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Etiqueta: UCR

UCR: Trabajo docente y administrativo que se desarrolle en cantones con alerta naranja deberá hacerse de manera remota

Del 3 al 13 de julio inclusive

2 de julio de 2020
Circular R-24-2020
A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA

En adición a la Circular R-23-2020 y ante la declaratoria de alerta naranja en varios cantones del país, por parte del Ministerio de Salud, esta Rectoría comunica que a partir de mañana viernes 03 de julio y hasta el 13 de julio del 2020 inclusive, todo trabajo docente y administrativo que se desarrolle en estos cantones, deberá ser realizado de manera remota, salvo aquellas actividades consignadas como estrictamente presenciales o servicios esenciales, como el caso de la seguridad institucional; lo que deberá ser coordinado por la Vicerrectoría correspondiente o con la Dirección de la unidad académica o administrativa.

En el caso de las empresas constructoras que estén ejecutando contratos para la Oficina de Servicios Generales y para la Oficina Ejecutora del Programa de Inversiones, seguirán desarrollando los proyectos de infraestructura, por lo cual las personas funcionarias que ejecutan labores de supervisión de estas obras podrán continuar con esta labor, siempre que se cumplan a cabalidad los protocolos sanitarios establecidos.

La Unidad de Salud Ocupacional está en la mejor disposición de brindar el asesoramiento correspondiente, para la aplicación de los protocolos requeridos, con el fin de salvaguardar la salud de la comunidad universitaria, ante el aumento de casos provocados por el virus SARS Co-2.

Atentamente,
Dr. Carlos Araya Leandro
Rector

 

Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

La UCR no aplicará aumento salarial en el 2020 y trasladará esos recursos al sistema de becas estudiantiles

Esta medida es producto de las acciones dirigidas a mitigar el impacto económico en áreas sensibles de las finanzas de la institución

La Universidad de Costa Rica continúa elaborando y aplicando estrategias para paliar el impacto económico derivado de la pandemia por el COVID-19. Foto Laura Rodríguez.

La Rectoría de la Universidad de Costa Rica (UCR) emitió este martes 30 de junio la resolución R-171-2020 en la que anuncia que no se otorgará el ajuste salarial por incremento del costo de vida a las funcionarias y funcionarios de la institución.

Asimismo, dictaminó que los recursos destinados para dicho concepto ahora serán inyectados al sistema de becas de atención socioeconómica y así fortalecer ese apartado dentro de las finanzas de la Universidad.

En la Sede Rodrigo Facio un total de 23 295 estudiantes reciben alguna de las cinco categorías en que se divide el sistema de becas de la UCR, o sea, un 53,8 % de su población estudiantil en el primer semestre del 2019, y de esa cifra el 80 % (19 000 estudiantes) reciben una beca 4 o 5. En las sedes regionales, más del 80 % de los estudiantes tienen beca.

La decisión emitida por la Rectoría responde a las decisiones que han tenido que tomar las autoridades universitarias para garantizar la subsistencia económica de la UCR, en medio del impacto negativo que tiene sobre las finanzas de las instituciones estatales la pandemia por el COVID-19.

Dentro de los considerandos que apuntó la Rectoría para tomar esta decisión se citan que el Banco Central de Costa Rica (BCCR) definió que la inflación acumulada para el mes de mayo del 2020 es negativa (-0,22 %) y que los pronósticos de ese mismo indicador se mantendrán a la baja; inclusive, el BCCR vaticina que los próximos dos años la inflación se ubicará por debajo de la meta trazada por su Junta Directiva.

Sin embargo, si el BCCR determina que al concluir el 2020 se da un porcentaje de inflación acumulada positivo, la UCR reconocerá ese monto como un aumento salarial debido al costo de vida para el 2021.

Finalmente, esta resolución firmada por el rector Dr. Carlos Araya Leandro, declara que esta administración considera fundamental que la UCR disponga de los recursos económicos necesarios para garantizar la atención de la población más vulnerable de la comunidad universitaria.

 

Otto Salas Murillo
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

Feria Vocacional UCR 2020 se llevará a cabo de forma virtual

Con el fin de resguardar la salud de la población aspirante a ingresar a la Universidad de Costa Rica y brindarles acceso a la oferta educativa de la institución, la Vicerrectoría de Vida Estudiantil determinó que la Feria Vocacional 2020 se llevará a cabo bajo la modalidad virtual (foto: archivo ODI).

La Vicerrectoría de Vida Estudiantil de la Universidad de Costa Rica informa a la población estudiantil interesada en estudiar en nuestra institución que la Feria Vocacional UCR 2020 se llevará a cabo de manera virtual.

En este momento, las autoridades están trabajando en las plataformas y recursos tecnológicos que usarán para guiar en el proceso de elección de carrera a las más de 23 mil personas que cada año muestran interés en los planes de estudio que ofrece la UCR.

