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Etiqueta: UCR

Rafael Ángel Calderón Guardia, nombre para la Ciudad Científica, en el 80 aniversario de la Universidad de Costa Rica

Vladimir de la Cruz

La Universidad de Costa Rica hoy cumple 80 de fundada, de creada, en el Gobierno Reformista del Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia.

Se ha discutido si fue creada, fundada, o reabierta, dándole continuidad a la Universidad de Santo Tomás que se había fundado el 3 de mayo de 1843.

Antes de la Universidad de Santo Tomas el 24 de abril de 1814 se había establecido, y abierto sus puertas, ese día, la Casa de Enseñanza de Santo Tomás, que podemos considerar la primera Casa de Educación Superior que se establecía en Costa Rica, donde laboraron como docentes distinguidas personas que luego estuvieron ligadas, muy de cerca, al proceso y proclamación de la Independencia de Costa Rica, en 1821.

A partir de la Independencia las reglamentaciones de la Casa de Enseñanza de Santo Tomás las hacían el Ayuntamiento de San José y la “Tertulia Patriótica”, que fue una institución impulsada por el Dr. Rafael Francisco Osejo, que a su vez fue el Primer Rector de esta Institución en 1814.

En 1824, el 10 de diciembre, el Gobierno asumió la protección de la Casa de Enseñanza de Santo Tomás, dándole rentas propias. El gobierno del Primer Jefe de Estado, Juan Mora Fernández, educador de formación, se preocupó de que tuviera “rentas propias”, para asegurar su funcionamiento plenamente.

Los estudios en ese período inicial de la Independencia rápidamente se fortalecieron, cuando el 26 de abril de 1825 el Poder Ejecutivo impulsó la creación de las Cátedras de Derecho, Latín, Francés, Inglés, y se empezó a dar un curso de Medicina, como “el arte de curar las dolencias humanas”. También se dio Física Experimental, Historia Profana, Psicología y Matemáticas, entre otras materias.

El 3 de mayo de 1843 se convirtió la Casa de Enseñanza de Santo Tomás en la Universidad Pública, bajo el auspicio de Santo Tomás, su anterior Patrono.

De nuevo los gobiernos de ese período le mantuvieron las rentas que tenía, y se le dio, además, la cuarta parte del producto líquido de las rentas del tabaco, que se expendiera en todas las tercenas del Estado, así establecido por Decreto del Jefe de Estado José María Alfaro, encargando de su ejecución al Dr. José María Castro Madriz, quien llegó a ser uno de sus Rectores.

El 1 de setiembre de 1843 se redactaron los Estatutos de la Universidad de Santo Tomás. Se mantuvieron los estudios de Jurisprudencia, Teología y Medicina. Es interesante que en sus Estatutos como logo se pusieron elementos usados por la Masonería. El Dr. José María Castro Matriz, siendo Presidente de la República, llegó a ser el Venerable Maestro, la autoridad superior de la Primer Logia Masónica establecida en el país, al impulso del Presbítero Francisco Calvo, quien también se había desempeñado como Capellán General, del Ejército Nacional, durante la lucha contra los filibusteros norteamericanos.

La Universidad de Santo Tomás en la práctica abrió sus aulas el 21 de abril de 1844, siendo su Primer Rector el Presbítero Juan de los Santos Madriz, y José María Castro Madriz, Ministro de Instrucción Pública.

En los años siguientes, 1849, 1858, 1859, 1869, 1870, se hicieron modificaciones a los Estatutos de la Universidad.

En el Gobierno del Gran Presidente, Juan Rafael Mora Porras, en 1854, se construyó el edificio de la Universidad, y se le fortalecieron las rentas o ingresos en la Tesorería Nacional, “cuyo crédito no puede perecer”. El Presidente Mora procuró a asegurar las rentas de la Universidad de manera que no fueran ni a disminuir, ni a la posibilidad de quitárselas.

En los años siguientes la Universidad de Santo Tomás asumió un papel importante, impulsando bajo su amparo, instituciones educativas para la formación de jóvenes.

Así, el 4 de julio de 1874, el Congreso, por impulso del Presidente Tomás Guardia Gutiérrez, decretó la apertura del Colegio, denominado Instituto Nacional, bajo la tutela de la Universidad de Santo Tomás, y mantuvo, a nivel universitarios, en ese momento, únicamente los estudios de Jurisprudencia, porque no había alumnos para otros estudios.

Se trataba también de fortalecer los estudios secundarios. En el Instituto Nacional se fortalecieron estudios de Humanidades, Historia Sagrada y Profana, cronología y geografía, matemáticas, física, química, geología, astronomía e historia natural, agronomía, entre otras materias.

El 1 de abril de 1875 se hizo un Reglamento del Instituto Nacional, en el cual se estableció la supervisión del Instituto por el Rector de la Universidad, y se trajeron profesores europeos para trabajar allí, abriendo sus puertas, el Instituto, el 16 de mayo de 1875, nombrándose Rector de la Universidad y del Instituto al Dr. Lorenzo Montúfar.

En esta segunda mitad del siglo XIX hubo un impacto muy grande en el nivel cultural, educativo y científico, con grandes cantidades de europeos, casi de todas las nacionalidades, que se trajeron al país a trabajar, con resultados muy valiosos, en el momento que el país se abría para procesos migratorios laborales para la construcción del ferrocarril, para lo cual llegaron negros, chinos e italianos, especialmente.

El 24 de diciembre de 1879 el Gobierno contrató a Valeriano Fernández Ferraz para dirigir el Instituto Nacional.

En 1883 el Presidente Próspero Fernández le fortaleció la vida autonómica a la Universidad, le devolvió el edificio que tenía y le aseguró su propio manejo de su Patrimonio. De nuevo el Gobierno de la República, entendiendo la importancia de la Universidad le aseguró su financiamiento y patrimonio físico ya existente.

En 1884, el 10 de marzo, por iniciativa del Presidente Próspero Fernández, se autorizó a la Universidad a fundar un colegio de segunda enseñanza llamado Instituto Universitario.

El 12 de agosto de 1885 se decretó por el Congreso Constitucional, a iniciativa del Presidente Bernardo Soto y de su Ministro de Instrucción, por lo demás también de Hacienda, Mauro Fernández, la Ley Fundamental de Instrucción Pública.

El entonces Rector de la Universidad, Alejandro Alvarado García, dijo: “Debemos felicitarnos en el Gran Día de la Patria, y felicitar a la juventud, que representa su pensamiento, por el poderoso auxiliar que la Universidad pone en sus manos para la prosecución de sus estudios. Con adelantos de este género podemos marchar unidos, con pie firme, por el camino del Progreso intelectual y moral, procurando, siempre el engrandecimiento, la prosperidad y la gloria de Costa Rica”.

Por iniciativa del gran educador Miguel Obregón Lizano el 15 de setiembre de 1884, día de celebración de la Independencia Nacional, se inauguró la Biblioteca de la Universidad, que al cerrarse la Universidad en 1888, se dispuso que esta Biblioteca se orientara para fundar la Biblioteca Nacional, que hoy lleva el nombre del ilustre Educador y Ministro de Instrucción.

Asociadas al proceso educativo en esos días se publicaron las Revistas “La Enseñanza” y el “Instituto Nacional”.

El 6 de febrero de 1887 se fundó el Liceo de Costa Rica, bajo la dirección y tutela de la Universidad de Santo Tomás, que ya solo tenía la Escuela de Derecho. Y, en 1888, se fundó el Colegio Superior de Señoritas, como las dos instituciones más importantes de educación secundaria en la capital.

El 20 de agosto de 1888 la Universidad de Santo Tomás se cerró, porque no “había condiciones sociales”, ni se estaba en el país en posibilidades de darle la organización que a sus funciones correspondía”.

Desde entonces, 1888, la enseñanza del Derecho nunca se interrumpió, porque la Escuela de Derecho permaneció abierta. Las Cátedras de Medicina y Farmacia fueron muy inestables.

