En América Latina la emergencia sanitaria creada por la pandemia se convirtió de inmediato en emergencia social y económica. La región ha retrocedido una década o más en términos de desarrollo humano, pobreza y desigualdad, a la vez desde la política analistas y organizaciones como la CEPAL, han manifestado con optimismo que la crisis podría dar lugar a un proceso de reconstrucción que aborde la desigualdad histórica de la región.
Las nuevas medidas sociales contaron generalmente con todo el espectro político y con una opinión pública favorable a la intervención estatal, sin embargo, su alcance fue de corto alcance. Por lo que les invitamos a ver el siguiente video elaborado con ayuda de la Universidad de Costa Rica y Catedra Humbolt por Juliana Martínez y Diego Sánchez, en donde se explican acciones y narrativas favorables para la política social inclusiva.
En los últimos años hemos sido testigos y testigas del nivel desproporcionado de violencia que sufren los pueblos indígenas y la amenaza a su modo de vida, la llamada ley indígena delimitó como territorios indígenas, muchas de las tierras donde los pueblos originarios resisten tratando de conservar su estilo de vida, sin embargo las transnacionales del monocultivo, y los grandes terratenientes ocupan hoy en día la mayor cantidad de este territorios (70%), esto a pesar de ir en contra de dicha ley, sin embargo desde 1977 hasta 2009 el estado nunca mostró interés en que esta ocupación violenta no solo se mantenía sino aumentaba, es por eso que los pueblos en 2009 se organizan y toman la asamblea legislativa para exigir que se les devuelvan sus tierras, sin embargo esto concluyó con desalojo por la fuerza contra las personas indígenas, lo que originó que la determinación de recuperar los terrenos usurpados desde de los territorios indígenas, con lo cual iniciaron los procesos de las recuperaciones del territorio indígena.
La violencia organizada y la complicidad del Estado Las recuperaciones del territorio indígena por parte de las comunidades, han tenido que enfrentar una serie hostilidades y agresiones contra las comunidades indígenas que buscan hacer cumplir su derecho a la tierra, las continuas amenazas por parte de los terratenientes y sus peones, sin olvidar trasnacionales del monocultivo que usurpan los territorios, las hostilidades han ido desde amenazas, hasta auténticas “cacerías” donde turbas de terratenientes y peones llegan a intimidar incluso con armas de fuego alas comunidades, todo esto ante presencia de la policía, sin que esta intervenga a desarmar o dispersar estos grupos de atacantes, y es así como la violencia ha llegado incluso a la quema de las casas de las personas indígenas, cabe resaltar el cobarde asesinato de Sergio Rojas a tiros en su casa en Salitre, después de haber sido preso político del estado, las agresiones de este tipo son bastante frecuentes, por lo que la Corte Interamericana ordeno en 2015 darle protección especial a los pueblos indígenas de Térraba y Salitre además devolver las tierras usurpadas sin embargo esto es algo que nunca paso del papel y la violencia contra los pueblos sigue en aumento, así estas “turbas” fueron también responsables de la muerte del activista indígena Jhery Rivera asesinado en su comunidad, con un arma de fuego por personas ajenas a la comunidad que llegaron en manada a intimidar y amenazar al pueblo de Térraba, sin embargo el estado continua con oídos sordos sobre esta problemática, y existen ya un numero muy grande de agresiones, amenazas e intentos de asesinato contra activistas indígenas que siguen siendo constantes, el ultimo perpetuado el 30 de diciembre de 2021 donde Leonel Garcia fue macheteado en todo su cuerpo (brazos, piernas, tronco cabeza) hecho que casi acaba con su vida y lo mantuvo hospitalizado 2 semanas en condición grave, el ataque fue perpetrado por un finquero no indígena de la zona, quien ya previamente lo había amenazado de muerte, ante todo este panorama de violencia y a pesar de los fallos de la corte interamericana de derechos humanos, el estado sigue sin responder, mostrando con su silencio la complicidad en contra de los pueblos indígenas.
