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Etiqueta: UCR

Voz experta UCR: Las personas adultas mayores frente a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC)

Reflexión sobre la necesidad de apoyar el uso de las TIC en esta población, una realidad evidenciada por el COVID-19

Ph. D. María Dolores Castro Rojas, docente e investigadora del Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIP)

Ph. D. María Dolores Castro Rojas.

A partir del Decreto Ejecutivo 42227-MP-S que declara Estado de Emergencia Nacional por efecto de la pandemia producida por el virus COVID-19 se emiten directrices para disminuir el contagio de la población mediante el distanciamiento físico de las personas. Simultáneamente, se implementó el uso de las Tecnologías de la Información y el Conocimiento (TIC)  para facilitar acciones y servicios tales como telemedicina, aprendizaje en línea, trabajo remoto en instituciones públicas privadas.

En la transición para incorporar las TIC en casi todos los aspectos de la vida cotidiana y laboral existen diversos niveles de celeridad y complejidad. Se han señalado brechas en el acceso y uso de las TIC en función del nivel socioeconómico de personas estudiantes del sistema de educación formal. Sin embargo, poco se ha hablado de la brecha digital en función de la edad.

En el 2011, según datos del INEC al 2012, en el país solo el 14 % de las personas entre 65 y 74 años utilizaban Internet. Un dato aún más interesante es que en ese año únicamente el 50 % de las personas mayores que tenían acceso a TIC, es decir, que tenían computadora, laptop, teléfono celular y conexión a internet las utilizaban en su vida cotidiana. La brecha en relación con la edad va más allá del acceso.

El Programa de Institucional de la Sociedad de la Información y el Conocimiento de la UCR (Prosic-UCR) indica que para el 2017 en hogares con solo mayores de 65 años, únicamente el 18,6 % contaba con computadora, el 27,4% tenía acceso a internet y el 70,4 % contaba con teléfono móvil, también se señala que para ese grupo de edad la brecha digital es la más grande y la más constante en el periodo entre 2010 y 2017. El país ha logrado reducir en alguna medida las brechas por nivel socioeconómico y por género, pero la brecha digital por edad se mantiene constante.

Además de la dificultad de acceso se identifican otros factores que obstaculizan el uso de las TIC por parte de las Personas Mayores: 1) limitaciones en funciones motoras y cognitivas, 2) resistencia a aprender sobre las TIC y utilizarlas debido a experiencias de aprendizaje negativas en el pasado y 3) apoyo inadecuado por parte de familiares y amigos para el aprendizaje (Prosic-UCR, 2010).

Investigaciones previas (Castro-Rojas, 2018) han evidenciado que la resistencia a aprender y a utilizar las TIC se relaciona con la falta de experiencia con TIC, emociones negativas asociadas al proceso de aprendizaje de las TIC particularmente miedo y vergüenza, y restricciones para recibir apoyo individual por parte de familiares, amistades y personas facilitadoras. Asimismo, durante los procesos de aprendizaje TIC las Personas Mayores deben lidiar con estereotipos que les presentan como incapaces de aprender nuevos contenidos en general y de aprender sobre las TIC en particular.

Si se considera que el uso de TIC tiene el potencial para apoyar a las Personas Mayores en aspectos como: facilitar la actividad física, promover la actividad cognitiva mediante el proceso de aprendizaje de las TIC, el entrenamiento cognitivo, procesos de aprendizaje en general, y la participación e interacción social; el no tener acceso y no saber cómo utilizar las TIC en la vida cotidiana claramente tiene consecuencias negativas en el bienestar de las Personas Mayores.

Esto es particularmente importante en el contexto del COVID-19 en el cual no hay posibilidades de que las Personas Mayores subsanen sus necesidades de actividad física, aprendizaje y contacto social mediante recursos presenciales tradicionales. Por ejemplo, las Universidades Públicas han suspendido las actividades presenciales con Personas Mayores durante el I semestre 2020.

«Durante los procesos de aprendizaje TIC las Personas Mayores deben lidiar con estereotipos que les presentan como incapaces de aprender nuevos contenidos en general y de aprender sobre las TIC en particular».

Esta coyuntura devela con mayor urgencia la necesidad de diseñar y ejecutar estrategias que permitan a las personas mayores utilizar las TIC en su vida cotidiana. Este desafío requiere el compromiso y participación de Instituciones como el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones que en 2019 inició el diseño de un programa de alfabetización digital de la Persona Mayor, Universidades Públicas, Ministerio de Educación Pública, Ministerio de Salud, entre otras. Particularmente requiere el esfuerzo de docentes de Personas Mayores, familiares y redes cercanas para motivar y sostener el uso de las TIC.  Algunos principios que podrían guiar el diseño de esas estrategias son los siguientes:

-Organizar las actividades de aprendizaje alrededor de temas interesantes y necesarios para las personas mayores. Por ejemplo, realización de actividad física o interacción social.

-Animar la participación individual y apoyar sistemáticamente un ambiente de aprendizaje colaborativo.

– Apoyar la interacción social y la creación de redes sociales entre las personas participantes.

-Facilitar espacios para explorar y reflexionar sobre las emociones y los estereotipos asociados a las personas mayores como aprendices TIC

-Ofrecer un sistema sostenido de apoyo para el aprendizaje

-Proveer recursos para apoyar funciones cognitivas que declinan con la edad.

-Desarrollar una amplia perspectiva sobre las TIC y enlazar la oferta de dispositivos y aplicaciones con las necesidades individuales de las Personas Mayores

-Proveer un ambiente de aprendizaje seguro en el cual las experiencias y conocimiento de las Personas Mayores sean respetados

-Incluir en las estrategias de enseñanza-aprendizaje recursos apropiados para que familiares, amigos y docentes apoyen a las Personas Mayores en el aprendizaje de TIC

-Promover la independencia y la autonomía en el uso de las TIC por parte de las Personas Mayores

-Definir un perfil de persona facilitadora que se adapte a las necesidades e intereses de las Personas Mayores

Cada principio debe operacionalizare en facilidades de aprendizaje específicas que permitan reducir la brecha digital de las Personas Mayores en todos sus niveles: acceso, uso y beneficios y combatir la exclusión digital de esa población.

