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Autor: María José Ferlini Cartín

UCR: La misión científica del Proyecto Morazán

Entrevista con María José Molina Montero, investigadora de la Escuela de Geografía

El proceso de conceptualizar, diseñar e implementar el satélite y sus sensores para generar capacidades en las comunidades

La docente e investigadora de la escuela de Geografía de la Universidad de Costa Rica, María José Molina Montero, fue seleccionada para encabezar la Misión Científica del Satélite Morazán en Honduras. Su experiencia con las tecnologías geoespaciales y haber sido una de las impulsoras de este proyecto ganador en Call for Papers 2020 le valieron su designación. Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.

El proyecto Morazán consiste en lanzar un satélite tipo Cubosat, de pequeño tamaño, en el espacio que suministre información sobre condiciones hidrometeorológicas, geomorfológicas y comunales, con el objetivo de prevenir riesgos de inundaciones y deslizamientos, y fortalecer a comunidades aledañas a las cuencas de los ríos seleccionados, para que puedan prepararse ante estos fenómenos. Dicho proyecto, liderado por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, cuenta con ayuda de las Universidades San Carlos de Guatemala y Costa Rica, así como el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos del país, la Agencia Aeroespacial Japonesa y el Sistema de Integración Centroamericana.

María José Molina Montero, docente e investigadora de la Escuela de Geografía de la Universidad de Costa Rica que encabeza la misión científica de este proyecto, explica su rol en este proyecto centroamericano.

¿Como coordinadores científicos que son en esta iniciativa del satélite del Proyecto Morazán, coméntenos sobre eso, qué rol van a jugar?

María José Molina Montero: «Nosotros diseñamos y conceptualizamos hasta la implementación, capacitación a las comunidades en cómo se usan los datos del satélite, los datos de los sensores, y cómo sirve el satélite; y ejecutamos la misión científica, análisis, medición e instalación de sensores, y trabajo de campo con las comunidades de nuestros países».

¿Cuánto ayuda el apoyo de entidades claves como el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) y el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA)?

MJMM: El SICA y el CFIA coordinan el proyecto. Nosotros hicimos tema de ejecución. La UNOSA (Agencia Espacial de la Organización de las Naciones Unidas) y JAXA (Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón) brindan ayuda técnica al equipo que se encarga del diseño técnico y eléctrico; también la Universidad de Kyuta es parte importante en este proceso.

¿En qué va a consistir la colaboración que van a brindar para el Proyecto Morazán?

MJMM: La UCR se encarga de la misión científica, la conceptualización y el diseño del satélite y los sensores, así como la generación de capacidades en las comunidades.

¿Qué representa para usted haber participado en el rally femenino, en qué consiste y cómo lo va a aplicar?

MJMM: El rally femenino es un proyecto aparte de este. Es el rally femenino de tecnologías geoespaciales, De lo que trata es de ayudar a mujeres que trabajan en el campo a monitorear los niveles del agua, a diseñar, crear y utilizar dispsitivos georreferenciales, y poner los datos en un geovisor. Se busca capacitar mujeres de las comunidades para que solucionen problemas cotidianos en la agricultura y creen soluciones para sus comunidades.

¿Cuál es el plan de seguimiento al satélite Morazán que se le va a realizar?

MJMM: Ahorita se conceptualizó la misión científica; se diseñan el satélite y los sensores, luego hay que instalarlos en los lugares, y cada universidad debe instalarlos y monitorear en sus respectivas cuencas. Hay un trabajo muy fuerte con las universidades. Pensamos en un trabajo de diseño y luego pruebas en Japón, y ya posteriormente la instalación y puesta en funcionamiento del satélite y los sensores, así como las mediciones que se tomarían.

¿Qué representa para usted ser una de las primeras mujeres en incursionar en las tecnologías geoespaciales?

MJMM: Como mujer en el tema de tecnologías geoespaciales es algo histórico incursionar en un campo que históricamente ha sido dominado por hombres. Lo que hacemos es abrir brecha para que muchas mujeres logren ingresar. Para mí ha sido un reto, no es fácil incursionar en este sector de tecnología, pero ha sido muy enriquecedor.

¿De qué manera se podrían inspirar más mujeres a ingresar en esta rama de la tecnología?

MJMM: Nunca me he considerado un ejemplo a seguir. A mí me toca el tema de género y creo que la tecnología es el gran igualador social, donde hay más trabajo. Cuando hablamos de empoderamiento, también se impulsa a las mujeres en lo social, lo tecnológico y en lo económico. Al final decidí moverme en ese sector porque me gusta la tecnología y ahí pude conseguir más trabajo.

¿Cómo logró mezclar ambas actividades, su pasión por la tecnología con la geografía?

MJMM: Yo previamente trabajaba en una empresa privada de imágenes satelitales. Tengo empresas sobre eso y he trabajado en el mercado por tecnologías geoespaciales. En geografía soy profesora interina, así que no solo he sido docente, sino que tengo mis holdings de imágenes satelitales y geoespaciales. Cuando hablamos de mujeres emprendedoras en este sector, no conozco cuántas somos exactamente, no puedo decir que yo sea la única, pero sí que hay pocas, y es un honor abrir brecha en ese mercado.

 

Juan Pablo Rodríguez Campos
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

El color Rojo de nuestra Bandera representa la sangre generosa derramada y el sacrificio hecho por los patriotas y los héroes nacionales en la búsqueda, en la lucha y en la defensa constante de la Independencia, la Soberanía y la Libertad

Vladimir de la Cruz

Los Símbolos Nacionales son la expresión de la identidad del pueblo costarricense, de nuestra Libertad, nuestra soberanía y nuestra Independencia. Representan al país y a la República, como organización política, reflejan y exaltan tradiciones, la cultura, la geografía, la biodiversidad, la riqueza marina, la flora y la fauna de aquello que se considera una característica sobresaliente, especial y propia de nuestro territorio y nuestra vida cultural y social.

Con los Símbolos Nacionales se logra la mayor identificación del pueblo y la consolidación de la nación costarricense, en su proceso evolutivo, político, económico y social. La aprobación de los símbolos nacionales resulta de un proceso de maduración, de una toma de conciencia sobre aquello que se pretende exaltar como representativo de la nacionalidad y cultura y el folclor costarricense. Es la Asamblea Legislativa la que puede aprobar un Símbolo Nacional.

A los Símbolos Nacionales Mayores se les debe rendir respeto en el uso de ellos, y se exige un protocolo especial y riguroso para su uso, exhibición y entonación. Ninguno de los símbolos puede ser apropiado comercialmente, no se pueden inscribir como símbolos particulares, empresariales o comerciales.

Los Símbolos Nacionales pueden distinguirse entre Símbolos Mayores y Símbolos Menores.

Los Símbolos Nacionales Mayores son la Bandera, el Escudo, el Pabellón Nacional, que integra a la Bandera y el Escudo, el Himno Nacional, en su Música y su Letra. Los Símbolos Menores son los que reflejan y recogen los elementos destacados que identifican parte de nuestra nacionalidad y de las particularidades culturales de la nación costarricense y de su geografía. Así tenemos, entre ellos, la flor de la Guaria Morada, el Árbol de Guanacaste, los animales como el Yigüirro, el Manatí, el Venado de Cola Blanca, el Perezoso, elementos orográficos como los Crestones de Chirripó, elementos culturales como La Marimba, la Carreta típica, el Teatro Nacional, la Antorcha, la Esferas de Piedra, el Café.

Con la exaltación de animales se trata también de proteger especies en peligro de extinción y de velar por la conservación de los animales y sus hábitats naturales.

Los Símbolos Nacionales Mayores reflejan en su desarrollo la evolución de la Historia Patria. Desde que proclamaos la Independencia, el 29 de octubre de 1821, hemos tenido seis Banderas. La sexta, fue la elaborada en el Gobierno del Dr. José María Castro Madriz, que es la actual tricolor, ha tenido ligeras modificaciones, cada una de ellas cuenta como una nueva Bandera. Cuando nos integramos a las Provincias Unidas de Centro América y a la República Federal de Centroamérica adoptamos como propia la Bandera de las Provincias y de la República. La primera Bandera fue blanca con una estrella de seis picos de color rojo. Las otras banderas fueron con los colores celeste blanco celeste y la quinta bandera fue blanco celeste blanco, en franjas horizontales. Luego siguió la tricolor actual. Las Banderas de las Provincias Unidas y de la República Federal tomaron los colores de la Bandera de Argentina, de la Revolución de Mayo. La Bandera tricolor se apartó desde 1848 de la tradición centroamericana que mantuvo en esos países la bandera azul o celeste, blanco azul o celeste.

