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Etiqueta: Paz

Guerra y religión en Oriente Medio

Por Arnoldo Mora

Entiendo por “fundamentalismo” el intento ideológico por justificar la irracionalidad debido al abuso del poder, recurriendo a una interpretación suprarracional de la acción humana, con fines éticamente inaceptables en razón de su carácter inhumano, que puede llegar a una dimensión genocida. El recurso a la divinidad o a fuerzas sobrehumanas con el fin de imponer su voluntad de manera brutal, ha sido el recurso al que suelen recurrir los déspotas de todos los tiempos. Pero el fundamentalismo, si bien de origen esencialmente religioso por sus implicaciones metafísicas, se extiende también a otros ámbitos del quehacer humano, como la economía, la tecnología o la cultura; aunque lo más frecuente es el recurso al fundamentalismo religioso para legitimar pretensiones de sojuzgamiento político con fines de explotación de recursos humanos y naturales, o de expansionismo imperial.

Tal es el caso de lo que ahora mismo estamos viendo en la más reciente guerra, la que ha librado el eje Estados Unidos-Israel contra Irán. Los primeros recurren a argumentos religiosos, ya que invocando una supuesta condición de “pueblo escogido” por Dios, les daría un supuesto derecho divino a expandir las fronteras del actual Israel para crear el “Gran Israel”, que iría del Río Éufrates en el Este hasta el Río Nilo en el Oeste. Tal argumentación pseudoteológica se fundaría, según la exégesis bíblica de los sectores fundamentalistas judíos que constituyen la base político- ideológica del régimen de Netanjahu, y los movimientos evangélicos norteamericanos representados en el gobierno de Trump por su Ministro de Guerra y por el embajador en Tel Aviv, en los dos últimos capítulos del libro del Profeta Ezequiel, que anuncia proféticamente el retorno del pueblo de Israel, exiliado en Babilonia, al reino de Judea. Valga la pena enfatizar en que la enseñanza y la valiente actitud asumida por el Papa León XIV expresa la interpretación correcta de los textos proféticos. Demás está insistir en que todos los hombres y mujeres honestos sin distingos de ninguna especie, acuerpen la posición del Sumo Pontífice. Por su parte y contradiciendo esa grotesca interpretación de los sectores fundamentalistas, el propio Talmud concibe al pueblo de Israel, no como un territorio sino como un conjunto de comunidades (“diáspora”) que conviven pacíficamente con las naciones en cuyo seno cohabitan.

Evidentemente la argumentación fundamentalista es deleznable aunque de efectos aterradores en todas las épocas, pero especialmente en la actual, en razón del carácter destructor de toda forma de vida de que está dotado el armamento moderno, debido a su aterrador poder que posee gracias al incremento de los presupuestos multimillonarios destinados al desarrollo científico y tecnológico con fines militares. Recurriendo a los drones y cohetes como armas de guerra e instrumentos para lograr lo que en la estrategia militar se solía llamar ”ablandamiento artillero” , cuyo objetivo es destruir con bombas los puntos estratégicos del enemigo (puentes, carreteras, campamentos, frentes de avanzada, centros de telecomunicación, etc.) y provocar el terror en las filas y la población del enemigo, con el fin de preparar la invasión posterior del grueso de las tropas del ejército de tierra, esta infernal estrategia militar ha servido frecuentemente para aniquilar implacablemente a la población civil desarmada e inerme, compuesta mayoritariamente por niños, mujeres, ancianos y enfermos, lo cual le ha dado un carácter infernal a las guerras modernas. Todas las guerras lo han sido siempre, pero ahora la tecnología las ha hecho monstruosamente deletéreas, hasta el punto de que el recurso al armamento atómico y a la guerra biológica podría poner fin a la especie humana. Eso hace de la guerra un mal en sí, la negación del don más precioso, cuya preservación e incremento es la razón de ser de la ética, como es la vida, no sólo la humana sino en todas sus formas y manifestaciones.

Pero la guerra o el genocidio no son un destino fatal para la humanidad. Como respuesta civilizada a la búsqueda e implementación del poder, el ser humano ha ideado la “política”, es decir, el recurso al discurso, a la palabra persuasiva basada en argumentos racionales, con el fin de provocar consensos en que se funde el ejercicio de la libertad colectiva. De esta manera, los pueblos asumen los desafíos del presente y avizoran horizontes de esperanza hacia el futuro. Para lograr tan nobles objetivos, se han creado instituciones regidas por todo un cuerpo de leyes llamado “derecho internacional” o normas que rigen las relaciones entre naciones; con ello se hace factible que el enfrentamiento dialéctico desemboque en acuerdos políticos. El derecho internacional e instituciones como Naciones Unidas, han sido creados con este objetivo. Cumpliendo estrictamente las normas del derecho internacional bajo la supervisión de organismos supranacionales a fin de cumplir los acuerdos logrados, se alcanzarán los nobles objetivos de la política. El diálogo político que no rehúye el enfrentamiento ideológico, firme pero cortés, hace del otro un interlocutor con derechos y deberes, es decir, una “persona” y no un enemigo a destruir, como en la guerra. Porque quien trata al otro como un ser infrahumano, se deshumaniza él mismo; quien trata al otro como bestia, se convierte en bestia él mismo.

