El primer volumen -tres tomos- reúne cien ensayos sobre poetas de Hispanoamérica
Agulha Revista de Cultura publica lo siguiente:
En el segundo semestre de 2023, Agulha Revista de Cultura realizó una serie que reunió 100 ensayos dedicados a algunos de los nombres seminales de la tradición lírica hispanoamericana del siglo XX. Se trata de 10 números que circularon cada 10 días y que ofrecen una rara visión de esta tradición, confirmando su valor estético y su heterogeneidad. Muchos de estos ensayos fueron escritos específicamente para la serie, así como otros fueron revisados y actualizados, manteniéndose el texto original publicado en otras publicaciones periódicas. Al crear la Red de Aproximaciones Líricas, buscamos concentrar fuerzas en la difusión de nuestros proyectos, junto con Agulha Revista de Cultura, la revista Acrobata, Sol Negro Edições, y pronto comenzamos a contar también con el apoyo de LP5 Editora, en Chile. A la idea original sumamos la creación de una colección de libros virtuales, que reunirán en un mismo volumen, siempre de visita gratuita, temas fundamentales relacionados con este mismo entorno poético. El primero de ellos es este Mundo Mágico – Poetas hispanoamericanos en el siglo XX. El título “Mundo Mágico” rinde homenaje al proyecto homónimo creado por Floriano Martins y Lucila Nogueira (1950-2016), que implicó la publicación de 19 antologías bilingües dedicadas a los países hispanoamericanos. Ante la muerte prematura de Lucila, el único volumen publicado estuvo dedicado a Colombia. La Red Aproximaciones Líricas está compuesta por los poetas Demetrios Galvão, Elys Regina Zils, Floriano Martins, Gladys Mendía y Márcio Simões.
SURCOS le invita a visitar la página de la revista y conocer en detalle esta propuesta cultural compartida con nuestra redacción por el poeta y escritor Adriano Corrales Arias.
1 de diciembre de 2023. Por: Giovanny Blanco Mata. Mundo sin guerras y sin Violencia Costa Rica
Ante la impotencia y el dolor que nos causa tantas guerras en nuestro planeta, hay una luz de esperanza, que da esta pequeña Nación.
¨Cuando la Paz es la prioridad, la abolición del ejército es el camino a seguir¨ Dalai Lama.
En la Plaza de la Democracia y de la abolición del ejército, durante la Protesta Nacional Pacífica.
En Costa Rica celebramos cada 1 de diciembre, 75 años de la abolición del ejército, decisión tomada por el General vencedor, una vez que ganara la última guerra civil que se libró en este país en 1948. Tal acto se realizó frente a uno de los cuarteles principales de esa época y desde ese momento se destinó que su futuro sería convertirse en museo.
Hoy en día, la mente y el corazón de nuestra sociedad costarricense, ya tiene instalado en su imaginario colectivo, que lo normal es que en su suelo no existan militares, ni tanques de guerra, que lo normal sea, que los antiguos cuarteles, sirvan hoy como museos, porque de lo contrario no tendría razón de ser que esas edificaciones militares sigan manteniéndose en pie.
Lo que, para muchas personas en tantos países en guerra, es un anhelo impensable y utópico, para nosotros los costarricenses es una realidad, de la que disfrutamos y nos enorgullecemos, dar ese paso de evolución humana, que significa vivir sin ejército.
Ante la impotencia y el dolor que nos causa tantas guerras en nuestro planeta, hay una luz de esperanza, que da esta pequeña Nación y que debería ser llamado a seguir por muchos países, sobre todo en este momento en que los conflictos se recrudecen y los intereses de los bloques en guerra, provocan la masacre de tantas vidas inocentes , incluyendo miles de niños atrapados en esa cruel realidad, pero además con su afán de posible escalada nuclear, ponen en peligro la sobrevivencia de toda la especie humana .
Para algunos plantear la eliminación de los ejércitos no sólo es impensable, sino que es una irresponsabilidad, ya que le imprimen un carácter necesario de seguridad nacional y protección de soberanía a las fuerzas armadas. Para otros la eliminación del ejército , en Costa Rica es un mito, porque al no contar con esta figura se han militarizado y capacitado las Fuerzas policiales, de manera que a pesar de no tener militares oficialmente, se posee un ala de las Fuerza Pública, preparada en caso de conflictos limítrofes , etc.
Nosotros desde Mundo sin Guerras y sin Violencia, proponemos que se incluya en las constituciones de todos los Estados, que la guerra no será usada como método para resolver conflictos entre los países. Que el diálogo, la diplomacia, la negociación y el multilateralismo, se anteponga, a los conflictos bélicos. Ante esta lógica, la necesidad de los ejércitos, se vería cuestionada y su rol debería variar, tal como lo indica Silo en la Octava Carta de su libro ¨Cartas a mis amigos¨.
Por otro lado, en mi opinión, no se puede desacreditar el potente y significativo mensaje que envía Costa Rica al mundo, porque va cargado de vivencias, de energía positiva, de un sentimiento de esperanza, que grita a todas las otras naciones que sí es posible, vivir sin ejército, sin la imagen grotesca del armamento pesado en nuestras calles, sin el servicio militar para nuestros jóvenes, sin tener que otorgarle poder político a fuerzas castrenses durante ya más de 70 años.
Ciertamente la paz, no es solamente la ausencia de guerra y actualmente, vivimos en Costa Rica, una realidad convulsa con aumento de la violencia, narcotráfico, inseguridad ciudadana y debilitamiento de nuestras conquistas sociales en salud, educación, derechos humanos y democracia real. Es por eso que conscientes de eso, estamos llamados como habitantes de esta Nación, a proteger el legado de nuestros antepasados, como un pueblo que promueve la paz a nivel internacional, pero que también sabe unirse, para defender la paz social y la noviolencia en sus territorios.
Quizás el aporte de Costa Rica, en este aspecto, es dar una señal al concierto internacional de naciones, de que sí se puede vivir sin ejército, que la seguridad nacional no tiene que estar en manos de militares, que se puede apostar al diálogo, a la diplomacia, al multilateralismo y a las cortes internacionales de justicia. Costa Rica, como referencia de ese modelo, deberá perfeccionarlo y retomar la senda de priorizar la inversión pública; en educación, salud y cultura de paz , aprovechando que no tiene gastos militares.
