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Etiqueta: FEES

Rector de la UNA: Defendamos la Universidad Pública

El señor Rector de la Universidad Nacional y Master Francisco González Alvarado, manifiesta la imposibilidad de aceptar la propuesta del Poder Ejecutivo en cuanto a la negociación del presupuesto de las universidades públicas.

Dicha propuesta contraviene el orden constitucional al proponer una disminución del presupuesto universitario de un año para otro. Lamentablemente el recorte que se solicita al presupuesto por parte del Poder Ejecutivo ronda el 25% del presupuesto actual de las universidades públicas, lo que se traduce en un obstáculo de operación ante los servicios brindados, la reducción de las investigaciones sociales y la limitación del sistema de becas.

Sumémonos a esta lucha para defender y apoyar las universidades públicas que son de todos y todas.

Acceda al siguiente enlace para observar el vídeo completo:

https://fb.watch/eSDKjmHQ3w/

Llamado urgente del rector de la UNA

Reiteramos la URGENCIA de realizar la concentración en defensa de la Universidad Pública.

Desde CONARE, los Consejos Universitarios, las Federaciones de Estudiantes y los Sindicatos, instan en el llamado urgente y vehemente a la comunidad universitaria y nacional a salir a manifestarnos el próximo martes 16 de agosto a las 9:00 a.m., frente a la Casa Presidencial, saliendo de la fuente de la hispanidad.

Por ello, se insta al cambio de actividades ordinarias de la Universidad (tanto académicas como administrativas) hasta las 5:00 p.m., para atender el llamado que nos convoca a todas y todos en defensa de la Educación Superior Pública.

Reiteramos a toda la comunidad que esta lucha no puede reposar sobre los hombros de pocas personas; todo lo contrario, debemos hacer un frente común para continuar construyendo el camino y destino de la Universidad Pública y el Estado Social de Derecho.

Para el caso de la UNA el servicio de buses estará saliendo a partir de las 7:45 a.m. de la explanada 11 de abril y de regreso a las 3:45 p.m. desde el Redondel de Toros Zapote.

¡Vamos todas y todos a defender la Educación Superior Pública!

Cordialmente,
Francisco González Alvarado
Rector
Universidad Nacional
Costa Rica

Puede ver en el siguiente enlace un video con el rector de la UNA: https://wp.me/p6rfbZ-iTt

Comunicado de prensa del CONARE y la Confederación Estudiantil Universitaria de Costa Rica

Rectores y Federaciones de Estudiantes rechazan la propuesta del Ejecutivo porque incumple con el mandato constitucional sobre financiamiento de la educación superior pública

11 de agosto del 2022. Este día los rectores de las cinco universidades públicas y el representante estudiantil de la Confederación Estudiantil Universitaria de Costa Rica participamos en el marco de la Comisión de Enlace en la segunda convocatoria para definir el monto con el que se financiará la educación superior pública para el año 2023.

La propuesta entregada por los representantes del Poder Ejecutivo, propone una rebaja sustancial en el Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) y de la transferencia a la Universidad Técnica Nacional para el 2023.

Para el Consejo Nacional de Rectores (CONARE), la Confederación Estudiantil Universitaria de Costa Rica y las comunidades universitarias, esta propuesta es inadmisible por las siguientes razones: 

La eventual disminución del monto del FEES con respecto al año anterior, constituiría un irrespeto a las disposiciones contenidas en el artículo 85 de nuestra Constitución Política.

La aceptación de esta propuesta implicaría la reducción drástica de los servicios que ofrecen las universidades, tales como los cupos actuales y de nuevo ingreso a las carreras, el cierre de proyectos de investigación y extensión y una disminución de nuestra presencia en las regiones. Además, afectaría la cobertura de las becas actuales y futuras para nuestra población estudiantil.

De concretarse, obligaría a las universidades a prescindir del personal necesario para el buen desempeño de las actividades esenciales y comprometería la operación de las universidades públicas. 

En el marco de la negociación, se acordó llevar a cabo una reunión el próximo martes 16 de agosto en Casa Presidencial a las 9:00 a.m.

Reiteramos nuestras mayores y genuinas voluntades de llegar a un acuerdo que posibilite continuar aportando desde la educación superior pública al desarrollo del país.

SEC: En defensa del financiamiento integral de la educación pública y en apoyo a las universidades públicas

ACUERDO DEL COMITÉ EJECUTIVO DEL SINDICATO DE TRABAJADORAS Y TRABAJADORES DE LA EDUCACIÓN COSTARRICENSE (SEC), EN DEFENSA DEL FINANCIAMIENTO INTEGRAL DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA Y DE APOYO A LAS UNIVERSIDADES PÚBLICAS

Resultando:

I. El pasado jueves 11 de julio, se realizó la II sesión de negociación del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES), oportunidad en la que el Gobierno de la República propuso una disminución en el presupuesto de las universidades públicas para el año 2023 de más de 128 mil millones de colones con respecto al año anterior (2022); lo anterior sin entrar a considerar la pérdida del valor adquisitivo de ese presupuesto, debido a los incrementos sobrevinientes producto de una inflación interanual galopante que al cierre del primer semestre de este año alcanzó el 11.48%.

II. Los rectores y la Confederación Estudiantil Universitaria rechazaron públicamente esa propuesta por cuanto constituye un irrespeto a las disposiciones contenidas en el artículo 85 de la Constitución Política que garantiza el financiamiento de la educación superior universitaria pública, sin que se puedan disminuir sus ingresos ya establecidos. Por otra parte, como bien lo están advirtiendo los rectores y estudiantes, con esa propuesta gubernamental se produciría para el próximo año: una reducción drástica de los servicios que ofrecen las universidades, tales como los cupos actuales y de nuevo ingreso a carreras y becas estudiantiles; el cierre de proyectos de investigación y extensión incluidos proyectos de asesoría al MEP como los aportes de CONARE al Marco Nacional de Cualificaciones de las carreras de educación entre otros; se produciría además, el retiro obligado de la presencia universitaria en las regiones.

