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Etiqueta: UCR

UCR: ¿Son los embutidos un verdadero riesgo para su salud?

Especial consumo consciente

  • El 66,5 % de los costarricenses suele consumir carne procesada. La manera en que lo hace puede marcar una diferencia en su salud

“Al final lo que impera es que ningún exceso es bueno. El consumo muy frecuente de embutidos no va a ser adecuado en ninguna condición, ni para la persona que no tiene problemas de salud ni para la que sí”, comentó Natalia Valverde Vindas, docente de nutrición clínica en la UCR. Foto: Archivo ODI.

Una hamburguesa, un perro caliente, una pizza o simplemente un emparedado son alimentos que por su fácil preparación y economía suelen ser la comida ideal para esos días sin ganas de cocinar o para las noches de cenar afuera. Estos platillos tienen en común un ingrediente principal: la carne procesada.

En Costa Rica, el 66,5 % de la población dice consumir carne procesada (embutidos). Así lo reveló la Encuesta Actualidades 2019 de la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR). Sin embargo, este no deja de ser un producto que levanta cuestionamientos en cuanto a qué tan saludable es, hasta el punto de que son satanizados por algunos.

En el 2015, un estudio realizado por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC), de la Organización Mundial de la Salud (OMS), evaluó la carcinogenicidad del consumo de carne roja y de carne procesada. Como resultado, esta última fue incorporada al «grupo 1», es decir, junto a otros productos que aumentan las probabilidades para que una persona desarrolle cáncer, como lo son el tabaco, el alcohol y los arsénicos.

No obstante, el consumo, el comercio y la popularidad de estos productos continúa en Costa Rica, razón por la cual es válido cuestionar lo siguiente: ¿se corre algún riesgo al consumir embutidos?

“Para garantizar la inocuidad del producto, es decir, para que se mantenga en la mejor condición posible en los anaqueles mientras se vende y llegue con el mayor contenido nutritivo posible a los hogares, es necesario que agreguemos algunos aditivos”, manifestó Alejandro Chacón, ingeniero de alimentos e investigador de productos de origen animal de la UCR.

De esos aditivos, llamados sales de cura, sobresalen los nitratos y los nitritos. Estos tienen la función de generar el color rosado que caracteriza a los embutidos ―puesto que la carne, al no tener oxígeno, pierde el color―. Si bien estos componentes son antimicrobianos, son los mismos que pueden ser los causantes de un cáncer colorrectal.

Ante esto, Chacón señala que las empresas registradas pasan por auditorías rigurosas de las entidades competentes como el Ministerio de Salud y el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa), para el manejo correcto de estas sustancias. “Es mucho el dinero que se invierte en la calidad y que se debe hacer para poder producir”, comentó.

«Tampoco se puede culpar a los embutidos, porque se sabe que el cáncer es multifactorial y multicausal. No es solo por un alimento en sí que se va a desarrollar la enfermedad».

Natalia Valverde, docente de la Escuela de Nutrición de la UCR

De igual manera, citó que en Costa Rica se sigue el Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (HACCP, por sus siglas en inglés), el cual es un proceso sistemático preventivo. Su objetivo es garantizar que todo lo que se haga en la planta de producción no sea destructivo para la salud pública.

Asimismo, se siguen los lineamientos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), encargada de la formulación exacta para que la cantidad de aditivos agregados en las preparaciones sean en cantidades que no impliquen un riesgo.

“La gente a veces piensa que las personas que trabajan en la calidad de los alimentos, a sabiendas de que tal sustancia da cáncer, igual se la echa y salados las tres o cuatro personas que les dé. Eso no es así”, señaló.

Si algo está claro es que el verdadero riesgo que ronda a los embutidos está en un consumo excesivo y prolongado. El CIIC indica que cada porción de 50 gramos de carne procesada consumida diariamente aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18 %.

Entre los datos que arrojó la encuesta, un 27,7 % de los consumidores de carne procesada dicen comerla entre una y dos veces la semana. Mientras que, el 7 % afirma que la consume todos los días.

El exceso y el consumo prolongado de nitritos y nitratos se vinculan con el cáncer colorrectal. Esta enfermedad fue diagnosticada a 1 128 costarricenses en el 2018. Foto: Archivo ODI.

¿Todos los embutidos son iguales?

Ante la incertidumbre de saber qué tan adecuado es un producto para cada persona, el etiquetado nutricional es el mayor aliado para la población, ya que los consumidores pueden ejercer su criterio y, según su estado de salud, hacer uso moderado de este tipo de alimentos.

Alejandro Chacón señala que no es lo mismo comprar carne procesada de una marca comercial registrada que adquirir productos de los cuales no se sabe si tienen la preparación o el empaque adecuado. Además, en este último caso, el comprador no puede saber verdaderamente en qué condiciones fue elaborado ese producto y si cuenta con la cantidad correcta de aditivos.

Los embutidos de las carnes rojas (res, cerdo) y blancas (pollo, pavo) suelen ser catalogadas diferentes, pero no necesariamente sus componentes lo son.

“Si alguien come embutidos todos los días, a los años va a tener un problema de colesterol, pero el problema no va a ser solo el embutido, porque probablemente los acompaña de azúcares y otras sales”.

Alejandro Chacón, docente de la Facultad de Ciencia Agroalimentarias de la UCR

De acuerdo con Karolina Sánchez Alan, docente de la Escuela de Nutrición de la UCR, la carne roja en sí contiene más colesterol y grasa comparada con las blancas. Pero la variación de estos componentes en el embutido suele depender de la marca.

“Los productos catalogados como light son los que tienen menos sodio y grasa que los regulares, pero no significa que no los tengan del todo”, señaló.

El principal valor nutritivo que se le atribuye a la carne procesada es la proteína. Sin embargo, no es la mejor fuente, según la nutricionista.

“Si al embutido lo comparamos con un pedazo de carne como tal, este es un alimento natural. En cambio, el embutido es un alimento procesado y es una mezcla a la que se le agrega agua, grasa y otros componentes que van difiriendo en su valor nutritivo. La proteína que tiene una salchicha no se compara ni sustituye a la que tiene un pedazo de carne”, indicó Sánchez.

