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Etiqueta: Idespo-UNA

¿En contra de qué y a favor de qué votó Costa Rica?

Un análisis a partir de encuestas del CIEP-UCR, IDESPO-UNA y Demoscopia permite comprender por qué el enojo social, la inseguridad y la decisión tardía pesaron más que los cuestionamientos éticos en el voto presidencial y legislativo.

SURCOS. El resultado de las recientes elecciones nacionales, que dio el triunfo al Partido Pueblo Soberano en la Presidencia de la República y le otorgó una amplia bancada legislativa, ha generado una pregunta insistente en amplios sectores sociales, académicos y organizativos: ¿cómo es posible que, pese a denuncias éticas graves, cuestionamientos públicos a candidaturas electas, un estilo confrontativo desde el Poder Ejecutivo y afectaciones visibles a instituciones como la Caja Costarricense de Seguro Social, la educación pública y los organismos de seguridad, una mayoría del electorado optara por esa opción política?

Los estudios de opinión elaborados por el Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica (CIEP-UCR), el Instituto de Estudios Sociales en Población de la Universidad Nacional (IDESPO-UNA) y la firma Demoscopia permiten ofrecer algunas explicaciones sólidas, sin recurrir a descalificaciones simplistas del electorado ni a interpretaciones basadas únicamente en impresiones posteriores al resultado.

Prioridades sociales: inseguridad, enojo y costo de vida

Uno de los hallazgos más consistentes en los estudios de Demoscopia y del CIEP es la centralidad de la inseguridad ciudadana, la violencia criminal, la corrupción, el desempleo y el costo de la vida como los principales problemas percibidos por la población. En esas mediciones, temas como salud pública y educación, aunque importantes, no ocuparon los primeros lugares en la agenda inmediata de preocupación ciudadana.

Este orden de prioridades ayuda a comprender que una parte significativa del voto fue emitida a favor de promesas de orden, control y ruptura con lo que se percibe como ineficacia del sistema, y en contra del miedo, el enojo y la frustración acumulada, más que como una adhesión explícita a propuestas orientadas a debilitar derechos sociales.

Decisión tardía y uso de atajos emocionales

Otro elemento clave es el alto nivel de indecisión hasta las últimas semanas, documentado tanto por Demoscopia como por los informes del CIEP publicados en enero. Una proporción relevante del electorado decidió su voto en el tramo final de la campaña, cuando el tiempo para evaluar programas de gobierno, trayectorias personales y consecuencias institucionales es limitado.

En contextos de decisión tardía, las personas tienden a recurrir a atajos cognitivos y emocionales: liderazgo percibido como fuerte, discursos confrontativos, promesas simples, narrativas de castigo a “los de siempre” o identidades políticas definidas más por oposición que por proyectos programáticos. Este fenómeno ayuda a explicar por qué denuncias éticas graves no siempre se traducen en castigo electoral inmediato, especialmente cuando la prioridad está puesta en resolver problemas urgentes.

Seguridad y símbolos de “mano dura”: un refuerzo contextual

En este escenario, es razonable considerar que determinados gestos y anuncios simbólicos asociados al tema de la seguridad hayan reforzado percepciones de autoridad y control. Dado que la inseguridad aparece de forma reiterada como la principal preocupación ciudadana en las encuestas, propuestas divulgadas como la construcción de una megacárcel, así como la visita al país de figuras internacionales asociadas a políticas de “mano dura”, pudieron haber reforzado emocionalmente la idea de orden y firmeza, aun sin que existiera una evaluación detallada de su viabilidad, costos o consecuencias.

Metodológicamente, las encuestas no permiten afirmar una relación causal directa entre estos hechos y el resultado electoral. Sin embargo, en un contexto donde la inseguridad ocupa un lugar central en la agenda ciudadana, estos símbolos pueden actuar como catalizadores que inclinan percepciones y refuerzan decisiones ya frágiles o poco consolidadas.

Cuando la política no se conversa: el peso del silencio social

Un factor menos visible, pero crucial, aparece en los estudios del IDESPO: amplios segmentos de la población hablan poco o nada de política en sus entornos cercanos, ya sea en familia, con amistades o en espacios comunitarios. Este silencio cotidiano limita la posibilidad de procesar colectivamente información compleja, incluidos los cuestionamientos éticos.

Cuando no hay conversación social sostenida, las denuncias tienden a quedar aisladas, fragmentadas o absorbidas por un clima generalizado de desconfianza en la política, donde predomina la idea de que “todos son corruptos”. En ese contexto, lo ético no desaparece, pero pierde fuerza como criterio de decisión, frente a emociones más inmediatas como el miedo, el enojo o la sensación de urgencia.

Normalización del descrédito político

Los estudios del IDESPO y del CIEP muestran también altos niveles de acuerdo con afirmaciones como “la política es corrupta”. Esta percepción generalizada contribuye a que denuncias concretas sean relativizadas o normalizadas. Para una parte del electorado, el dilema no se formula como “quién es éticamente intachable”, sino como “quién puede enfrentar —o al menos confrontar— los problemas que más me afectan”.

¿Votaron entonces contra la CCSS, la educación o la democracia?

Las encuestas no permiten sostener que la mayoría del electorado haya votado explícitamente para debilitar la seguridad social, la educación pública o la división de poderes. Más bien, sugieren que muchas personas votaron priorizando otras urgencias, aun cuando esas decisiones puedan tener consecuencias negativas sobre derechos sociales históricamente conquistados.

La diferencia es fundamental: no se trata necesariamente de un voto de aprobación consciente, sino de un voto condicionado por el miedo, el enojo, la desconfianza y la percepción de crisis.

Desafíos para los movimientos sociales y la ciudadanía

El resultado electoral deja una lección clara: la disputa democrática no se resuelve solo en redes sociales ni en el plano de la denuncia ética. Los movimientos sociales y la ciudadanía organizada enfrentan el reto de reconstruir la conversación política en las comunidades, en los hogares, en los barrios y en los espacios cotidianos donde se forma la conciencia ciudadana.

Escuchar antes de convencer, vincular la ética con experiencias concretas de la vida diaria —salud, seguridad, empleo, educación— y fortalecer la organización territorial aparecen como tareas urgentes. Sin diálogo social sostenido, la ética se diluye; sin trabajo comunitario, el enojo puede ser capitalizado por discursos autoritarios.