 

María Dolores Castro Rojas
Docente e investigadora del Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIP)

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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FEUCR se une a esfuerzos por acceso a la educación durante crisis sanitaria

El Directorio de la Federación gestionó la compra de 80 computadoras portátiles para uso estudiantil

El Directorio de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (FEUCR) anunció que distribuirá 80 computadoras portátiles para brindar una solución a estudiantes que aún no cuentan con el equipo adecuado para continuar con sus cursos en la modalidad virtual.

El proyecto denominado “Compus FEUCR” pretende beneficiar a 80 personas que serán seleccionadas entre todo el estudiantado que haga la solicitud de préstamo, por medio del formulario habilitado en las redes de la Federación, desde el día 11 de mayo hasta el jueves 14 de mayo a las 5:00 p. m.

Entre los requisitos que deben cumplir quienes solicitan este servicio están tener matrícula activa para el primer ciclo del 2020 y no haber recibido ningún tipo de dispositivo por parte de la Universidad.

Para seleccionar los 80 casos prioritarios, el Directorio de la FEUCR y su equipo de trabajo tomarán en cuenta dos criterios adicionales: uno es residir fuera de la Gran Área Metropolitana y el otro es contar con beca socioeconómica. No obstante, el cumplimiento de estos últimos no es definitivo para el préstamo, según detalló Sofía de la Cruz, secretaria general de la FEUCR.

“Este proyecto corresponde a uno de los múltiples esfuerzos del Directorio de la FEUCR. Se busca apoyar al estudiantado durante la emergencia sanitaria que, sin duda alguna, ha profundizado las desigualdades del sistema y ha generado impactos en la situación socioeconómica de la población estudiantil y de sus familias”, agregó Ana Catalina Chaves Arias, presidenta de la FEUCR.

Coordinación institucional

Para llevar a cabo esta iniciativa, la FEUCR contó con el apoyo de diversas instancias universitarias por medio del Centro Coordinador Institucional de Operaciones (CCIO). La Vicerrectoría de Administración, la Oficina de Administración Financiera, la Oficina de Suministros y el Centro de Informática facilitaron los procesos administrativos para la compra de los equipos.

Sofía de la Cruz explicó que con la asesoría de la OAF pudieron evacuar dudas sobre el presupuesto que podían utilizar para adquirir las computadoras. “Existe una partida del presupuesto de la Federación que se destina precisamente a equipo de computación, entonces la utilizamos para comprar computadoras que estén disponibles para la población estudiantil”, acotó.

Asimismo, el Centro de Informática les brindó asesoría sobre los requerimientos básicos que deben tener los equipos para responder a las necesidades del estudiantado para la modalidad educativa virtual. Además, el CI realizó la cotización para compra y pruebas de las computadoras.

Finalmente, se coordinó con la Vicerrectoría de Vida Estudiantil para establecer una vía adecuada para la distribución de los equipos, esto con el fin de evitar duplicar esfuerzos y así cubrir diferentes poblaciones.

Las personas interesadas pueden encontrar más información en las redes de la Federación de Estudiantes (Instagram, Facebook y Twitter) por medio del usuario @feucrla

Información de Katzy O`neal Coto, periodista Oficina de Divulgación e Información UCR http://ucr.cr/r/tudx

UCR, huertas urbanas: autoabastecimiento durante la pandemia por el COVID-19

En las zonas urbanas no se requiere contar con un espacio verde para cultivar. Existen formas prácticas y económicas que se pueden implementar. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

La propuesta de cultivar en medio de las ciudades surge como alternativa en un proyecto de Trabajo Comunal Universitario (TCU) de la UCR

La emergencia ocasionada por el coronavirus SARS-CoV-2 en Costa Rica y el mundo demanda que diferentes sectores de la sociedad se reinventen. Las ciencias agroalimentarias no escapan de esta realidad, pues urge una propuesta de contención para impedir el desabastecimiento de alimentos.

Según un reciente informe presentado por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la Organización de las Naciones Unidades (ONU), el mundo se enfrenta a “hambrunas de proporciones bíblicas”. Se calcula que la falta de alimentos podría afectar hasta a 265 millones de personas y que más de 30 países en vías de desarrollo podrían sufrir por esta hambruna generalizada.

Ante este escenario, el proyecto denominado “Trabajo Comunal Universitario TCU 468 Agricultura Orgánica Urbana”, con la colaboración de la ingeniera agrónoma Natalia Zúñiga Serrano, del Centro de Investigaciones Agronómicas (CIA), de la Universidad de Costa Rica (UCR), propone apoyar e informar a las comunidades sobre la importancia de la agricultura orgánica.

Costa Rica posee la ventaja de ser un país tropical y esto permite que se pueda producir y cultivar alimentos durante todo el año. En momentos de crisis, como la que estamos viviendo, se reafirma la necesidad de que una nación produzca sus propios alimentos para así no depender tanto de las importaciones.

Por ejemplo, el 99 % del ajo que consumimos se importa desde China y, justamente, en el 2019 los productores de esta planta en el país, ubicados en Santa Ana y en Llano Grande de Cartago, comenzaron a fomentar el cultivo del ajo criollo, lo dieron a conocer y lo incorporaron en el mercado nacional, señaló Zúñiga.

Una medida inmediata que podemos poner en práctica para cuidar el bienestar de nuestros hogares es el autoabastecimiento de alimentos. La investigadora de la UCR define autoabastecimiento como la capacidad de producir la mayoría de los alimentos que precisa, ya sea una nación o un hogar, de manera que se puedan satisfacer las necesidades alimentarias con productos frescos, como frutas, verduras, cárnicos y sus derivados.

El autoabastecimiento nos permite crear una forma de autonomía, ya sea personal (en nuestras casas) o colectiva (si se produce como país) de nuestros propios alimentos. Claro está que Costa Rica, al ser un país con vocación agrícola, no se encuentra en una situación tan grave como algunas otras naciones.

