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Etiqueta: UCR

La Universidad, el COVID-19 y la crisis humanitaria

Vivimos momentos difíciles para nuestra universidad, nuestro país y la humanidad como un todo. Desde la aparición del primer caso de COVID-19, hemos tomado decisiones e impulsado procesos para hacerle frente a una situación excepcional de manera responsable. No conozco ninguna universidad del mundo, ni tampoco ningún sistema de salud, que estuviera totalmente preparado para resolver, sin dificultades, vicisitudes repentinas y cambiantes.

Como a muchas personas, me alegra constatar que nuestras autoridades nacionales, sobre todo del campo de la salud, han actuado con buen juicio y oportunamente. A la ciudadanía y a las instituciones públicas, nos toca apegarnos a sus directrices por el bien de todas las personas; y, además, contribuir con nuestro ingenio y nuestras capacidades.

A lo interno, debido quizá a la novedosa y alta complejidad de la situación actual, observamos una fase inicial de dubitaciones que ha cedido su lugar a un gran compromiso con la migración a mediaciones pedagógicas asistidas por la tecnología, al tiempo que trabajamos en conjunto con otras instituciones nacionales para avanzar hacia una disminución de la brecha digital que afecta tanto al país como a nuestra institución. En ambos aspectos – mediación pedagógica y brecha digital -, hemos dado pasos significativos que superan en magnitud lo realizado en el pasado. Pronto podremos observar la materialización de estos esfuerzos.

Celebramos las iniciativas de diferentes unidades académicas que contribuyen a superar necesidades imperiosas en la atención de la crisis sanitaria. También reconocemos las múltiples propuestas para orientar las decisiones políticas y económicas hacia opciones solidarias.

Todo esto significa que hemos vuelto la mirada hacia afuera, sin descuidar nuestras obligaciones internas. Este ejercicio de compromiso institucional no puede realizarse con una universidad cerrada, sino con una universidad que, tomando en serio las medidas sanitarias correspondientes, pueda garantizar el flujo de procesos básicos que apoyen la posibilidad y buena marcha de las actividades solidarias con la población nacional y el trabajo conjunto con instituciones públicas y empresas privadas. Es la hora de combinar la responsabilidad, la solidaridad y la cooperación.

La Universidad de Costa Rica constituye un eslabón de muchas cadenas de procesos esenciales para la sociedad costarricense, por ejemplo, en el aseguramiento de la calidad de los medicamentos, en la certificación de granos y semillas, en la determinación de la inocuidad de alimentos para humanos y animales, así como en muchas otras actividades que abundan en cantidad y méritos. Somos un elemento imprescindible en procesos y acciones que benefician a toda la comunidad.

En estas circunstancias, no podemos ignorar que nos encontramos ante una crisis humanitaria de inmensas proporciones que abarca a todo el planeta. Estimaciones estadísticas vienen y van, y difieren entre sí en los cálculos específicos, pero en un tema coinciden: el desempleo afectará a muchos millones de personas, la pobreza aumentará considerablemente y todo ello producirá hambre. Tendremos un escenario que intensificará las tensiones nacionales, regionales e internacionales.

La crisis humanitaria no podrá ser resuelta por la vía de propuestas aisladas. En el seno de cada país, se requerirán esfuerzos colectivos e integrales, con participación de todos los sectores, tanto públicos como privados. Nadie – ninguna persona, institución o empresa – deberá quedarse fuera, ni en dar ni en recibir, según sus posibilidades y necesidades, con justicia y equidad.

En la dimensión internacional, una economía entrelazada en múltiples aspectos no podrá salir adelante sin la cooperación entre los Estados. La misma crisis sanitaria demuestra sin ambages que la interconexión multitudinaria, en todas las direcciones y latitudes, nos incorpora en una especie de burbuja planetaria, de la cual somos parte.

