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Etiqueta: Violencia de Género

Llamamiento para poner fin a la violencia contra las mujeres periodistas

En el ámbito periodístico, la mitad de las mujeres han experimentado violencia política, acoso sexual, maltrato psicológico, acoso en línea y otras formas de violencia de género (VG) mientras trabajaban, esto según datos de la Federación Internacional de Periodistas. Estos actos de violencia no sólo tienen como objetivo intimidar y silenciar a las mujeres que trabajan en los medios de comunicación, sino que sus efectos amedrentadores contribuyen a acallar historias y privar al público de información. Como consecuencia, estos ataques socavan el pluralismo y el derecho de acceso a la información.

Para conmemorar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer el 25 de noviembre, ponemos la mirada en la violencia online; es hora de que los medios de comunicación y los sindicatos denuncien públicamente TODOS los actos de abuso en línea. Es urgente que los/as legisladores/as conviertan el abuso en línea en una cuestión de salud y seguridad. Para ello, nuestra Asamblea Legislativa debe aplicar urgentemente el Convenio C190 de la OIT sobre el acoso y la violencia en el ámbito laboral.

Las direcciones de los medios de comunicación tienen el deber de garantizar un lugar de trabajo seguro y proporcionar, un mecanismo fiable para que las mujeres puedan denunciar y ser protegidas cuando sean objeto de abusos en línea.

Con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y las Niñas, el Sindicato Nacional de Periodistas de Costa Rica; la Federación Internacional de Periodistas (FIP) y su Consejo de Género de la cual somos directivos; pedimos al Gobierno de Costa Rica que actúe de manera responsable para erradicar la violencia contra las mujeres y que la Asamblea Legislativa agende el Convenio 190 de la OIT sobre el acoso y la violencia en el mundo del trabajo e instamos a las plataformas sociales a que introduzcan medidas efectivas contra el acoso online. El convenio prohíbe la violencia contra las mujeres en el trabajo, incluido el abuso en línea, y la convierte en un problema de salud y seguridad. Una vez ratificado por un país, obliga a los empleadores de los medios de comunicación a garantizar un lugar de trabajo seguro y a proporcionar un mecanismo sólido para que las mujeres periodistas presenten denuncias y estén protegidas cuando sean objeto de abusos.

Ninguna mujer periodista debería enfrentar los abusos en línea, y por supuesto, ninguna mujer debería hacer frente a ello sola.

El Sindicato Nacional de Periodistas de Costa Rica hace un llamado para pedir al Gobierno de Costa Rica y a las plataformas sociales que tomen medidas inmediatas para erradicar la violencia de género online. Instamos a las empresas a que adopten medidas inmediatas para prohibir los comentarios sexistas, racistas y abusivos en sus plataformas y que nos apoyemos en el Convenio 190 para que Costa Rica goce de mejores instrumentos para la eliminación de la violencia contra la mujer.

Licda. Sonia Arrieta Mora
Secretaría General SNP

Junta Directiva 2022-2025
Sindicato Nacional de Periodistas de Costa Rica

Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

José Luis Pacheco Murillo

Hoy se celebran muchos días, pero en el año 2000 la Asamblea General de la ONU designó el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, invitando a gobiernos, organizaciones internacionales y ONG’s a involucrarse y coordinar acciones que eleven la conciencia pública para eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y es la celebración más importante en este día.

La fecha de este Día Internacional de la Violencia contra la Mujer fue elegida para honrar la memoria de las hermanas Mirabal, tres activistas políticas de la República Dominicana que fueron brutalmente asesinadas en 1960, por orden del dictador dominicano Rafael Trujillo.

La población femenina es altamente vulnerable de sufrir violencia de género, especialmente las niñas y las mujeres de la tercera edad, mujeres pertenecientes a la comunidad LGBT (lesbianas, bisexuales, transgénero o intersex), las migrantes y refugiadas, las pertenecientes a pueblos indígenas o minorías étnicas, mujeres y niñas con VIH-Sida, con discapacidad, y aquellas que habitan en países con crisis humanitarias.

