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Etiqueta: genocidio

El documental Naza y la verdadera saga observada con respecto a su proyección en Costa Rica: algunos apuntes

Nicolas Boeglin
Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho UCR
nboeglin@gmail.com
Una versión en francés de este mismo texto está disponible en este enlace.

Introducción

Se acaban de cumplir hace pocos días tres años desde el inicio de las operaciones de destrucción total de la Franja de Gaza por parte de Israel, en «venganza» al ataque perpetrado por Hamás el 7 de octubre del 2023: se trata de operaciones militares que se advirtió en su momento que iban rápidamente a degenerar en el «asedio total» anunciado por las mismas autoridades militares israelíes, y ello desde el mismo mes de octubre del 2023 (Nota 1).

Este extracto de una intervención del delegado de Palestina ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas merece ser recordado, al haberse dado a conocer en una sesión urgente del máximo órgano de Naciones Unidas, el 16 de octubre del 2023:

«Lo que está ocurriendo en Gaza no es una operación militar, es una agresión a gran escala contra nuestro pueblo. Son masacres contra civiles inocentes. Nada en el derecho natural ni en el derecho internacional permite atacar a civiles y perpetrar contra ellos ataques tan indiscriminados y bárbaros” (intervención realizada por el representante de Palestina ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en su sesión del 16 de octubre del 2023: véase acta S/PV/9439, en página 9).

Esta verdadera masacre a gran escala de carácter punitivo contra civiles no se ha logrado frenar en estos últimos tres años: califica jurídicamente como un genocidio, siempre en curso, así como una serie de crímenes de guerra que persisten, según expertos y diversos órganos de Naciones Unidas. Las órdenes de arresto contra el primer ministro israelí y su ex ministro de Defensa por parte de la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya se mantienen vigentes desde noviembre del 2024, pese a la intensa campaña de intimidación que Estados Unidos está propiciando contra la justicia penal internacional de La Haya.

Foto de escolares en una escuela en Gaza al reinicio del ciclo lectivo, extraída de la portada del informe de Naciones Unidas sobre la situación humanitaria en el territorio palestino al 2 de octubre disponible en este enlace.

Naza un documental que revela secretos militares israelíes

El reciente documental Naza producido por un grupo de valientes periodistas de investigación en Israel (véase nota suscrita por ambos, publicada el 10 de septiembre en el medio digital israelí Magazine+972) viene a revelar al mundo aspectos desconocidos de la maquinaria militar de destrucción israelí en Gaza a partir del uso de programas informáticos e inteligencia artificial.

Esta película es también un documental sobre el proceso de deshumanización institucionalizada que impera en el seno del aparato militar y en buena parte de la misma sociedad israelí.

Más precisamente ¿qué son los denominados «NAZA»? Se trata en realidad no de una palabra, sino de un acrónimo hebreo, que constituye el título de este valioso documental dirigido por los periodistas de investigación israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor. La sigla «NAZA» hace referencia, en el seno del ejército israelí, a un acrónimo usado entre oficiales militares para referirse al número de bajas civiles estimadas o confirmadas en caso de un ataque aéreo: “NAZA 10” refiere a diez civiles que serán ultimados para alcanzar un solo objetivo militar (un presunto integrante del Hamás), “NAZA 500” multiplica por 50 la cifra anterior, siempre para aniquilar a un solo objetivo militar identificado. ¿Como así? Como se lee.

Este documental recoge el testimonio de un total de 24 militares de cierto rango (pilotos, integrantes de la unidad 8200, integrantes de batallones de infantería y en la parte final del documental, miembros del departamento político del ejército israelí denominado «departamento Bibi«, un departamento particularmente preocupado por la justicia penal internacional de La Haya): se trata de entrevistas realizadas por la noche, en las azoteas de edificios en Tel-Aviv.

Este documental se ha estrenado recientemente en las principales capitales europeas (véase enlace) en este mes de octubre del 2026.

La desesperación de las actuales autoridades de Israel es tal con respecto al contenido de este documental, que han prohibido su proyección en Israel, han propuesto una ley que retire la nacionalidad a cualquier periodista que critique el ejército israelí y han anunciado que sancionarán a los militares que dieron sus testimonios (véanse esta nota de The Guardian y esta nota de France24): el pequeño detalle que omiten estas gesticulaciones ya habituales del aparato estatal israelí, es que las identidades de estos militares israelíes fueron omitidas y sus voces modificadas para realizar este documental sin exponerlos a represalias.

A su vez, las reacciones iracundas registradas en Israel contra estos dos directores confirman el poder del periodismo de investigación y el valor de algunos comunicadores para enfrentarse al poder político: fue este mismo equipo de periodistas israelíes con acceso a documentos confidenciales del aparato militar israelí que dieron a conocer al mundo el uso del programa informático “Lavender” en Gaza (véase artículo publicado en Magazine+972 en abril del 2024 titulado “Lavender’: The AI machine directing Israel’s bombing spree in Gaza”).

A nivel internacional, el gremio cinematográfico ha organizado su apoyo: una iniciativa ya firmada por más de 900 directores de cine en todo el mundo denominada «We are Naza too«, amenaza con volver aún más desesperadas de lo que ya están a las actuales autoridades de Israel (véase nota de prensa de ElDiarioVasco).

Gaza, Israel y comunicación: el papel de la Hasbara

Para entender mejor cómo es que se logra aniquilar a 2, 3 millones de habitantes en Gaza en la indiferencia de muchos en diversas partes del mundo desde el 7 de octubre de 2023, hay que remitirse a uno de los pocos libros publicados en el 2025 en Francia sobre el tema, por un reconocido especialista, y que se titula:

«Permis de tuer. Gaza: génocide, négationnisme et Hasbara» (véase enlace).

El capítulo 7 (páginas 113-137) sobre la denominada «Hasbara» (Nota 2) está disponible (texto integral) en este enlace y su lectura es muy recomendada: este capítulo detalla los mecanismos y los relevos en salas de redacción, emisiones de radio y televisión galas con los que pueden contar Israel y sus influyentes círculos de influencia en Francia. Con, en la parte final, un llamativo gráfico sobre los reiterados viajes de diputados y de senadores franceses a Israel. Un estudio muy similar en otras latitudes, pormenorizado para cada país, resultaría de gran interés, en particular en el caso de América Latina: un cerco informativo tan compacto y generalizado, y que persiste en no cuestionar mayormente las atrocidades de Israel en Gaza, durante ahora más de tres años, debe tener una explicación.

Es de notar que recientemente, Israel decidió multiplicar por cinco el presupuesto asignado anualmente a la «Hasbara» (véase nota del 30 de abril del 2026 del TimesofIsrael), lo cual denota la intensidad del esfuerzo de Israel por intentar convencer con una narrativa a su favor a muchos en todo el mundo. Siempre en relación con los recursos asignados para «explicar» al mundo lo que ocurre en Gaza desde la «Hasbara», esta otra nota del medio israelí, TimesofIsrael, del 29 de diciembre de 2024, detallaba ya que:

«Under the new budget, the Foreign Ministry will receive $150 million, on top of what it gets for its existing activities, for what’s officially known as public diplomacy, or hasbara in Hebrew. That sum is more than 20 times what such efforts have typically been allotted in past years«.

Una extraña sensación desde hace tres largos años

Y es que desde hace más de tres años, la responsabilidad de los medios de prensa plantea algunas interrogantes muy válidas en cuanto al tratamiento de la cobertura periodística sobre lo que ocurre en Gaza, y ha interpelado a algunos pocos especialistas (Nota 3), que han detectado algunas extrañas coincidencias compartidas por muchas salas de redacción en el mundo, en las que:

– se reproduce, total o parcialmente, la versión oficial que brindan las autoridades militares o políticas israelíes;

– se siembra la duda sobre cualquier información procedente directamente de personas que viven en Gaza;

– se interrumpe o cuestiona a expertos invitados a participar en radio o televisión cuando utilizan ciertos términos jurídicos que desagradan a Israel, con en muchas entrevistas, “expertos” invitados que dejan de serlo y el locutor que se transforma súbitamente en “experto” en materia legal;

– se minimiza, mediante un lenguaje eufemístico, el sufrimiento de la población civil palestina.

Además, mientras que se omite señalar que la ayuda humanitaria urgente que necesita esta población civil extenuada que vive en refugios improvisados, lleva tres años bloqueada por Israel, se insiste con imágenes que dan la vuelta al mundo cuando solamente unos pocos convoyes humanitarios son autorizados por Israel a entrar a Gaza.

Finalmente, la denominada «doctrina Hannibal» de Israel y las muertes que causó su aplicación el mismo 7 de octubre del 2023 con respecto al saldo de víctimas israelíes registradas esa misma fecha, no se ha investigado ni casi se ha mencionado en estos tres largos años: véanse al respecto esta nota del 2024 del TimesofIsrael y esta reciente emisión del Zeteo al respecto, difundida el 22 de octubre del 2026.

La indecencia de algunos

En cuanto a las cifras exactas sobre el número de víctimas palestinas en Gaza, ya en noviembre de 2023, una de las más reconocidas especialistas en Francia sobre Oriente Medio denunciaba el carácter «indecente» de ponerlas sistemáticamente en tela de duda, durante un programa de televisión (véase vídeo).

¿»Indecente«? Es la palabra usada, el texto no contiene ningún error: «indecente«.

En nuestro caso, tuvimos la posibilidad de explicarle al cónsul de Israel en Costa Rica que este argumento no tenía mayor asidero (al coincidir las cifras del Hamás con las de comisiones de investigaciones posteriormente creadas de Naciones Unidas con respecto a las ofensivas militares en Gaza del 2009 y del 2014) de una manera tal que, al parecer, lo incomodó ya que no quiso continuar la discusión, en un programa radial en el que participamos en el mes de noviembre del 2023 al día 52 de la ofensiva israelí iniciada desde el mismo 7 de octubre del 2023: véase video, después de que el locutor le indicara al distinguido diplomático israelí un:

“Amir, Amir, no me obligue a decirle mentiroso”.

(mn. 2:03:40 en adelante).

En su alocución ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas del 15 de octubre del 2026, el representante de Palestina detalló el tratamiento diferenciado cuando se trata de cifras relativas a víctimas palestinas en estos tres largos años (véase intervención completa en este video cuya visualización completa se recomienda).

Desde la perspectiva jurídica internacional, una reciente obra titulada «Gaza et le droit international» publicada en Bélgica por una reconocida jurista gala (véase enlace que contiene el índice de su libro) detalla lo que no se ha querido escuchar en algunos programas de radio y de televisión en Europa en estos tres largos años. Si no estamos equivocados, es la única publicación analizada desde la estricta perspectiva jurídica internacional editada sobre Gaza en francés en estos tres años. Tanto desinterés por parte de muchos otros juristas, universitarios e investigadores galos o de habla francesa debe tener una explicación: el capítulo I de este libro, cuya lectura se recomienda, se titula precisamente «Les faits, la preuve et les stratégies de dissimulation«.

Naza: revelaciones escalofriantes sobre la maquinaria de aniquilación total de Gaza

Disimular y maquillar al resto del mundo lo que Israel está realizando en Gaza es objeto de redoblados esfuerzos por parte de todo el aparato estatal israelí, tanto militar como diplomático y político, desde la misma tarde/noche del 7 de octubre del 2023.

Este inusitado intento por parte de Israel de detener el «monopolio de la verdad» es analizado por Francesca Albanese en su último informe que tuvimos la ocasión de analizar (Nota 4), y puede explicar aún más la reacción iracunda que ha provocado el documental «Naza» en Israel.

Este informe concluye con la siguiente frase:

«El periodismo deja de cumplir su función pública cuando se limita a reproducir las afirmaciones del poder en lugar de someterlas a un escrutinio riguroso».

Esta última frase de este informe de Francesca Albanese viene a explicarnos mejor lo que ha motivado a estos dos valiosos periodistas israelíes de investigación a realizar el documental Naza.

