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Etiqueta: derechos culturales

Relanzamiento Fundación Keme – Entrevista con Santiago Buitrón Chávez

Ernesto Araya Vargas
Antropólogo e investigador, Fundación Keme

La fundación Keme está de fiesta y la memoria de Julio Acuña Agüero, poeta alajueliteño más viva que nunca. Queremos compartir nuestra alegría con la ciudadanía y las familias del cantón y de todas las municipalidades del país e invitamos a profesionales, expertos gestores de todo género involucrados en el trabajo de gestión cultural y que desde el extranjero y a nivel local han acompañado a Keme durante: posgrados, talleres, congresos, conversatorios y la generación de contrapesos para la incidencia política; a que nos acompañen. Una cariñosa mención a Tania Álvarez Chavarría directora de Keme por mostrarnos en su transitar un horizonte de trabajo.

Keme, nace en lo privado del terruño cantonal y a lo largo de los años se ha convertido en referente institucional e internacional de trabajo comunitario por la educación y el arte. Sus representantes han dejado huella en México, Colombia, Chile, Guatemala, y ahora vamos para Argentina con mucha ilusión ¿cómo sintetizar semejante trayectoria en unos pocos párrafos?

Somos testigos del relanzamiento de Fundación Keme como organización enfocada en el trabajo comunitario local e internacional y un invitado y colaborador muy importante se reunió conmigo para hablar un poco de este proceso de internacionalización en el trabajo comunitario costarricense. Su nombre es Santiago Buitrón Chávez, Doctor en Patrimonio, Máster en Educación e Ingeniero en Comunicación y Producción de Artes Audiovisuales. Él mismo nos invita a participar de este proceso.

Solo presentaré las ideas más importantes producto de la entrevista del pasado 10 de septiembre, a modo de boletín o reporte informativo. Primeramente, nos indica: “Keme fue creada como un centro de gestión artística y posee una trayectoria larga marcada por el esfuerzo y el trabajo…”; por la juventud de Alajuelita a través del fomento de las artes, la literatura y la injerencia política de la comunidad. “…nace como un centro de gestión artística y colaboración social para la creación de redes”.

Es a través de estas redes colaborativas que se tejen alianzas y se gestionan las ideas que aportan a la calidad de vida de los barrios. Proyectos como: C.A.O.S. (Comunidades Artísticas – Organización Social), el teatro infantil o el Taller Carebarro; son instrumentos de base sociocultural comunitaria diseñados para estimular la creatividad, fomentar la participación de los jóvenes y promover el arte y la literatura para el cambio social por la paz.

Keme, siempre ha apuntado al fortalecimiento de la familia y a su empoderamiento a través del ejercicio de sus derechos culturales. Santiago Buitrón Chávez, también nos señala como Tania, ha tenido un rol fundamental al ser la principal gestora de Keme que marca la pauta de entrega total y que con mucho esfuerzo ha logrado que la fundación se consolide como promotora de los derechos culturales de base comunitaria a nivel nacional e internacional.

Keme está tan sintonizada con las poblaciones más vulnerables y con los gestores culturales, actores y colaboradores que trabajan por una convivencia pacífica en los territorios y por una verdadera representación política que llega a construir una sombrilla de empatía y solidaridad comunitaria para todos los habitantes del cantón.

En segundo lugar, conversamos sobre sus primeros acercamientos con Keme y nos cuenta que fue en 2019 cuando coincide con Tania en Perú durante el posgrado en políticas públicas de FLACSO, luego durante ejercicios de gestión cultural en Costa Rica. Actualmente colabora con Keme en la organización de los “Encuentros desde El Barro con el Barrio» que se realizaron en Alajuelita, San José, Costa Rica del 19 al 30 de septiembre 2026 según cada distrito del cantón.

También en 2024 participó en el “II Encuentro de Cultura Ancestral Comunitaria Costa Rica – Ecuador” durante el cual tuvimos oportunidad de compartir con miembros del pueblo panzaleo de Ecuador. En esa ocasión yo pude conocerlo. El grupo ecuatoriano visitó: Alajuelita, San José, nuestro Caribe y Pacífico Sur intercambiando saberes y cultura.