III. El rebajo en el presupuesto de la educación pública para el año 2023, en la propuesta del Gobierno a las universidades, es general y no solo para la educación superior públicas. El Ejecutivo indicó literalmente, que: “…Siendo que el sector educación recibe el 75% (6.02 del PIB) de lo que por Constitución debería recibir (8% del PIB), la propuesta es que se rebaje proporcionalmente los fondos para todos los actores del contexto educativo…” Lo anterior significa que la propuesta del Gobierno del Presidente Chaves y la Ministra Müller para el financiamiento de toda la educción pública estatal para el año 2023, incluye una disminución del 25% con relación a lo que constitucionalmente le corresponde (sin incluir la inflación), y de aproximadamente un 23% en relación al presupuesto del presente año. Lo anterior significa para el Ministerio de Educación Pública, la imposibilidad de realizar programas tan urgentes como el de recuperación pedagógica post pandemia o la intervención de la infraestructura educativa; peor aún, dicha disminución presupuestaria conduciría a un cierre técnico de los diferentes servicios educativos del MEP.

IV. La propuesta gubernamental tiene como sustento, el congelamiento de los salarios del personal del MEP para los años 2022 y 2023, lo cual es desde todo punto de vista insostenible en tiempos de inflación galopante como los que se viven actualmente y más, si consideramos también, que los salarios del personal del Ministerio de Educación Pública acumulan al final del primer semestre 2022, una pérdida en su valor adquisitivo que supera el 10% , debido al congelamiento general de salarios para el sector público durante los años 2020, 2021 y 2022.

V. Desde la Constituyente de 1949 (hace 73 años) no se presenta ninguna situación similar, de abandono estatal de la inversión pública en educción. Todas las Administraciones desde 1949 han priorizado la inversión pública en educación y salud; ni siquiera en los momentos más críticos de la pandemia COVID-19 (años 2020 y 2021) se dejó de priorizar la inversión en educación pública.

VI. Es falso el dilema que plantea la señora Ministra, en el sentido de que no puede financiar la educación superior universitaria pública, porque se desfinancia la educación básica (preescolar, primaria y secundaria), puesto que lo que su Gobierno propone, es el desfinanciamiento de toda la educación pública estatal.

VII. Lo anterior pone en evidencia también, el interés del Gobierno actual por impulsar la educación privada en detrimento de la educación pública estatal.

 Considerando único:

Mediante resolución Nº 2016-012803 de la SALA CONSTITUCIONAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, de las 11:21 horas del 7 de setiembre de 2016 se declara inconstituiconal cualquier Presupuesto Ordinario Nacional que no contemplase el monto constitucionalmente previsto por el artículo 78 de la Constitución Política vigente. En lo que aquí interesa, la parte dispositiva de esta resolución indica:

“Se declara CON lugar la acción, en consecuencia se declara la inconstitucionalidad por omisión del Título 210-Ministerio de Educación Pública del artículo 2º de la Ley de Presupuesto Ordinario y Extraordinario de la República para el Ejercicio Económico 2015 (N° 9289 de 1 de diciembre de 2014), por no cubrir el monto mínimo del 8% de gasto público en educación estatal, previsto en el artículo 78 de la Constitución Política. Se previene al Poder Ejecutivo y a la Asamblea Legislativa no volver a incurrir en la omisión que dio mérito para acoger esta acción. Comuníquese este pronunciamiento a los Poderes Legislativo y Ejecutivo. Reséñese este pronunciamiento en el Diario Oficial La Gaceta y publíquese íntegramente en el Boletín Judicial. Notifíquese. …”

De conformidad con el antecedente de jurisprudencia constitucional citado, el proceder del Poder Ejecutivo respecto al presupuesto de la educación pública para el 2023, constituye un desacato manifiesto a un mandato judicial expreso.

POR LO TANTO, EL COMITÉ EJECUTIVO DEL SEC, ACUERDA:

  1. SOLICITAR AL PODER EJECUTIVO EL CUMPLIMIENTO EFECTIVO DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA EN MATERIA DE FINANCIAMIENTO A LA EDUCACIÓN PÚBLICA COMO PROCESO INTEGRAL OBLIGATORIO DESDE LA EDUCACIÓN PREESCOLAR HASTA LA DIVERSIFICADA, DEBIDAMENTE COSTEADA POR EL ESTADO CON UN PRESUPUESTO ANUAL NO INFERIOR AL 8% DEL PRODUCTO INTERNO BRUTO (Artículos 77 y 78 de la Constitución Política).
  2. APOYAR INCONDICIONALMENTE LA SOLICITUD DE LOS RECTORES DE LAS UNIVERSIDADES PÚBLICAS Y DE LA CONFEDERACIÓN ESTUDIANTIL UNIVERSITARIA, PARA QUE EN LA PRESUPUESTACIÓN DEL AÑO 2023 SE CUMPLA ESTRICTAMENRTE EL MANDADO CONSTITUCIONAL SEGÚN EL CUAL EL ESTADO DOTARÁ DE PATRIMONIO PROPIO A LA EDUCACIÓN SUPERIOR UNIVERSITARIA PÚBLICA, Y LE MANTENDRÁ SUS RENTAS ACTUALES, LAS CUALES NO PODRÁN SER DISMINUIDAS SI NO SE CREAN SIMULTÁNEAMENTE, OTRAS MEJORES QUE LAS SUSTITUYAN. (Artículos 84 y 85 de la Constitución Política)
  3. DEFENDER EL PRESUPUESTO DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA COMO UNA INVERSIÓN ESTATAL IMPRESCINDIBLE, NECESARIA PARA QUE GARANTIZA LA MOVILIDAD SOCIAL, LA DISMINUCIÓN DE LA BRECHA SOCIAL Y ENTRE REGIONES, ASÍ COMO EL RECURSO HUMANO CAPACITADO PARA UN MUNDO LABORAL ALTAMENTE TECNIFICADO E INTERNACIONALIZADO.
  4. DEMANDAR AL GOBIERNO LA ATENCIÓN RESPONSABLE DE LAS OBLIGACIONES LABORALES CON EL PERSONAL DEL MAGISTERIO NACIONAL, QUE ACUMULAN 3 AÑOS DE CONGELAMIENTO SALARIAL.
  5. SOLICITAR A LAS ORGANIZACIONES GREMIALES DEL MAGISTERIO NACIONAL, SUMARSE A LA DEFENSA DEL PRESUPUESTO INTEGRAL DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA.
  6. ACUERDO FIRME.