En Costa Rica, se diagnosticaron 1 128 casos de cáncer colorrectal solo en el 2018, con base en datos de la OMS. Esta cifra lo convierte en el tercer tipo de cáncer con mayor incidencia en el país en ese año.

A pesar de que la cifra es preocupante, los tres profesionales entrevistados aseguran que un solo hábito no va a ser la causa de una patología como el cáncer. No obstante, una persona con diabetes, insuficiencia cardiaca o hipertensión sí debería disminuir su consumo de embutidos.

“A un paciente hipertenso tampoco se le podría recomendar embutidos light, porque igual tienen alto grado de sodio. Si bien es cierto, el paciente debe tener una dieta balanceada y se prefiere que predominen los productos frescos. Es difícil que una persona perciba en una rebanada de jamón la cantidad de sal que contiene y que es abismalmente diferente a la de una preparación casera”, comentó Natalia Valverde, docente de la Escuela de Nutrición de la UCR.

Sin embargo, hay una realidad que también se debe considerar: las personas por cuestión de costos deben escoger el embutido por encima de la carne o la pechuga. Acompañarlos con verduras como el zapallo, la vainica o la zanahoria o incluirlos en picadillos son formas alternativas de consumir salchichas, carne molida, jamón, tocineta y otros, sin correr mayor riesgo para su salud.

 

Valeria García Bravo

Asistente de Prensa, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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La UCR depositará 25 000 semillas de arroz silvestre en la bóveda del fin del mundo

La Bóveda Mundial de Semillas de Svalbard representa la colección de diversidad de cultivos más grande del mundo. Es una instalación de almacenamiento de semillas a largo plazo, construida para resistir el paso del tiempo y el desafío de los desastres naturales o provocados por el ser humano.

Este 25 de febrero del 2020, la Universidad de Costa Rica (UCR) formará parte de las 36 instituciones internacionales que depositarán semillas silvestres y mejoradas de especies vegetales, relacionadas con cultivos, en la Bóveda Mundial de Semillas de Svalbard, Noruega (conocida como la “bóveda del fin del mundo” o el “arca de Noé de las plantas”), con el objetivo de conservar la agrobiodiversidad mundial.

Esta actividad oficial, auspiciada por la primera ministra de Noruega, Erna Solberg, se enmarca en el aniversario número doce de la creación de esta bóveda, que es la más grande del mundo y tiene almacenadas 992 032 muestras únicas de semillas de especies silvestres y variedades procedentes de casi todos los países del planeta.

Allí, a menos de 15 grados centígrados, los representantes de la UCR, la M. Sc. Griselda Arrieta Espinoza y el M. Sc. Allan Menes Martínez, depositarán 25 500 semillas de los arroces silvestres Oryza glumaepatula, Oryza latifolia y Oryza grandiglumis, que crecen en la zona norte del país, en los humedales Medio Queso y Caño Negro, así como en otras áreas protegidas de Costa Rica.

Estas semillas fueron recolectadas por los investigadores del Laboratorio de Biotecnología Aplicada al Mejoramiento Genético de Cultivos del Centro de Investigación en Biología Celular y Molecular (CIBCM) con el apoyo técnico y financiero de la organización internacional Global Crop Diversity Trust entre 2015 y 2018.

Los investigadores M. Sc. Griselda Arrieta Espinoza y M. Sc. Allan Meneses Martínez, del Centro de Investigación en Biología Celular y Molecular (CIBCM) de la Universidad de Costa Rica, fueron los encargados de preparar, enviar y depositar las semillas de arroz en Svalbard. Foto: Katzy O`neal.

Seguridad alimentaria

Desde el 2015, la Universidad de Costa Rica y el Ministerio de Agricultura y Alimentación de Noruega mantienen un acuerdo suscrito para el depósito y almacenamiento de semilla a nombre de la Institución, por un periodo de veinte años. De este modo, Costa Rica sigue manteniendo su soberanía sobre estas semillas y, solamente, la UCR como depositante es el único organismo que puede sacar esa semilla, aclaró el investigador M. Sc. Allan Meneses.

Según los investigadores, depositar estas semillas en Svalbard es importante para la seguridad alimentaria y nutricional de nuestro país, ya que permitirá el resguardo de recursos filogenéticos de alto valor ecológico y agroalimentario, los cuales en el futuro podrían ser de utilidad para el mejoramiento de un cultivo básico como el arroz.

“Esto nos va a permitir resguardar en un lugar seguro plantas que crecen naturalmente y que, eventualmente, podrían estar sujetas a eventos climáticos y podríamos perderlas. Esto nos sirve como un respaldo”, aseguró la investigadora M. Sc. Griselda Arrieta.

Con el depósito de semillas, la Universidad de Costa Rica y otras 84 instituciones del mundo pretenden hacer un aporte valioso al resguardo de recursos filogenéticos de alto valor ecológico y agroalimentario para la humanidad y, así, alcanzar la meta #2 de los objetivos de desarrollo sostenible de la FAO denotada como “hambre cero”.

En 2015 la UCR llevó a Svalbard semillas de las especies silvestres de papa de Costa Rica.

 

Katzy O`neal Coto

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Estudio de la UCR sobre identidad adolescente recibe Premio Nacional de Investigación Cultural

El Dr. Javier Tapia Balladares recibió el galardón por la obra literaria que recopila más de 15 años de investigación y cuyos resultados podrían nutrir el desarrollo de políticas públicas en el país

El director del Instituto de Investigaciones Psicológicas, Dr. Javier Tapia Balladares, se ha especializado en el desarrollo personal, el desempeño cognitivo y la socialización de las poblaciones jóvenes en el país durante más de 20 años. Foto: Karla Richmond.

La etapa adolescente es fundamental al construir la identidad personal. La forma en que los adolescentes se relacionan con su entorno, sus experiencias personales y sus procesos de diálogo, además de la sensación de incertidumbre ante el futuro, interactúan constantemente durante esta etapa del desarrollo.

Lo anterior quedó demostrado por el trabajo del Doctor Javier Tapia Balladares, actual director del Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIP) de la Universidad de Costa Rica (UCR) que fue galardonado con el Premio Nacional Luis Ferrero Acosta de Investigación Cultural 2019.

Este reconocimiento, que entrega el Gobierno de la República por medio del Ministerio de Cultura, reconoció el valor de la obra de Tapia que recopila más de 15 años de investigación en torno a la construcción identitaria de la población joven en Costa Rica.