Creo que es también la hora de la compasión: de identificarnos con el sufrimiento de los otros; y es la hora de la generosidad. Pablo Neruda encontró una bella manera de expresarlo:

No hay soledad inexpugnable. Todos los caminos llevan al mismo punto: a la comunicación de lo que somos. Y es preciso atravesar la soledad y la aspereza, la incomunicación y el silencio para llegar al recinto mágico en que podemos danzar torpemente o cantar con melancolía; más en esa danza o en esa canción están consumados los más antiguos ritos de la conciencia: de la conciencia de ser hombres y de creer en un destino común.

En la misma ocasión, Neruda advirtió la ignominia de la cual debemos librarnos:

Hay que mirar el mapa de América, enfrentarse a la grandiosa diversidad, a la generosidad cósmica del espacio que nos rodea, para entender que muchos escritores se niegan a compartir el pasado de oprobio y de saqueo que oscuros dioses destinaron a los pueblos americanos.

La Universidad de Costa Rica, y toda su comunidad académica, debemos ser parte de esa responsabilidad ética que compartimos con todos los sectores de la sociedad costarricense: contribuir a vencer el virus y el hambre.

Dr. Henning Jensen Pennington
Rector, Universidad de Costa Rica

 

Información de la Rectoría, UCR.

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UCR: El trabajo de 15 investigadores permitirá actualizar el código sísmico nacional y brindará herramientas para la atención de las comunidades en riesgo

Investigación fortalecerá preparación del país ante la amenaza sísmica

El proyecto se trabaja de cerca con la Comisión Permanente de Código Sísmico de Costa Rica, con el fin de nutrir la actualización de las normas que procuran la prevención de los desastres provocados por los sismos de gran magnitud.

Profesionales de la Universidad de Costa Rica (UCR) investigan el comportamiento de los movimientos telúricos en el territorio nacional con el fin de aportar en la actualización del código sísmico, el cual aporta lineamientos constructivos para disminuir el impacto de los temblores en el país.

La investigación involucra el estudio de las fuentes sísmicas, la aceleración y movimientos fuertes provocados por la actividad telúrica, al tiempo que calcula las consecuencias de los sismos sin dejar de lado el abordaje social que requieren estos fenómenos naturales.

Estudiar estos factores permite que el país se prepare para mitigar el impacto de terremotos y temblores fuertes, dado que los resultados de la investigación generarán aportes indispensables para la creación de normas y políticas públicas que permitan diseñar y construir estructuras antisísmicas.

En la iniciativa colaboran más de 15 investigadores de diversos campos del conocimiento, quienes se han dedicado a analizar el comportamiento geológico de más de 80 mil sismos desde la década de 1970 hasta la actualidad, así como su impacto sobre las edificaciones y estructuras.

Para el director del proyecto e investigador del instituto de Investigaciones en Ingeniería, Diego Hidalgo, la investigación también conseguirá comprender cómo se preparan las comunidades ante posibles sismos y cómo estos les afectan.

“La investigación brindará una base que favorezca la educación de la ciudadanía ante la amenaza sísmica y la implementación de políticas públicas locales. La amenaza sísmica puede afectar el día a día y la toma de alguna decisiones importantes, como la construcción de las viviendas”, agregó el ingeniero.

Investigación estudia la afectación social que generan los sismos

En la investigación también participa la Brigada de Atención Psicosocial de la UCR, un proyecto de acción social conformado por estudiantes y profesionales de diversas carreras como psicología y trabajo social.

De acuerdo con el coordinador de la Brigada, Marco Carranza, este proyecto permitirá que las municipalidades y comités cantonales de emergencia puedan estar preparados en caso de ocurrir sismos fuertes y así atender apropiadamente a sus comunidades.

“El proyecto permite abordar no solamente la ansiedad o el temor de cada persona ante un riesgo sísmico, sino también entender las realidades de cada comunidad para que sus habitantes participen en prepararse ante el riesgo de un sismo”, agregó Carranza.

De acuerdo con la coordinadora de Trabajo Social en la investigación, Laura Cerdas, el proyecto se desarrolla de manera inicial en el cantón de Corredores, Puntarenas, dado que existe ahí una temor colectivo a que pueda suceder un sismo de gran magnitud, tal y como lo sucedió en Nicoya, en Guanacaste en el año 2012.