Por desgracia, lo que acabo de decir lo han vivido trágicamente los pueblos de Irán y Palestina, especialmente éste último. Estamos ante la bestialidad pura, todo sustentado cínicamente en argumentos pseudoteológicos; lo cual contradice palmariamente la enseñanza original de los maestros de las que se nutren esas ancestrales tradiciones religiosas. La utopía religiosa por excelencia en las religiones sinaíticas es la paz (shalom). Pero la paz es el fruto del reconocimiento de la dignidad del otro en su condición de desvalido. Nadie como el profeta Jeremías, fundador del nacionalismo judío, lo dijo en estos inequívocos términos: “Dios es la mirada de la viuda, del huérfano y del extranjero”. Y el más grande de los profetas de Israel, Isaías, dijo esta sentencia que nunca como ahora debe aplicarse en este abominable conflicto: “La paz es obra de la justicia”.

4ª Marcha Mundial por la Paz y la Noviolencia llama a movilizar más de 100 ciudades entre septiembre y octubre de 2026

Del 21 de septiembre al 4 de octubre de 2026, ciudades de todos los continentes están convocadas a sumarse a la 4ª Marcha Mundial por la Paz y la Noviolencia en mi ciudad, una iniciativa ciudadana que promueve acciones descentralizadas por la paz, el desarme, los derechos humanos y la resolución noviolenta de los conflictos. La propuesta une dos fechas emblemáticas: el 21 de septiembre, Día Internacional de la Paz, y el 2 de octubre, Día Internacional de la Noviolencia, proyectándose hasta el 4 de octubre como cierre de la jornada mundial.

Desde Costa Rica ya existe una trayectoria activa dentro de este proceso internacional. Durante la 3ª Marcha Mundial por la Paz y la Noviolencia, San José fue sede de actividades realizadas en el marco del Primer Festival Viva la Paz, articulado por diversas fundaciones y organizaciones sociales, entre ellas Transformación en Tiempos Violentos, ASART, Mundo Sin Guerras y Sin Violencia, Fundación ALMA y Sociedad Pacacua. Ese antecedente reafirma el compromiso costarricense con la cultura de paz y la acción ciudadana.

Una marcha impulsada desde la base social

El tríptico explica que la iniciativa surge desde la ciudadanía organizada, buscando que el mayor número posible de ciudades realice actividades diversas para fomentar la paz y la noviolencia. No se trata de una movilización centralizada, sino de un esfuerzo abierto donde personas, grupos, instituciones públicas y privadas, organizaciones y colectivos pueden impulsar acciones en sus comunidades.

La organización se plantea de forma horizontal, sencilla y autofinanciada. Cada localidad puede crear pequeños equipos promotores y desarrollar actividades sociales, culturales, deportivas o artísticas según sus posibilidades.

Temas centrales de la 4ª Marcha Mundial

Entre los ejes prioritarios señalados en el material oficial destacan:

  • Prohibición de las armas nucleares.

  • Reducción progresiva del armamento convencional.

  • Renuncia a la guerra como método para resolver conflictos.

  • Objeción de conciencia como derecho fundamental.

  • Refundación de las Naciones Unidas.

  • Un planeta habitable y sostenible.

  • Un sistema socioeconómico que garantice bienestar para todas las personas.

  • No discriminación por sexo, raza, etnia, religión, edad o situación económica.

  • La noviolencia como cultura y metodología de acción.

Frente a un contexto mundial crítico

Los organizadores indican que la convocatoria responde a un momento global marcado por la deshumanización, la violencia creciente, el riesgo de guerra nuclear, el aumento del gasto militar y la exclusión social en amplias regiones del planeta. Frente a ello, proponen fortalecer una conciencia colectiva orientada a la paz, la justicia social y la convivencia.

Más información

La información internacional del proceso puede consultarse en:
www.theworldmarch.org

En la imagen se aprecia una de las actividades realizadas en Costa Rica durante la 3ª Marcha Mundial por la Paz y la Noviolencia.

(Imagen de Mundo sin Guerras y sin Violencia)

Adolfo Pérez Esquivel: “Trump y Netanyahu son genocidas y criminales de lesa humanidad”

El Premio Nobel de la Paz 1980, Adolfo Pérez Esquivel, advierte sobre una escalada global de guerras, invasiones y violaciones al derecho internacional, señalando directamente a los gobiernos de Estados Unidos e Israel como responsables de graves crímenes contra la humanidad. En su pronunciamiento, denuncia el impacto de estas acciones sobre los pueblos, cuestiona el silencio de organismos internacionales y hace un llamado urgente a la conciencia global para detener la violencia y defender la paz como fruto de la justicia.


