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Etiqueta: memoria histórica

El volcán Arenal cuenta una nueva historia

El volcán Arenal, el cerro Chato y el lago de Arenal. Foto: Luko Hilje

Luko Hilje
lukohilje@gmail.com

Por fin, tras años de larga espera, debido a varias circunstancias, recientemente ha visto la luz el libro Dos hombres y un volcán, escrito por mi prima María Isabel Quesada Rojas y yo, publicado por la Editorial Tecnológica de Costa Rica. Y ahora, el leerlo pausadamente, ya en su versión impresa, reafirmo mi convicción de cuán importante era saldar una deuda postergada por 89 años hacia aquellos siete valerosos compatriotas que en 1937 alcanzaron la cima del Arenal, para verificar —como lo sospechaban— que era un volcán, y no un inofensivo cerro.

Ahora bien, en cuanto a la génesis del libro, representa la suma de dos esfuerzos independientes, acerca de los cuales vale la pena comentar.

El volcán Arenal. Foto: Federico Chavarría Kopper.

En efecto, para el cincuentenario del muy destructivo despertar del volcán Arenal, ocurrido en 1968, me había propuesto rescatar varios textos escritos por mi tío Luis Castro Rodríguez en varias épocas, para preparar un artículo académico. Y, mientras estaba en esas, ya bastante avanzado en mis labores, me enteré de que hace 30 años, en 1996, María Isabel enfermera de formación había escrito un breve libro de remembranzas acerca de su padre Alberto (Beto) Quesada Rodríguez; lo intituló Un hombre y un volcán, y lo compartió con su familia, en formato digital. Fue por ello que, residente ella en la lejana San Carlos, y tras decenios de no vernos ni saber de ella, la contacté para que me compartiera su obra, lo cual hizo de manera gentil e inmediata.

Tras su lectura, me percaté de que, de manera muy sencilla, podía articular y fusionar mi proyecto con el de ella, para dar forma a un libro conjunto, lo cual aceptó gustosa. Y fue así como nació Dos hombres y un volcán, centrado en Luis y Beto —primos hermanos, nacidos de Naranjo, Alajuela—, pero sin ignorar a quienes los secundaron en sus afanes de exploradores.

Cabe aquí una digresión para indicar que el espíritu de aventura de Beto tenía una profunda raigambre familiar, quizás incrustada en los genes. Tan es así, que fueron varios de sus ancestros los fundadores de Villa Quesada —hoy Ciudad Quesada—, entre quienes figuraron su abuelo José Joaquín Quesada Rodríguez, su tío abuelo paterno Baltazar, su tío abuelo materno José María Quesada Ugaldetodos oriundos de San Pedro de Poás, más su tío Teófilo Quesada Quesada y su padre Lupicio Quesada Quesada. Por su parte, Beto fue uno de los primeros pobladores de La Fortuna, entorno totalmente agreste y colmado de peligros donde, a su llegada, ya vivían el nicaragüense Marcial Jarquín Bellorín y quizás unos pocos más recios colonos, como Ramón Villalta, quien residía en lo que hoy es el caserío de La Palma. Fue ahí donde Beto se instaló en 1934, a la edad de 34 años, casado y con dos hijos ya, tras hacer un denuncio de 50 hectáreas.

Unos dos años después se estableció en La Fortuna su primo hermano Ricardo Quirós Rodríguez, hermano de Luis por vía materna. Y sería su casa el sitio al que, de vez en cuando, concurriría su familia naranjeña, incluidas mi abuelita Ramona y mi madre Carmen Quirós Rodríguez, junto con los abundantes hijos de ésta.

A diferencia de Beto y Ricardo, quienes no tuvieron educación formal y se dedicaron siempre a las labores de finqueros, Luis cursó la secundaria en el Colegio Seminario y el Liceo de Costa Rica, además de que se graduó como maestro en la Escuela Normal de Costa Rica. Por tanto, la oportunidad de visitar a su hermano Ricardo y a su primo Beto lo puso en contacto visual con el espectacular cerro Arenal, y como era un lector voraz, además de que en su formación no faltó la vulcanología, posiblemente siempre le intrigó la verdadera naturaleza del citado cerro.

Asimismo, es casi seguro que los escasos habitantes de La Fortuna no ignoraban que, a la distancia, los pobladores de Villa Quesada habían observado en 1922 columnas de humo emergiendo del imponente cerro, acompañadas de temblores. Con el título Los pueblos de San Carlos están asustados con la aparición de un nuevo volcán, la prensa dio cuenta de estos fenómenos que, afortunadamente, no pasaron a más, sin determinarse a cabalidad si se trataba del despertar del coloso.

Esto explica que, dado que vivían en sus proximidades, a los nuevos habitantes de La Fortuna no les resultaría tan complicado ni demorado emprender el ascenso hasta la cumbre, para indagar si había huellas de vulcanismo.

Y fue así como en algún momento de 1936, Beto y su hermano Guillermo —residente en Villa Quesada—, junto con su primo Ricardo y algunos más, decidieron escalar el Arenal por su flanco boscoso, lo que facilitaba su ascenso, en contraste con otros sectores más expuestos y arenosos. Fue en esa oportunidad que descubrieron la célebre Laguna Clara o Laguna Azul, en sus estribaciones.

Enterado de este hecho, el empresario agrícola josefino Rodolfo Quirós Quirós —medio primo nuestro, dado que su padre Juan Bautista Quirós Segura era primo hermano de Ascensión Quirós Montero, mi abuelo— se entusiasmó con la idea de llegar hasta la cima y persuadió a mi tío Luis para organizar una expedición. Y ya para febrero de 1937 todo se había concretado para alcanzar esta meta. Fue así como, con Beto y Ricardo como baquianos, a Rodolfo y Luis se les sumarían los naranjeños Gustavo Quesada Rodríguez y Bercelio (Chelo) Castro Ramírez, más el finquero sancarleño Elías Kopper Cubero, para emprender el reto planteado.

Tras indecibles adversidades —que Luis narró con bastante detalle, gracias a su excelente pluma de periodista, porque también lo fue—, les tomó entre nueve y diez horas alcanzar la cúspide del supuesto cerro, y cerca de las tres de la tarde del miércoles 24 de febrero, cuando el denso velo de nubes que la cubría se disipó, pudieron atestiguar la presencia de un cráter bien definido, al igual que de fumarolas activas. Su gran incógnita era si se trataba de un volcán extinto o en formación, y tomaría nada menos que 31 años en despejarse, y de manera muy violenta, en la mañana del lunes 29 de julio de 1968.

Esta es la esencia, el hecho central sobre el cual gravita nuestro libro, en el que María Isabel relata el indisoluble vínculo afectivo de su padre Beto con el volcán, en tanto que yo me valgo del rico legado de mi tío Luis para narrar de primera mano los acontecimientos asociados con ese significativo ascenso.

Pero, en realidad, el libro abarca mucho más, pues Luis tuvo la oportunidad de retornar dos veces, una en 1950 y otra en 1959, en tanto que Beto lo hizo incontables veces, ya fuera con sus hijos o con visitantes interesados que llegaban desde diferentes puntos del país, y cuyos nombres quedaron registrados en una bitácora que él mantenía en su casa.

Al fin de cuentas, gracias a la existencia de estos materiales escritos, con nuestro libro se ha podido recuperar del olvido y la desmemoria una porción sustancial de la historia asociada con el Arenal y, como lo acoté al principio, ha hecho posible saldar una añeja deuda con quienes hace casi un siglo acometieron el desafío de conquistar sus alturas, para develar tan prolongado, escondido y acuciante misterio.