Foto extraída de esta nota de la BBC titulada «El tribunal de la historia nos juzgará. Y su conclusión será implacable con los que niegan que hay genocidio en Gaza»: Francesca Albanese, relatora de la ONU», edición del 19 de diciembre del 2024

Como siempre ocurre en estos casos, y ello en cualquier parte del mundo, cuando el periodismo de investigación se enfrenta al cerco y el discurso oficial que pretende mantener el poder político, las amenazas e intimidaciones de todo tipo salen a relucir. La técnica de la oficina del actual primer ministro israelí que consiste en vociferar en aras de intimidar a periodistas de investigación israelíes críticos con respecto al insensato accionar militar israelí en Gaza es sostenida y reiterada: ya se observó en mayo del 2026 (con respecto a abusos sexuales de integrantes del ejército contra detenidos palestinos – véase nota de la BBC), en septiembre del 2026 (con respecto a una investigación periodística del Haaretz sobre advertencias desde Emiratos Árabes Unidos pocos días antes del 7 de octubre del 2023 a las máximas autoridades de Israel – véanse esta nota de Swissinfo y esta otra nota de la BBC), y… se volvió nuevamente a verificar en el caso de los directores del documental Naza. Presentado durante la Bienal de Venecia del 2026, provocó una larga ovación de los presentes (véase nota de RSF al respecto).

Este documental en realidad no solamente atemoriza a círculos políticos y militares en Israel: como bien lo apunta desde el mismo titular este artículo publicado en el medio digital Magazine+972 en Israel, son muchos más sectores en Israel los que se sienten preocupados por el contenido de Naza.

– Naza en América Latina: unos sí, … otros no lo verán.

Es de notar que se anunció que este documental no se estrenará en Argentina (véase nota de prensa), y posiblemente tampoco en Paraguay: se trata de Estados cuyas autoridades se han convertido en «fichas útiles» de Israel en América Latina en los últimos años. Como se recordará, Paraguay procedió a trasladar su embajada de Tel-Aviv a Jerusalén el 12 de diciembre del 2024, en abierta y grosera violación al consenso internacional existente desde 1947 sobre el estatuto internacional particular de la Ciudad Santa (véase comunicado oficial de la diplomacia guaraní). Este 22 de octubre, finalmente en Argentina al parecer, algo se logró desentrabar y siempre se proyectará Naza el próximo fin de semana (véase nota de Clarín del 22 de octubre del 2026).

Naza ya se ha proyectado en muchas otras partes de América Latina, como en Brasil (véase volante), en México (véase nota de prensa), en Uruguay (véase nota de prensa) así como en Costa Rica: ello pese a la inusitada «saga» observada hace pocos días.

Naza en Costa Rica: historia de una saga

El estreno de este documental estaba previsto para el pasado 10 de octubre en la capital costarricense: fue sorpresivamente cancelado, sin explicación alguna por una sala de cine costarricense (véase al respecto esta nota del Semanario Universidad).

Otras salas de cine confirmaron posteriormente su total anuencia y disposición a proyectarlo en días posteriores, con lo cual las «gestiones» para impedir su proyección en Costa Rica fracasaron de manera bastante notoria para sus autores (véase nota de Delefoco).

Sobre estas últimas «gestiones«, agradeceríamos desde ya a nuestros estimables lectores ayudarnos a conocer un poco más en detalle el origen de las mismas, que según todo pareciera indicar, impresionaron a algunos directivos (y ello pese al reconocimiento internacional generalizado obtenido por este valioso documental): pueden si lo desean enviar los documentos que se consideren pertinentes o de utilidad a: cursodicr@gmail.com

Claro está, el cancelar a último momento esta proyección despertó el interés de muchos más en Costa Rica y se debe desde este punto de vista «agradecer» la publicidad adicional generada que detalla esta nota publicada en el medio digital Delfino.cr. Probablemente el mismo efecto multiplicador sea consecuencia de otra maniobra bastante burda que explica de manera muy detallada esta nota del programa radial Doble Check de la UCR y titulada «Impact Channel fabricó noticia sobre presión para exhibir ‘Naza’ en Cine Magaly«.

Las proyecciones observadas con una multitud esperando en las afueras del Cine Magaly el viernes 16 (primera función), el sábado 17 y al domingo 18 de octubre, fueron tales que muchos espectadores debieron posponer su cita con Naza al miércoles 21, con una afluencia igualmente muy numerosa de asistentes.

El alineamiento de las actuales autoridades de Costa Rica con Israel

Más allá de los temores de algunos círculos en Costa Rica con respecto a los efectos que pueda generar la proyección de este documental en salas de cine costarricenses, resulta oportuno precisar que las actuales autoridades de Costa Rica (y las anteriores correspondientes al período 2022-2026) se han alineado como nunca con Israel y con Estados Unidos, con una presidenta que considera ahora oportuno transferir la embajada de Costa Rica en Israel de Tel-Aviv a Jerusalén y aprobar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Israel: véanse al respecto este artículo publicado en El País (España) en mayo del 2026 así como nuestra nota publicada en septiembre del 2026 y titulada:

«Se puede fomentar el libre comercio … ¿ignorando obligaciones jurídicas internacionales? A propósito del trámite de aprobación del TLC entre Costa Rica e Israel«, disponible en este enlace.

Costa Rica se «destaca» también en todo el mundo por el hecho de que su Presidente hiciera mofa en una conferencia de prensa del drama indecible que vive la población en Gaza (véase nota del Semanario Universidad del 4 de julio del 2025): se trata del único jefe de Estado en el mundo registrado en burlarse de esta manera de la situación prevaleciente en Gaza en público (Nota 5).

Otro punto de igual manera «destacado» resulta del hecho que nunca antes un ministro de Relaciones Exteriores en ejercicio había recibido un premio como el premio «Jerusalén» (Nota 6) en el ejercicio de sus funciones (véase comunicado oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores de Costa Rica del 24 de agosto del 2026). El titular de este artículo publicado en julio del 2026 en el Semanario Universidad permite entender mejor las motivaciones en algunos círculos para otorgarle este premio al que fue canciller de Costa Rica hasta su sorpresiva destitución el pasado 24 de septiembre, en plena Asamblea General de Naciones Unidas, días antes de pronunciar su alocución.

Un pequeño detalle sobre quiénes podrán y quiénes no podrán ver Naza en pantalla en una sala de cine en América Latina

El 17 de septiembre, al votarse una resolución sobre la participación de Palestina en la Asamblea General de Naciones Unidas, la delegación de Costa Rica optó por el siempre muy cuestionable «No Show» (véase nota del Semanario Universidad): esta resolución sobre la participación de los delegados palestinos a la sesión anual de la Asamblea General, se adoptó con 152 votos a favor y únicamente tres en contra: Estados Unidos, Israel y Paraguay.

Se abstuvieron los siguientes cuatro Estados: Colombia, Honduras, Panamá y Perú. Esta nota oficial de Naciones Unidas refiere al significado de esta votación en la que América Latina pareciera prestarse para satisfacer los caprichos de Israel y de Estados Unidos, violando este último las obligaciones jurídicas que derivan del acuerdo sede con Naciones Unidas suscrito en 1947.

Una América Latina tan solícita para no respaldar la plena participación de Palestina en Naciones Unidas en el mes de septiembre del 2026 tiene una explicación: las numerosas referencias a Israel y a las empresas israelíes de alta tecnología en esta entrevista publicada recientemente en Página12 y titulada «Cerimedo es una pieza de una red mucho más grande «sobre el escándalo del momento que sacude a la región, son parte de ella.

Será de interés verificar si el documental «Naza» se proyectará (o no se proyectará…) en salas de cine en los siguientes Estados que se abstuvieron en la precitada votación del 17 de septiembre: Colombia, Honduras, Panamá y Perú.

Siempre con relación a Costa Rica y a sus hacendosas autoridades cuando de Israel se trata, en el mes de septiembre el juez constitucional condenó al Estado por el arresto injustificado de dos estudiantes que llevaban consigo una bandera de Palestina durante el acto de traspaso oficial de poderes (véase nota del Semanario Universidad del 9 de septiembre del 2026): en la precitada nota, se indica que las aseveraciones de las fuerzas policiales ante el juez constitucional fueron desmentidas por los videos aportados como prueba.

A modo de conclusión

Hay que saludar la extrema valentía de los periodistas de investigación israelíes que realizaron el documental “Naza” para que el mundo descubra la faz oscura que Israel no desea que se conozca de su maquinaria destructora en Gaza. Debido al clima de odio y de violencia generado por las mismas autoridades israelíes en su contra, los dos directores de Naza han optado por permanecer fuera de Israel por un tiempo.

Infografía extraída de la Red de Solidaridad con Palestina en Costa Rica (véase enlace).

Muy lejos de los adjetivos “incendiario (a)” o “polémico(a)” leídos en algunos titulares de la prensa costarricense con respecto a Naza, este documental se desarrolla en la mayor quietud, con entrevistas pausadas en las que el silencio forma parte de las respuestas (algunas de ellas titubeantes), y con de vez en cuando bosquejos dibujados por los mismos entrevistados que detallan la maquinaria de destrucción israelí en una hoja de papel: se trata de entrevistas llevadas a cabo durante las cálidas noches de Tel-Aviv en las azoteas de algunos edificios escogidos, permitiendo burlar cualquier vigilancia o rastreo, con como ruido de fondo, el ruido que emana del tráfico nocturno en Tel-Aviv. Desde este último punto de vista, el documental es un ejemplo de profesionalismo de todo el equipo a cargo de la filmación, doblaje de las voces, disimulación de la identidad de los entrevistados, edición y producción, que debería de interesar a muchos periodistas de investigación en el resto del mundo.

Desde el punto de vista cinematográfico esta vez, la crítica ha sido muy favorable y Naza ha cosechado de manera unánime un éxito rotundo en las capitales en las que se ha proyectado (véase nota de The Guardian del 16 de octubre del 2026).

En cuanto a los temores de algunos círculos en Costa Rica con respecto a la proyección de este documental, la pregunta que muchos nos podemos hacer es la siguiente:

“¿Qué será lo que tanto les preocupa al proyectarse en Costa Rica una película ovacionada en Venecia hace unas semanas y que será probablemente ganadora de muchos más reconocimientos internacionales?”

Para disipar sus temores, y esperando que muchos más costarricenses (y no costarricenses) asistirán este próximo fin de semana a las nuevas proyecciones de Naza en Costa Rica (véase cartelera en nuestra sala de cine predilecta que se extiende, en el caso del documental Naza, al fin de semana del 24-25 de octubre del 2026 y el anuncio inicial del Cine Magaly saludado por su público), citaremos a modo de conclusión lo escrito recientemente en Francia por un filósofo israelí, Oded Balaban (universitario en la ciudad de Haifa) en su artículo publicado por AURDIP en Francia, titulado «Qui a fait Naza?«, y disponible en francés aquí:

«Volvamos a Picasso. Este Gobierno quiere acabar con el mensajero: despojarlo de su ciudadanía, procesarlo por traición, tacharlo de antisemita. Pero Abraham y Szor no «crearon» Naza en el sentido que importa: simplemente pulsaron el botón que indicaba «grabar». El autor de la película es aquel que ha vaciado el lugar de cualquier otra verdad posible: aquel que se negó a investigar el 7 de octubre, que cerró Gaza a los periodistas, que apartó a Sde Teiman y procesó al fiscal, que hizo de los «daños colaterales» y de la emigración «voluntaria» una política de Estado. A la pregunta «¿quién hizo Naza?», la respuesta es la misma que la de Picasso ante Guernica: nosotros no lo hicimos; lo hizo el Gobierno. Naza es el autorretrato de Israel —y ha sido pintado, trazo a trazo, por la misma mano que ahora intenta quemar el lienzo» (Nota 7).

– – Notas – –

Nota 1: En el mes de octubre, tuvimos la ocasión de referirnos al «asedio total» a Gaza anunciado por Israel, que se confirmaría semanas después de su anuncio, ampliado a bombardeos masivos en zonas urbanas densamente pobladas de Gaza: véase BOEGLIN N., «Voz experta: Ataque de Hamás desde Gaza y el «asedio total» de Gaza anunciado como respuesta israelí«, sitio oficial de la UCR, edición del 30 de octubre del 2023. Texto integral disponible aquí. Una versión anterior se publicó en ElMundo.cr, y ello desde el 10 de octubre del 2023 (véase texto).

