Nuestras aulas están siendo inundadas de frustración, desánimo, sufrimiento.
Políticas gubernamentales golpean becas, transporte estudiantil, infraestructura, financiamiento, con una tendencia a abandonar la educación del pueblo.
La marcha del 23 de junio es un acto valiente. Indudablemente que habrá temor, pero no es una marcha por los educadores. Será una acción de coraje por el bienestar de la niñez, de la juventud y sus familias.
Es una marcha que deberá iniciar su movimiento desde cada escuela, colegio, hogar, como una marea creciendo, imbatible, por la vida, por el derecho a la educación.
Tiempo de dignidad, tiempo de lucha, tiempo de unidad.
Nos enteramos, mediante la prensa, que el pasado 30 de mayo el Dr. Marino Protti, funcionario del OVSICORI-UNA, afirmó ante el Consejo de Gobierno y en presencia del presidente de la República, que se acerca la fecha de un sismo (magnitud 7,2 a 7,4) en la región sur de Costa Rica. Por el momento no es posible, para nosotros, validar o discutir tal hipótesis pues desconocemos el contenido de su presentación, aunque hemos leído algunas de sus publicaciones científicas y reseñas de sus numerosas apariciones frente a la prensa. No nos queda claro si ha sido aplicada una metodología específica de prognosis, anticipación, predicción o pronóstico para establecer y divulgar la proximidad temporal y la magnitud del evento en cuestión. Conviene recordar que, de acuerdo con el Consejo Nacional para la Evaluación de las Predicciones de Terremotos en los Estrados Unidos (NEPEC, por sus siglas en inglés), una predicción será considerada como seria, responsable y científicamente respaldada si cumple, con exactitud y transparencia:
Tiempo: fecha, hora.
Localización: coordenadas del epicentro y profundidad focal.
Magnitud, intensidad, mecanismo focal.
Grado de confianza: cuantificación probabilística de la incertidumbre, error estándar de los cálculos.
Consideración de la probabilidad de que el evento suceda, más bien, como producto de un proceso aleatorio y desconocido, sin relación con la predicción.
Publicación ex–ante y ex–post de la predicción: tanto el éxito como el fracaso de los cálculos, deben tener el mismo grado de visibilidad.
Refrendo de la repetitividad de los aciertos y/o fracasos del modelo empleado.
Revisión por pares independientes, sin identificar, de los datos, información, cálculos y resultados.
Sabemos que el Dr. Protti ha hecho investigaciones, en ese campo, desde hace cierto tiempo (observaciones instrumentales, recuentos históricos, mediciones geodésicas de las deformaciones corticales mediante GPS, imágenes satelitales, cálculos probabilísticos) pero hasta el momento, no disponemos de evidencias de que haya cumplido con lo recomendado por NEPEC en todos sus alcances; por ello, nos referiremos a su labor investigativa y divulgativa como “pronóstico”. Tampoco conocemos los detalles de los modelos reológicos y tensoriales de la relación esfuerzo-deformación y ruptura aplicados, aunque sabemos que se fundamentan en la interpretación de secuencias, períodos “silenciosos” (“brecha sísmica”) y otros elementos adicionales.
Debe mencionarse que no hay evidencias claras y contundentes de aciertos en predicciones y pronósticos sismológicos en Costa Rica ni en el resto del mundo, al menos más allá las dudas razonables. Los pronósticos sísmicos siguen siendo controversiales, sobre todo en casos como el nuestro, con observaciones históricas de no más de tres siglos, e instrumentales de apenas cincuenta años. Las tasas de excedencia de la probabilidad de que suceda un sismo grande y el cálculo robusto de su período de recurrencia (según el Dr. Protti, Tr ≈ 40 años, lo cual se conocía desde 1986) poseen niveles de incertidumbre muy elevados. Recuérdese que la Dra. Karen McNally y el OVSICORI-UNA anunciaron, desde mediados de la década de 1980, que sucedería un sismo de gran magnitud en la península de Nicoya entre 1993 y 1995. El sismo no sucedió y el aviso fue renovado repetidamente ante la prensa entre 1993 y 2009, indicando que sucedería entre tres y nueve años después de cada anuncio. Como es bien sabido, entre esas fechas hubo sismos y enjambres importantes en prácticamente todo el territorio nacional, excepto en la península de Nicoya, en donde habría que esperar hasta setiembre de 2012 para que finalmente sucediera el evento esperado, casi tres décadas después. Durante ese período, el pronóstico repetitivo, reproducido por los medios de comunicación, trajo consecuencias importantes para la economía local (desaceleración de inversiones y turismo, depreciación de terrenos, pesca), además de sicosis pre-sísmica casi permanente.
