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Autor: Hector Ferlini Salazar

Alocución de Wajiha Sasa Marín en el Día Internacional de Solidaridad con Palestina y homenaje al Dr. Abdulfatah Sasa Mahmoud

Jueves 29 de noviembre de 2023
Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Nacional
Wajiha Sasa Marín. Cónsul honoraria del Estado de Palestina en Costa Rica

Buenas noches

Muchas gracias a todas y todos por su presencia esta noche y un agradecimiento especial a la Red de Solidaridad con Palestina, a sus dirigentes y activistas por organizar esta actividad, por recordar a mi papá y honrar su legado en esta causa que es ahora la causa de la humanidad, la situación de Palestina.

Como les he dicho en muchas ocasiones Palestina y su causa descansa en los hombros de personas como mi papá y cómo ustedes, que no han cesado y no han perdido oportunidad para recordarle a nuestro país que la causa palestina sigue sin resolverse. Hoy hace 76 años, justamente el 29 de noviembre de 1947, las Naciones Unidas aprobó la resolución 181 donde se propuso la partición de Palestina. Esta resolución es ya de por sí injusta, pues sin consentimiento de su población partía el territorio palestino en dos partes: más de la mitad para que los judíos -que Europa no protegió- formaran su propio Estado y, el resto para los árabes palestinos originarios de Palestina.

Esa partición marcó el inicio de la catástrofe del pueblo palestino Al Nakba. Catástrofe que no ha cesado desde entonces y que se ha agudizado de formas apocalípticas en los últimos 53 días. En la NAKBA se desplazó violentamente a tres cuartas partes de la población originaria de sus tierras y con esto se inició la crisis de refugiados más prolongada de nuestros tiempos. Una crisis que, insisto, continúa sin resolverse. Esta historia la vivió mi papá.

Con tan solo 7 años fue expulsado de su casa, a la fuerza, por el incipiente ejército israelí y los grupos sionistas que se creyeron desde entonces y hasta ahora, dueños del privilegio de despojar a la población palestina de todos sus derechos y todas sus pertenencias materiales e inmateriales. Mi papá siempre nos contaba cómo los sacaron de su casa, sin poder llevarse nada, sin siquiera poder ponerse sus zapatos, en pantuflas, con lo que tenían puesto. Esta experiencia marcó su vida para siempre y lo impregnó de ese halo de nostalgia y añoranza que llevan consigo los migrantes. También lo comprometió para siempre con su tierra, con la justicia, con la verdad y con la resistencia para que al menos nunca le robaran su voz, bronca y firme, para gritar al mundo lo que sucedía y trasmitirlo allá a donde fuera. Hoy, 29 de noviembre, día designado por Naciones Unidas como el día internacional de solidaridad con el pueblo palestino, que coincide en esta ocasión con uno de los momentos más oscuros de su historia, coincide también con la primera vez que lo conmemoramos sin él. En nombre mío y de mi familia les reitero nuestro agradecimiento por dedicar esta conmemoración a él.

No podríamos estar mejor acuerpados que por ustedes quienes le acompañaron siempre a levantar su voz, a mostrar las injusticias, a saltarse los muros y cercos que la arrogancia de la fuerza ocupante, Israel, impone en todos los rincones de nuestro planeta y que ahora, en su ausencia, han asumido ustedes con el mismo ahínco y tenacidad. Como él, ahora ustedes le prestan la voz a ese maravilloso pueblo, dignificando las vidas de todas las personas de Palestina, denunciando, presionando y saltándose los cercos mediáticos y los silencios cómplices. Por todo eso ¡muchas gracias!

Abdulfatah Sasa Mahmoud nació en Jaffa, Palestina, el 28 de agosto de 1940. Ya en 1948 enfrentó la persecución y discriminación que ejercían los inmigrantes europeos contra los habitantes palestinos. Siendo niño se vio obligado a huir de la persecución sionista. Con su familia huyó en 1948 hacia Jordania donde arribaron como refugiados después de caminar muchos kilómetros por tierras y poblados, durmiendo en inhóspitos parajes, sin más cobijo que el cielo y su enorme fe, viviendo en primera persona el inicio de esta cruel e inhumana situación, la cual aún aguarda por una solución.

La defensa de los derechos del pueblo palestino, la denuncia de las arbitrariedades y abusos de los sionistas contra los palestinos, la lucha contra la desinformación, los prejuicios y los mitos alrededor de lo árabe y del Islam, fueron tareas de su vida. Lo hizo siempre, desde muy joven, donde estuviera. Cualquiera que tuviese relación con él se empaparía de conocimientos sobre su fe y sobre la causa palestina y admiraría su amor por su tierra, por su cultura y su religión. Quien lo haya conocido y, compartido un rato con él, habrá probado su café, su hummus, su maqluba. En su casa, en la universidad, en la mezquita.

Abdul Fatah Sasa fue ante todo un humanista. Dedicado, entregado y comprometido con su familia, sus amigos, sus paisanos, sus pacientes, su tierra, con los más necesitados. Fue justo, solidario, generoso, responsable y sobre todo coherente porque conectaba sus principios de vida con las consecuencias que esto implicaba. Vivía como manda el Islam. El verdadero. No ese que han querido manchar con fanatismos. Habló y educó sobre su tierra, sus costumbres y su religión, con cualquiera que se interesara por aprender. Cualquiera que le conociera era capaz de entender esa fe en su esencia, pues vería reflejados sus valores y principios de forma coherente y humana.

Si mi papá estuviera aquí, como hace un año, conmemorando este Día Internacional de Solidaridad con Palestina, no podríamos aguantar su sufrimiento. Yo no podría ver sus hermosos y profundos ojos verdes marcados por el dolor de ver a su pueblo masacrado.

Siempre nos dijo que ni una sola generación palestina se ha salvado del flagelo de la guerra, que cada una ha presenciado y soportado horrores en sus cuerpos y en su tierra, que todos los palestinos, sean los de Cisjordania, los que están en Gaza, los que viven en campos de refugiados e incluso los árabes con pasaporte israelí, durante décadas, han sufrido despojo, desplazamiento, negación de derechos, destrucción y muerte, ninguna generación ha podido escapar. Y a pesar de toda esta desgracia colectiva, el sabría y nos diría que es la actual generación la que más dolorosa y traumáticamente ha sufrido. Quizá incluso más que la suya propia, aquella expoliada y expulsada de su tierra en 1948. Nos diría que esta generación es la que ha visto como se reducen sus tierras a mínimos inimaginables. Es la que ha sido víctima de las más atroces vejaciones por parte de un sionismo desbordado y barbárico, el cual actúa con total impunidad y complicidad, de una comunidad internacional ya consolidada y organizada, normada por un derecho internacional que Israel y sus poderosos aliados manipulan a su antojo.

Si mi papá estuviera aquí, trataría con todas mis fuerzas y les pediría a ustedes que le contáramos lo que está pasando, a nuestro modo. Le contaría que su amada bandera adorna las calles de todos los países del mundo en solidaridad con su pueblo y con su causa. Que las “Hathas”, como él les llamaba, cubren las cabezas y cuellos de decenas de miles de personas alrededor del mundo, denunciando la injusticia y pidiendo justicia, exigiendo el fin de la ocupación y la opresión israelí, pidiendo una Palestina libre. Le contaríamos que por fin se cayeron los velos. Que Israel mostró su verdadera cara y que nadie cree ya en esa retórica de la supuesta “legítima defensa”. Que no le han permitido ampararse en su manipulación y que se ha quedado sin argumentos para justificar su limpieza étnica. Omitiríamos, eso sí, que esto se debe al ataque brutal e inhumano que ha emprendido Israel contra la Franja de Gaza desde hace 53 días movido por la venganza, contando, como hasta hace pocos días, con el respaldo de una gran mayoría de países, justificando su actuar hasta que, las imágenes de devastación y la cantidad de asesinados ha superado las expectativas y la tolerancia de la complaciente Europa y un poco de Estados Unidos.