Santiago Buitrón Chávez, considera que su relación con Keme se consolida gracias al espíritu que vibra intensamente en ella y que con buen eco en las personas involucradas permite la articulación. “Ahora queremos amplificar ese espíritu”; nos dice. Para esto se han planteado ejercicios de gestión a nivel internacional con proyectos colaborativos como “La Caravana Quetzalcóatl”; un recorrido cultural comunitario vinculado al “VI Congreso Latinoamericano de Culturas Vivas Comunitarias”, durante el cual se celebraron jornadas de fiesta, arte y reflexión en México y Costa Rica entre el 9 de marzo y el 10 de abril de 2025.

Respecto a los proyectos nos señala: “Se arman 20 proyectos pero sale uno; ¡esta es la carta de presentación del equipo!”. Y continúa:

“…aunque se ha trabajado bastante los otros 19 proyectos se van acumulando en un banco de proyectos hechos que no han salido porque falta el apoyo o se han negado los fondos necesarios.”

Por esto es importante el trabajo con entidades u organizaciones de otros países que generan fuertes vínculos en todo el continente. “Existe ese capital latente en la gestión cultural y lo podemos utilizar gracias al trabajo colaborativo”. En esto coincido plenamente pues es falso que la gestión social no genere ganancias a través de las experiencias de vida.

Indica que fue el año pasado durante el encuentro presencial de La Red de Ciudades y Gobiernos Locales de IberCultura Viva en diciembre 2025 en la ciudad de Niterói, Brasil, que se hizo visible la necesidad de una “estrategia” u “ejercicio de gestión” con un fuerte componente internacional que generará vínculos con quienes han pasado la “semillita” de los proyectos para nuevas iniciativas.

Desde ese momento el equipo de asesoría internacional de Keme se puso en acción. Tania, formuló la creación del grupo de trabajo abocado a la búsqueda de fondos. Existen consideraciones importantes como que el acceso a estos varía según el país tomando en cuenta procesos burocráticos que tienden a entorpecer la prontitud de los resultados y a limitar el acceso al apoyo.

Por esto las asesorías y colaboraciones internacionales junto a los círculos de trabajo, diálogo y acompañamiento desde otros territorios tienen como referente a Keme y sus reivindicaciones políticas que hablan desde el territorio del cantón y son de base comunitaria, además de que pueden transmitirse y adaptarse a las circunstancias locales. Nos dice Santiago Buitrón Chávez: “… cuando hablamos de Alajuelita hablamos desde un territorio político que integra las visiones de los otros territorios.”

Cada vez que él regresa a Costa Rica se siente cerca de casa y nos ve como su “tierrita” ya que comparte ese sentimiento que muchos sienten al llegar a un país relativamente fácil a proponer, crear y generar ideas para trabajar con esas ideas. Reiteró que se generan muchísimas propuestas y si una de 20 funciona podemos seguir creciendo y creando, cultivando nuestra sensibilidad que es tan importante.

Nos dice:

“En la fundación Keme existe esa sensibilización del equipo hacia un objetivo común y el componente multidisciplinario nos hace fuertes a la hora de plantear los proyectos.”

Apunta a la importancia de la contextualización en la conformación del nuevo equipo de trabajo de Keme para conseguir nuestros objetivos. Sus miembros vienen de distintos contextos con realidades específicas, sin embargo, participan unidos por una realidad compartida que se fortalece. Otra fortaleza nos señala y es el hecho de que el nuevo equipo comparte una franja de edad similar entre los miembros haciendo notar que pertenecen a una generación que trasciende de lo análogo a lo digital y no se deja anular.

Dice Santiago:

“Si bien es cierto que en la época digital algunas herramientas nos ayudan a hacer el trabajo y que ahora todo parece ser más práctico en realidad nuestro bagaje análogo nos ayuda a estar más despiertos ya que pasamos del casete al mp3 y ser testigos de este cambio mejora la adaptabilidad del equipo a nuevas circunstancias.”

Continúa: “El relanzamiento es estar mejor adaptados para mostrar nuestro trabajo y subir un escalón más de madurez y compromiso.” Confirmando que el trabajo rinde frutos y ahora queremos mostrar lo que hay en ese escalón más arriba donde todo el equipo de Keme se ha montado para “planificar y avanzar”. “Hemos logrado una Keme más estructurada y con un compromiso simbólico inquebrantable de más de 10 años.”

