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Etiqueta: Estado Social de Derecho

Ser versátil en el error, persistente en el error

Jiddu Rojas

Jiddu Rojas.

Por favor agradecería que me recordaran más adelante, escribir un buen Ensayo minucioso, con casos, testimonios, análisis de tesis previas, delimitación temática, y ejemplos de campo, acerca del crecimiento geométrico de la peligrosa mezcla de la ignorancia con arrogancia, y su relación con el poder. ¿Se podrá?

O sea, del virus de la docta imbecilidad colectiva, y su inminente vocación de poder.

Hay ejemplos a todos los niveles, no sólo en el Gobierno de turno, también en la Sociedad Civil, en los gremios, en el ámbito de la viciada política municipal, o legislativa, en las empresas, entre los profesionales liberales, y hasta en la Academia.

Se puede disfrazar la falta de sabiduría (que no es sólo conocimiento), incluso de cultura e ilustración, con un barniz tecnocrático, o incluso con serias pretensiones científicas. Eso ya lo sabemos.

Veamos este caso hipotético con poco parecido a la realidad: Usted puede ser una buena doctora en la CCSS, incluso una buena científica y profesional, y hasta una buena ciudadana, y organizarse contra la privatización y los ataques a la Salud Pública del Gobierno…

Usted en su tiempo libre, hasta maneja colectivamente un caótico Chat de la Sociedad Civil, para contribuir a organizar esta justa lucha contra el Gobierno. Usted es casi una santa…

De repente, alguien manda a «su» Chat, la nota luctuosa del deceso de un famoso intelectual radicado en su país, pero que usted desconoce totalmente. Usted nunca le ha leído ni una página del famoso intelectual muerto. Y no tiene por qué. Qué tiene que ver la Filosofía, la Sociología, la Teología, y la Economía Política con su profesión. Aparentemente, nada. Las clases de Estudios Generales quedaron muy lejos. (Si es que es estudió en una buena Universidad Pública, sino llevó sólo algo como «Introducción a la Medicina» y que es un curso básico de Anticomunismo trasnochado contra la UCR.)

Prosigo con el caso imaginario: Usted como Administradora del Chat de Defensa de la CCSS, y antes de que el Post sea explicado, sencillamente lo borra. Usted no permite «distracciones» ahí… Usted vigila y cuida la «unidad», muy a su manera…

El que manda el Post, logra hacer una nota aclaratoria, explicando que el gran intelectual fallecido, fue además uno de los más comprometidos con la defensa de la CCSS, de la Salud Pública, y del Estado Social de Derecho. La nota termina con una frase de José Martí que dice: «Ser Cultos para ser Libres», y un llamado a formarnos juntos, etc. ¿Es acaso la nota algo ácida y propia de un intelectual menor, acaso posiblemente, de un Activista?

El ego de la distinguida Funcionaria y Tecnócrata reacciona mal, y se percibe súbitamente herido, y en medio de la usual tensión laboral y de la Luna Llena, toma control de la Funcionaria, y monta en una rabieta narcisa, y le manda un mensaje personal de reclamo, –sin conocerlo antes–, al presunto Activista/Intelectual, que de buena fe, mandó el Post invitando a las honras fúnebres de su admirado maestro, y luego la nota explicativa que resultó en un altercado. Porque atención, el intelectual fallecido en cuestión, no sólo era un notable académico, sino además, era muy comprometido con la labor sindical y de educación popular. Así, era muy querido no por la Academia, –que en realidad lo temía–, sino por los líderes comunitarios, sindicales y populares que frecuentaban sus Talleres.

En su furia y egolatría, la Funcionaria o Funcionario hipotéticos, le advierte personalmente por mensaje, al presunto intelectual y activista, de su insolencia al insinuar que si realmente, él creía que Ella era una «ignorante». La diligente Funcionaria se toma personalmente el tema, y se siente ofendida por la frase de Martí. Faltaba más.

El modesto intelectual y activista del Chat, –el que está vivo–, apercibiendo la situación, reacciona molesto, en un lenguaje apropiado, pero con una honestidad no muy «vallecentralina«, le escribe a la imaginaria Doctora/Funcionaria algo así como:

—Disculpe, no sé quién sea Usted compañera, pero yo no insinúo nada… Creo que todos tenemos que aprender de todos… Pero efectivamente, si me pregunta, creo que si Usted, que es la Administradora de este Chat para esta importante causa nacional (léase, no una trabajadora más de base), no sabe ni quién era este intelectual comprometido con la CCSS y el Estado Social de Derecho, es una ignorante. (Para qué le pregunta a la contraparte sino, diría uno.)

La reacción de la indignada doctora o funcionaria, en lugar de debatir en el Chat racionalmente, será sacar y bloquear al activista de todos los («sus») Chats políticos. Cancelado sin más explicaciones.

Pero además, con saña, se le prohibirá por escrito, la entrada física a la actividad convocada en el Chat, donde hizo el Post del deceso sobre el intelectual comprometido con la CCSS… Y más.

¿Tal grado de mezquindad no sería peligroso en términos de la organización popular? ¿Qué carácter del poder (Foucault) se está gestando en esta ‘praxis’ caníbal frente al monolítico eje Neocon/Neoliberal?

Así, gracias a su vanidad, al ser exhibida en su docta ignorancia, la hipotética Doctora o funcionaria contribuye más a la fragmentación política e ideológica, de nuestra subjetividad política.

Por dicha, y en principio, nada de lo narrado hipotéticamente antes en este triste caso, tiene la más mínima relación con la realidad nuestra.

Pongamos otro ejemplo hipotético, imagínese que Usted sea Vicepresidente de un Partido Municipal local emergente, y que la compañera sentimental del Candidato, la verdadera líder, considere que sus envíos, –usualmente artículos de su autoría o invitaciones a actividades significativas académicas, de formación o políticas–, al Chat son Spam porque… Bueno, porque a Ella le da la gana.

A continuación, Usted recibe un mensaje escrito, arrogante y molesto de la «Lideresa», trata de explicarse en vano, y luego procede a bloquearla después de una áspera y corta discusión digital. Usted podría pensar para Usted mismo:

—Francamente debí mandarla a leer más… Pero pobrecilla, ella cumple su función. Aunque calificar de «Spam» un artículo de fondo, ya es una importante diferencia política.

Pero Usted decide dejar ahí la hipotética situación, y habla fraternalmente con el Candidato, –que era su amigo y compañero de años–, para que no pase a más la situación, incluso le ofrece inmediatamente renunciar a su puesto, para el beneficio del partido mismo, etc. Se despide telefónicamente en los mejores términos, etc.