Una solución pronta y relativamente fácil para solventar esta problemática es producir los alimentos que consumimos por medio de huertas caseras. De esta forma, se podrá tener productos frescos, con muy buen sabor, con una mejor maduración y con destacadas características. Esto significará un ahorro de dinero.

Además de brindarnos la satisfacción de comer lo que producimos en nuestra propia huerta, es una práctica que ayuda a tener una buena salud mental. No solo es divertida y entretenida, sino que también exige explotar la creatividad e incluso es una forma de realizar ejercicio.

Huertas urbanas

En las zonas urbanas, donde normalmente no se posee tanto espacio, también se puede idear una huerta, como las verticales. Este tipo de siembra necesita poco espacio y embellece el área, destacó la ingeniera agrónoma.

Según Zúñiga, no hace falta disponer de un patio o un área verde en las casas o apartamentos para hacer una huerta, existen diversas formas prácticas y económicas que se pueden implementar.

Las huertas verticales se pueden adecuar a un balcón o una terraza, en envases desechables, estructuras de madera o tubos de PVC. Estos recipientes se deben ubicar en un lugar donde reciban sol en algún momento del día.

“Lo más importante que necesita una planta es agua, luz, nutrientes y sostén. Para el cultivo, podemos utilizar materiales como envases plásticos, recipientes vacíos como ollas y tarimas, con el fin de formar una ‘cama’ y sembrar las plantas”, expresó.

Para aquellos cultivos que no se realizan de forma directa sobre el suelo, hay que asegurarse de que los recipientes tengan suficientes huecos para que el agua se pueda filtrar mientras se riegan las plantas. Además, hay que colocarlos donde estas reciban la luz solar en algún momento del día.

La siembra se puede efectuar directamente sobre el suelo, para lo cual es necesario deshierbar, remover el suelo y darle las condiciones óptimas para colocar las semillas o las plantas que vengan en almácigo (bandeja plástica donde previamente se colocó un sustrato y se puso a germinar la semilla para obtener una planta).

Las semillas y almácigos se pueden encontrar en viveros o tiendas por departamento. En el caso de las semillas, también se pueden extraer de los alimentos que consumimos, pero hay que tener en cuenta que estas no tendrán la misma calidad que una semilla debidamente tratada.

El proceso de siembra

Según la experta, es importante tomar en cuenta el tamaño de la semilla, se debe sembrar a una profundidad de tres veces su diámetro, para facilitar su germinación, además de que se debe colocar en suelo húmedo de preferencia.

Si se utiliza un almácigo, se toma la planta de la base, se saca y se coloca sobre el suelo. Este tipo de siembra es mejor hacerla a primeras horas de la mañana o bien en la tarde, para evitar que la planta se estrese debido al cambio de un lugar a otro. De esta manera, se le da un tiempo prudencial a la planta para que se aclimate a su nuevo lugar.

En las zonas urbanas, las huertas verticales son una opción. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Para mantener la huerta, lo primero que se recomienda es regar diariamente solo la base de la planta, no todo el follaje, para evitar que aparezca algún tipo de hongo en las hojas. También es aconsejable deshierbar para que la planta no compita con las malezas por la luz o por nutrientes.

Las siembras deben hacerse de forma escalonada para que haya una distribución gradual en el tiempo y así darle continuidad al autoabastecimiento. “Es preferible cultivar los productos que realmente consumimos en nuestros hogares”, indicó Zúñiga.

Control de plagas

El M. Sc. Óscar Castro Zúñiga, docente e investigador del Centro de Investigación en Protección de Cultivos (Ciproc), de la UCR, afirmó que en existen dos tipos de plagas que afectan a las huertas: los insectos, como abejones (vaquitas), grillos y gusanos, y las enfermedades, que dañan las hojas y les produce manchas y colores oscuros, así como las que afectan la base de la planta.

“Podemos darnos cuenta de que el cultivo tiene una plaga cuando vemos que la planta y las hojas no están verdes, como habitualmente se encuentran, o bien, que encontremos la hoja comida. Estas son señales de que nuestra planta no se encuentra sana”, advirtió Castro.

Para el investigador, es importante tener claro que una huerta casera es para el autoabastecimiento familiar y no para cultivar a grandes escalas. Por esto, es esencial que exista una diversificación de cultivos, para así evitar que las plagas, insectos y enfermedades ataquen a todas las plantas.

“Hay que revisar que la planta no tenga plagas, si se encuentra un gusano, una planta muerta o una hoja enferma es mejor quitarlas antes de que la enfermedad se propague en el resto del cultivo”, agregó el especialista.

Además, para combatir las plagas se requiere que el suelo tenga un buen contenido de materia orgánica y una buena nutrición.

Si la planta se encuentra expuesta al aire libre, es mejor colocar un plástico transparente como techo, a fin de evitar que el agua de lluvia caiga sobre las hojas. De esta manera se logrará que las plantas crezcan vigorosas y que sean menos propensas al ataque de plagas.

Cuando usted empiece por primera vez una huerta, seleccione cultivos de fácil crecimiento, como lechuga, culantro, apio y cebollino. Estos ayudan a mejorar las destrezas y habilidades en esta área y motivan a seguir cultivando más alimentos y de diferentes tipos, recomendó Castro.

 

Daniela Alfaro Aráuz
Periodista del Instituto de Investigaciones Agrícolas
Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Análisis de coyuntura OPNA No. 2 / 9 marzo – 3 mayo 2020

El equipo del Observatorio de la Política Nacional (OPNA) nos comparte el Análisis de Coyuntura de la Política Nacional No. 2 del año 2020, correspondiente al periodo 9 de marzo – 3 de mayo 2020.

Recuerde que también puede consultar los productos de OPNA en la página web: www.opna.ucr.ac.cr

 

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Harán diagnóstico sobre lecciones virtuales en la UCR

De acuerdo con el Consejo Universitario, una parte de la población estudiantil universitaria puede afrontar limitaciones tecnológicas y geográficas, que impidan su acceso a Internet. (Foto con derechos de uso libre).