En el caso de Costa Rica se adoptó en sus colores los de la Bandera de Francia, especialmente la que se reelaboró el 5 de marzo de 1848, que es la actual Bandera de Francia, solo que nosotros en franjas horizontales mientras Francia la tiene en franjas verticales.

El significado de los colores es interpretativo cuando no está expresamente señalado en la Ley o el Decreto que establece a la Bandera como símbolo. En la imitación de los colores de la Bandera de Francia lo que se quiso exaltar fueron los valores de la Revolución Francesa, porque esos colores se usaban durante la Revolución, tanto así que en los escudos de las Provincias Unidas y de la República Federal se incluyó el Gorro Frigio de la Libertad de Francia.

A los colores en banderas se les atribuyen ciertos rasgos o asociaciones. Así tenemos que, el Azul simboliza el cielo que cubre el país, a los ríos que tenemos y los mares, el Caribe, y el océano Pacífico, con sus costas, las que lindan el país. En algunos países el azul significa la justicia y la perseverancia, la lealtad, la dulzura, la fortaleza, la verdad, y también la libertad. El Rojo representa la sangre generosa derramada y el sacrificio hecho por los patriotas y los héroes nacionales en la búsqueda, en la lucha y defensa constante de la Independencia, la Soberanía y la Libertad, por lo que se le considera como un símbolo del patriotismo y la lucha. También refleja el coraje, la valentía, la fuerza, el trabajo y el valor, el progreso y el poder que el país y el pueblo tiene. El Blanco representa la unidad, la Paz, la pureza de sentimientos. También se asocia a la libertad, la justicia social, la integridad, la fe, la obediencia, la firmeza, la vigilancia, la Nación, la honestidad, la armonía, la religión, la dignidad, la claridad. y la inocencia del pueblo.

Los significados de los colores, aunque no están expresamente señalados en las Leyes que establecieron los símbolos, no se pueden alterar debilitando o variando el contenido que tradicionalmente se les ha dado. El color rojo no se puede variar del que tradicionalmente se ha enseñado y lo justifica en el propio Himno Nacional, en el Himno a la Bandera y en otros cantos patrióticos.

La globalización y mayor internacionalización de nuestras relaciones políticas, económicas y diplomáticas, que vivimos. pareciera que atonta a los gobernantes en estos aspectos cuando más deben fortalecerse los Símbolos Nacionales Mayores, y sus significados, en ese rompimiento de fronteras, y e inserción de nuestro país, como se divulgan los contenidos de algunos de los Símbolos Menores para la atracción de turismo mundial.

Las instituciones que deben velar por el respeto de los Símbolos Nacionales son todos los Poderes Públicos del Estado, los Poderes Ejecutivo, Legislativo, Judicial y Electoral, y especialmente los Ministerios de Educación, de Cultura, de Ciencia y Tecnología, de Turismo, de Deporte.

Igualmente, los medios de comunicación, en todas las formas que existan, deben contribuir en que los usos, costumbres y tradiciones de los Símbolos Nacionales se respeten, se guarden y protejan, para contribuir con ello a desarrollar una nacionalidad más fuerte y una conciencia nacional más sólida. Los Símbolos Nacionales son como el ADN de nuestra identidad costarricense.

Los Símbolos Nacionales nos pertenecen a todos los costarricenses, nos dan unidad nacional, territorial y poblacional. Somos los costarricenses los primeros que debemos velar por su respeto, por ello no podemos permitir y reclamamos del Gobierno de la República, y a su Ministerio de Educación, que no se le dé otro significado en los textos de estudio escolar y colegial a los significados de los colores que se tradicionalmente se le han rendido de la Bandera Nacional, especialmente el Rojo.

Los símbolos Nacionales son como el ADN de nuestra identidad costarricense.

 

(Artículo para la Cámara Nacional de Radio, https://www.panoramadigital.co.cr/wp-content/uploads/2021/10/Com_Viernes_8_Octubre_21-2.mp3, leído el de octubre del 2021)

A los colores en las banderas se les atribuyen ciertos valores, rasgos, características y significados

Vladimir de la Cruz

(Respuesta a las preguntas hechas por la periodista Rocío Sandí, el día 30 de setiembre del 2021)

– ¿De dónde fueron tomados los colores de la bandera de Costa Rica?

Costa Rica desde que proclamó su Independencia, el 29 de octubre de 1821, hasta hoy, ha tenido seis Banderas, como símbolo Nacional. La sexta, fue la elaborada en el Gobierno del Dr. José María Castro Madriz, que es la actual tricolor, ha tenido ligeras modificaciones, cada una de ellas cuenta como una nueva Bandera. Cuando nos integramos a las Provincias Unidas de Centro América y a la República Federal de Centroamérica adoptamos como propia la Bandera de las Provincias y de la República. La primera Bandera fue blanca con una estrella de seis picos de color rojo. Las otras banderas fueron con los colores celeste blanco celeste y la quinta bandera fue blanco celeste blanco, en franjas horizontales. Luego siguió la tricolor actual. Las Banderas de las Provincias Unidas y de la República Federal tomaron los colores de la Bandera de Argentina, de la Revolución de Mayo. La Bandera tricolor se apartó desde 1848 de la tradición centroamericana que mantuvo en esos países la bandera azul o celeste, blanco azul o celeste.

– ¿Cómo se determina la elaboración de una Bandera Nacional?

Se hace en primer lugar por una decisión interna, del país, mediante una Ley o un Decreto Ejecutivo, que la impone como Símbolo Nacional. Se le establece tamaño o dimensión oficial, de largo y ancho. Si contiene franjas se determina el ancho de cada franja y lo mismo se determina la ubicación de los colores. Actualmente, al momento de determinarla, se toman en cuenta parámetros internacionales para no repetir una Bandera que ya tenga un país. A los colores y los otros elementos que puedan tener las Banderas se les puede asignar un significado. Los colores tienen en el espectro de los mismos una asignación de valores y de significancias. El significado de los colores en la tradición de los países puede variarse o modificarse.

– ¿Qué significado se les dio a los colores de la bandera en su inicio?

En el caso de Costa Rica se adoptó en sus colores los de la Bandera de Francia, especialmente la que se reelaboró el 5 de marzo de 1848, que es la actual Bandera de Francia, solo que nosotros en franjas horizontales mientras Francia la tiene en franjas verticales. En el caso de Francia la Bandera significó la unión del pueblo con el monarca, que contenía los colores rojo y azul que eran los colores de la ciudad de París, mientras el blanco era de la monarquía. Esa Bandera, en ese momento simbolizaba eso, esa unión. Hoy podría significar lo mismo: la unión del pueblo con el grupo gobernante.

El significado de los colores es interpretativo cuando no está expresamente señalado en la Ley o el Decreto que establece a la Bandera como símbolo. En la imitación de los colores de la Bandera de Francia lo que se quiso exaltar fue los valores de la Revolución Francesa, porque esos colores se usaban durante la Revolución, tanto así que en los escudos de las Provincias Unidas y de la República Federal se incluyó el Gorro Frigio de la Libertad de Francia.

– De manera precisa, ¿qué significado pueden tener los colores de la Bandera?

A los colores en banderas se les atribuyen ciertos rasgos o asociaciones. Así tenemos que el Azul simboliza el cielo que cubre el país, a los ríos que tenemos y los mares, el Caribe, y el océano Pacífico, con sus costas, las que lindan el país. En algunos países el azul significa la justicia y la perseverancia, la lealtad, la dulzura, la fortaleza, la verdad, y también la libertad. El Rojo representa la sangre generosa derramada por los patriotas y los héroes nacionales en la búsqueda, lucha y defensa de la Independencia, la Soberanía y la Libertad, por lo que se le considera como un símbolo del patriotismo y la lucha. También refleja el coraje, la valentía, la fuerza, y el valor, el progreso y el poder que el país y el pueblo tiene. El Blanco representa la unidad, la Paz, la pureza de sentimientos. También se asocia a la libertad, la justicia social, la integridad, la fe, la obediencia, la firmeza, la vigilancia, la Nación, la honestidad, la armonía, la religión, la dignidad, la claridad y la inocencia del pueblo.