Quizás la vía del futuro hacia la resolución de conflictos, sin el uso de la guerra, se podrá dar solamente sin la existencia de ejércitos, o cambiando el rol que estos juegan, convirtiéndolos en instrumentos para la paz, desarmando progresivamente sus arsenales y destinando sus presupuestos al cumplimiento real de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, siguiendo la premisa que dijo el Dalai Lama. “Cuando la paz es la prioridad, la abolición del ejército es el camino a seguir”.
Entre 1967 y 1971 me correspondió ser el primero en realizar dos estudios con exigencias académicas, sobre lo acontecido en 1948 a raíz de la presentación de mis tesis de grado en Historia en la Universidad de Costa Rica y en la Universidad Complutense de Madrid bajo los títulos “Costa Rica y Sus Hechos Políticos de 1948 (Problemática de una Década)” y “ El Desarrollo Constitucional de Costa Rica y La Constitución de 1949 (Antecedentes y Proyecciones)”; en ambos casos traté de explicar algunos sucesos que en la mentalidad popular se habían arraigado como verdad absoluta, sin tener una certeza histórica. Digo esto porque, en estos cincuenta años que han transcurrido, muchos mitos se han consolidado y va siendo hora de ubicarlos en su verdadera dimensión; cito solo tres ejemplos por el momento: la verdadera participación de los comunistas en la legislación social, el número de fallecidos por la guerra civil y la abolición del ejército. Llegar a aclarar estos mitos, es uno de los trabajos que tengo en cartera un poco avanzados, aunque al final, a lo mejor, me gano mi personal “Codo del Diablo”; pues la verdad no llegará a pecar, pero si a incomodar a más de uno.
Vamos al hecho concreto: dice la tradición, más no así los documentos, que el 1 de diciembre de 1948 don José Figueres Ferrer, Presidente de la Junta de Gobierno que gobernaba de facto Costa Rica, por medio de un decreto y un simbólico mazazo en la pared norte del Cuartel Bella Vista, eliminó el ejército. Si estuviéramos en un examen colegial de esos tan de moda: falso o verdadero, qué pondríamos como respuesta. Pues ¿caben las dos?, ¿ni lo uno ni lo otro?, ¿verdades a medias o manipulación política?
Estudiemos desde el principio: ¿de quién fue la idea? ¿De don José Figueres y la Junta de Gobierno?, simplemente no. Recordemos que ese gobierno de facto, había creado el 21 de mayo de 1948, una comisión de muy ilustres costarricenses como Fernando Lara Bustamante, Fernando Baurit, Eloy Morúa, Manuel Hernández Herrán, Abelardo Bonilla Baldares, Rafael Carrillo, Rodrigo Facio, Fernando Fournier y Fernando Volio S. para que redactara un proyecto de Constitución Política que sería enviado a la Asamblea Nacional Constituyente que debía elegirse el 8 de diciembre de aquel año 48, de acuerdo con los compromisos del Pacto Ulate Figueres firmado el 1 de mayo, en que inició el periodo de facto y que, ese mismo día, dio su segundo decreto con el que deroga la Constitución de 1871. En ella se regulaban diferentes aspectos del ejército, por ejemplo que estaba subordinado al poder civil, era pasivo, no podía deliberar y sobre todo era el Congreso de la República el que, anualmente, establecía su existencia al fijar su presupuesto, el máximo de hombres que componía el ejército de “ mar y tierra” en tiempos de paz o el aumento en caso de conflictos y conferir los grados militares a partir de coronel; por lo tanto, si se anulaba la Constitución, qué quedaba del ejercito sustentado en ella, nada.
Inclusive, el 25 de noviembre de 1948 el coronel Edgar Cardona quien fungía como ministro de Seguridad, propuso en el seno de la Junta de Gobierno presidida por Figueres, la idea de abolir el ejército y destinar el presupuesto que quedaba libre a educación. La propuesta fue rechazada inclusive por Figueres, y conforme lo ha narrado el propio Cardona en su libro, su propósito era salvaguardar la elección de Otilio Ulate y otros peligros para el país. Este reconocimiento histórico a él y don Fernando Lara, como veremos, ha quedado en el olvido de la historia oficial.
Sin embargo, fue en el seno de la Comisión que el Lic. Fernando Lara Bustamante presentó la idea de la abolición del ejército como INSTITUCION PERMANENTE, idea y propuesta que fue acogida por los demás miembros y plasmada en el artículo 10 del Proyecto de Constitución, en el que se abole el ejército dentro de la idea planteada; la conservación del orden público quedó supeditada a la acción de una policía sometida al poder civil y no tenía derecho a deliberar.
El proyecto de Constitución, con ésta y muchas otras ideas renovadoras, fue enviado por la Junta de Gobierno a conocimiento de la Constituyente, que con una actitud conservadora y tradicionalista propia de la mentalidad imperante en el partido que obtuvo la mayoría de las curules, rechazó el proyecto y acogió la Constitución de 1871 como base de discusión. Sin embargo, como ya lo han señalado muchos autores, don Fernando Lara buscó la colaboración de tres miembros de aquella Cámara, los diputados Juan Trejos Quirós, Enrique Montiel y Ricardo Esquivel para que presentaran la moción prácticamente con el mismo texto.
La discusión de tema tan importante se dio el día 4 de julio y según el ACTA 101 de la Asamblea Constituyente, se requirieron dos párrafos de nueve reglones cada uno, ¡para discutirlo! Solo hubo una pregunta y su respuesta que vale la pena sacarla del baúl del olvido; el diputado Everardo Gómez preguntó a los proponentes si quedaba excluida la “organización de un ejército ciudadano, como el suizo, que voluntariamente se disciplina y entrena bajo el control del Ministerio de Seguridad, para acudir en defensa de la patria eficientemente. El señor Diputado Esquivel, a nombre de los proponentes de la moción, que ella no excluye la organización ciudadana voluntaria que se indica, porque no constituía un ejército permanente de carácter militar y porque tal organización, como tendiente a la defensa nacional, tampoco excluye el artículo que se discute. El señor Gómez Rojas pidió que la duda que había formulado constara en el acta respectiva, COMO ELEMENTO PARA INTERPRETAR EL CITADO ARTICULO EN EL FUTURO…” (Actas A.C.. T.II. P.439. Acta 101)
Es interesante, por lo tanto, ver cómo en tan pocas líneas se plasmaron logros institucionales tan importantes y también posibilidades de defensa nacional que, en otros momentos a lo largo de estos setenta años pudo aplicarse y no se hizo, por olvido u omisión.