Nota 2: La palabra hebrea Hasbara designa un conjunto de redes que, desde la diplomacia israelí, buscan orientar a la opinión pública, en procura de obtener una percepción siempre positiva en el exterior de Israel. De manera muy precisa, una publicación disponible en línea y titulada «Israel´s Hasbara Toolkit» (75 páginas, editada en el Reino Unido – véase enlace) detalla el abanico de juegos semánticos a aplicar: los especialistas en derecho internacional reconocerán con gran facilidad el juego semántico que se ha aplicado a su disciplina en innumerables artículos y columnas publicadas en estos tres años sobre Gaza, tanto en Costa Rica como en muchas otras partes del mundo (pp. 56-58).Para algunos de nuestros estimables lectores que descubren este término hebreo, véase este artículo de prensa publicado en Francia en el periódico Libération al respecto así como este artículo en español publicado por una universidad en Colombia, y este análisis similar escrito en inglés. Para artículos de corte más académico sobre la Hasbara, remitimos a este análisis muy detallado, que fue editado en el año 2016: AOURAGH M., «Hasbara 2.0 Israel´s Public Diplomacy in the Digital Era«, University of Westminster, 2016, 28 páginas. Texto integral disponible aquí; así como este artículo más reciente (2020): Jędrzejewska. K., «Hasbara: public diplomacy with israeli´s characteristics«, Torun International Studies, Vol. 13, 2020, Num. 1, pp. 105-118. Texto integral disponible aquí.

Nota 3: Este reciente reportaje de la cadena de noticias AlJAzeera (véase enlace) pone en evidencia las instrucciones internas en varias salas de redacción de grandes medios internacionales en Europa y en Estados Unidos para asegurar, desde hace ahora tres años, una cobertura periodística en la que se maquillen estas exacciones a repetición del ejército israelí y se minimice el daño sufrido por la población civil palestina: resulta notoria la reacción airada del locutor al uso del término «genocidio» por parte del entrevistado que se puede apreciar en este reportaje de la cadena de noticias catarí, y que debería interpelar a muchos en Europa, Canadá y en Estados Unidos, así como también en América Latina y en otras latitudes. Este otro reportaje de la misma cadena difundido este 11 de octubre detalla lo maleable que algunos han resultado ser en la prensa norteamericana para favorecer la imagen de Israel.

Nota 4: Este nuevo informe de Francesca Albanese se titula:»La verdad bajo los escombros: los medios de comunicación en tiempos de genocidio / Truth under the rubble: media in the time of genocide / La vérité sous les décombres : les médias au temps du génocide «. El texto integral de este informe A/81/249 está disponible en este enlace (en francés) y en este otro (en inglés) y su lectura completa se recomienda. Un título en los tres idiomas reproducidos permite proceder a un interesante ejercicio: una rápida consulta con cualquier motor de búsqueda en la red sea en español, inglés o francés, evidencia la casi nula difusión de este último informe de Francesca Albanese en los grandes medios de información en lo que va de esta tercera semana del mes de octubre, pese a haber sido traducido en todos los idiomas oficiales de Naciones Unidas (véase enlace). Una explicación debería algún día salir a la luz del día en aras de explicar tan extraña y generalizada omisión por parte de las principales cadenas internacionales de información. Sospechamos que algunas plataformas digitales no son ajenas a esta omisión. La versión integral del texto en castellano del informe está disponible en este enlace. Se sugiere descargarlo para contar con una copia propia y no depender de nada para leerlo. En el punto 72, una mención interesará a los muchos espectadores que fueron masivamente a ver la película titulada La voz de Hind Rajab, una niña de Gaza de tan solo seis años cuyo nombre ha sido escogido por una fundación que rastrea, ubica y presenta demandas ante los tribunales nacionales e internacionales contra criminales de guerra israelíes que turistean por el mundo (véase sitio). En efecto, el punto 72 se lee de la siguiente manera: «72. Cuando ciertos hechos ya no pudieron seguir negándose ni “camuflándose”, la cobertura informativa con frecuencia omitió o minimizó la responsabilidad de Israel. Un análisis de contenido ha concluido que la BBC actuó de ese modo en el 83 % de los titulares pertinentes y The New York Times en el 65 %. Un ejemplo particularmente ilustrativo es el caso de Hind Rajab, asesinada por fuerzas israelíes, cuya muerte sigue siendo presentada por la BBC bajo el titular: “Hind Rajab, de 6 años, hallada muerta en Gaza días después de realizar llamadas pidiendo ayuda” «. Sobre los alcances de este informe, remitimos a nuestra nota BOEGLIN N., “¿Cómo volver aceptable lo inaceptable? El último informe de Francesca Albanese sobre los medios de prensa y el genocidio en curso en Gaza”, 11 de octubre del 2026. Texto integral disponible en este enlace.

Nota 5: Estas declaraciones del mandatario costarricense provocaron una reacción indignada de un intelectual de ascendencia judía radicado en Europa, que reportó el 3 de julio del 2025 esta nota de La Nación titulada “Respuesta de Rodrigo Chaves sobre niños en Gaza y TLC con Israel desata fuerte reacción de filósofo judío”. Dicho sea de paso, es este mismo intelectual el que ha sido invitado a impartir una conferencia magistral sobre Gaza que organizó la Facultad de Ciencias Sociales (FCS) de la UCR, el pasado 24 de septiembre; véase volante así como el video completo de la charla realizada, que se recomienda visualizar.

Nota 6: Usualmente los premios Jerusalén en América Latina vienen a premiar a profesionales de la comunicación, sean columnistas, analistas o periodistas: en el caso de Uruguay, el denominado «Premio Jerusalén» fue otorgado en el 2026 a un periodista (véase emisión de la televisión uruguaya). En el caso de Colombia, en el 2025, este mismo premio también fue otorgado a un periodista y columnista (véase enlace). Siempre con respecto a Costa Rica, este mismo premio fue otorgado a un exdiplomático en el año 2022 (véase nota de prensa), al parecer también comunicador.

Nota 7: Traducción libre del francés al castellano realizada por el autor, Nicolas Boeglin, del siguiente extracto original publicado en Francia:

«Revenons à Picasso. Ce gouvernement veut tuer le messager : le dépouiller de sa citoyenneté, le poursuivre pour trahison, l’appeler antisémite. Mais Abraham et Szor n’ont pas « fait » Naza dans le sens qui compte : ils ont simplement appuyé sur le bouton d’enregistrement. L’auteur du film est celui qui a vidé les lieux de toute autre vérité possible : celui qui a refusé d’enquêter sur le 7 octobre, qui a fermé Gaza aux journalistes, qui a mis au placard Sde Teiman et poursuivi le procureur, qui a fait une politique d’État des « dommages collatéraux » et de l’émigration « volontaire ». À la question « qui a fait Naza? », la réponse est celle de Picasso devant Guernica : nous ne l’avons pas fait ; le gouvernement l’a fait. Naza est l’auto-portrait d’Israël —et il a été peint, trait par trait, par la main même qui essaie maintenant de brûler la toile«.

Francesca Albanese: nuevo informe sobre la responsabilidad de los medios de prensa en el genocidio en curso en Gaza

Nicolas Boeglin
Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho UCR
nboeglin@gmail.com

A tres años de cumplirse el inicio de las operaciones de destrucción total de la Franja de Gaza por parte de Israel, en «venganza» al ataque perpetrado por Hamás el 7 de octubre del 2023, y que califica como genocidio según expertos y diversos órganos de Naciones Unidas, la responsabilidad de los medios de prensa plantea algunas interrogantes muy válidas en cuanto al tratamiento de la información cuando se trata de informar sobre lo que ocurre en Gaza.

La forma tan peculiar de «informar» al mundo por parte de diversas agencias internacionales de noticias y medios de prensa, sea a nivel nacional, sea a nivel internacional, y tendiente a minimizar las exacciones a las que se libra Israel en Gaza desde hace más de tres años, es analizada en el último informe de la Relatora Especial sobre el Territorio Palestino Ocupado, la jurista italiana Francesca Albanese.

El informe se centra en tres aspectos muy concretos que se interrelacionan: la eliminación física de periodistas palestinos y su intimidación, el control de la información en Israel y otro que debería (¡por fin…!) suscitar cierto debate en Europa, Estados Unidos y Canadá, pero también en América Latina, en particular en Costa Rica: la reproducción automática por parte de los medios de comunicación occidentales y las plataformas digitales del discurso israelí, que consiste en legitimar los crímenes.

Foto extraída de esta nota de la BBC titulada «El tribunal de la historia nos juzgará. Y su conclusión será implacable con los que niegan que hay genocidio en Gaza»: Francesca Albanese, relatora de la ONU», edición del 19 de diciembre del 2024

El informe: breves extractos

Su informe se titula «Truth under the rubble: media in the time of genocide«. El texto integral de este informe A/81/249 está disponible en este enlace (en francés) y en este otro (en inglés) y su lectura completa se recomienda.

Una rápida consulta con cualquier motor de búsqueda en la red evidencia la casi nula difusión de este último informe de Francesca Albanese, pese a haber sido traducido en todos los idiomas oficiales de Naciones Unidas (véase enlace).

Su versión integral en castellano está disponible en este enlace.

En el punto 15 de su informe, leemos que:

«15. Israel ha justificado los ataques contra periodistas presentándolos como combatientes. Según el derecho internacional humanitario, los periodistas solo pierden la protección de que gozan como civiles si participan directamente en las hostilidades, y la carga de demostrarlo recae en quien ataca, ya que se presume su condición de civiles. La afiliación, la relación laboral o las opiniones expresadas no alcanzan ese umbral. Israel ha invertido este criterio al calificar a los periodistas de “terroristas” o “agentes de Hamás” —a menudo de manera póstuma y sobre la base de pruebas no reveladas o desacreditadas— para dar apariencia de legitimidad a homicidios ilícitos«.

Más adelante, el punto 39 se lee como sigue:

«39. En virtud del derecho internacional humanitario se presume que la infraestructura de telecomunicaciones tiene carácter civil y la alegación general de Israel de que la conectividad beneficia a Hamás no puede desvirtuar esa presunción ni satisfacer los requisitos para atacar un bien de carácter civil. En consecuencia, estos ataques contra infraestructuras y trabajadores de las telecomunicaciones constituyen ataques ilícitos contra civiles y bienes de carácter civil. Al provocar reiteradamente apagones de las comunicaciones, Israel ha aislado, como era de esperar, a la población civil, impidiendo el acceso a información vital, alertas sobre ataques y servicios de emergencia, vulnera al mismo tiempo el derecho del público a buscar, recibir y difundir información«.

En el punto 66, se señala por parte de la relatora Francesca Albanese que:

«66. El acceso determina la influencia. El análisis de contenido demuestra que los medios occidentales dependen en gran medida de fuentes israelíes, y que los funcionarios y grupos de presión israelíes gozan de un acceso privilegiado a los responsables de la adopción de decisiones en los medios, incluida la BBC. Las directrices editoriales internas muestran cómo esa influencia se traduce en la práctica. La guía de estilo de la BBC, por ejemplo, excluye a Gaza del territorio ocupado y especifica que la descripción “preferida” por el Gobierno de Israel para la Ribera Occidental y Gaza es la de territorios “en disputa”, sin indicar que ello es contrario al derecho internacional. La BBC también afirma de manera engañosa que los “puestos de avanzada no equivalen a asentamientos” y que son “muy diferentes” porque los puestos de avanzada no están autorizados por el Gobierno de Israel y “lo desafían”. Sin embargo, distintos Gobiernos israelíes han protegido y legalizado retroactivamente puestos de avanzada ilegales, ampliando así la colonización ilegal. De manera similar, directrices internas filtradas de The New York Times aconsejan cautela respecto del uso de términos como “genocidio”, “limpieza étnica” y “territorio ocupado”, e instruyen a los periodistas a utilizar el término “Palestina” únicamente “en casos muy excepcionales” «.

En el punto 72, leemos que:

«72. Cuando ciertos hechos ya no pudieron seguir negándose ni “camuflándose”, la cobertura informativa con frecuencia omitió o minimizó la responsabilidad de Israel. Un análisis de contenido ha concluido que la BBC actuó de ese modo en el 83 % de los titulares pertinentes y The New York Times en el 65 %. Un ejemplo particularmente ilustrativo es el caso de Hind Rajab, asesinada por fuerzas israelíes, cuya muerte sigue siendo presentada por la BBC bajo el titular: “Hind Rajab, de 6 años, hallada muerta en Gaza días después de realizar llamadas pidiendo ayuda” «.

