Ir al contenido principal

Etiqueta: sanciones económicas

Cubanos residentes en Costa Rica apelan a embajadora de EEUU

San José, 13 oct (Prensa Latina) Cubanos residentes en Costa Rica apelaron hoy a los buenos oficios de la embajadora de Estados Unidos en este país, Cynthia Telles, para que su gobierno flexibilice las sanciones económicas contra Cuba.

La misiva de la Asociación Cultural de Cubanos Residentes en Costa Rica «Antonio Maceo» a Telles fue entregada por su presidente, Juan Mesa, en la embajada de Estados Unidos en esta capital.

Apunta que «apelamos a sus buenos oficios para expresarle al gobierno de los Estados Unidos, la necesidad de que, en estas complejas circunstancias, se flexibilicen las sanciones económicas que mantiene el gobierno de Estados Unidos contra Cuba».

Ante todo, expresamos nuestras más sentidas condolencias al pueblo norteamericano, por las pérdidas de vidas ocurridas durante el paso del huracán Ian por Florida y por otros estados de los Estados Unidos. Vaya aquí nuestra solidaridad con los miles de damnificados, indica la misiva.

Refiere que los suscriptores son cubanos residentes en Costa Rica y señala que Cuba, nuestro país de origen, también ha sufrido el efecto del meteoro y lamenta la pérdida de dos vidas humanas, y hay miles de damnificados.

Tras referir que mantienen una relación de respeto y solidaridad con nuestra gente en la isla y con nuestro país, cubanos residentes en Costa Rica sostienen que en Cuba residen la mayoría de sus familiares.

Detalla que la destrucción que ha provocado el huracán en la isla ha sido tan intensa como en Florida y añade que Cuba necesita recursos y financiamiento para una pronta recuperación.

«Hoy en día, el embargo imposibilita o limita la llegada de esos recursos», insisten los integrantes de la Asociación.

Asimismo, prosiguen, la inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo, una decisión sin fundamento establecida en los últimos días de la administración del expresidente Donald Trump, afecta gravemente al pueblo cubano.

Afirman que sería un buen paso en la dirección correcta, que se sacara a Cuba de esa lista espuria, pues -aseveran- esa inclusión provoca afectos negativos para todas las personas que viven en la isla.

«Deseamos que de la estela de muerte y destrucción que provocó el huracán, se levanten olas de solidaridad entre los pueblos de los Estados Unidos y Cuba. Que este momento sea una oportunidad para traer la distensión de las relaciones entre los dos gobiernos y que se beneficien ambos pueblos», subrayan los integrantes de la Asociación.

La misiva concluye con «anhelamos que este sea un momento en que se sienten las bases para la normalización de la relación entre ambas naciones. La situación es crítica, es urgente actuar. Los pueblos de Cuba y Estados Unidos lo agradecerán».

 

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/2022/10/13/cubanos-residentes-en-costa-rica-apelan-a-embajadora-de-eeuu

Emigración venezolana y medidas coercitivas unilaterales

Lic. José A. Amesty Rivera
Setiembre 2022

Hay resistencia a creer que la emigración venezolana de ciudadanos/as, es producto en gran parte de las medidas coercitivas unilaterales MCU ejercidas contra Venezuela, por parte de EEUU, Europa y otros.

Hay mucha información que corrobora lo anterior, no obstante, vamos a resumir estas medidas, que algunos llaman también bloqueo económico o sanciones económicas.

Es decir, el bloqueo económico y comercial que ha impuesto el gobierno de Estados Unidos a Venezuela, entre otras consecuencias, limita al Estado venezolano su capacidad de importación de bienes básicos como alimentos y medicinas.

Solo así se entiende, que, ante tal privación de los elementos básicos, necesarios e imprescindibles, personas, ante todo las más humildes del país, se arriesguen, se aventuren a peligros, vicisitudes, y toda clase de calamidades, para buscar las condiciones mínimas para vivir; involucrando incluso, en muchos casos a su familia: hijos, hijas, familiares cercanos.