El relanzamiento de Keme será este 13 de octubre y además en agenda tenemos el cierre de “Encuentros del barro con el barrio», resultado del trabajo conjunto del artista colombiano Cristian Cely con la fundación Keme utilizando recursos de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá (SCRD). Nuestra motivación es siempre llevar el arte a la comunidad con talleres y mesas de conversación mientras en el evento podremos ser testigos de un ejercicio de gestión en tiempo real y en plena ejecución mientras acuerpamos a la nueva junta directiva.

Se llevará a cabo en el Lobo Mestizo ubicado en la ciudad de San José. Un espacio para el ocio, la cultura, el arte y la literatura; donde contaremos con presencia nutrida de quienes han caminado con Keme desde sus inicios en múltiples procesos y durante más de una década. Estamos fortalecidos en el ejercicio de la gestión social a nivel local e internacional. Participar en el cierre de los talleres durante el evento nos ayuda a generar experiencias que serán replicadas en las comunidades. Se cierra un ciclo, pero continúa otro no en la repetición sino en la transformación y mejora, dejando atrás los bagajes innecesarios.

Mostrar nuevas fortalezas es importante para posicionarnos frente a instituciones locales y para fortalecer nuestros vínculos con aliados internacionales. Santiago Buitrón Chávez, confirma que las actividades tendrán cobertura mediática internacional. Nos dice:

“Las actividades se dan gracias a un proceso de gestión intenso pues alcanzar cada vez más personas no fue fácil … Si bien la vinculación permite revisar muchísimas propuestas se desarrollan aquellas que contaron con el mayor esfuerzo y apoyo.”

Y continúa: “Keme, tiene el compromiso de trabajar con todos los gestores y gestoras que generan las iniciativas.” Así como los miembros de la comunidad moldean el barro en los talleres también Keme seguirá moldeando la percepción para motivar a quienes estamos comprometidos con la juventud y la vida. Ha logrado sanar el tejido comunitario dañado por violencias sistémicas en la comunidad de Alajuelita y se ha hecho fuerte pero aún falta mucho por hacer.

En el evento la agenda es simple y ejecutiva. Se proyectará un video documental sobre el recorrido de la fundación, se presentará a la directiva para pasar a un foro conversatorio sobre el trabajo de Keme, su gestión cultural local e internacional y los procesos de consolidación con su presencia Costa Rica y el mundo. Nos dice el experto:

“Vamos construyendo para mostrar al mundo nuestro trabajo de planificación a corto y mediano plazo. Para que integre otras visiones. En la actividad tendremos un cierre artístico y convivio. Por el momento continuaremos con las agendas y comunicaciones para que se cumpla lo planeado para el próximo 13 de octubre, 2026.”

Le pregunto a grandes rasgos cómo profundizar el trabajo internacional de Keme en la incidencia política y comunitaria y me responde:

“Se ha procurado… habría que buscar nominaciones para que funcionen las representaciones de forma independiente pero siempre trabajando de manera conjunta con la figura de los aliados. En Ecuador se han hecho eventos y se ha acompañado con presencia de Keme. Existe participación en la imagen y no existe tampoco una necesidad proyectarse más directamente. A nivel administrativo, por no tener un giro comercial o empresarial, se evita la necesidad de declarar impuestos, aunque el compromiso está marcado en el acompañamiento así mismo como el voluntariado que es sin fines de lucro y busca generar una sostenibilidad.

Finalmente nos invita: “Trabajemos por lo que tenemos. La palabra es uno de los mayores capitales y nos movemos por nuestros territorios y salimos a buscar recursos y apoyo siempre.”

Huellas de un dirigente comunitario

Por Uriel Rojas

En casi todas las comunidades han existido personas que gracias a sus esfuerzos y entrega han dejado su huella y es grato reconocer sus aportes.

Recordar a don Cristino Lázaro Rojas es honrar el entusiasmo de un dirigente comunitario cuyas huellas quedaron marcadas en la historia de la comunidad indígena Yímba Cájc.

Nació el 15 de diciembre de 1936 en Boruca de Buenos Aires en una familia de cinco hermanos: dos mujeres y tres varones.