Una vez terminada la investigación, la información obtenida permitirá obtener datos útiles para capacitar a la ciudadanía y articular el trabajo de gobiernos locales y agrupaciones a fin mejorar la preparación ante un sismo en otras localidades del país.

“El abordaje psicosocial planteado pretende descubrir la forma en que el conocimiento pueda ser transmitido apropiadamente a la comunidad para fortalecer la prevención del riesgo y el manejo de desastres”, afirmó Cerdas.

La iniciativa es financiada por el Espacio Universitario de Estudios Avanzados (UCREA), un incubador de ideas que surgió en el año 2014 y que promueve la creación de investigaciones interdisciplinarias de alto nivel que aporten conocimiento académico al país.

La investigación ha articulado el trabajo distintas instancias universitarias, específicamente la Red Sismológica Nacional (RSN), el Laboratorio de Ingeniería Sísmica (LIS), el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (LANAMME) y la Brigada de Atención Psicosocial de la UCR.

Se suman además esfuerzos del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), el Colegio de Geólogos de Costa Rica y el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos de Costa Rica (CFIA), quienes nutren la labor realizada por la Comisión Permanente del Código Sísmico de nuestro país.

 

Jose Adelio Murillo Montero
Asistente de Prensa Oficina de Divulgación e Información
Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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La UCR busca opciones para estudiantes sin acceso a equipo de cómputo o conexión a Internet en sus casas

La Universidad de Costa Rica, consciente de que es muy probable que las actividades presenciales no se puedan reanudar el próximo 14 de abril, se ha dado a la tarea de buscar soluciones para aquellos estudiantes que no cuentan con conexión a Internet o carecen de equipo de cómputo para recibir lecciones de manera virtual.

El primer paso fue el convenio que se logró con Kolbi-ICE para que al navegar en las páginas con dominio ucr.ac.cr no haya ningún costo.

En esa misma línea, la UCR ha realizado una serie de gestiones ante instituciones e instancias como el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), la Fundación Omar Dengo, Fonatel y CoopeGuanacaste.

El Dr. Carlos Araya Leandro, vicerrector de Administración, explicó que se ha venido trabajando en diversas alternativas. En el caso de Fonatel, mediante el programa “Hogares conectados” se busca ampliar el ancho de banda a quienes si tienen conexión, pero es muy lenta.

Asimismo, se tiene contemplado la compra de tabletas y computadoras se puedan dar en préstamos a las y los estudiantes de la institución.

“En la Administración tenemos plena conciencia de que la virtualización de cursos será exitosa en la medida en que todos los estudiantes puedan participar. Sabemos que hay estudiantes que tienen problemas de conectividad o no tienen equipo, por lo que no tienen acceso a la virtualidad. Es por esto que hemos estado buscando las soluciones para solventar estas necesidades”, señaló Araya.

En este momento se está a a la espera de conocer la información de una encuesta que se realizó a la comunidad estudiantil para determinar sus necesidades en estos aspectos, y así continuar con las gestiones desde la Rectoría, que permitan establecer las alianzas estratégicas pertinentes.

 

Andrea Marín Castro
Periodista, Oficina de Divulgación e Información
Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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La UCR pone a disposición del Gobierno un edificio de grado hospitalario para atender a pacientes con COVID-19

El Laboratorio de Docencia en Cirugía y Cáncer de la UCR tiene sala de recuperación, camas y una central de monitoreo

La Universidad de Costa Rica (UCR), mediante su Laboratorio de Docencia en Cirugía y Cáncer (DCLab), pone a disposición del Gobierno toda una compleja infraestructura médica que podrá ser utilizada para atender a pacientes con COVID-19.

El DCLab-UCR es el primer y único espacio en la región centroamericana destinado al estudio y desarrollo de técnicas enfocadas al diagnóstico temprano del cáncer, así como al entrenamiento de cirugías mínimamente invasivas, que le dan la posibilidad al paciente de disminuir de manera significativa el tiempo de su recuperación.