– ¿En qué momento se habló por primera vez de que el rojo de la bandera representaba la sangre derramada por los costarricenses en las batallas por defender la soberanía?

En general se le ha atribuido ese papel, asociado a las luchas que se dieron por la Independencia en general, por su defensa y afirmación. Este es el que se le debe enfatizar. Antes se enseñaba con más fuerza esta característica. Pareciera que el globalismo influye para debilitar esos valores de Libertad, Independencia y Soberanía Nacional.

– ¿Qué opina de que ahora el MEP e incluso la Presidencia, hablen de un nuevo significado del rojo de la bandera que nunca nadie había escuchado?

Eso puede hacerlo el presidente, con lo cual le estaría dando un nuevo contenido al significado ya no asociado directamente a la Independencia, la Libertad y la Soberanía. La globalización atonta a los gobernantes en estos aspectos que más bien deben fortalecerse en ese rompimiento de fronteras.

– ¿Quién o qué institución es la que debe velar porque se respeten los símbolos nacionales y su significado?

Los Símbolos Nacionales nos pertenecen a todos los costarricenses. Hay Símbolos Mayores que son la Bandera, el Escudo, El Pabellón Nacional, que es la integración de la Bandera y el Escudo, El Himno Nacional, en su música y letra. Los otros símbolos son los llamados Símbolos Menores, que particularmente expresan alguna característica especial de nuestra flora, fauna, naturaleza, cultura y tradición, entre otros elementos. Así se están la Guaria Morada, la Marimba, los Crestones de Chirripó, las Esferas Indígenas, el Manatí, el Yigüirro, el Teatro Nacional, el Perezoso, el Venado de Cola Blanca, el Café, la Carreta, la Antorcha, el Árbol de Guanacaste, la Marimba, por ejemplo.

Los Símbolos Mayores caracterizan, identifican, exaltan a todo el pueblo, a toda la Nación. A los Símbolos Mayores se les rinde culto, respeto y formalidades de comportamiento ante ellos, así mismo se rigen por un protocolo especial riguroso en su uso.

Las instituciones que deben velar por el respeto a los Símbolos Nacionales son los Poderes Públicos del Estado, los Poderes Ejecutivo, Legislativo, Judicial y Electoral, y especialmente los Ministerios de Educación, de Cultura, de Ciencia y Tecnología, de Turismo, de Deporte. Pero, igualmente, los medios de comunicación, en todas las formas que existan, deben contribuir en que los usos, costumbres y tradiciones de los Símbolos Nacionales se respeten, se guarden y protejan, para contribuir con ello a desarrollar una nacionalidad más fuerte y una conciencia nacional más sólida. Los Símbolos Nacionales son como el ADN de nuestra identidad costarricense.

No hay problema con dobles candidaturas

Vladimir de la Cruz

Que haya muchos candidatos a la Presidencia de la República, para mí, no es un grave problema. Es tan solo una expresión de la diversidad actual de la sociedad costarricense que se manifiesta en la necesidad organizativa de ciudadanos preocupados por la forma de cómo se maneja, dirige y gobierna el país.

Puede ser también una respuesta para tratar de despejar el escenario de nubarrones que afecta el cielo patrio en torno a los principales problemas que se perciben por los ciudadanos, y ante los graves problemas que se mencionan en la cotidianidad de la vida política y gubernativa nacional, como en la necesidad de formularles respuestas y soluciones, alternativas a las que se impulsan por el Gobierno, por el Partido Acción Ciudadana y sus aliados parlamentarios.

En un escenario más tétrico podría ser una respuesta desesperada de ciudadanos ante la percepción de una gran crisis económica social y política, y una gran ingobernabilidad, donde cada grupo organizado, en estos partidos, trata de resolver su situación procurando llegar a la Presidencia de la República, puesto que niegan que los partidos existentes y el gobierno puedan seguir gobernando y resolviendo los problemas del país y de los ciudadanos.

Esta respuesta organizativa de ciudadanos en tantos partidos solo puede ser eficazmente válida si estos partidos, y sus candidatos, hacen de su participación electoral, verdaderas propuestas de solución a los distintos problemas que cada uno de ellos, y sus partidos, ven como los principales del país, y los esenciales de los ciudadanos.

Esto adquiere mayor dimensión en estas elecciones porque, por la reforma constitucional de iniciar el gobierno, en mayo próximo, con las sesiones extraordinarias del Poder Legislativo, le da músculo político a los candidatos, en este caso a todos, para que en esa perspectiva digan a los ciudadanos, a los electores, cuáles serán sus principales proyectos de ley y cuáles serán sus primeros decretos ejecutivos, a partir del 8 de mayo, en atención a los temas que han agitado, o agitarán, en la campaña electoral, o que ofrezcan en sus discursos e intervenciones públicas, así como lo que señalen en sus respectivos Programas de Gobierno, que deben poner en copia ante el Tribunal Supremo de Elecciones, aunque sea solo para el archivo histórico de esa Institución.

Esto también corresponde al inicio de la Costa Rica del Bicentenario, a partir de ahora, a esperar que los partidos y sus candidatos nos digan cómo quieren dirigir y cuales proyectos de ley y políticas públicas trazarán para la Costa Rica de los próximos 10 o 20 años por lo menos.

En la historia electoral del país siempre ha habido variedad de partidos con candidatos presidenciales. Solo en una ocasión hubo dos candidatos. Antes de 1948 era frecuente la elección entre dos o tres candidatos.

Desde 1998 ha habido más de ocho partidos presidenciales en cada proceso electoral. En las elecciones del Siglo XXI, desde 1998 hasta el 2018 ha habido bastantes partidos con candidatos presidenciales, llegando a tener en una papeleta hasta 15 candidatos. En esta ocasión se produce un salto porque hay en posibilidad de que en el 2022 participen hasta 27 partidos políticos con candidatos presidenciales.

En los resultados que se produzcan tampoco habrá gran problema, porque los votos presidenciales se dividen entre los partidos y candidatos que participan, quedando ganador el que obtenga más del 40% de los votos válidamente emitidos, o pasando a una segunda ronda electoral los dos que tengan mayor cantidad de votos o mayor porcentaje electoral, inferior al 40%, definiéndose el ganador de la segunda vuelta con el mayor número de votos, sin porcentaje básico. Tampoco tiene importancia porque el Gabinete, el Consejo de ministros, el Consejo de Gobierno, no se integra proporcionalmente entre los partidos que participan luchando por ganar la presidencia. Estos quedan por fuera. El Presidente electo y su partido nombran a mano llena a todos los ministros, sin obligación alguna de considerar a personas de otros partidos. El que gana la presidencia hace, como se dice popularmente, mesa gallega, arrea con todo, saca el provecho total sin que sea abusivamente porque así está establecido el sistema electoral y así ha operado siempre. No evita que un Presidente pueda integrar miembros de otros partidos o de otros gobiernos en su Gabinete.

Desde 1998 existe la reforma electoral que permite que los candidatos presidenciales puedan ser, a la vez, candidatos a diputados. En las elecciones desde 1998 hasta el 2018 poco se ha usado este mecanismo. En las actuales elecciones muchos candidatos presidenciales van a la doble postulación. Esto es lo novedoso y “escandaloso”, como se ha tratado de pintar. Pero, eso no quiere decir que los dobles candidatos tengan asegurada su curul legislativa. Eso no es tan fácil y puede resultar muy difícil para la mayoría de estos postulantes. En ese nivel legislativo juegan otras reglas electorales que afectan a los partidos pequeños, a los nuevos partidos, a los partidos que se organizan ad hoc, para cada elección, para los partidos que en la práctica no son permanentes.

