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Autor: Hector Ferlini Salazar

Pronunciamientos ante asesinato de pacifista hondureño

Comunicado:

Activista de Mundo sin Guerras y Sin Violencia Honduras, secuestrado y asesinado.

Al amanecer del 4 de septiembre, fue encontrado atado de manos, con señales de tortura y perforaciones de bala en su cabeza, el activista por la paz, miembro de Mundo sin Guerras y sin Violencia (MSGySV), Julio Andrés Pineda Díaz.

Este asesinato se produce en medio de la creciente violencia que tanto dolor y sufrimiento causan al pueblo hondureño. Las restricciones a la libre movilidad ciudadana, como estrategia gubernamental para el control de la pandemia COVID-19, no impide el auge del narcotráfico, constantes masacres, secuestros y desapariciones de líderes populares; especialmente de los que defienden los derechos de los pueblos originarios.

La noticia ha sobrecogido al conjunto de los miembros de Mundo sin Guerras y sin violencia y a los participantes de la Marcha Mundial por la Paz y la Noviolencia. Julio Pineda, de 35 años, abogado de profesión, fue en efecto uno de los voceros de la primera Marcha Centroamericana por la Paz, que recorrió las principales ciudades de la región en septiembre de 2017. Participó además en las dos ediciones de la Marcha Mundial en 2009 y 2019. Estaba proponiéndose ser candidato por Honduras en las próximas elecciones al Equipo Coordinación Mundial de Mundo sin Guerras y sin Violencia, integrado por reconocidos pacifistas de todos los continentes.

El Equipo de Coordinación Mundial de Mundo sin Guerras y sin Violencia queremos en primer lugar expresar nuestro afecto, compasión y solidaridad con su familia, sus amigos y compañeros de lucha. Nos sumamos al pronunciamiento de MSGySV Honduras, denunciando este asesinato y exigimos a las autoridades la pronta investigación y condena a los responsables. Así mismo solicitamos a la ONU, la OEA y a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, para que velen por el real cumplimiento de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y por el mantenimiento de la paz en este país, que se enfrenta no sólo a acciones bélicas, sino también al sentimiento de inseguridad, miedo y a la persecución de activistas. Además, solicitamos a los organismos internacionales y países cooperantes que hacen donaciones, préstamos y otras ayudas al actual gobierno de Honduras que suspendan estos beneficios, que solo han servido para incrementar la corrupción y otras formas de violencia en el país.

A la situación de irregularidad e ilegitimidad del gobierno de Honduras durante los últimos años se añade este nuevo acto que nos recuerda el asesinato todavía impune de Berta Cáceres y otros numerosos activistas que luchan pacíficamente para mejorar las condiciones de vida de uno de los países con mayor violencia y desigualdad de América Latina. Agradecemos las muestras de apoyo de pacifistas, humanistas y activistas de la noviolencia de numerosos países.

Nosotros activistas por la paz y la no violencia de los cinco continentes repudiamos las torturas y el asesinato sufrido por el activista Julio Pineda, miembro de Mundo sin Guerras y sin Violencia, en la certeza que nada detendrá las acciones que él puso en marcha en favor de la paz y la noviolencia.

Equipo de Coordinación Mundial de Mundo sin Guerras y sin Violencia (6 de Setiembre 2020)

Pronunciamiento de Mundo sin Guerras y sin Violencia, Costa Rica, (MSGySV)

Con profundo dolor, denunciamos el cruel asesinato de nuestro compañero de luchas a favor de los Derechos Humanos, el activista y miembro de MSGy SV Honduras; Julio Pineda Días, quien fue uno de los impulsores de la Primera Marcha Centroamericana por la Paz y la Noviolencia y actualmente se destacaba en el Municipio de Santa Cruz de Yojoa como Jefe de Catastro.

Su posición como funcionario de gobierno local, aunado a sus fuertes convicciones de paz, integridad y transparencia, probablemente lo colocaron en circunstancias en las que fue una molestia para quienes de forma inhumana y perversa acabaron con su vida.

Ante un gobierno hondureño, teñido por la violencia no sólo física, sino también económica, racial y étnica, en donde el flagelo de la corrupción y el narcotráfico han influido para producir la impunidad de desapariciones, secuestros y asesinatos a varios líderes y defensores de los derechos humanos, exigimos Justicia para Julio y que se lleve a cabo el debido proceso de investigación hasta dar con los responsables de este hecho tan lamentable, los cuales deberán ser castigados con todo el peso de la ley.

De la misma forma apelamos ante la OEA y el Tribunal de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para que supervise si el estado hondureño está cumpliendo con las sentencias consagradas en la convención americana para evitar la violación de los Derechos Humanos y que de la misma forma, se fiscalicen las acciones que el gobierno de Honduras está realizando para esclarecer este y otros hechos similares.

Instamos al gobierno de Costa Rica y específicamente al Ministerio de Justicia y Paz, quienes en el 2017 apoyaron decididamente e impulsaron en Costa Rica, La I Marcha Centroamericana por la Paz y la Noviolencia, para que se pronuncien ante este tan atroz acto de violencia que acabó con la vida de un hombre que en aquella ocasión recorrió Centroamérica con un mensaje esperanzador de Paz y Noviolencia y con el sueño de una región unida y convergiendo en su diversidad cultural. San José, Costa Rica 05 de septiembre, 2020.

Mundo Sin Guerras y sin Violencia. Costa Rica.
https://www.facebook.com/NoViolenciaCR
www.theworldmarch.orq

Coordinación Popular de Occidente invita a participar de la Gran Caravana Nacional de Relevos por la Justicia Social

Comunicado

Con una conferencia de prensa, la Coordinadora Popular de Occidente invitó a participar de la Gran Caravana Nacional de Relevos por la Justicia Social.

La Coordinación Popular de Occidente es un movimiento que ha venido rearticulando diferentes sectores sociales, populares, sindicales, comunitarios y estudiantiles universitarios con amplia incidencia y trayectoria en las diferentes luchas a nivel tanto local como nacional, con vasta experiencia en la organización popular.

Representados por organizaciones como el Movimiento Salud Sin Paredes, Asambleas Patrióticas Populares, Movimiento Patriótico por Costa Rica, Movimiento por la Defensa de la Reserva del Chayote, Zarcero por Justicia Tributaria y MUSADE; así como organizaciones sindicales: UNDECA, APSE, ANDE. Sin embargo, se sigue con la esperanza en que esta unión siga creciendo e incorporando a muchos más sectores y agrupaciones.