Entonces, ¿Qué medió para realizar aquel acto en el Cuartel Bellavista el 1 de diciembre de 1948? Recordemos cosas importantes, en primer lugar, el llamado Ejército de Liberación Nacional como lo demuestro en mi libro, estaba integrado en su gran mayoría por jóvenes seguidores del Partido que había presentado la candidatura de Otilio Ulate y se habían incorporado el movimiento de Figueres, no siguiendo sus ideas ni relaciones caribeñas, sino por la defensa de la elección de su candidato, además eran los que tenían las armas en su mano. Por eso, los acuerdos del Pacto Ulate Figueres no eran de todo su agrado y mucho menos que la Junta pudiera prolongar su mandato de dieciocho a veinticuatro meses; por eso, para muchos miembros de la Junta, lo mejor era desarmar lo que popularmente era conocido como el Ejército de Liberación Nacional, de manera elegante y que no despertara serias fricciones.
Por otro lado, la Embajada de los Estados Unidos, especialmente, presionaba por la eliminación de grupos como la Legión Caribe y Rafael Herrera, que en el país preparaban las huestes para cumplir las obligaciones estipuladas en el Pacto del Caribe del 16 de diciembre de 1947, que Figueres había firmado, y hacían que en Nicaragua el gran amigo de los norteamericanos Anastasio Somoza se sintiera amenazado. Además, surgían internamente sentimientos de inconformidad por algunas disposiciones de la Junta, algunos de ellos en sectores económicos y empresariales muy ligados al movimiento de Ulate. Por todo esto, políticamente era importante eliminar cualquier peligro que estuviera latente, y para ello, el acuerdo tomado por la Asamblea Nacional Constituyente el 4 de julio de 1948, que “casualmente” ha sido olvidado y nadie lo cita, les venía como anillo al dedo.
Así, el 11 de octubre de 1948 tres meses después de lo aprobado por la Asamblea Nacional Constituyente se emite el decreto-ley 749 que todos los escritores, políticos, historiadores, periodistas y otras hierbas han dicho y proclaman como el decreto que eliminó el ejército como institución permanente. ¿Y qué dice el susodicho decreto? Veamos. En su primer considerando dice textualmente: “1. Qué con miras a imprimirle a la estructura política del Estado una fisonomía netamente civil, ha sido suprimido el Ejercito como institución permanente…” Al utilizar los términos “ha sido suprimido” quiere decir que ya, en el momento de firmar aquel decreto ley, el ejército había sido suprimido anteriormente. Pero ¿cuándo y por quién? Buscando en todos los decretos-ley de la Junta no existe ninguno antes de este del 11 de octubre que trate el tema; lo único que existe es el acuerdo de la Asamblea Constituyente, por lo tanto, ¿a quién le damos la responsabilidad histórica de un hecho tan trascendente?
Otro detalle importante; en el segundo artículo de los considerandos, se señala que, para tranquilidad pública, por la vida y hacienda de los ciudadanos, es conveniente sacar las “instalaciones militares” de las zonas residenciales y ubicar los inmuebles existentes a otros fines de utilidad social. Me pregunto, ¿cómo puede hablarse de instalaciones militares si ya no había ejercito?, o era parte del galimatías mental que prevalecía en el momento.
Pero lo más importante a destacar, es que en el famoso decreto-ley 749 considerado por tirios y troyanos como el de la abolición del ejército, sobre ese tema ¡no dice nada! y en su parte resolutiva se refiere únicamente al traspaso a título gratuito del Cuartel Bella Vista a la Universidad, su ubicación para trasladar el Museo Nacional. ¡Y nada más! Nada de abolición del ejercito ni cosas por el estilo. Entonces, sigamos con la pregunta: ¿cuándo, cómo, y por quién?
La siguiente fecha a mencionar es el 1 de diciembre de 1948 día en que don José Figueres dio los mazazos simbólicos al Cuartel Bella Vista y hace entrega de las llaves a… ¿la Universidad de Costa Rica?, no, dice el decreto a “las escuelas, para que sea convertido en centro cultural”. ¿Por qué ese cambio de dueño y destino?, obviamente no había claridad de cómo se actuaba. Pero lo más importante es que ese día, con base en el decreto de esa fecha lo que se hace es DISOLVER, el ejército regular de Costa Rica considerado el “…digno sucesor del Ejército de Liberación Nacional…”
Reconoce entonces que después de la Guerra Civil, el Ejército de Liberación Nacional se convirtió en el regular del país, con todos los inconvenientes para la Junta de Gobierno que ya hemos señalado.
Y de seguido señala, al igual que lo dispuesto por la Asamblea Constituyente, que la seguridad del país se garantizaba con un buen cuerpo de policía sometida al poder civil. Entonces, no es lo mismo disolver una fuerza armada o decirle a un grupo de personas que terminan sus funciones, dejen sus armas y se vayan para la casa; lo que no eliminaba la posibilidad de organizarlo nuevamente.
Cosa muy diferente es eliminar institucionalmente un ejército, que fue lo aprobado por la Asamblea Constituyente y que se consolidó con la aprobación de la Constitución Política el 7 de noviembre de 1949, por lo que si queremos festejar una decisión tan sabia, debería ser esa fecha, pues fue la DECISION DEL SOBERANO, DEL PUEBLO EN LA MAXIMA ASAMBLEA DE LA DEMOCRACIA REPRESENTATIVA, el que tomó la sabia decisión de acabar con semejante lacra en la Historia de América y que también tuvo sus desafueros en la nuestra también.