En el nivel legislativo operan normas electorales que favorecen exclusivamente a los partidos mayoritarios y tradicionales, que sacan tantos votos que logran elegir cocientes, los votos suficientes para elegir un diputado y subcocientes, la mitad más uno de esos votos para elegir otro diputado. Es frecuente que esa cifra de subcociente a veces sea menor que la que tiene otro partido que no alcanzó cociente ni tampoco logró el subcociente, pero el diputado se lo asignan al partido que ya tuvo cociente. Sobre esto opera también el llamado residuo mayor de igual forma, lo que en la práctica parlamentaria elimina varios diputados que podrían ser representativos de núcleos poblaciones o electorales.

Si el Parlamento, la Asamblea Legislativa, es una instancia de representación popular, no debería tener un sistema de escogencia de diputados que elimina representantes populares de partidos pequeños, favoreciendo la concentración en los partidos grandes. Debería darse la oportunidad a la mayor cantidad de representantes legislativos, por poca población que representen, porque eso son esos diputados, los representantes de esa poca población. De eso se trata.

Curiosamente ningún partido pequeño, de los que han electo diputados, se han preocupado por impulsar esta reforma legislativa que favorecería a los partidos pequeños, y al mayor número de ciudadanos que tendrían sus representantes.

Se podrá pensar que el sistema existente es para evitar la proliferación de diputaciones unipersonales y facilitar con ello la gobernabilidad. La práctica parlamentaria demuestra que cuando se separan diputados de sus partidos y se declaran “independientes” esa realidad se produce, lo que obliga a mayor capacidad de negociación política parlamentaria, que es lo que debe haber en la Asamblea Legislativa. Obligaría también a que los partidos políticos se desarrollen como grandes organizaciones permanentes, con líderes políticos más reconocidos nacionalmente.

Cuando son los candidatos presidenciales los que se postulan a la doble candidatura, como en esta ocasión, puede hacer que lleguen a la Asamblea líderes políticos de mayor peso, que a la vez faciliten la toma de decisiones y los acuerdos políticos.

Si se quiere evitar esto hay que avanzar hacia un sistema parlamentario, o al menos a uno semi parlamentario, pero se requiere, de igual manera, un gran acuerdo político nacional, que ojalá, en el próximo período legislativo, y de gobierno, se pueda tratar esto con una gran discusión nacional, que ya es necesaria.

El único problema que presenta tantas candidaturas es la presentación pública de los candidatos para debates. A nivel privado no hay problema porque ya está definido por disposiciones legales y jurisprudencia electoral que los sectores privados pueden hacer debates e invitaciones a aquellos candidatos que quieran oír. No están obligados a oír a todos ni a provocar debates con todos. A nivel público, de cualquier institución pública o medios de comunicación públicos, si hay obligación de invitar y de tomar en cuenta a todos los candidatos, en igualdad de condiciones, de tiempo y horarios de preferencia de radioaudición o televisión.

Las Cámaras empresariales ya hicieron una primera escogencia. Unos días después igualmente lo hizo el periódico La Nación. Estos grupos empresariales y económicos probablemente se moverán con un grupo de unos ocho candidatos que irán zarandeando hasta inicios de diciembre, cuando terminen con un pelotón de cabecera electoral de unos seis para llegar a inicios de enero con cuatro máximo, con lo cual refuerzan las encuestas de opinión pública, que miden opiniones de ciudadanos, que se informan con estos medios, orientando, de esa manera, la voluntad final de los votantes hacia unos candidatos sobre los otros. Para estos grupos el número de candidatos no importa. Lo que les importa son los candidatos que escojan como principales para finalmente optar dentro de ellos. Algo parecido, con mayor dificultad, harán los grupos sociales y alternativos a los partidos tradicionales. La fragmentación y división político-ideológica que hay, en toda la oferta electoral, perjudica mucho en estas decisiones, donde hay que “partir” votos en la práctica.

El 22 de octubre se cierra el plazo para que los partidos cumplan con todos los requisitos ante el Tribunal Supremo de Elecciones, para asegurar su participación. Esperemos estos diez días que quedan, para ver cuáles partidos quedan debidamente inscritos.

 

(Artículo publicado en la Columna Pizarrón, del periódico La República, en su edición digital, larepublica.net, el miércoles 13 de octubre del 2021).

LA POBLACIÓN “OTRA”

(Por Memo Acuña, Sociólogo y escritor costarricense)

Recientemente se desarrollaron en Tokio, Japón, las justas paralímpicas, competencias destinadas a posibilitar la participación de miles de atletas con capacidades diferenciadas en varias disciplinas.

Para muchas personas, la gran mayoría, la novedad consistió en que ahí mismo en Tokyo, se llevarán a cabo unas competencias bajo ese prisma integrador, donde semanas antes se cumplieron los primeros Juegos Olímpicos de la era pandémica, los disruptivos juegos de Biles, Osaka, y tantos otros deportistas que se esforzaron no solo para ganar medallas, sino para mostrar simplemente humanidad.

No es de extrañar la sorpresa producida sobre la realización de los juegos paralímpicos si la cobertura mediática local se limitó a presentarlos en cápsulas de corta duración durante los espacios de las noticias dedicados a los deportes.

La reducción de los espacios noticiosos o de cobertura para estas competencias tiene su explicación en la conducta de desatención que históricamente se ha tenido con estas poblaciones, que según estimaciones globales representa el 10% de la población total.

Quizá resulten glamorosas las imágenes de cuerpos incompletos bregando en una piscina o en una pista de atletismo. No siguen la estética del mercado y sus signos totalizantes y homogenizantes.

Sirva esta ocasión para recordar los desafíos que todavía como sociedad nos asisten en la inclusión de estas poblaciones. Conviene repasar los desafíos para esa población “otra”.

En primer lugar, una dimensión política que cruza transversalmente los discursos sociales relacionados con las personas con discapacidad: la agencia y la autonomía que les asiste. Esto pasa, entre otras cosas, por borrar del vocabulario palabras limitantes, castrantes que les asignan roles pasivos como personas con derechos.

En segundo término, considerar y hacer consciente que, pese a los esfuerzos institucionales, las barreras de acceso en espacios públicos y también privados siguen siendo un pesado obstáculo cotidiano que deben sortear.

La ley 7600 debe revisarse con urgencia pues surgió en un contexto infraestructural y social distinto al que tenemos hoy en día en el país.

Finalmente, en el marco de la tan promocionada democracia Bicentenaria costarricense es importante reflexionar sobre esas tantas costaricas que somos y que traspasan los conceptos totalizantes bajo una supuesta comunidad de iguales.

Igualiticos nunca hemos sido, decía el querido Carlos Sojo. Actuemos en consecuencia, para incluirnos todos en nuestras diferencias, sin excepciones.

 

Imagen ilustrativa.

El Programa de abastecimiento institucional y el buen uso de los fondos públicos

M.Sc. Vanessa Villalobos Ramos *

Bajo la frase que se ha venido escuchando “nos concierne el buen uso de los fondos públicos que se utilizan en el pago de fríjoles a los entes del Estado que lo requieren”, me di a la tarea específica de corroborar cuál ha sido el precio que ha venido pagando en los últimos años el CNP por la compra de los fríjoles, dado que si bien la pregunta abarca todas las categorías de productos como abarrotes, productos de higiene y limpieza, granos básicos y productos frescos, parece que, con el único detalle de compra de fríjoles que ha realizado el PAI, se concluye para todos los productos, y quisiera corroborar si dicha conclusión usa los número reales para sus cálculos.

Usando los datos promedio de cuánto ha pagado el PAI por los fríjoles en bolsa de 900 gramos que compra a sus proveedores desde el año 2013 a setiembre del 2021 (en valores reales), se muestra casi como una constante que levemente varía entre los 1 000 y 1 100 colones; mostrando además que para el año 2020 hay una disminución del 4,9 % respecto del 2019 y otra disminución del 1,2% a setiembre del 2021 respecto del año 2020. Pero veamos otro detalle que sorprende, a nivel de los precios internacionales del fríjol, considerando los países de donde regularmente han venido los fríjoles importados a Costa Rica (Argentina, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua), resulta que dichos precios en promedio aumentaron del año 2019 al 2020 en un 12,7% y del 2020 a lo que llevamos del 2021 en un 0,5%; esto nos evidencia que a pesar de que en el mercado internacional los precios se han mostrado al alza el PAI ha logrado disminuir el monto facturado comprando a las organizaciones de productores directamente.