SURCOS transcribe el texto de Adolfo Pérez Esquivel:

Donald Trump y Benjamin Netanyahu son genocidas criminales de lesa humanidad.

El mundo se encuentra sacudido por GUERRAS, INVASIONES, BLOQUEOS, MUERTE, HAMBRE Y DESTRUCCIÓN DEL MEDIO AMBIENTE, provocados por gobernantes irresponsables que atentan contra la vida de las personas y de nuestra “Casa Común”. Privilegian el capital financiero y el poder económico de dominación, y se olvidan de Dios, de los valores, la ética y la responsabilidad con la vida de los pueblos.

Desconocen y violan todos los Tratados Internacionales, despreciando lo que tanto costó construir a la humanidad después de la Segunda Guerra Mundial para restablecer el equilibrio y la convivencia entre los países del mundo.

Preocupa ver que los organismos internacionales, bajo presión o complicidad, guarden silencio o no tengan la capacidad de poner límite a la crueldad. Recuerdo a Martin Luther King cuando decía que no le dolía tanto el accionar de los “malos” como el silencio de los “buenos”.

¿Cómo puede ser que durante más de 64 años Estados Unidos mantenga el bloqueo a Cuba y lo refuerce actualmente con la flota naval impidiendo el suministro de petróleo y recursos necesarios para la Isla, provocando graves dificultades energéticas que afectan la salud y la alimentación de la población, y sea una permanente amenaza para su soberanía? Cuba, que no es un peligro —por el contrario, es un país solidario con los que menos tienen— está en riesgo frente a la agresión de Estados Unidos.

Trump y Netanyahu, en su delirio guerrerista, actúan por “suspensión de conciencia”, en el juego de la guerra piensan que es lícito y justo matar, no asumen la responsabilidad de la gravedad de sus acciones. Hannah Arendt llega a la impresionante conclusión sobre Adolf Eichmann en la Segunda Guerra Mundial, cuando señala al jerarca nazi como una nueva especie criminal: HOSTIS GENERIS HUMANI, es decir, el que comete crímenes en circunstancias que le hacen imposible saber que obra mal.

Trump ordena la invasión de Venezuela y secuestra al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Celia Flores; los llevan prisioneros a Estados Unidos para ser juzgados y condenados antes del juicio. Impone el bloqueo a Venezuela y cierran su espacio aéreo, violando todos los Tratados Internacionales, dañando la vida y la soberanía del país.

Es indignante que el presidente de Estados Unidos secuestre a 6200 niños migrantes, separados por la fuerza de sus familias e internados en cárceles, violando los derechos de la infancia. Hago un llamado al Congreso de Estados Unidos para que intervenga y que los niños y niñas vuelvan con sus familias.

Es urgente que el pueblo de Estados Unidos ponga límites a los abusos de poder de Trump. En diversos Estados levantan su voz contra el genocidio en Gaza y la guerra contra Irán por parte de Estados Unidos e Israel. Se extiende la guerra regional, y es urgente reclamar la suspensión de los ataques contra el Líbano, que desde el conflicto ha provocado más de 3000 muertes y la matanza de más de 100 niñas en un colegio en Minab por los bombardeos.

El movimiento judío en Israel NO EN NUESTRO NOMBRE reclama y exige terminar la guerra contra Palestina. Hay muchas iniciativas y acciones a escala mundial, como la Flotilla Global Solidaria a Gaza.

La Corte Penal Internacional dio orden de captura internacional para el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, a quien acusa de genocida en la Franja de Gaza.

Trump y Netanyahu creen en el poder de las armas, no en el diálogo, el derecho y la razón, quieren imponer al mundo sus intereses geopolíticos y hegemónicos. Estados Unidos utiliza el veto en la ONU para impedir la condena a Israel.

La resistencia de los pueblos aumenta día a día en defensa de la vida, de su soberanía e identidad; buscan construir un nuevo amanecer, SABIENDO QUE LA PAZ SE CONSTRUYE COMO FRUTO DE LA JUSTICIA Y EL DERECHO DE LOS PUEBLOS.

La guerra desatada contra Irán por Estados Unidos e Israel es una ofensa a la humanidad: en el tiempo que lleva la guerra han asesinado a más de 3000 personas en Irán y ponen en peligro la vida planetaria, frente a la amenaza de una posible GUERRA NUCLEAR.

Trump, en su suspensión de conciencia, busca mantener la hegemonía mundial a través de la fuerza, imposiciones económicas y aranceles, frente a otras potencias emergentes que reclaman un nuevo orden mundial. Equivocó el camino; eligió el peor de todos: la guerra, donde todos pierden. Está preocupado por los números, costos y pérdidas económicas en la guerra, y olvida que detrás de los números hay rostros de hombres, mujeres, niños y niñas que reclaman un lugar digno en la vida.

Le pido al presidente Trump que mire su vida espiritual, si la tiene; que no olvide que la violencia y las muertes contra los pueblos ofenden a Dios y a toda la humanidad, y que lo que siembra, recoge.

