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Etiqueta: discriminación

Perú: no más sangre e irracionalidades

Macv Chávez

El último y primer mes del 2022 y 2023 hemos visto y observado una serie de manifestaciones contra la “dictadura”, “corrupción”, “marginación o discriminación del pueblo”, “desigualdad social”, entre otras cosas que merecen su indignación y que deben ser depurados de nuestro sistema de vida y también de nuestra sociedad, pero pienso que nuestra manifestación de indignados no debe ser violenta, sino inteligente, puesto que la violencia finalmente no nos conduce a cambios reales, sino solo a estados momentáneos de aparentes cambios y de supuestas victorias, porque finalmente la historia nos demuestra que gracias a nuestras revoluciones hormonales hemos llegado a más injusticias sociales, como la que ahora hemos podido observar con mayor claridad durante estos meses de protestas en el Perú, gracias a las nuevas tecnologías que nos permiten ver más de cerca estos sucesos, aunque jamás nos permiten ver el panorama completo, ya que siempre terminamos con las versiones alteradas o convenientes, acordes al grupo de poder o acordes a las intenciones de los amos que dirigen al pueblo esclavo, puesto que todavía el Perú sufre de esclavitud, gracias a esa sería incapacidad de razonar que tiene el peruano en mayoría, y todo porque seguimos creyendo que el problema del país es un problema político, cuando es más que evidente que el principal problema que enfrenta el país es un problema pedagógico, puesto que solo un pueblo culto puede cambiar su historia para bien de su sociedad; y cuando digo culto no me refiero a que tengan que ser como Mario Vargas Llosa, Dios nos libre de tener más sujetos así, con él nos basta y sobra, porque aquí me refiero a personas capaces de elegir entre el bien y lo mejor sin perder la conciencia ni caer en la esclavitud, es decir, sin perder el honor, buscando siempre hacer las cosas en favor de la vida y la dignidad, por ende no necesitamos un título para ser cultos, ya que la historia nos ha demostrado que hay grandes tiranos que cuentan con muchos títulos y son bien leídos; y por eso digo que todo lo que necesitamos para ser cultos es contar con la capacidad de razonar para saber elegir entre el bien y lo mejor, asumiendo nuestras responsabilidad y errores personales y sociales; porque creo que es así cómo debemos analizar la situación que pasa en el país para poder mirar más allá del histórico vicio social que tenemos, para que no sigan habiendo más muertes por lo que es digno.

Es evidente que ninguna persona en su sano juicio puede justificar los hechos ocurridos a lo largo de estos meses, hacerlo es una falta a la verdad y a la dignidad, porque no es digno ver cómo una tanda de protestantes arremeten contra la dignidad de otros por culpa de su comprensible indignación, dejando varados y bloqueados a otros para hacer sentir su rabia, ira e impotencia ante el olvido de las autoridades nacionales (dizque presidentes y congresistas, olvidándose de los gobernadores y alcaldes, los que creo que finalmente han hecho más daño que los primeros), a los que me atrevo a llamar dizque porque no representan a nadie, bueno, tampoco a nadie, es indiscutible que sí representan a los que con ellos sangran al país, puesto que tanto el político como muchos profesionales han perdido el sentido de su existencia, aunque es más probable que jamás lo hayan tenido y por eso viven actuando como seres que buscan sobrevivir a cualquier costo, sin siquiera detenerse a pensar o reflexionar sobre lo que están haciendo, es decir, si están siendo simples animales domésticos o animales racionales que no razonan, porque penosamente así nos lo exige el sistema de vida que lleva la humanidad en los miles de años de existencia, puesto que la humanidad todavía sigue en pañales, pues todavía no aprende a ser persona, todavía no evoluciona; y por eso vemos que muchos dizque profesionales, o sea, seres dizque capaces e inteligentes, viven con una mente tan Pedro Castillo o tan Mario Vargas Llosa, ambos incapacitados para razonar y arrastrados por el odio hacia un nivel de vida que les da vergüenza tener –en uno- y ver –en el otro-, demostrando con sus acciones que finalmente el país en el fondo les importa un bledo, puesto que solo quieren aprovechar la oportunidad para figurar y creerse “el salvador”, aunque desde perspectivas distintas; y por eso digo que ambos han sufrido del mismo síndrome, el síndrome de “el salvador”, de esos que sufren solo los que son incapaces de salvar su propia existencia; y por esa razón son incapaces de ver el daño que hacen al país con sus obsesiones u odios, al punto de que hacen primar sus ideas u obsesiones sin sentir el más mínimo remordimiento por las inútiles muertes que causan buscando una revolución, por un lado, y persiguiendo la conservación de la clase social, por otro; puesto que finalmente ambos están sometidos a una ideotología que los ciega y convierte en incapaces de ver más allá de sus absurdas ideas, y por esa razón no pueden pensar en maneras trascendentales de lograr cambios en bien de la dignidad.

Es lamentable ver cómo la gente del pueblo se enfrenta contra el mismo pueblo o cómo el mismo pueblo se enfrenta con la gente del pueblo, acto que para mí representa la más clara muestra de irracionalidad, puesto que por un lado tenemos a la gente del pueblo, la que vive en el campo, y por otro lado al pueblo que vive en la ciudad, conformada por la policía y demás profesionales, atacándose constantemente hasta mutuamente destruirse sin llegar tocar a los verdaderos culpables de tanta desigualdad social, esos que principalmente están conformado por las autoridades dizque gubernamentales, esos a los que en más de una ocasión elegimos para que sigan desbaratando las arcas del pueblo, desde alcaldes hasta presidentes, simplemente por no tener conciencia ni memoria histórica, porque si tuviéramos ambas cosas nos dejaríamos de andar cayendo en las mismas órdenes del amo, de ese amo que intenta gobernarnos bajo la ilusión de que nos desarrollaremos bajo su mando, a pesar de estar viendo que no es así en más de una ocasión, ni lo será jamás, porque sus obras dicen todo lo contrario, hecho que no podemos ver por nuestra latente incapacidad de razonar, la que muchas veces nace porque se deposita ciegamente la fe en una ideotología que nos da la esperanza de ser salvados, sin comprender que los únicos que nos salvarán son nosotros mismos como pueblo, si es que dejamos de pelear el uno contra el otro para ponemos a trabajar en conjunto con la intención de cambiar la historia del país, para convertirnos en un pueblo digno de estas tierras, a la altura de la maravillosa y extraordinaria riqueza que posee este país; y por eso considero que no podemos aplaudir ningún acto violento, ni del dizque pueblo ni de los dizque protectores de la seguridad nacional, porque si queremos mejorar como sociedad no podemos seguir apoyando actos fracasados como suelen ser las protestas, puesto que la historia siempre nos demuestra que al seguir en el mismo sistema de elecciones de nuestros políticos caemos en los mismos tropiezos de la vida sistemática del Perú: se levantan protestas, aparecen muertos que son considerados mártires, les conceden el capricho hormonal o se cansan, luego resulta ser todo un engaño porque más adelante se aprueba la misma ley con otras tonalidades para que el pueblo no se dé cuenta, sacan cortinas de humo para tapar el escándalo, sobresalen algunos personas que luego alcanzan un curul para seguir en la misma cadena y se olvidan de andar de capataces o amos de las protestas porque alcanzaron su objetivo; y finalmente todo pasa a la historia del olvido, mientras que los muertos se convierten en tontos útiles, porque pasada la revolución hormonal nadie más allá de sus amigos y familiares los recuerda; y por esa razón considero indispensable detenernos reflexionar sobre ¿qué nos está pasando como pueblo?

Durante las violentas protestas de diciembre y enero hemos podido observar que por un lado el pueblo causó destrozos en algunas instituciones o instalaciones del Estado, como pistas, aeropuertos, entre otros centros, los que fueron construido o arrendados con dinero del pueblo –y que de alguna manera, no de forma ideal, beneficia al pueblo, – y lo hicieron sin el menor remordimiento, con absoluta inconciencia, porque finalmente una vez más continuamos con el vicio de malgastar el dinero en cosas innecesarias, siguiendo el ejemplo de las dizque autoridades, puesto que al destrozar estos espacios del Estado es evidente que es el mismo Estado el que tendrá que arreglarlos y por lo tanto antes de avanzar retrocedemos, cosa que me parece lo más irracional de un actuar revolucionario, ya que el país tiene demasiadas carencias, tantas que no podemos darnos el lujo de destruir espacios públicos, por contrario, necesitamos dejar de destrozar y saquear al país para crecer, y para eso es vital e indispensable que el peruano deje de destrozar espacios públicos, así como también el gobierno debe dejarse de andar arrendando grandes locales por largos años, pudiendo adquirir la propiedad a un precio menor de lo que arrienda por decena de años, cosa que es desleal para la nación y beneficio para unos cuantos mantenidos de la nación. Y viendo esto me pregunto: ¿Cuántas personas se han puesto a analizar o ver cuánto dinero derrocha el Estado Peruano en alquileres de edificios y espacios a terceros durante años de años?

¿Será que algún día este pueblo dizque revolucionario se indigne por estas inútiles formas de malgastar el dinero de los peruanos?