A los dos días, y después de hipotéticamente, invitar a una Conferencia sobre la Defensa de la CCSS, se da cuenta de que lo sacaron de todos los Chats oficiales, incluido el Comité Ejecutivo Cantonal, del Partido emergente. Etcétera. Usted reacciona y los saca a Ellos de sus Chats de formación política. Claro, todo esto es sólo imaginario.

Por dicha, esta segunda narración, es también sólo una situación hipotética e imaginaria. Y nunca, nunca, nunca, podría ser real, ni expresar las miserias de vida cotidiana. Pero se me ocurren una tercera y hasta más, situaciones hipotéticas de este tipo. Una tragedia cultural y humana, que nos hace gratuitamente más miserables nuestras vidas.

En fin, sirva lo anterior sólo para ejemplificar el «infierno tico» cotidiano, que reina en la construcción del tejido político y social que organiza la resistencia al ‘Tsunami’ de la Contrarreforma Neoliberal.

Todo este clima social necrofílico, –que habita y coloniza nuestra subjetividad social, en los diferentes niveles, desde lo individual, lo grupal, hasta lo estructural–, ayudaría a explicar parcialmente la elección de este actual Presidente, porque como dicen que sentenció un fabuloso personaje mítico, un tal Hermes Trimegisto: «Como es arriba es abajo».

Recordemos si no, que el eterno Candidato y hoy Presidente y su equipo de propaganda, son especialistas en canalizar para sus intereses, todo nuestro Tánatos social. Son especialistas en apagar los incendios con gasolina. Y en botar al agua sucia, pero con todo e hipotético bebé.

Leer o releer, el clásico texto freudomarxista de «Psicología de masas del fascismo» de Wilhem Reich, no es mala idea.

Ya estamos acostumbrados en Costa Rica a la nueva malacrianza del oficialismo y a la grosería de sus fanáticos, a la falta de rigor científico de El Presidente y sus Ministros, y a la orgullosa falta de diálogo político, al cinismo de la mentira, y al vulgar insulto que descalifica de parte del Ejecutivo. ¿No tiene acaso esta actitud antidemocrática efectos culturales colectivos?

¿No estarán reproduciendo estos mismos comportamientos autoritarios otros líderes dizque alternativos? ¿Qué hacer?

Esta subjetividad social enferma, es causa y efecto sin duda del Gobierno que padecemos. Porque vivimos en una especie de pirámide social de tontos mandados por tontos que no se saben tontos, y cuya base libidinal es la falta de empatía, de bondad, de sabiduría, de honestidad, y de racionalidad. La Ignorancia no sólo es atrevida, sino que puede ser soez y grosera.

Ésta, nuestra triste cotidianidad, es el tejido social apto para cualquier desgracia política. Y parece que la desgracia como República nos alcanzó, en la forma de un Autoritarismo Ultra-Neoliberal en Economía y Neoconservador en todo lo demás. Para agregarle más perversión, tenemos la variante de la mentada «Inversión Axiológica» (Hinkelammert, dixit), donde el culpable pasa por ser el inocente y viceversa. Al mejor estilo populista de El Presidente.

No podemos permitirnos semejante nivel tóxico, de arrogancia, de ignorancia, y de pequeñez, en la Sociedad Civil, porque deviene en una bomba social simbólica de irracionalidad. Hay que «curar la vida», escribía el psiquiatra francés Roger Gentis en su texto clásico de Antipsiquiatría.

Mi pasada experiencia en el Comité de Bioética del Colegio de Médicos, y la cual agradezco, a pesar de la ferocidad del debate al que fuimos sometidos los y las Librepensadores al final de una Administración, pues no contradice, sino que refuerza, mi pesimismo. Sigue privando el prejuicio tecnocrático de algunos, la irracionalidad absoluta de otros (como en el caso de los Antivacunas), y la arrogancia política.

Precisamente, – en momentos de oscuridad política-, y en donde debería prevalecer la unidad en la diferencia, no puede prevalecer el «ego» enfermo e inflado, el pequeño autoritarismo del microespacio (frente al gran Autoritarismo Neocon del Gobierno), la patología psicológica, y el Tánatos social (Freud/Marcuse) desbordado. Todo mezclado con una gran superficialidad discursiva, con el narcisismo de los autoproclamados líderes, altos, medios y bajos; y con una profunda falta de Ilustración y de cultura política.

Sumemos la manipulación de unos y otros, la falta de autenticidad frente a la levedad de los discursos convertidos en modas triviales; y la mentira sistemática como forma normalizada, casi estructural, de hacer política, y tenemos este resultado moral y político nacional. Léase, la total ausencia de condiciones para el ejercicio político de la ética; la permanente «Heteronomía» social. El «sálvese el que pueda», en una jungla social donde el Rey de la Selva es sólo el Becerro de Oro.

Es desgraciadamente, el reino de la irracionalidad como vocación y proyecto, y en plano personal, de la ambición híper-mercantil desmedida. Habitada esta jungla, por individuos híper-individualistas, y que se creen «únicos», pero que en realidad, son vulgarmente seriales, pues efectivamente, son producidos socialmente «en serie». Como en una maquila estructural de tontos, arrogantes y malos. Son calcados unos de otros, sin originalidad posible, y cargan dispositivos internos autodestructivos, propios de un mecánico canibalismo. Son «Individuos» que lo que tienen en común, es sólo su egoísmo extremo, por eso no pueden pensar el Universal-político, son pues más bien, «dividuos» sin el prefijo «in», al decir del filósofo Deleuze. No tienen ni universal, ni singularidad posible. Igual tienen derecho a votar y ser elegidos.

Y esta gran tragedia global de mercado incluye sin duda, a muchos liderazgos sociales en nuestro pequeño país, lamentablemente. La crisis, igual que la Crisis Climática, es nacional, regional, y mundial.

Si yo fuera un operador político de esta nefasta Contrarreforma social aplicada para Costa Rica, invertiría en crear no sólo Troles (esto ya lo hacen bien), sino en crear más desesperanza y dolor social innecesario estimulando la fragmentación de las voces disidentes, y así envenenar preventivamente sus nuevos liderazgos.

«Piense mal en política y encontrará la verdad», decía el maestro Arnoldo Mora Rodríguez.

Esta tragedia social, ética y humana, deviene concreta y política, en términos del futuro del modelo económico impuesto, y de nuestra crisis integral como República. Advertidos estamos.