Miguel Ángel Rodríguez y el tribunal de la historia

Glenm Gómez Álvarez, Pbro.

“La justicia juzga actos. La opinión pública suele juzgar personas enteras.”

Hay imágenes que una nación no debería olvidar. No para alimentar resentimientos ni para reabrir heridas, sino porque contienen lecciones que una democracia madura está obligada a aprender.

Una de esas imágenes pertenece a la memoria reciente de Costa Rica. El Dr. Miguel Ángel Rodríguez, expresidente de la República y secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), regresaba al país para enfrentar la justicia y nunca utilizó la importancia de su cargo para evadir los procedimientos judiciales.

Regresó. Y el país entero observó cómo era trasladado bajo custodia —en perrera— mientras grupos de personas golpeaban el vehículo en que viajaba, gritaban insultos y celebraban anticipadamente una condena que todavía no había sido pronunciada por ningún tribunal.

Para algunos, aquellas escenas fueron presentadas como una victoria contra la “impunidad”. La prensa, ciertamente, cumplió un papel indispensable al investigar hechos que merecían ser investigados. Precisamente por la importancia de esa función resulta legítimo preguntarse también por los límites y responsabilidades de ese poder, pues existe una diferencia fundamental entre una acusación y una sentencia, entre investigar y condenar. Cuando esas diferencias desaparecen, la verdad deja de ser el objetivo principal y pasa a serlo la satisfacción colectiva de ver a alguien caer.

La historia demuestra que las multitudes rara vez condenan por sí solas. Antes se construyó un relato, se seleccionaron los hechos que debían recordarse, se estableció quiénes serían los héroes y quiénes los villanos. La indignación colectiva suele tener arquitectos, aunque con frecuencia permanezcan fuera del foco público. Por eso toda democracia debería preguntarse no solo quién fue acusado, sino también quién tuvo el poder de moldear la percepción de quienes acusaban.

Veinticinco años después, los procesos siguieron su curso, los tribunales emitieron sus resoluciones y los expedientes se cerraron.

Por eso resulta tan pertinente la insistencia de don Miguel Ángel Rodríguez en la memoria histórica. No se trata de reivindicar privilegios. Se trata de recordar los hechos completos. Todos los hechos. No solamente aquellos que favorecían las tesis dominantes de un determinado momento.

La memoria histórica tiene una curiosa tendencia: recuerda perfectamente a los acusados y olvida con facilidad a los acusadores. Costa Rica recuerda los nombres de Miguel Ángel Rodríguez, Rafael Ángel Calderón Fournier y José María Figueres. Pero pocos recuerdan hoy los nombres de quienes ejercían el poder de acusar, investigar, filtrar información o construir las narrativas públicas que marcaron aquellos años.

La historia exige examinar con el mismo rigor todas las formas de influencia pública. La observación no busca desacreditar a nadie. Busca recordar que acusar también es ejercer poder.

Por eso el caso de Miguel Ángel Rodríguez trasciende la figura de un expresidente, pues existe además una dimensión que suele desaparecer detrás de los expedientes y los titulares. Quien es sometido a una condena pública anticipada no enfrenta únicamente un proceso judicial. Enfrenta la sospecha permanente, el deterioro de su reputación, el silencio de antiguos amigos, el sufrimiento de su familia y una forma particular de soledad que pocas veces aparece en las crónicas.

No se trata de debilitar a la prensa- soy orgullosamente periodista-. Sería un grave error. Se trata de recordar que ninguna institución puede reclamar para sí una autoridad moral exenta de responsabilidad. Ni los políticos. Ni los jueces. Ni los fiscales. Ni los periodistas. La democracia exige rendición de cuentas para todos.

Miguel Ángel Rodríguez acudió a los tribunales. Compareció ante la opinión pública y ante el juicio inquisitorial de otros políticos. La pregunta que permanece abierta es si quienes contribuyeron a aquella gigantesca maquinaria de acusación están dispuestos a comparecer con la misma honestidad ante el tribunal de la historia.

Museo Indígena de Boruca presentará una charla sobre el libro del Indio Venancio

Por Uriel Rojas

✅Será este jueves 11 de junio.

El Museo Comunitario Indígena de Boruca presentará este jueves 11 de junio, a partir de las 4 de la tarde, una charla con el antropólogo José Luis Amador, quien es el autor del libro “Venancio Mora y el Árbol Mágico de Palmar Sur”.

Será un espacio para conversar con los vecinos de la comunidad sobre la vida y legado de este personaje boruca, que emigró hacia las tierras de Palmar Sur a principios del siglo XX, vivió el impacto de la época bananera y murió en 1967 en Caña Blancal de Osa, junto a su familia.

La charla está orientada a develar aspectos históricos y simbólicos que se describen en el libro y busca también, devolver parte de la información de la obra a la comunidad.

El Museo Comunitario Indígena de Boruca se ubica en Boruca centro, 25 metros al norte del Salón Comunal de la comunidad.

Para más información pueden contactarse al 2730-1089 o al 8819-1281

Correo electrónico: laflordeboruca@gmail.com

No habrá réquiem por quienes quieren que olvidemos / Parte 2

Rafael A. Ugalde. Q.*

Fidel en sus cien años sigue fusil al hombro luchando contra el fascismo de ayer y hoy como “brazo armado y expresión más acabada del pensamiento reaccionario burgués e imperialista».

Sí alguna duda hubo en la edición anterior como el imperialismo europeo nos “premió” con quintas columnas para secar los intentos revolucionarios en Hispanoamérica, es cuestión de revisar como la Revolución mexicana de 1910 es reducida a simple “evolución” y “reformas”.

Es hasta que, en 2018, los mexicanos escogen entre el “neocorporativismo “como única opción de desarrollo por quienes se habían enriquecido sirviendo al Partido Revolucionario Institucional (PRI), o elegían con todo y el temor infundado por los medios de desinformación tradicionales, algo distinto que les devolviera patria, pusiera a los viejitos, los jóvenes sin becas y los obreros con salarios congelados, en el centro de todas las decisiones economicistas de sus tecnócratas.

La campaña entonces a favor de la familia, la religión y la democracia desatada por estas elites de la llamada “derecha” neoliberal encontró asidero incluso allende de las fronteras mexicanas con amenazas abiertas como retirar inversiones si el “comunismo” chavista y cubano – haciendo alusión a Venezuela y Cuba – tomaba el control de México.

Nada del desastre pronosticado por los multimillonarios organizados en el “corporativismo” ocurrió. Por el contrario, 13 millones de mexicanos fueron rescatados de la pobreza, empresas españolas que controlaban gran la producción de electricidad se les pagó sus inversiones y les dieron las gracias, las mañas introducidas por grupos de intereses acostumbrados a ordeñar la seguridad social, están bajo control y disminuyen, por ende, con asombro las muertes por falta de atención adecuada etc.

Ciertamente, México está remotamente lejos de derrotar cinco siglos de coloniaje y bandolerismo oficial, pero sin ser declarada nación “comunista” o “socialista” logra, modernizando su poder judicial, la Comisión Nacional Electoral de grosero servilismo pasado etc., devolver un poco de confianza a millones de nacionales bajo el zapato de “la dictadura perfecta” ideada por un achacoso y corrupto PRI.

Los “corporativistas” se identifican en todas partes como grupos poderosos con intereses económicos específicos, que logran aglutinarse alrededor de gobiernos de mano dura encabezados generalmente por un ejecutivo con competencias de “gerente”, mientras la llamada “derecha” Hispanoamericana tiene marcada debilidad por modelos reformistas, defensores de valores tradicionales como la religión, la paz social, la institucionalidad etc.