Si mi papá estuviera aquí le contaría que por fin se están diciendo las cosas por su nombre. La ONU habla de ocupación, de limpieza étnica, de genocidio de libro, para referirse a lo que sucede en Palestina. Condena categóricamente el castigo colectivo del pueblo palestino por parte de Israel, señala que la comunidad internacional debe estar unida para exigir el fin de la ocupación y el bloqueo de Gaza y clama por avanzar de manera resuelta e irreversible hacia una solución biestatal, sobre la base de las resoluciones de la ONU todavía no cumplidas.

Le contaría, para ver sus ojos brillar, que Israel está siendo llevado ante la justicia, pues cientos de abogados alrededor del mundo, así como algunos países, como Sudáfrica, le han denunciado penalmente.

Claro que no le diríamos que ha sido obvio el genocidio en curso ejecutado por Israel, transmitido en tiempo real, azuzado por la narrativa de degradación de los palestinos, llevada a cabo por los ministros israelíes, llamándoles animales, prometiendo arrasar y dejar en cenizas a Gaza, lo cual han cumplido a cabalidad. No le contaríamos que se trata de una segunda NAKBA, una catástrofe quizás más cruel y brutal que la primera. No se lo contaríamos porque no quisiéramos verlo sufrir con amargura.

Si mi papá estuviera aquí le contaría que sus amados nietos Abdul y Arwa están a punto de graduarse. Que ya no quedan más que pocos días para cerrar un ciclo de sus vidas. Ella su vida preescolar. El, ya entrando a la adolescencia, con su voz fluctuando y un incipiente bigote asomándose sobre su labio, cierra su paso por la primaria. Le llenaría de imágenes de estos niños felices, con sus futuros por delante, para que no se enterara de los más de 6100 niños palestinos cuya vida les ha sido arrebatada por Israel y a los miles a quienes en los últimos 53 días les ha arrebatado a sus familias completas, sus extremidades, sus ilusiones y les marca con la desdicha de un futuro incierto.

Si mi papá estuviera aquí podría cargar a Arwa y ser cómplice de sus travesuras y darle dulces cuando nadie los viera, mientras le cuenta historias de cuando él era pequeño. Pero tendríamos que alejarlo de todas las noticias para que no viera a los padres y abuelos palestinos cargando a sus hijos y nietos sin vida, colocándolos en bolsas, fotografiándolos para tener un recuerdo aunque sea ya muertos.

Aunque yo no quisiera que mi papá estuviese aquí, observando con sus ojos verdes generosos y su tierna lucidez, todos los horrores de esta apocalíptica y catastrófica situación.

Yo quisiera que mi papá esté en la Palestina de sus sueños. Caminando por Jerusalén, rezando en la mezquita de Al Aqsa, comiendo naranjas en Jaffa, bajo la sombra de los olivos de Nablús, donde frente al mar los niños crezcan libres y eleven papalotes, donde los abuelos sentados en las aceras de Khan Yunis, puedan contar la historia a sus nietos. Esa historia abominable, la cual se transformará con el amor, el calor, la solidaridad y la dignidad del pueblo palestino, en manantiales de paz y libertad para sus próximas generaciones.

Y que esté seguro mi papá, allá en el Paraíso de su Islam amado, de que nosotros aquí seguiremos clamando justicia por Palestina siempre. El camino abierto por él, para hablar de Palestina en Costa Rica, permanecerá y así se reconocerá su valor, su cultura y su historia, la cual transmitiremos a los más jóvenes tal como él nos enseñó a nosotros y que prestaremos a Palestina nuestros brazos y nuestras voces, para que continúe resistiendo y luchando por su dignidad.

Cónsul honoraria de Palestina, Wajiha Sasa expondrá en la Comisión de Asuntos Internacionales de la Asamblea Legislativa

Red de Solidaridad con Palestina

Cuando: miércoles 6 diciembre – 9am

Organiza: Red de Solidaridad con Palestina Costa Rica

Evento apto para todo público

Pueden contactarnos para coordinar parqueos, ingresos a las barras, banderas y pancartas.

Búsquenos en todas las Redes como: @PalestinaCostaRica

La anterior convocatoria la suspendieron a última hora la fecha acordada y ahora le comunicaron a la cónsul la nueva fecha de la audiencia ante la Comisión de Asuntos Internacionales.

Un pueblo y dos países hermanos, La Cultura Ngäbe – Conferencia

La Embajada de Panamá en Costa Rica y la Universidad Técnica Nacional (UTN) tienen el agrado de invitarles a la Conferencia Magistral «Un pueblo y dos países hermanos, La Cultura Ngäbe».

La actividad estará a cargo del doctor Giovanni Beluche Velásquez y se realiza en el marco de la celebración de los 120 años de relaciones entre Panamá y Costa Rica.

Lunes 4  de diciembre

4:00 pm.

Seguridad privada intentó quitar distintivos de apoyo a Palestina en concierto de Roger Waters

Red de Solidaridad con Palestina

Dentro del concierto de Roger Waters Costa Rica, la seguridad subcontratada del evento del concierto de este 1 de diciembre – y según el vigilante por orden de la productora -, intentaron quitarle a una de las personas presentes, una bufanda que hacía función de bandera de Palestina, pero la gente lo impidió.

Alrededor había personas con banderas de Costa Rica, Honduras y Nicaragua, pero no se les retiro en ningún momento.

Se giró en apariencia orden de «decomisar» únicamente las que fueran relativas a Palestina.

En los demás casos la empresa de seguridad pareciera que simplemente tomó las banderas o signos pro-Palestina sin si quiera dar posibilidad de devolución, como intentó justificar el vigilante en el video que compartimos y al verse increpado.

Durante la previa del evento los empleados de esta compañía se comportaron de manera curiosamente hostil contra el plantón pro-Palestina y estuvo circulando un camión de pantallas publicitarias con el mensaje absurdo de » Se le agradece a Roger Waters su apoyo a Israel «, con banderas de ese estado ocupante de fondo.

Si usted durante el concierto también vivió situación similar con esta compañía de seguridad o tuvieron un hurto o acto discriminatorio de parte de alguien, favor comuníquese con las y los compañeros de la Red de Solidaridad con Palestina/Costa Rica y les apoyaremos con las gestiones legales necesarias.

Puede ver más detalles sobre esta información en la página de Facebook de la Red de Solidaridad con Palestina.

Conflicto Rusia-Ucrania: Señales de derrota y negociaciones secretas

Mauricio Ramírez Núñez
Académico

El conflicto entre Rusia y Ucrania ha alcanzado un punto crítico, con la OTAN emitiendo señales contundentes sobre la situación militar de Ucrania y el fracaso de su contraofensiva. El secretario general de la organización militar atlantista pro-occidental, Jens Stoltenberg, ha declarado que el país se encuentra en una situación crítica y ha instado a prepararse para recibir malas noticias: «Tenemos que prepararnos para malas noticias. Los conflictos se desarrollan por etapas. Pero debemos apoyar a Ucrania tanto en los malos como en los buenos momentos». Este anuncio ha generado incertidumbre y preocupación en el bando ucraniano, ya que sugiere un cambio significativo y casi irreversible en el desarrollo de los acontecimientos.

El panorama actual remonta a hace aproximadamente un año, cuando la OTAN expresó de manera categórica que la incorporación de Ucrania a la organización era algo «impensable por el momento». Esta declaración fue un duro golpe para el presidente Zelenski y para aquellos que depositaban sus esperanzas en el apoyo incondicional de sus aliados occidentales. Esta situación dejó entrever las primeras alertas sobre la fiabilidad de los «padrinos» occidentales de este país. En un primer momento, se alentó a Ucrania, se le proporcionaron armas para enfrentarse a una potencia militar y se le hizo creer que tenía posibilidades de éxito en su resistencia. Sin embargo, las recientes declaraciones de Stoltenberg, instando a Ucrania a prepararse para recibir malas noticias, dejan al descubierto una realidad amarga para muchos: la incertidumbre y la desconfianza en las promesas occidentales.

