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Autor: María José Ferlini Cartín

Más de 400 personas, organizaciones, colectivos, redes, comunidades e instituciones exigen proteger a las comunidades de las fumigaciones agrícolas

Alertan sobre intención del oficialismo de archivar proyecto de ley

Bloque Verde. Más de 400 personas, organizaciones, colectivos, redes, comunidades e instituciones suscribieron un comunicado en el que solicitan a las diputadas y los diputados no archivar el expediente N.º 25.391, iniciativa que busca prevenir intoxicaciones, proteger las fuentes de agua y fortalecer la responsabilidad por los daños derivados de las fumigaciones agrícolas.

Entre las personas y organizaciones firmantes se encuentran representantes de organizaciones ambientales, agroecológicas, campesinas, comunitarias, indígenas, feministas, sociales, académicas, culturales, estudiantiles, políticas, turísticas y productivas, así como personas de comunidades de Cartago, San Ramón, Guanacaste, Talamanca, Puntarenas, Osa, Pérez Zeledón y otras zonas afectadas por las fumigaciones y el uso de agroquímicos.

Dada la pretensión de la bancada oficial de archivar el proyecto, las personas y organizaciones señalaron: “Ante la intención del oficialismo de archivar el proyecto de ley para la protección de las comunidades contra las intoxicaciones por actividad agrícola, se hace un llamado a las diputadas y los diputados a mantener abierta su discusión y priorizar la salud de la población y la protección del agua.”

El comunicado agrega: “El expediente N.º 25.391 aborda un problema que requiere una respuesta legislativa: los riesgos de que los agroquímicos utilizados en fumigaciones alcancen viviendas, lugares de trabajo, fuentes de abastecimiento de agua y otras zonas sensibles. Su objetivo es fortalecer las medidas de prevención y los mecanismos de atención y reparación cuando se produzcan daños.”

Las personas y organizaciones firmantes también advierten sobre las implicaciones de archivar la iniciativa: “Archivar el proyecto significaría cerrar la discusión sobre cómo mejorar la protección de las comunidades expuestas a estas actividades. Las observaciones técnicas formuladas durante su estudio deben servir para mejorar la iniciativa y construir acuerdos que permitan responder a los riesgos identificados”.

El expediente recoge criterios favorables de instituciones como el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, la Defensoría de los Habitantes y la Dirección General de Aviación Civil, así como del Centro Científico Tropical. Según el comunicado, estos criterios reconocen la importancia de proteger la salud, el recurso hídrico y el ambiente frente a los riesgos asociados a la aplicación de agroquímicos.

En particular, las personas y organizaciones destacan: “La Defensoría vincula la iniciativa con el principio precautorio: la protección de las personas y del ambiente exige adoptar medidas preventivas ante riesgos potenciales, incluso cuando exista incertidumbre científica sobre la magnitud del daño”.

Sobre los alcances de la iniciativa, el comunicado señala: “El proyecto también busca fortalecer la responsabilidad por los daños ocasionados durante las fumigaciones aéreas, facilitar la atención médica de las personas afectadas y contemplar la reparación de los sistemas de abastecimiento de agua potable que resulten perjudicados.”

El comunicado señala: “La discusión legislativa ofrece una oportunidad para atender las preocupaciones técnicas y productivas junto con las necesidades de las comunidades. Esa tarea requiere diálogo, respaldo científico y un compromiso efectivo con la prevención de intoxicaciones y de la contaminación del agua.”

Finalmente, hicieron un llamado ‘al oficialismo a reconsiderar su intención de archivo y a las demás fracciones legislativas a impulsar la continuidad del expediente N.° 25.391. La salud de las comunidades y la seguridad de sus fuentes de agua merecen una respuesta concreta de la Asamblea Legislativa”.

Comunicado completo con adhesiones: https://docs.google.com/document/d/1oVRypfsWvdxee06iSHJN4THnCpKXizMD/edit?usp=sharing&ouid=118278187804590108810&rtpof=true&sd=true

Cultura Kare exige acción binacional ante la crisis humanitaria de las familias ngäbe-buglé que migran para la cosecha de café

La organización Cultura Kare, con sede en el territorio indígena ngäbe de Conte Burica, emitió un comunicado público el 2 de octubre de 2026. Dirigido a las autoridades de Costa Rica y Panamá, a los medios de comunicación, a las agencias de derechos humanos y a la opinión pública, exige una acción binacional ante lo que califica como una crisis humanitaria transfronteriza del pueblo ngäbe-buglé. Según la organización, las familias recolectoras de café de este pueblo enfrentan condiciones inhumanas y una vulnerabilidad extrema durante cada temporada de cosecha.

Una exclusión con raíces históricas

El comunicado recuerda que durante milenios el pueblo ngäbe-buglé basó su subsistencia en una movilidad cíclica dentro de la selva para cazar, alimentarse y obtener medicina natural, en una relación de protección del entorno. Sin embargo, la colonización y el posterior despojo territorial por parte de transnacionales dedicadas a monocultivos como la palma aceitera y el banano confinaron a esta población en zonas montañosas reducidas, aisladas y fracturadas por las fronteras estatales. Hoy, para subsistir, centenares de personas ngäbe-buglé se ven obligadas a migrar temporalmente a Costa Rica.

Muertes de niñas y niños en las zonas cafetaleras

Cultura Kare cita una investigación del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), divulgada por el Semanario Universidad, según la cual entre 2016 y 2026 murieron 37 niñas, niños y adolescentes indígenas en la región cafetalera de Los Santos por enfermedades prevenibles, como la bronconeumonía. De ellos, 24 eran bebés menores de un año. Según el comunicado, académicos de la Universidad Nacional (UNA) y de la Universidad de Costa Rica (UCR) confirmaron que al menos 19 de esas muertes ocurrieron entre 2020 y 2026, lo que evidencia la persistencia de fallas en la protección institucional.

El flujo migratorio, compuesto por familias con niñas y niños, mujeres embarazadas, personas adultas mayores y personas con discapacidad, ingresa por puntos como Paso Canoas, Río Sereno (San Vito) y Sixaola. Según la organización, durante el trayecto las familias sufren violencia verbal, discriminación y trabas para obtener los salvoconductos, por lo que deben esperar y dormir a la intemperie, en lugares insalubres y sin alimentos. Al llegar a las zonas cafetaleras de San Vito, Tarrazú, Cartago, Heredia y Alajuela, varias familias han denunciado trato degradante, acoso laboral y alojamiento en albergues o viviendas precarias, sin servicios básicos ni seguridad social.

Lo que documentó el monitoreo en Río Sereno

El comunicado se respalda en un informe de monitoreo de campo de SEPROJOVEN, coordinado por su director, Roy Arias Cruz. Durante agosto y setiembre de 2026, el equipo de trabajo social de esa organización documentó la situación en el puesto fronterizo de Río Sereno, en Coto Brus, mediante fichas de observación, entrevistas, fotografías y video.

Según el informe, en esos dos meses ingresaron por ese puesto entre 100 y 300 personas por día, en su mayoría familias extensas de seis a diez integrantes, entre ellas mujeres embarazadas con tres o cuatro hijas e hijos de entre dos y seis años. Las personas llegan agotadas después de varios días de viaje desde las zonas montañosas de la comarca o desde Bocas del Toro, por caminos que muchas veces solo pueden recorrerse a pie o a caballo. El trámite migratorio en ambos países puede tardar entre dos y tres días. Después, algunos grupos se dirigen a Los Santos y otros a fincas de Sabalito, San Vito y Pérez Zeledón, ya sea en buses gestionados por las personas propietarias de las fincas o en transporte público, que supone un gasto considerable para familias de escasos recursos.

Mientras esperan, las familias permanecen en la calle o en las afueras de las aduanas, sin un lugar para descansar ni alimentarse y con servicios sanitarios escasos y deteriorados. Muchas duermen sobre cartones o en el suelo, con bebés recién nacidos. Según testimonios recogidos en la zona, en años anteriores han muerto personas que enfermaron durante la espera sin recibir atención médica.

El informe identifica cinco necesidades principales:

  • Agua potable: los puntos de abastecimiento son insuficientes y no hay información sobre ellos.

  • Alimentación: no existe ningún mecanismo general; solo algunas fincas proveen comida.

  • Albergue: no hay un espacio seguro para descansar o pernoctar.

  • Servicios sanitarios: las personas deben pagar por usar un baño o recurrir a lugares inadecuados.

  • Vestimenta: se observó a madres que cubrían a sus hijas e hijos con bolsas plásticas, y a muchas personas sin calzado.

Entre los grupos más vulnerables señala a las mujeres embarazadas, las madres con bebés recién nacidos, la niñez, las familias numerosas y los hombres que viajan solos. El informe concluye que no se identificó asistencia ni protección de las instituciones públicas de Costa Rica o de Panamá, ni de organizaciones de la sociedad civil que brinden de forma general alojamiento, alimentación o apoyo económico durante la espera.

Las demandas

Cultura Kare denuncia que la indiferencia estatal vulnera los derechos más fundamentales de esta población. Exige a los ministerios de Salud, Trabajo y Migración de ambos países coordinar de inmediato la atención médica en las zonas fronterizas, inspecciones laborales rigurosas en las fincas cafetaleras y la entrega expedita de salvoconductos humanitarios. Además, insta a los mecanismos internacionales de derechos humanos a intervenir para garantizar el derecho a la salud, el trabajo digno y, sobre todo, la vida de las familias y la niñez ngäbe-buglé.

«El contraste es éticamente insostenible: mientras los países celebran la calidad del grano y el éxito de sus exportaciones, quienes lo recolectan con sus propias manos sufren una travesía marcada por el desamparo», señala la organización. «Reconocerles una estadía digna y segura no es un acto de caridad ni una concesión política; es una obligación humana, jurídica y moral de los Estados».

El comunicado completo, con el informe de SEPROJOVEN, puede descargarse desde SURCOS:
https://surcosdigital.com/wp-content/uploads/2026/10/Ngabe-bugle-vulnerabilidad-migratoria-y-laboral-CR.pdf

Frente Ecologista de Cipreses pide al alcalde de Oreamuno enviar representación municipal al foro de la UCR sobre el caso SIGMA

SURCOS comparte la carta enviada por el Colectivo Ecologista Frente Eco Cipreses:

Solicitud pública de representación municipal en el foro de la UCR sobre el caso SIGMA

Carta pública

Fecha: 6 de octubre de 2026

Para: Señor Erick Jiménez, alcalde de la Municipalidad de Oreamuno

De: Colectivo Ecologista Frente Eco Cipreses

Asunto: Solicitud pública de representación municipal en el foro de la UCR sobre el caso SIGMA

Estimado señor alcalde:

El Frente Ecologista de Cipreses se dirige a usted de manera pública en relación con el foro “Situación socioambiental en torno a las operaciones de SIGMA en Oreamuno, Cartago”, organizado por la Escuela de Ciencias Políticas y el Programa Kioscos Socioambientales de la Universidad de Costa Rica, programado para este próximo jueves 8 de octubre.

Hemos sido informados de que ha declinado la invitación a participar en este importante evento argumentando compromisos previos en su agenda. Si bien somos conscientes y podemos comprender que como jerarca municipal usted maneja una agenda compleja y ocupada, nos resulta profundamente indignante que no haya procurado delegar esta responsabilidad y garantizar la participación de un representante de la Municipalidad para dar la cara ante la ciudadanía.

El bienestar ambiental de nuestro cantón y la protección de nuestros recursos hídricos, como el río Chinchilla, exigen un gobierno local presente, transparente y dispuesto a escuchar. La misma carta de invitación de la Universidad de Costa Rica le abría expresamente la posibilidad de delegar en una persona del área técnica si su agenda se lo impedía.

Por lo tanto, le solicitamos públicamente y con carácter de urgencia que asigne al gestor ambiental de la Municipalidad —o en su defecto, al personal técnico debidamente capacitado— para que asista a este foro. Este es un espacio de diálogo ambiental, respetuoso y académico, donde convergerán comunidades, instituciones del Estado (MINAE, Ministerio de Salud) y la academia. La ausencia total de la Municipalidad de Oreamuno en una discusión tan crítica para nuestro territorio es inaceptable.

Esperamos que reconsidere su postura y demuestre el compromiso de su administración con la salud ambiental de Oreamuno garantizando que la Municipalidad esté debidamente representada y rinda las cuentas correspondientes a la comunidad.

Atentamente,

Frente Ecologista de Cipreses (Frente Eco Cipreses)

Nota de SURCOS: El foro «Situación socioambiental en torno a las operaciones de SIGMA en Oreamuno, Cartago» se realizará el jueves 8 de octubre de 2026, de 4:00 p. m. a 6:30 p. m., en el Mini Auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales (sexto piso, aula 609) de la Universidad de Costa Rica. Lo convocan el curso Disputas territoriales y socioambientales en Costa Rica, de las escuelas de Ciencias Políticas y Psicología, junto con la Escuela de Geografía, Geografía, el proyecto Diálogo de Saberes y el Programa Kioscos Socioambientales.

Por qué el sindicalismo democrático apuesta a Lula en Brasil

Instituto Sindical de Formación Democrática

La segunda vuelta brasileña no solo define un gobierno: define el rumbo de la democracia, los derechos laborales y el equilibrio geopolítico de América Latina. Los datos económicos de los gobiernos de Lula respaldan una apuesta que no es solo política, sino también de resultados.

La segunda vuelta en Brasil será dura, nada fácil y de múltiples complejidades para Lula. No se trata de un simple trámite electoral, sino de una disputa decisiva en un país enorme, polarizado y observado por el mundo entero. Lo que ocurra en las urnas brasileñas tendrá efectos profundos no solo para Brasil, sino para toda la región y para el orden internacional.

1. Un obrero que llegó a la presidencia y transformó la economía

Las razones a favor del actual mandatario no pueden minimizarse. Su trayectoria es la de un obrero que llegó a la presidencia y que ya gobernó Brasil en dos ocasiones. En esos períodos, el país alcanzó prestigio y respeto en los foros más importantes de la política internacional.

Pero más allá de su origen social, los números respaldan su gestión. Durante sus dos primeros mandatos (2003-2010), el PIB real de Brasil se amplió un 37%, con un crecimiento anual promedio del 4,05%, superior a la media mundial del 2,73% para el mismo período. Entre 2001 y 2011, el PIB per cápita creció un 32%, mientras que la desigualdad disminuyó un 9,4% y el porcentaje de personas en situación de pobreza y pobreza extrema se redujo a la mitad. En 2010, último año de su segundo mandato, el PIB se expandió un 7,5%, el consumo final creció 6,1% y las exportaciones 11,5%. En esos ocho años, cerca de 30 millones de personas salieron de la pobreza.

2. El tercer mandato: datos que confirman la apuesta

El tercer gobierno de Lula (2023-presente) ha mantenido y profundizado esa orientación. Entre 2022 y 2025, la economía brasileña creció un 8,9% acumulado, frente a un promedio de 5,7% para Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Paraguay y Uruguay en el mismo período. El PIB creció 3,2% en 2023 y 3,4% en 2024, superando las previsiones y devolviendo a Brasil al grupo de las diez mayores economías del mundo.

En materia de empleo, la tasa de desocupación cayó de 9,3% en el segundo trimestre de 2022 a 5,4% en el segundo trimestre de 2026, la más baja de la serie histórica. El desempleo juvenil se redujo un 40%, del 19,4% al 11,7% en el mismo período. El salario mínimo real aumentó un 12,7% entre 2022 y mediados de 2026, mientras que los ingresos laborales promedio reales crecieron alrededor de un 13%.