Veamos sólo algunos datos:

  1. Por años:
  • 2015, Barack Obama, define a Venezuela como “amenaza extraordinaria para la seguridad nacional y para la política exterior de EEUU”.
  • 2017, Donald Trump, recrudece las sanciones y congela los bienes de funcionarios venezolanos. Se congelan los bienes de PDVSA, y el dinero en bancos internacionales.
  • 2018, el gobierno de Trump aplica sanciones a veinte empresas estatales de Venezuela.
  • 2019, sancionan a 34 embarcaciones venezolanas, que transportan petróleo y alimentos. Se congelan las cuentas de empresas petroleras. EEUU dicta medidas punitivas contra las exportaciones de oro venezolano.
  • 2020, sancionan a la empresa aeronáutica Conviasa.

2. Cifras por daños a la población venezolana:

Las sanciones económicas y bloqueo financiero contra Venezuela iniciaron por los años 2014-2015, y desde entonces han sido endurecidas cada año, con el objetivo de crear una crisis social en el país y forzar un cambio de gobierno.

  • 40.000 personas fallecidas entre 2017 y 2018.
  • 80.000 personas con VIH sin tratamiento antirretroviral desde 2017.
  • 16.000 personas esperando diálisis.
  • 16.000 sin tratamiento para el cáncer.
  • 4 millones con diabetes e hipertensión, sin acceso a insulina o medicina cardiovascular.

3. Otros datos:

Entre 2014 y 2021, se han ejecutado 502 MCU contra Venezuela. el 25 por ciento de las medidas fueron dirigidas a las finanzas públicas de la siguiente manera: sector petrolero 22 por ciento, 18% a las instituciones gubernamentales, 10% al sector salud, alimentación siete por ciento, transporte cinco por ciento, sector privado siete por ciento, y el resto en otras esferas.

Recordemos que el ataque criminal contra Venezuela, inicialmente se centra contra Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima PDVSA, principal industria del país y de la que se generan los mayores recursos del mismo. En este sentido, tan sólo los costos de movilización y comercialización del crudo venezolano pueden alcanzar hasta un 15 por ciento, debido a la política coercitiva de Washington.

Por ejemplo, cuando Venezuela vende el crudo, nuestro costo de venta representa el 25 por ciento del precio. Eso quiere decir que uno de cuatro dólares se destina a cubrir pagos de movilización y comercialización; los costos de movilización financiera pueden llegar alcanzar hasta 15 por ciento, como ya indicamos.

Entonces, para el año 2014, el país tuvo como ingresos directos líquidos 39 mil 636 millones de dólares, pero en el año 2020, esto alcanzó apenas 743 millones de dólares.

El luchador social, ingeniero Carlos Vega, nos lo afirma de la siguiente manera: “¿Cómo no van a deambular millones de migrantes económicos por América Latina, si la República Bolivariana de Venezuela está llena de SANCIONES CRIMINALES Y GENOCIDAS impuestas por USA, la UE, INGLATERRA que tienen como OBJETIVO DESPEDAZAR la economía venezolana? Si le han CONGELADO miles de millones de dólares y oro, un cerco criminal que sanciona cualquier movimiento y afecta la calidad de vida del 100% de los Hermanos Venezolanos, ¿Cómo va desarrollarse en esas condiciones un país?”.

Es así que, las medidas coercitivas unilaterales han generado un enorme deterioro en los avances sociales y económicos logrados por el Estado venezolano durante los últimos años. Afectando no solo al sector petrolero, sino que a través de este resultó en consecuencias para la población en su conjunto. Por ende, la precariedad de los sectores más vulnerables del país, y que últimamente los ha obligado a emigrar.