Ambos protagonistas son populistas por excelencia y se nutren principalmente de amplios sectores de la denominada clase media, por lo que es usual que en determinados momentos históricos juntos cierran filas con el fascismo, como expresión reaccionaria del imperialismo.

Así, por ejemplo, las luchas revolucionarias en República Dominicana, de vieja data desde antes de 1940 (México, Colombia, Venezuela, Argentina, etc., tuvieron sus propios líderes reformistas) fueron frenadas en seco como Joaquín Balaguer Ricardo, quien sirvió a los gringos durante 22 años, en la década de los sesenta como modelo a seguir en la región,

Allá como acá el esfuerzo fue titánico para borrar de nuestro ADN y la memoria colectiva, con leves excepciones, las grandes luchas populares desde principio del siglo XIX hasta mediados del XX.

Sin embargo, esa alma de resistir y luchar está allí, tapadita “es más bonita” para muchos, de vez en cuando se viste de pueblo paraguayo y dice basta ya de corrupción y evasión de impuestos por ustedes ricos malditos.

En Bolivia se trajean de Aymara y mineros para desgañitarse con su ¡yankis ustedes no mandan aquí!, mientras en Honduras los hijos de Lempira, Morazán y la Berta Cáceres advierten a Trump que ¡esta patria no es de tus nos narcos!, etc.

Y nuestro país no ha sido la excepción en Nuestra América, como cuando su pueblo triunfó sobre la “república bananera” de la “Yunai”, Todo un acontecimiento con un antes y un después para miles de trabajadores y trabajadoras, que, hoy, siguen beneficiándose.

En una entrevista para la agencia Prensa Latina en la década de los ochenta con el líder de los comunistas locales, Manuel Mora Valverde éste no titubeó en calificar dicha huelga como “histórica”, porque según enfatizó, “definió de una vez por todas el aguinaldo como un derecho ganado para todos los trabajadores de nuestro pueblo”.

Recuerdo perfectamente la rememoración hecha por él en su amplia biblioteca de su residencia de San Pedro, cuando narró que los jefes del enclave bananero habían ordenados a sus “esbirros” disparar contra los “subversivos” llegados desde San José para alterar “el orden” y la “paz” en aquellos confines.

  • ¿Sí es cómo usted dice, por lo que no me caben dudas, cuál fue entonces el secreto para mantener la cohesión de la huelga y en los trabajadores?

  • Re/. La solidaridad entre los trabajadores y el clarísimo convencimiento de ellos en cuanto a que su lucha no podía perderse. Fíjese que como había ordenes de eliminar a sus dirigentes, visitábamos por la noche a los trabajadores en sus barracones, mientras en el día escondíamos a nuestra gente en la montaña, muchas veces con hambre y bajo fuertes aguaceros”.

Eso es lo que quieren que te oculte. Ni como periodista, vecino de un barrio humille o simplemente como jovenzuelo aún, rehuiré a la trinchera en la que la vida me ponga. No señoritos ni señoritas. No importa si son nuevos “socialdemócratas “, “socialistas democráticos”, del “progresismo” o “corporativistas”. ¡No! ¡No pidan imposibles!

Estos bananeros y bananera, sin no otro título que la conciencia desarrollada por el constante choque con una dura realidad social no escogida por ellos, obtienen así, a fuerza de razón y alma, reajustes en sus salarios, pago de horas extras, vivienda digna para los bananeros y sus familias, así como servicios de electricidad y agua potable, entre otros. ¡Y sin ceder un solo principio!

Pero esta conciencia – tengo aún dudas si ella es posible alcanzarla hoy solo a través de correos electrónicos y WhatsApp – tiene su peligro para quienes no dejan las mañas de culpar al socialismo y el comunismo de todo lo malo que ocurre en el planeta (Ver Laura Fernández, presidenta de la república, conferencia de prensa 27/5/2026).

Sí fuera como afirma la mandataria de esta bendecida nación con más maestros que soldados – repito lo que me enseñaron desde la escuela y me enfatizaron en los Estudios Generales de la benemérita U.C.R – los comunistas de Vietnam tendrían a su pueblo viviendo en la época de las cavernas.

SÍ… Una “Suiza Centroamericana” que según el Atlas Comparativo de la Defensa en América Latina y el Caribe publicado en 2016, muestra gastó seguridad la escandalosa suma de 949.094.945 dólares, superior a la suma de El Salvador, Honduras, Guatemala y Nicaragua, con militares de carrera aglutinados alrededor del ejército. (Consúltese: https://actualidad.rt.com/actualidad/244484-pais-latinoamericano-tiene-altos-gastos-seguridad).

En contraste con la paz vivida, los comunistas de Vietnam sufrieron una guerra impuesta durante 20 años, pero se han repuesto y hoy ese país tiene una robusta industria farmacéutica. En su sistema integrado de seguridad social coexisten la medicina moderna, la tradicional con miles de años de curar gente y terapias propias de procedencia china e india.

No se han documentado todavía entre los vietnamitas que alguien haya muerto esperando un cateterismo ni que hayan fallecido personas esperando una cita con el especialista, que siguen vivos en la lista de espera, seis meses después de su entierro.

Otro ejemplo, que a muchos ilustrados y otros del bajo mundo preferirían no saber nada, tiene que ver – para desgracia de ambos sectores – con la siempre solidaria Cuba, bloqueada y asediada inmisericordemente por los verdaderos enemigo de los pueblos.

No está de más recordar que en ocasión de la pandemia del Covid 19 no solo inmunizó a su población con vacunas desarrolladas por su industria farmacológica, sino que cuando los ecuatorianos y bolivianos caían en las aceras, dijo presente.

Se trató de las inyectables Abdala, Soberana 02, Soberana Plus, Mambisa y Soberana 01, con las cuales inmunizaron a más de 11 millones de cubanos bloqueados.

Empaque de dosis inmunológicas contra el cáncer. (Información y foto tomada de https://insurgente.org/cuba-presento-hebersavax-un-producto-de-su-biotecnologia-con-grandes-potencialidades-en-la-lucha-co).

Siete años después de aquella pandemia, la ciencia médica cubana, en peores condiciones materiales que en 2019, pone nuevamente a disposición de los pueblos otra vacuna como terapia contra el cáncer.

Se trata de la CIMAvax- EGF desarrollada integralmente por el ya conocido mundialmente Centro de Inmunología Molecular, inaugurado desde 1994.

Las dosificaciones están orientadas s luchar contra el cáncer avanzado de pulmón. Esta aprobada actualmente en naciones como Argentina, Paraguay, Perú, Colombia, Bosnia y Kazajistán,

De esta manera, Cuba se pone a la cabeza en América Latina para dotar a su seguridad social de una terapia para ese mal in creciendo en el mundo.

Sin petróleo, su gente movilizada para enfrentar una posible invasión anunciada por Trump y ya sin inversionistas privados, esta isla resiste en dar semejante “mal ejemplo”, en cuanto a lo que son capaces de alcanzar los pueblos cuando son soberanos y verdaderamente independientes.

La hostilidad contra todo logro alcanzado por los pueblos alcanza incluso a la República Popular China, posesionándonos la idea que el Partido Comunista Chino tiene esclavizados de hambre a más de 1.400 millones de personas.

Juegan con tan poca nobleza contra el sentido común de la gente que nos llevan a que creamos que los chinos aún recurren a las señales de humo para que los habitantes de Pekín se comuniquen con los de Shanghái.

¡La mentira, sin duda alguna, tiene patas cortas!

*Periodista, abogado y notario por la U.C.R, miembro deL Comité Bolivariano de Solidaridad con los pueblos.

