Ir al contenido principal

Etiqueta: transformación social

Un nuevo futuro humano requiere un nuevo lenguaje enraizado en la coherencia

Por David Andersson y Dennis Redmond / pressenza

En la música, la pintura y la danza, siempre hay una búsqueda de un nuevo lenguaje, uno que exprese las formas, estilos y tendencias del momento presente mientras insinúa lo que está por venir.

Todos somos comunicadores. Y como los artistas, necesitamos disciplina en la forma en que nos expresamos. Necesitamos buscar un lenguaje nuevo y universal, uno que refleje nuestro tiempo y nuestra visión del futuro.

En su charla de 1993 “Las condiciones del diálogo”, Silo sostiene que el diálogo genuino va mucho más allá del mero intercambio de palabras o argumentos lógicos. Si bien las condiciones formales, como acordar un tema compartido, asignarle una importancia similar y usar definiciones comunes son necesarias, no son suficientes. El verdadero diálogo depende de elementos “pre-dialogales” más profundos, a menudo invisibles: las intenciones, creencias, valores e intereses que cada participante trae antes de que se hablen palabras. Estos marcos subyacentes dan forma no solo a lo que se dice, sino a lo que se escucha, a menudo explicando por qué las personas pueden entender las palabras de los demás, pero aún así no se conectan realmente.

Silo enfatiza que estas condiciones pre-dialogales están enraizadas en contextos históricos y sociales más amplios, lo que dificulta particularmente el diálogo cuando los participantes operan dentro de diferentes visiones o sensibilidades. Señala que muchas ideas, especialmente las que se adelantan a su tiempo, inicialmente se encuentran con la incomprensión o el rechazo porque chocan con las creencias prevalecientes. En la crisis global actual, los enfoques superficiales o fragmentados impiden un diálogo significativo sobre cuestiones fundamentales, ya que los sistemas y supuestos dominantes siguen siendo en gran medida incuestionables. En última instancia, dice Silo, el diálogo auténtico es un proceso vivo y humano basado en la transformación compartida: solo puede profundizarse cuando los individuos y las sociedades comienzan a ir más allá de las ilusiones heredadas y abrirse a nuevas formas de comprensión.

Hoy vivimos en un mundo fragmentado y desestructurado, donde el diálogo genuino lucha por emerger. Podemos ver esto a nivel internacional: en los conflictos que involucran a Ucrania y Rusia, Irán e Israel, Israel y Palestina, China y los Estados Unidos. En muchos casos, como se ha visto en las recientes negociaciones de cesación del fuego que se derrumbaron antes de que se establecieran las condiciones para un diálogo genuino, no podemos buscar resultados sin crear primero esas condiciones. La guerra, el genocidio o las sanciones no pueden generarlas. A veces, ni siquiera está claro si los objetivos de las conversaciones son compartidos o comprendidos.

Pero esta fragmentación no se limita a la geopolítica. También aparece en nuestra vida diaria y en las relaciones interpersonales. La inmediatez de la comunicación ha debilitado, en muchos sentidos, nuestra capacidad de diálogo. Se ha vuelto tan fácil reaccionar, sin tiempo para la reflexión, el estudio o la comprensión. Las video-llamadas, las redes sociales, los correos electrónicos y los mensajes instantáneos han reemplazado las cartas, las reuniones públicas y los informes cuidadosamente construidos.

El lenguaje no es neutral. La forma en que hablamos da forma a cómo percibimos a los demás, interpretamos los eventos e imaginamos lo que es posible. En este sentido, el lenguaje es en sí mismo una condición pre-dialogal, una que realmente podemos influir. Una sociedad cuyo lenguaje dominante está saturado de miedo, cinismo y conflicto permanente tenderá a reproducir esas mismas condiciones. Pero cuando la gente comienza a hablar de reconciliación, futuros compartidos y unidad humana, nuevas posibilidades comienzan a ser imaginables. Antes de que una nueva realidad pueda construirse socialmente, primero debe encontrar las palabras.

Es por eso que la coherencia, el alineamiento entre lo que sentimos, pensamos y hacemos, no solo da forma a lo que somos, sino a cómo se nos escucha. Es lo que le da credibilidad y fuerza al lenguaje. Gran parte de la profunda desconfianza de hoy fluye desde lo contrario: la gente dice una cosa, piensa otra y actúa en una tercera dirección por completo diferente. Hablamos de paz y de violencia. Declaramos valores compartidos y vivimos su contradicción. Cuando esta brecha se vuelve crónica, el lenguaje mismo pierde poder: las palabras dejan de construir nada porque nadie cree que corresponden a la realidad.

La coherencia, entonces, es fundamental para el trabajo pre-dialogal. No puede ser realizado o proclamado. Hay que vivirlo, en cómo hablamos con nuestros vecinos, nuestras familias, nuestros colegas; en si “no tengo tiempo” significa una restricción genuina o simplemente una falta de interés. Estas pequeñas deshonestidades se acumulan. Son las micro-condiciones que hacen o rompen la posibilidad de un encuentro genuino.