Nos convoca la necesidad de dar un mensaje contundente como Pueblo Soberano, a los otros Poderes de la República de este país. “Que seguimos en pie de lucha, y no permitiremos que nuestro país se siga destruyendo con medidas antipopulares, que mantienen a un sector importantísimo de habitantes en la miseria, con hambre, sin techo y sin trabajo”.

Nos estamos sumando a la Gran Caravana Nacional bajo la consigna “Costa Rica no se vende” para demostrar que hoy más que nunca estamos unidos y unidas en esta lucha patriótica, la cual busca ser un medio para acercarse a la gente que más está sufriendo la crisis en este país desde hace ya bastante rato: campesinos y campesinas, mujeres trabajadoras, y jefas de hogar, trabajadores informales, pequeños y medianos comerciantes, en fin, trabajadores y trabajadoras del sector privado y público.

Se busca romper con el cerco mediático que intenta engañarnos con la farsa de que en este país todas y todos estamos en el mismo barco y que por tanto debemos sacrificarnos en igual medida, lo cual es absolutamente falso. A la vez se quiere posicionar consignas de lucha que sirvan de contrapeso a lo que hasta ahora han venido proponiendo el gobierno, guiado por grupos económicamente poderosos, vinculados a la UCCAEP y el grupo Horizonte Positivo, que son los que se los beneficiados de evadir el pago de impuesto, lo mismo que recetarse grandes exoneraciones, mientras al Pueblo se le castiga con el Plan Fiscal, con el IVA a la canasta básica, la regla fiscal aplicada a la educación superior y prontamente a muchas otras instituciones de bien social. Busca también visualizar una Costa Rica unida frente al gran capital neoliberal y el patriarcado.

Además, el motivo en este nuevo proceso de Coordinación Popular de Occidente es “avanzar en la conformación de un Frente Nacional de Lucha y Resistencia contra el Modelo Capitalista Neoliberal, tal como ha venido proponiendo Bloque Unitario Sindical y Social Costarricense, que coincide con el posicionamiento dado en Occidente”.

Por eso, se motiva a los ciudadanos de los diferentes cantones de: San Ramón, Palmares, Atenas, Naranjo, Sarchí y Grecia a sumarse a esta caravana, el día miércoles 9 de setiembre a las 10:30 am., en Santiaguito de San Ramon y recorrer junto las calles, manifestando la oposición a las políticas públicas, llevando carteles. Porque hoy más que nunca se necesita permanecer unidos en esta lucha, insistiendo en que los diferentes sectores de la sociedad deben darse la mano y proponer cambios, para avanzar decididamente en lograr el progreso del país.

Así que hay que ser enfáticos en señalar a los sectores que están participando, pero se debe seguir sumando, con sectores como los agricultores y agricultoras, lo pequeños y medianos comerciantes, las amas de casa, las jefas de hogar, las mujeres trabajadoras, la gente desempleada, la población que trabaja en la informalidad, la clase trabajadora del sector privado y el estudiantado. A cada uno de los cuales afectan las políticas de este gobierno y la de los anteriores, todos culpables de la crisis que vivimos hoy.

Se debe tener el deber cívico de defender nuestra Patria de los embates neoliberales, de los ataques de la clase económicamente poderosa, que quiere beneficiar aún más sus bolsillos a costa de la dignidad de la ciudadanía. Costa Rica merece una vida digna, con empleos y salarios justos, en total respeto de los derechos laborales, un país autónomo y libre de dependencias de organismos internacionales producto del alto endeudamiento, con una institucionalidad pública fortalecida: mejor salud pública, educación, acceso agua potable y electricidad, prestamos de desarrollo de banca estatal, que permitan a los ciudadanos honrados y trabajadores de este país salir adelante.

El pueblo merece mayor inversión en el agro y menor dependencia de los productos alimenticios provenientes de otros países, de esta forma tener soberanía alimentaria y producir lo que se come; con una reforma tributaria justa y progresiva. La crisis no la deben seguir pagando los sectores más vulnerables. Las grandes ganancias y riquezas deben ser gravadas con impuestos que sirvan como recursos frescos para solventar la crisis sanitaria y que aquellas personas que más lo necesitan puedan percibir un ingreso mensual que alcance para cubrir sus necesidades básicas.

También se exige justicia y seguridad para las mujeres en las calles y en sus hogares, con un sistema de justicia pronta y oportuna, en la aplicación de medidas de protección y juicios a los responsables de las agresiones y femicidios. Para dejar atrás las justificaciones actuales a la violencia, puesta como responsabilidad solo de las mujeres.

La crisis sanitaria del Covid 19, ha sido aprovechada para aprobar más leyes en contra los derechos del Pueblo, con el fin de continuar desmantelando el Estado Social de Derecho y promocionando la venta de sus instituciones.

Es por esto que, parte de nuestras consignas claves en este proceso de Coordinación Popular de Occidente y bajo las cuales esperamos poder seguir sumando y construyendo organización popular son las siguientes:

  1. Eliminar el impuesto de valor agregado de la canasta básica y ampliar los productos de la canasta básica e incorporar más alimentos saludables, que permitan a la sociedad en general tener acceso a una alimentación saludable, derecho humano fundamental.
  2. Eliminar el impuesto de valor agregado (IVA) de las medicinas.
  3. Eliminar el impuesto de valor agregado (IVA) a los insumos agrícolas y fortalecer la política pública para este sector, para el pequeño y mediano agricultor, que nos alimenta y contribuye a la reactivación económica.
  4. Gravar con un impuesto del 10% a las grandes riquezas y ganancias con el principal objetivo de solventar parte de la crisis económica que viven muchas familias producto de la crisis sanitaria.
  5. Eliminar las exoneraciones, exenciones y otros beneficios otorgados a empresas tanto nacionales como extranjeras y que no se ajustan a las necesidades fiscales de nuestro país.
  6. Eliminar las horrendas evasiones y elusiones de impuestos del gran capital.
  7. Fortalecer las instituciones públicas, legado de un estado Social de derecho que seguimos defendiendo, para lo cual deben desistir de su venta, tercerización o precarización. A la vez que exigimos el retiro inmediato de la Asamblea Legislativa de todos los proyectos de ley que pretender acabar o afectar las instituciones públicas.
  8. Eliminar la narco-economía y la narco-política de la esfera nacional.
  9. Aplicar justicia pronta a los responsables de actos de femicidio.
  10. 10. Trabajar en una gran campaña nacional de prevención y protección a la integridad de la vida de las mujeres.

