Hoy 18 de setiembre de 2021, se cumplen 30 meses del ASESINATO IMPUNE de nuestro compañero, Bribri de Salitre, Uniwak Sergio Rojas Ortiz, fundador y (Co) Coordinador del frente Nacional de Pueblos Indígenas (FRENAPI), miembro del Concejo de Semillas Cuidadoras de la Madre Tierra (Ditsô Iriria Ajkönuck Wapka- CODIAW). El Estado “celebra” 200 años (bicentenario) de la libertad como «colonia» del yugo español; sin embargo, los Pueblos Indígenas, no tenemos NADA QUE CELEBRAR; pues en esas “celebraciones” se invisibilizan 300 años de la guerra de conquista y coloniaje, violaciones, arrebatos, esclavitud y humillación, junto al comercio de indígenas y afros, borrando y eliminando a sangre y muerte, tradiciones culturales, servidores y autoridades ancestrales, persiguiendo y aniquilando sus conocimientos y sabidurías, imponiendo así su Estado, su religión, su idioma, sus símbolos “nacionales” y sus visiones de “educación y civilización”. Y en los 200 años de “independencia” no ha cesado esa violencia, como lo demuestran los hechos más recientes. La independencia fue gestada y promovida por los criollos españoles en América, que les beneficiaba en sus negocios y ganancias y dejar de tributar a las metrópolis europeas. Los Pueblos Indígenas, como costarricenses, sabemos que no podemos regresar el tiempo, pero NO podemos olvidar; el Estado Costarricense debe reconocer esa historia para que no continúe el exterminio y debe REPARAR, con justicia pronta y cumplida, lo que queda de la Memoria Viva de los Pueblos Indígenas y sus Derechos Humanos. Tenemos mucho que aportarle a nuestro país, queremos que sea inclusivo, justo, equitativo y respetuoso de la diversidad. Los Pueblos Indígenas seguimos en resistencia, a pesar de los asesinatos, las campañas de odio, la impunidad y la burla de las Instituciones y Poderes del Estado/Gobierno. Los asesinatos, amenazas y agresiones permanentes de usurpadores de nuestras Tierras/Territorio, las divisiones internas promovidas por las estatales Adis y Conai; el no reconocimiento de nuestros/as servidores y autoridades propias; el asistencialismo clientelista electorero; la invasión de religiones que NO respetan nuestras visiones y espiritualidades; la imposición de sistemas educativos y de salud que NO toman en cuenta el conocimiento y las sabidurías milenarias de nuestros pueblos; la imposición de políticas públicas de instituciones estatales, irrespetando nuestras costumbres y maneras de vivir; entre otras cosas; TODO, en colaboración y/o complicidad del Estado/Gobiernos (de turno), envían una señal de etnocidio, o sea que nos quieren destruir como Naciones Indígenas. Hasta el día de hoy seguimos sufriendo el racismo y la discriminación desde los Tres Poderes del Estado, y NO podemos dejar de lado la prensa nacional: medios como La Extra, La Nación, Canal 7, y ciertos Medios y canales Locales, que han manipulado y malversado información, tergiversando la imagen y las luchas históricas de los Pueblos Indígenas, con claras intenciones de beneficiar particulares intereses. Existen leyes y Convenios Internacionales de DDHH, que benefician a los Pueblos Indígenas, el Estado costarricense es lento para hacer justicia y aplicar esas leyes, dejando abierto el camino a la violencia y la impunidad. No pedimos nada, solo que se cumplan y respeten los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas, en especial los establecidos en la Ley Indígena (6172), el Convenio 169 de la OIT, y la Declaración de los DDHH de los Pueblos Indígenas, ONU (2008). Ahora más que nunca estamos siendo amenazados, perseguidos y asesinados. Estamos y seguimos en esta lucha por defender nuestros derechos.
¡HERMANAS Y HERMANOS DE TODOS LOS PUEBLOS Y TERRITORIOS INDÍGENAS SEGUIMOS EN LUCHA! ¡EL PROCESO DE AFIRMACIÓN TERRITORIAL AUTÓNOMA NO SE DETIENE! ¡LA LUCHA SIGUE Y SE EXTIENDE! ¡NO MAS IMPUNIDAD! #SergioRojasVIVE #JeryRiveraVIVE
Testimonios de personas que potencian sus proyectos a través de la innovación generada por la Acción Social y la Investigación que realiza la Universidad de Costa Rica
Julieta Alvarado (Izq.) pertenece a la Red de Mujeres Rurales en la comunidad de Pavón, en Los Chiles, y forma parte de una pequeña empresa que produce y comercializa las Pinticas-Pintochips, que son galletas y snacks elaborados con arroz y frijoles. Foto Laura Rodríguez, UCR.