Nos permitimos reproducir sus últimas tres recomendaciones, las cuales deberían interpelar a muchos en el mundo de la comunicación y del periodismo:

«97. Las organizaciones de medios de comunicación y las plataformas en línea deben dejar de encubrir la propaganda bajo la apariencia de periodismo. Con ese fin, deben:

a) Verificar las afirmaciones de las partes beligerantes antes de publicarlas y emitir rectificaciones con la misma visibilidad;

b) Poner fin a las represalias contra periodistas por expresiones relacionadas con Palestina y reparar los daños causados;

c) Cesar la eliminación arbitraria de informaciones relativas a posibles crímenes internacionales y proporcionar explicaciones transparentes y mecanismos de recurso;

d) Llevar a cabo una diligencia debida reforzada en materia de derechos humanos y derecho internacional, especialmente en situaciones que presenten un riesgo grave de que se cometan crímenes atroces, incluido el genocidio;

e) Conservar los contenidos que documenten posibles crímenes internacionales y ponerlos a disposición de los mecanismos de rendición de cuentas, con sujeción a las salvaguardias adecuadas.

98. El Fiscal de la Corte Penal Internacional debe investigar la incitación directa y pública a cometer genocidio por parte de funcionarios gubernamentales y figuras mediáticas en el marco de la investigación en curso sobre Palestina.

99. Las organizaciones de periodistas, la sociedad civil y el público deben defender a quienes documentan atrocidades, exigir rendición de cuentas y mantener la atención sobre los periodistas detenidos y desaparecidos; asimismo, nunca deberían olvidar que el periodismo deja de cumplir su función pública cuando se limita a reproducir las afirmaciones del poder en lugar de someterlas a un escrutinio riguroso».

Algunas reflexiones sobre la inclaudicable labor de Francesca Albanese

La lectura integral de este último informe se recomienda para entender mucho mejor el proceso de deshumanización de las víctimas palestinas al que se han prestado innumerables salas de redacción en todo el mundo, y la instrumentalización política del dolor de las víctimas israelíes del ataque sufrido el 7 de octubre del 2023 por parte de las actuales autoridades israelíes. Adicionalmente, la poca solidaridad de importantes gremios de comunicadores con los periodistas asesinados deliberadamente por Israel en Gaza, pero también en el Líbano, evidencia el nivel al que se ha podido llegar por parte de algunos directivos de estas entidades (incluyendo los gremios de la prensa en Costa Rica). Dicho sea de paso, en el caso de Costa Rica, no se ha escuchado nada en tres largos años por parte del Colegio de Médicos sobre la situación imperante en Gaza, la destrucción sistemática de la red hospitalaria, el asesinato deliberado de médicos palestinos o su encarcelamiento injustificado por parte de Israel, o el hecho que Gaza concentre la mayor cantidad de niños amputados.

Recientemente tuvimos la ocasión de referirnos a la tercera conmemoración de esta fatídica fecha, haciendo ver que uno tras uno, los mitos de la narrativa oficial israelí poco a poco se van desvaneciendo, en particular gracias a la valiente y sostenida labor de periodistas de investigación israelíes: véase al respecto nuestra nota titulada «A tres años del 7 de octubre del 2023: genocidio, crímenes y límites de la manipulación de la información».

Pese a una intensa campaña de desprestigio contra la jurista Francesca Albanese por parte de Israel y de Estados Unidos, ampliada por los círculos afines y varias cadenas internacionales de noticias, España en mayo del 2026 le otorgó la máxima distinción del Orden al Mérito Civil (véase comunicado oficial del Palacio de la Moncloa). Se trata de un reconocimiento de España a su persistente labor de documentación y de denuncia, y que bien podría inspirar a muchos otros Estados y entidades en el mundo dada la contundencia de sus informes y sobre todo la justeza de sus análisis: desde su primer informe titulado «Anatomía de un genocidio» (véase enlace).

En el caso de Costa Rica, la UCR le otorgó su máxima distinción, el Doctorado Honoris Causa, que debería venir a recibir en los próximos meses (véase artículo del Semanario Universidad de marzo del 2026). En abril del 2025 se informó de un intento por parte de un egresado de la UCR de restarle validez a esta decisión del Consejo Universitario de la UCR, el cual como era de prever fracasó (véase nota del Semanario Universidad). No se tiene idea exacta del número de egresados de la UCR como para valorar la pertinencia de las «gestiones» realizadas por un solo egresado en contra de la decisión de la máxima instancia dentro de la UCR.

A modo de conclusión

Más allá de la importancia relativa otorgada a una gestión fracasada, este informe de Francesca Albanese debería interpelar en Costa Rica al gremio de la comunicación y del periodismo, así como en muchas otras partes del mundo.

Es muy posible que este nuevo informe le depare a su autora nuevas campañas de Israel y de Estados Unidos (y de sus círculos de influencia) tendientes a intimidarla y a desacreditarla, y esta vez con la complicidad de algunas salas de redacción de medios citados en su informe. En febrero del 2026, una «fake new» sirvió de pretexto para que Francia anunciara que la acusaría oficialmente de antisemitismo en Naciones Unidas: un burdo montaje al que se prestaron las actuales autoridades galas, analizado en esta nota de este medio de prensa digital. Sin dejarse en lo más mínimo intimidar su «Réponse a mes détracteurs» publicada en Le Monde Diplomatique (véase enlace) un mes después, hizo ver lo maleable que puede resultar la diplomacia gala a veces cuando se trata de acusar de algo a los críticos al accionar insensato de Israel en Gaza. A raíz de tan indecoroso papelón de las máximas autoridades en Francia, una asociación de juristas depositó una demanda ante la justicia francesa contra las autoridades galas por propagación de hechos falsos (véase comunicado cuya lectura se recomienda).

Recientemente, la técnica que consiste en intimidar a voces críticas sobre lo que ocurre en Gaza y a periodistas de investigación israelíes se volvió a verificar en el caso de los directores del documental «Naza» presentado durante la Bienal de Venezia del 2026, y que provocó una larga ovación de los presentes (véase nota de RSF al respecto): este documental no solamente atemoriza a círculos políticos y militares en Israel, como bien lo apunta desde el mismo titular este artículo publicado en Magazine+972 en Israel. Cabe precisar que el estreno de este documental previsto para el pasado 10 de octubre en la capital costarricense fue sorpresivamente cancelado, sin explicación alguna por una sala de cine costarricense (véase nota del Semanario Universidad). Otras salas de cine confirmaron posteriormente su total anuencia y disposición a proyectarlo en días venideros, con lo cual las «gestiones» para impedir su proyección en Costa Rica también fracasaron para sus autores (véase nota de Delefoco): sobre estas últimas «gestiones«, agradecemos desde ya a nuestros estimables lectores ayudarnos a conocer más en detalle el origen de las mismas, que al parecer impresionaron a algunos directivos y ello pese al reconocimiento internacional generalizado obtenido por este valioso documental (enviando los documentos que se considere pertinentes a : cursodicr@gmail.com). Claro está, el cancelar a último momento esta proyección despertó el interés de muchos más en Costa Rica y se debe desde este punto de vista «agradecer» la publicidad adicional generada.

No sería la primera vez que se busca silenciar a Francesca Albanese e intimidarla: en efecto, en el mes de julio del 2025, tuvimos la oportunidad de analizar en una nota publicada en el portal de la misma UCR, las insólitas sanciones adoptadas por Estados Unidos en contra de esta valiente jurista italiana, titulada » Gaza-Israel: desde una Costa Rica omisa, apuntes sobre las sanciones de Estados Unidos contra Francesca Albanese» (véase enlace). Un texto que ya concluíamos en aquel momento señalando que:

«Las ya habituales vociferaciones y gesticulaciones de todo tipo a las que Israel y la actual administración norteamericana han procedido para descalificar la labor de Francesca Albanese, ya no impresionan mayormente, salvo algunos pequeños círculos que gravitan alrededor de las embajadas de Israel».

Inclaudicable e incansable, es también lo que fue recientemente reconocido a una jurista con el otorgamiento del Nobel de la Paz el pasado 9 de octubre a la jueza sudafricana Navanethem Pillay (más conocida como Navi Pillay): este prestigioso premio viene a premiar su imperturbable labor en favor del derecho y de la justicia para las víctimas, siendo en los últimos años llamada a presidir la Comisión de Investigación Independiente sobre la situación en Palestina, cuyos informes están disponibles desde el 2021 en este enlace oficial de Naciones Unidas. Una de sus primeras intervenciones públicas después del 7 de octubre del 2023 (en abril del 2024) resuena como una clara advertencia desoída por muchos: véase al respecto el texto integral de su intervención.

En el informe de septiembre del 2025, las conclusiones de esta comisión fueron contundentes: es un genocidio lo que se observa en Gaza (véase enlace oficial e informe presentado en aquella ocasión y video de su conferencia de prensa).

7 de octubre del 2023 – 7 de octubre 2026: crímenes y genocidio y una pregunta: ¿informarse o seguir dándole cabida a únicamente cierta «información»?

«Lo que está ocurriendo en Gaza no es una operación militar, es una agresión a gran escala contra nuestro pueblo. Son masacres contra civiles inocentes. Nada en el derecho natural ni en el derecho internacional permite atacar a civiles y perpetrar contra ellos ataques tan indiscriminados y bárbaros / What is happening in Gaza is not a military operation, it is a full-scale assault against our people. It is massacres against innocent civilians. Nothing in natural law or international law allows for the targeting of civilians and such indiscriminate, barbaric attacks against them»
(Intervención realizada por el representante de Palestina ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en su sesión del 16 de octubre del 2023 (véase acta S/PV/9439, en página 9 / Statement made by the representative of Palestine to the United Nations Security Council, at its meeting on 16 October 2023 (see verbatim S/PV/9439, at page 9)

Nicolas Boeglin
Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho UCR
nboeglin@gmail.com

Al cumplirse tres años desde el ataque perpetrado por el Hamás contra Israel, el 7 de octubre del 2023, han sido innumerables los artículos de prensa rememorando aquella trágica mañana para 1251 israelíes que perdieron la vida ese mismo día, y el cautiverio que iniciaría ese mismo día para 250 rehenes israelíes y para sus familiares: este último tomó fin para los últimos 20 rehenes, el 13 de octubre del 2025.

Incontables también han sido los artículos reproduciendo testimonios de las familias israelíes afectadas, y los planes y proyectos de vida truncados que significó esta trágica fecha para muchas de ellas.

La persistente omisión sobre la tragedia indecible que viven las familias palestinas de Gaza

No obstante, pocos han sido los artículos en indicar que fue esta misma tarde/noche del 7 de octubre del 2023 en que Israel iniciaría una ofensiva militar contra civiles palestinos, con bombardeos indiscriminados y desproporcionados en zonas densamente pobladas de Gaza, que se han mantenido hasta este 7 de octubre del 2026: se trata de una operación de «venganza» contra una población civil desarmada, nunca antes observada por parte de un ejército: al tratarse de uno de los mejores ejércitos del mundo, que cuenta con el mejor presupuesto, y acompañado de los mejores servicios secretos (dotados de lo último en materia tecnológica, rastreo, geolocalización e intercepción de escuchas), el recurrir a bombardeos indiscriminados revela su clara intención destructora.

Para esta fecha del 7 de octubre del 2026, fueron escasos los testimonios que pudimos escuchar recogidos en los medios de prensa internacionales de familias palestinas en Gaza o fuera de ella, afectadas por esta tragedia que no ha terminado, y que sigue sumando más dolor cada semana desde aquella fatídica fecha.

Esta omisión bastante notable y notoria al revisar lo que se publicó el 7 de octubre del 2026 en los principales medios de prensa responde en gran parte al paulatino proceso de deshumanización de la población palestina de Gaza, al que se han prestado innumerables salas de redacción, articulistas y columnistas en muchas partes del mundo desde hace tres años. Este mismo proceso de deshumanización en los principales medios de prensa se constata luego de bombardeos de Israel en zonas urbanas densamente pobladas registradas en lo que va del año 2026 en el Líbano así como en Irán. Las exacciones de Israel en Siria recientemente denunciadas por Naciones Unidas (véase comunicado del 9 de octubre) auguran un tratamiento periodístico similar para las víctimas sirias.

En el caso de la situación observada en Cisjordania, en diciembre del 2023, fue el mismo Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas el que denunció el discurso deshumanizante por parte de las autoridades y de sectores políticos en la misma Israel (véase comunicado oficial de Naciones Unidas).

