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Etiqueta: UCR

La UCR pone a disposición de la CCSS transporte para repartir medicamentos

La entrega de medicamentos también se realizó en el área de Guadalupe. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Desde el jueves 2 de abril, choferes de la Universidad de Costa Rica están colaborando en la distribución de los medicamentos a los asegurados de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) que se encuentran en sus hogares.

En este momento están disponibles 20 carros que forman parte de la Sección de Transportes de la Oficina de Servicios Generales (OSG) para cumplir con esta tarea en todo el país y se utilizarán más si fuera necesario.

El Ing. Jeffrey Dimarco, jefe de la OSG, explicó que se está trabajando según los sectores asignados y cada chofer viaja acompañado de un profesional en Farmacia de la CCSS.

Este viernes 3 de abril, las rutas de entrega se realizaron en San Rafael de Heredia, San Ramón, Palmares, Poás, Naranjo, Santa Bárbara y la zona norte de Guanacaste.

El chofer de la UCR Henry Guillén acompaña a Luis Diego Castillo, funcionario del Área de Salud del Carmen-Montes de Oca. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

La labor continuará los días lunes 6, martes 7 y miércoles 8 de abril en zonas como Escazú, Santa Ana, Pavas y Coronado, entre otros. Y se seguirá con este apoyo luego de Semana Santa, según los requerimientos de la Caja.

Dimarco destacó el compromiso de los choferes, quienes en esta situación de emergencia no dudan en aportar por medio de sus labores al bienestar del país, como ya lo han hecho en otras ocasiones.

Además,  resaltó la importancia de la colaboración y coordinación interinstitucional que se activa con el objetivo de ayudar a las personas que requieren medicamentos y evitar que salgan de sus casas.

Las zonas y la cantidad de recursos que se utilizan cada día varían dependiendo de las necesidades de la CCSS.

 

Andrea Marín Castro
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: Nueva plataforma digital permite visualizar la evolución del COVID-19 en Costa Rica

  • La aplicación fue creada por el Observatorio del Desarrollo de la UCR para mostrar información actualizada sobre la evolución de la pandemia por cantón

La imagen muestra parte de las curvas que están disponibles en la aplicación.

Un equipo del Observatorio del Desarrollo (OdD) de la Universidad de Costa Rica, creó una plataforma digital interactiva para visualizar datos oficiales y actualizados del Ministerio de Salud, sobre el COVID-19 a nivel nacional y cantonal.

INGRESE A LA PLATAFORMA: Click aquí

La aplicación web pone a disposición del público un histórico de los casos confirmados y descartados desde el inicio de la pandemia, lo que permite identificar la evolución del virus en el transcurso del tiempo. Además existe una sección donde es posible visualizar comparaciones en el número de casos por cantón.

La plataforma es actualizada de manera diaria con los datos oficiales del Ministerio de Salud mediante la conferencia de prensa y sus redes sociales.

Para Agustín Gómez, investigador del proyecto y coordinador del área estadística del OdD, tanto la plataforma sobre el COVID-19 como la de Territorio Vivo, “funcionan como herramienta de seguimiento para implementar o mejorar las política públicas en atención a la emergencia”.

Por su parte, Amram Aragón, estudiante de cuarto año de estadística y asistente del proyecto, compartió que “siempre solicitamos a las personas que se informen en fuentes oficiales, por lo que se planteó crear una aplicación llamativa para que la población pueda acercarse a la visualización de datos estadísticos confiables sobre el COVID-19.”

La plataforma fue diseñada en el aplicativo de análisis estadístico “R”, que cuenta con una serie de librerías y paquetes de código libre, que permiten una visualización sencilla de datos estadísticos para todo público.

 

Yazmín Arias Vásquez

Coordinadora de Comunicación OdD, UCR

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Este es el plan de la UCR para apoyar a la CCSS y producir un medicamento contra el COVID-19

01 de abril del 2020. Si una persona se recupera satisfactoriamente de la enfermedad del COVID-19, su organismo genera una inmunidad (resistencia) que puede ser extraída del plasma de su sangre y ser usada para salvarle la vida a otras personas con cuadros agudos provocados por el virus SARS-COV-2. Esa inmunidad es gracias a los anticuerpos o inmunoglobulinas que neutralizan dicho virus.

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), institución que propuso la iniciativa, contará con el apoyo del Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica (ICP-UCR), el cual posee toda la capacidad técnica y el recurso humano para efectuar los procesamientos requeridos para la purificación y formulación de los anticuerpos.

Pero el ICP-UCR y la CCSS no estarán solos. El Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa), junto con el Laboratorio Clínico y el Banco de Sangre de la Universidad de Costa Rica (LCBS-UCR), también sumarán fuerzas.

