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Etiqueta: UCR

UCR: Hasta en zonas indígenas, futuros médicos ya están en la CCSS rotando y ayudando a pacientes

Escuela de Medicina de la UCR

Después de múltiples esfuerzos, un total de 76 estudiantes de medicina general finalmente están realizando sus internados

Andrea Meléndez es una de las estudiantes que en este momento está en Talamanca realizando el bloque de Medicina Comunitaria. Ella, junto con sus compañeras, realizan visitas domiciliarias a la población indígena.

Con la gabacha bien puesta, con mucho entusiasmo y el nombre de la Universidad de Costa Rica (UCR) en alto. Así vuelven más de 50 estudiantes de último año de la carrera de Medicina y Cirugía de la UCR a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) para realizar sus rotaciones, concluir sus estudios y ayudar en la atención de pacientes de zonas indígenas, rurales y del gran área metropolitana.

El regreso a las rotaciones genera un aporte trascendental a la salud pública nacional y se da luego de una espera de casi un año. Esto, después de que la Caja decidiera pausar el 19 de marzo de 2020 los internados debido a la pandemia de COVID-19.

Ahora, el grupo de futuros médicos vuelve listo para colaborar, bajo supervisión docente, en tareas clínicas que van desde entrevistas a pacientes y apoyo en consultas, hasta en la asistencia de procedimientos médicos, por mencionar algunos.

“Aquí hubo una gran colaboración del Ministerio de Salud, que es el que habilita o no la docencia en instalaciones de la CCSS, y hasta de Casa Presidencial que hizo ver la importancia de que estos estudiantes ingresaran a la Caja. Estamos felices de ver que el cuerpo estudiantil podrá avanzar en el internado y que le abrirá camino a las generaciones que vienen detrás. Ellos y ellas colaborarán en hospitales regionales de zonas rurales además de los centrales”, indicó la Dra. Lisbeth Salazar Sánchez, directora de la Escuela de Medicina de la UCR.

En la fotografía está la estudiante Daniela Zamora en el Hospital Nacional de Niños.

En ese aspecto también se contó con el apoyo de la Rectoría de la UCR para crear una comisión orientada a atender la situación. Como resultado, el 08 de marzo se generó un diagnóstico de la situación actual de las diferentes escuelas y facultades de la Universidad, y se le dio el documento a la Presidencia Ejecutiva de la CCSS junto con una propuesta de hoja de ruta.

El objetivo estaba en “implementar acciones coordinadas en conjunto que permitan, de manera gradual y segura, dar continuidad a los programas de estudio”, mencionó la Rectoría de la UCR en su comunicado.

Asimismo, varios estudiantes de medicina también aportaron en la reapertura de las rotaciones, al realizar una investigación en la cual lograron demostrar la contribución que pueden dar las y los internos universitarios durante la pandemia por COVID-19. Ese estudio se le dio al Centro de Desarrollo Estratégico e Información en Salud y Seguridad Social (Cendeisss) y a la Gerencia Médica de la CCSS.

Entre esas acciones está ampliar los equipos de salud, fortalecer los procesos de acompañamiento, dar asistencia a la población y aliviar el dejaste que sufre actualmente el personal sanitario

En la imagen está la joven Andrea Amador, quien está haciendo su rotación en Ginecología y Obstetricia en el Hospital México.

“A inicio de febrero de este año, entre todas las universidades del país que tienen escuelas de medicina, se desarrolló un documento que se le envió al Cendeisss y a la Gerencia Médica. Este incluía un análisis epidemiológico del momento en el país y algunas experiencias con internos en el extranjero. Con base en eso, se redactó el documento y se incorporó la situación epidemiológica. Hemos visto que a lo que va del año los casos han mejorado, la tasa R (que es una de las medidas para el contagio) se ha mantenido estable y también la ocupación de camas”, agregó Daniela Zamora Chaves, interna y representante de los estudiantes durante el proceso.

Con el regreso de los alumnos el país también se asegura la futura formación de más médicos especialistas, pues el requisito fundamental para cualquier aspirante de una especialidad es alcanzar con éxito su licenciatura en Medicina y Cirugía. Esto solo se logra al concluir satisfactoriamente el internado.

Los jóvenes iniciaron sus internados el 15 de marzo en dos bloques. El primero es el de Ginecología y Obstetricia con 30 alumnos y el otro es el de Pediatría con 26. Este sería el segundo grupo que se suma, pues en octubre del 2020 cerca de 20 alumnos ya habían vuelto al bloque de Medicina de Salud Comunitaria y Familiar.

Una mirada regional

Debido a la conyuntura del COVID-19, la UCR se esforzó fuertemente en la posibilidad de abrir bloques en hospitales periféricos, cuando históricamente los trabajaba en hospitales centrales.

Eso derivó en que tres hospitales regionales hoy sean beneficiados con la rotación de los jóvenes: el Hospital de Puntarenas, Grecia y Turrialba.

“A todos nos parece una excelente oportunidad de explorar nuevos elementos. Definitivamente es una dinámica diferente porque en los hospitales periféricos no hay residentes, que son con quienes uno trabaja. Sin embargo, en las áreas periféricas hay excelentes profesionales y es bueno conocer más la realidad nacional en zonas rurales. Estamos muy contentos con esta oportunidad y vemos el salirnos del gran área metropolitana como algo muy positivo”, amplió Daniela Zamora.

Pedro Estrada actualmente se encuentra efectuando el bloque de Pediatría en el Hospital de Turrialba.

Esa experiencia rural se suma a otras ya recibidas. Los estudiantes de la UCR han colaborado previamente con Equipos Básicos de Atención Integral en Salud (Ebais) ubicados en San Vito de Coto Brus, Talamanca, Grano de Oro, Esparza y Atenas en el bloque de Medicina Comunitaria. Por lo tanto, los hospitales de Puntarenas, Grecia y Turrialba son un espacio de aprendizaje adicional de las condiciones particulares de salud en las zonas rurales.

Dichos centros son espacios adicionales a los hospitales centrales, en donde los alumnos también estarán contribuyendo. Los principales son el Hospital México, el Calderón Guardia, el San Juan de Dios, el de las Mujeres Adolfo Carit Evan y el Hospital Nacional de Niños.

“La Caja entregó los lineamientos con todos los protocolos a seguir para nuestra protección y de nuestras familias, de pacientes y del personal sanitario. Uno es no estar en contacto con pacientes sospechosos por SARS-CoV-2, no estar en áreas COVID-19, llevar nuestro propio equipo de protección personal y cumplir todas las medidas de lavado de manos y distanciamiento”, resaltó Zamora.