Exigimos un alto a la violencia contra los pueblos indígenas
No daremos nuestro silencio ante estos ataques y queremos que las medidas de protección se cumplan de verdad y se extiendan a todos los territorios indígenas, también que el estado cumpla con lo históricamente adeudado y devuelva por fin las tierras de los territorios indígenas
Invitamos a las organizaciones autónomas, que luchan por la defensa de la tierra, de los pueblos originarios, de los derechos humanos, a quienes luchan por la libertad total, que desde sus individualidad o colectivos firman este comunicado para brindar su apoyo, y/o colaboren con la difusión de esta información, y que las personas se mantengan informadas sobre esta situación.
Firman:
-Frente de Resistencia Animal y de la Tierra -Feminismo Antiespecista -Rinconcito Animal
Furia Antiespecista -Acción Animal – Sembrando Libertad – Yo no voy al zoo
-Frente Ecologista Universitario (FECOÜ) -Hablemos de Derechos Humanos -Red Punto Violeta
-La Cadejos Comunicacion Feminista -GuanaRED Red de arte y gestión cultural comunitaria
-Handmaids Costa Rica -Debate Feminista Costa Rica -Bloque Nacional de Vivienda
-Colectivo Solidaridad con el pueblo de Honduras -Movimiento de Trabajadores y Campesinos (MTC) -Asociación Costarricense de Derechos Humanos (ACODEHU)
-Confederación Unitaria de Trabajadores (CUT) -Sindicato Patriótico de la Educación (SINPAE)
En las duras batallas contra el gobierno, fuimos testigos de cómo los diputados de los partidos políticos neoliberales del PAC, PLN, PUSC, religiosos como Restauración Nacional, Nueva República y otros, se aliaron contra la clase trabajadora del sector público y el pueblo costarricense, aprobando la ley llamada Combo Fiscal, que incluyó el Impuesto del Valor Agregado IVA afectando al pueblo costarricense, atacando y precarizando remuneraciones salariales, cesantía, anualidades, etc. Empobreciendo a las familias y afectando el consumo de alimentos y servicios públicos. Igualmente, impulsó el proyecto inconstitucional de Empleo Público para destruir el Estado Social de Derecho, perjudicar y cerrar instituciones públicas.
UNDECA en esta lucha junto al Bloque Unitario Sindical y Social Costarricense-BUSSCO y otras organizaciones, fuimos contundentes en la necesidad de apoyar nuevas alternativas políticas para el pueblo.
Hoy partidos de trayectoria no neoliberales y nuevas opciones políticas, participan en las elecciones con destacados luchadores sociales, personas honestas que representan la clase trabajadora, que han venido luchando contra este capitalismo salvaje, entre ellos dirigentes sindicales, agricultores, profesores, maestros, trabajadores de la Caja, el ICE, municipalidades, intelectuales, estudiantes, amas de casa, mujeres.
Por eso en UNDECA y BUSSCO somos parte de este proceso con dirigentes que participan en esta campaña, porque estamos convencidos de la urgencia de diputados (as) comprometidos, que con actitud firme lleguen a gobernar para las verdaderas familias costarricenses.
Juntos (as) es posible construir y lograr un futuro diferente votando por luchadores (as) sociales. Firmes en la lucha.
El 2021 concluyó con un enorme paso en la protección ambiental. Costa Rica hizo historia al firmar el decreto de ampliación de las áreas marinas protegidas alrededor de la Isla del Coco, ratificando de esta forma el compromiso de promover la sostenibilidad de los recursos marinos.
Las áreas marinas protegidas son una herramienta integral que promueven la protección y manejo de ecosistemas enteros, incluido el hábitat y su función. Además, protegen la biodiversidad en tres niveles: ecosistema, especies y genética, y brindan resiliencia al océano contra impactos externos como el cambio climático.
Desde FAICO, Amigos Isla del Coco respaldamos las acciones que se realizaron para pasar de proteger de un 3% de las aguas jurisdiccionales de nuestro país a un 31%. De esta manera se reduce la enorme deuda histórica que existía en materia de protección de nuestro océano.
Durante los últimos 28 años, hemos trabajado hombro a hombro con el Área de Conservación Marina Coco (ACMC) por la conservación de la Isla del Coco. Nos enorgullece saber que hoy protegemos uno de los ecosistemas claves para la biodiversidad del Pacífico Este Tropical y un espacio natural donde se promueva la movilidad, conectividad y dispersión de especies.