En el siguiente enlace puede ver el video de la conferencia de prensa:

Más allá del cuento de la abuelita… una oportunidad para la transparencia fiscal – Carta pública a #FIFCO

Gerardo Hernández Naranjo

Señora
Ana Guissella Sánchez Maroto
Directora de Relaciones Corporativas, FIFCO

Espero que se encuentre muy bien, en lo personal y laboral, en medio de las difíciles circunstancias que vivimos en nuestro país y en el mundo.

Me dirijo a usted como vocera del grupo empresarial FIFCO, para referirme nuevamente al contenido del video “El que nada debe nada teme” (https://youtu.be/5hz-ZhIMIJA) en que usted presenta algunos datos sobre impuestos de la Compañía, sobre la situación del empleo en Costa Rica y da opiniones sobre las empresas privadas de nuestro país, todo como una respuesta a dos video publicados por un medio de la UCR, basados en un estudio en curso del IIS.

Como ciudadano interesado en los asuntos fiscales y en ejercicio de los derechos que me asisten, como a toda persona costarricense, hice tres publicaciones en mi perfil de Facebook titulas “Los embustes de FIFCO” las cuales fueron también publicadas en SURCOS Digital (https://surcosdigital.com/los-embustes-de-fifco/, https://surcosdigital.com/los-embustes-de-fifco-segunda-entrega/, https://surcosdigital.com/los-embustes-de-fifco-tercera-entrega-y-ultima-por-ahora/). En ellas presenté una lectura crítica y argumentada de aspectos que usted y don Adrián Torrealba plantean en su video. Todo lo hice a título absolutamente personal, sin pretender representar a terceras personas ni a organización o institución alguna, mucho menos aquella en la que trabajo.

La verdad no esperaba una respuesta de su parte, pero llegó una a mi cuenta de correo institucional, señalando el puesto de trabajo que ocupo, con copia a mi máximo superior jerárquico y sugiriendo que he faltado a lo que se esperara de un docente e investigador de la Universidad en la que trabajo y de la que usted indica ser graduada.

Al respecto, me permito indicarle que todo lo referente a mi trabajo está sujeto a los controles, evaluaciones y sistemas de rendición de cuentas de la institución pública en la que laboro. Si sobre eso tuviera usted alguna duda o consulta, con todo gusto podré también responderle.

Pero centrémonos en el tema que nos ha puesto en comunicación: su video “El que nada debe nada tema” y mis notas “Los Embustes de FIFCO”, a las que usted se refiere a su carta de la siguiente manera (el subrayado es mío): “En general, las empresas no respondemos a los ataques que provienen de algunos actores de la política nacional, y más aún cuando se trata de afirmaciones que podrían entenderse como difamatorias como las notas suscritas por su persona”.

Usted no reconoce ninguna de mis críticas y dudas, descalifica mis notas como “ataques” y “difamaciones” pero no da argumentos o pruebas de ello. Por eso, me permito solicitarle que precise porqué las considera difamatorias.

Coincido totalmente con usted en la necesidad de “un debate serio y sobre información cierta, veraz y comprobable”. Igualmente en que “Estamos viviendo una coyuntura como nunca antes la hemos vivido. Hoy más que nunca, necesitamos un país unido, donde se invite a un diálogo constructivo, que tenga como único fin, encontrar las soluciones necesarias que nos permitan salir adelante como país, con la menor afectación posible”.

Precisamente por eso, la invito a que participemos juntos en la construcción de una cultura de responsabilidad y transparencia fiscal respondiendo a nombre de FIFCO, de manera precisa, honesta y clara a las siguientes preguntas:

