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Etiqueta: nosara

Nosara genera USD 2.130 millones al año, pero recibe menos de 1 céntimo por cada colón que le genera al municipio

Un estudio independiente, contrastado con datos de la Municipalidad de Nicoya, calculó por primera vez cuánto produce, cuánto tributa y cuánto recibe de vuelta un distrito costarricense. El resultado: una fuga fiscal de USD 55 millones al año.

Este es el primer balance fiscal territorial distrital de Costa Rica

Lo esencial

¿Qué es este estudio?

Es el primer Balance Fiscal Territorial hecho a nivel de distrito en Costa Rica. Hasta ahora, el país no tenía forma de saber cuánta riqueza produce un territorio específico, cuánto de esa riqueza se convierte en impuestos y cuánto regresa a la comunidad como inversión pública. Este estudio lo calculó para el distrito de Nosara, en Nicoya, Guanacaste.

Lo elaboró la Alianza para el Desarrollo Comunitario (ADC), organización local que ya coordinó el Censo Nosara 2024 (el primer censo comunitario distrital del país, con asesoría técnica del INEC), con apoyo de la Asociación ConoSer. El balance busca aportar datos verificables al debate público sobre crecimiento urbano, turismo y distribución de recursos.

¿Qué encontró?

Que Nosara produce mucho y recibe muy poco de vuelta. El distrito genera, en un solo año, una actividad económica estimada en USD 2.130 millones (equivalente a cerca del 2% del PIB nacional en apenas 135 km²): una cifra que se compara a más de dos veces y media lo que cuesta el tren eléctrico de pasajeros que el país acaba de aprobar. Pero de cada colón que el distrito le genera a la Municipalidad, regresan al distrito 0,62 céntimos en inversión directa: menos de un céntimo.

La diferencia entre lo que el sistema fiscal podría recaudar y lo que efectivamente recauda es lo que el estudio llama fuga fiscal: unos USD 55 millones al año. Para el distrito de Nosara esa fuga equivale a ₡1,76 millones (USD 3.909) cada hora, cerca de USD 34 millones al año que se podrían recaudar y quedar en Nosara y hoy no llega a la comunidad. En perspectiva, esta fuga anual es comparable al valor del oro extraído de Crucitas (USD 60 millones) anualmente según información del Organismo de Investigación Judicial.

¿Por qué importa para Nosara?

Porque esa fuga refleja una clara desigualdad. Nosara es el distrito con el metro cuadrado más caro de Costa Rica (triplica el precio de Escazú, 2023), su alojamiento Airbnb/Vrbo (no hotelero) con ingresos más altos generó USD $530 mil dólares en 2025 y la propiedad a la venta con el precio más alto se listó en USD $27 millones de dólares, sin embargo, no tiene clínica, ni estación propia de Cruz Roja o Bomberos de Costa Rica, ni colegio técnico, ni plan regulador, ni un sistema hídrico que garantice abastecimiento sostenible. En temporada alta convergen más de 35.000 personas: cuatro veces su población permanente de 8.716 habitantes, sobre una infraestructura que no da abasto.

¿A quién le corresponde ese dinero?

No todo es de la Municipalidad, y el estudio lo distingue con claridad. La fuga fiscal tiene dos destinos distintos:

  • Recursos municipales: impuesto sobre bienes inmuebles, patentes comerciales, permisos de construcción. Estos le corresponden directamente a la Municipalidad de Nicoya y deberían traducirse en mayor inversión para el distrito.

  • Recursos nacionales: IVA, impuesto sobre la renta y cargas asociadas a la actividad turística. Estos van al Estado central y se distribuyen según las reglas presupuestarias nacionales.

El punto del estudio no es que todo deba volver a Nosara, sino que hoy parte considerable de esos recursos (de ambos tipos) simplemente no se está recaudando. La discusión sobre cómo se reparte la inversión pública primero empieza por recaudar lo correspondiente y luego invertir en la comunidad.

¿Qué se puede hacer?

En paralelo a la recién aprobada ley para patentes de Nicoya, la cual amplía las actividades sujetas al impuesto y su tarifa; el informe de este balance identifica cuatro puntos de acción sobre normativa ya vigente: actualizar el catastro municipal (congelado desde 2017), cruzar los datos del ICT, Hacienda y las plataformas digitales para fiscalizar los alojamientos temporales, controlar las construcciones sin permiso, dotar a Nosara de un plan regulador y actualizar reglamentación fiscal. Bajo la estructura tributaria actual, la pérdida fiscal acumulada para el distrito entre 2019–2030 podría alcanzar los USD 349,6 millones; USD 132 millones ya se perdieron y el resto todavía es recuperable.