Hasta 1888 la Universidad fue el principal centro científico y literario de la República, donde se formó la mayor cantidad de dirigentes del Estado y de la República.

El 29 de julio de 1890 el Presidente José Joaquín Rodríguez derogó el decreto de cierre de la Universidad, del 20 de agosto de 1888, y estableció que las propiedades de la Universidad se le devolvieran, sin embargo su Decreto que no se cumplió.

En su reemplazo se mantuvieron como Escuelas Superiores de Estudio, la de Derecho y Notariado y la de Ingeniería y Medicina.

Al mismo tiempo, el 12 de febrero de 1897 se fundó la Escuela de Farmacia, el 12 de marzo de 1897 la Escuela de Bellas Artes, en 1914 la Escuela de Pedagogía y, en 1926, la de Agricultura.

La Escuela de Derecho a partir del 1 de julio de 1891 se dispuso que la dirigiera el Colegio de Abogados, que ya se había fundado en 1882, hasta que en 1941 se integró a la estructura y organización de la Universidad de Costa Rica, que este año había abierto a sus estudiantes. En 1941 se abrió también la Escuela de Ingeniería.

En 1906 el Colegio de Abogados se pronunció por abrir de nuevo la Universidad.

El esfuerzo siguiente para abrir la Universidad se da en la década de 1930. En este período, el entonces Ministro de Educación, Teodoro Picado Michalski, del tercer gobierno de Ricardo Jiménez Oreamuno, en 1934, empieza a gestionar la apertura de la Universidad.

Bajo el Gobierno de Ricardo Jiménez se hacen negociaciones para traer de Chile una Misión Pedagógica y otra Económica para evaluar en esos aspectos al país. La Misión Económica la encabezó el Dr. Herman Max y la Misión Pedagógica la encabezó el Profesor Luis Galdámez. Con el Profesor Galdámez llegaron los Profesores Oscar Bustos, que tuvo a cargo evaluar la Educación Primaria y el Profesor Arturo Piga, la educación secundaria. Como asistentes de trabajo de esta Comisión se sumaron los profesores, recién graduados de Chile, Isacc Felipe Azofeifa y Carlos Monge Alfaro.

Para esos días se había constituido un grupo estudiantil llamado Asociación Cultural de Estudiantes de Derecho. Los jóvenes de esta Asociación estuvieron presionando y movilizándose con la intención de que la Misión Chilena atendiera la necesidad de abrir la Universidad, por lo que ellos luchaban. Así el Profesor Galdámez asumió esa tarea.

En esos días se discutió sobre la Universidad Autónoma y sobre la Autonomía Universitaria. El punto medular giraba de si en la integración del Consejo Universitario debía estar o no el Ministro de Educación. Los estudiantes rechazaban su presencia. El propio Presidente Ricardo Jiménez se pronunció señalando que no debía estar. Manifestó que en esa figura si el Gobierno regenta la Universidad, lo que hacía el Gobierno era “darle sombra a la Universidad”, y que la Universidad debía ser “absolutamente libre” de todo tipo de banderías para su cometido académico científico.

En esta lucha opinaron con igual sentido Abelardo Bonilla Baldares, Carlos Monge Alfaro, Isacc Felipe Azofeifa, Luis Anderson, Joaquín García Monge, Alejandro Alvarado Quirós, Víctor Vargas Quesada, Benjamín Hernández, Napoleón silva y Teodoro Picado Mischalski.

Durante estos años el Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia se desempeñaba como Diputado, y seguía de cerca estas discusiones, a las que se había sumado Luis Demetrio Tinoco Castro, que al asumir la Presidencia de la República el Dr. Calderón Guardia, en 1940, le nombra Ministro de Educación y le dio el encargo de gestionar la apertura de la Universidad, así como de impulsar la derogatoria de las leyes liberales, de 1884, en el campo educativo.

El discurso al asumir la Presidencia el Dr. Calderón Guardia trazó su ruta de apertura de la Universidad. Luis Demetrio Tinoco, ya como Ministro, el 15 de junio envía el Proyecto de Ley al Congreso y el 20 de junio, de 1940, inició sus gestiones y negociaciones políticas, y con el sector empresarial, para lograrle los votos legislativos al proyecto de apertura de la Universidad. Los estudiantes de la Asociación Cultural seguían activos en esta lucha. El 5 de julio se pronunció a favor el Colegio de Abogados, el 10 de julio se sumó el Colegio de Ingenieros y el 17 de julio se sumó la Facultad de Odontología apoyando la apertura.

La discusión final profunda fue de si se restablecía la Universidad de Santo Tomás o se abría o creaba una Nueva Universidad. En el trasfondo, como sombra, estaba el hecho de que la Universidad de Santo Tomás el 7 de octubre de 1852 había sido declarada Universidad Pontificia, como parte de las relaciones que se estaban estableciendo con el Vaticano y el nombramiento que se estaba haciendo del Primer Obispo nacional, el Dr. Anselmo Llorente y La Fuente.

El período 1870 -1940 se había caracterizado por gobiernos liberales. El liberalismo político era lo dominante aun cuando ya habían surgido movimientos sociales, reformistas, socialistas y comunistas. El mismo Manuel Mora Valverde, como Secretario General del Partido Comunista, había sido electo en 1934, igual que Rafael Ángel Calderón al Congreso de la República, junto con el zapatero comunista Efraín Jiménez Guerrero, que se pasa al gobierno calderonista para apoyar políticas de calzado que el gobierno impulsaba.

El Dr. Rafael Ángel Calderón, de tradición católica familiar conservadora, había estudiado Medicina en Europa, en Bélgica, en dos universidades, la Universidad de Lovaina de tradición católica muy fuerte, donde se dice que lo influenció el Cardenal Mercier y el Código Social de Malinas, de esos años, y terminó sus estudios en la Universidad Libre de Bruselas, de influencia socialista, en ese período, de manera que en estas dos vertientes de pensamiento fortaleció el propio el Dr. Calderón Guardia.

Cuando se suscitó la discusión de reabrir o fundar la Universidad, tanto el Ministro de Educación, Luis Demetrio Tinoco, como el propio Presidente Rafael Ángel Calderón Guardia, siendo ambos de tradición católica cristiana muy fuerte, se pronunciaron por “abrir”, por “fundar” y por “crear” una NUEVA Universidad para no heredar el carácter pontificio que tenía la Universidad de Santo Tomás, y para no “apadrinarla” con este Santo, que ha sido padrino de muchas instituciones educativas en el mundo.

El Dr. Calderón Guardia se pronunció con claridad en la importancia de esta separación nominal religiosa. De allí que el acto que se iba a dar, en esos días, era para crear o fundar una NUEVA Universidad, la Universidad Nacional, como se le llamó, a la Universidad de Costa Rica, como hoy la conocemos. En la propuesta de Calderón era abrir la Universidad con bases sólidas y modernas.

El 6 de agosto de 1940 el Congreso de la República terminó sus debates sobre la aprobación de la apertura de la Nueva Universidad. El 20 de agosto se aprobó la apertura, como Ley de la República, y se pasó al Presidente Rafael Ángel Calderón Guardia para sus sanción Ejecutiva, lo que el Presidente hizo, dándole el Ejecútese, a la Ley de creación de la Universidad, el 26 de agosto, hace 80 años.

Para el Dr. Calderón Guardia, continuando lo que ya había manifestado el 8 de mayo de 1940, se le estaba prestando “muy especial atención” a la educación por constituir, “el fundamento de contextura moral del pueblo”, y para concentrar “sus esfuerzos en la fundación de la Universidad Nacional”, añadiendo que la ausencia de Universidad, en el período anterior, había constituido una laguna que había obstaculizado el mejoramiento del nivel intelectual costarricense.

Para el Dr. Calderón Guardia, la Universidad debía “irradiar” sus luces y “esparcir el saber por todos los rumbos”, debía “dirigir la opinión pública en materia social, y hacer reverdecer la vida nueva al progreso general de la República”.