P.S. Parece que la «forma- ensayo», al decir de Adorno, permite e invita a la catarsis. Al final, resulta en un abordaje cualitativo y jamás cuantitativo, de temas urgentes y necesarios. Pero se siente uno, curiosamente, mucho mejor. Y cualquier similitud con la realidad cotidiana y sus miserias, se desvanece. Al final creo que terminé escribiendo el tal Ensayo. Tal vez, ya no necesitaré de sus amables recordatorios al respecto. Queda la esperanza, su siembra y su búsqueda.

Y si llegó hasta acá leyéndonos, le tengo un pequeño regalo muy útil para la vida. Esta famosa cita de Kant de 1785: «Obra de tal modo que trates a la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre al mismo tiempo como fin y nunca simplemente como medio» (AA IV: 429; en ´´Fundamentación de la metafísica de las costumbres´´, de I. Kant)

Gracias por leerme.

Foro participativo: hablemos sobre el Estado de la Nación y su utilidad para la democracia y la defensa del Estado Social de Derecho en Costa Rica

La Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo hace llegar la convocatoria para participar del foro participativo que está coordinando con el Programa del Estado de la Nación. Se llevará a cabo el próximo 09 de agosto, a las 4:00 p.m en las instalaciones del SEC.

Se agradece la confirmación con antelación de la participación en el espacio. Para confirmar llame al número 84003435.

 

Información compartida con SURCOS por Allison Quintanilla Hernández.

Carlos Alvarado visto a través de los lentes de Ottón Solís

Luis Paulino Vargas Solís

Una vez más, viene don Ottón a decirnos que Alvarado se echó al hombro el titánico cometido de salvar el Estado social y, en especial, de “salvarlo del neoliberalismo”. A lo cual se agrega: “se logró así evitar la crisis”.

La posición de Solís es insostenible, cuando, en realidad, hay mucha evidencia que respalda la tesis de que el gobierno de Alvarado dejó un legado de clara tonalidad neoliberal. No habrá sido neoliberal al 100%, ya que, puestas así las cosas, ni siquiera Margaret Thatcher podría haber sido considerada neoliberal. Pero ese tipo de purismos dogmáticos no merecen que se les preste atención.

Es un legado, neoliberal en lo ideológico, siniestro en sus destructivas consecuencias:

– Los presupuestos para la educación, en todos sus niveles, desde la preprimaria hasta las universidades, van cuesta abajo, en pronunciado declive.

– La deuda estatal con la Caja crece y crece, sin que Alvarado nos haya legado ningún arreglo.

-Ni mínimamente transparente y confiable- para atenderla. Todo lo cual vulnerabiliza los servicios de atención a la salud, y entrega pretextos que el gobierno de Chaves aprovecha para dinamitar la sostenibilidad de tan importante institución.

– Las políticas de vivienda popular están prácticamente congeladas.

– Los servicios de atención a las personas mayores y a la niñez viven un proceso de acelerado deterioro.

– La inversión pública está reducida a su mínima expresión.

– En materia de combate al fraude tributario, el legado de Alvarado fue, en el mejor de los casos, muy pobre. Chaves y Nogui Acosta han terminado de desbaratarlo.

– A la policía le toca trabajar en condiciones materiales realmente vergonzosas.

– El presunto combate a los “privilegios de los empleados públicos”, han dado lugar a un deterioro brutal. Hoy los salarios reales promedio en el sector público están en niveles de hace 13 o 14 años e, inevitablemente, seguirán retrocediendo (todo lo cual, no lo dudemos, hace muy feliz a don Ottón).

– Los problemas del empleo son catastróficos, y las políticas públicas carecen de ninguna herramienta eficaz para tratar de por lo menos aliviarlos.

¿Que evitaron la crisis? ¿Y como se llama lo que estamos viviendo, en medio de una espiral de violencia descontrolada, una crispación y polarización política extremas, servicios públicos al borde del colapso y una población hastiada, frustrada y furiosa?

¿Qué había que hacer todo eso, porque otra vía no había? Lo cual es la respuesta más neoliberal que se podría dar. Es el mismo TINA de Margaret Thatcher: discurso único y alternativa única.

Concluyo: los problemas que arrastramos vienen de muy atrás. No nacieron con Chaves ni tampoco con Alvarado. Pero si Alvarado se encargó de agudizarlos, con Chaves vamos de cabeza al abismo.

CONARE se solidariza con la comunidad estudiantil universitaria y repudia violencia verbal del presidente Rodrigo Chaves Robles

Ante los eventos acontecidos este martes 25 de julio de 2023, en Nicoya, CONARE se solidariza con la comunidad estudiantil universitaria y repudia, una vez más, la violencia verbal y el irrespeto a los derechos constitucionales por parte del presidente Rodrigo Chaves Robles.

25 de julio del 2023.  Este 25 de julio de 2023, decenas de estudiantes universitarios fueron retenidos en las inmediaciones de la iglesia nueva de Nicoya, espacio público donde se realizarían los actos propios de la celebración de la Anexión del Partido de Nicoya.

Un contingente de elementos de la Fuerza Pública los retuvo por espacio de una hora para que no ejercieran sus libertades individuales, contempladas en nuestra Constitución Política, tales como el libre tránsito y la libertad de expresión.

Desde el CONARE denunciamos con absoluto repudio este accionar del Gobierno propio de un régimen autoritario y con tintes dictatoriales, lejano de nuestra tradición democrática. La manifestación pública es un derecho ciudadano, contemplado en nuestra Constitución Política, instrumento capital de nuestro Estado Democrático y Social de Derecho. Con suma preocupación vemos como de manera sistemática y consecuente el Gobierno a través del presidente Chaves Robles, ejerce acciones que minan la democracia, en este caso hacia nuestra juventud, acompañadas de una violencia verbal desbordada, ajena a toda tradición pacifista y de tolerancia, insignia irrefutable de esta Patria querida.

Al referirse a los estudiantes universitarios costarricenses como “esbirros”, el señor presidente los equipara con delincuentes violentos que actúan por medio de un pago. Condenamos enérgicamente estas palabras, porque estos jóvenes son el presente y el futuro de Costa Rica, los hijos y las hijas de esta tierra de gente honrada, trabajadora, resiliente y decente. A ellos y ellas nos debemos las Universidades Públicas y la dignificación de estos hombres y estas mujeres es nuestro compromiso con el país.

Nos unimos a las manifestaciones de preocupación sobre el ejercicio de las libertades y la democracia, expresadas por instituciones y grupos iberoamericanos y rechazamos enérgicamente toda manifestación que atente contra la consolidación de la democracia como forma de Gobierno.