Pero todavía falta camino. Para que los estudiantes finalicen el internado de manera positiva aún se requiere otros dos bloques. Uno es el de Cirugía y el otro de Medicina Interna, los cuales dependen del comportamiento epidemiológico del país.

Si todo marcha bien, en mayo de este año el tercer grupo de jóvenes estaría realizando esas rotaciones. De igual manera, ya se está gestionando junto con la CCSS lo necesario para que los estudiantes pronto sean vacunados contra la enfermedad ocasionada por el SARS-CoV-2.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

La UCR apoya a gestores comunitarios del agua

Día Mundial del Agua

Mediante proyectos de Acción Social apoya a comunidades en el manejo de los recursos hídricos

En la gestión comunitaria del recurso hídrico, la UCR ejecuta decenas de proyectos de Acción Social para apoyar a personas gestoras, involucrando al personal docente y de investigación, estudiantes universitarios y líderes locales para que cada comunidad se convierta en defensora de los ecosistemas que permiten llevar agua potable de calidad a los hogares. Foto ED-3507

Uno de los Objetivos del Desarrollo Sostenible, incluidos en la Agenda 2030, es lograr que la humanidad encuentre caminos para resolver la crisis mundial del agua y encontrar mecanismos para garantizar su disponibilidad, su gestión sostenible y el saneamiento para todas las comunidades. Además de este esfuerzo global, cada 22 de marzo la Organización de Naciones Unidas promueve que todos los países realicen jornadas de reflexión con motivo del Día Mundial del Agua.

Relacionado con esa meta, la Universidad de Costa Rica (UCR) mediante la ejecución de decenas de proyectos de Acción Social, Investigación y Docencia impulsa proyectos para el adecuado manejo de cuencas hidrográficas, acueductos comunitarios y la gestión de los recursos hídricos en el territorio nacional.

Al menos 30 proyectos de la Vicerrectoría de Acción Social (VAS) trabajan directamente en el apoyo de comunidades para el manejo sostenible de los recursos hídricos destinados al consumo humano, la agricultura y la protección de los ecosistemas.

Uno de ellos es el liderado por la Escuela de Ingeniería Química, que mediante su proyecto “Fortalecimiento de la Gestión Comunitaria del Agua en la Región Caraigres” (ED-3507) se dio a la tarea de facilitar las habilidades y herramientas para la aplicación de un Plan de Mejora y Eficacia, que permitió identificar las mayores deficiencias dentro de los acueductos comunitarios de esa región. Y posteriormente, crear recursos virtuales dirigidos a la autogestión exitosa. Esa región la conforman tres cantones de San José, incluidos en el Plan de Desarrollo Rural Territorial de Acosta-Desamparados-Aserrí 2016-2021.

En la Región de Caraigres existen 41 acueductos administrados por asociaciones administradoras de los sistemas de acueductos y alcantarillados comunales, popularmente conocidas como Asadas. Estas están integradas por juntas de vecinos que se encargan de todos los aspectos técnicos y administrativos.

Según la Ing. Adriana Araya Díaz, docente coordinadora del proyecto, “el trabajo dentro de las Asadas es desarrollado en su mayoría por personas voluntarias que día a día hacen su mayor esfuerzo por permitir que miles de personas tengan acceso a agua potable, y a pesar del apoyo de diversas instituciones, existen grandes deficiencias y dificultades técnicas, administrativas y financieras a las que se enfrentan una gran cantidad de ASADAs a nivel nacional. Adicionalmente, existen vacíos de información sobre la situación de algunos acueductos comunales, lo cual dificulta la generación de rutas de acción por parte de instituciones”.

Araya explicó que originalmente esta iniciativa de Acción Social surgió como un proyecto ganador de Fondos Concursables de la VAS. Posteriormente se diseñó una estrategia de apoyo formativo al personal vinculado con las asadas de Caraigres, y contó con el apoyo de estudiantes del trabajo comunal “Adaptación y mitigación del cambio climático hacia un desarrollo sostenible” (TC-724). Este proyecto tiene como objetivo el desarrollo de talleres educativos en comunidades y la realización de inventarios de gases de efecto invernadero.

En total, 12 estudiantes del TC-724 se vincularon a este proyecto y participaron activamente en la elaboración de material informativo -diseño de infografías-, búsqueda de información, lectura de documentos, entre otros. Además, participaron en algunas reuniones con representantes de instituciones públicas, de manera que con la información recabada se avanzó en la sistematización de información. Desde el año 2019 los estudiantes han colaborado con las Asadas de Poás y Barrio Corazón de Jesús, ambas en Aserrí.

La Escuela de Ingeniería Química se suma a los esfuerzos de la UCR para apoyar las comunidades en la gestión sostenible del recurso hídrico administrado por los acueductos comunitarios. Foto ED-ED-3507

Entrega de resultados

Si bien la ejecución del proyecto concluyó en diciembre del año 2020, la entrega de resultados se realizará en los primeros días de abril. A partir de ahora, las Asadas tendrán a su disposición una serie de materiales gráficos y videos tutoriales sobre aspectos técnicos y administrativos que facilitarán el trabajo para las personas que cada día asumen la tarea de la gestión del recurso hídrico en sus comunidades.

No obstante, explicó Araya, dado que las falencias técnicas son similares en otras regiones del país, estos recursos serán de gran valor para todas las personas interesadas que realizan este trabajo en todo el país.

Para María José Bermúdez, vecina del barrio Corazón de Jesús de Aserrí, e integrante de la Comisión de Recurso Hídrico del Consejo Territorial de Caraigres, este proyecto facilitó la asociatividad entre las diferentes Asadas de la zona. Bermúdez reiteró que la administración está a cargo de personas de los vecindarios bajo criterios populares, sin el apoyo de profesionales. “Las falencias en conocimientos técnicos, la existencia de sistemas obsoletos, y la ausencia de mapas de las tuberías en funcionamientos y bitácoras sobre los procedimientos ejecutados son los problemas comunes en todas las Asadas”.

Según Bermúdez, en la mayoría de Asadas se requieren generar capacidades para fortalecer la gestión del recurso hídrico, incluso de aspectos tan cotidianos como la correcta facturación y administración del aspecto financiero.