No habrá réquiem por quienes quieren que olvidemos / Parte 1

Rafael A. Ugalde. Q.*

Epigrafie por el centenario de Fidel; pues ya nos habías advertido que en las luchas de los pueblos solo sobreviven los valientes, los que resisten; no sobreviven los cobardes ni quienes hacen concesiones a sus compas.

Primero apareció en redes sociales un video realizado por quienes se presentan como estudiantes universitarios, en el marco del proyecto de “armonización” de la producción privada de electricidad, aprobado incluso por los diputados de la fracción pasada del Partido Liberación Nacional (PLN), pero no refrendado en la actual, como si se tratara de una Costa Rica a oscuras antes de que los “socialdemócratas” llenaran de luz el país, a partir de 1949.

Es la historia oficial. Quien triunfa siempre la escribe para que todos la repitan. Para los antiguos romanos era una forma de conquista e inicio de toda subyugación Así, los pueblos bajo su control quedaban condenados a tropezarse siempre con la misma piedra.

Sin embargo, la excepción fue la del historiador y analista ramonense, Oscar Barrantes, en su artículo “El reformismo y el electorerismo”, que no se tragó este anzuelo. Después de él todo es mansedumbre.

Vean la actualidad de Uruguay. El Frente Amplio de nuevo en el gobierno. ¿Y para qué? La oligarquía uruguaya y el imperialismo tranquilos”, dice en su análisis al abordar el fenómeno en Nuestra América de la socialdemocracia, el llamado socialismo democrático etc. que desde principio del siglo pasado sirvió como dique de contención para detener en seco intentos de revoluciones en México, Costa Rica, Perú, Argentina, entre otros.

La cuestión de Barrantes va dirigida concretamente a Uruguay, pero la pregunta podría dirigirse perfectamente a Perú actual, cuya explicación sobre golpes de estado armados, judiciales y fin de cualquier reforma sin el visto bueno de los nuevos colonialistas, se divisa ya desde 1928, a raíz de la dramática ruptura de José Carlos Mariátegui con Víctor Raúl Haya de la Torre

El primero apostará por una revolución de y para los trabajadores, en tanto Haya de la Torre defiende un frente antimperialista de vocación “reformista” y” democrática”.

Mariátegui llega a calificar de “pequeño burgués” la propuesta de Haya de la Torre, indiscutible líder socialdemócrata en la región, quien permaneció asilado por varios años en la embajada de Colombia, asediado por la dictadura del general Manuel Odría (1948-1956). El periodista y autor de 7 ensayos falleció por unas series de complicaciones en su salud el 16 de abril de 1934, en plena producción revolucionaria.

Dicho video comentado, obviamente, se dirigía a la juventud en un intento de posesionar la idea de una Costa Rica nueva a partir del golpe de estado de 1948, como sí no hubiera existido antes la llamada “república cafetalera”, responsable de mandar a imprimir libros de texto a Paris para enseñar a leer a los hijos de los campesinos, sentar las bases de nuestra sanidad, construir puentes que aún se conservan, etc.( Mas información en “Pongámonos Serios con Andrés Fernández: Lo que te ocultan sobre Costa Rica antes del 48”; https://primeralinea.cr/pongamonos-serios-con-andres-fernandez-lo-que-te-ocultan-sobre-costa-rica-antes-del-48/).

De esta manera, con trabajo de “cirujano”, se ha borrado de la memoria colectiva las grandes luchas sociales anteriores a 1950, reduciéndolas a reformas posteriores en los servicios públicos y derechos como electricidad, salud, aguinaldo, jornadas laborales de ocho horas, educación, etc., sin mayores amenazas contra la integridad del modelo.

Ya hemos aceptado mayoritariamente, por ende, que muestro Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) no es el resultado de grandes luchas surgidas desde las más humildes bases de nuestros pueblos, que incluso, no se andaban por las ramas llamando a la desobediencia civil si era el caso, antes de 1948.

En un segundo momento, cuando el enfrentamiento echaba chispas entre “reformistas” y “corporativistas” por el plan de “armonización” del servicio de electricidad, los mensajes por correo electrónico y el WhatsApp eran ya inmanejables, con eslóganes sobre la misma línea como el “ICE no se vende, se defiende”, “diga no a los apagones” etc.

Así llegamos hasta la conferencia de prensa de la presidenta Laura Fernández (27/5/2026) presentándonos, a diferencia de los anteriores eslóganes, una Costa Rica propia del “todo o nada” heredera, del “corporativismo” de moda y diseñado últimamente contra nuestros pueblo en función, sí o sí, de los intereses de los grandes consorcios estadounidenses.

En una síntesis apretada, la mandataria, sin mencionar la palabra “corporativismo” – en marcha forzada para Hispanoamérica – nos ofrecerá un excelente diagnóstico de la economía, el futuro halagador del empleo, eso sí, como el resto de la zona, nos advierte como país del peligro latente de los comunistas y enemigos del progreso, además vagabundos.

Así, tanto quienes se oponen al proyecto de “armonización” o sus defensores, parten de la misma historia: 1949. No hubo las entonces Juntas Progresistas que aportaron luchas populares importantes, junto a sus pueblos que exigían agua potable, caminos, salud, electrificación, entre otros. Pero, además, formaron múltiples luchadores sociales que anteponían el bien común, por encima del individualismo. (https://www.google.com/search?q=aportes+de+las+juntas+progresistas+antes+de+1948&oq=aportes+de+las+juntas+progresistas).

De esta herencia indiscutible de la lucha de clases, es de la que no quieren saber nada el actual “socialismo democrático”, la “socialdemocracia”, el “socialcristianismo” o simplemente “progresismo”- no importa el nombre – pero que canalizada oportunistamente casi siempre da buenos resultado electorales.

Sin duda alguna estos sectores deben haberse sentido humillados por ser metidos en el mismo saco de los comunistas, pues la mandataria resultó igual o más “democrática” que los “chancletudos”, “socialdemócratas”, “socialistas democráticos”, “izquierda” corronga etc. metiendo todos por igual en el mismo costal.

Debemos recordar – gústenos o no – que cuando hablamos, por ejemplo, del aguinaldo, tiene importancia resaltar la lucha popular que significó la conquista del derecho mencionado, porque no fue un “regalo” voluntario de quienes siempre han dicho qué y cómo se hacen las cosas en este país.

No sobra decir, en honor a quienes quieren que olvidemos, que luego de constantes luchas de los trabajadores, la administración de José Figueres Ferrer, promulga en 1954 la llamada ley del aguinaldo (norma N°1835) solo para los empleados del gobierno central. En 1955 (ley N°1981) se extiende a quienes venden su trabajo en las municipalidades e instituciones autónomas.

Sin embargo, está ampliamente documentada la lucha de los trabajadores de la zona sur de nuestro país contra la Compañía Bananera, debido a que en dicho enclave se negaban a pagar el decimotercer mes. Durante 26 días los bananeros, en las condiciones más adversan, no dan muestra de palanganeo alguno, hasta que llegó su victoria. Sudada y hasta olorosa a sangre por la inmisericorde represión policial, como suele ocurrir en estos casos, pero victoria sin genuflexiones. (https://historiauned.net/index.php?option=com_content&view=article&id=517:difusion-historica-la-huelga-del-aguinaldo-1959).

¡Por eso no hay perdón y olvido para quienes quieren que enterremos de dónde venimos!

En la entrega 2 seguiremos recordando algunas luchas populares y por qué el socialismo espanta tanto a doña Laura y los reformistas e izquierdas de cafetín que dicen combatirla. Veremos algunos desastre de los comunistas en algunos países.