En plena negociación del FEES, el presidente nuevamente hace declaraciones públicas desafortunadas, deslegitima a la Comisión de Enlace al burlarse del proceso de negociación, irrespetando no solo a los rectores, a la rectora y a la representación estudiantil negociante, sino a sus propias ministras y ministro que vienen trabajando para llegar a un acuerdo.

Señor presidente, honrando una vez más nuestra idiosincrasia, siendo que representamos al sector educación de este país, nuevamente le instamos al respeto, al diálogo y al rechazo determinado a toda forma de violencia verbal, física y simbólica.

Don Rodrigo Chaves Robles una al pueblo de Costa Rica, no lo polarice.

Las batallas del Presidente Rodrigo Chaves

Vladimir de la Cruz

Múltiples frentes para desmantelar las conquistas sociales en Costa Rica

El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves Robles, se incorporó a la política nacional, después de haber sido funcionario del Banco Mundial y haber estado ausente del país, por casi 35 años, como ministro de Hacienda, por un brevísimo período, al terminar el gobierno de Carlos Alvarado, 2018-2022.

Saboreó las mieles del poder y buscó posibilidades de participar en las elecciones nacionales, de febrero del 2022, con partidos pequeños, nuevos, sin experiencia política y electoral. Con éxito se incrustó como candidato del Partido Progreso Social Democrático, recién fundado y sin ninguna participación ni ideario político electoral anterior.

La campaña la asumió colocándose como candidato que enfrentaba a todos los partidos que habían gobernado anteriormente, acusándolos de la ingobernabilidad que esos mismos partidos decían que sufría el país, así como de los males de la corrupción nacional y el abandono de la población, especialmente rural y pobre, por prácticas institucionales.

En Costa Rica se ha venido sufriendo un ataque constante, desde hace muchos años, contra la política, los políticos, los partidos políticos, malos gobiernos; acusándolos de corrupción, desapego a las soluciones de los grandes problemas nacionales que sufre la población, entrabazón institucional para resolver problemas y para incentivar nuevos procesos de emprendedurismo. También, el ataque ha sido dirigido a los poderes públicos, especialmente a la Asamblea Legislativa y los diputados o legisladores, de los partidos allí representados; a la Corte Suprema de Justicia en sus diversas instancias judiciales, especialmente a su Sala Constitucional, y a los medios de comunicación. Esto ha provocado un desencanto de la democracia como sistema político que se expresa en un alto índice de abstencionismo creciente en los últimos procesos electorales nacionales. En cierta forma ha estimulado la simpatía por la llegada de hombres fuertes al ejercicio del gobierno.

El crecimiento de la pobreza, de la extrema pobreza, el desarrollo de asentamientos humanos de estos sectores cada vez más visibles en la geografía nacional; el desempleo creciente, que tiene más de 400.000 personas en condición de desempleados; el aumento de más de 100.000 mujeres cabezas de familia, consideradas el principal ingreso de sus hogares aunque tengan esposo o compañero, desocupadas; la expulsión forzada en el contexto de la pandemia de 120.000 jóvenes del proceso escolar; la agudización de la pobreza en las zonas marginales y rurales del país, el abandono de políticas institucionales en esas regiones; la imposibilidad de poder ofrecer salidas, oportunidades y posibilidades, educativas y de trabajo, a miles de jóvenes, lo que ha llevado a que el trabajo informal ronde el 60%; el congelamiento nacional de salarios desde hace cuatro años, con un crecimiento constante de pagos de servicios públicos y de los precios de alimentos de la canasta básica; y, un estrujamiento de las clases medias urbanas y rurales, con congelamiento también de sus ingresos y de las pensiones; con alto grado de evasión y elusión fiscal, por grupos económicos poderosos, ha ido marcando una gran división social y económica del país.

Dos Costa Rica se viven simultáneamente en el país. La de los que tienen todas las posibilidades de vivir satisfaciendo sus principales necesidades, manteniendo sus hijos en escuelas y colegios privados, con todas las condiciones para recibir una buena educación; viviendo en residenciales o condominios privados, con altos niveles de seguridad personal y social; con capacidad de pagar educación privada, servicios de salud y de seguros de salud privados, que les evita sufrir los atrasos de citas médicas en la seguridad social pública. Y, la Costa Rica de la gran masa de población que sufre los problemas de escuelas y colegios públicos deficientes, más de 1000 de ellos con sanciones sanitarias; con deficiencias tecnológicas de estudio, institucionales y personales, con deficiencias en la enseñanza de idiomas como segundas lenguas, requisito importante para la obtención de nuevos empleos; de una población que paga cargas sociales e impuestos y no ven ni reciben satisfactoriamente sus beneficios.

Así arribó Rodrigo Chaves Robles a la Presidencia de la República el 8 de mayo del 2022, sin experiencia política nacional, sin partido con experiencia histórica y política nacional, sin ideología política que lo identifique a él y a su partido gobernante, sin contar con equipos de colaboradores con experiencia política y de ejercicio gubernativo; con una postura populista y autoritaria.

Sus funcionarios y colaboradores inmediatos, los miembros de su Gabinete de Gobierno, los escogió, y así lo sigue haciendo, por ternas que le ofrece una empresa de acuerdo con los perfiles profesionales que él solicita, lo que le ha creado un grave problema de cambios constantes en su propio gabinete y en las oficinas institucionales del Estado y del Gobierno. En sus 14 meses de gobierno ha tenido 34 cambios, entre despidos y renuncias que ha provocado su inexperiencia y su manera autoritaria de gobernar con sus subalternos, como si la dirección del Estado y del Gobierno operara como una alta gerencia de una empresa, o como si fuera el director de programas del Banco Mundial, acostumbrado a dar órdenes con base a metas, objetivos y resultados.

Los cambios en cascada del Gabinete frenan cualquier iniciativa de los ministros y funcionarios que las impulsaron, y provocan improvisación de los nuevos que los sustituyen, dejando al mismo presidente al garete, a la deriva, sin gobierno real y efectivo, sujeto a las acciones y determinaciones improvisadas del conjunto que él comanda, provocando con ello un maltrato público, en mesas de prensa, de sus propios subalternos, y desarrollando un teatro de estratégicas batallas de la guerra que él ha provocado.

Desde su campaña dijo que él se compraría las broncas. Señaló y trazó su camino de riñas, de discusiones o alusiones fuertes y violentas de él contra el mundo político costarricense. En esto se ha distinguido como ningún otro presidente del país, ruidoso, agresivo, como una de las partes en disputa, destilando rabia, enojo, disgusto contra sus molinos de viento.