Para complementar este análisis le invitamos a leer la nota de este lunes 2 de febrero:
Cuando la ética no circula: indecisión, voto silencioso y silencios cotidianos explican el resultado electoral. https://wp.me/p6rfbZ-y5B

Cuando la ética no circula: indecisión, voto silencioso y silencios cotidianos explican el resultado electoral

La baja conversación política en hogares y comunidades, junto con la decisión tardía del voto y la reserva para declarar preferencias, ayuda a entender por qué denuncias éticas graves no tuvieron peso decisivo en una elección marcada por enojo social y prioridades inmediatas.

SURCOS. El resultado de las recientes elecciones nacionales —victoria presidencial del Partido Pueblo Soberano y la conformación de una bancada legislativa de 31 diputaciones— ha generado perplejidad en amplios sectores sociales, académicos y organizativos. Esto ocurre especialmente al contrastar el desenlace con elementos ampliamente documentados durante la campaña: un estilo confrontativo desde el Poder Ejecutivo, denuncias éticas y legales contra candidaturas ahora electas, ausencia reiterada de la candidata presidencial en debates, y afectaciones visibles a instituciones clave como la CCSS, la educación pública y los cuerpos de seguridad e investigación.

Sin embargo, un análisis cuidadoso de los estudios de opinión pública elaborados por CIEP-UCR, IDESPO-UNA y Demoscopia muestra que el resultado no fue un hecho inexplicable, sino un desenlace coherente con tendencias estructurales que ya estaban presentes antes del día de la votación.

Alta indecisión y decisión tardía: el factor común

Los tres centros coinciden en un elemento central: una proporción muy alta del electorado decidió tarde.
En IDESPO, la indecisión superaba el 50 % en octubre de 2025 y se mantenía cercana al 40 % incluso en enero de 2026.
En Demoscopia (Oráculo IV, enero 2026), más de una quinta parte de las personas consultadas se declaraba aún indecisa, y entre ellas la razón principal era precisa: “me falta información sobre los candidatos”.

El CIEP-UCR, mediante su encuesta panel longitudinal, aporta una clave adicional: la indecisión no solo es alta, sino volátil. En su informe de diciembre de 2025, el CIEP señala que más del 60 % del electorado ha cambiado de partido respecto a elecciones anteriores, confirmando que las preferencias no son estables y que una parte importante del voto se define en las últimas etapas del proceso electoral.

Voto silencioso y reserva: límites de la medición

El informe de IDESPO enero 2026 introduce explícitamente el concepto de “reserva” o “voto silencioso”: personas que prefieren no declarar su opción, ya sea por desconfianza, cansancio o por el carácter secreto del voto.
El CIEP refuerza esta lectura al documentar una pérdida de participantes en el panel, particularmente entre quienes se habían declarado indecisos en rondas previas. Esto no invalida las encuestas, pero sí obliga a leer los resultados con cautela: conforme avanza la campaña, la muestra tiende a concentrar a personas con preferencias más definidas.

En contextos de polarización y confrontación, este fenómeno ayuda a explicar por qué controversias públicas, denuncias éticas o ausencias en debates no necesariamente se traducen en castigo electoral.


La ética no desapareció: dejó de circular

Uno de los interrogantes más reiterados tras la elección ha sido de carácter ético:
¿Cómo es posible que, con tantas denuncias públicas y cuestionamientos graves, determinadas candidaturas resultaran electas?

Los datos del CIEP-UCR permiten ofrecer una respuesta incómoda pero necesaria: la ética pública se conversa poco en la vida cotidiana. En su informe de diciembre de 2025, el CIEP muestra que una proporción significativa de la población afirma que en su hogar nunca o rara vez se conversa sobre política, y solo una minoría señala que estos temas se discuten con frecuencia.

La ética no opera únicamente como información, sino como conversación social. Las denuncias éticas requieren espacios donde puedan ser comprendidas, contrastadas y evaluadas colectivamente. Cuando esos espacios —familias, comunidades, centros de trabajo, organizaciones de base— están debilitados o ausentes, los cuestionamientos éticos no logran transformarse en criterios efectivos de decisión electoral.

En ese vacío conversacional, la información llega fragmentada, muchas veces reducida a titulares, mensajes breves o contenidos descontextualizados en redes sociales. Así, las denuncias pueden ser percibidas como “ruido”, “ataques entre bandos” o “parte del juego político”, especialmente cuando compiten con preocupaciones urgentes como la inseguridad, el empleo, el costo de la vida o el enojo acumulado frente al sistema.

No se trata, entonces, de que la ética haya dejado de importar, sino de que la ética dejó de circular socialmente como referencia compartida. Sin deliberación comunitaria, la ética se vuelve un valor abstracto, desplazado por decisiones rápidas, emocionales o defensivas.


Prioridades ciudadanas: seguridad y economía por encima de lo demás

El CIEP-UCR confirma además que, al preguntar qué temas deberían priorizar las candidaturas para ganar el voto, la seguridad ciudadana aparece muy por encima del resto, seguida por empleo y economía. Salud y educación, aunque relevantes, quedan en un segundo plano para una parte importante del electorado.

Este orden de prioridades ayuda a comprender por qué muchas personas votaron sin otorgar un peso decisivo a las denuncias éticas: no porque las consideren irrelevantes, sino porque no las perciben como el factor más urgente frente a un entorno que sienten inseguro, precario o deteriorado.

Arrastre y concentración del voto legislativo

Demoscopia muestra que, en el voto para diputaciones, el Partido Pueblo Soberano ya aparecía como la fuerza más consolidada mientras la oposición se encontraba fragmentada. En un escenario de indecisión alta y decisión tardía, esta combinación favorece el arrastre presidencial y la concentración del voto legislativo, explicando la conformación de una bancada amplia incluso con candidaturas individualmente cuestionadas.


Más que sorpresa: una advertencia ética y democrática

Lejos de ser una anomalía, el resultado electoral confirma un patrón preocupante: es una democracia donde amplios sectores deciden con información limitada, conversan poco sobre política y necesidades sociales en sus espacios cercanos y priorizan emociones sobre deliberación ética colectiva. Las encuestas no fallaron; advirtieron con suficiente antelación un terreno fértil para este desenlace.


¿Y ahora qué? Líneas de acción para movimientos sociales y ciudadanía

Desde la perspectiva de SURCOS Digital, que recoge y amplifica voces de organizaciones, movimientos y comunidades, el desafío es contundente:

  1. Reconstruir la conversación política en lo cotidiano: familias, barrios, centros de trabajo, iglesias, asociaciones y comunidades rurales.

  2. Escuchar antes de convencer: comprender el enojo, el miedo y las prioridades reales de las personas.

  3. Pedagogía cívica comunitaria: espacios presenciales para hablar de derechos, instituciones, ética pública y consecuencias de las decisiones políticas. No basta con la comunicación digital entre quienes ya piensan igual.