Este giro de los acontecimientos genera preguntas fundamentales sobre la estrategia y la coherencia de las potencias occidentales en su respaldo a Ucrania. ¿Hasta qué punto se puede confiar en aliados que, en un momento, alientan la resistencia y, en otro, sugieren la posibilidad de concesiones territoriales en negociaciones secretas con el adversario? La desilusión en Ucrania es palpable. Las expectativas de una contraofensiva efectiva y de un respaldo incondicional se ven ahora empañadas por la realidad de una situación crítica y la aparente falta de apoyo firme por parte de la OTAN y EE. UU., país que ha pasado a darle prioridad a Israel, su aliado estratégico de Medio Oriente, en su actual conflicto contra Hamas. Este escenario refleja la complejidad de las relaciones geopolíticas y pone en tela de juicio la capacidad de los países occidentales para mantener una posición coherente y sólida frente a crisis internacionales.

A medida que la situación en Ucrania se vuelve más tensa, han surgido informes sobre posibles negociaciones secretas entre la OTAN y Rusia. Según algunos medios internacionales, se estaría discutiendo la posibilidad de que Rusia retenga los territorios liberados en su operación militar, incluyendo Crimea, a cambio de permitir que el resto de Ucrania ingrese a la OTAN. Estas supuestas conversaciones han generado controversia y especulación sobre los posibles términos del acuerdo y sus implicaciones para la región.

El hecho de que la OTAN, según afirman medios internacionales, esté considerando la posibilidad de negociar con Rusia los términos de la rendición ucraniana, ¿a sus espaldas?, y la declaración del secretario general de la organización indicando que Ucrania se encuentra en una situación crítica, sugieren que la balanza podría inclinarse hacia una derrota militar inminente de ese país. Esta situación plantea cuestionamientos serios sobre la efectividad de este tipo de alianzas internacionales en nuestros días, así como de la arquitectura actual del sistema internacional.

Desde el inicio de la operación militar rusa en febrero de 2022, diversos analistas y estudiosos del conflicto han estado realizando exhaustivos análisis sobre el terreno y las decisiones políticas tomadas por ambos bandos. La evolución de los acontecimientos ha llevado a algunos expertos de los propios EE. UU. a cuestionar la eficacia de la respuesta de la OTAN y a plantear interrogantes sobre la capacidad de Ucrania para resistir la presión militar rusa.

La posibilidad de que Ucrania ingrese a la OTAN a cambio de concesiones territoriales a Rusia también levanta preguntas sobre los verdaderos intereses geopolíticos del bloque occidental, quienes al inicio dijeron defender hasta el final la integridad territorial de Ucrania, a la vez que deja entrever las dificultades y la complejidad de las relaciones geopolíticas en un mundo cada vez más inestable. Las implicaciones de esta crisis van más allá de las fronteras de Ucrania, afectando la confianza y cuestionando la eficacia de este tipo de organizaciones militares internacionales y su viabilidad en un mundo con rasgos de multipolaridad, en una realidad de nuevos equilibrios geopolíticos y actores con un importante peso global, los cuales no se pueden subestimar, ni mucho menos imponerles la voluntad de terceros en detrimento de sus intereses.

La situación actual en Ucrania refleja una compleja realidad, pero no es de asombrarse, pues es imposible que un país como éste pueda haber pensado en ganar un conflicto a una potencia nuclear como es Rusia. Tal como lo alertaron propios militares norteamericanos desde el inicio, ese conflicto lo perdería Ucrania si o si, pues más allá de las declaraciones pomposas hechas por países occidentales y sanciones morales que pudieron haber hecho contra Rusia, en el plano de lo real y lo técnico, la superioridad rusa siempre fue contundente.

En la actualidad, la lógica de las sanciones unilaterales y las imposiciones geopolíticas emerge como un camino que, lejos de fomentar la paz y la estabilidad, refleja una dinámica anacrónica propia de la Guerra Fría. El conflicto entre Rusia y Ucrania (OTAN) es un vivo y fiel reflejo de querer reducir a Rusia como actor geopolítico global a uno local y más parecido políticamente al de la Rusia post soviética de los noventa, hundida en una profunda crisis interna y sin ningún tipo de protagonismo internacional. En definitiva, eso no sucederá y más bien parece que a occidente una vez más le fallan los cálculos. Estas medidas, en lugar de propiciar una resolución pacífica de los conflictos, tienden a impulsar una política de bloques, alimentando la desconfianza y generando fragmentación en la arena internacional.

La imposición de sanciones de manera unilateral a menudo conduce a un aislamiento diplomático y económico, obstaculizando la construcción de puentes y entendimientos entre naciones. Esta vieja estrategia, heredada de épocas pasadas, subraya la necesidad imperante de explorar enfoques más colaborativos y multilaterales para abordar los desafíos geopolíticos contemporáneos, buscando construir un orden mundial basado en la cooperación y la comprensión mutua en el marco de una filosofía de ganar-ganar para todos, tal y como lo ha sabido promover con sabiduría países como China, con su política exterior basada en el respeto mutuo, el desarrollo pacífico y la cooperación internacional.

Cuando el instrumento político es el mismo cuerpo

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

Está por verse si el reconocimiento de una institución hegemónica como la Real Academia Española de la Lengua es tan importante como para elevarle la autoestima a un país. O al menos para sacarlo de la disrupción en la que ingresó sin retorno desde hace más de 40 años.

En uno de sus aportes a la reflexión desde las Ciencias Sociales, el investigador español Juan Pablo Pérez Sainz y el costarricense Minor Mora Salas atinaban a titular “Se acabó la pura vida” en referencia a los evidentes signos de agotamiento del modelo inclusivo e incluyente que acompañó por décadas el desarrollo social y económico costarricense.

Dedican su trabajo a analizar tres procesos de impacto en la sociedad costarricense: la pauperización de los sectores medios y bajos, la galopante exclusión social y el aumento de la desigualdad como signo del agotamiento de los tiempos.

Se acabó la pura vida, dicen.

Entonces se queda uno pensando si los actos de significación simbólica como la reciente inclusión de la expresión en el Diccionario de la Real Academia Española serán de utilidad como, para por lo menos, buscar las fisuras de eso que alguna vez fue pomposamente llamado “la vía costarricense”.

En realidad el otro reconocimiento es el que me interesa precisar. Pasó casi desapercibido, quizá porque la misma sociedad costarricense continúa invisibilizando sus aportes desde la cultura popular, esa nacida en las bananeras y apropiada en los salones de baile josefinos del sur de la ciudad.

El Swing Criollo entró, junto con el pura vida, en los anales del reconocimiento formal. Sin embargo, en la misma sociedad costarricense o parte de sus sectores letrados, las élites y ciertos grupos de las capas medias que “se niegan a vulgarizarse”, se sigue pensando que ese baile es una práctica arrabalera, periférica, pachuca.

Expresión cultural, sí. Baile conformado desde los acordes del swing estadounidense de los años cincuenta del siglo XX. Si. Patrimonio cultural inmaterial, sí. Pero también poderoso instrumento de una política del cuerpo en respuesta a la programación social de cierta estética dominante.

El swing criollo es, ciertamente, una de las poquísimas herramientas que les quedan a los sectores populares para replantearse, visibilizarse, exponerse y decir desde su corporalidad.

Si su inclusión y reconocimiento formal y palaciega resulta de utilidad, que sirva justamente para mostrarnos esos signos de agotamiento de una vía costarricense cuyo swing hace mucho perdió su ritmo.