Cuando se ponen los números sobre la mesa, no estamos hablando de algo que solo pasa en Nosara: estamos hablando de un patrón de fuga fiscal. La metodología que usamos aquí es aplicable a Tamarindo, Manuel Antonio, Santa Teresa, Uvita o el Caribe Sur con los datos que ya existen en ICE, CFIA, Hacienda, las municipalidades y la Contraloría. Lo que falta es la decisión interinstitucional de medirlo y transformar esas fugas en inversión que retorne a las comunidades.”

– Emmanuel Gutiérrez Pizarro, investigador y analista de datos territoriales, director de la ADC.



El respaldo

¿Qué tan confiables son estas cifras?

El estudio es un informe técnico de 123 páginas que integra datos de trece fuentes institucionales independientes y compartido con académicos para revisión de pares. La verificación más contundente llegó de la propia Municipalidad: el 7 de abril de 2026, su Dirección Financiera emitió el Oficio DF-0023-2026 con los registros de su sistema contable sobre la generación tributaria de Nosara en 2025. La comparación con esos datos respalda el modelo.

Verificación cruzada con la Municipalidad de Nicoya (Nosara 2025)

El estudio estimó ₡1.930 millones de generación tributaria municipal usando solo fuentes públicas. El Oficio DF-0023-2026 reportó un monto de ₡2.191 millones desde el sistema contable de la Municipalidad: una diferencia del 11,7 %. En patentes, la estimación quedó dentro del 5 % del registro municipal. Estos datos municipales permiten ahora contrastar los resultados del estudio.

Cifras clave de un vistazo

INDICADOR

MAGNITUD

PIB distrital estimado (anual)

USD 2.130 M / ₡958.500 M

Fuga fiscal anual

USD 55 M / ₡24.750 M

Retorno municipal por cada colón

0,62 céntimos

Pérdida fiscal para Nosara por hora

USD 3.909 / ₡1,76 M

Pérdida fiscal para Nosara anual

USD 34 M / ₡15.300 M

Pérdida fiscal acumulada 2019–2030

USD 349,6 M / ₡157.320 M

Factor de subvaluación catastral

12,1x (picos de 31x en Delicias)

Alojamientos temporales fuera del registro ICT

96,6 % de ~1.500

Construcciones sin permiso municipal

6 de cada 10

Población permanente vs. temporada alta

8.716 vs. 35.000+

Fuente: Balance Fiscal Territorial del Distrito de Nosara (ADC / ConoSer, marzo 2026) y Oficio DF-0023-2026, Dirección Financiera, Municipalidad de Nicoya. Integra 13 fuentes institucionales. Una ficha técnica con la metodología completa está disponible para medios. El estudio aplica un tipo de cambio de ₡470 por USD en sus cálculos internos; las cifras en colones de este comunicado se expresan a ₡450 por USD, para mantener consistencia con la información publicada.

Financiamiento y transparencia. El estudio se financió con aporte profesional del autor y de familias residentes solidarias del distrito. Los financiadores son independientes de los sectores que abordan los hallazgos, y la metodología y las conclusiones se contrastaron con datos de la Municipalidad de Nicoya (Oficio DF-0023-2026).

Información compartida con SURCOS por Bloque Verde.

Pese a leve mejora, número de delitos en distritos turísticos costeros de Guanacaste continúa mostrando cifras elevadas

Tasa de homicidios en Nosara es comparable con ciudades más peligrosas del mundo

Esteban Barboza
Aarón Chaves

La mayoría de las categorías delictivas en los distritos costeros con mayor desarrollo turístico e inmobiliario en Guanacaste disminuyó en número en 2024 en comparación con 2023; sin embargo, la cantidad de delitos cometidos sigue siendo muy alta tomando en cuenta la cantidad de habitantes y visitantes de esos distritos, y en comparación con distritos con menor desarrollo turístico en la provincia.

Estas primeras impresiones se desprenden del análisis hecho desde el OBTUR a las estadísticas policiales del Organismo de Investigación Judicial al año 2024, y su comparación con las de 2023, que ya habían sido analizadas y publicadas anteriormente en un informe crítico sobre seguridad y desarrollo turístico, disponible en https://www.obtur.una.ac.cr/index.php/informe-critico-sobre-inseguridad-y-desarrollo-turistico-e-inmobiliario-en-el-litoral-de-guanacaste-segun-datos-de-2023-amenazas-al-desarrollo-o-producto-de-un-modelo-de-desarrollo-desigual.