Tras acercarse a la temática en su tesis de doctorado y por medio de 20 publicaciones académicas, el catedrático e investigador de la UCR ha estudiado la forma en que la religión y los diversos vínculos personales influyen pero no terminan el desarrollo psicológico de las personas jóvenes.

El libro premiado, “Biopoética de la adolescencia. Identidades, creencias, vínculos”, brinda conclusiones que pueden ayudar a entender los aspectos que impactan en diferente forma y medida el desarrollo de estos procesos individuales de la población en estudio.

De acuerdo con el investigador premiado, entender este fenómeno sociocultural podría enriquecer el trabajo en las diversas instancias y personas vinculadas a la atención de los adolescentes.

“Un ejemplo es el sistema educativo, donde en muchas ocasiones nos preocupamos más por el desempeño cognoscitivo de los jóvenes y dejamos de lado cómo los vínculos socioafectivos primarios inciden directamente sobre el rendimiento académico”, afirmó el catedrático.

Entender las características de la identidad de los jóvenes contribuye a la convivencia y a construir una sociedad más inclusiva para todos los sectores de la población, de acuerdo con el investigador.

Identidad adolescente: Un proceso continuo y cambiante

De acuerdo con la investigación, los adolescentes no forman por completo su identidad a partir de los esquemas morales-religiosos y las costumbres familiares, sino que interactúan con estos entornos de diferente manera y se apropian de algunos de estos elementos.

El análisis determinar que el desarrollo de la identidad individual es un proceso permanente y cambiante que está influenciado por los contextos socioculturales de cada individuo, quienes además, se adaptan de forma distinta a la evolución de su entorno social.

La evolución permanente de esta campo de análisis, evidenciado por el trabajo de Tapia, motivó en el IIP el desarrollo otras investigaciones que desde la psicología del desarrollo, que convierten a esta unidad académica en un espacio pionero en el país en el abordaje de esta temáticas.

Para el director del instituto, este premio reconoce el trabajo que realiza la UCR en el campo socio científico, el cual, puede resultar clave como sustento para entender la cultura nacional y favorecer la convivencia social.

“El reconocimiento confirma el aporte de los estudios académicos para el país, por eso el campo socio científico debe ser fortalecido y dotado de recursos para dar continuidad al trabajo que realiza”, aseguró el investigador.

Tapia enfatizó los aportes que ofrece la generación de conocimiento desde estos estudios para el fortalecer el sistema educativo y el trabajo de las instituciones del país, así como dar fundamento a la creación de políticas públicas.

Jose Adelio Murillo Montero

Asistente de Prensa Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Situación de la Acción Social fue analiza en Voces y Política de Radio Universidad

SURCOS recibió el video del programa Voces y Política de Radio Universidad emitido este miércoles 19 de febrero.

En él se analiza la situación de la Acción Social en la Universidad de Costa Rica.

Le invitamos a ver el conversatorio.

 

Imagen ilustrativa de la Vicerrectoría de Acción Social, UCR.

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UCR: El Consejo Universitario condena la violencia en El Salvador

El ente universitario rechaza cualquier intención de sometimiento del Poder Legislativo de El Salvador pues, sin la independencia de los poderes, se debilitan las bases de la democracia

En la sección ordinaria N.° 6352, realizada el 18 de febrero de 2020, el Consejo Universitario (CU) condenó la violencia llevada a cabo por el presidente de la República de El Salvador, el Sr. Nayib Bukele.

El pronunciamiento del CU se da a raíz de los últimos acontecimientos registrados el 9 de febrero, cuando el presidente de la República de El Salvador irrumpió en el Congreso salvadoreño escoltado por militares armados.

La situación se da como una forma de presión a los diputados, con el propósito de que estos aprueben un préstamo de 109 millones de dólares para fortalecer las fuerzas policiales y militares. El objetivo final es continuar con el Plan de Control Territorial.

Además, Bukele invocó el artículo 87 de la Constitución de la República de El Salvador, para hacer un llamado a la insurrección, en caso de que los diputados salvadoreños no aprueben el préstamo.

La Universidad de Costa Rica (UCR), como institución de educación superior, se encuentra comprometida con la defensa de la paz, la justicia social, la democracia y el respeto a los derechos humanos.

Por lo tanto, condena la violencia ejercida por el Sr. Nayib Bukele y rechaza cualquier intención de sometimiento del Poder Legislativo de El Salvador, pues sin la independencia de los poderes se debilitan las bases de la democracia y de la institucionalidad salvadoreña.

“Las acciones violentas llevadas a cabo por el Gobierno salvadoreño contra la Asamblea Legislativa ponen en peligro la institucionalidad de ese país y la estabilidad de toda la nación. Este tipo de acciones autoritarias representan un retroceso para los procesos democráticos de la región centroamericana. No es aceptable que el Poder Ejecutivo, por medio del uso de la intimidación y violencia, actúe como árbitro final del poder político”, se lee en el pronunciamiento.

Históricamente, la intromisión entre los poderes del Estado ha propiciado el inicio de conflictos armados, que representan la pérdida de vidas humanas, migraciones masivas y el rompimiento del estado de derecho.

Lo anterior, aunado a la situación de violencia que vive El Salvador, con una elevada tasa de homicidios. Para el año 2017, fueron 60 homicidios por cada 100 000 habitantes.

Para el caso de la región, las cifras del año 2017 registraron en promedio más de 30 homicidios por cada 100 000 habitantes; es decir, dos veces más que el límite establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que el fenómeno sea considerado como una epidemia.

La región no ha logrado superar las causas estructurales ligadas a esta problemática. Incitar a la violencia de la manera en que se ha hecho puede más bien agudizar las situaciones existentes. Es criterio de esta Universidad que no existe justificación alguna para incitar y usar la violencia como medida de presión, intimidación y control”, resalta el documento.

De acuerdo con el pronunciamiento, en la mayoría de los países centroamericanos sus líderes políticos han abusado del poder por medio de las fuerzas armadas. Cuando esto sucede, los pueblos son los que llevan la peor parte. Por lo tanto, es fundamental que sean las personas mandatarias quienes, de manera sensata, respeten la institucionalidad de su país.