En fin, este grado de irracionalidad me lleva a comparar a ese pueblo “indignado” agresor con los otros agresores de la patria: los políticos y los ricos del país y el extranjero que se siguen enriqueciendo sin dejar de explotar al pueblo para seguir teniendo sus dizque privilegios de vida, a pesar de ser un pueblo opresor minúsculo, porque es minoría popular, pero claro, ellos se consideran de otro nivel y no pueblo, cuando al final son lo mismo que el pueblo oprimido: unos incapacitados para pensar o razonar, puesto que ambos han renunciado a ser persona desde hace mucho tiempo, desde que renunciaron a tener conciencia de la vida, de su ser y de la sociedad, con la intención de no sentir el más mínimo remordimiento por sus irracionales actos, porque es aquí donde se contempla a ese animal doméstico que son, puesto que solo un animal podría olvidarse de su naturaleza y vivir netamente del instinto, solo porque su naturaleza le impide tener conciencia, ya que se supone que el ser humano es el único animal racional, aunque cada día voy pensando todo lo contrario, porque causan destrozos para oprimir al otro con tal de conservar la vida o su nivel de vida bajo cualquier circunstancia, puesto que están incapacitados para distinguir entre el bien y el mal, incapacitados para aceptar los errores y fracasos de la vida diaria, o sea, incapacitados para trascender, para ir más allá de sí mismos, puesto que están domesticados para vivir en la ley de la selva, con distintas posturas de vida y política, pero finalmente adiestrados para vivir en la ley de la selva: donde el débil se somete al poder del tirano; y por eso vivimos en esta constante lucha entre pobres y ricos a lo largo de historia, simplemente porque el ser humano no ha dejado de ser un animal doméstico, y todo porque no ha aprendido a ser persona, y por ende a tener y vivir desde la conciencia. Porque ¿quién en su sano juicio malgastaría millones de millones cuando hay gente que se muere de hambre, cuando hay gente que carece de necesidades básicas, cuando hay gente que carece de atención médica, cuando hay gente que deja de tener vida propia para laborar hasta más no poder, cuándo hay ancianos y niños abandonados, cuando hay mujeres y varones violentados por la malformación humana? Entre tantas cosas en las que se podría invertir el dinero malgastado en la vida diaria de los dizque ricos, así como en las protestas y destrozos del país por parte de los grupos de poder y del pueblo, bandos con supuesta razón para sus demandas y posturas personales, aunque ninguna es realmente personal, puesto que si hablamos desde lo personal habría que hacer un análisis de conciencia y preguntarse: ¿Acaso comprenden que todo ser proviene de una sociedad y por ende el hombre es un ser social por naturaleza, así como también por naturaleza ambos bandos tienen la misma oportunidad ante la vida y la muerte, de la que no te libras ni con dinero? Aunque claro, es evidente que con dinero el sufrimiento psicológico de la enfermedad es menor, puesto que carecer de dinero para una atención digna te consume la existencia atrozmente, te brinda mayores preocupaciones que el yo adinerado, por eso si algún día me enfermo de gravedad, disfrutaré de mi sufrimiento hasta más no poder, puesto que no creo en el suicidio como un acto racional, ya que lo considero un acto intrascendental, ya que lo veo como lo más paupérrimo del ser y hacer, antes prefiero el martirio de la vida diaria o morir a lo Sócrates, eso sí me parece maravilloso y admirable, por lo trascendental que representa su muerte; así que si algún día aparezco muerto por suicidio, es evidente que fui asesinado.

Por eso, pienso que es imperdonable e injustificable las dos acciones realizadas por los protestantes y las fuerzas del orden, aunque sé que ambos son títeres de los bandos sanguinarios de las ideotologías de derecha e izquierda, a las que a partir de ahora me atreveré a llamar libremente las ideologías, aunque creo que también podemos considerar a los paupérrimos de centro, que en el país son lacras porque andan de comodines y no de ideólogos, por razones que se resumen a su silencio en tiempos difíciles, pero bueno, por ahora quiero decir que ambas ideotologías son sangradoras de la patria, delincuentes de las arcas y con un nulo interés por la dignidad de las personas, y por eso ambos son modelos fracasados para la democracia real, porque ambos son extremos de la miseria, miseria con diferentes matices, aunque con la misma acción de gobierno, porque en uno la dictadura se da de manera descarada, porque así es la izquierda socialista de los ejemplos que siguen los dizque pensadores peruanos, puesto que siempre terminan mencionando a Cuba y Venezuela como ejemplos de grandes gobiernos de izquierda, cuando en realidad son ejemplos de la más grande miseria humana, a esa que podríamos llamar el gobierno de la desenfrenada opresión saqueadora del pueblo y no de izquierda, porque si hablamos ideológicamente de la izquierda ahí tenemos a Finlandia, Alemania, entre otros, pero no, estos ideotologizados citan a estos países de izquierda fracasada, gracias a que son incapaces de darse cuenta que sus países ejemplos representan a la miseria, cosa que se comprende por esa incapacidad de pensar más allá del adiestramiento de ideotología política que profesan o a la que se adhieren para protestar.

Por otro lado, tenemos la otra cara de la moneda, la derecha capitalista que se disfraza de democracia, cuando no es más que la misma miseria que la izquierda radical solo que sin ser tan descarada y opresora como esa izquierda, sino más bien como las grandes mafias del mundo, puesto que todo se hace disimuladamente, sino miremos al más atroz ejemplo de esta ideotología política de derecha: EEUU, el país más irracional del mundo, donde se cometen dentro y fuera de su patria las más grandes atrocidades del mundo, siempre buscando una razón para justificar sus barbaridades humanas, cosa que también me parece despreciable, aunque este tipo de ideotología nos hace soñar con la posibilidad de alcanzar una vida digna a través del alcance de un nivel clase media, y por eso se vive soñando con una vida digna siempre de la mano del dios dinero y del poder, sin darnos cuenta que el poder no está en los bolsillos sino en nuestras mentes y acciones que pueden cambiarlo todo si caminamos juntos hacia un objetivo firme y claro, a pesar de las tormentas que significa acabar con las mafias, y para eso es necesario e indispensable que nos dejemos de vicios sociales que nos nublan el pensamiento y nos impiden trascender, es decir, el pueblo debe salir de malgastar el dinero en el alcohol y la ignorancia, esa que hoy en día se puede llamar mediocridad, porque en estos tiempos existen medios para acceder a la información y al conocimiento por voluntad propia; y así también los ricos deben alejarse de la opresión al pueblo, porque no tiene nada de digno humillar a otros para sentirse mejor o – como ellos llaman- superior.

Es evidente que estos dos sistemas provienen de la ambición del hombre, aunque siempre de una minoría de incapacitados para razonar, porque solo los incapacitados para pensar van a querer oprimir al otro, a través del saqueo y de una serie de argucias que “el poder” les permite, puesto que todavía se vive en un sistema de emperadores, reyes, burgueses, ricos, políticos y plebe, pueblo, esclavos, clase obrera, cosa que es lo más descorazonado que puede consentir la descorazonada humanidad dizque racional, porque si estos tuvieran un mínimo de razón o de sentir humano el mundo sería otra cosa, pero lastimosamente no lo tienen, por ende, vemos toda la miseria de su vacío existencial reflejado en la opresión de los más débiles; y por ende es gente que solo busca llenar el hambre de poder que no pueden saciar porque su vacío es existencial es demasiado grande y hambriento, cosa que sucede también gracias a un pueblo que se deja someter ante los amos, ya sea por costumbre o resignación, puesto que no se analiza ni se cuestiona nada, puesto que seguimos siendo esclavos de nuestra propia incapacidad de ser, y por ende vivimos esperando que venga un dizque “salvador” que quiera darse de revolucionario e intente convencernos de levantarnos en martirio para que ellos puedan conseguir sus objetivos sin que nosotros nos demos cuenta jamás, porque conocen bien nuestra incapacidad de pensar, razón por la cual a lo largo de la historia hemos tenido más de un tirano en el poder, luego de librarnos de otra tiranía.

Ahora, si vemos estos casi dos meses de protestas en Perú vamos a poder comprender mejor de lo que comento, porque estos meses nos enseñan de que es más que evidente que en este país tenemos en cancerización un problema político recurrente, aunque yo me atrevo a decir que más que político es un problema pedagógico, puesto que la educación es la que nos permite tener a este pueblo incapacitado para pensar o razonar, y todo porque todavía seguimos siendo un pueblo de supervivencia y ahora trataré de demostrarlo por qué:

1) ¿El pueblo tiene derecho a protestar? Sí. ¿Tiene libertad de elegir protestar o no? Sí. ¿Tiene derecho de joder la vida de los demás? No. ¿Tiene derecho para perjudicar la economía de los demás? No. Entonces, ¿por qué es incapaz de ver que está destruyendo al país sin lograr nada trascendental, es decir, sin lograr nada para que los pobres no sigan sufriendo más penurias? ¿Acaso se han puesto a pensar en cuántos están vendiendo su alma o cuerpo para poder sobrevivir a estos tiempos de elevados precios gracias a sus protestas, la crisis mundial y los desastres naturales? ¿Acaso se han puesto a pensar en todo el trabajo de los agricultores que se desperdicia como si no existiera gente muriéndose de hambre, gracias a los bloqueos de las carreteras?

2) ¿La policía y fuerzas armadas tienen derecho a matar a las personas? No, absolutamente NO. ¿Tienen derecho a proteger al pueblo de la delincuencia? Sí. ¿Hacen un juramento de honor o ético para servir a la justicia? Sí. ¿Entonces por qué están cometiendo tantos atropellos contra la gente del pueblo? ¿Por qué el país está tan cargado de delincuentes? ¿Por qué se quedan atados de manos, como esclavos, obedeciendo órdenes que destruyen su propia dignidad?