UCR: Mensaje urgente a la comunidad universitaria

Como es de su conocimiento, el Gobierno presentó una propuesta de Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) que no reconoce el aumento de costo de vida que estipula el artículo 85 de la Constitución Política, ni las deudas pendientes. Además, propone un recorte de un 22,8% respecto del monto del año anterior. Ese irrespeto a la Constitución Política también atenta contra el marco de negociación que se acordó ese día durante la primera sesión de la Comisión de Enlace.

Este recorte implicaría graves consecuencias para las actividades sustantivas de las cinco universidades públicas, incluso se podría llegar al cierre técnico de algunas de ellas. Esta propuesta se enmarca en una serie de ataques a la educación pública, en un momento en el que más bien se debe fortalecer esta inversión en todos sus niveles: preescolar, primaria, secundaria y educación superior.

Con la propuesta presentada por el Gobierno, la UCR dejaría de percibir aproximadamente 64 mil millones de colones en el 2023. Esto afectaría seriamente los cupos, las becas, los nombramientos, la investigación, la acción social y la regionalización.

Por lo anterior, por este medio convoco a la comunidad universitaria a una reunión abierta hoy a las 3:30 p.m. en el Auditorio de Derecho, con el fin de explicar detalladamente la propuesta y la ruta a seguir. Asimismo, le solicito a las direcciones de sedes regionales convocar a los consejos asesores y representantes estudiantiles en cada una de las sedes y habilitar un espacio de transmisión. Exhorto, principalmente, a las personas integrantes del Consejo Universitario, decanaturas, direcciones y representantes de asociaciones de estudiantes y órganos federados a participar de este importante espacio.

Por último, dado el contexto y la necesidad de involucrar a toda la comunidad universitaria en el proceso, le solicito a las jefaturas coordinar para que este martes 16 de agosto todo el personal a su cargo se presente a trabajar de manera presencial.

Gustavo Gutiérrez Espeleta

Rector

Carta de Miguel Ureña, secretario general de SITRAHSAN, al ministro de Hacienda

Don Nogui, afectivamente:

Ciertamente el puesto que su persona desempeña, es un puesto; que exige mucho de sí mismo, en conocimiento y dedicación.

Aunque muchos no comparten quizás, nos llamó poderosamente la atención su estribillo, que parece algo similar a “si a Hacienda le va bien, nos va bien a todos”. Algo así.

Nos interesa como organización de Trabajadores Humildes en SITRAHSAN, buscar el bienestar común, en virtud de que la historia; hasta en momentos en que su persona siendo viceministro de ingresos, lidió con diversas organizaciones para de manera intensa socialmente, se aprobara la Ley 9635, para normar la materia tributaria y el empleo público. Esperamos la sombra de la Exministra desaparezca.

Conversamos, de manera amistosa y amigable en su despacho, la educación y cortesía lo procede Sr Nogui. Su investidura de Ministro es brillante y muy resplandeciente deseamos encausada en el actuar e impacto social.

Desearíamos tener un Ministro de Hacienda, que venga a fortalecer el Ministerio mismo, no su debilitamiento en materia de empleo público, si estima; debe aplicar bisturí en la actuación de todo el ministerio mismo, debe comprender el engranaje jurídico que aplica en el actuar del Ministerio de hacienda, a quien conocemos desde no menos de 30 años atrás y que tiene no menos de 10 leyes diferentes.

Debemos eliminar tediosas divisiones territoriales y competencias materiales, tal cual propusimos el denominado Código Procesal Tributario, como un instrumento jurídico para dotar de competencia a los funcionarios -hacendarios en diversidad de disciplinas, atacaríamos en mucho el fraude, la evasión y elución tributaria, con no menos del 3% de impacto sobre el PIB.

Hay mucho de qué hablar al respecto, pero nos surge otra idea, ciertamente están tomando decisiones en materia de impuesto al arroz, pero faltan acciones en materia del impuesto a los combustibles, aunque hay iniciativas, falta actuación más inmediata. Que pasará o en que contribuirán las Universidades con el FEES, en tiempos de crisis, en que contribuirán las Municipalidades en posponer el gasto en carreteras, o bien el Ministerio de Hacienda, establecer reglas para los concursos y asignación de los recursos financieros una vez licitado el proceso.

Acaso están calculando el impacto adverso de bajar el precio de los hidrocarburos, al tenor de la angustia de que el precio en el exterior parece ir a la baja no superar los 90$ el precio del barril.

Seguiremos teniendo acaso, iniciativa de interés fiscal, como grandes consorcios turísticos cuya tarifa en sus cuotas no baja los 300$ USA para una noche, los licores a esos sectores o quizás hasta vajillas de plata, para atender un jeque árabe o mantener estímulos fiscales en Agricultura, que solo sirven para bajar el precio de venta a un consumidor en el extranjero y que al final termina el país, contratando mano de obra barata o extranjera y que eluden las contribuciones sociales, o el salario mínimo de ley, como si esto fuera un país que promueve el esclavismo o servilismo al feudo agrícola de tres o cuatro firmas nacionales con capital extranjero.

El estudio de la economía misma requiere ver sus efectos colaterales, óptimo Pareto lo definen teóricos, las teorías de ingresos o consumo de Keynes, en fin; parece ser que la economía misma, sugiere el actuar del Ministerio de Hacienda, como el “atlas” de la mitología griega, para representar al hombre mismo, que sostiene en sus hombros, el mundo mismo.