Ahora veamos los argumentos desde otra perspectiva, según la ley orgánica del CNP en su artículo 9 establece que los entes públicos están obligados a proveerse del CNP y para ello, debe dar prioridad, como facilitador en el acceso a este mercado, a las mipymes de productores agropecuarios, agroindustriales, pesqueros y acuícolas de Costa Rica. Esto en concordancia de la mayoría de costarricenses que sienten una gran apreciación por el trabajo de nuestros agricultores y ni qué decir de la calidad de consumir productos frescos, recién cosechados, con la menor huella de carbono posible al evitar traslados de miles de kilómetros y generación de empleo local al darle todos los procesos dentro de nuestro país y en la medida de lo posible, en las mismas zonas productivas para evitar la migración a los suburbios de la GAM.

Ya quedo demostrado con el análisis de los precios, tanto a lo interno del PAI como a nivel internacional, que no hay argumento válido de que el PAI este gastando de más en las compras de los últimos dos años, pero sí ha habido cambios bien marcados en relación a la cantidad de proveedores, a la cantidad de marcas de fríjol y mucho mejor aún en el cumplimiento del mandato del artículo 9, en cuanto a quiénes son estos nuevos proveedores, volviendo a los datos, actualmente el PAI compra más de 32 marcas, pero lo más relevante es que ahora las marcas son propias de las organizaciones de productores, la participación de proveedores ha aumentado de forma importante, pasando de 5 0 6 proveedores en el 2013 a más de 10 a setiembre 2021, esto también es un claro ejemplo del aumento de la participación de las organizaciones, pasando de proveer menos de 5 mil quintales en el 2015 a alcanzar cerca 24 mil quintales para el 2020 (80 % de la demanda total del PAI) provistas por las mismas organizaciones, ello ha implicado una articulación entre productores, organizaciones base y proveedoras, de manera que al día de hoy logran cumplir con lo que establece la ley del CNP y las normas del reglamento técnico centroamericano para fríjol, adicionalmente de todas las formalidades de parte de las organizaciones desde la inscripción de áreas a sembrar, inscripción en el Ministerio de Hacienda, certificaciones PIMPA de cada uno de los productores proveedores, manejo de flujos de caja, administración financiera y demás, aspectos que parecen sencillos para empresas formalmente constituidas pero que en el caso de grupos de productores ha requerido apoyo tanto de las instituciones como del acompañamiento de estudiantes universitarios, por lo que esta viene siendo una escuela, que es el inicio de una proyección empresarial para más allá de la comercialización de fríjoles y lograr una mayor inserción comercial de las organizaciones de productores, esta es la manera en que pueden generar mayor valor a su producción, accesar a mejores condiciones de precios y aumento de la economía local en el sector rural.

Si ha habido cambios, insisto, a la luz de las evidencias, es en manos de quién están quedando las ganancias y como efecto, en la perspectiva de mayor seguridad en las familias productoras que ven con leve optimismo que para los próximos años tendrán un mercado más estable, eso que ven amenazado las industrias tradicionales del fríjol, no más de 3 o 4 grandes empresas, que hace años atrás no pagaban más de 27 000 colones por quintal al productor y cuyos márgenes de ganancia eran amplios tanto con los fríjoles nacionales como con los importados, sin duda estos dos años habrán tenido algunas mermas en sus ganancias, teniendo que comprar a mayor precio en los mercados internacionales, observando que nuestros productores se han venido organizando y aprendiendo a cosechar, seleccionar, limpiar, empacar y distribuir su producto, eso que tanto añoramos desde el más simple consumidor hasta los funcionarios del MAG, CNP, INDER y universidades, tanto en beneficio del consumidor final como de las finanzas públicas.

*Autora: M.Sc. Vanessa Villalobos Ramos
Docente Escuela de Economía Agrícola y Agronegocios
Coordinadora del TC-488 UCR que ha trabajado con organizaciones de productores de fríjol y apoyando al sistema de verificación de siembras y pronósticos de cosecha junto al CNP desde el año 2015.

Los Reconocimientos y Declaraciones Honoríficas Nacionales

Vladimir de la Cruz

La Asamblea Legislativa es el órgano institucional que puede declarar reconocimientos a ciudadanos, nacionales o extranjeros, o instituciones, que se denominan Honores.

Es facultativo, potestativo y exclusivo de la Asamblea Legislativa este tipo de reconocimientos, que una vez hechos no pueden ser revisados ni apelados. Se aprueban por simple mayoría, por votación de 29 diputados a favor del reconocimiento respectivo. Así está regulado en la Constitución Política y en el Reglamento Legislativo.

Al decretar estos Honores de los Benemeritazgos, que se hace a la memoria de las personas cuyas actuaciones eminentes, sobresalientes, se las reconoce como acreedoras a esas distinciones. También se hace a instituciones que hayan realizado o se le reconozca una destacada labor a favor del país, o de una proyección social o regional amplia cuando así se considera. Cuando se refiere a instituciones no es a clubes, ni a asociaciones o instituciones de barrio, o de pueblo, o ciertos tipos de instituciones demasiado precisas de una comunidad. En esto hay que tener cuidado, pero ocurrencias de diputados en ese sentido no faltan.

En los Benemeritazgos están de manera precisa el Benemeritazgo de las Ciencias, las Artes o las Letras Patrias, o el que la propia Asamblea establezca en esta distinción, como el que se acaba de reconocer para José Figueres Ferrer como Héroe de la Paz, y los Benemeritazgos de la Patria.

Esta categoría de Héroe de la Paz, o Benemeritazgo de la Paz, si se le pudiera llamar de esta manera, quedó abierto para otras personas que la Asamblea Legislativa pueda darle el reconocimiento de luchar contra el militarismo y el armamentismo, contra la guerra, que luche por la desmilitarización en general, por la producción y el control de armas, por la abolición de ejércitos, que son gestas indudablemente a favor de la Paz.

Los Benemeritazgos, en principio, solo pueden ser otorgados a personas con más de siete años de fallecidas. Sin embargo, muchos Benemeritazgos fueron otorgados en vida de los declarados Beneméritos. Se pueden dar en vida si lo llegare a estimar y aprobar la Asamblea Legislativa.

Entre los Honores que la Asamblea Legislativa puede reconocer está la Ciudadanía de Honor, que se hace por una valoración de servicios notables prestados a la República y por los reconocimientos de mérito que la propia Asamblea Legislativa haga de una persona extranjera a la que se le quiere distinguir con la Ciudadanía de Honor, por lo que también esa Declaración ennoblezca y exalte a Costa Rica, y proyecte positivamente al país.

La declaración de Ciudadano de Honor no tiene restricciones, y se puede hacer tanto a personas vivas como fallecidas, a nacionales y extranjeros.

En teoría la Comisión Permanente Especial de Honores de la Asamblea Legislativa trabaja en secreto, y su integración es igualmente secreta, de nombramiento potestativo del presidente de la Asamblea Legislativa, cada primero de mayo. Esta particularidad es para evitar presiones a favor o en contra de quienes se estudian para dichos reconocimientos.

La Comisión de Honores puede hacer consultas, llamando expertos o conocedores de las personas o instituciones, en proceso de estudio, para enriquecer el trabajo de la Comisión de Honores, sobre los méritos que justifiquen el reconocimiento que se proponga y las opiniones negativas que igualmente se hagan, todo esto como informes confidenciales.

Hecha la propuesta por la Comisión de Honores al Plenario Legislativo, su discusión es secreta, y su votación se decide por simple mayoría, 29 votos a favor, sin recurso de revisión ni apelación alguna. El resultado de la votación se anuncia como Declaración aprobada o rechazada.

Es de mala leche que miembros de la Comisión de Nombramientos hagan públicas sus discusiones, o desavenencias, con lo que se va resolviendo en la Comisión, con el ánimo de presionar, con opinión pública, o desde la opinión pública y los medios de comunicación, a sus compañeros de Comisión, y de influir para que se presione en tal o cual dirección lo que se discute en la Comisión. Esa discusión se puede dejar para cuando el expediente con el Informe positivo de la Comisión vaya al Plenario Legislativo, donde adquiere publicidad el posible homenajeado.