La Universidad de Costa Rica(UCR)vincula su quehacer académico con personas emprendedoras, productoras y dirigencias comunales. También colabora con la población que busca lograr sus metas y consolidar sus sueños.
“Aquí estamos” recopila historias humanas. Cada voz cuenta cuál ha sido el trabajo realizado en conjunto con personal académico y estudiantes de la UCR, cuyos resultados contribuyen a mejorar vidas. Por eso, decimos: “Porque siempre hay esperanza, ¡aquí estamos!”
La innovación como esperanza
Esta campaña incluye una serie de ejemplos de procesos de innovación que la Universidad ha potenciado a todo nivel. Las historias cuentan cómo las personas experimentan la relación con la UCR en sus proyectos comunales, sociales o productivos, y es justo allí donde están las acciones más transformadoras de la participación institucional en el progreso nacional.
Orfa Condega Pérez se unió al negocio de elaboración de Pinticas-Pintochips, en Pavón de Los Chiles. Foto Laura Rodríguez, UCR
En total son 30 proyectos escogidos que, mediante la Acción Social y la Investigación, darán cuenta de que Costa Rica goza de una institución pública comprometida con el progreso social y económico, desde la solidaridad, el humanismo, la equidad y con respeto al medio ambiente.
“Presentamos una pequeña muestra de proyectos, que sirve de invitación para conocer y vincularse con estas y otras muchas iniciativas que emprende la UCR. Al presentarles esta campaña, les proponemos que aprovechen toda la información disponible y busquen las oportunidades que ofrece esta Universidad. La UCR, aún en tiempos de pandemia, ha sabido reinventarse y fortalecer su compromiso con el país”, indicó la Dra. Lidieth Garro Rojas, directora de la Oficina de Divulgación e Información (ODI-UCR).
En la actualidad, la Universidad de Costa Rica tiene activos 1 851 proyectos de investigación y 754 proyectos de acción social. Es a través de estas actividades que la Institución desarrolla el vínculo con la sociedad, aportando valor agregado y conocimiento a los diversos procesos sociales y productivos.
Bernando Mora Campos, agricultor de Cachí, en Cartago, es uno de los participantes del proyecto Dulcitico, en el que se desarrolló una variedad mejorada de chile dulce que resiste las condiciones agroclimáticas del país, lo que genera una mayor producción y un menor uso de agroquímicos. Foto Laura Rodríguez, UCR.
La campaña es elaborada por la ODI-UCR para mostrar el vínculo Universidad-sociedad. Tal relación es central en el quehacer universitario y es parte de la constante inversión realizada desde la educación superior pública. Sin embargo, ha sido poco narrada.
Además, da a conocer algunos de los proyectos que impactan directamente en la vida de las personas participantes, y ofrece puertas de entrada a las y los interesados en conocer más sobre estas temáticas o en vincularse con las iniciativas de la UCR.
“Los planes de comunicación de la ODI-UCR incluyen espacios para que la Universidad dé a conocer al país las diferentes acciones que desarrolla. Para la UCR es importante que las y los habitantes del país conozcan qué es lo que hace, más allá del ámbito de la docencia y formación de profesionales, y reciban información sobre los aportes en términos de construcción y transferencia de conocimiento”, concluyó Garro Rojas.
Margarita Torres Salazar y su familia en Monteverde se unieron al proyecto de elaboración de cosméticos a base de productos naturales, como por ejemplo exfoliantes y cremas hidratantes de café, productos para el cabello hechos de papaya y aguacate, entre muchos otros más. Foto Laura Rodríguez, UCR.
Jenniffer Jiménez Córdoba Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR Otto Salas Murillo Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR
En apoyo a la Movida Global por los Ríos y los Pueblos se organizó el foro: “La farsa de las energías limpias”.
El espacio fue programado para el lunes 20 de setiembre a las 4 p.m. vía Facebook Live en la página del Consejo del Pueblo Maya CPO.
