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Autor: Hector Ferlini Salazar

MCJ cancela contrato de producción del Costa Rica Festival Internacional de Cine

Profesionales del sector cinematográfico, audiovisual, comunicación y producción artística denuncian sobre la afectación que les provocó la inesperada cancelación del contrato para producir el 11º Costa Rica Festival Internacional de Cine, festival que se ha convertido en un referente centroamericano y una importante vitrina para cineastas de la región.

De manera sorpresiva y poco usual el Departamento de Asesoría Legal del Ministerio de Cultura y Juventud canceló el pasado 28 de abril el contrato de la Licitación 2022LN-000001-0013700001 para la producción del 11 CRFIC; dicha cancelación se efectuó un mes después de firmarse el contrato con el proveedor.

La adjudicación del proveedor se efectúa el 2 de marzo del 2023 y se firmó contrato el 29 de marzo por las partes involucradas (Proveeduría del Ministerio de Cultura, Director del Centro de Cine y el Proveedor). A partir de la firma oficial, más de 60 profesionales de distintas ramas involucrados en la producción del Festival iniciaron sus labores para cumplir a cabalidad con los acuerdos del contrato y los tiempos establecidos, que ya venían dilatándose por atrasos administrativos del propio MCJ. Tras un mes de trabajo, se da la cancelación del mismo, sin remuneración alguna y sin notificación oficial.

El Departamento de Asesoría Legal del Ministerio de Cultura y Juventud canceló el contrato mediante una sumatoria de errores administrativos. Los cuestionamientos ante el manejo del proceso son evidentes, en SICOP el refrendo del contrato aparecía como “Aprobado” pero en adjuntos se especificaba como “Rechazado”. El oficio dictamina que “el Cartel dispuso acciones contrarias al ordenamiento jurídico vigente”, esto a pesar de que se sometió a múltiples análisis y procedimientos técnicos y legales, e incluso el cartel fue publicado por el MCJ desde noviembre del 2022.

A esto se suma la inacción por parte de la Ministra de Cultura y Juventud, Nayuribe Guadamuz Rosales, y el Viceministro Administrativo Luis Alexander Castro Mena que, teniendo la autoridad para intervenir y/o solucionar el proceso, no lo hicieron.

«Esta decisión irregular sobre el CRFIC deja a muchas personas del equipo de producción directamente afectadas, pero también vulnera el alcance y continuidad del proyecto del festival en sí mismo. Precisamente en un contexto de gran incertidumbre sobre la sostenibilidad en el tiempo de los programas e instituciones del Ministerio de Cultura. La lógica administrativa del ‘dejar de hacer y dejar pasar’ podría terminar eventualmente justificando aún más recortes en el sector», resaltó Antonio Jara, programador del Equipo de Producción.

Todo esto, en medio de una coyuntura compleja para el sector cultural y de múltiples cuestionamientos al Ministerio de Cultura y Juventud por los recientes despidos de cuatro de sus jerarcas y la propuesta de un recorte de 4 mil millones de colones, el cual se traduciría en un posible cierre técnico de la cartera de cultura.

Además de la afectación a los 64 profesionales, es preocupante el futuro del Costa Rica Festival Internacional de Cine, evento que tiene carácter de interés público y cuya proyección involucra la participación de múltiples instancias internacionales que creen, impulsan y respaldan el CRFIC, algunas se desempeñan como coproductoras y otras como patrocinadores de tan prestigioso festival. No se ha brindado una explicación oficial de los

hechos ocurridos a los aliados estratégicos del festival; además de los ya mencionados figuran instituciones públicas y privadas, artistas, cineastas, jurados nacionales e internacionales, entre muchos otros.

El Equipo de Producción CRFIC 2023 a quien le respalda un contrato firmado, denuncia el inadecuado proceder del Ministerio de Cultura y Juventud y lo califica como irregular, oculto y falto de transparencia. Se solicitó el expediente completo y certificado del caso, pero MCJ respondió derivando a revisar información en SICOP, pese a que existe un derecho constitucional de acceso a dicho expediente certificado.

Se manifiesta la incapacidad del Ministerio de Cultura y Juventud de ejecutar sus programas y proyectos de relevancia cultural, como lo es el Costa Rica Festival Internacional de Cine. Se omite tomar decisiones cuyo fin conlleva a cancelar la realización de proyectos de gran envergadura y aporte al país, habiendo un evidente interés de desmantelar las instituciones sin asumir las consecuencias políticas. Se hace un llamado a posicionarse de forma solidaria por el sostén de la inversión pública en cultura como una contribución importante a la identidad de un país y a su bienestar económico.

Equipo de Producción CRFIC 2023

San José, 18 de mayo de 2023

Carta abierta a las autoridades de gobierno. Rectoría y Facultad de Artes UCR

Estimables autoridades:

Con suma preocupación, la Universidad de Costa Rica recibió la noticia de la intención del Gobierno de disminuir el presupuesto del Ministerio de Cultura y Juventud en aproximadamente 04000 millones de colones.

En 1970, Costa Rica creó el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes con cuatro objetivos claros: investigación, divulgación, descentralización y promoción. En ese entonces se fortaleció la inversión en cultura, llegando a un 1,2% del producto interno bruto en 1990. Sin embargo, a partir de las reformas de esta década orientadas a la retracción del aparato estatal, el presupuesto comenzó un proceso de disminución, llegando a 0,1% en el 2020[1].