Su teatralidad de la guerra lo lleva al drama de su gobierno, entre comedia y tragedia, a manifestarse en varios actos o libretos, más como monólogos que como diálogos, para sus escenarios o batallas de radio y televisión, con los guiones finamente articulados y escritos para provocar sus barrabasadas, disparates y vómitos mentales con el grave perjuicio para la democracia nacional y la búsqueda de consensos políticos, que es lo que le debiera interesar por el bien del país.

Las batallas de su teatro las tiene claras. Es el poder por el poder.

La batalla política contra todo lo que signifique partidos políticos y políticos nacionales; contra los que han ejercido el gobierno y contra los que han estado presentes en la Asamblea Legislativa. Les dice que su ingobernabilidad no existe; que lo que ha existido es la falta de gobernantes, y qué él es un gobernante y llegó para gobernar…a la fuerza si es necesario, para lo cual trata de preparar el terreno. Se trata en su discurso de acabar con las instituciones partidarias, especialmente las tradicionales. En el caso político parlamentario la tiene especialmente contra el Partido Liberación Nacional y el Frente Amplio, como las fuerzas más opositoras; a Liberación porque es el partido que más oposición le puede dar y el que mejor respuesta puede brindar, si así lo quisiera, a sus malas políticas de gobierno; al Frente Amplio, por el distinguido papel parlamentario que tienen sus jóvenes diputados, que le constituyen un clavo en sus zapatos.

La batalla política más importante que lleva a cabo es contra los poderes públicos. Poder Legislativo porque con 10 diputados no puede hacer nada, contra la Corte Suprema de Justicia, sus magistrados y jueces, desacreditándolos porque tiene la posibilidad de juzgarlo, por acusaciones que se han presentado para su debido trámite, contra la Sala Constitucional porque sigue siendo el reducto más importante de la defensa del Estado de Derecho y todavía del Estado Social de Derecho, que le puede enmendar la plana cada vez que se parte de la constitucionalidad y del régimen constitucional y legal que juró respetar y cumplir al asumir el Gobierno. Dentro de la estructura judicial el presidente ha actuado contra el Ministerio Público y la Fiscalía General de la República, olvidando la división de poderes e intimidando a sus principales funcionarios.

La batalla económica contra los grupos económicos que han sido aliados de los partidos y grupos políticos que han ejercido el gobierno. Se trata de desplazar, por la vía de los negocios y políticas públicas, a esos grupos económicos para que entren y actúen otros, como los importadores, otros grupos bancarios financieros, el grupo de Calixto Chaves, los financistas chinos de su campaña electoral, especialmente contra el grupo financiero donde hay presencia del capital y familias de origen judío, ¡cuidado con el neonazismo! ¡Cuidado!, también se podrían mover a su alrededor grupos mafiosos de distinto pelaje.

La batalla institucional contra las instituciones del Estado, que en su visión operan mal, y hay que eliminar si fuera posible, o corregir de tal manera que se reestructuren precarizando o privatizando parte de sus servicios, o haciéndolas desaparecer al estilo de las políticas de la Escuela de Chicago en el Chile de Pinochet. Cuando se empeña en vender el Banco de Costa Rica, no es porque no sirva y hay que cerrarlo, sino porque es un negocio su venta para un grupo de sus amigos interesado en comprarlo.

Igual con las otras instituciones del Estado que quiere someter a procesos de privatización. En otra dirección, como la Caja Costarricense del Seguro Social, emblema nacional de la seguridad y paz social, es por la política de reducirla y fortalecer el sector privado de la salud. En la educación es igual, reducir el espacio educativo popular, reducir la matrícula eliminando los apoyos sociales, becas, trasporte estudiantil, comedores estudiantiles, no arreglando las 1000 escuelas que están con sanciones sanitarias, no dotándolas de las capacidades instrumentales y de la infraestructura necesaria, lanzando a los estudiantes a la deserción escolar y al trabajo informal que ya alcanza el 60%. O, el negocio de intentar cerrar del toda la Fundación Omar Dengo, por lo que significa su capacidad económica, para impulsar aprovechando esos fondos, los préstamos educativos hacia la educación privada y no pública, como es la estrategia de lo que tienen diseñado en este sentido. O, la venta de la Fábrica Nacional de Licores, por iguales razones, no morales, sino de gran negocio para grupos privados de hacerse con la producción de licores, pero especialmente del alcohol que produce la Fábrica, especialmente del alcohol industrial.

En su batalla contra las instituciones las presenta como que no han servido para los ricos, pero tampoco para los pobres.

En el plano de la cultura y educativo su batalla es contra la memoria histórica, contra la identidad nacional, contra las instituciones formadoras de conciencia nacional y de valores nacionales, por reducir hasta donde pueda el alcance vital de las universidades públicas, por asfixiarlas económicamente.

La batalla social de enfrentar a los grupos marginados, desclasados, pobres y de la extrema pobreza, empobrecidos de las clases medias, de los que ni trabajan ni estudian, contra el Estado y los gobiernos que los han desatendido, que los han llevado a esa situación social de exclusión, marginalidad y empobrecimiento, presentándose el Presidente Chaves como el Salvador, el que está identificado con esos sectores, como el que los reivindicará social y políticamente, haciendo ver que solo en él y lo que él representa los puede salvar, y sacar del hoyo en que se encuentran.

La batalla comunicacional que tiene declarada contra los medios de comunicación, escritos, radiales o televisivos; de redes sociales, que acusa de “canallas” y de “sicarios”, a los que les manda mensajes de que contra el gobierno no se debe escribir ni criticar, presionando por la exclusión y eliminación de articulistas y comentaristas de esos medios; utilizando baterías de troles desde el país y desde el extranjero contra cualquier crítico; presionando medios de prensa para que saquen de sus planillas asesores legales o comunicacionales, y amenazando, y pasando a los hechos, con el aparato del Ministerio de Hacienda, los inspectores de la Caja Costarricense del Seguros Social sobre empresas y personas investigándolas en el cumplimiento de sus deberes tributarios y cargas sociales. Mientras esto hace no actúa contra los grandes evasores y elusores fiscales, que fue una de sus promesas de campaña electoral.

La batalla comunicacional tiene también el frente de la intimidación; de provocar el miedo reverencial, del temor al gobernante; del bajonazo de piso al interlocutor, de la falta de respeto al periodista, de la agresión verbal a los medios de comunicación y provocar la desconfianza de sus informaciones e investigaciones periodísticas. La lucha pública que mantiene contra Extra, antes de su cierre, hace unas semanas, Canal 7, CRhoy y, en menor medida, pero sin descuidarlo, el Semanario Universidad.