En otras palabras, Costa Rica posee el potencial necesario en la generación de dicho tratamiento y la posibilidad de ponerlo a disposición de todo el país.

“Las pruebas de control de calidad de las preparaciones de inmunoglobulinas purificadas con la metodología desarrollada por el ICP-UCR ya han sido evaluadas. Los resultados han mostrado que cumplen con todos los estándares internacionales requeridos para estos medicamentos”, afirmó el Dr. Henning Jensen Pennington, rector de la UCR.

En el ámbito internacional, la terapia con inmunoglobulinas se ha convertido en una prometedora esperanza ante la situación actual de pandemia por el coronavirus SARS-Cov2. Incluso, grandes compañías farmacéuticas como Grifols, de España, planifican su producción para julio del 2020.

¿Cuál es el plan?

Si todo sale bien, el proyecto planteado supone una colaboración interinstitucional. La CCSS recolectaría plasma de donadores que, después de haber sufrido la enfermedad del COVID-19, se encuentran recuperados.

El Inciensa y el LCBS-UCR harían los análisis necesarios para demostrar que ese plasma está libre del SARS-CoV-2 y otros patógenos importantes en medicina transfusional.

Con lo anterior logrado, el Instituto Clodomiro Picado de la UCR utilizaría su experiencia en la manufactura de antivenenos, para producir una preparación de anticuerpos purificados a partir del plasma.

Finalmente, la CCSS aplicaría el producto, con la esperanza de que la capacidad neutralizante de la preparación sea útil en el tratamiento de los pacientes que desarrollen cuadros severos.

“Todavía hay mucha tela que cortar. La posibilidad de que se llegue a concretar el proyecto requiere de los permisos del Ministerio de Salud, ya que no se trata de un procedimiento que el ICP haga normalmente. Además de los requisitos, también depende de que las personas que se hayan superado de la enfermedad accedan a donar su plasma”, enfatizó el Dr. Alberto Alape Girón, director del ICP-UCR.

Potencial de producción

Para iniciar el proceso, la participación de la UCR primero debe ser aceptada oficialmente. En este momento, el Instituto está organizando la documentación necesaria para registrar el producto ante el Ministerio de Salud y obtener la autorización para su producción.

Aún no se sabe cuándo la evaluación realizada por el Ministerio de Salud esté lista. Sin embargo, en el momento en que se obtenga luz verde, todavía se necesitará obtener donantes, a fin de que el ICP-UCR pueda iniciar el procesamiento de manera inmediata.

Los criterios para seleccionar donadores serían los establecidos por la CCSS. Por ejemplo, ser mayor de 18, tener un peso mínimo de 50 Kg, no estar enfermo el día de la donación, no haber padecido hepatitis B/C, HIV-SIDA, sífilis y no tener múltiples parejas sexuales, entre otros aspectos. Para este proyecto, un requerimiento adicional sería haber sufrido del COVID-19 y haberse recuperado por completo”, especificó el Dr. Guillermo León Montero.

Si se logran todas las autorizaciones necesarias, el ICP-UCR estima que el proceso de producción tarde aproximadamente un mes, incluyendo las pruebas de control de calidad para obtener el primer lote.

El medicamento final para ser usado será en una solución de anticuerpos para ser inyectada a los pacientes vía intravenosa y la dosis variará según la necesidad del paciente.

Se calcula que por 25 litros de plasma recuperado a partir de donantes, se puede generar 50 viales de 50 ml. Según sea la condición de la persona enferma, un vial podría ser suficiente para salvar una vida.

La propuesta fue presentada por la UCR el 29 de marzo ante el Ministerio de Salud y la Caja Costarricense de Seguro Social, con el fin de que el Laboratorio Clínico y el ICP-UCR puedan cooperar con la CCSS.

Al día de hoy, las autoridades de las instituciones involucradas están en constante conversación para la elaboración del plan, que hará posible contar con una alternativa dedicada a los pacientes con Covid-19 en estado más crítico.

¡Descargue las entrevistas en video y audio aquí!

 

Jenniffer Jiménez Córdoba

Periodista de la Oficina de Divulgación e Información (ODI), UCR.

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UCR pone a disposición de Gobierno su Laboratorio Clínico y el Banco de Sangre ante emergencia nacional

Rectoría
29 de marzo de 2020
R-1856-2020
Dr. Daniel Salas Peraza Ministro de Salud
Dr. Román Macaya Hayes
Presidente Ejecutivo
Caja Costarricense de Seguro Social

Estimados señores:

En primer lugar, quisiera iniciar este mensaje reconociendo y agradeciendo por el acertado manejo que el Ministerio de Salud y la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) están dando a la actual emergencia nacional, debido a la pandemia causada por el virus SARS-CoV-2.