“El CU apoya el pronunciamiento del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica en defensa del respeto del estado de derecho y la independencia de poderes”, concluye el pronunciamiento.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR, Nutrición sostenible: una nueva forma de alimentarse que usted puede implementar

La nutrición o alimentación sostenible hace referencia a una dieta saludable e integral, la cual toma en cuenta la justicia social y el acceso a alimentos sanos para todas las personas

Al comprar productos en la feria, aprovechar al máximo los alimentos y preparar su comida en casa, usted está siendo parte de la alimentación sostenible. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.

La Organización Mundial de la Salud ha confirmado que seis de diez enfermedades presentes en los seres humanos son causadas por lo que comemos. Al tener una alimentación lo más natural e integralmente posible, se asegura la prevención de enfermedades cardiovasculares, diabetes, colesterol alto, obesidad entre otros. Además, una alimentación sostenible es la clave para combatir los problemas sociales, culturales y nutricionales que conlleva el sistema alimentario actual.

Para disminuir las consecuencias del desequilibrio del sistema alimentario, se comienza a hablar de una alimentación sostenible, pero no solo para las personas, sino para el medio ambiente también. El término se oficializa en el 2012 cuando la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) establece que la alimentación debe partir de un esquema sostenible y equilibrado con el entorno.

La nutricionista Shirley Rodríguez de la UCR, quien ha investigado este tema en Costa Rica, define nutrición sostenible como: “una alimentación saludable para el ser humano y para el ambiente, tomando en cuenta la producción, comercialización y consumo”.

¿Cómo implementar la nutrición sostenible en nuestras prácticas cotidianas?

En la de etapa del consumo sostenible es donde usted como persona consumidora tiene más influencia. Shirley Rodríguez habla de un consumo político, referente a pensar de manera crítica qué es lo que estoy comiendo, de dónde viene, qué causa en mi cuerpo y en mi entorno.

Se recomienda buscar alimentos con circuito corto, es decir, que sean consumidos donde se producen o que no tengan que recorrer distancias largas. Para lograr esto usted puede comprar productos en la feria del agricultor o a familias vecinas que produzcan alimentos. De esta forma, se apoya a productores locales y nos permiten conocer de dónde y de quién provienen nuestra comida.

Los alimentos naturales son indispensables en la alimentación sostenible. Se debe buscar comida lo menos procesada posible y retomar la preparación casera de las comidas. Además, es ideal limitar el consumo de carne.

En el momento de tratar los residuos, es importante aprovechar todo el alimento como las cáscaras y hojas. Por ejemplo: muchas personas acostumbran a botar las hojas de la remolacha, con esta se puede hacer una sopa llena de nutrientes y optimizar la energía.

La Escuela de Nutrición de la UCR mediante sus investigaciones promueve:

– Producción más sostenible y orgánica mediante colaboraciones con agricultores familiares.

-Estrategias para vincular la producción y el consumo por medio de programas de alimentación institucional, realizando conexiones directas entre el productor y las instituciones, especialmente en la zona de Coto Brus.

-Procesos educativos con las personas productoras, y sus vecinos, sobre la importancia de consumir alimentos que son producidos en las zonas cercanas.

-Espacios educativos y de atención nutricional para la ciudadanía.

¿Por qué adoptar este tipo de alimentación?

Al tener una alimentación lo más natural e integral posible, se asegura la prevención de enfermedades. Además, la nutrición sostenible trae con ella una alimentación natural, con el mínimo de químicos posibles. Rodríguez recalcó que si bien actualmente existen límites en el uso de químicos en los alimentos, estos siguen causando efectos negativos a la salud. Por ejemplo, se ha evidenciado la presencia de químicos provenientes de los alimentos en la leche de madres en proceso de lactancia.

A nivel económico la nutrición sostenible aseguraría un sistema más justo al trabajar con producciones que no son tan agresivas para el medio ambiente, como la agricultura familiar y local. Asimismo, reactivar la economía local permite que se puedan adquirir productos de proveniencia conocida y segura, y al mismo tiempo colaborar con pequeños agricultores que han sido opacados por los grandes comercios.

Por el contrario, cuando se le otorga nuestra alimentación al comercio, los riesgos aumentan y nuestro control de lo que comemos disminuye. Bajo un ideal de nutrición sostenible los grandes comercios tendrían que adoptar medidas más amigables con el ambiente y repensar sus objetivos meramente lucrativos por objetivos sostenibles en todos los aspectos.

Desde la producción se deben buscar procesos sostenibles, por ejemplo la agroecología, la cual consiste en un sistema de producción donde se conservan y se reusan los recursos naturales como el suelo y el agua, y el uso de productos químicos está prohibido. Otra manera para asegurar una producción sostenible es fortalecer el trabajo agrícola en las zonas rurales.

Colocar la alimentación como prioridad es un buen paso para iniciar una nutrición sostenible. Debemos recordar que nuestra energía y salud para vivir cada día depende de lo que comemos.

 En el caso del medio ambiente, la nutrición sostenible se propone como una opción para solventar los daños producidos por el sistema alimentario que genera una gran cantidad de desechos, los cuales contaminan los recursos hídricos y terrestres. Por ejemplo: las aguas son contaminadas por los desechos químicos que pueden llegar a afectar la salud de las personas como en el caso de las piñeras y el bromacil.

La nutricionista Shirley Rodríguez comenta la necesidad de cuestionar nuestro papel dominante con el ambiente y de pensarnos como una especie más en la tierra que vive y comparte los recursos, no se los apropia de manera irresponsable. Además de un cambio de conciencia en los consumidores, es importante que a nivel país existan las políticas o leyes necesarias para asegurar la sostenibilidad alimentaria, según explicó la docente.

Para aprender a alimentarse de manera sostenible consulte al PREANU.

