La iniciativa del Festival Viva La Paz Costa Rica nace de un colectivo de artistas, gestores culturales y organizaciones pacifistas, que se han encontrado para articular esfuerzos a fin de realizar cambios radicales en aras de construir una cultura de paz que va en contra del estado actual de la violencia entre los seres humanos y sus diferentes manifestaciones como: las guerras, la xenofobia, la violencia de género, la destrucción del ambiente y las armas nucleares.
Es por esto por lo que el Festival Viva La Paz Costa Rica ofrece una agenda variada, entre la cual cabe destacar actividades que se llevarán a cabo a partir del 17 de setiembre. Se ha programado el Encuentro de Espiritualidades y Culturas y el Pedido por la Paz, el cual se organizó en el Parque del Este a partir de las 9:00 am de este sábado.
Además, el Encuentro Poético por la Paz y la Noviolencia que se ejecuta en el Gimnasio Municipal de Ciudad Colón a partir de las 2:00 pm y hasta las 6:00pm.
Se adjunta el afiche con la agenda con la descripción del excelente programa de actividades tal como; exposiciones de arte, conciertos, talleres de pintura, actividades en escuelas, entrevistas, conversatorios y demás. Pueden encontrar más información y seguir el desarrollo del festival en las redes sociales bajo el nombre Festival Viva la Paz, en los siguientes enlaces:
El SINDEU se compromete a deponer los cierres efectuados en accesos y edificios de las diferentes sedes y recintos de la Universidad de Costa Rica a más tardar a las 3:30 p.m, del 15 de septiembre de 2022.
La Rectoría se compromete a no tomar represalias de ningún tipo en contra de las personas funcionarias que participaron de las acciones de protesta del 15 de septiembre de 2022, lo que implica que las personas funcionarias no tendrán que reponer el tiempo laborado ni trabajar tiempo extraordinario.
La Rectoría se compromete a solicitarle al Consejo Universitario que sesione de forma extraordinaria en el transcurso de la tarde de este jueves 15 de septiembre de 2022, con el fin de analizar la modificación presupuestaria 9-2022.
La Rectoría ratifica lo acordado en las sesiones 2-2022 y 3-2022 de la mesa de negociación, con fecha 8 y 15 de junio corriente, siempre y cuando sean avalados por los órganos de fiscalización y control interno de la Universidad (Oficina de Contraloría Universitaria, y Consejo Universitario). Asimismo, la Oficina de Recursos Humanos continuará con las gestiones necesarias para proceder con el pago del monto adeudado del año 2020, para el 28 de octubre del presente año.
Ambas partes se comprometen a restablecer de inmediato los canales de diálogo y negociación sobre la Convención Colectiva de Trabajo y las solicitudes planteadas por el SINDEU en materia salarial.
El Consejo de Rectoría y el SINDEU reconocen la importancia de respetar el derecho humano a la educación, al trabajo y al libre tránsito.
El Consejo de Rectoría lamenta las afectaciones generadas a la comunidad universitaria.
Harold Chavarría Vasquez. Secretario General SINDEU Dr. Gustavo Gutiérrez Espeleta. Rector
El historiador y escritor Óscar Aguilar Bulgarelli celebra el fervor patrio observado este 15 de setiembre al regresar los desfiles, pero lamenta la egolatría del presidente.
Compartimos el video que el doctor Aguilar Bulgarelli envió a SURCOS.
Es importante destacar que la Independencia se deriva de una ardua tarea de las provincias centroamericanas de desligarse del yugo de un país europeo, es decir, se denomina Independencia de Centroamérica al proceso emancipador por parte de los actuales países de Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, los cuales, a través de la firma del Acta de Independencia de América Central el 15 de septiembre de 1821 rompen lazos con el Imperio Español.
Por esa razón se realizan diversos actos en cada uno de los países y por supuesto, se recorre por parte del estudiantado de ellos la antorcha centroamericana como símbolo inequívoco de ese logro realizado por parte de aquellas provincias que tomaron la decisión de ser libres.
Por eso es importante que las generaciones actuales y las nuevas desde la diversas instituciones educativas sigan recordando estos episodios, en los que las anteriores generaciones supieron liberarse del yugo que les oprimía.