La iniciativa cuenta con el respaldo del Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIP) y del Consejo Universitario

Un grupo de investigadores de la Universidad de Costa Rica (UCR), coordinado por la Dra. Eiliana Montero y el Dr. Guaner Rojas, se ha propuesto identificar las fortalezas y limitaciones que tiene el desarrollo de las actividades académicas de la Institución, en entornos virtuales, en el contexto de la emergencia nacional debido al COVID-19.

La iniciativa cuenta con el respaldo del Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIP) y del Consejo Universitario, el cual decidió establecer una alianza estratégica con este instituto, en forma extraordinaria, para que se haga el estudio, de manera que este Órgano Colegiado, a partir de los resultados, pueda tomar las medidas que correspondan, de acuerdo con sus competencias.

La información será recolectada por medio de dos formularios que están disponibles en el sitio web del Consejo Universitario, uno para estudiantes de grado matriculados durante el I ciclo lectivo 2020, y otro para docentes que estén impartiendo cursos en este semestre.

Para el Órgano Colegiado es importante disponer de información fiable y recolectada sistemáticamente, la cual será esencial para fiscalizar el proceso de virtualización en la Universidad, ante el posible impacto en la permanencia y graduación de la población estudiantil.

Virtualización

Desde el 11 de marzo, a causa de la evolución epidemiológica del COVID-19 en el país, la Administración de la UCR, por medio del Centro de Coordinación Institucional de Operaciones (CCIO), solicitó al personal docente suspender las clases presenciales e implementar la modalidad de enseñanza virtual.

Si bien es cierto la UCR tiene la plataforma de “Mediación Virtual” y, además, algunas unidades académicas realizan esfuerzos para ofrecer a la comunidad docente y estudiantil herramientas de trabajo que se adecuen a la virtualización de los cursos, todavía falta evidencia con respecto a si la población estudiantil posee las condiciones óptimas para poder recibir lecciones en entornos virtuales o si el personal docente las puede impartir.

En la Institución no hay datos precisos en términos de la magnitud y de la naturaleza de este problema, de ahí la importancia del diagnóstico.

Cuestionarios

Para el Órgano Colegiado y el IIP es muy importante que la comunidad universitaria brinde la información que se está solicitando por medio de los dos cuestionarios. El que está dirigido al estudiantado incluye preguntas relacionadas con la asignación de becas, acceso a Internet, tipo de conexión, si recibe o no clases desde que se realizó la virtualización, o si decidió suspender sus estudios por la pandemia, entre otras. Mientras tanto, el que está dirigido al profesorado, aunque aborda preguntas similares a las de la población estudiantil, también procura obtener insumos sobre los cursos que son virtualizables o no.

 

Zaida Siles Rojas
Periodista Consejo Universitario

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Asuntos estudiantiles, presupuestarios y regionalización: prioridades del rector interino UCR

Tras haber asumido la Rectoría de manera transitoria este lunes 4 de mayo, el rector interino Carlos Araya Leandro explicó que sus prioridades durante el tiempo que rija su gestión se enfocarán, principalmente, en la atención de los estudiantes y de los asuntos presupuestarios de la institución.

En la coyuntura de crisis nacional que afecta el país, y por consiguiente también a la Universidad de Costa Rica (UCR), la administración del Dr. Araya se orientará en primera instancia a coadyuvar a los estudiantes que así lo requieran con las herramientas necesarias para enfrentar las consecuencias de la pandemia y garantizar el avance y el aprovechamiento académicos.

En sus palabras, esto implicará redireccionar los recursos presupuestarios para garantizar la cobertura de la partida de becas socioeconómicas y los derivados beneficios estudiantiles, de forma que se garantice la permanencia y la estabilidad económica y emocional de las personas estudiantes.

“Aún queda mucho por hacer para dotar a todas y todos los estudiantes de las herramientas que les permitan asumir una formación de calidad y en condiciones equitativas mientras dure el estado de emergencia sanitaria. Tenemos decisiones urgentes por tomar para darle respuesta a muchas actividades en la institución que se siguen viendo afectadas por esta situación”, señaló el rector Araya.

Asimismo, en el corto plazo le corresponderá representar a la institución en la Comisión de Enlace que defina el nuevo Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) 2021. Si bien esta negociación se dará en un complejo escenario para las finanzas públicas, Araya reiteró que procurará que el acuerdo “sea justo y adecuado, gracias a una gestión convincente, fundamentada y estratégica”.

Siempre en el ámbito de la administración universitaria, en paralelo a la negociación del FEES se deberá concretar la formulación del presupuesto institucional para el año 2021, en el que se priorizará el fortalecimiento del sistema de becas, de manera que se facilite la permanencia y graduación de la población estudiantil.

En esta misma línea, el fortalecimiento de la regionalización será uno de los pilares de la gestión del Dr. Araya. “No menos relevante es la atención inmediata de situaciones particulares que se vienen dando en las Sedes Regionales y Recintos, sobre todo lo relacionado con los tiempos docentes de apoyo y el fortalecimiento de las Etapas Básicas de Música”, aseguró el rector.

Por otra parte, en cumplimiento con lo señalado en el artículo 85 de la Constitución Política de la República, las universidades estatales deberán presentar, antes del 30 de junio próximo, el Plan Nacional de la Educación Superior (PLANES), documento en el que la UCR deberá plasmar su visión de cómo el sistema de educación superior público estatal debe continuar promoviendo los cambios que la sociedad costarricense requiere para el logro de la justicia social, la equidad y el desarrollo integral, durante el próximo quinquenio.

Estas prioridades se acompañarán, además, del apoyo institucional hacia las autoridades nacionales para la atención de la pandemia.

Según explicó el rector Araya, su gestión de transición se basará en el consenso, el respeto, la inclusión, el humanismo y la transparencia, con el objetivo de garantizar la cohesión y la solidaridad institucional que reclama la actual coyuntura.