Su padre, Juan de la Cruz Lázaro desempeñó funciones muy importantes en la comunidad en el ámbito de seguridad bajo su condición como Juez de Paz. De ahí que don Cristino también fuese una persona interesada en la seguridad ciudadana, la protección de los recursos naturales y la defensa de los derechos culturales de su pueblo.

Su espíritu combatiente lo llevó a ser parte de una de las primeras luchas sociales que emprendieron los pueblos indígenas del cantón de Buenos Aires, para defender una tala de árboles en 1985, junto a compañeros de Boruca y Térraba.

Posteriormente conformó una asociación en defensa del medio ambiente, el cual eran vigilantes en varios territorios del Sur ante casos de contaminación ambiental, cacería ilegal, deforestación, etc.

Fue el primer regidor municipal indígena en el país, miembro fundador del Frente Nacional de Pueblos Indígenas, guarda rural, juez de paz e imbatible defensor de los derechos culturales de los pueblos indígenas

Don Cristino fue uno de los últimos boteros en guardar su canalete y sus saberes ancestrales fueron de suma importancia en el fortalecimiento de la historia y la identidad colectiva de Yímba Cájc.

Don Tino falleció el19 de diciembre de 2023, a sus 87 años de edad.

Foto: Tomada por Jessica Lázaro Moss.

¿Desde cuándo crear dejó de ser trabajo?

Glenm Gómez Álvarez, Pbro

Hay declaraciones públicas que preocupan no solamente por lo que dicen, sino por la visión de sociedad que revelan. Que el ministro de Justicia afirme que las actividades artísticas, literarias o artesanales no constituyen un trabajo, particularmente en el contexto de personas privadas de libertad que buscan descontar pena mediante esas labores, resulta profundamente cuestionable.

Y preocupa más todavía porque no se trata de una discusión técnica. Lo que está en juego es la comprensión misma de la dignidad humana, del valor de la cultura y de la capacidad transformadora del trabajo creativo.

¿Desde cuándo escribir no es trabajar? ¿Desde cuándo pintar, hacer música, elaborar artesanías o desarrollar actividades culturales dejaron de exigir disciplina, tiempo, talento y esfuerzo? Quien haya escrito un artículo, compuesto una canción, producido una pieza artesanal o dedicado horas a una expresión artística sabe perfectamente que detrás de ello existe trabajo real. Trabajo intelectual, emocional y muchas veces físico.

Como periodista, me cuesta entender ese razonamiento. Porque buena parte de mi vida ha girado precisamente alrededor de la palabra, de la observación, de la construcción de contenidos y del ejercicio crítico. Y nadie podría afirmar seriamente que eso no es trabajo. Sería absurdo. Pero además sería ofensivo para miles de personas que viven de actividades creativas y culturales.

Hay una tendencia peligrosa a reducir el concepto de trabajo únicamente a aquello que produce un bien material inmediato o que encaja en ciertos moldes tradicionales. Como si el valor de una persona dependiera exclusivamente de cargar bloques, mover maquinaria o ejecutar tareas manuales visibles. Pero las sociedades modernas también se construyen desde las ideas, desde la cultura, desde el arte y desde la capacidad humana de crear sentido.

En el caso de las cárceles, el tema es todavía más delicado. La reinserción social no puede entenderse únicamente desde la lógica del castigo. Precisamente las actividades artísticas, literarias y artesanales han demostrado en muchísimos contextos ser herramientas poderosas de rehabilitación. Ayudan a canalizar emociones, desarrollar disciplina, descubrir talentos y reconstruir autoestima. Negarles valor es desconocer incluso experiencias internacionales exitosas.

Además, resulta contradictorio que una sociedad celebre a escritores, músicos, periodistas o artistas cuando alcanzan reconocimiento, pero desprecie esas mismas actividades cuando las realiza alguien privado de libertad. Como si la creatividad tuviera valor solamente en determinados sectores sociales.

El problema de fondo quizá no sea jurídico, sino cultural. Seguimos arrastrando una visión muy limitada del trabajo y una enorme dificultad para reconocer el valor de lo intelectual y lo artístico. Y eso termina empobreciendo la discusión pública.

Porque sí: escribir es trabajar. Crear es trabajar. Hacer arte es trabajar. Y, muchas veces, también es una forma profundamente humana de reconstruirse.