Igualmente, señalaba, el Dr. Calderón Guardia, que la Universidad debía abrir espacio para aprovechar toda la riqueza intelectual del país, con más opciones de estudios, para evitar “una proletarización” intelectual.

La fecha del 26 de agosto de 1940 para la firma del Presidente a la apertura de la Universidad Nacional, o de Costa Rica, no fue caprichosa ni casual. El Dr. escogió esta fecha haciendo coincidencia histórica con el 26 de agosto de 1789, cuando se aprobó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, donde se declaraban derechos «naturales e imprescriptibles» la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión. Pero, también, Declaración donde se enfatizaba en que “los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos”. Donde “las distinciones sociales sólo pueden fundarse en la utilidad común”, en que “nadie debe ser incomodado por sus opiniones, inclusive religiosas, a condición de que su manifestación no perturbe el orden público establecido por la ley” y, en que “la libre comunicación de pensamientos y de opiniones es uno de los derechos más preciosos del hombre; en consecuencia, todo ciudadano puede hablar, escribir e imprimir libremente, a trueque de responder del abuso de esta libertad en los casos determinados por la ley”.

Estos preceptos 1, 10 y 11 de la Declaración están implícitos en el concepto de Autonomía Universitaria, en todos sus alcances, de manera que el Dr. Calderón Guardia firmando la creación de la Universidad de Costa Rica la estaba arropando con todos los valores universales más importantes para el ejercicio libre de la vida docente universitaria.

A ello sumamos que la educación hoy se considera un Derecho. En Costa Rica cuando el Presidente Jesús Jiménez Zamora estableció la obligatoriedad, gratuidad y el financiamiento de la educación escolar, la estaba reconociendo como un Derecho de la niñez costarricense, y las Reformas educativas de Mauro Fernández, afirmaban ese Derecho para los jóvenes.

El Derecho a la educación es un Derecho Humano que tiene como finalidad establecer una educación primaria para todos los niños y niñas, desarrollar una educación secundaria accesible progresivamente a todos los niños y niñas, adolescentes y jóvenes, y el acceso a la educación superior en función de los méritos.

Así, el Derecho a la educación es un derecho fundamental de todos los seres humanos que les permite adquirir conocimientos y alcanzar con ellos una vida social plena. El Derecho a la educación es vital para el desarrollo económico, social y cultural de todas las sociedades.

El Derecho a la educación hoy es un Derecho Humano reconocido y se entiende como el Derecho a una educación primaria gratuita y obligatoria, para todo ciudadano, una educación secundaria, obligada a desarrollar por parte de los gobiernos, accesible para todos los jóvenes y adolescentes, y un acceso equitativo a la educación superior, con responsabilidad gubernativa de proveer educación básica a los individuos que no han completado la educación primaria, con la obligación de eliminar la discriminación en todos los niveles del sistema educativo.

Este Derecho a la Educación está contenido en numerosos tratados internacionales de Derechos Humanos. Su formulación más extensa se encuentra en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, de 1966, ratificado por Costa Rica.

El Pacto en su artículo 13 reconoce el derecho de toda persona a la educación, así, la «enseñanza primaria debe ser obligatoria y accesible a todos gratuitamente»; la «enseñanza secundaria, en sus diferentes formas, incluso la enseñanza secundaria técnica y profesional, debe ser generalizada y hacerse accesible a todos, por cuantos medios sean apropiados, y en particular por la implantación progresiva de la enseñanza gratuita»; y la «enseñanza superior debe hacerse igualmente accesible a todos, sobre la base de la capacidad de cada uno, por cuantos medios sean apropiados, y en particular por la implantación progresiva de la enseñanza gratuita», señalando que debe «fomentarse o intensificarse, en la medida de lo posible, la educación fundamental, para aquellas personas que no hayan recibido o terminado el ciclo completo de instrucción primaria».

Desde la creación de la Universidad de Costa Rica se estableció implícitamente la obligación de los gobiernos, sobre el derecho a la educación, a generar educación disponible, accesible, aceptable, y adaptable.

La educación no se considera un simple Derecho Humano más. Se le considera indispensable para el desarrollo de las personas y las sociedades, y se le considera como una herramienta del cambio social, y una forma de superar la pobreza, la marginación y la exclusión social.

En sus 80 años la Universidad de Costa Rica ha tenido 15 Rectores, con su actual “Rector” interino. Tiene su Escudo y su Bandera, aprobados en su última fecha el 20 de diciembre de 1999. Ha realizado desde 1946 siete Congresos Universitarios oficiales. Tiene hoy tras grandes campos, la Ciudad Universitaria Rodrigo Facio, que corresponde a la primera sede de instalación, el Área de las Instalaciones Deportivas, y la llamada Ciudad de la Investigación, todas en San Pedro de Montes de Oca, con un total de casi 500 hectáreas.

En el campo de la Academia y la Investigación la Universidad hoy tiene Facultades, Escuelas, Sedes universitarias regionales, 8 en el área de las Letras, 20 en Ciencias Sociales, 6 en Ciencias Básicas, 5 en Ciencias Agroalimentarias, 12 en el Área de Ingenierías, 9 en el Área de la Salud, la Escuela de Estudios Generales, el Sistema de Postgrado, y las Sedes Regionales, en San Ramón, Turrialba, Liberia, Puerto Limón, Puntarenas y Golfito. A todo esto suma La Radio Universidad, en sus distintas frecuencias, su Canal 15 de Televisión, el Coro Universitario, el Teatro Universitario, el Jardín Botánico, el Planetarium, Museos universitarios.

La Universidad de Costa Rica ocupa el primer lugar de las Universidades de Centroamérica, el 19 de América Latina y un reconocido lugar en las primeras 1000 universidades del mundo.

Cuenta la Universidad de Costa Rica de un vigoroso movimiento estudiantil surgido con el Consejo Estudiantil Universitario, desde su fundación, y con la Federación de Estudiantes de la Universidad desde 1958, que se acompaña hoy con grupos políticos y diverso tipo que existen a nivel estudiantil.

Con motivo de la celebración del 80 aniversario de la creación de la Universidad de Costa Rica, en mérito y reconocimiento al Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, propongo públicamente que la Ciudad Científica, o a la Ciudad de la Investigación, se le nomine, y se le llame Ciudad Científica Universitaria Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia. Es quizá la mejor forma de agradecerle al Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia su compromiso de impulsar su apertura y su fundación.

Con esto se estaría haciendo el mejor reconocimiento, al Gran Reformador Social de Costa Rica, que inició su Reforma Social con la apertura y fundación de la Universidad de Costa Rica, su primera Reforma Social, protegida hoy también por el sagrado manto de los Derechos Humanos en el campo de la Educación Superior.

UCR: Estudiantes con beca 4 y 5 recibirán subsidio para conexión a Internet en el segundo ciclo lectivo

La UCR depositará automáticamente ¢15 000 en las cuentas de aproximadamente 19 000 jóvenes quienes tienen la mayor categoría de beca

Este subsidio de conectividad es un esfuerzo sistemático de la UCR por optimizar las condiciones estudiantiles, dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje en los entornos virtuales. Foto ilustrativa Karla Richmond.

Desde el mes de agosto y hasta diciembre del 2020 todos aquellos becarios de las categorías 4 y 5, las más altas dentro del Sistema de Becas de la Universidad de Costa Rica (UCR), recibirán mensualmente un depósito de ¢15 000 en sus respectivas cuentas, como un subsidio para el pago de la conexión a Internet.

Este depósito se hará de manera automática, por lo que no es necesario que los estudiantes becados realicen algún tipo de trámite presencial ni virtual.

Con esta iniciativa la Universidad busca ayudarles para que puedan llevar con normalidad los cursos virtuales de sus carreras, en medio de la pandemia por el COVID-19 que vino a cambiar el curso lectivo del 2020 y transformarlo de la presencialidad a la virtualidad.