El Programa de Educación y Atención Nutricional Universitario (Preanu), la Escuela de Nutrición ofrece distintas espacios educativos y de atención nutricional sobre temas relevantes en el país. El Preanu realiza talleres, consultas, charlas y cursos con el fin de brindar herramientas educativas sobre estilos de vida saludables y sostenibles. El programa se ejecuta gracias al trabajo de profesores y estudiantes quienes articulan la investigación y la docencia con la acción social. La información sobre las distintas actividades se puede encontrar en la página de Facebook Nutrición para vivir mejor . Asimismo en su página oficial puede consultar artículos sobre nutrición, calendario y servicios. Tel: 2511-2166

 

María Laura Molina Cordero

Asistente de Prensa Oficina de Divulgación e Información

Katzy O`neal Coto

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: La biodiversidad y la ecología tropical tendrán su propio centro de investigación

La Escuela de Biología presentó la propuesta de creación de la nueva instancia en el 2018

El Cibet es el nuevo centro de investigación de la Universidad de Costa Rica, que estará dedicado a los estudios relacionados con la biodiversidad y la ecología terrestre de Costa Rica. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

El Consejo Universitario, en su sesión N.° 6352, artículo N.°3, celebrada el 18 de febrero de 2020, aprobó la creación del Centro de Investigación en Biodiversidad y Ecología Tropical (Cibet), una unidad que estará dedicada a la investigación científica sobre la diversidad y la ecología terrestre de Costa Rica.

La idea inicial surgió de la Escuela de Biología, que en el 2018 presentó una propuesta ante la Vicerrectoría de Investigación. De acuerdo con la normativa de la Universidad de Costa Rica (UCR), le corresponde al Consejo Universitario la aprobación de los centros de investigación.

La nueva instancia de la UCR viene a sumarse a los 34 que existen en la actualidad en diversas disciplinas, en consonancia con las políticas institucionales orientadas a promover y consolidar la investigación de acuerdo con las necesidades del país.

Costa Rica cuenta con aproximadamente un 5 % de la biodiversidad mundial, en un territorio que apenas alcanza el 0,03 % de la superficie del planeta.

Por lo tanto, entre los argumentos para establecer el Cibet, se señala la necesidad de documentar la biodiversidad nacional, para comprender su función y relación con el entorno natural y las poblaciones humanas, así como para plantear soluciones a los riesgos y los problemas ambientales.

De acuerdo con el Reglamento de la Investigación de la UCR, la función principal de un centro de investigación es desarrollar e impulsar la investigación científica, humanista, artística y tecnológica de excelencia.

Asimismo, le corresponde articular la investigación con la docencia en las unidades académicas afines, tanto en el grado como en el posgrado, y procurar la participación del estudiantado en las investigaciones, así como vincular la investigación con programas y proyectos de acción social.

En el acuerdo del Consejo Universitario también se designó como primer director del Cibet al Dr. Bernal Rodríguez Herrera, profesor e investigador de la Escuela de Biología, para el período comprendido entre el 1° de marzo de 2020 al 28 de febrero de 2021.

 

Patricia Blanco Picado

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR acerca el «jazz» a jóvenes en vulnerabilidad social de Limón

El programa Etapa Básica de Música de la Sede del Caribe de la UCR organizó el I Campamento de Jazz 2020

Durante tres días 25 jóvenes de Limón aprendieron sobre el jazz y pulieron sus habilidades musicales, de la mano de expertos en la materia. Foto cortesía Donald Quintero.

La música encierra pasión, disciplina, libertad, energía y creatividad, entre muchas otras condiciones, pero además ofrece una oportunidad de esparcimiento y resulta una excelente aliada para mantener la mente y el cuerpo ocupados en aprender y perfeccionar las técnicas musicales que se practiquen.

De ahí que la música pueda representar un cambio en la vida de las personas y una oportunidad de oro para que los jóvenes aprovechen y descubran habilidades propias, que tal vez ni sospechan que las tienen.

Donald Quintero Sanjur, músico y profesor de la Sede del Caribe de la Universidad de Costa Rica (UCR), promueve el aprendizaje de la música como una forma de ayudar a poblaciones en riesgo social y así ofrecer opciones de crecimiento personal, en especial a los jóvenes.

Los talleres y el campamento forman parte de los esfuerzos que se realizan dentro del programa Etapa Básica de Música de la Sede del Caribe de la UCR. Foto cortesía Donald Quintero.

Quintero se unió desde el año 2018 al programa Etapa Básica de Música, inscrito en el Departamento de Acción Social de la Sede del Caribe, desde donde se impulsan actividades dirigidas a mejorar la calidad de vida de los limonenses.

Una de ellas es el Campamento de Verano Jazz Caribe 2020, que se celebró por primera vez en la ciudad de Limón del 27 al 29 de enero, y que es producto del Taller de Jazz que dirige Quintero dentro de dicho programa en la Sede del Caribe.

“Este taller se dio a conocer en poco tiempo y con muy buen suceso en las actividades de la Sede del Caribe a las que fue invitado. Luego de un año de trabajo se da la oportunidad de desarrollar un proyecto de verano, con la intención de fortalecer y expandir la idea de formar músicos por medio de la interpretación del jazz”, indicó Quintero.

La Sede del Caribe mantiene activos diversos proyectos de acción social, investigación y docencia, con los que mantiene vivos los vínculos de intercambio de conocimiento con las comunidades limonenses. Foto cortesía Donald Quintero.

El campamento surge además ante la necesidad de contar con un espacio en el que los participantes del taller puedan adentrarse en el aprendizaje del jazz, agregó Quintero, al calificarlo como una expresión artística o idioma musical, “el jazz al igual que el calipso constituyen formas musicales que se desarrollaron en ambientes con características similares y con una raíz común: África. El progreso de la música en Limón sin duda se ve enriquecido con un evento de esta índole”, afirmó.

Una de las características más importantes de este evento y que es catalogado como el objetivo principal por sus organizadores, es que se realizó en una zona de vulnerabilidad social, “logramos que exista una vía de acceso hacia los conocimientos básicos y avanzados relacionados al jazz y la improvisación musical, aplicados en todos los instrumentos que se imparten en la Sede del Caribe como la trompeta, saxofón, piano, guitarra y clarinete, entre otros, a una población en riesgo social”, comentó Quintero.

Dentro de las metas que se cumplieron resaltan también la realización de clases magistrales en las que participaron todos los estudiantes y músicos inscritos; la conformación de bandas de jazz y su presentación en un concierto abierto al público en el que se aplicaron todos los conceptos musicales que se compartieron; se actualizaron los conocimientos pedagógicos e interpretativos en el área de la improvisación, como una herramienta útil para el desarrollo creativo y de cambio social entre los jóvenes; se contribuyó con la escena musical y cultural de la zona; y se ofrecieron ambientes didácticos que permitieron a la juventud aprovechar su tiempo en actividades sanas.