La gestora comunitaria acotó que desde las Asadas los apoyos institucionales se han visto desde un rol punitivo del Ministerio de Salud o el mismo Instituto de Acueductos y Alcantarillados (AYA). Por eso, prosiguió, la mediación de la UCR para la aplicación de la herramienta de Plan de Mejora y Eficacia, diseñada por el AYA es una oportunidad para aplicar mejoras sustantivas, lo que permitirá optar por recursos de inversión en las Asadas de Caraigres.

Aunque la pandemia sanitaria del año 2020 obligó a cambiar la estrategia del proyecto, se adaptaron las actividades a la virtualidad y se lograron los objetivos, explicó la Ing. Araya. “Tras la conclusión del proyecto, la idea siempre fue la sostenibilidad del proyecto en el ámbito comunitario y que fueran las propias personas de esas comunidades las que lo ejecuten a partir de ahora”, agregó.

María José Bermúdez, vecina de Aserrí, destacó que la mediación de la UCR en la aplicación de la herramienta de Plan de Mejora y Eficacia, diseñada por el AYA es una oportunidad para aplicar mejoras sustantivas, lo que permitirá optar por recursos de inversión en las Asadas de la Región Caraigres. Foto ED-3507

Aprendizaje compartido

“La principal lección aprendida fue que la gestión del agua es un proceso muy complejo que requiere de un compromiso institucional y de trabajo con las comunidades. No solo a nivel institucional, sino también la comprensión de que solo el manejo de una Asada es todo un reto, ya que se necesita saber mucha información, lo cual lo convierte en un trabajo complejo”, dijo Andrés Romero Méndez, estudiante de la Escuela de Geografía y uno de los que apoyó este proceso.

De acuerdo con la Ing. Araya, para la ejecución de este proyecto se partió del criterio que “todos los saberes son válidos y fue un reto lograr un lenguaje accesible para que los contenidos que se produjeron se entendieran”.

En ese sentido, Lucía Rodríguez, estudiante de Ingeniería Química, afirmó que “tener este acercamiento con las comunidades es muy distinto a lo que se aprende en las aulas, porque la realidad de muchas Asadas es que no tienen plantas de tratamientos o procedimientos que aprendemos en los cursos de Ingeniería Química”.

Rodríguez comentó que para el resto de estudiantes fue una experiencia sumamente reveladora ya que lo aprendido es muy ajeno a sus carreras y fue muy valioso conocer de primera mano cómo es que funcionan las instituciones públicas.

Finalmente y como último aprendizaje se visualiza el valor que tiene la creatividad en los procesos de acción social para enfrentar las situación adversas. Si el equipo gestor hubiera decidido no continuar con el proyecto debido a que la gran mayoría de actividades planteadas eran presenciales, los recursos disponibles hubieran sido desaprovechados. Aun así, la creatividad permitió encontrar una nueva idea que además de sostener la esencia de la iniciativa, amplió el alcance del proyecto en materia de población beneficiaria y en sostenibilidad en el tiempo”, concluyó Araya.

 

Eduardo Muñoz Sequeira
Periodista, Vicerrectoría de Acción Social

UCR: Teatro Girasol elabora propuesta escénica segura para el contexto de la pandemia

Teatrinos aislaran a actores y actrices ante posible contagio y las obras requieren tan solo 2 personas para el montaje y actuación

En marzo del 2020 se dio el primer caso de COVID-19 en el país y las restricciones sanitarias generaron un impacto muy grande en todas las artes escénicas. Desde entonces el Teatro Girasol ha hecho esfuerzos de adaptación a una realidad sin precedente en los últimos tiempos y no solo ha desarrollado actividades en la virtualidad, sino que además se encuentra creando un nuevo proyecto de teatro presencial seguro para el público y el elenco artístico.

El proyecto Ciudad Girasol consiste en una serie de teatrinos: estructuras móviles para desarrollar puestas en escena con un solo actor o actriz que opera marionetas, brindándole protección. Así lo declaró Haydeé Rebeca Montero coordinadora del Teatro Girasol.

El objetivo es hacer intervenciones artísticas en espacios abiertos como ferias, parques o plazas. El teatrino supone una barrera física donde el actor o actriz contaría con protección mientras ejecuta su acto y solo se ocupan dos personas para su montaje, concluyó Montero.

El proyecto Ciudad Girasol se encuentra en etapa de diseño y montaje y se espera su aprobación para poder realizar giras en condiciones seguras en esta época.

Video llamadas teatrales

Durante la presente pandemia el Teatro Girasol se ha adaptado y ha desarrollado productos y actividades en línea para mantener el distanciamiento físico exigido por las medidas sanitarias.

Tanto las audiciones como los ensayos se están realizando de forma virtual para garantizar la seguridad de las y los integrantes.

Teatro Girasol es un proyecto de la Escuela de Estudios Generales, en conjunto con el Área de Prácticas Artísticas de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil y de la Vicerrectoría de Acción Social, de la Universidad de Costa Rica. Esta agrupación tiene como característica que sus integrantes son estudiantes de carreras diferentes a la carrera de Artes Dramáticas.

Es un proyecto de Gestión Cultural y Patrimonial que a lo largo del año presenta sus montajes teatrales en la Escuela de Estudios Generales y viaja a diferentes zonas, tanto dentro como fuera del país, con el fin de llevar el arte a distintos públicos y comunidades.

Desde su creación en 1993, el Teatro Girasol ha tenido una presencia importante en la actividad cultural nacional e internacional.

 

Imagen: Para manrionetas que permitarán obras unipersonales en condiciones seguras: Foto cortesía: Teatro Girasol

Autoría:
Esteban Umaña Picado (Periodista Unidad de Comunicación Vicerrectoria de Acción Social-UCR)

Conmemoración del 21 de marzo: Día Internacional contra la Discriminación Racial

Compartimos el video “Conmemoración del 21 de marzo Día internacional contra la discriminación racial”, elaborado en el marco del proyecto Observatorio para la Acción contra el Racismo y la Asociación de Estudiantes de Antropología de la Universidad de Costa Rica:

“El 21 de marzo de 1960 se perpetró la Masacre de Sharpeville, Sudáfrica. En ella murieron y resultaron heridas cientos de personas que protestaban de manera no violenta contra la Ley de Pases del régimen autoritario racista del apartheid (…). Este sistema ideado por una élite que representaba sólo el 20 % de la población, promulgó leyes que impedían el sufragio de las poblaciones negras y su participación política en cargos públicos y en el comercio; organizaban la segregación geográfica y de los espacios públicos y prohibían los matrimonios entre los grupos.

