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Etiqueta: seguridad alimentaria

UCR: Costa Rica, el país que condimenta la malnutrición con el alto precio de los alimentos

Foto: Laura Rodríguez Rodríguez., UCR

Costa Rica, el país que condimenta la malnutrición con el alto precio de los alimentos

Un conversatorio en la UCR abordó los desafíos del país y las soluciones nacionales que actualmente se llevan a cabo

Los datos del último estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) divulgados a inicios del 2023 mencionaron que la inflación en Costa Rica aumentó y, además, se agravó por las restricciones de suministro global y la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

Esa situación de inflación, por supuesto, puede cambiar durante el año. Las expectativas a 12 meses comunicadas por el Banco Central de Costa Rica muestran pronósticos más alentadores.

Sin embargo, desde la mirada nutricional, la inflación (aunque sea en porcentajes menores) es un hecho que persiste y afecta en el precio de los alimentos y la energía, los que más tienden a subir según explica la OCDE.

¿El resultado de esas dinámicas económicas? Para las y los especialistas la respuesta es solo una: una influencia directa en la inseguridad alimentaria y nutricional de la población.

Así se habló en el conversatorio “Sumando acciones hacia la soberanía y la seguridad alimentaria y nutricional (SSAN) desde los gobiernos locales”, liderado por la Escuela de Nutrición, la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva —ambas de la Universidad de Costa Rica (UCR)— y la Red de Economía Social Solidaria (RedESS).

Durante el conversatorio, en el cual participaron profesionales del Ministerio de Salud, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), la Red Costarricense de Agricultura Familiar y la Comisión Institucional de Seguridad Alimentaria y Nutricional, las y los profesionales analizaron los importantes desafíos que vive Costa Rica en el tema de seguridad alimentaria y nutricional. Los datos son claros.

Si se hace una cuidadosa revisión estadística en la tabla de la OCDE, esta indica que en enero del 2023 la inflación de los alimentos y de las bebidas no alcohólicas de Costa Rica se posicionó con una cifra de inflación del 18.5 %.

Dicho porcentaje, uno de los más elevados, hizo que nuestro país ocupara el lugar número 17 entre las naciones de la OCDE con mayor inflación en ese mes de enero. Esta tendencia no era nueva y ya se venía registrando meses anteriores.

En agosto del 2022, por ejemplo, la OCDE comunicó que la inflación en el precio de los alimentos en Costa Rica alcanzó el 22.5 %, lo que ubicó a nuestro país en el top de las naciones con uno de los mayores aumentos registrados.

Lo anterior es especialmente importante ante un contexto en el cual los salarios e ingresos de la población no suelen aumentar tan rápido como la inflación.

“Si le decimos a las personas compren frutas y vegetales, pero la estructura de precios en nuestro país no lo permite porque somos uno de los que tienen los más altos costos de los alimentos —que son el pilar del sistema alimentario— es claro que se va a afectar la seguridad alimentaria nutricional a nivel nacional, especialmente a las poblaciones más vulnerables”, dijo la Dra. Karol Madriz Morales, integrante de la Comisión Intersectorial de Guías Alimentarias del Ministerio de Salud.

Por fortuna, en los últimos tres meses de febrero, marzo y abril de 2023, la misma OCDE registró una dinámica diferente con datos más positivos. Los porcentajes de inflación fueron 14.3 %, 12.3 % y 9.9 %, respectivamente para cada mes. Sí, los porcentajes son menores pero el fenómeno de inflación continúa.

¿Una posible solución? Fortalecer el consumo de alimentos nacionales y de temporada. Esto ayudaría no solo a dinamizar la economía local y alimentos a un menor costo, sino también a incentivar una alimentación saludable, un punto en el cual Costa Rica ha estado bastante alejado.

Las cifras más recientes publicadas en el 2022 por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), indican que Costa Rica está dentro de los diez países con los mayores índices de obesidad en personas adultas.

Dicha condición de sobrepeso y obesidad aumentó en todas las naciones de la región de América Latina y del Caribe entre 2000 y 2016, donde Costa Rica, Haití y República Dominicana predominan con un aumento significativo en más de 10 puntos porcentuales, señala la FAO.

Lo mismo refleja el Estudio Latinoamericano de Nutrición y Salud (Elans), al respaldar en Costa Rica el problema de obesidad. Por supuesto, la población infantil tampoco es la excepción. El censo de Peso y Talla reveló en el 2016 que más de 118 000 escolares tienen sobrepeso y obesidad. Algunas personas profesionales en nutrición desde el 2019 ya catalogaban este fenómeno en Costa Rica como una “epidemia de obesidad”.

¿Los lugares más afectados con esa “epidemia”? Cuatro de los distritos con los índices más bajos de desarrollo social (IDS): Zapotal, Picares, Caldera y Desamparaditos, zonas cuya prevalencia de obesidad es superior al 50 %, según el Censo de Peso y Talla 2016. Así, no es de extrañar que el alto precio de los alimentos incida en la malnutrición. Para algunas familias las comidas baratas y poco nutricionales son sus únicas opciones.

¿Y qué está haciendo el país?

La respuesta es solo una: mucho. Ante los desafíos económicos, una de las iniciativas orientadas al fortalecimiento de la seguridad alimentaria y nutricional es la agricultura familiar.

Actualmente, la agricultura familiar es uno de los principales generadores de alimento en el país pero, al mismo tiempo, uno de los más inseguros y pobres, expresó la Lic. Karen Rodríguez, del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

De acuerdo con la FAO, más del 70 % de los alimentos en la región de América Latina y el Caribe se genera a raíz de la agricultura familiar. En Costa Rica, los datos de la Secretaría Ejecutiva de Planificación Sectorial Agropecuaria (Sepsa) expresan que aproximadamente el 55,4 % de las fincas censadas en el 2014 corresponden a la agricultura familiar. Estas representan un 26 % de la extensión total de uso agropecuario del país.