“Un total de 25 personas, provenientes en su mayoría del cantón Central de Limón, se matricularon en el campamento, de los cuales 23 aprovecharon la oportunidad y culminaron con la presentación pública del repertorio que se trabajó durante los tres días. Eventos como este son determinantes para el progreso cultural de cualquier región o comunidad, debido a que permiten promover el trabajo en equipo, la solidaridad, la responsabilidad y el sentido de pertenencia, siendo la música la herramienta perfecta para el cambio”, detalló Quintero.

El profesor Donald Quintero resaltó la gran labor de Josh Quinlan, Pablo Campos, Osvaldo Vargas y Fernando Fernández, quienes fueron los los maestros invitados al campamento, “se trata de profesionales quienes trabajaron con mucha mística y motivación para compartir musicalmente con los jóvenes de Limón”, acotó finalmente.

La Casa de la Cultura de Limón acogió la presentación final del Campamento de Verano Jazz Caribe 2020. Foto cortesía Donald Quintero.

 

Otto Salas Murillo

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: Planes reguladores son vitales para el desarrollo sostenible de las ciudades

ProDUS UCR trabaja junto a varias municipalidades para concluir requerimientos y contar con una planificación territorial adecuada

Un plan regulador es un proyecto cantonal en el que se incluye la organización del uso de suelo y direccionarlo para que apoye el desarrollo integral del cantón. Foto Cristian Araya.

¿Dónde se deben construir las edificaciones comerciales o residenciales para que no afecten el recurso hídrico y no exista el peligro de que se encuentren en zonas de riesgo?, ¿cómo deben idearse los accesos y salidas para que exista una red vial eficiente?, y ¿cómo mejorar la calidad de vida de las personas a partir del ordenamiento del territorio?, estas son algunas de las aristas más importantes a las que da respuesta un plan regulador y que vendrían a impulsar el progreso de los cantones y por ende del país entero.

El Programa de Investigación en Desarrollo Urbano Sostenible de la Universidad de Costa Rica (ProDUS UCR) trabaja actualmente con nueve municipalidades para lograr concluir todo el proceso que conlleva la aplicación de un plan regulador.

Se trata del distrito de isla Chira y el cantón de Flores, que ya cuentan con la viabilidad ambiental de SETENA; los cantones de Alajuela y Santa Ana, cuya obtención de viabilidad ambiental se encuentra en su última fase; los cantones de San Carlos, Garabito, San Ramón y Orotina están en la fase final de elaboración; y el cantón de Goicoechea que está iniciando el proceso.

En Costa Rica, ProDUS UCR ha desarrollado planes de ordenamiento territorial para más del 25 % del territorio fuera de las áreas silvestres protegidas, convirtiendo este tipo de investigación científica en uno de los principales aportes de esta Universidad a la solución de los problemas nacionales.

Un proceso que asegura bienestar

El Ing. Jonathan Agüero Valverde, coordinador general de ProDUS UCR, indicó que un plan regulador está constituido por una serie de etapas que inicia con el diagnóstico, en la que se señalan las fortalezas y las debilidades del cantón, se identifican las posibilidades de mejora, y se enumeran los aportes que pueden surgir.

“Siempre se incluye la participación ciudadana dentro de la elaboración de un plan regulador, que se da tanto durante el diagnóstico como en la fase de propuestas; escuchamos a la comunidad, hacemos un proceso participativo y se conversa con la gente sobre lo que nosotros encontramos en el diagnóstico, se les pregunta qué les parece, cuáles son los principales problemas del cantón y en que puede ayudarles la planificación territorial, pues esto define qué se puede hacer, dónde y cómo, por ejemplo: el tamaño mínimo o máximo de un lote que se tiene permitido debido a que está o no en una zona de protección boscosa o de acuíferos. El plan regulador viene a definir cuáles usos están permitidos en una determinada zona”, describió Agüero.

Sin embargo, Agüero aclaró que un plan regulador no va a resolver todas las problemáticas que tenga un cantón, pues cada trabajo de planificación territorial tiene un perfil muy determinado sobre lo que sí o no se puede hacer, o sea, no va a resolver los problemas de vivienda, pero sí puede ayudar a que la localización de las casas sea mejor, además de cuáles actividades son permitidas y cuáles no.

Una de las aristas que analizan los especialistas de ProDUS UCR es el recurso hídrico, que se incluye dentro de la elaboración de los planes reguladores. Foto cortesía ProDUS UCR.

“Es muy importante poder llegar a las comunidades y comunicar claramente sobre la planificación territorial y dejar claro que siempre se va a buscar un equilibrio; existirá regulación que dejará hacer unas cosas y no se podrán hacer otras, pero es parejo para todos, tanto para la industria y el comercio como para las urbanizaciones y particulares”, reflexionó Agüero.

Entre más orden mayor confianza y crece la productividad

Durante la fase de propuestas se les plantea a las municipalidades los aspectos de zonificación y regulación, se identifican las zonas adecuadas para el desarrollo de la industria, los proyectos residenciales y las zonas para el establecimiento del comercio o para el sector agrícola, así como las zonas de protección, etc.

“Ahí es cuando se aterriza la propuesta del plan regulador, que es el resultado de los estudios que se hicieron en la etapa de diagnóstico. La principal propuesta dentro de un plan regulador es la zonificación, pero también están la de fraccionamiento y la de vialidad. No se puede hacer ciudad sin hacer vialidad, pues hay que revisar muy bien la conectividad para que la ciudad sea como una red; trabajamos muy fuerte en el aspecto vial precisamente para mejorar la conectividad y la redundancia vial de cada cantón, lo que repercute positivamente en todo el país”, manifestó Agüero.

Por su parte el Ing. Félix Zumbado Morales, investigador de ProDUS UCR, comentó que uno de los aspectos más relevantes que conlleva generar un proyecto de investigación, en el contexto del ordenamiento territorial, es comprender que un plan regulador es una herramienta indispensable para el sector público y privado, ya que facilita las inversiones en el cantón al ofrecer seguridad a los empresarios.

