embargo, la población esclavizada no fue diezmada sin resistencia, ni separada completamente de los pueblos originarios en resistencia.

El resto de la riqueza fue extraída de la naturaleza y de las poblaciones indígenas originarias que también resistieron. Son miles las historias que, como las de los barcos esclavistas ocultos en el fondo del mar, permanecen contadas y sin contar, en la historia de las personas afrodescendientes, sus familias y sus comunidades (Reconectando, 2025).

Como resultado de ello, si tuviéramos que nombrar el tipo de arqueología necesaria para esta etapa —en la que la naturaleza patrimonial de los sitios los convierte en sitios de memoria— podría denominarse arqueomitología, disciplina creada por la arqueóloga lituano-estadounidense (1922-1994) que reconoce que para estudiar objetos y culturas antiguas hay que hacerlo interdisciplinariamente, en cuenta la mitología de esos pueblos ancestrales

Porque en esta etapa, cada intervención científica, técnica o cultural de protección del patrimonio —sea de visitación educativa, estudio o monitoreo— debe incorporar explícitamente el acto de honrar, rememorar e integrar el homenaje a los antepasados, así como las luchas actuales de las poblaciones originarias de la zona (afro e indígena), en el marco de una necesaria justicia reparativa. Porque este tratamiento solo es posible mediante la continuidad de un trabajo interdisciplinario e integral desde la comunidad, como el impulsado por el CCBEEM durante nueve años mediante la ciencia ciudadana.

En este caso, existe ya una experiencia acumulada de nueve años, guiada por un proyecto integral del CCBEEM con la Co Gobernanza y comunidad, orientado a la identificación de naufragios, el desarrollo de capacidades locales y la incorporación de estos acontecimientos en el imaginario comunitario.

El modelo desarrollado en la búsqueda de la identidad de los naufragios en el Distrito de Cahuita bajo la gestión cultural del CCBEEM y autoridades locales y comunidad, representa una expresión integral de apropiación cultural del conocimiento arqueológico combinado con la cultura y conocimiento ancestral de una población multiétnica y pluricultural de matriz histórica indígena y afrodescendiente.

Ello aparece plasmado en las Un YouTube Live en ONDA UNED, junto con emisoras como JM Noticias y Voces del Caribe, presentó múltiples voces en un recuento del proceso de nueve años de investigación.

La producción “Reconectando nuestras raíces en las aguas profundas”, desarrollada con PROFANA y la UNED, organizada con la cogobernanza del Parque Nacional Cahuita y la ADIC, se estructuró en cuatro ejes temáticos: “Reconectando desde la Memoria y la Experiencia”, “Reconectando a través del acompañamiento, “Desde los Resultados» y “Reconectando todo con nuestras raíces.”

En tributo, memoria y homenaje, Maraya Jiménez Taysigue narró su texto con el cual ganó el 1er lugar nacional para representar a Costa Rica en la final del Concurso Internacional de Oratoria Flores de la Diáspora Africana y Otras Culturas 2016. “Raíces de Sal y Resistencia”.

  1. Ya existe un calypso patrimonial sobre los naufragios

La composición Barcos hundidos de KAWE Calypso que honra a los africanos y africanas y también a la juventud buceadora con lo cual también forma parte del patrimonio cultural intangible.

  1. Visita in situ a cada lugar de patrimonio cultural subacuático y los de patrimonio cultural histórico

El 10 de abril del presente se organizó desde el Proyecto VI Expedición Galeones y otras Embarcaciones en proceso de aprobación por el Comité de Co gobernanza del PNC con esa instancia, una visita in situ a cada lugar de patrimonio cultural subacuático y los de patrimonio cultural histórico. Contó con la participación de personal el Parque, SINAC, Co Gobernanza, Museo Nacional de Costa Rica, Agthos, ASOPESCHUI, ADIC, dos capitanes jóvenes, dos asesores del CCBEEM, guiados técnicamente sobre información PCS por dos jóvenes Embajadores y Embajadoras del Mar y su investigadora principal.