El riesgo, la amenaza y la vulnerabilidad
Ahora conviene enfatizar y tomar ventaja de los aspectos y avances del conocimiento de la amenaza sísmica y del riesgo que representan para Costa Rica, a partir del hecho de que periódicamente se materializan y producen efectos, impactos, daños y pérdidas considerables que desaceleran nuestro desarrollo sostenible.
Costa Rica se encuentra dentro de una de las regiones tectónicamente más activas y complejas del mundo, bajo influencia directa e indirecta de al menos seis placas tectónicas. Varias investigaciones recientes demuestran que aún no terminamos de comprender los procesos geotectónicos y sismogénicos regionales y locales. La actividad sísmica frecuente, recurrente e intensa, desde hace varias decenas de millones de años, en prácticamente todo el territorio nacional, no se detendrá en el futuro cercano. Considerando el tamaño y complejidad geológica de nuestro país, un sismo de magnitud elevada se puede producir prácticamente en cualquier momento y lugar y con capacidad para generar impactos aún a distancias considerables. Pero no debe olvidarse que nuestro país también está expuesto a una gran diversidad de otras amenazas naturales (ciclones tropicales, inundaciones, sequías, volcanismo, deslizamientos, erosión intensa de suelos) y antropogénicas (pandemias, ciberataques, accidentes mortales de tránsito, narcoviolencia, contaminación ambiental) que también causan daños sociales, económicos, ambientales y culturales que merecen ser anticipados y atendidos con prioridad.
La peligrosidad (amenaza) y el riesgo, derivados de la sismicidad, no dependen solamente de su magnitud sino también de la profundidad de su foco (hipocentro), mecanismo de ruptura y propagación de las ondas sísmicas (directividad), distancia al epicentro, tipos de suelos, topografía y sobre todo de la vulnerabilidad de los elementos expuestos (población, áreas urbanas, economía). Tómese en cuenta que, hasta los sismos de intensidades medianas, cuando suceden cerca de áreas urbanas y a profundidades pequeñas, también pueden ser destructivos; ejemplos de ello abundan en nuestra historia. Esa es la razón por la cual es preferible mejorar la ubicación segura de la población, diseño y construcción sismorresistentes, calidad de los materiales, y evitar concentrarse en el análisis de solo un escenario, fuente sísmica, magnitud del sismo posible, o la respuesta ante la emergencia plausible, sino más bien en reforzar la integralidad de la gestión del riesgo:
Conocer mejor los aspectos y características del riesgo (amenaza, vulnerabilidad), su distribución espacial y temporal, incluidos los efectos derivados (inestabilidad de laderas, licuefacción de suelos, tsunami, aceleraciones y amplificaciones del espectro de ondas).
Intensificar la estrategia de comunicación social del riesgo mediante la educación y procesos de intercambio de información entre la ciencia, población y tomadores de decisiones políticas y empresariales locales y nacionales.
Reforzar la reducción del riesgo mediante instrumentos de prevención, adaptación y mitigación estructural (refuerzo y resiliencia de viviendas, obras de infraestructura, producción de bienes y servicios) y no-estructural (códigos de construcción y cimentaciones, ordenamiento territorial, reglamentaciones, protocolos, normativas).
Reforzar la protección financiera, mediante instrumentos de retención y transferencia del riesgo.
Fomentar el desarrollo y fortalecimiento de los sistemas y protocolos de investigación, observación, vigilancia, respuesta y continuidad operativa y funcional.
La preparación debe iniciarse en las comunidades, ser apoyada y promovida por los niveles superiores jerárquicos municipales y del gobierno central mediante tareas planificadas y sistémicas, no como esfuerzos aislados de comunidades, grupos específicos o personas que, con frecuencia, promueven rumores o información incompleta, ante la desorganización y descoordinación.
¿Son necesarios los pronósticos y sistemas de alarma sísmica?