Con una ignorancia política profunda y costarricense, pero alardeando de conceptos que ni siquiera maneja correctamente, el presidente se mete en el lenguaje y dialéctica de la vieja guerra fría, 1945-1991, del anticomunismo hoy trasnochado, atacando opositores políticos de “comunistas”, atacando al Frente Amplio de comunista, desconociendo que el Partido Comunista de Costa Rica, que todavía existe, se llama Vanguardia Popular.

En estos escenarios de sus batallas Rodrigo Chaves se alimenta del descontento popular acumulado, de esos sectores que no ven frutos del Estado ni del gobierno, aunque paguen impuestos y cargas sociales, que sienten que las instituciones del Estado estorban, que las élites políticas y económicas que han participado de esto hay que quitarlas.

La esencia de toda esta estrategia es que los grupos que han servido al Estado y al gobierno, y se han servido del Estado y del Gobierno, hay que desplazarlos porque viene otro grupo, representado por el Presidente Rodrigo Chaves, que es otra élite política, al ejercicio del Gobierno, a servir y a servirse del Estado y del Gobierno…ya lo estamos viendo.

Publicado en https://www.meer.com/ y compartido con SURCOS por el autor.

La kakistocracia chavista

Vladimir de la Cruz

La historia Política de un país, y del resultado político de esa historia, la podemos valorar desde múltiples dimensiones. Así por ejemplo, desde el sistema político que tiene y de las formas de gobierno que se ejercen; del funcionamiento de la institucionalidad electoral y del sistema de partidos políticos que existe; de la seguridad, confianza y certeza de los procesos electorales; del ejercicio de las libertades y derechos; de la alternabilidad en los puestos de elección popular, del funcionamiento del Estado de Derecho y del Estado Social de Derecho; por el respeto a la independencia de los poderes públicos y la robustez de su institucionalidad; de los niveles educativos y del funcionamiento del proceso educativo desde la infancia hasta la educación universitaria; de la salud que goza y tiene la población; del desarrollo económico alcanzado y la distribución de la riqueza nacional; de los niveles de pobreza y extrema pobreza; del empleo, desempleo y trabajo informal que se tiene; de la falta de vivienda y las bolsas de tugurios existentes; de la capacidad de la población de alimentarse tres veces al día; de la igualdad que gozan los ciudadanos en todos los ámbitos de la vida social, económica y Política; de los sistemas policiales, militares y represivos que existen.

He mencionado tan solo algunas categorías o conceptos por los cuales se puede medir esa historia Política, que es también medir el ejercicio de gobiernos, de gobernantes, de equipos gobernantes; de partidos como grupos políticos de ciudadanos que han ejercido el gobierno y han permitido darle continuidad institucional a lo logrado por sus anteriores, marcando sendas hacia el futuro, sin procurar deteriorar los niveles sociales y económicos alcanzados, procurando con ello mayor equidad, justicia, estabilidad Política y democracia social.

La marcha fundamental de los gobernantes, desde iniciada la Independencia, fue de educadores, de abogados, de médicos, de civiles sin títulos profesionales, de periodistas, de casi ningún militar ejerciendo gobierno, y los poquísimos economistas que llegaron a gobierno también fueron abogados, distinguiéndose como abogados más que como economistas.

La prensa, la libertad de imprenta y la libertad de pensamiento, y el respeto y la tolerancia Política, fueron emblemas que agitaron los gobernantes como elementos de fundamentales del desarrollo de la democracia Política, de la institucionalidad democrática que se iba soldando y de garantía del buen gobierno; por el papel crítico que jugaban y por el espejo que le daba al gobernante sobre su quehacer político y sobre la administración pública que se le encomendaba, resultado de la representación Política en la cual descansa su gestión.

Se podría valorar también la historia Política por las ideas Políticas, a modo de ideario nacional dominante, que se impusieron por los grupos que ejercieron el poder y los gobiernos. En este sentido no exagero si digo que han sido tres vertientes principales, liberales clásicos y republicanos, socialdemócratas y socialcristianos. Otras corrientes Políticas se hicieron sentir en la historia Política nacional, los reformistas, los socialistas y comunistas, que en su conjunto marcaron la institucionalidad y democracia nacional. No casualmente sus principales líderes políticos han sido reconocidos con el Benemeritazgo de la Patria.

Al hablar de historia Política en esencia hablamos del poder político, de la lucha por el poder político, de la lucha por ver quién o cuál grupo dirige el poder, el gobierno. Si observamos el desarrollo constitucional del siglo XIX y vemos que hasta 1871 se dieron en la práctica once constituciones, hay que entender que cada grupo que llegaba al poder quería marcar algunas diferencias con los restantes lo que se reflejaba en esa cantidad de constituciones, a razón de una cada cinco años en promedio. Lo esencial de ellas es que en todas se afirmaban los derechos y libertades que se iban estableciendo y ampliando. Desde 1871 hasta ahora ha habido tres constituciones incluyendo la de 1917 que duro hasta 1919.

La historia del poder obliga a la reflexión sobre el poder, como teoría y como ciencia, y la forma de ejercerse. Es un tema siempre complicado porque toca la esencia y naturaleza humana. La historia del poder es la historia de las relaciones de grupos alrededor del poder. Y, esa relación de poder se da en el escenario de lo que llamamos Política. De modo que, la Política es importante para todos nosotros, que no la podemos marginar, ni obviar, ni ignorar, porque la Política se mete con nosotros, todos los días, en los actos de gobierno, en las decisiones Políticas que se toman e impulsan desde los organismos institucionales del Poder Ejecutivo y de sus instituciones todos los días, y por los actos legislativos que también se imponen como leyes nacionales de acatamiento obligatorio. Como bien dice mi amigo Claudio Alpízar se trata de la Política, con P mayúscula.

Desde el siglo V AC se hacen reflexiones políticas. Heródoto nos recuerda la discusión sostenida sobre la monarquía, la oligarquía, la democracia, la tiranía, introduciendo el concepto de los mejores o de los peores, por su deficiente condición ética, para gobernar.

Platón introduce el tema de la tiranía. La aristocracia la referían al gobierno de los mejores y la tiranía a los que gobernaban con engaño o violencia, que eran los peores, los que también gobernaban como malvados, soberbios, como corruptores del pueblo.

Hesíodo, a quien estudié, bajo la dirección de buen amigo, filósofo, Jorge Charpantier, señalaba con frecuencia, qué en toda ciudad, refiriéndose a la polis griega, se sufre por culpa de un hombre malvado, con lo cual aplica el concepto de peor o de malvado al ejercicio de la política.