Sin embargo, a pesar de esa importante contribución, el Plan Nacional de Agricultura Familiar 2020-2030 del MAG informa que en la región seis de cada diez de los hogares, que dependen de la agricultura, viven en situación de pobreza e inseguridad. Precisamente, por esa razón nace este Plan Nacional, con el fin de cambiar esta realidad, disminuir la pobreza que vive el sector, dinamizar la economía y favorecer la nutrición a nivel nacional.

La agricultura familiar es un modo de vida. En Costa Rica esta se relaciona con familias rurales, urbanas, y periurbanas a nivel de población indígena, afrodescendiente y, también, con las organizaciones que promueven la soberanía y la seguridad alimentaria y nutricional, tanto en la familia como en la población. La agricultura familiar tiene tipologías como el autoconsumo o el mercado para comercializar. No hablo solamente de las huertas familiares, sino en diferentes agronegocios”, ahondó la Lic. Rodríguez, quien además coordina el Plan Nacional desde el MAG.

La experta dijo que el plan actualmente está conformado por 36 intervenciones y ocho pilares estratégicos. Todos ellos, además de fortalecer a las familias, propician el desarrollo territorial mediante el apoyo de la infraestructura productiva, incubación de microempresas familiares y el fomento del emprendimiento en mujeres y jóvenes.

Asimismo, robustece el desarrollo de mercados locales, las alianzas entre el sector público y privado, el fomento de la asociación de los productores familiares y hasta la promoción de la seguridad alimentaria y nutricional.

En este sentido, Wagner Suazo Chanto, de la Red de Economía Solidaria de Costa Rica, concuerda. Además, agregó el componente de economía solidaria que está directamente conectado con el tema de la agricultura familiar. Esto es especialmente importante si se conoce que el país tiene 736 asociaciones de productores identificadas, un número bastante considerable con base en la última estadística del 2017 de Infoagro.

“La producción de alimentos es, esencialmente, asociativa y está presente hasta en el tema de la comercialización. En el país existen 85 ferias del agricultor. Esto quiere decir que siguen siendo un espacio de comercialización y de acceso a los alimentos importantes de manera directa y, en muchos casos, sin intermediarios. También, organizadas por asociaciones o centros agrícolas cantonales”, expuso Suazo.

¿El impacto económico para las familias? Mucho. Suazo mostró que el 5 % del ingreso de los hogares proviene de la producción para el autoconsumo, donación y trueque. En cambio, para los hogares de menores ingresos, este porcentaje de ingreso se eleva considerablemente a un 12 %, con base en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos 2018-2019.

“Estamos hablando de unos 40 000 o 50 000 colones por hogar dependiendo si es rural o urbano. Esto juega un rol importante para que las personas mejoren su situación”, añadió.

En Costa Rica, aproximadamente el 55,4 % de las fincas censadas en el 2014 corresponden a la agricultura familiar. Foto: Anel Kenjekeeva, UCR

Una guía

A esas acciones de agricultura familiar y economía solidaria se le suma otra: las Guías Alimentarias Basadas en Sistemas Alimentarios de Costa Rica del Ministerio de Salud, que iniciaron su implementación en 1997.

La Dra. Karol Madriz Morales, integrante de la Comisión, manifestó que las guías alimentarias reconocen la necesidad de reforzar prácticas y hábitos alimentarios nutricionalmente adecuados como el consumo de frutas y vegetales.

Además, se orientan en promover la modificación de aquellas prácticas inadecuadas como el consumo excesivo de sal o azúcar e, incluso, motivar la incorporación de nuevos alimentos. “Especialmente, revitalizar toda la agricultura, los alimentos autóctonos tradicionales y la incorporación de nuevas prácticas alimentarias”, comentó la Dra. Madriz.

Por supuesto, la especialista fue clara que se deben intervenir los sistemas alimentarios y el entorno para generar los medios y las condiciones que le permitan a la población tomar decisiones más saludables. Una de esas condiciones está en el precio de los alimentos si lo que se busca es tener un impacto integral.

“En las guías partimos de una realidad nacional y es la alta prevalencia de enfermedades no transmisibles como la obesidad, la diabetes y la hipertensión, relacionadas con una inadecuada nutrición. Es así que surge la necesidad de iniciar todo un proceso nacional para mejorar la salud de la población mediante una alimentación saludable, dado que estas enfermedades son las responsables de las altas cargas de morbimortalidad y de los altos costos de atención al seguro que generan grandes pérdidas económicas y un importante impacto social”, profundizó la Dra. Madriz.

Ejemplos de éxito

En el conversatorio también se compartieron algunos ejemplos de éxito sobre acciones vinculadas a la seguridad alimentaria y nutricional. María Carmen Elizondo Soto, licenciada en Trabajo Social y coordinadora de Asuntos Sociales y Económicos de la Municipalidad de Sarapiquí, dio a conocer algunas de las ideas que se realizan en su cantón.

Una de las iniciativas más importantes fue incorporar el enfoque de mejoramiento de vida, cuyo objetivo final es lograr el bienestar mediante el fortalecimiento de las capacidades de autogestión de las comunidades y de las familias. El enfoque tiene como pilares los hábitos del capital social y la economía familiar, con los cuales se busca mejorar la nutrición, la autoestima y la expansión económica.

“El enfoque de mejoramiento de vida surge en Japón después de la Segunda Guerra Mundial. El gobierno y las agrupaciones empiezan a acercarse a las comunidades para ver qué es lo que tienen las personas y cómo, a partir de sus recursos disponibles, lograr el bienestar y la mejora continua. Este enfoque lo iniciamos en el 2019 y lo hemos estado incorporando en el acompañamiento a giras, en el conocimiento de las comunidades y en propiciar que se articule lo que se puede desde la municipalidad”, mencionó la Lic. Elizondo.