Foto de escolares en una escuela en Gaza al reinicio del ciclo lectivo, extraída de la portada del informe de Naciones Unidas sobre la situación humanitaria en el territorio palestino al 2 de octubre disponible en este enlace

Varios autores han denunciado en Israel la instrumentalización política del dolor de las familias israelíes (véase entrevista de Democracy Now al respecto con una reconocida intelectual de ascendencia judía), acompañada de una campaña de comunicación a nivel global que no han hecho sino acentuar aún más este proceso de deshumanización de todas las víctimas no israelíes.

En el caso de Gaza, este reciente reportaje de la cadena de noticias Al Jazeera (véase enlace) pone en evidencia las instrucciones internas en varias salas de redacción de grandes medios internacionales en Europa y en Estados Unidos para asegurar, desde hace ahora tres años, una cobertura periodística en la que se maquillen estas exacciones a repetición del ejército israelí y se minimice el daño sufrido por la población civil palestina: resulta notoria la reacción airada del locutor al uso del término «genocidio» por parte del entrevistado que se puede apreciar en este reportaje de la cadena de noticias catarí, y que debería interpelar a muchos en Europa, Canadá y en Estados Unidos, así como también en América Latina y en otras latitudes.

Como otro ejemplo de la forma tan omisa de «informar» al mundo, este comunicado oficial de varias entidades de la sociedad civil palestina pasó totalmente desapercibido, así como este comunicado de una ONG en derechos humanos palestina. En ambos casos se recomienda su lectura detallada, al tratarse de textos que exigen a tres años de conmemorarse el 7 de octubre del 2023 una única cosa al resto de la comunidad internacional: justicia para las víctimas palestinas.

Estos y otros hallazgos sobre la forma de «informar» al mundo por parte de diversas agencias internacionales de noticia y medios de prensa forman parte del último informe de la Relatora Especial sobre el Territorio Palestino Ocupado, la jurista italiana Francesca Albanese, disponible en este enlace (en francés) y cuya lectura completa se recomienda.

La justicia y el derecho internacional como horizonte

Contrario al cerco informativo campante en muchas partes del mundo, incluida Costa Rica, el cerco de la justicia internacional se ha ido cerrando sobre Israel como Estado, y sobre sus actuales dirigentes, con:

– dos órdenes de arresto desde noviembre del 2024 siempre vigentes contra el actual primer ministro de Israel y su ex ministro de Defensa emitidas por la justicia penal internacional de La Haya, y con;

– una acción interpuesta por Sudáfrica contra Israel por genocidio que se tramita en La Haya desde diciembre del 2023, apoyada por Estados tan diversos como Bélgica, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, España, Irlanda, Islas Maldivas, México, Namibia, Países Bajos y Turquía.

Foto extraída de artículo de prensa publicado en Israel y titulado «Gaza´s lost generation. The students left behind three years of war» (Magazine+972, edición del 8 de octubre del 2026). Texto integral disponible en este enlace

En el caso de militares responsables de todo tipo de crímenes, pero también diversos profesionales israelíes que se han prestado para participar en exacciones en Gaza y en cárceles israelíes, la Fundación Hind Rajab (véase sitio) registra las diversas acciones legales emprendidas ante la justicia nacional en muy diversos Estados en el mundo.

El otorgamiento del Nobel de la Paz este 9 de octubre a la jurista sudafricana Navanethem Pillay (más conocida como Navi Pillay) viene a premiar su labor inclaudicable en favor del derecho y de la justicia para las víctimas, siendo en los últimos años llamada a presidir la Comisión de Investigación Independiente sobre la situación en Palestina, cuyos informes están disponibles desde el 2021 en este enlace oficial de Naciones Unidas. Una de sus primeras intervenciones públicas después del 7 de octubre del 2023 (en abril del 2024) resuena como una clara advertencia desoída por muchos en el mundo: véase al respecto el texto integral de su intervención.

En el informe de septiembre del 2025, las conclusiones de esta comisión fueron contundentes: es un genocidio lo que se observa en Gaza (véase enlace oficial e informe presentado en aquella ocasión y video de su conferencia de prensa).

Este análisis realizado por Democracy Now con destacados juristas este 9 de octubre detalla el alcance y el significado del Nobel de la Paz en su edición del 2026.

La versión en castellano del último informe de esta Comisión de Investigación de Naciones Unidas (junio del 2026) está disponible en este enlace: en el caso de nuestros estimables lectores en Costa Rica, se recomienda transmitir (discretamente) a los actuales jerarcas de la Promotora de Comercio Exterior (PROCOMER) y del Ministerio de Comercio Exterior (COMEX) así como de otras entusiastas entidades costarricenses que fomentan el libre comercio con Israel, lo que plantea el punto 93 (así como a la nueva titular de la diplomacia costarricense, que estrenará sus funciones oficialmente la próxima semana en la Casa Amarilla). La contundencia de la intervención del ex canciller de Costa Rica en el período (2006-2010) pronunciada el pasado 8 de octubre del 2026 en el Salón de Expresidentes de la Asamblea Legislativa (véase video) también puede serles de gran utilidad: dicho sea de paso, se trata de la primera participación en un evento público sobre Gaza de un excanciller costarricense. La totalidad de las exposiciones de este concurrido foro sobre la infancia palestina en Gaza al que participó el excanciller costarricense en la Asamblea Legislativa, está disponible en este enlace.

Siempre en relación con Costa Rica, este oficio de Casa Presidencial en Costa Rica  de finales enero del 2026  en respuesta a un ciudadano costarricense, debería plantear algunas interrogantes muy válidas sobre el conocimiento (bastante relativo en nuestra opinión) que se tiene sobre el alcance exacto de las obligaciones internacionales de Costa Rica (véase documento).

Es de notar que el otorgamiento del Nobel de la Paz se da en plena escalada de Estados Unidos contra la Corte Penal Internacional (CPI) que integró Navi Pillay en el período (2003-2012): ya no se trata de sanciones contra su personal, en particular contra su fiscal y sus jueces como personas, sino ahora contra la CPI como institución (véase comunicado oficial de Estados Unidos del 9 de octubre respondido el mismo día por comunicado oficial de la CPI así como este video con las declaraciones de la presidenta de la CPI denunciando esta nueva insólita iniciativa del actual ocupante de la Casa Blanca). Nótese la cercanía de la fecha escogida con respecto al 7 de octubre, una cercanía similar al supuesto «Plan de Paz» en Gaza del 2025, con un ultimátum para firmarlo al Hamás por parte de Estados Unidos fijado al 3 de octubre del 2025.

Más allá de las diversas iniciativas de Estados Unidos para intentar desviar la atención sobre Gaza, en particular de cara al pasado 7 de octubre, este otro reportaje de la misma prensa israelí publicado en el The Times of Israel revela cosas de una persona muy cercana al Primer Ministro el 7 de octubre del 2023 y que ha decidido finalmente salir de su silencio (véase enlace).

El último informe de Naciones Unidas sobre la situación en Gaza al 6 de octubre del 2026 está disponible en este enlace, y se recomienda su lectura completa: en las cifras consignadas de personas fallecidas de 74.032 personas, se contabilizan 21.283 niños y 10.983 mujeres así como 5.100 adultos mayores. No está de más recordar que las autoridades sanitarias de Gaza únicamente registran cuerpos identificados, por lo que la cifra de víctimas mortales es mucho mayor al yacer bajo escombros de inmuebles bombardeados una cantidad desconocida de cuerpos sin vida. Se puede útilmente completar la lectura del informe anterior con la del informe de lo que ha ocurrido en los demás territorios palestinos ocupados (al 2 de octubre) en los que la arremetida de colonos contra familias palestinas en Cisjordania sigue su curso, así como la demolición acelerada de casas en Jerusalén Oriental (véase informe).

Con respecto a la salud mental en Israel, este reportaje de la televisión francesa refiere a una cifra que oscila entre 50.000-70.000 reservistas y militares en Israel, que sufren del Síndrome Post Traumático (véase enlace) al regresar de Gaza, con muchos de ellos que terminan por suicidarse, dado el tipo de instrucciones de sus superiores que debieron acatar durante los días que portaron el uniforme en Gaza.

Los verdaderos «mitos» de la narrativa oficial israelí que se van desvaneciendo con el paso del tiempo

Como parte de la narrativa oficial israelí, a tres años del 7 de octubre del 2023 se confirma lo que tempranamente muchos observadores y analistas militares advirtieron: ninguna operación militar israelí masiva en Gaza, por más violenta sea, puede pretender «erradicar» al Hamás, cuyos combatientes se renuevan, así como sus liderazgos. El nivel de violencia ejercido por Israel en Gaza es tal que el Hamás ha logrado reclutar a jóvenes también en Cisjordania en los últimos años, territorio palestino en el que su influencia política era mucho menor antes del 7 de octubre del 2023.

El otro gran «mito» consistió en hacer creer desde la misma tarde/noche del 7 de octubre a la opinión pública israelí y mundial que estas operaciones militares permitirían «liberar a los rehenes«: todos los rehenes liberados por el Hamás lo fueron luego de pactarse un acuerdo negociado entre Israel y el Hamás. Tres de ellos que lograron burlar la vigilancia de sus custodios fueron ultimados en diciembre del 2023 (véase nota de CNN) por… el mismo ejército israelí, pese a portar una bandera blanca e inscripciones en hebreo en sus camisetas. Este triste episodio reveló el tipo de instrucciones recibidas por los militares israelíes enviados a Gaza: «dispara a matar primero«.

Pero uno de los mayores mitos mantenidos por el aparato oficial de comunicación israelí en estos tres años, entre otros más, es el haber presentado el ataque del 7 de octubre del 2023 como un ataque que tomó completamente por sorpresa a las máximas autoridades israelíes: revelaciones hechas por Haaretz el 8 de septiembre (véase enlace) en Israel obligaron al Primer Ministro a volar urgentemente a Emiratos Árabes Unidos para pedirle a su máxima autoridad que niegue lo revelado por Haaretz (véase enlace a nota de prensa del mismo medio israelí), días después de anunciar que llevaría a los periodistas israelíes responsables de esta filtración ante la justicia israelí (véase nota de la BBC). La técnica, que consiste en intimidar a periodistas de investigación israelíes también se aplicó a los directores del documental «Naza» presentado durante la Bienal de Venezia del 2026, y que provocó una larga ovación de los presentes (véase nota de RSF al respecto): este documental no solamente atemoriza a círculos políticos y militares en Israel, como bien lo apunta desde el mismo titular este artículo publicado en Magazine+972 en Israel. Por cierto, siempre para nuestros estimables lectores de Costa Rica, el estreno de este documental previsto para este 10 de octubre en la capital costarricense fue sorpresivamente cancelado, sin explicación alguna por una sala de cine costarricense (véase nota del Semanario Universidad).

Con respecto a lo indicado en este artículo del Wall Street Journal sobre otra advertencia recibida por la oficina del Primer Ministro israelí días antes del 7 de octubre, esta vez por parte de los servicios de inteligencia de Egipto (véase artículo), al parecer enjuiciar desde Israel a periodistas de investigación ante tribunales norteamericanos resulta más complejo que ante la justicia israelí.

Estas y muchas otras revelaciones hacen ver que la oficina del primer ministro ignoró un sinnúmero de advertencias semanas y días antes del 7 de octubre del 2023: dicho en otras palabras, la máxima autoridad en Israel estaba al tanto de los planes de ataque del Hamás y sabía que se daría en los primeros días del mes de octubre del 2023. Este muy completo reportaje difundido en Francia (véase enlace a versión ampliada) en días recientes revela que el apoyo económico al Hamás por parte de Catar desde el 2018 formaba parte de una estrategia asumida por parte del actual Primer Ministro israelí.

Estas revelaciones explican en gran parte los pretextos a los que, tanto el actual primer ministro como su coalición extremista en la Knesset, han recurrido para evitar a toda costa la creación de una comisión de investigación independiente en Israel que examine las circunstancias exactas en las que tuvo lugar el ataque del Hamás y las responsabilidades en el seno de los altos mandos israelíes por lo sucedido el 7 de octubre del 2023.