La razón de ser de la Universidad son sus estudiantes

Esta propuesta nace a partir de varias reuniones sostenidas entre representantes estudiantiles y de la Administración de la UCR, que tenían como objetivo analizar y mejorar las condiciones académicas virtuales en la que están inmersos los estudiantes, y poder colaborar con aquellos jóvenes de estratos socioeconómicos menos favorecidos.

La UCR ha expresado su disposición para aportar recursos económicos que tengan como finalidad apoyar a la población estudiantil más vulnerable, mediante el fortalecimiento del Sistema de Becas. Foto ilustrativa Cristian Araya.

La presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (FEUCR), Ana Catalina Chaves Arias, dijo que se sienten muy complacidos ya que tanto el subsidio para Internet, como el aumento del subsidio de alimentación, fueron dos de las ideas que el sector estudiantil le presentó a la Rectoría y a la Vicerrectoría de Vida Estudiantil (ViVE) el pasado mes de julio.

“Nuestra solicitud era que las becas tomaran en cuenta el costo que ha significado para las y los estudiantes adaptar espacios dentro de sus hogares para continuar con el semestre virtual, y el aumento en los recibos de electricidad e Internet. Nos alegra muchísimo que la UCR haya incluido estas ideas en sus decisiones y reiteramos el compromiso de la FEUCR con el estudiantado, para que se cumplan con todas las garantías que necesitamos para estudiar”, indicó Chaves.

La Presidenta de la FEUCR añadió que es la primera vez en mucho tiempo que la administración universitaria decide tomar en cuenta las propuestas estudiantiles dirigidas a mejorar el Sistema de Becas, “esta es una de las muchas manifestaciones de solidaridad que ha tenido la UCR en este contexto de crisis y de pandemia”, acotó Chaves.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Estudiantes de Estudios Generales, Diego Bonilla Guevara, señaló que sin duda alguna este aporte representa un respiro para las y los estudiantes, quienes durante el actual escenario se han visto limitados por diversas razones, desde la poca o nula conectividad por su lugar de residencia, hasta la disminución parcial o total de sus ingresos.

La crisis por la pandemia nos exige maximizar la solidaridad y fortalecer la equidad en el acceso a la educación universitaria, por eso la UCR suma una nueva iniciativa dirigida a apoyar a los estudiantes con menos capacidad económica, para que no tengan problemas a la hora de unirse a los cursos virtuales. Foto ilustrativa Laura Rodríguez.

Bonilla agregó que estas situaciones conllevan colocar en sus prioridades aspectos como la alimentación o la vivienda, antes que cumplir con el pago de la cuota mensual de internet, “hay que tomar en cuenta las realidades que atraviesa la ya diversa población estudiantil, pues existen estudiantes con niños pequeños, familias con un solo ingreso, población que reside muy largo, etc. Por eso es que este anuncio es tan importante, para que la población estudiantil sepa que no están solos, que la UCR y el movimiento estudiantil están con ellas y ellos, y aunque estemos aislados físicamente, acá todos salimos adelante juntos. La UCR toma de la mano a cada estudiante, le levanta, le ayuda y le da sueños, y una vez más deja claro sus principios y la importancia que tiene el estudiantado. El humanismo no se va ni con una crisis o una pandemia”, destacó Bonilla.

Solidaridad y equidad

El subsidio de conectividad fue publicado el 19 de agosto en la resolución R-212-2020 de la Rectoría, y ahí se indica, entre otras variables, que la UCR toma esta decisión debido a que “las unidades académicas de todas las sedes han identificado que la brecha digital que existe en el país se ve reflejada en la Universidad, en las personas estudiantes con dificultades o imposibilidades de acceso a equipo tecnológico e internet, lo que incide de manera directa en la efectividad de la actividad académica en entornos virtuales”.

Ante esto, el rector de la UCR, Dr. Carlos Araya Leandro, manifestó que la modalidad virtual tiene una serie de elementos negativos como la brecha digital y la falta de equipo de cómputo por parte de los estudiantes, por lo que esta Universidad se planteó al inicio de este cambio apoyar desde todos los ámbitos a la comunidad estudiantil.

El Rector mencionó el préstamo de miles de tabletas como una de estas acciones, pero siempre estaba presente el tema de la conectividad a Internet y su costo para los estudiantes, “con este subsidio queremos garantizar que el estudiantado no tenga inconvenientes en acceder a sus lecciones virtuales y se mantengan en sus carreras, para favorecer su permanencia en la Universidad. Pero para poder cumplir con esa premisa tenemos que ofrecerles las herramientas adecuadas, con el objetivo de que ellas y ellos puedan de manera satisfactoria participar en los cursos por medio de la plataforma de Mediación Virtual de la UCR”, apuntó Araya.

Finalmente, el vicerrector de Vida Estudiantil, Dr. Carlos Sandoval García, aclaró que el primer depósito de este subsidio se va a realizar el 3 de septiembre, el cual incluirá además el monto del mes de agosto, “con esto queremos contribuir a una mejor conectividad y a una mejor experiencia de las y los estudiantes en este segundo semestre del 2020. Agradezco a todas las personas quienes desde distintas instancias de la Universidad han contribuido para formular esta propuesta, darle contenido presupuestario y llevarla a su ejecución”, concluyó Sandoval.

 

Otto Salas Murillo
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Camote costarricense producido con semilla de la UCR llega a Europa

Empresa Sancarleña TropiFoods obtuvo semillas de camote del Centro de Investigaciones Agronómicas (CIA-UCR) y se convirtió en un caso de éxito del Programa DESCUBRE.

La empresa nacional TropiFoods ha logrado colocar este año en el mercado Europeo 69 mil kilos de camote de carne anaranjada, según informó el Ministerio de Comercio Exterior (COMEX). Esta empresa es una de las beneficiadas de la transferencia de tecnología que realiza la Universidad de Costa Rica al sector agrícola, a través del Centro de Investigaciones Agronómicas (CIA), a donde se investiga y se produce semilla de alta calidad de cultivos con potencial exportador.

El camino de TropiFoods hacia el éxito inició hace cinco años al encontrar la semilla que buscaban y el apoyo técnico en la UCR. Joshua Guerrero Medina, Gerente de Operaciones y Finanzas de TropiFoods recuerda esos inicios “Teníamos el conocimiento de que para empezar un proyecto de estos la base es tener semilla que esté sana y de buena calidad. Preguntando, dimos con Arturo Brenes del CIA y allí tenía variedades de camote y llevaba años de trabajar con ellas”.

Al establecer contacto con el investigador Dr. Arturo Brenes Angulo, coordinador del Laboratorio de Biotecnología del CIA, la empresa pudo acceder a semilla de alta calidad de 15 variedades. Con la supervisión de Brenes probaron las diferentes variedades hasta dar con la que se adaptaba mejor a las condiciones de su zona de producción en Pital de San Carlos y a las exigencias de sus clientes del mercado Europeo.

“Actualmente seguimos utilizando semilla de la Universidad y la verdad es que sin la Universidad y el apoyo de Arturo este proyecto no podría ser lo que es hoy”. Joshua Guerrero Medina, Gerente Financiero de TropiFoods.

La variedad de camote Beauregard que exporta esta empresa fue introducida al país por el CIA, junto con otros 9 genotipos que fueron traídos de la Unidad de Micropropagación de la Universidad Estatal de Carolina del Norte. Estos materiales fueron evaluados en campo y caracterizados desde el punto de vista agronómico por los investigadores de la Universidad de Costa Rica.

La investigaciones demostraron que las variedades de camote evaluadas tienen potencial de cultivo en el país. Entre ellas se destacan las variedades de pulpa naranja y crema como Beauregard, Hernández, Carolina Rose, Carolina Ruby y O’ Henry. Estas variedades han sido transferidas a diferentes empresas y emprendedores agrícolas con el fin de que puedan abrirse nuevos mercados.