Este vacío generó que la mayor inversión en cultura sea la que realizan las empresas privadas, lo que ha provocado que su disfrute sea cada vez más exclusivo para las personas que lo pueden pagar.

Aunado a lo anterior, los recientes movimientos de personal en puestos de dirección del Ministerio continúan entorpeciendo los proyectos. A la fecha, existen compromisos de cooperación interinstitucional con la Universidad de Costa Rica que no se han podido ejecutar; siempre en perjuicio de la población costarricense.

Es importante recordar que el Estado debe velar por conservar y desarrollar el patrimonio histórico y artístico de la nación, tal y como se consagró en el artículo 89 de la Constitución Política. Este deber corresponde, a su vez, a la garantía de todas las personas de gozar sus derechos culturales, nutrirse y desarrollarse intelectual y espiritualmente.

La cultura, la educación y la salud han sido pilares históricos del desarrollo del país. Su inversión repercute directamente en otros temas de gran interés nacional como la seguridad y la economía. Recortar en cultura solo profundiza la grave situación que atraviesa Costa Rica en todas sus dimensiones.


[1] Ruiz Siles, Y. (2020). A cincuenta años de la creación del Ministerio de Cultura en Costa Rica. La inversión e intervención estatal en el ámbito cultural. Revista Herencia, 33(2), 69-79.

Pronunciamiento de personas ganadoras de los Premios Nacionales de Cultura 2022

Como ha sido de conocimiento público en la última semana, la administración Chaves Robles ha proyectado un recorte del 8,40% del presupuesto asignado al Ministerio de Cultura y Juventud. En calidad de personas galardonadas en distintas ramas de los Premios Nacionales de Cultura 2022, y en el contexto de la entrega de dichos premios, las/os abajo firmantes queremos expresar nuestra profunda preocupación en torno a esa propuesta de recorte del Gobierno de la República. Consideramos que esta medida de desfinanciamiento tendría un impacto sensible en el quehacer del Ministerio y en los servicios que este brinda, además de que redundaría en un debilitamiento del sector cultural como un todo.

También deseamos expresar nuestra preocupación por el despido ordenado por la señora Ministra Nayuribe Guadamuz Rosales de tres de las jefaturas de órganos adscritos al Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ) y de una de sus direcciones internas sin ofrecer a las personas en cuestión ni a la opinión pública una explicación satisfactoria al respecto. Llamamos a la Ministra Guadamuz a velar por los intereses del sector y le urgimos a asumir una postura de escucha y de receptividad para con las voces que expresan disensos respecto al rumbo que ha seguido su gestión. Consideramos que la cultura no es un bien prescindible ni una actividad meramente decorativa o de segundo orden, sino parte integral en el desarrollo social y en la consolidación de una cultura plural y democrática, por lo que instamos a las autoridades del Ministerio a generar puentes de diálogo con el sector del cual formamos parte.

 NombreCédulaGalardón recibido
José María Gutiérrez Gutiérrez104610499Premio Nacional de Cultura Magón
María José Monge Picado109850937Premio Nacional Luis Ferrero Acosta de Investigación Cultural
María Enriqueta Guardia1-340-168Premio Nacional Luis Ferrero Acosta de Investigación Cultural
Jorge Luis Alvarado Bravo110360809Premio Nacional de Promoción y Gestión Cultural
Mijail Mondol López303630689Premio Nacional de Promoción y Gestión Cultural
Juan Carlos Martínez Araya110350571Premio Nacional de Promoción y Gestión Cultural
Fabrizio Barquero Moncada110080462Premio Nacional de Promoción y Gestión Cultural
Pedro García Rivera112730141Premio Nacional de Promoción y Gestión Cultural
Camilo Retana Alvarado111900679Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría en la categoría de ensayo
Carlos Manuel Fonseca Suárez113070375Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría en la categoría de novela
Bryan Vindas Villarreal113850698Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría en la categoría de dramaturgia
Larissa Rú (Larissa Quesada Arroyo)117040492Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría en la categoría de cuento
Pablo Narval1 1130 0946Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría en la categoría de poesía
Philipp Alexcevich Anaskin164300017628Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amighetti en la categoría de arte bidimensional
José Miguel Rosales Villarreal402210425Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amighetti en la categoría de arte tridimensional
Andrea Gómez Jiménez108790144Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amighetti en otras categorías
Mariela Richmond Vargas112700295Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amighetti en otras categorías
Grettel Méndez Ramírez109400265Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amighetti en otras categorías
Micaela Canales Barquero110670202Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amiguetti Otras Categorías/ Premio Nacional de Teatro Ricardo Fernández en diseño
Francesco Bracci Moreno109630811Premio Nacional de Teatro Ricardo Fernández en diseño
José Manuel Conejo V110930268Premio Nacional de Teatro Ricardo Fernández en diseño
Douglas Mora Aguilera304180326Premio Nacional de Teatro Ricardo Fernández en diseño
Andrea Chacón Rodríguez114480225Premio Nacional de Teatro Ricardo Fernández en diseño
Janko Navarro Salas109980236Premio Nacional de Teatro Ricardo Fernández en dirección
Carlos Alvarado Andrés700580006Premio Nacional de Teatro Ricardo Fernández en actuación
Alice García Muñoz113130685Premio Nacional de Teatro Ricardo Fernández en actuación
Gustavo Vargas Zamora108790106Premio Nacional de Danza Mireya Barboza en diseño
Adriana Cuellar Aberl112130558Premio Nacional de Danza Mireya Barboza en dirección
Allan Naranjo Ugarte113430972Premio Nacional de Danza Mireya Barboza en Interpretación escénica
Esteban Oviedo Álvarez109830215Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez
Natasha Cambronero Jiménez112870182Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez
Felipe Cordero Fernández107630991Premio Nacional de Artes Visuales Armando Céspedes Marín en categoría mejor producción
Valentina Maurel Soto113480756Premio Nacional de Artes Visuales Armando Céspedes Marín en categoría Mejor dirección
Nicolás Wong Díaz801130289Premio Nacional de Artes Visuales Armando Céspedes Marín en categoría mejor realización
Marcela Esquivel Jiménez111400107Mención de honor en el Premio Nacional de Artes Visuales Armando Céspedes Marín
Gema Arrieta Domingo111400107Mención de honor en el Premio Nacional de Artes Visuales Armando Céspedes Marín
José Carlos López Rodríguez207910761Mención de honor en el Premio Nacional de Artes Visuales Armando Céspedes Marín
Carlos Escalante Macaya107360935Premio Nacional de Música Carlos Enrique Vargas en categoría composición
Luis Monge Fernández105030963Premio Nacional de Música Carlos Enrique Vargas en categoría ejecución
Carlos Sanders Alfaro700630863Premio Nacional de Música Carlos Enrique Vargas en categoría ejecución
Max Esquivel Vargas113030237Premio Nacional de Música Carlos Enrique Vargas en categoría ejecución
Vinicio Meza Solano302970876Premio Nacional de Música Carlos Enrique Vargas en categoría ejecución
Andrés Soto Marín112980975Mención de honor en Premio Nacional de Música Carlos Enrique Vargas en categoría composición.