Debemos unirnos en favor de la no violencia contra las mujeres, independientemente de su situación económica, política y social. La mujer ha sido protagonista de la historia, a pesar de la invisibilidad que se le ha querido imponer y a pesar de esa violencia que estúpidamente ha ejercido el hombre contra ella.

Debemos cambiar actitud y dejar de lado esa violencia contra la mujer y respetarle su derecho a la igualdad en todo sentido. Tratar con violencia a la mujer refleja el desconocimiento de nuestra propia procedencia. A la mujer se le respeta en todo sentido y se le debe amar en todo momento, con ese amor que le permita sentirse libre, segura y con las opciones para desarrollar toda su capacidad intelectual.

El mundo ha logrado avances importantes gracias a las mujeres y ellas se han ganado, por su propio esfuerzo y entrega, el lugar que merecen, sin dádivas y sin condiciones, el lugar que todos debemos reconocerle.

Fuera violencia contra las mujeres.

Seminario juvenicidio, precariedad y violencias de género

El Colegio de la Frontera Norte, a través de la Unidad de Educación Continua (UEC), realizaron el pasado miércoles 29 de junio el seminario “Juvenicidio, precariedad y violencias de género”.

Se contó con la participación de:

  • Dr. Salvador Cruz Sierra
  • Dra. Sayak Valencia.
  • Dra. Alexandra Agudelo López.
  • Dra. Andrea Bonvillani.

Informes: difusionuec@colef.mx 

 

Compartido con SURCOS por Oscar Jara Holliday.

CONSUMIDORES, MAS NO CIUDADANOS

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

Durante la primera ronda electoral desarrollada en Costa Rica, se convocó a las personas candidatas a una actividad de divulgación preparada por una cadena de restaurantes de comida rápida. Se trataba de una acción comunicativa, una performance en las que se buscaba la interacción con sus partidarios, generar contenidos, imagen.

De alguna forma, esta actividad es expresiva de un listón demasiado bajo que se desarrolló durante esa contienda electoral y que continuó sin disimulo durante la segunda ronda, en la que los temas de fondo han sido tamizados, casi desdibujados por una seguidilla incontestable de discursos y contradiscursos que no contribuyen a fortalecer el diálogo democrático en una sociedad profundamente atomizada, polarizada, socavada en sus cimientos de convivencia y disminuida en sus horizontes de futuro, en particular para las personas jóvenes y las poblaciones vulnerables.

Lejos de acrecentar la búsqueda de calidad en el debate, lo que hemos observado con preocupación es la crispación de los contenidos, la trivialización de temáticas que son centrales para las subjetividades, como la violencia de género o el suicidio en personas jóvenes. La comunicación, si es que existe tal cosa, se ha ocupado de enmendar la plana y vaciar de contenido el lugar que otrora ocupaban las propuestas, el intercambio de ideas, el diálogo democrático.

Con la «redsocialización» del juego electoral en Costa Rica, se ha terminado por magnificar la forma por el fondo, ese donde yace en lo profundo un modelo por armar de una sociedad desarmada. A la espera por una reconstitución, una refundación necesaria y urgente, las ideas han sido sustituidas por una concatenación de palabras sin mucha argumentación, los personajes en contienda terminan siendo eso: personajes construidos por casas publicitarias cuyas matrices están bastante lejos de la geografía y la configuración costarricense.

Al calor de las hamburguesas y las papas trans, podríamos haber advertido una especie de premonición de un proceso electoral obeso, casi mórbido y sin una sola gota de sudor en su esfuerzo físico, que poco se ha preocupado por ir en busca del reencantamiento de ese electorado una y otra vez perfilado en estudios rigurosos y serios sobre sus principales características.

En su trabajo sobre Cultura Política e intención de voto en la segunda ronda electoral 2022 desarrollado por el Programa Umbral Político del Instituto de Estudios Sociales en Población (IDESPO) de la Universidad Nacional, en Costa Rica, se aborda una tipología que incluye votantes tradicionales (aquellos con costumbre arraigada e interesada en la política y que se presentaron a votar durante la primera ronda), votantes flotantes (tienen un menor interés en la política, fue a votar en la primera ronda y tomó su decisión con pocos días de anticipación) y los votantes apáticos (que nunca o casi nunca conversan de política con nadie y no asistió a ejercer su voto durante los comicios de febrero). Son estos, los rasgos subjetivos que las propuestas en contienda deben ir a buscar, refrendar aquellos que si están claros en la cuestión política y tratar de convencer a estos apáticos o flotantes.