Los sistemas de “alarma sismológica” no son simples señales para indicarle a la gente qué hacer en caso de un terremoto y no son aplicables en cualquier contexto geológico, psicosocial y cultural. En el caso de Costa Rica, una alarma de este tipo no daría más que algunos segundos para reaccionar y, de no funcionar adecuadamente, más bien sería fuente de pánico, caos y de vulnerabilidad incrementada. Estas “alarmas”, así como los estudios para sustentar pronósticos sismológicos son lujos cuya base tecnológica, científica y financiera no deben competir con otras prioridades mayores y más urgentes para la gestión del riesgo, como las ya mencionadas. La eficacia de estas y otras medidas ha sido probada en el pasado y con mucho éxito, incluso por nosotros mismos como sociedad, como cuando fue prohibido el adobe como material de construcción y cuyo efecto fue la reducción radical de la vulnerabilidad de las viviendas.
Aunque es claro que el conocimiento que tenemos de nuestras fuentes sísmicas supera al que teníamos durante los sismos de 1983 en el sur de Costa Rica, reconocemos que faltan por descifrar muchas variables, por lo que la discusión científica sana y en equipo deberá orientarse en subsanar lo que no conocemos, no en repetir lo sabido ni en especulaciones sobre lo que podría suceder. Estos temas merecen, todavía, mucha discusión abierta.
Cabe agregar que la pregunta no es “¿sucederá un sismo mayor?”, pues definitivamente lo habrá en cualquier parte del territorio nacional. Lo importante es saber si estamos preparados para enfrentarlo, no solamente en una región específica, pues puede suceder en cualquier momento y lugar. Por ello, no vale la pena enfrascarse en pronósticos inciertos ni conviene abusar de la frecuencia de entregar información incompleta, a través de los medios de comunicación social, a la población; esta, al carecer de formación suficiente en temas geológicos y sismológicos, puede caer en las trampas del estrés, angustia, rumores, incertidumbres, y afectar las actividades socioeconómicas. Lo mejor es asegurarnos de que la gestión del riesgo no siga siendo considerada como un costo y sea, más bien, una inversión.
San José, 8 de junio de 2023:
MSc. María Laporte Pirie, Ingeniera Civil Geotecnista, especialista en análisis del riesgo y amenaza sísmica; Comisión Permanente de Estudio y Revisión del Código Sísmico de Costa Rica.
MSc. Pio Miranda Jenkins; Ingeniero Civil, especialista en estructuras sismorresistentes; Comisión Permanente de Estudio y Revisión del Código Sísmico de Costa Rica.
MSc. Walter Montero Pohly; Sismólogo, especialista en geotectónica.
Dr. Sergio Mora Castro; Ingeniero Geólogo; especialista en gestión del riesgo.
MSc. Luis Diego Morales Matamoros; Sismólogo, especialista en gestión del riesgo.
Dr. Guillermo Santana; Ingeniero Civil, especialista en estructuras sismorresistentes; Comisión Permanente de Estudio y Revisión del Código Sísmico de Costa Rica.
Gerardo J. Soto; Geólogo, vulcanólogo; especialista en historia de la geología.
“Supongo que te referirás a la Guillotina. No anda mal. Hoy sesenta y tres; no tardaremos en llegar a cien por día.” (Dickens)
Manuel Hernández
Joseph Ignace Guillotin (1738-1814) fue un famoso médico y diputado de la Asamblea Constituyente de Francia.
Al Dr. Guillotin se le atribuye la invención de la mortífera máquina, la guillotina, que garantizaba una muerte inmediata y efectiva, en un abrir y cerrar de ojos, aunque, en realidad, ya tenía antecedentes en otros países europeos.
Más de dieciseis mil cabezas rodaron, incluida la de Luis XVI y su esposa María Antonieta, a merced del despiadado artificio mecánico.
En Francia, la última ejecución con guillotina se realizó en 1977, y en otros países hasta finales del siglo XX.
No obstante, que desde fines del siglo pasado se dejó de utilizar la cuchilla de acero, en nuestro país todavía existe un procedimiento que en el argot parlamentario se denomina la “guillotina legislativa”.
La guillotina legislativa consiste en una técnica de lo más arbitraria, que enerva el debate parlamentario y vulnera el principio democrático.
Tiene diferentes formatos, una de los cuales consiste en votar las mociones de enmienda pendientes de un proyecto, de una, por autómatas diputados y diputadas, en un abrir y cerrar puertas del plenario, sin deliberación de ningún tipo.
Pues bien, a las mociones de fondo que estaban pendientes del proyecto de ley de la jornada 4X12 y la jornada anualizada (Expediente N°21182), desde el martes de esta semana, se les aplica este afilado dispositivo de degüello parlamentario, que caerá en la yugular de uno de los derechos más preciados de la clase trabajadora.