El arte y la cultura son un derecho humano – Pronunciamiento Facultad de Artes UCR

17 de mayo, 2023
Pronunciamiento del Consejo Asesor de la Facultad de Artes, Universidad de Costa Rica

“Hoy la cultura no consiste en prohibiciones sino en ofertas, no consiste en normas sino en propuestas”. – Zymunt Bauman

Considerando que:

Primero: En la Declaración de los Derechos Humanos se establece “el derecho a participar y disfrutar de los beneficios de la cultura, las artes y la ciencia, en la búsqueda del conocimiento, la comprensión y la creatividad humana[1]”, desde esta perspectiva no se puede renunciar a la cultura, es un derecho de todo ser humano.

Segundo: Las artes y las manifestaciones populares en nuestro país son abundantes y se establecen en nuestra cotidianidad, muchas veces sostenidas con el empeño y la vocación artística individual o grupal, otras gracias al aporte del Estado y otras son formas mixtas de gestión y colaboración entre el Estado e iniciativas de las personas gestoras.

Tercero: El ya de por sí crítico presupuesto con que trabaja el Ministerio de Cultura, institución estatal que vela por el derecho a la cultura en Costa Rica, ha servido en parte, para impulsar emprendimientos artísticos que luego se consolidan, se independizan, generan prestigio, dan empleo y riqueza para el país, son también un motor que activa la economía y promueven nuevas formas de conocimiento e iluminan otras formas de manifestación artística y de emprendedurismo cultural.

Cuarto: Con honda preocupación vemos desde la Facultad de Artes, como se pretende castigar al Ministerio de Cultura y Juventud por la sub-ejecución presupuestaria, en un monto que llega a los 4 000 millones de colones, mismo monto que en octubre del 2020 se propuso como recorte presupuestario ante la Asamblea Legislativa.

Quinto: San José es declarada como “Capital Iberoamericana de las Culturas 2023” por la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI).

Por Tanto:

Desde la Facultad de Arte de la Universidad de Costa Rica elevamos nuestra más profunda protesta por esta decisión que pone al arte costarricense en una situación de gravedad absoluta, como sucedió en octubre del 2020 y en el marco de la enorme paradoja de ser declarada San José como “Capital Iberoamericana de las Culturas.”

Una iniciativa como ésta le ocasionará serios daños a la promoción y al fortalecimiento del sector artístico –ya de por sí golpeado por la pandemia y sin recuperarse- al recortarle cerca de 4 000 millones de colones. Esto dejará sin acceso al arte y a la cultura a muchas personas y familias, que no podrán disfrutar de los programas culturales, ni del patrimonio artístico resguardado por el Estado. También, afectará a miles de trabajadores del sector cultura, quienes verán mermados sus ingresos por la falta de fondos para proyectos de arte.

Lanzamos nuestra más enérgica protesta ante semejante acto de despojo cultural y llamamos a las autoridades respectivas a reconsiderar esta decisión y proveerle a un sector profundamente afectado por la pandemia, la posibilidad de salir de la crisis y de proponerle una mejor calidad de vida al artista y a las personas que dependen directamente de sus ingresos.

Atentamente,
M.A Juan Carlos Calderón Gómez
Decano
Facultad de Artes


[1] Artículo 24 y 27 de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Consultado en: https://www.un.org/es/universal- declaration-human-rights/ (03/06/2020).

Modelos de gestión de territorios Marino costero: casos de Cahuita y Ostional – Voces y Política

Este miércoles 17 de mayo a las 5:00 pm, Radio Universidad de Costa Rica 96.7 tendrá al aire el programa “Modelos de gestión de territorios Marino costero: casos de Cahuita y Ostional”, el programa se presenta desde la mirada investigativa de jóvenes profesionales.