  1. ¿Es cierto o es mentira que llamando a la central telefónica del Ministerio de Hacienda (2284-5000), como usted dice en su video, cualquier costarricense puede verificar los montos sobre pago de impuestos de las empresas de FIFCO?
  2. ¿Es cierto o es mentira que cualquier persona puede revisar las declaraciones de impuesto sobre la renta de las empresas de FIFCO, como si fueran públicas? Si es cierto, ¿dónde y cómo podrían hacerlo al momento en que publicaron su video?
  3. ¿Es cierto o es mentira que únicamente el representante legal de cada empresa (o en su caso, de FIFCO como Holding) puede solicitar información tributaria de esas empresas, como por ejemplo una certificación del pago de impuestos al Ministerio de Hacienda?
  4. ¿Es cierto o es mentira que las declaraciones de impuesto sobre la renta de cada una de las empresas subsidiarias, por un lado; y los estados financieros consolidados del conjunto de ellas que se agrupan en el Holding (la abuelita de su video), por otro; son dos documentos diferentes y no equivalentes para conocer el pago de impuestos por parte de empresas de FIFCO específicamente en Costa Rica?
  5. ¿Es cierto o es mentira que los estados financieros consolidados (disponibles en la página web de FIFCO) contienen datos del conjunto de empresas subsidiarias del Holding que operan tanto en Costa Rica como en otros países?
  6. Los montos de pago de impuesto sobre la renta que aparecen en esos estados financieros consolidados del período 2008-2018 ¿son los montos específicamente pagados en Costa Rica o incluyen el pago de dicho impuesto en otros países como Guatemala, El Salvador y Estados Unidos?
  7. Si incluyeran datos de otros países ¿cuál es entonces y específicamente el monto de impuesto sobre la renta pagado EN COSTA RICA al Ministerio de Hacienda, por las empresas de FIFCO durante el período 2008-2018? ¿Cómo y dónde podríamos haberlo verificado las y los costarricenses al momento de publicar su video? ¿Podrían publicar una certificación del Ministerio de Hacienda, indicando el monto pagado cada año por cada una de las empresas del FIFCO?
  8. Los montos sobre otros impuestos distintos al de renta (Ej. IVA) que aparecen en los estados financieros consolidados del período 2008-2018 ¿son específicamente los recaudados en Costa Rica o incluyen también los de otros países donde operan empresas subsidiarias de FIFCO?
  9. ¿Es cierto o es mentira que hay una diferencia entre pagar y recaudar impuestos? Específicamente entre impuestos directos como el de la renta, que efectivamente deben pagar las empresas por las utilidades alcanzadas y otros impuestos como el del Ventas (ahora IVA) que son pagados por las y los consumidores finales, fungiendo las empresas solo como recaudadoras.
  10. ¿Cuál es entonces la diferencia en el caso de FIFCO y para el período 2008-2018, entre los montos de impuestos específicamente pagados “de su bolsillo” por decirlo de esa manera y los montos de otros impuestos recaudados (retenidos) por sus empresas y trasladados al Ministerio de Hacienda?
  11. ¿Por qué no hicieron la diferencia en el video que publicaron? ¿Por qué hablan de todos los impuestos como “pagados” por FIFCO sin distinguir aquellos que pagamos las y los consumidores?
  12. ¿Es verdad o es mentira que algunas empresas de FIFCO ha declarado 0 utilidades y por lo tanto, no han pagado impuesto sobre la renta durante el período 2008-2018? Si es verdad, ¿cuáles ha sido, por cuántos años de ese período y cuál es la explicación de esa situación? Y si es verdad ¿por qué dicen en su video que todas las empresas de FIFCO tributan en renta con la tarifa del 30%?
  13. ¿Es verdad o es mentira que algunas empresas de FIFCO se acogieron a la amnistía tributaria establecida en la ley n° 9.635? ¿Cuáles fueron? ¿Cuáles fueron los montos pagados y por lo tanto reconocidos como deudas con el fisco por esas empresas? ¿Cuáles fueron los montos que dejaron de pagar por intereses y sanciones al acogerse a la amnistía?
  14. ¿Cuáles son las fuentes de los datos sobre empleo en Costa Rica que presentaron en su video? ¿Cuál es su fundamento técnico y rigor científico? ¿Es preciso o impreciso decir que 9 de cada 10 costarricense que trabajan lo hacen en el sector privado, en el actual contexto de crisis sanitaria, social, económica y de empleo?
  15. ¿Es verdad o es mentira decir, como lo hacen en su video, que las empresas privadas de Costa Rica cuidan a 9 de cada 10 familias del país? ¿Cuál es el fundamento técnico y el rigor científico de dicha afirmación?
  16. Dichosamente no son situaciones generalizadas en el mundo de las empresas privadas. Pero ¿considera usted que las y los costarricenses debemos sentir orgullo de casos donde hay explotación laboral, incumplimiento de derechos laborales, daño ambiental, incumplimiento tributario, contrabando, corrupción, persecución sindical y otras prácticas que distan mucho de una empresa modelo?

Espero, doña Gissella, que respondan públicamente a esas sencillas preguntas para disipar, aunque sea un poco, la opacidad que históricamente ha caracterizado el tema tributario en nuestro país. Creo que es muy necesario pues se trata de un tema complejo, para el que no basta su video de 8 minutos ni mis tres notas sobre el tema.

Para terminar y en cuanto a su señalamiento de que no hice referencia en mis notas a los videos producidos por la ODI y publicados en el programa “Desde la U”, debo decirle que no es cierto que no me refiriera a dichos videos, aunque ciertamente no fueron el centro de mi análisis.

Me parece que es competencia de la ODI, de ese medio, de la persona periodista que los elaboró, de los investigadores entrevistados, dar las explicaciones de caso, como ya lo han hecho estos últimos. Yo desconozco los detalles teórico-metodológicos de sus investigaciones y de la producción de los videos, aunque evidentemente hay algunas imprecisiones, reconocidas en mis notas, como el no diferenciar entre el capital personas accionistas, el de la empresa como un todo o el de quien tenga la representación legal.

Al mismo tiempo, reconozco el gran interés y pertinencia de que se investigue sobre la acumulación de riqueza, la desigualdad social, la pobreza y sobre sus vínculos con la política y la cultura tributaria en nuestro país y en el mundo. Y que justamente por la opacidad que circunda el campo tributario y de las grandes riquezas, resulta muy difícil acceder a fuentes primarias de información, pues la mayoría de empresas e instituciones mantienen como confidenciales sus datos tributarios. Por ejemplo, ¿no le parece a usted relevante que las y los costarricenses sepamos porqué empresas nacionales tienen subsidiarias en lugares reconocidos como paraísos fiscales?

En fin, en toda investigación o publicación en medios pueden cometerse errores, nadie es infalible y tampoco yo pretende serlo. Lo importante es que se evidencien, se discutan y se corrijan. Pero retomando nuestro hilo y como lo dije en la primera de mis notas, dos errores no hacen un acierto. Y su video, doña Guissella, desde mi punto de vista tiene graves errores y afirmaciones que inducen a error a la ciudadanía. Por eso los he señalado en mis notas y espero que con las preguntas que ahora le planteo logremos avanzar hacia un “un debate serio y sobre información cierta, veraz y comprobable” como lo dice usted en su carta.

Quedo atento a sus respuestas,
Saludos cordiales
Gerardo Hernández Naranjo

Atisbo de la realidad post Covid-19

Hernán Alvarado

            Resulta paradójico el intento de descifrar una «nueva normalidad» que no es nueva ni normal. ¿Y cuál era la vieja normalidad? ¿Se trata de una palabreja más que pretende decir mucho y no dice nada? ¿Disimula acaso que la realidad de los más ricos nada tiene que ver con la de los más pobres? ¿Cambiará eso? Claro que no. En ese sentido, la «normalidad» anterior al Covid-19, a juzgar por la mayoría, refiere a una sociedad anómala, cada vez más inequitativa, injusta e insostenible.[1] En realidad, no se sabe en qué consiste la «nueva» normalidad, ni siquiera está claro cuándo terminará esta primera pandemia global. Aún así conviene buscar un hilo de luz utópica entre sus distópicas y despóticas posibilidades.

El rostro recortado

            La mascarilla, el escudo facial, el pañuelo o la bufanda, cubren el rostro de cada vez más personas en la calle, como ya se estaba volviendo hábito en los países del sudeste asiático. Agréguese anteojos oscuros y un sombrero para obtener un disfraz parapandémico. Parecen implementos necesarios, aunque no sea seguro cuánto contribuyen a mitigar el contagio, pues suponen buenas prácticas que son poco conocidas. No obstante, la máscara se está convirtiendo en símbolo de «responsabilidad individual», sobre todo para una política pública fallida que pretende lavarse las manos.