Hoy, la situación ocasionada por la pandemia genera un cambio de visión, por lo que la UCR decidió ofrecer dicho espacio para sumar fuerzas contra la batalla del COVID-19. Dicha iniciativa fue enviada el 1° de abril al ministro de Salud, el Dr. Daniel Salas Peraza; así como al presidente ejecutivo de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), el Dr. Román Macaya Hayes.

“Con esta propuesta adicional, que someto a consideración de las autoridades, la Universidad de Costa Rica quiere seguir contribuyendo a solucionar el problema de salud pública que enfrentamos”, enfatizó el Dr. Henning Jensen Pennington, rector de la UCR.

Si bien, el edificio aún no ha sido utilizado para la atención de pacientes, la infraestructura cuenta con equipo totalmente nuevo.

En el primer piso hay siete consultorios médicos completamente equipados. En el segundo nivel se encuentran otros dos consultorios médicos para endoscopía, una sala de recuperación con siete espacios, siete camas y una central de monitoreo.

Esta última incluye siete monitores de signos vitales, desfibriladores (usados para restaurar el ritmo cardiaco), dos camillas de transporte, carros de paro y tuberías de gases medicinales. Todo el edificio cuenta con el permiso del Ministerio de Salud para operar.

“Nuestras instalaciones cumplen con el grado hospitalario, tienen todos los permisos del Ministerio de Salud y poseen todas las condiciones necesarias que permitirán atender a los pacientes. En caso de que la Caja ya no tuviera otro lugar, esta es una opción disponible. La idea es que los funcionarios de la CCSS se adueñen del espacio temporalmente durante todo el tiempo que dure la emergencia”, destacó Yamileth Angulo Ugalde, directora del DCLab-UCR.

El Laboratorio tiene todo lo que se requiere, excepto los respiradores. Sin embargo, estos incluso podrían obtenerse del Proyecto “Respira UCR”, que en este momento están elaborando un grupo de ingenieros, físicos y profesores de Artes Plásticas de la Universidad.

“Nosotros tenemos una gran ventaja y es la existencia de las tuberías de gases medicinales. Los respiradores no se pueden instalar si no existen estas tuberías. Precisamente, esa fue una de las adaptaciones que tuvo que hacer el Centro Nacional de Rehabilitación (Cenare). En el DCLab-UCR los respiradores solo se tienen que ajustar a las tuberías sin hacer una instalación adicional”, destacó la Dra. Angulo.

Si bien, el DCLab-UCR es un espacio pequeño, en condiciones críticas de pandemia los pacientes y los médicos pueden usar dicho lugar. Se calcula que se podrían atender siete personas; es decir, siete vidas.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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La UCR dona a la CCSS 8 000 medios de cultivo para transportar muestras de COVID-19

  • El aporte ayudará a prevenir un desabastecimiento

  • Los medios de cultivo son necesarios a fin de mantener viva la muestra mientras llega a un laboratorio que haga su análisis

Lunes 06 de abril de 2020. A nivel internacional, la actual pandemia disparó la demanda de equipos médicos de protección. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el riesgo de un desabastecimiento en la mayoría de los países del mundo es una probabilidad, y los recursos necesarios para movilizar las muestras y diagnosticar esta enfermedad no son la excepción.

Por ese motivo, y con el objetivo de evitar una situación de escasez en el país, la Facultad de Microbiología de la Universidad de Costa Rica (UCR) donó este lunes 6 de marzo 8 000 medios de transporte viral a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), necesarios para garantizar un correcto análisis en las pruebas de COVID-19.

“Desde la Sección de Virología Médica y del Centro de Investigación en Enfermedades Tropicales (CIET) de la Facultad de Microbiología de la UCR, nos ha llegado la noticia de que a nivel mundial están faltando los reactivos necesarios para atender esta pandemia por el coronavirus. Uno de esos reactivos es el medio de transporte viral”, explicó la Dra. Eugenia Corrales Aguilar, viróloga de la UCR.