Para terminar, si queremos festejar algo realmente importante de nuestra Historia Patria, celebremos y conmemoremos la aprobación del PACTO SOCIAL FUNDAMENTAL INTERINO DE LA PROVINCIA DE COSTA RICA O PACTO DE CONCORDIA, nuestra PRIMERA CONSTITUCION POLITICA, con la que dimos inicio a nuestra vida institucional y democrática, con base en el respeto al sagrado principio de legalidad, sin el cual no hay ni libertad ni democracia, precisamente. Y fue ese PACTO DE CONCORDIA, producto de días intensos de verdadero CONSENSO entre nuestros padres fundadores, que se logró llegar a un punto de acuerdo que evitó, además, que formara un ejército fuerte y poderoso que defendiera los pasos independentistas que se estaban dando, como sucedió en otras latitudes hispanoamericanas y que fueron el germen que originó ese ejército institucionalizado que ha ensangrentado nuestro continente. De eso, también, nos salvó el Pacto de Concordia. Hoy tan olvidado al igual que el respeto al principio de legalidad por los gobernantes de los últimos tiempos, pues los ciudadanos olvidamos los deberes y derechos que tenemos como parte del SOBERANO, y hemos permitido QUE NOS LLEVEN POR LA CALLE DE LA AMARGURA de una tiranía en supuesta democracia, aunque no tengamos ejército. De todas maneras, a quien se le atribuye su eliminación, ¡también una vez dijo que éramos un pueblo domesticado!
La Alianza por una Vida Digna organizó este foro con la participación de Valeria Rodríguez, especialista en derechos humanos e investigadora del Observatorio de la Política Internacional de la UCR; Wajiha Sasa, cónsul honoraria del Estado de Palestina en Costa Rica; Nicolas Boeglin, profesor de Derecho Internacional Público en la Universidad de Costa Rica; y Mauricio Frajman, médico. La actividad fue moderada por el doctor José María Gutiérrez.
El foro se realizó el 30 de noviembre y fue transmitido por Facebook Live de SURCOS Digital.
Puede ver el video en el canal de YouTube de la Alianza por una Vida Digna, o bien, mediante Facebook Live de SURCOS.
La directora de la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social, CCSS, Martha Elena Rodríguez González, continúa con su gestión en beneficio de las personas que requieren urgentemente que se ejecuten los proyectos de construcción del portafolio de la Caja.
Logrado el acuerdo para la compra del terreno para el hospital de Golfito, la contratación de personal para la Torre Este del Hospital Calderón Guardia y la construcción de la nueva Sala de Emergencias del Hospital Tony Facio de Limón, la tarea es la construcción del nuevo Hospital de Cartago en el terreno propiedad de la CCSS en Tejar del Guarco.
Una importante Moción, presentada en la Sesión de Junta Directiva por Martha Rodríguez, transmitida en Vivo este jueves 30 de noviembre de 2023, fue aprobada por la Junta Directiva de la Caja.
En esta moción la Directora de la Caja, representante del Sector Sindical, Martha Rodríguez indicó que, “el desarrollo del nuevo Hospital de Cartago es una necesidad imperiosa institucional debido a la gran problemática con las instalaciones y equipo médico que se tienen y la plétora de pacientes que no ven resueltas sus necesidades de salud en plazos adecuados, afectando directamente el interés público y la función principal de la Caja Costarricense de Seguro Social, por lo cual cabe el análisis de dicha situación dentro de los aspectos que pueden ser analizados mediante la figura de funcionario de hecho de esta Junta Directiva.”
Indicó en la misma Moción que todos los estudios técnicos se han realizado, el presupuesto está definido desde hace mucho tiempo, y que todas las gestiones que se debían realizar, por diferentes departamentos, se realizaron.
Indicó también que la Junta Directiva, en sesión 9237 del 27 de enero de 2022, acordó instruir a la Gerencia de Infraestructura y Tecnologías a iniciar el proceso de licitación del proyecto del Nuevo Hospital de Cartago. Que la Gerencia Financiera el día 26 de julio del 2023, certifica que el proyecto del Nuevo Hospital de Cartago dispone de los recursos suficientes y sostenibles para el financiamiento de la inversión, así como los costos recurrentes de operación en el tiempo. Además, la Auditoria Interna en no encontró problemas en el proceso de adquisición del terreno en cuanto a diversos temas como su ubicación, uso de suelo y estudios realizados. Incluso, el Colegio de Geólogos, aprobó todos los estudios.
Luego del análisis de la Moción, la Junta Directiva finalmente acordó que:
1- La Junta Directiva asume la decisión final del proceso de Licitación 2022LN-000001-000110440 correspondiente a la Construcción del Hospital Maximiliano Peralta Jiménez de Cartago.
2- Instruir a la Gerencia de Infraestructura y Tecnologías, Dirección Jurídica y Junta de Adquisiciones para que, a más tardar el 21 de diciembre de 2023, se realice el proceso de emisión de recomendación técnica, aval legal de la Dirección Jurídica y el aval de la Junta de Adquisiciones, para la toma de decisión por parte de este órgano colegiado.
3- Instruir a la Presidencia Ejecutiva y Gerencia de Infraestructura y Tecnologías la realización de un taller con las organizaciones competentes relacionadas con la Construcción del Hospital Maximiliano Peralta Jiménez de Cartago, en el plazo de 10 días.
Dra. María Paz León Bratti Especialista en Inmunología y Medicina Interna Miembro de Número de ACANAMED
A 42 años de las primeras descripciones de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) en Estados Unidos de América y Europa, esta infección continúa siendo una de las principales pandemias que ha experimentado la humanidad y un serio problema de salud pública en la mayoría de los países del mundo. Las últimas estadísticas de ONUSIDA-OMS, indican que para el 2022 existían 39 millones de personas viviendo con el VIH en el mundo. Sólo ese año hubo 1,3 millones de nuevas infecciones por VIH y fallecieron 630 mil personas por enfermedades relacionadas al sida. Si revisamos los datos globales desde que se inició la epidemia, se estima que en total se han infectado 85,6 millones de personas por VIH y han fallecido cerca de 40 millones de individuos por enfermedades relacionadas al sida.