Por lo general, los sabios y los entendidos nos inculcan la filosofía de vivir “ligeros de equipaje”. Es decir, no obsesionarnos con la acumulación de cosas materiales. El fundamento es el estar preparados para alzar vuelo en cualquier momento y bajo cualquier circunstancia. Ese pensamiento es válido para seres humanos.
Sin embargo, ese principio no necesariamente es bueno cuando del Estado se trata. La venta de instituciones públicas no siempre ha sido un buen negocio para el Estado y por ende para la ciudadanía. Mucho menos cuando esas instituciones son exitosas y proveen al país oportunidades de desarrollo. Ya conocemos lo que ha sucedido en otros países cuando se han despojado de las instituciones que brindaban bienestar, el pueblo termina pagando las consecuencias.
Quizá haya que poner orden en algunas. Quizá haya que mejorar la forma de prestar servicios o quizá haya que ponerlas a competir para hacerlas más eficientes, pero deshacerse de ellas no siempre es la mejor decisión.
El dinero que pagarán por ellas durará poco y luego ya no tendremos ni dinero ni instituciones y eso simplemente es empobrecernos más y hacer que el futuro sea poco halagüeño.
El pueblo deberá defender las instituciones que considera fundamentales para que tengamos un futuro promisorio y especialmente para las nuevas generaciones. No siempre nuestros representantes en la Asamblea Legislativa tienen los mismos pensamientos e intereses que el pueblo y por ello también ahí se debe presionar y hacer saber que no queremos despojarnos de lo que tanto ha costado mantener.
Vender lo que ha sido bueno es un pensamiento de pobreza y abandono en manos de otros que vendrán a explotarnos. Tengan mucho cuidado señores del gobierno, Presidente y diputados con lo que hacen con lo que pertenece al pueblo.
Dios quiera que entiendan que eso de las instituciones no son bienes de difuntos sin herederos, por el contrario, nuestros antepasados lucharon mucho por tener y dejarnos algo para nuestro futuro. No despilfarren y no hagan de lo que no les pertenece una fiesta para beneficio de amigos y financistas de campaña.
La Federación de Trabajadores Financieros ( FETRAFI) envió un oficio al presidente de la República, Rodrigo Chaves Robles, en el cual expresan su oposición a la venta de activos del Estado y solicitan una audiencia “a la mayor brevedad posible, con la finalidad de exponer los motivos de nuestra justificada inconformidad con la venta de esta institución, que nos heredaron nuestros abuelos; que hoy, los costarricenses tenemos la obligación moral e histórica de defender este invaluable legado”.
FETRAFI expresa en la carta: “En momentos tan aciagos, como estos, que está pasando la Patria, no podríamos dejar de evocar el discurso de uno de nuestros próceres, Joaquín García Monge, frente al Monumento Nacional, que, por lo visto, ahora más que nunca, tiene tanta actualidad”:
(…) Si es sumamente grave que aventureros extraños se atrevan a comprar la Patria, lo sería mucho más, e ignominioso, que hijos del país de bruces se la vendan.” Joaquín García Monge.
SURCOS comparte el documento de FETRAFI que llegó a nuestra redacción:
Sobre lo que ocurre en el mundo y en nuestro país durante la primera mitad de 2022, podríamos citar muchas cosas. Pero pocas de ellas con una incidencia tan directa y temible para los trabajadores asalariados como el desfogue y asalto que estamos viendo/siendo con nuestros aportes a los regímenes de pensiones complementarios, donde operadoras, de naturaleza privada y pública, en sí mismas se han transformado en poco tiempo en aliadas de los personas trabajadoras a ser de sus mayores enemigos cual pócima venenosa con que se “embadurnó una hermosa y sabrosa manzana roja”
La Ley de Protección del Trabajador que da origen al surgimiento de fondos de ahorro de parte del salario de las personas trabajadoras, del aporte nuestro y sus patronos, cuando existe empleo formal. Surge a raíz de la transformación el auxilio de cesantía –consagrado en nuestro Código de Trabajo- y del aporte del 0,5% de nuestro salario, convertido en ahorro obligatorio destinado en eses entonces para la capitalización del Banco Popular y de Desarrollo Comunal. Ley que recién cumple 20 años y dentro de los loables y nobles fines con que fue creada, destaca la justa universalización del derecho a la pensión. Cómo se logra esto? con una “renuncia” que en el presente hacen los trabajadores de algo que es de su propiedad, parte de su salario; con miras a tener ahorros suficientes a asegurar una vejez digna, cuales bellos abuelitos icónicamente vemos en cuentos como Caperucita Roja y Geppetto. A ver, estos ahorros que hacemos en el presente, que hacen que nos limitemos en la posibilidad de vivir bien ya, de viajar, adquirir algún bien mueble o inmueble o emprender alguna actividad económica que complemente mis ingresos, es pospuesta.