El Dr. Arturo Brenes, coordinador del Laboratorio de Biotecnología del Centro de Investigaciones Agronómicas (CIA) investiga y transfiere tecnlogía de diversos cultivos como papa, mora, fresa y camote a productores nacionales con el fin de que puedan ampliar sus mercados y generar más empleos. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

El Dr. Arturo Brenes explica que se hicieron ensayos en campo para evaluarlos, dos tesis de licenciatura y posteriormente lo que se ha hecho es promover entre los camoteros la siembra de estas variedades, con la idea de que las probaran, las llevaran a campo y decidieran con cuál variedad quedarse. Paralelo a ello, se les ha enseñado a producir semilla de alta calidad en invernadero para bajar costos y mantener una calidad estándar.

“Esta empresa asumió ese rol de producir con mejor tecnología, mejores variedades y lanzarse al mercado de exportación, lo cual es muy bueno, sobre todo en estos tiempos de pandemia cuando las fuentes de trabajo son tan escasas” acota el Dr. Brenes. Actualmente esta empresa sancarleña cuenta 45 colaboradores y ofrece empleo indirecto a más de 100 personas.

Por su parte, Guerrero afirma que hasta el día de hoy la relación con la UCR sigue siendo muy buena. Siguen trabajando con semilla de la UCR, que se reproduce a mayor escala en otra empresa nacional llamada Micro Plantas, e incluso recientemente el CIA les hizo entrega de nuevo material. Además, ahora cuentan con un acuerdo con la Universidad de Luisiana de los Estados Unidos.

El camote costarricense viaja desde Pital de San Carlos hasta España y Francia en un tipo de cajas diseñadas en Costa Rica y basadas en modelos internacionales, que permite mejores condiciones para su viaje en contenedor. Foto Douglas Castillo. Cortesía TropiFoods.

La experiencia de TropiFoods constituye un caso de éxito del programa DESCUBRE, una alianza público- privada articulada por el Ministerio de Comercio Exterior (COMEX), el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y la Promotora del Comercio Exterior (PROCOMER) con apoyo de CINDE y el Sistema de Banca para el Desarrollo.

A la fecha esta empresa nacional ha colocado el camote de pulpa anaranjada en España y en Francia, junto con sus otros productos estrella que son yuca, ñampí y chayote. Guerrero explica que el camote ha venido a complementar su portafolio y se les ha hecho fácil colocarlo porque sus clientes consumen camote de otros orígenes como Estados Unidos, Honduras o Egipto pero estaban deseosos de consumir el producto costarricense.

La variedad de camote Beauregard, desarrollada en la Universidad Estatal de Louisiana en 1987, fue introducida al país por el Centro de Investigaciones Agronómicas (CIA) de la Universidad de Costa Rica. Esta variedad se caracteriza, no solo por su altos rendimientos, sino también por su pulpa sabrosa de color naranja intenso. Foto Douglas Castillo. Cortesía TropiFoods.

 

Imagen destacada: Foto:Douglas Castillo. Cortesía TropiFoods.

Katzy O`neal Coto
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

La Universidad de Costa Rica está por primera vez en la Clasificación Académica de las Universidades del Mundo

La UCR es la única institución de Centroamérica y el Caribe que se encuentra en esta lista

La Universidad de Costa Rica es la única institución de educación superior del país que está presente en el Ranquin de Shanghái. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

La Universidad de Costa Rica se ubica en el rango de 901-1000 de la Clasificación Académica de Universidades del Mundo (ARWU, por sus siglas en inglés), también conocida como ranquin de Shanghái.

Esta clasificatoria es efectuada por el Centro de Universidades de Clase Mundial de la Escuela de Posgrado en Educación de la Universidad Jiao Tong.

Aquí se califica a las mejores universidades del mundo según varios criterios de análisis. En total se toman en cuenta más de 2 000 instituciones y se publican los resultados de las mejores 1 000.

El Dr. Adrián Pinto Tomás, vicerrector de Investigación señaló que es un orgullo para la UCR y para el país que la institución aparezca en este ranking y además es un llamado a asumir el liderazgo en áreas de estudio a nivel regional, pues es la única universidad de Centroamérica y el Caribe en esta prestigiosa lista.

Señaló que el ARWU es una clasificación en la que la investigación tiene mucho peso.

“Nuestra investigación nos pone en el primer nivel, por supuesto queremos seguir ascendiendo en el ranking y para lograrlo necesitamos seguir invirtiendo en investigación vinculada con la sociedad, siempre trabajando con excelencia. Insto a nuestros investigadores e investigadoras a continuar con ese nivel de servicio a la comunidad y a la institución”.

Los indicadores que se utilizan para elaborar la lista incluyen el número de alumnos y personal que han ganado Premios Nobel y medallas Fields; el número de investigadores más citados, que son seleccionados por Clarivate Analytics; el número de artículos publicados en las revistas Nature y Science; el número de artículos indexados en el Índice de Citas de Ciencia (Science Citation Index) y en el Índice de Citas de Ciencias Sociales y Expandido (Expanded and Social Sciences Citation Index), así como el rendimiento per cápita de una universidad.

El ARWU es considerado uno de los ránquines más importantes e influyentes del mundo, pues los indicadores que utiliza son objetivos y pretenden medir el nivel de excelencia y calidad de las universidades en todo el planeta.

Desde el 2003 que inició dicho listado, esta es la primera vez que la UCR se encuentra presente entre las mejores 1 000 universidades del mundo, según esta medición.

 

Andrea Marín Castro
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Trabajo científico de José María Gutiérrez será reconocido con Premio Rodrigo Facio

Zaida Siles Rojas, Periodista
Consejo Universitario

El Dr. José María Gutiérrez Gutiérrez se une a reconocidos costarricenses que también han recibido este premio. (Foto: Archivo ODI).

El Dr. José María Gutiérrez Gutiérrez, destacado científico y profesor emérito de la Universidad de Costa Rica (UCR), será galardonado por esta casa de estudios superiores con el Premio Rodrigo Facio Brenes 2020, en reconocimiento a su extraordinario trabajo y a las repercusiones que sus aportes han tenido en los ámbitos nacional e internacional.

El premio lo recibirá durante la ceremonia oficial de conmemoración del 80 aniversario de la Institución, el próximo miércoles 26 de agosto, a las 10:30 de la mañana, en el Aula Magna. A causa de la pandemia, esta ceremonia no estará abierta al público, solo será transmitida en directo por el Canal UCR, Radio Universidad y Facebook live.

El Premio Rodrigo Facio Brenes se otorga cada dos años, desde 1990, para reconocer la obra total de aquellas personalidades que se hayan destacado por su aporte al desarrollo político, social, económico y de la justicia social.

La Comisión Dictaminadora del Premio consideró que la perspectiva del Dr. Gutiérrez ha contribuido decisivamente a impulsar, desde el Instituto Clodomiro Picado (ICP), un proyecto de alto impacto científico y social, como es la producción de sueros antiofídicos, que han salvado miles de vidas no solo en Costa Rica, sino, también, en diversas regiones de Asia y África, especialmente en grupos vulnerables que, de otro modo, no podrían acceder a los antivenenos por su alto costo.

La iniciativa para otorgarle este reconocimiento fue presentada por la Escuela de Filosofía, lo cual para el Dr. Gutiérrez tiene un valor incomparable al provenir de otra área del conocimiento distinta a la suya. “Es un enorme honor recibir este premio no solo por ser de la UCR, sino, también, por lo que significa que esa unidad académica lo haya propuesto, lo cual da una sensación de comunidad”, expresó.

Investigador líder

Este microbiólogo y doctor en Ciencias Fisiológicas por la Universidad de Oklahoma tiene una amplia trayectoria en la UCR. Fue profesor catedrático de la Facultad de Microbiología, en cursos de grado y posgrado, e investigador del Instituto Clodomiro Picado (ICP), al que estuvo ligado desde que era estudiante de esta casa de estudios superiores.