  4. Vocerías cercanas y confiables: liderazgos locales con arraigo comunitario.

  5. Una agenda ética ligada a la vida diaria: salud, educación, seguridad y derechos sociales como puntos de encuentro.

  6. Cuidar el tono y el vínculo: la confrontación permanente profundiza la ruptura y debilita la democracia. La confrontación permanente como estilo comunicativo abona a quienes necesitan ese ambiente árido.

La elección deja una lección fuerte: la ética pública no se defiende solo con denuncias, sino reconstruyendo conciencia y diálogo en las comunidades.

Foto: Encuentro de Confluencia Popular en Barva de Heredia. La conversación política en comunidades y espacios colectivos es clave para la construcción de conciencia ciudadana.

Le invitamos a leer la segunda parte de este análisis de SURCOS:
¿En contra de qué y a favor de qué votó Costa Rica?

Inseguridad, corrupción y economía: principales preocupaciones de la población, según encuesta del IDESPO-UNA

El Informe de Encuesta “Percepción sobre la coyuntura política y el proceso electoral nacional 2026”, elaborado por el Instituto de Estudios Sociales en Población (IDESPO) de la Universidad Nacional, revela que la inseguridad, la corrupción y los problemas económicos son las principales preocupaciones de la población costarricense, en el marco del proceso electoral de 2026.

La encuesta, realizada entre el 16 y el 25 de octubre de 2025 a una muestra de 901 personas, explora percepciones sobre la democracia, las instituciones y las expectativas ciudadanas frente a las elecciones del próximo año.

Preocupaciones centrales y confianza institucional

Según el informe, la seguridad, el crimen y la convivencia son considerados el principal problema nacional (53,5%), seguidos por la gobernanza y la corrupción (26,4%) y los problemas económicos y de empleo (13,6%).
Además, se evidencia una disminución de la confianza en las instituciones, siendo las universidades públicas (7,45) y las empresas privadas (7,04) las mejor valoradas.
En contraste, los partidos políticos (5,0), la Asamblea Legislativa (4,8) y los sindicatos (4,77) son las instituciones que generan menor confianza.

Participación e intención de voto

El estudio muestra que 61% de las personas encuestadas aseguran estar completamente seguras de votar en las elecciones nacionales de 2026, mientras que 6,6% afirma que no lo hará.
La intención de voto refleja una mayoría indecisa (52,4%), y entre quienes ya manifiestan preferencia, el partido Pueblo Soberano, con Laura Fernández, concentra el 28,1% de apoyo, seguido por Álvaro Ramos (Liberación Nacional) con 6,2%, y Ariel Robles (Frente Amplio) con 2,9%.

En el caso de las elecciones legislativas, 46% se declara indeciso, mientras que Pueblo Soberano lidera con 22%, seguido de Liberación Nacional (9,5%) y Progreso Social Democrático (5,6%).

Percepciones sobre el gobierno

El presidente Rodrigo Chaves Robles recibió la calificación más alta dentro del Poder Ejecutivo (7,03), seguido por los ministros de Seguridad (6,37) y de Obras Públicas y Transportes (6,34).
Las áreas mejor evaluadas del gobierno fueron economía (6,74), infraestructura (6,67) y salud (6,42); mientras que las peores calificaciones correspondieron a corrupción (5,84), pobreza (5,68) y seguridad ciudadana (5,26).

Medios y desinformación

La encuesta evidencia cambios en los canales de información electoral: la televisión (59%) y Facebook (58,9%) son los medios más utilizados, seguidos por TikTok (30%), lo que subraya la relevancia de las redes sociales en la formación de opinión pública y los riesgos de desinformación.

Democracia y cultura política

El 96% considera que “votar es un deber cívico” y el 70% cree que la campaña política es “una inversión necesaria para fortalecer la democracia”.
Sin embargo, solo el 45% dice sentirse identificado con un partido político, reflejando un distanciamiento creciente entre la ciudadanía y las estructuras partidarias tradicionales.

El documento completo puede descargarse en el siguiente enlace:
Informe de Encuesta “Percepción sobre la coyuntura política y el proceso electoral nacional 2026” (PDF)

Uno de cada tres homicidios en el mundo ocurrirían en América Latina

  • Conversatorio Geopolítica y crimen organizado a cargo del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo) de la Universidad Nacional (UNA) y el Instituto de Altos Estudios Nacionales de Ecuador.

La arremetida del crimen organizado en la región latinoamericana cobraría la vida de miles de personas, producto de la ampliación de las zonas de influencia de los carteles de la droga, la tecnificación de las operaciones de estos grupos y el aprovechamiento de la ubicación geográfica para acceder a diversos mercados.

Estas fueron las conclusiones más relevantes del conversatorio Geopolítica del crimen organizado, a cargo del programa Umbral Político del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo) de la Universidad Nacional (UNA).

La magnitud es tal que Galo Cruz, decano de la Escuela de Seguridad y Defensa del Instituto de Altos Estudios Nacionales de Ecuador, indicó, con base en estadísticas del Banco Mundial, que uno de cada tres crímenes que se cometerían en el mundo ocurrirían en América Latina. Esto, a pesar de que la región concentra apenas el 9% de la población mundial.

La conjunción de varios factores explicaría este panorama sombrío. Uno de ellos tiene relación con el hecho de que grupos de delincuencia organizada, vinculados con la producción y comercialización de drogas en el mundo, desarrollan sus operaciones en este lado del planeta.

Mientras que Colombia, Perú y Venezuela encabezan la lista de países productores de la hoja de coca, Centroamérica se ha convertido en una plataforma para el tráfico de estupefacientes. Por su parte, México vive un empoderamiento de cárteles como el de Jalisco Nueva Generación y Sinaloa, cuyos tentáculos se han expandido a naciones como Ecuador, que años atrás gozaba de altos niveles de seguridad.

En el caso colombiano, la producción de coca alcanza las 1.738 toneladas métricas en un área sembrada de 230 mil hectáreas, mientras que en Perú, la cifra representa las 869 toneladas métricas, en un área de 95.008 hectáreas, de acuerdo con cifras aportadas por el académico Cruz, según reportes de la fundación Insight Crime.

Detrás de este fenómeno influyen las decisiones políticas que se adoptan por parte de los países productores. En Colombia, por ejemplo, el actual gobierno redujo hasta 10 veces la cantidad de terrenos donde se han erradicado los cultivos, en comparación con la anterior administración de Juan Manuel Santos.