Cocinas latinoamericanas: raíces, resistencia y patrimonio en diálogo internacional

Del 2 al 4 de diciembre se realizó el XI Encuentro y Seminario Permanente Internacional de Cocinas “Raíces, resistencia y patrimonio en las cocinas latinoamericanas”, un espacio convocado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México, junto con la Coordinación Nacional de Antropología, la Dirección de Antropología Física, el proyecto Cocinas en México, procesos biosociales, históricos y de reproducción cultural, el Centro INAH Hidalgo, el Exconvento de San Nicolás Tolentino, el Grupo ETC y la Red de Cátedras Libres sobre Soberanía Alimentaria y Colectivos Afines.

El seminario reunió a personas investigadoras, cocineras tradicionales, colectivos comunitarios, académicas y personas defensoras de la soberanía alimentaria para reflexionar sobre el papel de las cocinas en la memoria histórica, la identidad, los vínculos territoriales y las formas de resistencia cultural en América Latina.
Bajo el eje común de “raíces y patrimonio”, las ponencias y conversatorios exploraron cómo los saberes culinarios se entrelazan con procesos sociales, luchas comunitarias, derechos culturales y dinámicas agroalimentarias que atraviesan a la región.

La organización del seminario subraya que las cocinas tradicionales —indígenas, campesinas, afrodescendientes y comunitarias— constituyen un patrimonio vivo que expresa diversidad, creatividad e historia compartida, pero también enfrenta amenazas derivadas de modelos industriales que homogeneizan los alimentos y debilitan prácticas locales de producción y consumo. En este sentido, el seminario destacó la importancia de la soberanía alimentaria, la defensa de las semillas, los intercambios culturales y la reconstrucción de vínculos entre territorio, comida y comunidad.

La actividad incluyó conferencias magistrales, presentaciones editoriales, mesas temáticas y conversatorios con protagonistas de distintas regiones, reafirmando que la cocina es también un espacio de resistencia, diálogo y organización social.

Quienes deseen conocer más sobre las discusiones y contenidos del XI Encuentro pueden acceder a la transmisión disponible en YouTube en el siguiente enlace:
👉 https://www.youtube.com/live/wIeN-tOYMLQ?si=D_l0nyQE2_9gXuQV

La herencia y el espectro radioeléctrico, un tema que atañe a la cultura

Por José Luis Amador

Cuando el padre, ya en su lecho de muerte, llamó a sus hijos y a la madre, les dijo con serenidad: “Aquí les dejo esta herencia. Es una finquita; no es la más grande, pero es lo que tenemos. ¿Para qué la van a usar?”

Entonces el hijo mayor, que era empresario dijo: Ah, la podemos vender y hacer negocios. Podemos poner el dinero en la bolsa de valores y capitalizar. ¡¡Sacarle plata!!

Y el menor que era músico y poeta dijo: podemos organizar grandes conciertos, actividades culturales, la finquita podría ser útil para la difusión de la música, la cultura, la poesía y la belleza…

Y así todos los hijos fueron diciendo según su criterio, para qué podía servir la heredad que dejaba el padre.

El sacerdote vio una iglesia y así sucesivamente.

Solo la madre dijo: esta herencia es la única que tenemos y tiene que servir para todos. Para hijos, nietos y bisnietos. Tiene que permitirnos cosechar el pan, tiene que permitirnos convivir, tiene que ser sostenible en el tiempo y también tiene que haber un espacio para el regocijo, la cultura y la alegría, por supuesto. Pero es de todos. No solo de dinero vive el hombre, ni solo de oraciones, o de música y belleza tampoco.

Este patrimonio no será exclusivamente para una cosa, o para las necesidades de uno u otro. Por pequeña que sea, tendrá que servir a todos, porque es patrimonio de todos, mientras estemos aquí.

Y así ocurre con todo.

Una de las características fundamentales del espectro radioeléctrico, es su enorme potencial económico. ¿Cómo no darse cuenta de ello? Es un patrimonio que permite capitalización, que permite generar grandes recursos económicos. Por supuesto que es carne de vaca para los negocios.