Sin embargo, la escasa propuesta comunicativa se ha centrado en otros discursos y lenguajes, más acordes con la cercanía de ese elector al mercado que lo construye y menos a su consideración como ciudadano.

Una sociedad que apuesta más por la igualdad en el mercado, produce propuestas y respuestas abigarradas en las que sentidos de pertenencia, identificaciones y lealtades son mediadas por las capacidades de consumo, inclusive aquellas vinculadas con el consumo de las propuestas electorales. Por esas razones, pareciera entonces que al electorado le da lo mismo adquirir un combo agrandado y con muchas salsas o escoger entre propuestas que lo han tratado como eso, un consumidor más que un ciudadano.

Es esta una hora crítica para Costa Rica. Venimos sorteando las olas pandémicas sobre un sistema de salud que ha resistido dada su consideración como prioridad por el modelo instalado en Costa Rica entre los años cincuenta y los años ochenta del siglo pasado. Sobre ese sistema de salud, ahora sobrepasado y fatigado, nos preparamos para dar el salto hacia otro estadio de convivencia con nuevas variantes y mutaciones que vendrán seguramente en los próximos años.

Pero la desigualdad, pero la desconfianza, pero la pobreza, pero la desintegración, pero la discriminación, pero la violencia, pero la acumulación por despojo… todo esto bien vale un replanteamiento serio. Quitar las papas trans de la mesa y sentarse a conversar, a repensar, redefinirnos. Colectivamente.

Los crímenes cuyo nombre nadie se atreve a pronunciar

Luis Paulino Vargas Solís. Economista CICDE-UNED

“El amor que no se atreve a decir su nombre”
Oscar Wilde

Un hombre joven, de 35 años de edad. Se le describe como humilde, bueno y trabajador. Migrante nicaragüense, pero según repiten diversas versiones de personas que le conocen, es también un muchacho gay. Fue torturado de la manera más atroz, no solo apaleado y arrastrado por el suelo, sino rociado de gasolina y quemado. Pero, según aseguran, también sexualmente ultrajado, o sea, violado. La cuestión alcanza niveles de crueldad que sobrepasa todo lo imaginable ¿Es un crimen xenofóbico o un crimen homofóbico? Posiblemente ambos, aunque los versiones que circulan enfatizan claramente lo segundo, y si se confirma la violación ello sería indicio de que en efecto así es.

Esto me hace recordar la historia de otro hombre joven, empleado en el Hospital Monseñor Sanabria de Puntarenas. Aconteció hace algo más de 2 años. Fue asesinado brutalmente a puñaladas en un motelillo de no muy buen aspecto en Barranca de Puntarenas, y los dos sujetos que lo hicieron se dieron el lujo de filmarlo con su celular y luego difundirlo en las redes ¿Podría haber una manera más obscena de manifestar desprecio por la vida de un ser humano que hacer tal cosa?

O la de aquel otro, que, vapuleado en su propia casa, fue amordazado y amarrado de pies y manos (las propias cámaras de seguridad instaladas en su vivienda así lo registran), llevado encerrado en la cajuela de su propio auto y forzado a dar las claves de sus cuentas bancarias, las cuales fueron saqueadas. Finalmente fue asesinado. Su cuerpo, inerte, fue lanzado por sus asesinos a un río, y solo apareció después de diez días, en una represa hidroeléctrica.

Este último caso, corresponde a un patrón bastante usual: el hombre que “vive solo”, y del que se sabe que es gay. Aprovechándose de esas circunstancias, algún tipo busca ganarse su confianza y, por esa vía, tener acceso a su vivienda. Y luego ocurre lo que ocurre, a veces, no siempre, con la implicación de algún o algunos cómplices.