Las voces representantes están a cargo de la joven María José Castro Artavia, Ostional y conflictos de uso de la Naturaleza, tesis en Ciencias Política; y el joven Pablo Zagt Hernández, Multiterritorialidades del Mar en Cahuita, tesis en Geografía.

El programa se presentará en vivo por los canales oficiales de Radio Universidad Costa Rica, a través de facebook (https://www.facebook.com/radiouniversidad

Se espera una amplia participación mediante las redes del canal y mediante la línea telefónica habilitada para la presentación del programa de radio 2234-3233.

La necesidad de reformar y modernizar las jornadas de trabajo

Manuel Hernández

Las jornadas de trabajo, hasta un máximo de 48 horas por semana, reguladas en la Constitución Política y el Código de Trabajo, datan de la década de oro del constitucionalismo social y laboral del siglo pasado.

Es más, desde 1920, se reconoció esta jornada en nuestro país.

Es la jornada típica de la sociedad industrial.

No obstante, los procesos de producción, y en consecuencia, las relaciones de trabajo, han experimentado modificaciones sustanciales, principalmente en los años que llevamos del SXXI.

Aquellas jornadas ya no se adecuan a las transformaciones contemporáneas de la sociedad, y mucho menos a las naturales exigencias de vida de las personas trabajadoras, que requieren más tiempo libre, para estudiar, descansar, para conciliar la vida laboral y familia; en definitiva, para disfrutar más de la efímera vida, que ya no puede seguir anclada en la jornada de 48 horas.

Por tanto, resulta imperativo una reducción sustancial de las jornadas de trabajo, sin afectar las remuneraciones de las personas trabajadoras.

Por esto, resulta absolutamente inasumible el proyecto de ley que pretende imponer la denominada jornada 4/3.

Verdaderamente, para tratar de comprender este proyecto, resulta imprescindible tener conocimientos básicos de paleontología, porque significa un retroceso histórico.

Yo estoy de acuerdo con una jornada 4/3, pero con un enfoque y una finalidad muy diferente al insidioso cometido del proyecto de ley, que, por una parte, tienda a reducir efectivamente los límites de las jornadas de la legislación actual, y por otra parte, que tienda a promover el desarrollo humano y el nivel de bienestar más alto de la clase trabajadora.

No se puede desconocer que la jornada 4/3 es un tema que se está debatiendo, principalmente en Europa.

La jornada 4/3 se está abriendo espacio, pero no para incrementar la cantidad de horas que se trabajan por día, sino, como ya se está implementando en algunos países europeos: para dejar de trabajar 5 días a la semana, y en su lugar, sólo 4 días semanales, pero reduciéndose la jornada de trabajo diaria, sin afectar la remuneración y procurando mantener la productividad de las empresas.

En esta hoja de ruta se han logrado importantes avances en países como Islandia, España, Inglaterra, entre otros, que han reducido la jornada de trabajo hasta 35 o 36 horas por semana, manteniendo incólumes las remuneraciones.

Esta es la hoja de ruta que se va abriendo espacio en Europa, en la que, además, la negociación colectiva está jugando un papel de primer orden en la reducción y flexibilización de las jornadas de trabajo. Muy por contrario, las patronales de nuestro país, con el auspicio de los partidos políticos conservadores, impulsan políticas típicas del periodo Jurásico, atizando un proyecto que pretende destruir la jornada de 8 horas y extinguir los derechos de la clase trabajadora.

Día del Agricultor y la Agricultora Costarricense

Rodrigo Aguilar Arce

Rodrigo Aguilar Arce.

El 15 de mayo fue designado como Día del Agricultor Costarricense, un justo reconocimiento a los hombres y las mujeres del campo, que con su esfuerzo y consistencia permanente obtienen los alimentos que como ciudadanos adquirimos en las ferias, en los mercados, en los tramos y diferentes entes del comercio, y por supuesto, constituyen una de las riquezas importantes del país, pero que lamentablemente esos esforzadas personas carecen de los apoyos imprescindibles de los diferentes gobiernos, los cuales no generan propuestas ni proyectos de apoyo y por el contrario los tienen en el abandono total y absoluto, lamentablemente.

No olvidemos que a través de la historia el agro ha sido, y sigue siendo hoy, sustento económico, social y cultural de nuestra nacionalidad.

A ellos y ellas debemos agradecer el sustento que en los hogares disfrutamos de sus productos, por ello decimos feliz Día del Agricultor y de la Agricultora, pero al mismo tiempo, demandamos del y los distintos gobiernos el apoyo imperecedero a este sector compuesto por personas productoras abnegadas.

La izquierda y el debate constitucional chileno: La historia de una rebeldía, o los estertores de una forma política

Gilberto Lopes, en San José

13 mayo 2023

La forma política chilena caducó el 18 de octubre del 2019, cuando estallaron las enormes protestas por un aumento del transporte público, que luego se transformaron en un verdadero estallido social.

Eso me dijo Fernando Atria, abogado constitucionalista, entonces miembro de la Asamblea Constituyente, elegida en mayo del 2021. Gobernaba entonces, por segunda vez, el empresario Sebastián Piñera, hombre de enorme fortuna, líder de sectores de derecha menos estridentes que los de Juan Antonio Kast.

Conversé con Atria el día siguiente del primer turno electoral del 21 de noviembre de ese año, en el que Kast quedó en primer lugar, con casi 28% de los votos. Gabriel Boric, en segundo lugar, alcanzó algo menos de 26%. Toda una sorpresa, después de la verdadera rebelión del 2019, que había conducido a la convocatoria de la constituyente.

