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Etiqueta: Estado Social de Derecho

¿Seremos capaces de defender nuestro Estado Social de Derecho, la Cultura y la Educación para garantizar el Bien Común, la Democracia y la verdadera Libertad?

SURCOS comparte al final de este texto la reflexión de Laura Vargas, la cual introduce con este escrito tomado del espacio en Facebook de Diversidad Literaria.

“El 18 de agosto de 1936, fusilaron debajo de un olivo, en Granada a las 4:45 de la madrugada, al gran poeta español Federico García Lorca.

Discurso de Federico García Lorca al inaugurar la biblioteca de su pueblo: Fuente de Vaqueros (Granada). Septiembre 1931.

Medio pan y un libro

«Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. ‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre’, piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión. Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.

No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?

¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!’. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: ‘Cultura’. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.»

Laura Vargas se pregunta:

¿Seremos capaces de defender nuestro Estado Social de Derecho?

¿Seremos capaces de defender nuestra República, basada en la Cultura y la Educación para garantizar el Bien Común, la democracia y la verdadera libertad?

En la imagen de aprecia a Federico García Lorca leyéndole a su hermana Isabel.

Siguen las señales de autoritarismo

Juan Carlos Durán Castro
Dirigente Sindical SIFUPCR

Siguen las señales de autoritarismo en CCSS, AyA, Banca para el desarrollo, Pani y otras instituciones.

Este es el estilo » heavy» para sostener de forma goebbelezca la popularidad.

Esas acciones de corte autoritario serán el común denominador de la » política» del segundo año del Gobierno Chaves Robles.

Y aunque ciertamente se enfrenta a ciertos grupos corporativos de distinto tipo, lo cierto es que la estructura de distribución del poder de la Constitución de 1949 y su enfoque acoplado al Estado Social de Derecho que enmarca principios elementales del derecho ( aunque burgués , derecho al fin de cuentas, es un contrapeso nada menor), provocará que acciones autoritario-mediáticas, como las supra descritas, se tornen lentas en sus resultados, pero como mecanismo de manejo mediático – populista resultan buenas para un vulgo acostumbrado a no profundizar y esto alimenta un fácil manejo de aliados y aliados en los dis que medios informativos y es terreno de buen cultivo para distorsionar realidades desde las redes sociales con los famosos troles.

Conclusiones:

1- Más evidencia de un conflicto interburgués que aspira a colocar nuevas figuras en los círculos de poder políticos para controlar los negocios en disputa controlados por otras banderas político-electorales, cuya ruta ideológica es similar a la de Chaves Robles ya que se inclinaron hace tiempo por el Dios mercado y abandonaron el Dios pueblo.

2- Profundización de la ruta del autoritarismo populista, para «ganar’ en las encuestas de opinión y mantener cortinas de humo engañosas que cambian en poco o en nada los problemas estructurales de la sociedad, que son en definitiva los que generan la descomposición social y dentro de esta el fenómeno de la inseguridad.

3- Más circo y menos efectos e impactos reales en la gente.

Pues dar la imagen de » cambiar estructuras» o mejor dicho personas, resulta fácil, pero solo se trata de poner nuevos actores para controlar negocios, lo cual no variará la ruta de la inflación, la pobreza, la pobreza extrema, el desempleo, el trabajo precario o esclavo ( proyecto de jornadas extendidas, que no es más que un aumento de la plusvalía absoluta a favor de un solo sector), y la concentración de la riqueza, que son la argamasa necesaria para el trabajo de quienes sueñan y aspiran una verdadera justicia y trabajan por un nuevo pacto social nacional.

La ruta para el segundo año de Chaves

Juan Carlos Durán Castro
Dirigente sindical, sector salud -Costa Rica

La ruta escogida por Chaves Robles para su segundo año es autoritaria- persecutoria -intimidatoria, los despidos en Zapote, en Ministerio de Cultura o el manejo abiertamente machista con la Presidenta del PANI (estilo distinto al manejo con los hombres), ante la prensa y otras actitudes visibles, reflejan actos y prácticas típicamente fascistas.

Igualmente se está revelando un mecanismo de una alta dosis de concentración de poder en los ministros y ministras para manejar los presupuestos públicos a su antojo, lo cual deviene en una práctica posiblemente dictatorial, que no dudamos es peligrosa para el conjunto de la sociedad costarricense que no se percata del fenómeno riesgoso por el cual atraviesa el país.

Aspira también Don Rodrigo Chaves Robles, a mantener un perfil mediático y de redes populista con una narrativa de barrio que le ayude a sostener su popularidad, aunque en lo estructural no cambie nada, solo la fachada confrontativa para sacar unos y poner otros en los cargos donde se jugará el partido para la disputa, nacimiento o continuación de todas o de algunas nuevas oligarquías y burguesías nacionales o foráneas.

Pero de cara a la gente en su vida cotidiana todo seguirá igual, los hogares continuarán endeudando su futuro, se reduce aún más el tiempo para pensar y reflexionar ante la pretensión de avanzar hacia trabajos esclavos y precarios (jornadas 4×3), se avizora una reducción del acceso a la cultura y en definitiva se conduce a la gente a vivir en una burbuja de consumo que tarde o temprano explotara en razón de políticas regresivas y premeditadas que generarán el colapso de lo que queda de las garantías sociales del Estado Social de Derecho.

Proceso supra mencionado, que pareciera contar con la venia de la gran mayoría de las bancadas representadas en la Asamblea Legislativa, queda claro entonces que la ola de inseguridad no se detendrá de forma efectiva , pues es está un resultado de la descomposición social en desarrollo, lo cual nos inclina a trabajar en la recomposición de fuerzas para generar un contrapeso social organizado que obligue a un NUEVO PACTO SOCIAL que vaya en la dirección opuesta a la que ha demostrado hasta hoy un rotundo fracaso.

Acabar la cultura nacional es parte del desmantelamiento del Estado Social de Derecho

Vladimir de la Cruz

En la década de 1960, bajo la presión del desarrollo del Mercado Común Centroamericano, que se impulsaba al empuje de la Alianza para el Progreso de los Estados Unidos, y de la reunión de Presidentes y Dictadores de Centroamérica, que se realizó en Costa Rica, en paralelo se impulsaron otros programas. Uno de ellos, el del Consejo de Defensa Centroamericano (CONDECA), que reunió los Ejércitos de Centroamérica, para maniobras conjuntas, en un período que se impulsaba la doctrina de la contrainsurgencia y de la lucha anticomunista, por la recién triunfada Revolución Cubana.

Costa Rica se integró al CONDECA como país observador, y participó, poco tiempo después, de manera infame, en la intervención militar que hiciera y encabezara Estados Unidos en República Dominicana, en 1965.