La pobreza se redujo de 31,6% en 2022 a 23,1% en 2024, una caída de aproximadamente 27%, mientras que la pobreza extrema disminuyó más de un 40%. 8,7 millones de personas salieron de la pobreza y 3,1 millones de la extrema pobreza. En 2025, Brasil fue retirado del Mapa del Hambre de la FAO tras reducir la desnutrición crónica por debajo del 2,5%.

En cuanto a la inflación, el tercer mandato de Lula acumuló una variación de precios de 17,9% entre enero de 2023 y agosto de 2026, la menor para un mismo mandato desde la creación del Plan Real, superando incluso el récord de su propio segundo mandato (19% entre 2007 y 2010). La masa salarial alcanzó su máximo histórico y el salario mínimo volvió a subir por encima de la inflación.

3. El contraste: lo que estaba en juego

La comparación con el gobierno anterior es inevitable. Durante el mandato de Jair Bolsonaro (2019-2022), el crecimiento anual promedio del PIB fue de 1,12%, inferior a la media mundial de 1,95%. En 2020, el PIB se contrajo un 3,3% y la inflación escaló al 10% en 2021. El desempleo alcanzó su pico en marzo de 2021, llegando al 14,7%, y la pobreza afectó a cerca del 29% de la población (65 millones de personas).

No se trata de una adhesión ciega ni de un culto a la personalidad. Se trata de reconocer que los datos comparativos muestran una diferencia sustancial en materia de crecimiento, empleo, salarios y reducción de la pobreza.

4. Brasil y el mundo necesitan a Lula

Ante el avance del fascismo y de la ultraderecha autoritaria en distintos rincones del planeta, la figura de Lula adquiere una dimensión que trasciende las fronteras brasileñas. Por equilibrio geopolítico, por respeto a los países latinoamericanos y por la defensa de la democracia, su liderazgo sigue siendo un punto de referencia necesario. Brasil, como potencia regional y como una de las diez mayores economías del mundo, tiene un papel clave en la construcción de un mundo multipolar, más justo y menos subordinado a los intereses de las grandes potencias.

5. Una apuesta confiable para los trabajadores

Los trabajadores organizados tenemos en Lula una apuesta confiable. Lo decimos por su origen social, por su coherencia, por su trayectoria y por su espíritu de lucha. Pero también lo decimos por los números: por los millones que salieron de la pobreza, por el empleo formal que creció, por el salario mínimo que recuperó poder adquisitivo, por la inflación más baja en la historia del Plan Real y por un país que volvió a sentarse en la mesa de las grandes economías del mundo.

6. Lo que está en juego

La segunda vuelta no solo decidirá quién gobierna Brasil. Está en juego el modelo de país, el respeto a las instituciones, el futuro del empleo, los derechos sociales y la capacidad de la región para sostener procesos democráticos frente a los embates del autoritarismo. Por eso, desde el movimiento sindical democrático, miramos con atención y esperanza el proceso brasileño.

No ignoramos las dificultades. La campaña será compleja, los ataques serán feroces y las presiones externas e internas no cesarán. La tasa de interés sigue siendo una de las más altas del mundo, con efectos sobre el crédito y el endeudamiento de las familias. Pero precisamente por eso, la apuesta por Lula es también una apuesta por la democracia, por la dignidad del trabajo y por una América Latina que no se rinda ante el miedo.

7. Conclusión

Desde el Instituto Sindical de Formación Democrática expresamos nuestra solidaridad con el pueblo brasileño y con su derecho a decidir su futuro. Apostamos a Lula porque creemos en una democracia con justicia social, en un sindicalismo libre y en una región que camine unida. Y apostamos a Lula porque los datos económicos de sus gobiernos demuestran que otro Brasil es posible: uno con menos pobreza, menos desigualdad y más oportunidades para los trabajadores.

¡Viva Lula! ¡Viva la democracia brasileña!

¿Podrá Lula ganar las elecciones en Brasil en la segunda vuelta?

Nancy Piedra Guillén

¿Podrá Lula ganar las elecciones en Brasil en la segunda vuelta? ¿Qué ocurrió para que, contra algunas de las expectativas previas, no lograra imponerse en la primera ronda electoral?

Una reciente visita a Río de Janeiro me sensibiliza y motiva a expresar algunas valoraciones sobre las elecciones brasileñas. Durante nuestra estancia tuvimos la posibilidad de compartir análisis y preocupaciones con colegas brasileños y de aproximarnos, desde la experiencia cotidiana, al clima político que atraviesa el país. A ello se suma el seguimiento sistemático que he venido realizando en los últimos años de la coyuntura nacional, regional e internacional. Desde esa perspectiva, me interesa reflexionar no solamente sobre los resultados electorales, sino sobre algunas de las transformaciones sociales y políticas que estos expresan y sobre lo que una elección de esta naturaleza significa para América Latina.

La pregunta trasciende ampliamente las fronteras de Brasil. Lo que ocurra el próximo 25 de octubre tendrá consecuencias para el conjunto de América Latina, en un momento de fortalecimiento de las derechas y ultraderechas, de creciente confrontación geopolítica y de renovadas presiones de Estados Unidos sobre la región.

Para las fuerzas progresistas, democráticas y antiimperialistas latinoamericanas, Brasil representa hoy un espacio estratégico fundamental. No solamente por ser la mayor economía y el país más poblado de América Latina, sino también por su peso político en los procesos de integración regional, en los BRICS y en la búsqueda de una política internacional con mayores márgenes de autonomía respecto de Estados Unidos.

Los resultados de la primera vuelta obligan, sin embargo, a mirar la realidad sin complacencias. Flávio Bolsonaro obtuvo alrededor del 47,03 % de los votos válidos, mientras Luiz Inácio Lula da Silva alcanzó 45,16 %. La diferencia es de poco más de 2,2 millones de votos y apenas 1,87 puntos porcentuales. Ninguno alcanzó la mayoría absoluta y ambos disputarán la segunda vuelta el 25 de octubre. (Bloomberg Línea Brasil⁠)

El resultado es estrecho, pero no deja de ser preocupante para las fuerzas progresistas. Flávio Bolsonaro no solamente pasó a segunda vuelta: llegó primero y obtuvo un resultado considerablemente superior al que anticipaban algunas de las principales encuestas. Esto muestra que el bolsonarismo, lejos de haber desaparecido con la derrota de Jair Bolsonaro en 2022 y su posterior condena por el intento de golpe de Estado, conserva una extraordinaria capacidad de articulación política, cultural y electoral. (Reuters⁠)

La pregunta que corresponde formular es entonces doble: ¿qué impidió que Lula ganara la primera vuelta y qué tendría que cambiar para que pueda imponerse en la segunda?

¿Qué ocurrió con Lula?

Sería demasiado sencillo atribuir el resultado exclusivamente al crecimiento de la extrema derecha. Hay un problema más profundo: una parte importante de la sociedad brasileña no percibe en su vida cotidiana las mejoras económicas y sociales que muestran algunos indicadores nacionales.

Brasil ha registrado disminución del desempleo y de la desigualdad y una moderación reciente de la inflación. Sin embargo, estos indicadores coexisten con un fuerte malestar relacionado con el costo de la vida, particularmente con los precios acumulados de los alimentos, las altas tasas de interés y el endeudamiento de los hogares. Poco antes de la elección, una investigación de Quaest mostraba que casi la mitad de la población consultada consideraba que la economía había empeorado durante el último año, mientras solamente un 19 % percibía una mejoría. Reuters señalaba, además, que el servicio de las deudas familiares —excluidas las hipotecas— había alcanzado niveles récord en relación con los ingresos. (Reuters⁠)

Esta contradicción entre los indicadores macroeconómicos y la experiencia cotidiana de las personas constituye un problema político central para cualquier gobierno progresista. No basta con demostrar que aumentó el empleo o disminuyó la desigualdad si las familias sienten que el salario no alcanza, si están endeudadas o si enfrentan dificultades crecientes para sostener los gastos cotidianos.

Es una vieja lección para las izquierdas: la economía se experimenta antes de convertirse en estadística.

A ello se suma el tema de la inseguridad. El costo de vida, la situación económica, la corrupción y la seguridad pública ocuparon lugares importantes en las preocupaciones del electorado durante la campaña. Flávio Bolsonaro logró articular una parte de ese malestar con un discurso que presenta a la derecha como portadora del cambio, aunque el bolsonarismo sea una fuerza política que gobernó Brasil recientemente. (Reuters⁠)

Existe también un voto claramente antipetista. Una parte del electorado puede no identificarse plenamente con Bolsonaro, pero considera prioritaria la salida del PT del gobierno. Esta dimensión no debe subestimarse: una parte del voto bolsonarista expresa adhesión ideológica a la derecha radical, pero otra se articula fundamentalmente alrededor del rechazo a Lula y al Partido de los Trabajadores.

La derecha logró concentrar el voto

Hay otro elemento fundamental. Mientras una parte del electorado de centro y derecha aparecía inicialmente distribuida entre distintas candidaturas, en la fase final una proporción importante terminó concentrándose alrededor de Flávio Bolsonaro.

Esto ayuda a explicar la diferencia entre algunas mediciones previas y el resultado de las urnas. Datafolha había mostrado durante las semanas anteriores una competencia sumamente estrecha entre Lula y Flávio, pero el resultado efectivo terminó colocando al candidato del PL por encima de las previsiones de varias encuestas. (Folha UOL⁠)

No ocurrió, por tanto, un crecimiento inesperado de Lula. Lo que se produjo fue una concentración particularmente fuerte del voto de derecha alrededor de Bolsonaro.

Este resultado confirma algo que viene ocurriendo en diferentes países latinoamericanos: las nuevas derechas y las ultraderechas han conseguido convertir malestares sociales reales en adhesiones políticas conservadoras.

Inseguridad, incertidumbre económica, resentimiento social, rechazo a las élites políticas y frustración frente a expectativas incumplidas son articulados dentro de discursos que responsabilizan al Estado, a la izquierda, a las políticas sociales y, con frecuencia, a movimientos feministas, poblaciones migrantes o diferentes minorías sociales.

El desafío de las izquierdas no consiste simplemente en denunciar esta estrategia. Consiste en comprender por qué esos discursos consiguen interpelar a sectores que, muchas veces, son también perjudicados por las políticas económicas defendidas por esas mismas derechas.

Un problema adicional: la abstención

La elección registró además una abstención de alrededor del 21,08 %, equivalente a 33,4 millones de personas, el porcentaje más alto en una elección presidencial brasileña desde 1998. (Agência Brasil)

Este dato puede adquirir enorme importancia en la segunda vuelta.

Lula no necesita únicamente convencer a personas que votaron por otras candidaturas. Necesita también movilizar a sectores populares que no participaron en la primera vuelta.

Los estudios preelectorales mostraban diferencias sociales y territoriales importantes. Lula conservaba una implantación particularmente fuerte entre personas de menores ingresos y en determinadas regiones metropolitanas, mientras Flávio Bolsonaro mostraba una presencia importante en sectores de ingresos superiores y en regiones donde el bolsonarismo se encuentra profundamente arraigado. (Folha UOL⁠)

Esto significa que la segunda vuelta también será una disputa por la participación electoral.

Para Lula, recuperar sectores populares desmovilizados podría ser tan importante como atraer una parte del electorado de centro.

Las izquierdas también deben mirarse a sí mismas

Pero hay una cuestión que me parece fundamental. Las dificultades electorales del progresismo no pueden atribuirse exclusivamente a la derecha, a las redes sociales, a la desinformación o a las intervenciones externas.

Es necesario preguntarse también por las limitaciones de las propias fuerzas progresistas.

Las izquierdas latinoamericanas no pueden limitarse a administrar adecuadamente el Estado y esperar que los resultados de las políticas sociales se transformen automáticamente en adhesión política. Gobernar y construir hegemonía no son lo mismo.

La extrema derecha parece haber comprendido muy bien esta dimensión. Construye identidades, emociones, adversarios, comunidades de pertenencia y explicaciones simples frente a situaciones sociales profundamente complejas.

La izquierda necesita volver a disputar ese terreno cultural y subjetivo.

Necesita hablar de los problemas concretos de las personas: el precio de los alimentos, las deudas, la inseguridad, la precarización del trabajo, las dificultades de las mujeres para sostener simultáneamente el trabajo remunerado y las responsabilidades de cuidado, la incertidumbre de las nuevas generaciones y la sensación de que, incluso teniendo empleo, las posibilidades de construir una vida digna son cada vez más difíciles.

No basta con demostrar que la derecha propone políticas que pueden profundizar las desigualdades. Hay que comprender por qué logra construir esperanza, identificación o incluso pertenencia política alrededor de esas propuestas.

¿Puede Lula ganar?

La posibilidad existe y la elección permanece abierta.

Antes de la primera vuelta, las principales encuestas que midieron un enfrentamiento directo mostraban una situación muy estrecha. Datafolha registró en distintos momentos diferencias de apenas dos puntos entre Lula y Flávio Bolsonaro, dentro del margen de error. Quaest también mostraba prácticamente un empate en votos válidos poco antes de la elección. (Reuters⁠)

Sin embargo, estos resultados deben interpretarse con cautela. La primera vuelta mostró una capacidad de movilización del voto bolsonarista superior a la que algunas encuestas consiguieron registrar.

Lula comienza la segunda vuelta con una desventaja de aproximadamente 2,2 millones de votos. No es una distancia imposible de revertir en un país con más de 158 millones de personas habilitadas para votar y donde 33,4 millones se abstuvieron en la primera ronda.

Pero la remontada requiere algo más que reunir a la izquierda que ya está convencida.

Lula necesitará ampliar su votación entre los sectores populares, recuperar electores desmovilizados, mejorar su desempeño en regiones decisivas y disputar una parte del electorado que rechaza simultáneamente al PT y al bolsonarismo.

La transferencia de los votos de las candidaturas eliminadas tampoco será automática. Una parte importante de los electores de las candidaturas de derecha probablemente encuentre mayor afinidad con Flávio Bolsonaro, pero otros sectores no se identifican plenamente con ninguno de los dos bloques.

La segunda vuelta comienza, por tanto, con una ventaja electoral para Bolsonaro, pero no con una elección decidida.

Brasil y América Latina

Es aquí donde la elección adquiere una dimensión que trasciende la política interna brasileña.

Brasil constituye una fuerza fundamental para cualquier proyecto democrático, progresista y de mayor autonomía latinoamericana. Su orientación internacional tiene consecuencias sobre las posibilidades de construir una región con capacidad política propia frente a las grandes potencias.

Lula ha representado una política internacional que, con sus contradicciones y límites, ha buscado fortalecer las relaciones Sur-Sur, los BRICS, el multilateralismo y una mayor autonomía brasileña en el escenario mundial. Su continuidad adquiere particular importancia en una coyuntura regional caracterizada por el fortalecimiento de gobiernos conservadores y por el retroceso electoral de algunas fuerzas de izquierda. Reuters señalaba pocos días antes de la elección que la candidatura de Lula concentraba una parte importante de las expectativas de las izquierdas latinoamericanas precisamente en un momento de avance regional de las derechas. (Reuters⁠)

La cuestión adquiere todavía mayor relevancia frente a la crisis internacional contemporánea. El conflicto iniciado en febrero entre Estados Unidos e Israel con Irán ha profundizado la militarización de Medio Oriente y producido consecuencias sobre los mercados energéticos, el comercio internacional y las relaciones entre las grandes potencias. (Reuters⁠)

Desde una perspectiva latinoamericana y antiimperialista, no resulta indiferente quién gobierne Brasil en este contexto.