Sí, es evidente que ambos bandos están siendo borregos, animales domésticos que han caído en manos de los amos que se dieron cuenta que estos animalitos racionales requieren de un amo que les dé las órdenes para actuar, y por eso son incapaces de ver que ambos están a punto de destruir al país para que gane uno de los dos delincuentes de la nación ideotologizada, es decir, la izquierda o derecha. Sí, es evidente también que no me gustaría respuestas que intenten justificar estos actos irracionales de ambos bandos, quien lo justifica simplemente es un ser ideotologizado, vamos un idiota manipulado, una mente lavada, un incapaz para razonar o pensar, un miserable o simplemente un tirano más que aparentemente piensa en el pueblo o país, cuando en sí solo está pensando en su sobrevivencia, justificando toda violencia según su bando de pensamiento, y digo bando porque sucede que hoy en el Perú no existen partidos políticos, y esto pasa justamente por la misma razón por la cual no es ideología sino ideotología política, puesto que los partidos políticos carecen de filosofía política, por ende, carecen de esa capacidad de pensar o razonar en qué cosas contribuyen a que una sociedad se desarrolle mejor según la ideología política que se pretenda postular en el partido, sea de izquierda, centro o derecha, y por ende son un fracaso de partido político, un fracaso ideológico, porque lo que finalmente existen en esos dizque partidos políticos es la filosofía del fundador del partido, en los viejos partidos, y la filosofía de vida del fundador o dueño del partido, en los nuevos, simplemente porque hoy los partidos han caído en el mundo del hampa, en el sistema de los bandas organizadas, puesto que son casas de organizaciones criminales, porque viven en los grandes y profundos hoyos de la corrupción descarada, tal y como lo vemos en la actualidad, desde los nacionales hasta los locales, es decir, un partido político se ha convertido en una cuna de criminales organizados que roban a la patria como un delincuente simple lo hace en las calles a los ciudadanos, porque estos son ciudadanos que todavía no han aprendido lo que es tener dignidad, simplemente porque no conocen el amor propio ni el amor a los suyos, tal y como lo hace la mayoría del pueblo, y por eso vemos que el pueblo sigue dando oportunidades a través de su voto a las mismas organizaciones criminales de siempre. Por ende, es irracional que alguien esté pidiendo a estas alturas del partido la liberación de Pedro Castillo o que ande haciendo hurras a los actos de dina boluarte o del congreso de la república y toda la lacra fujimorista, así con minúscula, porque ninguno de ellos merece ser tratado con respeto o dignidad, peor después de estos hechos que nos han conducido a la miseria más grande de los últimos 20 años, porque en estos dos meses de protestas el pobre se hace más pobre y los ricos siguen siendo ricos, puesto que el pueblo protestante no ha logrado nada, nada más que perjudicar terriblemente a los otros pobres; y todo por culpa de la maldita mediocridad nacional que nos embarga, razón por la cual no se realizan actos racionales para cambiar la historia del país, para cambiar las cosas con dignidad, puesto que esta mediocridad nacional nos embriaga hasta colocarnos en planos de borregos en un pequeño grupo dizque de poder, los amo de la patria, los nuevos emperadores del siglo XXI, donde prima la indiferencia de unos contra los otros, donde finalmente todos son una sarta de mediocres por esa incapacidad de pensar, inherente al ser que vive como los animales salvajes: buscando sobrevivir ante la realidad existente, sin trascender, sin ir más allá de sí mismo; y es por eso que los ricos solo se preocupan por seguir siendo ricos, como la mayoría de la clase media, los que se creen inteligentes y todopoderosos porque se han hecho de una carrera profesional o una empresa que les da cierto nivel de vida, porque pueden ganar un sueldo dizque digno, mientras siguen buscando salir de la pobreza en la que se encuentran antes de ser pobres y por eso muestran su indiferencia ante los más pobres, debido a que penosamente en este sistema de vida que tenemos es necesario e indispensable oprimir a otros para crecer; dejándonos como resultado final a los pobres que siguen añorando que la pobreza desaparezca de sus vidas en algún momento, mucho antes de que venga la muerte; y por esa razón muchas veces estos viven esperanzados en la venida de un “salvador” que les rompa la cadena de la podredumbre.

Sí, es verdad que el pueblo tiene derecho a protestar y exigir cambio de las autoridades cuando le dé la gana, cuando no está de acuerdo con ellos. Nadie dice que no lo hagan, pero, por favor, sin actos que perjudiquen a otros, porque ya no son tiempos para andar con salvajismos, puesto que son tiempos donde solo la inteligencia podrá liberarnos de la opresión si es que sabemos actuar como pueblo consciente, por tal razón invito al pueblo peruano a ser más inteligente y a protestar estratégicamente para acabar con la plaga de ratas que se ha convertido la política nacional, y empecemos con los gobiernos locales que tenemos, participemos más en las políticas locales, exijamos y supervisemos más las obras de los alcaldes distritales, provinciales y de los goberladrones, perdón, gobernadores, y aprendamos a pensar, porque solo así podremos saber elegir, solo así podremos comprender que jamás vamos a sacar nada bueno de cimientos podridos, es decir, que si el fundador de un partido o el partido está putrefacto jamás vamos a poder cosechar buenos frutos en tierra muerta; por ende, es tiempo de que aprendamos a protestar con razones, con inteligencia, para cambiar esta penosa realidad, porque ya es tiempo de dejar de destruirnos los unos a los otros para empezar a destruir a cualquier pensamiento paupérrimo del opresor.

Sí, definitivamente necesitamos que la actual presidenta del Perú renuncie y que el congreso se vaya, pero que se larguen dándonos cambios constituciones que nos permitan no tener la misma lacra nacional en el poder. En lo particular yo jamás aceptaría que los despreciables políticos se vayan simplemente renunciando o convocando a elecciones, buscaría formas inteligentes de cambiar el sistema y golpear a los ricos, donde sean ellos los que pierdan, más que los pobres más pobres, y me dejaría de andar gritando y muriendo como revolucionario hormonal, dispuesto a liberar a Barrabas, porque esa es la orden que nos dan los amos en medio de nuestra revolución hormonal, puesto que somos incapaces de morir como Sócrates, porque carecemos de ideas para defenderlas, porque si tuviéramos un pueblo indignado de verdad, tendríamos un pueblo que se ha preocupado por leer la constitución y en estos momentos en vez de andar gritando que castillo era inocente, que era el presidente que el pueblo ha puesto, debería estar exigiendo que modifiquen el artículo que impide revisar los contratos ley con las concesiones estatales que se dan a las empresas en el Perú, que modifiquen esa obligatoriedad de ir a votar, que se elimine la multa por el voto, que se modifiquen tantos otros artículos que son necesarios para tener una mejor constitución para una vida más digna, porque es necesario modificar los artículos que no merecen la pena tenerlos, porque gracias a esos cualquier cosa pueda ser presidente, cualquier ser puede ser congresista, cualquier cosa pueda ser funcionario público, y para exigir eso debemos usar mecanismos donde no le damos ni a los ricos ni a la prensa lo que quieren, es decir, sin exponer la vida de inocentes inútilmente y sin la necesidad de causar destrozos. Y esta debería ser la forma de protestar de todos los peruanos, sea de pensamiento de derecha o de izquierda: no más manifestaciones violentas, porque se lo debemos a esas más de cincuenta víctimas que han muerto durante estos días de protestas, tanto a los del pueblo como a los policías, porque ninguna muerte puede justificarse, quien justifique la muerte del pueblo protestante por los disturbios tiene un problema genocida que debe contemplar, y quien justifique la muerte de los policías por la rabia de las otras muertes tiene un problema de conciencia y personalidad, porque estamos justificando atrocidades en cualquiera de los dos bandos y quien dice gozar de conciencia y razón no puede permitir ni justificar estos actos violentos, porque todas estas muertes que se dieron en estas protestas son muertes inútiles, muertes que se pueden evitar sin tan solo aprendemos a protestar con razón, de forma inteligente, como nos lo permite un artículo de la Constitución, esa que nos permite poder eliminar, modificar y crear leyes en favor del pueblo si tan solo recolectamos determinadas cantidades de firmas, cosa que es numerosa, pero no imposible si tan solo nos ponemos la camiseta para hacer historia y armar una revolución de verdad, una revolución acorde a estos tiempos, una revolución intelectual; pero como esto no es lo que les ordena el amo y su mediocridad el pueblo no sabe sobre esta forma de protestar ni lo hará, y mientras tanto esta forma de protestar seguirá siendo un sueño de un adolescente de quinto de secundaria que se enteró de ese detalle de la Constitución Política del Perú.

Por otro lado, pienso que el principal problema del peruano de estos días radica en dos puntos: por un lado tenemos al bando que mueven los izquierdistas, a los revolucionarios hormonales, esos que estos días para mí son como perros rabiosos que están dispuestos a cargarse a todo el país, porque carecen de lógica y razón, de ideas claras, de propósitos reales, simplemente porque sé que la indignación o impotencia cuando estalla es asesina e irracional; y por otro lado tenemos al bando de los que moverían la derecha, los clasemedianos que no quieren perder su estatus social que el sistema de vida o Constitución les ha permitido obtener o desarrollar, quienes también han perdido lógica y razón, solo que de forma no violenta, sino gracias al conformismo y egoísmo de su “individualismo”, ese que de hecho tuvo que hacer sacrificios para alcanzar el nivel en el que se encuentran actualmente; y desde el donde –quizás– están haciendo obras de caridad para intentar sentir alivio ante las paupérrimas realidades de otras gentes que no tienen la misma oportunidad que ellos, ya sea de padres que le brinden la mano para progresar, ya sea de genética que le permita seguir en pie de lucha sin rendirse ante los obstáculos, sin cavar su tumba por depresión, sin matarse por corrupción, sin morir en manos de los que tienen el poder por querer cambiar las cosas con claras ideas, sin ver manchado su imagen por los que no quieren perder el poder de la opresión al pueblo; razones por la cual todavía seguimos teniendo un pueblo dividido que sigue cosechando la misma miseria año tras año, así como la misma revolución hormonal una y otra vez, simplemente porque no hacemos esos cambios Constitucionales necesarios e indispensables para cambiar la historia del país; y por esa razón me gustaría invitar a los peruanos a alzar su voz de protesta contra las autoridades actuales y exigir esos cambios Constitucionales necesarios, esos que realmente terminarán golpeando más a los ricos, más que a los pobres más pobres del país, y esto podemos lograrlo si tan solo nos uniéramos de verdad para ello, cambiando nosotros mismos los artículos de la Constitución usando el artículo que nos da ese poder. Pero como el peruano está acostumbrado al show y la victimización dudo que esto pase, porque gracias a ese show y victimización en los últimos veinte años hemos elegido al mismo prototipo presidencial, al dizque mal menor, yendo cada vez a peor elección, teniendo resultados más degradantes que el anterior, simplemente porque conforme fue pasando el tiempo la mediocridad nacional se fue incrementando, a tal punto de que en estos tiempos está en proceso de metástasis nacional, puesto que son incapaces de comprender que en vez de salvar al país lo estamos destruyendo sin lograr ningún cambio sustancial, algo que no vamos a lograr si nos seguimos manteniendo en esta mediocridad nacional que nos cancerígena la racionalidad y la dignidad, cosa que no nos permite ver más allá de nuestra indignación y esclavitud, esa que no nos permite vivir o estar acordes a las riquezas que poseemos como la nación, desde la tierra hasta las costumbres nacionales que vamos perdiendo por la falta de conciencia y humanidad, por falta de amor propio, por la falta de razón, por falta de educación, por la pésima costumbre de andar esperando un salvador en vez de salvarnos a nosotros mismos y mejorar nuestra forma de vida, dejándonos de los vicios sociales y de la incapacidad de pensar para formar generaciones más conscientes de la vida y de la dignidad.