Participan: Pamela Díaz de Chile Leonardo Maggi de Brasil Karen Tronsco de Chile Mariana Porras de Costa Rica Elui Orozco de Guatemala Francisco Mateo de Guatemala
Información compartida con SURCOS por Alberto Gutiérrez.
El pasado domingo 19 de setiembre se dio la manifestación llamada “Brunch del huevo duro”. La marcha es parte de las acciones directas, no-violentas, que se organizan para visibilizar públicamente el despojo que realizaron los hermanos Javier y Oscar Chaves Bolaños, de Aldesa, y los integrantes de su Junta Directiva contra más de 30 mil personas, de las cuales 27.550 son trabajadores solidaristas.
La protesta se dio en la entrada del Country Club, del cual son socios los hermanos Chaves. Con esta, lo que se pretende es impulsar la pesquisa por la suspensión de pagos a cerca de 500 clientes de proyectos inmobiliarios que invirtieron más de $200 millones en el grupo y que, en la medida de lo posible, esos dineros sean regresados a las víctimas.
El Taller Internacional de Pensamiento Humanista y Revolución Socialista, desarrollado en los días 26 y 27 de Octubre en Santa Clara, Cuba, en el que confluyeron académicos del Departamento de FIlosofía de la Universidad Central de las Villas «Marta Abreu» y miembros del Centro Mundial de Estudios Humanistas y la agencia internacional de noticias Pressenza, brindó el marco adecuado para presentar las principales ideas de Silo, fundador de la corriente del Nuevo Humanismo, en el contexto de un posible fecundo diálogo con la corriente marxista.
Publicamos aquí el texto íntegro de esa exposición, a cargo de Javier Tolcachier, del Centro de Estudios Humanistas de Córdoba, Argentina y columnista en agencia Pressenza, quien también aludió a la posición revolucionaria del Humanismo como base para una necesaria convergencia.
Humanismo y Revolución, una perspectiva desde el Humanismo Universalista
Taller internacional Pensamiento Humanista y Revolución Socialista
Santa Clara, Cuba, 26-27 Octubre 2017
Buenos días a todas y todos. Agradezco la posibilidad de participar de este importante encuentro y no puedo comenzar esta presentación sin reconocer el enorme aporte del pueblo cubano a la emancipación de los pueblos del mundo. Cuba, indoblegable y generosa, constituye un efecto demostración histórico de soberanía, altivez y solidaridad que encendió la esperanza frente al despojo, la amenaza permanente, la indiferencia y la resignación. Por lo mismo, Cuba fue y es víctima de un bloqueo criminal y violento que repudiamos y exigimos debe terminar de inmediato.
Quiero también agradecer la cálida acogida brindada por el Departamento de Filosofía de la Universidad Central Marta Abreu de las Villas (UCLV) y resaltar su aporte – en particular el realizado por el profesor Guadarrama – de cuya obra tenemos apenas conocimiento fragmentario – por la reafirmación del contenido humanista del marxismo y por el rescate de las simientes existentes en diversos pensadores latinoamericanos cuya labor abonó el terreno en el que florecieron sucesivos movimientos de liberación.
Sumándonos a ese flujo de conocimiento, esta exposición intentará presentar los principales rasgos de la corriente de pensamiento del Nuevo Humanismo o Humanismo Universalista, fundada por el mendocino Mario Luis Rodríguez Cobos, más conocido por su seudónimo literario Silo. Esta corriente, devenida en su crecimiento en un abanico de múltiples expresiones en los más distintos campos, surgió en los años 60’ del siglo XX y se extendió progresivamente a todas las regiones y culturas del planeta.
Presentar las principales ideas de Silo en el contexto de estas jornadas tendrá aún mayor sentido si hacemos alguna referencia al posible aporte de este Humanismo al análisis y la práctica de revoluciones presentes y futuras, asunto al que intentaremos aludir, aún en el marco de esta reducida exposición.
Precisamente en términos de interpretación, debemos agregar que quien expone, es un militante humanista desde su temprana juventud, lo cual resta objetividad a la exposición, pero explica su interés. Por lo demás, como es habitual en el transcurso del pensamiento y la práctica social, no estamos aún a la necesaria distancia histórica como para aprehender suficientemente la real valía y el aporte de este Humanismo Universalista al proceso humano.