Dichos ahorros de millones de personas trabajadoras, producidos con su esfuerzo, dedicación y sudor se han transformado en impresionantes masas de dinero -10 mil millones de dólares-, de manera que tientan a más de uno. Han dado origen a la participación de diversas operadoras, la mayoría de ellas del sector financiero nacional y transnacional, pues aquí la banca privada disfraza en gran medida a la gran banca internacional. Estas a su vez han creado una robusta, frondosa y depredadora burocracia que se confunde también con la SUPEN, que aun no entiendo a quién defiende, si a las operadoras, que no ocupan que nadie las defienda, o a nosotros como trabajadores y ahorrantes. Es decir, alguien podría decirme que somos tan tonticos que como no sabemos administrar nuestros cinquitos requerimos de otros que los manejen, inviertan y decidan qué hacer con mi plata, sí mi plata. Y no es sino, que para ello se requiera la creación de una superintendencia conformada por profesionales que sabrán hacer las del rey Midas, transformar lo nuestro en mayor riqueza, al hacer que nuestro aportes produzcan generosos rendimientos, con lo cual mi retiro este asegurad y pueda dormir a pierna suelta.
Pero ese sueño puede ser interrumpido por una terrible pesadilla y en vez de salir de los brazos de Morfeo para ser arrullado por ángeles, arcángeles, querubines y otras divinidades, sea violentamente pellizcado y atormentado por harpías, gárgolas y otros demonios, y que también mordisquean nuestros fondos.
Patrióticamente desde mediados de junio sólo un medio informativo ha intentado alertar a la población costarricense lo que silenciosamente ha venido ocurriendo con los millonarios fondos de ahorros de millones de personas trabajadoras. Me refiero al Semanario Universidad.
Dichos fondos a la fecha representan el equivalente a 10 mil millones de dólares (SUPEN, Bco. Ctl. Operadoras han perdidos 162 mil millones de colones último trimestre –Pág. 10 Semanario Universidad cita CONASSIF y SUPEN) ese valor sumado a otras cuentas permite colegir que ROP es más pequeño en mayo 2022 que mayo 2021, pues 284 mil millones de colones que habían, ya no están.