Iniciada con un ceremonia de memoria, el recorrido de las dos decenas tuvo como objetivo compartido, conocer los lugares y la información adquirida por el CCBEEM en las cinco Expediciones previas 2016 – 2022 y una metodología participativa para dialogar y recoger insumos de criterios de todas las partes, desde la ciencias de la conservación de biodiversidad, las de la protección del patrimonio cultural subacuático y de la cultura, historia y memoria de las personas e iniciativas en la comunidad. Los insumos fueron recogidos en un informe (MEMORIA, 10, 2016) para formar parte del proceso.

Los Sitios de Memoria en el derecho y la cultura global

En 1994 la UNESCO creó el actual programa internacional “Rutas de las Personas Esclavizadas: Resistencia, Libertad y Patrimonio”. Originalmente llamado, “La Ruta del Esclavo”, el proyecto ha buscado “estudiar la trata transatlántica de personas esclavizadas, su impacto histórico, cultural y social. Su objetivo es romper el silencio sobre esta tragedia, resaltar las contribuciones de la diáspora africana y preservar sitios de memoria”. (UNESCO)

Dicho programa ha contribuido al recuerdo de las víctimas del tráfico, a la producción de conocimientos innovadores y al desarrollo de programas educativos, al desarrollo de redes científicas de alto nivel y al recuerdo de las experiencias de las personas esclavizadas.

En el 2018 UNESCO publicó el manual “Legacies of Slavery, A Resource Book for Managers of Sites and Itineraries of Memory” citado aquí. Su título contiene su objetivo, es una guía de recursos para manejar sitios e itinerarios de memoria.

Aunque no contiene un solo naufragio como Sitio de Memoria entre sus más de 100 registros de sitios e itinerarios, el acápite de fechas a conmemorar contiene dos fechas en Costa Rica: el 31 de agosto desde 1980 como el Dia de los Negros y de la Cultura Afro Costarricense, y 1824, como año de la Abolición de la Esclavitud.

Tona Ina: personaje de la memoria de las aguas, mitológico, literario, ancestral, matristico, yoruba africana el libro de crónicas publicado por la Universidad de Costa Rica el 2017 y otro en el 2021, aparece en el documental de la National Geographic sobre la búsqueda de barcos esclavistas por buceadores y buceadoras afroamericanos. (https://www.youtube.com/watch?v=u2l_EugvRw)

La experiencia de los embajadores y embajadoras del mar en la búsqueda de la identidad de los naufragios en Cahuita y su Parque Nacional aparece en el Episodio 5 de la docuserie ESCLAVIZADOS de Samuel Jackson en el 2019. (https://www.cbc.ca/documentaries/enslaved/enslaved-episode-4-new-world-cultures-1.5733299)

Publicado en Centro Comunitario de Buceo Embajadores y Embajadoras del Mar y compartido con SURCOS.

Día Internacional del Patrimonio Cultural Subacuático

CCBEEM

Este viernes 21 de agosto se celebró el Día Internacional del Patrimonio Cultural Subacuático. La UNESCO lo celebra desde el 2024 como una herramienta para aumentar la concienciación mundial. Se conmemora promoviendo esfuerzos de colaboración, en particular por los siguientes medios:

  1. aumentando la concienciación a escala mundial sobre la importancia del patrimonio cultural subacuático y su preservación, en consonancia directa con la misión de la UNESCO de promover la diversidad cultural y el diálogo intercultural;
  2. fomentando los compromisos de protección y gestión responsable del patrimonio cultural subacuático;
  3. promoviendo la colaboración internacional para la investigación, la conservación y la educación en relación con el patrimonio cultural subacuático;
  4. celebrando la rica diversidad cultural y el legado histórico que representa el patrimonio cultural subacuático y poniendo de relieve la interconexión de las civilizaciones;
  5. fomentando la ratificación de la Convención de 2001.

En el Caribe de Costa Rica

Costa Rica ratificó la Convención y le dio una Ley 9500 y un Reglamento desde el 2021. En el distrito de Cahuita y su Parque Nacional lo celebramos juntos el Centro Comunitario de Buceo Embajadores y Embajadoras del Mar (CCBEEM) y la Co Gobernanza y la ADIC, asegurando que la protección de ese patrimonio esté debidamente contemplada en el borrador del Plan de Manejo 2027 – 2036.