Dicho esto, entremos en materia.
En la Cuarta Carta del libro Cartas a mis Amigos, Silo explica el punto de partida de sus ideas así: “Nuestra concepción no se inicia admitiendo generalidades, sino estudiando lo particular de la vida humana; lo particular de la existencia; Hablemos pues de la vida humana. Cuando me observo, no desde el punto de vista fisiológico sino existencial, me encuentro puesto en un mundo dado, no construido ni elegido por mí. Me encuentro en situación respecto a fenómenos que empezando por mi propio cuerpo son ineludibles. El cuerpo como constituyente fundamental de mi existencia es, además, un fenómeno homogéneo con el mundo natural en el que actúa y sobre el cual actúa el mundo.”
Y algo más adelante: “Pero ocurre que el mundo se me presenta no solamente como un conglomerado de objetos naturales sino como una articulación de otros seres humanos y de objetos y signos producidos o modificados por ellos.” “La intención que advierto en mí aparece como un elemento interpretativo fundamental del comportamiento de los otros y así como constituyo al mundo social por comprensión de intenciones, soy constituido por él.”
Y también: “Por otra parte, los objetos naturales y humanos se me aparecen como placenteros o dolorosos y trato de ubicarme frente a ellos modificando mi situación.“
De esta manera, en una suerte de camino inductivo y reflexión existencial, Silo describe cómo el ser humano existe en una situación dada, no elegida, conformada no tan sólo por un mundo de objetos naturales sino también como mundo social constituido esencialmente por intenciones humanas. Mundo en el que aparecen opciones placenteras o dolorosas que nos implican. Mundo con el que estamos en apertura e influencia recíproca.
Ya en este punto, Silo rompe toda posibilidad de solipsismo, connotando la íntima ligazón de la estructura conciencia-mundo, cuando expresa: “Mi conciencia se ha configurado intersubjetivamente ya que usa códigos de razonamiento, modelos emotivos, esquemas de acción que registro como “míos” pero que también reconozco en otros. Y, desde luego, está mi cuerpo abierto al mundo en cuanto a éste lo percibo y sobre él actúo.”
Sin embargo, la nota distintiva de lo Humano no es simplemente la de ser un ente social, ya que ello también es característico de las distintas especies. ¿Cuál es entonces la clave que señala la especificidad de lo Humano?
Silo lo expresa de este modo: “Al encontrarse cada nuevo ser humano con un mundo modificado por otros y ser constituido por ese mundo intencionado, descubro su capacidad de acumulación e incorporación a lo temporal, descubro su dimensión histórico-social, no simplemente social. Vistas así las cosas, puedo intentar una definición diciendo: el hombre es el ser histórico, cuyo modo de acción social transforma a su propia naturaleza.”
Por tanto, un ser en desarrollo, transformador y en autotransformación permanente.
Como se indica en el opúsculo “Acerca de lo Humano”: “En el ser humano no existe “naturaleza” humana, a menos que esta “naturaleza” sea considerada como una capacidad diferente a la animal, de moverse entre tiempos fuera del horizonte de percepción. Dicho de otro modo: si hay algo “natural” en el ser humano, no es en el sentido mineral, vegetal o animal, sino en el sentido de que lo natural en él es el cambio, la historia, la transformación. Tal idea de cambio no se aviene convenientemente con la idea de “naturaleza” y por ello preferimos no usar esta última palabra como se ha venido haciendo y con la cual se han justificado numerosas deslealtades hacia el ser humano.”
Pero, ¿porqué habría el Ser Humano de necesitar cambiar su entorno y a sí mismo?
“Por la situación de finitud y carencia temporo-espacial en que se halla y que registra como dolor físico y sufrimiento mental.”, se responde.
Es decir, por la evidencia de las propias limitaciones, incluyendo en ellas a la conciencia de la muerte, que producen señales claras de sufrimiento, movilizando al ser humano a su superación.
Así, la superación del dolor no es simplemente una respuesta animal, sino una configuración temporal en la que prima el futuro y que se convierte en impulso fundamental de la vida aunque esta no se encuentre urgida en un momento dado.