El Papa Francisco, en su incansable prédica por la paz, sabía de las consecuencias de la escalada bélica y decía que el mundo ya se encuentra en la Tercera Guerra Mundial, que va aumentando a cuentagotas, y que la humanidad está frente a la amenaza de una posible guerra nuclear. Hay que hacer todo lo posible para evitarla y llamar a la conciencia de los responsables; pide orar y actuar, y saber que LA PAZ ES EL CAMINO.

El preámbulo de las Naciones Unidas es muy claro:
“Nosotros, los pueblos del mundo, queremos la paz…”

No olvidarlo y defender el derecho de los pueblos se hace urgente.

Adolfo Pérez Esquivel
Premio Nobel de la Paz 1980
Presidente Honorario SERPAJ

Conferencia Episcopal llama a la paz y respalda mensaje del Papa León XIV

La Conferencia Episcopal de Costa Rica emitió un pronunciamiento público en el que expresa su respaldo al Papa León XIV y manifiesta preocupación por el contexto internacional actual, reiterando el llamado a la paz, la justicia y la fraternidad entre los pueblos.

Transcripción del texto de la Conferencia Episcopal de Costa Rica:

La Conferencia Episcopal de Costa Rica
A la Opinión Pública

Los obispos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica manifestamos nuestra plena comunión con el Santo Padre, el Papa León XIV y lamentamos con profunda preocupación las declaraciones dirigidas en su contra por parte del Presidente de los Estados Unidos de América Donald J. Trump, en las últimas horas.

Tal y como él mismo lo dijo a los periodistas durante el vuelo hacia Argelia, su servicio no responde a intereses políticos, sino a la proclamación del Evangelio, así como a la búsqueda de soluciones pacíficas a los conflictos.

El Sucesor de Pedro, con toda la Iglesia, está llamado a servir a Dios, a la verdad y a la paz. En su insistencia vehemente por la paz no hay más interés que la justicia y el amor, especialmente hacia los miles de inocentes que siguen siendo las grandes víctimas en las guerras abiertas actualmente en el mundo.

Como enseña el magisterio de la Iglesia y han reiterado los pontífices a lo largo de la historia, la guerra, toda guerra, es siempre una derrota para la humanidad porque conlleva la destrucción de la fraternidad humana.

Unidos de nuestro corazón al Santo Padre, que recién el pasado sábado 11 de abril en la Vigilia por la Paz nos recordaba que “la verdadera fuerza se manifiesta en el servicio a la vida”, elevamos a Dios nuestra plegaria por la reconciliación de la familia humana:

“La guerra divide, la esperanza une, la prepotencia pisotea, el amor levanta, la idolatría ciega, el Dios vivo ilumina. Basta un poco de fe, una pizca de fe, para afrontar juntos, como humanidad y con humanidad, esta hora dramática de la historia. ‘Nada puede atarnos a un destino que ya está escrito’. ‘¡Basta ya de la idolatría de uno mismo y del dinero! ¡Basta ya de la exhibición de la fuerza! ¡Basta ya de la guerra!’”. (Papa León XIV)

San José, lunes 13 de abril, 2026

Obispos de Costa Rica

Carta por la no-proliferación nuclear en Alemania

Sr. António Guterres
Secretario de las Naciones Unidas

Las personas y organizaciones que firmamos esta carta queremos expresar lo siguiente:

1 – Hemos tomado conocimiento que el director del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, señaló que el mundo podría pasar de 9 a 25 ó 30 países con armamento nuclear, sin decir de qué países se trata. Sin embargo, según un informe de la OEIA, de marzo de 2025, Alemania ha alcanzado las capacidades, científicas, técnicas, y manufactureras para producir sus propias armas nucleares. La proliferación de nuevas armas nucleares es un hecho muy grave y viola los esfuerzos del Tratado de No-Proliferación Nuclear. No podemos olvidar que Alemania encabezó dos guerras mundiales que la humanidad guarda en su memoria.

2 – Expresamos nuestra profunda preocupación por este informe de la OEIA que consigna que Alemania tiene la capacidad de fabricar armas nucleares en un corto plazo si así lo quisiera. Sumado a esto están las declaraciones de políticos alemanes que expresan la necesidad de que Alemania cree el ejército más fuerte de Europa lo cual es imposible sin armas nucleares. Varios gobiernos de Europa, incluido Alemania, hablan cada vez más de la necesidad de preparar a su población para una posible guerra nuclear. Consideramos que estas declaraciones son irresponsables, provocadoras, y llaman a prepararse para la guerra nuclear.

3 – Por estas razones llamamos a la ONU, a la OEIA, a la Comunidad Internacional, a las organizaciones internacionales, a exigir el fin y desmantelamiento de las capacidades que tiene Alemania para construir sus propias armas nucleares. Alemania debe respetar el Tratado de No-Proliferación Nuclear. Al mismo tiempo, debe exigir el retiro de las armas nucleares estacionadas en Büchel por Estados Unidos.

Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos

Coordinadora Americana por los Derechos de los Pueblos

Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, Chile

Asociación para una Ciudadanía Participativa (ACI Participa), Honduras

ACHIPEM Nacional, Chile

Coalición de Movimientos y Organizaciones Sociales de Colombia – Comosoc

Mesa Ecuménica por la Paz – MEP, Colombia

Observatorio por el Cierre de la Escuela de las Américas – SOAWChile

Grupo de investigación y Editorial Kavilando, Colombia

Red Interuniversitaria por la Paz -REDIPAZ- Colombia

Comunidad Ecuménica Martin Luther King, Chile

Comité Monseñor Romero México

Comisión de Paz. No Violencia y Anti Militarización, Alianza CONVIDA20

Comité de DD.HH. y Ecológicos de Quilpué, Chile

Comité Oscar Romero-Sicsal Chile

Centro de Amigos para la Paz, Costa Rica

Servicio Paz y Justicia, SERPAJ-Chile

Comitê Carioca de Solidariedade a Cuba e às Causas Justas, Brasil

Festivales Solidarios, Guatemala

SOS Ribahorza, España

Colectivo Raíces de Resistencia, Chile

Coordinadora Latinoamericana en Bélgica

CINTRAS, Centro de Salud Mental y Derechos Humanos, Chile

Fundación Escuela de Paz, Colombia

Red de Solidaridad con Palestina. Costa Rica

Colectivo de Educación Pedagógica Totlahtol Yoltok, México

SERPAJ-PY, Paraguay

Casa del Caribe-Inc. Barahona/Rep. Dominicana

Montreal for a World Beyond War, Canadá

Mass Peace Action, USA

Campaign for Peace, Disarmament and Common Security, USA

Mouvement de la Paix, France

Global Women United for Peace against NATO, USA

ATTAC Hungary, GWUAN, Hungria

Fundación Espacio Sostenible, Chile

International Peace Bureau (IPB), Germany/International

European Peace Project, Netherlands/Germany

Women for Peace – Finland

World BEYOND War

Firmas individuales: Alicia Lira, Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, Chile; Stella Calloni, periodista, Argentina; Julio Yao, Presidente Honorario, Centro de Estudios Estratégicos Asiáticos de Panamá (CEEAP); María Stella Cáceres, Museo de las Memorias, Dictadura y DDHH de Paraguay; Pablo Ruiz, periodista, Observatorio por el Cierre de la Escuela de las Américas, Chile; Eduardo Bustamante, Colombia; Luis Ángel Cespedes R, Centro Cuáquero de Amigos para la Paz CAP, Costa Rica; Mariella Tapella, El Salvador; Maritze Trigos Torres, Colombia; María Elena López Gallardo, Sicsal, México; Fernando Rule Castro, Argenntina; Rafael Vilar, España; Hervi Lara Bravo, Chile; Juan Mastrantonio, Chile; Jordi Valle Celma, Catalunya; Núria Assens Mampel, España; José Enrique González Ruiz, México; Shaira Sepúlveda Acevedo, Chile; Jorge Andrés Forero González – Achiote Comunicaciones, Colombia; Roger Chaves G., Costa Rica; Meryam Sánchez Arguijo, Costa Rica; Sebastián Pérez Carmona, Costa Rica; Sonia Ulate Fallas, Partido Vanguardia Popular, Costa Rica; Yamileth Monterrey López, Costa Rica; José Alberto Montero Castro, México; Luis Alberto Grubert Ibarra, Colombia; Sandra Salazar, Costa Rica; José Alberto Amesty Rivera, Costa Rica; Andreu Ginestet, Alemania; Felix Madariaga, Chile; Klaus Helms, Germany; Ludo De Brabander, Vrede vzw, Belgium; Norha Ossa Hoyos, Colombia; Pippa Bartolotti, UK; Judith Kelly, USA; Mary Girard, CA; Ali Álvarez, observatório de derechos humanos de los pueblos, Brasil; Teti Casagrande Montesi, Italia; Laura Carreño, Chile; Juan Enrique Prieto Urzúa, Movimiento Humanista, Chile; Ricardo Soberón Garrido, Perú; Robert Austin Henry, Australia; Viviana Canibilo Ramírez, Australia; Andrés Figueroa Cornejo, periodista, Chile; Julin Acosta, Rep. Dominicana; Nydia Leaf, United States; Luis Romero Wamani, Servicio Paz y Justicia, Argentina; Dianne Blais, USA; Sima Kassaie-van Ooyen, Deutschland; Stefan Kytzia, DE; Matyas Benyik – ATTAC Hungary Association; Kristina Magnusson, Suecia; Yves Simón, United States; Isabelle Casel, Germany.