Las diferencias entre Lula y Flávio Bolsonaro son sustantivas. El actual presidente ha insistido en la defensa de la autonomía brasileña y en una inserción internacional diversificada; Flávio Bolsonaro, en cambio, mantiene una relación política mucho más cercana con Donald Trump y con las nuevas derechas internacionales. Reuters ha destacado precisamente estas orientaciones contrapuestas al analizar la elección brasileña. (Reuters⁠)

A ello se suman las controversias generadas por las posibles intervenciones externas sobre el proceso político brasileño. En septiembre, la Agencia Brasileña de Inteligencia informó a delegaciones francesas y alemanas sobre presuntas acciones de interferencia electoral provenientes de Estados Unidos y Rusia. Se trata de acusaciones que deben analizarse con cautela y cuya comprobación corresponde a las instituciones competentes, pero que muestran hasta qué punto la elección brasileña está inserta en una disputa geopolítica que trasciende ampliamente sus fronteras. (Reuters⁠)

Esto no significa idealizar a Lula ni desconocer las contradicciones y limitaciones de sus gobiernos.

Una perspectiva crítica de izquierda debe precisamente evitar convertir dirigentes políticos en figuras incuestionables. Debe mantener la capacidad de señalar errores, límites y contradicciones.

Pero tampoco puede desconocer las diferencias existentes entre proyectos políticos que plantean orientaciones distintas respecto de la democracia, las políticas sociales, el papel del Estado, la integración latinoamericana y la autonomía frente a Estados Unidos.

Una segunda vuelta decisiva

La primera vuelta brasileña deja una advertencia que debería ser observada con atención en toda América Latina.

La extrema derecha no es un fenómeno pasajero ni puede explicarse solamente como resultado de la manipulación, la desinformación o la ignorancia política. Posee bases sociales, discursos, organizaciones, recursos y una notable capacidad para transformar el malestar cotidiano en identidad política.

La izquierda necesita comprender esas transformaciones.

La posibilidad de una victoria de Lula existe. Pero dependerá de que consiga convertir las próximas semanas en algo más que una campaña electoral defensiva.

Tendrá que volver a conectar las políticas públicas con la experiencia cotidiana de las mayorías, recuperar a quienes se han alejado de la política y disputar políticamente las incertidumbres, los miedos y las expectativas que hoy están siendo organizados también por la derecha.

El 25 de octubre Brasil no decidirá únicamente quién ocupará la Presidencia de la República.

Estarán en disputa proyectos profundamente diferentes de democracia, política social, soberanía nacional e inserción internacional.

Y, por el peso político, económico y simbólico de Brasil, esa decisión inevitablemente repercutirá sobre toda América Latina.

Referencias y fuentes consultadas

Agência Brasil. 2026. “TSE vai trabalhar para diminuir a abstenção no segundo turno”. 4 de octubre de 2026. Información basada en los datos de totalización del Tribunal Superior Electoral: abstención de 21,08 %, equivalente a 33,4 millones de electores. (Agência Brasil⁠)

Datafolha / Folha de S. Paulo. 2026. Diversos levantamientos sobre intención de voto en primera y segunda vuelta, composición social del electorado y distribución territorial de las preferencias electorales, septiembre-octubre de 2026. (Folha UOL⁠)

Folha de S. Paulo. 2026. “Quaest: Lula (46%) e Flávio Bolsonaro (45%) têm empate técnico em votos válidos”. 3 de octubre de 2026. (Folha UOL⁠)

Reuters. 2026. “In Brazil, frustration over cost of living undermines Lula’s reelection bid”. 26 de septiembre de 2026. Análisis sobre costo de vida, endeudamiento de los hogares, empleo, desigualdad y percepción económica durante el gobierno de Lula. (Reuters⁠)

Reuters. 2026. “In final election fight, Brazil’s Lula carries hopes of Latin America’s receding left”. 29 de septiembre de 2026. Análisis sobre la relevancia regional de la elección brasileña y la posición internacional del gobierno de Lula. (Reuters⁠)

Reuters. 2026. “Brazil briefed French, German officials on alleged US, Russian election interference”. 30 de septiembre de 2026. Información sobre las denuncias brasileñas de posibles interferencias externas en el proceso electoral. (Reuters⁠)

Reuters. 2026. “Bolsonaro will face Lula in runoff in Brazil’s presidential vote”. 4 de octubre de 2026. Cobertura de la primera vuelta electoral, principales preocupaciones del electorado y contexto de la segunda vuelta. (Reuters⁠)

Reuters. 2026. “Brazil election results”. Octubre de 2026. Información sobre las candidaturas, el proceso electoral, la posición internacional de Lula y las relaciones de Flávio Bolsonaro con el gobierno estadounidense. (Reuters⁠)

Reuters. 2026. Información y análisis sobre el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán iniciado en febrero de 2026 y sus consecuencias sobre los mercados energéticos y la situación geopolítica internacional. (Reuters⁠)

Tribunal Superior Eleitoral de Brasil (TSE). 2026. Resultados oficiales de las elecciones generales de Brasil, primera vuelta, 4 de octubre de 2026. Sistema oficial de divulgación de resultados electorales.

UOL. 2026. “2026 tem maior índice de abstenções, com 33 milhões que não foram votar”. 4 de octubre de 2026. (BOL⁠)

Ciencias Sociales de la UNA: conocimiento que transforma a Costa Rica

Por:
Dr. Efraín Cavallini Acuña
Comunicador
Sophia Marín Cavallini
Estudiante-EPPS-UNA

La UNA presenta 8 obras clave para la Costa Rica actual.

Con una serie de ocho publicaciones sobre: sustentabilidad, planificación y promoción social, sostenibilidad, liderazgo femenino, teletrabajo, ruralidad, producción y desarrollo social, geopolítica, diplomacia y relaciones internacionales, la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional-FCS-UNA reafirma su liderazgo académico y compromiso con la realidad costarricense.

Investigadores, académicos, estudiantes, personas autoras, miembros del comité editorial, funcionarios y personas interesadas, se dieron cita el jueves 24 de setiembre de 2026 en la Sala de Conferencias de la Facultad de Ciencias Sociales-FCS-UNA, para compartir el aporte editorial y la producción académica de la FCS-UNA.

El acto de apertura estuvo a cargo del Dr. Raúl Fonseca Hernández, Decano y la M.Sc Yensi Vargas Sandoval, Vicedecana de la Facultad de Ciencias Sociales-FCS-UNA.

El Decano abrió el evento mencionando la importancia de reconocer los esfuerzos académicos, que viene realizando la facultad en el marco de proyectos de investigación tanto en el área disciplinar como en las ciencias sociales de la UNA. Asimismo, resaltó que la actividad evidencia el compromiso de las autoridades de la facultad, para promover y apoyar la producción de temas de interés universitario y nacional.

El Dr. Fonseca, indicó que este espacio es una gran oportunidad para relanzar la Revista ABRA de la UNA y apoyar el trabajo de edición que viene en proceso para este año, como los compromisos a partir del año 2027:

“Pretendemos de incentivar y fortalecer un programa de producción editorial propia de la facultad y, de esta manera, instar a las unidades académicas de la facultad- según los ejes temáticos relacionados con las ciencias sociales- a investigar y publicar sus trabajos. Desde la facultad se estarán estableciendo alianzas con diversas casas editoriales y centros de pensamiento afines, para darle un mayor respaldo a las personas autoras e incentivar su amplia divulgación”, expresó el Decano de la FCS-UNA.

Por su parte la M.Sc Yensi Vargas Sandoval, Vicedecana de la Facultad de Ciencias Sociales, compartió con las personas presentes y quienes siguieron la transmisión en vivo, que este espacio busca resaltar la producción académica que se hace con gran esfuerzo, a pesar de la sobrecarga del profesorado e investigadores quienes desde las escuelas, programas y proyectos realizan un gran esfuerzo para incidir con sus temáticas (docencia, extensión, investigación) en los diversos ámbitos de la sociedad: “Es digno reconocer en este evento el trabajo de tantas personas académicas que han facilitado sus obras para compartir con este auditorio como con el país. La tenacidad y el compromiso de muchas personas que participan este día, es una muestra de la excelencia con que cuenta la FCS-UNA, que busca impactar y brindar su aporte en la transformación de nuestra realidad nacional, de ahí, que las nuevas publicaciones de la FCS-UNA se constituyen en el espacio académico al servicio del país”, indicó la Vicedecana.

En los diversos espacios personas autoras realizaron la presentación de los libros procurando resumir el contenido e invitar a la audiencia a acceder a dichas producciones.

Enlace en Vivo: https://www.facebook.com/watch/live/?ref=watch_permalink&v=4371343929775787

Sostenibilidad y empleo digital: Respuestas de la UNA a los retos del teletrabajo.

La UNA plantea que el teletrabajo no debe medirse solo por la tecnología, sino por su capacidad para generar bienestar, inclusión y justicia social en la región.

En el primer bloque se hizo un resumen de la producción: Teletrabajo, objetivos del desarrollo sostenible y visiones desde la Educación Superior Costarricense, cuya disertación estuvo a cargo del Dr. Luis Diego Salas Ocampo, catedrático, académico e investigador de la Escuela de Relaciones Internacionales de la UNA y Coordinador de la Comisión Académica del Congreso Internacional de Teletrabajo, también expuso sobre esta producción la autora y coordinadora del libro Dra. Marly Yisette Alfaro Salas, académica e investigadora de la Escuela de Secretariado Profesional en la UNA, se ha desempeñado como coordinadora del Proyecto de Gestión de Calidad y de la Comisión Institucional de Teletrabajo de la Universidad Nacional.

Este documento recoge las aportaciones del Congreso Internacional de Teletrabajo: Sostenibilidad, cultura digital y transformación social en América Latina; realizado de manera virtual los días 21 al 24 de setiembre de 2021.

El Dr. Salas Ocampo expresó que esta publicación presenta una estructura capitular en la cual se hace un análisis del teletrabajo con distintas áreas en el marco de los ODS, de ahí que el libro propone comprender el teletrabajo como una transformación que no se reduce al uso de plataformas tecnológicas, la obra relaciona trabajo, educación, sostenibilidad, salud, derechos y gestión institucional. Su idea central es clara: el teletrabajo debe valorarse por la calidad de las condiciones que crea para las personas y no únicamente por su eficiencia operativa o por la posibilidad técnica de trabajar a distancia.

Para este autor, el libro ofrece una lectura situada de experiencias costarricenses y latinoamericanas. Reúne aportes que permiten reconocer avances, límites y tensiones de una modalidad que se volvió urgente durante la pandemia, pero que venía siendo impulsada por cambios tecnológicos y laborales previos: “El texto invita a pensar qué tipo de teletrabajo conviene sostener y bajo qué condiciones puede contribuir al trabajo decente, la inclusión y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Agradecemos a la Organización Internacional del Trabajo por su aporte en el Congreso y a instancias como Italac, ITA y el CIDIT por su integración en la experiencia que culminó con insumos para esta publicación”, señaló el académico Salas Ocampo.

Los autores manifestaron que la obra conecta escalas que a menudo se consideran por separado: el hogar, la persona trabajadora, la organización, la universidad, la política pública y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en este sentido, gracias a esa conexión se hacen visibles brechas de conectividad, territorio, habilidades digitales y poder. De esta manera, el teletrabajo puede ampliar oportunidades, pero también puede profundizar desigualdades cuando no existen infraestructura, acompañamiento, reglas claras y protección de derechos. Por ello, para las personas autoras los casos situados del libro ofrecen elementos para que las decisiones públicas e institucionales respondan a realidades concretas y no a modelos abstractos.

La Dra. Marly Alfaro Salas, expuso que, en el marco de la pandemia, el Congreso Internacional de Teletrabajo ayudó a convertir una respuesta de emergencia en una agenda de análisis compartida. En el ámbito académico, la reflexión se dirigió a la docencia, la investigación, la extensión y la gestión universitaria. En el ámbito comercial, puso sobre la mesa la organización del trabajo, la comunicación, la innovación y el empleo. En los ámbitos político y sectorial, permitió discutir derechos, regulación, inclusión, ambiente y políticas públicas.

Alfaro, dijo que el principal aporte del libro desde las ciencias sociales consiste en estudiar el teletrabajo como un fenómeno sociocultural y laboral: “Esta mirada permite ir más allá de las herramientas digitales para examinar relaciones de poder, normas, desigualdades, territorios, culturas organizacionales y experiencias cotidianas. La innovación se humaniza cuando se analiza cómo viven las personas la modalidad, cómo se distribuyen las responsabilidades y qué efectos tiene en el bienestar, la educación y el vínculo con las instituciones”.

Salas y Alfaro, quienes son parte de un grupo de académicos responsables de la producción de este libro, su publicación deja abierta una pregunta fundamental: ¿qué condiciones institucionales, culturales y de política pública permiten que el teletrabajo deje de ser una respuesta reactiva y sostenga trabajo decente, inclusión y cuidado?

“En conjunto, el libro invita a entender la educación superior como un espacio de investigación, regulación y compromiso público. El teletrabajo no se justifica por sí mismo; su valor depende de las condiciones que crea y de la manera en que protege o limita derechos, bienestar, inclusión y sostenibilidad. La preocupación que queda para la sociedad es sencilla y exigente a la vez: qué teletrabajo queremos sostener. La respuesta requiere evidencias, participación social e instituciones capaces de aprender de la experiencia para construir formas de trabajo más justas y sostenibles”, concluyeron estas personas autoras en su disertación.

Enlace al libro: https://repositorio.una.ac.cr/items/ba7dc2a7-6ba9-4eaf-b825-a7becb237eb1

Liderazgo femenino en la UNA: Transformación, ética y huella que inspira.

La UNA visibiliza el aporte ético, académico y humano de las mujeres en la UNA como una fuerza viva que redefine la docencia, la investigación y la extensión universitaria.

En este primer bloque se presentó el libro_ “Mujeres que dejan huella: liderazgo académico y humano en la Universidad Nacional” a cargo de la autora Dra. Jinette Ugalde Naranjo, académica e investigadora de la Escuela de Administración-EDA-UNA, coordinadora de la Red de Mujeres Académicas y miembro activo de la Red de Mujeres Investigadoras-UNA.

La Dra. Ugalde Naranjo, destacó el aporte de las mujeres académicas quienes, desde sus espacios cotidianos, han liderado procesos de cambio que merecen ser visibilizados, documentados y celebrados, porque su aporte como mediadoras entre la teoría a la Docencia, Extensión e Investigación (Acción Sustantiva) en la Universidad Nacional, ha sido vital para contribuir a la institucionalidad, la innovación y la transformación de la academia.

Ugalde, expresó que, en un contexto marcado por desigualdades estructurales, tensiones políticas y desafíos educativos persistentes, las voces femeninas han sido faros de innovación, resiliencia y compromiso ético. De ahí que este compendio (Libro) de historias, experiencias y conocimiento es un homenaje a quienes han abierto caminos, y una plataforma para que sus ideas sigan generando impacto: “En contextos donde las voces femeninas han sido históricamente subrepresentadas, este libro busca revertir esa tendencia. No desde la victimización, sino desde la afirmación: mostrar que las mujeres no solo están presentes en la academia, sino que la están redefiniendo”.