El otro aspecto del patrimonio radio eléctrico es que es potencial político. El manejo de la información, las noticias, la comunicación ha sido utilizado como un cuarto poder. Quien posea las ondas hertzianas tendrá participación y acceso al poder.

El otro aspecto que está presente en el espectro radioeléctrico es el campo del entretenimiento. Y cuando hablamos de entretenimiento hablamos de negocios y dinero. Pero hablamos también de identidad y cultura.

La cultura no es una mercancía ordinaria como algunos creen. Sino que está enormemente vinculada a la identidad de los pueblos. La cultura y la forma en que se mercantilizan los recursos culturales, permiten o niegan el manejo de identidad nacional y regional también.

El manejo del espectro radioeléctrico no es solamente un asunto de hacer negocios y de que cada cual pague un derecho y sacar una tajada para las arcas de Hacienda. Esta finquita es de todos, incluyendo los grupos específicos, las comunidades, las universidades, grupos profesionales sindicales, todos necesitan espacio y voz. Además de ser un negocio, las ondas hertzianas deben ser vistas como espacio para la comunicación educativa. Las universidades, los centros culturales tiene que tener un acceso al espectro radioeléctrico.

No todo en la vida puede ser comercializado. Por lo menos no todo debe ser comercializado en la misma medida. No podemos medir el valor de los espacios culturales, regionales y religiosos, con la misma vara de medir las grandes empresas.

Tampoco ganamos con grandes empresas transnacionales enquistadas en nuestro espectro radioeléctrico y en nuestra vida social comunitaria y nacional; si perdemos esta herramienta, este recurso necesario para el ejercicio del arte, la cultura, la acción política, la expresión, el conocimiento, y la ciencia de nuestros hijos y nietos.

Pienso que aquella madre tenía razón a la hora de repartir la finquita. Hay que pensar en todos estos aspectos. El espectro radioeléctrico tiene que ser para todos de acuerdo con sus necesidades, que al final y al cabo, son las necesidades de toda la colectividad.

Aunque viéndolo bien, esto no pasa solo con la finquita radio-eléctrica.

Toda la Finquita Nacional debería tener una repartición más o menos parecida. Porque la gran familia nacional tiene necesidades, no solo los poderosos. No solo los que pueden comprar las acciones en la gran subasta de la vida.

UNA fortalece la educación intercultural y la revitalización lingüística en comunidades indígenas

La Universidad Nacional (UNA) culminó cinco años de trabajo académico en territorios indígenas con el cierre del Programa de Apoyo Permanente a Escuelas Indígenas, ejecutado por la División de Educación Rural (DER) del Centro de Investigación y Docencia en Educación (Cide). El programa, vigente de 2020 a 2024, consolidó acciones de investigación, extensión y cooperación internacional para fortalecer la educación intercultural bilingüe y la preservación de los idiomas originarios de Costa Rica.

Durante el quinquenio, el equipo académico desarrolló procesos de acompañamiento docente, producción de materiales educativos, giras académicas, talleres en comunidades y participación en redes internacionales. Las principales zonas de trabajo fueron Boruca, Curré y Talamanca, donde se generaron experiencias significativas de revitalización lingüística y educación contextualizada. “El trabajo desarrollado con las comunidades permitió avanzar en procesos de revitalización lingüística con docentes de lengua y cultura, quienes asumieron un rol activo en la enseñanza del idioma brunca en las escuelas”, explicó Federico Guevara Víquez, coordinador del programa y académico de la DER.

El PPAA nació con el propósito de acompañar al sistema educativo costarricense en la aplicación de políticas públicas dirigidas a los pueblos indígenas, en concordancia con los derechos culturales y lingüísticos reconocidos por el Estado. Desde su creación, articuló esfuerzos con las direcciones regionales del Ministerio de Educación Pública (MEP) y los Consejos Locales de Educación Indígena (CLEI) de cada territorio.

Su enfoque principal combinó la investigación participativa y la acción pedagógica en las aulas. En Boruca y Curré, por ejemplo, el programa impulsó el proyecto Upshigrajdin Di Tegat Yet, dedicado a la enseñanza del idioma brunca como segunda lengua. Esta iniciativa integró a docentes de lengua y cultura, supervisores de circuito y autoridades educativas del territorio.