Otro Programa fue el de la ROCAP, con el cual se planeó la divulgación de textos educativos para Centroamérica, especialmente en sus zonas rurales y marginadas, restos que carecían de contenidos nacionales, de tradiciones históricas precisas, de símbolos nacionales. El propósito era destruir la identidad nacional, la memoria nacional e insertar a los niños y jóvenes en un concepto regional sin valores ciudadanos de identificación particular con cada país en concreto. En el caso costarricense, dichosamente, la Escuela de Educación de la Universidad de Costa Rica combatió fuertemente estos textos y esta política educativa que se quería imponer.

Por aquellos días, y hasta 1978, se impulsaba el desarrollo del Estado Social de Derecho, el llamado Estado Asistencialista o Benefactor, que alcanzó su mayor apogeo en el gobierno de Daniel Oduber, con gran número de empresas estatales.

A partir del gobierno de Rodrigo Carazo el Estado Benefactor empezó a desarticularse, cuando el presidente impulsó la disolución y privatización de esas empresas estatales. Luego siguieron los Planes de Ajuste Estructural a partir del gobierno de Luis Alberto Monge, y las políticas de Tratados de Libre Comercio, a partir de los gobiernos de 1990, que modelaron, y siguen perfilando, la Costa Rica actual.

La situación internacional, provocada por la caída del Sistema Mundial Socialista, la disolución de la Unión Soviética y la caída de los sistemas socialistas en los países europeos que formaban parte de ese Sistema Mundial, favorecieron más fuertemente las políticas neoliberales a escala universal, hizo surgir en esos años a los Estados Unidos como la super potencia hegemónica mundial, papel que está perdiendo, con el desarrollo del multilateralismo y de varios países que reclaman este papel director mundial compartido.

La guerra estimulada en Ucrania es parte de esa disputa por presidir el control hegemónico mundial, bordando criminalmente la posibilidad de desatar una III Guerra Mundial, que de realizarse alcanzará inevitablemente al continente americano y a los territorios de Canadá y Estados Unidos, que son países integrantes de la OTAN, de continuar la OTAN con sus planes guerreristas y hegemónicos.

A la desintegración del Estado Social de Derecho, al debilitamiento de las instituciones nacionales que lo constituyen, se han sumado ahora las políticas de debilitamiento, y de ser posible de desaparición, de las instituciones culturales. Es una lógica perversa la que se está imponiendo desde el ejercicio político de la Casa Presidencial.

Acabar con la cultura, con sus diversas manifestaciones que tienen amparo institucional, es parte de este proceso neoliberal. Interesa impulsar una nación de borregos, de gente sometida dócilmente, o por temor, o intimidación, a la voluntad impuesta del gobernante y de quienes le acompañan en esta desintegración de la cultura nacional. Eso se acompaña de nuevos valores asociados a la cultura del neoliberalismo, la de la cultura como negocio, la de la cultura de los grandes espectáculos musicales, que apartan a los jóvenes especialmente, y a otros sectores nacionales y populares, de los valores históricos nacionales, de la tradición cultural costarricense. Desnacionalizar culturalmente al país pareciera ser el objetivo del proyecto neoliberal que cabalga desbocadamente en Zapote.

Puedo entender que una persona que ocupa el recinto presidencial, que no ha vivido 35 años en el país, que aparentemente ni venía a vacacionar cuando podía hacerlo, esté bastante desarraigado y desconozca mucho el desenvolvimiento histórico del país, y por ello carezca del conocimiento histórico cultural porque en tanto tiempo de lejanía poco tuvo que ver con esa tradición y el conocimiento básico de los lineamientos históricos y culturales de la nación costarricense. Pero, que quienes le acompañan, o quienes le aconsejan en la toma de decisiones lo han rodeado o le han hecho rodear de ignorantes como él.

Lo que se está haciendo con las instituciones culturales, en el Ministerio de Cultura es un acto criminal institucional. Es la expresión de la liquidación de la cultura como parte de la liquidación que se impulsa del Estado Social de Derecho, es lo que sigue, para tener hasta donde sea posible un pueblo mal educado, sin educación, sin cultura general y precisa, sin valores nacionales, sin cultivo de tradiciones históricas, y sin rescate, promoción y conservación de estas tradiciones y de este conocimiento de la Patria, y de la nación costarricense.

Decía Nicolás Maquiavelo que el Príncipe, el Gobernante, no debe ser religioso, pero que debía aparentarlo. Lo aconsejaba como acto importante para la toma de decisiones del Gobernante.

El Presidente Chaves pareciera no tener nada de cultura y conocimiento histórico costarricense, pero como Presidente por lo menos debe aparentarlo, para sus decisiones importantes, en un campo sensible como la cultura y la educación, como para sus práctica política cotidiana.

El Presidente debe aparentar ser un hombre culto, lúcido, con brillo mental. Si de ello carece, por lo menos debe rodearse por quienes le puedan dar ese brillo, esa luz, le cubran sus vacíos culturales e históricos, y con le hagan brillar su gobierno, que por ahora es bastante opaco.

Lo peor que nos puede pasar a los costarricenses es que el Presidente se luzca como el ignorante más grande del país, como un deficiente mental que actúa o se comporta con poca o casi ninguna inteligencia, como un tonto, pensando más en sus intereses y en su figura personal presidencial que en los asuntos públicos que debe atender.

¿POR QUÉ DESTRUCTORES Y MALANDRINES? (III)

Adriano Corrales Arias*

En su LIII aniversario, la emergencia nacional provocada por la pandemia del Covid-19 trajo a flote la crisis que arrastraba el Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ), acumulada en los últimos treinta años y acelerada en los últimos diez. Merced a la contrarreforma neoliberal iniciada en los años ochenta del siglo pasado con los tristemente célebres Planes de Ajuste Estructural (PAEs), dicho ministerio fue despojado de algunas de las funciones estratégicas para las que originalmente fue creado. Por eso carga con serias limitaciones para responder a una realidad cambiante y también en crisis, la cual se expresa en una sociedad trastocada por el cambio global y por una creciente y profunda desigualdad estructural.

Frente a ese aniversario y ante el opaco bicentenario de la “república”, muchas personas pensamos que bien valdría la pena realizar un balance colectivo del ministerio y de las políticas culturales en Costa Rica para repensar lo que se había hecho y dejado de hacer, pero, fundamentalmente, sobre el rol que debería jugar el MCJ en el futuro cercano, sin olvidar que, al menos simbólicamente, también es el ministerio de la juventud. Con acendrada ingenuidad, esperamos a que el mismo ministerio, en las últimas dos administraciones, se abocara a ello con la presencia organizada de los sectores involucrados en el quehacer cultural y artístico del país. Con Godot, continuamos esperando.