En apoyo a ese esfuerzo nacional, la Universidad de Costa Rica pone a su disposición los recursos del Laboratorio Clínico y el Banco de Sangre de la Universidad d Costa Rica (LCBSUCR) ubicados en el Hospital de Trauma y del Instituto Clodomiro Picado (ICP) de la Facultad de Microbiología, para cooperar con la CCSS en la extracción y control de calidad del plasma de pacientes convalecientes y en la preparación de formulaciones de inmunoglobulinas inyectables para ser usadas en el tratamiento de los pacientes con cuadros agudos de la infección causada por el SARS-CoV-2.

El LCBSUCR tiene normalizadas las pruebas de biología molecular necesarias para realizar el tamizaje de los plasmas que se procesen para purificar inmunoglobulinas y el ICP durante décadas se ha dedicado a la preparación de formulaciones de inmunoglobulinas equinas para el tratamiento del accidente ofídico en Centroamérica y otros lugares del mundo. Además, en los últimos años el ICP ha trabajado a nivel piloto en el fraccionamiento de plasma humano para producción de inmunoglobulinas humanas inyectables. No omito mencionar que las pruebas de control de calidad de las preparaciones de inmunoglobulinas purificadas con la metodología desarrollada por el ICP ya han sido evaluadas y los resultados han mostrado que cumplen con todos los estándares internacionales requeridos para estos medicamentos.

Con esta propuesta, que someto a su consideración, la Universidad de Costa Rica quiere contribuir a la solución del problema que enfrentamos actualmente, cumpliendo así su compromiso con la sociedad costarricense de la búsqueda del bien común, en momentos en que se requiere unir esfuerzos en pro de la salud de nuestra población.

Atentamente, Dr. Henning Jensen Pennington. Rector

 

Imagen UCR.

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UCR: Recomendaciones pedagógicas para las familias en el receso suscitado por el COVID-19

Expertos en Educación Primaria ofrecen principios didácticos con sentido práctico

Lo que la actual política educativa del país denomina Ambiente de aprendizaje, se ha visto trasladado a los hogares como consecuencia de la emergencia en torno al Covid-19. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Atravesamos un momento difícil como sociedad y como individuos, esta situación que se refleja en cada una de las familias con escolares no es menos compleja y comprende diferentes dimensiones acerca de las cuales podemos reflexionar desde nuestra disciplina: la Educación Primaria.

No obstante, como docentes y formadores de docentes de este nivel educativo fijamos nuestra atención en las dimensiones cognitiva y afectiva, precisamente porque la intervención familiar es trascendental en la atención de estos dos aspectos y porque en relación con la dimensión física los diferentes medios de comunicación han enfatizado vehementemente todo lo relacionados con los hábitos de higiene y medidas preventivas para evitar el contagio del COVID-19; difícilmente un niño o niña de cualquier nivel educativo no tenga información acerca de la importancia del lavado de manos, entre otras medidas.

Como punto de partida debemos considerar que son más de 5 000 centros educativos cerrados y más de 1 millón de estudiantes que, junto con los miembros de su familia, han tenido que modificar drásticamente su rutina diaria. Es preciso tener claro cuál es el panorama real que viven las familias costarricenses hoy día, pues es sobre esa base que nosotros los especialistas en Educación podemos brindar de manera pertinente y útil recomendaciones pedagógicas para sobrellevar este periodo de tiempo en casa.

En relación con este contexto, reconocemos que la mayoría de madres, padres y responsables de los y las escolares están trabajando de manera remota, a la vez que realizan labores del hogar y satisfacen las necesidades de alimentación, entretenimiento y educación “formal” de sus hijos e hijas. Por lo tanto, la primera recomendación que emitimos no va dirigida a las familias sino a los centros educativos que han querido continuar cumpliendo con el currículo, tareas, y actividades académicas como si no estuviera pasando nada y, por el contrario, día a día estamos experimentando los cambios, las nuevas directrices del gobierno, y estamos expuestos, escolares y adultos, a las secuelas económicas y emocionales que trae consigo esta pandemia y su consiguiente aislamiento.

Aunque detrás de las decisiones de estos centros educativos esté la buena intención de promover la autonomía de los niños y las niñas en el cumplimiento de sus deberes, lo cierto es que estos van a requerir en muchos casos la validación, explicación o ayuda por parte de sus familiares, y siendo realistas no se puede depositar toda la responsabilidad en ellos, cuando además se tienen que atender las demandas de sus trabajos o de las tareas del hogar.