A lo largo de tres años, los participantes recibieron capacitación en metodologías de enseñanza bilingüe, técnicas de planificación didáctica y estrategias fonológicas para contextos donde el idioma presenta un alto grado de desplazamiento. Los resultados incluyeron un documental de 46 minutos que registra el proceso de trabajo con los docentes y un artículo académico registrado que analiza los alcances de la experiencia.

Guevara destacó que estos productos constituyen evidencia del compromiso del equipo académico con la construcción colectiva del conocimiento intercultural. “El trabajo con los territorios de Boruca y Curré permitió un proceso de revitalización lingüística con docentes de lengua y cultura, con metodologías que fortalecen el aprendizaje y la identidad desde la escuela.

Aprendizaje desde los territorios

En Talamanca, el programa dio seguimiento al Plan Piloto Namu Wokir, desarrollado anteriormente por la División de Educación Rural con la Dirección Regional de Sulá. Las actividades incluyeron talleres de mediación pedagógica, evaluación educativa, planeamiento contextualizado y educación intercultural.

Carolina Arias Ortiz, académica de la DER y participante del programa, recordó que esta experiencia reafirma la importancia de trabajar junto con las comunidades educativas desde la realidad de cada territorio: “El acompañamiento en Talamanca y la experiencia del Plan Piloto Namu Wokir permitieron comprender la diversidad cultural de las regiones indígenas y la necesidad de abordar los desafíos educativos desde la interdisciplinariedad.”

El programa también propició espacios de diálogo comunitario, como el Consejo de Participación Comunal de la Dirección Regional de Sulá, donde abordó temas relacionados con la lengua, la cultura y el rendimiento académico de la población estudiantil indígena.

Como parte de la proyección internacional, Guevara y Arias presentaron la ponencia “Una mirada crítica a las políticas educativas en los territorios indígenas de Costa Rica” en el Congreso de Antropología y Educación del Royal Institute of Anthropology (RAI), realizado en junio de 2024 en Londres. En ese espacio, compartieron los resultados del programa y discutieron con académicos de distintas regiones sobre el impacto de las políticas educativas en comunidades marginadas.

“La participación en el Congreso del RAI visibilizó el trabajo de la UNA frente a especialistas de diversos continentes y abrió nuevas posibilidades de colaboración académica”, señaló Guevara durante su presentación en el informe final del programa.

El cierre del programa incluye la preparación del libro El Programa de Apoyo Permanente a Escuelas Indígenas de la DER: experiencias en Educación Intercultural y revitalización lingüística, de Federico Guevara Víquez y Jenny Mena López. El texto, en formato impreso y digital, sistematiza las experiencias del programa y su impacto en la enseñanza de lenguas originarias.

El equipo académico también produjo el documento “Aportes de la DER a derechos culturales y lingüísticos de los pueblos indígenas” y una ponencia sobre políticas educativas y multilingüismo en Costa Rica.

Además, los registros audiovisuales obtenidos en Talamanca documentan la aplicación de metodologías de investigación participativa y la coordinación con autoridades locales, que consolidan una memoria visual de los procesos educativos y culturales vividos en las comunidades.

Proyección y continuidad

Aunque el PPAA concluyó en diciembre de 2024, sus aportes académicos continúan vigentes. El equipo de la DER mantiene vínculos con las comunidades participantes y con las redes internacionales que acompañaron el proceso.

Los resultados obtenidos abren la posibilidad de nuevos proyectos enfocados en la formación docente, la sistematización de experiencias y la producción de materiales educativos bilingües. Asimismo, la universidad prevé nuevos espacios de diálogo entre las comunidades indígenas y las instituciones educativas, en coherencia con el enfoque de derechos culturales y lingüísticos.

La experiencia también fortaleció las capacidades de los académicos y estudiantes vinculados, algunos de los cuales desarrollaron trabajos finales de graduación en el marco del programa.

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional

Tributo a un gran defensor del medio ambiente

Por Uriel Rojas

El 5 de junio, en el Día Mundial de Medio Ambiente, se reconoce el valioso aporte que brindó don Cristino Lázaro Rojas, un reconocido líder indígena que vivió por muchos años en Rey Curré de Buenos Aires, Puntarenas.

Don Cristino Lázaro Rojas nació en el año de 1936 y murió en diciembre del 2023.