Es importante recordar que el 5 de julio de 1971, mediante la Ley No. 4788, se crea el Ministerio de Cultura Juventud y Deportes, de modo tal que la cartera involucraba también a la Juventud y al Deporte. (El pequeño ministerio se había incubado en la otrora Dirección de Artes y Letras del Ministerio de Educación, cuyo gran impulsor, entre otros, fuera el artista y arquitecto Rafael Ángel “Felo” García). En los años setenta y parte de los ochenta, funcionó el Movimiento Nacional de Juventudes (MNJ) un vigoroso proyecto con casas de la juventud por todo el país. Más tarde se eliminó al “movi” (así lo llamábamos) porque coadyudaba a generar dirigentes juveniles conscientes y críticos (¡con instructores israelíes!), muchos de los cuales pasaban a las organizaciones políticas de izquierda. Pero, además era el ente rector del deporte; luego se creó el ICODER quitándole esa papa caliente al ministerio, cuyo quehacer en esa rama era casi decorativo.

La creación del MCJ obedeció al objetivo estratégico del proyecto original promovido por los llamados “hombres de letras” del Partido Liberación Nacional, jefeados por don Alberto “Beto” Cañas Escalante, en un contexto marcado por la guerra fría y por las consecuencias de la guerra civil con sus persecuciones y su anticomunismo. Como en tantas otras acciones socialdemócratas y socialcristianas, el MCJD funcionó para institucionalizar conflictos y sectores “en pugna”. El Ministerio nace sin saldar la eterna disputa entre “Cultura” y/o “Bellas Artes”, es decir, entre la visión “bellaletrista y bellartística” y el concepto antropológico en el cual la cultura se entiende de manera más amplia e integral. Era una concepción difusionista: fortalecer las bellas artes, llevar la cultura a quienes no la “tenían”, ir a las comunidades con un proyecto de extensión jerárquico y patriarcal. Para ello había que crear conjuntos artísticos (OSN, CNT, CND, TNT…), museos, bibliotecas, entre otros entes; más tarde, cuando el concepto antropológico se fue imponiendo, se crearon direcciones regionales y casas de la cultura con un nuevo discurso acerca de cierta “regionalización” ante el pudor de una conciencia vallecentrista asumida a medias. Eso hizo aguas muy pronto y el ministerio no se reactualizó, sino que, al contrario, se recortó.

Ya entrado el nuevo milenio, el MCJ se fue adaptando a la contrarreforma y extendiéndose más al espectáculo (FIA, FNA, Feria del Libro, Festival de Cine, etc.) y apoyando las incipientes industrias culturales. La actividad cultural pasaba de ser prioridad del estado (benefactor) a dejarse en manos de la iniciativa privada que, de todas maneras (rezaba el slogan) “produce libertad”. En los últimos años se le dio prioridad a los “pequeños productores de cultura” (artesanos y emprendimientos “artísticos”) e incluso los grandes proyectos de masas tipo FIA o FNA hicieron aguas, ya por la desidia, ya por la impericia de los tres últimos (des)gobiernos. Es claro que el ministerio transitaba a la deriva dependiendo de las administraciones o de las “personalidades” de sus ministros o ministras, así como de sus efímeros equipos de trabajo.

Ante la crisis prolongada y con la emergencia de la pandemia, algunos “artistas” pegaron el grito al cielo (yo me preguntaba: ¿por qué no lo hicieron antes?, ¿por que hasta los tiempos del Covid 19?), amenazando incluso con acusaciones y anatemas, a la vez que lanzaban un estentóreo SOS. Muchos de ellos comparaban al ministerio con una suerte de CNP, ICT, INVU o IMAS, sin comprender la naturaleza del mismo ni la amplitud del concepto cultura constreñido, según sus visiones, a la “actividad artística”. Otros, como quien esto escribe, pensamos que ya era demasiado tarde para pataleos puesto que hacía algunos años le habían dado el tiro de gracia. La contrarreforma neoliberal lo precarizó, los tres últimos gobiernos lo desmantelaron. Sin embargo, “del ahogado el sombrero”, pensaba; algo se podría rescatar. Se precisaba, eso sí, de una reforma total del estado que lo revitalizara y colocara a la altura de los tiempos. En otras palabras, se trataba de preservar y fortalecer el Estado Social de Derecho que la contrarreforma neoliberal había venido debilitando y que ahora intenta rematar sin oposición y con miles aplaudiendo. La pregunta todavía se impone: ¿será posible?

Para entonces un reconocido cantautor ponía en una de las redes sociales: “Muchos de los que reclaman ahora parece que han estado muy cómodos durante tantos años de silencio”. La frase contiene una vigencia estremecedora y se extiende a lo largo y ancho del tejido social desestructurado y herido por la contrarreforma y por una élite que maneja, con ácida lucidez e impune soltura, los hilos del poder y de los negocios al amparo de un estado secuestrado por su avaricia sin fin. La discusión, quiero decir, la lucha, es mucho más amplia y álgida de lo que parece. Pero pocas personas lo entienden. Y a muy pocas les interesa.

*Escritor

¿POR QUÉ DESTRUCTORES Y MALANDRINES? (II)

Adriano Corrales Arias*

La contrareforma neoliberal aprovecha la ventaja comparativa de un gobierno supuestamente popular con un presidente que recibe apoyo mayoritario. Se apresura a concretar la ruta iniciada hace más de cuarenta años: desestructurar y privatizar el Estado Social de Derecho. La clausura ha iniciado por las secciones más sensibles: cultura, educación y salud. En estos artículos me ocupo de la primera, la fundamental según mi criterio, puesto que la cultura, en su acepción más antropológica, es la argamasa de toda sociedad. Me limito, claro está, a la institucionalidad construida en nuestro país para difundir y promover “cultura” desde el gobierno central.

El actual Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ) es un híbrido encabalgado entre el modelo difusionista de las bellas artes proveniente de la socialdemocracia liberacionista aupado por el socialcristianismo, con una “nueva visión” de la cultura en su sentido más antropólogico, aunado a una visión neoliberal de la gestión artístico/cultural: un verdadero ornitorrinco. Me explico: el estado benefactor, con la contrareforma neoliberal iniciada en los años ochenta del siglo pasado, fue desmontándose de a poco con una pugna entre el originario difusionismo socialdemócrata, la regionalización y la cogestión neoliberal. Es decir, al lado de quienes al interior conciben la cultura como una práctica más antropólogica y nacional, perviven los que conciben la cultura como la promoción y difusión de las llamadas bellas artes y, sobre todo en las últimas administraciones liberacionistas y del PAC (son las mismas, ¿no?), quienes creen que hay que recortar el estado y dejarle esas tareas a la iniciativa privada, a las industrias culturales.