Recordemos que el VIH es un virus que ataca el sistema inmune del cuerpo. Si el VIH no se trata puede causar sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) o como se le prefiere llamar ahora, enfermedad avanzada por el VIH. Sabemos que en la actualidad no hay una cura eficaz para esta infección. Una vez que se contrae el VIH, se lo tiene de por vida. Sin embargo, con atención médica adecuada, se puede controlar la infección. Las personas con infección por el VIH que reciben tratamiento eficaz y atención médica adecuada pueden tener una vida larga y saludable, y proteger a sus parejas.
La infección por el VIH en los seres humanos provino de un tipo de chimpancé de África Central. Los estudios muestran que el VIH pudo haber pasado de los chimpancés a los seres humanos ya a finales de los años 1800. El virus probablemente pasó de los chimpancés a los seres humanos que cazaban a estos animales para comer su carne y entraron en contacto con la sangre infectada. El VIH se propagó lentamente por toda África a lo largo de varias décadas y luego pasó a otras partes del mundo. Se estima que el virus está presente en los Estados Unidos al menos desde la segunda mitad de la década de 1970.
La única forma real de saber si alguien tiene el VIH es realizando pruebas de laboratorio para detectar anticuerpos o partes del virus. Ahora se cuenta con pruebas muy sencillas en sangre o en saliva, que pueden detectar si la persona tiene la infección y dan resultados certeros en menos de una hora. La realización de pruebas, por tanto, es fundamental para lograr diagnósticos tempranos. Además, para un individuo saber si tiene o no el virus le ayuda a tomar decisiones saludables para prevenir contraerlo o bien transmitirlo a otros.
Desde sus inicios esta epidemia se ha acompañado de mucha investigación y se han dado grandes avances científicos. Aunque aún no contamos con una vacuna preventiva, si se han logrado terapias altamente efectivas que controlan totalmente la replicación viral convirtiendo el problema en una enfermedad crónica y además, disminuyen en forma muy significativa la transmisibilidad. Actualmente dichas terapias se han simplificado al grado de darse en una sola tableta diaria o incluso en inyecciones cada mes o cada 3 meses, con pocos efectos secundarios. De las cosas más importantes, es que estas terapias se han hecho accesibles a una gran mayoría de los que la necesitan y los datos de ONUSIDA indican que para el 2022 la recibían cerca de 30 millones de personas viviendo con VIH.
El concepto actual de la enfermedad por VIH, por tanto, es que no hay cura efectiva para la misma. Sin embargo, con acceso adecuado a prevención, diagnóstico, tratamiento y atención, incluidas las infecciones oportunistas, la infección por VIH se ha convertido en una condición de salud crónica manejable, permitiéndole a las personas que viven con el virus tener una vida larga saludable y proteger a sus parejas. De hecho, si los pacientes inician la terapia correspondiente en etapas iniciales de la infección, su expectativa de vida es la misma que para los individuos de su mismo grupo de edad.
A nivel de investigación biomédica, el enfoque actual es buscar una cura real y poner fin a la epidemia por VIH. Por ello es fundamental no perder el apoyo internacional ni las acciones conjuntas que se han realizado en esta enfermedad a lo largo del tiempo. Este es el principal motivo por el que el lema internacional del día mundial del sida de este año 2023 es ¡Que lideren las comunidades!
¿A qué se refiere ONUSIDA con este lema? Indican ellos que “para poner fin al sida, el mundo necesita que las comunidades vayan a la cabeza”. Se considera que la primera línea de lucha para progresar en la respuesta al VIH deben ser las organizaciones de comunidades que viven con el VIH, que corren el riesgo de contraerlo o que se han visto de alguna manera, afectadas por el virus. La ventaja de este enfoque, recalcan sus promotores, es que las comunidades conectan a las personas con los servicios de salud pública centrados en las personas, generan confianza, innovan, supervisan la implementación de políticas y servicios y responsabilizan a los proveedores.
En este momento lo mejor que podemos hacer en cuanto a infección por VIH, en beneficio de las personas infectadas, desde el punto de vista individual y también desde el punto de vista comunitario y de prevención, es un diagnóstico temprano. Esto sólo se logra promoviendo la realización de pruebas de VIH sin grandes dificultades y con resultados rápidos transmitidos oportunamente a las personas. El involucramiento de las comunidades en estas campañas ha demostrado ser de gran valor e importancia.
Termino con las palabras de la directora ejecutiva de ONUSIDA, Winnie Byanyima: “el fin del sida es posible, está a nuestro alcance. Para seguir el camino que pone fin al sida, el mundo debe dejar que las comunidades asuman el liderazgo».
· Costa Rica se une a otros 30 países que han prohibido este agro-veneno
· Decreto establece 6 meses para que se agoten las existencias del producto
El decreto N° 44280-S-MAG-MINAE fue firmado por el presidente de la República, fue emitido conjuntamente por Ministerio de Salud, MAG y MINAE y publicado este 30 de noviembre en La Gaceta.
El decreto asegura que “el Clorotalonil es un fungicida no sistémico que se utiliza principalmente en una amplia gama de cultivos, incluyendo hortalizas y frutas, es altamente persistente en el medio ambiente, lo que genera impactos negativos. En el suelo, su degradación depende de factores como la temperatura, el pH y la presencia de microorganismos, esto determina su capacidad para generar otras moléculas, conocidas como metabolitos, de importancia para la salud.
Asegura que es una molécula que “puede ser altamente tóxica para peces e invertebrados acuáticos cuando se aplica durante periodos de lluvia”. Además, que “crea preocupaciones significativas para la salud de los individuos ya que se encuentra categorizado en el grupo 2B como probable carcinógeno humano según la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC por sus siglas en inglés) y también presenta preocupaciones para la salud por su posibilidad de ser un perturbador endocrino y generar efectos en el desarrollo embrionario”.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) elaboró un informe dirigido a la Comisión Europea para prohibir el uso del Clorotalonil en todas sus formas, concluyó que había problemas críticos en cuanto a la contaminación ele las aguas subterráneas por los metabolitos del clorotalonil, se concluyó que, en todos los escenarios pertinentes para los usos propuestos, se prevé que los metabolitos estarán por encima del valor paramétrico de O, 1 µg/1.
