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Etiqueta: movimiento popular

PÁLPITO DE MADRE

Los cuadros de Jairo Rincón «Labranza»
gimen en desesperanza.
El claro-azul reflejo de nubes
posadas en Los Estoraques
al plañir de dolor claman
humedecen los cetrinos rostros
con gotas de lluvia cual sudor posadas.

Heiner, se llamaba y su madre Deyanira,
lo abrazaba.
José Luis, de 31
a su compañera a recoger pasaba.
Winston, Jesús Alberto,
Robinson a cada carambola carcajadas.

«Desde los tiempos del ruido»
entre ángeles y demonios les disparan.

No alcanzó a decirle a su hijo: ¡No Vayas!
Un pálpito en su corazón
de madre
lo anunciaba.

Y en motos de jinetes
endiablados
Rocían balas
a humildes campesinos
de jornada.
En Oropoma- La Labranza
cerca a Ocaña
hay dolor, odio y furia
desencadenada.
Pasan portadores de la muerte
por vigías del ejército
camuflados.
Rugen apocalípticos
motores
sobre estaciones policiales, condenadas.

Los mártires del campo
dejaron
vacas, siembras, sueños,
empapadas camisas
sangrentadas.

Impera el miedo, el terror.
Y el ministro de la guerra
posa acusando
que al menos allí
un guerrillero aposentaba.
Malvado chulavita
mal nacido
al volver a la ciudad,
muros y paredes
le gritaban:
Los muertos de Oropoma-La Labranza,
te saludan y reclaman!

Carlos Meneses Reyes
10 de marzo de 2.021

 

Enviado a SURCOS por el autor.

Movimiento Rescate Nacional: La teoría del diálogo y el espontaneísmo de clase

Trino Barrantes Araya
Alfonso Pardo Martínez
camilosantamaria775@gmail.com
alfonsopar@gmail.com
APARTADO No.
San José, 16 de octubre de 2020

El espontaneísmo de clase puede ser, en ciertas coyunturas, de una fuerza vital, capaz de derribar una tiranía, una dictadura o, simplemente, la dictadura en democracia que se ha logrado engarzar en el poder nacional del Estado costarricense, mediante la articulación y sujeción de los otros poderes de la República. La resolución de la Sala Constitucional respecto a la protesta social, es un buen referente de lo que decimos, como también lo es, la fotografía que refleja a cuerpo entero al presidente del Poder Legislativo, con el mandatario actual. Digámoslo de manera muy simple. Hoy existe en Costa Rica una fuerza omnipotente y omnipresente bajo el cobijo del mandatario Carlos Alvarado Quesada.

Pero la verdadera emancipación de la clase obrera, de las y los trabajadores, ha quedado demostrado históricamente, no deriva del espontaneísmo, por el contrario, la efectividad del movimiento popular descansa y requiere de una dirección colectiva y capaz de conducir el movimiento de protesta y popular hacia una ruptura del orden establecido. Lo demás es simple ejercicio de diálogo, a lo sumo de negociación.

Por lo general el espontaneísmo de clase, aún en su ruta de ascenso más determinante, en su clara afirmación de toma de conciencia (conciencia de clase), debe y requiere potenciarse para afirmar el proyecto alternativo, para evitar así, en su espiral ascendente y alcanzado el vértice más álgido del conflicto, el fracaso o la derrota del mismo. Digamos que, sin un proyecto político el movimiento espontáneo, deviene en una derrota clasista de corto plazo, aunque posibilita, precisamente por su falta de conducción y orientación política, el paso al oportunismo de clase y por encima de las dirigencias populares y honestas que han estado al frente de la conducción del movimiento como tal, se entronizan los falso líderes, o dirigencias que llevan a capitular ante el poder establecido.

En esta corta, pero convulsa agitación política que venimos viviendo desde el 10 de setiembre del año 2018, hemos logrado ascensos y resbalones (como decía Arnoldo Ferreto), que nos obligan a recomponer las fuerzas y a exigirnos a nosotros mismos, señalamos a las dirigencias sindicales y a una buena parte de los dirigentes del movimiento popular y a las izquierdas, una verdadera lectura de objetividad de la coyuntura, en que ha quedado inserto el movimiento popular en cada gesta de lucha que hemos venido sumando.

Pareciera una obviedad la desunión que se percibe al interior del movimiento popular, sindical y de izquierda; esto, sin lugar a dudas, no nos ha dejado avanzar. Apostamos, eso sí, a un posible proyecto electoral como otra salida espontánea, porque ni siquiera hemos sido capaces de establecer una carta país fundamental que haga posible la totalidad de las demandas.

Nos corresponde una gran cuota de responsabilidad. La izquierda nacional, o las izquierdas partidistas existentes en nuestro contexto, hemos sido incapaces de posesionar una visión de nuevo proyecto democrático, participativo y que tenga clara legitimidad ante las clases populares. Este vacío de conducción, esta visión de pecata minuta, también le es correspondiente al movimiento sindical clasista que, pese a sus grandes esfuerzos, sigue sin tener una agenda unitaria para, verdaderamente, enfrentar y derrotar al modelo neoliberal y al capitalismo.

Creemos, pertinente, señalar que esta lucha, aunque espontánea, ha dejado al descubierto las grandes falencias del Partido Acción Ciudadana-PAC, hoy en el poder, pero también ha dejado en evidencia, la incapacidad de sus lacayos de turno, el PLN, PUSC, PRN, PRSC, PIN. Una cuota no menos importante, la carga el Frente Amplio, que aunque de manera minoritaria, no ha hecho el ejercicio de una verdadera oposición.

Hoy, en este mismo orden de cosas, la coyuntura nos ha demostrado y ha dejado al descubierto el ascenso salvaje de los cuerpos represivos. El Comando Sur y las prácticas supervisadas en Murciélago, se graduaron, en su más sucio y pueril manifestación de poder militar. La prensa se alineó con un gobierno absolutamente deslegitimado, tuvo que convertirse en su caja de resonancia, porque por sí mismo, la figura del ejecutivo quedó invisibilizada. La incapacidad demostrada por Carlos Alvarado, la terquedad de negarse a escuchar las voces disidentes, y su escaso protagonismo a favor de los valores más importantes de la Patria, quedaron ausentes. Por el contrario, su gobierno altamente inmaduro, se puso al servicio de los intereses de la burguesía apátrida, la derecha recalcitrante y las cámaras patronales e industriales.

Hemos vivido un excelente ensayo de política de masas, nos toca y corresponde una importante jornada. Lo bueno es que en cada lucha se templa de manera más acabada el espíritu del proletariado, de las clases populares y de toda la masa de trabajadores del país.

APARTADO No. II

APUNTES: EXAMEN ACTUAL DE LA COYUNTURA CONTRA EL ACUERDO DEL FMI Y LA POLÍTICA IMPOSITIVA

Breve prontuario:

El movimiento magisterial, principalmente en las organizaciones de la Asociación Nacional de Educadores-ANDE, el Sindicato (Asociación) de Profesores de Segunda Enseñanza-APSE, el Sindicato de Educadores(as) Costarricense-SEC, El Sindicato Patriótico de Educadores 7 de Agosto-SINPAE y la Federación de Sindicatos de Trabajadores(as) de la Educación Superior-FESITRAES, articulados actualmente al Movimiento Social y Sindical Costarricense y al Bloque Unitario Social y Sindical Costarricense-BUSSCO, inició su participación activa y combativa de lucha, a partir del mes de setiembre, en el marco de la coyuntura actual.

Inicialmente con las caravanas patrióticas de relevos, las cuales recorrieron el país de frontera a frontera y de costa a costa, con el objetivo de concienciar al pueblo de Costa Rica, de las repercusiones nefastas de las políticas neoliberales del actual gobierno y la dirección político empresarial con la cual se dirige el actual proceso gubernamental, que sitúa a nuestro país, como el noveno país más desigual del mundo y uno de los más caros de América Latina.

Un segundo gran eje o aspecto que merece toda la discusión del caso, es que el resultado actual de la crisis fiscal, no responde a la naturaleza generada por el sector público de empleados, sino como resultado concreto de seis factores que han sido claramente expuestos y analizados. A saber: Elusión, evasión, exoneraciones, privilegios fiscales, corrupción, lavado y narcotráfico.

El carácter regresivo del Plan Fiscal, en sus cuatro grandes capítulos: Impuesto al valor agregado (Impuesto de Venta); Impuesto de la renta global, al empleo público y la regla fiscal, no resuelven en esencia el problema fundamental de esta crisis, como tampoco el endeudamiento estructural que supone la negociación con el Fondo Monetario Internacional.

Aunado hoy a esta profunda crisis fiscal, se suma la embestida de la pandemia, producida por el COVID-19, y los proyectos e iniciativas de las élites político empresariales que tienen, entre otros objetivos, privatizar la Caja Costarricense del Seguro Social, desfinanciar a las universidades públicas, desmantelar el Estado mediante la venta de sus activos e instituciones emblemáticas: Fábrica Nacional de Licores, Consejo Nacional de la Producción, Instituto Costarricense de Electricidad, entre otras. Acompañando todas estas políticas, se ha logrado concertar una estrecha relación de los tres poderes, que afinan las políticas antilaborales, reducen los salarios, atacan sostenidamente al régimen de pensiones, precarizan la labor docente y profundizan la tercerización de la economía nacional. El panorama, mayor curva de desempleo, pobreza e inseguridad.