Pucallpa, 29 de enero de 2023 a las 09:12 horas

Día Mundial del Síndrome de Down

José Luis Pacheco Murillo

Cada 21 de marzo se celebra el Día Mundial del Síndrome de Down, cuyo principal objetivo es crear conciencia dentro de la sociedad acerca del valor que tienen estas personas, a pesar de su discapacidad.

Además, se pretende reivindicar sus aportaciones a la sociedad, derechos e independencia para la toma de sus propias decisiones y crecimiento personal.

El Día Mundial del Síndrome de Down se celebra desde el 21 de marzo de 2012, por un decreto establecido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La elección de la fecha de esta efeméride es debido al proceso de división genético denominado Trisomía 21. El día 21 del mes 3 del año se usa para simbolizar esa trisomía.

El Síndrome de Down, no es una enfermedad, como la mayoría de las personas creen. Se trata de una condición o trastorno cromosómico que ocurre cuando aparece una alteración o material genético extra en el cromosoma 21, generando discapacidad intelectual. Sin embargo, muchas personas que tienen esta condición pueden desarrollar una inteligencia poco común en y para ciertas actividades, también pueden poseer grandes destrezas ya sea para el arte, la música y el deporte.

Las personas con Síndrome de Down deben gozar de los mismos beneficios y privilegios que la mayoría de las personas en la sociedad actual. Su derecho a la igualdad, oportunidad, y felicidad plena, son inalienables.

Para la Organización de las Naciones Unidas, el Día Mundial del Síndrome de Down forma parte de la Agenda 2030, como parte del plan de acción sostenible para proteger a estas personas contra cualquier tipo de abuso, atropello o discriminación.

En la celebración de esta efeméride anualmente se selecciona un tema central. Para el año 2023, el lema del Día Mundial del Síndrome de Down es «Con nosotros, no por nosotros».

Se trata de un enfoque de la discapacidad basado en los derechos humanos y no en la caridad, como tradicionalmente ha venido siendo.

Dios quiera que nuestra sociedad muestre la solidaridad y especialmente el respeto a los derechos de las personas con síndrome de Down.

Seis retos que tiene América Latina para ser una región más justa con las mujeres

Por Marcia Aguiluz Soto

8 de marzo del 2023

¿Cuáles son los retos que actualmente enfrentan las mujeres en América Latina?

Es el 2023 y las mujeres en toda su diversidad seguimos sufriendo las consecuencias del patriarcado, este sistema que permanece arraigado en nuestras culturas y sociedades, y del cual se derivan múltiples formas de violencias y discriminación.

Si bien es cierto que, en los últimos 50 años, hemos visto importantes avances institucionales y normativos a favor de los derechos de las mujeres, también lo es que persisten desafíos para lograr una efectiva igualdad de género y, consecuentemente, una mayor protección a nuestros derechos.  A continuación, me referiré a algunos de esos desafíos desde una perspectiva latinoamericana.

El patriarcado: el origen de todos los males

Aún sigue siendo el mayor desafío para lograr una efectiva protección de las mujeres, y constituye el origen de muchos de los problemas que enfrentamos. Si las sociedades continúan funcionando sobre la base de una supremacía de los hombres por encima de las mujeres, seguirá siendo muy difícil combatir y eliminar las violencias y discriminación que cotidianamente nos afectan. Derribar el patriarcado, es una prioridad.

Lamentablemente, en América Latina cada vez hay una mayor influencia de grupos fundamentalistas o religiosos que tienen fuertes alianzas con sectores políticos y económicos poderosos, lo que ha incidido en la aparición de propuestas que buscan perpetuar el patriarcado y reforzar los estereotipos que lo alimentan.

Algunos de estos grupos se presentan como “provida”, pero su trabajo va más allá de luchar contra el derecho al aborto. En la práctica, sus propuestas buscan mantener el statu quo y que las mujeres sigamos subordinadas en los espacios públicos y privados.

Un ejemplo reciente y simbólico se observó en la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos, celebrada en Perú en el 2022, cuando varias delegaciones estatales (por ejemplo, Paraguay y Guatemala) abogaron por eliminar todo lenguaje sobre igualdad de género y la interseccionalidad, lo cual no es un hecho aislado sino una estrategia sistemática desde hace varios años. En Costa Rica, hace tan solo unos días, el Consejo de Educación ordenó modificar todo documento interno del Ministerio de Educación para que no se use el lenguaje inclusivo, sino solamente el masculino, con el argumento de que así lo ordena la Real Academia Española.

La falta de acceso a derechos sexuales y reproductivos: la piedra angular de nuestros derechos

La Declaración Universal de Derechos Humanos señala en su artículo primero que “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”. Sin embargo, en el caso de una gran mayoría de mujeres y personas con capacidad de gestar, el derecho a la igualdad y el reconocimiento a nuestra dignidad se violenta ante la negativa a prestar servicios de salud sexual y reproductiva de calidad y acorde con nuestras necesidades, en particular el acceso al aborto, libre, seguro y gratuito.

En América Latina, ocho países permiten el aborto hasta cierto plazo, diez en al menos en una causal, y cinco lo prohíben totalmente. Esto quiere decir que millones de mujeres y personas con capacidad de gestar, tienen el riesgo de morir si llegan a necesitar un aborto y les es negado.

Además del acceso al aborto, también subsisten desafíos como el acceso a anticonceptivos de calidad. Venezuela es uno de los ejemplos más preocupantes. En este país, un estudio reciente señaló que solo el 26% de mujeres en edad reproductiva usan anticonceptivos. Adicionalmente, en Chile, en el 2020 se distribuyeron anticonceptivos defectuosos en el sistema público de salud y farmacias, generando que, al menos 111 mujeres empobrecidas, quedaron embarazadas sin desearlo.

Por otra parte, la educación sexual integral también permanece como un pendiente en varios países de la región. Un dato curioso es que los mismos grupos fundamentalistas que se manifiestan contra el aborto, también se oponen a la educación sexual, que sería una política idónea para evitar embarazos no deseados. En Costa Rica, en el año 2018, cientos de padres impidieron el inicio del curso educativo por estar en desacuerdo con la educación sexual integral que se daría a estudiantes de secundaria. En Colombia el tema tampoco avanza.

La falta de acceso a derechos económicos, sociales y culturales: ¿cómo luchar si se está sobreviviendo?

La falta de satisfacción de necesidades básicas como acceso a alimentación, vivienda y empleo digno, es otro de los grandes pendientes que enfrentamos, en un gran porcentaje, las mujeres.

La feminización de la pobreza es un fenómeno poco honroso y da cuenta de la discriminación histórica que persiste. El Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe (OIGALC) afirma que  “los esfuerzos de reducción de la pobreza en la región no han beneficiado de igual manera a hombres y mujeres, ni ha tenido el mismo ritmo, y que finalmente los hogares pobres concentran una mayor proporción de mujeres en edades de mayor demanda productiva y reproductiva. En 2019, por cada 100 hombres viviendo en hogares pobres en la región, habían 112,7 mujeres en similar situación”.

En cuanto al empleo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) alertó en el 2022 que, de los 23,6 millones de puestos de trabajo de las mujeres que se perdieron en el peor momento de la crisis por COVID-19, aún faltaban por recuperar unos 4,2 millones a finales de 2021. Sin embargo, en el caso de los hombres ya se habían recuperado prácticamente por completo los 26 millones de puestos perdidos. En palabras de la OIT “la pandemia agudizó desigualdades estructurales existentes. Las mujeres rurales, las jefas de hogar con niñas y niños pequeños, aquellas de menos formación y educación, mujeres indígenas y afrodescendientes han sido más afectadas. Las brechas de género, tanto en la participación como en los ingresos, son persistentes en las mujeres con menores ingresos y menor nivel educativo”.

La falta de redistribución de los cuidados: todo bien con la igualdad hasta que les toca a otros ceder sus privilegios

Cada vez más los movimientos feministas reclaman políticas públicas integrales que permitan redistribuir la responsabilidad de los cuidados. Históricamente, el cuidado de los hijos e hijas, de los padres y familiares con alguna enfermedad o condición que genere dependencia, ha estado a cargo de las mujeres en las familias. Como consecuencia, este grupo tiene dobles o triples jornadas laborales, muchas veces sin remuneración alguna.

En la práctica, mantener la responsabilidad de los cuidados en las mujeres implica que tengan más barreras para acceder a educación y empleo de calidad, o que se sometan a jornadas extenuantes para cumplir con todas las tareas. 

Redistribuir los cuidados es un pendiente indispensable para que las mujeres puedan acceder a sus derechos en condiciones de igualdad. Oxfam señala que, de acuerdo con datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la OIT, las mujeres dedican tres veces más tiempo al sostenimiento del cuidado de la vida en América Latina y el Caribe.

Redistribuir supone que otras personas también tienen que hacerse cargo, y esto implica que los hombres deben asumir tareas domésticas o de cuidado, renunciando a algunos de los privilegios que por siglos han ostentado. Además, el Estado debe promover las reformas legales y las políticas públicas necesarias para que esta redistribución sea efectiva.