La desigualdad persistente que genera un desarrollo inmobiliario acelerado y desordenado en distritos como Nosara, Tamarindo y Sardinal, además de un mercado de venta y consumo de drogas como parte de las experiencias de desenfreno prometidas a visitantes en los imaginarios turísticos de esos destinos, parecen ser las explicaciones más plausibles de los altos índices delincuenciales de estas zonas costeras en comparación con distritos no costeros, con excepción de las cabeceras centrales de Nicoya, Santa Cruz y Liberia.

En cuanto a homicidios, si bien es cierto su número descendió de 44 a 34 de un año a otro en las regiones litorales con mayor desarrollo turístico, los datos de Nosara son realmente alarmantes. En el 2024 se registraron 11 homicidios, dos menos que en 2023. Sin embargo, con una población de 8716 habitantes, según los datos del censo de Nosara de 2024, el distrito tuvo una tasa de homicidios, el año pasado, de 125 homicidios por cada 100 000 habitantes.

Esto coloca a Nosara al mismo nivel de ciudades como Puerto Príncipe, en Haití, o Colima y Acapulco en México, que son las tres ciudades con mayor índice de homicidios del mundo en la actualidad. La mayoría de homicidios se debió a ajustes de cuentas entre bandas que se disputan el mercado de trasiego de drogas.

La forma de medir los homicidios por cada 100 000 habitantes es un estándar internacional, utilizado por la Organización Mundial de la Salud, que también señala que una tasa mayor de 10 muertes por homicidios por cada 100 000 habitantes ya se considera una epidemia. Nosara supera esa cifra doce veces y media.

Otro rubro en el que este distrito costero destacó por sobre los demás es en el robo de vehículos. De registrar 13 robos en 2023, pasó a 29 en 2024. Es decir, el número subió a más del doble en un año. Esta cifra fue bastante alta también en los casos de Tamarindo y Sardinal, como se puede observar en el gráfico siguiente.

En términos generales, en los distritos costeros de mayor visitación la cifra de robo de automotores creció de 106 casos reportados en 2023 a 118 casos al año siguiente. La tacha de vehículos en estos distritos turísticos sí disminuyó considerablemente, de 116 en 2023, a 63 en 2024. El igual que en el 2023, y según se puede observar en la figura 3, Tamarindo y Cabo Velas son los distritos con mayor número de vehículos tachados en ambos años.

Finalmente, los robos, hurtos, y asaltos en los distritos costeros de Guanacaste mostraron una leve disminución entre 2023 y 2024. Los primeros pasaron de 381 casos registrados en 2023, a 361 en 2024. Los hurtos pasaron de 494 a 398, y los asaltos de 150 a 133. En esta última categoría, Tamarindo fue el único distrito que tuvo más asaltos en 2024 que en 2023. De registrar 41 casos en 2023 pasó a reportar 47 al año siguiente.

Si bien existe una leve disminución, tal cantidad de hechos delictivos en los distritos con mayor desarrollo de infraestructura turística, segundas residencias y visitación de turistas, sigue provocando la pregunta de si estas altas cifras de incidentes son una amenaza al sistema turístico regional, o un síntoma del modelo extractivista del mismo.

La conflictividad socioambiental, la especulación inmobiliaria, la escasez de recursos vitales como el agua, la falta de oportunidades para los habitantes locales dentro de la derrama simbólica que promete este tipo de turismo, un amplio mercado para la venta de drogas ilícitas, y una simbiosis institucional con este tipo de modelos extractivistas parece ser la combinación que contribuye al elevado índice de delincuencia en la región. Estas cifras definitivamente son indicadores de un problema serio que la mayoría ve como una amenaza al sistema turístico de Guanacaste, pero que pocos ven como una consecuencia inevitable de la forma en que este sistema se conforma.

Al tiempo que las autoridades tratan de amenizar estos datos, o bien celebrar la leve disminución de casos en la mayor parte de las categorías, surgen también las preguntas en cuanto a los posibles efectos de estos sucesos en el turismo en Guanacaste, e incluso nacional a mediano y largo plazo.

Si bien es cierto, este 2025 ha habido un menor ingreso de turistas al país, no se puede alegar a ciencia cierta que esto sea por razones de seguridad. La literatura científica ha comprobado que la imagen de un país en el escenario turístico internacional no se deteriora de un día para otro por razones de seguridad, a menos que sea por casos muy graves como una guerra.