Así surge la kakistocracia, el poder o el gobierno del malvado, del peor gobernante, de los más ineptos e incompetentes, de los menos calificados, y por supuesto, de cínicos para ejercer el mal gobierno que realizan o ejecutan.

Platón y Aristóteles exaltaron la aristocracia para destacar al gobernante y su grupo por su sabiduría y por su capacidad intelectual, lo que se adquiría en los colegios y universidades, la educación.

La lucha del actual presidente por acabar con las universidades y la educación pública probablemente está en íntima relación con alguna deficiencia intelectual y de sabiduría, que lo hace rodearse de los peores para ejercer el peor de los gobiernos, según va abriendo su trocha.

Se impulsa en este gobierno lo que podemos llamar la kakistocracia chavista; del griego kakistos, que significa el peor, y kratos que significa poder o gobierno; el peor gobierno, el de los más ineptos o incompetentes, es el peor gobierno hasta ahora establecido; el gobierno de los peores, tan malos, malísimos o peores funcionarios, que en los 14 meses de gobierno que lleva Rodrigo Chaves ha hecho rotar, cambiar, despedir, echar, 34 funcionarios de su staff gubernativo, porque no dan la talla, no le sirven, no se le someten dócilmente. Cuando se cambian ministros, viceministros, directores ejecutivos, cuando se desintegran en las instituciones equipos existentes de trabajo y de apoyo institucional, los planes que se impulsan se paralizan, se atrasan, se obstruyen, se improvisan nuevos planes de acuerdo a los nuevos jerarca que asumen sus propios planes conjuntamente con el Presidente, o tratarán de impulsar como un frankestein, con remiendos, al trabajo que dejaron tirado los anteriores funcionarios, sin políticas claras, como no se están viendo, sin hoja de ruta, sin velas y sin timón…y sin timonel al frente.

La burocracia kakistocrática es lo que impulsa el kakistócrata Rodrigo Chaves, como estilo y marca de su gobierno. Los burócratas, para entenderme con el lector, no son los funcionarios públicos en general, ni los funcionarios de oficinas. El burócrata es el que en la oficina o en la administración tiene capacidad de decisión, lo que no tienen todos los trabajadores en sus respectivos puestos de trabajo.

En el gobierno de Rodrigo Chaves lo que se ha impuesto es su capacidad de decisión, autoritaria, tiránica, hasta ahora mala, donde no se siente lo contrario; donde sus subalternos en ejercicio de la kakiostocracia ejecutan la partitura que el director de orquesta o cimarrona les obliga tocar sin que ellos, como músicos, pareciera entiendan o interpreten la composición musical, o el lenguaje musical, que les piden entonar, porque esos músicos no conocen nada, o muy poco, de esos instrumentos del gobierno que tienen en sus manos, y quizá, si se han dado cuenta, en sus cabezas.

La partitura política, de esta kakistocracia en marcha, da la sensación de no contener adecuadamente los signos musicales que expresen correctamente la música que se quieren entonar o tocar; no muestra la altura de los sonidos, la duración, la velocidad de ejecución, los símbolos musicales, la intensidad de los ritmos y acordes.

Las partituras comprenden todo el conjunto instrumental, y hasta vocal, de la obra que se quiere representar o tocar, donde todos los sonidos deben sonar armónica y simultáneamente.

La única voz de la partitura kakistocrática que se trata entonar en el país, es la del presidente kakistocrático Rodrigo Chaves Robles, cuando se muestra en el concierto convocado, para todo público, los miércoles al iniciar la tarde, casi como un bufón medieval encargado de entretener a la corte que le sigue con sus historias, chistes, ironías, intimidaciones, amenazas, bajonazo de piso para algunos de sus interlocutores; con poca seriedad, sin saberse a ciencia cierta cómo quiere presentarse, en el papel del bufón, como cómico, ridículo o molesto.

Las democracias no son buenas o malas; son democracias.

Las dictaduras no son buenas o malas; son dictaduras.

Los gobiernos autoritarios no son buenos o malos; son autoritarios.

Los gobiernos kakistocráticos no son buenos o malos: son los peores…

¡Qué viva la Pepa!, Presidente.

 

Compartido con SURCOS por el autor.

Carta pública a doña Digna Rivera, madre de Jerhy, y a su familia

Querida doña Digna:

Si nosotras que no hemos pasado por el calvario de tener que enterrar a un hijo asesinado porque era una persona honesta, luchadora, defensora de la Madre Tierra, hoy 17 de julio del 2023 sentimos una indignación y un dolor profundos por constatar la destrucción de los principios más elementales del derecho y la justicia, ¿cómo se sentirá usted?

Sabemos que estas palabras no pueden, aunque lo deseamos, aliviar su pesar.

¡La impunidad reina una vez más en los territorios ancestrales! ¡El asesino de Jerhy Rivera puede pasear nuevamente su crueldad por las calles de Buenos Aires! Las personas orgullosas de escupir violencias y agresiones contra nuestros pueblos originarios lo aplaudirán y saldrán a saludarlo cual mesías enviado por los conquistadores del pasado y del presente.

Hoy, el Estado costarricense y el Tribunal de Apelaciones de Sentencia Penal de Cartago mediante el Voto 2023-263 al anular la sentencia del Tribunal Penal de Buenos Aires de Puntarenas del 1 de febrero de 2023, reafirman su vocación de aplicar el racismo, la discriminación y el uso de la violencia contra los pueblos originarios.

Este fallo es la expresión de la ruina del Estado social de derecho, es la expresión del racismo en la estructura judicial, y con ello la protección al asesino de Jerhy Rivera y otra muestra de impunidad.

El asesino de Jerhy Rivera y de quienes han estado acuerpando estos hechos son la cara actual de aquellos que llegaron a estas tierras a usurpar lo que no les pertenecía. Es un simulacro de los fariseos que Jesús sacó del templo y vinieron aquí a matar para saciar su hambre de oro.

El asesino de Jerhy es un alumno destacado de la escuela del terror: fue capaz de asesinar por la espalda de cinco balazos a quien estaba indefenso, pavonearse en espacios públicos diciendo que era el asesino y luego declarar que fue en defensa propia.

Doña Digna, aunque sabemos que no podemos aliviar su dolor, sí podemos unirnos a su indignación ante este infame e injusto proceder del Tribunal de Apelaciones de Sentencia Penal de Cartago.

Desde el corazón de las mujeres luchadoras de Costa Rica, le tendemos una mano porque la lucha sigue y sigue.

A usted, que es un símbolo de la dignidad y la valentía de las mujeres indígenas, le pedimos que nos señale el camino para la solidaridad.

Usted es quien tiene la palabra para indicarnos cómo la podemos acompañar.