            Esa desaparición progresiva del rostro, siguiendo una intuición de Emmanuel Levinas (1906-1995) podría significar también el debilitamiento de la resistencia. Con su rostro tapado el otro obedece, arrebatándole su atuendo a los anarquistas, para quienes representaba rebeldía. El otro es ahora un peligro invisible e impredecible y sirve de pretexto para que los algoritmos y los modelos probabilísticos tomen la escena dictando los cursos de acción, como antes ya lo hacían las aplicaciones georeferenciadas. Hay que ver, por ejemplo, cómo tratan hoy las aerolíneas a sus clientes a través de los dispositivos móviles; cuidando su quebrantada rentabilidad, atrasan sus vuelos, cambian itinerarios y paradas a última hora, no devuelven el dinero de viajes truncados y no aceptan aplicarlos a otros. ¿Y el usuario? Bien, gracias, enmascarado y calladito sigue instrucciones en fila, a dos metros de distancia.

Un rostro en la arena

            Eso calza con la borradura del sujeto, tan propio de la post modernidad. Adiós al actor social, suplantado en adelante por un agente anónimo, sin arraigo ni historia, accesorio de la máquina y esclavo del sistema. Su narrativa errática e incoherente oscila entre el individualismo rapaz y la anomia, rayanas ambas en lo absurdo, a penas compensado por un consumismo voraz que amenaza la vida de la Madre Tierra. Michel Foucault (1926-1984) había intuido, muchos años atrás, que algo extraño podía suceder, puesto que ya había sucedido antes:

El hombre es una invención cuya fecha reciente muestra con toda facilidad la arqueología de nuestro pensamiento. Y quizá también su próximo fin. Si esas disposiciones desaparecieran tal como aparecieron, si, por cualquier acontecimiento cuya posibilidad podemos cuando mucho presentir, pero cuya forma y promesa no conocemos por ahora, oscilaran, como lo hizo, a fines del siglo XVIII el suelo del pensamiento clásico, entonces podría apostarse a que el hombre se borraría, como en los límites del mar un rostro de arena.[2]

Una hipótesis radical

            El recorte del rostro propio y ajeno, su desvanecimiento masivo en el espacio urbano, tendrá impactos negativos sobre la subjetividad.[3] El otro se puede ir volviendo cada vez más abstracto, mirado de reojo por quien lo desconoce y le considera portador de la peste. El odio que destilan las redes sociales también indica ese vaciamiento de la humanidad del otro, al que se juzga in absentia, antojadizamente. ¿Será la venganza del «hombre masa» denunciado antaño por José Ortega y Gasset (1983-1955)?

            Estamos ante el triunfo del hemisferio izquierdo del cerebro cuya hegemonía progresiva, propiciada por la modernidad, podría ser la fuente, según MacGilchrits, del incremento de enfermedades mentales como esquizofrenia y autismo.[4] Las habilidades sociales dependen más bien de las facultades propias del hemisferio derecho. La comunicación, por ejemplo, depende mucho más de gesto y tono que de los mismos significantes que, no obstante, los transforma en signos. Aprendemos a ser humanos mirando el rostro de los cuidadores, verificamos los significados observando sus expresiones faciales. Basta notar que la risa es el feedback del sentido, tal como lo evidencian las bromas. Pero en pandemia la sonrisa queda confinada y, concomitantemente, el malhumor aflora y la violencia abunda.

            La «nueva normalidad» implica una comunicación reducida a significantes, con un impacto negativo sobre empatía y confianza, pues las máscaras nos aproximan más al robot que al animal, al programa más que al espíritu. Una comunicación empobrecida solo puede ser heraldo de una humanidad más pobre, en medio de su abundancia material. Peor aún, tras la mascarilla cuesta más hacerse oír y hacerse entender. Por lo demás, se le aconseja limitar su parloteo. Por ese camino, la persona quedará reducida al personaje abstracto del mercado, a vendedor o comprador, obsesionado con el cálculo de utilidades y atado al «lenguaje de las mercancías».[5] Puesto que el autoservicio tenderá a imponerse, ya no podrá hablar ni con los cajeros que también están siendo sustituidos por máquinas. De por sí que, como McGilchrits observa, el lenguaje sirve más para controlar que para comunicar.

De lo presencial a lo virtual

            El gran cambio que empuja la pandemia, consecuencia del enfoque que la OMS le ha imprimido, consiste en partir la realidad en dos. Esta resulta ser ahora bimodal, es decir, virtual y presencial. El mismo Coronavirus es más virtual que presencial, aunque sus efectos mortíferos sean tan reales como miles de cadáveres incinerados. Hasta hace poco la virtualidad era opcional y buena parte de la ciudadanía seguía ajena a las computadoras. En cambio, el uso de Internet durante esta crisis sanitaria ha aumentado, en promedio, alrededor de un 35%. El face to face disminuye mientras el screen to screen aumenta aceleradamente, cambio enorme que parece insignificante -nada más promisorio para una innovación.

            El teletrabajo y el teleaprendizaje enfrentaban prejuicios hasta en altas esferas académicas. Se había avanzado lentamente con reglamentos y protocolos.[6] Ahora se han convertido en modalidades indispensables por lo que medio mundo ha corrido a ponerse al día. En correspondencia, la brecha digital también ha quedado evidenciada y requiere ser cerrada cuanto antes. La «normalidad» que viene emergiendo implica, entonces, una digitalización y bancarización universales, escenario que iba a tardar mucho más.

            Una realidad virtual generalizada lo cambia todo. El capitalismo se volverá cada vez más automático, también más explotador, puesto que la computadora absorbe más tiempo que nada. A la vez será más volátil, más explosivo. Se puede vaticinar que sus crisis sistémicas serán cada vez más agudas y devastadoras. El teletrabajo aísla más o menos a la fuerza de trabajo, como la máscara al virus; así que puede aumentar su flexibilización y atomización.

            Sin embargo, también aumenta la conectividad virtual entre las personas, ya que el problema no está en el instrumento sino en el modo de usarlo. Esa tecnología también abre la posibilidad de un trabajo más colaborativo, más crítico y creativo, al conectar un cerebro con otros. Lo importante será aceptar que ella implica cambiar la estructura y dinámica de la organización, la tribu y el grupo, pues la cuestión seguirá siendo política: ¿cómo usar esta tecnología en red, para qué y al servicio de quién?[7]¿Servirá a la democracia cognitiva o a la manipulación mediática?