Por eso, desde una visión crítica y políticamente avanzada el movimiento magisterial ha venido apoyando con todas sus fuerzas, la iniciativa de lucha que se establece a partir del 30 de setiembre y que se mantiene hasta la fecha.

Por el contrario, la solución a la actual crisis que vive el gobierno se resolvería en la medida en que, el gobierno sea capaz de establecer medidas y correctivos para sanear el sistema tributario, establezcas proyectos claros y concretos para dinamizar la economía y establezca verdaderos mecanismos contra la corrupción.

II.- Sistemática represión, violación a los derechos humanos y actores sociales populares.

Independientemente del carácter espontáneo e inorgánico que le brindó a la conducción de este estallido social el Movimiento Rescate Nacional, lo cierto es que puso en la palestra política a una serie de nuevos actores sociales. Digámoslo de una forma política. Las clases populares más proletarizadas lograron un gran avance en su conciencia de clase.

Por su parte, el sector magisterial, interpretando correctamente el papel de estos nuevos actores sociales, bajo la Dirección del BUSSCO, fijo inteligentemente una clara política de alianzas una correcta interpretación de la unidad en la acción.

Independientemente del examen que posteriormente hagamos de esta coyuntura, si es necesario dejar constancia sobre su debilidad orgánica; lo espontaneo rebasó lo político. Aunque no ha sido nada despreciable el salto de calidad en la lucha popular que se ha ganado en este momento y los diferentes métodos de lucha que puso en juego el movimiento popular.

Bajo una política de alianzas formada por cuatro grandes bloques: Bloque Unitario Sindical y Social Costarricense; Patria Justa, las Centrales y Confederaciones y el Magisterio en Acción, y el Movimiento Rescate Nacional, auguramos un buen norte en la lucha popular que se avecina en nuestro país.

III.- Punto de inflexión/punto de quiebra.

Como en todo proceso, este también tuvo un punto de inflexión. Creemos que,

sin embargo, el pliego final del MRN, presentado como condición para abrir el diálogo, llevó a una parálisis a la combatividad que hasta ese momento los sectores populares habían imprimido a la lucha

Todo comité de lucha debe tener un punto de inflexión, un punto de quiebra, a fin de hacer la lectura correcta de la coyuntura en que se inscribe el movimiento popular.

Los bloqueos sostenidos a lo largo de todo el país, en un ritmo de casi 25 de ellos diarios, dio lugar a que los aparatos represivos, la prensa mediática y la derecha lograra recomponerse. No obstante, hoy, el gobierno queda en un mal predicado y con el peligro subyacente que se genere un gran vacío de poder, presumiblemente canalizado por los grupos más recalcitrantes, fascistas y de derecha del país.

Hemos sido actores y testigos de una escuela política de lucha, un aula presencial que rompió con la burbuja del distanciamiento físico.

Como lo dijimos anteriormente, la contradicción irresuelta entre espontaneísmo de masas y proyecto político se convirtió en el gran obstáculo para haber obtenido un éxito absoluto en esta etapa de la lucha.

APARTADO No. III

MOVIMIENTO RESCATE NACIONAL, AJUSTE VIOLENTO Y DE SHOCK: El papel de las clases subalternas y el poder popular. NO al FMI


“…Cuando los enfrentamos nosotros(as), estómagos hambrientos, los imperialistas buscan sus armas. Cuando los imperialistas nos enfrentan, nosotras(os), estómagos hambrientos, unimos nuestros brazos y marchamos hacia adelante… El planeta está en llamas, los virus avanzan, el hambre acecha la tierra, pero incluso en este desastre, nosotrxs, la vasta mayoría de lxs habitantes del planeta, no hemos renunciado a la posibilidad de un futuro.”

Desde el 30 de setiembre del 2020, al día de hoy, el movimiento popular costarricense, bajo la dirección del grupo autodenominado Rescate Nacional, ha mantenido una constante en la lucha popular, mediante el bloqueo de las vías terrestres de comunicación más importantes de Costa Rica. Se calculan unos 35 bloqueos diarios.

Inicialmente, bajo consignas muy confusas, lograron articular una gran convocatoria de resistencia. Decimos consignas muy confusas, toda vez que se expresaban entre algunas de ellas: “No más socialismo”, “No a los impuestos”.

El Movimiento Social y Sindical, por su parte, desde las “Caravanas de Relevos”, estableció cuatro ejes fundamentales para articular la lucha popular: NO AL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL, QUE LOS RICOS PAGUEN COMO RICOS Y LOS POBRES COMO POBRES, un tercer eje articulador: No a la venta de instituciones públicas y finalmente Contra la agenda antiobrera. Obviamente estas cuatro consignas, se convierten en la bandera de lucha de todo el pueblo de Costa Rica. Pues en ellas se sintetizan el malestar que el pueblo de Costa Rica, impulsa contra el gobierno neoliberal de Carlos Alvarado Quesada, actual presidente de Costa Rica. Gobierno que, desde el primer día de manifestaciones, no ha propiciado el DIALOGO. Por el contrario, irrespetando la voluntad del soberano sostiene, bajo un esquema de terquedad, mantener la negociación de un nuevo préstamo con el Fondo Monetario Internacional, por la suma de $ 1.750 millones, en condiciones que lesionan, no solo los intereses de la clase trabajadora y a los sectores más vulnerables de este país, sino que compromete sensiblemente la soberanía de nuestro Estado/nación.

Las medidas del desmantelamiento del Estado costarricense, la venta de activos nacionales, los gravámenes exorbitantes contra el salario, las pensiones y los mecanismos de negociación de manera lesiva para el país, resultado del nuevo convenio con el FMI, dibujan el rostro de este gobierno.

Los grandes problemas estructurales no son atendidos. La evasión, la elusión, las exoneraciones a las grandes fortunas y la falsa facturación, son, en primer lugar, la causa esencial de la crisis fiscal que vive el país y que quieren descargarla sobre la espalda del pueblo y su clase trabajadora.

Ciertamente, por las políticas erráticas de la actual administración del presidente Alvarado, su estilo y esencia NEOLIBERAL, privilegiando al sector de los empresarios que han logrado la mayor concentración de las riquezas de nuestro país, es que se maduran las condiciones objetivas para que esta curva de lucha popular crezca exponencialmente, y sitúe al país en límites tan peligrosos, que si la pradera encuentra una chispa, la conflagración podría ser inevitable.

Por eso, desde el movimiento social y sindical pesan grandes preocupaciones: Qué respuestas tiene el gobierno de Alvarado para evitar el gasto público, y enfrentar a los grandes evasores.?

Si no se quiere tocar a los grandes intereses, los problemas que se vienen arrastrando sobre pobreza, desempleo, tercerización, propiciarán un caldo de cultivo y una efervescencia, que, si no se detiene a tiempo, vendría decididamente a romper con el orden constitucional costarricense.

Hoy solo se pide un espacio concreto. Que el gobierno establezca el diálogo con los actores de la lucha popular. Porque pese al nivel de violencia de los cuerpos policiales represivos, la lucha popular, antes de decaer, crece sostenidamente.

Sintetizamos diciendo. No a la venta de los activos nacionales, exigimos respeto a los derechos humanos fundamentales, la protesta social es un derecho, criminalizarla, es renunciar a la memoria de un Estado Nacional que se precisa de democrático. Estamos frente a la urgencia de recuperar el Estado Social de Derecho, pero también en una parte inédita de la política de alianzas y de la lucha de clases en este país.

Finalmente, hacemos nuestra la consigna, bajo la cual se ha aglutinado la protesta social: NO AL FMI, COSTA RICA NO SE VENDE, NUESTRO PAÍS SE DEFIENDE.

APARTADO No. IV

ACUMULACIÓN DE FUERZAS, ACTORES SOCIALES Y CUERPOS REPRESIVOS

4.1.- Derrotas contextuales y acumulación de fuerzas

Los acontecimientos que tienen lugar a partir del 30 de setiembre del 2020, aunque lo hemos indicado en párrafos iniciales, revisten de un gran contenido de espontaneísmo de clase, forman también un evento histórico de cualificación de la lucha popular, pues son resultado de un largo proceso de acumulación de “derrotas contextuales”, pero con una constante acumulación ideológica y clasista en la toma de su consciencia.

Un ligero mapeo de lo que señalamos: 2000, lucha contra el combo del Instituto Costarricense de Electricidad-ICE; 2002 Enfrentamiento del pueblo contra el monopolio de RITEVE: 2007, histórica resistencia popular contra el Tratado de Libre Comercio-TLC, 2018 (10 de setiembre) , histórica huelga de más de 92 días del magisterio nacional contra el Plan Fiscal, 2020, Caravanas de Relevos. Este último evento potenció la chispa y crispó el interés de clase que tendrá lugar a partir del 30 de setiembre y que de manera sostenida se mantuvo, a través de bloqueos en todo el país, hasta el 16 de octubre del año en curso.