“Esta gestión orientará sus acciones hacia la articulación con la comunidad nacional para fortalecer apoyos recíprocos, así como hacia la gestión de alta excelencia académica, democratizadora y humanística. Ante todo, trabajaremos en una gestión descentralizada y ágil basada en la confianza y la equidad, e inspirada en una axiología que parte de la justicia distributiva y procedimental”, concluyó.

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UCR: llegó proteína para inmunizar caballos y elaborar medicamento contra COVID-19

Martes 5 de mayo del 2020. Las proteínas para iniciar el proceso de inmunización en los caballos llegaron al país y el Instituto Clodomiro Picado de la UCR ya alistó a los seis equinos cuyo plasma sanguíneo será el nuevo aliado para elaborar el medicamento contra la enfermedad del COVID-19.

Para esto, los animales fueron evaluados de manera cuidadosa (mediante chequeos físicos y exámenes sanguíneos) con el objetivo de asegurar su bienestar integral. Además, y como ha sido usual en los últimos 50 años del ICP-UCR, en estos momentos se les está brindando diversidad de cuidados; entre ellos, una alimentación de excelente calidad basada en heno, concentrado y pasto.

“En el ICP-UCR nos enfocamos bastante en la parte de salud animal y que los caballos estén en su mejor condición. Nuestros animales viven en potreros y en grupo libres de estrés. Además, tienen una excelente alimentación, una atención veterinaria continua y el cuidado diario de los asistentes. Nosotros velamos que estén comiendo bien y que estén tomando agua. Todos los caballos están sanos, con un muy buen peso corporal (cercano a los 450 kilos), y sin ningún signo de enfermedad”, afirmó el médico veterinario Mauricio Arguedas Gómez.

Para inmunizar a los caballos se utilizarán proteínas no infecciosas del virus SARS-COV-2, las cuales no afectan negativamente la salud de los equinos.

“No vamos a utilizar el virus completo. ¿Qué significa esto? Que no hay riesgo de que los caballos se infecten. Lo que vamos a usar son algunas de las proteínas del virus. Cuando se haga el procedimiento, el organismo del caballo reconocerá esas proteínas y generará los anticuerpos. Después, esos anticuerpos serán usados en los pacientes enfermos”, amplió el Dr. Arguedas.

Esta labor no es rápida y comenzará apenas la Oficina de Suministros de la UCR realice el desalmacenaje de las proteínas requeridas (se espera que esté durante la presente semana). Cuando se posea dicho insumo, se calcula que el resultado de la inmunización se tendrá después de cuatro meses desde que inicie la inoculación (momento en el que se inyectan las proteínas al animal).

“Con el medicamento basado en los anticuerpos equinos se obtendrán varias ventajas y la primera es no depender de donadores humanos. De igual forma, creemos que los anticuerpos equinos podrían tener una mejor potencia neutralizante del virus que la potencia de los anticuerpos humanos. Lo anterior se da porque los caballos estarán hiperinmunizados; es decir, que se les inyectan las proteínas varias veces. La estimulación del sistema inmune en teoría debe ser mayor, pero esto deberá confirmarse”, ahondó el Dr. Arguedas.

Otro punto a destacar es el mayor volumen de plasma que se puede extraer de un caballo, si se le compara con el que se le puede obtener de un ser humano. Con el plasma obtenido de un solo caballo se pueden preparar cien frascos del medicamento, mientras que con el plasma de una única persona solo se pueden preparar dos.

En cuanto a los animales, la extracción de la sangre no afecta la salud de los caballos. Al separar el plasma, se les devuelven las células sanguíneas para que no lleguen a sufrir anemia.

“Siempre que llega un animal nuevo se le aclimata y se le “chinea” antes de iniciar un esquema de inmunización. Para que un caballo inicie esquema debe estar muy bien cuidado y en óptimas condiciones. Se les da el acompañamiento con una buena alimentación y un muy buen trato. Les realizamos análisis de sangre rutinarios para garantizar el estado físico y hematológico, que es muy importante. Después de realizar el esquema, se siguen haciendo los exámenes para asegurar que el caballo esté en las mejores condiciones y se le acompaña con un examen físico diario”, indicó el técnico veterianrio Edwin Moscoso Suárez.

Jenniffer Jiménez Córdoba. Periodista de la Oficina de Divulgación e Información de la UCR.
Teléfono: 2511-1232.
Correo: jenniffer.jimenezcordoba@ucr.ac.cr

La Caja Costarricense del Seguro Social, los orígenes de una institución estratégica en el país

Vladimir de la Cruz

Fue en 1941, el 1 de mayo, cuando el Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, en su informe constitucional al Congreso de la República, anunció que se proponía enviar al Congreso “uno o varios proyectos de ley tendientes a establecer los seguros sociales. Ellos constituyen, dijo, un verdadero progreso para nuestro régimen democrático, y serán un instrumento de paz social, ya que tienden a corregir situaciones injustas en que se encuentra colocada la masa que depende de su trabajo para vivir… la enfermedad, la invalidez, la vejez y la muerte, son las causas constantes del desamparo de muchos costarricenses; y si el Estado no se decide a establecer un verdadero sistema de previsión, no hará más que socavar sus cimientos, ya que ninguna sociedad puede fundarse en la injusticia… un sistema de seguridad social que considero benéfico e indispensable para Costa Rica”.

Al asumir la presidencia de la República el Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, preocupado por el establecimiento de los seguros sociales en el país, envió a Chile a su gran colaborador, el Dr. Guillermo Padilla Castro con la “delicada misión de realizar los estudios preliminares a su establecimiento…” El Dr. Calderón Guardia, sobre el estudio e informe del Dr. Padilla Castro formuló el proyecto de ley para la implantación de los seguros sociales en nuestro país y lo envió al Congreso el 14 de julio de 1941.

El 1º de noviembre 1941, por Ley Nº 17, se creó la Caja Costarricense de Seguro Social destinada a aplicar el Seguro Social Obligatorio y a incrementar el voluntario; el obligatorio contemplaba cubrir los riesgos de enfermedad, invalidez prematura, vejez, muerte y paro involuntario; y comportaba además una participación de las cargas de maternidad, familia, viudedad y orfandad. El 7 de enero de 1942 se reglamentó esta ley para darle verdadera autonomía y para poder desarrollar su cometido.