La UCR pone a disposición de la población estudiantil y de los profesionales en Orientación, los recursos en línea sobre carreras, perfiles profesionales, mercado laboral, creados por la Oficina de Orientación de nuestra institución, a través de la página: www.orientacion.ucr.ac.cr

Las fechas en las que se llevará a cabo la Feria Vocacional Virtual UCR 2020, y otros detalles sobre esta actividad serán comunicados de manera oportuna en los medios oficiales de la Universidad de Costa Rica: vive.ucr.ac.cr, y ucr.ac.cr

 

Tatiana Carmona Rizo
Periodista Vicerrectoría de Vida Estudiantil

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

Estudiantes de la Sede del Atlántico UCR, señalan acceso a la conectividad y salud mental como los principales retos

Vicerrector de Vida Estudiantil visita sedes universitarias con el objetivo de identificar necesidades de la población estudiantil

La Sede del Atlántico cuenta con una población estudiantil de dos mil estudiantes, de los cuales alrededor del 80% cuentan con las categorías de beca socioeconómica más alta de la UCR. Foto: Cortesía Ruth Mora.

Elvis Ruiz, Heyphril Brenes, Rosbin Calvo, Rachel Aguilar, Andrés Porras, Jairo Cedeño y Milena Méndez, estudiantes de la Sede del Atlántico de la Universidad de Costa Rica se refirieron a los principales desafíos y dificultades que enfrenta la población estudiantil de los recintos de Guápiles, Paraíso y Turrialba, en medio del proceso de virtualización de la docencia y otros cambios generados por la pandemia.

Ellos y ellas se reunieron este martes 23 de junio con el Dr. Carlos Sandoval García, vicerrector de Vida Estudiantil, la Mag. Ruth Mora, asesora ejecutiva de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil y la MBA. Anabelle León, directora de la Oficina de Becas y Atención Socioeconómica, y varios funcionarios de la Sede del Atlántico: Blanca Luz Sojo, coordinadora de Vida Estudiantil del Recinto de Turrialba; Marlen Córdoba Orientadora del Recinto de Paraíso; Cinthya Bermúdez, encargada de Residencias del Recinto de Guápiles; Andrea Rivera, psicóloga del Recinto de Turrialba; Rosibel Orozco, directora del Recinto de Paraíso; y el Dr. Alex Murillo Director de la Sede del Atlántico.

Durante el encuentro, tanto estudiantes como funcionarios reflexionaron acerca de temas como la situación socioeconómica de la región, salud mental de la población estudiantil, dificultades en el acceso a la conectividad y a equipo tecnológico y sobre los principales retos y oportunidades de la virtualización de la docencia.

Situación socioeconómica

Con respecto a los cambios generados por la pandemia, en materia socioeconómica, los estudiantes de la Sede del Atlántico señalaron que muchos de sus compañeros y compañeras están apoyando a sus familias, ya sea por medio de trabajo en el campo, o con la beca universitaria, para solventar algunas necesidades.

En este sentido, las funcionarias de la sede, Blanca Luz Sojo y Cinthya Bermúdez explicaron que gran parte de la población estudiantil de esta sede universitaria, entre un 80 y 90 por ciento, cuenta con categoría de beca socioeconómica 4 y 5, por lo que desde antes de la pandemia ya se encontraban en una condición socioeconómica vulnerable.

Además aseguraron que el tema de los criterios de asignación del beneficio de reubicación geográfica para el otro semestre es recurrente entre las interrogantes que plantea la población estudiantil. En este sentido, la Dra. Anabelle León, directora de la Oficina de Becas y Atención Socioeconómica manifestó que desde la Vicerrectoría de Vida Estudiantil se están analizando y formulando las medidas y acciones para atender algunas de estas y otras inquietudes con respecto al sistema de becas, para el II ciclo lectivo.

El encuentro entre la población estudiantil de la sede del Atlántico y el vicerrector se llevó a cabo este martes 23 de junio. Foto: Cortesía Ruth Mora.

Salud Mental de la comunidad universitaria

La falta de recursos económicos, la excesiva información, situaciones familiares complejas y una carga académica fuerte, son algunos de los factores detonantes

de los sentimientos de angustia, estrés e irritabilidad que vive la población estudiantil de la sede del Atlántico.

A esta conclusión llegó la Licda. Andrea Rivera, Psicóloga del Recinto de Turrialba, quien menciona que estos factores son recurrentes en las citas de atención personalizada que se brinda a la población estudiantil.

El patrón se repite en los recintos de Paraíso y Guápiles, en donde los estudiantes explican que el no tener espacio físico adecuado para estudiar, sumado a los problemas con la conectividad, las múltiples tareas y el estar mucho tiempo frente a la computadora son situaciones que desgastan su salud mental.

Al respecto, las funcionarias de la Sede aseguraron que como medidas de prevención, se están brindando charlas sobre temas como aprovechamiento del tiempo, pensamiento positivo, pausas saludables, autocuidado, entre otros. También aseguraron que en el caso del recinto de Turrialba se han mantenido los grupos deportivos y recreativos de manera virtual, con planes de trabajo individualizado.