4.2.- Actores sociales en el contexto de los bloqueos

En un ligero mapeo que nos ofrecen los diferentes actores que se hicieron presentes en los bloqueos a lo largo de todo el país, se pueden descubrir los siguientes sectores de clase.

En el sector campesino surgen con claridad el papel de los pequeños productores, un amplio sector de jornaleros, sectores medios agrícolas y campesinos sin tierra.

Vale destacar que, por ejemplo, el sector empresarial medio agrícola, incorpora como consigna básica: “Dejar ingresar la mano de obra extranjera”, para darle sostenibilidad a la producción del café y otras ramas de la agricultura. Pero también es este sector el que impulsa con toda la fuerza del caso, el carácter pacifista de la lucha, la defensa de la institucionalidad y la recuperación del Estado Social de Derecho.

Una frase que debe llamarnos la atención es la que expresa el dirigente campesino José Oviedo y otros dirigentes campesinos. No son palabras textuales, pero sus opiniones se orientan básicamente a lo siguiente. La situación del campo va a explotar, la agricultura nacional está en una profunda crisis, lo que pone al país a las puertas de una hambruna generalizada. Si no tenemos correctivos inmediatos y soluciones a corto plazo, puede que los bloqueos desistan, pero la crisis estructural tendrá un punto de explosión aún más violento y fuerte del que vivimos hoy día.

Otros tres agentes del motor social de esta lucha, están constituidos por los amplios sectores de la masa indígena, con acciones de lucha muy concretas, principalmente en la Zona Sur Sur y la frontera con Panamá. Otro tanto de este sujeto histórico lo constituyeron los actores de los “pymes”. Tal vez el caso más emblemático de la lucha se dibuja en la figura de Benjamín “El Indio” Mayorga.

4.3.- El enemigo principal y la política de alianzas

Ha sido muy novedoso, en el contexto de esta lucha, la forma en que los enemigos de clase se expresan y se manifiestan tácitamente.

Se rompe, de alguna manera, los hilos invisibles entre los poderes de la República y sus socios de ruta. La alianza entre Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, más el amparo del TSE, el grupo Nuevo Horizonte, La Nación, Teletica y Repretel, son más que una señal en el comportamiento que asumen las políticas de alianza en este país contra los sectores populares y mayoritarios.

4.4.- El papel de los cuerpos represivos.

 “Fuerzas del Orden” y es muy posible que el aumento de la militarización y represión de las policías en América Latina, hacia el movimiento social, se deba a la doctrina promovida por EEUU que básicamente sigue legitimando que se puede hacer todo por la “seguridad nacional”.

Si algo claro nos ha dejado esta lucha, es la forma en que se logró dibujar de manera transparente, los cuerpos represivos de la Fuerza Pública.

Queda demostrado que la forma en que operaron los diferentes cuerpos de este incipiente aparato militar responde a los manuales de la Academia de Preparación y Entrenamiento de Alto Rendimiento Militar y Policial. Leer entre renglones, nos va dibujando algunos aparatos represivos que se hicieron presentes en los bloqueos. La Unidades Especiales de Apoyo-UEA, La Unidad de Intervención Policial-UIP, Los Policletos, La Policía Montada, el Grupo de Apoyo Operacional, La Policía de Fronteras y los agentes del Servicio Especial de Respuesta Táctica-SERT, amén de los cuerpos de la policía especializada como los cuadros del OIJ, la DIS o los agentes infiltrados pertenecientes al grupo.

Para nadie es un secreto y se ha venido documentando la participación de los cuerpos de la Fuerza Pública costarricense en las academias militares de los Carabineros, los Centros de especialización militar de Colombia o los talleres de formación bajo la dirección del MOSAE a las reservas de la Fuerza Pública.

Valgan aquí algunas consideraciones básicas. Obviamente, las academias militares proporcionan instrucción militar. La instrucción se hace antes de que cualquier persona reciba autorización para operar el equipo técnico, para disolver bloqueos, mítines, penetrar organizaciones o en el campo de batalla. Por los cursos que se reciben por parte de los carabineros y el ejército colombiano, se exige, pasar un examen físico. Si se pasa, inicia el entrenamiento primario, a decir información básica y lo más importante entrenamiento en técnicas necesarias para ser un militar eficaz.

Citamos en extenso:

“El año 2016 la Escuela de las Américas entrenó a 1749 uniformados del Ejército, de la Marina y de la Fuerza Aérea de América Latina pero también a 15 civiles y 190 policías /…/ Sabemos que Costa Rica y Panamá enviaron a sus policías a recibir entrenamiento, por el simple hecho que ambos países no tienen ejércitos; pero entre estas dos naciones el total suma 44 el 2016 /…/ Lo que sabemos es que esto puede influir negativamente en las llamadas “Fuerzas del Orden” y es muy posible que el aumento de la militarización y represión de las policías en América Latina, hacia el movimiento social, se deba a la doctrina promovida por EEUU que básicamente sigue legitimando que se puede hacer todo por la “seguridad nacional”.( Pablo Ruiz, periodista, es parte del Observatorio para el Cierre de la Escuela de las Américas. /… /En Costa Rica por ejemplo, apelando a sus leyes de transparencia y acceso a la información pública, se conoció que entre los cursos que tomaron los policías de este país en la Escuela de las Américas, en los últimos años, figuran “Curso de Análisis Contra Terrorismo”, “Curso Operaciones de Inteligencia”, “Curso Operaciones información”, “Curso Antidrogas y Antiterrorismo”, “Curso Básico de Inteligencia para Oficiales” y “Curso Analista de Información”

(https://www.alainet.org/es/articulo/183982 ).

Qué aspectos nos llevan a considerar todo lo anterior en este apartado. Veámoslo sucintamente:

  • Agresiones directas sin respetar género ni edades.
  • Exponer a los cuerpos policiales ante los manifestantes, sin el uso adecuado de su indumentaria. Esto para provocar intervención directa contra ellos y tener las justificaciones posteriores para avanzar en la represión.
  • Disparar directamente a la cara, al cuerpo o simplemente en el uso de armas que no son las reglamentarias.
  • Generar un desgaste físico y geográfico a los diferentes actores en los bloqueos. Posteriormente golpear utilizando un despliegue gigantesco contra los manifestantes. Gas lacrimógeno, las macanas y otros utensilios militares.
  • Forma particular de emplear u utilizar la “bestia” contra los manifestantes.
  • El juego artificioso que usó un gran contingente de los cuerpos represivos invocando el “pacifismo” y la “institucionalidad” que le está conferida a la Fuerza Pública. Se alega que incluso algunos agentes de la Fuerza Pública serán juzgados por abuso de autoridad. Pero de inmediato se ofrecen las cifras de 120 policías heridos y la perdida millonaria en busetas y patrullas que tuvo lugar en los días de los bloqueos.
  • Golpear sectores que no están participando directamente como manifestantes, para quebrar la moral de los potenciales participantes.
  • Se deja claramente establecido por la forma de actuar de los distintos cuerpos policiales, que sus métodos y tácticas responden denominado al proceso AIT (Entrenamiento Individual Avanzado, por sus siglas en inglés. “El desarrollo de aptitudes alude a la instrucción que recibe un miembro del Servicio para que su accionar sea lo más efectivo y eficiente”. (https://www.todaysmilitary.com/es/education-training/advanced-training).

ANEXO No.1

ANEXO. No.2
EMPRESAS QUE DECLARARON *_CERO GANACIAS_*
*POLYMER S.A.