La irresponsabilidad de los estrategas de la oficina del primer ministro es aún mayor si se considera que:

– el festival Nova de música en la que perdieron la vida la mayoría de las muy jóvenes víctimas israelíes el 7 de octubre del 2023, se realizó en Israel a escasos kilómetros de la frontera con Gaza, y que;

– los batallones de soldados israelíes usualmente vigilando la frontera con Gaza fueron semanas antes, trasladados a Cisjordania.

Al respecto, quisiéramos creer que el profundo dolor que ha embargado a muchas familias en Israel desde el 7 de octubre del 2023 no los alejará de la rendición de cuentas al que deben someterse sus actuales autoridades y de la exigencia de justicia ante semejante irresponsabilidad.

A modo de conclusión

Cada víctima palestina que sigue cayendo cada semana en Gaza, pero también en Cisjordania, o que queda gravemente herida, es un proyecto de vida que se trunca, aunado a un profundo dolor que embarga a todos sus familiares. Una niñez que sufre amputaciones en Gaza (con la tasa más alta registrada en el mundo), obligada a vivir bajo carpas de fortuna desde hace tres años, padeciendo de malnutrición severa y con poco acceso a servicios de salud, reúne a muchos otros proyectos en la vida de un ser humano que se ven dramáticamente alterados. Pese a la obviedad de las afirmaciones anteriores, no se logró mayormente reflejar el indecible drama al que Israel somete la población palestina y que se ha repetido una y otra vez desde hace tres años, en las páginas y en los sitios de los principales medios de prensa internacionales y nacionales en su edición del pasado 7 de octubre.

Más allá de esta consternante realidad en materia de cobertura periodística, de la que esperemos tomen conciencia nuestros estimables lectores, los activistas y defensores de Palestina y muchas otras entidades abocadas a la defensa de la justicia y del derecho internacional saben que la desesperada arremetida contra la justicia penal internacional de La Haya por parte de Estados Unidos persigue un solo y único objetivo: garantizar la impunidad de los dirigentes de Israel y la ausencia de justicia para las víctimas palestinas.

Sobre el derecho a mirar, la responsabilidad de mostrar y el peligro de silenciar

Carta abierta de la Asociación de Cineastas de No Ficción ante el retiro de la película Naza de la cartelera de una sala en Costa Rica

La Asociación de Cineastas de No Ficción envió a SURCOS una carta abierta, fechada el jueves 8 de octubre de 2026, dirigida a quienes proyectan cine en Costa Rica. La carta se refiere a la película Naza, de Yuval Abraham y Rachel Szor.

La distribuidora costarricense Pacifica Grey trajo al país esta película, recién premiada en el Festival de Venecia, que aborda el genocidio perpetrado por Israel contra el pueblo palestino. Su estreno está previsto para el sábado 10 de octubre en distintas salas comerciales de la Gran Área Metropolitana (GAM), que inicialmente incluían Cinema San Pedro, en el Mall San Pedro. Según la información enviada a SURCOS, el 8 de octubre la junta directiva de ese cine decidió retirar la película de su programación sin dar mayores explicaciones. Las proyecciones se mantienen en Studio Cinemas y en CCM Plaza Mayor y San Ramón.

A continuación, la carta completa:

Carta abierta a quienes proyectan cine en Costa Rica:

Hay películas que nos permiten descansar del mundo y otras que nos obligan a regresar a él. Películas que nos enseñan a dialogar con el paisaje que hay detrás de esa ventana que es la pantalla. El documental nos enfrenta con aquello que es incómodo saber, nos acerca a vidas invisibilizadas por quienes tienen más poder y nos recuerda que detrás de cada cifra, frontera y discurso, hay seres humanos, familias, territorios y futuros posibles.

Naza es una de esas películas. A través de testimonios de soldados y agentes de inteligencia israelíes, sus directores, Yuval Abraham y Rachel Szor, investigan los mecanismos detrás del asesinato masivo de civiles en Gaza como parte del genocidio en contra del pueblo palestino. Naza constituye un esfuerzo valiente por desplazar las fronteras de lo que puede ser visto, dicho y comprendido, oponerse a la normalización de la violencia más desgarradora y advertirnos sobre el desarrollo de tecnologías que buscan aplicarse contra la disidencia en el mundo entero.

La mayoría de las salas en Costa Rica han impedido explícitamente la proyección de esta película. Como Asociación de Cineastas de No Ficción, expresamos nuestro profundo rechazo a estos mecanismos de censura y a cualquier decisión que, bajo presiones políticas, económicas o ideológicas, impida que una obra como esta llegue al encuentro con su público.

No creemos que las películas poseen la verdad absoluta, pero creemos que ninguna sociedad puede acercarse a la verdad si se le niega la posibilidad de mirar, preguntar, contrastar y escuchar. El ejercicio de la razón exige también el ejercicio de la imaginación y comprender el mundo requiere acercarnos a quienes lo padecen. El pensamiento crítico no puede existir allí donde las imágenes dolorosas e incómodas son apartadas antes de que podamos interrogarlas.

Exhibidores: no permitan que sus salas se conviertan en fronteras para el pensamiento. No sean cómplices con el borrado de una tragedia humana. La historia recordará a quienes, teniendo la oportunidad, no quisieron mostrarla. Este es su momento de elegir el cuidado de nuestra humanidad compartida. El cuidado que abre puertas, que sostiene la posibilidad de escucharnos y que comprende que mirar de frente la injusticia y el sufrimiento de otros es una de las condiciones para no volvernos indiferentes.

Que Naza pueda ser vista. Que el público en Costa Rica tenga la oportunidad de encontrarse con ella y construir su propio juicio. Que ninguna presión convierta nuestras salas en espacios donde la realidad deba pedir permiso para aparecer.

El cine no puede detener las guerras, pero puede impedir que nos acostumbremos a ellas. Puede interrumpir la indiferencia y devolverle rostros a quienes la violencia reduce a cifras. Puede recordarnos que todavía somos capaces de mirar al otro con toda su humanidad.

El silencio es cómplice de la crueldad y amenaza con ocuparlo todo. Proyectar una película no es una opción: es una responsabilidad histórica ineludible.

Atentamente,
Asociación de Cineastas de No Ficción

Puede descargar la carta original desde SURCOS:
https://surcosdigital.com/wp-content/uploads/2026/10/SOBRE_LA_CENSURA_DE_NAZA._CARTA_ABIERTA_ASOCIACION_DE_CINEASTAS_DE_NO_FICCION.pdf

Martín Gak dictará conferencia virtual sobre la vida después Gaza

Este jueves 24 de setiembre, a las 10:30 a. m., el filósofo, periodista y analista internacional Martín Gak impartirá la conferencia magistral virtual «Solitaria, pobre, horrenda, brutal y corta. La vida después Gaza».

La actividad es organizada por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica (UCR), en el marco de las Jornadas de Investigación, Acción Social y Docencia de setiembre de 2026.

Participará como comentarista Wajiha Sasa Marín, cónsul honoraria del Estado de Palestina en Costa Rica, y moderará Isabel Avendaño Flores, decana de la Facultad de Ciencias Sociales.

La conferencia se transmitirá en vivo por el canal de YouTube WebTVUCR y por la página de Facebook FCSUCR.

80 años del juicio de Núremberg

José Manuel Arroyo Gutiérrez

Entre el 20 de noviembre de 1945 y el 1º de octubre de 1946, en la ciudad de Núremberg, Alemania, se llevó a cabo el proceso judicial más relevante del siglo XX. Por vez primera en la Historia, se sentó en el banquillo de los acusados a jerarcas de un Estado, por sus conductas individuales en el contexto de la Segunda Guerra Mundial.

Esta empresa judicial no estuvo exenta de dificultades y cuestionamientos. Hubo que improvisarlo prácticamente todo. Por medio de los llamados Acuerdos de Londres (agosto de 1945) fue preciso redactar un Estatuto rector; constituir el Tribunal Militar Internacional que se encargaría del juzgamiento; designar a los cuatro jueces titulares y sus respectivos suplentes, uno por cada una de las potencias vencedoras (Gran Bretaña, los Estados Unidos de América, la Unión Soviética y Francia); se estableció asimismo el sistema procesal a emplear (acusatorio anglosajón); se definieron cuatro figuras penales a aplicar: Plan Concreto o Conspiración para la Guerra, Crímenes contra la Paz, Crímenes de Guerra y Crímenes contra la humanidad, y por último se levantó la lista de líderes del nacional-socialismo capturados, donde figuraron militares, ideólogos, jefes claves del Partido y del Estado, ejecutores responsables de programas de exterminio, e incluso diplomáticos y economistas con responsabilidades especiales. Por último se enlistaron también las organizaciones, entidades estatales, de seguridad y militares que debían rendir cuentas.

El juicio duró aproximadamente un año. En total se celebraron 403 audiencias, se incorporaron más de 4.000 documentos (informes, actas, memorandos, fotografías y documentales cinematográficos), se escuchó a 33 testigos de la acusación y a 61 de la defensa, y 19 de los acusados decidieron declarar sobre los cargos que soportaban.

En las etapas previas al inicio del Juicio, hubo cuestionamientos que superar. El primero consistió en la pertinencia de llevar a cabo un proceso penal formal. Se discutió por parte de los Aliados vencedores si simplemente se debía identificar e interrogar a los acusados para de inmediato fusilarlos o ahorcarlos, conforme los protocolos tradicionales militares y de guerra; o bien, se conducía el juicio formal, conforme principios y normas del debido proceso legal. Esta segunda tesis fue la que finalmente se impuso por insistencia de la delegación soviética y aceptación final de las otras potencias aliadas.

Otro cuestionamiento que hubo que superar, resuelto de hecho, fue de orden ético. Se cuestionaba si el bando vencedor tenía autoridad moral para juzgar a los vencidos, dado que se habían perpetrado abusos y crímenes de guerra por parte de los Aliados, tanto como por parte de los nazis. Se cuestionaba la presencia de la Unión Soviética en el tribunal juzgador, cuando en su momento había firmado un Pacto de No-agresión con Hitler y había participado en el hecho generador de la guerra al repartirse el territorio de Polonia con Hitler. Se acusaba a los soviéticos también de haber perpetrado la matanza de quince mil oficiales polacos detenidos en la localidad de Katyn. Y se señalaba que el juez titular soviético (Nikitchenko) había fungido como juez en las parodias judiciales mediante las cuales Stalin llevó a cabo las purgas de sus oponentes internos. A los Aliados se les reclamaba el haber tolerado los avances de Hitler antes de iniciarse la guerra, además de haber bombardeado ciudades indefensas, como Dresde, en las que murieron miles de civiles, amén de los entonces recientes lanzamientos de bombas atómicas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, con cientos de miles de víctimas, también civiles.

Estas importantes objeciones fueron contestadas argumentándose que la Alemania nazi fue, sin duda alguna, la responsable del inicio y desarrollo del conflicto bélico, en especial por las agresiones militares para invadir y anexarse territorios extranjeros. Además, no podían compararse moralmente, las campañas deliberadas de odio racial y exterminio contra poblaciones enteras, como la judía, la gitana, los eslavos y las minorías identitarias, con las acciones propias de la guerra como bombardeos y estrategias militares defensivas. Por último, se alegó que no era admisible dejar en impunidad las atrocidades cometidas por el nacionalsocialismo alemán, debiéndose pedir cuentas y sentar responsabilidades por los crímenes contra la humanidad. Se trataba en consecuencia de una reivindicación ética, espiritual y pedagógica para que lo ocurrido no volviera a suceder. En resumen, había que sentar un precedente y al menos prevenir a futuro situaciones semejantes.

El último gran cuestionamiento fue de naturaleza jurídica. Al tenerse que improvisar prácticamente todo, se pusieron en entredicho los principios rectores del derecho procesal penal moderno. Empezando por la creación de un Tribunal Militar Internacional ad-hoc, para el caso de Núremberg, y en contradicción con el principio de juez previo o juez natural. De igual manera se tuvieron que confeccionar las figuras penales contra el mandato clásico de Nullum crimen sine lege, y por supuesto, prever las penas a contrapelo del presupuesto Nulla poena sine lege. Es decir, se percibía un quebranto del principio de legalidad en su conjunto y todo parecía contradecir la prohibición de la aplicación retroactiva de la ley penal.