También existe permisividad en esta lucha, al punto de que en la región del Amazonas se esté llevando a cabo una “narcodeforestación”, según manifestó José Luis Castillo, docente del Instituto de Altos Estudios Nacionales de Ecuador, con impacto no solo a nivel de seguridad, sino también ambiental.

Mientras que del lado de la oferta se extienden las operaciones, del lado de la demanda, la situación tiende a agravarse en países de Europa y en Estados Unidos, donde el consumo de drogas sintéticas, como el fentanilo, generaron hasta 100 mil muertes en el 2023. “Es apocalíptico lo que estamos viviendo con el tema de las drogas y su consumo”, agregó el docente Galo Cruz.

Al tratar de asegurase los mercados potenciales para la venta de estupefacientes, se producen choques entre las diferentes organizaciones, lo que desencadena en venganzas, ajustes de cuentas y fallecimientos de víctimas colaterales. Costa Rica no escapa a esta realidad y los datos así lo muestran: el año anterior, tres personas perdieron la vida cada 24 horas, producto de hechos violentos.

Geografía y empoderamiento

Justo cuando en el país se llevó a cabo, la semana anterior, el evento Inmersos en el Cambio, relacionado con la protección de mares y océanos, durante el conversatorio se dio a conocer que hasta un 80% del tráfico de drogas en América Latina se realiza vía marítima. El restante 20% aprovecha las vías terrestres.

“La posición geoestratégica de la región le es favorable al crimen organizado. De ahí nace un nuevo concepto: el geocrimen, que hace referencia a la incidencia criminal aprovechando la geografía en que nos ubicamos, y donde tenemos conexiones portuarias con otros continentes”, explicó José Luis Castillo.

Solo de Ecuador se exportaron 300 toneladas de cocaína en el 2024, con destino a Europa, aprovechando la cercanía con países productores y con la instalación de organizaciones que han adquirido un empoderamiento y una escala empresarial. “Estas organizaciones se han sofisticado a grados impresionantes; son estructuradas estables y con jerarquías definidas. Podemos llamarlas de ‘alta intensidad’ porque tienen la capacidad de desestabilizar a Estados y es ahí donde se debe actuar con prontitud”, agregó Cruz.

Ese nivel de empoderamiento genera que mafias como el cártel de Sinaloa reclute miembros de su grupo para que viajen a China, donde realizan pasantías para aprender a elaborar fentanilo. En octubre del año anterior, el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a ocho empresas chinas de facilitar la producción y comercialización de este opioide.

Para el experto, casos como el ecuatoriano representan una situación donde a las autoridades se les escapó de las manos el control de la seguridad. Esto vino acompañado de la falta de atención de las alertas que organismos de inteligencia venían advirtiendo sobre el avance del crimen organizado y la ambigüedad en la implementación de políticas preventivas.

Rediseñar el futuro

El aumento de la violencia y la penetración de la delincuencia organizada suponen un reto de abordaje para los países. Los expertos señalaron algunas estrategias que podrían implementarse, entre ellas, una mayor cooperación en inteligencia entre los países de la región, que permita afrontar de manera conjunta este flagelo. Asimismo, un esfuerzo para recuperar los espacios geográficos marítimos y cerrar los canales de influencia que aprovechan estos grupos delictivos.

El uso de las nuevas tecnologías debe acompañar esta estrategia, sostuvieron Cruz y Castillo. Por ejemplo, llamaron la atención que en el ciberespacio se ha abierto un nuevo frente de batalla, porque ahí se almacena información que, en manos de las autoridades, pueden contribuir a la lucha frontal contra el narcotráfico. Descentralizar la labor de los gobiernos locales, reimponer el control del Estado y promover el eje social por medio de programas de recuperación desde las comunidades, son otras de las medidas que propusieron. 

El conversatorio completo puede consultarlo desde la página del Idespo-UNA en Facebook: https://www.facebook.com/572888505/videos/465605525846526/

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

UNA: Población que apoya la venta de activos del Estado disminuyó entre marzo del 2023 a marzo del 2024, pasando de un 35% a un 32,6%

El equipo investigador del Programa Umbral Político del Instituto de Estudios Sociales en Población (IDESPO), de la Universidad Nacional estuvo a cargo de la encuesta “Percepción de la población costarricense sobre la labor del gobierno y la política nacional” (UNA), ésta se levantó en el Centro Tecnológico de Investigación Social (CETIS) del IDESPO. 

Según explica el reporte de encuesta, los datos se recolectaron vía telefónica, en marzo de 2024, bajo la supervisión del personal del CETIS con el objetivo de identificar la percepción de la población costarricense sobre la gestión de la administración Chaves Robles y su valoración respecto a distintas instituciones públicas. 

Entre los hallazgos de estas encuestas se destaca que la población encuestada valora positivamente la labor realizada por la Administración Chaves Robles en áreas como infraestructura, educación y economía. Las calificaciones más bajas brindadas por quienes participaron en el estudio se encuentran en áreas como el combate a la corrupción, con una nota de 4,88, las acciones destinadas a la seguridad, calificada con un 4,84, y el combate a la pobreza, con un valor de 4,81. Sin embargo, en ninguna de las áreas sobre las que se consultó la Administración Chaves Robles obtuvo una nota superior a 7. Aunque el presidente de la República encabeza la calificación promedio más alta brindada a la labor de diversos integrantes del Poder Ejecutivo, con una nota de 6,52 (seguida por la brindada al desempeño del ministro de Seguridad y de la ministra de Salud, con 6,24 y 6,14, respectivamente), ninguno de los integrantes del Poder Ejecutivo sobre los que se consultó obtuvo una nota superior a 7. 

El pasado 25 de abril se realizó un en vivo desde UNA comunica, sobre este informe del Programa Análisis de Coyuntura de la Sociedad Costarricense. En este en vivo se desarrollaron temas relacionados cómo: educación, la seguridad ciudadana en Costa Rica, Poder Judicial, Caja Costarricense del Seguro Social, ambiente, política exterior, crisis en el gabinete, conflictos, etc.  Las personas participantes de este análisis fueron el máster Carlos Carranza Villalobos, coordinador; la doctora Claudia Palma Campos, investigadora; la máster Laura Brenes Arce, investigadora y la máster Rebeca Espinoza Herrera, investigadora. 