*AERIS HOLDING COSTA RICA
*ARCELORMITTAL COSTA RICA
*BANCO LAFISE
*GRUPO FINANCIERO IMPROSA
*RESERVA CONCHAL
*OCCIDENTAL SMERALDA
*CLARO CR TELECOMUNICACIONES
*CLOROX DE CENTROAMERICA
*CORPORACION B C T
*ECODESARROLLO PAPAGAYO LIMITADA
*FLORIDA INMOBILIARIA
*SECRETO DEL PACIFICO
*TELEFONICA DE COSTA RICA
*CEMACO INTERNACIONAL
*CENTENARIO INTERNACIONAL S.A.
*CORPORACION MEGASUPER
*DESARROLLOS HOTELEROS GUANACASTE *ELECTRODOMESTICOS MABECA
*FLORIDA ICE AND FARM COMPANY
*GRUPO DEL ISTMO COSTA RICA
*MAPFRE SEGUROS COSTA RICA S.A.
*PRODUCTOS DE CONCRETO
*REFINADORA COSTARRICENSE DE PETROLEO
*SCOTIA TARJETAS DE COSTA RICA
*STANDARD FRUIT COMPANY DE COSTA RICA S.A.
*BETTER RESTAURANT BRANDS S.A.
*CHIQUITA BRANDS COSTA RICA S.R.L.
*CORPORACION DAVIVIENDA CR
*CORPORACION DE DESARROLLO AGRICOLA DEL MONTE S.A.
*CORPORACION DE INVERSIONES CREDOMATIC
*CORPORACION PIPASA
*DURMAN ESQUIVEL S.A.
*GRUPO FINANCIERO CITIBANK DE COSTA RICA
*INS VALORES PUESTO DE BOLSA S.A.
*PINTUCO COSTA RICA
*ALMACENES EL COLONO
*BANCO CREDITO AGRICOLA DE CARTAGO
*CERVECERIA COSTA RICA
*GMG COMERCIAL COSTA RICA S.A.
*GRUPO AGROINDUSTRIAL NUMAR S.A.
*GRUPO ISTMO DE PAPAGAYO S.R.L.
*INMOBILIARIA ALCOBENDAS CR S.A.
*KELLOGG COSTA RICA S.R.L.
*SERVICIOS DE PASTELERIA
* SUR QUIMICA S.A.
*UNIVERSIDAD U LATINA
*ASSA COMPAÑIA DE SEGUROS S.A.
 *AUTOSTAR VEHICULOS *BANCO IMPROSA
*BN VALORES PUESTO DE BOLSA S.A.
*BOLSA NACIONAL DE VALORES S.A.
*CARLOS FEDERSPIEL &
*COMPANIA HOTELERA PLAYAS DE TAMARINDO
*CORPORACION COMERCIAL EL LAGAR
*DIPO
*DISTRIBUIDORA LUCEMA *ELECTRONICA DAYTRON
*GRUPO EMPRESARIAL DE SUPERMERCADOS
*HIDROENERGIA DEL GENERAL H D G S.R.L.
*HOTEL Y CLUB PUNTA LEONA S.A.
*INGENIO TABOGA S.A.
*JARDINES DE LA CATARATA
*JUNTA ADMINISTRATIVA DEL SERVICIO ELECTRICO MUNICIPAL DE CARTAGO
*LAND BUSINESS S.A.
*METALES FLIX S.A.
*POPULAR VALORES PUESTO DE BOLSA S.A.
*SF COSTA RICA HOTELERA DE GUANACASTE S.A.
* 3-101-138869 S.A.
*ACNIELSEN COSTA RIC
*AJECEN DEL SUR S.A.
*ASESORES CORPORATIVOS DE COSTA RICA S.A.
*AUTOPISTAS DEL SOL
*BRITISH AMERICAN TOBACCO CENTRAL AMERICA S A BATCA SUCURSAL COSTA RICA
*CORPORACION ZERMAT DE COSTA RICA
*CORRUGADOS DEL GUARCO S.A.
*DERIVADOS DE MAIZ ALIMENTICIO S.A.
*DROGUERIA INTERMED
*FINANCIERA DESYFIN
*LA NACION S.A.
*MILLICOM CABLE COSTA RICA S.A.
*SIEMENS S.A.
*VIDRIERA CENTROAMERICANA
*AVON DE COSTA RICA
*BANCO BCT S.A.
*BANCO NACIONAL DE COSTA RICA
*BEJOS MIGUEL YAMUNI E HIJOS S.A.
*BRIDGESTONE DE COSTA RICA S.A.
*CASINOS PAJARO TRUENO S.A.
*CENTRO COMERCIAL MULTIPLAZA
*CIRSA GRAN ENTRETENIMIENTO DE COSTA RICA
*COMPAÑÍA ARROCERA INDUSTRIAL S.A.
 *COMPAÑÍA FARMACÉUTICA S.A. *CORPORACION ALGARD
*CORPORACION ROSTI POLLOS S.A.
*CORRUGADOS DEL ATLANTICO S.A.
*DHL MANAGEMENT CENAM S.A.
*DIAGEO DE COSTA RICA
*DISTRIBUCIONES HORIZONTALES S.A.
*DISTRIBUIDORA FARMANOVA S.A.
*DISTRIBUIDORA METALCO S.A.
*EL PELON DE LA BAJURA S.A.
*ERICSSON DE COSTA RICA S.A.
*ESSITY CENTROAMERICA S.A.
*EUROMOBILIA S.A.
*FABRICA NACIONAL DE LICORES
*FIDEICOMISO DE TITULARIZACION P.H. CARIBLANCO
*GMG SERVICIOS COSTA RICA
*GP SERVICES INTERMEDIA
*GRUPO NACION G N
*HIDROELECTRICA AGUAS ZARCAS.
*ILG SUPPLY CHAIN SERVICES
 *INSTITUTO NACIONAL DE SEGUROS
 *INVERSIONES AM PM
*MARINA DE HERRADURA S.R.L. *METALCO S.A.
*MOLINOS DE VIENTO DEL ARENAL
*MONDELEZ COSTA RICA LIMITADA
 *OMNILIFE DE COSTA RICA
 *PETRODELTA COSTA RICA S.A.
*PETROLEOS DELTA COSTA RICA
*SCOTIA LEASING COSTA RICA
*SIGMA ALIMENTOS COSTA RICA
*S.A. DE VEHICULOS AUTOMOTORES
*SOIN SOLUCIONES INTEGRALES
*SONY INTER-AMERICAN S.A. SUCURSAL EN COSTA RICA.
 *GRUPCOST S.A.
*HOTEL OCCIDENTAL PLAYA NACASCOLO
*HOTELERA TOURNON
*AGROGANADERA PINILLA
 *FIDEICOMISO DE LA ESCUELA DE AGRICULTURA DE LA REGIÓN
*TORRE MERCEDES S.A.
*TRANSACCIONES FERRETERAS DE COSTA RICA
*EBRO COSTA RICA LIMITADA
*HOTELERA SANTA MARTA
*HOTELES AUROLA S.A.
 *TORNILLOS ESPECIALES DE CENTRO AMERICA
*CONSTRUCTORA SAN JOSE CALDERA CSJC
*TIENDAS CARRION S.A.
*BAHIA LANGOSTA TAMARINDO LIMITADA
*CENTRO INDUSTRIAL MANUFACTURERO EL ROBLE CIMER S.A.
*CONSORCIO FERRETERO DE SAN JOSE S.A.
 *FIDEICOMISO MAG PIPA BANCREDITO
*HISPANIC COALITION
*PANASONIC CENTROAMERICANA
*PERSONNA DE COSTA RICA
 *QUIZNOS SUBS S.A.
*RECA QUIMICA S.A.
*BNS LEASING DE COSTA RICA S.A.
*CARIBE HOSPITALITY DE COSTA RICA S.R.L.
*CORP. ARROCERA COSTA RICA S.A.
*COSTA RICA MEATS COMPANY S.A.
 *HOSPEDAJE AEROPUERTO S M S.A.
*INDUSTRIAL ESCOSA
*INTELICELSA S.A.
*INVERSIONES DOCE MIL NOVECIENTOS NOVENTA Y CINCO S.A.
 *MABE INDUSTRIAL S.A.
*NOKIA COSTA RICA S.A.
*CITI VALORES ACCIVAL
*CONAVEN S.A. *MARIN RAVENTOS S.A.
*R.R. DONNELLEY DE COSTA RICA S.A.
 *ALDESA SOCIEDAD DE FONDOS DE INVERSION
*AUTO ENSAMBLADORA
*CORPORACION YANBER
 *DETERGENTES Y JABONES S.A.
*EMINENT COMERCIAL
 *GEOENERGIA DE GUANACASTE LIMITADA
*LUTZ HERMANOS & COMPAÑIA LIMITADA
 * MEDIO DE PAGO S.A. *SCOTIA SAFE S.A.
*SCOTIA SOCIEDAD DE FONDOS DE INVERSION
*TERNIUM INTERNACIONAL COSTA RICA S.A.
*ADT SECURITY SERVICES
*ANIXTER COSTA RICA
*COLLIN STREET BAKERY INC
*GLOBAL EXCHANGE CASA DE CAMBIO S.A.
*H B FULLER CENTROAMERICA S.A.
 *REFRIGERACION INDUSTRIAL BEIRUTE
*RIMORE SERVICIOS S.A.
 *SMURFIT KAPPA EMPAQUES DE COSTA RICA S.A.
*A H R S CONSTRUCTOR SANCARLENO
 *ACCIONCORP S.A.
 *CENTRO COMERCIAL CURRIDABAT
 *COLCHONERIA JIRON
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Llamado del ecologismo costarricense: Justicia tributaria para salir de la crisis

FECON, 7 de octubre del 2020.

Frente a la crisis general del país, la activación de un amplio movimiento ciudadano ha comenzado y las principales demandas comunes exigen medidas de justicia tributaria, y declaran el rechazo al endeudamiento público compulsivo que plantea el Gobierno de Costa Rica para seguir protegiendo las cuentas de los grandes capitalistas y evasores, quienes quieren incluso apropiarse de los activos del Estado aprovechando la situación, para seguir lucrando en plena crisis.

Es urgente generar alternativas que puedan sustituir el sistema actual fallido, donde las corporaciones son libres y los pueblos trabajadores cargan el peso de la economía. Necesitamos cambiar de sistema, –un nuevo modelo de justicia ambiental, social y económica— e impulsar la construcción del poder popular para fortalecer la autodeterminación y soberanía de los pueblos en todos los aspectos, desde los asuntos de la vida nacional hasta lo local.