Entre el espanto y la ternura

            El manejo de la pandemia la ha convertido, como toda crisis, en un acelerador del cambio. ¿Cuál cambio? Quienes promueven la nueva normalidad celebran el retorno a lo mismo con gente más desconfiada, sometida e inmovilizada. Al decir de Franz Hinkelammert: «Cuando hoy se produce el infierno para la mayoría de la humanidad, hay otros que creen vivir en el cielo.» Sin embargo, al final todo dependerá de una conciencia social que escuche o no el llamado de supervivencia; el mandato de la vida que desemboca en el grito del sujeto. Premonitoriamente Hinkelammert alertaba sobre eso:

Se dice que en la Edad Media, y precisamente en el siglo XIV – después del estallido de la gran peste-, hubo fiestas en las cuales se bailaba hasta que el último estuviera arrasado por la muerte. Toda nuestra sociedad está bailando este baile. Hace falta interrumpirlo por lo menos un momento, para reflexionar, y ver si no es mejor enfrentar la peste para detenerla, en vez de seguir con este baile de muerte.[8]

            El avance tecnológico debe usarse para las mejores causas, más allá del enriquecimiento insaciable del 1% de la población. Pero, esa tecnología también puede ser fría y alienante, así que habrá que seguir defendiendo después cada abrazo, tanto como nuestro indispensable lazo con la trama de la vida.[9] De cierto modo, la humanidad seguirá viviendo, de aquí en adelante, al filo del abismo, «entre el espanto y la ternura».[10]

[1] El capitalismo salvaje deviene capitalismo suicida, será cuestión de tiempo, pues un crecimiento infinito en un planeta finito es sencillamente imposible, como insistía José Luis Sampedro (1917-2013).

[2] Foucault, M (1968) Las palabras y las cosas. Una arqueología de las ciencias sociales. Buenos Aires: Siglo XXI, p. 375.

[3] El concepto de «normalidad» ha sido cuestionado por casi toda psicología. En realidad, no soporta ni la primera pregunta: ¿qué diablos significa ser normal?

[4] MacGilchrist, I (2009) The Master and his Emissary. The divided brain and the making of the Western World. New expanded edition. New Haven and London: Yale University Press, chapter 12. Kindle, Loc 10255.

[5] Mencionado por Karl Marx (1818-1883) para aludir a la realidad fetichista del intercambio. Marx, K.(1980) El Capital. Crítica de la Economía Política. T I, V 1. México: Siglo XXI. 9ª, p. 63.

[6] En el 2019 se aprobó la Ley 9738 que regula el teletrabajo en Costa Rica, cuando ya lo hacían bajo esa modalidad unas 12,000 personas.

[7] No se consideran aquí los impactos sobre las comunidades rurales, donde todo lo dicho debe ser repensado pues posiblemente serán de los últimos bastiones de la resistencia contra la robotización del ser humano, amén de que garantizan la producción de alimentos y otros servicios ecosistémicos. Sobre sus realidades viene reflexionando para Surcos, entre otros, German Masís.

[8] Hinkelammert, F.J. (1998) El grito del sujeto. Del teatro-mundo del Evangelio de Juan al perro-mundo de la Globalización. San José: Editorial DEI, p.8.

[9] Hay una vislumbre esperanzadora en ElPaís.cr, del 3 de septiembre del 2020: Rafael Arias, «Bioeconomía: eje de la transformación productiva con equidad social y sostenibilidad ambiental».

[10] Según el dilema que plantea una canción de Silvio Rodríguez.

Imagen: Guayasamín y el abrazo

Solicitan información y transparencia en proceso “Costa Rica escucha, propone y dialoga”

SURCOS recibió copia de una carta enviada a quienes coordinan la iniciativa del gobierno denominada “Costa Rica escucha, propone y dialoga”. En la nota se solicita que el Poder Ejecutivo informe públicamente a la mayor brevedad, acerca de las metas que ya han acordado con el FMI. Además, que cuando el Poder Ejecutivo tenga listo su planteamiento concreto para negociar con el FMI sobre cómo alcanzar esas metas, se vuelva a convocar “a los mismos participantes de los tres foros para dárselos a conocer y generar un intercambio de puntos de vista”. Asimismo, piden que “las reuniones clave con los partidos políticos sean públicas y publicitadas”.

Esta es la carta:

San José, 2 de setiembre de 2020

Señora Epsy Campbell Barr
Primer VicePresidenta de la República
Señor Marvin Rodríguez Cordero
Segundo VicePresidente de la República
Señora Silvia Lara Povedano
ViceMinistra
Ministerio de la Presidencia

Estimados señor@s:

Quienes suscribimos esta misiva fuimos personas que a título personal o como parte de una organización remitimos propuestas a la iniciativa del Poder Ejecutivo “Costa Rica escucha, propone y dialoga”, e incluso algunas personas tomamos parte en los Foros organizados los días 25, 26 y 27 de agosto sobre del eje Finanzas Públicas y acuerdo con el FMI.

Hemos tomado la iniciativa de auto-convocarnos, bajo el principio de la responsabilidad y el deber ciudadano consignados en el Art. 9 Constitucional, para encontrarnos y seguir construyendo un proceso de diálogo social que profundice el debate de las propuestas planteadas, así como para dar seguimiento a lo que debe ser un proceso de diálogo nacional transparente, con respecto al eje antes indicado y en el que consideramos participante activo al Poder Ejecutivo.

En ese sentido, nos dirigimos a usted para plantearle tres propuestas concretas:

  1. Que el Poder Ejecutivo informe públicamente a la mayor brevedad, acerca de las metas que ya han acordado con el FMI, tal y como lo manifestó el pasado 28 de agosto en el foro de cierre el Presidente de la República don Carlos Alvarado Quesada. Estando claros que la combinación de medidas a adoptar para alcanzar esas metas, deben ser maduradas todavía por el Poder Ejecutivo, para lo cual esperamos que tome muy en cuenta los cientos de propuestas remitidas así como las desarrolladas durante los foros.
  2. Que cuando el Poder Ejecutivo tenga listo su planteamiento concreto para negociar con el FMI sobre cómo alcanzar esas metas, requerimos que se vuelva a convocar a los mismos participantes de los tres foros para dárselos a conocer y generar un intercambio de puntos de vista, de forma totalmente transparente, aprovechando para ello su transmisión nacional utilizando todos los medios disponibles.
  3. Igualmente esperamos que las reuniones clave con los partidos políticos, sean públicas y publicitadas, en este momento en que la credibilidad del gobierno es fundamental para las decisiones post covid-19. La política es pública y la información debe estar disponible para El Soberano.