“La superación del dolor aparece, pues, como un proyecto básico que guía a la acción. Es ello lo que ha posibilitado la comunicación entre cuerpos e intenciones diversas, en lo que llamamos la “constitución social”. La constitución social es tan histórica como la vida humana, es configurante de la vida humana. Su transformación es continua pero de un modo diferente a la de la naturaleza porque en esta no ocurren los cambios merced a intenciones.”
De esta manera, el Humanismo Universalista concibe al Ser Humano en rebelión frente a un aparente destino natural que lo condena a padecimientos físicos y mentales, que lo conmina a buscar soluciones y elegir opciones frente a la fatalidad, que lo mueve a construir sentido ante el inminente absurdo de la mortalidad. Este propósito se expresa en la historicidad inherente a la construcción social dotándola de un sentido permanente.
Pero ¿cómo es posible esta afirmación de la elección frente al determinismo? ¿Cuáles son aquellas virtudes distintivas, que permiten esta afirmación y las posteriores transformaciones? Y ¿cómo es que estas características dotan de humanidad a este ser animado?
El concepto de intencionalidad de la conciencia, ya anotado por la escolástica medieval en el estudio de Aristóteles, será definido por F. Brentano “como referencia a un contenido, dirección hacia un objeto (que no significa una realidad), o como objetividad inmanente.” Concepto que retomará Husserl diciendo «la conciencia es conciencia de algo». O más rigurosamente, noesis, el acto del pensar y noema, lo pensado son en estructura.
A partir de lo desarrollado por el fundador de la Fenomenología trascendental en relación al “origen de la representación del espacio”, Silo, en un acercamiento más propio de una psicología fenomenológica, indaga en la “espacialidad de la representación”, es decir en cómo los fenómenos síquicos se presentan en la conciencia como formas emplazadas en un espacio mental que admite niveles y profundidades. Dichas formas o imágenes no son copias sino reelaboraciones de la percepción del mundo externo. Esta espacialidad en la representación de la conciencia habilita la formalización de imágenes que terminan impactando en el mundo como acciones.
De este modo, afirma Silo “la conciencia no es producto ni reflejo de la acción del medio, sino que tomando las condiciones que éste impone termina por construir una imagen o conjunto de ellas capaz de movilizar la acción hacia el mundo y con esto modificarlo.”
La relevancia de esta aseveración queda de manifiesto cuando leemos “Si las imágenes permiten reconocer y actuar, conforme se estructure el paisaje en individuos y pueblos, conforme sean sus necesidades (o lo que consideren que sean sus necesidades), así tenderán a transformar el mundo”.
Por otro lado, Silo explicita la ampliación del horizonte temporal de la conciencia humana, lo que permite a ésta retardos frente a los estímulos y ubicación de éstos en un espacio mental complejo, habilitante para el emplazamiento de deliberaciones, comparaciones y resultantes fuera del campo perceptual inmediato.
Las características de espacialidad y temporalidad de la conciencia humana, sumadas a su esencial intencionalidad, hacen de ésta una herramienta de transformación por excelencia.
De allí que en un tono más poético, Silo dirá: “Te diré cual es el sentido de tu vida aquí: Humanizar la Tierra.”
“Humanizar es salir de la objetivación para afirmar la intencionalidad de todo ser humano y el primado del futuro sobre la situación actual. Es la imagen y representación de un futuro posible y mejor lo que permite la modificación del presente y lo que posibilita toda revolución y todo cambio. Por consiguiente, no basta con la presión de condiciones oprimentes para que se ponga en marcha el cambio, sino que es necesario advertir que tal cambio es posible y depende de la acción humana. Esta lucha no es entre fuerzas mecánicas, no es un reflejo natural, es una lucha entre intenciones humanas. Y esto es precisamente lo que nos permite hablar de opresores y oprimidos, de justos e injustos, de héroes y cobardes. Es lo único que permite practicar con sentido la solidaridad social y el compromiso con la liberación de los discriminados sean éstos mayorías o minorías.”
A partir de estos conceptos, Silo fundamenta una ética y premisas para la acción transformadora, diciendo: “El ser humano por su apertura y libertad para elegir entre situaciones, diferir respuestas e imaginar su futuro, puede también negarse a sí mismo, negar aspectos del cuerpo, negarlo completamente como en el suicidio, o negar a otros. Esta libertad ha permitido que algunos se apropien ilegítimamente del todo social es decir, que nieguen la libertad y la intencionalidad de otros, reduciéndolos a prótesis, a instrumentos de sus intenciones. Allí está la esencia de la discriminación, siendo su metodología la violencia física, económica, racial y religiosa.”