Esto replantea cómo se ve la acción responsable hoy. Muchos de los que se preocupan profundamente por las crisis del mundo, moldeados por marcos más antiguos, todavía nos llaman a tomar partido, para que nos unamos a un bando contra otro. Pero esto es a menudo menos una opción estratégica que un fracaso de la imaginación: cuando la gente no puede imaginar un mundo más allá de las facciones existentes, el refuerzo de esas facciones se siente como el único movimiento disponible. La creencia de que la fragmentación se puede superar, que los puentes se pueden construir realmente, que el diálogo genuino es posible, no es un optimismo ingenuo. Es una condición previa para actuar de manera diferente. Sin ella, incluso las personas más comprometidas se encuentran reproduciendo las mismas divisiones que esperaban disolver. La tarea más urgente, entonces, es recuperar y sostener esa creencia, y desde ese punto, crear las condiciones en las que el diálogo genuino, y en última instancia la reconciliación, se vuelva posible.

El plan es el siguiente: que la gente que comienza a creer que un mundo diferente es posible, comience a examinar, honestamente, las intenciones, suposiciones y visiones del mundo que llevan a cada encuentro. Es un trabajo pre-dialogal. Sin ello, el diálogo no puede echar raíces. Y sin diálogo, no hay camino hacia la reconciliación, ni hacia una civilización que merezca ser llamada humana.

Nuestra responsabilidad, entonces, es participar en esta construcción, no esperar a que aparezcan las condiciones, sino convertirnos en personas que ayudan a hacerlo posibles.

Fuente: https://www.pressenza.com/es/2026/05/un-nuevo-futuro-humano-requiere-un-nuevo-lenguaje-enraizado-en-la-coherencia/

Foro Humanista Mundial abordará los caminos colectivos hacia una Nación Humana Universal

Pressenza IPA

Los días 23 y 24 de Mayo se celebrará una nueva Asamblea abierta del Foro Humanista Mundial. El título que cobijará los intercambios es sin duda audaz para los tiempos que transcurren: “Camino a una Nación Humana Universal. Avanzando con acciones colectivas para construir un mundo basado en la solidaridad y la no violencia.”

Justamente ese es el desafío, señalan los organizadores. El espíritu que los anima es no dejarse abatir por la desesperanza, el escepticismo o la inacción y poner proa hacia el futuro con acciones colectivas constructivas con la imagen guía de una Nación Humana Universal, que garantice una vida digna, sin violencias ni discriminación para cada habitante de la Tierra.

El programa de la Quinta Asamblea

Con un formato híbrido, en el que se combinan encuentros colectivos presenciales y la conexión virtual que permite interconectar a activistas de todas las culturas, la Asamblea presentará, luego de una mística de inicio, algunas de las actividades más destacadas que están desarrollando sus Mesas temáticas. Entre ellas, el inspirador programa en distintas cárceles de Kenya en el que vienen trabajando conjuntamente las Mesas de Educación y de Desarrollo interno.

También se contará con el relato de la acción en la que un grupo compuesto por artistas, periodistas y agricultores de la Mesa de Música, Arte y Cultura atravesó Kenia, Tanzania, Zambia y Malawi, visitando y realizando performances artísticas y educativas en escuelas, comunidades rurales, centros culturales e iglesias con un potente mensaje: “Por una África sin Fronteras”.

Luego de la exposición de otras acciones llevadas a cabo por las y los activistas nucleados en las 20 Mesas del Foro, el programa prevé intervenciones desde Asia, Europa, Latinoamérica, África y América del Norte, con la intención de describir los impactos de la actual crisis sistémica en cada región. Seguidamente, se hará una valoración global de la crisis y se analizará en grupos los pasos necesarios para dejar atrás un sistema antihumanista, que no pone en el centro de su escala de valores el bienestar y la evolución del ser humano, sino la estúpida espiral de acumulación de dinero y el consumo desenfrenado sin sentido alguno.

Como un insumo fundamental para la reflexión y el intercambio, se escucharán las palabras del fundador de la corriente del Humanismo Universalista, Silo. Este fragmento audiovisual colocará el marco preciso y a la vez poético sobre la imagen de la Nación Humana Universal, un posible mito social para este tiempo en el que está naciendo la primera civilización planetaria de la Historia.

La segunda jornada de la Asamblea se iniciará el Domingo 24 dando a conocer una síntesis de lo elaborado en los grupos. Después de algunas sugerencias conceptuales y la exposición de los puntos centrales que caracterizan el ideario humanista, tendrá lugar un nuevo intercambio en el que los participantes debatirán y planificarán la continuidad de la acción en las distintas Mesas.

Las áreas temáticas cubiertas por el Foro Humanista Mundial, siempre abiertas a nuevas iniciativas, comprenden la Salud, los Derechos Humanos, la Ecología Social, la Educación, la Descolonización, la Paz y el Desarme, las propuestas para un cambio profundo en la organización económica, con la inclusión de una Renta Básica Universal y la lucha contra la Violencia de Género. Asimismo, otras Mesas investigan las Revoluciones y los Fenómenos Psicosociales, los momentos y actitudes humanistas en las distintas Culturas, la propuesta de crear una Asamblea Ciudadana Mundial, el fomento de la Paz y el Desarrollo a través del Deporte y la experimentación y aprendizaje de prácticas de desarrollo interno para el Ser Humano.

Entre los temas más recientes, se incursiona creativamente en la Música y en las diferentes expresiones artísticas y culturales como una vía para sensibilizar para la Paz y la No Violencia así como en la promoción de alternativas para garantizar una efectiva nutrición y soberanía alimentaria para la población.

En esta Quinta Asamblea se inaugurarán las Mesas de Periodismo NoViolento en trabajo conjunto con la Agencia Internacional de Noticias Pressenza y la Mesa de Política y Geopolítica, fundamentales para ahondar en la comprensión y las propuestas de superación de los sucesos que hoy conmueven la arena internacional.