Las violencias en los espacios físicos y digitales

Las mujeres seguimos enfrentando diversas formas de violencia. Si bien en la mayoría de los países se han creado instituciones específicas para combatir este flagelo, y tipos penales como el feminicidio, la violencia sexual, la violencia doméstica, entre otras, estos avances no han significado menos violencia. En el año 2021, el citado OIGALC señaló que 4473 mujeres fueron asesinadas en América Latina y el Caribe, es decir, 12 muertes violentas por razones de género cada día.

La violencia sexual en algunos países latinoamericanos es alarmante. En 2021, en Honduras se presentaron ocho denuncias diarias de violencia sexual contra niñas y mujeres, mientras que ese mismo año en El Salvador hubo un aumento del 5% en embarazos forzados en niñas y adolescentes de 10 a 14 años.

Además de la violencia en espacios físicos, también enfrentamos violencia y acoso en el espacio digital. Un informe elaborado por ONU Mujeres señala que “la violencia de género en línea está silenciando voces”.

Sistemas de justicia ciegos e indolentes ante el sufrimiento de las mujeres

Frente a los problemas señalados, hay que analizar el rol de los poderes judiciales latinoamericanos en garantizar y proteger los derechos humanos de las mujeres. En el año 2022, fuimos      receptoras de una decisión histórica que reconoció nuestro derecho a decidir sobre nuestros proyectos de vida y nuestros cuerpos: la sentencia de la Corte Constitucional en Colombia que despenalizó el aborto hasta la semana 24 (Causa Justa), y que es un caso emblemático que debe inspirar a otros tribunales nacionales.

Si bien es cierto que es posible encontrar ejemplos positivos de acceso a la justicia para las mujeres, también es importante destacar que, en muchos países latinoamericanos, los sistemas de justicia no están a la altura de nuestras  necesidades. Esto es así porque se carece de un enfoque de género e interseccional en la aplicación de la justicia, y también porque no hay suficientes garantías de independencia, lo que hace que muchos jueces y juezas respondan a las presiones de grupos fundamentalistas y mantengan barreras para el acceso a numerosos derechos.

Conclusiones

Los citados desafíos no son exhaustivos de los múltiples problemas que todavía enfrentan las mujeres en Latinoamérica. Constituyen un breve repaso que tiene como objetivo recordar la importancia de continuar reivindicando los derechos, aunque ello signifique incomodar a quienes sostienen el statu quo. Nuestras luchas nunca han sido fáciles y tampoco nos han dado derechos de manera gratuita. Aunque las amenazas persisten, son latentes y, en algunos casos muy graves, en la actualidad existen movimientos feministas vibrantes que en cada país están transformando sus realidades. Al conmemorarse un nuevo Día Internacional de la Mujer, vale la pena honrar las luchas de las antecesoras que lograron abrirnos camino, así como las luchas de quienes hoy, día a día, entregan sus vidas y levantan sus voces para decir que nunca más aceptaremos un mundo que no sea igualitario y justo. A ellas y elles, todo el honor y la gloria. 

Citación académica sugerida: Aguiluz Soto, Marcia. Seis retos que tiene América Latina para ser una región más justa con las mujeres. Agenda Estado de Derecho. 2023/03/08. Disponible en: https://agendaestadodederecho.com/seis-retos-que-tiene-america-latina-para-ser-una-region-mas-justa-con-las-mujeres/

Imagen: Infobae

El fascismo y los medios en el Perú

Juan Huaylupo

Juan Huaylupo

Las palabras son la manifestación del pensamiento, cultura, historia e identidad de las personas. Ellas son posesionarias de significaciones complejas en la interacción comunicativa de sus protagonistas, las cuales trascienden la relación personal para ser referentes particulares de cada tiempo espacio social.

La pluralidad social en el presente globalizado requiere de la comunicación por ser un requisito para la convivencia, para la vida en comunidad y para nuestra socialización como seres humanos. La heterogeneidad social, que es inherente de las personas, no es un obstáculo para la comunicación, pues no existe nadie que piense o actúe igual que otros, ni existen patrones culturales idénticos. No, obstante, las diferencias no son limitaciones para la comunicación social, por el contrario, son escenarios para el dialogo peculiar e inédito para aproximarse a conocer otras costumbres y culturas.

El odio racial, cultural o ideológico, no ocurre por ser diferentes, porque todos los somos. Los enfrentamientos sociales, en muchos casos son cicatrices del pasado, alimentadas e incentivadas por quienes les interesa mantener separadas las poblaciones para impedir la unidad de pensamiento y acción conjunta por el bien común entre pueblos y naciones.

La fragmentación social, racial o ideológica, constituyen un pretexto para el fomento del odio y la destrucción genocida en una sociedad y sistema, caracterizado por la desigualdad y la explotación generalizada de los pobres y el desprecio hacia los trabajadores gestores de la historia nacional y de la riqueza privada. En el universo de las relaciones sociales, donde pocos propietarios millonarios, desprecian, explotan y sacrifican cotidianamente a miles de trabajadores, sin derechos ni reivindicaciones, sin duda es la simiente del enfrentamiento, pero en el contexto peruano y otras sociedades, proviene de los pocos que poseen todos privilegios y leyes que los amparan, y que gozan de la protección del monopolio de la violencia del Estado.

El fascismo, de ayer y de hoy, en el Perú se estigmatiza y polariza social, política y económicamente a las mayorías nacionales, basándose en el odio, la discriminación y la represión asesina, como un artilugio para manipular y crear el odio entre trabajadores del campo y la ciudad y de este modo, distraer, distorsionar y diferir el antagonismo entre explotados y explotadores, entre demócratas y tiranos, entre víctimas y victimarios, por ello, el fascismo peruano corrompe y controla de los medios para privatizar la información e intentar el control del pensamiento colectivo, así como para ocultar y falsificar la información, a la vez que justifica las acciones de espurios tiranos, parlamentarios corruptos y las decisiones violentas de los militares, que sin conciencia, sin pensamiento propio ni nacional, reprimen a quienes deben servir. Ese periodismo y otros protagonistas son culpables del odio, enfrentamiento y asesinato contra nuestros hermanos y sus pueblos.

El fascismo en el poder, no es por la caduca consideración racial, de creerse unos superiores a otros, ello es una mascarada que oculta la imposición de la colonialidad del poder y del saber en la sociedad peruana. El miedo, la impotencia y la ignorancia del poder, ha reproducido viejos prejuicios contra los gestores históricos de nuestra peruanidad, con los cuales no se identifican, ni se estiman nativos. La privatización de la nacionalidad por los que se creen mistis o dueños de la nación, es la inimaginable regresión histórica, ideológica, cognoscitiva y cultural ocurrida en el Perú contemporáneo. Pero, no ha sido espontánea, ha sido creada intencionalmente por el poder colonialista existente, los medios y la educación del poder.

El totalitarismo fascista, con los dineros de las empresas globales, ha convertido a muchos periodistas en auténticos sicarios, tan culpables como los asesinos de nuestros hermanos y de los anhelos ciudadanos. Asimismo, los han despojado de la honorabilidad del periodismo continuador de sus predecesores, luchadores por la verdad y la libertad del pensamiento.  

La espuria presidenta protegida y amparada solamente por los militares, no gobierna, tampoco lo hacen los corruptos parlamentarios, pues no se gobierna con represión policial y militar y sin legitimidad social. Esos personajes son ridículos fantoches del poder de los millonarios de las empresas globales que imponen las decisiones económicas y se apropian de las riquezas nacionales y del funesto Fondo Monetario Internacional que controla, fiscaliza y decide la finanza estatal que ha liquidado las políticas públicas y los derechos ciudadanos.

Las tiranías requieren de las palabras y discursos, no para dialogar ni concertar, sino para imponer las decisiones y acciones contra quienes les han negado la palabra y el de ser escuchados.  Los medios simplifican y falsifican la complejidad de los acontecimientos y realidades, ofenden a la inteligencia e impiden el pensamiento complejo. La veracidad y la pluralidad del pensamiento, así como el debate serio, plural, comprometido, sobre los derechos ciudadanos, la democracia o el desarrollo nacional, están ausentes en dichos medios, porque están protegidos, mantenidos y ser esclavos del poder fascista.

La incomunicación social es la condición privativa del poder, pero ninguna tiranía mediática o estatal es eterna, como tampoco lo es la incomunicación. Las protestas populares son las expresiones del fracaso del discurso del poder, de la imposibilidad seguir dominando y explotando, así como son evidencias concretas y trascendentes de la absurda pretensión de eternizar un poder irracional y sin horizonte histórico. El pensamiento y conciencia crítica y disidente, son la esperanza para reconstruir una sociedad plural y un mundo mejor, en aras de una cuestionable y endeble hegemonía global norteamericana. Las políticas y las instituciones públicas han sido liquidadas.

(*) Juan Huaylupo Alcázar, Catedrático de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica.

El sutil recurso al “derecho de admisión”

Por Memo Acuña (sociólogo y escritor costarricense)

No hace mucho en varios lugares de consumo como bares y restaurantes en Costa Rica, se dejaban observar ciertos rótulos con la ordenanza decimonónica de “en este lugar se prohíben las escenas amorosas”.

Durante buena parte de los candorosos años setenta, en aquellos grandes y viejos salones de baile de la capital costarricense, era terminantemente prohibido bailar swing por considerarse ordinario, populachón, arrabalero.

Ambos casos, distanciados en el tiempo, denotan una política de la prohibición y la discriminación no formulada, pero que terminaba siendo asumida y practicada como natural por el conjunto de la sociedad.

Era la dinámica jurídica traducida en el orden social.

Recientemente esas formas de “reservarse la admisión” han variado y se han intensificado en forma y fondo. Lo que ha cambiado en los tiempos modernos sea acaso la candorosidad aquella, que ha migrado a una sistemática y continua acción de negación, limitación y rechazo.

Varios ejemplos recientes lo confirman.

Al iniciar el año, un joven denunció haber sido discriminado al intentar entrar con varios amigos negros en un bar ubicado en el centro de la capital. La persona de seguridad, indicó el joven, simplemente les negó la entrada a todos sin mediar ninguna explicación.