Son más de 700 mociones que quedaron sujetas al arbitrio de semejante herramienta de decapitación parlamentaria, cuyo objetivo sangriento es destruir una de las principales conquistas de la clase obrera, a contrapelo de los más elementales principios de justicia social y el sistema democrático.
Así, valiéndose de este espurio mecanismo político, se estaría aprobando, en definitiva, una ignominiosa ley, que, por un lado, significa un retroceso de más de 100 años, que no es poca cosa, probablemente la contra reforma social y laboral más deplorable de este período.
Por otro lado, una ley que violenta de manera evidente y manifiesta la Constitución Política y la legislación internacional.
Además, de ser una ley nociva que causará una grave afectación de las condiciones de vida y bienestar de las personas trabajadoras, principalmente mujeres.
Los descomunales vicios de constitucionalidad que contiene este insalubre proyecto, no solo por el fondo, sino también por el autoritario pseudo procedimiento que se instrumentó, amén de la violación de los instrumentos internacionales de Derechos Humanos, le auguran a esta ley, desde el punto de vista jurídico, una muerte efectiva y segura, una desafortunada suerte, que no será muy diferente a la del mismo Dr. Guillotin, quien, según una leyenda parisina, terminó siendo víctima de su propio fatídico invento.
Gracias a la acción constante y bien fundamentada del Frente EcoCipreses, la Sala Constitucional declaró con lugar un recurso orientado a garantizar la salud de la población.
Puede verse un detalle del proceso mediante este enlace:
Como parte de la conmemoración del 5 de junio como día Mundial del Ambiente, compartimos este video que procura generar una mayor provocación para reflexionar sobre la situación que atraviesan las personas defensoras del ambiente en Costa Rica.
El 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, con la finalidad de sensibilizar a la población mundial acerca de la importancia de cuidar nuestros ecosistemas y fomentar el respeto al medio ambiente.
El Día Mundial del Medio Ambiente fue proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en el año 1972, coincidiendo con el inicio de la Conferencia de Estocolmo, cuyo tema principal fue precisamente el medio ambiente.
Ha sido una lucha continua por concientizar y educar a la población sobre la necesidad de proteger el Medio ambiente y pese a esos esfuerzos se sigue teniendo una cultura poco amable y solidaria con el medio ambiente.
El consumo excesivo de elementos que dañan el Medio ambiente sigue avanzando y uno de esos elementos es el plástico cuya manifestación de ataque al Medio ambiente es evidente y quien más la sufre son los océanos.
En 2023 la campaña del Día Mundial del Medioambiente lleva como lema: «Sin contaminación por plásticos».
400 millones de toneladas de plástico. Es la cifra de plásticos que se producen a nivel mundial cada año. Y más de la mitad son plásticos de un solo uso. Menos del 10% se recicla. De toda esta cantidad de plástico entre 19 y 23 millones de toneladas acaban en ríos, lagos y mares. Los microplásticos invaden el agua y el aire y ello incide negativamente en la salud de las personas y del planeta.
Es necesario que la educación sobre el medio ambiente sea constante y se inicie desde las escuelas y que en los hogares tengamos prácticas de protección al medio ambiente: bajar el consumo de elementos contaminantes, reciclar y reutilizar. Cambiar plástico por vidrio y ser conscientes de lo importante de sembrar árboles y cuidarlos.
Dios quiera que podamos educar adecuadamente a nuestras nuevas generaciones sobre la protección al medio ambiente y la mejor forma de educar es con el ejemplo.
Veo y escucho a gobernantes, alcaldes, empresarios, grandes medios, ONG’s, decir que nuestro país es un país verde, sostenible, sustentable, carbono neutral, con seguridad alimentaria y agua potable para todos, energías limpias, parques y áreas protegidas, programas de reciclaje, etc etc.
Entonces me pregunto: ¿es que hay otra Costa Rica?
La Costa Rica que habla de explorar petróleo, gas, minería, ríos, humedales, canal seco en el norte y sigue importando y aplicando agrovenenos, manteniendo monocultivos como la piña que contaminan y dañan «todo y a todos», transgénicos, comunidades con aguas envenenadas (como Cipreses de Oreamuno), basura en muchas ciudades y pueblos, ríos, costas y mares contaminados, comunidades que se inundan todos los inviernos, etc etc.
¿Qué nos pasa? ¿Qué hacemos como individuos o comunidades ante la inminente gravedad de la crisis climática?