El Foro Humanista Mundial

El Foro Humanista Mundial se concibe como un espacio diverso que elabora propuestas y desarrolla acciones tendientes a la transformación social y personal simultánea frente a los retos de la coyuntura mundial.

Se caracteriza por un trabajo permanente en distintas áreas y su intención es conectar con una multiplicidad de sectores sociales, académicos e institucionales para impulsar proposiciones de cambio y experiencias de humanización.

Único requisito para la participación en el Foro es no apoyar metodologías violentas ni ideas o prácticas basadas en la discriminación.

En esta Asamblea se espera, al igual que en anteriores oportunidades, la participación de cientos de activistas, asociaciones y colectivos provenientes de todos los continentes, integrando en su seno a la más amplia diversidad cultural.

El evento contará con interpretación simultánea al inglés, francés, español y suajili.

Para participar de la 5a. Asamblea del Foro Humanista Mundial y recibir el enlace de conexión virtual, el registro se realiza en https://us02web.zoom.us/meeting/register/Pl6zrqowQ3S7T8yyWKLg9g

Campaña personas gestoras locales en acción: Isaura Umaña Ramos

Cápsula #3

Isaura Umaña Ramos es graduada del Técnico en Gestión Local, versión Pacífico Central, del Programa de Gestión Local de la Universidad Estatal a Distancia (UNED). Vecina de Coyolar de Orotina, Isaura representa un claro ejemplo de cómo la formación universitaria puede traducirse en liderazgo comunitario y acciones concretas de transformación social.

Además de ser ama de casa, Isaura desarrolla un emprendimiento de artesanías en madera y continúa su vínculo con la UNED como estudiante de cursos libres. Su compromiso social se manifiesta especialmente en su rol como presidenta y fundadora de la Agrupación de Familias de Personas con el Espectro del Autismo Ágape, una organización sin fines de lucro que nació a partir de una necesidad sentida en su comunidad.

Agrupación Ágape

La Agrupación Ágape está orientada a brindar apoyo integral a familias de personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) en el cantón de Orotina. En este espacio, las familias encuentran acompañamiento emocional, asesoría legal y oportunidades para compartir experiencias, estrategias prácticas y herramientas para el manejo del estrés, la ansiedad y el proceso de duelo que muchas veces acompaña el diagnóstico.

Ágape se concibe como un espacio seguro, donde las personas pueden expresar sus sentimientos con confianza y construir redes de apoyo mutuo, contribuyendo a disminuir el aislamiento social que enfrentan muchas familias. Según su fundadora, este tipo de agrupación es pionera en el cantón de Orotina.

El nombre Ágape proviene del término griego agápē, que hace referencia al amor altruista, incondicional y desinteresado, orientado al bienestar del prójimo. Este principio guía el quehacer de la organización y da sentido a sus acciones colectivas.

Entre las iniciativas impulsadas por la agrupación se encuentran capacitaciones, actividades comunitarias y la organización de marchas con motivo del 2 de abril, Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, establecido por la Organización de las Naciones Unidas en 2007. Estas acciones buscan sensibilizar a la población, promover la inclusión, el respeto a los derechos y la aceptación de las personas con TEA, contribuyendo así a una mejor calidad de vida.

Desde su creación, Ágape ha generado cambios positivos en la comunidad de Orotina, fortaleciendo la conciencia social sobre el autismo y articulándose con diversas instituciones que han brindado apoyo mediante procesos de formación y acompañamiento. Actualmente, la agrupación cuenta con una página en Facebook bajo el nombre Ágape Autismo Orotina, desde donde comparte información y actividades con la comunidad.

La experiencia de Isaura Umaña Ramos evidencia cómo la formación en Gestión Local de la UNED potencia el liderazgo comunitario y favorece la construcción de respuestas colectivas ante realidades sociales complejas, reafirmando el compromiso de la universidad con la extensión, el desarrollo territorial y la transformación social.

Para poder conectarse con la organización Ágape Autismo Orotina, por medio de la página en Facebook a través del enlace https://www.facebook.com/?ref=homescreenpwa

Elaborada por Michelle P. Castro Marchena

Olga Coronado compartirá su trayectoria como muralista comunitaria en programa de Canal 15 UCR

La artista costarricense Olga Coronado será entrevistada en el programa “Conciencia”, de Canal 15 de la Universidad de Costa Rica, en un espacio dedicado a compartir su trayectoria como muralista y su trabajo en comunidades.

La entrevista abordará el proceso creativo y el sentido social de su obra, caracterizada por el vínculo con territorios, comunidades y procesos colectivos. A través del muralismo, Coronado ha desarrollado una práctica artística que trasciende lo estético para convertirse en herramienta de expresión, memoria y construcción comunitaria.

La transmisión se realizará el martes 15 de abril a las 8:30 p.m. por Canal 15 UCR, con repeticiones el jueves a las 9:00 a.m. y el domingo a las 8:30 p.m.

El programa “Conciencia” es un espacio que promueve el análisis y la reflexión sobre temas culturales, sociales y académicos, destacando experiencias y trayectorias que aportan a la construcción de conocimiento y a la transformación social.

La participación de Olga Coronado en este programa permite visibilizar el papel del arte comunitario como una forma de fortalecer identidades, promover la participación y generar procesos de encuentro en distintos territorios.

Una estética fugaz

Por Memo Acuña
Sociólogo y escritor costarricense

En días pasados un medio de comunicación costarricense me solicitó un análisis acerca de la presencia de cierta cultura narco en nuestra sociedad.