Entre los múltiples cargos que ocupó, destaca el de director del ICP de 1988 a 1996 y subdirector durante los periodos 2009-2011 y 2013-2015. Además, dirigió el Programa de Posgrado en Microbiología, Parasitología y Química Clínica, al igual que el Programa de Maestría en Ciencias Biomédicas CSUCA-Instituto Karolinska; además, ha sido asesor de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Como resultado de sus investigaciones en temas relacionados con la bioquímica y el mecanismo de acción de venenos de serpientes, así como con la capacidad neutralizante de los antivenenos, ha publicado más de 500 trabajos científicos en revistas especializadas y libros.

Su liderazgo lo demostró, también, en la promoción de múltiples actividades de educación continua en el país y a lo largo de América Latina, dirigidos a mejorar la prevención y el manejo de las mordeduras de serpiente.

El Premio Rodrigo Facio se une a numerosas distinciones que ha recibido por su labor científica, entre los que destacan el Premio Nacional de Ciencia y Tecnología Dr. Clodomiro Picado (1981), miembro de la Sociedad Internacional de Toxinología (1983), Premio TWAS-CONICIT para científicos jóvenes en la rama de Biología (1990), Miembro de número de la Academia Nacional de Ciencias de Costa Rica (1992), Premio Sven Brohult, otorgado por la International Foundation for Science (1997); Premio Áncora (Costa Rica) en el área de ciencias (1998), Premio al Investigador de la Universidad de Costa Rica en Ciencias de la Salud (2007), y Redi Award, otorgado por la International Society on Toxinology por sus contribuciones en el área de la Toxinología (2015).

Rectoría UCR: En relación con un video producido y difundido por la ODI mediante su espacio Desde la U

19 de agosto de 2020

Con respecto del video producido y difundido por la Oficina de Divulgación e Información (ODI) por medio de su espacio “Desde la U”, basado en información de una investigación en proceso, adscrita al Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) y referente a temas relacionados con Grandes Contribuyentes, esta Rectoría considera importante realizar las siguientes reflexiones:

  1. La producción referida generó diversas reacciones en el seno institucional, en personas y empresas que se sintieron afectadas, y en sectores diversos de la sociedad costarricense.
  2. Complejo se torna el tratamiento de estas temáticas en la “universidad” que, como la etimología lo indica, es unidad en la diversidad; y, al tratarse de la Universidad de Costa Rica, las voces plurifónicas afloran por necesidad estructural humanística. Recuérdese que ya lo indica su Ley Orgánica, publicada en la Gaceta Oficial No. 191, hace 80 años (el jueves 29 de agosto de 1940), por ejemplo en el Artículo 3º-Como institución de cultura superior, la Universidad fomentará el estudio y la investigación de las ciencias puras y de los problemas que atañen a la vida económica, política y social de la Nación, por medio de sus Institutos o Seminarios y contribuirá al mejoramiento constante del nivel cultural del país, difundiendo el conocimiento de las ciencias, las letras y las bellas artes por medio de los servicios de extensión universitaria.
  3. Por lo demás, no hay duda que un tema como el tratado en el video es profundamente complejo por múltiples razones externas a la Institución, especialmente en un país con las características del nuestro, en el que ni el  sistema tributario, ni el marco legal, ni el fiscalizador, ni el ejercicio del  orden evidenciado por diversos actores políticos, facilitan un manejo  suficientemente transparente e inmediato de la información relacionada con  temas concernientes a la evasión y la elusión tributarias, así como tampoco   las empresas, sociedades y estados bancarios vinculados.
  4. Evidencia de lo anterior es el Proyecto de Ley, consignado en el expediente No. 22.016, recientemente presentado y bajo el título: Aprobación del Contrato de Préstamo No. 9075-CR para financiar el Proyecto “Fiscal Management Improvement Project” “Modernizar y Digitalizar los Sistemas Tecnológicos del Ministerio de Hacienda conocido como “Hacienda Digital para el Bicentenario”, entre el Gobierno de la República de Costa Rica y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento”; en el cual, al hacer la referencia a la evasión y a la elusión, señala:  “Por su parte, la Dirección General de Tributación (DGT) estima que la evasión y elusión de impuestos ascendió a 8.2% del PIB en 2013. La OCDE estima que, en 2014, una cuarta parte de las corporaciones y casi una quinta parte de los profesionales independientes no registraron ingresos, mientras que el 14.4% y el 20%, respectivamente, no presentaron impuestos sobre las ventas, y el 55% de las personas con actividades rentables de servicios profesionales declararon cero impuestos sobre la renta”; remontándose a datos poco actualizados y a estimaciones sin claridad metodológica suficiente.
  5. El asunto tributario es uno de los problemas estructurales más radicales, entronizados y perjudiciales en nuestra democracia, como lo han dicho reiteradamente, la mayoría de las personas que han fungido como Ministros de Hacienda, al menos, en la últimas dos décadas; y sin duda, al tenor de los propósitos institucionales corresponde atenderlo integralmente, no se olvide que ello se deriva de varios extremos de nuestro Estatuto Orgánico de la Universidad de Costa Rica, por ejemplo Artículo 5º, en sus dos primeros incisos: a) Estimular la formación de una conciencia creativa y crítica, en las personas que integran la comunidad costarricense, que permita a todos los sectores sociales participar eficazmente en los diversos procesos de la actividad nacional. b) Buscar, de manera permanente y libre, la verdad, la justicia, la belleza, el respeto a las diferencias, la solidaridad, la eficacia y la eficiencia(…)”.
  6. A lo largo de sus ocho décadas de historia la Universidad de Costa Rica goza de un amplio prestigio nacional e internacional, según lo confirma la opinión pública y diversos rankings de medición mundial, impulsado ello por la excelencia en el desarrollo de sus actividades sustantivas, a saber, la docencia, la investigación y la acción social. En este sentido, la honestidad académica, patentada en la rigurosidad científica y la honradez intelectual, es herramienta trascendental para la búsqueda de soluciones a los problemas que, como el citado, afectan a nuestro país; uno de los principios institucionales manda: “(…) contribuir con las transformaciones que la sociedad necesita para el logro del bien común, mediante una política dirigida a la consecución de una justicia social, de equidad, del desarrollo integral, de la libertad plena y de la total independencia de nuestro pueblo” (art. 3, Estatuto Orgánico). La búsqueda de la excelencia, de la verdad y el conocimiento en todos nuestros productos y proceso académico, debe seguir siendo el norte del Alma Mater.
  7. Los efectos de la pandemia en la salud de la población costarricense y sus consecuencias derivadas en los ámbitos económico y social, nos obligan a reflexionar en medios para generar una mayor justicia y equidad social, para lo cual el fortalecimiento de las finanzas públicas se constituye en un elemento fundamental. Este fortalecimiento debe venir de la mano de un sistema tributario equitativo, progresivo y solidario, en el cual, cada quien aporte por la vía impositiva lo que en justicia tributaria le corresponde. En los últimos años, mucho se ha discutido respecto a la evasión y la elusión fiscal, consideramos necesario que con base en información real y objetiva podamos, como sociedad, encontrar soluciones que nos alejen del incremento progresivo de la inequidad social que nos afecta y que nos ha convertido en uno de los países con mayor desigualdad económica y social.
  8. La crisis por la que transitamos debe constituir un escenario pedagógico, humanístico y científico de oportunidades mucho antes que de rivalidades, así como generar un momento de inflexión propicio para discusiones como la suscitada, desde luego, partiendo de una clara escala de valores morales, en la que, por ejemplo: la honestidad, la sinceridad, la corrección, la inclusión, la libertad, la diversidad de opiniones, la responsabilidad, la alteridad y el respeto, sean elementos sine qua non. Hoy se trata del colectivo humano costarricense, ya no solo como personas académicas, ni como empresarias, ni como políticas, ni como obreras, sino como humanidad, estamos llamados a resguardar el Estado Social de Derecho del que nos enorgullecemos y ha dado muestras de su efectividad incluso en contextos de crisis radical.
  9. No podemos aceptar que el video que ha motivado las reflexiones previas, se constituya en una suerte de anclaje que evite el avance y la superación a la que estamos cronotópicamente llamados los costarricenses. Si hubo imprecisiones en él, si hay énfasis por perspectivas diversas de enfoques o por intereses diversos; como también, si ha faltado solidaridad en algunos contribuyentes fiscales, si se han cometido evasión por acciones ilícitas, o elusión por oportunismo moral merced a portillos existentes, deben precisarse los discursos y asumirse las responsabilidades correspondientes. Quizá eso suene ilusorio pero es el telos que también debe definir los medios para alcanzarlos, porque medios y fines deben poseer solvencia moral y no podemos desde nuestra posición dudar radicalmente de las posibilidades humanas positivas.