Esta académica puntualizó que lo que une a estas voces no es una disciplina común ni una metodología única, es una ética compartida: la de educar para transformar, investigar para incidir, escribir para construir puentes, por ello, desde esa comprensión, han desarrollado propuestas que dialogan con los grandes desafíos contemporáneos: la equidad, la sostenibilidad, la empleabilidad, la ciudadanía crítica: “El fin principal de este libro es, entonces, el reconocimiento de las académicas como agentes de cambio. No solo como transmisoras de conocimiento, sino como diseñadoras de estrategias, gestoras de innovación, constructoras de redes. Esta obra reconoce que el liderazgo académico femenino no se limita al ámbito profesional. Muchas de las homenajeadas han tenido que conciliar sus roles como madres, cuidadoras, activistas, con sus responsabilidades académicas”, indicó Ugalde.

“Como compiladoras de esta obra, queremos evidenciar experiencias que reflejan la diversidad, profundidad y potencia del trabajo académico liderado por mujeres de nuestra universidad, que han impactado a nivel institucional, nacional e internacional. Este trabajo, representa una cartografía intelectual y afectiva que muestra cómo el conocimiento se entrelaza con la identidad, la territorialidad, la ética y la acción”, agregó la Dra. Ugalde, quien agradeció el apoyo de la Red de Mujeres Académicas e Investigadoras de la UNA, a las compiladoras (autoras) y a las protagonistas de este libro por su compromiso con la calidad, con la pertinencia, con la equidad y con la construcción de espacios más justos, más inclusivos, más transformadores. “¡Qué este libro sea una semilla en ese camino! “

Enlace al libro: https://drive.google.com/file/d/1VNpKB5ERCDSa0t5niEKefkr4owxOvzkD/view

El poder de las mujeres en la caficultura y el futuro alimentario de Costa Rica.

La UNA demuestra que la sostenibilidad y la seguridad alimentaria en Costa Rica no pueden entenderse sin visibilizar y redistribuir el poder de las mujeres en el sector agrícola.

Para cerrar el primer bloque de exposiciones se hizo referencia al libro: “Cultivando sustentabilidad: Casos de estudio de sistemas alimentarios, desafíos y soluciones desde Costa Rica”, a cargo de la Dra. Kattia Lizzett Vasconcelos Vásquez, catedrática e investigadora con 28 años de trayectoria como académica en educación superior. Lidera procesos formativos en habilidades blandas como fundadora y coordinadora del Programa Habilidades Blandas. (PROHABLA).

Es Coordinadora de la Red de Mujeres Investigadoras y miembro activo de la Red de Mujeres Académicas de la UNA. Se desempeña como Country President of Costa Rica en ABWCI.

Esta investigación “Cultivando la Sustentabilidad: casos de estudio de sistemas alimentarios, desafíos y soluciones desde Costa Rica”, expresada en este libro, profundiza en el estudio del caso costarricense y desde donde se pueden extraer importantes lecciones para otros países de desarrollo medio y en desarrollo.

Vasconcelos expresó que este libro es producto de varios simposios realizados en la Universidad Nacional entre 2021 y 2024, así como del convenio de cooperación UNA-Widener University, Pensilvania, Estados Unidos (2020), cuya metodología fue un proceso de sistematización de experiencias y un cuestionario en línea que contestaron los diversos públicos participantes de forma voluntaria y después de la visita a sus hogares, empresas y otros centros de trabajo: “En nuestro caso nos dimos a la tarea de realizar una investigación sobre la percepción de las mujeres que trabajan en el sector cafetero en las diferentes regiones del país (seis provincias) respecto de su rol en esta cultura”.

En su exposición La Dra. Vasconcelos se centró en la producción del capítulo denominado: “La cultura del café y el empoderamiento femenino en Costa Rica”, realizado en conjunto con la autora Beatriz Urraca experta en cultura hispanoamericana (Capítulo 9), capitulo en el cual evalúan cómo han evolucionado las normas de género y el papel de la mujer en la agricultura industria del café, que poco a poco se hace más visible y reconocido. Se entiende como una posición crítica de las mujeres con respecto al sexo, costumbres e identidad.

Para esta académica de la Escuela de Administración-EDA-UNA se lograron visualizar durante la producción académica resultados tangibles dignos de mencionar:

  • Visibiliza el trabajo de las mujeres en la cadena de valor del café, tradicionalmente invisibilizado, y muestra cómo sus prácticas generan impactos sociales, ambientales, culturales y económicos.

  • Introduce un enfoque femenino y participativo, basado en entrevistas y observación, que rescata las voces de mujeres productoras como protagonistas de la sostenibilidad.

  • Cuestiona y reinterpreta nociones tradicionales de género y nación, mostrando que la cultura cafetalera es un microcosmos en el que se negocian el poder, la identidad y la equidad.

  • Contribuye a la discusión sobre políticas públicas, evidenciando la desconexión entre programas institucionales y la realidad cotidiana de las productoras.

Este capítulo 9 denominado: “La cultura del café y el empoderamiento femenino en Costa Rica”, plantea un desafío clave: ¿cómo transformar la visibilidad de las mujeres en el café en una verdadera redistribución de poder y recursos?

  • Se requiere investigar cómo cerrar la brecha de género en el acceso a la tierra, al crédito y a la representación en las cooperativas.

  • Plantea la necesidad de estudiar la transmisión generacional: ¿cómo motivar a las nuevas generaciones a continuar en el café sin perder su identidad cultural?

  • Invita al diálogo sobre cómo las prácticas femeninas de solidaridad y sostenibilidad pueden convertirse en modelos replicables en otros sectores agrícolas.

  • Deja abierta la reflexión sobre el impacto cultural de las mujeres cafetaleras en la construcción de la identidad nacional y en la redefinición de la noción de desarrollo.

“En síntesis, el aporte central consiste en demostrar que la sostenibilidad en Costa Rica no puede entenderse sin reconocer la dimensión cultural y el papel activo de las mujeres en la caficultura y el reto es pasar de la documentación de experiencias a la incidencia social y política, generando cambios estructurales que fortalezcan la equidad y la sostenibilidad”, enfatizó la Dra. Kattia Lizzett Vasconcelos Vásquez.

Para las personas e instituciones que trabajaron en la producción de este libro: “Cultivando la Sustentabilidad: casos de estudio de sistemas alimentarios, desafíos y soluciones desde Costa Rica”, su publicación es muy oportuna. En este sentido, el señor Francisco Rojas Aravena, Rector de la Universidad para la Paz-UPAZ, en el Prólogo denominado: “Extrayendo lecciones del caso costarricense, la aplicación del ODS2”, menciona, la atinada decisión de producir esta investigación y su debida publicación porque América Latina y el Caribe es la región más desigual del mundo, y esta inequidad se ve reflejada en la tenencia de la tierra y el hambre; lo anterior se exacerba, además, por las crisis climáticas que se presenta en la región, situación de la que Costa Rica no escapa. De esta manera, la investigación presenta un análisis muy completo desde lo nacional hasta el local y contribuye al conocimiento situado sobre los sistemas alimentarios en América Latina y más allá.

Enlace al libro: https://drive.google.com/file/d/19t2DnItinqcIKGXzPcAK9iEgVyWDPQZp/view

Las nuevas cosechas de América: Historia, tierra y cambio en el mundo rural.

En un esfuerzo coeditado con El Colegio de México, las personas autoras presentan una travesía crítica sobre las transformaciones económicas, ambientales y territoriales que han moldeado el agro americano desde el siglo XVII.

En un segundo bloque se abrió la exposición con el libro: “Las nuevas cosechas: Transformaciones del mundo rural en América, siglos XVII-XX. Estudios agrarios del CEH”, por parte del Dr. Rafael Ledezma Díaz, Historiador, académico, investigador, Director de la Escuela de Historia de la UNA, quien se ha especializado en historia agraria, ambiental y económica y es uno de los autores del libro expuesto en esta ocasión.

El Dr. Ledezma Díaz afirmó que “Las nuevas cosechas” es un libro colectivo que ensaya explicaciones sobre el cambio agrario en distintas áreas de América, sobre todo México, y que intenta inscribirlas en las coordenadas de siete décadas previas de estudios agrarios en el Centro de Estudios Históricos (CEH). Representa, por lo tanto, una nueva cosecha inspirada en muchos años de siembra historiográfica comprometida con el análisis crítico y riguroso del mundo rural americano.

Nace de inquietudes de investigación que proponen cruces temáticos y disciplinarios.

Para el director de la Escuela de Historia-UNA, este importante logro académico e intelectual se funda en la coincidencia de nuevas generaciones de investigadores que confluyen en y desde el CEH de El Colegio de México, centro cuya producción historiográfica y de reunión de colecciones documentales para el conocimiento del pasado rural de México y América se remonta al momento de su fundación:

“El contenido de este libro retoma inquietudes de varios cursos y seminarios que recuperan y a la vez reformulan, las tradiciones disciplinarias en los estudios de historia rural y agraria cultivadas en México y abre ventanas a las transformaciones sociales, económicas y ambientales del mundo rural en América, de la Colonia hasta tiempos recientes. Invita a reflexionar sobre el cambio agrario y el capitalismo en México y otras regiones de América del Norte y del Sur”.

Ledezma, señaló que en sus diez capítulos el libro ofrece una travesía americanista que arroja luz sobre los procesos de innovación en el mundo rural, así como sobre los vínculos entre la producción del campo y la alimentación urbana. Desde los espacios ganaderos coloniales en los Andes hasta los monocultivos tecnificados en México, Brasil o Estados Unidos, el texto ilumina las relaciones forjadas entre las dinámicas locales y las globales.

El expositor reconoció el trabajo de las personas autoras y agradeció el apoyo brindado en la coordinación y edición compartida con María Cecilia Zuleta, Netzahualcóyotl Luis Gutiérrez Núñez, quienes comparten que las nuevas cosechas representan un punto de encuentro, cruce y reunión con el propósito de discutir procesos de cambio agrario en América en perspectiva histórica en las áreas mesoamericana y sudamericana, pero también considerando la América del Norte: “ Argumentamos la importancia de una historia agraria que explique las dinámicas productivas del campo, sus quiebres y transformaciones. Y no sólo eso: que estudie el poblamiento, los mercados o las luchas agrarias, así como las territorialidades, identidades, entramados sociales, empresariales y tecnológicos; que sea capaz de contemplar tanto a los actores ya conocidos como a los olvidados por la literatura, y que integre además las dimensiones agrológica y biofísica al análisis”, comentó Ledezma.

Según los autores este libro brinda, de forma implícita, una sugerente problematización del juego entre las escalas de la historia agraria en el tiempo. Por ejemplo, abona elementos para una reflexión derivada del análisis de los procesos de poblamiento y formación territorial, así como de industrialización y globalización en el largo plazo, de la colonia a tiempos más recientes. El volumen invita a discutir además la constitución y expansión de los agronegocios, la especialización productiva y la industrialización, al igual que la constitución de encadenamientos agroindustriales, comerciales y de suministro a escala global. ¿Desde dónde, cómo, con qué preguntas, con qué fuentes, podemos acercarnos los historiadores a estos procesos, estudiados hasta ahora por otros campos de las ciencias sociales, como la antropología, la sociología rural y la economía agraria?

Las nuevas cosechas, desde la perspectiva de sus investigadores es el resultado y parte de la labor colectiva de docencia e investigación del CEH durante la última década, congrega a estudiosos e investigadores de distintos países, no sólo de México: “En esa clave, es de hacer notar que el mapa de las procedencias de los autores de este libro no es casual, constituye un botón de muestra la convocatoria americana de los programas docentes del CEH y de las investigaciones que ha impulsado, para profundizar nuestro conocimiento del pasado rural latinoamericano e iberoamericano”.

Con las anteriores palabras los coordinadores y editores dejaron estampada su gratitud colectiva al grupo del “curso agrario” de la generación 2019 del doctorado del CEH, por su incondicional interés, dedicación y frescura para adentrarse en el ancho mar de la historiografía agraria latinoamericana, y por brindar el combustible para concluir el libro: “Con su entusiasmo nos volvieron a recordar que estos trabajos son el resultado del esfuerzo y también del encuentro entre generaciones, que recoge trabajo sembrado tiempo atrás, convirtiéndolo en nuevos brotes y cosechas”, concluyó el Dr. Rafael Ledezma Diaz.

Enlace al Libro:

Planificar con sentido social: Estrategia, comunidad y futuro justo desde la UNA.

Desde EPPS-UNA se plantea la urgencia de unir la visión estratégica con la participación comunitaria, para responder a los desafíos de desigualdad, clima y democracia en Costa Rica.

Como cierre del segundo bloque de exposiciones le correspondió el turno al libro: “Planificación y Promoción Social. Fundamentos históricos, teóricos, metodológicos, epistemológicos y aplicados”, el cual fue expuesto por el Dr. Ronald Salas Barquero, catedrático de la Escuela de Planificación y Promoción Social (EPPS-UNA) de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA), cuenta con más de 38 años de trayectoria universitaria en docencia, investigación y extensión. Su labor abarca la planificación estratégica, el desarrollo local, la prospectiva y el trabajo comunitario con gobiernos locales y organizaciones sociales.

Para el Dr. Salas, la obra reconstruye la planificación y la promoción social como un campo unificado e indispensable para la acción pública y territorial, de ahí, que ofrece una mirada integral a la planificación y la promoción social como campos de conocimiento, formación profesional y acción pública estrechamente vinculados con la universidad, el Estado, los territorios y las comunidades: “Su tesis central demuestra que ambas disciplinas se potencian al articularse: la planificación aporta visión estructural y estratégica, mientras la promoción social brinda mediación pedagógica, participación y tejido comunitario. Separarlas expone a la técnica a tecnocratizarse y a la acción social a fragmentarse sin impacto”.

Como académico y coordinador del área de investigación en la Escuela de Planificación y Promoción Social, el Dr. Salas dijo que uno de los aportes centrales de la publicación consiste en demostrar que ambos campos (planificación y promoción social) adquieren mayor capacidad transformadora cuando se articulan: la planificación aporta visión estratégica, análisis estructural, prospectiva, coordinación y evaluación; la promoción social fortalece la participación, la organización, la ciudadanía y el tejido comunitario.

El académico de la EPPS-UNA afirmó que, desde una perspectiva histórica, crítica y latinoamericana, el libro trasciende la concepción de planificar como simple elaboración de proyectos o documentos. Propone entender la acción pública y territorial como un proceso de construcción colectiva que requiere comprender actores y relaciones de poder, anticipar escenarios, coordinar capacidades, evaluar resultados y convertir la experiencia en conocimiento y aprendizaje institucional: “Esta visión adquiere particular relevancia frente a los desafíos contemporáneos: desigualdad, crisis democrática, cambio climático, transformación digital y fragmentación institucional. La respuesta no puede limitarse a nuevas herramientas; exige preservar principios como la justicia social, la participación, el territorio, el bien común, la responsabilidad pública y propone una agenda institucional que integra la ética, la justicia social y el bien común”.

Salas destacó que, para la academia y la sociedad, el libro aporta una arquitectura metodológica renovada que trasciende la simple elaboración de documentos, convirtiendo la experiencia territorial en fuente viva de conocimiento y alude a una agenda renovadora: fortalecer una formación interdisciplinaria y vinculada con la realidad; impulsar investigación y extensión construidas con las comunidades; incorporar prospectiva, evaluación y sistematización como prácticas permanentes de aprendizaje; y aprovechar la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías bajo criterios éticos, objetivos, veraces y democráticos.