Ese ha sido un tema de consulta recurrente en los últimos años dada la masificación de ciertas prácticas vinculadas con esa actividad delictiva. Pero también se explica por la comprobación empírica de que en efecto el país está flanqueado por grupos y estructuras criminales de muy diverso espectro que controlan territorios, muchos de ellos en condiciones de pobreza y vulnerabilidad.

Hablamos del orden de lo sociocultural, allí donde emergen las semióticos y las simbólicas que acompañan consumo y conductas asociadas.

Debemos decirlo: nuestra sociedad se ha transformado aceleradamente, así como los ejes que sostenían lo permitido, lo posible.

Al hablar de una narcocultura hacemos referencia a la instalación de ciertas estéticas y comportamientos. Todos ellos afincados en cierta frugalidad y temporalidad limitada.

Una sociedad así dispuesta ha entrado en un delirio sin retorno. Porque le abrió las puertas a una actividad cuyas consecuencias aún se experimentan en entornos cercanos.

No es a la práctica a lo que debemos prestarle atención. Es a las razones estructurales que permiten su funcionamiento en un contexto de quiebre como el actual. Prestemos atención a sus expresiones. Es allí donde las juventudes están encontrando sentido. Ni más. Ni menos.

El diálogo que no ha llegado

Freddy Vargas Aguilar
Tel 8620 0780

  1. En la encrucijada, en la que está desapareciendo una forma de Estado y, de Economía, cuando hay que imaginar-construir una nueva sociedad, es imprescindible el Diálogo.

  2. Este Diálogo requiere levantarse sobre interrogantes que, tanto políticos como dirigentes en la sociedad civil, han de proponerse: ¿Qué hemos hecho y qué hemos dejado de hacer que contribuye al aislamiento y ausencia de un proyecto económico-político viable?

  3. Los afiliados y miembros de organizaciones también han de ser requeridos del interrogarse: ¿Por qué no se atreven, por qué no hacen como plantear el problema de que sus organizaciones no hacen autocrítica reconociendo que son parte del problema de pérdidas en condiciones sociales y económicas?

  4. Este proceso requiere reconocer que en el país se carece tanto de actitud como de formas de Diálogo. Que lo que predomina son collages de monólogos:

    1. Documentos que no tienen sustento popular, ni se cree en ellos.

    2. Escritos y participaciones orales para que otros nos escuchen, pero sin respuesta ni interés por escucharlos.

    3. Técnicas “participativas” que no son más que ladrillos menores monologales, que no estimulan la creatividad, ni el pensar.

    4. Prácticas organizacionales por las que, o se excluye a los otros, o por los que se evade la confrontación respetuosa y productiva.

  1. Alguien ha de comenzar el movimiento. ¿Se atreve usted?

Territorios indígenas ngäbes realizarán su II torneo de fútbol

Por Uriel Rojas

Participarán los 5 territorios Ngäbes de Costa Rica.

Este domingo 15 de febrero de 2026 será el torneo relámpago en donde se presentará a los equipos Ngäbes que participarán de la II Copa de Fútbol Indígena Ngäbe, que iniciará formalmente en marzo próximo.

Estarán participando 16 equipos de los cuales 10 son masculinos y 6 femeninos.

El torneo relámpago de presentación de los equipos se realizará en la cancha de Caracol de Laurel, Corredores, Zona Sur de Costa Rica.

Esta II Copa de Fútbol Indígena de Territorios Ngäbe del Sur tiene como objetivo los siguientes propósitos:

✅ Empoderar a mujeres y jóvenes futbolistas de los territorios.

✅ Fortalecer la unión entre las comunidades Ngäbe del Sur.

✅ Visibilizar el talento deportivo como herramienta de transformación social.

✅ Compartir iniciativas culturales, productivas y organizativas de cada territorio.

✅ Activar la economía local mediante la organización deportiva comunitaria.

Este torneo está organizado por Wilfrido Montezuma Rodríguez,

Leidy Ríos y David Morales, quienes son 3 líderes comunitarios comprometidos con el Deporte y la cultura Ngäbe.

Estos coordinadores cuentan con el apoyo de todos los líderes y lideresas de los Territorios Ngäbes del Sur.

A propósito del ceteris paribus y la liquidez de la alteridad

Moisés Roberto Escobar
Investigador asociado
Fundación para el Desarrollo de Centroamérica (FUDECEN)
ORCID:
https://orcid.org/0000-0002-8746-6473
https://sv.linkedin.com/in/moisesrobertoescobar

Vamos por el principio. Como no dijo Cervantes: despacio Sancho que llevo prisa

En los debates contemporáneos sobre economía, modelos de desarrollo y transformación social, resulta inevitable volver la mirada hacia los principios que tradicionalmente han sostenido la enseñanza económica clásica. Uno de ellos —quizás uno de los más citados y, a la vez, más cuestionados— es el supuesto ceteris paribus, aquella cláusula metodológica que invita a “mantener todo constante” para examinar el efecto aislado de una variable. Si bien esta abstracción es útil analíticamente, su aplicación irreflexiva ha sido señalada como una trampa conceptual cuando se la lleva al terreno de los problemas humanos complejos, donde nada permanece realmente constante y donde la alteridad —la presencia del otro— es intrínsecamente líquida, dinámica y situada.