Desde el año 2016, el CCBEEM desarrolla el proyecto “Expedición Galeones y Otras Embarcaciones”. Se trata de un esfuerzo de gestión comunitaria en arqueología subacuática, avalado por la Universidad de Costa Rica, autorizado por el Consejo Local del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (CL/SINAC) y reconocido por la UNESCO, desde el año 2021, como “cuna de una arqueología subacuática comunitaria en Costa Rica”.

Este proceso ha permitido, entre otros avances, documentar y verificar científicamente la identidad de dos embarcaciones esclavistas danesas naufragadas en las cercanías de Punta Cahuita el 2 de marzo de 1710, revelando un sitio de alta significancia histórica y cultural para el distrito de Cahuita, la provincia de Limón, Costa Rica y el mundo.

Asimismo, en el marco de las expediciones se ha avanzado en la identificación y caracterización de otros cuatro sitios, que en su conjunto constituyen seis lugares a proteger y manejar en el Plan 2027-2035: dos muelles, un sitio denominado Sitio de Convergencia Cultural y un sendero de arrecife que alberga un ancla antigua.

La Ley N.º 9500 y su respectivo Reglamento brindan un marco legal reciente que requiere un abordaje articulado entre instituciones culturales, ambientales, académicas y comunitarias. La UNESCO ha señalado con claridad que el patrimonio cultural subacuático se encuentra gravemente amenazado por actividades humanas, el cambio climático y la falta de políticas específicas para su protección.

En Costa Rica existen políticas específicas para la gestión del cambio climático, y mediante el presente Plan de Manejo se establecerán mecanismos para regular las actividades humanas relacionadas con los sitios patrimoniales subacuáticos.

El CCBEEM reitera su compromiso con el fortalecimiento de la identidad histórica y cultural de Cahuita y su Parque Nacional, mediante un proceso respetuoso, técnico y participativo.

Tras diez años de experiencia, avales universitarios, el respaldo del Comité Local de Co-gobernanza, la coordinación con el Museo Nacional de Costa Rica y la participación de comunidades locales, este proceso motiva y compromete a continuar contribuyendo, en este momento histórico, con responsabilidad, conocimiento y la visión colectiva construida a lo largo del proyecto.

Cuándo se instauró esta conmemoración

El 21 de agosto es una fecha que coincide con la puesta en marcha de la primera misión arqueológica subacuática internacional llevada a cabo bajo los auspicios de la UNESCO. Incluyó dos proyectos autónomos: uno en el banco de Esquerquis (plataforma continental tunecina) y otro siguiendo la estela de Ballard y McCann en el canal de Sicilia (plataforma continental italiana).

Publicado por el Centro Comunitario de Buceo Embajadores y Embajadoras del Mar y compartido con SURCOS.

Cahuita y su Parque Nacional defienden el legado histórico del Modelo de Gobernanza Compartida

Comunicado de la Asociación de Desarrollo Integral de Cahuita (ADIC)

Cahuita, agosto de 2026. La Asociación de Desarrollo Integral de Cahuita (ADIC) como representante jurídico del Parque Nacional Cahuita (PNC) hace del conocimiento público la historia, los logros y los retos del modelo de Gobernanza Compartida con el que ha funcionado desde sus inicios Cahuita y su Parque Nacional. La comunidad de Cahuita ha luchado para mantener su derecho a decidir sobre su territorio ancestral, sobre SU CASA, su fuente de ingresos, su historia. Esa lucha está ligada al momento sociopolítico, económico y ambiental en el que se desarrolla. Hoy, hablamos de Cahuita y su Parque Nacional.

A lo largo de su historia como modelo único y novedoso de participación ciudadana en el manejo de sus recursos naturales, ha sido necesario mejorar varios aspectos de funcionamiento tanto a nivel interno como en relación con las instituciones gubernamentales. El Parque Nacional Cahuita trabaja con personas con sus fortalezas ejemplares que nutren el modelo y otras que se han tenido que apartar del proceso, pero ello no cuestiona de manera general el Modelo de Gobernanza Compartida que tiene antecedentes históricos, territoriales y jurídicos propios, refleja más de 30 años de genuina participación de la comunidad tribal de Cahuita en su conservación y gestión, por todo ello es reconocido y galardonado a nivel internacional.