Don Carlos Carranza Villalobos expuso en este en vivo que hay un problema estructural fundamental; la deuda educativa del país. Afirma que existe una respuesta insuficiente de las autoridades ante la evidente crisis salarial en el sector educativo, entre otras problemáticas como las pruebas diagnósticas del MEP, la ausencia de una ruta educativa definida y el inicio del curso lectivo sin un plan de nivelación contemplado. Por otro lado, mencionó también las problemáticas de la CCSS, como la falta de una línea de acción estratégica, sus políticas contradictorias y sus acciones sin resolver (en relación con citas, pacientes y falta de especialistas). Además, expresó la necesidad de repensar el tema de política ambiental como la energía y minas, desarrollo sustentable y economía verde. Claudia Palma Campos mencionó principalmente que existe un tema no abordado; la seguridad de la ciudadanía costarricense, ya que no existe una ruta definida o un plan de acción por parte del gobierno. Afirmó que existe una falta de atención y propuesta sobre esta problemática por parte del gobierno.

En el siguiente enlace se puede consultar la exposición de Carlos Carranza y de Claudia Palma: https://www.facebook.com/share/v/CDfoPUQ94kEu8Gfm/?mibextid=WC7FNe

Asimismo, compartimos el PDF con el detalle del análisis de coyuntura.

Por parte de IDESPO las exposiciones estuvieron a cargo del doctor José Andrés Díaz González y de la doctora Sindy Mora Solano. Compartimos también su documento con el análisis y la información propia de la encuesta.

Seguridad y mejora en la red vial deben ser prioridad de próximos gobiernos locales según ciudadanos

  • 7% de encuestados valora como positiva la labor del TSE; un 50% estima que los partidos cantonales gozaron de las mismas condiciones que los partidos nacionales.

  • Un 51,8% de la población manifiesta que nunca o casi nunca conversa acerca de política con personas cercanas.

UNA Comunica. 14 de marzo de 2024. Las autoridades municipales que asumirán funciones a partir del próximo 1º de mayo deberán prestar atención a dos temas prioritarios: una mejora en las condiciones de la red vial cantonal y la atención a los problemas de seguridad ciudadana en sus comunidades. Así lo piensa el 60,4% de la población que participó en la encuesta Percepción sobre la participación y el proceso electoral municipal 2024, a cargo del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo-UNA).

Ante la consulta de cuál es el principal problema que considera que debe enfrentar el próximo gobierno municipal, las opiniones se dividieron entre la atención de la red vial (30,7%) y la seguridad ciudadana (29,7%). Más atrás figuran el desempleo (7,2%), el combate a la corrupción (5,3%) y la mejora de la gestión municipal (4,7%).

Este estudio se llevó a cabo del 9 al 17 de febrero, justamente para analizar las percepciones ciudadanas sobre las elecciones municipales, las motivaciones del voto, el análisis del alto abstencionismo y la participación de actores claves relevantes durante el proceso.

Sobre este último aspecto, destaca que para un 77,2% de la población, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) llevó de manera adecuada el proceso electoral. También los partidos políticos que participaron obtuvieron una buena valoración, al considerar que para un 65,6% de la muestra su actuar fortaleció la democracia del país.

Las opiniones están divididas al responder si estaban de acuerdo con la premisa de que los partidos políticos cantonales o provinciales tuvieron las mismas condiciones que los partidos nacionales, para exponer sus ideas a la ciudadanía. Un 50% opinó que sí.

También existe división al valorar el papel que cumplieron los medios de comunicación. Un 51,6% de la ciudadanía opinó que la cobertura que ofrecieron fue adecuada. Por el contrario, un 39,2% de la población indicó que estaba en desacuerdo con esa percepción.

Razonamiento del voto

Una serie de consultas incluidas en el estudio analizaron en detalle la participación electoral del pasado 4 de febrero.

En un contexto donde el abstencionismo superó el umbral del 68%, se les consultó a los ciudadanos cuáles fueron las principales razones para no ir a votar en estos comicios. Para un 54,4% de la población primó la “imposibilidad material de participar en las elecciones”, donde jugaron en contra razones como una enfermedad, un viaje fuera del país o el propio trabajo, para no acudir a las urnas.

Solo un 13,8% de las personas encuestadas manifestó que no tenía interés en informarse sobre el proceso electoral. Un 12,1% no le gustaba ningún partido político, ni candidato y un 10,2% alegó que votar “no provoca ningún cambio”.

Por el contrario, entre quienes sí fueron a emitir el sufragio, un 97,3% mencionó como factor de motivación el hecho de cumplir con una responsabilidad ciudadana. También, señalaron la preocupación por temas específicos de la comunidad (85,8%), la afinidad con la propuesta política de un partido (64,1%) y la búsqueda de un partido distinto al que gobierna actualmente su cantón (61%).

En una valoración de 1 a 5 (siendo el 5 la nota más alta) el estudio del Idespo-UNA indagó sobre los factores que más influyeron en la decisión final de por quién votar.

El factor más relevante fue el de la información que se tenía sobre las personas candidatas (3,15), seguido por la gestión del actual gobierno municipal (3,08), las noticias sobre la campaña (2,77) y las conversaciones de este tema entre familiares y amigos (2,68).

Con respecto a este último factor, destaca entre los resultados, que un 51,8% de la población nunca o casi nunca conversa sobre política con personas cercanas, mientras que solo un 27,1% lo hace “algunas veces” y un 21,1% lo aborda “siempre o casi siempre”.

“La población encuestada parece mantener un bajo interés hacia la política electoral partidista, ya que un 50% asegura que nunca o casi nunca conversa de política con familiares o personas cercanas”, se lee entre los principales hallazgos del estudio.

Ante la consulta de si la persona fue o no a votar, el 55,7% dijo que sí, mientras que el 44,2% manifestó que no asistió. Este último dato contrasta con el abstencionismo del 68% que finalmente se registró. La razón de esa diferencia se explica, según el estudio, porque es usual que las personas que no asistieron a votar estén menos anuentes a participar en un estudio de opinión post electoral, lo que lleva a este grupo a estar subrepresentado.

Sobre el tipo de partido que eligieron para dirigir su alcaldía por los próximos cuatro años, un 51,6% indicó que lo hizo por un partido cantonal o provincial y un 43,5% por un partido nacional.

Sin embargo, solo 12 de las 84 alcaldías fueron ganadas por un partido cantonal/provincial. “La explicación de este resultado puede deberse a que, para estos comicios, participaron 127 partidos locales o provinciales y 34 partidos nacionales; así, el alto número de los primeros pudo producir que ese apoyo se dividiera en múltiples grupos, lo que benefició nacionales”, destaca el informe.

Un comportamiento similar se registró ante la consulta de por cuál partido político votaron los ciudadanos para los concejos municipales. Un 53,1% dijo apoyar un partido cantonal o provincial, un 39,7% a un partido nacional y un 4,8% a una coalición o alianza política.