Dificultades de acceso a Internet

En materia de acceso a la conectividad, los y las estudiantes aseguran que dentro de las principales dificultades están: el manejo del tiempo en las pruebas que se realizan de manera virtual, ya que varios han sufrido problemas de conectividad durante quices y exámenes y no hay directrices sobre qué se puede hacer al respecto; los problemas con la descarga y subida de materiales pedagógicos; y la poca tolerancia de algunos profesores para comprender los problemas de acceso a internet de la población estudiantil.

En este aspecto, señalan que la iniciativa de la Universidad de prestar equipo tecnológico a quienes lo necesitaban para seguir con sus estudios de manera virtual, ha sido de mucha ayuda para la población estudiantil, pero que consideran pertinente volver a hacer un listado de quiénes van a ocupar de esta ayuda para el II ciclo, ya que a muchos estudiantes se les dañó el equipo propio debido al uso frecuente de los dispositivos.

Al respecto, las funcionarias de la Sede del Atlántico manifestaron que un total de 283 estudiantes reportaron tener problemas de equipo y conexión durante el I semestre 2020 y que a la mayoría de ellos se les prestó equipo de la UCR.

Además, las funcionarias agregaron que es muy importante también rastrear y actualizar la lista de aquellos estudiantes que aún tienen necesidades particulares.

Balance de la virtualización de la docencia

Como aspectos de mejora en materia de la virtualización de la docencia, los y las estudiantes mencionaron que la Universidad de Costa Rica debería brindar más capacitación a los y las docentes sobre metodologías y mecanismos de evaluación en la modalidad virtual.

También se refirieron a que se puede dar la apertura de bibliotecas y laboratorios de cómputo, para que los y las estudiantes que tienen problemas de conectividad y equipo o que no cuentan en sus casas con condiciones de estudio puedan ir a hacer sus trabajos y evaluaciones a la sede o recinto más cercano

Además propusieron que las clases virtuales no sean tan largas y que se puedan hacer pausas activas en las sesiones con el fin de reducir el cansancio mental.

Por último, sugirieron que la vicerrectoría de docencia y de vida estudiantil deben analizar a fondo el tema de la carga académica y la gran cantidad de trabajos y asignaciones.

Al final del encuentro, el vicerrector de vida estudiantil se comprometió con el estudiantado a analizar junto al Consejo de Rectoría sus reflexiones en cuanto a la carga académica, capacitación del cuerpo docente, y acompañamiento al estudiante, principalmente a la población de primer ingreso, la cual no tuvo la oportunidad de empaparse de la dinámica universitaria habitual debido a la pandemia.

 

Tatiana Carmona Rizo
Periodista Vicerrectoría de Vida Estudiantil

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

UCRVoz experta: El problema de usar las mediciones de la temperatura corporal en la frente como método de tamizaje para el COVID-19

Por Ph. D. Luis Fernando Aragón-Vargas

En estos tiempos de la pandemia por la enfermedad COVID-19, muchos países han iniciado el proceso de reapertura de escuelas, iglesias y negocios. Para limitar el riesgo de contagio, una de las medidas consiste en detectar personas potencialmente infectadas midiéndoles la temperatura de la arteria temporal (en la frente) antes de permitirles el acceso a clínicas, restaurantes, fábricas, oficinas, gimnasios, centros deportivos o transporte público. Supuestamente, el método permite detectar la fiebre y tomar decisiones, pero tiene graves limitaciones y conlleva el peligro de hacernos caer en una falsa sensación de seguridad. El editorial publicado en junio del 2020 en el volumen 8(1) de la revista Pensar en Movimiento (https://doi.org/10.15517/pensarmov.v18i1.42291) analiza rigurosamente esta situación. A continuación, quisiera resaltar los puntos principales.

La temperatura de la frente podría no ser representativa de la temperatura central. Los humanos regulamos nuestra temperatura corporal mediante una serie de respuestas coordinadas por el hipotálamo, con las cuales intentamos conservar o disipar el calor generado a distintas tasas, con el objetivo de mantener constante la temperatura central. Mientras tanto, la temperatura periférica, especialmente la de la piel, está más sujeta a cambios según las variaciones en las condiciones ambientales como la radiación, la velocidad del viento, así como a la temperatura y humedad del aire. Así, una persona que se ejercita en el calor puede tener una temperatura central alta de 38 °C o 39 °C, mientras que la temperatura de su piel está mucho más baja, por la evaporación del sudor. Otra persona en reposo al aire libre en un día soleado se verá expuesta al calor por radiación, con lo cual su temperatura cutánea se elevará antes de que la temperatura central comience a subir. Por lo tanto, usar la temperatura de la frente para decidir si una persona tiene fiebre o no podría no ser un método suficientemente riguroso.

La temperatura de la arteria temporal anterior, a un lado de la frente, es una medida sumamente práctica, de bajo costo y que conlleva un riesgo mínimo de contagio. Sin embargo, es solamente una aproximación de la temperatura corporal central o temperatura del núcleo corporal. Cada fabricante de los termómetros infrarrojos para temperatura de la frente utiliza su propio algoritmo secreto para predecir la temperatura corporal central a partir de la lectura obtenida en la frente. Algunas predicciones serán más acertadas que otras.