El año en curso la ADIC, detectó algunas irregularidades; en relación con supuestos faltantes de recibos y depósitos, así como un presunto incumplimiento del procedimiento interno con respecto a las contribuciones voluntarias recolectadas en el sector de playa Blanca por lo cual presentó una denuncia penal para que fueran investigadas por las autoridades competentes.

Como resultado de esa actuación se encuentra actualmente en trámite el expediente N.° 26-000447-0829-PE, originado en la denuncia presentada el 30 de abril de 2026 por el presidente de la Asociación de Desarrollo Integral de Cahuita.

De manera paralela, la ADIC emitió directrices y adoptó medidas para fortalecer sus procedimientos de control, supervisión, trazabilidad y rendición de cuentas, con el propósito de atender las debilidades identificadas y reforzar los mecanismos internos de prevención.

Al encontrarse los hechos bajo investigación penal, corresponde al Ministerio Público y al Organismo de Investigación Judicial determinar qué ocurrió y establecer las eventuales responsabilidades. Por respeto a esa investigación, al debido proceso y a las competencias de las autoridades judiciales y como indica la ley, la ADIC se abstiene de hacer más declaraciones.

Además, existe otra investigación por una denuncia interpuesta en el 2023 con la causa N.º 23-000397-1218-PE, tramitada por la Fiscalía Adjunta de Probidad, Transparencia y Anticorrupción por el eventual delito de peculado, originada en las diferencias entre la Contraloría General de la República y el Modelo de Gobernanza gestionado por la ADIC.

La ADIC considera necesario aclarar que la causa del 2023 tiene antecedentes distintos a la investigación iniciada en 2026. El expediente de 2026 surge de las inconsistencias detectadas y denunciadas por la propia Asociación, mientras que la causa del año 2023 se relaciona, según la posición de ADIC, con una discusión anterior sobre la naturaleza jurídica de las contribuciones voluntarias que dan los turistas en la entrada de Playa Blanca y el régimen bajo el cual se ha desarrollado su administración dentro del Modelo de Gobernanza Compartida.

La existencia de una investigación penal no constituye una determinación de responsabilidad ni permite anticipar una conclusión sobre la naturaleza jurídica de esos recursos. Corresponde a las autoridades judiciales resolver esos aspectos conforme al ordenamiento jurídico y para ello deben analizar la prevalencia de los Tratados internacionales de Derechos Humanos que otorgan Derechos a la comunidad afrodescendiente de Cahuita, Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y Marco Mundial Kunming-Montreal de la diversidad biológica, para administrar los recursos que se generan en el área protegida, versus la normativa financiera del Estado.

El garante de este modelo, quien lucha para que se sostenga es la A.D.I.C., conformada por personas elegidas por la comunidad, que aman, luchan y defienden el derecho a participar en el bien que les pertenece. Además, en un inicio se contó con el apoyo del Comité de Manejo del Parque Nacional Cahuita que en 2016 por decreto ejecutivo 40110 quedó constituido como Consejo local de Manejo.

El modelo de gestión compartida del Parque es exitoso y se ha construido con esfuerzo, transparencia y eficiencia, lo cual no excluye retos y pendientes por resolver que el trabajo en conjunto entre la ADIC, la coordinación del Parque y el Consejo Local de Manejo permiten enfrentar.

Es importante señalar que la ADIC ostenta la responsabilidad jurídica, la Coordinación del Parque se encarga de la operatividad, así como de los programas del plan de manejo y al Consejo Local le corresponde la coadyuvancia y fiscalización en el desarrollo de ambas funciones.

El pueblo de Cahuita históricamente sabe defender su derecho, su territorio ancestral, su cultura, su ecosistema y por ello está trabajando arduamente en la elaboración y posterior aprobación de una ley específica que necesita para mantener y fortalecer el modelo de Gobernanza compartida.

La educación como herramienta de liberación para la comunidad afrodescendiente

Marco Levy Virgo

A todos los afrodescendientes, dentro y fuera de Costa Rica

Soy Marco Levy Virgo, y me dirijo a ustedes con un análisis preciso y un llamado directo a replantear nuestras prioridades colectivas. En un contexto donde la opresión se manifiesta de manera sutil, es imperativo reconocer que la falta de visión y estrategia en muchos de nuestros líderes afrodescendientes ha perpetuado un enfoque equivocado: el privilegio del asistencialismo social por encima de la educación transformadora. Esta dinámica no es casual; históricamente, ha servido para mantenernos en situaciones de dependencia, instrumentalizados incluso por miembros de nuestra propia comunidad que, al momento de reclamar derechos y proponer soluciones, optan por lo accesorio en lugar de lo esencial.