Sin embargo, esta situación podría cambiar con el tiempo, como se ha demostrado que sucede en destinos con un deterioro de su imagen en temas de seguridad prolongada y constante, que con el tiempo se refleja en la baja de visitación. Esto podría ser un problema a mediano plazo, sobre todo porque Costa Rica, y en especial Guanacaste, son altamente dependientes de turistas extranjeros.

Sin embargo, lo que más debe llamar a la reflexión es la clara relación entre el modelo de desarrollo turístico dominante en Guanacaste y el crimen. Este último se nutre de la desigualdad, la falta de oportunidades, y de modelos de desarrollo e instituciones extractivistas. Esto hace que sea preciso impulsar formas más inclusivas de desarrollo turístico y de otras actividades económicas en la región, de forma que se creen más oportunidades y bienestar para la mayor parte de la población.

Planos registrados en zonas costeras de Guanacaste tienden a estabilizarse tras el boom inmobiliario postpandemia

Esteban Barboza, Abigail Lizano, Aarón Chaves, Johan Mora. Agosto, 2025

Por primera vez desde los inicios del boom inmobiliario postpandemia, existen indicadores que sugieren una estabilización en el mercado de compra y venta de propiedades en distritos costeros de Guanacaste. Esta conclusión surge del análisis de la cantidad de planos de agrimensura registrados ante el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA) entre 2016 y 2024.

En términos generales, solo Tamarindo (desde 2019) y Tempate (desde 2021) mantienen una tendencia de crecimiento sostenido. Los demás distritos analizados, como Sámara, Nosara, Veintisiete de Abril, Cabo Velas, Sardinal y Nacascolo, muestran un comportamiento de estabilización o incluso una disminución en los registros.

De manera particular, Nacascolo refleja una fuerte desaceleración, mientras que Nosara y Sámara evidencian un decrecimiento importante entre 2023 y 2024. En cuanto a los planos registrados como solares y para construcción, la mayoría de los distritos también presentan cifras descendentes o menos ascendentes. Una excepción es Veintisiete de Abril, que mantiene un aumento marcado en los solares desde 2018, aunque no así en los lotes para construcción.

Es en los lotes para construcción donde más se percibe la caída de registros en prácticamente todos los distritos analizados, lo que refleja un cambio en el ritmo del desarrollo inmobiliario.

Estos resultados sugieren que el acelerado crecimiento inmobiliario vivido durante 2021, 2022 y 2023 —caracterizado por segundas residencias de lujo, alquileres turísticos y desarrollos hoteleros— estaría dando paso a una etapa de menor dinamismo en varias zonas costeras de Guanacaste.

Invitamos a leer el artículo completo en el sitio del OBTUR-UNA:
Planos registrados en zonas costeras de Guanacaste para construcción y solares tiende a estabilizarse tras el boom inmobiliario postpandemia

Nosara defiende lo público

Observatorio de Bienes Comunes

Nosara recupera la voz: Sala IV exige proteger bienes comunales frente a apropiaciones privadas

La Sala Constitucional admitió un recurso de amparo contra el alcalde de Nicoya por no actuar en la defensa de 80 hectáreas de bienes comunales en el Proyecto Americano: calles, parques y zonas verdes que habían quedado en manos privadas.

El fallo ordena frenar cualquier obra que afecte esos espacios y avanzar en los trámites para devolverlos a la comunidad.

Este precedente no solo es importante para Nosara, sino para todo el país: reafirma que los bienes públicos son inalienables, imprescriptibles y pertenecen a todas las personas.

Lea más sobre el caso y sus implicaciones aquí: https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/nosara-recupera-la-voz-sala-iv-exige-proteger-bienes-comunales-frente-a-apropiaciones-privadas/

Los pueblos más bonitos en el contexto del desarrollo turístico nacional, expresión del turismo sostenible

German Masís

En octubre del 2022, el sitio El Viajero Fisgón.com de España, que a través de los años ha identificado los pueblos más de bonitos de España y de otros países de Europa, señaló los 7 pueblos turísticos más bonitos de Costa Rica:

  1. Puerto Viejo de Talamanca
  2. Tortuguero
  3. Bribri
  4. Santa Teresa
  5. Mal País
  6. Montezuma
  7. Nosara

En las características atribuidas al país, la publicación afirmaba que “todos conocemos las virtudes naturales de Costa Rica, un país de una belleza y de una riqueza no comparables con ningún otro país del mundo. Allí el turismo es una forma de vida: Parques naturales, playas, volcanes… y también pueblos con encanto, que es de lo que vamos a hablar y hemos hecho una selección de siete”, que los describía de la siguiente manera.