Además, permite fomentar la inversión pública y privada por medio de herramientas como la captura de plusvalías, lo que conlleva a mejorar la calidad de vida de todas las personas que habitan un cantón.

“Si dentro de la planeación se establecen áreas con vocación para permitir los usos zonas industriales, comerciales o de servicios, entonces el empresario interesado en invertir sabe que va a tener todas las condiciones y facilidades para que pueda desarrollar su actividad productiva de la mejor manera. Por ejemplo, asegurando el acceso al transporte (movilidad), servicios básicos, y seguridad jurídica por compatibilidad de uso con los vecinos. De esta forma se evitan muchos conflictos territoriales que resultan de la falta de ordenamiento territorial. En los cantones en donde no existe un plan regulador hay inseguridad jurídica para el sector empresarial, lo que hace a esos cantones menos competitivos y atractivos para la generación de inversiones”, recalcó Zumbado.

El problema es que en Costa Rica no se ha adoptado todavía la cultura de la planificación territorial, señaló por su parte Agüero, pues en muchas de las municipalidades en donde han trabajado nunca han tenido un plan regulador.

La comunicación con las y los miembros de las comunidades es vital para poder crear un plan regulador efectivo y eficiente. Foto cortesía ProDUS UCR.

Protección del medio ambiente

Otro de los ejes de trabajo de un plan regulador es el ambiental, que va asociado con el desarrollo sostenible (social, económico y ambiental) y que viene a fortalecer la gestión en esta temática. Un plan regulador, aseguraron ambos expertos de ProDUS UCR, es la herramienta fundamental para generar medidas que promuevan el uso sostenible de los recursos naturales de un territorio.

“Esta variable es de suma importancia pues está dirigida a complementar la legislación nacional en temas como la gestión sostenible del recurso hídrico de un cantón, la protección de las zonas de recarga acuífera, la conservación de las zonas boscosas que están fuera de los parques nacionales o áreas protegidas, así como la zona de protección de los causes y los corredores biológicos; todo esto se debe incluir dentro de un plan regulador para poder salvaguardarlo. Hay que sumar el apartado del cambio climático, que se desarrolla dentro de las posibilidades legales de un plan regulador, y los servicios ecosistémicos, que consideran el uso de las soluciones basadas en la naturaleza”, expuso Zumbado.

Desde hace 29 años ProDUS impulsa el desarrollo sostenible a través del ordenamiento territorial, gracias a la ardua labor de profesionales en áreas como ingeniería civil, antropología, arquitectura, computación e informática, derecho, agronomía, geología, biología entre otras.

Algunas de las instituciones con las que ProDUS UCR mantiene un estrecho contacto y con las que trabaja para concretar los planes reguladores son: Secretaría Técnica Ambiental (Setena), Instituto de Vivienda y Urbanismo (INVU), Instituto Costarricense de Turismo (ICT), Comisión Nacional de Emergencias (CNE), Ministerio del Ambiente y Energía (MINAE), Instituto Geográfico Nacional (IGN), y Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

“Las municipalidades que ya tienen un plan regulador tienen una visión completamente diferente, una vez que tienen esta cultura entonces ya pueden usar esta herramienta con todo su potencial y de manera eficiente. Lo que se debe hacer es llevar la regulación territorial a todo el país para que conozcan sobre las ventajas que esto conlleva”, planteó Agüero.

Un plan regulador no es eterno, hay que actualizarlo constantemente, advirtió finalmente Zumbado, porque las condiciones del entorno cambian, la población pueden variar, los proyectos públicos que surjan pueden afectar la plusvalía de la zona, los proyectos inmobiliarios modifican la dinámica de un territorio, etc.

“Una vez que un plan regulador es aprobado por SETENA y el INVU, se organiza una audiencia pública y seguidamente el consejo municipal respectivo aprueba finalmente el plan. En el caso de los Planes Reguladores Costeros también se debe dar la aprobación por parte del ICT”, concluyó Zumbado.

El ordenamiento territorial forma parte de los aportes que realiza la UCR al país para mejorar la calidad de vida y sumar al desarrollo sostenible, ayudar a los cantones a atraer inversiones y promover el uso adecuado de los recursos naturales.

 

Otto Salas Murillo

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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La UCR es pionera en el estudio y fortalecimiento de las lenguas indígenas de Costa Rica

Un concepto de investigación sobre lengua y cultura indígenas prioriza el trabajo con las comunidades y para las comunidades

Las enciclopedias se han elaborado en el marco de varios proyectos de investigación y tratan sobre temas cotidianos de las comunidades indígenas. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Desde hace siete años, la Escuela de Filología, Lingüística y Literatura, de la Universidad de Costa Rica (UCR), investiga en las comunidades indígenas del país bajo un nuevo paradigma. Además, desarrolla trabajos de acción social directamente con tales poblaciones y los resultados que se obtienen regresan a estas personas para su beneficio.

Lo anterior se ha logrado gracias a la trayectoria de dicha escuela, la cual durante más de medio siglo se ha dedicado, de manera pionera, al estudio de las lenguas autóctonas costarricenses.

Ese recorrido es la base del surgimiento reciente de nuevos proyectos, que se gestan desde la misma comunidad indígena y tienen como objetivo la documentación lingüística-etnográfica. Esto significa documentar aspectos de una cultura en su propio idioma, normalmente a solicitud de las mismas poblaciones indígenas.

“Nosotros ahora tenemos una perspectiva nueva, otra forma de pensar cómo se desarrolla el trabajo con las comunidades y para qué se documenta una lengua y una cultura (que es para el mismo provecho de las comunidades)”, dijo Carlos Sánchez Avendaño, investigador y coordinador de dos proyectos de acción social sobre esta temática.

Tales iniciativas son un trabajo comunal universitario (TCU), donde participan estudiantes de diferentes carreras, y un proyecto de extensión docente. Ambas tienen el fin de documentar y elaborar recursos didácticos para las comunidades, materiales que —basados en la investigación científica— contribuyan al fortalecimiento de la lengua y la cultura indígenas.

Larga tradición

El estadounidense Jack Wilson creó el Departamento de Lingüística de la UCR. Con su aporte y el de reconocidos lingüistas como Adolfo Constenla Umaña y Enrique Margery Peña, entre otros, se inició el estudio sistemático de las lenguas indígenas de Costa Rica.