No hay duda de que el principal objetivo de la presente administración es finalizar la contrareforma neoliberal, acelerada en los últimos desgobiernos, enterrando de una vez por todas el Estado Social de Derecho al constreñir sus principales funciones y privatizar sus tareas estratégicas (salud, educación, seguridad, telecomunicaciones, banca, entre otras). Las primeras medidas para el recorte fiscal se orientaron hacia el empleo público y la contención del gasto en términos de servicios; nada sobre la evasión y elusión fiscal ni el pago de intereses de la deuda, auténticos disparadores del déficit. Todo ello indicaba que Cultura también estaba en la mira del empequeñecimiento estatal, toda vez que no es un ministerio importante para la hacienda pública (en manos neoliberales), a pesar de que el anterior presidente fuese “escritor” e intelectual progre procedente de la universidad pública, lo mismo que su predecesor.

Quedaba claro entonces que, para realizar reformas en ese ornitorrinco/elefantito blanco vallecentralino, había que arrancar otras reformas a nivel económico y político. Dicho de otro modo, se precisaba de un proyecto país que definiera si se trataba de una verdadera “revolución cultural” (visión del progresismo PAC) o de la defensa del Estado Social de Derecho con toda la institucionalidad instalada en términos socioculturales. Lo práctico, entonces y ahora, por obviedad, era la defensa de lo construido, es decir, la protección de los derechos laborales de los funcionarios de cultura y de todo el estado, así como la revitalización del mismo a través del cobro real de los tributos persiguiendo a evasores y elusores fiscales tal y como corresponde. Y claro, consolidar las entidades artísticas descentralizadas con las demás instancias de promoción cultural.

La otra discusión que hace algunos años proponía, giraba en torno al modelo a seguir de acuerdo a las Políticas Culturales vigentes, así como las reformas legales que se precisaban para robustecer un ministerio minimizado, difusionista y paternalista concebido para “artistas” y gestores del valle central; acaso un poquito de folclor y turismo para las regiones periféricas. Es decir, se trataba de reconceptualizar en profundidad lo que debíamos entender por CULTURA, así como las políticas y la estructura administrativa de cara a los grandes desafíos y necesidades que tenía y tiene el país, especialmente en las regiones periféricas con énfasis en las marginales, tales como las costas, las altas montañas, el norte/norte y el sur/sur. Para ello debía pensarse en una estrategia de lucha que involucrara, ya no solo a los artistas y trabajadores de la cultura, sino también a empleados públicos, sobre todo de la educación, y a trabajadores organizados en general.

Se trataba de una alianza entre sectores de trabajadores públicos con la posibilidad de desarrollar una estrategia de lucha para la defensa del estado costarricense en su mejor modelo de planificación y acción social diversificada. Dicha alianza debería pasar por acuerdos con universidades públicas, educadores medios y primarios (organizaciones gremiales y colegiaturas), municipalidades, asociaciones de desarrollo comunal, casas de la cultura y grupos artístico/culturales locales. Todo un reto entonces y todavía, aunque ya el rancho arde sin que se vislumbre oposición organizada alguna. La contrarreforma neoliberal ha golpeado tanto a la sociedad civil que los temores, la desconfianza y la inseguridad nos mantienen atomizados y sin arrestos para la pelea. El reflujo es total.

*Escritor

¿POR QUÉ DESTRUCTORES Y MALANDRINES? (I)

Adriano Corrales Arias*

Adriano Corrales Arias

Circula la noticia de que la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica (OSNCR) dejará de existir por falta de recursos financieros. Lo mismo sucede con el Ministerio de Cultura y Juventud, el cual, de seguro, será clausurado. Es la crónica de una muerte largamente anunciada, como trataré de evidenciar en este y dos artículos más. Lo cierto es que la contrarreforma neoliberal, iniciada hace más de cuarenta años, cuya ruta es la desestructuración del Estado Social de Derecho, está culminando su arremetida ingresando por las áreas más sensibles del alma patria: la cultura y la educación. Para ello ha diseñado gobiernos como el actual, plagados de incompetencia, ignorancia, charlatanería y un odio esquizofrénico hacia lo público. Es la cultura de la cancelación y de las anti humanidades.

La OSNCR fue fundada el 31 de diciembre de 1940 gracias a los oficios de la entonces primera dama de la República, Ivonne Clays Spoelders, los hermanos Reyes Calderón, el músico uruguayo Hugo Mariani y el violinista Alfredo Serrano. En ese año, bajo la batuta del mismo maestro uruguayo Mariani y con cuarenta músicos, la así bautizada “Orquesta Nacional” realizó su primer concierto en el Teatro Nacional. En 1942 el presidente de la República, Rafael Ángel Calderón Guardia, le otorga una subvención mensual a la agrupación, así como el rango de Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica, luego de agudas carencias financieras en los primeros años de su existencia.

En 1970, con la creación del Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ) durante la tercera administración del presidente José Figueres Ferrer, maduran las condiciones para que la entidad adquiera el perfil y el rango artístico de auténtica orquesta sinfónica profesional, mediante la reforma y reorganización impulsadas por don Alberto Cañas, primer ministro de Cultura, apoyado por su viceministro Guido Sáenz. Actualmente es considerada una de las mejores orquestas de Latinoamérica; en noviembre del 2017 fue galardonada con el Grammy Latino en la categoría de “Mejor álbum de música clásica” por su disco Música de Compositores Costarricenses Volumen 2. Sus álbumes Bossa Nova Sinfónico y Música de Compositores Costarricenses Volumen I también fueron nominados al Grammy Latino en los años 2013 y 2014.

La orquesta está integrada por setenta y dos músicos profesionales, 87 % de los cuales son costarricenses, la mayoría como estudiantes de su Programa Juvenil. Ha efectuado giras nacionales e internacionales por Asia, Europa, Norteamérica, Centroamérica y el Caribe. La agrupación realiza cerca de ochenta conciertos al año, cuenta con once producciones discográficas y es una de las instituciones culturales más prolíficas del país. En el año 2022 más de veintisiete mil personas asistieron a las presentaciones que ofreció en diversos escenarios costarricenses. Recientemente se ha presentado con el conocido cantante italiano Andrea Bocelli, el violonchelista Gary Hoffmann, el violinista Philippe Quint y la flautista Jasmine Choi, así como con los directores Shlomo Mintz, Giancarlo Guerrero, James Judd, Mark Laycok y José Serebrier, entre otros.