En 1942, manifestó el Dr. Calderón Guardia, al Congreso que se le daba altura al Seguro Social, “un esfuerzo en beneficio de la clase trabajadora”; que emprendía “la magna obra del Seguro Social”, que mediante la colaboración (del Congreso) podía llevarla al “terreno de las realizaciones prácticas”. “Así el Seguro Social es ya, dijo el Dr. Calderón Guardia una realidad en Costa Rica. Tomamos, de la legislación chilena su estructura general adaptándola a las particulares circunstancias de nuestro medio; luego la experiencia irá modelando la obra hasta llegar a convertirla… en una de las instituciones más imprescindibles del país”.

El 28 de agosto de 1942 se promulgó el Reglamento No. 8, como un instrumento preparatorio de iniciación de los seguros.

El 1 de setiembre de 1942 empezó el sistema de cobros de las cuotas establecidas para su mantenimiento, de patronos, obreros, empleados públicos y particulares.

En aquel momento la Seguridad Social solo cubría a los trabajadores directos.  Se señaló claramente que cuando la situación lo permitiera la seguridad social protegería a los cónyuges, protegiéndose a la mujer trabajadora y sus hijos independientemente de si estaba casada o no.

Ese 1 de setiembre de 1942 se estableció la obligación de los patronos de empadronar a todos los trabajadores en la Caja Costarricense del Seguro Social, y de enviar sus planillas de empleo.

El 28 de marzo de 1943 el Dr. Calderón Guardia informaba al país que casi el 20% de los asegurados ya habían recibido servicios, “auxilios médicos”, de la seguridad social, subsidios del 50% y una cantidad detallada de las atenciones brindadas en atención y en hospitalización.

El 1º de mayo de 1943 el Dr. Calderón Guardia, de nuevo ante el Congreso, se refirió al Seguro Social, creado por el imperativo de la época, que exige “reorganizar la colectividad sobre la base del equilibrio entre las fuerzas productoras y los centros directores de la sociedad, única forma de asegurar una paz estable, una convivencia armónica y una cooperación constructiva de todos los sectores del esfuerzo humano, hacia un futuro de fraternidad y de verdadero progreso moral y material”.

Afirmó, el Dr. Calderón Guardia, que el Seguro Social “es obra de muchas décadas de ingentes esfuerzos, estudios y observaciones, para ir modelando paulatinamente el organismo político”.

Aquí reconocía el Dr. Calderón Guardia la experiencia y la tradición internacional de los orígenes de la Seguridad Social, cuando a finales del Siglo XIX, en Alemania se desarrolló esta Seguridad Social, como una necesidad para el proceso industrial, de velar por la salud de los trabajadores y garantizar y asegurar la reproducción de la fuerza de trabajo.

Igualmente, reconocía, sin mencionarlo, que bajo la Dictadura de Federico Tinoco, en la Asamblea Constituyente de 1917, se había establecido el Artículo 10, por iniciativa del diputado Alejandro Alvarado Quirós, de dictar leyes sobre el trabajo, de acuerdo a las necesidades del país, aplicándose las mismas a empleados, obreros, jornaleros y sirvientes.

En 1941, al dejar Luis Demetrio Tinoco, Ministro de Educación, la Universidad de Costa Rica, inaugurada y en marcha, Alejandro Alvarado Quirós pasó a ser su Primer Rector, como colaborador del Gobierno del Dr. Calderón Guardia que fue.

Estas leyes que proponía el diputado Alvarado Quirós, y también el diputado José Astúa Aguilar, en 1917, debían comprender: jornada máxima de ocho horas; obligatoriedad del descanso semanal; responsabilidad del empresario o patrono por los accidentes de trabajo y las enfermedades que adquieran los empleados o trabajadores como consecuencia del trabajo que realicen; donde se pedía también, obligar al patrono a pagar indemnización por estos riesgos; establecimiento de una junta de conciliación o arbitraje para dilucidar los conflictos obrero patronales, la que debería integrarse por igual número de representantes de los patronos, de los trabajadores y del Estado, que lo sería del Gobierno de la Provincia o su delegado.

Así quedó plasmado, en esa Constitución de 1917, el Artículo 10: “Es obligación del Estado velar por el bienestar de las clases trabajadoras, y para ello dictará las leyes necesarias; a falta de iniciativa social promoverá y en todo caso apoyará en la medida de sus recursos, las instituciones que tengan por objeto armonizar sobre bases de justicia las relaciones obrero patronales y las que tiendan a mejorar la situación económica de estos y a ampararlos en caso de enfermedad, vejez o accidente, paro de trabajo u otras circunstancias de desgracia independiente de su voluntad».

Al caer la dictadura, en junio de 1919, y al dejarse sin efecto su Constitución, y restablecerse la Constitución de 1871, no se rescató este Artículo 10, de manera constitucional, el que se cubrió de un silencio sepulcral informativamente en los años siguientes.

El Partido Reformista en su Programa de 1923 habló de la Ley de Accidentes de Trabajo, que la logró materializar en 1925, pero no de Seguros Sociales.

Aludía también el Dr. Calderón Guardia al impacto que le había producido, durante su estancia en Bélgica y en Europa, cuando se formaba como médico, el Código Social de Malinas, impulsado por el Cardenal Mercier, desde 1924, hasta su redacción final en 1927, recogiendo Mercier la tradición de los llamados católicos sociales, organizados en la Unión Internacional de Estudios Sociales, fundada en 1920, que se inspiraban en ese momento en la Encíclica Rerum Novarum, del 15 de mayo de 1891, del Papa León XIII, en aquel momento una respuesta al desarrollo del movimiento obrero y sindical internacional, y al desarrollo de los partidos y corrientes políticas socialistas, anarquistas y comunistas, y el Código Social de Malinas, como la Encíclica Quadragesimo Anno, de 15 de mayo de 1931, respondiendo a la existencia de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y del movimiento comunista internacional y revolucionario que dicha Revolución había impulsado y fortalecido.