El asistencialismo, aunque ofrece alivio inmediato, no resuelve las raíces de la desigualdad; al contrario, refuerza ciclos de opresión al limitar nuestra autonomía y capacidad de innovación. Nuestros líderes, en su miopía estratégica, han priorizado intervenciones paliativas que distraen de la verdadera empoderación. Es hora de invertir esa ecuación: la educación debe ser el pilar fundamental de nuestra lucha. Una educación integral, accesible y culturalmente relevante, que fomente el pensamiento crítico, el emprendimiento y la preservación de nuestra identidad, nos equipará para reclamar no solo derechos, sino también el control sobre nuestro destino.

Este enfoque no es un lujo teórico; es una necesidad urgente. Al fomentar la educación por encima del asistencialismo, rompemos las cadenas de la dependencia sutil y construimos una comunidad resiliente, capaz de generar soluciones sostenibles. Cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de exigir y promover programas educativos que prioricen nuestra historia, habilidades y potencial, dejando atrás las propuestas superficiales que nos mantienen en la periferia.

Hago un llamado vehemente a que nos unamos en esta transformación: apoyen iniciativas educativas, presionen a líderes para redirigir recursos hacia la formación, y participen activamente en el desarrollo de estrategias que nos liberen de verdad. La pasividad ante esta falta de visión nos condena; la acción educativa nos eleva.

Con determinación y claridad estratégica.

Imagen con fines ilustrativos de UNFPA.

Llamado urgente a la comunidad afrodescendiente: recuperemos el principio Ubuntu para un activismo genuino

El ciudadano afrodescendiente Marco Levy Virgo, se dirige a todas las personas, organizaciones, ONGs, asociaciones y movimientos que dicen representar a la comunidad afrodescendiente en Costa Rica y más allá. Desde su experiencia de lucha, se observa como ciertos liderazgos, tanto políticos como no políticos, han convertido la identidad, la historia y las luchas en un instrumento para su beneficio personal, alejándose de los valores que unen como pueblo.

El principio Ubuntu —“Soy porque nosotros somos”— recuerda el mandato ancestral de las culturas bantúes: la fuerza radica en la interconexión, la solidaridad, la cooperación y el respeto mutuo. Este principio enseña que no se existe como individuos aislados, sino que el bienestar depende del progreso colectivo, de la responsabilidad compartida y del compromiso genuino con las comunidades.

Es hora de recuperar el principio Ubuntu y transformar el activismo en un movimiento genuino, inclusivo y colectivo. Por ello, se proponen las siguientes acciones urgentes:

  1. Transparencia y rendición de cuentas: Las ONGs, asociaciones y líderes deben abrir sus estructuras, involucrar a las comunidades de base y rendir cuentas claras sobre los recursos que gestionan en nuestro nombre. La confianza se construye con hechos, no con promesas.

  2. Acción colectiva, no individualismo: Basta de cúpulas que priorizan agendas personales. Se necesita un activismo que una a las comunidades de Guápiles, Matina, Siquirres, Talamanca, Limón y Guácimo, trabajando codo a codo por soluciones concretas, como la actualización de planes reguladores costeros que protejan territorios y ecosistemas.

  3. Honrar herencia con hechos: Ubuntu llama a fortalecer la identidad afrodescendiente mediante acciones tangibles que promuevan la pesca artesanal, el turismo ecológico comunitario y la protección de manglares, arrecifes y bosques.

  4. Inclusión de todas las voces: Desde la juventud hasta los mayores, desde las mujeres hasta los pescadores, todos los sectores deben tener un lugar en la toma de decisiones. Esto está respaldado por el Convenio 169 de la OIT y por nuestro derecho ancestral reconocido en la Carta de Independencia de 1821.