*Periodista, abogado y notario por la U.C.R y miembro del Movimiento Bolivariano de Solidaridad con los pueblos.

Escámez vuelve en fragmentos al Museo del Jade

Se presentará de manera gratuita este fin de semana en el Museo del Jade. La dramaturgia parte de la vida de Julio Escámez como un territorio de rupturas, donde la persecución política, el desplazamiento, la creación artística y la memoria dialogan con el presente.

Este fin de semana en el Museo del Jade en San José, se presentará la obra Fragmentos de Julio, una propuesta del proyecto Teatro UNA, con los aportes del Taller de dramaturgia y el Laboratorio escénico digital de la Escuela de Arte Escénico de la Universidad Nacional (EAE-UNA).

“Lejos de proponer una reconstrucción biográfica lineal, la obra activa el legado del pintor y muralista chileno Julio Escámez mediante una dramaturgia fragmentaria que articula memoria, archivo, testimonio y experimentación estéticadijo Ailyn Morera, académica de la EAE-UNA, quien trabajó la propuesta dramatúrgica y quien codirige la puesta en escena.

Fragmentos de Julio” es una propuesta escénica que reconstruye, la vida del muralista a través de imágenes, memorias y testimonios, la puesta en escena recorre su infancia, su compromiso artístico, la violencia política en Chile y su exilio en Costa Rica.

Más que narrar una biografía, la obra activa su legado como experiencia: el arte aparece como resistencia, memoria y acto político. En escena, el pasado no se representa, se vuelve presente, e invita al espectador a completar los fragmentos y a repensar el lugar del arte en la historia y en la vida.

Antes de su llegada a Costa Rica en 1974, Escámez, nacido en Chillán en 1925, ya era una figura relevante dentro del muralismo chileno y latinoamericano. Fue discípulo de Laureano Guevara y se vinculó a los movimientos artísticos de izquierda que promovían un arte comprometido socialmente.

De acuerdo Morera, la obra “es una propuesta de teatro documental que incluye ficción y rinde homenaje a don Julio Escámez por su trayectoria universitaria y su aporte a cultura y el arte de este país”.

Este proyecto articula a estudiantes y académicos de Teatro UNA, del Taller de Dramaturgia y del Laboratorio Escénico Digital. “Hemos tenido acompañamiento por parte de la profesora Marta Rosa Cardoso, en colaboración con el Centro de Gestión del Acervo Artístico (CGAA-UNA) y la Escuela de Arte y Comunicación Visual, custodios de la obra y el archivo de Escámez” comentó Mario Blanco, coordinador de Teatro UNA y codirector de la obra.

La puesta mezcla archivos, testimonios, escenas dramatizadas y lenguajes contemporáneos asociados al Laboratorio Escénico Digital. En la puesta en escena participan los estudiantes Kevin Leiva Salazar, Daniel Calvo Fernández, Fiorella Castillo Calvo y Kendall Rojas González.

Fragmentos de Julio se presentará este viernes 29 de mayo a las 7 p.m. sábado 30 y domingo 31 a las 4 p-m- en el Museo del Jade ubicado en San José, la entrada es gratuita y puede reservar su espacio al WhatsApp 8804-6050

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

Los pilares del desarrollo democrático nacional están amenazados

Vladimir de la Cruz

Tenemos 205 años de vida independiente. Declarada la Independencia de Costa Rica el 29 de octubre de 1821 iniciamos el proceso de separación de la España colonial, que había hecho de la región que iba desde la provincia Costa Rica hasta México, pasando por Guatemala, que era la cabecera principal de la Capitanía General de Guatemala o Reino de Guatemala, como también se le conoció, de la región que comprendía a las provincias de Honduras, El Salvador, Nicaragua y Guatemala, donde el 15 de setiembre se había dispuesto comunicar a las provincias, la ruptura con España para que cada Provincia tomara su propia decisión. Chiapas, hoy estado de México también formó parte de la Capitanía General, pero se separó antes que Guatemala y el resto de las provincias. Éramos parte del Virreinato de México, o de Nueva España, la región más grande que tenía Espala en ultramar, como se decía en esa época.

Entre 1821 y setiembre de 1823 constituimos Juntas de Gobierno para dar nuestros primeros pasos de vida independiente, al mismo tiempo que se consideraba en la región mantenerse unidos, en vida independientes, como antes se había vivido. Así se inició el proceso para la gestación de la República Federal de Centroamérica, que funcionó desde 1824 hasta 1838 cuando de ella nos retiramos ese año, que también había provocado el retiro de Nicaragua y de Honduras. Dentro de la República nos constituimos bajo la forma de Estado de Costa Rica. La República impulsó las bases de un Estado fuerte, liberal, constituido por la división clásica de los tres poderes de Estado, el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Así se constituyó Costa Rica con la Constitución Federal del 22 de noviembre de 1824, lo que se afirmó con la Constitución de Costa Rica de 1825, llamada Ley Fundamental del Estado Libre de Costa Rica.

Desde entonces tenemos la separación de Poderes Públicos, cada uno de ellos con independencia entre sí, con funciones propias, exclusivas, indelegables, insubrogables. Así se desarrolló la estructura del Estado política y administrativa del Derecho de Costa Rica, que llega hasta nuestros días.

Hasta el año 2022 estos poderes de Estado se respetaron entre sí, en su independencia y en el ejercicio de sus funciones constitucionales y legales. Con el gobierno que inició en el 2022, que acaba de terminar, se cuestionó esa independencia y se trató de dominar por parte del Poder Ejecutivo.

Con las elecciones de febrero de este año, con el triunfo presidencial del partido Pueblo Soberano, y con una mayoría legislativa de 31 diputados, de 57, el presidente saliente, Rodrigo Chaves, y la presidenta entrante, Laura Fernández, afirmaron que ya tenían controlados y tomados dos Poderes, y. que iban por tercero, por el Poder Judicial, en lo que no han escatimado ataques verbales y amenazas directas a sus magistrados integrantes, de cambiarlos, no reeligiendo lo que puedan reelegirse y nombrando magistrados afines y comprometidos políticamente al gobierno y a sus cogobernantes, Rodrigo Chaves y Laura Fernández.

Con la figura de Estado de Costa Rica nos mantuvimos hasta el 31 de agosto de 1848, cuando el jefe de Estado y presidente de la República, Dr. José María Castro Madriz firmó la Declaratoria de República de Costa Rica, que había sido declarada el día anterior por el Congreso Constitucional. Desde entonces iniciamos la vida de la República de Costa Rica, como nos seguimos reconociendo nacional e internacionalmente.

La República surgida en 1848, en su aspecto formal, así denominada, llegó hasta el 8 de mayo de 1948, cuando el entonces líder político y militar, José Figueres, de los sucesos de marzo y abril de 1948, a favor de reconocer el resultado electoral de 1948 a favor de Otilio Ulate, elecciones que se habían anulado, se impuso sobre Ulate el 1 de mayo, para recibir el gobierno el 8 de mayo, por un lapso de 18 meses, según lo pactado, como sucedió.

Ese 8 de mayo al recibir el gobierno que terminaba, en manos del Designado a la Presidencia, Ing. Santos León Herrera, e iniciar el nuevo período de gobierno, José Figueres, hizo pública declaración, por Decreto Ejecutivo, que iniciaba su mandato fundando la Segunda República de Costa Rica. De esa forma, también declaró ipso facto la existencia de la Primera República, la que había sido fundada por Braulio Carrillo.