Realidad nacional y pueblos indígenas – Panamá

Por: Kevin Sánchez Saavedra
Universidad de Panamá, Departamento de Historia
kevin.esanchez@up.ac.pa

Avivan el engendro minero en AGOSTO

Con gran preocupación nacional, críticas diversas y protestas de calle, se discutió en primer debate, en la comisión de comercio y asuntos económicos de la asamblea nacional de diputados de Panamá, el contrato minero entre el estado panameño y Minera Panamá, S.A., subsidiaria de la minera «canadiense» First Quantum Minerals Ltd. Las autoridades indígenas representadas en COONAPIP (Coordinadora Nacional de Pueblos Indígenas de Panamá) expresaron su rechazo al contrato minero, participaron en el debate, y el 30 de agosto enviaron una nota al presidente de dicha Comisión en la asamblea.

A partir de la conformación de la Mesa Interinstitucional de Alto Nivel entre el gobierno y COONAPIP, a fines de julio de 2022, para resolver tres asuntos prioritarios sobre seguridad territorial de los pueblos indígenas de Panamá (titulaciones colectivas, invasiones y desalojos, demarcaciones), en los primeros meses de 2023, los técnicos de COONAPIP, sacaron a relucir el título de propiedad privada que el estado panameño, de manera ilegal, otorgó a la empresa Sinclair Oil Corporation, con una extensión de 326 mil hectáreas, y que traslapa con las comarcas Embera-Wounaan y Wargandi, el Parque Internacional Darién, y varios territorios ancestrales que actualmente se encuentran en proceso de titulación colectiva. COONAPIP y sus autoridades han denunciado y solicitado la derogación de dicho título y gestionan una serie de acciones legales. A fines de julio de 2023, luego de su asamblea ordinaria en Puerto Lara (Darién), COONAPIP exigió al gobierno panameño el cumplimiento de lo acordado en el Consejo Nacional de Desarrollo Integral de los Pueblos Indígenas (Condipi), especialmente el no imponer sus decisiones o las del Banco Mundial, respetar la autodeterminación y propias decisiones de los pueblos indígenas en Panamá.

Por otro lado, la data del Censo de Población y Vivienda de 2023 [2020] ya ha sido puesta a disposición pública bajo el uso de REDATAM. La información refleja que la población indígena en Panamá representa el 17.2 por ciento de la población total del país (4.2 millones de habitantes), mientras que en 2010 era de 12.3 por ciento (de 3.6 millones de habitantes).

El engendro minero se aplaca en SEPTIEMBRE

El debate nacional por la aprobación del nuevo contrato minero entre Panamá y la empresa Minera Panama, S.A., fue álgido y controversial. Protestas y el rechazo de dicho contrato, desde diversos sectores sociales y gremiales, se incrementaron en las principales ciudades del país, más en la ciudad de Panamá. Autoridades y técnicos de COONAPIP participaron en una marcha masiva contra la minería en Panamá.

Coaliciones de junio y julio de 2022, como Alianza Pueblo Unido por la Vida, Alianza Nacional por los Derechos de los Pueblos (Anadepo) y dirigentes de la Comarca Ngäbe-Bugle, cuyas acciones masivas de protestas paralizaron al país y obligaron al actual gobierno a sentarse a negociar diversos temas de calidad de vida y políticas económicas (precio del combustible, alimentos, medicamentos, etc.), emergieron para oponerse a la aprobación del contrato minero que se ecnontraba en la fase final de discusión del primer debate en la asamblea nacional de diputados. Dirigentes ngäbe de distintas regiones del país dieron ultimátum de 8 días para retirar el contrato o realizarían bloqueos nacionales. Representantes del gobierno consideraron retirar el proyecto-ley de contrato minero para incluir modificaciones. La comisión de comercio y asuntos económicos de la asamblea nacional, en donde se discute el contrato, suspendió el debate y emitió una resolución al ejecutivo para retirar el proyecto.

Por otro lado, la migración en la frontera entre Panamá y Colombia, en la región biogeográfica neotropical húmeda Chocó-Darién, fue adquiriendo mayor notoriedad, tanto por las cifras como por sus efectos y crisis humanitarias, sociales, ambientales, políticos, económicos, diplomáticos y de seguridad. Este drama humano del siglo XXI mantiene importantes repercusiones en territorios y comunidades locales indígenas en Darién y algunas comarcas, por ejemplo, en la contaminación de cursos altos de importantes ríos de los que dependen su subsistencia y estilos de vida, pero también en la transformación de las comunidades. La junta directiva de COONAPIP se reunió y trató este fenómeno migratorio, sobre las necesidades de atención humanitaria y de seguridad de las comunidades y los territorios colectivos.

Leyes nacionales transcendentales que garantizan los derechos de los pueblos indígenas, como la Ley N° 88 de 2010 sobre Educación Bilingüe Intercultural y la Ley N° 37 de 2016 sobre consentimiento libre, previo e informado se encontraban en fases de reglamentación, y los documentos borradores estaban en procesos de revisión. El BID es una de las entidades que financió estos procesos, así como también el Plan de Empoderamiento Económico de las Mujeres Indígenas de Panamá (PEMIP 2025), aprobado bajo Decreto Ejecutivo N° 18 de septiembre de 2023. No obstante, sus acciones serían ejecutadas desde distintos programas de los ministerios de gobierno, y no desde los congresos o consejos indígenas.

En la conmemoración del Centenario del Primer Congreso Nacional Feminista en Panamá se realizó un reconocimiento importante a 100 mujeres del país por sus contribuciones en la defensa y protección de los derechos de las mujeres, dentro de las cuales estaba la coordinadora del Componente de Género del actual proyecto COONAPIP-PRODESO-TF, Yanel Venado Jiménez.

La bestia minera cobra vida en OCTUBRE y el pueblo la enfrenta

Dada la compleja y crítica situación en que se encentraba el país como resultado de la veloz aprobación del contrato minero bajo la Ley N° 406, cualquier intento de síntesis con intenciones de reflexionar sobre lo que acontecía siempre corrió el riesgo de no dar cuenta de todo el proceso de lucha del pueblo panameño contra la minería a cielo abierto. Como a fines de septiembre el proyecto de contrato ley minero ⸻bajo un procedimiento erróneo⸻, fue devuelto por la asamblea al órgano ejecutivo, con una serie de observaciones (la asamblea sólo podía aprobar o rechazar el contrato, no brindan recomendaciones o devolverlo), el consejo de gabinete vuelvió a aprobar el proyecto de contrato ley modificado el 10 de octubre, y el ministro de comercio e industrias lo entregó para su discusión en la asamblea el 16 de octubre. En esta nueva “discusión” legislativa, la participación de los gremios, organizaciones y el público en general fue limitada, la transmisión pública por el canal de la asamblea fue interrumpida, y en 48 horas la asamblea nacional aprobó la Ley N° 406, y para la tarde del 20 de octubre el presidente Laurentino Cortizo la sancionó y se publicó en la gaceta oficial.

Los gremios, sindicatos, pueblos indígenas y organizaciones se encontraban en protestas en las calles cuando todo esto ocurrió, y a partir de allí, las manifestaciones nacionales fueron masivas en todo el territorio nacional, varios paros y huelgas indefinidas docentes y obreras declaraban su inicio, mientras que las clases fueron suspendidas al nivel nacional. Hasta por mar se produjeron manifestaciones, muy cerca al puerto de Punta Rincón en el Caribe panameño, desde donde la empresa minera ha exportado millones de toneladas de concentrado de cobre, oro, plata y molibdeno.

Producto de la presión ciudadana en las calles, el 24 de octubre, 27 de octubre y 29 de octubre, el presidente Cortizo brindó declaraciones al país, siendo la última la más importante para los manifestantes y cierta tranquilidad en el país, pues la prohibición de la minería metálica al nivel nacional pasa de solo ser un decreto ejecutivo a discutirse y aprobarse como ley de la república, en sesiones extraordinarias, en la asamblea nacional de diputados.