A sabiendas de que esta es la realidad de muchas familias, no es recomendable aterrar al estudiantado con decenas de tareas diarias: hacer videos, investigaciones de temas, presentaciones, listas de problemas matemáticos, lecturas obligatorias y un sin fin de obligaciones que en muchos casos son ajenos al entorno y a la coyuntura actual. El “tener que hacer” diariamente en casa todo lo que se hacía en la escuela tensa más la situación que se vive en las paredes de cada hogar con escolares, alimentando aún más las emociones negativas provocadas por el aislamiento.

Es usual que surjan muchas preocupaciones por parte de los miembros de la familia, principalmente porque muchos de ellos pueden creer que los escolares “se están atrasando” y aunque efectivamente se está dando una ruptura en su proceso de enseñanza y aprendizaje formal, lo cierto es que no debería de darse una ruptura en el proceso de Aprendizaje no formal que se da en el hogar, y que al fin y al cabo es más importante en la vida de las personas actualmente.

Por eso, debemos recordar que los acontecimientos sociales no se desvinculan de las realidades de los hogares, por ello es necesario enlazar la realidad global con la realidad familiar, para promover el aprendizaje situado. Es aquí donde principios didácticos tienen sentido práctico:

  1. El partir de lo cercano a lo lejano, por medio de la construcción de aprendizaje entre los miembros que conforman la familia, logra formar en los estudiantes habilidades de criticidad y reflexión en situaciones reales donde se toma conciencia de cómo las acciones individuales y familiares pueden repercutir en el desarrollo social y global.
  2. Las familias pueden aprovechar recursos como los noticieros escritos, digitales y televisivos para fomentar la crítica ante los acontecimientos nacionales e internacionales y proyectarlo en situaciones concretas del currículo escolar tales como el análisis de textos escritos, la fluidez de la lectura y la oralidad.
  3. Plantear situaciones matemáticas útiles desde su realidad o la indagación de temas que interesen a los escolares para consolidar alternativas viables a problemas actuales, como por ejemplo, la cantidad de veces que se lavan las manos y la cantidad de agua se estaría utilizando.
  4. Desde el área musical y lingüística, así como la expresión creadora mediante discriminaciones sonoras a partir de una escucha activa de los sonidos de su entorno, musicalización de cuentos y versos por medio de instrumentos musicales que se tengan en casa, la realización de la división silábica por medio de ritmos que pueden realizarse a través del uso de la percusión corporal, cantar canciones para ejercitar habilidades relacionadas con el uso de la voz, la respiración, la dicción, la entonación y la coordinación rítmica.
  5. Además, pueden apoyar el desarrollo de las habilidades del pensamiento en los estudiantes, mediante el juego de mesa, armado de rompecabezas entre otras actividades que permitan pasar el tiempo juntos en familia.
  6. La actividad lúdica (el juego) se convierte en una estrategia de aprendizaje y recreativa para que a partir de diversos contenidos curriculares se desarrollen habilidades entre hermanos y hermanas.
  7. El trabajo cooperativo, el pensamiento crítico, los estilos de vida saludable, el pensamiento sistémico, la resolución de problemas, el manejo apropiado de información, son sólo algunas de las habilidades que las personas estudiantes pueden favorecer mediante los juegos reglamentados ejecutados en los hogares. A través del juego los niños y niñas desarrollan capacidades físicas, habilidades motrices, exploran, descubren, comprenden elementos de la sociedad que los rodean, se relacionan con otras personas en un ambiente de diversión y motivador de aprendizaje significativo y valioso. Desde la formación inicial (antes de ingresar a primaria) el juego cumple un factor clave para la construcción y adquisición de conocimiento.

Así, en el seno del hogar las familias pueden desarrollar diversas actividades lúdicas, que tengan alguna base de contenido actitudinal o curricular de las diversas asignaturas de la educación formal, no obstante, lo valioso es el tiempo en familia y los aprendizajes que se deriven del juego y la sana competencia entre sus miembros.

  1. Lo importante es propiciar un clima agradable a lo interno del grupo familiar; de ahí lo importante de planificar en familia las rutinas diarias, que incluyan actividades libres, de estudio, de trabajo de la madre y el padre de familia, del uso de las redes sociales para interactuar con sus pares y familiares, de colaborar en las labores de la casa, entre otros.

Gabriela Valverde Soto, Wilman Escobar Escamilla, Sthepanie Montero Méndez, Jéssica Araya Ramírez, Natalia Esquivel Benítez, Gabriela Ríos

Docentes Sección de Educación Primaria, Escuela de Formación Docente, Facultad de Educación UCR

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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La UCR entrega el primer lote de protectores faciales a la CCSS

Un total de 90 dispositivos hechos en impresoras 3D y con material biodegradable serán distribuidos en hospitales de acuerdo con disposiciones técnicas de la Caja

La UCR impulsa la solidaridad mediante diferentes proyectos que buscan aportar insumos necesarios para la atención de pacientes con Covid-19. Foto Laura Rodríguez.