Estos temas pueden verse lejanos como la guerra entre Ucrania y Rusia, sin embargo al igual que ella nos impacta directamente. En mi caso particular como ahorrante y perteneciente a una de las operadoras desde hace 20 años, les comparto el último estado financiero que ha enviado la operadora. S situación debe ser similar la aparición de números rojos porque los inútiles que administran mis ahorros han tomado pésimas decisiones, desde sus cómodos sillones, de las cuales nunca dan cuentas y pareciera no importarles mis cinquitos, pues a mí sí, y a lo mejor si me dejasen tomar decisiones sobre el uso de esos recursos podría obtener mayor rentabilidad mayor ganancia, ahora en edad productiva, no quizás cuando me aceche la vejez –que es seguro llegará a menos que pasemos a mejor vida -y dicho dinero engordará a clínicas y médicos que probablemente atienda mis dolencia por lo que la CCSS no pueda velar para una mayor calidad de vida. La pregunta es si esos fondos estarán allí cuando mi familia y yo verdaderamente los necesitemos. La SUPEN y CONASSIF, pesadas cargas sobre los hombros de los costarricenses, que parecieran no servir para nada y no ejercer adecuada vigilancia, parecen ser parte del problema y por muy lejos de ser parte de la solución. Menos aún con la llegada de la siniestra figura de Rocío Aguilar. Personaje de ingrata y triste memoria, quien antes de llegar a estos entes del sector financiero –tras concesión graciosa de Carlos Alvarado Q.- fue contralora y ministra de Hacienda. En este último puesto fue acreedora de una sanción con una suspensión de un mes que nunca ejecutó. O sea, se convierte impunemente en la única funcionaria pública que se acredita una sanción disciplinaria, que nunca cumplió; fue protegida y posteriormente aparece tan campante en un puesto, donde se ha caracterizado por hacer daño a la economía de los hogares costarricenses. Desde su llegada a los órganos regulatorios del sector financiero ha propiciado el deslizamiento de fondos de operadoras de pensiones hacia mercados internacionales, mismo que en diversas áreas se comporta como una ruleta rusa y generando una mayor presión en la compra de divisas en el país que se traduce en sendos aumentos en el costo de vida y mayor inflación. De los últimos avisos que tenemos de los barones y las damas que regulan el sector financiero es impulsar reformas para que entes como CAJANDE y la SSVMN no puedan ser manejadas por maestros como histórica y centenariamente lo hemos hecho con gran suceso y transparencia. Desean que sean sólo sean especialistas en bancas, finanzas y otros embrujos, que son los mismo que nos tiene en esta situación. No veo a la misma SUPEN promoviendo alguna reforma para que parte de dichos recursos puedan ser devueltos a sus verdaderos dueños en este momento de crisis salarial, dado el estado de congelamiento que experimentan desde años atrás. Y mucho menos modificar la forma en que se calcula el beneficio una vez que el trabajador se acoja a la jubilación que es la devolución de sus ahorros, hecho con gran sacrificio, calculando una edad de 115 años…sí leyó bien, 115 años, como si eso es lo que fuéramos a vivir. Ofensa más grande a la inteligencia no he visto cuando nuestra esperanza de vida según el INEC (2022) es de 83, 5 años para las mujeres y de 78,3 para los varones.
En mi caso para este periodo (2022) acumulo pérdidas superiores a 1 355 000 colones y les aseguro que aún así estos desengarzados religiosamente sí cobraron su comisión sobre el manejo de mi cuenta, al igual que a ustedes.
Generemos suficiente presión ante estas entidades y el organismo que nos representan, dejemos la pasividad y modorra, a un lado. Directamente podemos incidir en directivas de Vida Plena y del Banco Popular, para que sus operadoras se torna más humanas, sensibles y solidarias. NO ES CARIDAD, no es la historia bíblica de Lázaro y el rico Epulón, es que deseamos no que quede algo al final de nuestra vida laboral, sino que haya lo que merecidamente hemos ahorrado, y no una condición cercana a la indigencia donde debamos tender la mano para pedir limosna, sobre lo que realmente nos pertenece. Presión a dichos entes, a los partidos políticos, a la Defensoría de los Habitantes, a los organismos que nos representan. Hemos iniciado una carrera contra el tiempo y contra los tentáculos y espíritu depredador de algunos desamados, nos arrebatan lo que por derecho propio nos pertenece.
Parafraseando la frase que le dijese su madre al sultán Boabdil ante la caída de Granada durante la Reconquista Española “No llores como niño, lo que no supiste defender como un hombre” invito en esta mes de la patria a inflamar nuestro espíritu de una llama de rabia transformada en propuesta, en construcción en garantizar nuestra capacidad de incidir para que haya cambio, resultados en los próximos meses. ¡La democracia nos lo garantiza¡
Por Memo Acuña. (Sociólogo y escritor costarricense)
Resulta evidente que las fuerzas sociales en el poder en Costa Rica han encontrado un terreno fértil para echar a andar la maquinaria privatizadora y recortista hacia el estado costarricense. Los vientos de ventas de activos como el Banco de Costa Rica presagian una temporada compleja en el campo ideológico y también en el político.