Además, existe un número importante de artículos publicados en revistas científicas que demuestran que la temperatura temporal (en la frente) no es válida como medida de la temperatura corporal. Cuando la medida se hace en un área cerrada y la persona está en reposo en un ambiente termoneutro, la validez es mejor, pero durante y después del ejercicio, o cuando la temperatura de la persona está aumentando, la medida no es válida.

Aunque todavía hay un poco de controversia sobre el tema, existe suficiente evidencia para decir que una persona en reposo en un ambiente térmicamente neutro tiene fiebre si su temperatura rectal es mayor a 37.8 °C. Para personas de 60 años o más, el punto de corte es ligeramente menor, 37.7 °C. Por eso, y para tener una sensibilidad suficientemente alta, generalmente se establece que la

persona tiene fiebre si su temperatura corporal es mayor a 38 °C. Como la temperatura rectal es muy difícil de medir, se recurre a otras alternativas.

Según los reportes hasta la fecha, no toda la gente infectada con COVID-19 presenta síntomas. Más aún, solamente entre 30 % y 80 % presentan fiebre (el síntoma más común). En un reporte de la ciudad de Nueva York, de 5 700 pacientes hospitalizados por tal enfermedad, únicamente el 30.7 % tenía fiebre al ser evaluados a su llegada al hospital. Este es un reto inherente a la infección por el virus SARS-CoV-2, por lo tanto, aun si tuviéramos una medida perfecta de la temperatura corporal, la sensibilidad de la prueba sería baja.

Lo anterior es lamentable, ya que el objetivo precisamente es tener una prueba de tamizaje que pueda aplicarse sencillamente y a bajo costo a una gran cantidad de personas, con la cual podamos seleccionar a aquellas que probablemente tienen COVID-19, para darles un seguimiento clínico más caro y cuidadoso, además de limitar el posible contagio que podrían generar. Pero las pruebas de tamizaje deben tener una sensibilidad (que el tamiz o colador logre atrapar a todas o casi todas las personas que presentan la condición de interés) y una especificidad (que el tamiz deje pasar a todas o casi todas las personas que no presentan la condición de interés) suficientemente altas. Este no pareciera ser el caso de la medición de la temperatura de la frente.

En resumen, los valores obtenidos de la temperatura temporal (en la frente) tienen limitaciones importantes como método de tamizaje para COVID-19: su validez es cuestionable; la predicción de la temperatura central a partir de la temperatura de la frente no está estandarizada ni respaldada de forma transparente; las mediciones se aplican de manera poco o nada rigurosa, sin atención a los protocolos establecidos para obtener una buena lectura; la prevalencia de la fiebre podría no ser suficientemente alta en las personas infectadas de COVID-19 para dar una buena sensibilidad a la prueba; la fiebre no es un síntoma suficientemente específico. Por último, se podrían tomar decisiones incómodas para algunas personas y potencialmente graves para toda la población, basadas en este método.

A falta de una mejor prueba, por ahora se puede intentar mejorar la validez de la que tenemos a mano seleccionando cuidadosamente los termómetros infrarrojos, capacitando al personal a cargo de hacer pruebas cotidianas en los distintos contextos, tomando la temperatura únicamente a personas en condiciones bien controladas y exigiendo a los fabricantes de dispositivos la transparencia en sus algoritmos de predicción.

Finalmente, al conocer las limitaciones de este método de tamizaje, nos debemos sacudir la falsa sensación de seguridad a la cual nos podría inducir. Al mismo tiempo que mejoramos la prueba, debemos seguir practicando rigurosamente todas las medidas preventivas que ya deberíamos conocer de memoria, como el distanciamiento social, el lavado de manos profundo y frecuente, la desinfección de superficies y evitar tocarnos la cara.

 

Ph. D. Luis Fernando Aragón-Vargas
Editor principal, revista Pensar en Movimiento; director, Centro de Investigación en Ciencias del Movimiento Humano, UCR

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

UCR: Estudio revela que plásticos PLA y OXO no son compostables en condiciones de compostaje casero

Científicos del Ciprona analizaron la capacidad de biodegradación de los llamados bioplásticos norma australiana en el compostaje casero

Los bioplásticos evaluados se comportaron como el polietileno y no se degradaron durante el experimento. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

El Centro de Investigaciones en Productos Naturales (Ciprona) de la Universidad de Costa Rica, con la colaboración de la Fundación MarViva, investiga la capacidad de biodegradación de los plásticos Ácido Poliláctico (PLA) y OXO, también conocidos como bioplásticos, en condiciones de compostaje casero.

En el estudio se analizaron muestras de plástico OXO (platos desechables, bolsas de jardín y platos) y vasos de ácido poliláctico (PLA) de venta en el mercado nacional, de acuerdo con las condiciones establecidas en la norma AS 5810-2010, norma australiana sobre compostaje casero. Según las conclusiones del informe preliminar, ninguno de estos materiales mostró un cambio en su masa a lo largo de 29 semanas de la prueba.