UCR: El desempleo preocupa a la ciudadanía más que el COVID-19

El 53 % de las personas consultadas reconoció alguna afectación en su núcleo familiar por la pérdida de empleo como resultado de la pandemia

La encuesta retrató pesimismo, el 82 % de las personas consultadas catalogó la situación económica como mala o muy mala. Imagen con fines ilustrativos. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

El desempleo preocupa a la ciudadanía más que el COVID-19, así lo revelan los resultados de la más reciente encuesta de opinión pública del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Según la consulta, aplicada de manera telefónica entre el 3 y el 11 de agosto, 27,45 % de las 877 personas consultadas en todo el territorio nacional señaló la falta de trabajo como el principal problema del país en el actual contexto.

Aunque la encuesta realizada por el CIEP en abril anterior indicó que el coronavirus era la mayor inquietud de la población en ese momento, tras cinco meses de pandemia la situación laboral y económica retoman un papel prioritario para las personas.

El coronavirus se colocó como el segundo problema más relevante al ser señalado por el 24,84 % de los encuestados, seguido por el costo de la vida que fue destacado por el 19,21 % de la muestra consultada. Desde el 2013, el desempleo y la situación económica han sido preocupaciones constantes en las mediciones que realiza el CIEP cada mes de agosto.

Poco más de la mitad de las personas consultadas, 53 % específicamente, confirmó que su núcleo familiar experimenta alguna afectación por la pérdida de empleo como resultado de la crisis por COVID-19. De esta cifra, el 15 % reconoció que enfrenta esta circunstancia y, además, la comparte con alguien más de su hogar.

El 32 % de los entrevistados afirmó que su familia experimenta algún tipo de consecuencia económica como resultado de una reducción de jornada laboral. En el 17 % de esos casos se indicó que, además de la persona consultada, la situación ocurría también con otro miembro de su grupo familiar.

El investigador del CIEP, Ronald Alfaro, reconoció que el impacto del panorama económico en la vida de las familias como resultado del desempleo es palpable y generalizado en la diversidad de grupos sociales del país.

“El impacto actual a raíz del desempleo es grande y profundo, deja a la población en una condición personal y familiar de fragilidad y eso la vuelve sin lugar a dudas en la mayor preocupación de la gente, junto al tema sanitario”, afirmó el politólogo.

La encuesta también retrató pesimismo respecto al estado del país. Cerca del 60 % de los entrevistados considera que el rumbo es malo y menos del 20 % piensa que el panorama es positivo, mientras que el 82 % cataloga la situación económica como mala o muy mala.

Población apoya medidas sanitarias y rechaza acciones económicas

La opinión positiva de la población respecto a las decisiones del Gobierno frente a la pandemia se ubica en el 46 % frente a un 27 % de percepciones negativas. Pese a que el apoyo es mayoritario, evidencia una significativa baja respecto al 75 % de respaldo que recibió en abril anterior.

El mismo efecto se evidenció al analizar la valoración de las medidas económicas, donde el apoyo pasó de 71 % a 27 %, frente a un 44 % de opiniones desfavorables respecto a las acciones gubernamentales abordadas en esta materia.

Pese a lo anterior, en esta consulta se retrata un significativo apoyo ciudadano a las medidas sanitarias implementadas en el país por parte del 69 % de la muestra, mientras que solo el 13 % manifestó disconformidad respecto a su implementación.

Las medidas que reciben mayor aprobación son el uso de mascarilla, la restricción vehicular y la prohibición de fiestas o reuniones con familiares o amigos. Mientras que se perciben opiniones dividas respecto al cierre de bares o restaurantes y la apertura de iglesias o centros de culto.

Destaca, además, la anuencia del 85 % de la población respecto a seguir las órdenes dadas por el Gobierno, cifra que aumenta al 95 % cuando se trata de respetar las medidas sanitarias. En contraposición, un 4 % preferiría actuar como desea y solo un 1 % considera que las recomendaciones son innecesarias.

Según Alfaro, la encuesta evidencia a una población costarricense bastante disciplinada que, a diferencia del comportamiento percibido en otras naciones del mundo, adopta y respalda las medidas oficializadas por el país para proteger la salud de la sociedad en general.

“Este comportamiento genera un escenario favorable para hacerle frente a la crisis. El contexto es complejo y en ocasiones involucra restricciones a la libertad de las personas, pero la gente sigue reconociendo que esas medidas aminoran el efecto de la situación que estamos viviendo”, concluyó el académico.

Esta es la primera encuesta que el CIEP realiza de manera completamente remota, como parte de los procesos de adaptación que desarrolla la Universidad para continuar con sus funciones de manera virtual en el marco del distanciamiento social impuesto por el COVID-19.

La medición tiene un nivel de confianza del 95 %, las entrevistas se realizaron a partir de un muestreo aleatorio basado en el Plan Nacional de Numeración-Sutel, por lo cual todos los resultados deben referirse estrictamente a la población con acceso a teléfono celular.

09/2017, Bandera de Costa Rica en las afueras de la antigua Facultad de Ciencias Sociales,

La democracia sobrevive a las dificultades actuales

El apoyo de la ciudadanía a la democracia, determinado por esta medición, se coloca en 65 puntos, es decir, se mantiene alto, aunque reporta una baja respecto a la cifra sin precedentes que obtuvo en abril anterior cuando se colocó en 76 puntos.

El CIEP advierte que las situaciones de crisis son momentos propicios para que las dificultades generen lesiones que podrían desestabilizar el sistema político. Esto vuelve relevante que se le haga saber a la población la importancia de encontrar las formas apropiadas para lidiar con las dificultades.

 

Andrea Méndez Montero
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

UCR, 80 años de transformar el país

El 26 de agosto conmemoramos el 80 aniversario de nuestra Institución, en medio de un contexto sin precedentes que nos motiva a recordar lo que hemos hecho y todo lo que nos queda por hacer. UCR, 80 años de transformar el país.

¿Por qué es importante hablar también de la riqueza?

Aclaraciones metodológicas del Instituto de Investigaciones Sociales de la UCR

SURCOS recibió un documento del IIS que explica:

«Nuestro interés en estudiar la riqueza se relaciona directamente con una preocupación más general por la desigualdad de ingresos. Existe un cuerpo de investigaciones consolidado alrededor del mundo que demuestra que la alta desigualdad es dañina para el desarrollo general de los países, y que se vincula con muchos de los malestares en nuestras sociedades, con efectos reales en la salud, la esperanza de vida, el nivel educativo, la participación democrática e incluso con valoresbásicos como la confianza y la cohesión social (Braig et al., 2016; López-Calva y Lustig, 2010; Piketty, 2014; Wilkinson, 2002).

La concentración de poder económico en pocas manos puede conllevar también a una mayor concentración del poder político (Acemoglu y Robinson, 2006; Crabtree y Durand, 2017; Piketty, 2014). DiCarpio (2012) explica que ello ocurre, por ejemplo, a través de las decisiones que se toman en torno a la asignación de recursos, la producción y la tecnología, la información que se genera y la implementación y el diseño de las instituciones y las reglas del juego.