Una historia reciente que escuche en un noticiero televisivo, reitera ese mismo procedimiento: dos “hombres solos” asesinados de forma similar: un tipo, ojalá bien parecido, “se gana su confianza”, logra que lo admita en su casa, luego le administra una droga para anestesiarlos y robarle. Solo que, en esos dos casos, se les fue la mano (quizá deliberadamente), hasta provocarles la muerte.

Este tipo de historias son muy, muy viejas. Las he visto repetirse incontables veces. No me sería difícil hacer un largo recuento de conocidos, incluso amigos, que, a lo largo de los años, fueron asesinados en circunstancias más o menos similares a las descritas, y, a menudo, con rasgos de crueldad y ensañamiento muy parecidos. Pero también son numerosos los casos de aquellos que pasaron por lo que, sin afanes retóricos, podrían ser consideradas “experiencias cercanas a la muerte”. Por ejemplo: verse rodeado, en situación de total indefensión, por una jauría de sujetos deseosos no simplemente de robarle lo que tuviera a mano, pero, sobre todo, de humillarlo y maltratarlo atrozmente, de una forma tal que, bastaría un gramo más de exaltación y adrenalina, para culminar el asesinato.

Este tipo de crímenes, inspirados por motivos de odio, son mucho más frecuentes de lo que se quiere creer. Invariablemente quedan cubiertos por manto de invisibilidad y negación. Ni las leyes, ni la policía, ni los medios los reconocer. Nuestra cultura los niega, maquillándolos de eufemismos. En general, nadie se muestra dispuesto a reconocer la verdadera naturaleza de la fuerza que los motiva.

Son los crímenes cuyo nombre nadie se atreve a pronunciar.

Compartido con SURCOS por el autor, publicado en su blog https://sonarconlospiesenlatierra.blogspot.com/2022/01/crimenes-cuyonombre-nadie-se-atreve.html?m=1

Urge ley de reparación integral para personas sobrevivientes de femicidio

Declaraciones en Conferencia de Prensa realizada en la Asamblea Legislativa 

Presentación 

LEY DE REPARACIÓN INTEGRAL PARA PERSONAS SOBREVIVIENTES DE FEMICIDIO

Familias sobreviviendo el femicidio

San José, 12 de enero 2022

El femicidio es un crimen con un poder y terror simbólico dirigido a toda la sociedad, no solo a las mujeres. 

Un aspecto que es constante e invisible en la vida de las familias sobrevivientes de femicidio es que aunque quisiéramos afrontar con «normalidad» nuestra realidad las personas menores y sus familias debemos convivir con el trauma, el estigma social, la discriminación y muchas veces con la interseccionalidad de la exclusión de las oportunidades y el desarrollo humano.

Desde el 2007 hasta el 2021, las estadísticas del Observatorio de la Violencia de Género contra las Mujeres y el acceso a la justicia del Poder Judicial, nos indican que en Costa Rica han muerto víctimas de femicidio 398 mujeres. Y según estudios del Grupo de Familias Sobreviviendo al Femicidio, esto significa que alrededor de 517 hijos han perdido a sus madres. De los cuales, aproximadamente, 80 eran menores de edad al momento del suceso.

Los abuelos, tías y hermanas que asumimos el sacrificio de criar a estos menores nos enfrentamos a esta prueba sin la preparación emocional ni los recursos adecuados para llevar a cabo esta tarea de amor, compasión y acompañamiento de los hijos e hijas de las víctimas.

Cada vez que ocurre un femicidio la sociedad y el Estado han fallado. Cada vez que ocurre un femicidio la familia y los hijos de las mujeres asesinadas nos volvemos sobrevivientes de este acto. Si el Estado y la sociedad entienden claramente que el femicidio es un crimen de odio, deberían proporcionar a los sobrevivientes la empatía y el amor que se merecen, pero también el derecho a la reparación desde sus cinco ejes: La restitución, la indemnización, la rehabilitación, la satisfacción y las garantías de no repetición. La vida de nuestras hijas y madres es imposible de restituir, pero las otras medidas de reparación deben ser un compromiso del estado con los sobrevivientes.