Los medios de transporte se utilizan para mantener “viva” la muestra mientras llega a un laboratorio que se encargue de su estudio. Si no se cuenta con este recurso, la muestra podría alterarse y generar un falso negativo que pondría en peligro la vida del paciente.

“El medio de transporte viral es necesario después de la toma de la muestra para preservarla y tenerla lo más íntegra posible. Es un medio que contiene antibióticos y antifúngicos para evitar la contaminación. También, posee un preservante para que las células no se desintegren antes de llegar a su diagnóstico”, amplió la Dra. Corrales Aguilar.

Los laboratorios privados también se verán beneficiados. Cerca de 1 000 medios de transporte viral llegarán a los entes que lo solicitaron.

La entrega de la UCR se realizó ceca del mediodía en el Hospital Nacional de Niños, institución que se encargará de distribuirlas al resto de los centros médicos de la CCSS a nivel nacional.

¡Descargue las entrevistas y las tomas de apoyo aquí!

 

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La UCR pone a disposición de la CCSS transporte para repartir medicamentos

La entrega de medicamentos también se realizó en el área de Guadalupe. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Desde el jueves 2 de abril, choferes de la Universidad de Costa Rica están colaborando en la distribución de los medicamentos a los asegurados de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) que se encuentran en sus hogares.

En este momento están disponibles 20 carros que forman parte de la Sección de Transportes de la Oficina de Servicios Generales (OSG) para cumplir con esta tarea en todo el país y se utilizarán más si fuera necesario.

El Ing. Jeffrey Dimarco, jefe de la OSG, explicó que se está trabajando según los sectores asignados y cada chofer viaja acompañado de un profesional en Farmacia de la CCSS.

Este viernes 3 de abril, las rutas de entrega se realizaron en San Rafael de Heredia, San Ramón, Palmares, Poás, Naranjo, Santa Bárbara y la zona norte de Guanacaste.

El chofer de la UCR Henry Guillén acompaña a Luis Diego Castillo, funcionario del Área de Salud del Carmen-Montes de Oca. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

La labor continuará los días lunes 6, martes 7 y miércoles 8 de abril en zonas como Escazú, Santa Ana, Pavas y Coronado, entre otros. Y se seguirá con este apoyo luego de Semana Santa, según los requerimientos de la Caja.

Dimarco destacó el compromiso de los choferes, quienes en esta situación de emergencia no dudan en aportar por medio de sus labores al bienestar del país, como ya lo han hecho en otras ocasiones.

Además,  resaltó la importancia de la colaboración y coordinación interinstitucional que se activa con el objetivo de ayudar a las personas que requieren medicamentos y evitar que salgan de sus casas.

Las zonas y la cantidad de recursos que se utilizan cada día varían dependiendo de las necesidades de la CCSS.

 

Andrea Marín Castro
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: Nueva plataforma digital permite visualizar la evolución del COVID-19 en Costa Rica

  • La aplicación fue creada por el Observatorio del Desarrollo de la UCR para mostrar información actualizada sobre la evolución de la pandemia por cantón

La imagen muestra parte de las curvas que están disponibles en la aplicación.

Un equipo del Observatorio del Desarrollo (OdD) de la Universidad de Costa Rica, creó una plataforma digital interactiva para visualizar datos oficiales y actualizados del Ministerio de Salud, sobre el COVID-19 a nivel nacional y cantonal.

INGRESE A LA PLATAFORMA: Click aquí

La aplicación web pone a disposición del público un histórico de los casos confirmados y descartados desde el inicio de la pandemia, lo que permite identificar la evolución del virus en el transcurso del tiempo. Además existe una sección donde es posible visualizar comparaciones en el número de casos por cantón.

La plataforma es actualizada de manera diaria con los datos oficiales del Ministerio de Salud mediante la conferencia de prensa y sus redes sociales.

Para Agustín Gómez, investigador del proyecto y coordinador del área estadística del OdD, tanto la plataforma sobre el COVID-19 como la de Territorio Vivo, “funcionan como herramienta de seguimiento para implementar o mejorar las política públicas en atención a la emergencia”.