El primer paquete de protectores faciales elaborados en la Universidad de Costa Rica (UCR) ya fue entregado a representantes de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), este viernes 27 de marzo, para que dicha institución pública los distribuya en sus centros hospitalarios de acuerdo a criterios técnicos propios.

Estos dispositivos brindan un escudo defensivo para aquellos profesionales, quienes atienden a sus pacientes en medio de la pandemia por el Covid-19; de esta forma la UCR les ofrece ayuda y protección a quienes resguardan la salud pública.

Las 90 unidades que componen este envío inicial fueron producto de la cooperación entre diferentes unidades académicas, que pusieron a disposición del equipo de ingenieros que está produciendo los protectores faciales, las impresoras 3D que tenían en sus laboratorios.

Hasta la fecha se han apuntado en esta labor de solidaridad las escuelas de Ingeniería Eléctrica, Ingeniería Mecánica, Ingeniería Civil, Arquitectura, el Laboratorio de Observación del Sistema Climático de la Escuela de Física, y el Instituto de Investigaciones en Ingeniería (INII); también se recibió material que fue ensamblado para obtener protectores faciales por parte de la firma Akamai Technologies.

Los funcionarios de la CCSS Jason Calvo y Alejandra Venegas (Izq.) recibieron las cajas con los protectores faciales de parte de los ingenieros Orlando Arrieta, Leonardo Marín y Lochi Yu, además de Pablo Marín de la Vicerrectoría de Administración (en orden usual). Foto Laura Rodríguez.

Gracias a la divulgación de este proyecto, otras instancias universitarias y laboratorios como por ejemplo el ProtoLab UCR e inclusive instituciones educativas y empresas privadas que cuentan con impresoras 3D, ya se encuentran trabajando en la confección del material para poder crear más protectores faciales; la UCR recibirá esas donaciones que formarán parte de los futuros envíos que se harán a la CCSS.

“A pesar de que Costa Rica cuenta con un sistema de salud muy robusto, esta situación vino a variar la dinámica de los hospitales y este tipo de propuestas son soluciones importantes para la CCSS. Con estos protectores faciales protegemos a los pacientes y damos seguridad a nuestros trabajadores”, indicó Jason Calvo Rojas, asesor de la Gerencia Médica de la CCSS, quien junto con la asesora legal Alejandra Venegas Solano, recibieron el primer lote de protectores faciales por parte del M.B.A. Pablo Marín Salazar, funcionario de la Vicerrectoría de Administración y miembro del Centro Coordinador Institucional de Operaciones (CCIO) de la UCR.

Otra de las instituciones públicas con las que ya se realizó un contacto para proveerles de protectores faciales es el Instituto Nacional de Seguros (INS) y su Hospital del Trauma, en donde también se atienen a pacientes afectados con Conavid-19.

En las instalaciones del Laboratorio de Investigación en Ingeniería de Control de la Escuela de Ingeniería Eléctrica se han ubicado las impresoras 3D que trabajan ininterrumpidamente en la elaboración del material para confeccionar los protectores faciales. Foto Laura Rodríguez.

“Hemos estado laborando desde el lunes 23 de marzo continuamente y por turnos, pues hay que estar pendientes de que las impresoras 3D no cometan errores, si suceden hay que ‘resetearlas’, limpiarlas o hasta repararlas, y además hay que terminar de ensamblar los protectores. Pero estamos muy emocionados de poder colaborar con la CCSS y más aún porque mucha gente ha conocido sobre esto y quieren unirse”, afirmó el Ing. Lochi Yu Lo, director de la Escuela de Ingeniería Eléctrica.

¿Tiene una impresora 3 D? Únase.

Esta iniciativa cuenta con un correo electrónico especialmente dirigido para aquellas instituciones, empresas o personas quienes dispongan de impresoras 3D y quieran sumarse a esta propuesta solidaria que ofrece una ayuda a los profesionales de la salud de los centros médicos de la CCSS; la dirección es: covid.fi@ucr.ac.cr .

Las personas que quieran hacer protectores faciales para uso propio, pueden escribir a ese correo y se les enviará el link de un sitio en Internet que contiene la información en formato de libre acceso sobre cómo diseñarlo; pero para quienes sí quieran unirse a esta propuesta de la UCR y aportar su trabajo, por medio del correo se les enviará un archivo que incluye el diseño del protector facial especialmente modificado.

La idea es que las empresas o personas que se apunten a colaborar con la UCR y la CCSS elaboren los protectores faciales, recopilen todos los que puedan hacer en una semana y realicen un sólo viaje para dejarlos en la entrada principal de la Ciudad de la Investigación de la UCR, conocida como la entrada del LanammeUCR.