Enlace para firmas:
https://docs.google.com/forms/d/19kc_5bGW6jDq9DPlLTHSym1nxIxuLNFwGLkhs5hK0Aw/preview

Foto de Referencia: Alemania, protesta contra las bombas nucleares. www.deutschland.de

MAP convoca encuentro de organizaciones populares bajo la consigna “Queremos la paz”

El Movimiento de Asambleas Populares (MAP) convoca a un encuentro de organizaciones de la sociedad civil y del movimiento popular costarricense, ante lo que considera una situación urgente derivada de recientes hechos de carácter político-diplomático.

La convocatoria señala que la decisión del gobierno de Costa Rica de retirar su personal diplomático de la Embajada en Cuba y solicitar el retiro del personal cubano en San José representa un paso hacia la guerra y la agresión, por lo que plantea la necesidad de articular una respuesta conjunta desde las organizaciones populares.

El encuentro se realizará el lunes 23 de marzo a las 6:00 p.m., en la sede del Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI), ubicada en Sabanilla de Montes de Oca, con la consigna común “Queremos la paz”.

Según la convocatoria, el objetivo es promover la articulación solidaria entre organizaciones, bajo el planteamiento de que “la paz no se negocia” y que las organizaciones populares deben generar una respuesta colectiva ante el contexto actual.

Agenda del encuentro

De acuerdo con la información adjunta, el encuentro tendrá una duración aproximada de dos horas e incluirá:

  • Bienvenida y presentación
  • Análisis del contexto político, centrado en la ruptura diplomática con Cuba y sus implicaciones geopolíticas
  • Debate abierto entre organizaciones
  • Articulación de una respuesta conjunta, que contempla:
    • Pronunciamiento público firmado por las organizaciones
    • Definición de una movilización o concentración pública
    • Campaña coordinada en redes sociales bajo la consigna #QueremosLaPaz
  • Comisiones de trabajo, orientadas a redacción, logística y estrategia comunicacional
  • Plenaria y acuerdos finales

Asimismo, se indica que el encuentro busca acordar acciones como un pronunciamiento conjunto, la convocatoria a movilización en defensa de la paz y una campaña en redes sociales.

Convocatoria abierta a organizaciones

El MAP extiende la invitación a organizaciones sociales a participar de este espacio, señalando que se trata de un ejercicio de articulación solidaria ante el contexto político actual, bajo el llamado a organizarse y sumarse a la defensa de la paz.

La convocatoria también incluye información de contacto telefónico y redes sociales para coordinación de la participación.

Dirección DEI: https://maps.app.goo.gl/ngpvRcLkWHBNH4Qk6

Convocan manifestación pacífica “Sí a la paz” en San José

La Red de Solidaridad con Palestina convoca a la ciudadanía a participar en una manifestación pacífica bajo el lema “Sí a la paz”, con el propósito de expresar rechazo a la guerra y a la instalación de bases militares.

La actividad está abierta a todo público y se realizará este sábado 14 de marzo a las 5:00 p.m., con punto de encuentro en la Cancillería, Casa Amarilla, en San José.

Según la convocatoria, la manifestación forma parte de una iniciativa ciudadana que busca promover la paz y manifestar oposición a la guerra. La actividad iniciará a las 6:00 p.m. con una caminata, que partirá desde Casa Amarilla y concluirá en la tarima del TEC en San José, en el marco de las actividades de Amón Cultural.

La convocatoria también plantea la consigna “No al TLC con Israel”, en referencia al debate sobre ese tratado de libre comercio que impulsa el gobierno.

Las personas organizadoras indican que la actividad tiene carácter pacífico y abierto a la participación de toda la ciudadanía.

Dios No Bendice las Bombas

Mg. José A. Amesty Rivera

En los últimos días se produjo una escena que ha generado un fuerte debate en el mundo religioso y político. Mientras algunos líderes evangélicos en Estados Unidos se reunían en la Oficina Oval para orar por el presidente Donald Trump y bendecir una guerra contra Irán, desde el Vaticano el papa León XIV respondió con una frase que retumbó como un trueno moral: “La guerra no es santa; solo la paz es santa porque es querida por Dios”.

No fue una frase diplomática ni vaga, fue una advertencia clara, ningún gobierno puede usar el nombre de Dios para justificar bombardeos, invasiones o guerras.

Para muchos creyentes de América Latina, especialmente desde la teología latinoamericana, estas palabras recuerdan algo fundamental, Dios nunca está del lado de los imperios, sino del lado de los pueblos que sufren.

No es la primera vez que la religión, se utiliza para bendecir proyectos de poder, para justificar la guerra. A lo largo de la historia, imperios y gobiernos han intentado presentar sus guerras como “misiones divinas”.

En la actualidad, algunos sectores del fundamentalismo religioso en Estados Unidos, hablan incluso de guerras que formarían parte de un supuesto “plan bíblico” o del “fin de los tiempos”. Bajo ese discurso, conflictos políticos y económicos se presentan como voluntad de Dios.

Asi, el presidente Donald Trump había sido «ungido por Jesús para encender la señal de fuego en Irán, provocar el Armagedón y marcar su regreso a la Tierra”.