El experimento consistió en estudiar la biodegradabilidad de dichos plásticos en composteras caseras —tipo rotatoria—, donde se mezclaron con residuos orgánicos, compost maduro (que fue donado por la Estación Experimental Agrícola Fabio Baudrit) y comprimidos de aserrín. El proceso de compostaje se inició mezclando 1 kg del material plástico a evaluar (cortado en pedacitos de 1 cm) con 16 kg de mezcla de compostaje (36 % comprimidos de aserrín, 10 % compost maduro y 54 % material vegetal picado).

No hubo cambios físicos ni químicos

Los investigadores, la Dra. Rosaura M. Romero, el Dr. Godofredo Solano y el Dr. Max Chavarría, reportaron que a los 90 días la variación de la masa del material fue prácticamente nula y, al llegar a los 180 días, se presentó muy poca variación en el material. Por lo tanto, concluyen que “es claro que los materiales evaluados no son adecuados para compostaje en las condiciones estudiadas”.

Determinaron, además, que durante el compostaje no hubo un cambio químico de los componentes. Para ello, se extrajeron las muestras de las semanas 0, 12 y 24 y se les aplicó el análisis de los espectros RMN protónico de un extracto en cloroformo y otro en metanol de cada muestra. Los resultados mostraron que no existen diferencias significativas entre ellas.

“Los bioplásticos evaluados a la fecha se han comportado en este estudio como el polietileno. Lo anterior hace pensar que ellos no deberían considerarse como un material inofensivo para el ambiente tanto terrestre como marino. Si bien estudios posteriores son necesarios para sacar conclusiones definitivas, su comportamiento produce preocupación”, comentó la Dra. Rosaura Romero Chacón, investigadora del Ciprona.

El estudio evaluó el comportamiento de bolsas Oxo en composteras domésticas de tipo rotatoras. Foto con fines ilustrativos, corresponde a una muestra de plástico oxobiodegradable recién triturado. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Oxobiodegradable, un concepto polémico

El plástico oxobiodegradabe es el mismo plástico, pero contiene un aditivo cuya función es fragmentar progresivamente las moléculas de carbono que forman el polímero y, así, acelerar su proceso de degradación. La industria asegura que mediante este proceso, el plástico se convierte en alimento para microorganismos y bacterias, y se reintegra a la naturaleza en forma de agua, biomasa y dióxido de carbono.

No obstante, en la Estrategia nacional para la sustitución de plásticos de un solo uso, se advierte que estos materiales no son una solución del todo amigable con el ambiente, en comparación con los materiales compostables, ya que una vez producida la fragmentación en partículas pequeñas, estas no pueden ser asimiladas por los microorganismos. La degradación puede ser inducida por la luz ultravioleta (fotodegradación) o por la oxidación (oxofragmentación).

La investigación continúa

La investigación, además, se propuso determinar los compuestos y microplásticos resultantes del compostaje. Sin embargo, al llegar a los 180 días, estos todavía no se habían producido. Asimismo, se está estudiando el efecto de los materiales sobre la biodiversidad microbiana, para lo cual se tomaron muestras de ADN de los microorganismos con la mayor abundancia relativa presentes en las composteras.

El experimento continuará hasta concluir el periodo de un año de compostaje. No obstante, la evidencia a la fecha sugiere la necesidad de promover medidas que permitan a las personas consumidoras tomar decisiones informadas sobre cuál es el posible impacto de estos productos en el ambiente, al no existir las condiciones necesarias para su gestión en nuestro país.

“Plásticos como el PLA y el OXO se han posicionado como alternativas ‘amigables con el ambiente’, al promocionarse comercialmente como biodegradables y compostables. Muchos consumidores los hemos preferido, porque asumimos que su descomposición se puede dar fácilmente en entornos naturales. Pero, realmente, sus certificaciones acreditan su degradación en condiciones industriales que no tenemos en nuestro país”, comentó Katherine Arroyo, gerente de Incidencia Política de Fundación MarViva.

Tanto el Ciprona como la Fundación MarViva hacen un llamado a seguir promoviendo la investigación científica, como un aliado en el desarrollo de políticas efectivas para combatir la contaminación marina.

 

Nash Ugalde
Comunicadora, Fundación Mar Viva
Katzy O`neal Coto
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

UCR: Estudiantado de la Sede del Pacífico señala su salud mental y situación socioeconómica como principales retos

Perciben que zonas costeras enfrentan un panorama más complejo en comparación con otras regiones del país

En el conversatorio con el vicerrector de Vida Estudiantil estuvieron presentes los y las funcionarias de la Sede del Pacífico: Emmanuel Madrigal, Marcela Salas, Maureen González, Peggy Morales, Giovanny Arias, Wendy Vargas, Marta Lugo, Dinorah Salas y Maricela Figueroa (foto cortesía Wendy Vargas).

La difícil condición socioeconómica de las zonas costeras, la brecha digital que existe en muchos lugares de la provincia, y la inestabilidad emocional, son parte de los desafíos a los que se enfrenta la población estudiantil de la Sede del Pacífico de la Universidad de Costa Rica.

Así lo señalaron estudiantes y funcionarios de esta sede universitaria, al Dr. Carlos Sandoval García, vicerrector de Vida Estudiantil, durante un encuentro que se llevó a cabo este martes 16 de junio.