Lo vienen haciendo desde hace ya más de cuatro lustros, cuando posicionaron primero el discurso de la ingobernabilidad, luego el del déficit fiscal y posteriormente el del tamaño y eficiencia del Estado.
Al finalizar los años noventa ya la onda privatizadora había ganado sus primeros activos. He recordado durante estos días la compra de Fertilizantes de Centroamérica (FERTICA), empresa estatal, por parte de un consorcio empresarial chileno.
Ubicada en Puntarenas, en el Pacífico costarricense, su planta empleaba una importante cantidad de personas trabajadoras en diversas labores del proceso. Las mismas estaban organizadas en la defensa de sus derechos sociolaborales en la Asociación de Trabajadores de FERTICA (ATFE).
Al ser vendida, empezaron los conflictos y los despidos. Y la organización sindical, combativa, resistente, inició una feroz lucha que aún fuera ya de la empresa, despedidos todos sus miembros, se continuaba defendiendo de los embates del grupo empresarial comprador.
Realizo mis primeras armas como asistente de investigación social en aquella época. Acompaño un trabajo sobre la ruptura de acuerdos colectivos en el marco del estado costarricense como parte del contexto del Ajuste Estructural, realizado por la economista costarricense María Eugenia Trejos. Por esa razón me he citado con Don Marco, secretario general del sindicato de trabajadores de FERTICA en su casa. Es noviembre de 1996.
Es una mañana azul absoluta. Don Marco me da las coordenadas: El Cocal de Puntarenas, frente al mar. Nos disponemos en un pequeño rancho de techo de paja en la playa y enciendo la grabadora con un primer casette de 90 minutos.
Me relata el plan orquestado en el que supuestamente la empresa sería vendida a los propios trabajadores a través de acciones. De cómo ese proceso devino primero en la intromisión de consorcios con capital disponible, el aumento del valor de las acciones, impagable para las personas trabajadoras y la pérdida de su participación en la compra. Allí inició un camino de atropellos a los derechos laborales, que acabó con el despido de cerca de 50 personas trabajadoras.
Lo que en principio sería una entrevista individual con Don Marco terminó siendo un grupo focal frente a la playa. Recuerdo cerca de seis personas, todas pertenecientes al sindicato, conversando animadamente sobre su trabajo, la privatización y sus situaciones personales y familiares de aquel entonces.
Siete casettes con valiosa información sobre los derechos laborales y un aprendizaje para mí como incipiente investigador social, fueron el resultado de la jornada.
El inicio de la venta de FERTICA fue anunciado como un plan para “democratizar” su propiedad. Ciertamente ese fue el discurso original que luego se tradujo en participación empresarial de capital privado de altos manejos financieros.
Me temo que los vientos de venta de activos estatales en la actualidad van en la misma dirección y esta vez con una organización laboral debilitada, casi inexistente. El camino está servido y es posible que estemos ante la presencia del tramo final del proceso de reforma del estado costarricense.
Ante esta realidad es urgente diseñar una respuesta colectiva y plural. No queda otro camino.
Murió, como tenía que suceder algún día, la Reina Isabel II, símbolo monárquico en el siglo XXI. Su papel de Jefe de Estado y ligada a más de 600 organizaciones de todo tipo, además de dar vistos buenos a nombramientos o retiros de primeros ministros, hacían del reinado una actividad no solamente decorativa. Ante las crisis, llamaba a pedir cuentas y a involucrarse en la solución de ellas o también a pedir la dimisión de responsables de dichas crisis.
70 años de reinado en los que el mostrar unidad familiar real se convirtió en una obsesión y por ello cada desliz de alguno de los miembros era manejado en forma estricta por la Reina. Eso lo sufrió la princesa Diana, la que con su popularidad y su comportamiento tan sociable se convirtió en un dolor de cabeza y fue presionada al divorcio, manteniendo la figura de Carlos como si nada hubiese hecho. Hipocresía real que se hace más palpable al dejar aceptado el hecho de que sea rey con Camila como reina consorte.
Vivió 96 años con la opulencia y el derroche en todo momento y con poco hacer por aliviar las hambrunas en el mundo incluso en algunas de las colonias que tenían sometidas a sus caprichos, sosteniéndolas con opresión y muerte.