He allí la institución que el actual gobierno, recipiente, resultado y disparador de las políticas neoliberales de los últimos cuarenta años, desea clausurar alegando la cacareada y falaz crisis fiscal. Pero no es sólo la OSNCR lo que desean clausurar (¿y privatizar?). También se cerraría el Sistema Nacional de Educación Musical (SINEM) creado en el 2007 y ratificado mediante decreto en el 2010 con el afán de estimular el desarrollo humano a través de la música. Es un órgano de desconcentración mínima del MCJ, con personería jurídica instrumental, encargado de promover la creación y el desarrollo de escuelas de música, programas orquestales y programas especiales de promoción de la música. Al día de hoy cuenta con veinte escuelas distribuidas en el territorio nacional con los siguientes programas especiales: Atención de Primera Infancia, Música con Accesibilidad para Todos – para personas con necesidades educativas especiales – y Programas de Atención Prioritaria, ubicados en diversos puntos del país.

Como se ve, la contrarreforma es una auténtica contrarrevolución cultural. Desea cerrar las instituciones artísticas y culturales existentes con el ánimo de hacer tabula rasa sociocultural y educativa para continuar martillando con el discurso único del mercado total, léase totalitario. La voracidad de un pequeño grupo no repara en la salud emocional y espiritual de una población que, hasta hace poco, se ufanaba de presentar como la “más feliz del mundo”. Ni se diga de la salud física porque lo mismo sucede en el mundo productivo y laboral. He allí el verdadero significado de la malhadada y grotesca frase “comerse la bronca”. La meta es convertir a Costa Rica en el país desigual y pobre de la primera mitad del siglo XX, pero ahora con una población cinco veces mayor.

*Escritor

Sin Tractores y sin Violines, el día en que murió la Orquesta Sinfónica Nacional

María Irene Monterroso González

Esta semana, como Orquesta Sinfónica Nacional, estuvimos tocando conciertos didácticos en instituciones educativas. Como parte de nuestras funciones, tenemos programas de extensión a comunidades en todo el país. Hoy nos recibió una escuela pública. Entre paredes deterioradas y una infraestructura deficiente, se asomaban las sonrisas de los niños y jóvenes que esperaban con gran expectativa nuestro concierto. Ver quizá violines, bajos, trombones o instrumentos de percusión por primera vez, es la causa de este gran asombro.

Hoy, sin embargo, en el corazón de nosotros los músicos, se anidaba un sentimiento de nostalgia, sentimiento nacido al conocer que quizá, este sea nuestro último año de vida como Orquesta, que la Benemérita Orquesta Sinfónica Nacional, se encuentra en cuidados paliativos y a punto de morir. Y no solo la orquesta, sino el Instituto Nacional de la Música, lo que se conocía como el Programa Juvenil, aquel programa que vieron nacer niñas y niños en los años 70. Esos jóvenes que por primera vez se acercaron a un instrumento y que incluso conforman hoy día, años después, puestos como profesores y músicos en la orquesta. La triste noticia del recorte presupuestario para el próximo año al Centro Nacional de la Música incluye a la Orquesta Sinfónica Nacional y al Centro Nacional de la Música provocando un cierre técnico en la institución.

Parece impensable, la desaparición de la Orquesta Sinfónica Nacional. Hoy es una realidad posible. ¿Como llegamos a esto? ¿Como empezamos a vislumbrar la pérdida de una institución como la nuestra?

Hacía unas décadas que el liderazgo político del país planteaba un estado social de derecho. Vivimos décadas exactamente de eso, un estado abocado a los programas sociales en educación, salud, cultura. Entre las grandes instituciones que se crearon, se fundó la Orquesta Sinfónica Nacional. El programa Juvenil entonces, fue uno de los primeros en América, modelo copiado por Venezuela y demás países latinoamericanos, un ejemplo para el mundo de paz y democracia. Un país que decidió invertir en educación y cultura o por lo menos esa imagen hemos vendido en el plano internacional hasta ahora.

Hoy, a través de un marcado deterioro en los últimos meses, vemos como ese ideal, esa visión, se va exterminando. En una creciente y marcada disparidad social, el acceso a la educación y a la cultura se ha vuelto más compleja. A la larga, las manifestaciones artísticas, la educación integral, el acceso a la cultura, lo que es un derecho de todo costarricense, se volverá un privilegio de algunos pocos. Y aquel niño que nació en la pobreza, que necesita de los comedores escolares y que su única oportunidad de escuchar una obra sinfónica es a través de un concierto como el de hoy. ¿Que pasara con él? Se quedará en su triste realidad de paredes rotas y recursos escasos sin un SINEM al que asistir ni una banda a la cual escuchar. Crecerá viendo aquellos otros que si nacieron del lado correcto de la sociedad. Yo no me imagino una Costa Rica así, de hecho, no quiero una Costa Rica así. Yo nací en un estado social de derecho, un país en donde los programas sociales han sido una prioridad. Pero parece que ya no importan las sonrisas de los niños ni el asombro de un joven al escuchar por primera vez una sinfonía de Mozart. Plagados de problemas sociales, vemos una Costa Rica que se hunde cada vez más en la delincuencia y el desasosiego social, índices altos de asesinatos diarios y un marcado problema con el narcotráfico. Resulta ser al final del día, que dicha sonrisa vale menos que los dólares que se ahorran al cerrar programas.  Un desarrollo integral de una sociedad no puede ir desligado del desarrollo cultural. Eso lo sabe un gobierno culto. Parece ser que nos quedamos sin tractores y sin violines.

Imagen: https://cnm.go.cr

Mientras el populismo busca la desaparición del Estado Social de Derecho los movimientos sociales seguimos divididos

Gustavo Cabrera Vega. SERPAJ-Costa Rica.

El populismo diversionista, busca el rechazo y desaparición de lo que queda del Estado Social de Derecho, entregando todo a la mano invisible del mercado, de «buenos negociazos y ganancias»: salud, educación, infraestructura, agua, más desregulación laboral, etc.… para luego con los aplausos y las luces, imponer el autoritarismo total, por encima de la Constitución y los Poderes e instituciones públicas.

Esto lo impulsan todos los grupos de poder, en alianzas desde el Poder Ejecutivo (Gobierno), Asamblea Legislativa y parte del Judicial; para eso ver los Gobiernos anteriores, con ministros y presidentes ejecutivos, en que estaban representados todos los partidos.

Y en la Asamblea Legislativa es clara esa alianza de poderes fácticos que aprueba leyes antipopulares y antiecologistas (inconstitucionales), como el TLC, Combo Fiscal, Ley de Empleo Público, para citar algunas que afectan mayorías.