Pero la realidad suele ser mucho más terrenal, por ejemplo, el economista y pensador crítico Samir Amin, explicaba que el imperialismo moderno no solo utiliza ejércitos, sino también ideas, discursos y religiones para justificar su poder.

En palabras sencillas, cuando el poder imperial necesita una guerra, muchas veces busca también un discurso moral o religioso que la legitime. Por eso la escena de pastores y pastoras orando para bendecir bombardeos no es solo un acto religioso; también es un acto político.

Pero el mensaje de Jesús de Palestina es otro; frente a esa lógica, el papa León XIV recordó algo muy simple pero muy profundo, Jesús nunca bendijo la guerra.

En el Evangelio, Jesús dice: “Bienaventurados los que trabajan por la paz”. No dice “bienaventurados los que ganan guerras”, dice los que construyen paz.

El teólogo brasileño Leonardo Boff, uno de los grandes pensadores de la teología latinoamericana, lo explica con claridad: “La paz no es solo que no haya guerra; la paz existe cuando hay justicia”.

Esto significa que cuando hay pobreza, explotación o dominación, la paz verdadera todavía no ha llegado.

En América Latina sabemos bien lo que significa la guerra, la intervención extranjera y la violencia política. Nuestro continente ha vivido golpes de Estado, dictaduras, conflictos armados y saqueo de recursos naturales, entre muchos otros.

Por eso muchos cristianos/as latinoamericanos aprendimos, que la fe no puede ser neutral frente al sufrimiento del pueblo.

A su vez, el obispo salvadoreño Óscar Arnulfo Romero, asesinado mientras celebraba misa en 1980, lo dijo con una valentía que todavía conmueve: “En nombre de Dios y de este pueblo sufriente les suplico: ¡cese la represión!”.

Romero entendió algo muy importante, si la Iglesia no defiende a las víctimas, termina defendiendo a los poderosos.

Muchos analistas también recuerdan que detrás de muchos conflictos internacionales, guerras, hay intereses económicos: petróleo, recursos naturales, control de rutas estratégicas o dominio geopolítico.

Por ejemplo, el escritor uruguayo Eduardo Galeano, lo resumió con una frase que sigue siendo actual: “Nuestra riqueza ha generado siempre nuestra pobreza, para alimentar la prosperidad de otros”.

Aunque Galeano hablaba de América Latina, la misma lógica aparece en muchas regiones del mundo. Las guerras muchas veces no se explican por la religión ni por la democracia, sino por la hegemonía de los recursos y el poder.

Reiteramos y no olvidemos que, nuestra teología de y en América Latina, nuestra fe, está del lado del pueblo. Desde los años 60 y 70 surgió en América Latina una corriente cristiana muy importante, la teología latinoamericana. Su idea central es sencilla pero poderosa, Dios tiene una opción preferencial por los pobres.

El teólogo peruano Gustavo Gutiérrez, uno de sus fundadores, lo explicó así: “No se puede hablar de Dios sin hablar del sufrimiento de los pobres”.

Esto significa que la fe cristiana, no puede quedarse solo en rezos o rituales; también debe preocuparse por la justicia social, la dignidad humana y la paz.

Desde esta perspectiva, bendecir una guerra es una contradicción profunda con el mensaje del Evangelio.

Las palabras del papa León XIV, abren una reflexión importante para millones de cristianos/as en el mundo.

La pregunta es simple pero decisiva: ¿La religión servirá para justificar guerras o para defender la vida?

A lo largo de la historia han existido ambas posturas. Algunos líderes religiosos se alinearon con imperios y gobiernos. Otros, en cambio, caminamos junto a los pobres y denunciamos la injusticia.

El filósofo latinoamericano Enrique Dussel dice que la verdadera ética comienza escuchando el clamor de las víctimas.

Y cuando escuchamos a las víctimas de las guerras (niños muertos, familias desplazadas, ciudades destruidas) queda claro que ninguna bomba puede ser bendecida en nombre de Dios.

Para concluir, hacemos un llamado a la paz; cuando el papa repite que “la guerra no es santa”, no está diciendo solo una frase religiosa. Está recordando algo profundamente humano, la vida vale más que cualquier interés político o económico.

En un mundo lleno de conflictos, armas nucleares y tensiones internacionales, esa voz que llama a la paz puede parecer pequeña.

Pero como decía Eduardo Galeano: “La utopía sirve para caminar”. Y tal vez esa sea la tarea de los creyentes hoy, caminar del lado de la vida, de la justicia y de la paz.

Porque si Dios está en algún lugar de la historia, probablemente no esté en los palacios donde se deciden las guerras, sino entre los pueblos que luchan por sobrevivir y por vivir en paz.