Según dice el decreto 2020 la Unión Europea procedió con la prohibición del uso del Clorotalonil ya que puede presentar riesgos para la salud humana además ha identificado una serie de preocupaciones que incluyen la toxicidad de sus metabolitos y que la exposición crónica puede ser motivo de preocupación, especialmente para los grupos de población más vulnerables.
Álvaro Sagot abogado ambientalista que fue el abogado que ayudó a la comunidad aseguro “Me parece una gran victoria del sector ecologista que logró, a punta de gestiones administrativas y judiciales, demostrarles a los empresarios y al Poder Ejecutivo que hay que pensar en las generaciones futuras y la protección de bienes que son altamente frágiles y finitos.”
El decreto establece concretamente en su artículo 1 Se prohíbe el registro, la importación, la exportación, la fabricación, la formulación, el almacenamiento, la distribución, el transporte, el reempaque, y reenvase, la manipulación, la venta, la mezcla y el uso de materia prima o productos formulados que contengan el ingrediente activo CLOROTALONIL.
Mientas el artículo 4. establece “que Los Ministerios de Salud, Agricultura y Ganadería y de Ambiente y Energía en el marco de sus competencias, velarán por el cumplimiento de las disposiciones aquí establecidas”. Y el artículo 5 establece que en caso de incumplimiento de las disposiciones establecidas en el Decreto Ejecutivo “se dará lugar a la aplicación de las medidas sanitarias especiales que señala la Ley General de Salud, la Ley para la Gestión Integral de Residuos, la Ley Orgánica del Ambiente y la Ley de Protección Fitosanitaria, sin perjuicio del resto de sanciones establecidas en la legislación nacional”.
El único transitorio establece que “las personas físicas o jurídicas que importen, exporten, fabriquen, formulen, almacenen, distribuyan, transporten, reempaquen, reenvasen, manipulen, vendan, mezclen y usen plaguicidas sintéticos formulados que contengan el ingrediente activo CLOROTALONIL, tendrán un plazo impostergable de seis meses en todo el territorio nacional contado a partir de la publicación de este Decreto Ejecutivo en el Diario Oficial La Gaceta para agotar sus existencias en el mercado nacional.
Vencido este plazo, el Ministerio de Agricultura y Ganadería a través del Servicio Fitosanitario del Estado y el Ministerio de Salud procederán a la cancelación de todos los registros que contengan este ingrediente activo.
Elaborado con apoyo del proyecto Geografía y Diálogo de Saberes: Análisis de la conflictividad socioambiental en territorios rurales de Costa Rica (ED-3526) del Programa Kioscos socioambientales y la Escuela de Geografía de la Universidad de Costa Rica.
Cuando cierta vez leímos que el Benemérito de la Patria, Dr. José María Orozco, en medio de su formidable trabajo conservacionista, había propuesto en 1938, crear «un parque nacional. El primero de los que ha de reclamar el adelanto del país… en el monte del volcán Poás», como hoy lo conocemos luego de formalizarse como el primer parque nacional de Costa Rica, de verdad que valoramos su visión, reconocimos su esfuerzo y lo vimos desde entonces, como «Padre de los Parques Nacionales». Y lo vislumbramos así por haberse adelantado más de 20 años, a lo que luego se iría forjando en Costa Rica, como parte de una tendencia mundial, por lo que abogamos junto a otros ciudadanos (obviamente sin éxito) porque con su ilustre nombre se bautizara el Parque Nacional Volcán Poás. Biólogo distinguido que también por esos años, propuso la creación de reservas naturales, la conversión de las islas San Lucas y Chira en sitios de conservación de especies forestales, y, por lo que es más conocido y admirado, por haber tenido el buen tino de escoger la guaria morada como Flor Nacional.
Pasó el tiempo y con el desarrollo de la ecología como ciencia, en momentos en que avanzaba la destrucción ambiental en el planeta y la preocupación ya provocaba reuniones internacionales, surgió una serie de costarricenses y científicos extranjeros especializados en temas ambientales, ocupados en la tarea urgente de crear áreas de conservación. Algunos, desde posiciones vinculadas a instituciones gubernamentales como el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), vieron la necesidad de avanzar en la preservación de, al menos, algo de la riqueza natural del país, cuyos bosques estaban siendo arrasados, a una tasa de deforestación que no tenía parangón a nivel mundial. Ello, entre otros, consecuencia de un concepto de «desarrollo», que consideraba la tala del bosque como una «mejora» que, incluso, propiciaba que se incentivara legalmente la destrucción de los “improductivos bosques”, por quienes consideraban que el país podría desarrollarse principalmente a partir de la ganadería extensiva y los monocultivos, cuya frontera se veía interrumpida por los árboles, arbustos, charrales, humedales, y todo lo que obstaculizaba, decían, el progreso nacional.
Pues bien, en medio de esa miopía circunstancial, hubo quienes, herederos de las iniciativas del Dr. Orozco, y en respuesta a la necesidad de contar con áreas de conservación que enfrentaran a los que efectivamente veían la destrucción como desarrollo, se ocuparon por preservar áreas del país. En esa carrera desigual, ¡había que crear parques nacionales y otras áreas de conservación!, pero no se sabía cómo acometer esa grandiosa tarea. Los recursos humanos y financieros, eran limitadísimos; lo que sí era inmensa, era la incomprensión hacia esa tarea marginal, improductiva, en un país que demandaba el cumplimiento de otras prioridades. El MAG estaba para fomentar la ganadería, aunque fuese extensiva, pues era fuente de divisas extranjeras que tanto necesitaba el país para pagar productos importados, para satisfacer ciertas necesidades. Y, por supuesto, para cultivar, ojalá productos de exportación, también generadores de divisas.
En medio de esa situación predominante, que aún persiste en algunas personas, estaban quienes hablaban de la necesidad de crear parques nacionales, sin saber cómo. Desde unos vetustos escritorios, rodeados de ingenieros agrónomos que de ecología no conocían ni su definición, se hablaba de ello, se pensaba qué hacer, pero no se avanzaba en forma significativa.
Las ideas volaban, pero los recursos humanos y materiales escaseaban, y la experiencia era apenas incipiente.