Allí encontrarán una caja en la que se podrá depositar el material que será recogido por los especialistas de la Facultad de Ingeniería quienes lideran esta iniciativa; de esta forma la UCR les invita a colaborar y solidarizarse con las y los profesionales en salud quienes enfrentan día a día al Covid-19.

 

Otto Salas Murillo

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR, Piña: la novedosa fuente de fibras textiles

En Costa Rica, se generan unos 4.28 millones de toneladas de desechos de piña al año y los costos asociados a su manejo oscilan entre USD 1 000 y USD 2 500 por hectárea, dependiendo del tipo de manejo, según datos del 2017

Los residuos de la industria piñera representan una gran amenaza para el ambiente. Sin embargo, una novedosa forma de contribuir a reducir sus efectos es elaborar fibras a partir de sus desechos. Foto: Karla Richmond.

Mundialmente, Costa Rica es líder en la exportación de piña fresca. Esto se traduce en una ganancia anual de USD 900 millones, de acuerdo con cifras del año 2017 de la Cámara Nacional de Productores y Exportadores de Piña de Costa Rica (Canapep). Esa producción, aparte de representar una fuente de empleo e ingresos económicos para el país, también significa un gran reto en cuanto al manejo de desechos orgánicos y el impacto que tienen en el ambiente.

El rastrojo (desecho orgánico que surge como resultado de su cultivo) se genera luego de la primera cosecha, la cual se da de los 14 a 16 meses, en caso de que hubiese influencia de efectos climáticos o enfermedades.

Igualmente, puede surgir después de la segunda siembra, que comprende un período entre los 27 y 29 meses, y en muy pocos escenarios se llega a un ciclo que cumpla tres cosechas. Al año, se generan cerca de 4.28 millones de toneladas de este desecho en Costa Rica.

Los restos de la piña son conocidos por producir un gran impacto negativo en el ambiente y el tratamiento inadecuado de estos equivale a malos olores, proliferación de plagas e, incluso, enfermedades.

El manejo del rastrojo es muy variado, tanto por parte de las empresas agroalimentarias como en los laboratorios científicos. Dos de las técnicas llevadas a cabo en Costa Rica y que pretenden tener un efecto positivo en el ambiente, ante la crisis climática actual, son la producción de biocombustibles y la creación de fibras textiles a partir de este desecho.

El Laboratorio de la Unidad de Recursos Forestales (Reforesta) del Instituto de Investigaciones en Ingeniería (INII), de la Universidad de Costa Rica (UCR), se adentró en el estudio y uso del rastrojo de piña como materia prima para confeccionar un textil no tejido, reforzado con biopolímeros (macromoléculas presentes en los seres vivos).

El objetivo consiste en que dicho material sea funcional y ecológico con características específicas de resistencia, textura y apariencia para ser utilizado en la elaboración de piezas artesanales.

De la tierra al laboratorio

Existen varios métodos de formación de los tejidos, incluso es una técnica que se ha puesto en práctica en varios lugares del mundo y de la que es posible obtener distintos resultados. Por ejemplo, el cuero textil hecho a base de las fibras de las hojas de piña, conocido en el mercado como Piñatex.

Actualmente, esta técnica se desarrolla en la UCR de forma manual, sin requerir del uso excesivo de dispositivos.

“El rastrojo recolectado tiene que estar conformado por hojas largas y verdes, sin partes secas. Después, se le aplica un proceso de decorticado y extracción para remover las ceras y demás, y se pone a secar a temperatura ambiente. Luego, la fibra se peina para quitarle las impurezas más grandes”, explicó el estudiante de ingeniería química, Eddy Jirón García, quien participa en el proyecto.

Jirón agregó que una vez peinada la fibra, se le aplican los tratamientos en húmedo o en seco. En húmedo, las fibras se cortan con un máximo de 4 mm de longitud y se hidratan con agua y almidón, con ellas se forma una hoja de fibras como si se estuviese haciendo papel. En seco, las fibras se cortan en pedazos de hasta 4 cm y se empieza a cardar; es decir, a formar el tejido en seco.

Como resultado de lo anterior se obtiene una lámina esponjosa y gruesa (con el método en seco) o una hoja delgada y uniforme (con el método en húmedo), a las cuales se les puede agregar o no el biopolímero. En Reforesta incorporan el polímero de ácido poliláctico (PLA, por sus siglas en inglés) en forma de polvo, para dar mayor resistencia y rigidez al producto. En caso de que se deseen características diferentes, es posible prescindir de esta sustancia.