No se puede seguir permitiendo que la lucha afrodescendiente sea utilizada como un medio para fines individuales. La exclusión histórica, como la Ley No. 31 de 1935, y las políticas actuales que ignoran los impactos del cambio climático en las costas son pruebas de que tanto el Estado como algunos de los propios líderes han fallado en saldar la deuda histórica con las comunidades. Es hora de que el activismo afrodescendiente adopte el Ubuntu como brújula, transformando el “Poder de Uno” en un movimiento colectivo que garantice justicia, resiliencia y sostenibilidad para todos.

Posibles riesgos para derechos tribales y comunidades costeras en caso de recurso de amparo en Matina

Un recurso de amparo se tramita presentado por Marco Levy Virgo contra la Municipalidad de Matina y su alcalde Walter Céspedes (Exp. No. 25-020575-0007-CO). La solicitud busca obtener copia oficial del mapa del denominado pueblo tribal del cantón, así como información sobre las acciones municipales para garantizar el respeto a los derechos territoriales de la población afrocostarricense.

Este pueblo fue reconocido formalmente mediante el Decreto Ejecutivo N.º 43532-MP-MINAE-MCJ-MEP y cuenta con protección internacional bajo el Convenio N.º 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

La gestión se desarrolla en un contexto en el que persisten denuncias y temores sobre la usurpación de tierras ancestrales afrodescendientes y presunto tráfico de influencias para apropiarse de esos territorios.

Posibles efectos de una eventual jurisprudencia

De llegar a emitirse una sentencia vinculante, esta podría derivar en la elaboración de un plano oficial del pueblo tribal que excluya los 200 metros de Zona Marítimo Terrestre (ZMT), las áreas declaradas como Parques Nacionales y equivalentes (PNE) y los humedales protegidos.

Si bien una delimitación así representaría un precedente para la protección ambiental, también podría ser utilizada para acelerar la implementación de Planes Reguladores Costeros (PRC) en otros cantones, incluido Talamanca, con consecuencias graves para las comunidades costeras: desalojos y demoliciones en la franja pública de 50 metros de la ZMT, y concesionamiento de los 150 metros restantes sin reconocimiento efectivo de posesiones históricas y ancestrales.

Un delicado equilibrio

Este caso pone en evidencia la tensión entre la defensa de los derechos de pueblos tribales y la aplicación de normativas de ordenamiento territorial que podrían afectar la permanencia de comunidades históricas, como las del distrito de Cahuita.

Ante este panorama, Bernardo Archer Moore, presidente de ACUDHECA hace un llamado a un análisis prudente y consciente de que una resolución en favor del recurso podría atender varios asuntos de interés público, pero también generar efectos adversos sobre la continuidad histórica y cultural de las comunidades costeras afrodescendientes.

Indígenas del Caribe cuestionan el alcance del principio de igualdad ante la ley en Costa Rica

Por: Bernardo Archer Moore

En el corazón del Caribe costarricense, un grupo de indígenas del Territorio Kekoldi-Cockles, ubicado en el distrito de Cahuita, cantón de Talamanca, ha decidido iniciar un proceso de recuperación de tierras prometidas por el Estado. Siguiendo el precedente de las comunidades indígenas del sur —especialmente en el cantón de Buenos Aires, Puntarenas— estos pueblos optan por la acción directa ante la falta de respuestas concretas.

Pero el escenario aquí es distinto. Las tierras que reclaman no están en manos de personas blancas, como en otros territorios indígenas, sino de afrodescendientes costarricenses. Ambos grupos —indígenas y afrodescendientes— cuentan con el respaldo de los convenios 107 y 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que protegen sus derechos culturales, territoriales y sociales como pueblos históricamente marginados.

Este conflicto expone una tensión profunda y poco discutida: ¿qué ocurre cuando dos poblaciones igualmente protegidas por los mismos instrumentos legales se enfrentan por el mismo territorio? ¿Hasta qué punto puede el principio constitucional de igualdad ante la ley responder a realidades históricas, culturales y sociales que son distintas, pero igualmente legítimas?

Lo que está ocurriendo en Kekoldi-Cockles va más allá de una simple disputa por la tierra. Es un llamado urgente a repensar cómo aplicamos los principios de justicia e igualdad en contextos pluriculturales. No se trata solo de leyes, sino de memorias, identidades y deudas históricas no saldadas. En este cruce de caminos, la igualdad ante la ley se pone a prueba, y con ella, nuestra capacidad como sociedad para construir una justicia verdaderamente intercultural.