El distractor, es ese, sacar un tema como la extradición de narc@s, o suspender obra pública, o brindarse un «reglamento»… así nos tienen discutiendo por «temas» de pantalla, hasta separados, mientras que el discurso y estrategia de fondo es generar eso que muy bien explica David Barrientos en este video que comparto.

Están «sembrando» ese pensamiento «populista autoritario«, con muñequeo de los medios (empresas) de comunicación, haciéndolo parecer de este Gobierno y del presidente Chaves; creo que a la vista están esas tácticas ya impulsadas por el capital … en Perú, Brasil, Bolivia, Ecuador y hasta en algunos países del mundo Norte opulento, con resultados que les permiten reacomodar sus negocios y alinearse a nivel mundial.

Insisto, quién asume el Ejecutivo, está «amparado» y en conformidad con los grupos de poder, no en vano el Directorio Legislativo es una alianza fuerte de la mayoría de los partidos de las derechas, contrarias a los derechos humanos integralmente.

¿Los cambios de gabinete muestran debilidad? Creo que es parte de los acuerdos, en el cuarto de al lado, para continuar en los procesos de alineamiento y reacomodo del capital.

Es lamentable, según mi entendimiento, que todo esté pasando por atrás del «escenario» y nos tengan como público mirando las luces y los telones.

Mientras tanto, la mayoría del movimiento social seguimos divididos o apartados en los temas de cada sector mirando sólo los ombligos.

Por suerte hay grupos y personas como David que avisan y están claros por dónde va la «jugada».

Comunicado del Encuentro Democrático frente al próximo 1° de Mayo

«Los Hijos del Pueblo levanten la frente, al Sol refulgente de la Libertad. Sepamos ser libres, no siervos menguados, derechos sagrados la Patria nos da. (…), Himno Patriótico al 15 de Setiembre.

I- ¿Qué y quiénes somos y qué no somos?

Recordamos que el Encuentro Democrático, antes Encuentro Progresista, es una red autónoma de Ciudadanas y Ciudadanos, la cual, desde hace varios años, viene trabajando en la Educación política, de la mano con el análisis serio, y la reflexión académica y humanista, siempre por una Costa Rica y por un Mundo, con más Igualdad, Libertad y Justicia Social.

¿Qué no somos? No somos un partido político (aunque hay simpatizantes y militantes de diversos partidos), ni somos exactamente un movimiento social; mucho menos un llamado «Lobby» político. Tampoco somos una instancia estrictamente académica, y tampoco una ONG, ni una iniciativa privada de lucro.

Lo que nos convoca en este espacio, es exclusivamente el amor por nuestra Patria y por el Prójimo. No obtenemos ninguna ganancia económica, ni trabajamos por ningún otro interés, que no sea el Bien Común.

Nos identificamos con la Idea Reguladora (Kant), con el Horizonte Utópico (Franz Hinkelammert), del llamado «Buen Vivir«, que incorpora no sólo el «Bien – Estar» de las grandes mayorías, sino la armonía con la Vida y sus ciclos en el Planeta.

No hay Justicia Social sin Justicia Ambiental. El Estado Social de Derecho evoluciona también a Estado Social, Democrático y Ecológico de Derecho y de Justicia. Nuestra vocación patriótica se redefine en este marco político.

Bien dijo el intelectual cubano, latinoamericano y universal, José Martí (1853-1895): «Patria es Humanidad«. Esa es la Patria Incluyente que queremos, Patria para Todos y para Todas. Patria que es «Matria«. Esa es nuestra identidad política amplia, plural y de franca vocación popular.

Aclaramos: Desde luego, que sí participamos como colectivo o simplemente individualmente, y hemos contribuido activamente a la lucha electoral, –pues creemos firmemente en la participación ciudadana–, estamos muy conscientes de los límites de ese campo de la «Heteronomía» social, y de la crisis ideológica de los partidos políticos existentes, así como de la necesidad de elevar el diálogo político nacional, más allá de lo electoral.

Rechazamos todo sectarismo, y cualquier etiqueta trasnochada que no sume para construir, una mejor y más humana, Costa Rica.

En consecuencia, hemos hecho diálogo y articulación política con diversos sectores sociales y comunitarios, y con sus organizaciones sociales. Desde Empresarios y Empresarias hasta organizaciones sindicales, comunales, feministas, obreras y campesinas. También obviamente, con partidos políticos en diferentes ámbitos (nacionales, provinciales, municipales).

Insistimos en la urgente y necesaria articulación de diferentes sectores sociales y políticos del campo popular.

Somos entonces, básicamente, un grupo ciudadano más, un colectivo abierto y plural de intelectuales, activistas, académicos, trabajadores de la cultura, y líderes y «liderezas» comunitarios/as de diferentes ámbitos costarricenses; los/las cuales tratamos de reflexionar, de discutir fraternal y racionalmente, y de incidir modesta y desinteresadamente en la política nacional; todo desde nuestros valores republicanos, y auténticamente progresistas.

Nuestra democracia no es perfecta, y entendemos que corre el riesgo de ser secuestrada por una plutocracia apátrida, pero también sabemos que nuestra democracia es perfectible, a través del Estado Social de Derecho y de la participación democrática.

Creemos en la necesaria refundación moral y ética de la política nacional, para regenerar la Patria y al Estado Social de Derecho. Todo dentro del apego al Imperio de la Ley, y al Estado de Derecho y a la Constitucionalidad.

II- Nuestro posicionamiento frente a la nueva crisis Neoliberal debe ser firme y claro.

Razonemos este ejemplo real: En Holanda, –pequeño pero voraz país capitalista europeo por excelencia, y con una histórica acumulación social imperialista–, desde hace muchos años, se trabajan sólo 36 horas a la semana… No les va tan mal, ni con su productividad, ni con la riqueza de sus empresas, ni con la calidad de vida de sus trabajadores y trabajadoras…

Mientras en Costa Rica, – país tropical dotado con una naturaleza magnífica, con grandes reservas de agua, y con aproximadamente el 4.5% de la Biodiversidad Mundial, sin Ejército y ajeno a las pasadas crueles luchas fratricidas de países hermanos, y otrora con un solvente Estado Social de Derecho–, hay una «involución» sostenida de la mano del modelo económico impuesto Neoliberal/Neocon, y trabajamos 48 horas o más… No nos va bien, sino cada día peor.

Ni la clase trabajadora, ni las capas medias, ni los/las Empresarios/as (y no sólo las PYMES) están satisfechos/as.

El Mercado Interno y sus deseables encadenamientos, están en franca crisis económica e integral, post- Pandemia.

Muchas y complejas, pueden ser las razones de la crisis sistémica, tanto nacionales, regionales, como globales, sin embargo, la crisis sistémica es real. Pero la solución nunca será explotar más, a los y las Trabajadores. Nunca.