El Ministerio de Hacienda, no es solo impuestos, es su efecto, su distribución, su impacto, su aseguramiento en las finanzas del Estado mismo, las exoneraciones son al final beneficio o incentivos que se dispersan quizás de la competencia perfecta, es tal cual tratamiento de los excedentes de producción quizás o del efecto de la oferta y demanda, todos integrados para buscar el equilibrio o su satisfacción.

Que gane el productor y el exportador, quizás, pero con un Gobierno que poco o nada influye, más que en facilitar las actuaciones con cero control, y mientras ellos ganen, se genera riqueza, se espera una fracción sea invertida en producir más y generen más empleo y que si el costo marginal de producir me resulta más alto, PAPA GOBIERNO me va a dar un estímulo fiscal, para amortiguar ese efecto, y si el precio de venta se me dispara ; entonces esa intervención del gobierno es casi nula, ya que está abierto a recibir los dólares para mitigar el alza del mismo, capitalizo la riqueza en las cuentas personales, y están a su vez protegidas con el secreto bancario.

Cuando hay pérdidas, el gobierno sale en su auxilio, pero si hay ganancias no quiero nada con el Gobierno, cero responsabilidades o cero obligaciones.

Todo es una paradoja en la actuación del Ministro de Hacienda, debe tener una capacidad y visión, para proyectar esos efectos, pero no tiene la inmediatez quizás de aplicar una teoría y ver su efecto ya, esto es toda una encrucijada o crucigramas del actuar político de una nación. Es al final toda una responsabilidad para mantener ese balance entre lo esperado y lo que realmente se da o se necesita.

Mucha redundancia quizás, para tener que decirle, que debe valorar los pro y contra con los recursos limitados, en un Estado donde las necesidades son ilimitadas, es aquí donde realza la planificación estrategia de la actuación fiscal, y decir, este es el rumbo que queremos, y que se debe concretar en el Plan Nacional de Desarrollo, al que deben ya restarle tres meses para presentarlo, otros 90 días tal vez.

Señor Ministro, nuestro deseo es que no sólo el Ministerio de Hacienda, sea notable en su actuar, requerimos una sociedad más segura y más saludable, en buenas condiciones de inversión, pero que quizás esos inversionistas requieran ya contribuir al fisco, quizás no con el 30% pero si podríamos estimar del 10% o más, el efecto inflacionario seria la base, más tres o cuatro puntos quizás. Se sabe que la rotación de circulante en capital propio podría generar no menos del 50% anual y eso con la estabilidad y seguridad jurídica como Costa Rica, es un plus muy atractivo.

Seguimos teniendo actividades muy rentables, para su persona no es desconocida quizás la cantidad de yates que se pasean por Tamarindo y otras marinas nacionales, haciendo alarde de que en Costa Rica, se pueden dar la gran vida y la legitimación de capitales se controla poco o se evade con mucho facilidad, al rato me pongo una figura jurídica y con eso basta, si no los bancos en el exterior lo facilitan y me traigo la tarjeta y con eso basta, ahí tengo el dinero que requiero sin mucho problema.

Señor Ministro, hay que cambiar la estructura Hacendaria, consolidarla ciertamente, pero debe actuar enérgicamente contra mandos medios, que se creen quizás, los dueños de los procesos de nombramientos a sus amiguitos, debe enviar ese mensaje, a las argollitas.

Basta ya del ring ring de celulares, cuando hay un gran hallazgo…. Espero esto no sea necesario explicárselo a fondo… hay que detener ese ring ring en actuaciones de este Ministerio.

Sr. Ministro; nos interesa esos tres puntos del PIB, se imagina qué beneficio nos traería, pero, si hacemos mejoras, y no dotamos de los recursos humanos necesarios, la tecnología no será suficiente. Ya se demostró con el TICA, al principio bien, después lo “bailan”, se prostituye un sistema donde a ciertas horas es rojo, a ciertas horas es verde, eso no puede ser….

Señor Ministro, deseamos éxito en su gestión, si su actuación es acorde a las necesidades de TODOS, no solo de un sector, estaremos todos contribuyendo a la mejoría de este país, pero si su actuación va enfocada, en solo beneficiar un sector y perjudicar, como siempre ha sido la tónica al más débil o al más humilde, creo, tendremos puntos de contradicción y contienda.

El Presidente ha señalado, la frase se parece a algo así como que “Costa Rica esté pobre porque la han saqueado filibusteros”, como el caso crucitas y otras riquezas minerales, en fin; no solo en esos campos, también en poco o nada de actuación en materia fiscal, debemos señalarle a todo sujeto pasivo que Tributar es bueno y necesario, debemos con ello tener capacidad tecnológica ciertamente, pero de primer nivel, y con la ciberseguridad necesaria, pero con instrumentos jurídicos y administrativos que el momento exige. En dicho concurso no puede aventurarse con firmas desconocidas o extranjeras, en CR tenemos personas muy valiosas, para como usted usara el termino, tropicalizar la solución.

Sr. Ministro; valore en su equipo de apoyo gerencial, por donde podría ingresar quizás efectos nocivos del poder y valore ir actuando , porque de su persona se nutren los buenos o malos, estos malos, lo hacen a sus espaldas, deseamos que sean solo los buenos se queden, esa es la esperanza, y le sugerimos igual que se hizo hace algún tiempo, aplique los estudios de vida y costumbres y ojala se pueda justificar en mucho los capitales personales con que se jactan algunos funcionarios de las mal llamadas “argollitas”.

Señor, Ministro, le deseamos éxito, pero ocupamos un rostro social hacia aquellas familias que no tienen más que una cena en todo el día, para el escolar sin zapatos o sin cuadernos, para el anciano carente de medicina adecuada, para el trabajador que sale desde la madrugada y es amenazado por la inseguridad de su barrio, el Ministerio de Hacienda, debe asegurar ese balance, y esperamos, como en mucho que podría quedar en la imaginación, un actuar aunque es humano y es limitado, por el agotamiento mismo, esperamos una actuación Ministerial fuerte y combativa, pero en especial resolutiva en favor del Estado mismo.