Los primeros logros ya se hacen evidentes. Tres comunidades del cantón este 2023 cumplen dos años o más de estar participando en el Programa de Mejoramiento de Vida. Estos son: el distrito de Puerto Viejo, Cerro Negro y la comunidad de Río Magdalena. El enfoque ha permitido que la comunidad pueda trabajar temas de jornada diaria, comunicación y alimentación.

“El enfoque le dice a la comunidad coman rico, coman saludable, cuiden su salud y produzcan con lo que tienen disponible. Además, se ven temas sobre cómo manejamos nuestras finanzas y cómo las ordenamos. El enfoque no busca que las familias se conviertan en productoras a gran escala, sino que puedan ser capaces de tener una estabilidad financiera que les permita un balance y un acceso económico y oportuno a los alimentos”, completó la Lic. Elizondo.

A eso se le añade el empoderamiento que ganan las comunidades, al romper las barreras culturales e incentivar el trabajo en equipo desde las necesidades de la zona. Todos y todas se involucran gracias a diferentes metodologías participativas y el trabajo interinstitucional (academia-organizaciones-instituciones).

“Sarapiquí es un cantón meramente rural, con capacidades para la producción, para la agricultura y para la ganadería. Estas metodologías nos acercan a poder entender qué es lo que las comunidades pueden hacer, cuáles son sus capacidades y cómo pueden desarrollarse”, profundizó Elizondo.

Llama la atención que Costa Rica tenga importantes índices de sobrepeso y obesidad cuando posee un alto precio de los alimentos. Para las y los nutricionistas, gran parte se debe a que las familias terminan por inclinarse a consumir comidas más baratas y poco nutricionales. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR

Santa Bárbara saludable

Otro ente que compartió sus experiencias fue la Municipalidad de Santa Bárbara. El Ing. Victor Manuel Hidalgo Solís, alcalde de esa municipalidad, habló sobre la política cantonal en seguridad alimentaria y nutricional que han implementado. El esfuerzo se enfoca en unir todas las acciones que se realizan desde la individualidad y generar un trabajo permanente que, a su vez, se adapta al día a día con base en las nuevas necesidades y cambios.

“Santa Bárbara es un cantón ubicado en Heredia. Somos un territorio en el cual la agricultura ha sido la base desde tiempos atrás y, para nosotros, un eje importante es la reactivación de la economía, específicamente, poder producir. Lo que nosotros actualmente producimos se va, no lo comemos. Nuestra feria del agricultor viene de afuera y la plata se va. Vienen agricultores de otros lugares y son muy pocos, o casi nada, los agricultores del cantón que logran poder posicionar sus productos”, expuso el Ing. Hidalgo.

Justamente, esa es una de las realidades que se busca cambiar, y más, si se toma en cuenta los retos actuales que amenazan la producción nacional, como el cambio climático, la escasez de agua, la escasez de alimentos, los residuos, los plásticos, la economía y la salud.

“Somos un país agrícola con una tierra riquísima para cultivar, pero ya nadie quiere cultivar. Todo el mundo quiere vender las herencias, quiere construir casas y nadie está pensando en la comida. ¿La traemos de otros países? ¿Qué pasa si vuelve otra pandemia? ¿Y si nos cierran las fronteras qué vamos a comer? ¿Cemento? Estas cosas nos preocupan y, sobre todo, por las nuevas generaciones”, enfatizó Hidalgo.

La idea, comentó el alcalde, es sacarle provecho a la gran cantidad de tierra que tiene disponible Santa Bárbara, así como ríos y fuentes importantes de agua para sostener proyectos de agricultura. ¡Claro! También se contempla la economía circular que fortalezca el reciclaje y la creación de abono mediante el compostaje.

Por eso, hoy Santa Bárbara tiene una política basada en el consumo saludable que engloba la nutrición, la calidad de vida y la salud de la población. Para el alcalde, la prioridad es sembrar y que los agricultores de la zona puedan vender la comida en el cantón. Además, generar espacios permanentes para la agricultura que no se pierdan en el tiempo.

¡Ya la cosecha se está recogiendo! Al día de hoy ya se han logrado más de 30 acciones materializadas, precisó el Ing. Hidalgo.

Entre ellas están las campañas de recolección de residuos de manejo especial, educación ambiental, modernización de un sistema de riego cantonal, reintegración al clima local de semillas, seis fincas bajo programa de agroinnovación tecnológica para reducir los agroquímicos y hasta fincas en el Programa de Bandera Azul.

Un camino por delante

Si bien Costa Rica ha tenido grandes avances, aún falta un largo trayecto por recorrer y una deuda pendiente por pagar.

Wagner Suazo sostuvo que en el pasado hubo una destrucción sistemática del agro que inició a mediados de los años 80 por ajustes de corte neoliberal. Además, desde su criterio, Costa Rica experimentó fuertes cambios en el modelo de desarrollo. Por ejemplo, pasamos de ser un país agricultor a ser un productor de servicios.

También, se pasó de apoyar la producción local a la atracción de inversión extranjera directa la cual, “hay que decirlo: es un fracaso. El desempleo no ha dejado de subir. En los últimos 30 años, tenemos 25 % de pobreza. La mitad de las personas que trabajan en este país lo hacen desde la informalidad. Entonces, es una apuesta que salió bastante mal”, aseveró Suazo.

Ante esto, y a pesar de las políticas a nivel país realizadas y de las acciones efectuadas por los gobiernos locales, es claro que el pasado generó intereses por saldar, con la gran diferencia de que hoy hay menos recursos.

“Solamente el año 2018 a 2022, el presupuesto anual de las instituciones del sector agropecuario se redujo casi en 30 000 000 000 de colones. En este contexto, nos parece que el rol de los gobiernos locales se vuelve clave para fomentar el reconocimiento, la visibilización y el apoyo. Cuando decimos reconocimiento desde lo asociativo, se trabaja mucho desde la parte de emprendimiento individual, pero hay que reconocer que la producción de alimentos se hace de manera asociativa y hay que tener claridad de las implicaciones que tiene ese tipo de particularidades”, mencionó Suazo.