Con la ampliación, el Parque Nacional Isla del Coco, ahora mide 54,844 km2, 26 veces más grande que el área anterior, protegiendo así una parte representativa de la Cordillera Submarina del Coco y sus montes submarinos. Mientras que el Área Marina de Manejo del Bicentenario, mide 106,285 km2, promoviendo la conservación y el uso sostenible de una de las áreas marinas de mayor productividad en el Pacífico Oriental Tropical.
Estamos conscientes que, al contar con mayor territorio marino protegido, también debemos asumir nuevos compromisos y retos. Por eso desde FAICO continuaremos apoyando y fortaleciendo la gestión del ACMC y sus usuarios, promoviendo y consolidando alianzas, otro factor fundamental para la efectividad de las nuevas áreas.
Sabemos que con estas acciones claves promovemos la resiliencia de nuestros océanos a presiones como el calentamiento global y la acidificación; y que, de forma paralela tenemos que fomentar la implementación de actividades continuas y contundentes para la protección, manejo y uso sostenible del océano.
La ciencia lo ha ratificado en múltiples ocasiones, la Isla del Coco es un laboratorio natural del planeta y un hábitat esencial para la vida marina global. Las áreas protegidas alrededor de este singular ecosistema son clave para la adaptación de la biodiversidad marina a las posibles modificaciones climatológicas y oceanográficas relacionadas con el cambio climático. Su conservación es un compromiso que asumimos hoy para preservar un planeta azul para las futuras generaciones.
Proteger una parte representativa de la Cordillera Volcánica del Coco y sus montes submarinos, era una necesidad para salvaguardar los hábitats esenciales para especies endémicas, en peligro de extinción, vulnerables y con alto valor comercial.
Sabemos que el mundo, hoy observa a Costa Rica con ojos diferentes y como un modelo para lograr el objetivo global de proteger el 30% de la superficie del planeta para el año 2030.
Desde todas las trincheras este 2022 debemos seguir trabajando y promoviendo un país azul, que ama la vida que empieza en nuestros mares y que da equilibrio al planeta.
Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)
Durante los últimos meses los medios de comunicación locales han referido el faltante de contenedores provenientes de países desde los cuales Costa Rica importa una gran cantidad de productos. Han asociado el aumento de precios en varios artículos y la ausencia de insumos a la falta de estos dispositivos de almacenamiento y transporte.
Y es que, como consecuencia de la pandemia, la carestía, la restricción y la contracción del mercado global, suplir bienes, insumos y servicios ha tenido estos y otros impactos. Los países han tenido que salir literalmente al juego de la oferta y la demanda para obtener desde alimentos hasta las propias vacunas para lograr la pronta inmunización de sus poblaciones.
También han debido plantearse la búsqueda de contenedores, sin mucho éxito. La crisis, que tendrá repercusiones al mediano y largo plazo en materia económica, ha sido declarada. Esta es la dimensión que constantemente sectores hegemónicos refieren casi como discurso único: la afectación económica en tiempos de pandemia.
Sin embargo, no es posible obviar la relación entre imágenes y significados, lo aparente y los contenidos, para poder traer otros temas igual o más importantes que los aspectos esencialmente económicos.
Las imágenes son poderosas y comunican.
El acto de contener, de sostener, es si se quiere un bien preciado en una época de mucha necesidad emocional. Sin embargo, seguimos debiendo tanto en este tema que los esfuerzos para contenernos, para sostenernos, no son suficientes. Esa es otra crisis, la de la contención a las fibras más sensibles de nuestras subjetividades. Deviene entonces en actos que pareciera son irracionales, inexplicables. Pensemos solo en un par de ejemplos.
Hace unos días asistimos a la espectacularización de un hecho de violencia en pleno centro de la ciudad capital costarricense, cuando decenas de personas grababan con sus celulares una balacera protagonizada por cuerpos policiales y una persona apertrechada en un vehículo. El episodio terminó con el fallecimiento de esta persona a manos de la policía. Lo que resulta inexplicable en este caso es quizá la naturalización de la barbarie, la ausencia absoluta de sensibilidad ante el drama.