En el punto 11 del Capítulo IV del Código Social de Malinas se trata el tema de “salario, asignaciones familiares y seguros sociales”. Y, en el Segundo Apéndice que acompaña al Código, al final, se establece una “Declaración sobre la Seguridad Social”.

Al finalizar esta década, de 1920, con motivo de los efectos e impactos de la crisis mundial de 1929, y la gran desocupación que produjo, incluida en Costa Rica, donde surgieron sindicatos de desocupados, en los periódicos, bajo el seudónimo de “De Potter”, se publicaron una serie de artículos donde se planteaban temas sociales y laborales.

De Potter señaló la necesidad de atender la “protección del trabajo: sobre los niños empleados; tutela sanitaria de los niños; ley sobre los servicios médicos del trabajo; sobre la protección laboral de las mujeres; sobre el reposo dominical; ley de reposo semestral con goce de sueldo para todo trabajador; reglamento de inspección de los establecimientos peligrosos, insalubres e incómodos; sobre seguridad y salud de los obreros, reglamentación especial para cada industria”.

Escribió sobre accidentes de trabajo: “revisión de la actual ley que es copia de la española de 1900 y extensión de los beneficios a todo trabajador”, y, abordó el tema de las “pensiones de vejez, previsión, mutualistas; seguros de vejez contra la falta de trabajo, las enfermedades y la invalidez; ley de seguros de previsión de enfermedades y la invalidez; pensiones de vejez y retiro del trabajo; ley sobre las sociedades mutualistas y cooperativas pobres: ley sobre el fondo nacional de crisis; seguros contra la falta involuntaria de trabajo; ley de contrato colectivo de trabajo y colocación pública de trabajadores.” Igualmente se pronunció sobre la necesidad de establecer una ley “sobre la asociación de trabajadores: sindicatos, federaciones, gremios, etc. (ligas de resistencia)”.

En 1931, al fundarse el Partido Comunista de Costa Rica, y al publicar su Programa Mínimo, allí se establece, en el apartado referido a “Política de defensa y previsión social”, en el punto 2, la necesidad de establecer “seguros sociales a cargo del Estado, para la desocupación, accidentes del trabajo, enfermedades en general, vejez, maternidad, etc.”, recogiendo la tradición constitucional de 1917 y los planteamientos de De Potter, así como la necesidad de establecer “Leyes de organización sindical. Consagración expresa del «derecho de huelga».

El 13 de agosto de 1942, por Ley No. 189, se establecieron los Inspectores de la Caja Costarricense del Seguro Social y, el 22 de octubre de 1943 se dicta otra ley de creación de la CCSS, similar a la anterior. El 1 de enero de 1947 se emitió el Reglamento de Invalidez, Vejez y Muerte.

En la reforma constitucional de las Garantías Sociales, aprobada en agosto y en vigencia a partir del 15 de setiembre de 1943, también se elevó a rango constitucional la existencia del régimen de seguros sociales, hasta hoy.

En esta preocupación del Seguro Social sumó, el Dr. Calderón Guardia, sus inquietudes sobre las Garantías Sociales, como Capítulo de la Constitución Política, en ese momento la de 1871, y el Código de Trabajo, ambas aprobadas en agosto de 1943.

Hoy hablamos de las Garantías Sociales, casi reduciéndolas al Seguro Social y al Código de Trabajo, y no al conjunto de artículos que están comprendidos en el Capítulo Constitucional de las Garantías Sociales.

Así, en términos amplios, considerando las Garantías Sociales, en ellas tenemos al Seguro Social, como concepto y como Institución, por los Artículos Constitucionales que se refieren a “seguros”,  el Artículo 63 que dice “Los trabajadores despedidos sin justa causa tendrán derecho a una indemnización cuando no se encuentren cubiertos por un seguro de desocupación”, el Artículo 72, que establece que “El Estado mantendrá, mientras no exista seguro de desocupación, un sistema técnico y permanente de protección a los desocupados involuntarios, y procurará la reintegración de los mismos al trabajo”, el Artículo 73, ya con la reforma constitucional de 1961, que expresamente señala que “se establecen los seguros sociales en beneficio de los trabajadores manuales e intelectuales, regulados por el sistema de contribución forzosa del Estado, patronos y trabajadores, a fin de proteger a éstos contra los riesgos de enfermedad, invalidez, maternidad, vejez, muerte y demás contingencias que la ley determine. La administración y el gobierno de los seguros sociales estarán a cargo de una institución autónoma, denominada Caja Costarricense de Seguro Social. No podrán ser transferidos ni empleados en finalidades distintas a las que motivaron su creación, los fondos y las reservas de los seguros sociales. Los seguros contra riesgos profesionales serán de exclusiva cuenta de los patronos y se regirán por disposiciones especiales”, el Artículo 177, que establece que “para lograr la universalización de los seguros sociales y garantizar cumplidamente el pago de la contribución del Estado como tal y como patrono, se crearán a favor de la Caja Costarricense de Seguro Social rentas suficientes y calculadas en tal forma que cubran las necesidades actuales y futuras de la Institución. Si se produjere un déficit por insuficiencia de esas rentas, el Estado lo asumirá, para lo cual el Poder Ejecutivo deberá incluir en su próximo proyecto de Presupuesto la partida respectiva que le determine como necesaria la citada Institución para cubrir la totalidad de las cuotas del Estado.” … y el Artículo 177 transitorio, párrafo tercero, que indica que “la Caja Costarricense del Seguro Social deberá realizar la universalización de los diversos seguros puestos a su cargo, incluyendo la protección familiar en el régimen de enfermedad y maternidad, en un plazo no mayor de diez años, contados a partir de la promulgación de esta reforma constitucional.”

A partir de aquel momento glorioso de su fundación, y de inicio de la Caja Costarricense del Seguro Social, en el curso del desarrollo histórico nacional hemos visto su desenvolvimiento, su consolidación y sus avatares.