Así, el experto añadió que se deben hacer nuevos marcos normativos, generar más espacios de diálogo, promover la capacitación de actores en economía social, apoyar el fortalecimiento organizativo y estimular la demanda social.

Por último, Raquel Hernández, nutricionista de la Municipalidad de Santa Ana, platicó sobre el proyecto de gobiernos locales de la FAO. La iniciativa busca apoyar la sensibilización y la educación a los líderes y tomadores políticos de decisiones en temas de seguridad alimentaria y nutricional.

Desde la FAO, comentó Hernández, se da acompañamiento, seguimiento y articulación para que cada gobierno local pueda ir trazando una ruta hacia la seguridad alimentaria nutricional, con acciones cada vez más concretas y debidamente institucionalizadas.

“Cuando un gobierno local trabaja la seguridad alimentaria y nutricional, no hay pérdida, todo es ganancia. Estamos trabajando en el desarrollo integral del municipio, en la calidad de vida de las personas de ese municipio y en pro de la agricultura del cantón. Es un tema que nos compete a todos”, remarcó Hernández.

El gran sueño ahora, concluyó Hernández, es que en algún momento Costa Rica tenga más oficinas de seguridad alimentaria y nutricional de la FAO, que trabajen desde las municipalidades para que verdaderamente se pueda llegar a acciones concretas.

Reviva todo el conversatorio aquí

 

Jenniffer Jiménez Córdoba

Periodista Oficina de Comunicación Institucional, UCR

Sumando acciones hacia la soberanía y la seguridad alimentaria y nutricional (SSAN) desde los gobiernos locales

El día 18 de mayo de 9 a.m. a 11 a.m. RedESS, la Escuela de Nutrición, y  Ciencias de Comunidad Colectiva llevará a cabo el foro: “Sumando acciones hacia la soberanía y la seguridad alimentaria y nutricional (SSAN) desde los gobiernos locales”, donde se expondrá sobre: herramientas políticas que contribuyen con la SAN en Costa Rica y la presentación de acciones desde los gobiernos locales y su relación con organizaciones.

Lugar: Sala de Audiovisuales de la Facultad de Ciencias Sociales, UCR.

ConeTSAN

La UCR y RedESS colaboran para realizar la plataforma virtual ConeTSAN. Para conectar personas productoras y consumidoras desde una perspectiva de soberanía y seguridad alimentaria y nutricional.

Esto será posible gracias al apoyo financiero del proyecto “fortalecimiento de mercados solidarios, conectividad entre consumidor-productor y agricultura sostenible en Costa Rica” que es apoyado por la Fundación Interamericana que le concedió a RedESS el permiso para trabajar en los Mercados Solidarios en los territorios y organizaciones.

Además cuenta con la ayuda del convenio de cooperación técnica de COKOMAL SC en representación de RedESS, con la Universidad de Costa Rica que cuenta con el apoyo internacional de la República de Corea del Sur a través de la Universidad de Korea UK.

Se menciona el agradecimiento a las profesoras Elsy Vargas, Marianela Zúñiga, Shirley Rodríguez y Karolina Sánchez por permitir e impulsar iniciativas en búsqueda de la soberanía y seguridad alimentaria nutricional.

 

Imagen ilustrativa, UCR.

Seguridad alimentaria, fortalecimiento de la CCSS y jornadas laborales que no afecten el derecho a compartir con la familia en homilía del arzobispo de San José

SURCOS comparte el texto de la homilía del Arzobispo Metropolitano de San José, José Rafael Quirós Quirós, emitida este Primero de Mayo de 2023.

CELEBRACIÓN A SAN JOSÉ OBRERO

 1º de mayo del 2023

+José Rafael Quirós Quirós
Arzobispo Metropolitano de San José

Su Excelencia Mons. Bruno Musarò, Nuncio Apostólico de su Santidad en Costa Rica, Padre Edwin Aguiluz Milla, Secretario Ejecutivo Pastoral Social/Cáritas, Padre David Solano, Delegado Episcopal de Pastoral Social Arquidiocesana; señor don Francisco González Alvarado, Rector de la Universidad Nacional; señoras y señores dirigentes de las organizaciones de trabajadores, estimados sindicalistas, señores empresarios y empresarias, apreciados cooperativistas, representantes solidaristas, queridos agricultores, y trabajadores todos, sacerdotes concelebrantes; miembros de la pastoral social de las parroquias, hermanos aquí presentes en la Catedral Metropolitana-Santuario Nacional San José, y quienes se unen a nosotros por la transmisión de Radio Fides, y a través de nuestro canal católico San José TV y otros medios.

En la liturgia de hoy, se nos invita a mirar a san José, como aquel carpintero que, con su humilde trabajo en el taller de Nazareth, veló por su familia. Además de ser ejemplo de virtudes, por ello se le denomina como hombre justo, fiel y prudente, en la misión que Dios le encomendó. En ese humilde trabajador tenemos a un testigo del amor a Dios, que predicó con su ejemplo cotidiano, más que con palabras.

El ejemplo de San José ha de animar a todos los padres de familia, para que vivan con alegría las virtudes cardinales de fe, esperanza y amor, y sean luz en su familia. En las actuales circunstancias, también en el humilde José, tenemos un intercesor por quienes dolorosamente viven la incertidumbre de no tener un trabajo digno que les permita llevar el sustento a su hogar. Por eso, hoy al celebrar su memoria litúrgica como Patrono los trabajadores, le pedimos interceda ante su Hijo, para que desde la justicia se propicie oportunidades dignas de trabajo para todos.