El régimen del apartheid persistió en Sudáfrica durante 45 años, desde 1948 hasta 1993. La Ley de Pases fue un método utilizado para tener un mayor control de los movimientos de resistencia y fue derogada hasta 1986. Hasta esta fecha se habían encarcelado y movilizado a zonas empobrecidas a más de 15 de millones de personas.

Para apoyar las comunidades en resistencia contra la discriminación racial en todo el mundo, la Asamblea de las Naciones Unidas declaró este día el día internacional de la eliminación de la discriminación racial (…)”.

UCR: PIAM cumple 35 años renovando oferta

Con variedad de cursos virtuales este programa sigue abriendo puertas

El PIAM sigue ofreciendo opciones educativas y recreativas para la población adulta mayor de Costa Rica. Debido a restricciones sanitarias todos los cursos seguirán bajo la modalidad virtual. Foto PIAM

Ya son miles de personas quienes desde el año 1986 han matriculado los cursos que cada año ofrece el Programa Institucional de la Persona Adulta y Adulta Mayor (PIAM).

Con tan solo 300 personas, aquel año la Universidad de Costa Rica (UCR) dio un paso adelante en América Latina para crear un espacio de formación permanente. Además de intercambiar saberes de las personas adultas matriculadas, abrió un espacio social a personas de diferentes generaciones para crecer y compartir sus vidas, encontrar amigos y volver a las aulas.

Y aunque la pandemia sanitaria impidió desde el año pasado las actividades presenciales, la virtualidad se convirtió en aliada de cientos de personas adultas mayores. Para el año 2021 el PIAM abrió la matrícula para 104 grupos, con una amplia oferta de cursos. Entre los días lunes 15 al viernes 19 de marzo se abrirá un periodo de matrícula extraordinaria, para lo cual debe revisar la Guía de Cursos y Horarios del primer ciclo 2021, disponible en este enlace.

Esa guía corresponde a la oferta de cursos específicos, es decir, aquellos que son impartidos propiamente por el PIAM, agrupados en ocho módulos temáticos: tecnologías de la información y la comunicación, nuevos idiomas, artesanías y manualidades, movimiento humano, estilos de vida saludable, arte y cultura, conocimientos generales, y grupos artísticos.

Para quienes nunca han sido estudiantes del PIAM, el primer paso es contar con un usuario para ingresar al sistema de matrícula virtual, para solicitarlo debe completar un formulario en en este enlace. Las personas que ya son estudiantes regulares deben actualizar su información personal en el sitio web https://piam.fundacionucr.ac.cr con la dirección de correo y la contraseña anteriores.

MÁS CURSOS

Otra de las opciones que ofrece el PIAM es la matrícula a cursos regulares de la UCR, impartidos por las diferentes escuelas. Aprender historia, arquitectura, literatura, psicología, tecnología de alimentos y otras ramas del saber es posible gracias a los espacios que cada una de las carreras abre para recibir a todas las personas adultas mayores de 50 años de edad.

Según la magister María José Víquez Barrantes, asesora educativa del PIAM, los cursos regulares no tienen como objetivo la profesionalización, entregar algún título formal o certificar conocimientos adquiridos. La meta es la actualización o el desarrollo de nuevas habilidades y destrezas, así como posibilitar el intercambio entre personas de distintas generaciones que confluyen en el aula.

La publicación de la guía de cursos regulares se realizará el 22 de marzo, pero previamente la persona interesada debe completar un formulario en la semana del 15 al 19 de marzo en este enlace.La matrícula y pago se realizará en la semana entre los días 23 y 25 de marzo en la página web https://piam.fundacionucr.ac.cr.

Todos los cursos iniciarán a partir del próximo 5 de abril, en los horarios y plataformas especificadas en cada uno de ellos.

IMPACTO DEL COVID-19

Las restricciones sanitarias incidieron en una baja de la matrícula, que habitualmente ronda en las 2500 personas por ciclo. Para el segundo ciclo del año pasado se abrieron 165 grupos, 117 específicos y 48 cursos regulares, con una matrícula estimada en 1600 personas. Y para el verano 2021 se matricularon 247 personas en 28 grupos.

Previo a la pandemia sanitaria, la población estudiantil del PIAM representaba el 8% de la matrícula total de la UCR. Sin embargo, el COVID-19 implicó la suspensión de las clases presenciales desde el primer ciclo 2020.

“No obstante, el PIAM buscó opciones que le permitan atender el llamado a la protección de los derechos de igualdad y no discriminación, participación, integración e inclusión plena y a la autorrealización, mediante la defensa al derecho a la educación y a la atención de las oportunidades educativas para las personas adultas y adultas mayores, desde la virtualidad”, acotó la magister Segura.

La continuidad de este programa significa un acto de resistencia ante las circunstancias que se presentan en la actualidad. Significa proponer expectativas de aprendizaje, más allá de estereotipos asociados a la edad. Significa construir desde un aprendizaje colaborativo, basado en el respeto a la diversidad. Significa plantear y replantear objetivos que respondan a lo que la sociedad demanda de la Universidad. Significa reflexión, compromiso y trabajo, pero, también significa celebración, remembranzas y esperanza. Por todo esto, celebramos con júbilo este 35 aniversario, reiteramos nuestro compromiso y les damos la más cordial bienvenida”, concluyó Segura.

Adicional al desarrollo de los cursos, durante el año 2020 el PIAM realizó 53 conversatorios de temáticas diversas, la mayoría de ellos mediante Facebook Live y transmitió 52 programas radiofónicos en La Rocola, la cual se transmite los martes a las 11 a.m. por la Radio Universidad, por la frecuencia 870AM.

En la foto Amigas de Al son de la Vida presentando la coreografía Ticas Lindas.

 

Autoría:
Eduardo Muñoz Sequeira (Vicerrectoría de Acción Social)

UCR: Siete millones de muertes ocurren cada año en el planeta por aire contaminado, calcula la OMS

¡El planeta dice basta!

Del 22 al 23 de marzo se efectuará el I Congreso Latinoamericano de Salud Planetaria que pondrá sobre la mesa temas urgentes relacionados con el ambiente, epidemias, nutrición y salud

Fotografía de Mark Thiessen, National Geographic.

En el 2018, la Organización Mundial de la Salud (OMS) divulgó de forma oficial que cerca de siete millones de muertes ocurren cada año en el planeta por aire contaminado.