Por ello es que el Nuevo Humanismo lucha activamente contra toda forma de violencia, sea ésta grosera o sutil, expuesta o larvada, definiéndola como la negación de la humanidad en otros. De esta manera, la imagen de humanización del mundo aparece nítidamente en el horizonte no tan sólo como la acción de dotar de intención al mundo, sino como aquella que permite imaginar y construir una existencia social libre de violencias. Así, la acción no violenta decidida, en forma de protesta, crítica, repudio, no colaboración, boicot y superación de las prácticas violentas constituye una metodología coherente con el objetivo enunciado. Por supuesto, es posible ir más allá, imaginando el repudio a la violencia como una conquista cultural definitiva, constitutiva del ser humano del futuro. En el mismo sentido, Silo aborda la necesidad de una reconciliación profunda con uno mismo y los demás como un paso evolutivo fundamental para dejar atrás las prácticas vengativas que, una y otra vez reinstauran ciclos violentos.
Esta lucha por superar condiciones opresivas es también una lucha por ampliar la libertad de todos los seres humanos y de la especie como conjunto.
Del Humanismo Universalista se deriva entonces una práctica de acción, dirigida a desterrar los factores de violencia social, y una ética, cuya escala de valores coloca como valor y preocupación central al ser humano. Esta moral libertaria propone como máxima de relación intersubjetiva una reformulación persuasiva – no autoritaria – de aquella vieja Regla de Oro, presente en todas las culturas, sugiriendo: “Si tratas a los demás como quieres ser tratado, te liberas.”
Lejos de recluirse en el humanismo occidental, esta apertura a las expresiones humanistas presentes en la historia de las diferentes culturas, le da al Humanismo Universalista su nota distintiva. En un momento histórico de evidente mundialización y contacto multicultural, este pensamiento transversal tipifica y señala los “momentos humanistas” de las distintas culturas, proponiendo profundizar la interrelación a través de ellos, constituyendo así un aporte al entendimiento y la construcción colaborativa entre naciones y pueblos.
En ese mismo sentido, el Humanismo, más allá de toda acepción filosófica en sentido estricto es comprendido en sus trazos básicos como una actitud y una posición común de los humanistas de las distintas culturas que puede resumirse en seis puntos: 1. la ubicación del ser humano como valor y preocupación central; 2. la afirmación de la igualdad de todos los seres humanos; 3. el reconocimiento de la diversidad personal y cultural; 4. la tendencia al desarrollo del conocimiento por encima de lo aceptado o impuesto como verdad absoluta; 5. la afirmación de la libertad de ideas y creencias y 6. el repudio a la violencia.
En cuanto a la situación actual mundial, Silo enfatiza en que precisamente la Revolución es el único modo de abrir un sistema cerrado de concentración capitalista en el que a mayor intento de control social crecerá la entropía.
En su Séptima Carta de Cartas a mis amigos, dedicada a la revolución social, el pensador dice: “No se detendrá la marea revolucionaria que está en marcha como expresión de la desesperación de las mayorías oprimidas. Pero aún esto no será suficiente ya que la dirección adecuada de ese proceso no ocurrirá por la sola mecánica de la “práctica social”. Salir del campo de la necesidad al campo de la libertad por medio de la revolución es el imperativo de ésta época en la que el ser humano ha quedado clausurado. Las futuras revoluciones, si es que irán más allá de los cuartelazos, los golpes palaciegos, las reivindicaciones de clase, o de etnia, o de religión, tendrán que asumir un carácter transformador incluyente sobre la base de la esencialidad humana.”