Sobre el momento en que las personas decidieron por quién iban a votar, un 42% aseguró que desde meses antes de la elección, un 22,5% semanas antes, un 18,2% el propio día de las elecciones y 17,3% en la misma semana. Solo un 12,2% cambió su intención de voto durante el proceso, mientras que el restante 87,8% mantuvo invariable su posición.

La presentación del estudio estuvo a cargo del director del Idespo-UNA, Norman Solórzano, el coordinador del programa Umbral Político, José Andrés Diaz y la investigadora Sindy Mora. El tamaño de la muestra fue de 1.171 personas, tiene un error de muestro de 2,9% y un nivel de confianza del 95%.

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

Arrancan audiencias para reconocer el derecho al cuidado

  • República de Argentina planteó la solicitud de una opinión consultiva sobre el derecho al cuidado el año anterior; otros Estados, entre ellos Costa Rica, se han sumado.

  • Un conversatorio analiza los avances y los pasos a seguir dentro de este proceso que busca alcanzar un nivel de igualdad y equidad en favor de las mujeres, a quienes se les encarga tradicionalmente las tareas de cuido.

UNA Comunica. 13 de marzo de 2024. La labor de cuido ha recaído históricamente en las mujeres y ello ha conllevado a que se normalice una serie de actitudes discriminatorias que generan consecuencias económicas y sociales en su contra. Para atenuar esta situación, la República de Argentina planteó una solicitud, en enero de 2023, ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) para que emita una opinión consultiva que reconozca el derecho al cuidado.

Justamente esta semana, del 12 al 14 de marzo, la Corte IDH, con sede en Costa Rica, recibió en audiencia a los Estados y organizaciones que apoyan esta tesis.

La Universidad Nacional (UNA), por medio del proyecto Trabajo y Crisis de la Escuela de Economía y el Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo) apoyan y colaboran en esta gestión de la que son parte, además de Costa Rica, Colombia, México, Chile, Paraguay y Uruguay, países que han ratificado la Convención Americana de Derechos Humanos.

“Como Universidad, estamos plenamente identificados con aquellas acciones que garanticen la igualdad en las relaciones sociales que han propiciado una brecha importante en los roles entre los hombres y las mujeres. Tradicionalmente se ha encomendado a la mujer, en su papel de madre y de cuidadora del hogar, la responsabilidad de velar por la seguridad de hijos, adultos mayores y personas con discapacidad, cuando esta responsabilidad debería ser compartida y asumida con absoluto apego a la justicia y la equidad”, manifestó Irma Sandoval, investigadora del Idespo.

La Encuesta Nacional del Uso del Tiempo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) de 2022 reveló que, en Costa Rica, las mujeres incrementaron en un 16,4%, entre el 2017 y el 2022, el tiempo dedicado al trabajo no remunerado. En términos nominales, las mujeres dedican 32:04 horas a la semana a estas labores, mientras que los hombres destinan 16:30 horas. Por ejemplo, el cuidado de personas totalmente dependientes está a cargo de las mujeres en un 77%.

La valoración de estos datos la hizo el Programa Estado de la Nación el pasado 8 de marzo, a propósito del Día Internacional de la Mujer, al señalar que “muchas de las brechas en el mercado laboral se asocian con factores culturales y sociales históricos, al valorar de manera diferenciada los roles de género en los distintos ámbitos de interacción. Un ejemplo es la injusta distribución del trabajo doméstico no remunerado”.

A escala mundial, el panorama no tiende a cambiar. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) revelan que las mujeres dedican 3,2 veces más horas que los varones a los trabajos no remunerados.

El proceso

Fue el 20 de enero del año anterior cuando la República de Argentina dirigió un oficio a Juan Enrique Pérez Manrique, juez de la Corte IDH, solicitando una opinión consultiva sobre el tema del cuidado.

En el escrito, se detalla que “las desigualdades en el ámbito del cuidado anteceden y explican las diferencias entre los géneros en el ejercicio y goce de los derechos humanos: el papel social y tradicional de las mujeres como proveedoras de los cuidados y encargadas del trabajo doméstico, ha limitado su capacidad para incursionar en el mercado laboral formal y coartado su autonomía económica”.

Luego de la presentación de la solicitud por parte de la República de Argentina, la Corte admitió la presentación del pedido y habilitó una instancia para que los distintos actores presentaran la documentación que argumenta la posición de que el cuidado debe considerarse un derecho desde el sistema interamericano.

“Estos documentos se les conoce como amicus curiae que son presentados por las partes solicitantes de una opinión consultiva de parte de la Corte, y donde se aporta información relevante que le va a permitir al Tribunal deliberar e interpretar. Este proceso ya concluyó y ahora empezamos esta semana con las audiencias orales, para que luego se proceda con la parte deliberativa de cara a una decisión final”, detalló Laura Pautassi, experta de referencia internacional de cuidados y académica de la Universidad Nacional de Buenos Aires, Argentina, quien está de visita en el país para participar las audiencias.

Conversatorio

En el marco del proceso de audiencias públicas, el próximo 14 de marzo se llevará a cabo el conversatorio El reconocimiento del derecho al cuidado en América Latina y el Caribe, a partir de las 5:30 p.m. en el auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica.

Durante el conversatorio se hará un recuento de las acciones que han conllevado a la presentación de esta solicitud ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, del estado de situación en los países y de los retos que se avecinan en la lucha para que se avance en el reconocimiento de este derecho.

“Desde la propia Comisión Interamericana de Derechos Humanos se ha considerado que el derecho al cuidado se viene configurando de manera progresiva, que es un derecho cuyo reconocimiento y protección debe fortalecerse. Sobre esa perspectiva, los Estados deben avanzar para que la justicia social y económica garantice una mayor equidad en favor de las mujeres”, agregó Leonela Artavia, economista y coordinadora del proyecto Trabajo y Crisis de la UNA.

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Universidad Nacional, Costa Rica

UNA: Un tercio de los nuevos alcaldes tienen entre 30 y 40 años

Tres de cada diez alcaldes y alcaldesas que fueron electos en las elecciones municipales del domingo 4 de febrero tienen entre 30 y 40 años. Este es el grupo etario más numeroso que destaca entre quienes comandarán los próximos gobiernos locales.

Se trata de 29 alcaldes que representan al 34,5% del total. Si se desagrega la estadística se establece que tres de ellos tienen 34 años, incluido el futuro alcalde del cantón de San José, Diego Miranda.