Mientras escribo estas notas descubro con estupor la nota de la muerte del foto periodista francés René Robert luego de haber sufrido una caída y pasar 9 horas sin ser auxiliado. Sucedió en una calle parisina. Murió congelado ante la indiferencia, ostracismo y ensimismamiento colectivo.
En ambos casos se impuso una suerte de frivolidad, de ver para otra parte u observar necesariamente lo que me solo a mí me interesa. El drama, el dolor humano, no son ya espacios que sean respetados, ni siquiera percibidos. Esto describe de alguna manera esa crisis más intensa y profunda, más ligada al desarrollo de otras coordenadas donde lo económico, lo banal y superfluo, ganan la partida.
Sobre como contenernos y sostenernos desde el afecto y la empatía, deberíamos de pensar ya en el ámbito de las políticas públicas, para evitar esta parálisis del afecto que nos ha mutilado la sensibilidad y pensar en el otro como nuestro semejante. Hay contenedores que pueden suplirse y cuya crisis a lo mejor es posible atender desde lo material. En cambio, hay otras crisis, otros contenedores, -que si no se abordan y se suplen-, podría llevarnos a la pérdida total de sentido humano. Estamos apenas a tiempo para intentar revertir sus consecuencias.
COLUMNA LIBERTARIOS Y LIBERTICIDAS (20) Tercera época
Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense
Los tiempos históricos en los que predominan las fuerzas de la reacción, y dan a lugar a un marcado estancamiento social, suelen ser más prolongados que las situaciones o coyunturas revolucionarias, en las que el tiempo para la acción y la irrupción de los más insospechados e innumerables actores sociales, resulta ser más propicio para quienes toman esa vía, dándose una aceleración e intensidad en el transcurrir del tiempo, tal y como lo perciben los colectivos sociales enfrentados a semejantes desafíos.
Para el caso de Costa Rica, al cabo de setenta años del pacto social con el que saldó el último conflicto bélico de nuestra historia republicana, nos encontramos con que una ofensiva de las fuerzas conservadoras y del capital financiero, en detrimento del sector productivo y de las clases trabajadoras en general, está a punto de acabar con los restos del estado social de derecho que sirvió de fundamento a la llamada Segunda República.
Una vez concluidos los enfrentamientos armados de marzo-abril de 1948, entre los “glostoras” (que dieron lugar después al “socialdemócrata” PLN) y los vanguardistas (los así llamados “comunistas”, conste que estoy empleando el término como un sustantivo), los que a pesar de sus marcadas diferencias y las duras e incluso encarnizadas persecuciones “anticomunistas” instigadas desde Washington, propias del primer período de la guerra fría, infligidas por los primeros hacia los segundos, a lo largo de las dos primeras décadas posteriores, lo cierto es que ambos representaban a sectores reformistas que aspiraban a ocupar el mismo espacio político, y a ser los actores decisivos de la transformación social que vino a superar al país del viejo olimpo liberal, ya agotado al llegar la década de los cuarenta. Tanto la gente del Centro de Estudios de los Problemas Nacionales (Rodrigo Facio, Carlos Monge y otros) como la de los militantes del emergente Bloque Obrero Campesino, después Vanguardia Popular (Carmen Lyra, Manuel Mora entre otros líderes sociales) fueron rupturistas en relación con el orden social y político imperante en la Costa Rica anterior a la Reforma Social, cosa que no puede afirmarse en todo el sentido de la expresión para el caso del “calderonismo” del doctor Rafael Ángel Calderón Guardia, a pesar de las dotes de estadista y el espíritu de avanzada social que lo caracterizaron, al darle un decisivo impulso inicial a la reforma social, a través de una alianza político electoral con los de Vanguardia Popular, la que se extinguió después del desenlace del conflicto armado.
Después de derrotar en el campo de batalla y sacar del juego político a sus adversarios “comunistas” y calderonistas, los “glostoras” llamaron a una Asamblea Constituyente, dando lugar a constitución reformista que sirvió de base al estado social de derecho, hoy a punto de ser aniquilado por la ultraderecha conservadora del nuevo siglo, la que a pesar de sus disfraces de presuntamente liberal, cristiana o progre profesa en su totalidad, y a pie juntillas todos los extremos y consecuencias del credo neoliberal.