En la sesión primera de esa Junta de Gobierno, después de integrar a los Miembros que se encargarían “de preparar todo lo referente al acto de traspaso de los poderes públicos”, señaló que ese “Gobierno Provisorio de la Nación” ejercería “sus funciones con el nombre de Junta Fundadora de la Segunda República”. Así, desde 1948 hasta hoy hemos vivido, y seguimos viviendo, el período histórico, o fase histórica nacional, de la Segunda República.

Todos estos años han tenido pilares fundamentales que han dado como resultado el desarrollo democrático que hasta hoy hemos tenido en Costa Rica, que se ven amenazados desde el gobierno de Rodrigo Chaves, 2022-2026, y con el que inicia de Laura Fernández, donde Rodrigo Chaves sigue siendo la figura más importante de su Gabinete, de su Consejo de Ministros, con su doble ministerio de la Presidencia y de Hacienda, marcando los pasos y la música que se entona en los poderes Ejecutivo y con los 31 diputados del Legislativo.

Entre esos pilares fundamentales del desarrollo democrático podemos destacar los siguientes:

1.- Un Estado de Derecho fuerte, sólido, constituido por los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, a los que se sumó en esa condición el Tribunal Supremo de Elecciones, que podemos llamarlo, para estos efectos, Poder Electoral, con el mismo rango e independencia de funciones que los otros poderes de Estado.

2.- Un desarrollo vigoroso constitucional, de 13 Constituciones Políticas, que marcaron y definieron la estructura institucional y administrativa, y fortalecieron los valores del pueblo y de la ciudadanía costarricense, sus derechos y libertades. Las Constituciones de 1871 y la de 1949, ambas con el tiempo de duración y vigencia que tuvieron, a pesar de la interrupción de la de 1871, en el periodo de la dictadura de Federico Tinoco y Constitución de 1917-1919.

3.- Un ejercicio de gobernantes, en los poderes públicos, predominantemente de educadores, abogados, médicos, periodistas, con pocos militares ejerciendo el Poder. Desde Juan Mora Fernández, 1824-1833 los educadores y civiles fueron clave sobre militares.

4.- Un ejército, que a pesar de sus gloriosas jornadas en la lucha nacional contra los filibusteros norteamericanos en Costa Rica y en Centroamérica, no se desarrolló ni fortaleció de manera constante. Por el contrario, después del Crimen de Estado contra los Héroes nacionales, de aquellas jornadas, Juan Rafael Mora Porras y el General José María Cañas, se empezó a debilitar institucionalmente, hasta que pasados los sucesos de la guerra civil de marzo y abril de 1948, se tomó la decisión de eliminarlo de la estructura del Estado costarricense, haciendo tengamos 78 años sin Ejército, cuyos gastos institucionales pudieron orientarse a otras tareas de la administración pública nacional.

5.- El desarrollo de un concepto de vida democrática considerada como poder del pueblo, para el pueblo y por el pueblo, concepto que se enriqueció con la incorporación del Plebiscito y el Referéndum Nacional como instancias de consulta popular, haciendo que esa vida democrática y el poder público se valide “con el pueblo”.

6.- Un sistema electoral, que, aunque con limitaciones en su origen, evolucionó y se enriqueció hasta tener hoy un sistema de partidos políticos amplio, con igualdad plena de mujeres y hombres en sus derechos políticos y sociales, en el cual todas las personas de 18 años se consideran ciudadanos con esa capacidad política de tomar las decisiones para la integración de los poderes Ejecutivo y Legislativo, como el de las instancias municipales.

7.- El desarrollo de un Estado Social y Democrático de Derecho, fundamentado en los siguientes aspectos:

a) – desarrollo de libertades púbicas

b) – desarrollo de derechos ciudadanos

c). – fortalecimiento de la educación pública, como el motor del desarrollo nacional de posibilidades y oportunidades y de superación personal de los ciudadanos.

Desde los inicios de la vida independiente se impulsó la educación de niños y niñas. Se fortaleció con la apertura de la Universidad de Santo Tomás en 1843, con los impulsos que dieron a la educación, entre otros, los Jefes de Estado y Presidentes José María Castro Madriz, Jesús Jiménez, que estableció la obligatoriedad y gratuidad de la educación primaria, con las reformas que se impulsaron por los Secretarios o Ministros de Educación, Mauro Fernández, Miguel Obregón, Uladislao Gámez, con la fundación de la Escuela Normal de Heredia y la especial atención que se dio a la formación de maestros y profesores.

Con el impulso que se dio con la fundación de la Universidad de Costa Rica, como única Universidad en el país, desde el 26 de agosto de 1940 hasta la fundación del ITCR, el 10 de junio de 1971, de la Universidad Nacional, el 15 de febrero de 1973 fortaleciendo a partir de ese momento un sistema de universidades públicas, en esa misma década, con la UNED, el 3 de marzo de 1977, y finalmente con la Universidad Técnica Nacional el 4 de junio del 2008, que contribuyeron a fortalecer los mecanismos democráticos nacionales. De hecho, hasta esos años toda la clase política nacional se formó bajo los aleros de la educación pública, contribuyendo a concebir una sociedad costarricense más inclusiva y democrática.

Elemento clave de este desarrollo universitario fue garantizar el financiamiento público a la educación superior universitaria, como meta de llegada de los niños y jóvenes que asisten a la educación preuniversitaria, siendo este un gran facto de movilidad social y democrático.

Esta financiación está en crisis y gravemente amenazada, de manera especial por el Gobierno de Rodrigo Chaves y su continuismo con Laura Fernández, orientado el desfinanciamiento y al debilitamiento total de la educación pública en general y la superior en particular.

d).- el desarrollo de un sistema de salud nacional, que desde el siglo XIX se orientó a garantizar las mejores condiciones de salud del pueblo costarricense, para los cual se impulsaron medidas de saneamiento ambiental de construcción de habitaciones, de impulso de hospitales desde los inicios del Estado de Costa Rica, hasta la fundación del Ministerio de Salud, el 4 de junio de 1927, y de la Caja Costarricense del Seguro Social, el 1 de noviembre de 1942, que llegó a universalizar sus servicios de enfermada, maternidad y de salud integrales, desarrollando en el país una medicina de primer mundo. Hoy gravemente amenazado todo el sistema por los procesos de privatización que se han venido dando contra la CCSS, la cual se debilitado institucionalmente.

e) – la Junta Gobierno fortaleció todo este proceso impulsando, entre otras medidas, la nacionalización bancaria y la de recursos hidro energéticos. Con la nacionalización bancaria facilitaron el crédito público para todos los sectores sociales del país, desarrollando los mecanismos para la gestación de las clases medias, y nacionalización de los recursos hidro energéticos y la creación del ICE desarrollaron la electricidad en todo el país, estimulando la producción y las actividades económicas, frenando a la vez la migración campo ciudad, al llevar la modernización a las zonas rurales.

Antes de la existencia del ICE la electricidad en manos privadas que se desarrolló desde 1880 no alcanzó a cubrir ni siquiera el 5% del territorio nacional. Hoy con el ICE la electricidad prácticamente llegó al 100% del territorio nacional.

Estos pilares del desarrollo democrático nacional han sido debilitados, y se encuentran amenazados en el paredón de tiro del actual grupo gobernante, de los cogobiernos de Rodrigo Chaves, Laura Fernández y sus diputados del Partido Pueblo Soberano.

f) – el desarrollo de una legislación social fuerte y avanzada que se fue logrando desde principios del siglo XX, hasta llegar a las Reformas Sociales de 1943 que incorporaron el Capítulo de Garantías Sociales en la Constitución de 1871 y que se introdujo también en la Constitución de 1949, ligeramente ampliado.