El coordinador del programa Umbral Político, del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo), José Andrés Díaz, manifestó que es muy positivo el resultado porque demuestra que más personas jóvenes buscan participar activamente en la política comunal. Sin embargo, indica que es necesario realizar un análisis más a profundidad para determinar si la edad es un factor de peso para que el ciudadano determine su voto.

“Lo que sí podría estar pasando es que muchas de estas personas jóvenes tienden a estar más involucradas en grupos comunales, juveniles, deportivos o culturales. Eso puede, de alguna manera, facilitarles la promoción de una eventual candidatura a nivel local, porque los contactos y el vínculo son uno de los factores más importantes en una campaña municipal”, explicó el politólogo Díaz.

Otro aspecto que revela este resultado es que, en apariencia, existe un menor sesgo o temor en darle la oportunidad a personas jóvenes para liderar las alcaldías en sus cantones. “Ya no es como ocurría años atrás, donde el hecho de ser una persona joven se convertía en un estigma para la participación política”, reforzó el experto.

El segundo grupo de edad más grande entre quienes resultaron electos lo conforman quienes tiene entre 51 y 60 años. Un total de 24 personas de este segmento—que representan un 28,57%—del total encabezarán los gobiernos locales a partir del 1º de mayo.

15 alcaldes tienen entre 41 y 50 años, que es la misma edad entre quienes tiene 61 y 70.

Solo uno tiene menos de 30 años; corresponde Teddy Osvaldo Zúñiga González, de 28 años, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), electo alcalde por Nandayure, en Guanacaste.

Los de mayor edad, son los alcaldes electos de Desamparados (María Antonieta Naranjo Brenes, 69 años, del Partido Liberación Nacional) y Matina (Walter Céspedes Salazar, 69 años, del PUSC).

El promedio de edad de todos los alcaldes y alcaldesas electos es de 47,7 años. La edad predominante es la de 38 años, donde destacan seis jerarcas municipales.

Junto con el politólogo José Andrés Díaz, se analizaron cinco aspectos relevantes de la pasada contienda electoral:

  1. El abstencionismo

El hecho que se haya registrado un 68,09% de abstencionismo, tras el escrutinio de un 92% de mesas, rompió con la tendencia de reducciones paulatinas luego de cada proceso electoral municipal. Díaz preveía una baja al menos de dos o tres puntos porcentuales, situación que al final no ocurrió.

La última encuesta del Idespo, cuando faltaban cinco días para las elecciones, determinó una reducción en el porcentaje de personas que estaban seguras de ir a votar, con respecto a la encuesta de enero. “Puede ser multicausal el fenómeno de la alta abstención, porque seguimos pensando las campañas municipales como si fueran nacionales. Se necesita más un ‘cara a cara’ de los candidatos con los votantes, conocer a los vecinos, a las fuerzas vivas. Estamos desgastando a la ciudadanía con la lógica de las redes sociales y eso no es suficiente”.

Al respecto, el experto del Idespo hizo un llamado para que los partidos políticos dejen de concebirse a sí mismas como maquinarias electorales que se activan solo en cada proceso y que apelen a lo que denominó la “repolitización de la vida diaria en la comunidad”.

  1. Participación política de las mujeres

El salto de ocho a 22 candidatas electas es un reflejo de la madurez política que le ha abierto más espacios a las mujeres en la participación, aunado a recientes resoluciones como la que estableció la paridad horizontal en puestos como alcaldías y sindicaturas.

Más allá del resultado, José Andrés Díaz estima que se debe avanzar mucho aún en esta materia, hacia un estadio ideal donde la equidad sea la norma y no la excepción. Asimismo, dejó entrever la necesidad de dar seguimiento a la forma en que las nuevas autoridades, cuya cabeza sea una mujer, se vean enfrentadas a situaciones de violencia política, como ha ocurrido en ocasiones anteriores.

  1. Un Gobierno sin representación cantonal

Como un hecho inédito, el partido que está en el Gobierno no tendrá ninguna representación en las alcaldías. Sin embargo, para esta elección se generó una especie de nebulosa, en vista de que los dos partidos que en algún momento asumieron la representación del chavismo, Aquí Costa Rica Manda y Pueblo Soberano, no pudieron participar en la elección de alcaldías y sindicaturas, por incumplimiento de las normas electorales sobre paridad.

Para Díaz este hecho no debe representar ningún obstáculo para el Poder Ejecutivo en términos de gobernabilidad. En las dos administraciones del Partido Acción Ciudadana hubo poca representación, sin que eso reflejara necesariamente un problema para el Poder Ejecutivo de turno.

  1. Un golpe al PLN

La lectura que deja las elecciones municipales genera una contradicción: por un lado, el PLN sigue siendo la principal fuerza política con más apoyo territorial, pero a la vez, es la que más cede terreno.

“Lo que ocurre es que ya no es una estructura tan fuerte como la de otras épocas. Pareciera que el partido no ha tenido la capacidad de retener los liderazgos o de generar nuevos. Además, las bases de Liberación han venido envejeciendo y las personas jóvenes no se han decantado por pertenecer a esta agrupación. Eso está empezando a cobrarle factura y de seguir así, muy posiblemente dentro de cuatro años la situación para el PLN será igual o incluso peor”, enfatizó.

  1. Fenómeno Unidos Podemos

La gran revelación fue el partido Unidos Podemos que saltó de una a nueve alcadías. Para el experto, no se trata—en este caso—de que la actual ministra de la Presidencia, Natalia Díaz sea un motivo de auge en el voto obtenido. “Los últimos estudios de opinión del Idespo han demostrado que no se trata de una figura política conocida en el actual gobierno, ni tampoco está entre las más valoradas por la ciudadanía”.

Desde su percepción, lo ideal es analizar lo acontecido en cada cantón, para validar si se trató de un “efecto de arrastre”, dado que algunos candidatos venían de otras fuerzas políticas, ya tenían montada su propia estructura y por alguna razón propusieron sus nombres bajo la bandera de Unidos Podemos y eso les alcanzara para ganar.

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Universidad Nacional, Costa Rica

Partidos cantonales y provinciales ganan fuerza de cara a elecciones municipales

UNA Comunica, 30 de enero del 2024. A falta de cinco días para que se realicen en nuestro país las elecciones municipales, los partidos cantonales y provinciales ganan más fuerza en las simpatías de los votantes, en comparación con los partidos nacionales.

Así lo refleja el informe de la encuesta Percepción de Aspectos Relacionados con las Elecciones Municipales del 2024 a cargo del programa Umbral Político del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo-UNA).