En síntesis, para las personas autoras el libro reivindica una planificación y promoción con sentido social y con visión estratégica: una articulación capaz de convertir conocimiento, participación y gestión en respuestas pertinentes ante las transformaciones del presente y en capacidades para construir colectivamente un futuro más justo y sostenible. En este sentido del Dr. Ronald Salas Barquero, autor, afirmó que esta producción académica recoge parte de esa experiencia acumulada durante casi cuatro décadas de vida universitaria, así como el trabajo realizado desde el Programa de Investigación Académica de la EPPS (PIEPPS), donde se han promovido procesos de investigación disciplinaria, multidisciplinaria e interdisciplinaria, en estrecha relación con la acción sustantiva de la UNA, en aras de reforzar la formación, la investigación interdisciplinaria y el compromiso transformador de la universidad pública con las comunidades.

Enlace al Libro: https://drive.google.com/file/d/1NtZHXwngF1Fa_JFElyrTNamKN7Kdnkrm/view?huid=vLlLsHVgfWhZftQAQ0oPzQ

50 años de la Revista ABRA: Espacio vivo para publicar, debatir y transformar las Ciencias Sociales, renueva su gestión editorial.

De cara a su medio siglo de historia, la Revista ABRA moderniza sus procesos, abraza la ciencia y abre convocatoria para sus próximas ediciones.

El tercer bloque lo inicia el Máster Diego Zamora Cascante, académico de la Escuela de Arte Escénico (UNA) y editor de la Revista ABRA de la Facultad de Ciencias Sociales, ha sido editor asociado de Temas de Nuestra América-Revista de Estudios Latinoamericanos, y fue coordinador del Programa Integrado Repertorio Americano. Es miembro regular del Seminario Interdisciplinario de Bibliología del Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la UNAM.

El editor de la Revista ABRA mencionó que esta revista en una de las más longevas de la UNA junto con Repertorio Americano, Revista de Geografía y la Revista de Historia y cumplirá sus 50 años de existencia aportando al debate de las ciencias sociales: “La Revista ABRA, se constituye en un espacio para el diálogo, el conocimiento y el encuentro de saberes. En este sentido, durante este año la revista ha concentrado sus esfuerzos en la reactivación y actualización de sus procesos editoriales, con el propósito de fortalecer el flujo editorial y favorecer una mayor difusión y circulación de las investigaciones que publica”, expresó el académico Zamora.

El responsable de ABRA reafirmó que, como parte de este proceso, la revista se encuentra en proceso de edición de los volúmenes 45 (2025) y 46 (2026) los cuales se encuentran en cierre editorial y en proceso de revisión filológica. Una vez finalizado cada documento se procederá a la liberación de estos en sus diversos formatos en el portal de Revistas de la UNA ( https://www.revistas.una.ac.cr/ ), de esta manera, se prevé que ambos volúmenes queden cerrados editorialmente en diciembre de 2026: “ Aunado a esto, desde la dirección de la revista se ha renovado su imagen y se ha comenzado a desarrollar una estrategia de comunicación orientada a ampliar su presencia y visibilidad, tanto entre las personas autoras como entre quienes consultan y leen sus contenidos”.

El responsable de ABRA informó que, en agosto, la revista participó en el Foro LATAM de Ciencia Abierta, un espacio que permitió ampliar conocimientos e intercambiar experiencias en torno a la ciencia abierta y, a partir de ello, reflexionar sobre los retos y oportunidades que plantea este enfoque para el futuro de la publicación científica, además que durante estos meses se han realizado dos capacitaciones sobre procesos editoriales, dirigidas a personas académicas y estudiantes, con el propósito de acercarlas a la dinámica de publicación científica y promover a ABRA como un espacio para postular manuscritos, compartir resultados de investigación y contribuir al diálogo académico en las Ciencias Sociales y se está agendando una tercera capacitación para el mes de octubre.

“En los próximos meses se continuará con el desarrollo e implementación de una estrategia de comunicación que permita fortalecer la presencia de la revista y acercar sus contenidos a sus diferentes públicos”, señaló Zamora, quien dijo, que en concordancia con los principios y lineamientos del acceso abierto, particularmente con la ruta diamante de las publicaciones periódicas, también se ha trabajado en la actualización de las bases de datos de personas revisoras y se espera concluir este proceso durante el 2026, con el propósito de contar con una base de especialistas más amplia y actualizada que contribuya al fortalecimiento de los procesos de evaluación científica de la revista.

Según lo expuesto en este espacio académico, es importante señalar que ABRA ha avanzado en la actualización de las políticas editoriales. Actualmente, se trabaja en una política específica para establecer los lineamientos y procedimientos relacionados con la recepción, evaluación y publicación de propuestas de dossiers temáticos y tiene como propósito incentivar la producción intelectual de la comunidad académica y científica en el campo de las Ciencias Sociales, así como contribuir a la reflexión y retroalimentación permanente del pensamiento social desde distintas latitudes: “En este marco, la revista recibe contribuciones relacionadas con áreas como Ciencias Económicas, Antropología, Sociología, Psicología, Ciencias Políticas, Ciencias de la Comunicación, Historia, Ciencias Humanas, Promoción Social y Relaciones Internacionales, entre otras”, agregó el editor de ABRA, quien hizo énfasis en que la revista está dirigida a la comunidad nacional e internacional, de personas investigadoras, académicas y estudiantes de grado y posgrado, así como a todas aquellas personas interesadas en las distintas disciplinas de las Ciencias Sociales.

“Actualmente, ABRA mantiene abierta la recepción de manuscritos para su publicación en 2027. Invitamos a la comunidad académica y científica a conocer la revista, consultar sus lineamientos y considerar ABRA como un espacio para compartir sus investigaciones. Asimismo, agradecemos la difusión de esta convocatoria entre colegas, estudiantes y personas interesadas en las Ciencias Sociales”, concluyó el Máster Diego Zamora Cascante.

Enlace de la revista https://www.revistas.una.ac.cr/index.php/abra

Re(pensar) los cuidados: Convocatoria abierta para escribir el futuro del bienestar en Costa Rica.

Se invita a la comunidad académica a presentar sus propuestas. Escribir para transformar: La UNA le invita a ser parte del debate sobre la sostenibilidad de la vida.

Para concluir el tercer bloque se presentó el libro: “La sostenibilidad de la vida ¿en sociedad?: aportes para re(pensar) el trabajo de cuidados desde las Ciencias Sociales” a cargo de la M.Sc. Fabiola Quirós Segura, académica, Socióloga y académica de la Universidad Nacional-UNA, Investigadora del Programa Ciencia, Tecnología y Sociedad de la Escuela de Sociología y del proyecto «Trabajo y Crisis: aportes desde una economía crítica heterodoxa para la vida» de la Escuela de Economía.

Esta investigadora anunció que como parte del Programa Editorial de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional-FCS-UNA, se encuentra abierta la convocatoria para presentar contribuciones a la producción del libro: “La sostenibilidad de la vida ¿en sociedad?: aportes para re(pensar) el trabajo de cuidados desde las Ciencias Sociales”, e indicó que ha contado con el apoyo y compromiso en este esfuerzo de la Máster María Leonela Artavia Jiménez, economista y académica de la UNA. Profesora de Economía Política e investigadora del mundo trabajo en Centroamérica y de la Economía del Cuidado, coordinadora del Proyecto de Investigación “Trabajo y Crisis: aportes desde una economía política crítica heterodoxa para la vida” de la Escuela de Economía (ESEUNA) y coordinadora para Costa Rica de INSEAI (International Network for Knowledge and Comparative Socioeconomic Analysis of Informality).

Quirós, precisó que la iniciativa surge de la necesidad de reconocer el trabajo de cuidados como una actividad esencial para la reproducción social, el bienestar y el funcionamiento de la economía y que, pese a su importancia, este trabajo ha permanecido históricamente invisibilizado y escasamente reconocido, tanto en su dimensión remunerada como no remunerada. Además, que su organización se encuentra atravesada por múltiples desigualdades asociadas con la división sexual del trabajo, las cuales hacen que sus responsabilidades, costos y efectos recaigan principalmente sobre las mujeres.

Para esta académica, frente a esta realidad, el libro busca generar un espacio de encuentro entre investigaciones desarrolladas desde las distintas disciplinas que integran la Facultad de Ciencias Sociales. Los aportes de la economía, la sociología, la historia, la psicología, la planificación social, los estudios territoriales, las relaciones internacionales y otros campos permiten analizar el cuidado más allá del ámbito doméstico y comprenderlo como una dimensión transversal de las relaciones sociales, las desigualdades, los mercados de trabajo, las políticas públicas, las instituciones y las transformaciones contemporáneas.

“Desde esta perspectiva, las ciencias sociales contribuyen a cuestionar las divisiones entre producción y reproducción, trabajo remunerado y no remunerado, así como entre lo público y lo privado, señaló Quirós Segura, para quien las ciencias sociales también permiten examinar la forma en que las sociedades distribuyen el tiempo, los recursos, las responsabilidades, los derechos y las posibilidades de bienestar entre distintos grupos sociales, particularmente entre hombres y mujeres: “Por ello, la publicación pretende recuperar los aportes existentes, propiciar nuevas preguntas y fortalecer el diálogo interdisciplinario sobre formas más justas y equitativas de sostener la vida”.

En la exposición se indicaron los tres ejes temáticos con que está organizado el libro:

  • La organización social de los cuidados y las condiciones materiales para la sostenibilidad de la vida, orientado al análisis de la distribución de responsabilidades, recursos, tiempos y trabajos entre los hogares, el Estado, el mercado, las comunidades y las organizaciones.

  • Experiencias, cuerpos y desigualdades en el trabajo de cuidados, enfocado en las distintas formas en que el cuidado atraviesa los cuerpos, las subjetividades, los afectos, las identidades y las trayectorias de vida.

  • Política, cultura y transformación de los cuidados, dirigido a examinar el cuidado como un campo de disputa política, institucional, histórica, cultural y epistemológica, así como las posibilidades de avanzar hacia una organización social más equitativa y corresponsable.

La convocatoria está dirigida a personas de las unidades académicas, centros e institutos que conforman la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional-UNA.

Las propuestas pueden derivarse de actividades de investigación, docencia o extensión, estar vinculadas con programas, proyectos y actividades académicas, o surgir de iniciativas particulares. Los capítulos deberán ser inéditos y no encontrarse en proceso de publicación.

Para concluir el bloque, la M.Sc. Fabiola Quirós Segura, académica y autora, expuso algunos requisitos para las personas interesadas en participar de la producción académica, en este sentido, deberán presentar un resumen de 500 palabras que incluya:

  • El problema o la pregunta central que abordará el capítulo.

  • Los objetivos de la contribución.

  • El enfoque teórico-conceptual.

  • La estrategia metodológica.

  • El eje temático en el que se inscribe la propuesta.

  • La pregunta orientadora del eje a la cual busca contribuir.

Los resúmenes enviados serán evaluados para determinar su pertinencia y correspondencia con los propósitos del libro.

Fechas importantes:

  • Apertura de la convocatoria: 24 de setiembre de 2026.

  • Fecha límite para enviar resúmenes: 26 de octubre de 2026.

  • Comunicación de propuestas aceptadas: 30 de noviembre de 2026.

  • Fecha límite para entregar los capítulos completos: 31 de marzo de 2027.

Las contribuciones académicas deberán enviarse al correo electrónico: trabajoycrisis@una.cr

Para dar un cierre lleno de inspiración a este encuentro, el Dr. Raúl Fonseca Hernández, Decano de la FCS-UNA, extendió un sentido llamado a toda la comunidad universitaria: a convertir las ideas en letras y las letras en motores de cambio. Nos invitó a ser parte activa de la producción académica y editorial de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNA, celebrando el trabajo conjunto que se coordinará con la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) para dar vida a la obra: “La sostenibilidad de la vida ¿en sociedad?: aportes para re(pensar) el trabajo de cuidados desde las Ciencias Sociales”.

El Decano concluyó este evento haciendo alusión de que en cada página redactada y cada libro leído en el marco de las “Jornadas de las Ciencias Sociales” no son solo un ejercicio académico: son herramientas vivas para cuestionar, comprender y sanar nuestro entorno. Escribir y leer es un acto de compromiso con el bienestar común, un puente para construir el conocimiento que nuestra sociedad necesita con urgencia.

¡Hagamos que nuestra voz y nuestro pensamiento cuenten!

Te invitamos a tejer juntos estas historias y reflexiones que transforman vidas.

Envejecer con dignidad, autonomía y propósito: hacia una estrategia país ante la transición demográfica – (No jubilar a las personas de la vida). Parte II

Dra. María Luisa Castro Espeleta
Médica Cirujana
Especialista en Administración y Gerencia Hospitalaria
Escritora
Contacto: marialuisacastroespeleta@gmail.com
Cel. 8832 4900

No jubilar a las personas de la vida

Hay una pregunta que puede parecer sencilla durante una consulta médica:

—¿Qué hace usted durante el día? A veces la respuesta habla de trabajo, de la familia, de algún pasatiempo. Pero otras veces aparece un silencio, porque una persona puede haber dejado de trabajar, haber criado a sus hijos, haber enviudado, haber perdido algunas amistades y, poco a poco, haber dejado también de sentirse necesaria.

Ahí comienza una parte del envejecimiento de la que hablamos poco. Costa Rica se está convirtiendo en una sociedad más longeva. Pero prepararnos para vivir más no puede significar únicamente preparar más servicios de salud, más pensiones o más espacios de atención. También tenemos que preguntarnos: ¿Cómo queremos que vivan esos años adicionales?

La primera parte de esta propuesta plantea el desafío desde la perspectiva demográfica, económica y social. Esta segunda parte quiere mirar al ser humano que está detrás de esas cifras. Porque envejecer no debería significar desaparecer de la vida.

Cuidar no significa hacer todo por ellos

Cuando pensamos en una persona mayor que necesita ayuda, muchas veces nuestra primera reacción es hacer las cosas por ella. Le llevamos la comida. Le compramos lo que necesita. Le hacemos las diligencias. Le resolvemos los trámites. Le manejamos el teléfono. Le organizamos el día. Y, sin darnos cuenta, podemos terminar sustituyendo capacidades que todavía conserva.

Cuidar también significa preservar la autonomía. La Organización Mundial de la Salud (OMS) plantea el envejecimiento saludable desde la capacidad funcional: aquello que permite a una persona satisfacer sus necesidades, tomar decisiones, movilizarse, mantener relaciones y participar en la sociedad. Esa capacidad depende tanto de las condiciones individuales como del entorno en el que vive (World Health Organization [WHO], 2015, 2025).

Por eso, quizá deberíamos hacernos una pregunta antes de ayudar: ¿Realmente necesita que lo hagamos por él o necesita que le facilitemos las condiciones para que pueda hacerlo? No hacer por nuestros adultos mayores aquello que todavía pueden hacer. Ayudarlos a seguir haciéndolo. Esa diferencia puede parecer pequeña, pero cambia completamente la manera de entender el cuidado.

La autonomía también se construye

Desde la medicina, envejecer bien no consiste simplemente en acumular años. Consiste en intentar conservar durante el mayor tiempo posible aquello que permite a una persona vivir su propia vida. Por eso, una consulta de salud de una persona mayor debería ir mucho más allá de preguntar por sus enfermedades.

¿Ve bien? ¿Escucha bien? ¿Tiene dolor? ¿Camina con seguridad? ¿Se ha caído? ¿Come adecuadamente? ¿Duerme bien? ¿Cuántos medicamentos toma y realmente necesita? ¿Cómo está su memoria y su estado de ánimo? ¿Con quién cuenta? ¿Qué hace durante el día?