A estos retos se les suman, el proceso de adaptación a la virtualización de la docencia, el acceso limitado a recursos tecnológicos y el no contar con las condiciones óptimas para continuar con sus estudios desde sus hogares.

LEA: Estudiantes de la Sede del Caribe plantean sus desafíos en medio del COVID-19 (18 de junio, 2020)

La discusión se realizó en el marco de una iniciativa del vicerrector, mediante la cual se pretende identificar, desde la Vicerrectoría de Vida Estudiantil, las principales necesidades y desafíos que afronta la población estudiantil de todas las sedes universitarias, a raíz de las consecuencias generadas por la pandemia.

Una situación socioeconómica difícil

En materia de empleo y otras fuentes de ingresos familiares, varios de los estudiantes que participaron del encuentro, manifestaron que las zonas costeras enfrentan un panorama más complejo en comparación con otras regiones del país.

Al respecto, la estudiante Juanita Calderón explicó que, muchos compañeros y compañeras de la sede le han comentado que las situaciones familiares que enfrentan son muy difíciles “porque va desde no tener las condiciones de estudio en sus hogares, situaciones de criminalidad en los barrios, hasta estudiantes que quedaron solos, aislados y lejos de sus familias por la pandemia”.

Asimismo, la Licda. Dinorah Salas Ruiz, encargada de la Oficina de Trabajo Social de la Sede manifestó que han estado atendiendo estudiantes que solicitan ayudas especiales de la universidad, debido a que ellos y ellas solventan muchas de las necesidades básicas de sus familias con la beca.

“Antes de la pandemia la situación ya era compleja aquí, el turismo generaba ingreso importante en muchos de los grupos familiares, y ahora con esta pandemia muchos negocios y actividades se cerraron o están con poca afluencia, y la afectación económica es bastante importante” añadió Salas.

Por su parte, la MPA. Martha Lugo, encargada de la Oficina de Orientación de la Sede aseguró que han atendido situaciones de estudiantes que antes de la pandemia no contaban con beca socioeconómica, pero que, a raíz de esta situación, su condición económica familiar cambió y ahora sí necesitan de la ayuda de la Universidad.

En este sentido, la MATI. Wendy Vargas Hernández, coordinadora de Vida Estudiantil de la Sede del Pacífico afirmó que hay situaciones particulares de estudiantes que no pueden realizar actividades académicas de forma virtual porque tienen que trabajar para apoyar a sus familias económicamente, que tienen que pedir Internet o computadoras prestadas para poder estudiar, o que tienen que trasladarse porque la señal no les llega hasta sus casas.

“Uno quisiera poder hacer más por los y las estudiantes, pero estamos atados de manos ya que tenemos poco personal, y uno desea apoyarlos más porque uno sabe que son personas que se esfuerzan por ser profesionales, por tener una carrera y sacar adelante a toda su familia” expresó Vargas.

En la discusión también estuvieron presentes la Asesora Ejecutiva de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil, la Mag. Ruth Mora Barrantes, y la directora de la Oficina de Becas y Atención Socioeconómica, la MBA. Anabelle León Chinchilla (foto cortesía Wendy Vargas).

Salud mental de la población estudiantil

En materia de Salud Mental, tanto estudiantes como funcionarios de la Sede del Pacífico coinciden en que la incertidumbre, la ansiedad, los problemas económicos y familiares, así como la gran cantidad de trabajos y de carga académica son algunos de los factores que afectan su salud emocional.

En este punto, la MSP. Peggy Morales Sequeira, encargada de Psicología de la Sede, manifestó que ha estado atendiendo de manera remota a los y las estudiantes, y que, a través de esta experiencia, ha podido detectar las situaciones de extrema pobreza, los problemas de conectividad, y las condiciones en las que viven muchos estudiantes.

“Muchos de esos hogares no cuentan con las condiciones óptimas para estudiar, son casitas sencillas, humildes, sin espacios que se puedan dedicar al estudio, aunado a que muchas de estas familias han perdido sus fuentes de ingreso, y esto ha provocado situaciones familiares y de salud mental en los estudiantes” dijo Morales.

Asimismo, explicó que el servicio tiene muchísima demanda, y que para subsanar el faltante de recurso humano en Psicología se ha implementado un modelo de atención centrado en acompañamiento, búsqueda de soluciones, en el cual se trabajan sesiones individuales y grupales, de intervención familiar y curricular.

Añadió que hay casos de situaciones de ansiedad, situaciones psiquiátricas, de situaciones familiares complejas, entre otros.

Al respecto, la encargada de Trabajo Social señaló que la Sede está implementando un plan de trabajo sobre el tema de salud mental, al cual se le están haciendo los ajustes para realizar las acciones de manera virtual.

Acceso a la tecnología y la conectividad

La situación de acceso a la tecnología y a la conectividad de los y las estudiantes de la Sede del Pacífico también es compleja, ya que gran parte de ellos no cuentan con los recursos para continuar con sus estudios de manera virtual.

Por esta razón, las iniciativas de la UCR para apoyar a la población estudiantil con el préstamo de equipo de cómputo y tabletas han sido bien recibidas por los y las estudiantes de esta sede.