En el proceso, varias demandas de inconstitucionalidad contra la Ley N° 406 fueron interpuestas ante la Corte Suprema de Justicia. De tal manera, que los tiempos de protestas también transcurrieron a la espera de los fallos de la Corte. En el desarrollo de todos estos eventos, COONAPIP participó en las marchas y manifestaciones, con pronunciamientos oponiéndose a la aprobación del contrato minero, exigiendo la moratoria minera, la celeridad en el fallo de la Corte como la derogación del contrato minero. De hecho, influyó para que el Consejo Indígena de Centroamérica emitiera un pronunciamiento sobre la situación en Panamá. Por otro lado, durante el 12 de octubre, en ciudad de Panamá, organizó una gran marcha en memoria de la resistencia indígena. Al final de dicho evento, el ministro de gobierno, Roger Tejada, habló ante las autoridades de la ratificación del Convenio 169 de la OIT y de declarar este día como de Reflexión Nacional.

Heridas de muerte a la bestia minera en NOVIEMBRE

Aunque habituales desfiles de fiestas patrias fueron suspendidos en todo el país por las masivas y diversas manifestaciones antimineras, el 3 de noviembre la población panameña marchó y celebró la publicación en gaceta oficial de la Ley N° 407, que establece moratoria indefinida de la minería metálica en Panamá. Simultáneamente, medios de comunicación comercial hacían eco de la solicitud que formuló el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) al Ministerio de Trabajo para autorizar la suspensión de contratos de miles de trabajadores, justificando la acción en los efectos económicos producidos por los cierres de calles.

Grupos de poder político, económico y mediático exigían la suspensión de manifestaciones, cierres de calles y huelgas de los grupos organizados de indígenas, estudiantes, jóvenes, ambientalistas, docentes, obreros, científicos, campesinos y pescadores opuestos a la Ley N° 406. Dichos grupos organizados señalaban dos caminos para terminar con las protestas: 1) derogatoria o 2) inconstitucionalidad de la Ley N° 406. Adicional, denunciaban la parcialidad de los medios comerciales de comunicación y la manipulación de la información para criminalizar las protestas y cierres. Diversos medios alternativos fueron cruciales en la comunicación de redes sociales.

La crítica mediática fue tan excesiva, que una editorial contra el pueblo ngäbe provocó la indignación y réplicas de la población, incluyendo de las organizaciones, líderes y autoridades indígenas aglutinadas en COONAPIP, quienes se reunieron con el defensor del pueblo para tratar esta afrenta racista y otros temas de derechos humanos. La criminalización y ambiente de odio sembrado cobró sus lamentables frutos con el asesinato a sangre fría de dos manifestantes de gremios docentes. La Defensoría del Pueblo señaló que la lucha antiminera del pueblo dejó 5 personas muertas y varias con pérdida de visión.

Aunque gremios organizados de “Alianza Pueblo Unido por la Vida” insistían en el camino de la derogatoria de la Ley N° 406, y varios juristas avalaban esa posibilidad, la Corte Suprema de Justicia (CSJ), bajo la presión popular creciente instalada en sus inmediaciones, se ajustó a los tiempos procesales y brindó la esperanza de un fallo sobre la inconstitucionalidad del contrato-ley minero. Los cierres de vía se mantuvieron firmes en múltiples puntos del país, y en la memoria colectiva queda la gran lucha de los “guerreros del mar”, pescadores de Donoso que impedían actividades portuarias de la empresa minera, hasta impactar directamente sus acciones internacionales en la bolsa de valores.

COONAPIP participó en reiteradas marchas y acciones colectivas, incluyendo los cierres totales. Además, colocó carpas, banderas y pancartas frente a la CSJ para unirse a las vigilias y mítines junto a otros grupos organizados. El 28 de noviembre, en la conmemoración de la independencia de Panamá de España, COONAPIP marchó y celebró el fallo de inconstitucionalidad de la CSJ sobre la Ley N° 406, como día histórico de la gesta nacional del siglo XXI. Protestas y bloqueos casi han cesado, y el ministro de Comercio e Industrias ha renunciado a su cargo.

Celebrar la protesta con Roger Waters

Por Jiddu Rojas

Después del 1° de Diciembre, 75° Aniversario de la Conmemoración de la Abolición del Ejército como institución permanente, -logro político que consolida el Estado Social de Derecho-, ¿qué debemos celebrar hoy, 2° del presente, en nuestra atribulada Costa Rica?

Pues sin pequeñeces, la segunda visita de Roger Waters, músico brillante, con su propuesta estética delirante (en el buen sentido argentino del adjetivo), ícono del rock progresivo, estrella estrellada por contestaria, pero, además, un tipo decente, que aprovecha su tribuna y su justa fama y talento, para denunciar un Mundo injusto, cruel, irracional, desigual, y brutal. ¡Mis respetos!

Siempre lo expresó desde Pink Floyd, contra el autoritarismo, contra la violencia invisible de nuestra infancia, contra el belicismo, contra la alienación mercantilista de la misma «industria cultural de masas» (Adorno/Benjamin) que es su inmediato «ethos» capitalista.

¿Qué mejor homenaje póstumo para su compatriota británico George Orwell (1903-1950), y a su texto que denunciaba proféticamente el Totalitarismo, Granja de Animales, -que precisamente su disco, junto a Pink Floyd-, «Animals» (1977) aparentemente David Gilmour, otro genio indiscutible, sólo ayudó a componer previamente «Dogs», y el baterista Nick Mason y el gran tecladista Richard Wright acompañaron a grabar junto al guitarrista invitado «Snowy» White (quien luego se integró a su show como solista.)

Públicas fueron sus disputas, primero con el gran tecladista Wright, y luego Gilmour y con Mason. El nombre del grupo quedó legalmente en manos de Gilmour, -otro genio-, y los otros dos músicos; pero los derechos creativos de «The Wall», «Animals», etc., y de sus composiciones con sello de Waters, permanecen con su autor.

Conocemos su biografía a través del torturado personaje de Pinky en “The Wall”, hijo huérfano de un excombatiente muerto combatiendo contra los Nazis en la Segunda Guerra Mundial, su particular Edipo, su vertical, rígida, y detestable educación a la inglesa, los excesos y la profunda soledad del “rock star”.

No podemos dejar de mencionar, su militante solidaridad, su consecuencia, su honorabilidad, su empatía, y su decencia blindada contra cualquier precio o amenaza, por la noble causa anticolonial del Pueblo Palestino. Las noticias diarias nos conmueven a todos, y no hay cerco mediático que pueda disimular más tanta atrocidad contra civiles e infantes palestinos sitiados en Gaza.

Genio y figura, Waters tiene bronca, boca, cerebro, talento, cultura política, razones, criterio, y hormonas, y dice lo que piensa; no sin levantar polémicas, no sin padecer difamación, y hasta boicots a sus giras y conciertos, por parte del poderoso Lobby Sionista. Es un tema público y notorio.

Ya sabemos, pero es importante repetirlo, y recordarlo siempre: Denunciar los crímenes de guerra y/o de lesa humanidad, el racismo sistémico, la violencia de Estado, el bombardeo indiscriminado de inocentes, el asesinato en masa de niños y niñas, la destrucción deliberada de hospitales y mezquitas, el asesinato directo de cientos de médicos y personal de salud palestino, la hipocresía de los diferentes potencias occidentales frente a las atrocidades coloniales del llamado Sionismo Revisionista, no es “antisemita”… Los Palestinos también son semitas, -y si no me cree revise la moderna Lingüística, pero si fuesen esquimales igual-, es una cuestión de dignidad básica humana. Nada más antijudío, nada más racista, nada más eurocéntrico y colonialista, que el deshumanizado Sionismo Revisionista imperante en el Gobierno Ultra-Nacionalista y de Derecha de Israel. Es una verdadera vergüenza contra el Humanismo Judío, antiguo y moderno.