  1. Puerto Viejo de Talamanca

A 212 kilómetros de la capital costarricense, San José, se encuentra este municipio en la costa atlántica. Se trata de un popular destino turístico conocido en la comunidad del surf por tener la más grande y poderosa ola en Costa Rica, llamada ‘Salsa Brava’. También es un sitio de hermosas playas, como Playa Chiquita, Playa Negra y Punta Uva, que son algunas de las más espectaculares de Costa Rica, y que se pueden encontrar entre Puerto Viejo y Manzanillo.

  1. Tortuguero

Como su propio nombre indica, este lugar tiene mucho que ver con las tortugas, y es que es famoso por el desove de tortugas en sus playas. También existen cantidades de monos, ranas, iguanas, peces, cocodrilos, manatíes, pumas y muchas otras especies de animales.

  1. Bribri

Muy cerca de la frontera con Panamá encontramos este reducto indígena de Costa Rica, de obligada visita y en el que podrás disfrutar de grandes tesoros naturales como la Cascada de Volio. Tiene algo más de 7.000 habitantes y lleva el nombre precisamente de Bribri porque así se llama la etnia indígena que lo habitaba y que aún hoy lo hace en parte.

  1. Santa Teresa

Se trata de un pueblo muy pequeño, pero con mucho que ofrecer, como sus playas de arena blanca por un lado, y decenas de actividades de carácter natural. Otra de las mecas del surf del país gracias a su particular oleaje.

  1. Mal País

Otra pequeña aldea playera, muy cerca de la ya mencionada Santa Teresa, aunque en este caso, Mal País es mucho más tranquila y menos desarrollada. Mal País ha conservado su ambiente sereno, incluso mientras los pueblos cercanos se han vuelto más comerciales. Si quieres evitar las grandes multitudes, este es el lugar perfecto.

  1. Montezuma

Otro de los pueblos que no puedes perderte es el de Montezuma, que en su origen fue una pequeña población de pescadores. Se encuentra dentro de altos acantilados y una jungla donde los riachuelos vierten sus aguas en arcos perfectos para crear las increíbles cascadas de Montezuma. En el centro de la ciudad, los turistas pueden deleitarse con sus encantadoras casas de madera, así como su vibrante vida. Hoy Montezuma conocido por su actitud bohemia y sus residentes artísticos.

  1. Nosara

Nosara es una comunidad de playa tranquila, ideal para los amantes de la naturaleza. Está situada en un lugar muy particular, porque allí es donde las tortugas se encuentran con los monos. Se trata también de un rincón sereno y virgen de Costa Rica, que ha disfrutado tanto de la protección del sistema de parques nacionales, como de los esfuerzos de los ciudadanos locales que mantienen las playas impecables y aseguran cientos de hectáreas de bosque de protección intercaladas con desarrollo en pequeña escala.

En el momento de esa publicación, diversas personas dejaron comentarios acerca de la escogencia de esos lugares, en donde uno de ellos argumentaba que la lista se queda demasiado corta, Costa Rica es demasiado lindo para decir que 7 lugares son los mejores, que en realidad éste es un país único en el mundo, donde cada rinconcito es un paraíso bendecido.

Otro indicó que Costa Rica tiene lugares extraordinarios y bellos, sitios específicos y muchos pueblos que son muy lindos.

Otro señaló que le parece más una lista turística costeña y los pueblos que no tienen mar quedan fuera, que también son maravillosos con sus valles ríos y montañas.

Otro más, agregó que habría que esclarecer lo que se conoce como un pueblo, pero habría que aceptar que en el sitio y la publicación prevalece la concepción de los pueblos en España, con sus características físicas, geográficas y culturales que han permanecido por siglos.

Muchos otros comentaristas se vieron motivados a señalar otros 7 pueblos que debieron haber sido incluidos tales como:

Zarcero, San Gerardo de Dota, Puerto Jiménez, Atenas, San Isidro de Heredia, Santa Gertrudis de Grecia, La Suiza de Turrialba, Dominical

Puerto Jiménez de Golfito en la Zona Sur, Hojancha y Tilarán en Guanacaste, Copey de Dota, Manzanillo en Limón, Santa Elena en Monteverde de Puntarenas, Bajos del Toro Amarillo en Sarchí.

Otro mencionó sus 7 cantones favoritos: Hojancha, Zarcero, Tilarán, San Gerardo de Dota, Barva Heredia, Puerto Viejo y Juan viñas, en este caso enfatizando en la figura política-administrativa de los cantones, aunque no todos los son.