En este campo ha habido una arremetida contra la legislación laboral y los derechos laborales en el país. Su principal amenaza la tiene gestionada por los cogobiernos de Rodrigo Chaves y Laura Fernández, y sus diputados del partido Pueblo Soberano que quieren establecer la jornada esclavista de trabajo de 12 horas, sin reconocimiento del pago de horas extras, de reducción en los beneficios salariales en el pago de aguinaldo y de reducción real de las pensiones, a la hora de acogerse los actuales empleados, a un 40% de su salario, bajándolas de un 60% a ese 40%, y a un aumento de la edad de retiro en 5 años más de trabajo, es decir retiro para la pensión en la realidad a los 65 o 70 años de edad.

g) – El desarrollo democrático y social del Estado de Derecho que se logró alcanzar hasta 1978 hizo surgir el Estado de Bienestar en Costa Rica, que fue un modelo en la región centroamericana, motor generador de empleo, y de creación de las clases medias. Desde aquel año ese papel del Estado empresario, del estado de Bienestar, sufrió los embates de los Planes de Ajuste Estructural, que se impulsaron a partir de la década de 1980 y de las políticas de Tratados Libre Comercio, a partir de la década de 1990, junto a las políticas neoliberales que han empobrecido al pueblo costarricense y han debilitado las clases medias.

h) – Lamentablemente los sectores sociales se han debilitado en sus organizaciones de defensa, y en sus luchas, de sus derechos fundamentales. Frente a grandes amenazas han reaccionado estos sectores. En este siglo hay recordar y tener presente las Jornadas de Defensa del ICE, las luchas del Combo del ICE, en el gobierno de Miguel Ángel Rodríguez y las luchas contra el TLC con Estados Unidos en el 2007.

Estamos a las puertas de batallas similares. Hay que refrescar la memoria histórica, social y política.

De la gloria del Estado Social al espejismo del cambio (Parte II)

Por: JoseSo (José Solano-Saborío) / Entre Verdades y Opiniones

En nuestra primera columna repasamos cómo Costa Rica construyó un Estado de Bienestar ejemplar y cómo, a partir de los años 80, ese modelo empezó a fracturarse bajo la receta neoliberal. Pero el cambio de rumbo no solo nos trajo recortes; trajo consigo una cultura donde la función pública dejó de ser un servicio para convertirse, en muchos casos, en un botín.

Hoy vamos a hablar de esa herida abierta: la corrupción del bipartidismo, la factura social que nos cobraron y cómo esa indignación parió un movimiento político que prometió salvarnos de nosotros mismos.

El festín del bipartidismo y el descaro institucional

A partir de los años 90, los ticos empezamos a desayunar con escándalos de cuellos blancos. Ya no eran rumores, eran millones de colones de los fondos públicos esfumándose frente a nuestros ojos.

Recordemos el sonado caso del Fondo de Emergencias, uno de los primeros grandes golpes a la confianza institucional. Pero la verdadera sacudida llegó con el saqueo del Banco Anglo Costarricense. Durante la administración de Rafael Ángel Calderón Fournier (PUSC, 1990-1994), el banco más antiguo del país fue desangrado mediante inversiones ruinosas. El detalle que no se nos puede olvidar es que miembros de la Junta Directiva y la Gerencia de la institución eran socios o allegados al bufete de la familia Calderón Fournier.

A su llegada al poder, y bajo la presión y recomendación de la Contraloría General de la República (CGR), la administración de José María Figueres Olsen (PLN, 1994-1998) se apresuró a decretar el cierre definitivo del Banco Anglo en septiembre de 1994. Fue un golpe durísimo a la economía y al orgullo nacional, aunque, para la historia, queda el consuelo de que por lo menos en esa ocasión los responsables, incluyendo al gerente Carlos Hernán Robles y a su Junta Directiva, terminaron en prisión.

A partir de ahí, la bola de nieve no se detuvo:

En el año 2000, durante el gobierno de Miguel Ángel Rodríguez (PUSC), el país estalló en las calles contra el famoso “Combo del ICE”, un intento de apertura disfrazado que la ciudadanía leyó como un claro intento de privatización a medida.

En 2004, bajo el gobierno de Abel Pacheco, el país se paralizó: estallaron los casos CCSS-Fischel y ICE-Alcatel, tramas de comisiones ilegales que llevaron a los mismísimos expresidentes Calderón Fournier y Rodríguez a la cárcel preventiva, aunque no llegaron a cumplir penas definitivas, y que mantuvieron al expresidente Figueres Olsen fuera del país, a pesar de que su causa no por años.

Más adelante, durante el segundo mandato de Óscar Arias Sánchez (PLN, 2006-2010), se gestó el Caso Crucitas, un desastre ambiental y legal tras la declaratoria de “conveniencia nacional” de la minería a cielo abierto.

Y como si no fuera suficiente, bajo la administración de Laura Chinchilla (PLN, 2010-2014), nos topamos con el vergonzoso Caso de la Trocha Fronteriza (Ruta 1856), donde el pretexto de la defensa nacional ante Nicaragua sirvió para que empresas fantasmas y funcionarios corruptos drenaran miles de millones.

La factura: El campo abandonado y la clase media asfixiada

Mientras las cúpulas del PLN y el PUSC se repartían el pastel y los tribunales, ¿qué pasaba con la Costa Rica real?

Se gestó una crisis sostenida. Mientras se perdían millones en corrupción, la excusa para el pueblo seguía siendo “no hay plata”. Esto provocó un abandono sistemático de nuestros agricultores y ganaderos, a quienes se les dejó a la libre competencia frente a mercados internacionales subsidiados, sin apoyo técnico ni crediticio. Paralelamente, la histórica clase media costarricense —el gran orgullo del Estado de Bienestar de los años 50— empezó a endeudarse para sobrevivir, viendo cómo el costo de la vida subía mientras la brecha entre los más ricos y los más pobres se ensanchaba a niveles históricos.

El advenimiento del PAC: La indignación como bandera

Fue exactamente en este caldo de cultivo de asco y frustración ciudadana donde germinó la ruptura. A finales de los años 90 e inicios del 2000, un grupo de dirigentes históricos del Partido Liberación Nacional, indignados por la podredumbre interna y el abandono de la socialdemocracia, decidieron que ya era suficiente.

Así nace el Partido Acción Ciudadana (PAC) en el año 2000, fundado por Ottón Solís Fallas. Pero Ottón no se fue solo. Detrás de él caminaron nombres que eran verdaderos pesos pesados de la política nacional, figuras de una moralidad y un peso histórico indiscutibles: don Alberto Cañas Escalante (fundador del PLN), don Guido Miranda (arquitecto de la CCSS moderna), y Margarita Penón Góngora, entre otros grandes intelectuales y ciudadanos.

Todos se cobijaron bajo una sola bandera suprema: la lucha frontal contra la corrupción.

El discurso era impecable. Era la promesa de la ética en la función pública. Sin embargo, con el paso de los años, Ottón Solís se adueñó por completo de la narrativa y de la estructura del partido que ayudó a crear. Lograron convencer a un país herido de que ellos eran los únicos depositarios de la decencia política.

Pero el poder es el ácido que prueba los metales. Y cuando finalmente les tocó gobernar, la historia dio un giro que nadie —o muy pocos— esperaban.

De eso hablaremos en nuestra tercera entrega, bajo un título que resume lo que nos pasó a todos como país: “¿Más cara la medicina que la enfermedad? Cuando te conviertes en esclavo de tus palabras”.

Roque Dalton en Costa Rica – El turno del ofendido

El 14 de mayo de 1935 nace en San Salvador, Roque Dalton García, poeta, periodista, ensayista, y novelista, quien con sus acciones, versos y palabras innovó la forma de creación en la literatura latinoamericana, siendo galardonado con múltiples premios, entre ellos el Casa de las Américas en 1969.