En febrero de 2021, la Universidad de Harvard también dio a conocer una cifra que aún no se ha oficializado, pero que evidencia un ascenso en el número de fallecimientos a ocho millones de personas (un millón más que el cálculo de la OMS).

Los motivos del porqué el aire que respiramos es cada vez más nocivo son varios, desde la contaminación generada a partir de los combustibles fósiles, hasta los desechos y la deforestación, por mencionar algunos.

Pero, si se ve de cerca, en su gran mayoría hay un común denominador: la acción humana. Tal vez uno de los ejemplos más mediáticos en los últimos dos años está en los incendios forestales y, junto con ellos, también se enciende una pregunta que hoy inquieta a las y los ambientalistas: ¿será la decadencia en la salud de las personas el verdadero precio a pagar por el daño ocasionado?

Incendio en el estado de California en el 2020. Fotografía de Picture-alliance/AP Photo/M. Sanchez.

Una tierra que arde

Cuando se habla sobre calidad del aire, muchos aspectos intervienen. No obstante, los que han ocupado los principales titulares en los medios internacionales de comunicación sin duda son los incendios forestales, y con justa razón.

Basta con mirar las cifras de algunos de los más devastadores durante los últimos años. Empecemos con el de Amazonia en el 2019.

El Proyecto de Monitoreo del Amazonas Andino (MAAP) reveló que en ese año al menos 125 000 hectáreas de la Amazonia brasileña (el equivalente a 172 000 campos de fútbol) fueron talados y otros quemados, con su cúspide más alta en agosto del 2019.

El mundo conocería ese mes bajo dos frases muy fuertes: “el pulmón del mundo arde en llamas” y el hashtag #PrayForAmazon o, en su versión en español, #RecenPorElAmazonas, que predominó en varias redes sociales.

Después de la investigación, el MAAP halló que los bosques afectados en la Amazonia fueron talados y luego quemados a propósito, muy probablemente, para enriquecer los suelos bajo un esquema de agricultura de «tala y quema».

Un año después, en el 2020, los incendios de California también hicieron su aparición. En esta ocasión aproximadamente 1.62 millones de hectáreas resultaron quemadas.

Lo anterior desencadenaría otro evento pocas veces visto para la población estadounidense. Los gases provocados por la quema hicieron que el cielo de California se tiñera de un color naranja.

A inicios de 2020 Australia fue otra víctima del fuego, el cual afectó a casi 10.6 millones de hectáreas. Esta área es más grande que el estado de Virginia (Estados Unidos), comunicó la World Wild Life (WWF).

Si bien lo anterior puede verse como situaciones geográficas distantes, lo cierto es que Costa Rica no es la excepción. El Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) divulgó que en el 2020 se registró la mayor cantidad de incendios forestales en las últimas dos décadas.

Aunque esos incendios fueron catalogados como “pequeños”, lo que sorprendió al Sinac fue que estos se realizaron, incluso, en medio de la pandemia del COVID-19.

Quizá, ya en este momento usted se pregunta lo mismo que inquieta a las y los ambientalistas: ¿cuál es el precio a pagar? Y no, no es solo en términos económicos.

Todo ese impacto ya está empezado a regresar al mismo ser humano y en uno de sus puntos más vulnerables: la salud.

Así lo hace ver el Dr. Carlos Faerron, director asociado de la Alianza de la Salud Planetaria (PHA) de la Universidad de Harvard y profesor de la Universidad de Maryland quien, junto con la Escuela de Medicina de la Universidad de Costa Rica (UCR), es el coordinador principal del I Congreso Latinoamericano de Salud Planetaria a desarrollarse del 22 al 23 de marzo mediante la modalidad virtual.

“En el 2015 hubo grandes incendios en Indonesia y en la isla de Sumatra. Se estima que esos incendios generaron (de manera indirecta) 100 000 muertes debido a que la calidad del aire bajó. Las personas estaban muriendo en los hospitales con crisis de asma y neumonía por la pobre calidad de aire. En personas mayores, esas partículas les generó una muerte acelerada”, ahondó el Dr. Faerron.

Se proyecta que las personas que están por debajo de la línea de pobreza son las que se verían más perjudicadas. Foto: Anel Kenjekeeva.

Los más vulnerables

Aunque ya el precio por superar los límites ambientales está regresando a las personas, no a todas les afecta por igual. La población más vulnerable, o con las situaciones económicas y sociales de mayor desventaja, suele ser la más afectada.

“Las personas que viven por debajo de la línea de pobreza, escasez de agua y salud, la tienen más difícil y es probable que lleven un impacto mayor. Desde la salud planetaria, el tema de la equidad es clave”, indicó Faerron.

Lo anterior se refleja de mejor manera con el recurso marino. Cristiana Paşca Palmer, secretaria ejecutiva de la Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica, menciona en un artículo de las Naciones Unidas (ONU) que los ecosistemas de los manglares son una importante fuente de alimento para más de 210 millones de personas, especialmente, para las familias de bajos ingresos.

¿No lo cree así? Analice la provincia de Puntarenas. Los datos del INEC (2017) señalan que esta provincia tiene uno de los mayores índices de pobreza en el país con un 29.9% y un 9.8% de pobreza extrema.

En este sector, justamente, la actividad productiva más importante es la pesca, del cual depende casi 4 000 personas. Este dato deriva del último reporte sobre Empleo rural decente en el sector de pesca artesanal y de pesca semiindustrial en Costa Rica, de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) del 2016.

La investigación de la FAO indica que la mayoría de los trabajadores del sector pesquero artesanal en Costa Rica realizan su labor al margen de la ley. Muchos de ellos no cuentan con opciones que les permitan crecer tanto a nivel económico como social.

“Ya hay conflictos debido a sequías y a patrones irregulares de nuestro sistema climático global; entre ellas, la pérdida de poblaciones pesqueras. Imagínese lo que significaría para una población de Puntarenas perder el recurso marino. ¿Qué pasaría con esas personas? Veamos este fenómeno multiplicado por mil, pues eso mismo podría pasar con diversas zonas costeras del mundo”, amplió el Dr. Faerron.

El recurso marino se agota entre la sobrepesca y el desperdicio. De los peces recolectados, el 35 % nunca llega a un plato. Foto: Anel Kenjekeeva.

Consumo irracional

Si se necesitara una palabra para describir la principal raíz del problema ambiental, esta palabra es el consumo.

Pero no cualquier consumo, sino el excesivo e innecesario. ¿Un ejemplo? Vuelva a ver al recurso marino, la superficie forestal y los combustibles fósiles.