Aquellos que dicen que Waters, no es ahora políticamente correcto, deberían educarse políticamente más, conocer la historia de Palestina más allá de los clichés, y entender que lo no es correcto, sino inmoral en extremo, es no denunciar esta histórica limpieza étnica en ciernes en Gaza y Cisjordania. Eso sin dejar nunca de condenar la violencia extrema y los crímenes contra civiles israelitas de Hamas. Los miles de infantes asesinados en la escala de bombardeos indiscriminados de las FDI de Israel con el apoyo estratégico de EEUU y sus aliados occidentales, -so pretexto de Hamas-, son testigos mudos.

Por todo eso, por su propuesta siempre joven y contestaria, justamente rebelde, nunca panfletaria, sino creativa y radical, merece nuestro justo reconocimiento público como artista y como un ejemplo humanista.

Los y las que sí puedan asistir al Concierto de este 2 de diciembre, -privilegio cultural del cual no todos/as pueden gozar-, deberían además de disfrutar del extraordinario espectáculo, profundizar en sus letras, mensajes, así como en la valiente propuesta contestataria de su música.

Les dejo por acá a los amables lectores, el enlace de su última entrevista virtual con el gran líder uruguayo el Ex presidente de Uruguay, Pepe Mujica.

¡Larga vida a Waters!

https://www.montevideo.com.uy/Pantallazo/-Es-un-gran-heroe-para-mi–el-encuentro-virtual-entre-Roger-Waters-y-Jose-Mujica-uc824256

De Palestina para Costa Rica y de Costa Rica para Palestina. El Doctor SASA

Rafael Ángel Sánchez

En el presente escenario mundial de condena a los regímenes de Israel-EEUU así como a sus cómplices de aquí y de allá por su actual genocidio de la Nación Palestina, hemos vivido la más reciente fecha de un 29 de noviembre; la cual, hace 46 años fue declarada como Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo de Palestina por parte de las Organización de las Naciones Unidas. Un día para como bien se ha dicho, conmemorar mundialmente la causa nacional más universal. En nuestro caso, a pesar de la Costa Rica pacífica y democrática donde cada vez más personas duermen o prefieren “ver para el ciprés”. Un inmoral silencio de complicidad extendido hasta los niveles oficiales e inclusive académicos. Pero dichosamente en este país, todavía existen costarricenses que, como dijera Simón Bolívar, desafiando escollos hasta de instancias públicas persiguen “preservar su honor intacto”; y quienes con sus acciones han dicho presente. Es el caso del Colectivo denominado Red de Solidaridad con Palestina, cuyos integrantes convocaron y llevaron a cabo un concurrido, solemne y hermoso evento, no sólo por lo que representa y conmemoró, sino también porque tuvo como fondo, honrar la memoria y obra de un palestino-costarricense de profundas convicciones y coraje:

El doctor ABDULFATAH SASA MAHMOUD, quien según el Registro Civil nació en Palestina un 28 de agosto del año 1940, y lo decimos nosotros, el amor no sólo lo trajo a Costa Rica, sino que, con la naturalización como costarricense al contraer nupcias con la profesora y escritora Flora Eugenia Marín Guzmán, dieron origen a la familia de su vida. A la vez, como gran profesional y persona íntegra que fue, contribuyó sin descanso en el campo de las ciencias médicas de este país como médico cirujano, obstetra, ginecólogo y de la medicina laboral. Sólo Imaginemos, durante décadas cuántas madres asistidas y niños vieron la luz de este mundo por primera vez con el apoyo de sus conocimientos y devoción. Pero no fue sólo ésta importantísima área de la salud su ocupación profesional, también nuestra cultura recibió sus aportes como profesor de cultura y lengua árabe en la Escuela de Lenguas modernas de la Universidad de Costa Rica; y en tiempo extra, con incansable energía no desaprovechó espacios en los que, con base en su amplio conocimiento por sus vivencias e incesante estudio, se le invitara a exponer sobre la heroica lucha del pueblo palestino y su contexto geopolítico. Por lo tanto, es innegable que también en este país ayudó a enriquecer nuestra visión de mundo.

Durante la segunda mitad de los años 70 del siglo anterior, gracias a mi vida laboral como empleado en el Hospital San Juan de Dios, tuve la dicha de conocer a este gran hombre quien ahí trabajaba, y de conservar su gratitud por siempre, pues cada encuentro nunca dejó de ser motivo de un saludo cargado de afecto y alegría. Obviamente esa era su virtud en el trato a los demás y sin duda alguna, una razón del por qué, gozaba de singular simpatía, el cariño y la admiración del personal hospitalario. La imagen que mejor recuerdo de él en su desempeño la describo así:

El emblemático y también Patrimonio Arquitectónico de Costa Rica desde el año 1994 Hospital San Juan de Dios, con excepción de los edificios conocidos como de medicina y al menos en esos tiempos, poseía una infraestructura mayoritaria de tres niveles, en el primero y con frente al paseo Colón, estaba ubicado el servicio de emergencias, y en el tercero, a una considerable distancia y ubicación opuesta, casi frente a la avenida segunda, se localizaba la sala de partos. A la entrada a esta sala, había una oficina desde donde los encargados de atenderla debíamos confeccionar el ingreso administrativo de las madres que, por su condición de parto, con relativa frecuencia y obvia situación, en lo inmediato al ingreso por el servicio de emergencias, la lucha contra el tiempo por las vidas en riesgo, demandaba siempre una maratónica interna hasta la sala de partos.

De manera que, no es extraño imaginar que durante cada carrera de ese tipo y especialmente en los horarios nocturnos, el bullicio que se generaba entre los dolores de un parto a punto de ocurrir, las animaciones del médico acompañante y la camilla rodante; al oficinista en guardia no lo dejara de impresionar para no decir que asustarlo. Y aún más, cuando se trataba del doctor Sasa, por obvias razones de los acentos y las entonaciones de su voz propias de quien el español no es su lengua materna, más esto mismo unido a la pasión que él impregnaba en el ejercicio efectivo de la profesión; aunque para el funcionario hospitalario fueran situaciones cotidianas, los nervios de este escribiente y obligado espectador siempre experimentaban alzas. No obstante, el aparente escándalo, en términos de segundos se convertía finalmente en desbordante felicidad una vez escuchada la primera expresión del nuevo habitante de este mundo; y luego, la habitual sonrisa y algunas frases tanto de satisfacción como de agradecimiento por parte de este profesional protagónico en el alumbramiento, al despedirse de la madre y el personal de la Sala.

Hasta esos momentos de vivencias hospitalarias, este servidor no conocía de otras luchas del doctor Sasa. Sin embargo, pocos años después, ya no en el Hospital mencionado, sino ahora en una edificación de especialidades médicas del Instituto Nacional de Seguros (INS) y en ocupación similar, parte de mi desempeño, era preparar el expediente clínico y documentación afines para las consultas programadas a cada médico especialista, entre los cuales, también se encontraba el doctor Sasa. En dicha función me acostumbré a identificar el nombre del doctor como Abdulfatah Mahoumed Sasa, y no a como lo describe el Registro Civil; debido a la disposición de un sello que así confeccionaron y había que estamparlo en los documentos nuevos que sobre la consulta específica se adjuntaba al expediente. Y quizás por una especie de curiosidad de niño, cada vez que lo imprimía se me hizo costumbre determinar en el mismo lo grande que era como grande fue su persona; así como, diferenciar entre nombre y apellidos.

Pero esa, no fue digamos que algo así como la anécdota más recordada con él dentro del INS, pues en alguna fecha que no preciso si del año 1983 o 1984, lo cierto sí es que fue durante la administración gubernamental 1982-1986. Un período en cual, para los que somos más viejillos, recordamos que la conducta mayoritaria del costarricense con respecto a la Revolución Sandinista, experimentó un giro radical y opuesta a la precedente 1978-1982; una detestable situación que, con pocas excepciones se ha mantenido casi que hasta nuestros días y teniendo como protagonista principal al titular de la casa presidencial. Sucedió que, probablemente a iniciativa de las mismas instancias de gobierno, para un determinado día se empezó a promover en todo el país y su población, masivamente por los medios de comunicación lo que denominaron “un minuto por la Patria”; pues esta, según tales voces, se encontraba fuertemente amenazada por las fuerzas del mal representado por el “régimen Sandino-comunista de Nicaragua”.