La respuesta a estas cuestiones capitales se levantó con bastante solvencia. Se alegó que se procuraba conducir un juicio reglado, conforme los principios del debido proceso con el propósito de responder con legalidad a quienes se habían comportado con brutal arbitrariedad. Se trataba también esclarecer los hechos para que luego no fueran a minimizarse o negarse del todo. Se contestó la crítica de violación al principio de legalidad argumentándose que sí existía normativa internacional previa que condenaba las principales acciones emprendidas por la Alemania nacionalsocialista, tales como el Convenio de la Haya (1899) para la solución arbitrada de los conflictos; el Tratado de Versalles (1919) que creó la Sociedad de Naciones; la VI Conferencia Panamericana (1928) en la que se califica la guerra de agresión como un crimen contra la especie humana; el Tratado General de Renuncia a la Guerra o Pacto de París (1928) en el que se reiteraba el peligro mortal de una nueva conflagración mundial. En la mayoría de estos acuerdos internacionales participó y se comprometió Alemania, razón por la cual podía pedírsele cuentas por lo ocurrido.

La defensa de los acusados esgrimió argumentos de distinta índole: ninguno de los imputados aceptó su culpa; ninguno aceptó haber conocido los crímenes atroces –sobre todo matanzas masivas en centros de exterminio-; y por el contrario alegaron haber actuado siempre por honor y lealtad al pueblo alemán y su Führer; incluso alegaron haberlo hecho por Dios y por amor a la Patria. Desde una perspectiva más técnica, algunos de ellos intentaron defenderse alegando que estaban amparados a una especie de “legítima defensa putativa” por cumplirse los supuestos de esta causa justificante, a saber, el haber respondido a agresiones previas; o bien alegaron haber actuado sólo por órdenes superiores, lo que conformaba la “obediencia debida” puesto que estaban sometidos a enormes presiones y hubiera sido mucho peor desobedecer y arrastrar a sus tropas y a sí mismo a disciplinas letales. Un último argumento defensivo esgrimió razones de “seguridad militar”, tratando de explicar que los grupos operativos móviles (Einsatzgruppen), verdaderos comandos de exterminio, lo que hicieron en la retaguardia, conforme el ejército alemán avanzaba, fue eliminar todo riesgo de revuelta, razón por la cual fue necesario acabar con judíos, comunistas, eslavos y otros.

En sentencia todas estas argumentaciones fueron rechazadas. Destaca el establecimiento de las responsabilidades individuales de cada acusado, así como la inadmisión de la supuesta “obediencia debida” en vista de que los hechos consumados fueron gravísimos, todos los acusados conocían y querían voluntariamente participar de ellos, y en ningún caso podía aceptarse una excusa exculpatoria.

La sentencia condenó a 12 acusados a la pena de muerte (Göring, Ribbentrop, Keitel, Kaltenbrunner, Rosenberg, Streicher, Jodl, Frank, Frick, Sauckel, Seyss-Inquart y Bormann en ausencia). Se pronunciaron 3 cadenas perpetuas (Hess, Funk y Raeder). Además, sobre 4 imputados recayeron condenas de prisión prolongadas entre diez y veinte años (Speer, Von Schirach, Von Neurath y Dönitz). Por último, el Tribunal absolvió a 3 acusados (Schacht; Von Papen y Fritzch).

El Juicio de Núremberg terminó siendo reconocido como un formidable precedente en el campo de la legalidad internacional. Voces autorizadas como la de René Cassin, se refirieron a él como un evento que “arrojó luz incuestionable sobre el acontecimiento bélico”. Se reconoció también que se había constituido un proceso al que se llamó “la condena de la memoria” porque serviría para no olvidar lo sucedido en materia de crímenes contra la humanidad.

A partir de su realización, se desencadenaron otros procesos y otras instituciones que conforman hoy el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, así como los Institutos, Sistemas Regionales y Tribunales Internacionales en esta materia: (a) durante y después del Juicio de Núremberg se llevaron a cabo otros juicio en Alemania y en las zonas de ocupación; se juzgó a generales y otros militares, a miembros de los cuerpos de seguridad, a profesionales como médicos, abogados, administradores, economistas, funcionarios de campos de concentración y exterminio. Miles de personas fueron acusadas (5006), cientos condenadas a pena de muerte (794) de las cuales fueron efectivamente ejecutadas 486. En diciembre de 1945 con la Ley No. 10 del Consejo de Control, los Aliados crearon una base jurídica estandarizada para el procesamiento de los crímenes de guerra en las respectivas zonas de ocupación que de base para los posteriores juicios al de Núremberg; (b) Incluso se llegó a juzgar a líderes nazis que habían declarado como testigos en el proceso principal de Núremberg (Ohlendorf, Höss, Wisliceny) sobre los que recayeron posteriormente sentencias de muerte; (c) El proceso de Núremberg sirvió también de modelo y heredó pautas procesales y principios normativos que guiaron la realización de muchos juicios posteriores, así como inspiró la normativa internacional emitida a partir de 1946 en el seno de la Organización de Naciones Unidas (UNO); (d) Por ejemplo, la Resolución de 11 de diciembre de 1946 de la ONU confirmando los principios del derecho internacional reconocidos por el Estatuto del Tribunal de Núremberg y por la sentencia de ese Tribunal; (e) En Noviembre de 1947 se crea una Comisión especializada en Derecho Internacional de la ONU. (f) El 9 de diciembre de 1948 se produce la adopción por parte de la Asamblea General de la ONU de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio; (g) el 10 de diciembre de 1948, en París, la Asamblea General de las Naciones Unidas, mediante Resolución 217 A (III), adoptó la Declaración Universal de los Derechos Humanos; (h) el 26 de noviembre de 1968 la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó la Convención sobre la Imprescriptibilidad de los Crímenes de Lesa Humanidad (con particular mención al delito de Genocidio); (i) se crearon dos tribunales internacionales en La Haya para conocer los crímenes en la antigua Yugoslavia (TPIY), 1993-2017 y el Tribunal de Arusha, Tanzania (TPIR), 1994-2015. (j) En 1998, con el Tratado de Roma, se adoptó en principio la creación de un Tribunal Penal Internacional que comenzó a funcionar en el 2002. Los Estados Unidos de América y otras potencias se abstuvieron de apoyar su creación y, aun así, comenzó a funcionar en el 2002.

Este artículo ha sido escrito entre junio y setiembre de 2026, tiempos en que el Derecho Internacional y la Doctrina de los Derechos Humanos están siendo sometidos a prueba como nunca antes. Se vive un auge de la extrema derecha en Europa y América, una mezcla de neo-fascismo y anarco-neoliberalismos que controla gobiernos otrora democrático-liberales. Una potencia mundial, los Estados Unidos de América, inicia impunemente guerras de agresión como la de Irán; otra potencia, la Rusia de Putin, invade a Ucrania y sostiene una guerra de invasión que lleva años; el Estado de Israel sostiene una acción de exterminio genocida contra el pueblo palestino; de nuevo los Estados Unidos fulmina lanchas en altamar con el pretexto de combatir el narcotráfico e invade y secuestra a un jefe de otro Estado como ha sido en el caso de Venezuela. Hay alarmas de claros genocidios en países africanos como Sudán y el Congo, donde conflictos internos están provocando el exterminio de etnias minoritarias o en desventaja armada. Entretanto, las más importantes instituciones internacionales, llámense ONU o Corte Penal Internacional, nacidas para que este tipo de barbaries no se volvieran a repetir después de lo ocurrido en la Segunda Guerra Mundial, exhiben su debilidad, incapaces de ir más allá de gestos y discursos de condena, absolutamente incapaces de hacer valer el derecho internacional vigente.

El paisaje mundial es así, por completo desolador. Cuesta creer que la memoria humana sea tan frágil, impotente para imponer la razón, el derecho y la justicia por encima de la fuerza bruta. Resulta paradójico que una potencia como USA, ayer artífice del Juicio de Núremberg, en el que pugnó por introducir el delito de Conspiración para Guerra como esencial en todo el proceso, sea hoy una nación que propicia precisamente las guerras de agresión e invasión en distintas partes del mundo.

Pero aquí hemos de estar, una vez más, recordando lo que el lado positivo de esta misma humanidad ha sido capaz de responsabilizar y construir, juzgar los crímenes más atroces, apostar por el Derecho Internacional, la defensa y garantía de los Derechos Humanos y las instituciones que las respalden. Aquí estaremos para que no se extinga la memoria y para no perder el sueño de una especie, supuestamente racional, habitando un mundo donde la ambición, el egoísmo, el odio, la mentira y la agresión, cedan ante el respeto a la dignidad de cada persona por el sólo hecho de serlo, la solidaridad y empatía para los más débiles, la conciencia de que la deshumanización de un solo individuo es la deshumanización de todos, y para que, en fin, se hagan valer los derechos fundamentales de todas y todos, a pesar de las diferencias y las disidencias.

La Voz de Hind Rajab – en Cine Magaly

La película La Voz de Hind Rajab, ganadora de varios premios internacionales, se presenta en Costa Rica por vez primera a partir del 5 de junio del 2026 en el Cine Magaly (enlace al anuncio del Cine Magaly).

En este video se aprecia la larga ovación vivida durante la presentación de esta conmovedora película durante el Festival de Venecia. Invitamos también a ver esta nota de prensa).

Este enlace ofrece el detalle del asesinato de esta niña palestina ocurrido el 29 de enero del 2024 en Gaza. La información permite entender mucho mejor las razones por las que esta película ha conmovido a tantos públicos tan diversos en el mundo.

Israel contra Gaza: La brutalidad como política

José A. Amesty Rivera

Desde hace años, Gaza vive bajo castigo permanente, pero después de octubre de 2023 la situación entró en otro nivel de destrucción y crueldad. Lo que el mundo ha visto desde entonces no es solamente una guerra, porque una guerra supone al menos algún límite, alguna regla mínima, algún reconocimiento de la vida humana. Lo que ocurre en Gaza es otra cosa, una operación de devastación contra una población atrapada, cercada y bombardeada sin descanso. Millones de personas viven encerradas en una franja pequeña, sin posibilidad de escapar, mientras aviones, drones y tanques convierten barrios enteros en montañas de cemento roto y cuerpos enterrados.

Lo más duro no es solamente la cantidad de muertos, sino la manera como se ha normalizado el sufrimiento palestino. Las imágenes de niños sin piernas, madres cargando cadáveres envueltos en sábanas, hospitales convertidos en ruinas y personas buscando comida entre escombros aparecen todos los días en redes y noticieros, pero gran parte de los gobiernos occidentales sigue actuando como si nada grave estuviera pasando. EEUU continúa enviando armas y dinero, mientras la Unión Europea habla de “derecho a defenderse”, aunque las víctimas principales sean civiles desarmados.

La relatora especial de Naciones Unidas, Francesca Albanese, afirmó que existen razones suficientes para hablar de actos de genocidio en Gaza y denunció que el objetivo parece ser destruir las condiciones de vida del pueblo palestino. Su informe describe bombardeos masivos sobre zonas civiles, desplazamientos forzados, hambre provocada y destrucción sistemática de hospitales, escuelas y sistemas de agua. La propia ONU señaló que Gaza se convirtió en “el primer genocidio transmitido en directo”.

Uno de los casos que más indignó al mundo fue el de Hind Rajab, una niña palestina de seis años que quedó atrapada dentro de un carro rodeada por los cadáveres de su familia. Durante horas pidió ayuda por teléfono a los rescatistas de la Media Luna Roja. La niña lloraba, decía que tenía miedo y preguntaba cuándo llegarían a salvarla. La ambulancia enviada para rescatarla también fue atacada. Días después encontraron el cuerpo de Hind junto al de los paramédicos. El horror de ese caso mostró algo terrible, en Gaza ni siquiera los niños pequeños logran escapar de la violencia.

Otro símbolo de la destrucción fue el hospital Al Shifa, el más importante de Gaza. Las fuerzas israelíes lo rodearon durante días, atacaron el lugar y dejaron fuera de funcionamiento áreas vitales para atender heridos y enfermos. Médicos denunciaron que bebés prematuros murieron porque se quedaron sin electricidad y sin incubadoras. Organismos internacionales advirtieron que destruir hospitales en medio de una emergencia humanitaria equivalía a condenar a miles de personas.

Los ataques contra personal médico y humanitario también se volvieron constantes. Informes denunciaron la desaparición y tortura de médicos palestinos detenidos por Israel. En otro hecho espantoso, trabajadores de rescate y paramédicos fueron encontrados en una fosa común, varios con señales de disparos y manos atadas. La guerra dejó de distinguir entre combatientes y civiles hace mucho tiempo, porque el castigo parece dirigido contra toda la población palestina.