Pero, por qué el qué: Imbach el maestro tico-argentino o argentino-tico

Recuerdo cómo en los cursos introductorios de economía, el profesor Alejandro Imbach (QEPD) insistía en que dicha simplificación, aunque metodológicamente válida, podía convertirse en una herramienta peligrosa si se utilizaba para justificar diagnósticos o políticas que desconocieran la complejidad social. Advertía, con claridad notable, que muchos discursos públicos caen en la tentación de explicar el progreso o el estancamiento desde una única variable, señalando “la corrupción” como un fenómeno monolítico, aislado y absoluto. Esta narrativa simplista ignora la corrupción sistémica, tácita y legalizada que suele ser más dañina: aquella incrustada en reglas del juego económico, diseños fiscales regresivos, desregulaciones extremas y mecanismos de extracción de rentas que benefician sistemáticamente a minorías poderosas.

Enfatizaba que reducirla a una causa única invisibiliza otros factores estructurales con igual o mayor impacto. La corrupción individual existe, sí… pero existe dentro de sistemas que la incentivan, la protegen, la normalizan. El Estado puede ser capturado… pero también puede ser el mercado quien capture al Estado. La empresa privada puede innovar… pero también puede extraer, expoliar, concentrar sin límite.

Alejandro Imbach fue un comprometido docente, investigador, pensador y corresponsable de nuestro tiempo en Centroamérica. Con un pensamiento audaz y una elocuencia sarcásmica, logró pendular la investigación – acción participativa desde el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) a múltiples generaciones latinoamericanas. Impulsó consciencia, aprehensiones variadas y complejas que, junto a otros acervos siguen aflorando en el compromiso y la proactividad al servicio de las américas y el mundo con soluciones para el desarrollo, la sostenibilidad y el bien común. Por ello, esta memoria toca ese legado que atrevo a ilustrar brevemente.

Ceteris paribus: el placebo para la expoliación y la inacción

Los umbrales de reivindicación deben atravesar todas estas falsas fronteras… porque la transformación que necesitamos no cabe en los compartimentos estancos del pensamiento binario.

Mientras el discurso público se centra en el “caso” puntual, pulula en lo tácito la retrogradez de un sistema mercenario que, bajo etiquetas que han mutado –desde el neoliberalismo ortodoxo hasta ciertas expresiones de capitalismo de extrema derecha política–, expolia recursos públicos, degrada derechos laborales, depreda el ambiente y fragmenta el tejido social. Esta es una corrupción de mayor escala: la que corrompe las reglas, no solo su violación.

Imbach, el maestro, también invitaba a examinar de manera crítica cómo ciertos sistemas económicos —particularmente aquellos de corte mercantilista o neoliberal en su expresión más rígida— pueden generar dinámicas de concentración y exclusión cuando se desentienden de la dimensión humana y comunitaria de la economía. No es juicio moral, es descripción estructural de dinámicas donde la acumulación se desvincula sistemáticamente de cualquier generación de valor social compartido. Esta visión se alinea con diversas investigaciones que advierten que, sin mecanismos de corrección institucional, redistribución o regulación inteligente, los mercados pueden reproducir desigualdades estructurales, afectando la cohesión social y debilitando la confianza pública (como discuten autores como Joseph Stiglitz, Amartya Sen o Ha-Joon Chang). Particularmente en, cómo la desregulación extrema, sin contrapesos institucionales, puede erosionar la igualdad de oportunidades.

En este sentido, la “liquidez de la alteridad” es un recordatorio de que el otro nunca permanece fijo, y que las sociedades no son sistemas de ecuaciones lineales sino ecosistemas en constante flujo, donde la identidad, la agencia y las aspiraciones de las personas mutan, se adaptan y se resisten. Zygmunt Bauman nos alertó sobre la «modernidad líquida» Extendiendo esa metáfora: necesitamos liquidez epistémica, flexibilidad para reconocer que las categorías rígidas —santos versus demonios, público versus privado, Estado versus mercado— son trampas conceptuales que perpetúan precisamente lo que dicen combatir. La economía, la política y la administración pública no pueden tratar al ser humano como una constante; deben reconocer su variabilidad, diversidad y dignidad. Por ello, la reivindicación no es un gesto de confrontación, sino de re-equilibrio. De ajustar el lente. De ampliar la mirada. De corregir asimetrías. De aceptar que los sistemas —económicos, políticos, culturales, académicos— requieren transformaciones continuas para responder a la complejidad del presente.

Por ello, afirmar que “los umbrales de la reivindicación deben ser a todo nivel y en todo” no es una consigna ideológica, sino una reflexión ética profunda. Reivindicar, en este contexto, implica revisar, corregir, equilibrar y reorientar prácticas sociales, económicas e institucionales para que respondan a un ideal más integrador y justo. No desde el maniqueísmo —“ni santos ni demonios”— sino desde la comprensión de que toda estructura humana es perfectible y que la transformación requiere diálogo, evidencia, autocrítica y corresponsabilidad.

Es tiempo de los not regrets: nadie se salva solo… solo en racimo, en Ubuntu

En un entorno global marcado por tensiones geopolíticas, aceleración tecnológica, desigualdades persistentes y cambios culturales vertiginosos, es urgente promover miradas más holísticas. La economía debe dialogar con la sociología, la ética con la política pública, la innovación con la inclusión, y la productividad con el bienestar. Dejar atrás explicaciones reduccionistas permite construir visiones más amplias sobre el desarrollo y la convivencia.