En 1949 se produjo, al interior de la Asamblea Constituyente, una tácita alianza entre glostoras y vanguardistas, en la que los segundos intervinieron a través de los constitucionalistas electos por el Partido Constitucional Demócrata de Celso Gamboa, y los primeros bajo la denominación de Partido Social Demócrata (después de PLN), con su pequeño grupo parlamentario, encabezado por Rodrigo Facio Brenes. Estos sectores antagónicos pero afines, que a lo sumo representaban una cuarta parte de los constituyentes le imprimieron un tono reformista al nuevo texto constitucional, para lo que contaron con el apoyo de la gran mayoría de los constitucionalistas que estaban imbuidos de ese ethos renovador, tan propio de esa convulsa década que vino a cerrar el ciclo histórico del viejo liberalismo.
Lo paradojal vino después, en esos tiempos de reacción, una vez concluida la Segunda Guerra Mundial, cuando desde la Casa Blanca y la United Fruit Company se impulsó la destrucción de la primavera democrática de Guatemala (1944-1954), representada por los presidentes Juan José Arévalo, quien había apoyado con armas la revuelta de José Figueres en Costa Rica y Jacobo Árbenz, contando con el apoyo de la dictadura somocista en Nicaragua y la de Tiburcio Carías en Honduras. Eran los tiempos en que los EEUU buscaban reafirmar, una vez más, el control de su patio trasero: Por eso, su agenda para 1954, era la de acabar con la Argentina de Juan Domingo Perón, la Guatemala de Jacobo Árbenz y la Costa Rica de José Figueres Ferrer habiendo llamado con ese propósito, durante el mes de mayo de 1954, a la X conferencia interamericana, convocada por la Organización de Estados Americanos (OEA), en la ciudad de Caracas, Venezuela. Argentina y Costa Rica se negaron a asistir, mientras la Guatemala de Árbenz intentó heroicamente enfrentarse a los designios imperiales, a pesar del aislamiento a que fue sometida, a partir de esa conferencia y hasta su derrocamiento en julio de ese mismo año.
Mientras tanto, una vez concluida la guerra civil en Costa Rica, Calderón Guardia se refugió en la Nicaragua somocista, la que le dio apoyo en su primer intento armado de recuperar el poder, en diciembre de 1948, y posteriormente bajo el paraguas republicano de la administración estadounidense Eisenhower-Nixon intentó de nuevo, en enero de 1955, tomar el poder por la vía armada para acabar, tanto con los “comunistas” de Vanguardia Popular como con los de José Figueres Ferrer y su Partido Liberación Nacional, los dos sectores reformistas que habían luchado entre sí con las armas en la mano en 1948, pero habían terminado, no de manera conjunta ni deliberada, por darle un rumbo reformista, y rooseveltiano-keynesiano un tanto tecnocrático a las políticas económicas y sociales de estado, razón por la que Figueres Ferrer, que le había dado solución de continuidad a las reformas sociales de la década del cuarenta, era considerado como “comunista” ante los ojos de la ultraderecha conservadora de la región y por los gobernantes “republicanos” de la Casa Blanca.
Como puede apreciarse, a pesar de la relativa estabilización política y social con la que transcurrieron las primeras décadas del creciente estado de bienestar, unido al crecimiento económico planetario sostenido de los llamados treinta gloriosos(1945-1975), a partir de la conformación de un estado social de derecho, como un evento insólito en el istmo centroamericano, este estuvo siempre amenazado desde los poderes fácticos que se valieron de los grandes medios como el diario La Nación, los noticieros radiofónicos y la naciente televisión.
Por su parte, las fuerzas conservadoras retomaron la iniciativa, durante la segunda mitad de la década de los sesenta, con el triunfo electoral del conservador José Joaquín Trejos, a quien una coalición de sectores de derecha y del “calderonismo”, como un sector político que abandonó sus ya debilitados arrebatos reformistas que venían de la década de los cuarenta, una vez transcurrido un breve paréntesis, después del regreso del exilio de sus líderes, durante el año de 1958 y de su reincorporación a la vida política electoral, para diluirse dentro de un espectro de fuerzas cada vez más inclinadas hacia la regresión social, esa que hoy conocemos como neoliberalismo. Fue entonces cuando el Partido Liberación Nacional se sintió amenazado por estas fuerzas de la derecha conservadora, motivo por el que su interior surgió el Movimiento Democrático para una Revolución Social que, en el transcurso de 1968, lanzó su Documento o Carta de Patio de Agua, con la firma de numerosos líderes y militantes de aquella socialdemocracia reformista que buscaba así darle una solución de continuidad al proceso que había iniciado dos décadas atrás.