Sin embargo, aunque la institución y la sede han hecho grandes esfuerzos en materia de préstamo de equipo, la población estudiantil considera que hay otras necesidades que deben solventarse.

Por ejemplo, la estudiante Elena Hernández, presidenta de la Asociación de Estudiantes de la sede manifestó que la población estudiantil tiene como reto no solo la falta de recurso tecnológico sino también el no contar con espacio o con las condiciones adecuadas para estudiar en la casa.

Además, indicó que las computadoras que ha prestado la sede no cuentan con los programas informáticos específicos que se requieren dependiendo de la carrera o área de estudio.

Por su parte, la estudiante Juanita Calderón manifestó que el nivel de incertidumbre y frustración de la población estudiantil se amplía por factores como no poder salir, estar alejado de la familia, tener mala conectividad y tener que seguir con la carga académica. Y que en su caso la estresó mucho no tener equipo tecnológico para seguir con los cursos y luego tener que acelerar el ritmo para ponerse al día con la materia.

Acompañamiento al estudiantado

Al final del conversatorio, el vicerrector agradeció a los participantes por sus intervenciones y explicó que toda la información será utilizada para el proceso de toma de decisiones y mejora de las condiciones del estudiantado para el II ciclo lectivo del 2020.

 

Tatiana Carmona Rizo
Periodista Vicerrectoría de Vida Estudiantil

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

UCR: cantón de Talamanca trabaja por la prevención del suicidio en personas jóvenes

TCU promueve la salud mental comunitaria por medio del fortalecimiento de vínculos sociales

Este proyecto busca impulsar acciones de incidencia sobre la importancia de salud mental comunitaria como una vía de resistencia y prevención del suicidio.

La población de Talamanca ha presentado en los últimos años uno de los índices de intentos y suicidios concretados más altos del país. En el año 2014 las cifras revelaron 47 intentos de suicidio, de los que se concretaron 12, la mayoría en adolescentes entre los 12 y los 14 años.

El Consejo Municipal de Talamanca se declaró, en setiembre del 2014, en Emergencia Cantonal y realizó a su vez, un llamado a distintos actores institucionales a lo largo del país, para que se interesaran y brindaran apoyo y orientación para enfrentar esta problemática. Como respuesta a esta situación, desde la Universidad de Costa Rica (UCR) surge el Trabajo Comunal Universitario (TCU) Salud mental comunitaria: prevención del suicidio en personas jóvenes del cantón de Talamanca (TC-709).

Este TCU trabaja por promover un abordaje en salud mental comunitaria para el fortalecimiento del vínculo y el lazo social como estrategia preventiva ante el suicidio. Desde esta iniciativa se propone un enfoque preventivo del suicidio en la población joven, priorizando la construcción de prácticas humanizadoras que permitan el encuentro, la construcción de subjetividad e intersubjetividad y el fortalecimiento de las relaciones interpersonales.

“Este es un proyecto que consiste en abrir espacios para la escucha dentro de las comunidades que históricamente se han visto afectadas por intentos o suicidios consumados en personas jóvenes en lo que es el cantón de Talamanca. Sabemos que el suicidio de personas jóvenes se relaciona muchísimo con la falta de oportunidades en el estudio, en lo laboral, para tener una voz y para ser escuchados por las personas adultas y también por un sistema que da pocas oportunidades para que estas personas jóvenes surjan”, comentó Damián Herrera González, coordinador del proyecto.

Las condiciones de pobreza, violencia y abandono social que caracterizan a gran parte de la población joven del cantón hace que los esfuerzos por generar espacios de expresión e interacción sean fundamentales. El abordaje interdisciplinar para promover la salud mental comunitaria ha dado grandes resultados en áreas como la expresión, el desarrollo de herramientas emocionales y sociales, así como la construcción de proyectos de vida.

El TCU ha trabajado de la mano de otras instituciones como FUNDAMENTES en la que, por medio de su proyecto de Casitas de Escucha gran cantidad de jóvenes han encontrado un lugar en el que pueden desarrollar sus capacidades artísticas, conocer nuevas personas y hablar sobre las problemáticas que les afectan.

“Yo creo que lo principal en este proyecto es la apertura de espacios que le den voz a los y las jóvenes y que de espacio a la creatividad y capacidad de creación. Aquí hemos hecho vídeos, canciones y obras de teatro que lo que hacen es abordar temas de preocupación para su edad y su comunidad y buscar soluciones dentro de estos espacios artísticos”, expresó Herrera.

Los esfuerzos conjuntos han permitido empezar la construcción de puentes y espacios seguros para las personas jóvenes y recalcar la importancia de la salud mental comunitaria. Cada día hay más jóvenes que se unen a las actividades y se espera que los resultados de estos esfuerzos sean visibles en los próximos años.

“Yo me siento muy especial aquí porque me entienden, porque me relaja de todos mis problemas. Yo aquí he aprendido muchas cosas sobre liberar mi mente y expresar lo que siento”, expresó Frachela Hawkins Castro, participante del TCU y las Casitas de Escucha.