Invitamos al Estado para que garantice de forma real y efectiva el derecho de reparación a las familias víctimas. Así ayudamos a romper los ciclos de violencia. Porque es una medida justa y solidaria para con los abuelos, abuelas, hermanas, hermanos, tías y tíos que, a pesar de las circunstancias, asumen con amor el cuido de las niñas y niños. Pero sobre todo porque ellos merecen el derecho de crecer como mujeres y hombres de bien. ¿Y por qué no? Felices.

La Asamblea Legislativa actual ha promulgado leyes muy importantes en el campo de la igualdad, el acoso y la penalización de la violencia contra mujeres y niñas, que son de admirar y que responden a un clamor de muchos sectores. Es por esto que hoy pedimos con la fuerza moral que nos corresponde, acciones concretas en la Asamblea Legislativa para que la LEY DE REPARACIÓN INTEGRAL PARA PERSONAS SOBREVIVIENTES DE FEMICIDIO sea una realidad.

El Estado ha procurado saldar una deuda histórica con todas las mujeres de Costa Rica, pero el camino de una sociedad más justa, buena y mejor no tiene destino.

NO MAS VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES

Comunicado de Mujeres por Costa Rica:

Lamentamos profundamente los recientes hechos de violencia sexual contra mujeres en Nosara, Guanacaste y Puerto Viejo del cantón de Talamanca. En este último, desde hace mucho, el colectivo Mujeres Unidas por Talamanca ha venido denunciando reiterada y valientemente estos actos abominables y emprendido acciones solidarias para proteger a las mujeres trabajadoras locales y turistas.

El aumento de la violencia sexual contra las mujeres en comunidades que viven del turismo sigue amenazante. Tenemos claridad que no solo se trata de más seguridad policial. El país requiere que revisemos nuestras políticas de desarrollo turístico. La seguridad, los programas educativos, la acción comunitaria, comercial y hotelera necesitan articularse con las instituciones municipales y estatales competentes para cerrar filas y abordar integralmente este flagelo.

Es necesario instaurar una cultura de respeto, denuncia y respuesta inmediata. El problema no es la imagen del país o la pérdida de turistas, es la violencia, esa es la que debemos enfrentar con todas las herramientas posibles.

¡El Estado es cómplice de los femicidas!

La Coordinadora Feminista contra Femicidios e Impunidad se ha manifestado con repudio ante la sentencia patriarcal a favor del femicida de la joven Allison Bonilla. 

La sentencia emitida el 18 de agosto 2021 en el Tribunal Penal de Cartago es considerada cómplice de la violencia patriarcal que se da desde la institucionalidad estatal.

Nelson Sánchez recibió una sentencia de 18 años bajo el delito calificado como homicidio simple recalificado y fue absuelto del delito de violación por el cual también había sido acusado.

Desde la Coordinadora se exige justicia para Allison, su familia y que se dicte una condena ejemplar para el femicida. 

 

Información compartida con SURCOS por Nayla Carvajal Sancho.

Marcha por justicia para Fernanda y Raisha #NiUnaMenos

Fernanda Melissa Sánchez Aguilar de 31 años y Raisha Fabiola Ríos Sánchez de 12 años, madre e hija que fueron asesinadas a golpes el día 30 de julio de 2020 en San Pablo de León Cortés en la Zona de los Santos. Incendiaron su casa para borrar evidencias, las tiraron en un botadero de basura clandestino. A un año de este doble femicidio el principal sospechoso continúa libre y violentando a otras mujeres.

Es por esto que “desde la Coordinadora Feminista contra Femicidios e Impunidad organizamos una manifestación para acompañar a sus familiares y amistades que exigen justicia día a día sin recibir respuestas claras. 

Denunciamos inoperancia del Poder Judicial que no avanza con la investigación dejando impune al femicida. También hacemos responsable al Estado por no tomar medidas preventivas contra la violencia machista en aumento”.

La marcha será el día sábado 31 de julio a las 10 a.m; salida del restaurante Bongos hacia el Parque Central.

Informa @coordinadorafeministacr

 

Compartido con SURCOS por Nayla Carvajal Sancho.