América Latina, Costa Rica incluida, es una de las regiones más desiguales del mundo. Del año 2002 al 2017, la desigualdad de ingresos en América Latina cambió su tendencia de crecimiento para mostrar leves reducciones (CEPAL, 2019). En cambio, para este intervalo de tiempo, Costa Rica mantuvo sus altos niveles de desigualdad (Trejos y Oviedo, 2012; CEPAL, 2019). En este contexto, estudiar la desigualdad, y buscar estrategias para reducirla, son un eje de fundamental importancia para el futuro bienestar de nuestras sociedades y democracias».

Puede descargar el documento completo desde este enlace:

UCR: Impacto de la pandemia COVID-19 en las familias inmigrantes en Costa Rica

Debido a las restricciones sanitarias emitidas, muchas personas migrantes perdieron su empleo, pues todos los sectores de la economía que les ofrecen trabajo redujeron el personal, la jornada laboral y, en el peor de los casos, cerraron de manera indefinida. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Históricamente, en Costa Rica las personas migrantes centroamericanas y particularmente las nicaragüenses han ocupado un porcentaje elevado de la fuerza laboral que sostiene importantes sectores de la economía costarricense. Gustavo Gatica, investigador de la UNED, estima que en el 2019 el aporte de esta población sumó el 11,35 % del producto interno bruto, en áreas como:

  1. Agricultura: específicamente en monocultivos como el café, la caña, el melón, el banano y la piña. La mayoría de estas plantaciones se encuentran en zonas relativamente cercanas a las fronteras con Nicaragua y Panamá.
  2. Servicios de alojamiento y alimentación: son indispensables en el sector de turismo, en hoteles, restaurantes, tours, atracciones turísticas, entre otras.
  3. Trabajo doméstico: las mujeres son una alta mayoría en este sector. Es usual que tengan jornadas laborales de horas en varias casas diferentes. Es muy común tanto para quienes tienen un bajo nivel de escolaridad como para profesionales con muchos años de experiencia en su campo.
  4. Servicios comerciales: atención en tiendas, supermercados, restaurantes, mantenimiento, transportes, entre otros.

No obstante, a partir de la emergencia sanitaria que impuso la pandemia del COVID-19, el 17 de marzo del 2020 se emitió un Decreto Ejecutivo que restringe de manera temporal el ingreso al territorio nacional de todas las personas que no fueran costarricenses o residentes, incluyendo (y principalmente) turistas. Posteriormente, el 25 de marzo se les pidió a las personas extranjeras residentes y de las categorías especiales no salir del territorio costarricenses, so pena de que se les imponga un impedimento de entrada.

Este escenario hizo que muchas familias quedaran divididas, pues quienes se encontraban en Nicaragua no podrían regresar y quienes salieran no podrían ingresar al país hasta nuevo aviso, lo cual con la situación actual podría tomar lo que resta del 2020 o más. Sumado a esto, en el caso de las personas nicaragüenses, sus familiares y amigos que estén en Nicaragua se encuentran en un país que no ha tomado medidas de distanciamiento social o cierre de negocios y que, también, ha sido señalada por reportar menos contagios y muertes a causa del COVID-19 de las que realmente son, según los datos aportados por la ONG Observatorio Ciudadano. Además, tal país ha sido fuertemente cuestionado por organismos internacionales como la Organización Panamericana de la Salud.

Gustavo Gatica, investigador de la UNED, estima que en el 2019 el aporte de esta población en áreas como la agricultura, servicios de alojamiento y alimentación, trabajo doméstico y servicios comerciales, sumó el 11,35 % del producto interno bruto. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Consecuencias de las restricciones preventivas en la economía de las familias migrantes

Debido a las restricciones sanitarias emitidas, muchas personas migrantes perdieron su empleo, pues todos los sectores de la economía que les ofrecen trabajo redujeron el personal, la jornada laboral y, en el peor de los casos, cerraron de manera indefinida. Adicionalmente, las personas que fueron contagiadas debieron permanecer en cuarentena junto con su familia, en muchos casos esto resultó en una pérdida automática del empleo.

La población inmigrante que se encuentra indocumentada no es elegible para el bono “Proteger”. Por esto, las dificultades económicas que la población sufrió la sociedad de manera generalizada, en el caso de estas personas se sostienen hoy en día y se agravan con el paso del tiempo. Sin embargo, estas familias han tenido que encontrar la forma de acatar la cuarentena, sin contar con un ingreso económico propio ni el subsidio del Estado, quedando a merced de la buena voluntad de sus redes sociales, vecinos, iglesias o las pocas donaciones que las organizaciones de sociedad civil han logrado canalizar, pero que son insostenibles en el largo plazo.

La población inmigrante que se encuentra indocumentada no es elegible para el bono “Proteger”. Por esto, las dificultades económicas que la población sufrió de manera generalizada se mantienen actualmente en el caso de dichas personas y se agravan con el paso del tiempo. Sin embargo, estas familias han tenido que encontrar la forma de acatar la cuarentena, sin contar con un ingreso económico propio ni el subsidio del Estado, de manera que quedan a merced de la buena voluntad de sus redes sociales, vecinos, iglesias o las pocas donaciones que las organizaciones de la sociedad civil han logrado canalizar, pero que son insostenibles en el largo plazo.

A esto se suman las dificultades particulares de las familias binacionales —aquellas que cuentan con miembros tanto costarricenses como de otras nacionalidades—, muy especialmente en las familias cuyos integrantes de otros países tienen un estatus irregular. La potencial amenaza de ser deportados puede representar un hogar más que pierda el único ingreso económico familiar durante un periodo de crisis y con menores de edad que aún no asisten al sistema educativo y que, por tanto, no cuentan con las canastas que el Ministerio de Educación Pública entrega a sus estudiantes.

Muchas mujeres migrantes son jefas de hogar y la amenaza es que sean ellas las que se contagien por tener que salir a trabajar o quedarse sin empleo. Pero en el caso de quienes dependen económicamente de un compañero, la vulnerabilidad aumenta. Si su compañero se enferma o es deportado, estas mujeres deben encontrar una forma de generar ingresos económicos en un escenario absolutamente desfavorable para cualquier persona, independientemente de su nacionalidad. Sin embargo, para las mujeres migrantes, con baja escolaridad, con poca o ninguna experiencia laboral y con varias personas menores de edad a su cargo, el escenario es aún más adverso.

Es urgente la protección estatal inclusiva de estas familias

Es indispensable que las medidas que se tomen para apoyar a las familias, que se han visto afectadas económicamente, sean inclusivas y tomen en cuenta las condiciones y necesidades de los hogares que más lo necesitan, justamente por todos los factores de vulnerabilidad que acumulan. Las mujeres migrantes indocumentadas deben contar con protección de parte del Estado en aras de evitar que se expongan a explotación laboral u otras situaciones de riesgo en el intento de mantener a sus hijos e hijas.

El Estado costarricense debe agilizar los trámites migratorios y flexibilizar sus costos, de manera que las personas migrantes indocumentadas tengan la oportunidad de regularizar su situación y acceder a la protección estatal. EL 16 de junio, el Gobierno publicó el decreto 42406-MAG-MGP, que permite la regularización de migrantes que trabajan en el sector agro. No obstante, los costos de estos trámites ascienden los USD 60, los cuales deben ser cubiertos por la persona migrante, pese a que esta oportunidad se otorga por la demanda de las grandes empresas para contar con la mano de obra necesaria para no perder las cosechas.

Es fundamental dotar a las instituciones de los recursos pertinentes, con el fin de que puedan cumplir con las inspecciones necesarias para asegurar que la vida de las personas no se esté poniendo en riesgo por la producción económica. Además, dotarlas de todas las capacidades normativas e instrumentales necesarias para amonestar y sentar las responsabilidades correspondientes sobre las empresas que sostienen dichas prácticas y no sobre las personas que fueron víctimas de estas.

 

Silvia Azofeifa Ramos
Coordinadora del proyecto “Migrantes como sujetos políticos”