Así, el desafío no es renunciar al rigor analítico del ceteris paribus, sino saber cuándo usarlo y cuándo abandonarlo. No es rechazar los mercados, sino reconocer sus límites. No es negar la existencia de la corrupción, sino comprenderla desde su complejidad sistémica. No es idealizar un modelo u otro, sino buscar equilibrar los múltiples intereses y realidades que conforman una sociedad plural.

Urge la transformación por reequilibrios: reconocer que vivimos en sistemas profundamente desequilibrados donde el capital financiero dicta términos al trabajo, donde el Norte global extrae del Sur, donde las generaciones presentes hipotecan las futuras, donde lo masculino subordina lo femenino, donde lo urbano devora lo rural, donde lo humano arrasa lo no-humano…

Reequilibrar no es «encontrar el punto medio» entre explotador y explotado… es desmontar las estructuras que hacen posible la explotación misma. No es negociar cuánto puede extraer el extractivismo… es cuestionar la lógica extractiva en su raíz.

La verdadera transformación —la que abre paso a la reivindicación— ocurre cuando somos capaces de combinar lucidez técnica, sensibilidad social y responsabilidad ética. Allí donde entendemos que la alteridad es líquida pero no prescindible; que el progreso es deseable pero no automático; y que ninguna categoría, teoría o ideología puede capturar por sí sola la totalidad de lo humano.

Reequilibrios ¿Qué, cómo, dónde?: wake up!

Sin ampliar, ni con otras aspiraciones retóricas o populistas, dejo algunas ideas que pienso pueden orientarnos en la ruta de las debidas reivindicaciones, como son:

A nivel institucional: No basta con perseguir funcionarios corruptos si el diseño institucional mismo perpetúa capturas regulatorias y asimetrías de poder… Urge reivindicar instituciones que no sean meros decorados de legitimación.

A nivel epistémico: Cuestionar los ceteris paribus que naturalizan desigualdades como «imperfecciones de mercado»… cuando son, más bien, perfecciones de un sistema diseñado precisamente para producir esas desigualdades.

A nivel distributivo: Kate Raworth lo plantea con claridad en su «Economía Rosquilla»: entre los límites planetarios y los fundamentos sociales mínimos, ahí debe habitar una economía digna de ese nombre.

A nivel político-económico: Superar falsas dicotomías mediante modelos que prioricen el bienestar colectivo sobre la acumulación concentrada… Ni estatismo ingenuo ni mercadolatría fundamentalista.

A nivel individual: colectivizarnos, conjuntarnos y ejercer corresponsabilidad, hacer contraloría, posibilitando una praxis de integridad y de valores que nos lleven al cambio real: comenzando yo, extendiendo al hogar, a la comunidad hasta llevarlo a todos los entornos de los que concurrimos y somos.

Es tiempo de los not regrets: nadie se salva solo… solo en racimo, en Ubuntu

Nota: fragmento de parte del contenido que Alejandro Imbach compartió en 2015 a sus estudiantes en CATIE:

Costarricenses atacaron “fotocopias” políticas

Rafael A. Ugalde Q.*

Comienzo aclarando el asunto de ver la “barrida” del oficialismo en las elecciones del pasado 1 de febrero, en seis de las siete provincias del país, como una especie de castigo durísimo contra las “fotocopias” de un ideario “original” de la “derecha” más recalcitrante para Europa y nuestra región, según el experto puertorriqueño en “descolonización” y catedrático universitario, Ramón Grosfoguel.

Él sostiene que ciertas posiciones políticas, consideradas por amplios sectores de votantes en Europa Occidental y Nuestra América como “reformistas”, “socialistas” “progresismo” o simplemente “izquierda”, por carecer de una posición firme frente al fascismo y a favor de los procesos soberanos, terminan contribuyendo con la instalación de gobiernos de mano dura, denominados de “derecha” pura. Constátese en: “Las derechas del Siglo XXI” (https://www.youtube.com/watch?v=L2mUGSadX18) y “Venezuela negocia con el imperio, flexibilidad táctica sin ingenuidad”, ver: (https://www.youtube.com/watch?v=gMJFXNnaW2c).

Grosfoguel, académico de la Universidad de California, respetado tanto en el viejo continente como en Latinoamérica, tiene múltiples conferencias y entrevistas grabadas en la internet, utiliza el símil para distinguir el relato político “original”, puro y sin ambigüedades de la extrema derecha, comparado con quienes dicen adversar esas posiciones, pero terminan coincidiendo dentro capitalismo con estos planteamientos fascistas, como si fuera una mala “fotocopia” de aquel “original”.

Estas “fotocopias” en ocasiones, nos dice el analista, nos pueden parecer de “avanzada”, como parte de un discurso que interpretamos distinto a las opciones conservadoras, pero no es más que la cara de una misma moneda, contra los pueblos que buscan su independencia, frente a un “imperio”, según él, en declive frente a un Nuevo Orden Mundial.

Desde esta perspectiva, él explica como movimientos ondulantes dentro de los ámbitos “progresistas” o de “izquierda” tradicional en Honduras, Ecuador, Bolivia o Argentina, al carecer de una debida articulación de sus trabajadores y no tener, por lo tanto, casi ninguna capacidad táctica para enfrentar las embestidas imperiales, terminan entregando los gobiernos a proyecto políticos y económicos “originales” de la derecha pura y dura.