Dr. Gustavo Gutiérrez Espeleta, Rector de la Universidad de Costa Rica Foto: Karla Richmond, UCR.
Pronunciamiento de la Rectoría:
Ante los lamentables sucesos ocurridos la tarde de este miércoles en el Hospital San Vicente de Paúl de Heredia, la Universidad de Costa Rica expresa su completa solidaridad con el personal médico que, con gran vocación y sacrificio, han ayudado al país a sobrellevar la crisis sanitaria provocada por la covid-19. La Institución rechaza categóricamente la violencia ejercida contra el personal sanitario y demás personas presentes en el hospital.
El rector de la institución, Dr. Gustavo Gutiérrez Espeleta, señaló que:
“La Caja Costarricense de Seguro Social ha destacado durante la pandemia, y desde su fundación, por contar con personal comprometido con el bienestar de la población, además de haber concentrado todos sus esfuerzos en evitar las defunciones y los daños a la salud que puede producir la enfermedad.
También, la Universidad insta a la población a construir sus criterios sobre la vacunación con base en la evidencia científica y dialogar con respeto dentro de las mejores tradiciones costarricenses”.
Así, la Universidad de Costa Rica pone de manifiesto su compromiso en pos de una sociedad pacífica e inclusiva. Nuestra institución se reafirma además como colaboradora de la Caja Costarricense de Seguro Social en la lucha contra esta pandemia y en todas aquellas otras que sean necesarias de librar, como ha sido tradición bajo el esquema del Estado Social de Derecho. Nuestro fin, y el de la Caja es uno: la búsqueda del bienestar de todas las personas que habitamos este país.
Gustavo Gutiérrez Espeleta. Rector de la Universidad de Costa Rica
La serie de libros no estaba completa, hasta que se dio la oportunidad de abordar un tema caro a mis afectos: los artículos de periódico y los ensayos políticos de Rodrigo Madrigal, autonombrado Rodrigo El Bueno para distinguirse jocosamente de su gran amigo y tocayo Rodrigo Madrigal Nieto, Rodrigo El Malo, de grata memoria. Durante años me deleitó la lectura de esos trabajos del NEGRUS (así le bautizamos hace muchos años, por ser el más moreno de los primos), porque me lo imaginaba riéndose anticipadamente del gusto de compartir sus opiniones y mensajes mediante el recurso a divertidas anécdotas y no infrecuentes puyas contra políticos abusadores, o para darle el clima apropiado al mensaje que nos estaba comunicando. Cincuenta años han transcurrido desde aquellos primeros artículos llenos de humor y agudeza, aparecidos en la página 15 del Periódico La Nación. Demasiadas cosas han cambiado, como en la canción de Numhauser, “Cambia, todo cambia” cantada por Mercedes Sosa.
1.- Rodrigo Madrigal Montealegre nació en San José de Costa Rica el 12 de agosto de 1934, uno de esos precisos días en que la Gran Huelga Bananera del Atlántico estaba al rojo vivo; a lo que se suma que su primera infancia transcurrió durante los años de la Guerra Civil de España, provocada por el Golpe de Estado que Francisco Franco propinó a la República en 1936; y que su ingreso a Primer Grado en la Escuela Buenaventura Corrales (el célebre Edificio Metálico) tuvo lugar en 1940, en plena Segunda Guerra Mundial. En vista de todo lo cual, las brujas se apuraron a hacerle un horóscopo que se parecía a los de Alejandro Magno y Napoleón; y a ello se debió también que, no superada su adolescencia, fuera inscrito y pasara su buena temporada como cadete de la Academia Militar deLa Salle, en Long Island, Nueva York. Pero así como, unos años antes, los esfuerzos de los Padres Paulinos del Colegio Seminario habían logrado convertirlo en agnóstico, los rudos oficiales neuyorkinos lo hicieron irrevocablemente pacifista y anti-militarista.
