Barrilete cósmico
Por Memo Acuña
Sociólogo y escritor costarricense
Convocado por el Festival Internacional de Poesía VaPoesia que se realiza todos los años en las ciudades de Buenos Aires y Mendoza, Argentina, asistí a su edición del año 2025.
Durante 15 días poetas de varias partes del mundo nos dimos cita para reedituar nuestro compromiso con la palabra y el lenguaje. En particular consignar que la poesía es de todos y todas y hay que llevarla hasta donde esté la gente.
Por ello durante esos días nuestro trabajo se realizó en comunidades, organizaciones sociales, centros penitenciarios, universidades, bibliotecas, poblaciones originarias.
Fui invitado por la organización del festival a desarrollar talleres de escritura creativa en centros penitenciarios con población juvenil.
No hay otra forma de vincularse con estos muchachos (trabajé con población masculina en todos los casos) si no les miras a los ojos y dejas establecer conexión con los tuyos. Eso es construir confianza para lo que viene.
La amplitud en el lenguaje permite entre otras cosas relacionar lo cotidiano y darle un valor poético. Por eso hicimos clic todos con el deporte que nos apasiona, que nos permitió proponer el ejercicio de nombrar las formas en que el fútbol popular es definido en sus barrios y pueblos. “El picadito” y “el potrero” en el caso argentino, “la mejenga” en el caso costarricense y así incontables formas metafóricas de nombrar el ritual más democrático del mundo, allí donde la FIFA de Infantino aún no ha metido sus narices.
En alguno de los centros de detención los sorprendidos fuimos nosotros al escuchar composiciones de rap y otros estilos de música popular y absolutamente implicada.
Una de las actividades que recuerdo con cariño fue la narración que les compartí a cargo del periodista uruguayo Víctor Hugo Morales sobre el segundo gol de Diego Armando Maradona frente a Inglaterra en el Mundial México 86. De allí surgió aquella hermosa frase “Barrilete cósmico, ¿de qué planeta viniste”?
A partir de esta imagen los muchachos construyeron textos poéticos que leyeron con afán al final de cada sesión. En Argentina, como en otros países de la región, el barrilete es también el cometa o volantín. Con esa metáfora la creatividad estaba garantizada.
En estos días de Mundial amañado y comercialoide, he sido señalado por antilatinoamericano y antiargentino al criticar con dureza la Selección Argentina Hegemónica y Pro FIFA, sin anotar aún la tibieza política de sus jugadores en particular su principal estrella Messi, al que se le ha endosado una imparcialidad irresponsable en temas globales que afectan a la humanidad. Sea cual sea el resultado, su derrota moral ante el mundo ha sido evidente.
Sobre lo que se me endosa, nada más alejado de la realidad. Tengo amigos queridos argentinos en la poesía y las ciencias sociales. Converso con ellos cada tanto y les envío mis abrazos siempre.
El frío, queridos hinchas fanáticos (que no aficionados) de la albiceleste, suele no estar en las cobijas.