En Gaza también se utiliza el hambre como arma. Israel ha bloqueado alimentos, combustible y medicinas, mientras millones de personas sobreviven apenas con algo de pan, agua sucia o ayuda humanitaria insuficiente. Organizaciones internacionales denunciaron que familias enteras pasaban días sin comer y que niños comenzaban a morir por desnutrición. La destrucción de panaderías, mercados, granjas y sistemas de agua agravó todavía más la situación. La ONU advirtió que esas medidas mostraban intención de destruir a la población mediante condiciones imposibles para vivir.

Todo esto ocurre frente a un mundo que parece acostumbrarse lentamente al horror. Renán Vega Cantor lo define como la normalización de la crueldad. Antes los imperios intentaban ocultar sus crímenes o maquillarlos. Ahora muchos dirigentes israelíes hablan públicamente de expulsar palestinos, borrar ciudades completas o impedir el ingreso de alimentos. Y lo hacen sin miedo, porque saben que cuentan con respaldo político y militar de las grandes potencias.

El problema no comenzó en 2023. Palestina lleva décadas viviendo ocupación, despojo y apartheid. Los asentamientos israelíes crecieron sobre tierras palestinas, las familias fueron expulsadas de sus casas y la población quedó fragmentada por muros, retenes militares y leyes discriminatorias.

Diversos organismos internacionales denunciaron desde hace años que existe un sistema de segregación contra los palestinos. Lo que pasa hoy en Gaza es la expresión más brutal de una política larga de ocupación y castigo.

Desde América Latina, todo esto recuerda demasiadas cosas. Recuerda pueblos arrasados en Guatemala, dictaduras apoyadas por Washington, desapariciones forzadas y masacres justificadas en nombre de la seguridad nacional. También recuerda cómo los medios poderosos llamaban “terroristas” a quienes resistían invasiones, dictaduras o despojos. Por eso mucha gente en esta parte del mundo mira hacia Palestina y reconoce una historia conocida, la de un pueblo pobre enfrentando una maquinaria militar gigantesca respaldada por los poderosos de siempre.

Lo más grave es que el sufrimiento palestino parece valer menos para Occidente. Si miles de niños europeos murieran bajo bombas durante meses, el escándalo mundial sería inmediato. Pero cuando las víctimas son árabes, musulmanes y pobres, muchos gobiernos hablan solamente de “conflicto” o “daños colaterales”. Esa doble moral deja al descubierto el racismo profundo que todavía marca la política internacional.

Israel ha convertido a Gaza en un territorio donde la vida humana parece no tener ningún valor. Escuelas bombardeadas, periodistas asesinados, familias completas desaparecidas, hospitales destruidos y personas obligadas a huir una y otra vez hacia supuestas “zonas seguras” que también terminan atacadas. La relatora Francesca Albanese advirtió que cuando el mundo comprenda completamente lo que ocurre en Gaza, probablemente sentirá vergüenza por no haber detenido antes tanta destrucción.

A pesar de todo, el pueblo palestino sigue resistiendo. Y esa resistencia explica también el nivel de violencia desatado contra Gaza. Porque Palestina representa algo que incomoda profundamente al poder mundial, un pueblo que se niega a desaparecer, aunque le destruyan las casas, los hospitales y hasta los cementerios. Cada familia que vuelve a levantar una carpa sobre las ruinas, cada médico que sigue operando sin luz, cada periodista que continúa grabando mientras caen bombas alrededor, demuestra que incluso bajo el horror más grande todavía existe dignidad humana.

Gaza ya quedó marcada como una de las grandes vergüenzas de nuestro tiempo. El mundo entero ve la destrucción en vivo, escucha las denuncias, observa a niños pedir ayuda bajo los escombros y aun así las bombas siguieron cayendo. Dentro de muchos años, cuando se estudie este período de la historia, probablemente la pregunta más dura será cómo fue posible que tantos gobiernos y corporaciones vieran todo esto y decidieran seguir apoyándolo.

Frente Amplio condena el encarcelamiento ilegal de dos activistas de la flotilla Sumud por parte de Israel

Comunicado de la Comisión Política

La humanidad atraviesa un momento de grandes tensiones militares, en el que la impunidad, la ruptura del orden jurídico internacional y la normalización de la crueldad se han convertido en amenazas para la vida de todos los pueblos. Las acciones genocidas del gobierno de Israel contra los pueblos de Palestina y Líbano son un testimonio de cómo la guerra avanza sin consideración alguna por la protección de la vida de personas inocentes, ni de escuelas, hospitales o iglesias.

El pasado jueves 30 de abril, ese gobierno ha atentado nuevamente contra la humanidad al dirigirse también contra activistas humanitarios. La flotilla Global Sumud, que navegaba por aguas internacionales, fue interceptada por las fuerzas militares de Israel, poniendo en riesgo la vida de su tripulación. Posteriormente, los ocupantes de estas embarcaciones han sufrido detenciones que atentan contra acuerdos internacionales que garantizan la paz y las relaciones internacionales basadas en el respeto a los derechos humanos.

El secuestro de este grupo de activistas se suma a los crímenes con los que el gobierno de Israel ha castigado a toda persona que busca tomar acciones contra el genocidio del pueblo palestino. No podemos olvidar que ese mismo gobierno ha asesinado a más de 220 periodistas en Gaza, al tiempo que ha mantenido cierres y prohibiciones absolutas a la entrada de ayuda humanitaria para la población civil bajo asedio.

En medio de esta crisis para la humanidad, nos sumamos a las voces que denuncian la detención ilegal de los activistas Saif Abukeshek, de nacionalidad española, y Thiago Ávila, de origen brasileño. Ambos se encuentran bajo arresto impuesto por tribunales del Estado de Israel, aunque no han garantizado su derecho a una defensa adecuada. Estas personas deben ser inmediatamente liberadas, y sus derechos a la defensa deben ser garantizados plenamente en acuerdo con los estándares internacionales respectivos.

Desde el Frente Amplio, exigimos la protección de la vida de toda la población palestina y el respeto pleno de todos los derechos de las personas activistas. Demandamos, también, la liberación de todos los presos políticos retenidos porel Estado de Israel, el cese inmediato del genocidio contra el pueblo palestino, el respeto irrestricto a sus derechos humanos y la devolución de las tierras que han sido ilegalmente ocupadas.

Guerra y religión en Oriente Medio

Por Arnoldo Mora

Entiendo por “fundamentalismo” el intento ideológico por justificar la irracionalidad debido al abuso del poder, recurriendo a una interpretación suprarracional de la acción humana, con fines éticamente inaceptables en razón de su carácter inhumano, que puede llegar a una dimensión genocida. El recurso a la divinidad o a fuerzas sobrehumanas con el fin de imponer su voluntad de manera brutal, ha sido el recurso al que suelen recurrir los déspotas de todos los tiempos. Pero el fundamentalismo, si bien de origen esencialmente religioso por sus implicaciones metafísicas, se extiende también a otros ámbitos del quehacer humano, como la economía, la tecnología o la cultura; aunque lo más frecuente es el recurso al fundamentalismo religioso para legitimar pretensiones de sojuzgamiento político con fines de explotación de recursos humanos y naturales, o de expansionismo imperial.

Tal es el caso de lo que ahora mismo estamos viendo en la más reciente guerra, la que ha librado el eje Estados Unidos-Israel contra Irán. Los primeros recurren a argumentos religiosos, ya que invocando una supuesta condición de “pueblo escogido” por Dios, les daría un supuesto derecho divino a expandir las fronteras del actual Israel para crear el “Gran Israel”, que iría del Río Éufrates en el Este hasta el Río Nilo en el Oeste. Tal argumentación pseudoteológica se fundaría, según la exégesis bíblica de los sectores fundamentalistas judíos que constituyen la base político- ideológica del régimen de Netanjahu, y los movimientos evangélicos norteamericanos representados en el gobierno de Trump por su Ministro de Guerra y por el embajador en Tel Aviv, en los dos últimos capítulos del libro del Profeta Ezequiel, que anuncia proféticamente el retorno del pueblo de Israel, exiliado en Babilonia, al reino de Judea. Valga la pena enfatizar en que la enseñanza y la valiente actitud asumida por el Papa León XIV expresa la interpretación correcta de los textos proféticos. Demás está insistir en que todos los hombres y mujeres honestos sin distingos de ninguna especie, acuerpen la posición del Sumo Pontífice. Por su parte y contradiciendo esa grotesca interpretación de los sectores fundamentalistas, el propio Talmud concibe al pueblo de Israel, no como un territorio sino como un conjunto de comunidades (“diáspora”) que conviven pacíficamente con las naciones en cuyo seno cohabitan.

Evidentemente la argumentación fundamentalista es deleznable aunque de efectos aterradores en todas las épocas, pero especialmente en la actual, en razón del carácter destructor de toda forma de vida de que está dotado el armamento moderno, debido a su aterrador poder que posee gracias al incremento de los presupuestos multimillonarios destinados al desarrollo científico y tecnológico con fines militares. Recurriendo a los drones y cohetes como armas de guerra e instrumentos para lograr lo que en la estrategia militar se solía llamar ”ablandamiento artillero” , cuyo objetivo es destruir con bombas los puntos estratégicos del enemigo (puentes, carreteras, campamentos, frentes de avanzada, centros de telecomunicación, etc.) y provocar el terror en las filas y la población del enemigo, con el fin de preparar la invasión posterior del grueso de las tropas del ejército de tierra, esta infernal estrategia militar ha servido frecuentemente para aniquilar implacablemente a la población civil desarmada e inerme, compuesta mayoritariamente por niños, mujeres, ancianos y enfermos, lo cual le ha dado un carácter infernal a las guerras modernas. Todas las guerras lo han sido siempre, pero ahora la tecnología las ha hecho monstruosamente deletéreas, hasta el punto de que el recurso al armamento atómico y a la guerra biológica podría poner fin a la especie humana. Eso hace de la guerra un mal en sí, la negación del don más precioso, cuya preservación e incremento es la razón de ser de la ética, como es la vida, no sólo la humana sino en todas sus formas y manifestaciones.

Pero la guerra o el genocidio no son un destino fatal para la humanidad. Como respuesta civilizada a la búsqueda e implementación del poder, el ser humano ha ideado la “política”, es decir, el recurso al discurso, a la palabra persuasiva basada en argumentos racionales, con el fin de provocar consensos en que se funde el ejercicio de la libertad colectiva. De esta manera, los pueblos asumen los desafíos del presente y avizoran horizontes de esperanza hacia el futuro. Para lograr tan nobles objetivos, se han creado instituciones regidas por todo un cuerpo de leyes llamado “derecho internacional” o normas que rigen las relaciones entre naciones; con ello se hace factible que el enfrentamiento dialéctico desemboque en acuerdos políticos. El derecho internacional e instituciones como Naciones Unidas, han sido creados con este objetivo. Cumpliendo estrictamente las normas del derecho internacional bajo la supervisión de organismos supranacionales a fin de cumplir los acuerdos logrados, se alcanzarán los nobles objetivos de la política. El diálogo político que no rehúye el enfrentamiento ideológico, firme pero cortés, hace del otro un interlocutor con derechos y deberes, es decir, una “persona” y no un enemigo a destruir, como en la guerra. Porque quien trata al otro como un ser infrahumano, se deshumaniza él mismo; quien trata al otro como bestia, se convierte en bestia él mismo.

Por desgracia, lo que acabo de decir lo han vivido trágicamente los pueblos de Irán y Palestina, especialmente éste último. Estamos ante la bestialidad pura, todo sustentado cínicamente en argumentos pseudoteológicos; lo cual contradice palmariamente la enseñanza original de los maestros de las que se nutren esas ancestrales tradiciones religiosas. La utopía religiosa por excelencia en las religiones sinaíticas es la paz (shalom). Pero la paz es el fruto del reconocimiento de la dignidad del otro en su condición de desvalido. Nadie como el profeta Jeremías, fundador del nacionalismo judío, lo dijo en estos inequívocos términos: “Dios es la mirada de la viuda, del huérfano y del extranjero”. Y el más grande de los profetas de Israel, Isaías, dijo esta sentencia que nunca como ahora debe aplicarse en este abominable conflicto: “La paz es obra de la justicia”.