En un centro educativo de secundaria, una persona estudiante y su madre trans libraron una batalla legal para que se le reconociera la identidad de género autopercibida y la persona fuera llamada por sus pronombres masculinos y no femeninos como insistía la institución.

Recientemente terminaron negándole la matrícula por “motivos de procedimientos que la madre no cumplió”, según el colegio. La madre alegó represalias y discriminación contra su hijo.

Bajo el argumento de que se encontraban drogadas, un parque de diversiones ubicado en la capital prohibió el ingreso de un grupo de personas trans.

Este fue el último capítulo, ocurrido no hace mucho, donde el recurso al derecho de admisión toca fibras sensibles sobre identidades, grupos sociales y discriminación.

Al recordar un triste y reciente episodio de racismo vertido en una escuela de primaria por una persona docente, no podemos más que llamar la atención sobre estas formas de invisibilización y negación de los otros, de las otras.

Si en otros países no muy lejos del nuestro, la consigna es quitar ciudadanías para aniquilar al sujeto, en el caso costarricense estamos ante mecanismos sutiles de invisibilización y rechazo social maquillados bajo el uso ingenioso del derecho a permitir o no la presencia de la diferencia y la disidencia cultural. Esta es otra forma de aniquilar al sujeto, de matarlo.

Esto, nos parece, es ya una alerta. Deberíamos pagarnos a ver todos y todas en nuestra pretendida psique hegemónica blanca, heterosexual y dominante. Es esto lo que hay que intervenir en crisis, como una tarea necesaria para construir convivencias saludables, que tanto necesita una sociedad como la nuestra.

Deroguemos pues ese odioso derecho de admisión que nos distancia. Apliquemos más bien una, otra política donde el afecto sea el motivo de construcción de una comunidad amplia e inclusiva.

Pronunciamiento en contra del racismo en los centros educativos

El Observatorio para la Acción contra el Racismo compartió el pronunciamiento que realizó  este martes 14 de febrero de 2023 el proyecto de acción social de Trabajo Comunal Universitario TC-765 “Semillero estudiantil para la acción contra el racismo” en contra del racismo en los espacios educativos. Esto luego que a través del sitio AmeliaRueda.com se diera a conocer el 8 de febrero de 2023 una denuncia interpuesta por una madre y tía de una niña de 5 años, que de acuerdo a dicha denuncia, una docente durante el acto cívico de bienvenida a clases de la Escuela Manuel Hidalgo Mora de Aserrí, hizo la siguiente petición: “por favor no traigan a sus hijos con rastas ni dreads, aquí no estamos en Limón, es Aserrí, ni mucho menos traigan a sus hijas con el poco de cosas en el pelo”, la madre comentó además que la niña había recibido previamente otros actos discriminatorios por parte de compañeras, y a lo cual, el personal del centro educativo no tomaron acciones al respecto. 

En el pronunciamiento apelan a las autoridades del sector educativo a cumplir con el debido y pronto procedimiento de investigación y que atiendan las denuncias relacionadas con los discursos y acciones racistas. Rechazan las acciones de odio en contra de la docente, dadas en redes sociales. Comentan la importancia de reflexionar sobre las expresiones y comportamientos racistas en escuelas, colegios, universidades y otros espacios públicos y privados y la importancia de cuestionar las formas de control del cuerpo ejercido por parte del poder escolar e institucional, e invitan a pensar antes de realizar comparaciones. 

Por último, instan al sector educativo, institucional y a las personas en general, a buscar procesos educativos y de reparación ante las situaciones de discriminación y racismo, y así que se transforme la matriz racista de los comportamientos y mentalidades. 

Para más detalles puede acceder al siguiente link: https://www.instagram.com/p/Cos3206O4ya/?igshid=NmE0MzVhZDY%3D

Discurso del presidente denota desconocimiento y discriminación contra los Pueblos Originarios previo a gira a la zona sur

Coordinadora de Lucha Sur Sur
Comunicado público
Jueves 16 de febrero de 2023

En las habituales conferencias de prensa de los miércoles, el día de ayer 15 de febrero el presidente Rodrigo Chávez emitió una serie de comentarios y aseveraciones que evidencian un desconocimiento profundo sobre el tema de la ocupación ilegal de los Territorios Indígenas y de los procesos de recuperación de tierras – Territorios y ponen de manifiesto percepciones discriminatorias hacia estos Pueblos.

De cara a la gira que tendrá la comitiva gubernamental del viernes 17 al martes 21 de febrero a la zona sur donde viven 5 Pueblos Originarios en 12 Territorios, el mandatario aseveró que ningún gobierno hasta la fecha había puesto un solo colón desde 1977 de presupuesto para compensar a gente que compró con título, plano catastrado y con el aval de la Comisión de Asuntos Indígenas (CONAI) y del Registro Nacional, continúa el Presidente diciendo que van a negociar con ambas partes, que llevan un plan, dinero para compensar, que se estarían utilizando 1000 hectáreas para negociar con personas no indígenas de buena fe como las que describió.

Sobre este primer grupo de aseveraciones y promesas, se debe aclarar, que aunque de manera insuficiente, no sistemática y con problemas de corrupción desde la emisión de la Ley Indígena 6172 de 1977 distintas administraciones han indemnizado a personas no indígenas por tierras que estaban en los Territorios Indígenas así establecidos legalmente, lo cual consta en documentos públicos, investigaciones académicas y ampliamente conocido por las personas de Pueblos originarios o no de estos Territorios y de la zona sur en general; por supuesto que el Estado no ha cumplido al día de hoy con su obligación, pero, es absolutamente falso que este gobierno sea el primero que vaya a realizar tales indemnizaciones.

Que personas no indígenas hayan realizado compra y ventas de tierras dentro de los Territorios con escrituras, planos, con el aval de CONAI y el Registro Público, no los hace ser “poseedores de buena fe” aunque al mandatario así le parezca o así lo quiera hacer ver; suponemos que el mandatario y su equipo conocen el artículo 3 de la Ley indígena el cual dicta: “Las reservas indígenas son inalienables e imprescriptibles, no transferibles y exclusivas para las comunidades indígenas que las habitan. Los no indígenas no podrán alquilar, arrendar, comprar o de cualquier otra manera adquirir terrenos o fincas comprendidas dentro de estas reservas. Los indígenas sólo podrán negociar sus tierras con otros indígenas. Todo traspaso o negociación de tierras o mejoras de éstas en las reservas indígenas, entre indígenas y no indígenas, es absolutamente nulo, con las consecuencias legales del caso”.

En este sentido el reciente fallo N. 2022024725 del 19 de octubre de 2022 de la Sala Constitucional establece: “carece de plausibilidad jurídica que una persona no indígena pueda adquirir válidamente una propiedad dentro de tal zona restringida… Semejante adquisición, como lo señala el ordinal 3 de la propia Ley Indígena, es absolutamente nula pues la propiedad ya era intransferible… la propiedad integrada a una reserva indígena es intransmisible por disposición expresa de ley, de modo que no es posible recurrir a la buena fe registral o a una presunta confianza legítima para convalidar un acto negocial absolutamente nulo, efectuado en contravención al ordenamiento jurídico”.

Son varias las ocasiones en las que miembros del Ejecutivo y por medio de la Mesa Técnica Interinstitucional para Pueblos Indígenas indican que tienen un plan y que tienen recursos para atender el problema de la ocupación ilegal de los Territorios, sin embargo, hasta este momento no se ha dado a conocer ningún documento oficial a los Pueblos Originarios, ni a la ciudadanía en general; además es sabido por estos Pueblos, los habitantes de la región sur y así lo tienen que haber demostrado los estudios del Plan RTI, el problema fundamental no son los poseedores de buena fe, que son los mínimos, el problema fundamental es la ocupación ilegal de los Territorios por parte de personas y empresas poseedoras de mala fe según el bloque de constitucionalidad, la resolución de la Sala Constitucional citada y así señalado por los Relatores de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas de la ONU (2011 y 2022), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en sus Medidas Cautelares 321-12 del 2015 sobre Costa Rica y la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU; Ilze Brands Kehris, subsecretaria general de la ONU para los derechos humanos, dijo en diciembre del 2022 en visita a Costa Rica que le preocupa que «una gran parte de las tierras y territorios ancestrales de los pueblos indígenas siguen siendo ocupados por personas no indígenas», e instó al Gobierno a «acelerar» esfuerzos para restituir esas tierras.

Posteriormente el mandatario también emitió desafortunadas y racistas declaraciones que en resumen exponemos: “Les vamos a advertir a ciertos grupos indígenas minoritarios que están queriendo tomar la ley en sus manos, incitados por extranjeros y gente de ideologías contrarias a la de la mayoría de Costa Rica, a hacer tomas forzosas, matando ganado, macheteando ganado, incendios, ya ha habido dos muertes… Si alguien que va y le quema la casa a alguien en una recuperación forzosa de territorio, no se da cuenta que eso se judicializa…”

Parece ser que el discurso de odio, violencia y racismo de los ocupantes ilegales de los Territorios, sus seguidores y grupos violentos afines se instaló en Casa Presidencial; repite el Presidente las gastadas frases neocoloniales y preconceptos en las que los Pueblos Originarios son incitados o manipulados por otras personas, lo que en el fondo refleja un pensamiento discriminatorio según el cual estos Pueblos no pueden organizarse, pensar y ejercer sus derechos por sí mismos, sino que necesitan de terceros para ello.

Suponemos que el jefe del Ejecutivo tiene estudios para demostrar que las familias recuperadoras de los distintos Territorios, sus objetivos y esperanzas son minoritarios dentro de estos Pueblos y esperamos que si se atreve a decir que hay “extranjeros” no indica si personas o grupos, actuando ilegalmente, impulsando y forzando a las familias recuperadoras a cometer ilícitos, cumpla con su deber legal como funcionario público de brindar la información necesaria a las instancias administrativas y judiciales pertinentes para que estas actúen conforme al bloque de legalidad, de lo contrario, el ilícito lo estaría cumpliendo el mandatario mismo.