Por lo tanto, llegado el día y la hora fijada 12 md, en los centros de trabajo y otros lugares de actividades con presencia de personas por todo el país, se debían suspender ocupaciones, ponerse de pie y en coro cantar el himno nacional al son del repique de campanas de iglesias y sirenas por todas las emisoras radiales y televisivas; más otros ruidos. Llegó el día y hora y así sucedió, en mi centro de trabajo todos los funcionarios se concentraron en la sala de espera de pacientes con quienes en el momento indicado conjuntamente cantaron el himno nacional, y por lo escuchado, fervorosamente finalizaron con vivas a la Patria y muerte a los representantes del mal. Pero, antes de volver a sus puestos, identificaron que en la escena hubo dos “traidores”: uno este servidor, y el otro un médico que les parecía comunista.

Les confieso que por mucho rato permanecí silencioso en el escritorio y casi que inmóvil, escuchando con tremendo susto el “patriotismo” de los compañeros. Pocos días después, se acercó a mi escritorio el doctor Sasa y sin decir por qué, pero sí con cierta malicia, preguntó si el día del bullicio me había pasado algo; a lo cual le respondí que no más de un susto. Su respuesta fue: “pendejos, a eso y mucho más puede llevar la ignorancia, pues no saben y probablemente tampoco les interese, conocer lo que es sufrir vejámenes como tener que hasta beber su propia orina, observar asesinar a familiares, o ser despojados y expulsados de sus tierras hacia el extranjero donde no eres nadie con su más legítimos documentos de identidad, pues no se los validan”. Varias cosas más platicamos en ese momento y en otros encuentros posteriores. Y confieso, con él entendí mucho más de lo poco que conocía de Palestina y las infinitas razones del coraje con que defendía su causa. Por ejemplo, hace aproximadamente diez años, en el programa “Sobre la Mesa” del Canal 15 UCR, ante una pregunta de la periodista Natalia Rodríguez respecto al tema “Siria y juegos de poder en Medio Oriente” sobre el cual exponía junto a otros invitados respondió:

“La sangre no se borra así con un poco de agua o un poco de jabón, eso queda para siempre, especialmente para quien según su mentalidad no olvida a sus muertos y trata siempre de buscar la venganza para ellos; por eso, siempre queda ese odio grande en el corazón de todos los árabes y en todos los países árabes por los muertos que hemos tenido”.

Tan sólo a partir de lo que describo, concluyo que, el doctor Sasa fue un hombre que durante su existencia física cultivó con su lucha los principios supremos por la vida y la justicia. De manera que, al reseñar esta modesta semblanza, traigo a mi memoria la histórica y sin igual referencia que, para todos los tiempos pronunciara Fidel en uno de sus discursos cuando entre mucho más señaló: “…revolución es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y la ideas…”

Y finalizo creyendo o más bien imaginando sin ninguna duda a la equivocación que, si una de las pasiones del doctor Sasa fue poner sus manos y conocimientos al servicio de la mayor ternura del mundo: los niños, así como de sus madres, cómo estaría hoy su corazón con lo que en estos tiempos sucede a los niños de Gaza. Los niños, a los que también su esposa Flora Eugenia, con ángeles y marionetas abraza con exquisitez en sus obras.

“¡Díganme qué pasó con mi denuncia!” Flora Fernández Amón a CONASSIF y SUGEVAL sobre caso ALDESA

Flora Fernández Amón envió una “carta abierta a la opinión pública y ahorrantes en Costa Rica”. La nota está dirigida a los correos electrónicos del Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (CONASSIF) y de la Superintendencia General de Valores (SUGEVAL).

En su escrito Flora Fernández Amón señala:

“Tras el colapso de Aldesa el 8 de marzo del 2018, corrí a denunciar el 1° de abril (3 semanas después), con documentos en mano, todo lo actuado por Aldesa y el Corredor que ellos nos asignaron. Esos documentos que Aldesa nos hizo firmar, revelaban claramente que lejos de proteger nuestros intereses -que era la obligación que tenían tanto el Puesto de Bolsa regulado como los asesores financieros a cambio de las jugosas ganancias y comisiones que recibían- lo que hicieron fue despojarnos impunemente de los ahorros y los pusieron a responder por inversiones alocadas, sin ton ni son, en inventos carentes de contenido y la seriedad que debía tener un respetable Puesto de Bolsa supuestamente regulado y supervisado por la SUGEVAL.

En ese momento confiábamos en que la SUGEVAL y todo el sistema de supervisión financiera creado con el propósito de proteger al ciudadano, echaría a andar a todos sus recursos y con prontitud iban a atender la denuncia. ¡Nada más alejado de la realidad! Todo el sistema funciona para proteger a las entidades que debe regular y dejar al ciudadano totalmente desamparado, e incluso, cuando se interesa en figurar como parte, le restringen su participación a una coadyuvancia, subordinado a lo que solicite SUGEVAL, impidiéndole el acceso al expediente para que pueda gestionar. Pero eso no es lo más grave. Es que el tiempo pasa y no hacen absolutamente nada. Creíamos que el poder judicial era lento, y pese a lo voluminoso del caso es una liebre a la par de Conassif – Sugeval.

No exagero: el 30 de noviembre del año anterior (3 años y 8 meses después de presentada la denuncia) y hoy hace un año, Sugeval me informa que tienen la resolución para elevarla a Conassif con la apelación que había hecho Aldesa, eso significa que Aldesa conocía la resolución mientras yo no, pero la elevaban a Conassif. Apelé la misma en las estrechas 24 horas que me dieron para hacerlo, convencida en que finalmente las entidades de supervisión habían decidido hacer algo.

Tras varios meses -y como ha sido la costumbre en todo lo que rodea este pernicioso caso- rechazaron mi apelación por ser coadyuvante y no poder disentir de lo que había decidido la SUGEVAL, con argumentos de dudosa seriedad y calidad, convirtiéndome en una invitada de piedra al proceso, no obstante ser mi patrimonio el que se había esfumado, y el paso de tortuga continuó esta vez en Conassif, al extremo que al día de hoy 30 de noviembre, 2023 seguimos sin saber en qué quedó nuestra denuncia, si multaron a los corredores (que por cierto no tienen impedimento de trabajar en otros puestos de bolsa y de hecho sabemos que algunos lo hacen) para seguir dañando a los inversionistas de buena fe.

Con buena razón varias veces hemos solicitado que cierren Conassif, que para efectos prácticos, al igual que SUGEVAL no protege a los inversionistas y encierren a los corruptos.

Hoy exijo: ¡Díganme qué pasó con mi denuncia!

Y es que la arrogancia y prepotencia en el sistema financiero, ha llegado a niveles nunca antes vistos. La Superintendente de SUGEF llega al extremo de negarse a entregar datos vitales que ocupa el BCCR y que tanto el FMI como OCDE estiman necesarios. Ella alega que son “datos sensibles”, pero da la casualidad de que SUGEF no está facultada a manejar información sensible. Entonces se martiriza la señora Aguilar diciendo que “si tiene que ir a la cárcel por no entregar la información, lo hará”. Yo más bien me pregunto ¿A quién está protegiendo ahora? Además, sabiendo lo saturado que está el poder judicial, más aún cuando de tocar élites se trata, no la van a encarcelar -antes se congela el noveno círculo del infierno a que ella vaya a prisión-, pero ¡Vaya lealtad la que muestra ante quienes la respaldan!

Mientras tanto, algo nunca antes visto: BCCR y Conassif se enfrentan… ¿Quién ganará el pulso?

A comprar palomitas para seguir la novela… porque todo lo que hemos visto en esas torres de marfil donde ricos y famosos reciben remuneraciones desproporcionadas que pagamos con impuestos, aunque no cumplan con sus deberes, nos deja una interrogante difícil de contestar y que recuerda la fábula de una tortuga montada en lo más alto de un poste: ¿Cómo llegaron a esas alturas? Más aún ¿Qué les mantiene ahí?