Para Sánchez, la labor de estos académicos ha sido crucial y es la base de todas las investigaciones que en adelante se efectuaron.

Integrantes del equipo de documentación de la lengua y la cultura maleku muestran algunos de los objetos que se fabricaron para crear la Enciclopedia de las cosas. Foto: cortesía de Carlos Sánchez.

Uno de los grandes resultados de los primeros trabajos fue la descripción de los idiomas indígenas, tarea que en su momento partió prácticamente de cero. Según relató Sánchez, luego de esta generación de investigadores, vino otra compuesta por lingüistas como Carla Jara Murillo (quien es especialista en bribri), Mario Portilla Chaves y, recientemente, Haakon Stensrud Krohn.

Nuevo paradigma

La UCR se ha aproximado a las comunidades indígenas para realizar diversas iniciativas de trabajo conjunto, que permitan generar diferentes productos en sus lenguas autóctonas y, a la vez, fortalezcan su cultura.

“Se trata de hacer un trabajo de colaboración entre la Universidad y miembros de las comunidades, esa labor tiene que ver con las lenguas indígenas, hacer algo con ellas y, paralelamente, con aspectos de la cultura relacionados siempre con las lenguas. Entonces, son trabajos de colaboración de base comunitaria”, explicó Sánchez.

El cambio de paradigma consiste precisamente en el intercambio de conocimiento que se propicia en el proceso de investigación, en el que se parte de los intereses de las poblaciones y no de la persona que investiga. Asimismo, la participación de las comunidades es clave para alcanzar los objetivos deseados.

Por esto, se han conformado grupos de indígenas en los distintos territorios del país y se trabaja con ellos. El resultado es que estas personas son coautoras de los productos efectuados y, además, los materiales se escriben en la lengua respectiva. De acuerdo con Sánchez, han recibido solicitudes de las comunidades maleku, bribri, brunca, cabécar, brorán, térraba y ngäbe.

Materiales y actividades

Sánchez explicó que uno de los recursos más fuertes en los que se ha trabajado en los últimos años es en la creación de diccionarios temáticos y enciclopedias etnográficas.

Ya se han elaborado cinco de la lengua maleku, cinco de bribri, tres de brorán y una de brunca.

El investigador Carlos Sánchez Avendaño, de la Escuela de Filología, Lingüística y Literatura de la UCR, coordina los proyectos sobre lengua y cultura indígenas. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Las temáticas de las primeras cuatro fueron similares: el cuerpo humano, los animales, así como la agricultura y la gastronomía tradicionales. Luego, en idioma bribri, se expuso sobre la casa tradicional y, en maleku, se desarrolló el tema de los productos fabricados por sus comunidades. En cabécar, se abordó el sistema de clanes y, con los bruncas, se efectúa una enciclopedia sobre la producción de textil y el teñido.

Para construir cada uno de estos recursos didácticos, la comunidad conforma un grupo de personas, de acuerdo con cada tema, y se reúne con estudiantes e investigadores de diferentes disciplinas, tales como lingüistas y diseñadores.

El mismo proceso ocurre para crear otros materiales visuales que son parte del “paisaje lingüístico”. Entre estos se encuentran las impresiones en gran formato (lonas), de 1.50 metros por 1.55 metros, las cuales usualmente explican los mismos temas de las enciclopedias u otros tópicos específicos, pero de una forma más resumida.

Las lonas, por ejemplo, tratan sobre el cuerpo humano, animales, alimentación, casa, familia, clanes, entre otros, y son colocadas en las paredes del aula, por citar un lugar. Todos estos materiales impresos, además de los digitales, son donados por la UCR a las poblaciones indígenas.

Asimismo, se ha aprovechado la participación de estudiantes de la carrera de Informática para hacer la versión digital de las enciclopedias y diccionarios, así como para construir aplicaciones móviles y juegos que los jóvenes indígenas pueden utilizar en sus teléfonos. Igualmente, se llevan a cabo presentaciones artísticas en las comunidades, gracias a la colaboración de alumnos de Artes Dramáticas.

En las escuelas indígenas se imparten cinco lecciones por semana sobre la cultura y lengua autóctona correspondiente, que forman parte del currículo del Ministerio de Educación Pública (MEP). Sin embargo, Sánchez considera que estas clases no son suficientes para lograr una revitalización de los idiomas indígenas.

“Los recursos didácticos sirven para apoyar procesos de enseñanza, de aprendizaje de las lenguas y las culturas, para atraer a las nuevas generaciones y hacerles ver que su lengua y su cultura pertenecen al presente y participan de las nuevas tecnologías, como cualquier idioma de prestigio. Sirven también para fortalecer la seguridad, la identidad y para vincularse de una forma distinta con esa identidad y con su legado, el legado de sus ancestros”, manifestó el investigador.

Un caso de éxito

Para lograr un mayor impacto de los materiales didácticos se requiere que los educadores de lengua indígena puedan hacer una buena mediación pedagógica y utilizar esos recursos. A criterio del investigador Carlos Sánchez Avendaño, de la Escuela de Filología, Lingüística y Literatura, de la Universidad de Costa Rica (UCR), esto constituye un enorme reto, ya que los docentes no han recibido la formación adecuada.

No obstante, el académico mencionó un caso en el que se han obtenido muy buenos resultados. Se trata del maestro de cultura Leonardo Porras Cabrera, quien ha logrado utilizar dichos materiales para la revitalización del brorán.

Porras trabaja en Bijagual, una comunidad del territorio Térraba, donde este idioma no se habla desde hace muchos años. Incluso la niñez ni siquiera tenía conciencia del vínculo con la lengua y la cultura. No obstante, con su empeño e impulso del conocimiento del brorán, Porras ha conseguido que los escolares empiecen a decir algunas palabras en este idioma.

“Entonces ahí uno sí podría hablar de revitalización, porque no es solo interés, sino que ya dicen palabras. Después de que la lengua tenía no sé cuántos años de no escucharse en la comunidad, ahora se escucha. Obviamente de forma fragmentaria, no es que tengan una conversación en esta lengua, pero el brorán empieza a estar más presente otra vez. Entonces eso sí es revitalización”, finalizó Sánchez.

 

Nidia Burgos Quirós

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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