Este TCU trabaja por promover un abordaje en salud mental comunitario para el fortalecimiento del vínculo y el lazo social como estrategia preventiva ante el suicidio

 

Natalia Odio González (Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social)

UCR: población penal juvenil se prepara para la reinserción social

Proyecto de Acción Social brinda acompañamiento para el egreso de población penal juvenil

Esta iniciativa promueve que los sujetos se hagan conscientes de su realidad, entiendan y elaboren nuevas formas para actuar en ella y que esto, a su vez, les posibilite transformarla.

Salir del Canazo es un proyecto de Acción Social de la Universidad de Costa Rica (UCR) orientado a desarrollar procesos de acompañamiento de egreso de población penal juvenil, con el fin de detectar necesidades y aportar respuestas en torno a casos específicos, para fortalecer las condiciones personales y sociales de cara a la desinstitucionalización penitenciaria y a la incorporación a la vida familiar y comunitaria.

“Este es un proyecto de Acción Social que acompaña directamente a los muchachos y a sus familias, sobre todo a las mamás que son el recurso prioritario y más fuerte que tienen en el proceso en el que están”, expresó Sergio Salazar Araya, coordinador del proyecto.

Según el más reciente informe sobre justicia en Costa Rica, elaborado por el Programa Estado de la Nación, “la población carcelaria por 100.000 habitantes se incrementó en un 60% en la última década”, lo cual ha implicado un esfuerzo reciente pero importante por disminuir los niveles de encarcelamiento y aplicar medidas alternativas a la privación de libertad, por lo que el acompañamiento para la reinserción social se convierte en un tema fundamental.

“El proyecto de egreso, en colaboración con la UCR, ha sido fundamental porque hablamos de un tema de reinserción social y la reinserción social no puede ser sólo una tarea del Ministerio de Justicia y Paz, sino que tiene que llevar una serie de componentes y actores sociales que se involucren para que sea efectivo y real”, comentó María Fernanda Mora Calvo, trabajadora social del Centro Penitenciario La Reforma.

Esta iniciativa promueve que los sujetos se hagan conscientes de su realidad, entiendan y elaboren nuevas formas para actuar en ella y que esto, a su vez, les posibilite transformarla. Además, busca brindar acompañamiento a las familias, las cuales se ven gravemente afectadas y pocas veces son tomadas en cuenta por los procesos institucionales.

“Mi hijo entró al sistema penitenciario a los 14 años y fue demasiado duro para mí porque yo estaba embarazada y así iba a verlo, yo nunca lo abandoné. Siempre estuve con él, estoy con él y estaré con él. Para mí, la UCR ha sido mi familia en este país y les agradezco de todo corazón porque nunca había tenido la oportunidad de que alguien me llamara y me preguntara cómo estoy o cómo me siento, expresó “Carmen”, madre de uno de los jóvenes egresados del centro penitenciario La Reforma.

A pesar de que existen normativas que explícitamente regulan la intervención institucional del sistema penitenciario posterior al egreso de la población que ha estado privada de libertad, lo que busca este proyecto es generar procesos de realimentación y reflexión que permitan elaborar un modelo adecuado y pertinente a la realidad personal.

Los procesos de egreso están atravesados por temas como violencia doméstica, drogadicción, callejización, narcotráfico y redes delictivas que muchas veces condicionan las posibilidades de las personas privadas de libertad para poder hacer una vida que no tenga que ver con la actividad delictiva. Es necesario romper también con los imaginarios clasistas, racistas, xenofóbicos y estigmatizantes en torno a esta población y ofrecer herramientas para evitar la reincidencia.

“Estoy vivo, pero estoy muerto en vida. Tengo a mi hija, pero no la tengo, tengo a mi familia, pero no la tengo, estoy a un paso de salir a la calle, pero el egreso me tiene con ansiedad porque no sé que voy a hacer cuando salga o cómo está la calle, pero mi mentalidad es de salir y buscar un trabajo, ser una persona diferente y cambiar, comentó “Daniel”, residente de La Reforma.

El egreso es distinto para cada persona, así como las herramientas que poseen para enfrentarse a sus nuevas realidades. Salir del Canazo busca dar respuestas a los casos específicos y brindar una mano a quienes muchas veces creen no tener ninguna. Por ejemplo, “Jeison” es un joven egresado del sistema penitenciario y fue deportado a su país de nacimiento a pesar de que nunca había vivido ahí. Él, además de enfrentarse al proceso de reinserción social, tuvo que aprender a vivir en un sitio desconocido y sin sus redes de apoyo.

“Esto ha sido una prueba muy difícil, he sufrido mucho por haber sido privado de libertad y después por la deportación. El empezar una vida nueva en un país extraño donde nunca había estado. Para nosotros los jóvenes o personas que hemos estado privados de libertad, el contar con ustedes, que lleguen y nos apoyen, que nos suban el autoestima, es algo por lo que tengo que agradecer mucho a ustedes y a la UCR por el proyecto”, comentó.

Salir del Canazo trabaja por desarrollar procesos de acompañamiento de egreso de la población penal juvenil

 

Natalia Odio González (Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social)