Si en la Comisión se rechaza un Homenaje de estos no se pasa el expediente al Plenario Legislativo, igual que como se hace con los proyectos de ley que se rechazan en comisiones y se envían al archivo.

En la práctica legislativa, y por regulaciones establecidas, los Benemeritazgos no deben darse más de cinco, en cada categoría que se reconozca, por cada período constitucional, por cada Legislatura. En el caso de las Ciudadanías de Honor pueden darse sin límite.

Recientemente se han venido haciendo estas distinciones en cascada, a montones, posiblemente para destacar algo de actual Gobierno de la República, y con motivo del Bicentenario, hacer reconocimientos a mujeres, para mejorar y elevar la cantidad de ellas con relación a los Benemeritazgos masculinos que eran y siguen siendo dominantes.

Desde 1966 se estableció en la Asamblea Legislativa un Salón especial dedicado a estos reconocimientos, como digno homenaje a los ciudadanos e instituciones que hubieran recibido estos homenajes de la Patria, otorgados por la Asamblea Legislativa.

Estas distinciones también se dan o realizan en muchos países, entre ellos, en América Latina, México, Argentina, Chile, Colombia, Perú, Bolivia, Guatemala, Paraguay.

Los Reconocimientos y Honores que la Asamblea Legislativa hace son en las siguientes categorías:

Benemeritazgos en Artes Patrias, Ciencia y Tecnología, Cultura y Arte, Educación, Enseñanza, Letras Patrias, Defensores de la Libertad, Ciudadanos de Honor, Instituciones Beneméritas

También el de Ciudadanos Esclarecidos. Este reconocimiento se le dio al Juan José Flores, que fue presidente de Ecuador, quien no aceptó este reconocimiento.

Los Benemeritazgos se han hecho a jefes de Estado, presidentes de la República, clérigos, Obispos, arzobispos, diplomáticos, historiadores, médicos, científicos, abogados y juristas, políticos, educadores, escritores, economistas, pensadores o filósofos, Primeras Damas de la República, compositores de Música, poetas, pioneros en algún campo, reconocidos líderes sindicales, feministas y regionales, ingenieros, empresarios, artistas.

Dentro de estos Benemeritazgos destacan dos con referencia a la actividad militar, el de Gregorio José Ramírez, líder de proceso de la Independencia que se le reconoce como comandante General de las Armas a Gregorio, y el de Jorge Volio Jiménez, en el que se le menciona como militar que no fue su oficio. Si por esto fuera es importante destacar que este tipo de reconocimientos no se ha hecho históricamente a militares, valorando su función, lo que refuerza, desde el siglo XIX las tendencias civilistas del Estado y la sociedad costarricense.

En el campo de los Benemeritazgos hay una categoría extraña establecida, que se arrastra parlamentariamente, que la llaman “Beneméritos no reconocidos”, que debería modificarse, y a las dos personas que allí están se le coloque en la categoría de Beneméritos. Aquí se encuentran dos personajes asociados a los días de la Independencia, Rafael Francisco Osejo y José María de Peralta y La Vega, que merecen el título de Beneméritos, no el título extraño de “Beneméritos no reconocidos”. ¿Son o no son Beneméritos?

A propósito de la Independencia y de la celebración del Bicentenario se deberían considerar algunas de las personas que jugaron un papel muy importante, de nuestros Próceres, en aquel proceso y en la Declaración de Independencia de Costa Rica, del Acta del 29 de octubre de 1821, cuyo Bicentenario está por celebrarse en pocos días, entre ellos Pablo Alvarado Bonilla, quien produjo, lo que podríamos llamar el primer grito de independencia el 15 de setiembre de 1808, lo que lo llevó a la prisión en Guatemala, donde estudiaba Medicina, y quien también preparó las bases de la Primera Constitución Política de Costa Rica, la del Pacto Social Fundamental Interino de Costa Rica, o Pacto de Concordia, del 1 de diciembre de 1821.

Igual procede la Asamblea Legislativa con el establecimiento de los llamados Símbolos Nacionales. Estos símbolos podemos distinguirlos entre Símbolos Nacionales Mayores y Símbolos Nacionales Menores.

Los Símbolos Mayores son los correspondientes a La Bandera Nacional, el Escudo Nacional, El Pabellón Nacional, El Himno Nacional, en su Música y Letra. Estos son los Símbolos que nos identifican como nación, como pueblo, como Estado y República. Son los que representan la esencia de la nacionalidad costarricense, que en su dimensión cubren y protegen a todo el territorio nacional y a toda su ciudadanía y habitantes. Son a la vez una síntesis de la Historia Nacional, la Independencia, la Libertad y la Soberanía Nacional, que expresan también la unidad del pueblo costarricense, su destino común y su afirmación de La Libertad.

Los Símbolos Menores son aquellos que destacan alguna particularidad de nuestra cultura, nuestra geografía, nuestra orografía, nuestra flora y fauna, nuestra biodiversidad.

En estos Símbolos Menores hay una tendencia, también, a la declaración en cascada de ellos.

En estos actos legislativos hay que tener cuidado, para no “charralear” las declaraciones y reconocimientos que de este tipo realiza la Asamblea Legislativa, que no deben obedecer solo a ocurrencias de legisladores. Por su especificidad deben ser bien estudiados, meditados y analizados para que su Declaración corresponda a una real necesidad y distinción.

Argentina, Honduras y Paraguay electos como integrantes del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas

Nicolas Boeglin (*)

El pasado 14 de octubre se realizó la elección, en el seno de la Asamblea General de Naciones Unidas, de los nuevos integrantes del Consejo de Derechos Humanos.

Como bien es sabido, el Consejo de Derechos Humanos constituye la máxima instancia en materia de derechos humanos dentro del organigrama de Naciones Unidas: se compone de 47 Estados Miembros, de los cuales ocho corresponden a Estados de América Latina y del Caribe.  El Consejo de Derechos Humanos se renueva de manera parcial cada año, con ocasión de una votación directa (y secreta) realizada en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas, en la que participan los 193 Estados Miembros de la organización.

Los Estados de América Latina que dejaron libre su escaño para estas elecciones, al finalizar su mandato en este 2021, fueron Argentina, Bahamas y Uruguay.

Cabe precisar que las elecciones en el Consejo de Derechos Humanos constituyen siempre un momento de cierta importancia para los Estados que se postulan para integrarlo, al medir las capacidades de sus respectivos aparatos diplomáticos para lograr reunir los votos necesarios y así poder materializar sus pretensiones. A su vez, las organizaciones de derechos humanos buscan, en algunos casos, la manera de desdecir las posiciones oficiales de Estados con relación a la realidad imperante en materia de derechos humanos de las personas que viven bajo su jurisdicción. En esta oportunidad, fueron 18 los nuevos Estados electos para integrar el Consejo de Derechos Humanos. Como dato de interés sobre la intensidad de la rivalidad existente entre Emiratos Árabes Unidos (EAU)  y Qatar, ambos fueron electos, el primero con 180 votos y el segundo con 182 votos (véase comunicado oficial de Qatar y comunicado de EAU).

Tres postulaciones para tres sillas vacantes

Las tres plazas vacantes por parte de América Latina en este 2021 fueron objeto de tres únicas postulaciones de la región: la de Argentina que optó por una reelección (véase carta de postulación de febrero del 2021), la de Honduras (véase carta de postulación presentada en julio del 2021) y la candidatura de Paraguay (véase carta de marzo del 2021). La lectura de las cartas de postulación oficiales presentadas permite conocer con mayor detalle los diversos compromisos adquiridos por cada Estado ante la comunidad internacional en materia de derechos humanos: estas cartas pueden resultar de cierto interés para activistas y para diversas organizaciones sociales (que posiblemente se sorprendan al conocer algunas partes de su contenido). En el caso de Honduras, fueron varias entidades de la sociedad civil en exigir que no se apoyara su candidatura (véase carta circulada desde la Federación Internacional para los Derechos Humanos /FIDH). En el caso de Paraguay, su elección fue precedida de una fuerte llamada de atención por parte del Comité de Derechos Humanos, en una decisión en favor de la comunidad indígena de Campo Agua’ẽ, situada en el departamento de Canindeyú que se considera «histórica» en Naciones Unidas (véase texto completo de la decisión y comunicado oficial de Naciones Unidas empleando este calificativo) (Nota 1).