Pero ahora, se nos quiere imponer una nueva jornada laboral infame, con el consenso legislativo entre el Gobierno Neoconservador y la falsa oposición Neoliberal, también de derechas. Nos referimos a la Ley 21.182 y similares, que revive, y que reforma la jornada excepcional diurna (4×3 con jornadas de 4 días de 12 horas) y la jornada excepcional nocturna (de 3×4 con noches de 12 horas de trabajo).

Todo para beneficiar a algunas Empresas Transnacionales que utilizaban ese inhumano esquema de 4 (12) x 3 y no querían seguir pagando horas extras.

El resultado de este largo proceso social de deterioro social de los Derechos Laborales, fue y es muy claro: Sólo se ha incrementado la Desigualdad Social, crece la Pobreza Estructural, y la Precarización del Empleo, subiendo el Costo de la Vida.

Todo esto mientras se deteriora más, la calidad de la Salud Pública y de la agredida CCSS, la calidad de la Educación Pública, los servicios básicos y la calidad de vida en general.

Profundizándose así, las insultantes y groseras diferencias entre las clases sociales, todo de la mano de una corrupción ya «naturalizada». Mientras, se nos distrae con una especie desde el Ejecutivo, con una especie de «cacería de brujas» televisada, y con estridentes «shows» mediático. Pura pirotecnia…

Cunde la desesperanza colectiva. La opacidad institucional. La irracionalidad manda. Sino hay «esperanza», queda una inercial y ciega venganza. «Homo Hominis Lupus«: «El Hombre es el Lobo del Hombre», decía Hobbes. Y así se cristaliza lo que antes era mera Alienación, ahora es férrea institucionalidad organizada.

Repasemos sino la asimetría social entre ambas Costas (el Caribe y el Pacífico) y las Zonas Norte y Sur, frente al Valle Central (GAM), se mantiene, y sólo se vuelve horizontal, para igualarnos en las zonas de extrema pobreza urbana.

El malestar social inercial crece objetivamente, pero no así la consciencia política popular. La consciencia popular o de clase «para sí», no se desarrolla mecánicamente. Vive en un «en sí» permanente, estimulada por la inercia de la dominación cultural, por distracciones, los medios, el miedo colectivo, y la amenaza de la pobreza estructural. Falta más trabajo de base, acompañamiento popular y vocación de servicio, para romper ese cerco ontológico.

Por el contrario, la subjetividad social se deteriora más y más. Y prevalece la confusión, la ignorancia política, el prejuicio ideológico, el estereotipo, el fanatismo religioso, y la ambición desmedida y egoísta, como “disvalores” híper-mercantiles normalizados y convertidos en falsos valores absolutos.

Toda lealtad civil personal, o política, se compra o se vende. Es el reino del «canibalismo moral». Y el caldo de cultivo de la anomia social y hasta de un futuro Narco-Estado.

En el plano de la Macroeconomía, más de lo mismo. Continúa la descarada Evasión y la Elusión Fiscal, sólo que disfrazadas y practicadas por los más «grandes tiburones».

Mientras, crece la crisis de Seguridad Ciudadana, crece el poder del Narcotráfico, la violencia criminal; se agudiza la crisis del Sector Agro; se nos miente descaradamente sobre la solvencia financiera de la CCSS, o sobre el FESS y la Autonomía universitaria; crece así más, esa cultura de la violencia en general (económica, simbólica, psicológica, física) y en particular, la Violencia de Género.

Se disemina sistemáticamente la Desinformación mediática, y la manipulación colectiva es el pan de cada día; y se «sataniza» la disidencia política y cultural. Los/las trabajadores/as públicos, los/las docentes, los pensionados, los estudiantes universitarios, las Feministas, el/la migrante pobre, o la población LGTTBIQ+, son culpabilizados/as injustamente, por el dolor social del modelo de exclusión Neoliberal.

En el plano internacional, prevalece la falta de Soberanía Nacional por parte de nuestros representantes, en un Mundo convulsionado geopolíticamente, y en una América Latina que vuelve a tratar de integrarse y de luchar por un Mundo Multipolar. Somos un «país-confite» con una posición geoestratégica privilegiada, en un Mundo complejo y geopolíticamente peligroso.

Nacionalmente, se altera la paz social interna, la convivencia cotidiana, profundizándose más, la peligrosa crisis de Legitimidad de nuestras instituciones democráticas.

El objetivo político de algunos «grupos de presión», pareciera ser la destrucción paulatina de nuestro Estado Social de Derecho y de los valores políticos solidarios de la Segunda República; facilitando así, los grandes negocios privados de las nuevas y viejas Oligarquías Financieras y Comerciales, en los ámbitos públicos. No les importa las consecuencias políticas y sociales de este rumbo político.

III. Considerandos

Insistir en este modelo Neoliberal de Exclusión y Polarización social, es socialmente auto-liquidatorio. Es suicida como proyecto de país. Esto no beneficia a nadie, es una ecuación social de perder- perder.

El actual Gobierno, caracterizado por algunos como «Populista de Derechas», con minoría parlamentaria, y electo por una minoría ciudadana enojada con el «status quo», en una manipulada Segunda Vuelta, –a pesar de su vulgar demagogia, está ahora aliado con lo peor del viejo Bipartidismo corrupto, y con toda la casta política Neoliberal–, e insiste irracionalmente, en imponernos lo peor de esta fracasada ruta de confrontación social… Su ruta económica y política está muy clara, y traiciona otra vez a los sectores populares.

Desde la Casa Presidencial, se insulta y califica de «Filibusteros» (sic), a quienes proponemos un urgente Diálogo social inclusivo.

Insistimos: Pura «Inversión Axiológica» discursiva, hacer de la víctima el victimario, y puro Cinismo político. Ése es el nivel del discurso oficial y de su famoso ejército de Troles en Redes Sociales.

Cuando por el contrario, los Filibusteros son los «vende-patrias» que quieren insistir en este modelo económico Neoliberal, de Privatización y Exclusión Social.

Luego se quejan de la gran delincuencia, y piden «mano firme», pero han invertido tres décadas en esta Desigualdad social, origen de todos los males estructurales.

Nos regalan «Miedo», para luego vendernos su dizque «Seguridad». Cuidado. Caute, Spinoza dixit.

Igual que la fracasada «Ruta del Arroz» que termina quebrando al Productor nacional y elevando los precios, o el intento de la leonina venta del BCR, o la imaginaria búsqueda de hidrocarburos en un Mundo que necesita «Energías Verdes», o igual, que el fracasado nuevo Plan de Seguridad Ciudadana («Operación Costa Rica Segura») y sus brutales roles laborales de 6×4 sin previa planificación ni consulta, y que terminó con la movilización nacional de la propia Policía y el triunfo del rol de 6×6, el Gobierno camina de fracaso en fracaso, de ocurrencia en ocurrencia… Las últimas y contundentes movilizaciones de Policías lo demuestran. Hasta la Policía salió a la calle a defender sus derechos.