2.- La Generación que ve transcurrir su primera infancia en la Década de los Treintas; que suma las estrecheces económicas de la Segunda Guerra a las de los estertores de la Gran Crisis del 29; que se alfabetiza durante la transición del Liberalismo Olímpico de don Cleto y don Ricardo, hacia las Garantías Laborales cristiano-socialistas de Calderón, Mora y Sanabria y el diseño del Estado Empresario de Figueres, Martén y la flamante Social-Democracia; que asiste a las aulas universitarias durante la ilegalización de Vanguardia Popular, la inicua represión del pensamiento marxista y la persecución implacable de comunistas y sindicalistas de izquierda, en plena Guerra Fría (que todavía no ha cesado); es la misma generación que crece viendo surgir y multiplicarse alrededor de su País dictaduras sangrientas con los nombres de Ubico, Martínez, Carías, Somoza, Batista, Trujillo, Banzer, Gómez, Odría, Stroesner, Rojas Pinilla, Pérez Jiménez, a la sombra complaciente de los Estados Unidos.
3.- Rodrigo Madrigal, el Bueno, miembro de aquella generación, se inclinará significativamente por ese ejercicio crítico permanente que requiere el cultivo de las Humanidades y las Ciencias Sociales: primero estudia Economía en la Universidad de Costa Rica y en el Instituto Stevens de Hoboken, New Jersey; pero donde finalmente encuentra su destino es en la Universidad de París, cuando descubre las Ciencias Políticas bajo la égida de Jean Jacques Chevalier, René Dumond, Maurice Duverger, la legendaria Madame Bastide, François Bourricaud; donde tiene oportunidad de escuchar a Josué de Castro, a Raúl Prebisch, a Poulanzas; y allí se entera de que la Política es incomprensible si no se domina la Historia; si no se profundiza en la Filosofía, la Sociología, la Literatura. Entonces, de la mano de Chevalier, estudia Aristóteles, Maquiavelo, Hobbes, Rousseau, Voltaire; lee profusamente a Bertrand Russell, a Sartre, a Raymond Aaron, a Gunnar Myrdal, a Curzio Malaparte; y también a Dostoievski, Nietsche, Faulkner, Asturias, Carpentier; estudia el Marxismo y los procesos sociopolíticos latinoamericanos bajo la guía de Bourricaud; pero se deleita también con Molière, Balzac, Flaubert y sobre todo con Maupassant; frecuenta la Opera y las Salas de Música, el Teatro, los Museos y la famosa Cinemathèque de Paris; y no abandona su guitarra clásica, que cultivó desde joven, por muchísimos años. Todo ello le dejará un hábito indeleble: leer constantemente, estudiar, investigar, reflexionar cada día; así como también le deja un talante específico que lo caracterizará a lo largo de la vida: modestia y rigor con el pensamiento propio, apertura y tolerancia con el pensamiento ajeno, matizados con aquella ironía que ha llegado a ser su segunda naturaleza. En suma, para hacer honor a sus maestros, no más regresar de Francia, Rodrigo Madrigal, el Bueno, continúa su lectura sempiterna … hasta la fecha.
4.- Como ha sido señalado anteriormente, en la vasta temática de la Ciencia Política hay un problema que obsesionará a nuestro homenajeado desde el comienzo de sus estudios; el cual, por lo demás, ha merecido que se derramen torrentes de tinta sobre tablillas, pergaminos, papiros y papeles desde Protágoras hasta Chomsky; y es la cuestión del Poder. Rodrigo Madrigal inicia una reflexión sobre el poder que discurre por años en sus lecciones universitarias y es un eje transversal en sus escritos: ¿en qué consiste el poder? ¿todo poder es ‘político’ por su misma esencia? ¿puede concebirse el poder sin un recíproco sometimiento? ¿cómo se relacionan el Poder, el Derecho y la Economía? ¿corrompe, inexorablemente, el poder? ¿podrá un día ser abolido el poder de las relaciones humanas? Etcétera.