La Organización Internacional OneSea señala que el recurso marino mundial se agota entre la sobrepesca y el desperdicio. De los peces recolectados, el 35 % nunca llega a un plato.

Pero no solo eso. El incremento de las poblaciones costeras han llevado a que el consumo aumente tan exponencialmente que ya impacta la capacidad de las poblaciones marinas de reproducirse para tener una cantidad óptima de individuos.

Por otro lado, el Global Carbon Project publicó en el 2019 que, a partir de 1990, se estima que el consumo de combustibles fósiles ha aumentado sus emisiones hasta en un 60 %.

En cuanto a la superficie forestal mundial, este ronda en la actualidad el 68 % de los niveles preindustriales estimados. Es decir, el 32 % los bosques de la era preindustrial han desaparecido y, con ellos, sus especies, acorde al Informe de la Plataforma Intergubernamental sobre la Biodiversidad y los Servicios Ecosistémicos (IPBES).

A lo anterior no escapa el tema del acceso de recursos como el agua, que cada vez es más restringido en el mundo.

“La mayoría de los recursos no son reutilizables, mucha agua se pierde y no es renovable. Hay varios datos que caben en la sombrilla de la gran aceleración, que es esa tendencia al hiperconsumo de materiales como los combustibles fósiles, la madera, los elementos del suelo y el recurso marino. Hay un tema que no hemos logrado entender como sociedad y son los temas ambientales del hiperconsumo. De hecho, está ese pensamiento de que entre más cosas tengo, mejor me va. Eso nos está llevando a la decadencia”, amplió el Dr. Faerron.

Para el Dr. Faerron, ese consumo irracional, acompañado del crecimiento poblacional, exacerba las tendencias de consumo que no pagan, verdaderamente, las consecuencias ambientales.

“Si yo compro algo tan barato a 400 colones, probablemente ese costo esté enmascarando los costos ambientales del producto. Yo siempre digo que cuando algo es tan barato, alguien lo está pagando, ya sea en el ambiento o nuestra propia salud”, amplió el joven médico.

La Revista Cell muestra que aproximadamente un 25% menos de especies de abejas se encontraron entre el 2006 y el 2015. Foto: Karla Richmond.

¡No más!

El planeta ya revela las primeras señales de que el ser humano está tocando los techos ecológicos; es decir, la normalidad en la cual el sistema natural puede funcionar a favor a la salud humana.

Las abejas lo ponen en evidencia. Estos animales de 1.4 centímetros son uno de los principales insectos polinizadores que permiten sostener el esquema de alimentación actual. No obstante, su población ha disminuido de manera importante.

Información de Greenpeace pone sobre la mesa que un tercio de toda la comida que se consume en el mundo depende de los polinizadores como las abejas. Si esta población disminuye, ¿de qué manera el planeta podría dar abasto?

“Cuando reducimos drásticamente la cantidad de especies que existen, ya sea por el uso de agroquímicos o que se ven afectadas por la deforestación o degradación de los suelos, se pueden perder esos servicios ecosistémicos y poner en peligro la salud humana. ¿Cómo? Con una mayor malnutrición. Las abejas es solo uno de los ejemplos de cómo la biodiversidad se liga a la salud humana”, mencionó Faerron.

Ya esa malnutrición está pasando. No solo por el descenso de la población de abejas, sino también por el aumento del dióxido de carbono en el ambiente que convierte a los granos básicos en elementos menos nutricionales y lo cual abre la puerta a enfermedades oportunistas. Este dato lo divulgó un estudio publicado por la Universidad de Harvard en el 2018.

“Cuando pasamos un límite, que aún no está del todo claro cuál es, las consecuencias en salud pueden ser muy alarmantes. Si usted le preguntaba a alguien si el dióxido de carbono (CO2) estaba relacionado con la calidad micronutricional de un grano básico, eso no lo sabía la gente. Es la ciencia de la salud planetaria que trae a la luz estos fenómenos, para hacer estrategias de mitigación al entender el fenómeno y darle solución”, enfatizó Faerron.

Una esperanza

Sí. El mundo se mueve hacia menos especies, incendios forestales más frecuentes, huracanes en categoría cinco cada vez más comunes por el aumento de la temperatura en los mares y granos básicos menos nutricionales.

Pero así como las acciones humanas llevaron a esto, pueden cambiar el rumbo. En dicho contexto, la Salud Planetaria como ciencia tiene un papel vital para entender cómo el ser humano ha cambiado los sistemas naturales, el impacto en la salud de las personas y qué tipo de soluciones pueden proponerse.

“La salud planetaria busca entender las conexiones que existen entre los cambios antropogénicos (causados por los seres humanos) a los sistemas naturales y cómo esos cambios afectan la salud de las personas. Aquí podemos hablar sobre cómo la pérdida de la biodiversidad está afectando la salud humana, muchas de estas conexiones no las entendemos o apenas las estamos empezando a dilucidar. Los sistemas naturales nos tienen muchas sorpresas”, expuso el Dr. Faerron.

El congreso será efectuado en su totalidad de manera virtual. Si desea inscribirse puede acceder al siguiente sitio web: http://emedic.ucr.ac.cr/CLSA2021/.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

El proyecto que impulsa el turismo en Curubandé nació en la UCR

Suplemento C+T

El plan de desarrollo posiciona al turismo rural como un complemento para quienes visitan el Parque Nacional Rincón de la Vieja

El Produs-UCR analizó el ordenamiento territorial en la zona y recomendó que en el Plan Regulador de Liberia se efectuara una zonificación acorde con el desarrollo turístico sostenible. En la foto, el río Blanco en Curubandé. Foto: cortesía del Produs-UCR.

Las familias que habitan en las comunidades del distrito de Curubandé, en el cantón de Liberia, Guanacaste, cuentan con un proyecto ideado con la intención de abrir múltiples oportunidades de emprendimiento en el sector turístico.

Se trata del Plan de Turismo Sostenible de Curubandé, elaborado en el 2016 por el Programa de Investigación en Desarrollo Urbano Sostenible (Produs), de la Universidad de Costa Rica (UCR). Esta iniciativa le fue adjudicada a la UCR, mediante un concurso público, por el Sistema Nacional de Áreas de Conservación de Costa Rica (Sinac) del Ministerio del Ambiente.

El trabajo se realizó con la cooperación de la Asociación de Desarrollo Integral de Curubandé, la Municipalidad de Liberia y el Sinac, además de la participación de vecinos del distrito, empresarios locales e instituciones públicas presentes en dicha zona.