El tema de las Malvinas fue tratado de igual manera con mano dura y abuso y sobre lo cual no hubo manifestación de su parte excepto apoyar la invasión y el odio causado.
Los británicos, en algún momento cuestionaron el derroche y esa opulencia y la respuesta fue que los miembros de la familia real pagarán impuestos, con el mismo dinero que le suministraba el Estado o sea el pueblo británico. Muy sencillo.
Murió la Reina como murieron sus predecesores y como ellos, será sepultada sin que lleve nada de lo muchísimo que tenía y que otros disfrutarán. Algo a tomar en cuenta por aquellos que creen que son eternos y que lo que poseen es lo que los hace grandes y poderosos. La Princesa Diana tuvo mayor popularidad por algo muy distinto: su don de gentes y su humildad.
Dios quiera que entendamos que somos mortales y que no nos llevaremos nada, para si disfrutar los momentos y compartir lo que tenemos.
Tan preocupados como el señor Presidente de la República, don Rodrigo Chaves, un grupo de ciudadanos, aunque pequeño, viene promoviendo la idea desde hace pocos días, de vender el Teatro Nacional para amortizar parte de la deuda pública del Gobierno e incluso aumentar los ingresos fiscales un poco más allá de la venta. Según sus cálculos preliminares, esa venta puede producir entre un 2 y un 3% del PIB lo cual haría que la deuda con relación al PIB llegaría en el 2030 a un 55%.
Las consideraciones que expresa dicho grupo se resumen en que el Teatro Nacional no genera ningún beneficio concreto a las grandes mayorías populares, a los grupos más pobres, ya que el Teatro pasa mucho tiempo cerrado y las entradas a sus funciones no están al alcance de la mayoría de la sociedad que está apenas subsistiendo con un 12% de inflación. En esta tesitura -sostienen- solo produce gastos que perfectamente se pueden ahorrar.
La idea sería promover la venta entre inversores extranjeros porque es difícil que alguno nacional quiera participar en el negocio. El Teatro Nacional posee grandes potencialidades que pueden promoverse, tales como las siguientes que se resumen: la luneta puede transformarse en un casino al estilo Casino Royale con máquinas de monedas de última generación, juegos de póker, 21 y apuestas sobre lo más diverso del mundo, tal como cuántos años va a reinar Carlos III o cómo terminará el Clásico. El escenario debe mantenerse para las presentaciones de grupos como los del Mouline Rouge y otros y hasta la presentación en vivo de los Tigres del Norte. Los palcos pueden convertirse en bares de muy diversos ambientes y la gradería en lugar de actividades más íntimas. Se trata, en fin, de generar un negocio lejos del subdesarrollo como el Hotel El Rey, sino una empresa a nivel de Mónaco o Montecarlo.
Además, agregan, con los impuestos que genere la empresa se podrán construir o al menos arreglar carreteras y caminos, construir escuelas y hospitales. El negocio es un ganar-ganar porque también promovería una sana competencia.
El procedimiento de venta es fácil de diseñar porque se puede utilizar el mismo de la venta del Banco de Costa Rica. Primero se convierte el Teatro Nacional en una sociedad anónima, Teatro Nacional S.A., cuya asamblea de socios es el Gabinete. Eso sí, en aras de la trasparencia, deberá contratarse una empresa que haga el avalúo de activos y pasivos para saber cuánto exactamente vale el Teatro y luego -viene lo bueno- la subasta: ¡quién da más! En definitiva, el Presidente y los Ministros escogerán al comprador, pero lo bueno -otra vez- es que por lo que se ha visto por la televisión, los ministros son mansos, indignos y sumisos, incapaces de contradecir al Presidente, por lo que será don Rodrigo el que escoja. Esto es importante y ayuda mucho porque no habrá grandes debates, ni discusiones y menos discrepancias que enredan las cosas y las atrasan. Así rápidamente se podrá empezar a abonar la fatídica deuda.
¿No les parece genial la idea?
¿Alguien, por favor, podría trasmitírsela a don Rodrigo, el Presidente de la República no el de la Asamblea?
Nota: se escribe este resumen a petición de parte.
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