Por esto, ante la movilización social fuerte y justa que se lleva adelante en el país, proponemos:

1) Sumar fuerzas desde las organizaciones ecologistas, ambientales, sociales, locales y comunitarias, al lado del amplio movimiento popular que se ha levantado en todas las regiones del país para enviar el mensaje de rechazo a la falsa solución de más endeudamiento que el Gobierno de Costa Rica ha propuesto ante la crisis que atraviesa el país.

2) Luchar hasta que se retire definitivamente la propuesta inviable de negociar un préstamo multimillonario con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que cargaría una vez más a las clases populares y trabajadoras con los costos de este nuevo chantaje, orquestado por las élites del país con el favor de un Gobierno incapaz de confrontar el fraude fiscal y presto a proteger sus intereses. Nos oponemos a la venta de activos públicos y como solución económica exigimos medidas serias contra la evasión, elusión, el contrabando y las fugas de capitales en nuestro país.

3) Exigir que la situación económica del país sea solventada con la aprobación de medidas de justicia tributaria en la Asamblea Legislativa. Urge una Ley de Emergencia Fiscal Progresiva y Solidaria. Además, que se reviertan las reformas neoliberales que han precarizado las condiciones de trabajo y de vida de la clase trabajadora, al desmantelarse sus derechos.

4) Demandar justicia tributaria, eliminándose privilegios fiscales de los sectores exportadores e importadores, quienes han gozado de amnistías y exenciones de impuestos a pesar de sus enormes ganancias de capital antes y durante la pandemia, incluso escondiendo sistemáticamente sus riquezas en paraísos fiscales. Se deben calcular tasas de pago por Impuesto al Valor Agregado (IVA) y recalcular la renta de sus inmuebles, por el alto impacto social y ambiental que sus actividades tienen sobre los territorios.

5) Es tiempo de suspender el pago de la deuda externa y sus intereses para recuperar la economía. Sostenemos que Costa Rica debe aspirar a una condonación total de la deuda junto con los países de América Latina, ante la asfixia de pagar anualmente más de un 5% del PIB sólo en intereses de una deuda ilegítima sobrecargada en los pueblos, que se acerca ya al 80% del PIB.

6) Las soluciones económicas que requiere el país, deben ir acompañadas de un cambio profundo del modelo. Éste debe ser impulsado y construido por los múltiples sectores de la vida nacional en un diálogo con legitimidad, para encontrar salidas a sus afectaciones particulares con alternativas ambientalmente sustentables, en contraposición a los diálogos fraudulentos y estériles que ha impulsado el Gobierno para mantener protegida su ruta hacia el endeudamiento con el FMI.

7) La reactivación económica es necesaria y debe basarse en la seguridad y soberanía alimentaria, apoyando las prácticas ecológicas y sustentables, en la tierra y en el mar. Es indispensable orientar la economía hacia la satisfacción de las necesidades más esenciales para todas las personas por igual: techo, trabajo, alimento y agua pura en cantidad y calidad suficiente. El crecimiento económico en desigualdad afecta la salud y bienestar de los pueblos.

8 Es imprescindible implementar una reforma agraria integral. Redistribuir las tierras para combatir la concentración, favoreciendo la economía de familias campesinas y la producción local. La concentración de la tierra genera injusticias y desigualdades económicas. Es prioritario además que el Estado ponga fin a la usurpación de los territorios indígenas, garantizando la autodeterminación de sus pueblos. También se debe poner fin a los sistemas de derechos de propiedad intelectual que privatizan las semillas.

9- La economía del país deberá recuperarse respetando los ciclos de la naturaleza y abandonando el paradigma de la explotación ilimitada y destructiva de recursos. El pueblo debe poner fin al control de la política pública por parte de las transnacionales y rechazar en conjunto sus propuestas de aprobar proyectos extractivistas como la minería, petróleo y el gas natural, que no son alternativas viables en nuestro país.

Negociación con el FMI

Óscar Madrigal

El hecho más relevante, importante y peligroso que de manera inmediata se le presenta al país es la negociación con el FMI, mucho más riesgosa para la clase trabajadora que las propuestas vía ultimátum que presentó la UCCAEP.

El FMI le prestará al país $2.250 millones de dólares en 3 años y a cambio de ello el Gobierno se compromete a un programa de ajuste estructural, informa la prensa.

Este ajuste, en las versiones preliminares, se orienta a:

1-. Reducir la deuda pública a un 50% del PIB, lo que significa reducirla en más de 6,1 billones de colones en un plazo de 14 años (al 2034), solo de principal, sin calcular pago de intereses.

2-. Reducir el déficit fiscal al 2% del PIB en 4 años (al 2025). La proyección del FMI es que este año el déficit sea de 8,7%; en otras palabras, reducirlo en 6,7 puntos, que significan 2,5 billones de colones en 4 años, sin incremento alguno del presupuesto del 2020.

El dilema es cómo reducir el déficit y simultáneamente reducir la deuda pública.

En números aproximados hay que reducir la deuda en 2 mil millones cada año por principal y el déficit en 600 mil millones por año, manteniéndose congelado el actual presupuesto.

En consecuencia, habría que congelar el actual presupuesto, sin aumentos de ningún tipo, ni gasto, inversión, trasferencias, etc. Y luego buscar 2.600 millones de colones adicionales para pagar la deuda y reducir el déficit.

El FMI prestaría 430 mil millones por año. El FMI nos presta para obligarnos a pagar la deuda, para pagarle principalmente a los acreedores internacionales. Pero su préstamo es ridículo en relación con las obligaciones que nos impone.

Los restantes 2.100 millones de colones que por año se deben conseguir, proponen recaudarlos de tres fuentes: reducción de gasto, venta de activos e impuestos.

(Esta es una proyección lineal que no incluye distintas variables, pero da una idea clara de lo que nos exigirá el FMI).

Cuando el anterior ministro de Hacienda propuso la venta de Bicsa y Fanal, sus datos más optimistas eran de que su venta podría producir 200 mil millones. Como se ve no mueve la aguja. Entonces, habría que vender por lo menos un banco estatal, el INS o el ICE.

La reducción de gastos es congelar salarios, reducción al aporte financiero a universidades públicas, PANI o CCSS y despido de funcionarios, vía cierre de instituciones y despido por reorganización.

Sobre los impuestos ya varias fracciones legislativas dijeron que no aceptarían un nuevo impuesto, con lo cual dejan claro que la crisis no tocará ni un pelo de los grandes empresarios. Todo el peso recaerá sobre los trabajadores y trabajadoras.

¿Pero es el préstamo y el programa de ajuste del FMI la única solución a la crisis? Por supuesto que no. En primer lugar, porque como queda explicado, esa solución no resuelve el problema y en segundo porque existen otras posibilidades más reales y que puedan resolver el asunto de fondo.

El movimiento popular ha hecho muchas propuestas realistas, serias y profundas. Creo que dos son importantes: trabajar por una moratoria de la deuda pública por un plazo de 4 años e imponer un impuesto solidario a las grandes empresas y patrimonios por 4 años. Nada de ello perjudicará gravemente a los acreedores del país ni a los grandes empresarios y resolvería el problema de las finanzas públicas sin empobrecer más a las clases populares.

Murió la oportunidad

Óscar Madrigal

Me atrevo a afirmar que las organizaciones sociales hicieron decenas, casi centenas, de propuestas al Presidente Alvarado. ¿Cuántas aceptó? Ninguna. Cero.

De las que hizo la UCCAEP, ¿cuántas aceptó? Todas.

Las cámaras patronales están muy satisfechas. Las organizaciones sociales una vez más muy decepcionadas.

El plan que el Gobierno presentó la semana pasada se resume en una sola cosa: salvar a las empresas. Darles 900.000 millones de colones en préstamos subsidiados para su rescate.

¿Y qué pasará en el futuro inmediato? Quedará a la suerte del empresariado. El Estado se ha negado rotundamente a señalar un nuevo derrotero económico al país. Para el Gobierno el futuro está solo en el cáñamo.

Mientras, los exportadores, los grandes comerciantes, los grandes bancos no aportarán nada más, ningún sacrificio ni esfuerzo. Tal vez unos salarios, pero con flexibilidad laboral, sin horas extras y con cotizaciones sociales bajas.

El movimiento popular una vez más sale en ascuas, sobresaltado, se da directamente contra una posición inquebrantable. Si esperaba algún cambio, por mínimo que fuera, tendrá que seguir esperando.

Si como dicen algunos, las crisis también son oportunidades, en este país ha muerto una de ellas, una vez más.

La respuesta subversiva del movimiento popular a los asesinatos de líderes y lideresas sociales

Por Carlos Meneses Reyes

 

La tragedia colombiana al reproducirse el genocidio de la Unión Patriótica (UP), ahora en cabeza del asesinato de los líderes sociales, hombres y mujeres de arraigo popular, nos coloca en la advertencia del poeta Ilhan Berk, “como si la muerte fuere un asunto cotidiano”.