Por otro lado, los doctores Joseph Tosi, Leslie Holdridge y Alexander Skutch, muy especialmente, con sede en el Centro Científico Tropical (CCT), ya para fines de la década del 60, gozaban del conocimiento técnico-científico necesario para tomar decisiones sólidas y bien fundamentadas, sobre cuáles áreas de Costa Rica podrían ir conformando ese ansiado conjunto de áreas de conservación, en general, y parques nacionales, en particular. Ya en el CCT se conocían las zonas de vida y ecosistemas excepcionales que habría que documentar en el terreno, pero llegar a ellos con equipos de funcionarios era casi imposible, empezando por las vías de comunicación casi inexistentes.
Así que había un gran pero que no parecía poder resolverse fácilmente. ¿Quiénes se aventurarían hasta los rincones más inaccesible, para, desde el terreno, desde los humedales, desde los bosques secos, desde las cavernas, desde los páramos, desde los arrecifes marinos, desde los sitios arqueológicos, desde los grandes bosques, desde las playas con sus ecosistemas vegetales contiguos, desde las remotas playas en que anidan las tortugas marinas en ambas vertientes, sitios todos ellos remotos y de casi imposible acceso, en que habría de investigarse sus características biológicas y socioeconómicas, tomar notas, identificar especies, enfrentar peligros naturales y de personas hostiles, al tiempo que muy posiblemente, habría de enfrentar hambre y otros inconvenientes?
Se miraba alrededor y no se veía cómo resolver esa tarea imprescindible, fundamental, insustituible. No se contaba con siquiera carreteras rústicas, y en los lugares a estudiar, no había ni senderos que pudieran seguirse con seguridad, por lo que la ausencia de facilidades materiales, indiscutiblemente eran barreras casi infranqueables. Habría que emprender peligrosas caminatas, en lugares secos, boscosos y en pantanos, hasta quién sabría dónde, sin conocer los caminos de regreso, en medio de la incomprensión de dispersas comunidades que les mirarían con sumo recelo, pues temían por sus tierras casi todas adquiridas informalmente, por lo cual los extraños podrían andar como parte de las gestiones que les cuestionarían su presencia en ellas. ¿Quiénes se aventurarían?, reiteraban, y todo ello sin poder ganar un salario consecuente a la magna tarea.
Se reconocía que en Costa Rica no habría cómo conformar un equipo humano calificado, dispuesto a aceptar retos semejantes, con la energía y convicción necesarias, que garantizaran los resultados soñados, mientras los días, meses y años seguían pasando.
Mientras se cavilaba alrededor de esa casi imposible tarea, que estaba impidiendo avanzar sustancialmente en la creación de parques nacionales y otras áreas de conservación, se crea, prácticamente en el papel, en un rincón del MAG, un Servicio de Parques Nacionales, encargado de volcanes como el Poás, el Irazú, el Turrialba y otras áreas cercanas al valle central. Álvaro Ugalde y Mario Boza, cumplieron esa tarea y otras conexas, sin lograr avances significativos, pues aún dentro de los gobernantes, se expresaban contradicciones propias del desconocimiento sobre la importancia de preservar la riqueza natural. Ejemplo de ello, fue el proyecto de ley publicado en La Gaceta del 25 de diciembre de 1966, con que se pretendía alquilar la isla del Coco, por 40 años, por un colón al año, para un desarrollo turístico con capital alemán, aprobado así, con evidente entusiasmo, en comisión legislativa. La situación pues, no era fácil.
Mientras eso pasaba, allá en un pueblito rural estadounidense en la cuenca del río Misisipi, un muchacho que como niño había hecho «diabluras» en pro de la protección de especies silvestres, metiéndose en problemas con sus maestros y profesores, e incluso con su familia, se desarrollaba como un rebelde adolescente, quien no solo convirtió la bañera familiar en refugio temporal de tortugas, serpientes y renacuajos, sino que además protestó indignado por las ranas que habrían de ser disecadas en clases de laboratorio de biología. Luego, en «college», regresó a su hábitat las ardillas que su profesor había prometido no sacrificar como parte de un experimento, muchas veces sin sentido, como los que nosotros también vimos en la Universidad, sin que protestáramos como él sí lo hizo valientemente, a riesgo de ser expulsado de la institución.
Corría la década del 60, y las manifestaciones contra la masacre que Estados Unidos llevaba a cabo en el lejano Viet Nam, tampoco le fueron indiferentes. Su conciencia le impedía aceptar la quema de los bosques con una gasolina gelatinosa llamada napalm, y mucho menos, el dolor y muerte, de niños y adultos, mujeres y hombres, que los bombarderos B52 y las fuerzas terrestres, infringían a millones de civiles, por órdenes recibidas desde la Casa Blanca en Washington. Tan real fue su actitud, tan convincente, que no les quedó más que ubicarlo como «objetor de conciencia», lo que lo libró ser cómplice de esa criminal matanza, que tantas consecuencias físicas y psicológicas, paradójicamente, ha tenido para los entonces jóvenes que fueron forzados a participar de esa guerra injusta.
Deseoso de alejarse del ambiente racista y de represión que se vivía en muchas ciudades de los Estados Unidos en 1968, ese muchacho, casi adolescente, buscó el aire fresco y la naturaleza que ya había conocido meses antes y que añoraba, en un país centroamericano de gente amable, sin fuerzas armadas desde unas dos décadas antes, llamado Costa Rica. Y la oportunidad se le presentó, cuando se alistó en el Cuerpo de Paz, creado por el Congreso de los Estados Unidos en 1961, con el fin de que jóvenes voluntarios pudieran “promover la paz y la amistad mundial… bajo condiciones difíciles si es necesario”.
Así, con esa misión 13 muchachos voluntarios, entre ellos el muchacho rebelde con causa de que hablamos, el hoy Dr. Christopher Vaughan, llegó un día de 1971 al Aeropuerto Internacional El Coco, “armado” con dos cámaras fotográficas, compradas con lo ganado trabajando en una gasolinera en 1969, una mochila y su libreta de apuntes diarios, pero dispuesto a disfrutar del verdor del país del que se había enamorado, y de la paz y amabilidad que imperaba entre su gente.