Bueno, la verdad es inexplicable el halo de virtudes y bondades que poseen y claro para mortales como yo, sin amos a quien deba responder, eso es demasiado difícil de comprender.

Nos tienen por esclavos del sistema, ignorando que, de acuerdo con la Constitución, son simples depositarios del poder, no sus dueños y que los integrantes del pueblo, eso que llaman soberano, para ellos no existe.

Nos ven como entes de segunda que solo tenemos obligaciones, las cumplimos y esas no generan derecho alguno, porque el sistema está hecho para que seamos sus rehenes permanentes, ya que ni siquiera nos conceden la condición de parte, ni acceso al expediente en los procedimientos donde presentamos denuncias. Tributamos puntualmente pagamos “el rescate”, pero no hay forma que nos liberen. Se creen tan seguros, que dan por sentado que ni siquiera al berreo tenemos derecho.

Pero como el berreo no me lo quita nadie y la ineficiencia del sistema de supervisión financiera es tan apabullante, excepto para los regulados a quienes favorece, donde el escandaloso caso Aldesa lo comprueba, nuevamente momento esa incesante gota de agua perforará y quebrará la inerte piedra donde se sienten muy firmes.

Tengan claro señorones de Conassif: si algo he aprendido es a no callar, aunque tengo claro que si digo algo, no responden y si callo tampoco. Bonita forma de dar servicio a la ciudadanía ¿o no es así? Olvidaba la imperecedera respuesta de los mediocres para no hacer nada “tomamos nota de su queja” y no hacen nada.

Las voces mansas me dirán: ¡Cuidado! no vaya a decir algo porque la pueden perjudicar ¿Cómo que me pueden perjudicar? ¡Ya lo hicieron! Mamá me diría: “m’hijita; ¡Lo que no ha de ser bien vengado, que sea bien disimulado!” Si ella estuviese viva le respondería: «no es de venganza, sino sed de justicia de lo que tengo» y es tan grande esa sed, que no hay forma posible de saciarla, por esa razón no me puedo quedar quieta.

Es más, ojalá se atrevan «a hacerme algún daño adicional» para mover con más fuerza las frondosas ramas de la élite que ‘supervisa y fiscaliza» a ver si empiezan a caer inútiles perchados con sus garras que solo saben cobrar y no cumplir con sus deberes, pero lo único que han demostrado es ser una pila de ineptos…

Acaso Conassif no se dio cuenta como seis funcionarios que incumplieron con sus deberes de vigilancia de ALDESA fueron denunciados por la fiscalía y lo que hicieron fue correr a la Procuraduría General de la República, donde reconocieron que no habían cumplido pero consiguieron una conciliación pagando sólo ₡2.895.854,88 colones y 200 horas de servicio social (achará esas horas en instituciones de bien como son los bomberos y el Inamu, recibiendo servicio de gente inservible, porque si devengando sueldazos hicieron todo mal, de gratis los daños han de haber sido peores). Pero además, queda claro que el pago que realizaron lo único que demostró es que solamente querían escurrirse de la responsabilidad, porque como dice el refrán: “quien nada debe, nada teme”. Eso sí, cuando vengan los juicios contenciosos que muchos afectados interpusieron, quiero ver a Conassif apurado viendo a ver cómo paga.

Pero todavía queda algo que debe hacer Conassif: la sanción administrativa por parte de las entidades de supervisión, ¿Por qué no han despedido a esos inútiles? ¡Cómo es que aun varios de ellos siguen vegetando en SUGEVAL bajo la complaciente y tierna mirada del alcahuete padre protector llamado Conassif! ¡Abran un procedimiento y despídanlos, den al menos una muestra de que hacen algo!

Si todos los aludidos tuviesen una pizca de decencia y dignidad, habrían renunciado, pero si esta queja existe y hoy levanto la voz, es precisamente porque la vergüenza, la dignidad y, la rectitud hace rato se fueron de paseo. Pero el país está vivo, somos las fuerzas vivas del país que no nos resignamos a ver cómo se está desangrando el ahorro nacional y la misma, la superintendente de Pensiones usa el eufemismo de llamarle a las pérdidas millonarias del ROP minusvalías.

Ni qué decir de las atrocidades que suceden con las SAFIs de Fondos Inmobiliarios y de Desarrollo (Renta y Plusvalía), que ofrecen productos mal estructurados, sin mayor viabilidad financiera, y a veces ni operativa. Principalmente sirven para pagar rentas de capital del 12% sobre los alquileres brutos, sin posibilidad de deducir gasto alguno, y otro 15% sobre los rendimientos. En tanto que las SAFIs tienen aseguradas comisiones sobre los avalúos, garantizándose una comisión al menor esfuerzo que pueden variar a su antojo, ya que, para efectos prácticos, los recursos de los inversionistas se encuentran secuestrados, por cuanto las participaciones no tienen liquidez, al no ser competitivos los rendimientos. Por lo anterior, no sería raro que en estos meses se liquide un fondo de inversión por ejercicio del derecho de receso de inversionistas cansados de no recibir rendimientos. Aparte de lo anterior, facilitan graves irregularidades como las sucedidas en la SAFI del BCR con la compra del Parque Empresarial del Pacífico; unas bodegas en la Uruca con sobreprecios obscenos y la también cuestionada venta de lo que se consideraba el mejor activo que tenía. Nada sucedió a los responsables de ese desastre. ¿Y las súper-indecencias? ni cuenta se dieron de lo que acontecía, pues funcionan como un simple archivo redondo.

El Caso de Capital Five ya viene en camino y muchas otras empresas que funcionan al margen de la ley vendrán a demostrar que pese al pretexto que para que no se repitieran las quiebras de las financieras en 1987, crearon el costoso sistema de supervisión financiero, pero hoy vemos que no ponen a nadie en cintura, es inoperante y no hay forma que cumpla con sus deberes. Ni qué decir de la hostil página web…

Un año antes del colapso de Aldesa, en este informe del FMI: https://www.conassif.fi.cr/wp-content/uploads/2019/12/cr1880s-CostaRicaFianciaSectorReview.pdf que está en de la página del Conassif, claramente advirtieron las vulnerabilidades del sistema de supervisión, de la cual tengo copia impresa y digital por aquello que algún pirata cibernético intente borrarla. La pregunta obligada es: ¿Qué han hecho hasta la fecha para atender esas recomendaciones? ¡Díganlo públicamente, no se limiten a “tomar nota” Hagan algo, pónganle el cascabel al gato, que no les de Navidad para actuar, ya la Fiscalía está dando el ejemplo con expedientes mucho más grandes y delicados comparado con las denuncias en Sugeval ¡Cuánto habría apoyado la acusación de la Fiscalía si Conassif hubiese actuado de inmediato señalando los responsables oportunamente y enriquecieran el expediente!

Copia de esta carta abierta estará en redes para el público en general, la van a recibir los más de 600 afectados del caso Aldesa, como las 33 asociaciones solidaristas, que representan a 27,550 trabajadores que no recibieron el mínimo apoyo del Movimiento Solidarista, cuyo silencio fue tan elocuente, que no deja espacio a la duda: hubo complicidad con la Corporación Aldesa. También va con fotografías de todas las personas de entidades de supervisión para que sepan quienes les hicieron el terrible daño que padecen al haberse hecho de la vista gorda y permitieron que fuesen despojados de sus ahorros de una vida. También estará en video en redes, para que la gente que confía, pues confiaban en que el sistema funcionaba, sepan que no hay dinero seguro en Costa Rica y que pero en realidad no les respondió como creyeron lo hacía y por lo visto, todo sigue igual de mal o peor…

Flora Fernández Amón,

Céd. 105230903

Puede descargar de este enlace el documento en formato PDF que está circulando en redes y grupos.