También, nuestra plegaria se dirige hoy al Señor, el Hijo del carpintero, por todos los trabajadores, para que les sea reconocido el oficio que desempeñan con horarios propicios que les permitan llenar sus necesidades en la salud, y con las posibilidades para salir adelante en la superación personal, que como justicia ha de estar al alcance de toda persona en el peregrinaje por esta vida, donde sabemos desde la fe, no estamos solos porque el Resucitado camina con nosotros, como sucedió a aquellos caminantes de Emaús. En ese pasaje se nos invita a dejar que nuestro corazón palpite de alegría al escuchar la voz del Señor, que nos anima a no sentirnos fracasados, sino a saber que en medio de todo, somos conducidos a un encuentro con Él y con los hermanos en la “fracción del Pan”. Es lo que celebramos en este momento, a fin de comprometernos a ser buenos trabajadores, según el espíritu de lo que hemos escuchado en la primera lectura, “Todo cuanto hagan, háganlo de buena gana, para agradar al Señor y no a los hombres, sabiendo que el Señor les dará la herencia en recompensa.” (Col. 3, 23).

El humilde Hijo de carpintero, es el ejemplo por excelencia de que quien se deja guiar por el Espíritu, es en verdad sabio, para dar respuesta a todos los desafíos de la vida. Cuando sucede lo contrario, es decir, que prevalece la sabiduría meramente humana, menospreciando el plan de Dios, es cuando llegan los fracasos y la caída estrepitosa, como aconteció con la torre de Babel. No tiene sentido creer que se es dueño de la verdad total, hay que ejercitarse en la virtud de la humildad y saber escuchar.

La humanidad vive momentos difíciles de conflictos bélicos, pobreza, exclusión social y económica, migraciones masivas forzadas, calentamiento global, perdida del recurso hídrico y otros. Como país no escapamos a situaciones difíciles, nos sentimos golpeados por los altos niveles de criminalidad, el empobrecimiento de muchos hermanos, el no deseado porcentaje de desempleo, la falta de oportunidad laboral para muchos, especialmente jóvenes y mujeres, y otras situaciones que nos entristecen, más el Señor, como a José, nos dice: “¡No tengan miedo!” (Mt. 1,20).

Hoy cuando celebramos la memoria litúrgica de san José Obrero, sintámonos todos invitados a poner nuestro granito de arena, para caminar juntos hacia mejores situaciones de vida, dejando de lado toda indiferencia, para sentirnos verdaderos hermanos que tienen la capacidad de mirarse, no a la distancia, sino cercanamente, tendiendo la mano a quien lo necesita. Es asumiendo actitudes de escucha y diálogo, como servicio, que podremos continuar construyendo la paz social, sobre la base de la justicia y equidad. Se tiene que superar el diálogo simulado o de mero cumplimiento, para dar paso al verdadero intercambio de ideas y pareceres, y así caminar hacia la consecución de objetivos comunes.

Por esa razón, como Pastor Arquidiocesano, considero fundamental dar paso al proceso de diálogo solicitado por los agricultores, así como el diálogo sincero, eficaz y respetuoso que es importante se realice, con otros sectores que desean manifestar lo que consideran justas demandas, y compartir su parecer sobre las posibles vías de solución a los problemas nacionales.

Al respecto con total claridad nos enseña el Papa Francisco: “No hay un punto final en la construcción de la paz social de un país, sino que es una tarea que no da tregua y que exige el compromiso de todos. Trabajo que nos pide no decaer en el esfuerzo por construir la unidad de la nación y a pesar de los obstáculos, diferencias y distintos enfoques sobre la manera de lograr la convivencia pacífica, persistir en la lucha para favorecer la cultura del encuentro, que exige colocar en el centro de toda acción política, social y económica, a la persona humana, su altísima dignidad, y el respeto por el bien común (Fratelli Tutti, 232).

Considero fundamental señalar, que tratándose de decisiones importantes en el orden social y económico, en el centro se ha de colocar a la persona humana, por encima de cualquier tendencia que se oponga a su dignificación. De ahí que requieran en esta dirección, especiales espacios de análisis, no solamente técnico, sino de humana reflexión y escucha los proyectos de ley que tienen que ver con las jornadas laborales, que puedan perjudicar el derecho a compartir con la propia familia, la práctica religiosa, la salud mental, entre otros. El país necesita se sigan gestando leyes, que respondan al camino que hemos forjado durante muchos años, donde la justicia social ha estado presente. No hay mejor camino que éste, pues, hemos visto los grandes resultados a lo largo de nuestra historia, los criterios de una economía fría de mercado, en la que se beneficia a unos pocos excluyendo otros, se encuentra distante del espíritu evangélico del bien común, la solidaridad, y el amor fraterno.

Es preocupante y doloroso, ver cómo en nuestro país lo que se refiere al tema agrícola se ha venido debilitando; se ha perdido capacidad productiva de alimentos básicos como el arroz, los frijoles, el maíz y otros, y se ha conducido a la dependencia de la importación de alimentos, debilitando así la soberanía alimentaria. Nuestra vocación agrícola ha de continuar, para no vernos amenazados por la inseguridad alimentaria que limita el acceso a la población, sobre todo la más pobre, a los alimentos necesarios. Para lograrlo, es necesario el apoyo y escucha de nuestros agricultores, algo que no puede posponerse.

Hoy ante la insigne figura de San José Obrero, quiero destacar y agradecer a los trabajadores de nuestra insigne Institución de la seguridad social, su trabajo patriótico para salvar vidas, su entrega ha sido realmente un hermoso testimonio de amor al prójimo. Oramos por aquellos trabajadores sanitarios, que perdieron su vida en la tarea humanitaria que cumplían.

Por ello, qué importante es que la Caja Costarricense de Seguro Social se siga fortaleciendo y continúe siendo el rostro humano y samaritano, que presta con eficiencia sus servicios en el seguro médico, también en el régimen de invalidez, vejez y muerte, ejecutando la necesaria construcción de infraestructura hospitalaria, la reducción de la lista de espera y otros, a fin de salvaguardar el derecho humano a la salud. La Institución pertenece a todos los costarricenses, se le ve como patrimonio de todos y así debe continuar considerándosele.