No más llegando, y sin conocerlo, pero consciente de las grandes necesidades que estaban impidiendo avanzar en la creación de parques nacionales que el país requería, desde la dirección de parques nacionales en el Ministerio de Agricultura y Ganadería, el ingeniero agrónomo Mario Boza, en un papel le anotó cuál iría a ser su tarea: BUSCAR ÁREAS QUE PUDIERAN CONVERTIRSE EN PARQUES O RESERVAS. Para lo cual, por supuesto, debía hacer un inventario a nivel nacional para hallar áreas con características excepcionales o una zona de vida determinada, para luego escribir informes con los límites preliminares, planos, recursos, urgencia, estimación de costo de la tierra. Tarea seguramente pensada para un equipo multidisciplinario, pero que se le estaba planteando a él individualmente, cuando apenas estaba llegando al país.
Cuenta Chris en su extraordinario libro “Parques nacionales de Costa Rica: su búsqueda en los 70”, “estaba horrorizado, pues mi tarea era descomunal”.
Como apoyo “de oficina” principalmente, contaba con el equipo científico del Centro Científico Tropical, Tosi, Holdridge, Skutch, y el naturalista Olof Wessberg, con quienes se reunía (principalmente con Tosi), para analizar sus apuntes y señalar tareas inmediatas, antes de partir de gira y a su regreso, después de literalmente, haber pasado hambre, soportado situaciones impensadas, desvelado muchas veces, bajo situaciones de incertidumbre frecuentes.
Pero fue tal el éxito logrado por Christopher Vaughan (Chris, como le conocemos sus amigos y discípulos) que no le importaban los sacrificios y penalidades vividas, ¡siempre sin quejarse ante nadie!, mientras caminaba por senderos de dantas, porque el baqueano estaba “de goma”; mientras se exponía a los enfrentamientos violentos que se deban por lucha de tierras entre campesinos y empresas poderosas como Osa Productos Forestales (OPF), principalmente en la península de Osa, donde luego se establecería el Parque Nacional Corcovado; por las inclemencias del tiempo en zonas de humedales con abundante fauna amenazante; mientras se alimentaba solo de atún enlatado y algunas galletas; mientras dormía en un rancho con alacranes por doquier que para evitar que se subieran a los camones, la patas se introducían en latas con agua; mientras las pulgas, las hormigas y otros insectos no lo abandonaban durante los días en que, con gran esfuerzo, trataba de cumplir bien su misión; mientras se encontraba en media selva con visitantes imprevistos como los felinos; mientras se vio comprometido a comer carne de puma y de danta, ofrecido por unos buenos vecinos, a los que no se les podía decir que no para que no lo vieran como un enemigo; mientras exhausto y empapado, tenía que meterse en su bolsa de dormir, dominado por el cansancio; mientras se quedó “varado” en un lejano lugar en espera de un bote, que irregularmente hacía recorridos hacia los destinos a los que esperaba llegar; mientras tenía que dejar escondida su moto en la maleza, ante la ausencia siquiera de un trillo que le permitiera seguir adelante.
¡Mas qué importan todas esas situaciones si veía, casi cotidianamente, cómo se iban creando los parques nacionales que, con su invaluable aporte, se estaban forjando!, y que, de otra manera, no se podrían haber creado.
“A finales de 1985, 19 de los 26 sitios que visité entre 1971 y 1974 estaban legalmente creados: nueve parques nacionales, un monumento nacional, cinco reservas biológicas, una reserva privada, una zona protectora y dos refugios nacionales de vida silvestre”, nos narra en su libro, por lo que no en vano, confiesa que esos años fueron “los más emocionantes y gratificantes de mi vida”.
Pues si para Chris así fueron esos años, para nosotros los costarricenses, fueron una bendición. Leyendo el libro nos preguntábamos sobre lo que sería hoy el sistema de áreas de conservación en Costa Rica, que pasó de poco más de 33.000 hectáreas, a tener más de un millón trescientas mil hectáreas, si aquel muchacho de genuino espíritu conservacionista, jamás se hubiera enamorado de nuestro país. Si aquel joven voluntario del Cuerpo de Paz, hubiera rechazado las tareas monumentales que le asignaron, o si unas semanas después, hubiera dicho, comprensiblemente, ¡ya no puedo más!
No tenemos duda alguna, que esa lucha diaria de Chris, en contra de las motosierras, las hachas, los machetes, las escopetas, los tractores, que casi alcanzaban sus talones, se habría perdido sin su entrega a la conservación ambiental. Los grandes científicos y atentos administradores que recibían de él los informes muy completos, acompañados de cientos de fotografías valiosísimas (cientos de ellas copiadas generosamente en el citado libro), seguramente se maravillaban por el estupendo trabajo que, casi siempre solitario, realizaba ese joven amante de la naturaleza y, circunstancialmente, forjador de nuestros parques nacionales.
Por ello, y más, los costarricenses, y los amantes de la naturaleza de todo el planeta, tenemos una gigantesca deuda con Christopher Vaughan, aunque ni él la reconoce como tal, ni la está cobrando.
Lo único que seguramente estará pidiendo, es que no se considere que la obra está terminada, pues como vimos recientemente con el presidente Chaves, hay mucha ignorancia alrededor de los asuntos ambientales, cuando dijo sarcásticamente, que tiene un plan para Caño Negro que señalará “cuántos predios están en disputa, cuánta tierra hay que declarar refugio, para compensarle a las ranitas, las culebras y los venados”, para agregar, “Por ahí de los años 90 a alguien se le ocurrió la ocurrencia de ay, qué bonito, desde algún escritorio ahí en Zapote le echan la firma a un decreto ejecutivo…”. Si alguna vez leyera el libro publicado por la Editorial Tecnológica de Costa Rica, seguros estamos de que su criterio sería justo.
Finalmente, creemos que la obra de Chris habrá de continuarse, como tarea individual de todos los habitantes de esta tierra venerada. Solo así, saldaremos al menos un poquito la deuda que con él tenemos. Costa Rica sería muy diferente, hoy si aquel joven no hubiera venido a compartir sus anhelos y sueños en pro de la naturaleza. Si el “Forjador de los Parques Nacionales” no nos hubiera regalado, con su entrega desinteresada, ese valioso tesoro que honra a Costa Rica.