Obtusa seria la persona entonces, que manifieste la culpabilidad de la emigración a un mal gobierno revolucionario. Cuando la realidad es que, la efectividad administrativa, social y económica en la gestión del gobierno bolivariano, se reflejan en las cifras y los logros alcanzados en los últimos 22 años, en pos del mejoramiento de la calidad de vida de la población, obvio que bregando y enfrentando toda clase de emergencias.

Fragmentación y Desunión de la Derecha Venezolana

Lic. José A. Amesty R.
02-noviembre-2021

El presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, Pedro Calzadilla, anunció que las elecciones regionales y municipales de gobernadores, alcaldes, legisladores y concejales, se realizarán el próximo domingo 21 de noviembre de 2021.

Inmediatamente, los principales partidos de oposición de Venezuela anunciaron su participación en las elecciones de alcaldes y gobernadores de noviembre 21, rompiendo tres años de boicot y llamados a la abstención por falta de garantías.

Más recientemente, el gobierno de Venezuela se estuvo reuniendo en México, con una de las nueve fracciones de la derecha, estrechamente vinculada al gobierno estadounidense. Un acuerdo puede abrir las compuertas para volver a la política centrada en la gente y que la política de los políticos deje de hegemonizar la cotidianidad de los y las venezolanas. También para ver la realidad, de la oposición venezolana de verdaderamente sí participarán en las próximas elecciones de noviembre 21-2021.

Sin duda alguna, por decir algo, las oposiciones venezolanas, no tienen iniciativa propia, cada vez más desprestigiadas, quizás por su doble discurso y doble moral, y un verbo radical.

Pero veamos una descripción breve y caracterización de la derecha venezolana, según el escritor Luis Bonilla, en su artículo, “Venezuela, hacia una nueva aproximación geopolítica”, para determinar su rol y posibilidad de triunfo en las elecciones, así como su pertinencia en el amplio espectro político venezolano.

La Primera de las oposiciones, es la conformada por los factores reunidos en México, cercanos a las fracciones políticas originales de Primero Justicia (Borges-Capriles), Voluntad Popular (Leopoldo López-Guaidó), Nuevo Tiempo (Manuel Rosales) y Acción Democrática (Allup).

Se trata de partidos que han sido intervenidos por la vía judicial y cuyas autoridades han sido designadas ad hoc; de hecho, uno de los puntos de negociación es la devolución de las siglas, cuentas y propiedades de esos partidos. A esta derecha se la denomina “G-4”.

En su mayoría (salvo AD), son expresiones políticas renovadas de los intereses de la vieja burguesía cuarta republicana. Su agenda está profundamente vinculada a la relación de sus intereses de clase con el capital trasnacional; procuran la integración armónica entre capital nacional y capital trasnacional, una tarea que ha tenido dificultades desde los ochenta. Ante el nuevo reparto geopolítico en el mundo buscan controlar el Estado (o una fracción de él) para capturar la renta producto de la exacerbación extractivista que le ha asignado el capital a la región en el marco de la cuarta revolución industrial y del consumo de bienes importados. Es un sector sin proyecto productivo capitalista alternativo al extractivismo.

La Segunda es una derecha empresarial, que actúa como su propia representación ya que no confía en las mediaciones políticas que pretenden representarla. Su cara más visible es Lorenzo Mendoza, quien no descarta ser una opción presidencial.

La Tercera aparece conformada por la llamada Alianza Democrática, que reúne a Avanzada Progresista (Henry Falcón) y los llamados “alacranes” (autoridades designadas por la intervención judicial de partidos) de Acción Democrática (Bernabé), Primero Justicia (Primero Venezuela), Voluntad Popular, COPEI, Venezuela Unida, Movimiento ecológico de Venezuela, Unidad Visión Venezuela, Compromiso País, Bandera Roja, UPP89, Opina, Soluciones (Claudio Fermín), Movimiento Republicano, NVIPA, Prociudadanos, MAS, Min-Unidad, Alianza Centro.