El próximo domingo 4 de febrero 3.570.807 ciudadanos tendrán la posibilidad de elegir a las autoridades de los gobiernos locales, para el periodo 2024-2028. En total, serán 6.212 puestos en alcaldías, vicealcaldías, regidurías, sindicaturas, concejalías de distrito, intendencias, viceintendencias y concejalías municipales de distrito que tendrán nombre y apellidos en 84 cantones.

Justamente, uno de los aspectos más llamativos es el ascenso que registran los partidos cantonales y provinciales, entre las personas que manifiestan algún tipo de interés en ir a votar. Un 54,3% señaló que se inclinaría por este tipo de agrupaciones. El porcentaje es más alto al registrado en la encuesta de noviembre anterior que fue del 43,5%.

En contraposición, los partidos de escala nacional registran un apoyo del 31,6% del electorado, mientras que un 13,2% señaló que aún no ha definido a cuál tipo de partido apoyar y un 0,9% votaría blanco o nulo.

Entre quienes darían su voto por un partido cantonal o provincial, un 60,8% estaría seguro de mantener esa decisión (seis de cada diez personas). Esa seguridad está cercana también entre quienes votarían por un partido nacional (58,2%).

Actualmente, de un total de 82 elecciones cantonales que se realizaron en el 2020, únicamente ocho (14%) fueron ganadas por un partido cantonal o provincial.

De acuerdo con la encuesta, los hombres son los que muestran mayor apetencia a participar en las elecciones municipales (7,14) frente a las mujeres (6,34). Mientras que, por edad, quienes tienen entre 18 y 34 años muestran una leve ventaja (6,82) frente a otros grupos demográficos.

El aspecto donde sí se registró una baja de noviembre a enero fue el del porcentaje de la población encuestada que está segura de ir a las urnas. A hoy, ese grupo lo conforma el 42,1% de la muestra, mientras que dos meses atrás era de un 46,4%.

Sumando todas las probabilidades de votación que manifestaron los ciudadanos, el promedio también se redujo de un 6,83 en noviembre a un 6,78 en enero.

Incidencia en la participación

En la presentación de estos resultados, en la que participaron el director del Idespo Norman Solórzano y el coordinador de la encuesta, José Andrés Díaz, se abordaron además las razones que motivan a la ciudadanía para ir a votar el domingo 4 de febrero.

La más mencionada (92,4%) fue “para cumplir con mi responsabilidad ciudadana”. También, la “preocupación por temas específicos de la comunidad” obtuvo un 84,4% de menciones, mientras que, en tercer lugar, con un 60%, se indicó que para “apoyar a una persona candidata”.

Cuando se les consultó a los encuestados sobre los elementos que podrían incidir para apoyar a determinado candidato, el que tuvo mayor influencia fue la gestión del actual gobierno local (3,28), seguido de las noticias que se difunden sobre la actual campaña (2,98), las conversaciones con familiares, amigos o vecinos (2,97) y, en cuarto lugar, las propias campañas que hayan realizado las agrupaciones políticas.

La indecisión de los electores es un factor con muy leve movimiento entre las dos últimas encuestas. Mientras que en noviembre un 14,7% de la población no sabía a quién darle su voto, en enero y a vísperas de las elecciones, ese porcentaje se redujo apenas al 13,2%.

“La ligera reducción presentada puede llevarnos a plantear que la campaña realizada al momento no ha tenido una fuerte incidencia para que las personas votantes tomen una decisión sobre cuál opción apoyarán en las urnas”, se lee en el informe de la encuesta.

En cuanto a los factores que provocan que una persona aún no se haya inclinado por algún candidato, destaca en primer lugar la mención “me falta información para elegir por cual candidato voy a votar” con un 60,2% de menciones. Mucho más atrás aparece el enunciado “no me interesa votar” con un 12,7%.

Sobre los medios en los cuales los ciudadanos se han enterado del actual proceso electoral, destacan nuevamente las redes sociales (65%), seguido de la televisión (52,7%). Luego aparecen los periódicos (16%), mensajes de WhatsApp (14%), sitios en Internet de los partidos políticos (13,8%), la radio (13%) y el sitio web del Tribunal Supremo de Elecciones (9,7%).

Finalmente, el estudio del Idespo abordó de nuevo el grado de satisfacción ciudadana hacia los servicios que brindan las municipalidades. El resultado arroja que las acciones vinculadas con la protección del ambiente son las mejor calificadas. La recolección de basura recibió la nota más alta (4,16), seguida de limpieza y mantenimiento de espacios públicos (3,54).

La encuesta se realizó del 9 al 12 y del 15 al 16 de enero. Se contempló a costarricenses de nacimiento o nacionalizados de 18 años o más, usuarios de línea celular en todo el territorio nacional. El tamaño de la muestra es de 916 personas con un nivel de confianza del 95%.

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Idespo-UNA alerta sobre divulgación de resultados de encuestas falsas

El Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo-UNA) alertó que están circulando en grupos de WhatsApp resultados de encuestas sobre las próximas elecciones municipales que son falsas.

Para ello, utilizan el logo y la imagen de Idespo para darle credibilidad a la información; sin embargo, el Instituto aclara que se trata de una acción fraudulenta.

De acuerdo con reportes que maneja el Idespo, las encuestas falsas han estado circulando en los cantones de Cartago, Turrialba y Paraíso.

“Desde el Idespo aclaramos que no estamos realizando estudios de intención de voto a nivel cantonal, en el marco del actual proceso electoral municipal. Los estudios que realizamos son de carácter nacional y sus datos no pueden extrapolarse al comportamiento de un cantón específico. Asimismo, no estamos consultando a la población sobre su posible apoyo a partidos políticos específicos”, manifestó Norman Solórzano, director del Instituto.

Para la realización de los estudios de opinión en el marco del actual proceso electoral, el Idespo cumple con lo dispuesto en el “Reglamento sobre la inscripción para la realización de encuestas y sondeos de opinión de carácter político-electoral” del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).

Los resultados de los estudios son dados a conocer a la ciudadanía por medio de conferencias públicas que se transmiten en las redes sociales institucionales; asimismo, los informes se colocan en el repositorio documental institucional (https://repositorio.una.ac.cr/) , son de libre acceso y consulta.

“Invitamos a la ciudadanía a que se informe sobre los estudios de opinión del Idespo usando canales institucionales y de confianza, y que se mantenga vigilante y crítica sobre la información que recibe en el marco del actual proceso electoral municipal, para que así pueda tomar una decisión consciente e informada en los comicios del próximo 4 de febrero”, concluyó Solórzano.

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