Los demás Estados, para las demás regiones del mundo que se postularon en estas elecciones, se pueden revisar en este enlace oficial del Naciones Unidas.

En lo que concierne los votos a favor reunidos de los 193 Estados Miembros de la Asamblea General de Naciones Unidas, la diplomacia de Paraguay obtuvo la mejor marca, con 185 votos (véase nota de prensa), al tiempo que Argentina (reelección) reunió 175 votos, y Honduras obtuvo 172 votos. El comunicado oficial de Argentina sobre su reelección está disponible en este enlace oficial; el de Honduras en este otro enlace; y el comunicado oficial de Paraguay se puede leer desde este otro enlace

Estados Unidos, un Estado Miembro que, en el mes de junio del 2018, decidió retirarse del Consejo de Derechos Humanos en señal de solidaridad con Israel (véase breve nota nuestra al respecto titulada «El retiro de Estados Unidos del Consejo de Derechos Humanos: breves apuntes«)  (Nota 2) decidió retornar al Consejo de Derechos Humanos en este 2021, logrando su candidatura reunir un total de 168 votos a favor (véase cable de la Agencia Reuters). El comunicado oficial del Secretario de Estado norteamericano celebrando los resultados de esta elección está disponible en este enlace.

Costa Rica y el Consejo de Derechos Humanos

Con relación a Costa Rica, habíamos tenido la oportunidad de analizar su tardía y frustrada candidatura en octubre del 2019 que no logró reunir más que 96 votos (véase nuestra breve nota titulada «La reciente candidatura de Costa Rica al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas: breves apuntes» y nuestra otra nota titulada «Elección de Brasil y de Venezuela en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas: apuntes«). 

Cabe recordar que la última vez que Costa Rica resultó electa en el seno del Consejo de Derechos Humanos fue en el 2011, conjuntamente con Chile y Perú: en aquella votación, Chile recibió 159 votos a favor, Costa Rica 138 y Perú 136, al tiempo que Nicaragua no logró ser electa, recibiendo el apoyo de tan solo 98 Estados miembros de Naciones Unidas. En el año 2014, Costa Rica logró reunir 120 votos, resultando insuficientes frente a los logros obtenidos por los aparatos diplomáticos de Bolivia (144 votos), El Salvador (151 votos) y Paraguay (139 votos): véase nuestra breve nota titulada «Consejo de Derechos Humanos: nuevos miembros electos de América Latina son Bolivia, El Salvador y Paraguay«.

A modo de conclusión

Más allá de las decisiones desafortunadas que pueden – al menos en parte – explicar el hecho que desde hace ahora más de 10 años, Costa Rica no resulta electa en el máximo recinto en materia de derechos humanos existente en el plano universal (Nota 3), a partir del 1ero de enero del 2022, el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas sesionará con los siguientes integrantes por parte de América Latina y el Caribe: Argentina, Bolivia, Brasil, Cuba, Honduras, México, Paraguay y Venezuela.

Es de notar que Brasil y Venezuela finalizarán su mandato en el año 2022, por lo que únicamente serán dos las vacantes a ocupar para la región de América Latina y el Caribe de cara a las elecciones a celebrarse en octubre del 2022.

Nota 1: En el punto 7.4 y en el punto 8.8 resolutivos de esta decisión pocamente divulgada en la prensa internacional (véase texto completo), se leen argumentos que deberían interesar a muchas comunidades que sufren similares daños en su entorno natural en otras latitudes: «7.4 El Comité observa en primer lugar que la excepción del Estado parte de falta de agotamiento de recursos internos parece estar vinculada con una alegación de inadmisibilidad ratione materiae por no estar contemplados los derechos ambientales en el Pacto. El Comité observa que los autores no alegan la violación del derecho a un ambiente sano sino de sus derechos a la vida privada y familiar, a la vida cultural y a un recurso efectivo, por incumplimiento por el Estado parte de su obligación de proteger estos derechos que, en sus circunstancias particulares, entrañaba el control del respeto de las normas ambientales. En particular, los autores denunciaron a nivel interno que las fumigaciones sin control estatal conllevaron la muerte de sus gallinas y patos, la pérdida de sus cultivos de subsistencia y de árboles frutales, la desaparición de los recursos de caza, pesca y recolección, la contaminación de cursos de agua, e implicaron afectaciones en su salud, alegando que todo lo anterior implica desintegración de la comunidad. En consecuencia, el Comité estima que el artículo 3 del Protocolo Facultativo no constituye un obstáculo a la admisibilidad de la presente comunicación, que puede ser examinada porque todo lo anterior constituye, en las circunstancias particulares del caso, la sustancia de los artículos 17 y 27 del Pacto… /  … 8.8 En el presente caso, el Comité observa que los autores y demás integrantes de la comunidad ejercen el derecho al disfrute de su cultura en relación con un modo de vida estrechamente asociado a su territorio y uso de los recursos naturales en él contenido. El Comité también observa que las fumigaciones masivas con agrotóxicos constituyen amenazas que eran razonablemente previsibles por el Estado parte: no solamente las autoridades estatales competentes habían sido alertadas de dichas actividades y de sus incidencias en los integrantes de la comunidad, sino que la Fiscalía encontró que el hecho punible estaba “plenamente configurado” (supra, párr. 2.23), y los propios empresarios acusados reconocieron su responsabilidad (supra, párr. 2.21). Sin embargo, el Estado parte no detuvo dichas actividades por lo que siguieron contaminando los ríos en los cuales los autores pescan, se abastecen de agua, se lavan y lavan su ropa, siguieron matando a sus animales de cría, fuente de alimentación, destruyendo sus cultivos, así como los recursos del bosque de donde recolectan y cazan. El Comité observa que el Estado parte no ha proporcionado explicación alternativa sobre lo sucedido ni ha justificado haber tomado medida alguna para proteger los derechos de los autores y demás miembros de la comunidad a tener su propia vida cultural. Por ende, el Comité concluye que los hechos que tiene ante sí ponen de manifiesto una violación del artículo 27 del Pacto en perjuicio de la Comunidad Indígena de Campo Agua’ẽ «. 

Nota 2: En aquella oportunidad nos permitimos señalar que: «El pasado 18 de mayo, el Consejo de Derechos Humanos aprobó crear un mecanismo de investigación sobre la situación en Gaza, mediante una resolución adoptada con 29 votos a favor, 14 abstenciones y dos votos en contra (Estados Unidos y Australia) – véase nota de prensa de Europa Press. Por parte de América Latina, el único Estado en abstenerse fue, como previsible, Panamá. El tablero de votación se puede apreciar a partir de los 30 segundos en este enlace de Youtube«.

Nota 3:  Con relación a las últimas elecciones realizadas en el 2020 para renovar tres vacantes en el seno del bloque de América Latina y del Caribe, en las que quedaron electos Bolivia (172 votos), Cuba (170) y México (175), nos permitimos precisar que: «Con relación a Costa Rica, después del verdadero traspié que significó su no elección en el 2014, pareciera que optó por varios años por no postular su candidatura para integrar la máxima instancia en materia de derechos humanos de Naciones Unidas: una actitud que puede sorprender al observador, dada la trayectoria y el amplio reconocimiento que ha beneficiado a Costa Rica a nivel internacional en el ámbito de los derechos humanos. El tardío interés que manifestó unas pocas semanas antes de la realización del voto en octubre del 2019 parece haber obedecido a una iniciativa (bastante peculiar) de sus actuales autoridades» (véase nuestra breve nota publicada en octubre del 2020 en el sitio jurídico especializado de Ius360). 

 

(*) Esta nota fue publicada por Nicolas Boeglin, Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR).

Imagen: Foto de elección realizada en la Asamblea General, extraída de nota de prensa titulada » India gets re-elected to UN Human Rights Concil for a new term», News9live, edición del 14/10/2021

UCR: La juanilama da pistas de ser una posible aliada contra el cáncer

La Lippia alba, conocida en nuestro país como juanilama, se adapta a su ambiente. Esto produce cambios genéticos en la planta. Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.