Las expectativas eran enormes. Ante un resultado inesperado, todas las miradas se dirigían a una incierta segunda vuelta en la que, finalmente, Boric logró alzarse con 56% de los votos.

–La derecha cree que la constitución de 1980 aun funciona, afirmó Atria. “Cree que si el proceso constituyente fracasa, vamos a volver a vivir en paz, bajo esas normas constitucionales”.

Vale la pena volver al escenario de entonces que –en mi opinión– Atria ayudaba a iluminar: “No se puede volver a una constitución que quedó aplastada por el 80% de los votos del ‘apruebo’ en el plebiscito de convocatoria de la constituyente. Pero es un error pensar que al momento constituyente le corresponde dar (y ganar) todas las batallas. Después de la nueva constitución va a seguir habiendo política”.

Pensaba entonces en la constitución que estaban elaborando (creo que todavía con la esperanza de que fuera aprobada). Pero la frase sigue vigente, pensado en esta nueva, cuya elaboración apenas comienza, en un escenario político distinto al de hace un par de años.

El resultado del primer turno presidencial, según Atria, mostraba que el colapso de una forma política, antes del surgimiento de una nueva, generaba “condiciones de extraordinaria fluidez”.

“Ha habido mucho más preocupación por la inseguridad, por la violencia, por la incapacidad del sistema político de mantener el orden y eso fue capitalizado por la ultraderecha”. “Espero que ese resultado produzca en la convención más conciencia sobre el riesgo que enfrenta. Y que eso lleve… (Atria para, piensa… le costaba encontrar las palabras…) a una discusión constituyente más consciente de los límites que enfrenta”.

En su visión, lo fundamental de una constitución es establecer el esquema en que se van a resolver las disputas políticas en el país. Construir una forma política que sea eficaz: esa la tarea de la constituyente, asegura Atria.

“Espero que lo del domingo (el resultado del 1er turno presidencial) haga consciente de eso a los constituyentes, de la necesidad de que lo que salga de la constituyente sea reconocido por la cultura chilena como una discusión de la forma política que Chile necesita. Eso es lo que lleva al éxito del proceso constituyente”.

Como sabemos, no ocurrió así. La propuesta fue rechazada meses después por un abrumador 62% de los votos.

Kast le parecía “la negación de la transformación que Chile necesita”. Él cree –dijo entonces– como cree el presidente Piñera, en las fórmulas neoliberales y piensa insistir en ellas.

Se estaba refiriendo a la posibilidad de un Kast en la presidencia de la República. No ocurrió. Pero ahora Kast tiene en sus manos, y en las de sus partidarios, la elaboración de una nueva versión de esa constitución que debe sustituir la que tuvo su origen en el golpe de 1973 (que Kast admira y defiende).

En la visión de Atria, Kast y sus partidarios podían hacer su propuesta, caso ganase la presidencia d la República. Pero que eso representara una solución para los problemas de Chile, ¡no! “Va en dirección contraria. Eso no es lo que Chile necesita: lleva a la inestabilidad, a la ingobernabilidad”.

¿Qué necesita Chile?

Visto a 50 años de distancia del golpe, pareciera que Chile necesita retomar el rumbo de reformas interrumpido por la dictadura.

La naturaleza polémica del tema puede ser ilustrada con una reflexión del periodista Patricio Bañado, recientemente fallecido, recordado por la conducción de la franja televisiva del “NO”, en el plebiscito que definió la no continuidad del régimen militar, en 1988. En diciembre pasado, en una última entrevista, Bañado afirmó nunca haber sido allendista. Y agregó:– Creo que el gobierno de Allende fue uno de los grandes errores históricos de Chile.

Una frase dramática, sin duda. En su opinión, lo que debió haber ocurrido fue la continuidad de unas reformas que había iniciado el demócrata cristiano Eduardo Frei, antecesor de Allende: una Reforma Agraria y la nacionalización de una parte del cobre. En su opinión, “si la izquierda se hubiese unido con la Democracia Cristiana para profundizar esos cambios e ir paso a paso, eso habría sido imparable”.

Me parece que la afirmación, dicha así, se despega de la realidad política de entonces. Especula sobre el camino que no estuvo sobre la mesa hace 50 años. Como sabemos hoy, Frei fue figura importante en la articulación golpista, pero también fue asesinado por esos mismos golpistas, envenenado cuando empezó a alejarse de una dictadura que mostraba ya sus rasgos más criminales.

Hoy, ¿qué necesita Chile? O, analizando el tema más ampliamente, ¿qué proyecto de desarrollo necesita la izquierda latinoamericana para avanzar en unas reformas que desmonten el mundo neoliberal? Un mundo que asaltó los recursos públicos y destruyó toda red de solidaridad social, desde las organizaciones sindicales hasta los fondos de pensión, pasando por los recursos naturales.

La esencia del modelo neoliberal es la privatización de los recursos públicos. Allende dijo que el cobre era el sueldo de Chile. Fue más allá de las reformas de Frei y lo nacionalizó. Con el golpe, la minería pasó a manos privadas (menos los recursos con los que se financiaban las fuerzas armadas). Pero la historia sigue. Ahora se discute en el congreso chileno un aumento del royalty minero y la política para la explotación del litio.

En septiembre el golpe cívico-militar cumple 50 años. Esos 50 años de la historia chilena no pueden ser entendidos sino como la lucha por recuperar ese camino.