Estos planteamientos los hacemos con la mayor convicción y desde una ciudadanía responsable a fin de generar una mayor confianza en un proceso tan trascendental para nuestro país, el cual sin duda marcará el derrotero de la patria por los próximos 15 años.

Para notificaciones señalamos los siguientes correos electrónicos:

observatorio.ciudadanotf@gmail.com

Atentamente,

Firmantes

P/Observatorio Ciudadano de Transparencia Fiscal
Amanda Ugalde Argüello (ced. 1-0864-0894)

P/Red de Evaluación y Seguimiento de Costa Rica
Presidenta Ailhyn Cristina Bolaños Ulloa (ced. 1-1097-0746)

P/Observatorio Económico y Social de la UNA
Coordinador Fernando Rodríguez Garro (ced. 4-0165-0895)

P/Cámara Nacional de Economía Social Solidaria
Montserrat Ruiz Guevara (ced. 2-0551-0422)

P/Grupo Economía Pluralista
Dir. CICDE-UNED Luis Paulino Vargas Solís (ced. 2-0327-0373)

Economista y consultora Sofía Guillén Pérez (ced. 1-1504-0735)

MSC. Ana Rosa Ruiz Fernández (ced. 3-0248-0440)

Otros Apoyos
Administrador Público Leonardo Castellón Rodríguez (ced. 1-0927-0673)
Sociólogo Allen Cordero Ulate (ced. 3-0217-0094)
Politólogo Gerardo Hernández Naranjo (ced. 1-0677-0083)

Decisiones políticas que atentan contra la salud y la vida

Juan Huaylupo Alcázar[1]

Es dramático para la ciudadanía costarricense que gran parte de la prensa hablada y escrita se encuentre sintonizada y sincronizada en la difusión de contenidos asociados a dar espacio preferente a la violencia delincuencial, al futbol, así como a validar como pertinentes las opiniones y decisiones de quienes dominan y de los que formal y aparentemente, nos gobiernan y representan, mientras están ausentes los análisis sobre situación y condición de los sectores más vulnerables y de los nuevos empobrecidos de la sociedad. No solo en la prensa está ausente esta reflexión y preocupación, también lo está en las vocerías gubernamentales que contradictoriamente atacan el trabajo y remuneración de los trabajadores, a la vez que repiten demagógicamente los anuncios de que juntos saldremos adelante y que todo será resuelto satisfactoriamente. Estas prácticas dejan sin contenido y significación a nuestra democracia.

El discurso del poder usa una engañosa prédica en favor de las mayorías para confundir, desmovilizar y enmascarar las acciones que convienen a los propietarios de corporaciones empresariales asociadas con la globalidad del capital. Luego, la demagogia igualitaria y de espurio nacionalismo de las palabras del gobierno, solo defiende los intereses y argumentos de quienes han privatizado la riqueza social; mientras que los otros, a los que consideran objetos del poder, son condenados a sufrir los efectos de las calamidades provocadas por las brechas económicas, sociales y políticas creadas y profundizadas por poderes totalitarios.

La pandemia ha dejado de ser una problemática sanitaria, para convertirse en el pretexto para justificar la eliminación de toda oposición y resistencia de los trabajadores, destruir la organicidad social y reavivar los añejos intentos de privatización de los activos públicos, pero también para disponer de la salud y la vida de los ciudadanos, a quienes se pretende culpar de sus propios padecimientos sanitarios y condición social. Desde esta conveniente distorsión de hechos e interpretaciones de los económicamente poderosos también se acusa a las instituciones que velan por la salud pública de ser responsables del creciente empobrecimiento al establecer las restricciones sanitarias necesarias y consistentes como prevención de la salud pública. Los empresarios, de este y otros países, se presentan como víctimas, cuando por sus exigencias y presión, son causantes del crecimiento exponencial de los contaminados y fallecidos.

Las voces, necesidades y esperanzas de los pobres, no importan a los ricos ni al poder estatal, que solo se interesan por mantener el statuo quo y la reproducción de su dominación. Así, eliminar las restricciones sanitarias son mandatos privados contra la salud pública a la vez que constituyen auténticos atentados contra los derechos humanos, y de esta manera se transparenta el desprecio hacia los otros de parte de propietarios que se imaginan dueños del país, del destino de la sociedad y de la vida. Estas prácticas del poder en Costa Rica son regresivas creaciones económicas y políticas del esclavismo y del fascismo de otros tiempos y espacios.

El apoyo de los pobres a las demandas empresariales, es el único recurso de quienes no tienen alternativas de resistencia y están dispuestos a ser sobreexplotados y ser sometidos a labores que comprometen su supervivencia cotidiana ante la precaria, excluyente y burocratizada ayuda estatal.

Las evidencias nacionales y de otros contextos han mostrado que, eliminando las restricciones sanitarias, ha habido un incremento de infectados y fallecidos por el coronavirus. No obstante, no es denunciado por la prensa y, por lo contrario, se culpa a las víctimas de no guardar las recomendaciones sanitarias, cuando en realidad son los poderes prevalecientes los causantes de las tragedias individuales y familiares.

Gran parte de los medios informativos sufren los efectos colaterales de la descomposición de sus falsedades y bodrios informativos, así como, por su evidente subordinación política, por ello se leen y escuchan menos. Estas prácticas denigran una noble profesión que expresó en diversos momentos de la historia su enfrentamiento contra toda forma de totalitarismo para defender la investigación, los derechos ciudadanos y el bien común.

[1] Catedrático en Administración Pública. Facultad de Ciencias Económicas. Universidad de Costa Rica.