Pareciere que el número de víctimas que atiborra estadísticas, tanto oficiales, de investigadores, ong´s, medios de comunicación, se convirtiere en un propósito; valiendo destacar que las escalofriantes cifras reseñadas de asesinatos de tal a tal fecha, o de los últimos meses o en lo corrido del año etc., reflejare insolidaridad e indolencia, como si el tiempo de vida fuere un fugaz relámpago y viento para miles de dedicados y abnegados activistas de derechos humanos, defensores del derecho de la naturaleza y de los animales, dirigentes naturales nacidos de las propias entrañas del pueblo, a quienes en cualquier parte del mundo elevarían en los estrados de héroes y en Colombia representan un guarismo más de la larga lista de un martirologio de quienes optaron por la noble causa de la defensa de la vida, del ecosistema, de la reivindicación de la tierra despojada, de los derechos humanos de la dignidad y soberanía de la nación.

Se suceden las denuncias y las expresiones de artículos en periódicos y publicaciones similares. Existe verdadera conmoción social, tanto a nivel nacional como internacional, destacando las manifestaciones de rechazo y de advertencias al estadio gubernamental colombiano por parte de organismos como Las Naciones Unidas, para que cese la matanza, se identifique a los responsables intelectuales y se condene a los culpables, mas no existe una respuesta contundente, ni de fondo.

Al paso de cada día prosigue sesgándose vidas en forma sistemática, continúa, selectiva; denotándose que el verbo asesinar, como acción de matar a una persona bajo circunstancias agravantes, cobarde y con alevosía, no obtiene respuesta eficaz de un Estado fallido, signado en una constante de Terrorismo de Estado, adonde confluye de manera inevitable, la dantesca permanencia de un conflicto armado interno en ascendencia, que pudo tener un respiro de civilizada concertación, con la entrega de las armas por parte de la antigua insurgencia de las farc, pero que el bloque de poder oligárquico y pro imperio torció a un lado con la práctica de la deslealtad, vulnerando los principios del cumplimiento de lo acordado y atravesando, cual talanquera, la oportunidad de una salida política civilizada al conflicto económico, político, militar, ecológico, de más de medio siglo de angustias padecidas por la población.

LA PERMANENCIA DEL PARAMILITARISMO

Falso que exista una especie de neo paramilitarismo en Colombia. El fenómeno paramilitar como instrumento de creación contrainsurgente, continúa siendo el mismo desde que fue creado por el bloque de poder oligárquico y que se mantiene con la hegemonía de derecha instaurada desde el “triunfo” electoral presidencial de la derecha que ungió al señor Iván Duque y que abre el periodo de continuismo presidencial neoliberal y militarista bajo el distintivo de Uribe III.

En referencia histórica mediata, el paramilitarismo, que constituyó “la sexta división” del ejército colombiano, además de cumplir la “lavada de cara” de las fuerzas armadas estatales y depositar el trabajo sucio en esa horrenda división de trabajo contrainsurgente, ante el rechazo mundial de unas fuerzas armadas incursas en delitos de lesa humanidad y crímenes de guerra, cumplió un fase de desinstitucionalización y acude ante un estadio de “posconflicto”, que no se dio, a una permanencia en el escenario del persistente conflicto armado interno.

La inteligencia militar y la dictadura mediática los denominó como bandas criminales “bacrim” en un juego de multiplicaciones de expresiones armadas persistentes; que han funcionado como la aceitada maquinaria para la permanencia de formas delincuenciales del narcotráfico, rearmamento de ejércitos privados locales regionales con intereses en la permanencia del estatus quo de propiedad sobre tierras usurpadas debido a una reforma agraria sangrienta de moche de cabezas y motosierra; aplicada en interés del latifundismo, la ganadería extensiva terrateniente, la agroindustria extractiva y el poder político-económico local que representa el monopolio del narcotráfico, la minería ilegal y el usufructo de esos extremos por parte de un comportamiento non sancta de las Fuerzas Armadas estatales en el escenario de ese conflicto. Todo ello aparejado de forma con causal con el fortalecimiento hegemónico de la derecha, políticamente hablando, y gráficamente entronizado en el poder local y regional de los directorios políticos, en consonancia con el utilitarismo de un poder electoral corrupto, que ha logrado el domino de un modelo neoliberal, de privatización a ultranza, en el reinado del capitalismo salvaje de estos tiempos.

Resulta de presentación indisoluble que en la medida en que persista el conflicto armado interno, por la existencia y permanencia de enfrentamientos de fuerzas rebeldes irregulares contra el Estado, en Colombia, el paramilitarismo subsiste. Y subsiste puesto que es el paramento, cual adorno o atavío en el accionar sobre encubierto de las fuerzas armadas estatales. En ello está el meollo del asunto y saber popular de adonde llega el agua al molino.

LA JUDICIALIZACIÓN DE LAS VICTIMAS

La marca con hierro candente cual tinta indeleble, que reposa sobre el Estado colombiano, de ser un narco-estado funcional, por una economía subterránea de persistencia parasitaria financiera; parece que no ofendiere el honor de una república ni la dignidad personal de sus gobernantes. La respuesta ante los asesinatos selectivos y consecuenciales de líderes sociales, enfoca a denigrar de los líderes sacrificados, enunciando como causa de esos crímenes, ora que obedecen a líos de faldas, ora a rencillas personales, ora a comportamiento antisocial en el entorno de los negocios turbios de la economía ilegal. La injusta denominación y por ende anticipada injusta condena alentada por los medios de intoxicación masiva presentan el antecedente que en los casos más emblemáticos de denuncias de asesinatos de líderes sociales, ya los organismos de inteligencia del Estado los estaban investigando. Los asesinatos de líderes más destacados, que acaparan la atención por el impacto social causado, ahora resultan que en despliegue publicitario la Fiscalía General, en concordancia con el Ministerio de Defensa, los coloca en el intervalo de la duda de tener relación con organizaciones delincuenciales imperantes en sus regiones. Tamaña felonía, por desvió de la función estatal, es inconcebible. Con el san Benito de la Fiscalía, en su ya manoseada práctica, de guardarse la información “para más adelante” procede a la condena por presunción de los lideres asesinados. Esto indigna y por ende configura una respuesta de masas contundente, en el panorama nacional, que, dadas las circunstancias del momento, redundará en una campaña de movilización, de denuncia, de desenmascaramiento y de imposición popular, al logro que las medidas de fondo para erradicación y cese del fenómeno paramilitar vigente en Colombia, de una vez por todas.

SIGNIFICADO DE UNA RESPUESTA SUBVERSIVA ANTE LA OLA DE ASESINATOS

En Colombia está proscrita la participación política directa y popular y por ende cualquier protesta pública es judicializada y calificada de “terrorista” dentro de la dictadura mediática de la guerra contrainsurgente y el “enemigo interno”. Con esa denominación justifican la existencia de un ejército que combate internamente a su mismo pueblo y que ha degenerado en un ejército de invasión, dada la aplicación de una doctrina militar y el adocenado y ya reiterativo comportamiento de unidades militares de potencia extranjera, capturados “en caliente” por el accionar beligerante insurgente; traído a colación ante el fracaso del fin del conflicto.

Acudo a los estudios de dos sociólogos sobre el tema: Miguel de Unamuno, con su obra “La Rebelión de Las Masas” y el francés Gustav Le bon con sus aportes de fenomenología política; transcribiendo apartes de anterior ensayo de mi autoría sobre la caracterización de lo subversivo en el escenario de la protesta de masas.

En su turno impositivo, el militarismo desplaza al Ministerio del Interior, concibiendo una normativa tendiente a reglamentar las manifestaciones de protesta social en Colombia; en las cuales los manifestantes participantes no podrán llevar gorras, sombreros, ni cachuchas, ni gafas negras que oculten el rostro, ni botellas de agua; tampoco sombrillas, ni celulares que permitan la comunicación…; ni pasamontañas; ni el bastón de mando popular-palo artesanal bellamente adornado por los campesinos catatumberos y las guardias indígenas- prohibiendo quizás también el que en acto de espontaneidad se quiten la camisa y se la enrollen en la cabeza, para cubrírsela de lo que sea; acto subversivo al que le aplicarán la mínima de la tarjeta amarilla de la garrotera sobre viniente; a ello agregado el que las mantas o pasacalles no podrán ser sostenidas con varas, potencialmente objetos contundentes contra las fuerzas policivas. Medidas todas innocuas, cual extraño mundo de Subuso, solo dignas de tenerse en cuanta ante el estatuto legal de la imposición de la judicialización de la protesta social en Colombia; cuando precisamente en ese momento un grupo de ciudadanos y ciudadanas están haciendo un uso excepcionalmente soberano de las mismas; por ser ellas los actores en el escenario natural de las protestas.