Otros señalaron pueblos específicos de gran importancia turística como:

La Fortuna de San Carlos, Puerto Jiménez, Sarchí, Monteverde, Pejibaye de Jiménez, Bijagual, Bagaces, Nandayure, Zarcero, Pueblo nuevo de Parrita, Tucurrique, Rio Frio, Sarapiquí y Pérez Zeledón.

Esa publicación abrió la discusión sobre los pueblos más bonitos de Costa Rica, que podría conducir a resultados y selecciones diversas, señalando los pueblos más pintorescos, de mayor belleza escénica por sus playas, montañas, ríos, cascadas, por sus edificaciones históricas, por su cultura o por la gente que los habita.

No obstante, los comentarios de algunos interesados en el turismo y en los lugares de interés turístico, también apuntaban de alguna manera al desarrollo turístico y al reconocimiento a nivel nacional o internacional del papel del turismo y a los modelos de desarrollo turístico presente en las diferentes zonas del país.

Probablemente la permanencia de pueblos bonitos en las diferentes zonas está ligado a un turismo de conservación de las bellezas naturales y de las culturales locales, con paisajes casi idílicos y una belleza escénica que han variado poco a través de los años.

Mientras que el desarrollo de polos turísticos está más asociado a la concentración de servicios turísticos, a la diversificación de la oferta de sitios de interés y servicios, a la generación de ingresos de esa actividad y a la integración de la población a la misma, propósitos que pueden coincidir o no con la existencia de los pueblos bonitos.

La participación del turismo en el desarrollo social y económico de las diferentes regiones y cantones del país, es determinado por la distribución de la producción y el valor agregado de actividades como el alojamiento y servicio de comidas, lo que se expresa en un análisis que el Banco Central realizó recientemente en el que San José, San Carlos, Alajuela, Santa Cruz, Montes de Oca, Puntarenas, Quepos, Carrillo, Pérez Zeledón, Liberia, Escazú y Garabito, son los cantones de mayor aporte a la generación de valor en la actividad turística.

La mayoría de ellos se reconocen por su desarrollo turístico de acuerdo con la inversión en la actividad turística, al desarrollo empresarial y de la infraestructura hotelera y no por la presencia de pueblos bonitos, (que probablemente los tiene), en los que por lo general sólo se menciona la Fortuna de San Carlos, Manuel Antonio y Monteverde.

Por el contrario, entre los cantones a los que se atribuye bajo valor de la actividad turística, se encuentran San Mateo, Acosta, Los Chiles, Turrubares, Abangares, Zarcero, Jiménez, Hojancha, Tarrazú, Guácimo, Coto Brus, Alvarado, San Isidro de Heredia, Parrita, Guatuso, León Cortés y Puriscal, sin embargo, éstos conservan muchos de los pueblos más pintorescos, de gran belleza escénica y cultura autóctona, en los que el turismo es una actividad incipiente asociada al turismo rural o al agroturismo, en manos de la micro y pequeña empresa familiar y asociativa.

En esos cantones, existen pueblos pintorescos y de gran belleza como Labrador de San Mateo, Palmichal de Acosta, Bijagual de Turrubares, Barbacoas de Puriscal, Capellades de Alvarado, Pejibaye de Jiménez, Concepción de San Isidro de Heredia, Laguna de Alfaro Ruíz, Hojancha, las Juntas de Abangares, Esterillos de Parrita, Katira de Guatuso y Caño Negro de los Chiles, que sin duda están entre los pueblos más bonitos.

Por su parte, el índice de progreso social de los 32 Centros de Desarrollo Turístico elaborado por el Instituto Costarricense de Turismo y el Centro para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible en el año 2021, vincula con más claridad la belleza de ciertas zonas que se han desarrollado turísticamente por sus atractivos naturales y su cultura local con el progreso social de la población de los lugares, ubicando en los primeros lugares a La Fortuna, Monteverde, San Vito de Coto Brus, la zona de los Santos, Turrialba, Dominical, Punta Islita, Santa Teresa, Limón, Bijagua, Puerto Jiménez, Bahía Drake, Tortuguero, Caño Negro, Pérez Zeledón, Cahuita y Sámara.

Esos lugares también han sido identificados como pueblos bonitos y lugares de gran belleza escénica por sus montañas, volcanes, cascadas, playas, por la actividad agropecuaria, la cultura local y el trato de sus pobladores y no por la inversión en infraestructura o por los servicios turísticos masivos de que disponen.