En Chile (también en Argentina y en otros países), quizás nada representó mejor el asalto a los recursos públicos que la privatización del sistema de pensiones. Significó la transferencia de inmensos recursos a pequeños grupos de interés al costo de pensiones miserables para los cotizantes. Manuel Riesco y su Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo han publicado estudios detallados sobre el sistema (puede verse uno, publicado en 2008, aquí.

Pese a las condiciones favorables de la economía chilena, que se recuperó de una crisis profunda de principios de los años 80, al final “la mayor parte de los afiliados simplemente no iban a recibir pensiones de las AFP” (como se conocen allí las administradoras de pensiones).

“Sus fondos acumulados al jubilar serían tan magros que sus pensiones alcanzaban montos ridículos, del orden de 10 a 20 dólares por mes para millones de afiliados, e inferiores al mínimo de 150 dólares para dos tercios de la fuerza de trabajo”, dice Riesco.

Pese al aspecto clave de este tema como factor de descontento en el país, el proyecto constituyente mencionaba apenas generalidades cuando decía que “las personas mayores son titulares de los derechos establecidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de derechos humanos ratificados y vigentes en Chile”. Asimismo, agregaba, “tienen derecho a envejecer con dignidad; a obtener prestaciones de seguridad social suficientes para una vida digna”.

Los muchos senderos del camino

La lucha para recuperar el camino perdido tiene muchos senderos, rutas de rebeldía y rebeliones. No se puede entender la historia de Chile de esos años sin acompañar esas luchas. La del 2019 terminó por remecer las instituciones. Pero no se caracterizó por cementar los pilares de unas nuevas. El 2007 había habido otra, lo de los estudiantes secundarios, los “pingüinos”. Se repitieron en 2011, con protestas contra la privatización de la enseñanza. Ahí se forjaron Boric y su grupo.

Pero el proyecto constituyente no recogió con acierto la fuerza de esas demandas. Como veremos, temas centrales para retomar el rumbo del país apenas están mencionados en el proyecto de constitución rechazado y creo que esto fue clave para su rechazo por casi dos tercios de los electores.

En vez de un texto con una visión política que sirviera de paraguas bajo el que se cobijaran las diversas demandas sectoriales, el texto recoge posiciones de sectores diversos, sin esa visión política que los articule. Pone a todos a competir contra todos.

Dos demandas se expresaron con particular fuerza en ese texto: la representación paritaria entre hombres y mujeres en los más diversos ámbitos políticos y la definición de espacios para los pueblos originarios, especialmente los mapuches, en un ambiente de renovadas tensiones en la Araucanía, en la zona del sur del país, donde con más fuerzas se asentaron.

El tratamiento de ambos temas no contribuyó a sumar votos a favor del proyecto que, como sabemos, fue rechazado también en las zonas de mayor presencia de pueblos indígenas.

El debate constituyente

Antes de continuar, quisiera señalar que no está en discusión aquí la validez de las reivindicaciones, sino del escenario (y de la forma) elegidas para reivindicarlas.

Creo que tiene una mayor capacidad explosiva el debate en torno a los derechos de los pueblos indígenas porque tiene que ver con la propiedad de la tierra. Sin que se pueda tampoco desconocer la importancia de la discusión sobre la naturaleza del Estado, la tensión entre la reafirmación de su unidad y la definición de su carácter plurinacional. “Chile reconoce la coexistencia de diversos pueblos y naciones en el marco de la unidad del Estado”, decía el texto. “Los pueblos y naciones indígenas son titulares de derechos fundamentales colectivos”. En especial, “tienen derecho a la autonomía; al autogobierno; a su propia cultura”.

El texto vuelve sobre esos temas una y otra vez, pretendiendo resolver, con esas declaraciones, un conflicto que está en pleno desarrollo, sin que una visión sobre el tema esté madura en la sociedad.

Si este tema me parece el más “explosivo”, hay otro, cuya reiteración está presente en todo el texto: el de la paridad en la representación de hombres y mujeres en las instituciones públicas.

El proyecto afirmaba que Chile se constituía como una “república solidaria” y que su democracia era “inclusiva y paritaria”. El Estado debería promover “una sociedad donde mujeres, hombres, diversidades y disidencias sexuales y de género participen en condiciones de igualdad sustantiva”.

Me parece difícil imaginar que formulaciones de este tipo cuenten con un apoyo mayoritario, como puede deducirse del resultado de la consulta.

Pero hay algo que me interesa todavía más y es el tratamiento de un tema relevante para el que la izquierda no ha encontrado una forma consensuada para incorporarlo a su proyecto. Naturalmente, no pretendo resolver aquí ese desafío. Pero quiero sugerir alguna cosa.

Uno de los problemas más relevantes para esa participación no es el establecimiento legal (o constitucional) de la paridad –que no tiene relevancia política, como veremos–, sino el cuido. El fracasado proyecto de constitución se centró, sin embargo, en la paridad.

Sobre el cuido –de niños y ancianos– que recae casi totalmente en las mujeres, se dijo muy poco, o nada. Se hablaba, en general, de “trabajo no remunerado” para referirse al cuido. Me parece otra gran equivocación. Desde mi perspectiva, se trata de trabajo remunerado y el problema es precisamente cómo se remunera ese trabajo.

