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Etiqueta: derechos de las mujeres

Carta pública a la Asociación Costarricense de Juezas

Rosaura Chinchilla-Calderón

Aun tratándose de un tema de marketing publicitario, la campaña es un error.

Recientemente, una publicación de la Asociación Costarricense de Juezas de Costa Rica en su página de facebook nos sorprende anunciando —como evento a ‘celebrarse’ (sic) en el marco del ‘Día Internacional de la Mujer’ (sic) y en las instalaciones del Colegio de Abogadas y Abogados de Costa Rica— un taller de automaquillaje. Días después, ante las críticas surgidas por la inconveniencia del tipo de actividad en una fecha que pretende conmemorar las luchas históricas que han dado nuestras ancestras para disminuir la violencia estructural y las brechas de género que nos siguen agobiando, se efectúa una nueva publicación aludiéndose a otro taller, esta vez “de manicure” y a un cine foro sobre la telenovela “Corazón Salvaje”.

Además, en algunos de los comentarios en dichas publicaciones se pretende aleccionarnos al decirnos que: (i) las mujeres debemos ser sororas, sin criticarnos entre nosotras y respetando todos los gustos; (ii) la feminidad no excluye las luchas políticas y (iii) debemos preocuparnos por el autocuidado, pues solo así podremos desempeñar nuestras funciones sociales.

Por ello, quisiera dirigirme a quienes tomaron aquellas decisiones dentro de la Asociación Costarricense de Juezas de Costa Rica —organización a la que, de entrada, debo agradecer muchas de las luchas que han emprendido y reconocer la valía que representa estructurar un colectivo con tal propósito— pues, por el alto simbolismo que encierra el que aquellas manifestaciones surjan de un colectivo que agrupa a juezas de la República (de esta Segunda República en proceso de deterioro constante), es necesario abordar con mayor detalle, aun cuando, finalmente, el mensaje definitivo que pretenda darse sea exactamente el contrario. Es decir, esas publicaciones solo puedo entenderlas como parte de un “marketing” de publicidad inversa (basada en la psicología conductista, de cuestionables raíces epistemológicas) y no seriamente. Sin embargo, ni aun así me parece correcto el proceder de la citada Asociación, pues no todas las personas destinatarias de los primeros textos verán los sucesivos mensajes aclaratorios (de haberlos) y, en definitiva, se termina reforzando el contenido que debe combatirse sobre todo cuando el público destinatario no tiene toda la información para tomar posición.

Origen del Día Internacional de las Mujeres. El 8 de marzo fue el día institucionalizado en 1975 por las Naciones Unidas para con-memorar (es decir, para que todas y todos hagamos memoria) la lucha (siempre inconclusa) por los derechos de las mujeres, la cual tuvo varios eventos históricos desencadenantes sucedidos en ese mes: por una parte, el que durante la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas de Copenhague, en 1910, se proclamó esta fecha, a propuesta de Clara Zetkin, para luchar por el sufragio de las mujeres del mundo, por lo que luego se fueron dando mítines en varias partes de Europa.

En ese contexto, el 25 de marzo de 1911 casi 130 mujeres trabajadoras de la industria textil, la mayoría inmigrantes, entre 14 y 23 años de edad, murieron en un incendio dentro de la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York mientras reclamaban mejores condiciones laborales. Finalmente, en el período entreguerras, el 08 de marzo de 1917, las mujeres trabajadoras de la industria textil de San Petesburgo (Petrogrado) organizaron una huelga obrera que se unió al movimiento popular y acabó con la monarquía rusa.

En suma, se trata de una fecha para actualizar (i) una lucha-política iniciada para lograr derechos laborales y por el sufragio, pero que se ha trasladado a otras áreas al tener una matriz común (patriarcado) y (ii) una lucha-política-de-clase, que ha implicado evolucionar hacia la noción de “intersectorialidad” (hay condicionantes de etnia, de clase, de género, de orientación sexual, de religión, etc. que están relacionados). Por ende, es absolutamente impropio que se pretenda trastocar su significado, ya sea asumiéndolo como ‘celebración’ (cuando las brechas de género siguen creciendo y la violencia estructural contra las mujeres no se detiene, sino que aflora de nuevas maneras); partiendo de una noción universal y abstracta de “mujer”, en singular, pues estamos atravesadas por diversas ubicaciones y circunstancias y, peor aún, se trivialice con frivolidades que remarcan los estereotipos de género (regalos de electrodomésticos, flores y demás) que son los que han posibilitado que se perpetúe la desigualdad.