Señor Ministro el Funcionario Hacendario, no por nada es el más valioso en todo los países, es el que vela por el Tesoro mismo y su capacidad de actuación, es por ello; que le pedimos sea fortalecido y reconocido, tenemos mucho por hacer, pero quítenos esas camisas de fuerza legales o administrativas, para aumentar la contribución con un balance adecuado entre reconocimiento social, agilidad y facilitación de aquello que beneficie a todos.

Gran plantón por el FEES

SURCOS comparte la siguiente información:

Desde el Directorio de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica, proponemos realizar un plantón a las afueras de Casa Presidencial durante el momento en el que se lleve a cabo la sesión de la Comisión de Enlace, en el que exigimos el cumplimiento constitucional del FEES y un compromiso real con respecto al Estado Social de Derecho. 

  • Martes 9 de agosto
  • 1:30 pm
  • Casa Presidencial

Asimismo ponemos a disposición los siguientes formularios para recopilar información que consideramos necesaria para la gestión y logística del espacio: 

https://forms.gle/zKD5HEkRg2wUJSTZ9

Dirigido a asociaciones, consejos, órganos y partidos federativos que deseen suscribir la convocatoria al plantón, así como colaborar con algunos asuntos. Al rellenar esta información, se estarán incluyendo en el afiche.

DISPONIBLE HASTA LAS 11:59 AM DEL SÁBADO 6 DE AGOSTO

https://forms.gle/8vv3ZAPMz5NHqtrAA

De asistencia para las personas estudiantes que tengan posibilidades de estar presentes en el plantón, para gestionar transporte y alimentación en caso de ser necesario.

DISPONIBLE HASTA LAS 11:59 AM DEL DOMINGO 7 DE AGOSTO

Particularmente este último les solicitamos por favor difundirlo a través de todos los canales que tengan en sus respectivas organizaciones para alcanzar la mayor cantidad de personas posibles.

¡Nos vamos a las calles!

Voces y Política: El FEES como pilar en la educación superior y el papel del movimiento estudiantil en la defensa de las universidades públicas

Se extiende la invitación a sintonizar el programa Voces y Política, el próximo miércoles 03 de agosto a las 5:00 p.m.

En esta ocasión se estará conversando acerca del FEES y su importancia para la educación superior costarricense, así como del papel del movimiento estudiantil en la defensa de las universidades públicas.

Se contará con la participación de la señora Miryam Badilla Mora, representante estudiantil en el Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica y del señor José María Villalta, exdiputado de la República.

Escuche el programa por la 96.7 FM en Radio Universidad o véalo a través del Facebook de Radio Universidad de Costa Rica y del Programa Kioscos Socioambientales.

Compartido con SURCOS por Programa Voces y Política.

PUÑOS ALZADOS

Por Memo Acuña (Escritor y sociólogo costarricense)

Frente a la plaza 24 de abril, concretamente en el cuarto piso del viejo edificio de la Facultad de Ciencias Sociales de la universidad de Costa Rica, se había instalado una radio estudiantil.

Transmitía desde un potente parlante que amplificaba para todo aquel que pasara por la plaza, mensajes sobre la necesidad de defender el presupuesto de las universidades públicas, entonces asediadas por el ánimo recortista de un lacónico Ministro de Hacienda, de ingrata memoria.

Los mensajes eran directos y claros: la universidad pública es un bien social y colectivo y en lugar de debilitarla con intentos minimalistas, hay que fortalecerla como uno de los últimos reductos de un estado social que estaba, como ahora lo está, a punto de pasar a la historia.

Eran los tempranos años noventa y ya el discurso privatizador, reformista y anti estatista había ganado posiciones y espacios en una sociedad que años después sería polarizada para siempre.

Desde la radio 24 de abril se impulsaba un rito, un lenguaje de unidad, de sentido de comunidad que de alguna manera se vio amenazada. Por eso la respuesta. Por eso las jornadas que no se volvieron a repetir con las 4 universidades públicas de entonces llenando San José con color, música, danza y poesía.

Una de las mejores anécdotas de ese periodo de movilización, me la dejó el actor y director de teatro Stoyan Vladich, que para entonces dirigía la Escuela de Artes Dramáticas de la UCR. Nos había citado a un grupo de estudiantes para conversar sobre el movimiento universitario, su importancia.

La sorpresa sería al empezar su conversación lanzándonos una serie de ataques hacia nosotros, la universidad pública y su rol en la sociedad. Nos enojamos. Claro que nos enojamos. Y empezamos a contraargumentarle con datos, con cifras claras, con ideas bien fundamentadas sobre por qué había que salir a la calle a exigir que el presupuesto para la educación superior pública no se modificara y más bien se fortaleciera.

Nos detuvo cuando la conversación subió de tono, sonrió y nos dijo que así, con esa vehemencia con que le habíamos contestado, había que salir y convencer a la gente para contar con su apoyo en la defensa de la universidad pública.

Le agradezco a Vladich por ese momento.

Hoy hay nubes igual de densas que se ciernen sobre el futuro de la educación superior pública costarricense. Hoy habría que enojarse igual contra el irrespeto de autoridades gubernamentales que sistemáticamente le han cerrado las puertas a la negociación del FEES (Fondo Especial para la Educación Superior).

Hoy habrá que alzar los puños como un valor universal que manifieste la alegría de defender un bien público y colectivo que nos pertenece a todos y todas.

Vamos a alzarlos.

Regla fiscal + Inflación alta: la tormenta perfecta para reducir el gasto público operativo

Francisco Esquivel
Economista

La regla fiscal es una limitación al gasto público aplicada férreamente sin importar las consecuencias de tal restricción. No importa si los niños pobres se quedan sin alimentos, o los ancianos pobres sin su pensión no contributiva, o si los acueductos rurales se paralizan, o si el PANI no puede dar protección a los niños en riesgo. Incluso, se llegó a pensar, en algún momento, que, si el país se quedaba sin censo o sin el servicio 911, tampoco era relevante para esta regla. Lo que vale es detener al “peligro” de la economía: el gasto público. Es el enfoque liberal en su esencia pura.