En el debate sobre los pueblos bonitos y la conservación de la belleza natural y cultural está involucrado definitivamente el modelo de desarrollo turístico que se quiera seguir promoviendo en las diferentes zonas del país y donde el turismo sostenible e incluyente, es la opción que las comunidades y los pobladores rurales quieren impulsar para mantener los pueblos bonitos que generan recursos junto a otras actividades y en los que los recursos se distribuyan entre todos sus pobladores.

 

Imagen ilustrativa UCR, Parque Nacional Tortuguero.

Día de Parques Nacionales: Mujeres defienden Refugio Silvestre Ostional

Desde 1986, cada 24 de agosto se promueve la reflexión sobre la conservación y respeto a los ecosistemas que resguardan

Cada año millones de tortugas marinas desovan en las costas costarricenses. Una de esas especies es la tortuga lora que a lo largo del año ocupan el Refugio Silvestre Ostional, en Nosara, una zona amenaza por el impulso inmobiliario que presiona sobre los ecosistemas costeros. Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.

Cada año las playas costarricenses se llenan de vida con la llegada masiva de cinco de las siete especies de tortugas marinas del mundo, que desovan en nuestros litorales para continuar el ciclo de la vida.

Una de las especies de este reptil marino es la tortuga lora, que se observa en el Pacífico, especialmente en Refugio Nacional de Vida Silvestre Ostional, en la Península de Nicoya, que aunque arriba durante el todo el año, incrementa su presencia en la temporada de lluvias.

Sin embargo, pese a los discursos oficiales de un país verde, la sobrevivencia de las tortugas lora está amenazada por el embate de intereses hoteleros que tras la decisión del Tribunal Contencioso Administrativo, el 1 de junio de este año, aceptó la medida cautelar para suspender el Reglamento para el otorgamiento de permisos de construcción en la zona de amortiguamiento en dicho refugio.

Mientras el Poder Judicial dicta sentencia ante el proceso judicial interpuesto por un grupo de desarrolladores turísticos, un grupo de mujeres lideradas por Mariela Fuster Volio y Katherine Terrel dieron los primeros pasos para conformar la Colectiva Defiendo Ostional, que tras un llamado abierto reunió a personas preocupadas por los ecosistemas de esa zona.

“No somos una agrupación feminista, pero casualmente solo se unieron las mujeres. Por mi parte, me he reunido con otras organizaciones comunitarias de distritos aledaños para llamar la atención sobre la problemática que enfrentamos, como una forma de contribuir”, dijo Fuster.

La activista, quien migró a Nosara años atrás, convirtió en su hogar aquel sitio, y ve con preocupación el auge de construcciones en los linderos y dentro del área protegida. Por ello, asumió esta lucha como parte de su compromiso con esta comunidad, explicó.

Somos un grupo de mujeres migrantes nacionales y extranjeras que nos reunimos luego de una marcha organizada por Katherine Terrel. Era mucha la gente que quería protestar, y así fue como nos conocimos. A partir de eso surgió la posibilidad de agregar más personas, pero vemos que es un tema que interesa más a la gente que llegamos de otros lugares.  Se corrió la voz de una reunión para ir esbozando otras líneas de acción, y solo se presentaron mujeres”, acotó.

En este momento, la comunidad, y el futuro del Refugio Nacional de Vida Silvestre Ostional, está en manos de los jueces de la República, quienes en una primera instancia le dieron la razón a la Municipalidad de Nicoya, al dictar un reglamento para regular las construcciones en el lugar.

Sin embargo, la apelación presentada por los empresarios fue acogida. “Estamos esperando la sentencia, y como todo esto es muy preocupante. También la Asociación Cívica de Nosara y esta Colectiva, así como personas de otras regiones hemos formado una coalición de lucha para proteger este refugio silvestre único en el mundo”, prosiguió Fuster.

Apoyo UCR

Fuster y Terrel son las líderes de este movimiento, tras de ellas hay un grupo de mujeres que tomaron la bandera de la defensa ecológica ante los embates del desarrollismo turístico y la urbanización descontrolada que ha ido arrasando las zonas costeras.

“Aunque tuviéramos un reglamento en vigencia, la realidad es que las construcciones aquí van a mil por hora, sobre todo en la zona conocida popularmente como el Sueño Americano, habitada principalmente por extranjeros que han construido viviendas de lujo y han ido urbanizando”, detallaron.

Sin embargo, en otras partes de Nosara abunda el desempleo, ha incrementado la inseguridad ciudadana, el transporte público es sumamente deficiente y los trabajos informales reciben pagas muy bajas; “sobre todo se refieren a labores de limpieza y mantenimiento de las mansiones construidas por migrantes extranjeros”, aseguró Fuster.