La manera de enfrentar el problema no es que hombres y mujeres compartan el cuido. Eso no es posible, salvo en algunos aspectos, no sustantivos. La solución es que el cuido lo asuma el Estado, con guarderías, kinders y residencias para ancianos adecuadas. No se trata de que se pague a las cuidadoras por su trabajo. El cuidado lo tiene que asumir el Estado. Es la única manera de que se pueda asegurar un cuido adecuado. Es consecuencia de los cambios económicos y sociales que abrieron las puertas del mercado de trabajo a las mujeres, a las que se les debe pagar, no por el cuido, sino por su trabajo.

Nada de eso lo contemplaba el proyecto de constitución construido sobre el concepto de “paridad”, que pretendían presentar como un gran avance. No lo entendió así casi nadie (y me parece que con razón), salvo la derecha.

“Si me ponen un Congreso lleno de mujeres y todas piensan como Margaret Tatcher, yo me siento bien representado, no tendría ningún problema”, dijo al diario El Mostrador el diputado republicano Johannes Kaiser, conocido por su enfoque conservador. La nueva constituyente se conformará de forma paritaria, con la misma cantidad de hombres y mujeres, mayoritariamente conservadores.

Hacer transformaciones en el país

La del 2021 no fue nuestra primera conversación con Atria. Tres años antes, en noviembre de 2017, se celebraron elecciones en las que Piñera logró su segundo mandato presidencial. Atria no logró elegirse diputado.

Pero conversamos: –Hay un cambio de época en política chilena desde las manifestaciones de protesta del 2011. Esas manifestaciones, que no fueron solo estudiantiles, produjeron la impugnación del modelo neoliberal.

“Todavía estamos bajo efecto de estas movilizaciones”, dijo Atria. “Pero durante este gobierno (está hablando al final del segundo período de Michelle Bachelet) aprendimos cual es realmente nuestro problema: es una forma política incapaz de producir transformaciones significativas en el país”.

Desde su punto de vista, la política estaba “neutralizada”. No se podía hacer transformaciones. “Si uno mira los últimos 27 años en Chile, no ha habido prácticamente ninguna modificación significativa”, aseguró.

“No importa cuánta gente marche contra las AFPs. La posibilidad de discutir seriamente su eliminación no existe”.

“Aun cuando las transformaciones sean constitucionalmente posibles, no se pueden hacer porque las formas institucionales contienen una idea de lo que es apropiado o no, de lo que es una política seria o no”. “Esa política neutralizada no tiene fuerza para hacerle frente al poder económico. Solo funciona cuando responde al interés de ese poder económico”.

Atria tampoco veía posible hacerlas mediante grandes acuerdos. “Cuando hay reformas que interesan al poder económico, vienen rápidamente. Cuando provienen de los ciudadanos, son ignoradas”.

Entonces decía que la única salida era una asamblea constituyente. “El problema constitucional se va a solucionar, por las buenas o por las malas”, aseguró. “Algún día tiene que pasar algo; no mañana, quizás, pero algún día”.

Para quienes estamos en la izquierda –concluyó– “una prioridad es la unidad”. “Si no hay unidad de la izquierda vamos a tener dos izquierdas, que van a ver la destrucción de la otra como un desafío”.

Me gustaría seguir este diálogo cuando vuelva a Chile para la conmemoración de los 50 años del golpe.

FIN

Columbine tan cerca

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

La desorientación política en materia de seguridad es solo uno de los síntomas del alto nivel de descomposición socio institucional que presenta la sociedad costarricense.

Antes que contar con una política pública a la que se le cambia de título un día sí y otro también, el país debería entrar en una profunda discusión sobre el enfoque adecuado para trazar un abordaje que supere la inmediatez.

No se trata tampoco de cambiar jerarcas como una medida paliativa. No son los jerarcas los que definen un enfoque determinado sino toda una estrategia colectiva, que proponga niveles socio territoriales y dimensiones sociales de amplio alcance para contender con una inseguridad predominante y una violencia que no cesa.

Al escribirse esta columna el país alcanza cifras inimaginables de homicidios (por arriba de los 300 en lo que llevamos del año) y la escalada no cesa.

Una discusión no planteada hasta ahora con seriedad es la emergencia que se ciñe sobre centros educativos de primaria y secundaria en todo el país. Si ya no fuera suficiente con el quiebre en los procesos de convivencia de la población estudiantil que se traduce en conflictos diarios, la amenaza de tiroteos y ataques empieza a encender las alarmas.

No se ha dicho lo suficientemente claro, pero tras el mito fundacional de la Paz y la tranquilidad potenciada por una blancura originaria, se esconde el funcionamiento de un mercado informal de armas de todo tipo. Este país está armado hasta los dientes y los centros educativos podrían ser pronto un espacio donde se usen sin límites.

A inicios de siglo un documental dirigido por Michel Moore (Bowling for Columbine, 2002) se preguntaba por los determinantes socioculturales del aumento de los tiroteos y la permisibilidad en la tenencia de armas en una sociedad que aún no se reponía de los eventos producidos en una secundaria en 1999.

Nos preguntamos qué ha cambiado en casi 25 años tanto en aquella sociedad como en la nuestra. En Costa Rica, lo hemos dicho, el contrato social caducó hace tiempo y la cohesión social se esfumó para dar paso a un superlativo grado de fractura a todo nivel.

Columbine podría estar a la vuelta de la esquina si no hacemos algo pronto. Algo como hablar horizontalmente sobre un enfoque y no tanto una política de seguridad que nos devuelva la tranquilidad a todos y todas.