La segunda edición de la guía ICOPE de la OMS propone una valoración centrada en la persona y rutas de atención que permiten detectar disminuciones de la capacidad intrínseca, necesidades de apoyo social y de cuidados, y elaborar planes personalizados (WHO, 2025). Esto obliga a cambiar una parte de nuestra mirada médica. No basta con tratar la enfermedad. También debemos tratar aquello que está haciendo que la persona deje de vivir como antes. Un problema de visión puede hacer que alguien deje de salir de casa. El dolor puede hacer que deje de caminar. Una pérdida auditiva puede hacer que deje de participar en conversaciones. Una caída puede generar miedo a volver a salir. Una carga excesiva de medicamentos puede complicar la vida cotidiana.

Y la soledad puede hacer que una persona deje de encontrar razones para participar. La medicina de la longevidad puede aportar nuevas herramientas para acompañar este proceso, siempre desde una perspectiva médica responsable, individualizada y basada en evidencia. Pero ninguna tecnología, medicamento o intervención sustituye lo esencial: conservar función, autonomía, vínculos y propósito.

La pregunta que puede cambiarlo todo

Hay otra pregunta que deberíamos hacer con mucha más frecuencia: ¿Qué sabe hacer usted? No solamente: ¿Qué necesita? ¿Qué enfermedad tiene? ¿Quién lo cuida? Sino también: ¿Qué sabe hacer? Porque detrás de cada adulto mayor puede existir un conocimiento que no está escrito en ningún libro. Una mujer puede saber preparar una receta que nadie más conoce. Un agricultor puede reconocer señales del clima que aprendió observando durante décadas. Un carpintero puede enseñar un oficio. Una costurera puede enseñar a reparar una prenda. Un músico puede transmitir una canción. Un pescador puede contar cómo cambió la costa. Una persona que vivió toda su vida en una comunidad puede recordar historias que desaparecerán cuando ella ya no esté. La experiencia también es patrimonio. Y si no la recogemos, una parte de nuestra memoria colectiva puede desaparecer con cada generación.

¿Y si la experiencia pudiera convertirse en un legado?

Imaginemos a una abuela dictándole sus recetas a una computadora o a una herramienta de inteligencia artificial.

La tecnología puede ayudar a transcribir su voz, ordenar las recetas, organizar fotografías y convertirlas en un pequeño libro. Los nietos pueden tomar las fotografías. Un adolescente puede diseñar la portada. La abuela puede contar de dónde aprendió cada receta y en qué ocasión se preparaba. Y al final puede existir algo tan sencillo como:

“El libro de recetas de mi abuela”. La protagonista no sería la inteligencia artificial. La protagonista sería la abuela.

La tecnología solamente habría ayudado a que su conocimiento pudiera permanecer. Lo mismo podría hacerse con un agricultor que quiera dejar documentado su conocimiento sobre las prácticas tradicionales de su finca. Por ejemplo, podría registrar cuándo, según la tradición familiar, se sembraba, se cosechaba o se cortaba un árbol de acuerdo con determinadas fases lunares. Ese conocimiento puede documentarse y transmitirse sin presentarlo automáticamente como una verdad científica. Puede conservarse como conocimiento tradicional, estudiarse, compararse con evidencia científica y, sobre todo, evitar que se pierda.

Eso también es educación. Eso también es patrimonio

La escuela puede convertirse en un puente entre generaciones

¿Y si nuestros centros educativos fueran también lugares donde las generaciones se encontraran? Un adulto mayor podría ser invitado a una escuela para enseñar cocina, agricultura, costura, música, carpintería, historia local, artesanía o cualquier otro conocimiento que domine. No tendría que convertirse en profesor formal.

Podría simplemente convertirse en alguien que tiene algo que enseñar. Y la relación puede funcionar en ambas direcciones. El niño puede enseñar al adulto mayor a utilizar una computadora. El adolescente puede enseñarle a hacer una videollamada, utilizar una aplicación o explorar una herramienta de inteligencia artificial. Y el adulto mayor puede enseñarle al niño algo que quizá ninguna pantalla pueda transmitir.

Las iniciativas intergeneracionales pueden favorecer el contacto entre generaciones y formar parte de respuestas frente al edadismo y al aislamiento social (WHO, 2021, 2023a). Así dejamos de hablar de una generación que ayuda a otra y comenzamos a hablar de generaciones que se necesitan mutuamente.

Aprender a ponerse en los zapatos del otro

La educación para el envejecimiento también debería comenzar mucho antes de llegar a la vejez. Un niño que aprende desde pequeño a respetar a una persona mayor no necesita sentir lástima por ella. Necesita aprender a verla como una persona.

Con capacidades. Con limitaciones. Con historia. Con deseos. Con derecho a decidir. Con algo que aportar.

En algunos programas de formación sanitaria se utilizan simuladores de envejecimiento que restringen temporalmente movimientos, visión, audición o destreza manual para que los estudiantes experimenten algunas de las barreras funcionales que pueden aparecer con la edad.

La evidencia disponible sugiere que estas herramientas pueden favorecer determinados aspectos de la empatía y las actitudes hacia las personas mayores, aunque los resultados no son uniformes y los simuladores no reproducen de manera completa la experiencia real de envejecer (Gerhardy et al., 2022; Nelson et al., 2023).

Pero quizá el aprendizaje más importante ocurre después de quitarse el traje. Cuando el estudiante escucha a una persona mayor contar su propia historia. Porque ningún simulador puede sustituir la experiencia real de conversar con alguien. Ponerse en los zapatos del otro comienza por escucharlo.

No todos necesitan un hogar de larga estancia

Otro cambio de mirada es fundamental.

Envejecer no significa necesariamente ingresar a una institución. Hay personas que necesitarán cuidados permanentes y debemos garantizar que reciban atención digna, profesional y humana. Pero muchas otras no necesitan que alguien haga todo por ellas.

Necesitan un barrio que permita caminar. Una acera segura. Transporte accesible. Una consulta médica oportuna. Dolor tratado. Una buena evaluación de visión y audición.

Apoyo para utilizar la tecnología. Un lugar donde participar. Alguien con quien conversar.

Una actividad que esperar. Una razón para levantarse cada mañana.

La OMS señala que los entornos físicos y sociales pueden facilitar o limitar la capacidad funcional y la participación de las personas mayores. Su guía de programas nacionales de ciudades y comunidades amigables con las personas mayores incluye vivienda, transporte, espacios públicos, servicios de salud y apoyo comunitario, comunicación, participación social, respeto e inclusión como ámbitos de acción (WHO, 2023b).

Por eso, una sociedad longeva no debería preguntarse únicamente: ¿Dónde vamos a cuidar a nuestros adultos mayores? También debería preguntarse: ¿Cómo hacemos para que puedan seguir viviendo dentro de su propia comunidad cuando sea posible y seguro?

La soledad también debería entrar en la historia clínica

Hay otra pregunta que debería formar parte de nuestra medicina cotidiana: ¿Con quién cuenta usted? No solamente: ¿Con quién vive?

Porque vivir acompañado no siempre significa sentirse acompañado. La OMS considera actualmente el aislamiento social y la soledad importantes determinantes sociales de la salud. La evidencia disponible los relaciona con efectos adversos sobre la salud física y mental, el bienestar y la calidad de vida, y reconoce intervenciones comunitarias y digitales como parte de las posibles respuestas (WHO, 2025b).

Y las respuestas no siempre requieren grandes presupuestos. Puede ser una llamada semanal. Una caminata. Un grupo de lectura. Un jardín comunitario. Una visita de estudiantes. Una actividad artística. Una persona de la comunidad que pregunte: “¿Cómo está?” Y, sobre todo, que tenga tiempo para escuchar la respuesta.

¿Y si cada comunidad construyera su propia red de longevidad?

No necesariamente necesitamos inventar una nueva institución. Podríamos conectar mejor las que ya existen.

El EBAIS.

La escuela.

La municipalidad.

Las asociaciones de desarrollo.

Las organizaciones comunitarias.

Las iglesias.

Los comercios.

Las familias.

Los jóvenes.

Los profesionales de salud.

Y, por supuesto, los propios adultos mayores.

Podríamos comenzar con algo pequeño

Diez adultos mayores.

Veinte estudiantes.

Una escuela.

Un profesional de salud.

Una actividad semanal.

Una caminata.

Una revisión básica de salud.

Una conversación.

Un taller de tecnología.

Una tarde para compartir historias.

Y al terminar, hacer una pregunta muy sencilla:

¿Qué aprendimos hoy unos de otros?

Eso puede parecer pequeño.

Pero las transformaciones sociales también pueden comenzar desde iniciativas locales, cuando las comunidades identifican sus propias necesidades y recursos. La OMS plantea que los programas de comunidades amigables con la edad pueden desarrollarse desde ámbitos nacionales y subnacionales, con participación significativa de las personas mayores (WHO, 2023b).

Japón y Europa: espejos, no moldes

Otros países llevan años enfrentando de manera intensa los cambios asociados al envejecimiento. Japón desarrolló el concepto de Community-based Integrated Care System, un sistema orientado a integrar atención sanitaria, cuidados, prevención, vivienda y apoyo cotidiano para facilitar que las personas mayores puedan continuar su vida en entornos conocidos, de acuerdo con sus necesidades (Ministry of Health, Labour and Welfare, Japan, s. f.).

Europa, por su parte, ha desarrollado diferentes experiencias relacionadas con entornos amigables con la edad, participación social, accesibilidad, vivienda, transporte y relaciones entre generaciones. La OMS recoge experiencias europeas dentro de su marco internacional de comunidades amigables con la edad (WHO, 2018, 2023b).

No se trata de copiar ninguno de estos modelos.

Costa Rica tiene una historia, una cultura y una estructura comunitaria propias. Se trata de mirar qué están aprendiendo otros y preguntarnos qué podría tener sentido aquí. Quizá nuestra mayor fortaleza no sea construir una enorme estructura nueva. Quizá sea conectar mejor a las personas que ya tenemos.

Una sociedad que todavía necesite a sus mayores

Cuando hablamos de envejecimiento solemos pensar en pensiones, enfermedades, dependencia y costos.

Todo eso importa.

Pero hay otra conversación que necesitamos abrir. Queremos que nuestros adultos mayores reciban cuidados, sí. Pero también queremos que sigan participando en el cuidado de los demás. Que enseñen. Que aprendan. Que trabajen si desean y pueden hacerlo. Que creen. Que conversen. Que decidan. Que participen. Que sigan formando parte de la comunidad. No queremos adultos mayores ocupados solamente en recibir cuidados. Queremos adultos mayores participando en la vida de la comunidad. Y quizá ahí esté una de las claves de cómo Costa Rica puede enfrentar su transición demográfica.

No solamente construyendo un sistema para cuidar a quienes envejecen. Sino construyendo una sociedad donde envejecer no signifique dejar de pertenecer. Porque una persona puede jubilarse de un empleo. Puede dejar una profesión. Puede disminuir su ritmo. Puede necesitar ayuda. Pero no deberíamos jubilarla de la vida.

Quizá el verdadero éxito de una sociedad longeva no sea conseguir que más personas lleguen a los 90 o 100 años. Quizá sea conseguir que, cuando lleguen allí, todavía puedan decir: “Todavía tengo algo que dar”. Y que alguien pueda responderles: “Y nosotros todavía tenemos mucho que aprender de usted”. No jubilar a las personas de la vida. Ese podría ser uno de los mayores desafíos de la Costa Rica que está envejeciendo. Y también uno de sus mayores legados para las generaciones que vienen.

Referencias

Gerhardy, T. H., Schlomann, A., Wahl, H.-W., & Schmidt, L. I. (2022). Effects of age simulation suits on psychological and physical outcomes: A systematic review. European Journal of Ageing, 19, 953–976. https://doi.org/10.1007/s10433-022-00722-1

Ministry of Health, Labour and Welfare, Japan. (s. f.). Community-based integrated care system. Government of Japan. https://www.mhlw.go.jp/english/policy/care-welfare/care-welfare-elderly/dl/establish_e.pdf

Nelson, E. E. C., Spence, A. D., & Gormley, G. J. (2023). Stepping into the shoes of older people: A scoping review of simulating ageing experiences for healthcare professional students. Age and Ageing, 52(12), Article afad235. https://doi.org/10.1093/ageing/afad235

World Health Organization. (2015). World report on ageing and health. https://www.who.int/publications/i/item/9789241565042

World Health Organization. (2018). Age-friendly environments in Europe: Indicators, monitoring and assessments. World Health Organization Regional Office for Europe. https://www.who.int/europe/publications/i/item/9789289052746

World Health Organization. (2021). Global report on ageism. https://www.who.int/publications/i/item/9789240016866

World Health Organization. (2023a). Connecting generations: Planning and implementing interventions for intergenerational contact. https://www.who.int/publications/i/item/9789240070264

World Health Organization. (2023b). National programmes for age-friendly cities and communities: A guide. https://www.who.int/publications/i/item/9789240068698

World Health Organization. (2025a). Integrated care for older people (ICOPE): Guidance for person-centred assessment and pathways in primary care (2nd ed.). https://www.who.int/publications/i/item/9789240103726

World Health Organization. (2025b). Reducing social isolation and loneliness among older people. https://www.who.int/health-topics/ageing/reducing-social-isolation-and-loneliness-among-older-people

Envejecer con dignidad, autonomía y propósito: hacia una estrategia país ante la transición demográfica. Parte I

BA Lic. Bach. Luis G Martínez Sandoval
Académico Universitario
Carreras Comercio Exterior, Administración Aduanera
Especialista en Relaciones Económicas y Políticas Internacionales
MBA Administrador de Empresas énfasis Mercados Globales y
Negocios Internacionales
Exfuncionario Banco Mundial IFC – Ecuador- y, América Latina
Especialización en Cambio Climático y Gestión Integral de Riesgos de Desastres,
Negociación y Mediación – INCAE, Calidad Total y Alta Gerencia
Dirigente Sindical ANEP, Escritor
Contacto: luis.martinez.sandoval@gmail.com
Cel. 62764133

Resumen Ejecutivo

Costa Rica atraviesa una transformación demográfica sin precedentes: el acelerado envejecimiento de su población. Este fenómeno, lejos de ser una crisis inevitable, representa el éxito de las políticas de salud pública del siglo XX. Sin embargo, plantea desafíos urgentes en materia fiscal, de pensiones, infraestructura urbana y sistemas de cuidados. El presente artículo analiza la heterogeneidad territorial y de género de este proceso en el país y propone el Plan Costa Rica 2030–2050, un marco operativo de siete pilares diseñado para transformar la longevidad en un activo macroeconómico y social a través de la autonomía, la economía plateada y la solidaridad intergeneracional.

Introducción: El nuevo panorama demográfico costarricense

Costa Rica está envejeciendo. No se trata de una posibilidad futura ni de un fenómeno exclusivo de los países desarrollados. Es una transformación demográfica que ya está modificando la estructura de nuestra sociedad y que durante las próximas décadas tendrá consecuencias profundas sobre las pensiones, la salud, el empleo, la vivienda, el transporte, las finanzas públicas, los sistemas de cuidados y la propia organización de nuestras ciudades.

La velocidad de la transición demográfica en Costa Rica obliga a abandonar la inercia reactiva. El país ha dejado atrás de forma definitiva la estructura piramidal joven que caracterizó su desarrollo durante el siglo XX. Una amplia población infantil y juvenil alimentaba progresivamente el mercado laboral y sostenía una relación favorable entre la población económicamente activa y la población dependiente; sin embargo, ese escenario ha cambiado.