Comunidad afrocaribeña lucha por sus derechos

En una carta realizada por la Defensora Angie Cruickshank Lambert dirigida a Laura Fernández, ministra de la Presidencia con copia a Marco Vinicio Levy Virgo, se señala que organizaciones de la comunidad afrodescendiente han expresado su descontento con el accionar de la Defensoría de los Habitantes en relación con el pueblo del Caribe.

En el reclamo, se critica la falta de medidas concretas para enfrentar las violaciones a los derechos humanos de esta población. Aunque la institución ha reconocido las deudas históricas del Estado con las comunidades afrodescendientes, y organizó en 2023 un simposio internacional sobre la aceleración de sus derechos, las críticas consideran insuficientes estas acciones frente a los desafíos estructurales. 

El simposio, aunque valioso, puso en evidencia violaciones persistentes, como la falta de reconocimiento de territorios ancestrales, la necesidad de luchar contra el racismo sistémico y la discriminación, y las brechas en salud, especialmente en temas como la salud materna. Según datos del UNFPA presentados en el evento, las muertes maternas son hasta cinco veces superiores entre las mujeres afrodescendientes debido a carencias en consultas prenatales, acceso a anticonceptivos y prevención del embarazo adolescente. 

Además, se destacó que el Decenio Internacional para los Afrodescendientes (2015-2024) está por concluir sin avances significativos en derechos fundamentales como el acceso a la tierra, protegido por el Convenio 169 de la OIT. Aunque informes previos, como el de la exdefensora Montserrat Solano, identificaron la necesidad de soluciones legislativas para la problemática de tenencia de tierras en Cahuita y Puerto Viejo, la actual administración de la Defensoría no ha tomado acciones concretas al respecto, limitándose a argumentar que no puede intervenir en competencias específicas del Estado. 

Los críticos subrayan que la Defensoría tiene el deber de intervenir cuando las omisiones del Estado vulneran derechos humanos, como sucede con el derecho de consulta y autodeterminación de las comunidades afrodescendientes. A pesar de conocer estas situaciones desde hace años, la institución no ha implementado medidas efectivas para impedir la persistente violación de derechos. Esto, según las personas denunciantes, contradice su mandato legal y perpetúa las desigualdades estructurales que enfrentan las comunidades afrodescendientes en Costa Rica.

Dentro del marco del documento citado, la Defensoría de los Habitantes de la República generó una serie de recomendaciones con fundamento en el artículo 14 de la Ley N° 7319 del 17 de noviembre de 1992 y en el artículo 32 del Decreto Ejecutivo No 22266-J, siendo estas:

PRIMERA: Gestionar la selección y el pronto nombramiento de la persona que sustituya al señor Ricardo Sosa como Comisionado de Inclusión Social de la República, a efecto de que esta persona pueda dar seguimiento a las diferentes iniciativas de poblaciones vulnerables y tradicionalmente discriminadas, entre estas la población afro costarricense.

SEGUNDO: Definir la Unidad Técnica Administrativa del Poder Ejecutivo, que estará a cargo de la gestión técnica y financiera de los procesos de consulta y otras funciones ligadas a las consultas de los Pueblos Tribales – Población Afro Costarricense.

TERCERO: Como parte de las acciones previas a todo proceso de consulta a Pueblos Tribales, se debe definir el término “propiedad ancestral afrodescendiente”. Para dichos efectos es conveniente la coordinación interinstitucional/intersectorial a partir de un peritaje bajo un abordaje integral que lo defina.

CUARTO: Una vez definida la Unidad Técnica Administrativa del Poder Ejecutivo, que estará a cargo de la gestión técnica y financiera de los procesos de consulta y otras funciones ligadas a las consultas de los Pueblos Tribales – Población Afro Costarricense, así como su normativa de operación, se deben ejecutar a la brevedad las acciones tendientes a la conclusión de la Consulta al pueblo Tribal Afro Costarricense a efecto de poder continuar con la delimitación de los territorios que le corresponden y otras acciones atinentes.