Por último, parece ignorar o le han ocultado al presidente de dónde vienen las agresiones y violaciones a los derechos humanos en los que los Pueblos Originarios han sido víctimas de racismo, discriminación y violencia estructural, sistémica y sistemática como lo han denunciado pública y judicialmente organizaciones propias de estos Pueblos y organizaciones sociales e instituciones nacionales e internacionales de derechos humanos.

En este sentido señaló el Relator Especial sobre los derechos de los pueblos indígenas de la ONU actual, en su Informe acerca de su visita a Costa Rica en el 2021, indica en el apartado de conclusiones y recomendaciones: “91. El Relator Especial señala que las causas estructurales de las violaciones de los derechos de los pueblos indígenas se encuentran en la falta de una política adecuada de restitución de tierras y un marco legal que asegure el reconocimiento de los pueblos indígenas y de sus autoridades propias. Preocupa particularmente el racismo estructural que permea las instituciones del Estado, en particular a nivel local, la no implementación de sus derechos económicos, sociales y culturales y la falta de medidas efectivas para proteger a las personas defensoras de los derechos humanos”.

Son múltiples las agresiones en contra de las familias recuperadoras que ante la inacción del Estado decidieron ejercer su derecho colectivo a la tierra – Territorio amparadas en su historia, cosmovisión, cultura, derecho consuetudinario, los derechos humanos y el bloque de constitucionalidad; agresiones que han derivado en el asesinato por razones políticas de Sergio Rojas Ortiz, Uniwak del Pueblo Bribri de Salitre y de Jerhy Rivera Rivera del Pueblo Brörán de Térrba, numerosas tentativas de homicidio y de amenazas de muerte contra recuperadoras y recuperadores, así como quema de casas y cultivos, hechos denunciados publica y judicialmente y que siguen en una vergonzosa impunidad.

No son las familias recuperadoras las perpetradoras de actos violencia como irresponsablemente señala el mandatario, son grupos organizados que ejecutan ataques en turba o masivos como los ocurridos en el Liceo de Térraba en el 2012, en Salitre en el 2014 o en Térraba y China Kichá en el 2020, agresiones que denotan necesariamente organización y financiamiento para su ejecución.

Instamos al Presidente a que se informe y asesore de mejor manera para no repetir estas desafortunadas, racistas y discriminatorias declaraciones y que cumpla con sus obligaciones; que indemnice o reubique a los pocos poseedores de buena fe todavía existentes y que inicie con los procesos de desahucio administrativo contra los ocupantes ilegales priorizados por cada Pueblo, el cómo hacerlo está establecido en la Ley Indígena y su fundamento fue recientemente ratificado por la Sala Constitucional, así que solo es de tener voluntad política y actuar.

CLSS compareció ante la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa de Costa Rica

La delegación de la Coordinadora de Lucha Sur Sur compareció la tarde de este jueves ante la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa de Costa Rica. La comparecencia se dió en el marco de la investigación legislativa «Realidad de los Pueblos Indígenas» expediente 23303 que realiza dicha Comisión. 

Los voceros de la Coordinadora de Lucha Sur Sur se refirieron a las agresiones y violaciones a los derechos humanos de los Pueblos Originarios del Sur de Costa Rica, a la luz de los Informes que la CLSS ha elaborado para los años 2020 y 2021 y que la Comisión Legislativa conoce.

Las exposiciones se centraron en los temas de Espiritualidad e Identidad, Tierra – Territorios, Organizaciones Propias y Gobernanza y Seguridad.

Los voceros se refirieron al desconocimiento por parte de la institucionalidad pública de la cultura, historia e identidad de los Pueblos Originarios, lo que genera tratos discriminatorios y racistas.

También recordaron, con pruebas, que el Estado de Costa Rica es responsable por la violación sistemática de los derechos humanos de estos Pueblos, como por ejemplo, en el caso de la ocupación ilegal de sus Territorios por parte de personas no indígenas.

Señalaron, además, que se han dado reiteradamente agresiones masivas o en turbas contra estos pueblos, lo que denota una organización y financiamiento de estas agresiones. El asesinato por razones políticas de Sergio Rojas Ortiz del pueblo Bribri de Salitre (2019) y Jerhy Rivera Rivera del pueblo Brörán de Térraba (2020) son ejemplos de la inacción y complacencia del Estado.

En esta semana se está desarrollando el juicio por el asesinato de Jerhy Rivera Rivera en los Tribunales de Pérez Zeledón; asesinato que se dió en medio de un ataque masivo al Territorio Brörán, mientras Rivera defendía procesos de recuperación de tierras.

También denunciaron que la Mesa Técnica Interinstitucional sobre pueblos indígenas que creó la actual administración, es una «mesa más» sin rumbo claro, sin sustento económico y con un gran desconocimiento de la realidad de estos Pueblos.

Por último señalaron, que la resolución de la Sala Constitucional del 19 de octubre anterior, afirma contundentemente que toda persona no indígena que adquirió tierras dentro de los territorios indígenas es poseedor de mala fé, no tiene derecho a indemnización alguna y todas esas compras y ventas son absolutamente nulas; queda como camino que el Ejecutivo realice los desalojos administrativos priorizados en cada territorio por organizaciones propias, y que en materia judicial las resoluciones se apeguen a lo establecido por la Sala Constitucional.

Compartido con Surcos por la Coordinadora de Lucha Sur Sur.

Para más información ingrese al siguiente enlace: https://www.facebook.com/111882987093775/posts/pfbid02yApu5hYkJyeh2d11psjFx7PMz45w4rH34f2aa7pisfD4Z3nj42ncoAfd3H6ZcmNJl/?mibextid=Nif5oz

El Perú en un callejón sin salida

«Yo no soy un aculturado; yo soy un peruano que orgullosamente, como un demonio feliz habla en cristiano y en indio, en español y en quechua». Con esta frase, hoy 18 de enero, recordamos el nacimiento del escritor, antropólogo y etnólogo peruano autor de “Los ríos profundos”, José María Arguedas.

Rogelio Cedeño Castro. Sociólogo y escritor costarricense.

La pérdida de más sesenta vidas de ciudadanos peruanos, como fruto de la represión del gobierno instaurado, mediante un golpe de estado congresal militar, por los perdedores de las elecciones de 2021, no es un acto que se pueda calificar como democrático, más bien representa la instauración de una dictadura sangrienta y represora, un régimen donde los derechos humanos y el estado de derecho no existen. Las grandes mayorías del Perú Profundo: gentes de los Andes, la costa y la selva que han salido a defender su voto, además de su derecho legítimo de participar en la toma de decisiones en un país profundamente desigual, racista y discriminador de las grandes mayorías urbanas y rurales.

Cuando se mencionó el caso de Brasil, con el asalto a los edificios de los poderes públicos en la capital brasileña, y los peligros que estas acciones representan para la democracia en la región latinoamericana, se omitió profundizar en las condiciones mínimas de legitimidad y de respeto al estado de derecho que se requieren para que la democracia latinoamericana vaya más allá de las mascaradas electorales que se organizan cada cuatro o cinco años en nuestros países. La ausencia o el irrespeto sistemático al debido proceso, la presunción de inocencia, las garantías de contar con una defensa legal y el habeas corpus conforman una peligrosa corriente que nos deslizan hacia el autoritarismo y el totalitarismo de una derecha agresiva, inculta, mentirosa y enemiga de la libertad de pensamiento: todo ello con el concurso decisivo de los poderosos medios de comunicación corporativos, y de un poder judicial manipulado por los poderes fácticos e imperiales, donde algunos jueces, y fiscales manipulan descaradamente los mecanismos de la “justicia” tornándola inviable, tanto como la democracia misma en los países de América Latina, al judicializar la política en beneficio de sus intereses acusando falsamente, a través de los mecanismos del lawfare, a aquellos políticos que se quieran salir de la disciplina neoliberal, con sus políticas de saqueo sistemático de nuestros países y de irrespeto a los derechos humanos. En síntesis una institucionalidad presuntamente democrática de espaldas al pueblo, sin su participación más allá del manipulado sufragio.

Además, la intervención descarada de los defensores incondicionales de los intereses de las corporaciones transnacionales europeas y estadounidenses (incluida la jefe del Comando Sur de los Estados Unidos) acentúan lo que constituye el mecanismo, mediante el que se ha tornado imposible el ejercicio democrático efectivo en la mayoría de los países de nuestra región, por lo que nos encontramos en una profunda crisis de la democracia, sólo equivalente a la que planteó en 1966, el expresidente dominicano Juan Bosch (1909-2001) en su libro CRISIS DE LA DEMOCRACIA DE AMÉRICA EN LA REPÚBLICA DOMINICANA, a raíz de la invasión de la República Dominicana, en abril de 1965, por cuarenta mil marinos estadounidenses, con el propósito de impedir el retorno a la democracia en ese país caribeño, emprendido por los revolucionarios constitucionalistas de aquella generación dominicana. Bosch calificó esa figura dándole el nombre de pentagonismo, ahora estamos ante un ascenso neofascista a escala internacional y regional.

Dado lo anterior, es que surge la obsesión de algunas gentes, por descalificar el recurso de acudir a los planteamientos teóricos de algunos autores y estudiosos de la sociología política, o la sociología del conocimiento (que trata de destrabar-por así decirlo- o explicitar la intrincada y compleja relación entre el conocimiento y la existencia social en sí misma), para intentar explicar o entender los alcances y componentes de la presente crisis peruana y latinoamericana, no importa si los aportes de los años sesenta y setenta del siglo pasado, o los de este cambio de siglo, en cuanto a los alcances de sus elaboraciones teóricas y trabajo de campo sobre estos temas, esa hostilidad latente aunque agresiva es algo que raya en el desvarío, el ridículo y la sinrazón manifiesta por parte de algunas gentes de la derecha totalitaria, que incluso se atreven a opinar sobre temas que no conocen o de los que no han leído ni una página.