¡Presentes en la lucha!

Firmas responsables:
Isabel Ducca Durán
María Trejos Montero
18 de Julio, 2023
Costa Rica

Puede sumar su firma aquí.

Doña Digna Rivera (Feb 2023)

Finanzas públicas: decálogo sobre la demencia

Luis Paulino Vargas Solís

1. Las universidades públicas solicitan al gobierno cumplir con el 1% adicional sobre el presupuesto aprobado el año pasado, según el compromiso asumido en su momento. El gobierno se niega a hacerlo. En total, son aproximadamente ₡5.600 millones.

2. El año pasado, 2022, por concepto de intereses de la deuda pública, el gobierno pagó un total de ₡2.044.143,4 millones. O sea: más de dos millones de millones o, si usted lo prefiere, más de dos billones.

3. Por lo tanto, el monto de los intereses pagados en 2022, equivale a 365 veces lo que las universidades están solicitando.

4. En su informe sobre la liquidación presupuestaria del gobierno, correspondiente a 2022, la Contraloría le advirtió al Ministerio de Hacienda que no solo incumplió con el pago de ₡252 mil millones que, por obligación legal, debía realizar a la Caja Costarricense del Seguro Social, sino que, encima de eso, omitió indicar esa cifra en la mencionada liquidación. O sea: el gobierno no solo no pagó lo que debía, sino que quiso “hacerse el chancho” y ocultar la información correspondiente.

5. Compare la cifra NO pagada en 2022 a la Caja, con la que SI se pagó por intereses: la relación es de 8,11 veces. O sea: se pagó por intereses 8,11 veces lo que debió pagarse, pero no se pagó, a la Caja.

6. ¿Cuánto es la deuda total del gobierno con la Caja? La cifra anda en aproximadamente ₡2,8 billones (millones de millones). Según Rodrigo Chaves y Nogui Acosta, habría que cerrar prácticamente todas las instituciones públicas para satisfacer esa deuda. Ignoraremos tales charlatanerías, y volvamos a comparar con el pago de intereses de la deuda.

7. El monto total de esos intereses, sumado lo correspondiente a 2022 más lo pagado hasta el mes de mayo de 2023 (17 meses en total), suma ₡2.937.389,1 millones, o sea, más de ₡2,9 billones. O sea: una cifra superior al total de la deuda con la Caja.

8. ¿Cómo se explica que no haya problema en pagar ese disparate de dinero en intereses, y, en cambio, resulte “imposible” pagar lo que corresponde a las universidades y a la Caja? Con el agravante de que “tampoco hay dinero” para escuelas, comedores estudiantiles, la policía, albergues infantiles, atención a personas mayores, vivienda popular, etc. etc.

9. Conclusión 1: el manejo de las finanzas públicas, y la forma como se pretende resolver el problema fiscal, es un ejercicio de absoluta irracionalidad, que está causando grandes devastaciones sociales y humanas, y está destruyendo el futuro de Costa Rica.

10. Conclusión 2: urge frenar esta demencia, y abrir un amplio debate democrático que nos permita reorientar las cosas…antes de que sea demasiado tarde.

Guerra en Costa Rica… contra la clase media

Álvaro Vega Sánchez, sociólogo

                Los proyectos sociopolíticos predominantes desde la década de 1940 hasta la de 1980: el socialcristianismo bajo el liderazgo de don Rafael Ángel Calderón Guardia, la socialdemocracia impulsada por José Figueres Ferrer y el “comunismo a la tica” de don Manuel Mora Valverde convergieron, en buena medida, alrededor de lo que se denominó la “vía costarricense” (Armando Vargas) de desarrollo económico, social y político.

                A pesar de las diferencias que siempre hubo entre estos proyectos, se procuraba darle forma a un modelo de desarrollo que permitiera evitar la concentración de la riqueza, contener el empobrecimiento y ofrecer servicios públicos de calidad en salud, educación, agua, electricidad, telecomunicaciones e infraestructura vial. De esta manera, se creaban las condiciones para la movilidad y la inclusión social; es decir, engrosar la clase media y achicar las clases alta y baja.

                 Esfuerzos sostenidos en esta dirección, condujeron a logros significativos que nos colocaron entre los países latinoamericanos con los mejores índices de desarrollo humano: una sociedad subdesarrollada, pero apuntalando su clase media. Sí, aún y cuando persistía la pobreza al lado de los islotes de riqueza, la tendencia dominante era hacia la inclusión y la justicia social, lo que inducía a un orden social más equitativo y solidario. La inversión social sustantiva por parte del Estado, especialmente en educación y salud, fue un factor determinante para que el país se desmarcara del rumbo oligárquico que predominaba en los países de América Latina.

                La década de 1980, con los Programas de Ajuste Estructural impuestos por los organismos financieros internacionales (particularmente el FMI y el BM), marca un antes y un después. Se inicia el camino hacia la oligarquización del país, proceso que se ve fortalecido por los gobiernos del bipartidismo desde esa década, así como por algunas de las nuevas fuerzas políticas.

                Una coalición entre viejas y nuevas fuerzas político-partidistas, élites empresariales y organismos financieros internacionales le han declarado la guerra a la clase media, particularmente a profesionales del sector público a quienes se les ha estigmatizado como privilegiados con salarios y pensiones de lujo. De esta manera, se tira una cortina de humo sobre los privilegios que han sostenido las élites empresariales al amparo de gobiernos populistas, que se visten de salvadores de la patria enfilando su “artillería” contra la clase media, convertida hoy en el chivo expiatorio de los males que padece el país.

                Con la destrucción de la clase media se está sustituyendo la “vía costarricense” de desarrollo por la vía oligárquica: la que han optado la mayoría de los países centroamericanos, que hoy expulsan significativos contingentes de su población hacia Estados Unidos y construyen mega cárceles, porque el empobrecimiento y la desigualdad de las sociedades oligárquicas solo conducen a la violencia o a la huida, el éxodo masivo.

                Todavía estamos a tiempo de dar un viraje, que nos coloque en la ruta de la “vía costarricense” del fortalecimiento del Estado Social de Derecho. Ello implica, por un lado, alcanzar los más altos niveles de calidad y competencia colaborativa en el ejercicio de la función pública, para garantizar mejores servicios. Y, por otro, enfrentar las medidas y acciones que han venido utilizando reiteradamente el discurso de la ética y la anticorrupción para reducir el Estado y abrir las puertas a la privatización de nuestra institucionalidad pública socialmente “rentable”. Es decir, medidas y acciones que “tiran al niño con el agua sucia de la bañera”.