Oportunidades de desarrollo

El distrito de Curubandé tiene una posición estratégica que se puede aprovechar para activar el desarrollo turístico rural, ya que colinda con una de las entradas principales del Parque Nacional Rincón de la Vieja.

“Con esta iniciativa se promueven los encadenamientos productivos, la creación de fuentes de empleo local y el desarrollo de poblaciones ubicadas en sectores estratégicos colindantes con áreas silvestres protegidas. Este es un nuevo aporte de la UCR para la generación de proyectos que brinden soluciones a problemas nacionales y apoyen el desarrollo sostenible en las comunidades rurales”, declaró el M. Sc. Félix Zumbado Morales, investigador del Produs-UCR y coordinador del Plan.

En este caso, la meta es que Curubandé se transforme en una comunidad modelo para el resto del país e, inclusive, en el ámbito internacional, para impulsar el desarrollo turístico en áreas que tengan características de ubicación similares.

“Durante tres períodos de gestión de la Asociación se dio continuidad a este tema y se le propuso al Instituto de Desarrollo Rural (Inder) generar los fondos para ejecutar la primera fase del Plan. El proyecto debió pasar por los controles establecidos para asegurar que cumplía con los requisitos que establece la ley, además de aprobar los criterios técnicos que se generan internamente”, detalló Danubio Quirós, presidente de la Asociación de Desarrollo de Curubandé.

A inicios del presente año, el Inder anunció oficialmente que procederá a financiar tanto la compra del terreno, como la construcción de un centro cultural. Tal infraestructura está incluida dentro del Plan de Turismo Sostenible elaborado por el Produs-UCR.

Las obras propuestas por el Plan de Turismo Sostenible de Curubandé, en Liberia, Guanacaste. Imagen: cortesía del Produs-UCR.

Dicha obra comprende un museo comunitario, donde se protegerá y divulgará el legado que dejaron las antiguas culturas precolombinas en la zona. Además, va a funcionar como un espacio para promover la educación ambiental.

Se suma también la construcción de un taller artesanal que albergue exhibiciones y venta de objetos, así como un área para la oferta de comidas tradicionales locales y presentaciones artísticas.

“El objetivo del centro cultural es que los visitantes del Parque Nacional Rincón de la Vieja cuenten con un espacio complementario al ecoturismo. En el lugar, podrán recibir información sobre temas ambientales y culturales, comprar artesanías, degustar recetas locales, entre otras acciones”, agregó Zumbado.

La segunda etapa del Plan alberga la construcción de una ciclovía turística, puentes, miradores y una torre de observación dirigida hacia el proyecto geotérmico Las Pailas, que desarrolla el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) en la zona, entre otras más.

“La idea es que quienes viven cerca de algún área protegida se involucren dentro de este tipo de propuestas, con el fin de generar actividades económicas seguras y disminuyan la cacería, la tala de árboles y la contaminación ambiental”, indicó José Aguilar Calvo, encargado del proyecto por parte del Sinac.

Componentes de la investigación

Esta propuesta es fruto del trabajo de un equipo interdisciplinario del Produs-UCR, que incluyó a especialistas en ecoturismo, ingeniería civil, arquitectura, antropología, sistemas de información geográfica y derecho, así como estudiantes.

Las variables de investigación en las que se basó el Plan de Turismo Sostenible de Curubandé abarcaron el desarrollo de un diagnóstico social, histórico y cultural de la comunidad. Por ejemplo, se tomaron en cuenta los petrograbados (grabados hechos en rocas) presentes en la zona, la gastronomía local y el fortalecimiento del patrimonio intangible oral.

Con los datos obtenidos se gestó una propuesta para implementar una marca regional. Esta labor dio como resultado la producción de logos para el mercadeo turístico, a cargo de la Asociación de Desarrollo.

La sinergia entre la investigación y la acción social permite que surjan iniciativas que contribuyen a mejorar la calidad de vida de las personas, en este caso de los habitantes de Curubandé. Foto: cortesía del Produs-UCR.

Zumbado explicó que la zona en donde se ubica Curubandé pertenece a la región conocida como Gran Nicoya, que se extiende sobre una parte del territorio costarricense y nicaragüense.

En Curubandé se reportan petroglifos o petrograbados correspondientes al período Tempisque (50 a. C. – 300 d. C.) y período Bagaces (300 d. C. – 800 d. C.), los cuales han sido investigados por estudiantes y expertos de la UCR, como la arqueóloga María Gabriela Zeledón Angulo, quien elaboró una tesis al respecto en el 2011.

“El patrimonio oral intangible se refiere a las leyendas, cuentos tradicionales e historias que se han transmitido de generación en generación en la comunidad. Algunas de ellas son de origen indígena”, detalló el investigador.

Asimismo, se llevó a cabo un estudio sobre la capacidad turística de la comunidad. Tal análisis sirvió para identificar el potencial del encadenamiento de la comunidad con otros actores, como la Municipalidad de Liberia y el Parque Nacional Rincón de la Vieja.

“La metodología incluyó entrevistas, observación participante, registro fotográfico, grupos focales, análisis FODA, árbol de problemas, uso del marco lógico, uso de sistemas de información geográfica, entre otros”, indicó Zumbado.

Esteban Maietta Alvarado, exvicepresidente de la Asociación de Desarrollo de Curubandé, dijo que, gracias a la variable de actividades comerciales incluida en el diagnóstico del Plan, se conoció que aproximadamente el 60 % de los puestos de trabajo en esta comunidad guanacasteca se dedicaban al turismo. Además, se descubrió que había nueve empresas de dicho sector registradas formalmente y que la mayoría de las construcciones entre el 2001 y el 2010 se destinaron al comercio.

“El Plan de Turismo Sostenible sentó las bases para la creación del mercado artesanal (centro cultural) y, gracias al financiamiento del Inder, ya se cumplió con la primera etapa que era comprar el terreno. Ahora, sigue la construcción de la infraestructura necesaria para desarrollar las actividades comerciales dirigidas al turismo, el cual funciona como dinamizador de la economía debido a los encadenamientos productivos que genera”, subrayó Maietta.