Aunque en este distrito la Asociación Cívica de Nosara emprende acciones de desarrollo comunal,  el propósito de las mujeres de esta colectiva fue emprender una campaña informativa ante la desinformación o datos inexactos relativos al reglamento en cuestión.

Para lograr su cometido, la Colectiva Defiendo Ostional solicitó el acompañamiento del Observatorio de Bienes Comunes, proyecto de Acción Social de la Universidad de Costa Rica (UCR), para definir el modelo de organización comunitaria idóneo para sus objetivos. Como un primer acercamiento se realizó un taller con personas de Nosara, cuyos resultados arrojaron que la preocupación sobre el futuro ambiental es palpable, pero que también existen distintos enfoques sobre cómo abordarlo y que existen muchos vacíos en la comunidad sobre el tema, manifestó el Lic. Luis Sanabria Zaniboni, coordinador del Observatorio.

La conservación de los ecosistemas que sustentan la reproducción de las tortugas Lora en el Refugio de Vida Silvestre Ostional enfrenta intereses de la comunidad de Nosara y de los desarrolladores urbanísticos y turísticos; en los últimos años han proliferado construcciones dentro y alrededor de los línderos de dicho sitio, único en el mundo por el desove masivo de este reptil marino. Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.

“Ellas nos contactaron este año y en ese primer taller identificamos desafíos muy complejos. En Nosara confluyen personas de Nicoya, migrantes nacionales e internacionales, que conforman una comunidad que entiende de manera diferente en qué consiste el reglamento; e incluso esta es una dinámica que va más allá del mismo y de la organización comunitaria”, continuó Sanabria.

“Nuestra labor como Observatorio es apoyar a las mujeres a concretar un espacio reconocido entre las mujeres y las demás personas de Nosara; así como el nivel organizativo para la toma de decisiones”, prosiguió. De acuerdo con Sanabria, es palpable que existe gran presión acerca  del desarrollo urbano sobre los ecosistemas costeros.

En este sentido, la líder Fuster Volio coincidió con esa apreciación, ya que aseguró que en otras zonas de la costa guanacasteca ya enfrentan desastres ecológicos ante el crecimiento inmobiliario y turístico descontrolado; “Nosara es de los pocos que aún sobreviven y tenemos que defender no solo el Refugio Silvestre, sino otras especies y sus entornos”, criticó.

En tanto, la Colectiva Defiendo Ostional sabe que los problemas de Nosara no solo son la protección de las tortugas Lora; existen múltiples necesidades no resueltas pese a la presencia de áreas sumamente desarrolladas y catalogadas como de lujo. “Aquí necesitamos un buen alcantarillado, porque con cada temporal nos inundamos, resolver el asunto de los caminos, el futuro del agua potable y el resguardo de las aguas subterráneas, y generar empleos. Y sin intención de criticar, pero aquí muchos extranjeros están metidos en este negocio de bienes y raíces, y son quienes tienen sus construcciones dentro de los linderos”, detalló la líder.

“Necesitamos una comunidad motivada, sin importar las nacionalidades o las procedencias; pero la mayoría de las personas están luchando por sobrevivir ante las múltiples necesidades cotidianas por la pobreza que afecta a gran parte de las personas habitantes de Nosara”, indicó Fuster.

El Observatorio de Bienes Comunes es un proyecto de Acción Social del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) y el programa Kioscos Socioambientales, creado en enero del 2020. Su trabajo consiste en generar espacios de diálogo sobre los conflictos socioambientales relacionados al origen, propiedad y gestión de los bienes comunes.

Mediante monitoreos, talleres en comunidades, articulación con proyectos similares de acción social e investigación, el Observatorio genera información oportuna y vínculos de articulación para evidenciar el estado de los bienes comunes en Costa Rica, así como la gestión democrática de los mismos.

Los bienes comunes se refieren no solamente a la riqueza natural que pertenece a todas las personas; como el agua, las semillas, los bosques y los ecosistemas. También se incluyen los bienes culturales relacionados con los saberes y prácticas colectivas como las técnicas de cultivo, las lenguas, el software libre, entre otros. Además, están los bienes comunes sociales que trata sobre la democratización de los espacios, como el educativo, la salud y la organización colectiva para la discusión y toma de decisiones.

Es decir, los bienes comunes no solo aportan los medios elementales para la vida, también proporcionan medios para alimentarnos, comunicarnos, educarnos y transportarnos, entre otros aspectos.

 

Eduardo Muñoz Sequeira
Periodista, Vicerrectoría de Acción Social, UCR