Gran parte de sus 87 años de vida, la pasó alzando su voz y luchando en defensa del medio ambiente, los recursos naturales y los derechos culturales de los pueblos indígenas en Costa Rica.

Don Tino fue una de las personas más valientes y de los pocos que llegó a conocer todo el territorio indígena de Yímba Cájc, como la palma de su mano.

Fue cofundador del Grupo COVIRENAS en Rey Curré, movimiento que se creó para vigilar los recursos naturales de los territorios indígenas en el Sur de Costa Rica.

Muy estudioso de las leyes que le permitía seguir su lucha en contra de la cacería, la tala ilegal de madera y la contaminación de ríos y riachuelos.

Junto a su padre, impulsó la protección de las fuentes de agua potable que asiste todavía a la comunidad de Curré y fue vigilante del orden público.

Fue el primer regidor municipal indígena en el país, miembro fundador del Frente Nacional de Pueblos Indígenas, guarda rural, juez de paz.

Para este gran defensor del Medio Ambiente, la vida del ser humano depende del equilibrio que pueda tener con cada elemento de la naturaleza.

Siempre pensó que la madre tierra tiene sus venas en los cauces de aguas, respira a través de las montañas vírgenes y se fortalece en la sana convivencia de los seres vivos.

Gracias don Tino, por recordarnos que el Medio Ambiente es el hogar de todos los seres vivos que habitamos este planeta.

Indígenas del Caribe cuestionan el alcance del principio de igualdad ante la ley en Costa Rica

Por: Bernardo Archer Moore

En el corazón del Caribe costarricense, un grupo de indígenas del Territorio Kekoldi-Cockles, ubicado en el distrito de Cahuita, cantón de Talamanca, ha decidido iniciar un proceso de recuperación de tierras prometidas por el Estado. Siguiendo el precedente de las comunidades indígenas del sur —especialmente en el cantón de Buenos Aires, Puntarenas— estos pueblos optan por la acción directa ante la falta de respuestas concretas.

Pero el escenario aquí es distinto. Las tierras que reclaman no están en manos de personas blancas, como en otros territorios indígenas, sino de afrodescendientes costarricenses. Ambos grupos —indígenas y afrodescendientes— cuentan con el respaldo de los convenios 107 y 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que protegen sus derechos culturales, territoriales y sociales como pueblos históricamente marginados.

Este conflicto expone una tensión profunda y poco discutida: ¿qué ocurre cuando dos poblaciones igualmente protegidas por los mismos instrumentos legales se enfrentan por el mismo territorio? ¿Hasta qué punto puede el principio constitucional de igualdad ante la ley responder a realidades históricas, culturales y sociales que son distintas, pero igualmente legítimas?

Lo que está ocurriendo en Kekoldi-Cockles va más allá de una simple disputa por la tierra. Es un llamado urgente a repensar cómo aplicamos los principios de justicia e igualdad en contextos pluriculturales. No se trata solo de leyes, sino de memorias, identidades y deudas históricas no saldadas. En este cruce de caminos, la igualdad ante la ley se pone a prueba, y con ella, nuestra capacidad como sociedad para construir una justicia verdaderamente intercultural.

¿Qué pasa en el sector cultura? Conversamos con Mercedes Castro

Observatorio de Bienes Comunes

Conversamos con Mercedes Castro para conocer la importancia del sector cultura, para nuestras sociedades, pero también conocer las implicaciones que tiene el contexto actual ¿Cuáles aspectos caracterizan su momento actual? ¿Qué impresiones le deja este contexto para una persona trabajadora de este sector? ¿Qué desafíos representa?

Para escuchar la conversación, ingrese en este enlace.

Sentires y Saberes: El Frente Cívico Social Laboral de Limón responde ¿Cómo está Limón?

Observatorio de Bienes Comunes, UCR

Conversamos con Carlos Obando del Frente Cívico Social Laboral de Limón para conocer su lectura sobre lo que viene pasando en Limón y los desafíos que tienen ante la profundización de las brechas socioeconómicas que vienen enfrentado. 

Para conocer más a fondo el Frente, les invitamos a seguir su página de facebook Frente Cívico Social Laboral de Limón. 

Para escuchar la conversación, ingrese en este enlace.