Por su parte, Amram Aragón, estudiante de cuarto año de estadística y asistente del proyecto, compartió que “siempre solicitamos a las personas que se informen en fuentes oficiales, por lo que se planteó crear una aplicación llamativa para que la población pueda acercarse a la visualización de datos estadísticos confiables sobre el COVID-19.”

La plataforma fue diseñada en el aplicativo de análisis estadístico “R”, que cuenta con una serie de librerías y paquetes de código libre, que permiten una visualización sencilla de datos estadísticos para todo público.

 

Yazmín Arias Vásquez

Coordinadora de Comunicación OdD, UCR

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Este es el plan de la UCR para apoyar a la CCSS y producir un medicamento contra el COVID-19

01 de abril del 2020. Si una persona se recupera satisfactoriamente de la enfermedad del COVID-19, su organismo genera una inmunidad (resistencia) que puede ser extraída del plasma de su sangre y ser usada para salvarle la vida a otras personas con cuadros agudos provocados por el virus SARS-COV-2. Esa inmunidad es gracias a los anticuerpos o inmunoglobulinas que neutralizan dicho virus.

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), institución que propuso la iniciativa, contará con el apoyo del Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica (ICP-UCR), el cual posee toda la capacidad técnica y el recurso humano para efectuar los procesamientos requeridos para la purificación y formulación de los anticuerpos.

Pero el ICP-UCR y la CCSS no estarán solos. El Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa), junto con el Laboratorio Clínico y el Banco de Sangre de la Universidad de Costa Rica (LCBS-UCR), también sumarán fuerzas.

En otras palabras, Costa Rica posee el potencial necesario en la generación de dicho tratamiento y la posibilidad de ponerlo a disposición de todo el país.

“Las pruebas de control de calidad de las preparaciones de inmunoglobulinas purificadas con la metodología desarrollada por el ICP-UCR ya han sido evaluadas. Los resultados han mostrado que cumplen con todos los estándares internacionales requeridos para estos medicamentos”, afirmó el Dr. Henning Jensen Pennington, rector de la UCR.

En el ámbito internacional, la terapia con inmunoglobulinas se ha convertido en una prometedora esperanza ante la situación actual de pandemia por el coronavirus SARS-Cov2. Incluso, grandes compañías farmacéuticas como Grifols, de España, planifican su producción para julio del 2020.

¿Cuál es el plan?

Si todo sale bien, el proyecto planteado supone una colaboración interinstitucional. La CCSS recolectaría plasma de donadores que, después de haber sufrido la enfermedad del COVID-19, se encuentran recuperados.

El Inciensa y el LCBS-UCR harían los análisis necesarios para demostrar que ese plasma está libre del SARS-CoV-2 y otros patógenos importantes en medicina transfusional.

Con lo anterior logrado, el Instituto Clodomiro Picado de la UCR utilizaría su experiencia en la manufactura de antivenenos, para producir una preparación de anticuerpos purificados a partir del plasma.

Finalmente, la CCSS aplicaría el producto, con la esperanza de que la capacidad neutralizante de la preparación sea útil en el tratamiento de los pacientes que desarrollen cuadros severos.

“Todavía hay mucha tela que cortar. La posibilidad de que se llegue a concretar el proyecto requiere de los permisos del Ministerio de Salud, ya que no se trata de un procedimiento que el ICP haga normalmente. Además de los requisitos, también depende de que las personas que se hayan superado de la enfermedad accedan a donar su plasma”, enfatizó el Dr. Alberto Alape Girón, director del ICP-UCR.

Potencial de producción

Para iniciar el proceso, la participación de la UCR primero debe ser aceptada oficialmente. En este momento, el Instituto está organizando la documentación necesaria para registrar el producto ante el Ministerio de Salud y obtener la autorización para su producción.

Aún no se sabe cuándo la evaluación realizada por el Ministerio de Salud esté lista. Sin embargo, en el momento en que se obtenga luz verde, todavía se necesitará obtener donantes, a fin de que el ICP-UCR pueda iniciar el procesamiento de manera inmediata.