Lo cierto es que, tanto la sociología como la antropología y la historia social, como las mismas sociedades latinoamericanas en tanto objeto de estudio, han experimentado grandes cambios en este medio siglo transcurrido, dentro del tiempo de la larga duración histórica: un hecho esencial, en el caso del Perú, es que hasta la década de los sesenta las grandes mayorías campesinas de los Andes Centrales del Perú estaban sometidas a un régimen de servidumbre, discriminación y racismo manifiesto, un tema que trataron con una dosis de empatía, e identificación con los pueblos originarios, no carentes del rigor analítico y el conocimiento sobre el terreno en el que se ponen de manifiesto esas realidades, autores como el antropólogo, novelista, poeta y traductor quechuahablante José María Arguedas Altamirano (Andahuaylas 1911-Lima 1969) y el periodista, escritor, cronista, poeta y novelista Manuel Scorza ( Lima 1928- Madrid 1983), con su saga de novelas cortas sobre las luchas campesinas en los Andes Centrales en aquellos años, previos a las reformas que introdujo el general Juan Velasco Alvarado, entre 1968 y 1975, quienes no necesariamente fueron sociólogos o se asumieron como tales, además de Héctor Béjar, el gran maestro de la sociología peruana, dada la inmensa producción bibliográfica producto de varias décadas de investigación y reflexión sistemática.

La verdad es que en un texto como este no pretendo, ni podría jamás agotar todo el complejo problema de la nación peruana, desde sus orígenes en cuanto a estado-nación, dos siglos hacia atrás, cuando fue inventada por los criollos herederos de los colonizadores españoles como un país, sin tener en cuenta a los pueblos originarios y poblaciones afrodescendientes.

La sociología, en tanto ciencia social, al igual que historia y la economía política no legitima en sí misma a los gobernantes de una nación, pero el apoyo del pueblo sí. En el caso peruano, nos encontramos con que Dina Boluarte, la presidenta de facto y sus titiriteros militares y oligarcas fujimoristas son rechazados por casi el noventa por ciento de la población(88 por ciento, según una encuesta de las más recientes).

A propósito de las acusaciones contra el presidente derrocado Pedro Castillo Terrones. formuladas por jueces y una fiscal oficiosa, además de parcializada, alguna gente parece olvidarse del debido proceso, la presunción de inocencia y el habeas corpus pilares del estado de derecho en una sociedad que sea democrática de verdad, tal y como habíamos mencionado al inicio de este texto. Ahora bien, de lo que se acusa a Pedro Castillo es de “acciones ilícitas” por las que no podía ser juzgado siendo presidente, las que, de ser ciertas, resultan ser insignificantes a la par del prontuario de todos los presidentes que lo antecedieron en el cargo, a lo largo de los últimos treinta años: unos presos, otros en fuga y uno suicidado (Alan García Pérez).

En el contexto actual, resulta inocultable la necesidad de destacar lo antidemocrática y mala perdedora que es la mayoría de la derecha en esta parte del mundo, no sólo en el Perú, sino también en Bolivia y hasta en Brasil, donde hace unos días trataron de dar un golpe de Estado. Por supuesto que esos son temas que a algunas gentes de la derecha no les interesan por lo que prefieren obviarlos, al igual que las más de sesenta víctimas mortales ocasionados por la represión ultraderechista ¿será que esos peruanos asesinados no son seres humanos? algo muy similar, a lo que pasó en Bolivia, en noviembre de 2019, con las víctimas de Sakata y Senkaba (alrededor de 40) durante la dictadura de Yanine Áñez, esa que el valiente pueblo boliviano supo revertir.

El presidente legítimo del Perú, el señor Pedro Castillo Terrones continúa secuestrado por gentes que usurparon el mando de la fuerza pública, cuando aún no había sido vacado por el congreso, ni se había seguido el debido proceso para concretarla. En lo que fue una clara violación del orden constitucional, algo que resulta de suyo evidente.

La lamentable ignorancia y cinismo manifiesto de algunas gentes las alejan cada vez más de la realidad. A fin de cuentas, tal vez no haya ciencia social o ciencias sociales(tal vez la brujería y la nigromancia podrían resultar mejores para algunos) como suelen afirmar sin ningún fundamento, pero lo cierto es que la mentira descarada sobre lo social tampoco nos aproxima al conocimiento de lo que de verdad ocurre: Todos los anteriores presidentes del Perú se agacharon ante la oligarquía y firmaron su hoja de ruta, a pesar de ello Alan García Pérez se suicidó cuando iba a ser detenido hace ya tres años(¿se asiló en los infiernos acaso?) al haber graves evidencias en su contra, Alejandro Toledo sigue detenido en Estados Unidos esperando ser deportado por defraudaciones multimillonarias, Ollanta Humala sigue procesado y con detención domiciliaria, Alberto Fujimori en la cárcel por crímenes contra la humanidad y así sucesivamente. Lo extraño es que a Pedro Castillo Terrones, que de socialista o comunista no tiene nada, no se le siguió el debido proceso y continúa secuestrado por el nuevo régimen, ese que ya ha asesinado a más de sesenta peruanos. Dina Boluarte, al igual que Jeanine o Yanine Áñez, la aprendiz de dictadora de Bolivia en 2019-2020, tiene manchadas las manos de sangre, al igual que su premier militar ultraderechista Alberto Otárola, terminará en la cárcel como la boliviana y el ultraderechista Fernando Camacho, otro de los ejecutores del golpe de estado de 2019 en Bolivia.

El miedo en el viento

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

Las tomas eran elocuentes. Invitaban a la zozobra, la desconfianza, el rechazo. Un periodista de la sección de sucesos de un noticiero estelar seguía las huellas de quienes intentaban cruzar la frontera entre Nicaragua y Costa Rica para protegerse. Casi que al mismo tiempo que las autoridades fronterizas, intentaba atrapar él mismo con sus propias manos a quienes osaran cruzar a territorio costarricense y devolverlos hacia su país.

Eran tiempos de incertidumbre, de resguardo, de puertas adentro. La amenaza sobre el cuerpo blanco y sanitizado costarricense campeaba y una vez más era ubicada lejos de sus fronteras. En Nicaragua, el abordaje de las autoridades locales sobre la emergencia sanitaria no era el más adecuado y el manejo y la gestión de la información sobre la casuística, así como las medidas de prevención hacia la población, no garantizaban el cuido que por entonces sugerían las autoridades de salud global.

Eran las primeras semanas, los primeros meses desde que en marzo de 2020 se hubiera declarado por primera vez en décadas una pandemia de proporciones planetarias. Sus alcances, conforme avanzaban las horas, eran más amplios en términos de población afectada, territorios cubiertos e impactos a nivel social y económico.

La actitud del periodista costarricense, en realidad, reproducía lo que a nivel colectivo se experimentaba y se impulsaba como voz y prácticas sociales: había que endosarle a alguien, cual chivo expiatorio, la responsabilidad por el aumento de casos que a nivel local, y durante un largo periodo, había registrado una admirable estabilidad hacia la baja y el número de personas fallecidas se había mantenido en un mismo nivel durante semanas.

Todo cambió al registrarse una de las primeras olas pandémicas, denominadas así por las autoridades de salud pública del país. Entonces vinieron las medidas restrictivas y junto con ellas, el aumento de las percepciones colectivas sobre el cuerpo extranjero “que había venido a enfermar al nacional”.

Desde dentro, las familias nicaragüenses residentes o no, conformadas muchas de ellas con un carácter binacional, experimentaron uno de los periodos de discriminación y xenofobia que se recuerden a nivel contemporáneo, quizá solamente anticipado por una odiosa marcha nacionalista convocada en agosto de 2018 en la ciudad capital y que terminó con varias personas detenidas, armas de fabricación casera incautadas y una reacción de descontento de parte de varias personas sobre ese hecho, que indicaba una creciente construcción de discriminación en contra de dichas poblaciones.

Eran tiempos donde el miedo se acrecentaba y las estrategias de invisibilización, mimetización e integración se manifestaban como formas obligadas de contender el rechazo que circundaba en medios de comunicación, espacios públicos y redes sociales.

De sobre la forma en la cual las familias extranjeras, particularmente nicaragüenses vivieron este periodo en la sociedad costarricense, sus preocupaciones, sus afectos, anhelos y esperanzas, habla la novela Polen en el Viento, publicada el mismo 2020 por Uruk Editores, escrita por Rafael Cuevas, escritor y académico guatemalteco radicado hace ya varios años en Costa Rica.

Con una secuencia donde las subjetividades de los distintos personajes desarrollan la historia familiar de migración, inserción, acoplamiento social y laboral en la sociedad costarricense, la trama desarrolla como eje narrativo, los distintos momentos de construcción de la diferencia, el miedo como director de orquesta (al decir del poeta costarricense Ricardo Marín) y los desenlaces que seguramente experimentaron en realidad cientos de personas extranjeras en el país durante aquel periodo.

Uno de los principales argumentos esbozados por Cuevas es el del peso de la institucionalidad al momento de visibilizar con datos a la población extranjera. Algunas veces, muchas veces, por omisión e invisibilización a propósito; algunas veces, muchas veces, porque el peso de la exageración determina percepciones y acciones de política pública, como aquella infeliz directriz en los tempranos días de pandemia que obligaba a las personas extranjeras indocumentadas a recibir atención médica, acompañada de elementos de seguridad.

Es enero de 2023 y es una época de transición hacia lo que ciertamente podría denominarse “nueva normalidad”. Con una preocupante carga de casos en aumento por nuevos brotes, situación que seguramente permanecerá por años, continúa latente el registro, el sedimento del chivo expiatorio en la opinión pública costarricense. Por ello, novelas como la de Rafael Cuevas deben ser consultadas permanentemente como ejercicio de construcción de la memoria colectiva de este momento de la historia, para que la discriminación y la barbarie de creer que la blancura de la población nacional es señal de superioridad biológica y social, sea desterrada para siempre.