Y una aclaración pertinente, está demostrado y lo sabemos todos y todas a carta cabal que, no todos los evangelicos/as en América Latina, Norteamérica y otros continentes son iguales. Hay Iglesias como La Unión Evangélica Pentecostal Venezolana UEPV y la Iglesia Metodista Wesleyana Costarricense IMWC, por solo mencionar dos que conozco, que son proféticas, teniendo una posición acorde a nuestra teología latinoamericana, y siendo consecuentes con el mensaje de Jesucristo de Palestina.

¿Más soldados que maestros y más cuarteles que museos? ¿Esa es la estrategia?

Margarita Bolaños Arquín

Asumir que al crimen organizado y al narcotráfico solo es posible combatirlo involucrándonos en una guerra continental que demanda desviar los objetivos nacionales de desarrollo sostenible y destinar importantes recursos del erario público para cambiar el modelo “de más maestros que soldados, por más soldados que maestros”, no es opción para Costa Rica ni para ninguna democracia.

La estrategia de seguridad debe involucrar activamente a las comunidades, a las organizaciones, a los sectores privados e instituciones del Estado en todo el territorio nacional. Asignar los recursos necesarios a la educación, a la búsqueda de empleo digno y al desarrollo sostenible y pleno de las capacidades de todas las personas fue y sigue siendo el corazón de la vía costarricense.

Hacer lo contrario implica comprometer a largo plazo nuestros recursos por una estrategia de seguridad que en otros países ha incrementado el deterioro democrático, la violencia, la corrupción, el armamentismo, la destrucción ambiental y la pérdida de la soberanía de su territorio continental e insular. Bien sabemos que la violencia genera más violencia, que las armas solo eliminan, pero no dan verdadera paz ni seguridad.

Por la Vida y la Justicia

Bienaventurados los que trabajan por la paz,
porque serán llamados hijos de Dios
”.
Mateo. 5:9

La solidaridad
es la ternura
de los pueblos”

José Martí.

La Iglesia Metodista Wesleyana Costarricense IMWC, levanta su voz con espíritu cristiano y corazón solidario, ante la difícil situación que vive el pueblo cubano como consecuencia del bloqueo (embargo) impuesto por los Estados Unidos, especialmente en lo que respecta al asedio energético y financiero que afecta la vida cotidiana de millones de personas.

Como iglesia del Señor, hablamos desde el Evangelio de Jesucristo, que nos llama a amar al prójimo y a defender la dignidad humana. Cuando falta la energía eléctrica en hospitales y hogares, cuando se dificultan las transacciones financieras para adquirir medicinas, alimentos o combustible, no estamos hablando de cifras ni de discursos, estamos hablando de familias, de personas mayores, de niños y niñas que sufren, entre muchos otros aspectos.

La Palabra de Dios nos recuerda: “Aprended a hacer el bien; buscad la justicia, socorred al oprimido” Isaías. 1:17. Hoy entendemos que buscar la justicia también implica denunciar aquellas medidas que, directa o indirectamente, incrementan el sufrimiento de los pueblos. Ninguna nación debería ver limitada su capacidad de acceder a recursos básicos que garantizan la vida y el bienestar de su gente.

El asedio energético afecta la producción, el transporte, los servicios de salud y la educación, entre otras cosas. El cerco financiero dificulta pagos internacionales, compras esenciales y cooperación humanitaria. Estas realidades no son abstractas; tienen rostro humano. Y el Evangelio siempre tiene una palabra cuando la dignidad humana es puesta en riesgo.

Recordamos también el testimonio de la iglesia primitiva: “Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas” Hechos. 2:44. El espíritu cristiano es un espíritu de compartir, de acompañar, de tender la mano, no de cerrar puertas. El apóstol Pablo exhorta: “No se trata de que haya para otros holgura y para vosotros estrechez, sino que haya igualdad” 2 Corintios. 8:13-14. Esa igualdad comienza con condiciones justas que permitan a cada pueblo desarrollarse sin cargas desproporcionadas.

Como Iglesia Metodista Wesleyana en Costa Rica, expresamos nuestra solidaridad fraterna con el pueblo cubano, especialmente con las iglesias y comunidades de fe que continúan sirviendo en medio de la adversidad.

Hacemos un llamado a la comunidad internacional para promover caminos de diálogo, respeto mutuo y soluciones pacíficas.

Invitamos a las congregaciones a orar por Cuba y por todos los gobernantes, para que Dios conceda sabiduría y espíritu de reconciliación.

Reafirmamos que toda política debe poner en el centro la vida humana y el bienestar de los más vulnerables.

Creemos en un Dios de justicia y misericordia. Creemos que los muros pueden caer y que los conflictos pueden transformarse en oportunidades de encuentro. Creemos que la paz no es debilidad, sino valentía.

Que el Señor nos encuentre del lado de la compasión, del lado del diálogo, del lado de la vida.

Él te ha declarado lo que es bueno:
hacer justicia, amar misericordia…
Miqueas. 6:8.

Rev. Nidia Fonseca Rivera
Presidenta IMWC

Rev. José A. Amesty Rivera
Vice-Presidente IMWC

20 febrero, 2026