En el caso costarricense durante las 24 o 48 horas antes de las elecciones del pasado domingo 1 de febrero, no hubo necesidad de la intromisión directa de la Casa Blanca a favor de los defensores de su proyecto para su “patio trasero”, como sí ocurrió en los comicios pasados en Argentina, Bolivia y Honduras, cuando con amenazas dobló las manos a los sufragantes.

Después de 73 años consecutivos desde 1949 que nuestro “oficialismo” o la llamada “oposición” se repartieron los principales cargos políticos, emerge inesperadamente en 2022 un personaje que hace de la confrontación pública su forma de llegar a amplios sectores que se sentían sin voz.

Esto deberían abrumar a nuestra militancia en los sindicatos, partidos a favor de la transformación social, organizaciones estudiantiles etc. Su casi 60 % de popularidad al termino del gobierno, debería ser tema de preocupación para los lideres populares, en cuanto sí ha habido trabajo cualitativo en las bases, o nos hemos conformado como trabajadores, obreros, pensionados etc., con hacer bulla y ruido cada cierto tiempo para que nos tomen como opositores. Perdonen, pero no nos engañemos reduciendo el problema a un simple estereotipo de simple “populismo”.

Cuatro organizaciones tendrán diputados en el congreso 2026-2030. (F. Fabián Hernández Mena, Semanario Universidad).

El abultado triunfo de este oficialismo el pasado 1 de febrero debería además a empujarnos a una crítica a fondo, en relación de cómo sociedad, qué nos dejaron aquellos ajustes estructurales e imposiciones del Fondo Internacional, pues por el contexto de las palabras dichas por la presidenta electa, sus efectos devastadores seguirán vigentes y se profundizarán al menos hasta 2030.

Ya los perdedores aceptaron la derrota. El candidato presidencial del Partido Liberación Nacional, Álvaro Ramos, aceptó que su organización no pudo frente a la representante del oficialismo ganador en seis de las siete provincias, por amplios márgenes, por sí había dudas.

Ramos, quien logró remontar un 9% en la intención de voto en las encuestas, alcanzó a movilizar a su gente del alicaído partido, alcanzando un 33,4% de los sufragios, una vez escrutadas las mesas receptoras de votos, según el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).

Así, los verdiblancos, que en estas elecciones se jugaban la vida para no correr la misma suerte de los liberales de Elí Feinzaig, Nueva República de Fabricio Alvarado, el socialcristiano Juan Carlos Hidalgo y el antiguo Partido Acción Ciudadana (PAC), que quiso revivir viejos tiempos camuflado en una coalición, el “oficialismo” terminó con ellos.

Ramos y sus seguidores, sacudidos por divisiones internas y señalado su partido como promotor de la llamada “red de cuido”, a última hora, convence a sus simpatizantes – especialmente empleados estatales de la Gran Área Metropolitana– a revertir la baja intención de voto que daban las encuestadoras a su aspirante. Y lo logra muy parcialmente.

Aunque brincó de un 9% en las intenciones de voto hasta el 33,44% de sufragios escrutados oficialmente, solo mantuvo la provincia de Cartago como bastión histórico del liberacionismo, perdiendo las restantes seis provincias por “goleada”, frente un oficialismo intratable en las mesas receptoras de votos.

Significaría que los verdiblancos tendrán que conformarse con dos diputados menos, pasando de 19 a 17 legisladores, contra una mayoría simple de 31 congresistas, que permitirá a la derecha “original” aprobar importantes leyes ordinarias, ante la ausencia de una unidad real y viable como país alternativo, apuntando a reconquistar articuladamente la verdadera soberanía como nación, tener relaciones con todos los países del orbe, respetar la autodeterminación de los pueblos, el Derecho Internacional como instrumento de paz y dialogo civilizatorio y desarrollar nuestra innovación tecnológica y la robótica, priorizando el conocimiento para servicio de las necesidades nacionales en la agricultura, nuestra oceanografía, ambiente, la ciencia local y la formación humanística, sin imponer la educación exclusiva a disposición de la actividad maquiladora.

Ramos sacó del bache histórico a su franquicia gracias al voto principalmente de empleados públicos del Gran Área Metropolitana, convirtiéndose en la segunda fuerza más votada después de Pueblo Soberano que no supo ni le interesó “desinflar” la campaña del miedo, en torno a una “dictadura” en el país, al estilo de Nicaragua, Venezuela o Cuba.

Tanto la derecha “original”, antisocialista, injerencista y atrincherada en Zapote, así como el grueso de la prensa y las “fotocopias” que dicen adversar el “chavismo”, convencieron a los votantes que peligraba la existencia de la Segunda República, la “democracia”, la libertad, etc., que no es otra cosa que el ejercicio del poder por la minoría conocida desde 76 años.

Es decir, la Segunda República ya es innecesaria, porque después de más de 40 años de golpear parejo a los trabajadores, las amas de casa, los jóvenes, la salud, la educación, oficializar la ausencia de justicia pronta y cumplida, eliminar los salarios dignos etc., la existencia de lo que habían dejado de Estado Social, a la luz de la cruel economía de mercado, estorba.

“Prometo ser oposición constructiva, sin permitir cosas indebidas», afirmó Ramos cuando conoció de primera mano que el conteo del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) ya era irreversible y daba a Fernández como ganadora presidencial, sin necesidad de balotaje el próximo mes de abril.

Se diluían así las esperanzas de los tres o cuatro contrincantes mejor colocados en la tabla de clasificación del TSE de jugársela en una segunda vuelta para sacar, según ellos, el “continuismo” del poder.