 

Otto Salas Murillo
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Invitación a pensar los Bienes Comunes: nueva página web del Observatorio de Bienes Comunes: Agua y Tierra

SURCOS comparte la invitación del Observatorio de Bienes Comunes: Agua y Tierra:

Con mucha alegría el Observatorio de Bienes Comunes: Agua y Tierra un proyecto del Programa Kioscos Sociambientales y el Centro de Investigaciones y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica, anuncia la página web del Observatorio: https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/

Este sitio web pretende ser una herramienta para contribuir a la problematización del contexto que nos interpela a todas y todos en torno a los bienes comunes, en esta página podrán encontrar información relevante sobre las dimensiones y relaciones presentes en los conflictos socioambientales relacionados con el origen, propiedad y gestión de los bienes comunes.

Dentro de los materiales que se pueden hallar, se encuentran todos los materiales producidos por el observatorio como Boletines, entrevistas e infografías, pero además, una Mediateca que constantemente está incorporando nuevos productos (videos, libros, artículos, etc) en torno a las discusiones y reflexiones sobre los bienes comunes, con el fin de proporcionar elementos relevantes para seguir profundizando los desafíos que representa esta concepción para los procesos de defensa y construcción de alternativas democráticas que se gestan desde diversos territorios.

En esa misma sección, se pueden encontrar las “Mesas de Trabajo”, una propuesta que pone a disposición materiales temáticos para problematizar diversas dimensiones de los bienes comunes, a saber, los cercamientos, el cambio climático, las desigualdades ambientales, entre otros.

Esta página, procura ser un espacio oportuno para los distintos actores y comunidades que buscan seguir fortaleciendo los procesos organizativos y de incidencia política, aportando información y visibilizando las tensiones y desafíos que están relacionados a la gestión y propiedad de los bienes comunes desde una perspectiva de transformación social comprometida con la democratización y justicia ecológica.

Les invitamos a visitarla y difundirla, para que juntas y juntos podamos seguir profundizando nuestros diálogos de saberes entre diversos sectores; académicos, sindicales, comunitarios, institucionales, gubernamentales y muchos otros, en la problematización central que nos invitan los bienes comunes: ¿Qué tipo de saberes y prácticas? ¿Para qué sociedad?

Enviado por Luis Sanabria.

La UCR fue certificada como la primera universidad promotora de la salud en el país

Gracias a la trayectoria de la Oficina de Bienestar y Salud, la Institución recibió el certificado formal que la afilia a la Red Iberoamericana de Universidades Promotoras de la Salud

Certificado de afiliación de la UCR a la Red Iberoamericana de Universidades Promotoras de la Salud.

Una vez más, la Universidad de Costa Rica demuestra su liderazgo en el movimiento global de la promoción de la salud. Esta tendencia es reconocida por la Organización Panamericana de la Salud (OMS) por propiciar condiciones basadas en la equidad para el bienestar y la salud de la comunidad universitaria.

El certificado de afiliación a la Red Iberoamericana de Universidades Promotoras de la Salud reconoce la trayectoria de la Oficina de Bienestar y Salud (OBS). Esta unidad de la UCR ha incorporado la promoción de la salud como un proceso transversal del desarrollo institucional. Por esto, dedica esfuerzos y recursos con el fin de generar una cultura organizacional basada en los valores y principios humanistas.

Para el director de la OBS, Ph. D. Jaime Alonso Caravaca Morera, este acontecimiento representa un motivo de gran orgullo y felicidad. Obtener este reconocimiento, por parte de la Riups (OMS/OPS), resalta de forma particular el amplio camino recorrido y la experiencia que tiene la UCR en el proceso de construcción de la salud en la comunidad universitaria.

Igualmente, señala que tal logro se da de cara a lo que se ha propuesto la nueva Administración: realizar importantes transformaciones que permitan implementar progresos en el abordaje de la salud universitaria. Al cumplir este objetivo se consigue también el reposicionamiento nacional e internacional de la UCR.

A pesar de que la Institución forma parte de la Red Costarricense de Universidades Promotoras de la Salud desde el año 2002, la UCR se convierte en la primera universidad del país en recibir este certificado formal.

En opinión del Dr. Caravaca, “la actual credencial otorgada por parte de la Riups reconoce la labor realizada durante años, pero principalmente destaca los nuevos ‘nortes’ que estaremos contemplando en los próximos años de gestión”.

El certificado acentúa, además, que “somos la única universidad en la región con una unidad transdisciplinaria —adscrita a una instancia (Oficina de Bienestar y Salud)— que centra sus atenciones de manera exclusiva en la promoción de la salud.

Asimismo, reconoce la propuesta con la cual la nueva Administración se ha comprometido: «Salud consciente y presente en toda la U«. Este lema involucra una visión ampliada de la salud, una perspectiva que contempla al medio ambiente, las singularidades de las diferentes poblaciones con las cuales se trabaja, las tres áreas sustantivas y, por supuesto, todo eso en las sedes y recintos universitarios, enfatizó el Dr. Caravaca.

El director de la OBS menciona que la actual certificación insta a continuar con el trabajo en materia investigativa que se está liderando en alianza con el Centro de Investigación en Cuidado de Enfermería y Salud (Cices). Tal labor busca identificar las necesidades de la comunidad universitaria, así como definir e implementar (y luego evaluar) acciones y estrategias para responder a esas necesidades.

Adicionalmente, la credencial insta a la UCR a incorporar el eje de la salud en todas las políticas universitarias. Esto trasciende la creación de una política o un objetivo específico para el abordaje de la salud de la comunidad universitaria, pues más bien propone el desarrollo de una cultura real de promoción de la salud en la Universidad. Tanto la Rectoría como la OBS están convencidas de esta idea, la cual exige una consciencia y accionar político institucional que se traduzcan en la formulación de políticas que garanticen la sostenibilidad de los procesos y el desarrollo de estructuras y programas universales y de alto impacto.

Para el Dr. Saúl Aguilar, médico de la Unidad de Promoción de la Salud de la OBS, esta afiliación reconoce la contribución de la UCR en los procesos de aprendizaje de la población estudiantil y en la satisfacción laboral.

Al estar asociada a la Organización Panamericana de la Salud (OMS), la Riups gestiona el empoderamiento de las personas para que estas participen de manera activa en la construcción de la salud.

Finalmente, el Dr. Caravaca destaca que esta credencial y reconocimiento de la actual presidencia de la Riups, en la voz del Dr. Hiram V. Arroyo, nos invita a liderar una comisión multipaís que será definida en los próximos meses.

Más detalles en este video.

 

Sonia Vargas Cordero
Periodista, Unidad de Promoción de la Salud, Oficina de Bienestar y Salud