Las múltiples formas de violencia que aquejan al pueblo colombiano se expresan por actores en la protesta callejera. Sabiéndolo de antemano, que no pueden judicializar como violento a todo aquel o aquella, que por múltiples y justificadas razones, ocultan su rostro: un ejercicio directo al derecho al habeas data, es decir, el derecho a la intimidad e identidad de la imagen; en momentos en que en Colombia el terrorismo de estado selectivo, continúa suministrando la información a fuerzas paramilitares y paraestatales; cuando el dedo acusador contra la impunidad les hace variar de un comportamiento de ilegalidad y contrainsurgencia a uno de supuesta legalidad. Son las medidas militaristas de guerra con que pretenden limitar el auge de la protesta política en Colombia.

Que pese al maquillaje de las encuestas la institucionalidad policial en Colombia es sinónimo de temor, criminalidad y violación a los derechos humanos. Que una policía militar como la colombiana aplica practicas militares. Ejemplo el Escuadrón de la Muerte ESMAD.

Sí corresponde enunciar que la virulenta reacción de los manifestantes contra los efectivos policiales desnuda consecuencialmente los niveles de rechazo, indignación ante la perplejidad por tan fatal acumulado histórico de impunidad que con o sin estatuto militar especial ha imperado en Colombia.

LO SUBVERSIVO. En Colombia están estigmatizadas ciertas expresiones del acontecer político. Como con marca de hierro incandescente, la dictadura mediática sataniza a lo rebelde, lo insurgente, la beligerancia, lo subversivo, las formas de lucha política y de masas.

LO SUBVERSIVO COMO PENSAR

Se puede catalogar como el resultado del razonar práctico ante la importancia de una necesidad, por una situación crítica, mayoritariamente planteada.

Se trata de la manifestación del pensar individualmente considerado que termina por concluir que, ante un estado de cosas planteado, denigrante, injusto, alienante, surge la necesidad de cambiar, de transformar de raíz, esa anacrónica situación. El individuo se arma (en el sentido menos militarista) en su interior y no utilizo el término “se blinda”, por ser esencialmente militarista. Es decir, el individuo se consolida ideológicamente en lo que considera que es auténtico, valioso y cosmogónicamente necesario para cambiar. Logra la reivindicación de individuo como ser social. Digamos que opera en él (o ella) una especie de revolución interna, por el cambio, por lo Nuevo. Asume un reto de ciudadanía. “La subversión humanizadora aparece breve en el tiempo, como un soplo de vida nueva”, enseña la Teología de la Liberación.

LO SUBVERSIVO COMO PRÁCTICA

Existe una dualidad conceptual en el pensamiento subversivo. Se bifurca, se divide en dos: Uno, el analizado, imbuido de una fuerte conciencia interna de la necesidad de un cambio. Bulle en una lucha de contrarios interna, por la supresión de un orden de “valores”; por la creación de un nuevo orden moral; por superar la opresión; por cambiar lo que se vive; por la imposición de un nuevo futuro. Por aquello que irrumpe en lo consecuencial, ya convencido que se encuentra encerrado en un status quo asfixiante y alienante, imponiéndose lo categórico de un cambio radical. Otro, ese impulso interno, se transforma así en una consigna y practica consecuencial de un accionar social, real, expresado en una movilización de fuerza social y colectiva. Ese accionar social es accionar de la ciudadanía, que no concibe estar de espalda a la realidad. En eso radica la eficacia del pensar original subversivo: en su proyección de movilización como fuerza social; como fuerza de la colectividad. Corresponde al empoderamiento de ciudadanía. Es el paso a lo transformador. De allí la importancia de la subversión, planteada en la consecuencia lógica de una nueva institucionalidad; en la consecución de un orden alternativo. Pero ese accionar dialéctico, no queda allí. El acto subversivo creador de dinámica social colectiva puede ser violento, pacifico, dialógico. Depende del análisis concreto, de la situación concreta (…).

La valiente exsenadora Piedad Córdoba-en su momento- ante el conflicto estudiantil llamó a la juventud universitaria colombiana, a la subversión. A su vez, el Papa Francisco I, lanza también desde Brasil ese llamado subversivo.

Ante el ejercicio de una oposición radical se conocerán los diagnósticos más avanzados de la rebelión sociopolítica. La acción de las masas en contraposición a las normas e igualmente respuesta al comportamiento por el estado de cosas inconstitucionales.

Comencemos por ubicarnos en el doblez hombre-masa. En el papel del individuo que ingresa al torrente de la masa. Opera en él una mutación de interacción, que hace no sea el mismo. El dicho popular “a donde va Vicente, a donde va la gente…”, es gráfico de ese momento. Independiente de la motivación interna que lleva al protestante, al manifestante, al inconformista, a los indignados; una vez en la coparticipación masiva se generan variantes en su cualificación individual. Opera una variante en la personalidad del hombre medio o promedio. Esto funciona a toda forma activa y pudiéremos afirmar, inconsciente.

La ley de masas enunciada por Le bon, informa el fenómeno de las masas como de una colectividad amorfa. Es forma colectiva de comportamiento. No es forma de comportamiento de los individuos, cuando se comportan en instantes o momentos colectivos. Motiva un alma colectiva; por donde el individuo y su propia identidad, se confunden. En esos momentos afloran los acuerdos atávicos, a lo pasado originario, a los prejuicios. Gobiernan los impulsos, los instintos. ¡Resaltan los imaginarios! Por ello la violencia que se genera es acción directa de las masas. Por lo mismo se predica que las masas participantes, sin importar el número de quienes las engrosan, califican como minorías esencialmente cualificadas. Importa precisar cuándo se pasa de lo espontáneo a lo organizativo de masas. Diferenciar de la aglomeración y el bullicio, a la protesta dirigida, conducida, organizada. Claro que ello es posible e implica el juego de la responsabilidad política de los dirigentes. Diferente a la responsabilidad punitiva. Algo diferente es controlar y evitar que la acción desvié en saqueo o en la responsabilidad individual por el saqueo, en que degeneró la acción.

De manera que cuando se difunde la noticia que el canta-autor Caetano Veloso a sus 71 años, desfiló con los indignados brasileros con la cara encubierta, nos manda a los indignados e indignadas colombianas a seguir su ejemplo.

No va a permitir el movimiento popular y de masas la entronización de otro genocidio estilo UP. ¡A la Calle! o ¡A la carga! que es también mandato gaitanista de la Colombia Humana.

 

Enviado por el autor.

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Del paro nacional y la insurgencia

Carlos Meneses Reyes

Del paro nacional y la insurgencia
Puesto de policía rural en Colombia.

Por la víspera se ve el día. El movimiento de masas en Colombia copa los espacios que por años le han sido vedados. La exclusión política que impuso el llamado frente nacional liberal-conservador, que perdura hasta nuestros días, anestesió el impulso del movimiento popular en sus contenidos de organización, liderazgo, propuestas, no ya de reivindicaciones por justos reclamos de cotidianidad de diferentes sectores de la población; como de superación de programas mínimos y máximos de expresión, para lograr alcances de verdaderas proclamas de conquistas económicas y sociales, atinentes a esculcar el fondo de las causales de una brecha social abismal entre poseedores y desposeídos, entre los que tienen y quienes nada tienen; entre los usufructuarios perennes del andamiaje estatal al servicio de sus intereses de clase y económicos y los que invocan la atención a tantas necesidades insatisfechas.

Indiscutiblemente estamos transitando por el desenvolvimiento dialectico entre lo que significa la influyente etapa de conversaciones en La Habana, entre una parte de la Insurgencia colombiana y el Estado representativo de la tradicional casta politiquera empotrada en el poder y manejo estatal. El paro Agrario Nacional, sumado el paro de ciento cincuenta mil camioneros, se explican por el desborde de tanta injusticia social plasmada. Es tan solo una muestra del potencial a expresarse y manifestarse ante las múltiples esclusas de expresión y manifestación popular que avizora la terminación del conflicto armado interno en Colombia.

La insurgencia y el paro nacional

Sin mayor escitación, en el convulsionado escenario de expresiones de lucha de clases por el que transita la nación colombiana; resalta, no la atipicidad en lo comparativo con el escenario de las luchas populares en Latinoamérica, por no reseñar en el mundo; cómo quiera que en Colombia haya convivido la expresión de la lucha popular armada (ejércitos del pueblo), junto con la lucha popular reivindicativa aupada de inspiración ideológica y políticamente revolucionaria. Esto en el escenario de la protesta popular, en un país en Estado de Sitio permanente (hasta la Constitución de 1991), corolario de la negación de un estado de derecho y violatorio de los derechos humanos. Más ese marco de convivencia política que hubiera de aplicar la excluyente Constitución de 1991 (no solo en su conformación, sino también en su inspiración antipopular), no cumplió la misma expectativa funcional, al permitir, en sus múltiples “adecuaciones” la aplicación de un método de contrainsurgencia armada expresada en la atroz convivencia del experimento paramilitar; la aplicación de un Plan doblemente contrainsurgente como lo ha sido el Plan Colombia; la reformitis de la imposición de la reelección presidencial; la imposición de los TLC´s; la denigrante instalación de siete base militares del Imperio en la tierra de los padres comuneros!. Todo ello avalado por una cortesana judicial, que permite el mentís de la presentación- ante nacionales y el mundo- de una Constitución Política impolume, y “soberana”, que tras veinticinco años de vigencia la presentan como una virgen santísima “sin romperse ni mancharse”.