En la parte final del proceso, se prensa la lámina a alta temperatura y a una elevada presión, con el objetivo de que sea más resistente y compacta. Más adelante, se saca el tejido y se deja enfriar.

El laboratorio de la UCR contó con la colaboración del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), el cual le facilitó la decorticadora para el proceso de obtención de la fibra. Asimismo, usó el rastrojo de la segunda cosecha de piñas orgánicas cultivadas en San Carlos, Alajuela, gracias a la ayuda de la Universidad Técnica Nacional (UTN).

“La idea con la UTN es generar algún tipo de producto. Podríamos coordinar con la misma comunidad y artesanos, para que si se logra sacar un material, ellos mismos tengan la capacidad de poder crearlo y comercializarlo”, mencionó la investigadora del proyecto, la M. Sc. Karina Rodríguez Mora, también profesora de la carrera de Ingeniería Química en la Sede del Caribe de la UCR.

“El Dr. Pedro Casanova Treto, miembro de esta iniciativa, se encargó de hacer el equipo que nosotros ocupábamos para que la fibra pudiera contar con fuerza y resistencia. También en el laboratorio se ha trabajado con tintes y pigmentos. Los primeros son sintéticos de cuatro tipos diferentes y permiten que la fibra pueda ser verde o amarilla, por ejemplo”, agregó la investigadora.

Este proyecto ganó el concurso #ConexionHumboldt, el cual se realizó en octubre del 2019 en Alemania, como parte de la conmemoración del 250 aniversario del natalicio del científico alemán Alexander von Humboldt. El estudiante Eddy Jirón fue el único costarricense en recibir el reconocimiento y es uno de los 15 jóvenes latinoamericanos que viajó hasta el país europeo, para representar al equipo que participa en dicha investigación. Este proyecto destacó por su gran aporte al ambiente.

Costo ambiental de la industria textil

La industria de la moda acapara la atención de los ambientalistas por las alarmantes cifras sobre su negativo impacto en el planeta, según han revelado diversos estudios. De acuerdo con la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), dicha industria es la segunda más contaminante en el mundo.

Este sector produce más emisiones de carbono que todos los vuelos y envíos marítimos internacionales juntos. Además, cada año utiliza 93 000 millones de metros cúbicos de agua para la producción de prendas, volumen suficiente para satisfacer necesidades de cinco millones de personas.

Confeccionar unos jeans equivale al uso de 7 500 litros de agua, cantidad que bebe en promedio una persona durante siete años. La producción de ropa y calzado es responsable del 8 % de la emisión de gases de efecto invernadero y del 20 % del desperdicio de agua a nivel global. Aunado a ello, cada segundo se entierra o quema una cantidad de textiles semejante a un camión de basura.

Una de las alternativas para disminuir el costo ambiental de esta industria es promover cambios en las formas de producción y consumo, mediante programas de reciclaje, devolución de prendas y un mejor cuidado de la ropa, así como renunciar al modelo de “comprar, usar y desechar”.

En el marco de producción textil, el proyecto de Reforesta representa una novedosa apuesta con respecto a la incorporación de desechos orgánicos y el desplazamiento de materiales contaminantes en la creación de ropa, calzado y accesorios.

 

Bianca Alina Villalobos Solis

Asistente de Prensa, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: Respiradores de emergencia para pacientes con COVID-19 podrían ser de fácil construcción

La UCR pone a disposición de las autoridades de salud un prototipo de respirador asistido de bajo costo para la atención primaria

El respirador para la atención de emergencias de pacientes con COVID-19 es de bajo costo y de fácil construcción. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.

Un grupo de ingenieros, físicos y profesores de Artes Plásticas de la Universidad de Costa Rica (UCR) logró construir un respirador de emergencia para pacientes con COVID-19. Este podría ser usado de forma libre en el país en la atención primaria.

En un tiempo récord y dedicando muchas horas al día, los especialistas empezaron a trabajar el fin de semana pasado y ya lograron obtener el primer prototipo, al que denominaron Respira UCR. Para ello, se basaron en la idea de unos jóvenes ingenieros de España, quienes construyeron de forma casera un respirador en madera.

Los impulsores del proyecto Oxygen, de Barcelona, idearon el respirador cuando descubrieron que estos aparatos escaseaban en los hospitales italianos en plena crisis del COVID-19. Los planos y las instrucciones de montaje del invento fueron liberados por sus creadores en internet para que fuera utilizado en otras partes del mundo.

Respira UCR es el nombre que los especialistas le dieron al proyecto, el cual busca poner a disposición del país un prototipo de respiradores de bajo costo y de fácil construcción, ante la actual emergencia sanitaria.

Este sistema de emergencia automatiza un respirador manual tipo ambú (especie de balón), que es controlado por una persona y se usa para la atención primaria de quienes padecen la enfermedad producida por el nuevo coronavirus.