Reconocer lo anterior no quiere decir que no se tenga clara la importancia del control del gasto. Pero, la gestión del gasto debe ubicarse en una visión amplia de las finanzas públicas. El déficit fiscal de Costa Rica es importante. Amerita un programa urgente que combine equilibradamente el control riguroso del gasto y las acciones firmes para incrementar el ingreso. Sin embargo, eso no justifica caer en la visión anti estatista que está en la base de la regla fiscal. Cuando el enfoque liberal orienta la política fiscal, la disminución del gasto predomina sobre el incremento del ingreso. El siguiente editorial ilustra este enfoque reduccionista, limitado sólo a la baja del gasto:

“La Contralora, Marta Acosta, advirtió de “riesgos y efectos muy serios” para las finanzas públicas si el Ejecutivo relaja los límites de la regla fiscal, …, con lo cual se alejaría la meta de sostenibilidad fiscal …

Acosta se ha caracterizado por su celosa defensa del equilibrio fiscal y la racionalización del gasto… Ha sido consecuente con esa conducta durante una década al frente de la Contraloría… La credibilidad proporcionada por ese historial aconseja prestar atención a sus más recientes advertencias.” (Editorial de La Nación, 2 de julio de 2022)

Racionalizar el gasto para este medio de comunicación es bajar el gasto, lo cual es un concepto bastante estrecho del término. La regla fiscal no tiene nada sobre la eficiencia, ni el impacto, ni la calidad del gasto. En ese sentido, es clara la obsesión de bajar el gasto por parte de la Contralora y del periódico, como única alternativa para lograr el “equilibrio fiscal”. No hay nada en este enfoque sobre la mejora de ingresos, ni sobre la reingeniería de la deuda pública, en particular sobre el pago de intereses.

Este enfoque ha predominado en los últimos años en la dinámica hacendaria. Se ha producido un recorte importante del gasto combinado con acciones muy limitadas en materia de ingresos. En ese contexto, se han impulsado acciones para aumentar la carga tributaria de los grupos de ingreso medio y bajo; sin afectar significativamente a los segmentos de ingreso alto. Por lo tanto, bajo el dominio de la visión liberal, el equilibrio de la gestión de las finanzas públicas se pierde, y la obsesión por reducir el gasto impide una acción integral de la política fiscal. En un artículo anterior analizamos esto con detalle (https://surcosdigital.com/la-regla-fiscal-un-fundamentalismo-financiero-que-se-debe-eliminar/).

En los primeros años de aplicación de la regla fiscal, este procedimiento ha operado en “modo suave”. Los efectos más llamativos de esta regla se han visto en programas aislados, lo que se ha interpretado como leves inconvenientes que es posible corregir aplicando excepciones puntuales. Ese es el caso de la polémica reciente sobre el gasto del PANI. Hacer un ajuste en la forma de operación de la fórmula, mediante un decreto presidencial, es un alivio que no es despreciable, en el corto plazo. Sin embargo, el alivio es transitorio porque no afecta la esencia de la regla. En la Asamblea Legislativa se habla de aprobar una excepción de la regla fiscal para el caso del PANI. ¿Qué se haría si luego hay problemas con el gasto del MEP, o con el MOPT, o con el FEES, o, en general, con el pago de salarios? ¿Se aprobarían más excepciones? Hay que ser realistas, la nave de la regla fiscal ya está mostrando filtraciones que llaman a la reflexión. Tarde o temprano, el agua que entre a esta nave la puede llevar al hundimiento. Pero, más allá de esos episodios pasajeros, la potencia demoledora del procedimiento aún no ha operado. El poder de destrucción de la regla aparece cuando se produce una inflación alta, como está sucediendo en este momento.

El mecanismo de la regla es muy sencillo: se establece un nivel máximo de la deuda del Gobierno que se calcula como porcentaje respecto al Producto Interno Bruto (PIB). La política fiscal actual lo define como el 60% respecto al PIB. Si el monto de la deuda sobrepasa ese nivel, se activa una “cláusula gatillo” que frena el gasto. ¿Cómo se definió ese porcentaje crítico de la deuda? Arbitrariamente. ¿Por qué no un 80%, o un 40%? En Japón ese indicador llega a 256%. En Estados Unidos el indicador asciende a 133%, mientras en Canadá equivale al 116%. Estos países aplican políticas de ingreso y de gasto para reducir los déficits; pero no se amarran a la rigidez de una regla fiscal como la costarricense, que opera en función del porcentaje de la deuda respecto al PIB.

En este momento, el indicador de deuda respecto al PIB es levemente superior al 65%. Por lo tanto, se aplica el freno de la siguiente manera: el gasto sólo puede crecer en un porcentaje equivalente al 65% del promedio de crecimiento del PIB, a precios corrientes, de los últimos años. Para 2022 tal freno se traduce en un crecimiento máximo del 1,96% del gasto total del Gobierno Central.

Dado lo anterior, el procedimiento de la regla fiscal contiene un primer truco: se amarra el freno del gasto a un “indicador duro” que se sabe no va a bajar en varios años. Las últimas estimaciones del Banco Central de Costa Rica muestran que, al menos, hasta el 2027, el indicador estará por encima del 63%. En consecuencia, se tiene la excusa perfecta para frenar el nivel del gasto hasta niveles insospechados. Cuando el indicador vuelva a su “nivel normal” del 60% será tarde: varias, o muchas funciones habrán sido desmanteladas. Incluso, podría suceder que el déficit fiscal se elimine en pocos años, pero el nivel de la deuda todavía supere el fatídico 60% respecto al PIB. En consecuencia, tendríamos el absurdo de que el gasto se sigue recortando, aunque no habría déficit.