Y como consecuencia de la dedicación prodigada al tema, sus variadísimas lecturas (sobre Historia Universal, Economía e Historia Económica y Financiera, sobre Estadística, sobre Historia Política y Militar, sobre Sociología y Psicología Social, etc.) han respaldado por años su reflexión alrededor de la teoría y la historia de los cambios políticos, así como de la biografía de los protagonistas de esos cambios en el Mundo Occidental en general, desde Cayo Julio Cesar hasta Charles de Gaulle, pasando por el Papa Alejandro VI, Robespierre, Lenin, Trotsky, Mussolini, Stalin y una multitud de personajes menores que sazonan sus frecuentes anécdotas; a escala mundial, repito, pero también abundantemente a escala costarricense y latinoamericana.
5.- Los cuatro tomos que recogen el pensamiento político de Rodrigo, expuesto en más de cuatrocientas publicaciones, entre escritos periodísticos y ensayos de mayor envergadura, en un estilo claro con elementos deliberadamente morosos, perifrásicos (aunque a veces polémicamente duro y sarcástico), nos permiten medir y rastrear la amplitud de sus perspectivas y su voluntad constante de compartir, sugerir, estimular y contrastar polémicamente las ideas políticas en nuestro País y en la Región, a lo largo de medio siglo.
Querido hermano y mejor-amigo: ciertamente muchas cosas han cambiado en el País y en el Mundo, pero no nuestros principios ni nuestros afectos. Como cantaba Mercedes Sosa:
Cambia, todo cambia … pero no cambia mi amor, por más lejos que me encuentre, ni el recuerdo del dolor de mi pueblo y de mi gente.
Muchas gracias por tu ejemplo, tu esencial honradez, tu enorme coraje.
Rodrigo Madrigal Montealegre
(Tomado y adaptado de la obra inédita de Walter Antillón: DE RATONES Y LIBROS <Of mice and books>. Viajes por mi biblioteca, número 46).
El Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE-UNED) junto a la Red Renta Básica Universal de Costa Rica le invita a la conferencia: “Renta Básica Universal: la nueva frontera de los derechos humanos”.
Participan Sergi Raventós, director de la Oficina del Plan Piloto para Implementar la Renta Básica Universal en Cataluña y Daniel Raventós, presidente de la Red Renta Básica en España, economista y profesor titular de la Universidad de Barcelona.
Además, estarán acompañados por José Rafael Quesada, representante de la Red por la Renta Básica Universal de Costa Rica, quien introduce el contexto social y político de la iniciativa por la Renta Básica Universal en nuestro país y Andrey Badilla Solano, investigador del CICDE. Así como Eva Carazo Vargas, investigadora del CICDE, quien será la conductora de la mesa.
La conferencia está dirigida al público en general y pretende compartir lecciones y experiencias sobre la Renta Básica Universal en España y su posible implementación en el país.
A continuación, la versión digital del libro «Paulo Freire Vive” resultado de la sistematización de diez experiencias de la Campaña Latinoamericana y Caribeña en defensa del legado de Paulo Freire, tomando en cuenta 6 regiones de Brasil y Argentina, así como Ecuador, Colombia y Perú.
El libro es resultado de un interesante proceso colectivo de intercambio y reflexión crítica, se desarrolla en un ambiente de participación ligado con elementos de creatividad, asimismo está vinculado estrechamente al Curso Latinoamericano y Caribeño de Sistematización de Experiencias, realizado por el PLAS en 2021.
El documento logra mostrar la gran diversidad y riqueza de las acciones desarrolladas, del mismo modo, el potencial e importancia de la sistematización de las experiencias educativas. La versión digital permite dirigirse a cada artículo desde los enlaces en el índice. Además, contiene hipervínculos que llevan a las actividades realizadas, cuadros, testimonios, vídeos, materiales gráficos y sonoros utilizados en las distintas experiencias.
El objetivo del libro inicialmente es el disfrute, junto con la motivación para continuar con nuevas pistas y aprendizajes, tanto en los procesos de educación como en la comunicación popular. Las técnicas son impulsadas desde el CEAAL y organizaciones aliadas, ya que están inspiradas en el legado vivo de Paulo Freire. Le invitamos a descargar el libro.