Los criterios para seleccionar donadores serían los establecidos por la CCSS. Por ejemplo, ser mayor de 18, tener un peso mínimo de 50 Kg, no estar enfermo el día de la donación, no haber padecido hepatitis B/C, HIV-SIDA, sífilis y no tener múltiples parejas sexuales, entre otros aspectos. Para este proyecto, un requerimiento adicional sería haber sufrido del COVID-19 y haberse recuperado por completo”, especificó el Dr. Guillermo León Montero.

Si se logran todas las autorizaciones necesarias, el ICP-UCR estima que el proceso de producción tarde aproximadamente un mes, incluyendo las pruebas de control de calidad para obtener el primer lote.

El medicamento final para ser usado será en una solución de anticuerpos para ser inyectada a los pacientes vía intravenosa y la dosis variará según la necesidad del paciente.

Se calcula que por 25 litros de plasma recuperado a partir de donantes, se puede generar 50 viales de 50 ml. Según sea la condición de la persona enferma, un vial podría ser suficiente para salvar una vida.

La propuesta fue presentada por la UCR el 29 de marzo ante el Ministerio de Salud y la Caja Costarricense de Seguro Social, con el fin de que el Laboratorio Clínico y el ICP-UCR puedan cooperar con la CCSS.

Al día de hoy, las autoridades de las instituciones involucradas están en constante conversación para la elaboración del plan, que hará posible contar con una alternativa dedicada a los pacientes con Covid-19 en estado más crítico.

¡Descargue las entrevistas en video y audio aquí!

 

Jenniffer Jiménez Córdoba

Periodista de la Oficina de Divulgación e Información (ODI), UCR.

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UCR pone a disposición de Gobierno su Laboratorio Clínico y el Banco de Sangre ante emergencia nacional

Rectoría
29 de marzo de 2020
R-1856-2020
Dr. Daniel Salas Peraza Ministro de Salud
Dr. Román Macaya Hayes
Presidente Ejecutivo
Caja Costarricense de Seguro Social

Estimados señores:

En primer lugar, quisiera iniciar este mensaje reconociendo y agradeciendo por el acertado manejo que el Ministerio de Salud y la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) están dando a la actual emergencia nacional, debido a la pandemia causada por el virus SARS-CoV-2.

En apoyo a ese esfuerzo nacional, la Universidad de Costa Rica pone a su disposición los recursos del Laboratorio Clínico y el Banco de Sangre de la Universidad d Costa Rica (LCBSUCR) ubicados en el Hospital de Trauma y del Instituto Clodomiro Picado (ICP) de la Facultad de Microbiología, para cooperar con la CCSS en la extracción y control de calidad del plasma de pacientes convalecientes y en la preparación de formulaciones de inmunoglobulinas inyectables para ser usadas en el tratamiento de los pacientes con cuadros agudos de la infección causada por el SARS-CoV-2.

El LCBSUCR tiene normalizadas las pruebas de biología molecular necesarias para realizar el tamizaje de los plasmas que se procesen para purificar inmunoglobulinas y el ICP durante décadas se ha dedicado a la preparación de formulaciones de inmunoglobulinas equinas para el tratamiento del accidente ofídico en Centroamérica y otros lugares del mundo. Además, en los últimos años el ICP ha trabajado a nivel piloto en el fraccionamiento de plasma humano para producción de inmunoglobulinas humanas inyectables. No omito mencionar que las pruebas de control de calidad de las preparaciones de inmunoglobulinas purificadas con la metodología desarrollada por el ICP ya han sido evaluadas y los resultados han mostrado que cumplen con todos los estándares internacionales requeridos para estos medicamentos.

Con esta propuesta, que someto a su consideración, la Universidad de Costa Rica quiere contribuir a la solución del problema que enfrentamos actualmente, cumpliendo así su compromiso con la sociedad costarricense de la búsqueda del bien común, en momentos en que se requiere unir esfuerzos en pro de la salud de nuestra población.

Atentamente, Dr. Henning Jensen Pennington. Rector

 

Imagen UCR.

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