Autocuidado, ‘feminidad’ y patrones de belleza. Es cierto que el autocuidado es esencial en la vida humana moderna, sobre todo en la de las mujeres, quienes, producto de los patrones socio-culturales imperantes, terminamos asumiendo múltiples jornadas en donde nos dedicamos a la preservación de la naturaleza y de otros y otras, muchas veces a costa de nuestro propio bien-estar.

Como parte del concepto y de la libertad inherente al ser humano, una de las miles formas que este puede asumir sea el de comportarse conforme a los patrones de belleza del occidente actual. Pero considerar que el autocuidado se limita a maquillaje y manicure no es sino una forma simplificada de ver el mundo, pues implica desconocer la complejidad de manifestaciones en que se desarrollan las vidas de las mujeres, según la sociedad y el estrato social, étnico o de otras variables en que se ubiquen. Nótese que, al lado de aquellas, la citada Asociación no programa (ni difunde, con igual intensidad, de ser solo un movimiento publicitario) otras ‘formas de cuidado’ sino que apuesta por un solo modelo, pese a que, hoy por hoy, para una buena parte de mujeres en el mundo, el autocuidado consiste en preservar su vida en medio de conflictos bélicos o de la violencia intrafamiliar; en tener acceso a pan, agua o medicinas para mantenerse con vida o en poder efectuar labores como ir a la escuela o conducir un vehículo sin perder la vida en el intento. Además, asociar ‘maquillaje’ y ‘uñas’ a la ‘feminidad’ (y asumir esta como sinónimo de “mujer”) es desconocer los aportes del feminismo sobre lo que tal concepto encierra.

Sororidad y ausencia de crítica. La sororidad (neologismo derivado del latín ‘soror’, hermana) es un término eminentemente feminista que alude a la solidaridad de mujeres en la lucha contra la desigualdad de género y la violencia estructural.

No implica, como puede creerse, eliminar la crítica sobre nuestros actos y omisiones, sobre todo cuando de unos y otros pueden surgir consecuencias impensables, como el creer que las juezas de un país, ya sea en forma real o a través de campañas publicitarias de cuestionables resultados, frivolizan las luchas históricas de sus ancestras y pares y contribuyen a perpetuar los estereotipos de género. La sororidad implica educarnos y luchar juntas para destruir el patriarcado, no para preservarlo y uno de los mecanismos que usa el patriarcado es la publicidad ligera.

Por ello, el que un grupo de mujeres con poder (porque quienes hemos tenido acceso a saberes tenemos alguna cuota de poder) y que, además, deben resolver conflictos en los que, en gran parte, están involucradas las vidas de mujeres de todos los sectores sociales, pretenda (ya sea porque la campaña sea real o porque use la publicidad inversa) no solo desconocer el significado histórico de la fecha, sino justificar aquel despropósito aludiendo a temas de autocuidado, pluralismo y tratando de desmovilizar la crítica en nombre de la sororidad, no es sino un error que debe ser reconocido y enmendado a la mayor brevedad. Yo, que no integro esa Asociación pero sí soy jueza, así lo añoro. Los temas serios se tratan con seriedad. La lucha contra la desigualdad no es un tema publicitario ni de pose o marketing.

El opresor no sería tan fuerte

si no tuviera cómplices entre los propios oprimidos

Simone de Beauvoir

Enviado a SURCOS por la autora.

Las organizaciones de mujeres ante la situación nacional

Las organizaciones de mujeres ante la situación nacional

Foro de Mujeres del Instituto Nacional de las Mujeres

ANTE LA SITUACIÓN NACIONAL

El Foro de Mujeres del INAMU, integrado por alrededor de 36 organizaciones de mujeres y mixtas, ante la situación nacional desatada en el marco de la discusión del Expediente 20.850, relativo a la Reforma Fiscal

Manifiesta:

1. La necesidad de que los representantes políticos en la Asamblea Legislativa y el Poder Ejecutivo, tengan la voluntad política de aprobar legislación y mecanismos que permitan sacar al país del déficit fiscal en que se encuentra por manejos económicos inadecuados de gobiernos anteriores, de manera que se detengan sus efectos nefastos en la calidad de vida de las grandes mayorías de la población costarricense.
2. La responsabilidad ética y política que les corresponde a dichos representantes de diseñar y aprobar una reforma fiscal que promueva la justicia tributaria que se ha venido deteriorando en el país, permitiendo que sectores económicos y empresariales con grandes ingresos, evadan y eludan sus responsabilidades fiscales.
3. La urgencia de aprobar una reforma fiscal que impida que el costo de la crisis fiscal recaiga sobre los sectores más vulnerables económicamente, en donde se encuentran quienes tienen los más bajos ingresos de nuestro país y especialmente las familias en pobreza y pobreza extrema.
4. La consternación por el aumento de impuestos a la canasta básica y la disminución de recursos con el consecuente debilitamiento de programas sociales de bienestar, lo cual provoca un impacto negativo en la vida de las grandes mayorías de mujeres costarricenses.
5. La indignación ante la persistencia de propuestas basadas en impuestos regresivos, que no solo son injustos por afectar a las personas más necesitadas, sino que se convierten en un caldo de cultivo para el aumento de la violencia en contra de las mujeres, puesto que a nosotras la sociedad nos ha asignado un papel central para garantizar la salud, educación y el acceso a la alimentación y a todos los extremos de una vida digna.
6. Una preocupación especial porque este proyecto profundice la situación tan grave que ya enfrentan las mujeres trabajadoras, especialmente las campesinas y productoras rurales, las mujeres indígenas y las pescadoras.

Condena:

1. El uso de la violencia por parte de las fuerzas policiales para limitar el ejercicio del derecho a la protesta, dado que la policía debe dar el ejemplo en el respeto a la ciudadanía.
2. Los actos de vandalismo que han puesto en riesgo la vida de las personas y las familias, llevando al lamentable fallecimiento de una persona joven en Limón, poniendo de manifiesto la realidad de esta provincia.

Demanda:

1. A las diputadas y diputados, retirar el Expediente 20.850 de la corriente legislativa, como una muestra de buena voluntad para que se abran espacios de diálogo y negociación.
2. Al Poder Ejecutivo, abrir una mesa de diálogo y negociación en la que participen los diversos actores sociales y económicos. Entre ellos las y los trabajadores de los distintos sectores de la economía, las y los pequeños y medianos empresarios, las y los empleados públicos y privados, en sus distintas expresiones.

Respalda y acompaña la actitud honesta y de gran autonomía y compromiso puesta en evidencia por Patricia Mora, Presidenta Ejecutiva del INAMU y Ministra de la Condición de la Mujer ante el Expediente 20.850. Su llamado vehemente a la tradición costarricense del diálogo transparente debe ser oído por el Poder Ejecutivo y Legislativo.

Para salir de esta crisis nuestro país requiere de personas capaces de deponer sus intereses personales en beneficio de los intereses de las grandes mayorías.

Dado en San José, Costa Rica el 15 de setiembre de 2018.

Agenda de Mujeres de Upala
Agenda Regional de Mujeres del Norte
Agenda de Mujeres de Alajuela
Agenda de Mujeres de Guanacaste
Alianza de Mujeres Costarricenses
Agenda de Mujeres Desamparadeñas
Foro Autónomo de Mujeres
Asociación de Trabajadoras Domésticas
Asociación de Mujeres Afro del Caribe
Asociación de Mujeres en Cooperación para el Desarrollo
Red de Mujeres Rurales de Costa Rica
Asociación para el Liderazgo y el Ascenso Social de la Mujer ALAS
Centro de Investigaciones en Estudios de la Mujer – UCR
Centro Feminista de Investigación y Acción – CEFÉMINA
Mujer No Estás Sola
Red Feminista contra la Violencia hacia las mujeres
Asociación de Mujeres de La Montaña de Coyolito
Cooperativa Autogestionaria de Mujeres de Manzanillo
Federación de Mujeres del Golfo de Nicoya
Asociación de Mujeres de Costa de Pájaros, Golfo de Nicoya
Colectiva por el Derecho a Decidir

Compartido en redes digitales por Xinia Astorga, maestra de preescolar e integrante de ANDE.