Sin embargo, lo mejor de la pirotecnia fiscal, basada en esta regla, no ha llegado. En 2022, debido a las presiones internacionales, la inflación dejó la zona de confort de los años anteriores, cercana a cero, pasando a experimentar niveles altos, llegando ya a los dos dígitos. Para el mes de junio, el INEC reportó una inflación interanual del 10%. Mientras continúen las presiones de precios externos, y el Banco Central mantenga su intervención moderada en el mercado cambiario (lo que propicia un tipo de cambio alto, cercano a la barrera de los 700), la inflación nacional mantendrá una tendencia al alza. Esto hará que la regla fiscal muestre sus dientes. Los ingresos obtenidos por el IVA y el impuesto sobre la renta se ajustarán a los nuevos niveles de inflación. Estos impuestos, que representan el 70% de la recaudación total, aumentaron considerablemente en 2021. Y ahora, con la inflación alta, crecerán mucho más. El aumento de precios genera un nivel de ventas más alto para las empresas, por lo que la declaración del IVA subirá en esa proporción. Algo similar sucederá con el impuesto sobre la renta ya que las utilidades de las empresas y de los proveedores de servicios (como los profesionales) también subirán en términos monetarios. Por lo tanto, cambiará la relación de los ingresos del Gobierno Central con el gasto que está frenado por la regla fiscal.

La siguiente ilustración describe cómo se transformará la dinámica fiscal. En la parte superior izquierda se observa la clave de la regla fiscal, operando con inflación alta. Aparece un segundo truco, de naturaleza monetaria. En los próximos años el gasto podrá crecer alrededor de un promedio de 2,6% (de acuerdo al promedio de crecimiento del PIB de los años anteriores). Sin embargo, los ingresos crecerán al ritmo del aumento de los precios. Si la inflación se mantuviera cercana a los dos dígitos, en los años siguientes, se producirá una ganancia significativa para el Ministerio de Hacienda. Tendríamos una ventaja de los ingresos, creciendo a un ritmo parecido al 10% anual, frente a los gastos, aumentando al 2,6% por el efecto de la regla fiscal. Tigre suelto contra burro amarrado. Así, se entiende por qué, es útil para el Ministerio de Hacienda frenar al máximo el gasto con base en la regla fiscal, mientras cosecha una recaudación apreciable, gracias al efecto de la inflación alta.

Ilustración: El panorama previsible de la regla fiscal

En la parte superior derecha de la ilustración observamos el impacto de este fenómeno en los saldos financieros del Gobierno Central. Los datos que se presentan ahí son resultado de un ejercicio de simulación realizado por el autor de este documento. Al frenarse los gastos mientras los ingresos crecen al ritmo de la inflación alta, en primer lugar, el saldo primario pasará de déficit a superávit (representado mediante una línea negra). El saldo primario es la resta de los ingresos menos los gastos sin considerar el pago de intereses de la deuda. El dato de la ilustración para 2021 es lo que sucedió efectivamente con este saldo: su valor fue levemente deficitario. Para los siguientes tres años el saldo debería pasar a un superávit creciente porque los ingresos crecerán muy rápido frente al gasto frenado por la regla fiscal.

Este resultado positivo influirá en el saldo financiero, que sí considera el pago de los intereses. Tal saldo se muestra a través de una línea roja. En 2021 este saldo, o déficit fiscal, llegó al 5% respecto al PIB. El pago de intereses de la deuda equivale a un porcentaje parecido a ese déficit, por lo que se convierte en la explicación del déficit del Gobierno Central. Al aumentar tan rápidamente el superávit primario permitirá la reducción también acelerada del déficit fiscal, hasta el punto en que dicho déficit casi se eliminaría en 2024. Todo gracias a un truco monetario: se frena el gasto mediante un crecimiento anual del 2,6%, mientras los ingresos crecen con la inflación alta a un ritmo del 10%.

En principio se podría decir que esto será un gran éxito fiscal. Desde luego, economicistamente hablando, sería así. Pero, ¿qué hay detrás del freno del gasto? El pago de intereses de la deuda ha crecido un 12% anual en el período 2020 – 2021, en promedio. A ese ritmo, el crecimiento del gasto total permitido por la regla fiscal, en el período 2022 – 2024, no alcanzará para cubrir el incremento en el pago de intereses. Por lo tanto, mientras no se produzca una renegociación seria de los intereses, dicho gasto financiero “estrujará” al gasto operativo (salarios, compra de materiales y servicios, labores de mantenimiento, transferencias, etc.). Es decir, la expansión del gasto permitida por la regla fiscal, sólo servirá para absorber una parte de los intereses, mientras el resto de ese gasto se cubrirá reduciendo el gasto operativo. Por ejemplo, en 2023 el incremento en el pago de intereses podría superar los 250.000 millones, mientras el aumento del gasto total permitido por la regla fiscal sería levemente superior a los 200.000 millones. Habría que bajar en 50.000 millones el gasto operativo. En consecuencia, el “éxito” fiscal se logrará afectando aspectos como los alimentos de los niños pobres en las escuelas, las pensiones no contributivas de los ancianos pobres, la asignación de recursos al PANI, el Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (FODESAF) -ya golpeado por la ley 9635 de ajuste fiscal de 2018-, el mantenimiento de las vías públicas, el FEES y el Fondo del Poder Judicial, entre otros. Desde luego, la presión sobre el gasto operativo será un estímulo para mantener el congelamiento de los salarios de los empleados públicos y las pensiones con cargo al Presupuesto Nacional (aunque en el caso de las pensiones, la ley 9635 contempla una excepción).