Se previene que por disposición del artículo 14 párrafo tercero de la Ley N° 7319 el no acatamiento injustificado de las recomendaciones de la Defensoría de los Habitantes puede ser objeto de una recomendación de amonestación para el funcionario que las incumpla o, en caso de incumplimiento reiterado, de una recomendación de suspensión o despido.

En virtud de lo anterior, y con fundamento en el artículo 32 del Reglamento a la Ley de la Defensoría de los Habitantes, los órganos públicos deben, en el plazo de QUINCE DÍAS HÁBILES a partir del día siguiente a la notificación de este informe final, remitir a la Defensoría de los Habitantes un informe de cumplimiento de las recomendaciones formuladas, en el cual deberá incluirse la siguiente información:

a.- Medidas que se adoptarán para hacer efectiva las recomendaciones.

b.- Plazo en el que se ejecutarán dichas medidas.

 c.- Funcionario encargado de su ejecución.

Le invitamos a leer el documento completo en el cual se amplían los puntos tratados por esta nota.

Imagen ilustrativa, UCR.

Derecho de propiedad ancestral afrodescendiente

El documento compartido con SURCOS es una notificación dirigida al Presidente de la República, Rodrigo Chaves Robles, enviada por la Licda. Angie Cruickshank Lambert, Defensora de los Habitantes, junto con una copia al señor Marco Vinicio Levy Virgo.

La notificación es una solicitud presentada por Levy, quien solicita la intervención de la Defensoría de los Habitantes en temas relacionados con el derecho de propiedad ancestral afrodescendiente.

De tal manera, la Defensoría de los Habitantes admite la solicitud de intervención para su trámite, notificando al solicitante sobre la admisión de los puntos 1, 2 y 3 de su petición.

Se enfatiza que la admisión no implica la aceptación de los hechos enunciados en la solicitud. Dentro de la solicitud, se le pide al Gobierno un informe detallado de las acciones realizadas para definir el término «propiedad ancestral afrodescendiente» en relación con el decreto ejecutivo N° 43532-MP-MINAE-MCJ-MEP y el proyecto de ley 23903. Además, se requiere información sobre posibles coordinaciones interinstitucionales y acciones a emprender para abordar el tema.

Por último, la Defensoría de los Habitantes solicita al Gobierno que remita el informe dentro de un plazo de cinco días hábiles, conforme al artículo 20 de la Ley de la Defensoría de los Habitantes. También se solicita comunicar cualquier información adicional relacionada con el asunto. Se recuerda a los órganos públicos su obligación de colaborar con la Defensoría de los Habitantes y brindar facilidades para sus investigaciones.

Comunidad afrodescendiente pide compromisos a candidatos presidenciales

La población afrodescendiente en el país es de 334,437 ciudadanos y ciudadanas, la cual representa un 8% (ocho por ciento) de la población de Costa Rica, según el X Censo Nacional de Población y VI de Vivienda realizado en el año 2011, por el Instituto Nacional de Estadística y Censo INEC. Acorde a los resultados que arroja este censo, en los aspectos de la situación socioeconómica, acceso a la justicia, vivienda, derecho a la propiedad de la tierra entre otros, los y las afrodescendientes se encuentran entre los grupos de población con mayores rezagos y niveles de exclusión.

Es por ello que el Pueblo Afrodescendiente a través de sus distintas organizaciones y representaciones, se ha dado a la tarea de trabajar aunando esfuerzos conjuntamente y de forma proactiva, en el análisis de propuestas a ser impulsadas y acogidas como compromiso para los próximos gobernantes, con el firme propósito de atender este reclamo histórico.  Durante esta dinámica de reflexión y estudio, en un foro abierto, estuvieron como observadores representantes de instituciones públicas y de organismos internacionales tales como: Instituto de Fomento y Asesoría Municipal, (IFAM) Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, (PNUD), Unión Internacional para la conversación de la Naturaleza  oficina – Mesoamérica – Iniciativa Caribe. 

Compromisos con la población afrodescendientes que los candidatos deben firmar:

I.          Derechos civiles y políticos.

II.         Derechos económicos.

III.        Derecho a la justicia.

IV.       Creación del Ministerio de Asuntos Étnicos.

 

Para conocer los elementos de cada compromiso, puede leer el documento completo desde:

https://db.tt/E5cL7hKg

 

Información enviada a SURCOS por Yelgi Verley.