Imagen: https://visioncoach.es

Desafíos para la Afrodescendencia en la Costa Rica del Siglo XXI

Voces y Política:

Hoy vamos a conversar sobre Los desafíos de la Afrodescendientes en la Costa Rica del Siglo XXI

Para eso contamos con la presencia del Comisionado para Asuntos Afrodescendientes Señor Enrique Joseph (Administrador de Empresas, Abogado) y de Diana Senior (Historiadora y Politóloga) profesor de la Sede del Caribe impulsora de la iniciativa Aportes Afrocostarricenses y Diaspóricos

Esperamos su participación en nuestras redes sociales o por medio de llamada telefónica.

Teléfono: 2234 3233

5:00 pm Radio Universidad 96.7 FM ¡Nos escuchamos!

Mesa de Gestión del Riesgo de Desastres

La Mesa de Gestión del Riesgo de Desastres (MGRD), tiene el gusto de invitarles a participar del II Encuentro Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres en el Ámbito Local- Municipal.

La actividad se realizará bajo la modalidad virtual el próximo jueves 03 y viernes 04 de setiembre del presente año, de 8:00 a.m. a 4:00 p.m. a través de la plataforma Zoom Webinar Profesional.

El link para registrarse y participar de todo el evento es el siguiente:

https://us02web.zoom.us/webinar/register/WN_0520kbzQQOCUxfxMFezcbw

Este evento tiene como objetivo contribuir al fortalecimiento de las capacidades municipales para la gestión del riesgo de desastres en el ámbito territorial, a partir del intercambio de experiencias municipales.

Si desea más información puede comunicarse a nuestro correo electrónico info@mgrd.cr

Para la Mesa, será un honor poder contar con su valiosa participación.

Cordialmente,

Comisión Organizadora

II Encuentro Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres en el Ámbito Local-Municipal

MGRD

Información compartida con SURCOS por Carolina Somarribas

Fuente: https://www.facebook.com/1556567434617829/posts/2702153350059226/?sfnsn=mo&extid=j7KEueJGPgvHINw9

Aquí la gente cuando camina baila… Estreno hoy

Gabriel González Vega nos hace esta recomendación:

ESTRENO EN LÍNEA DE LA PELÍCULA: Waak an Danz (Aquí la gente cuando camina baila).

Sinopsis: A la orilla del mar un cuerpo germina entre la arena y el cemento. Con su danza nos guía en un viaje a través de la herencia ancestral afromestiza y las diversas formas de vivir la danza en la ciudad de Puerto Limón. Un lugar donde la gente cuando camina baila.

Largometraje de videodanza documental protagonizada por bailarines y artistas limonenses en territorio caribeño.

Realizada por el colectivo Tierra Púrpura con la dirección de Esteban Richmond. Estreno mediante YouTube el domingo 30 de agosto a las 6 p.m. (hora Costa Rica).

Enlace: https://www.youtube.com/watch?v=H50WuJZmFis&feature=youtu.be

Si van al enlace, pueden activar el «botón de recordatorio» en YouTube para que le avise apenas esté disponible.

Recomendamos activar los subtítulos en español o en inglés, alistar sus bebidas y bocadillos.

Apoyo al Instituto de Investigaciones Sociales

Isabel Ducca D.

Con motivo de la polémica y acusación a la Universidad de Costa Rica de estar incentivando una guerra entre lo público y lo privado por la difusión de dos videos producidos por la Oficina de Divulgación e Información (ODI), con base en una investigación del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS), en los cuales se alude a grandes empresas que se beneficiaron de la amnistía tributaria, a algunas que declararon cero impuestos durante un periodo y a tres empresarios de renombre citados en la revista FORBES, es preciso expresar un reconocimiento a una labor difícil y, por lo visto, riesgosa pues como lo señala dicha revista, fuente de la que surge parte de la problemática:

“Para el equipo de investigación de FORBES, cada año representa un reto documentar y estimar las más cuantiosas fortunas de nuestra geografía, debido a que los principales obstáculos son la falta de transparencia y la poca disponibilidad de las corporaciones para compartir la información de primera mano…”[i]

Lo afirma una revista que está mil leguas de ser analítica y crítica.

Nuestra solidaridad se basa, como debe ser, en los principios que rigen y deben reinar siempre en la institucionalidad pública. Tal y como lo estipula el Estatuto Orgánico de la Universidad de Costa Rica en el artículo 3: “…contribuir con las transformaciones que la sociedad necesita para el logro del bien común, mediante una política dirigida a la consecución de una justicia social, de equidad, del desarrollo integral, de la libertad plena y de la total independencia de nuestro pueblo”.

Si hubiera que hablar de una guerra entre lo público y lo privado, tendríamos que invertir los términos pues esa confrontación la inauguran en nuestros país los sectores neoliberales desde hace más de treinta años pues las universidades públicas, al ser cuna del pensamiento crítico y analítico, han sido acosadas con el fin de recortar sus presupuestos para reducir la investigación y el aporte que realizan para un desarrollo integral de nuestro país y de protección a los sectores más vulnerables. ¡Las acusaciones no son nuevas! Desgraciadamente, con motivo de la pandemia que estamos sufriendo y con el beneplácito de un gobierno que se preocupa más por proteger a quienes más atesoran en lugar de hacerlo con quien menos tienen, ciertas voces han adquirido fuerza y prepotencia que raya, en ocasiones, en lo inhumano.

Como bien sabemos, el déficit fiscal es un problema que adquiere dimensiones gravísimas antes del Covid 19 y que debido a este llegó a proporciones catastróficas. Desde el 2018, los temas fiscales han tomado relevancia en la discusión pública y hoy, precisamente en una crisis histórica, deben ser discutidos más que nunca. La evasión, elusión y mora son problemas que perjudican la construcción del Estado social de derecho y por tanto deben ser problematizados, así como señalados sus responsables.

Las campañas de desprestigio hacia las instituciones o personas que se atreven a plantear el tema de la reforma fiscal progresiva no son nuevas. Ya a inicios del siglo XX, Alfredo González Flores fue víctima de una campaña feroz primero y, posteriormente, un golpe de estado por establecer su proyecto.

Queremos reiterar nuestro apoyo a la autonomía universitaria consagrada en el artículo 84 de la Constitución Política y esperamos que, fiel a los principios con que la concibieron figuras como Rodrigo Facio Brenes, la reflexión rigurosa, académica y comprometida con el bien común continúe por los senderos que le marcan la ética y el compromiso con los Derechos Humanos.

[i] Puede referirse a: https://issuu.com/forbeslatam/docs/forbes_ca_mayo_2019