Invoco la bendición del Señor sobre todos los trabajadores en las distintas áreas y entidades públicas y privadas, quienes, en medio del temor de contagiarse, siguieron adelante prestando su servicio. En particular a nuestros trabajadores en la Iglesia, y destaco el compromiso de los miembros de la pastoral de buen samaritano-pastoral social a nivel diocesano y en las parroquias, quienes en estos tiempos difíciles estuvieron siempre atentos con los más pobres y necesitados.

Hermanos, en estos tiempos de incertidumbre, sintámonos fuertemente llamados a la unidad nacional, y así poder resolver los principales problemas que arrastra nuestro querido país, siguiendo el consejo que nos da el apóstol san Pablo en la primera lectura: fortalecernos en el amor, que es el vínculo de la perfecta unión.

Esa unidad nacional que nos permita encontrar caminos adecuados mediante un diálogo efectivo y patriótico, propio de un régimen democrático.

Les invito para que al colocar sobre el altar las ofrendas de pan y vino, fruto del trabajo agrícola, con Cristo nos ofrezcamos al Padre, para que tengamos la capacidad de ser generadores de comunión, dejando atrás toda indiferencia hacia los más necesitados, y que de esa manera reine entre nosotros el verdadero amor al prójimo, como motor dinamizador de nuestras vidas.

ASÍ SEA.

San José Obrero, ruega por nosotros.

Compartido con SURCOS por el presbítero Luis Alejandro Rojas A.

Conversatorio: Sumando acciones hacia la soberanía y la seguridad alimentaria y nutricional desde los gobiernos locales

Tercer conversatorio de intercambio sobre gobiernos locales, en el marco de la Semana de la Nutrición: «Sumando acciones hacia La soberanía y la seguridad alimentaria y nutricional (SSAN) desde los gobiernos locales».

Temas del conversatorio:

  • Herramientas políticas que contribuyen con la SAN en CR:
    • Plan Nacional de Agricultura Familiar
    • Guías alimentarias basadas en sistemas alimentarios
  • Presentación de acciones desde gobiernos locales y su relación con organizaciones

18 de mayo, de 9 am a 11 am

Sala de Audiovisuales, Facultad de Ciencias Sociales, UCR

UCR: un nuevo pronunciamiento alerta sobre los momentos críticos que atraviesa el agro costarricense

El documento afirma que las familias campesinas han visto afectadas sus economías por el abandono de sectores y el vacío de políticas públicas

Un nuevo pronunciamiento divulgado el 28 de marzo del 2023 por el Programa de Economía Social Solidaria (Proees), y la Comisión Institucional de Segurida Alimentaria y Nutricional (CISAN), de la Universidad de Costa Rica (UCR), recientemente dio a conocer su apoyo a la movilización ciudadana por la seguridad y soberanía alimentaria que se realizará este miércoles 29 de marzo de 2023, a las 9:00 a. m. desde la iglesia de La Merced (San José).

El documento informa que actualmente existe una gran preocupación que rodea a las personas dedicadas a producir alimentos para el consumo interno de Costa Rica. Principalmente, las familias campesinas, quienes han visto afectadas sus economías familiares como consecuencia del abandono de distintos sectores y del vacío de políticas públicas adecuadas.

Según se explica en la postura, dicho abandono y desprotección producto de la ausencia de una política de Estado que procure el verdadero desarrollo y sostenibilidad del agro costarricense no ha permitido el avance hacia sistemas alimentarios sostenibles que faciliten los encadenamientos, los mecanismos de comercio justo, la asociatividad productiva y de consumo en los territorios, a nivel local y nacional.

Tampoco, han proporcionado “la existencia de una base productiva segura para la población costarricense, como las posibilidades de acceso a un nivel de vida digno para las personas productoras y las familias campesinas de Costa Rica”, se cita explícitamente.

De acuerdo con la Dra. Marcela Dumani Echandi, docente de la Escuela de Nutrición de la UCR, dicha situación social que se vive en la actualidad ya se percibía hace varios años atrás, pero la diferencia es que ahora se experimentan momentos críticos.

La desprotección estructural que afecta al agro costarricense, especialmente a las personas productoras campesinas, pequeñas y medianas, las coloca en una posición absolutamente desventajosa para participar en un tratado de libre comercio o afrontar sus consecuencias, retomó la académica.

Escuche la posición completa de la Dra. Dumani

Asimismo, el escrito puntualiza en que se “ha invisibilizado el importantísimo aporte de las mujeres campesinas a la producción de alimentos para el consumo interno y para la seguridad alimentaria de sus propias familias y comunidades, limitando sus posibilidades de acceder a tierra, a crédito y a capacitación. Esto ha dado como resultado que los hogares con jefas mujeres, en especial de las zonas rurales, presenten mayores y más profundos índices de inseguridad alimentaria”.

El apoyo a la movilización también fue mostrado por el Dr. Gustavo Gutiérrez Espeleta, rector de la UCR; el MGA. Enrique Montenegro Hidalgo, decano de la Facultad de Ciencias Agroalimentarias de la UCR; y Karen Marín Arguello, presidenta de la FEUCR, en un video divulgado el 27 de marzo.

Montenegro dejó claro “que es muy importante apoyar todas las acciones institucionales y de la sociedad civil que tengan como objetivo rescatar y fortalecer nuestra soberanía alimentaria, así como apoyar a los pequeños y medianos productores agropecuarios como una política académica pero, también, como una política de Estado”.

Por su parte, Marín destacó que las personas productoras han sido “un grupo históricamente excluido, esencial para nuestra supervivencia y cercano para muchas personas para la comunidad universitaria”. Por lo tanto, es importante reflexionar y dimensionar la importancia que tiene la defensa del agro.