  • Inversión de la pirámide: La población de 65 años y más pasó de representar aproximadamente el 6% en 2005 al 11,7% en 2025. Según las proyecciones actualizadas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), este grupo alcanzará aproximadamente una cuarta parte de la población (24,9%) para el año 2050.

  • La velocidad del cambio: En menos de una generación, la relación de dependencia se transformará drásticamente, pasando de una persona mayor por cada nueve habitantes a una por cada cuatro.

  • Los motores del fenómeno: Este cambio estructural responde a una dinámica de doble tracción: un aumento sostenido en la esperanza de vida en combinación con una tasa global de fecundidad que se ubica en un umbral de ultra baja natalidad de 1,23 hijos por mujer. Vivimos más y nacen menos niños, lo que significa que el país deberá prepararse para una sociedad con relativamente menos trabajadores jóvenes y una población mayor considerablemente más numerosa. No prepararnos para esta transformación significaría trasladar el costo de la improvisación a las próximas generaciones.

La verdadera pregunta que debemos hacernos ya no puede limitarse a cuánto costará mantener a una población cada vez mayor. La pregunta de fondo es: ¿Cómo construimos una Costa Rica en la que las personas puedan vivir más años con autonomía, ingresos, salud, propósito y participación económica y social?

Este escenario macroeconómico exige sustituir la narrativa tradicional —que define el envejecimiento como una carga financiera pasiva— por una perspectiva de economía plateada (Silver Economy), donde la población mayor se integra como un agente activo de consumo, inversión, mentoría y producción. El envejecimiento representa una transformación económica, una oportunidad para innovar y una posibilidad real de aprovechar el conocimiento, la experiencia y la capacidad productiva de millones de personas.

Asimetrías del envejecimiento: Género y territorio

El proceso de envejecimiento no impacta al país de manera uniforme. Su análisis requiere una lectura interseccional que contemple las brechas de género y las profundas disparidades geográficas. Envejecer es un logro de la sociedad, pero el verdadero problema aparece cuando la longevidad se acompaña de pobreza, enfermedad, dependencia, aislamiento o pérdida de autonomía. Por eso debemos abandonar una visión homogénea de “los adultos mayores”: una persona de 65 años puede encontrarse trabajando, emprendiendo, enseñando, viajando o cuidando a otras personas, mientras que otra de la misma edad cronológica puede necesitar asistencia permanente bajo realidades sociales completamente diferentes.

La feminización de la vejez

La longevidad en Costa Rica tiene un rostro predominantemente femenino debido a la brecha en la esperanza de vida: 83,38 años para las mujeres frente a 78,45 años para los hombres. Esta ventaja biológica contrasta con una severa vulnerabilidad socioeconómica estructural:

  • Brecha de ingresos: Cerca del 60% de las personas mayores de 65 años que carecen de una pensión contributiva son mujeres.

  • La barrera del cuido: Históricamente, las mujeres han asumido de forma exclusiva y no remunerada las labores domésticas y de asistencia familiar. Esto interrumpió sistemáticamente sus trayectorias formales de cotización ante la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), condenándolas a una mayor dependencia económica en la vejez.

Heterogeneidad territorial y puntos críticos

El Índice de Envejecimiento (personas de 65 años o más por cada 100 menores de 15 años) devela realidades territoriales disímiles que impiden la aplicación de políticas públicas homogéneas:

Región / Zona

Dinámica Demográfica

Desafíos Estructurales

Gran Área Metropolitana (GAM)

Concentra el mayor volumen absoluto de adultos mayores. Distritos históricos como Carmen, Hospital, Merced y Mata Redonda viven un vaciamiento de población joven. En San Pedro de Montes de Oca, el índice pasó de 29,3% (año 2000) a 121,5% (2025).

Saturación de servicios de proximidad y necesidad de reconversión de infraestructura urbana residencial.

Zona de Los Santos (Dota)

Presenta de forma persistente una de las mayores proporciones de adultos mayores del país.

Migración sistemática de las generaciones jóvenes hacia el Valle Central o el extranjero por falta de oportunidades laborales, aislando a la población envejecida.

Península de Nicoya (Zona Azul)

Alta densidad de población octogenaria y centenaria de longevidad excepcional.

Entorno rural disperso que dificulta el acceso oportuno a servicios de salud especializados y transporte adaptado.

Zonas Fronterizas (Coto Brus / San Vito)

Combinación de contracción severa de natalidad y retención de poblaciones envejecidas.

Necesidad crítica de estrategias de arraigo, conectividad y asistencia social básica.

Cambio de paradigma: De la supervivencia a la autonomía de vida

Prolongar la vida biológica sin asegurar la calidad de la misma es un triunfo estéril. El objetivo de la política pública debe trasladarse hacia el indicador de años de vida saludable y autónoma, no simplemente prolongar la supervivencia. La pregunta que debería guiar las métricas del éxito país es: ¿Cuántos años adicionales de autonomía puede ofrecer Costa Rica a una persona que llega a los 65 años? Ese indicador es tan crucial como la propia esperanza de vida.

Para ello, el sistema de salud debe migrar de un enfoque puramente reactivo-médico a uno preventivo e integral, fundamentado en:

  • Prevención activa: Diagnóstico temprano de patologías crónico-degenerativas desde el nivel de atención primaria.

  • Salud mental y cognitiva: Programas comunitarios estandarizados de estimulación cognitiva y contención psicológica para combatir la depresión y el aislamiento.

  • Condición física adaptada: Implementación de redes cantonales de reacondicionamiento físico y nutrición guiada.

Propuesta operativa: Plan Costa Rica 2030–2050

Para articular los esfuerzos interinstitucionales de forma vinculante, se propone la creación de una estrategia de Estado estructurada en siete pilares de ejecución:

Pilar 1. Ingreso digno y sostenibilidad financiera

  • Objetivo: Garantizar seguridad económica, suficiencia para vivir con dignidad y mitigar el impacto de la informalidad laboral (que ronda el 40% de la población activa) sobre el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).

  • Acciones: Introducir educación financiera formal en la enseñanza secundaria; diseñar incentivos fiscales para el ahorro voluntario temprano en planes complementarios; incorporar nuevas formas de ahorro y flexibilizar legalmente el retiro a través de jornadas paulatinas que permitan prolongar voluntariamente la vida laboral sin penalizar la cuantía de la jubilación.

Pilar 2. Salud preventiva y envejecimiento activo

  • Objetivo: Descentralizar la atención de la CCSS, optimizar la capacidad funcional de los ciudadanos e invertir fuertemente en prevención, actividad física, alimentación y salud mental.

  • Acciones: Reorientar los Equipos Básicos de Atención Integral en Salud (EBAIS) hacia la medicina de la longevidad, priorizando la detección temprana de la fragilidad física y el deterioro cognitivo, adaptando de forma integral los servicios sanitarios.

Pilar 3. Estructuración del Sistema Nacional de Cuidados

  • Objetivo: Formalizar la economía del cuidado para aliviar la carga histórica no remunerada de las mujeres, que tradicionalmente ha descansado sobre las familias, y generar a su vez un nuevo sector económico generador de empleo técnico profesional calificado.

  • Acciones: Crear una red de financiamiento mixto (público-privado) que integre de forma sistémica: atención domiciliaria profesionalizada, centros diurnos cantonales, programas de respiro familiar, servicios comunitarios y redes de apoyo a cuidadores familiares. El Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) operará como el ente rector de la certificación y capacitación técnica de cuidadores, apoyado por herramientas de telemedicina y tecnología de monitoreo clínico remoto.

Pilar 4. Mercado laboral flexible y empleo 50+

  • Objetivo: Capitalizar la experiencia acumulada durante 30, 40 o 50 años de vida profesional como un activo macroeconómico estratégico, erradicando el error frecuente de asumir que cumplir 65 años significa dejar de producir.

  • Acciones: Modernizar el marco normativo laboral para incentivar la retención y contratación de profesionales seniors bajo modelos flexibles adecuados para quienes desean continuar aportando: jornadas parciales, consultorías por proyectos, mentorías corporativas, docencia, emprendimiento, teletrabajo y esquemas de transmisión planificada de conocimiento hacia las generaciones de relevo.

Pilar 5. Hábitat sustentable y ciudades amigables con la edad

  • Objetivo: Garantizar la autonomía territorial, evitar el confinamiento forzado y el aislamiento del adulto mayor provocado por aceras deterioradas, cruces peligrosos, escasez de espacios de descanso o viviendas alejadas de los servicios básicos.

  • Acciones: Vincular de forma obligatoria al MIVAH, MOPT, IFAM y los 84 gobiernos locales en la planificación urbana estructurada bajo la premisa de: aceras accesibles + transporte público adecuado + vivienda adaptable + seguridad + espacios públicos + servicios de proximidad. Las intervenciones prioritarias contemplan aceras con accesibilidad universal, transporte público intermodal adaptado, señalización de alto contraste y complejos habitacionales accesibles o de co-housing.

Pilar 6. Inclusión tecnológica, ciudadanía digital y propósito

  • Objetivo: Eliminar la brecha digital que precariza el acceso a servicios esenciales y capitalizar la revolución tecnológica (inteligencia artificial, telemedicina, dispositivos de monitoreo) para ampliar la autonomía de las personas mayores de forma inclusiva.

  • Acciones: Ejecutar la Política Nacional de Alfabetización Tecnológica para el Adulto Mayor como parte de la nueva ciudadanía. El enfoque consiste en capacitar de manera práctica en el uso de teléfonos inteligentes, plataformas de salud virtual (EDUS), banca electrónica simplificada, sistemas de emergencia y herramientas de educación permanente.

  • Combate a la soledad: Capturar y mitigar la dimensión de la soledad y el aislamiento que provocan la jubilación, la viudez o la reducción de redes sociales, promoviendo de forma paralela la participación comunitaria, el voluntariado, el deporte, las actividades culturales y las redes de acompañamiento para asegurar que sigan teniendo un lugar activo en la sociedad.

Pilar 7. Pacto de solidaridad e integración intergeneracional

  • Objetivo: Neutralizar el edadismo (discriminación por edad), evitar la fragmentación social y recordar que el envejecimiento no debe convertirse en una confrontación entre jóvenes y adultos mayores, pues los jóvenes de hoy serán los adultos mayores de mañana.

  • Acciones: Promover programas cívicos, culturales, educativos y de voluntariado cantonal que conecten a jóvenes y adultos mayores en proyectos productivos, comunitarios y de transmisión de conocimiento mutuo, consolidando una visión unificada, inclusiva e inteligente del futuro del país.

El potencial de la Economía Plateada

Los adultos mayores no son únicamente beneficiarios pasivos de políticas públicas; son consumidores, profesionales, inversionistas, emprendedores y generadores de demanda. La denominada economía plateada puede abrir nuevos mercados y dinamizar la innovación empresarial en Costa Rica mediante servicios y productos diseñados específicamente para esta población en sectores como:

  • Salud y nutrición especializada.

  • Turismo y recreación adaptada.

  • Vivienda adaptable y soluciones urbanas.

  • Transporte y servicios financieros a la medida.

  • Tecnología accesible y educación permanente.

Esta transformación se traduce en nuevas empresas, nuevos empleos y nuevas oportunidades de inversión, transformando la longevidad en un motor de desarrollo.

Conclusión: Una decisión histórica

Costa Rica se encuentra ante una encrucijada institucional. Puede optar por mantener un enfoque reactivo que esperará a que el envejecimiento sature la infraestructura hospitalaria, desestabilice los fondos de pensión, presione las finanzas públicas y profundice las desigualdades sociales de las familias que asumen el cuido de forma aislada. O puede, por el contrario, decidir anticiparse.

El envejecimiento poblacional no es el anuncio de una crisis ni una amenaza inevitable; es el resultado elocuente y exitoso del desarrollo humano, la reducción de la mortalidad y la salud pública alcanzada por la sociedad costarricense durante el siglo pasado. El siguiente paso histórico es asegurar que vivir más años signifique vivir con plena dignidad, independencia, seguridad económica, salud y propósito.

La verdadera pregunta para la Costa Rica del siglo XXI no es cuánto costará una población que envejece; es cuánto podemos ganar como sociedad si conseguimos que esa población siga viviendo, produciendo, aprendiendo, enseñando, emprendiendo y participando activamente. Envejecer no debería significar dejar de pertenecer al futuro.

El Plan Costa Rica 2030–2050 permitirá transitar hacia una nueva sociedad: una sociedad más longeva, pero también más inteligente, inclusiva y profundamente solidaria entre generaciones.

¿Cómo explicarnos la “loca” realidad política actual? ¿Se deteriora la institucionalidad democrática?

Alberto Salom Echeverría
albertolsalom@gmail.com

La democracia costarricense fue apareciendo de a poco a lo largo de nuestra vida como nación.

Había primero, sin que la mayoría de los colonos lo supieran, que desatar los debilitados lazos que en las primeras dos décadas del siglo XIX todavía nos ligaban al colonialismo español.

Más de tres siglos de un férreo dominio español, habían dejado una impronta de exterminio de los pueblos originarios, de esclavitud de los muchos empobrecidos sobrevivientes, vasallaje, y corrupción.

Sin embargo, ya a punto de expirar aquel dominio infernal, gracias a las revueltas y guerras de independencia desde México hasta la Patagonia, hubo un acontecimiento en la misma España, que sentó bases sólidas para impregnar en la conciencia de los líderes de aquellas guerras, ideas liberales y democráticas.

En efecto, Las Cortes de Cádiz fueron el primer parlamento liberal del mundo hispánico. Se reunieron de 1810 a 1814 en Cádiz, único puerto libre de la ocupación de Napoleón Bonaparte en España, mientras el Rey Fernando VII se encontraba preso en Francia.

Los dictados de las Cortes pretendieron cobijar tanto a España como a la América hispana; pero a una España que diera sus primeros pasos por la senda democrática y no bajo el yugo del Rey. Los acuerdos fueron aprobados en 1812 y de ellos emanaron tres resoluciones fundamentales:

1. Soberanía Nacional. La Soberanía residiría en la Nación, ya no en el Rey.

2. División de poderes y libertades. Subsistiría la Monarquía Constitucional, pero cuarteada por la aparición del sufragio indirecto (amplio para la época), libertad de imprenta, igualdad jurídica de todos los hombres ante la ley (las mujeres continuarían excluidas momentáneamente) y fin del Tribunal de la Inquisición.

3. Ciudadanía americana. Todos los nacidos libres en ambos continentes serían considerados españoles. Esta resolución dio paso a la emergencia de diputaciones provinciales y ayuntamientos constitucionales en América, incluida Costa Rica.

37 diputados americanos, por Costa Rica el egregio Fray Florencio del Castillo, fueron escogidos para representarnos en las Cortes de Cádiz. Allí aprendieron de principios democráticos y fueron redactadas las primeras constituciones republicanas de Hispanoamérica. De allí brotaron las ideas de los ayuntamientos constituidos por elección, así como las diputaciones bajo el mismo principio.

Costa Rica pasó durante ese período de dos ayuntamientos a más de 40, y los ayuntamientos fueron la primera experiencia electoral de los pueblos americanos. Se consolidó como idea la soberanía nacional, las autoridades representativas electas directa o indirectamente, la libertad de imprenta y la aparición de la ciudadanía, si bien de momento solo entre los varones, frente a los súbditos de los reyes españoles. Cádiz no nos dio la democracia plena, pero de ella recibimos el molde.

Costa Rica, como puede observarse no se quedó atrás; después de la primera independencia de 1821, se fue consolidando poco a poco, la libertad de una nación pequeña y pobre, pero pujante, en la que las ideas democráticas quedaron plasmadas en la primera Constitución denominada por Braulio Carrillo “Ley de Bases y Garantías”.