En la parte inferior de la ilustración se muestra la evolución posible del gasto operativo, para los próximos años, en el contexto de lo mencionado. Tomando 2021 como año de referencia, y asignándole el valor de 100, en los siguientes años el gasto operativo en términos reales (es decir, descontando la inflación) bajará hasta un nivel de 74. Se produciría una reducción del 26% del gasto operativo, a lo largo de los siguientes años. Si la inflación bajara en los próximos años, digamos a niveles entre el 8% y el 6%, se amortiguaría un tanto la reducción del gasto operativo llegando a un nivel cercano al 20%. Pero, si la inflación aumenta a niveles como 12% ó 14%, la baja del gasto operativo alcanzaría un 30%. Un verdadero desmantelamiento del gasto operativo.

Por lo anterior, son urgentes las siguientes acciones:

1.- La renegociación inmediata del pago de intereses de la deuda interna (que absorbe el 87% del total de los intereses). Una parte importante de dicha deuda está en poder de entidades estatales, principalmente operadores financieros. No es aceptable que el Estado se estruje a sí mismo por culpa de la deuda pública. Al respecto, se necesitan acciones contundentes de parte del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo, en un plazo muy corto.

2.- La mejora sustancial en la recaudación del impuesto de la renta, principalmente en el segmento de grandes contribuyentes. Las nuevas autoridades hacendarias han dado señales positivas en esta dirección. Sin embargo, la situación no está sólo para señales, hay que obtener resultados muy pronto.

3.- La sustitución de la regla fiscal por un nuevo método de control del gasto, riguroso y eficiente. En este momento, la regla recorta mal el gasto. Se hacen recortes que a los meses conducen a excepciones. Y cuando son muchas las excepciones el mensaje es claro: el mecanismo no funciona, sólo genera problemas. Esto se produce porque la regla fiscal no hace lo básico de una gestión hacendaria: no evalúa la eficiencia, no mide el impacto, no prioriza los programas públicos, y menos se preocupa por la calidad del gasto. Sólo es un método rígido que se presta para desmantelar el gasto operativo, basado en el dogma liberal anti estatista.

Pongamos el punto 3) en un contexto amplio. Podemos reconocer que la sustitución de la regla fiscal se puede hacer por dos vías. La primera sería mediante un cambio de lo establecido en la Ley 9635, que creó el mecanismo. Se trataría de generar una especie de “regla fiscal 2.0”. Para comenzar la regla sólo se aplicaría al Presupuesto Nacional. Aplicarla al resto del sector público es simplemente una excusa para desmantelar funciones básicas que son asumidas por el sector descentralizado. Definido esto, habría que realizar dos cambios. Por una parte, se debe modificar la “cláusula gatillo” basada en el parámetro de deuda respecto al PIB, pasando a un indicador más razonable relacionado directamente con los saldos financieros: el saldo primario y el saldo financiero. Por otra parte, hay que cambiar la fórmula del freno al gasto, migrando a un sistema de techos presupuestarios (límites de gasto por sector) que permitan la priorización de los diversos programas del Presupuesto Nacional. Con la regla actual, todo se recorta con la misma intensidad, abandonando una gestión básica de la planificación como es la priorización de los componentes del gasto.

Esta “modernización” de la regla seguiría siendo un arreglo limitado que no resuelve el problema estructural del mecanismo: no evaluaría la eficiencia, no mediría el impacto, no evaluaría la calidad del gasto. Esta vía requiere de una modificación de la Ley 9635, lo que supondría un cambio muy lento debido al proceso legislativo que necesitaría para concertar los ajustes citados.

Por lo tanto, es mejor pensar en una segunda vía, basada en los principios establecidos en la ley 8131, con lo que se podría controlar rigurosamente el nivel del gasto al tiempo que se priorizan los programas del Gobierno Central y se evalúa la eficiencia, el impacto y la calidad del gasto. Esta ley ordena la formulación presupuestaria basada en productos de la gestión pública, calculando el costo unitario, y el impacto, lo que permite evaluar la eficiencia en el uso de los recursos y la calidad de los servicios. Mediante un sistema de techos presupuestarios, que prioricen los programas del Presupuesto Nacional, esta segunda vía contemplaría un estricto control del tamaño del gasto. Es decir, esta vía tendría un sistema férreo de control del gasto que es lo que intenta hacer la regla fiscal, pero lo hace mal. Pero, además dotaría a la gestión fiscal de un moderno sistema de evaluación de la eficiencia y de la calidad del gasto, que no tiene la regla fiscal. Con tal evaluación el control del gasto es sostenible a mediano y largo plazo. Si hay que recortar gasto, se haría de manera sólida, evaluando la eficiencia, el impacto y la calidad de las erogaciones. La regla fiscal actual recorta las erogaciones con la obsesión de bajar el “dañino” gasto. Pero la obsesión la lleva a recortar mal, con lo que la acción dura apenas unos meses, porque termina haciendo ajustes al recorte mal hecho.

Esta segunda vía no requiere ningún cambio legal por lo que tendría una aplicación más rápida que la primera vía citada. Simplemente, se trataría de un plan de modernización liderado por el Ministerio de Hacienda, en coordinación con la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa, con el apoyo del Ministerio de Planificación y la Contraloría General de la República. Desde luego, habría que derogar el Título IV de la ley 9635, que regula la actual regla fiscal. Tal derogación tendría vigencia a partir del 1 de enero de 2023. Sería cuestión de voluntad política. Si se concertó y se aprobó en pocas semanas el congelamiento temporal del impuesto sobre los combustibles, ¿por qué no se haría lo mismo con un mecanismo que está probando su ineficacia? Hay cuatro meses de tiempo para que el Ministerio de Hacienda y la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa organicen una transición con base en el Presupuesto del Gobierno Central del 2023.

El autor de este documento desarrolló con más detalle los contenidos de la segunda vía en el anexo 6 del libro “Análisis de la estrategia de desarrollo costarricense. Macroeconomía de un modelo desequilibrado”, junio de 2021 (disponible en Amazon / Kindle).

La simulación numérica presentada aquí debe tomarse como una ilustración. No es una proyección formal de la situación fiscal. Simplemente se trata de que el lector tenga un “orden de magnitud” que le permita comprender mejor lo que se está explicando.

 

Enviado a SURCOS por el autor.