Octubre: Mes Mundial contra el Cáncer

Un equipo científico de la UCR comprueba la existencia de un compuesto en esta planta que podría contrarrestar algunas células cancerosas. Pero aún falta más indagación científica.

Su nombre científico es Lippia alba, una planta de la popular familia Verbenaceae, cuyas hojas desde hace bastante tiempo se destacan por sus cualidades medicinales. Probablemente, usted la conozca como juanilama, el nombre común que tiene en Costa Rica.

Pero, ¿es posible que la juanilama también esconda un compuesto con la posibilidad de debilitar el cáncer gástrico y de mama?

La respuesta es sí. Lo encontraron cinco investigadores de la Universidad de Costa Rica (UCR). Sus hallazgos fueron publicados a inicios de setiembre en la revista Journal of Essential Oil Research.

Los científicos son la M. Sc. Natalia Ortiz Chaves y la Dra. Cecilia Díaz Oreiro, de la Escuela de Medicina; el M. Sc. Carlos Chaverri Chaverri y el M. Sc. José F. Cicció Alberti, de la Escuela de Química y del Centro de Investigación en Productos Naturales (Ciprona); y María Fernanda Jiménez, estudiante de Farmacia.

“Nosotros lo que hicimos fue estudiar el efecto de los aceites esenciales de la Lippia alba en líneas de células tumorales. En ella observamos que, de cuatro aceites esenciales de la planta, en uno de ellos existía un compuesto que podría resultar muy eficaz contra el cáncer gástrico e, incluso, el de mama: el geraniol”, comentó Ortiz.

Ojo químico

La caracterización de los aceites esenciales se dio gracias al trabajo de los dos químicos de la UCR.

Los profesionales determinaron cuatro quimiotipos de juanilama basados en las moléculas presentes en cada uno de los aceites estudiados. Uno era rico en carvona, el segundo en piperitona, el tercero en tagetenona y el cuarto en citral.

Esos quimiotipos, a su vez, se forman de distintos compuestos, los cuales también pueden variar según sea el origen de la planta. Justo por esta razón la caracterización es relevante.

“La Lippia alba se adapta a su ambiente. Por ejemplo, si la planta está en algún sitio del Cono Sur, como Argentina, tendrá compuestos específicos que le dan ventaja en el medio donde se desarrolla, distintos a los de una juanilama que crece en Guatemala”, expuso Cicció.

A lo largo del tiempo, ese tipo de adaptaciones producen cambios genéticos en la planta, los cuales inciden en la producción de sus compuestos.

“Los aceites esenciales son una mezcla de compuestos y estos tienden a variar. La caracterización química posibilita saber dicha composición y a qué atribuir un efecto dado del aceite. Si suponemos que el aceite afecta a las células cancerosas, entonces, ¿qué compuesto en particular le da esa facultad? ¿O serán varios compuestos? Esto es lo que nos permite la caracterización: conocer la identidad de los constituyentes de los aceites”, declaró el investigador.

Dicha información sería vital en las próximas etapas. Las investigadoras de Medicina y del Instituto Clodomiro Picado (ICP-UCR) probaron los aceites en distintas células tumorales y analizaron cuál era el más eficaz para afrontar las células cancerosas.

“Hicimos un sondeo general mediante ensayos de viabilidad en líneas celulares de distintos tumores. Vimos cuáles aceites eran tóxicos y que podían servir para contrarrestar las células dañinas. Lo segundo fue ver cuán tóxicos eran los aceites, porque queríamos que el compuesto debilitara las células tumorales y no a las células sanas”, amplió Ortiz.

Así es como se llega al aceite esencial rico en citral, el cual mostró requerir de una concentración muy baja para evitar la proliferación de las células cancerígenas. ¿Por qué es posible este resultado?

La pista ya estaba en la caracterización química. Ahí se determinó la identidad de 54 compuestos. De estos, el geraniol fue uno de los más abundantes en el aceite de la juanilama rico en citral y el que muy posiblemente les hacía frente a las células tumorales.

La investigadoraNatalia Ortiz explicó que el estudio contempló varias líneas de células tumorales de estómago, pulmón, hígado, colon y glioblastoma (tumor en el cerebro).
Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.

Lo anterior se indicaba en la literatura científica internacional y, luego, los análisis revelaron que estaba en lo correcto.

Pero los hallazgos no se detuvieron. El geraniol también exhibió una alta especificidad para debilitar las células cancerosas de cultivo, mientras, al mismo tiempo, les permitía a las células sanas continuar multiplicándose.

“En los ensayos probamos los aceites en células sanas y tumorales a fin de saber cuánto se necesita para eliminarlas. Notamos que para contrarrestar las células tumorales se requería cinco veces menos de la sustancia en comparación con las células sanas. Esto es muy bueno porque quiere decir que con una pequeña cantidad de geraniol se podría neutralizar a las células tumorales sin afectar las sanas”, dijo Ortiz.

Más opciones

En la actualidad, solo cerca del 10 % de la biodiversidad vegetal se ha caracterizado con base en sus propiedades químicas y farmacológicas, aun cuando varios de los tratamientos contra el cáncer se basan en compuestos de productos naturales o en sus imitaciones.

Por lo tanto, el estudio del equipo científico de la UCR genera una contribución para encontrar nuevos fármacos a partir de plantas, que desde ya se muestran importantes en el tratamiento de distintas enfermedades. En este caso particular, el cáncer gástrico y de mama, padecimientos que cada año, en promedio, arrebatan la vida de 779 y 561 costarricenses, respectivamente, según el Observatorio Global de Cáncer (GGO).

“En los ensayos de laboratorio vimos que el geraniol estaba funcionando muy bien contra las células cancerosas de estómago y mama. De ahí, escogimos más la parte de estómago, por mi tesis de doctorado. Entonces, probamos más en cáncer de estómago, en tumores primarios, así como en células metastásicas, y nos dimos cuenta de que se podía suprimir su crecimiento de manera similar. Algo llamativo porque las células metastásicas son muy difíciles de erradicar y a veces son hasta más fuertes que el tumor original”, ahondó Ortiz.

De manera complementaria, también se apreció en el geraniol una capacidad para frenar la migración de células cancerígenas a otras partes; es decir, para evitar la metástasis.

El primer paso

El estudio debe entenderse como una investigación básica, que abre la puerta a más exploraciones. Los resultados obtenidos no se pueden extrapolar a un tratamiento inmediato contra el cáncer.

No obstante, sí da pistas para que el geraniol empiece a ser considerado en más estudios y pueda saberse con mayor exactitud si será un aliado ideal de las quimioterapias.

Ahora, el siguiente paso de la investigación será enfocarse en el cáncer gástrico, para conocer más el mecanismo de acción de la sustancia.

Por el momento, se sabe que el geraniol merma la capacidad reproductiva de las células malignas, que es específico (ataca al tumor) y que inhibe la migración de células dañinas. Aunque todavía no se conoce con detalle cómo lo hace.

“Queremos conocer más el efecto del geraniol dentro de las células metastásicas. En mi proyecto de doctorado me he enfocado más en el cáncer gástrico, porque es un tumor que cuando hace metástasis ya no hay cura. La mortalidad en esta etapa es muy alta y, por eso, sería ideal generar una alternativa”, manifestó Ortiz.

Otro aspecto del estudio es el rol del colesterol, una de las materias primas que necesitan las células de cáncer para multiplicarse.

Se ha observado que el geraniol puede tener un efecto antitumoral al inhibir la síntesis de colesterol. Pero este no parece ser el caso para el cáncer gástrico, por lo cual es crucial seguir indagando el porqué.

Si los resultados son prometedores, el objetivo es pasar a un modelo animal y, luego, al ser humano. Esto podría llevar varios años más y con un costo económico muy elevado.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

La Historia del Bolivarianismo Vs Monrroismo. Chávez y lucha antineoliberal

El Programa Alternativas invita a su programa con el tema “La Historia del Bolivarianismo Vs Monrroismo. Chávez y lucha antineoliberal”, el día 15 de octubre a las 6:00 pm (Costa Rica). Se contará con la participación de:

  • José Amador Poyo Cascante
  • Francisco González

El programa se podrá sintonizar por medio de Facebook Live o por Radio16 1590 AM.