Muy pronto, en medio de altibajos, se declaró “República Constitucional”, cuyo líder fue José María Castro Madriz. Este episodio sentó bases firmes en la conciencia de las élites y del mismo pueblo para enfrentar al invasor y esclavista filibustero proveniente de los Estados Unidos, personificado en la figura de William Walker. Esta lucha fue convocada por el mismo presidente Juan Rafael Mora Porras, quien, acompañado por otros próceres como José María Cañas, de estirpe salvadoreña y el propio hermano de don Juanito, quien fue José Joaquín Mora, llamó al pueblo a las armas para asentar así la verdadera independencia de Costa Rica.

La democracia no dio al pueblo verdaderas libertades, ya que habrían de venir muchas lunas y tantas luchas, antes de que todos los hombres primero y, las mujeres, junto a la etnia de los afrodescendientes y otras minorías después, ya en pleno siglo XX, pasada la guerra civil de 1948, obtuvieran plenos derechos ciudadanos, como el derecho al voto libre y garantizado por la Constitución.

La Costa Rica moderna, surge después de la Guerra Civil de 1948; no sin antes haber conseguido estas garantías y libertades ciudadanas, asentadas en las conquistas sociales: la ley de la Seguridad Social, la creación de la Universidad de Costa Rica, el código del trabajo y otras leyes de semejante cuantía, bajo el Gobierno del presidente Benemérito Rafael A. Calderón Guardia, en alianza con el Partido Vanguardia Popular (comunista) cuyo líder fue el también Benemérito Manuel Mora Valverde, y con la Iglesia Católica, que era jefeada entonces por Monseñor Víctor Manuel Sanabria Martínez, también nombrado después Benemérito de la Patria.

Así se consolidó la modernidad, esta vez bajo el liderazgo principal de José Figueres Ferrer, nombrado asimismo Benemérito, por su intensa labor para eliminar el ejército, que se había solidificado tras la guerra del 48, ampliar las leyes sociales mediante la universalización de la seguridad social y la creación de una serie de instituciones democráticas que caracterizaron el Estado Social de Derecho de la Segunda República. Igualmente, los hombres de esta Segunda República dinamizaron la movilidad social, le dieron bases firmes a la división de poderes, la fortificación de las libertades electorales, mediante la creación del Tribunal Supremo de Elecciones, la creación de organismos de control de la ejecución de los demás poderes del Estado y de las Instituciones autónomas.

No obstante, el país vivió la mayor parte de este tiempo, bajo la égida de dos partidos políticos principales, Liberación Nacional y Unidad Socialcristiana, los cuales se alternaron en el Poder Ejecutivo, conservando algunas diferencias entre sí. Liberación, un partido más estatista y reformista; la Unidad, se fue consolidando como una coalición conservadora que proclamaba la “desestatización” y desregulación de la economía.

Los principales problemas de esta democracia fueron: la ilegalización del partido Vanguardia Popular (una ilegalización expresa y larga) y en un principio del partido Republicano Nacional (calderonista), que fue proscrito de facto, sin haber sido mencionado expresamente en el decreto. Los líderes de ambos partidos fueron perseguidos y exiliados. Tales fueron los obstáculos más grandes a la participación electoral que tuvo Costa Rica en la segunda mitad del siglo XX.

Otros escollos fundamentales de la democracia costarricense, a partir de la segunda mitad del siglo XX que deseamos mencionar fueron: la diversificación económica, a través de la legislación del Mercado Común Centroamericano (MCCA). Aunque en un principio se intentó romper la dependencia económica del país con la economía de los Estados Unidos, al cabo del tiempo, no obstante, la economía se fue anclando todavía más a las economías de los países capitalistas desarrollados, principalmente la de los Estados Unidos, por medio de las industrias de integración. En este contexto se sellaron alianzas entre los sectores cúpula de la industria costarricense, con el capital financiero e industrial extranjero. La dependencia económica se fortificó y esto afectó grandemente la independencia del Estado en la toma de decisiones frente a los intereses del capital extranjero. Ni el partido Unidad Socialcristiana, ni el mismo partido Liberación Nacional fueron óbice para que nos convirtiéramos, cada vez más, en un eslabón de la cadena de la economía capitalista internacional.

Por otro lado, como telón de fondo, progresivamente se fue afianzando una inédita desigualdad social, que fue la contrapartida de la concentración de la riqueza cada vez en menos manos. Junto a ello, la clase media se debilitó y sigue en ese curso, en el cual, los sectores más vulnerables se hicieron más débiles aún. Además, los partidos tradicionales perdieron sus identidades, se comenzaron a parecer cada vez más el uno al otro; se desató en ellos, en sus gobiernos una funesta corrupción, tanto en la administración pública como en la privada, que provocó un desalineamiento de los sectores que tradicionalmente habían apoyado a uno y otro partido. Se llegó a perder, prácticamente de manera integral la credibilidad de un gran contingente de los electores en esas coaliciones políticas.

Como consecuencia de lo anterior, se abrieron oportunidades para otros partidos políticos nuevos, como el Partido Acción Ciudadana (PAC) que, en las elecciones del 2002, rompe el bipartidismo y fuerza a un balotaje o segunda ronda electoral por primera vez en la historia electoral de Costa Rica, entre Liberación Nacional y la Unidad Socialcristiana.

En las elecciones del 2014, el PAC quiebra por completo el bipartidismo y gana esas y las siguientes elecciones del 2018. La crisis estaba declarada para los dos partidos tradicionales.

Posteriormente surge el fenómeno que se ha conocido como el “chavismo”, el cual venció en las elecciones del 2022 y se reelige con Laura Fernández Delgado en el 2026.

La sociedad se transforma y la democracia se debilita

Lo que está ocurriendo es un fenómeno que da cuenta del debilitamiento de las estructuras partidarias tradicionales, una supina desconfianza en la institucionalidad y aunado a lo anterior ha cundido la inseguridad entre la ciudadanía, el temor profundo ante la penetración del narcotráfico y la violencia en las calles y áreas públicas, el agigantamiento de las brechas de igualdad y la frustración con el Estado.

De ahí que ahora, la cuestión democrática no consiste solamente en quién ganó y quién perdió las elecciones; ahora se trata de saber qué es lo que los titulares del poder formal, los ganadores del ejecutivo hacen con el poder que recibieron. La cuestión democrática gira ahora alrededor de los contrapesos del poder, si están operando o no, la tolerancia al adversario y, sobre todo, la posibilidad de que se produzca una mayor erosión de la institucionalidad democrática sin que se hubiese producido la ruptura del orden constitucional.

Por otra parte, se comienza a percibir una ruptura ya no solo en el terreno de la actividad política, sino además y de manera abrupta, en el seno de la sociedad civil. En ella están surgiendo varias fracturas que dan como resultado segmentos ciudadanos con diversos intereses entre sí, distintas ideologías y maneras de percibir la realidad. El asunto que reviste más profundidad es que entre los ciudadanos ya no solo aparecen diferencias de opinión entre grupos con respecto a cómo perciben la realidad, al Estado y al mismo gobierno, eso es natural en una democracia. El asunto ahora es más profundo ya que las diferencias parecen organizarse alrededor de fracturas sociales, económicas, territoriales, culturales y políticas.

Lo que debe estudiar la ciencia política actual, es que las grietas no habían llegado a producir todavía nuevas organizaciones sociales que pudiesen dar lugar a nuevas alianzas entre los partidos tradicionales en decadencia y los nuevos grupos sociales de ciudadanos aglutinados por determinadas percepciones de la realidad sociopolítica. Muchos de los nuevos grupos ya no solo rechazaban a los partidos tradicionales, sino que se han cohesionado por su rechazo al sistema en su conjunto. Son lo que podríamos llamar coaliciones en el seno de la sociedad civil antisistema.

Si este fenómeno en mi opinión bastante reciente puede desembocar o no en rupturas graves que pudiesen dar lugar a enfrentamientos que atenten contra la tradicional democracia, dependerá por una parte de la capacidad del llamado “chavismo” de ofrecerle a estos nuevos grupos de la sociedad civil, con visos de ser antisistema, un programa de realizaciones conducente a resolver problemas concretos, o carencias que afligen a estos grupos sociales en la cotidianidad. Y, por el otro lado, puede depender también de cómo se conduzcan los grupos opositores de la política, y la capacidad que muestren ellos también, para ir al encuentro de esas bases sociales desafectas y con bastante rencor y desdén frente al fenómeno de lo político en sentido tradicional.

Todas estas son algunas de las cuestiones que creo requieren de investigaciones más profundas que permitan entender la trama que se da en la situación política actual.

Organización Cívica Madre Tierra defiende la independencia judicial ante decisiones del Ejecutivo sobre el presupuesto del Poder Judicial

Pronunciamiento de la Organización Cívica Madre Tierra

En defensa de la independencia del Poder Judicial, la separación de poderes y el derecho a una justicia pronta y cumplida

La Organización Cívica Madre Tierra, en defensa de la democracia, los valores republicanos, el respeto por las instituciones, la justicia social y la sostenibilidad, manifiesta su profunda preocupación ante las decisiones y planteamientos del Poder Ejecutivo relacionados con el presupuesto del Poder Judicial.

Consideramos que esta situación no puede reducirse a una controversia contable ni a una disputa coyuntural entre instituciones. Lo que está en juego es un principio esencial de nuestra democracia: la independencia de los poderes de la República y el derecho de todas las personas a una justicia pronta, cumplida e independiente.

1. La separación de poderes es un principio democrático fundamental

La democracia costarricense se sustenta en la separación y el equilibrio de los poderes de la República. Ningún poder está por encima de los demás ni puede utilizar sus atribuciones para condicionar indebidamente el funcionamiento de otro.

El Poder Judicial tiene una función constitucional propia: administrar justicia con independencia de las presiones políticas, económicas o partidarias.

Por ello, las decisiones relacionadas con sus recursos deben analizarse no solo desde criterios de austeridad, eficiencia y control del gasto público, sino también desde la obligación de preservar las condiciones que hacen posible su independencia.

2. El mandato constitucional sobre el financiamiento judicial debe respetarse

Madre Tierra considera indispensable que exista claridad jurídica sobre el alcance de la disposición constitucional que establece para el Poder Judicial un presupuesto “no menor del seis por ciento” de los ingresos ordinarios.

La expresión “no menor” no puede convertirse en un mecanismo para reducir discrecionalmente los recursos necesarios para el cumplimiento de las funciones constitucionales del Poder Judicial.

Cualquier interpretación de esta disposición debe atender tanto a su literalidad como a su finalidad: garantizar las condiciones materiales indispensables para que la administración de justicia pueda funcionar con independencia y eficacia.

3. Controlar los recursos públicos no significa subordinar a otro poder

La fiscalización de los recursos públicos es legítima y necesaria. Todas las instituciones del Estado deben estar sometidas a criterios de transparencia, eficiencia, rendición de cuentas y control.

Sin embargo, el control presupuestario no debe transformarse en un instrumento de presión política.

Nos preocupa, por ello, cualquier mecanismo mediante el cual recursos constitucionalmente destinados al Poder Judicial puedan ser reducidos, congelados o condicionados posteriormente a autorizaciones políticas que comprometan su capacidad de funcionamiento.

Fiscalizar no significa subordinar.

El ejercicio de las competencias presupuestarias debe respetar los límites que establece la Constitución y preservar el equilibrio entre los poderes de la República.

4. La legislación financiera debe interpretarse dentro del marco constitucional

Las normas de administración financiera, control y fiscalización son instrumentos indispensables para garantizar el uso responsable de los recursos públicos.

Pero ninguna norma de rango legal puede interpretarse de manera que desconozca las garantías constitucionales relativas a la independencia de los poderes.

Por ello, Madre Tierra considera necesario que cualquier decisión relacionada con el presupuesto judicial esté sustentada en criterios jurídicos públicos, verificables y constitucionalmente consistentes, y no en interpretaciones cambiantes determinadas por la coyuntura política.

5. Defender la independencia judicial no significa defender el statu quo

Madre Tierra no plantea una defensa corporativa del Poder Judicial.

Las instituciones públicas deben ser evaluadas, fiscalizadas y reformadas cuando sea necesario. El Poder Judicial debe mejorar su eficiencia, transparencia, gestión y capacidad de respuesta ante las necesidades de la ciudadanía.

Pero reformar una institución no es lo mismo que debilitar las condiciones materiales que le permiten cumplir su función constitucional.

Costa Rica necesita un Poder Judicial más eficaz, transparente y accesible, no uno financieramente vulnerable frente a decisiones coyunturales del poder político.

6. La ciudadanía es la principal afectada

Las consecuencias de un debilitamiento de la administración de justicia no recaen únicamente sobre jueces, fiscales o funcionarios judiciales.

Afectan a las personas que esperan una sentencia, a las víctimas que buscan justicia, a quienes necesitan resolver conflictos, a quienes defienden sus derechos y, en general, a toda persona que requiere tribunales independientes frente al poder político o económico.

Una justicia debilitada significa una ciudadanía más vulnerable.

7. Más democracia significa también más controles al poder

Costa Rica atraviesa un período de profundas tensiones institucionales y de creciente cuestionamiento ciudadano.

La respuesta a ese malestar debe incluir reformas que hagan al Estado más eficiente, combatan la corrupción, reduzcan desigualdades, mejoren los servicios públicos y recuperen la confianza de la ciudadanía.

Pero esa transformación debe realizarse fortaleciendo el Estado de derecho y los contrapesos democráticos, no debilitándolos.

Defender las instituciones no significa impedir las reformas.

Exigir rendición de cuentas no significa aceptar la subordinación de un poder a otro.

Defender la independencia judicial no significa defender el statu quo.

Nuestra posición
La Organización Cívica Madre Tierra:

1. Reafirma su defensa de la separación e independencia de los poderes de la República.

2. Exige el respeto de las disposiciones constitucionales relativas al financiamiento del Poder Judicial.

3. Solicita transparencia y fundamentación jurídica pública en las decisiones relacionadas con la asignación, reducción, congelamiento o ejecución de los recursos destinados al Poder Judicial.

4. Rechaza cualquier utilización del presupuesto público como mecanismo de presión o debilitamiento de la independencia institucional.

5. Defiende el derecho de todas las personas a una justicia pronta, cumplida e independiente.

6. Reconoce la necesidad de reformar y mejorar el Poder Judicial mediante procesos democráticos, transparentes y respetuosos de su independencia constitucional.

7. Hace un llamado a la Asamblea Legislativa, a la Contraloría General de la República, al Poder Judicial y al Poder Ejecutivo para que esta controversia sea resuelta dentro del marco constitucional y mediante el diálogo institucional, evitando que el conflicto entre poderes termine perjudicando a la ciudadanía.

Una democracia que limita el poder

Costa Rica no necesita poderes que se impongan unos sobre otros. Necesita instituciones fuertes, independientes, responsables y capaces de responder a las necesidades de la población.

La democracia no consiste únicamente en elegir gobernantes. También supone limitar el poder, garantizar derechos y preservar instituciones capaces de ejercer sus competencias con independencia, incluso cuando sus decisiones resulten incómodas para quienes gobiernan.

Para Madre Tierra, la independencia judicial constituye una condición esencial de esa democracia.

Defenderla es defender los derechos de todas las personas costarricenses.

Organización Cívica Madre Tierra

En defensa de la democracia, los valores republicanos, el respeto por las instituciones, la justicia social y la sostenibilidad.