En el video, el rector de la UCR puso a disposición de los poderes Ejecutivo y Legislativo el potencial de la Universidad de Costa Rica para ayudar a elaborar políticas que fortalezcan el agro nacional.

Puede leer con detalle el pronunciamiento aquí.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba,
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

Comunicado público en apoyo a nuestros agricultores

El sector agrícola nacional es, sin temor a equivocarnos, el más vital para nuestra economía

Sin importar que tan urbana sea nuestra vida, nuestros cuerpos viven de la agricultura; nosotros venimos de la Tierra y retornaremos a ella, y es así que existimos en la agricultura tanto como existimos en nuestra propia carne.

Wendell Berry

San José, 29 de March de 2023

La Soberanía Alimentaria en un mundo globalizado, pero convulso geopolíticamente, es la mejor estrategia de Seguridad Alimentaria. No debemos renunciar nunca a este horizonte regulador del Estado Social y Democrático de Derecho. Nuestra agricultura, nuestro Sector Productivo Agropecuario como un todo, nuestra soberanía y seguridad alimentarias, la institucionalidad democrática misma y ese Estado Social de Derecho están en peligro y bajo ataque sistemático.

Por décadas, un viejo y fracasado Modelo Neoliberal que ha sido impuesto al país ha venido, sistemáticamente, acorralando la vocación agrícola costarricense en beneficio de unos pocos, amenazando la Paz Social, nuestras conquistas sociales; y agudizando así la Exclusión Social y sus efectos, la desigualdad y la pobreza estructural. Hemos estado a merced de las élites económicas que se disputan entre sí, sólo su propio beneficio y han venido usurpando el poder político para lograrlo.

Las actuales políticas públicas en materia agropecuaria, en especial con la llamada Ruta del Arroz promovidas por esta Administración, se pretenden justificar en un discurso de un supuesto “beneficio en el precio al consumidor”, pero de paso sacrifican al pequeño y mediano productor agrícola y a las MIPYMES relacionadas, dejando a su suerte a decenas de miles de familias. A pesar de esto, la promesa de bajar los precios ha sido un fiasco, pues a pesar de la exoneración de casi el total de aranceles para los importadores, el beneficio nunca llegó al consumidor. Los productos alimentarios de la canasta básica suben día a día.

Peor aún, a pesar de ser un país con capacidad de producción agropecuaria histórica, la política pública del presente gobierno promueve el desmantelamiento del sector productivo agrícola, en beneficio de los importadores, agronegocios monopólicos y otras élites económicas; que ha tenido como consecuencia el hacernos dependientes de la especulación de los precios internacionales por parte de las grandes potencias.

Lo hace, este gobierno en el peor momento, dado el escenario que vive el mundo, con potencias enfrascadas en reacomodos geopolíticos y guerras, no sólo bélicas, sino comerciales. Esto lo han advertido, incluso, los mismos organismos internacionales que promovieron el fallido modelo globalizador neoliberal, como el propio Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial; considerando que hay ejemplos exitosos, incluso de países pequeños, dentro del misma lógica globalizada, como el de Países Bajos -mayor exportador de productos agrarios del Mundo- después de los Estados Unidos.

Desde el Foro Encuentro Democrático apoyamos la lucha del sector productivo agrícola nacional e instamos vehemente al gobierno a sentarse en una, real y abierta, mesa de diálogo que revierta su draconiana política para el Agro, que ha resultado nefasta para la gran mayoría del pueblo costarricense.

Proponemos, desde el Foro Encuentro Democrático, una alianza plural de los diversos sectores productivos del país, en torno a la defensa estratégica y patriótica del Sector Agropecuario, del Mercado Interno, del ambiente y de un nuevo Proyecto Nacional, justo, democrático y con Inclusión Social. Sólo así se garantizará el rescate inteligente del Estado Social y Democrático de Derecho, del Neoliberalismo y su nueva demagogia populista y neoconservadora.

Coordinación del Encuentro Democrático
Tamara Briceño Escalante
Tatiana Herrera Ávila
Alfredo Chocano Dobles
Jaime Cerdas Solano
Hernán Salazar Calderón
Johana Hernández Mora
José Solano-Saborío
Jiddu Rojas Jiménez

Mujeres por Costa Rica en apoyo a sector agropecuario

Desde el colectivo Mujeres por Costa Rica se comparte el apoyo a la próxima marcha nacional el 29 de marzo a las 9:00 a.m. saliendo desde el Parque de la Merced.

Por la seguridad y soberanía alimentaria, ¡NO a la Alianza del Pacífico!

Mesa de Diálogo Social y Productivo se une a la marcha del sector agro y producción nacional

Comunicado de prensa

Desde las organizaciones sociales y productivas que participamos de la Mesa de Diálogo Multisectorial por una Costa Rica próspera, inclusiva y solidaria, nos pronunciamos a favor de la producción nacional de los sectores Agrícola, Agropecuaria y Agroindustrial, ante el abandono histórico de los gobiernos,  y las políticas agrarias como también comerciales que impulsa el actual Poder Ejecutivo en Costa Rica, beneficiando a un sector pequeño desde la importación, al mismo tiempo que abandona y profundiza la precariedad de las familias agricultoras y en general de las personas consumidoras costarricense ante la ausencia de seguridad y soberanía alimentaria no presente en las políticas públicas.

Dicho abandono institucional agudiza las actividades nacionales agrarias ante la insistente intención de que el país deba adherirse a la Alianza del Pacífico, tratado comercial que ya hemos fundamentado con rigurosidad el cómo afecta y precariza aún más las condiciones para el sector de producción nacional en pequeña y grande escala.