El modelo original posee una pieza que es la que simula el ritmo de la respiración. Esta acciona el mecanismo que empuja el balón, de forma tal que logre la aspiración y la exhalación de forma periódica. Entonces, con la ayuda de la matemática, se grafica en una computadora la respiración para dar la forma a la pieza, que es similar a un riñón.

Ralph García Vindas, director de la Escuela de Física de la UCR, aseguró que el objetivo del grupo de universitarios fue hacer más eficiente el aparato de respiración asistida, el cual podría ser utilizado en caso de que la situación se agrave en el país.

El Dr. Eduardo Calderón Obaldía y el Dr. Elian Conejo realizan pruebas con el prototipo de respirador asistido para la atención primaria de personas enfermas con COVID-19. El aparato fue construido en la UCR con base en un modelo creado por jóvenes ingenieros de España. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.

“Si los casos continúan aumentando en el país, no todos los pacientes podrán llegar directamente a un hospital, pues primero tendrán que ser atendidos en un ebáis, donde se les evalúa su condición de salud. Este respirador entonces viene a resolver la necesidad de brindar soporte respiratorio a las personas enfermas, mientras se trasladan a un centro hospitalario, donde se les coloca un respirador artificial”, explicó García.

Sin embargo, aclaró, el dispositivo no sustituye a ningún respirador comercial.

Los expertos de la UCR vieron que se requería que el respirador fuera más liviano, autónomo y más pequeño para facilitar su transporte.

El equipo de la UCR que participó en la idea y ejecución del proyecto está conformado por el Dr. Eduardo Calderón Obaldía, Kinwan Zheng Zheng, Dr. Ralph García Vindas, Dr. Elian Conejo Rodríguez, Víctor Rodríguez Araya, Dr. Salomón Chávez Badilla y el Lic. Carlos Kidd Alvarado (ausente), de las escuelas de Física, Ingeniería Mecánica y Artes Plásticas. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.

Asimismo, los materiales que usaron son de fácil esterilización, principalmente cristal acrílico, que se encuentra disponible en el mercado nacional y tiene el mismo grosor, para facilitar la construcción del respirador.

Al respecto, indicaron que el dispositivo es sencillo de construir y que incluso podría ser elaborado hasta en talleres de ebanistería. Lo único que se necesita es una cortadora láser o, en su lugar, una sierra caladora.

El prototipo tiene un costo aproximado de ¢80 000 incluyendo el resucitador tipo ambú, aunque si se produjeran en serie el precio sería menor.

Los especialistas aseguraron que realizaron las consultas correspondientes a médicos del país, quienes hicieron observaciones que serán incorporadas al prototipo.

“Hemos incorporado al aparato un flujómetro, que mide el volumen de aire y, por medio de circuitos, podemos controlar cuánto volumen de aire se le puede inyectar a una persona, ya sea un niño o un adulto. Esta mejora la obtuvimos por medio de un médico”, concluyó García.

 

Patricia Blanco Picado

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Ante la emergencia nacional, UCR trabaja en prototipo de respirador

Dada la amenaza del COVID-19 y con la preocupación por dotar al sistema de salud nacional e internacional de respiradores; un equipo de profesionales de la Universidad de Costa Rica, impulsados desde la dirección de la Escuela de Física, han estado trabajando en el proyecto «Respira UCR». Éste consiste en el desarrollo de un prototipo de respirador más asequible y de rápida fabricación. El equipo, constituido por investigadores, personal técnico y estudiantes de la Escuela de Física, de Ingeniería Mecánica y de Artes Plásticas, tomaron como base un modelo puesto a disposición en Internet bajo el paradigma de software y hardware libre, realizado por ingenieros de Barcelona, al que denominan «Oxygen».

El Proyecto «Respira UCR», desarrollado y construido en la Escuela de Física de la UCR, ofrece múltiples ventajas, con un menor número de piezas para una más rápida manufactura, cuyas características lo vuelven reciclable, resistente a impactos y de fácil esterilización. Este modelo puede ser utilizado en adultos y niños, puede ser transportable y cuenta con un motor pequeño y eficiente y automatizado.

La idea de este grupo de científicos nacionales, es donar el modelo prototipado a la Caja Costarricense del Seguro Social, para que sea llevado a todos los hospitales y centros de salud del país.

Se hará un llamado a la comunidad costarricense para que este respirador de bajo costo, basado en este modelo absolutamente transportable, sea fabricado masivamente. En su fabricación podrían colaborar desde pequeños a grandes talleres, que podrían replicar el modelo, aceleren su producción y se generen al mismo tiempo fuentes de empleo.

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