Así la supuesta «Operación Costa Rica Segura», termina por extrañas razones, en una situación de riesgo y alta inseguridad nacional, provocando un verdadero caos nacional por varios días. Es un tema digno de Orwell: las políticas públicas de Seguridad, producen la total Inseguridad nacional. Terminando la situación en la derrota del Ejecutivo y en reconocimiento del rol de 6×6, y la eliminación del rol policial de 6×4.

Así como en todo, la «venta de humo» de El Presidente, entrará en crisis pronto, y así su supuesta credibilidad, pese a su propaganda y a su demagogia; sus operadores políticos, posiblemente ya lo saben. No debemos distraernos con su pirotecnia. Es la época de la “Necropolítica”, y Costa Rica no es la excepción.

Todo lo cual no significa que no sea objetivo, que todavía hay amplios sectores de las clases subalternas, que siguen creyendo en su demagogia política. Hecho este último, que constituye una objetiva tragedia cultural y ciudadana, pero que responde a la enorme falta de formación política y cívica de las grandes masas costarricenses. Una vez más, decimos que Pueblo Político (H. Gallardo) no es esa «masa» confundida y asustada que actúa inercialmente en su rol subalterno asignado estructuralmente.

La Desinformación sostenida y deliberada, es parte de la estrategia de la dominación local y global, que masifica. Es entonces, deber ciudadano informarnos racionalmente, y seguir siendo críticos con los medios hegemónicos, y más aún con la propaganda oficial.

IV- Por Tanto.

Frente a toda esta especie, de «caos social organizado», y a la manipulación colectiva, sólo cabe la reflexión comprometida; mantener la permanente denuncia ciudadana; volver a la organización popular plural, inteligente y creativa; persistir en la solidaridad con el prójimo; y por lo tanto, insistir en la defensa democrática y estratégica del Estado Social de Derecho y de nuestras conquistas sociales.

Así, una amplia y democrática movilización civil, pacífica pero contundente, se hace ahora más que nunca, justa y necesaria. Es necesario demostrar fuerza y coherencia.

Qué mejor que el próximo 1° de Mayo, Día Internacional de la Clase Trabajadora, y Fecha Patria olvidada, que conmemora la histórica rendición militar del invasor Filibustero Norteamericano William Walker y de sus huestes esclavistas (Campaña Nacional de 1856-1857). Ésta es la cuna histórica de nuestra verdadera Independencia.

Día, sin embargo, manchado por la próxima triste elección del Directorio al interno de la menoscabada Asamblea Legislativa; propuesta de Directorio de consenso entre varias fracciones, pero entregada a un vicioso y vergonzoso Pacto político de las élites económicas y políticas, que salvan sus diferencias partidarias, y exhiben su naturaleza de clase, anti-obrera y anti- popular. Todo revestido de un carácter del ejercicio del poder (en el sentido de Foucault), con marcados tintes demagógicos y autoritarios. Un pésimo signo político para los intereses de las clases populares.

V- En Conclusión.

En consecuencia, invitamos públicamente, a manifestarnos PACÍFICAMENTE el próximo 1° de Mayo, de acuerdo a nuestro Estado de Derecho, con la consigna de la Defensa Estratégica y de la profundización de nuestro Estado Social de Derecho, y de nuestras conquistas sociales y democráticas, y contra el modelo económico Neoliberal impuesto.

Prevenimos además, contra cualquier provocación violenta orquestada, contra la desinformación sobre la Marcha convocada, y contra la represión gratuita de cualquier manifestación cívica y popular, por parte del Gobierno de turno y de su vocación autoritaria.

Responsabilizamos directamente al Gobierno de turno, a sus órganos competentes, –y a su carencia de propuestas de Diálogo Social–, de la seguridad de los Ciudadanos y Ciudadanas, que optemos por manifestarnos pacíficamente, y que acompañemos a los sindicatos, gremios, estudiantes, jóvenes, docentes y maestros/as, y organizaciones políticas, campesinas, indígenas, asociaciones de productores, cooperativas, comunitarias, ecológicas, de vivienda social, Colectivas Feministas, defensores/as de los Derechos Humanos, en esta tradicional desfile y marcha ciudadana.

Igualmente, hacemos un llamado fraternal y patriótico a defender nuestros derechos con contundencia, pero con total civismo.

Los y las Policías son Trabajadores Públicos también, y merecen respeto ciudadano, no temor. A ellos y ellas, –a quienes tan mal se les paga con nuestros impuestos–, los instamos a proceder dentro del más estricto marco de los Derechos Humanos y el Principio de Legalidad. Y de acuerdo con la Dignidad de su cargo de funcionarios públicos en una democracia, y sobre todo, en consecuencia con la solidaridad que se le debe al Pueblo Costarricense, del cual son parte.

Cuando desfilemos, desfilamos también por Ustedes. No lo olviden.

Costarricenses, compatriotas, todos y todas a marchar cívicamente, este próximo 1° de Mayo.

La lucha apenas comienza. La participación ciudadana y la movilización popular, serán claves en el rescate del Estado Social de Derecho. No hay victoria sin lucha.

Y la lucha demanda Táctica y Estrategia y la articulación de la unidad en la diversidad, para el campo popular costarricense.

El Diálogo Social Patriótico, es parte estratégica de la lucha social. Primero entre los y las convocados/as, y luego frente a las partes.

Históricamente, como el que permitió la viabilidad política y jurídica de las Garantías Sociales en 1942 y 1943, o como el incomprendido «Pacto de Ochomogo» que finalizó la Guerra Civil de 1948, y que pese a algunos excesos posteriores, persecuciones injustas y exilios de líderes populares y Beneméritos de la Patria como Manuel Mora Valverde y Carmen Lyra, –aun así–, evitó un mayor baño de sangre, y permitió la consolidación del Capítulo de Garantías Sociales en la nueva Constitución de 1949.

Por eso, exigimos un nuevo y verdadero Diálogo Social con transparencia y sentido patriótico, para detener esta ruta de confrontación social y de miseria y polarización económica. Pero para todo esto, es clave ahora, la lúcida movilización popular, y la unidad democrática y popular.

Igualdad, Libertad y Buen Vivir para nuestra Madre Patria.
¡Viva Costa Rica!
 Jiddu Rojas Jiménez,
por la Mesa Coordinadora,
Encuentro Democrático.