La FOD, el MEP y el futuro de las TIC

Deyanira Sequeira

El informe 2023 de EDUCASE[1] nos permite enfocarnos con mejor claridad frente al enfrentamiento que se ha dado entre el MEP FOD. No son tiempos para desgastarnos en discusiones pasadas sobre el derecho que tenía el PLN de privatizar los servicios educativos en el país (al menos uno de los más relevantes: las TIC, tecnologías de información y comunicación), o de cómo administrar los recursos acumulados en los últimos 37 años por la FOD.

La discusión debe ser un enfoque conjunto con miras al futuro y el papel de las TIC en la educación costarricense. No hemos escuchado ninguna mención, dentro de la discusión aludida, al papel de la inteligencia artificial (IA) que ha cambiado ya la forma de enseñar y aprender. No sólo, como indica el estudio, en el campo de la educación universitaria, sino en todos los niveles. No vemos surgir grupos de educadores, o sus sindicatos, inquietos por las implicaciones que la IA tendrá, no sólo en los métodos de enseñanza, sino y mucho más preocupante, en la posibilidad de que muchos empleos desaparezcan, y en el impacto que la IA tendrá en los estudiantes, en su bienestar, en sus vidas.

Por eso el informe que comentamos es importante, y deberían de leerlo doña Pilar y los personeros del MEP. También es un recordatorio para la FOD, tan enfocada en enseñar programación, cuando ya la IA hace innecesaria esa tarea. Enseñar a pensar críticamente puede hacerse usando otras estrategias, sobre las cuales hemos escrito en otro sitio*.

Analizar los temas que los panelistas de EDUCASE han indicado como urgentes y relevantes: “la suplantación de la actividad humana con poderosas nuevas capacidades tecnológicas y la necesidad de más humanidad en el centro de todo lo que hacemos”.

Tendencias : los panelistas de EDUCASE identificaron cinco tendencias en los ámbitos económico, social, ambiental, político y tecnológico. A) Social, en donde se enfatiza la demanda de los estudiantes por un aprendizaje flexible, el aprendizaje equitativo e inclusivo, y los cambios rotundos en los sistemas de evaluación, inclinándose por los microcredenciales. B)Tecnológico, en donde se enfatiza en la IA como corriente preponderante en el futuro, la enseñanza híbrida, y las tecnologías que permiten que todos puedan crear contenidos digitales. C) Económico: la brecha por falta de recursos, y la presión para que las escuelas hagan más con menos recursos, y la “demanda de aprendizaje permanente en el lugar de trabajo”. D) Ambiental: no hemos escuchado mucho sobre cómo el cambio climático está afectando la enseñanza y nuestras vidas. Algunos programas aislados en las escuelas han empezado a introducir los ODS dentro del currículo, pero debería de generalizarse la política. ¿Qué papel debe jugar la tecnología para impulsar estos cambios? E) Político: se estudian los fenómenos de la desinformación y la posverdad, impulsados, muchas veces por los gobiernos, cómo crece el nacionalismo en el mundo, y cómo los partidos políticos no se interesan por estudiar estos asuntos álgidos para la democracia, sino que se dedican a charlas insustanciales de búsqueda de poder. Aunque el estudio se centra en los EUA, su alcance es universal.

Los panelistas de Horizon analizan cuáles serán las tecnologías claves y las prácticas potenciales y la IA e IA generativa aparecen en primer lugar. Otro desarrollo es que las modalidades de aprendizaje se complementan, así como la modalidad de aprendizaje híbrido, y los cambios en los sistemas de evaluación, surgiendo las microcredenciales como alternativa. También hay una preocupación por acercar a los estudiantes a comunidades en que se sientan acogidos. Los impactos que tendrán las prácticas futuras se aplican no solo a universitarios sino a todos los niveles: “equidad e inclusión, resultados del aprendizaje, riesgos, alumno e instructor receptividad, costo, nueva capacitación requerida por parte de estudiantes e instructores, y el impacto potencial en la institucionalidad, metas estratégicas”.

Escenarios: de igual forma se hace un análisis de escenarios futuros, que pueden aplicarse también a otros niveles de enseñanza, como las enseñanzas que nos dejó la pandemia: modalidades de enseñanza en línea y uso intensivo de las TIC. En otros países, se empezó inmediatamente a incorporar las TIC al currículo, y se dejó atrás la prácta de crear laboratorios especializados en informática. Las TIC permean todo el sistema, desde la parte administrativa, la de enseñanza y evaluación. Frente a la enorme brecha digital y carencia de recursos, se abren posibilidades: en vez de dotar de una tableta a cada estudiante, dotarlo de un celular. Es un mínimo con el que se puede empezar. Aprendizaje personalizado e interinstitucional, grandes redes como las formadas en España, en Uruguay, o en México.

Que hacer? La FOD y el MEP, junto con los sindicatos deberían plantearse qué hacer hoy para enfrentar este futuro? ¿Qué planes pueden presentar a la Asamblea Legislativa? Este informe de Horizon es una excelente guía pues toma en considración la educación de adultos, la investigación, la docencia, estrategias para zonas desfavorecidas, equidad, accesibildad, espacios de aprendizaje que involucren a las municipalidades y bibliotecas públicas, todos los recursos posibles. Mucho en lo que se puede colaborar como adultos interesados en la educación de este país.


[1] Informe EDUCAUSE Horizon 2023
Edición de enseñanza y aprendizaje

*https://wakelet.com/@sdeyanira_xu8k4