Y en medio de esas Costa Ricas se levantan voces y acciones de mujeres y hombres que día a día siembran maíz, frijoles y arroz (soberanía alimentaria, algunos en forma orgánica), reforestan, reciclan, protegen flora y fauna, ríos, lomas y montañas, ferias del agricultor, hacen arte que denuncian y cantan a la vida, apoyan el cambio energético (carbón, gas y petróleo hacia agua, viento y sol).
SURCOS comparte el siguiente cronograma que fue enviado a nuestra redacción.
Se trata de un proceso participativo impulsado por la Municipalidad de Montes de Oca a fin de construir el Plan Regulador, así como el Plan Estratégico Municipal. Se suma la formulación del Plan de Desarrollo Humano Municipal.
En el siguiente cronograma se puede conocer las fechas, las temáticas a tratar, las personas responsables, así como formas de contacto.
Este lunes 5 de junio será la inauguración XVIII Congreso Centroamericano de Sociología: «Alternativas y resistencias frente a la erosión de los derechos humanos y democracias en el Istmo Centroamericano”.
Hora: 9:00 am Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala, Belice. 10:00am Panamá.
Sede de la inauguración: Auditorio Institucional Cora Ferro (Heredia, Campus Higuerón-Universidad Nacional).
Por Memo Acuña (escritor y sociólogo costarricense)
Hace poco un medio de comunicación nacional me preguntaba mi opinión sobre el tránsito de personas por el paso fronterizo entre Colombia y Panamá denominado Tapón del Darién y las implicaciones para el país de una posible afluencia masiva de migrantes una vez superado ese duro trance.
Mi respuesta fue ubicar el sentido de dinámica de la movilidad en la que las personas en tránsito no buscan quedarse en el país sino más bien generarse las condiciones requeridas para continuar su camino.
Es un proceso con varias dimensiones concatenadas y no puede ser reducido a un asunto de hipervisibilización o aumento de la inseguridad provocada por el paso de tales movilidades.
Trabajar en argumentar desde una idea como estas, contribuye a desmontar la noción difundida de una crisis migratoria que el país debe atender con sus escasos recursos.
La crisis, lo hemos dicho en innumerables ocasiones, no la producen quienes migran sino los sistemas institucionales, económicos y sociales que crean las condiciones causales a las que se adiciona la implementación de políticas migratorias basadas en el enfoque securitario.
Un aspecto que adiciona a la fabricación de las crisis migratorias es la socialización de informaciones distorsionadas o que den la impresión de que la situación no puede controlarse. Justamente el presidente de la República, Rodrigo Chaves emitió recientemente una opinión en la que señalaba el costo ( SIC) de mantener a poblaciones migrantes en el país dotándolas de servicios como educación y salud.
Si el enfoque es el costo, algo anda mal en la posición gubernamental y denota ciertamente un uso instrumental del tema para seguir generando núcleos duros de apoyo con temas sensibles. Bien es sabido que en regímenes populistas, los gobiernos se granjean el apoyo popular estableciendo posiciones que la mayoría desea escuchar. La migración es uno de ellos.
Hubiera sido necesario que antes de emitir tales declaraciones, el mandatorio dedicara un par de horas de su intensa agenda para leer con detalle el informe de la OCDE-OIT de 2018 sobre la contribución de as migraciones al desarrollo económico del país. Sabría que por ejemplo esa contribución fue estimada en cerca de un 12% del Producto Interno Bruto, aporte para nada menor en las circunstancias de la economía global y nacional.
La reciente designación de una nueva jerarca de la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) indica dos aspectos a señalar: la inconsistencia que ha caracterizado el liderazgo del sector en los últimos años y su ubicación como parte del ámbito de seguridad, gobernación y policía.
En la actualidad se discute una nueva política migratoria por entrar en vigencia a partir de 2024. Convendría discutir con seriedad si la Institucionalidad que gestiona las migraciones en el país debe seguir ubicada bajo el alero de los esquemas securitarios que, entre otras cosas, se nutren con fuerza de opiniones orientadas a construir una corriente de opinión contraria a la gestión de tales procesos, basada en el respeto irrestricto a los derechos humanos.
El país se enfrenta a uno más de sus actuales desafíos. Las migraciones no pueden ser problematizadas de la forma en que la sociedad lo ha hecho hasta el momento. Es necesario un golpe de timón histórico que incluya decencia, conocimiento y oficio para acabar con las percepciones negativas y los peligros de opiniones que luego se conviertan en acciones de intolerancia, discriminación y rechazo.