La provincia de Puntarenas, entre las más deprimidas del país, por falta de empleo, se sumó a la fiesta democrática el pasado domingo, contribuyendo con la presidenta electa con el 63,44% de sus votos (F. BBC News Mundo).

Fernández, en su discurso por la victoria, sostuvo que la llamada Segunda República había llegado a su fin la noche del 1 de febrero y se disponía a seguir adelante el plan económico iniciado por su mentor, Rodrigo Chaves, por lo que abogó a cerrar fila a favor del progreso social y económico del país, dijo.

Sin embargo, para el historiador y analista local, Oscar Barrantes, todo parece indicar que las contradicciones sociales y económicas, así como el proceso de vasallaje nacional, crecerá más que nunca, hasta 2030.

En una apretada reflexión hecha pública el pasado 2 de febrero sobre lo ocurrido el domingo anterior, sostiene que con la elección de Fernández se vecina “una agudización del sometimiento de la oligarquía financiera y el lumpen politiquero”.

Sobre todo -agrega- “de todas las franquicias electoreras, Oenegés, fundaciones por la Paz, centros de estudios, fracciones del barco capital, etc.”, sirviendo al Imperio, el injerencismo y la intervención directa estadounidense.

“Se agravarán las desigualdades sociales y políticas en el país. Se incrementará la persecución política y judicialización de la protesta y la lucha social popular.” Según él, con Fernández como presidenta, habrá mayor presencia militar del Comando Sur en nuestro país y, uso del territorio nacional como plataforma de agresión y guerra híbrida contra los proyectos revolucionarios en el Caribe, Centro y Latinoamérica.

No descarta una escalada de la confrontación social y política. Es posible, puntualiza, un Estado de excepción y maniobras de constituyente hacia un régimen nazi-sionista.

Paradójicamente, un ambiente como el contextualizado por Barrantes, llevaría desde ahora cuatro años de lucha por el empoderamiento horizontal de las bases populares, en busca de su participación todos los días en la vida activa del país y no cada vez que convoque el TSE.

Es pedir mucho. No ignoro que la impresora es nueva.

*Periodista, abogado y notario por la U.C.R.

Chaves y el oficialismo

Francisco Barrantes Venegas

Si votar sirviera para cambiar algo, ya estaría prohibido.
Eduardo Galeano.

El gobierno actual es el “revelador” de una institucionalidad agotada, que ha quedado al descubierto.

Su forma de gobernar, sus choques con otros poderes del Estado y su discurso confrontativo han “desnudado” una institucionalidad lenta, fragmentada, poco eficiente, en algunos casos obsoleta y desconectada de las necesidades reales de la población.

Los cambios necesarios para modernizar y democratizar nuestra institucionalidad, pensábamos muchos y muchas, que sería la principal tarea y razón de ser del Partido Acción Ciudadana. Pero no lo hizo y por el contrario nos empobreció más, con leyes y acciones regresivas y antipopulares. Y de paso le dejó el campo libre a este gobierno para que haga los ajustes que ahora serán aún más regresivos y antipopulares. Y ciertamente peligrosos para la paz social.

El gobierno de Chaves ataca con dureza a la institucionalidad existente.

Señala como responsables a los partidos tradicionales que la crearon y administraron.

Usa ese discurso para legitimarse como “ruptura” con el pasado, señala culpables locales, dejando intacto el marco internacional neoliberal que condiciona toda la política económica del país. Y apunta a la transformación, destrucción institucional y venta de activos del Estado (a precio de gallina flaca) para poner las que queden en pie, aún más, al servicio de las clases dominantes.

Una oposición sin proyecto alternativo

La oposición política tampoco propone una transformación profunda de la institucionalidad al servicio de las grandes mayorías, ni plantean una ruptura con el modelo neoliberal. Su propuesta se queda en ofrecer un regreso, más o menos maquillado al mismo esquema anterior y una mejor administración de lo que ya fracasó.

Pero su mayor desacierto está en su estrategia de «Estar en contra” del partido en el poder y apostar al desgaste de la figura presidencial y del oficialismo.

Aqui ningún partido está levantando la voz contra el continuismo del modelo neoliberal. Están contra el continuismo de un grupo de ricos, distinto a los grupos que tradicionalmente, se beneficiaron de esta «democracia» y que ahora sienten un miedo terrible a ser desplazados. Es una pelea entre estilos, liderazgos y discursos dentro del mismo marco económico y político.

¿Qué hacer?

Defender la democracia no es ir a votar el día de las elecciones por un modelo en el que todos los y las candidatas están de acuerdo No es el día de la democracia. Nosotros (los descalzos) debemos tener claro que es el día en que nos enfrentamos a nuestro enemigo de clase, que tiene todos los recursos a su disposición, que entra en el juego para defender sus intereses, sus privilegios, sus diferencias sociales, su capital, su proyecto.

Lo más honesto que podríamos hacer el próximo 1 de febrero, es abstenernos de participar y así deslegitimar esta fanfarria. Abstenerse de votar no es retirarse de la participación política, es un acto político consciente.

Para nosotros la democracia debe ser un ejercicio constante, de todos los días del año. En el barrio, en el pueblo, en la comunidad. En las organizaciones sociales, los sindicatos, las cooperativas, las asociaciones de desarrollo comunal. Y desde ahora trabajar para construir un polo de oposición que enfrente organizadamente las medidas antipopulares que se nos vienen.

No un partido más, no una coalición oportunista, no pensando en curules.

¡ORGANIZACION POLITICA POPULAR!