Este grupo de la derecha es el que más acuerdos y negociaciones parciales con el gobierno ha realizado; por ello, son considerados por el G-4 como una derecha relacionada al gobierno.

En la Cuarta están los factores más radicales (María Corina Machado, Antonio Ledezma y Andrés Velásquez), quienes promueven la aplicación del TIAR y la invasión norteamericana.

Están prácticamente aislados después del abandono del republicanismo en la Casa Blanca.

La Quinta es la Alternativa Popular Revolucionaria (APR), liderada por el Partido Comunista, y de la cual hacen parte una larga lista de exintegrantes de partidos que fueron intervenidos, como el PPT (Patria Para Todos) y Tupamaros, pero también el Partido REDES, Izquierda Unida, Nuevo Camino Revolucionario (NCR) y una pléyade de organizaciones locales y regionales que acompañaron hasta hace poco al gobierno de Maduro.

Es una disidencia por izquierda, es decir, que busca empalmar con el mundo del trabajo. Desde su conformación, la APR no ha podido mostrar capacidad de movilización ni de articulación de su discurso con la izquierda latinoamericana, razón por la cual no ha construido fuerza real para ser factor a favor del mundo del trabajo en la negociación.

La Sexta derecha, viene conformada por los factores académicos e intelectuales que se estructuran alrededor de la Plataforma en Defensa de la Constitución (PDC) y Pensamiento Crítico. Se suele aludir a ella como “chavismo disidente”, aunque no representan a todas las expresiones de este grupo. Este grupo no tiene capacidad alguna de movilización que les habilite para ser tomados en cuenta en una negociación.

La Séptima reúne a sectores de la izquierda que articulan desde el movimiento social ecológico, indígena, feminista y educacional en defensa a los dirigentes obreros presos, de la comunicación alternativa, entre otros. Este sector, aunque desarticulado en el presente, es el más dinámico y creativo. Una convergencia de sus fuerzas pueden ser factor determinante en la habilitación de una opción política con presencia real en los territorios. Pero hasta ahora no se ven signos claros en ese sentido.

Un punto aparte es lo que ocurrió en las recientes elecciones del PSUV, donde emergieron nuevos liderazgos locales y regionales (muchos de ellos alimentados por las Comunas) que en algunos casos fue respetada su elección y en otros invalidada. El movimiento de las Comunas puede significar un despertar del espíritu constituyente.

La Octava es la izquierda radical trotskista, muy débil. Después de haber producido un reagrupamiento significativo a comienzos del siglo XXI, se fracturaron a raíz de la valoración del gobierno de Chávez. En la actualidad, en el caso de Marea Socialista y el PSL vienen acompañando luchas puntuales, pero con profundas debilidades para insertarse en movimientos de masas; no han logrado construir un polo de referencia. En el caso de LUCHAS, escisión de Marea Socialista, su labor se ha centrado en la propaganda, con precaria inserción en la lucha social.

La Novena derecha es muy marginal: una derecha fundamentalista y ultraconservadora, liderada por el exministro de planificación de Chávez, Felipe Pérez Martí, que pareciera ser en el mediano plazo el germen de una derecha al estilo de Trump o Le Pen, con el añadido del mesianismo religioso.

Estas oposiciones-derechas, aliadas del capitalismo neoliberal, y cuyas elites han hecho lo imposible por destruir la iniciativa del gobierno revolucionario, quien plantea una ruta distinta al mencionado capitalismo neoliberal.

De allí que las negociaciones en México, ya destruidas, buscaban eliminar la violencia política auspiciada desde el exterior y había esperanzas que se conjure la violencia como opción política, se retomara la normalidad de la institucionalidad democrática y se levanten las criminales sanciones económicas, que solo han servido para causar sufrimiento al pueblo, y nutrir el discurso acerca del fracaso del camino socialista.

Pero esperar algo de estas derechas en Venezuela, es como pedirle peras a un olmo, algo imposible.