Por tanto, consideramos que esta iniciativa sin medir el impacto en el mediano y largo plazo solo suman al debilitamiento de la producción nacional, colocando al país en un lugar de mayor vulnerabilidad a sufrir fuertes consecuencias debido efectos de la crisis climática, y políticas alimentarias y de comercio de otros países, además de la frágil seguridad alimentaria en la que nos encontramos, de no ser por el esfuerzo de las organizaciones y todas las personas del sector de producción nacional, que mantienen en pie el abastecimiento de alimentos en el país, pese a las dificultades y ausencia evidente del apoyo estatal. 

Es importante que la ciudadanía costarricense a través de esta marcha comprenda que la integración a  esta alianza pone en riesgo a más de 500 mil empleos asociados al sector agro, sector que representa actualmente el 7% del PIB y amenaza la seguridad alimentaria que hoy más que nunca es necesaria proteger ante los escenarios de convulsos de la coyuntura económica y social internacional, de igual manera las zonas rurales dependen de las actividades agrícolas para subsistir ante la falta de alternativas.

Es por ello por lo que nos sumamos a la marcha nacional a favor del sector Agro y en pro del bienestar y la seguridad alimentaria de la ciudanía de este país.  Es así como reivindicamos las solicitudes del sector Agropecuario ante la coyuntura actual:

  1. a) NO incorporar a Costa Rica en el tratado comercial “Alianza del Pacífico”; ni en ningún otro tratado o acuerdo comercial, que disminuya la participación de la producción nacional o que favorezca su precarización. Estamos a favor de los acuerdos de integración entre países donde se garantice la seguridad alimentaria de los pueblos y no la perjudique.
  2. b) Construcción de una política integral agraria de ESTADO de fomento para la reactivación económica del sector productivo nacional, con perspectiva diferenciada de territorio, modelo de comercio, producción, género y acción frente al cambio climático. 
  3. c) La instalación de una Comisión Mixta Especial en la Asamblea Legislativa que coloque el tema agrario como política de Estado y que analice las claves y desafíos que el sector productivo agro y agroindustrial enfrenta actualmente.

Todas las demandas anteriores en consulta con los sectores sociales y productivos mediante un mecanismo de diálogo social que se garantice un proceso democrático en las vías legislativas y ejecutivas existentes.

Quienes conformamos esta mesa, participamos desde la diversidad de sectores productivos como organizaciones asociativas y cooperativas, así como la organización de estudiantes universitarios desde las federaciones estudiantiles, participación diversa de sindicatos, así como la participación nacional de Colegios Profesionales, Universidades Públicas y Asociaciones de Desarrollo Comunal.

Así que nos unimos a la demanda internacional de integración de países, pero que sea desde el interés de velar por la soberanía y seguridad alimentaria de sus pueblos, frente a la crisis climática, y que por el contrario no afecten o generen implicaciones negativas para la seguridad alimentaria.

El presente y futuro de los alimentos debería ser una prioridad en tiempos de crisis, no un intercambio antojadizo de políticos sin una visión prospectiva de la protección de los bienes comunes, la salud comunitaria, los derechos humanos, la autonomía de los pueblos y sus democracias que se fortalecen con la sabiduría de las comunidades campesinas y ancestrales. 

Por las razones anteriormente mencionadas nos unimos a la gran marcha nacional en apoyo al sector agrícola, agropecuaria, y agroindustrial el próximo miércoles 29 de marzo a las 9:00am, saliendo del parque Central de Costa Rica, en ruta hacia la Asamblea Legislativa y Casa Presidencial.

Marcharemos pacíficamente por una política agraria integral y solidaria, que asegure el desarrollo productivo y social convocada por de la Corporación Hortícola Nacional (CHN), UPA Nacional, UNAG y la Unión de Productores Independientes y Actividades Varias (UPIAV) e instamos a la comunidad nacional a unirse y sumar en defensa de nuestro sector agropecuario y la seguridad alimentaria de todas nuestras familias en el país.

 

Imagen ilustrativa, UCR.

23 años de lucha por los derechos de los pueblos indígenas

El pasado viernes 17 de febrero de 2023, el Frente Nacional de Pueblos Indígenas (FRENAPI) realizó una conferencia de prensa en la que se refirieron a los 23 años de lucha por los derechos de los pueblos indígenas. Esta conferencia contó con la participación en la mesa principal de representantes de todos los pueblos indígenas: Pablo Sibar Sibar, Zeidi Rodríguez Guerra, Luisa Bejarano Montezuma, Felipe Vargas Morales, Virginia Beita Zúñiga y Jenny Lacayo Elizondo.

El tema principal de la conferencia, luego de explicar el contexto actual de lucha desde los pueblos indígenas, fue la agenda elaborada para el trabajo que los pueblos indígenas se plantean durante este año 2023 y los que vienen, durante la Asamblea Anual de Frente Nacional de Pueblos Indígenas. Dicha agenda es principalmente un llamado a toda la población indígena a defender los derechos a la tierra, a la protección de su idioma, identidad y autonomía, así como el acceso a sus semillas que le garanticen seguridad alimentaria.

Además de esto, otros puntos importantes que fueron abordados fueron: la inoperancia del Estado en los casos de asesinados de Jehry Rivera y de Sergio Rojas, especialmente este último que se mantiene con impunidad; las Asociaciones de Desarrollo Indígena que desde el FRENAPI se caracterizan como una instancia impuesta a los pueblos indígenas por parte de los gobiernos, y como una forma de violencia y control; también la omisión que realiza el Ministerio de Educación Pública (MEP) cuando a la enseñanza de la espiritualidad de los pueblos originarios se refiere.

Para finalizar, la lucha indígena se realiza desde la paz y el llamado a continuar la lucha siempre mantiene el carácter pacífico, sin embargo, las situaciones de discriminación, violencia, racismo, homicidio y usurpación de tierra llevan inevitablemente a la violencia ejercida desde estos terratenientes invasores, en complicidad con el Estado.

¡La lucha sigue!

Puede ver la conferencia de prensa completa en este enlace: Facebook Live | Facebook