Dalton viajó por el mundo para aprender, conocer, estudiar, trabajar y vivir la gran parte de su vida como exiliado de su propio país, dominado por oligarquías, cuyo pensamientos de vanguardia, aniquilaban con crueldad, por temor al destapar y denunciar sus atroces prácticas.

Consecuente con sus versos, como «Poesía perdóname por haberte ayudado a comprender que no solo estás hecha de palabras» este escritor, demostró en su breve paso por este mundo con sus acciones que el arte sirve para transformar el mundo.

Al cumplirse noventa y un años de su nacimiento y cincuenta y un años de su partida con su asesinato. Consecuentes con esta labor por difundir la vida y obra del poeta, Ediciones Pentagrama celebra su existencia con el espectáculo poético, musical y audiovisual: El Turno del ofendido, con el guion y la dirección de Modesto López, fundador de la casa productora.

Este espectáculo escénico se ha adaptado y presentado en Argentina y México con artistas locales, en esta ocasión llega y se monta en Costa Rica con la participación musical de Karol Barboza, Wilson Arroyo y Manuel Monestel; así como con la narración de Mar Fernanda Schifani García y Randall Zúñiga Chinchilla.

En esta ocasión, se relata la vida y obra del artista, en un sentido homenaje, con imágenes de archivo, declamación y musicalización de sus poemas y canciones de artistas latinoamericanos como: Adrián Goizueta, Arturo Cipriano, Lázaro García, Luis Enrique Mejia Godoy, Manuel Monestel, Mario Rivas, Noel Nicola, Silvio Rodríguez, Víctor Heredia, Wilson Arroyo, entre otros.

Esperamos que con esta motivación se sientan invitados e invitadas para acompañarnos en esté homenaje a la vida de un poeta que nos motiva a seguir luchando por un mundo más justo y solidario.

Y para finalizar, les compartimos uno de los poemas que forman parte de esta puesta en escena, musicalizado por Manuel Monestel e interpretado por el grupo Cantoamérica, desde los años ochenta; un poema y una canción que nos motivan a disfrutar de la vida.

Como tú

Roque Dalton
Yo, como tú,
amo el amor, la vida,
el dulce encanto de las cosas,
el paisaje celeste de los días de enero.

También mi sangre bulle
y río por los ojos
que han conocido el brote de las lágrimas.

Creo que el mundo es bello,
que la poesía es como
el pan, de todos.

Y que mis venas no terminan en mí
sino en la sangre unánime
de los que luchan por la vida,
el amor,
las cosas,
el paisaje y el pan,
la poesía de todos.

El turno del ofendido
espectáculo poético musical y audiovisual

Guion y dirección: Modesto López Producción EDICIONES PENTAGRAMA MX

¿Cuándo?:

viernes 22 y
sábado 23 a las 19 horas y el
domingo 24 de mayo a las 18 horas

Entrada:

₡8000 ocho mil colones (general)
₡6000 seis mil colones (adulto mayor y estudiante)

Reservaciones e adquisición de entradas: 8714 – 6784

¿Dónde?:

TeatrodeBolsillo CR

Calle 59 Avenida 0 – 1
San Pedro, San José, Costa Rica

El pasado nos convoca

Isabel Ducca D.

Uno de los blancos preferidos de la globalización neoliberal ha sido la memoria histórica y social de los pueblos contra los que se ha dirigido. En nuestro país, antes de los años ochenta ya nuestra memoria social era raquítica, coja, sorda y tuerta. Después de casi cincuenta años de depredación económica, social, política, ambiental y feminicida, nuestra situación es crónica.

Evidentemente, estos últimos cuatro años han deteriorado aún más el tejido social y el anuncio es que, para el 2030, tendremos un panorama todavía más desolador. Posiblemente, habrá quienes se rehúsen a ver la realidad y el futuro ingrato en el horizonte y me tilden de ave de mal agüero. Volver a mirar para otro lado lo único que les puede ocasionar es una torticolis mental o histórica.

Hay mucho que reconstruir y, sobre todo, mucho que fortalecer si deseamos crear resistencia y nutrir la que poseemos. No tengo recetas ni soluciones, los procesos de lucha social se piensan y se llevan a cabo en colectivo. Sin embargo, siempre caben iniciativas; son semillas para poner a germinar, después sembrar, regar, cuidar y un día nos darán sus frutos.

Antes de exponer mi propuesta, deseo expresar dos aspectos fundamentales de mi motivación. El primero se refiere a la gran lección de espiritualidad que le ofrece el pueblo mexicano al mundo entero cada fiesta de muertos. Si bien durante esa fecha hay turismo, mucho; hay negocio, en demasía; no se queda únicamente en lo mercantil; lo trasciende, de una manera indescriptible. Surge una energía espiritual, creativa, festiva y de recogimiento para renovar el hilo que conecta con la ancestralidad para agradecer y rendir un merecido homenaje.

El otro asunto guarda relación con la calidad humana de nuestra gente. Nuestro país no fue forjado por los “prohombres y héroes” de la historia oficial, aunque hubo quienes pusieron granos de arena y otros reformas estructurales por el bienestar social, ha sido la lucha popular la que ha definido el rumbo, al lado de liderazgos con sensibilidad e inteligencia para anteponer el bien común a la codicia y la ambición. En cualquier rincón del país, hay memoria suficiente para rescatar y enaltecer personajes cuya acción fue determinante para abrir caminos, luchar por la educación pública, mantener el agua como bien social, defender los bosques, la naturaleza y los animales de la voracidad depredadora del gran capital, velar por apertura y consolidación de los servicios de salud. Y, al lado de esas aventuras sociales por el bienestar de las personas más vulnerables, nos acompaña la creatividad, el humor y el saber popular. Pero la calidad humana a la que me refiero no atañe únicamente a quienes se dedican a la lucha social.

Este país no salió de la mediocridad de las dirigencias actuales que no saben, y lo alardean públicamente con impudicia, ni siquiera por cuál guerra mundial vamos. No, la ignorancia y la falta de cultura no han sido nunca la tónica. En Costa Rica, una diputada que osara afirmar que se pueden vivir dos años sin cultura, no habría sido vista con admiración. Por esa razón, tenemos un legado en literatura, pintura, grabado, escultura, música, arquitectura, ingeniería, medicina, ciencia y tecnología que no nos avergüenza. Todo lo contrario, nos debe llenar de regocijo y ganas de rememorar ese maravilloso legado.

La memoria social está intrínsicamente ligada a la identidad. Evidentemente, hay un aspecto, el académico, que corresponde a cada especialidad, fundamentalmente a quienes se dedican a la historia como ciencia social. Su guía es imprescindible. Sin embargo, la memoria es un ancho y vasto territorio en el cual andamos como sociedad, por lo que nuestra incidencia para rescatar, recordar, construir relatos y crear formas y diseños para homenajear y rendir tributos nos compete a todas las personas que nos sintamos identificadas y queramos participar y aportar.

El pasado nos convoca a realizar en la primera semana de noviembre de cada año una fiesta de los muertos a la tica. Vayamos a nuestras raíces en cualquier rincón en el que estemos, tenemos mucho que aprender y regalar a quienes nos seguirán en este camino. saquemos del baúl de los recuerdos a quienes destacaron por su entrega en diferentes momentos y demos homenaje a esos muertos que hoy nos inspiran.

¡Creatividad nos sobra!

Posteriormente, daremos a conocer un manifiesto para ser suscrito por personalidades de la cultura y la academia, colegios profesionales, organizaciones y personas individuales.