Por eso ante el furor mediático y esquizofrénico de ver en toda forma de manifestación y de protesta de masas la mano interventora de la insurgencia; no decantará la vocinglería oficial y la “inteligencia” del estamento armado estatal en aceptar, todo cuanto ya es de asimilación de la sabiduría popular: que en Colombia la protesta popular, como expresión de hecho de democracia directa popular, desplaza el uso de las armas en esa protesta. Al alzarse la voz popular, callan los fusiles insurgentes. Al expresarse la soberanía popular en las calles y campos colombianos, con el grito de la protesta, el escenario de la confrontación armada es suplido por el potencial creativo de los espacios que le han sido vedados al movimiento social. Aplican presupuestos- por ejemplo- que ante la ineficacia de las bombas y metrallas para evitar la fuga del oro negro nacional por las venas de las redes de oleoductos, la decisión soberana de dos mil manifestantes y obreros petroleros en cerrar las válvulas del precioso recurso natural, garantizaran el cambio de las políticas anti soberanas.

El manido discurso de la infiltración de las guerrillas; ya no solo en las protestas ciudadanas y populares, sino en la colectividades que representan la movilización de indígenas, campesinos, camioneros, explican la judicialización de la protesta social en Colombia y la criminalización de las mismas. Al no asimilar la institucionalidad o establecimiento colombiano está realidad, continuarán de espaldas ante lo imperativo de las reformas de fondo que se requieren en Colombia. Una cosa es afirmar que el fin del conflicto armado interno en Colombia, se logre sin afectar el modelo económico y la doctrina militar vigentes en Colombia, conforme a un Acuerdo de Agenda pactada y seguramente de garantizada aplicabilidad e implementación sobre tópicos discutidos; y otro los logros que en periodos subsiguientes a ese conflicto armado, conquiste y arrebate, a las clases dominantes y usufructuarias internacionales del Estado colombiano, el movimiento subversivo popular al actual estado de cosas imperante. Sí. Porque la realidad política nacional e internacional impone que toda expresión de lucha armada insurgente cese en Colombia. Pero de allí a imponer y fragmentar las aspiraciones, alcances y banderas de lucha del movimiento popular colombiano, circunscribiéndoles a que cualquier manifestación de protesta afecta los derechos (en abstracto) de la gente que no protesta, confluye en desconocer la deuda histórica social por la imposición de la maquinaria de guerra estatal contra el sentir de la protesta popular. No es que con la terminación del conflicto armado interno surjan ahora “nuevos espacios” para el movimiento social. La experiencia histórica enseña lo contrario: es la vigencia de los estadios alcanzados la que va permitiendo la cualificación del movimiento popular a tono con una representatividad propia y de suficiente legalidad representativa. El sofisma de distracción y desconocimiento que son las minorías las que protestan y que las grandes mayorías domesticadas, son la prioridad para atascar la dialéctica del desarrollo revolucionario de las masas, carece de asidero. El principio universal que el derecho mío va hasta dónde va el derecho del otro, si bien vigente, no aplica en el escenario de la lucha política por las profundas transformaciones en Colombia. Puesto que esas luchas superan el aspecto de la cotidianidad. También modifican los paradigmas de las reivindicaciones particularizadas y de contenido gremialista, por espectros de alcances nacionales. Tampoco se podrán circunscribir a las tesis de la “seguridad democrática” impuestas a sangre, fuego, motosierra, durante el lapso genocida de los dos periodos presidenciales de Uribe.

En un escrito de mi autoría, al analizar las protestas en El Catatumbo durante el año de 2013, expresaba la conveniencia de asimilar el contenido de expresiones como insurgencia y subversión. La una como de tipificación penal por la rebelión contra el Estado constituido y la otra como practica no penalizada de subvertir, cambiar un estado actual de cosas. Expresaba: lo subversivo como pensar.

Se puede catalogar como el resultado del razonar práctico ante la importancia de una necesidad, por una situación crítica, mayoritariamente planteada.

Se trata de la manifestación del pensar individualmente considerado que termina por concluir que ante un estado de cosas planteado, denigrante, injusto, alienante, surge la necesidad de cambiar, de transformar de raíz, esa anacrónica situación. El individuo se arma (en el sentido menos militarista y no utilizo el término “se blinda”, por ser esencialmente militarista) en su interior. Es decir, se consolida ideológicamente en lo que considera que es auténtico, valioso y cosmogónicamente necesario para cambiar. Digamos que opera en él (o ella) una especie de revolución interna, por el cambio, por lo Nuevo. “La subversión humanizadora aparece breve en el tiempo, como un soplo de vida nueva”, enseña la Teología de la Liberación.

Lo subversivo como práctica

Existe una dualidad conceptual en el pensamiento subversivo. Se bifurca, se divide en dos: Uno, el analizado, imbuido de una fuerte conciencia interna de la necesidad de un cambio. Bulle en una lucha de contrarios interna, por la supresión de un orden de “valores”; por la creación de un nuevo orden moral; por superar la opresión; por cambiar lo que se vive; por la imposición de un nuevo futuro. Por aquello que irrumpe en lo consecuencial, ya convencido que se encuentra encerrado en un status quo asfixiante y alienante, imponiéndose lo categórico de un cambio radical. Otro, ese impulso interno, se transforma así en una consigna y practica consecuencial de un accionar social, real, expresado en una movilización de fuerza social y colectiva.

En eso radica la eficacia del pensar original subversivo: en su proyección de movilización como fuerza social; como fuerza de la colectividad. Es el paso a lo transformador. De allí la importancia de la subversión, planteada en la consecuencia lógica de una nueva institucionalidad; en la consecución de un orden alternativo.

Pero ese accionar dialéctico, no queda allí. El acto subversivo creador de dinámica social colectiva puede ser violento, pacifico, dialógico. Depende del análisis concreto, de la situación concreta (…); como también de la respuesta de los detentadores del poder (…).

Del camino emprendido por la insurgencia Elena

Si bien hace tres años, al inicio de las Conversaciones en La Habana, las condiciones objetivas internacionales de cambios alternativos al modelo del capitalismo salvaje neoliberal eran otras, a las actuales y ad portas de la fase pública de negociaciones con la insurgencia del Ejército de Liberación Nacional (ELN), ello no ha sido óbice para que se haya acordado una temática a tratarse entre los plenipotenciarios de ambas partes contrincantes: la insurgencia del ELN y el Estado colombiano. Pero plaga de expectativas el que no se haya pasado a la fase pública de esas conversaciones. Digamos que existan recriminaciones mutuas entre las Altas partes contratantes. El tema del secuestro o retención de civiles parece ser el nudo gordiano. En lo académico-político se ha ventilado lo del secuestro, como violación a una norma penal interna, que no califica en la doctrina del derecho internacional humanitario (DIH) como delito atroz y/o de lesa humanidad. Así es, por más aberrante que sea tal delito y las mismas contrapartes lo asimilen y acepten. Pese a los acumulados de distinción existentes, entre comparaciones chocantes, del uso de la cárcel para recluir presos políticos y del destino de los secuestrados o retenidos en la facultad de locomoción; esa es una realidad de la crudeza de la guerra. Como premisa elemental en abordar la solución de un conflicto, lo improcedente es la postura unilateral al respecto.

Modestamente veo la solución a ese impasse en el Acuerdo por el cese bilateral y definitivo de las acciones militares por las partes en Conversación. No es concebible en el panorama nacional que el ingente esfuerzo de la representación armada del Estado colombiano- con generales de alta calificación sobre el tema- y de quienes conforman la parte insurgente fariana en La Habana, se torne iluso al no apropiarse del momento histórico en que la definición del cese bilateral y definitivo de acciones armadas, abarque- en un solo acto- tanto a la insurgencia de las Farc-ep como a la del ELN. Las implicaciones políticas de ello saltan a la vista: 1. El cese de secuestros por motivos económicos y de retenciones por móviles políticos. 2. La inmediatez de efecto para que el Ejército Popular de Liberación (EPL) declare un cese unilateral de acciones armadas en zonas de su influencia y en especial en el Sur del Cesar, la Provincia de Ocaña y El Catatumbo. 3. También la carencia de motivación mediática de la extrema derecha uribeña en el descabellado llamado de una “resistencia civil” para oponerse al fin del conflicto armado interno y en obtusa contravía al mandato constitucional de búsqueda de la paz; lo cual los coloca en clara disidencia (no oposición), dentro del núcleo de poder imperante, oligárquico y antipopular, en Colombia.

 

Enviado a SURCOS Digital por el autor.

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Presentación del Libro Legado

Presentación del Libro Legado

El pasado miércoles 18 de febrero, 6:00 p.m. en el Salón de expresidentes de la Asamblea Legislativa, se llevó a cabo la presentación del Libro LEGADO, testimonio gráfico de las luchas del Movimiento Popular Costarricense durante la segunda mitad del siglo XX.

Compiladores Alvaro Rojas y José Zúñiga.

 

Tomado de la página de Facebook https://www.facebook.com/events/629025640558880/?fref=ts

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