En 1946, durante los meses de mayo y junio, se produjo, en el contexto político difícil que vivía la sociedad costarricense, altamente polarizada en progobiernistas y antigobiernistas, una huelga médica contra la intervención que hacía el Estado, por medio de la Caja Costarricense del Seguro Social, en el ejercicio de la medicina, hasta entonces en el sector privado.

Superada la huelga médica la Caja Costarricense del Seguro Social pasó las dificultades de la Guerra Civil de 1948 y de la Junta de Gobierno, saliendo de nuevo fortalecida al terminar la Junta de Gobierno y salir airosa en la Constitución Política de 1949.

Quedaba su desarrollo posterior. Los gobiernos que siguieron a la Junta de Gobierno inevitablemente fueron fortaleciendo a la Caja Costarricense del Seguro Social.

Las reformas que se hicieron a su ley y a su organización institucional, especialmente con las reformas hacia la universalización, hicieron que la Caja Costarricense del Seguro Social se convirtiera en uno de los pilares del modelo democrático nacional, de su seguridad y estabilidad social, y en uno de los más importantes instrumentos de la calidad de vida de los costarricenses, así como en uno los motores más importantes del desarrollo económico, productivo, social y político del país.

Los esfuerzos que se hicieron de preparación médica en el exterior, como los de la creación de la Facultad de Medicina, primero en la Universidad de Costa Rica, para la preparación de médicos en Costa Rica, junto con el Centro de Desarrollo Estratégico e Información en Salud y Seguridad Social (CENDEISSS), que facilitó y estimuló la formación de especialistas, junto con las Facultades médicas que han surgido posteriormente, han hecho que la Medicina nacional sea hoy una Medicina de Primer Mundo, y así está reconocida.

El Ministerio de Salud, la hermana mayor de la Caja Costarricense de Seguro Social, tiene un peso enorme, desde el siglo XIX, con las políticas que se han impulsado en Salud Pública y, especialmente, desde la creación de la Secretaría de Higiene y de Salud Pública, en julio de 1922, y desde junio de 1927 cuando se estableció el actual Ministerio, como Secretaría de Salud Pública.

El Ministerio de Salud y la Caja Costarricense del Seguro Social hoy son los abanderados en la lucha contra la Pandemia del Coronavirus, así como lo han sido contra otras endemias, epidemias y pandemias que hemos tenido.

La Caja Costarricense del Seguro Social es hoy una institución sagrada, en la estructura del Estado costarricense, que hay que defenderla de las amenazas que constantemente la asedian, desde adentro y desde afuera, por debilitarla y por reducirle su papel estratégico en la atención de la salud de todos los costarricenses.

En lo inmediato nos queda apoyar, acatar y obedecer las directrices que el Ministerio de Salud y la Caja Costarricense del Seguro Social, dictan y trazan para este momento y a partir del 1 de mayo próximo, en la lucha nacional contra la expansión y por el control del Coronavirus COVID-19.

Foto de cabecera: primera sede de la CCSS.

Carlos Araya Leandro liderará gobierno de transición en la UCR

Zaida Siles Rojas, Periodista

El rector designado es magíster en Administración de Negocios y tiene un doctorado en Economía, Control y Gestión de Entidades y Políticas Públicas de la Universidad de Granada, España. (Foto: Andrea Jiménez).

El Dr. Carlos Araya Leandro, vicerrector de Administración, fue elegido por el Consejo Universitario como rector sustituto y de transición de la Universidad de Costa Rica (UCR), cargo que asumirá a partir del próximo 4 de mayo, fecha en la que el actual rector, Dr. Henning Jensen Pennington, se acogerá a su jubilación.

Su designación se realizó en la sesión ordinaria de este martes, mediante votación secreta y siguiendo un procedimiento establecido previamente por el plenario, para garantizar la transparencia del proceso y acatar las recomendaciones emitidas por las autoridades de salud, ante la pandemia del COVID-19.

Este Órgano Colegiado hizo el nombramiento basado en dos normas estatutarias distintas. Con fundamento en el artículo 41 inciso a), lo nombró como rector sustituto del 4 al 18 de mayo y, a partir del 19 de ese mes, como rector de transición, hasta que el Tribunal Electoral Universitario (TEU) convoque elecciones y el nuevo/a rector/a asuma el cargo.

Este segundo nombramiento se sustentó en el artículo 30, inciso s), del Estatuto Orgánico; los artículos 4, 8, 10 y 16 de la Ley general de la Administración Pública, y el artículo 192 de la Constitución Política.

El Dr. Araya Leandro, quien obtuvo nueve votos de los once posibles, llega a la Rectoría, de manera temporal, con una experiencia de ocho años al frente de la Vicerrectoría de Administración, período durante el cual le correspondió, en varias ocasiones, asumir de manera interina el máximo cargo de la Institución.

Prioridades
Durante la entrevista de ayer con el Consejo Universitario, el Dr. Araya habló sobre las prioridades de la Universidad durante este proceso de transición, el cual deberá estar marcado por el diálogo, la escucha y los consensos para que la situación crítica e inédita que vive el país, debido a la pandemia, tenga el menor impacto posible para la UCR.

Manifestó que confía en que este gobierno de transición sea corto y que como comunidad universitaria se puedan tomar las mejores decisiones, que le permitan a la Institución sobrellevar este momento difícil.

Agregó que es un hecho que la situación que afronta el país va a tener un fuerte impacto social y económico para la población y, por ende, para los estudiantes, por lo que será necesario fortalecer el sistema de becas que asegure su permanencia en la Universidad.

La aprobación del presupuesto de la UCR para el 2021, así como la negociación del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES), serán tareas prioritarias que también deberá asumir el rector designado.

 

Información tomada de http://www.cu.ucr.ac.cr/

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La Fábrica Nacional de Licores y la UCR se dan la mano para optimizar la producción de alcohol

Estudiantes avanzados y docentes de la Sede de Occidente, el Recinto de Grecia y la Sede Rodrigo Facio realizan un trabajo voluntario y de alto valor profesional en áreas clave de la producción de alcohol para dar una mano a la Fábrica Nacional de Licores (Fanal) en su titánica labor.

Más información en: http://ucr.cr/r/QJaS

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