Agregando además que “… el nuevo tipo de revolucionario que corresponde a este nuevo tipo de revolución deviene, por esencia y por actividad, en humanizador del mundo.“
Silo tipifica el carácter de la revolución a la que alude con estas palabras: “Así está trazada la línea divisoria entre el Humanismo y el Anti-humanismo. El Humanismo pone por delante la cuestión del trabajo frente al gran capital; la cuestión de la democracia real frente a la democracia formal; la cuestión de la descentralización, frente a la centralización; la cuestión de la antidiscriminación, frente a la discriminación; la cuestión de la libertad frente a la opresión; la cuestión del sentido de la vida, frente a la resignación, la complicidad y el absurdo.“
Distingue además “entre proceso revolucionario y dirección revolucionaria. Desde nuestra posición, se entiende al proceso revolucionario como un conjunto de condiciones mecánicas generadas en el desarrollo del sistema. En cuanto a la dirección, ésta depende de la intención humana y escapa a la determinación de las condiciones que origina el sistema. Ya en otros momentos hemos aclarado nuestra posición respecto a la no pasividad de la conciencia humana, a su característica esencial de no ser simple reflejo de condiciones objetivas, a su capacidad de oponerse a tales condiciones y pergeñar una situación futura diferente a la vivida en el momento actual. Dentro de ese modo de libertad, entre condiciones, interpretamos la dirección revolucionaria.”
A estas alturas ya se comprende cómo el Nuevo Humanismo enfatiza en la relación indisoluble entre la interioridad humana y el mundo social, factores que se entrelazan en continua realimentación. Por ello, no opone la acción transformadora en el mundo a la íntima reflexión intrapersonal sobre el sentido de la existencia y la dirección de las propias acciones en la relación con los demás. Entiende que ambas pueden, acaso deben, resolverse en sentido positivo y de mutua implicancia.
Situarnos desde un radical determinismo objetivo asfixia la posibilidad de elección humana. Dicha perspectiva desmotiva, colocando un automatismo que relativiza todo aporte individual o colectivo. En el otro extremo, absolutizar la capacidad decisoria individual de cada ser humano, negando las condiciones intersubjetivas y sociales en las que se desenvuelve su existencia, aparece como una ingenuidad alejada de todo contexto. Este modo de ver propicia el alejamiento del todo social y los demás seres humanos, conduciendo al ensimismamiento y la reclusión.
Así las cosas, parece necesario establecer en el análisis y práctica revolucionaria un pacto de colaboración entre la situación objetiva y la subjetividad humana. Adoptar una visión estructural y dinámica que, abandonando una óptica lineal o mecanicista, se interne en las profundidades de una mirada multidimensional, colocando a la innegable intencionalidad y posibilidad de transformación humana en tensión con vectores de pertenencia socioeconómica, generacional y cultural.
De este modo, la revolución aparece en una dimensión múltiple y simultánea, que requiere una práctica decidida y decisiva de cambios profundos en la organización económica, jurídica y política, pero también en los hábitos, las valoraciones y las aspiraciones individuales y colectivas.
Por este camino, el sujeto transformador actúa con referencia a un ámbito triple, el mundo social, el de la relación interpersonal y el de su interioridad con el criterio de lograr coherencia. Aún con las dificultades y limitaciones que cada momento histórico interpone, pensamos que dichas tareas revolucionarias no son solamente ineludibles, sino que además, dotan a la vida humana de un sentido pleno.
¿Será en efecto una renovada y creativa convergencia entre Humanismo y Socialismo, un Humanismo socialista o Socialismo humanista, una puerta hacia futuras revoluciones liberadoras del espíritu humano? En todo caso, es una tesis a explorar.
En ese sentido, quisiera culminar esta presentación, citando el párrafo final de la introducción del Documento Humanista, inserto en el libro Cartas a mis amigos, de Silo, que sintetiza el propósito que nos trajo hasta aquí y que intuyo resuena del mismo modo en vuestros corazones:
“Entre las aspiraciones humanistas y las realidades del mundo de hoy, se ha levantado un muro. Ha llegado pues, el momento de derribarlo. Para ello es necesaria la unión de todos los humanistas del mundo”
Muchas gracias por su atención.
Bibliografía
Brentano, F. Psychologie vom empirischen Standpunkt. Leipzig 1874, nueva edición 1911. Wiederauflage bei Ontos
Husserl, Edmund. Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía fenomenológica. Libro primero (traducción de José Gaos), FCE, México, 1997
Silo (1990) Contribuciones al Pensamiento, O.C. Vol. I. México: Ed. Plaza y Valdés.
Silo (1993) Cartas a mis amigos, O.C. Vol. I. México: Ed. Plaza y Valdés.
Silo (1996) Habla Silo, O.C. Vol. I. México: Ed. Plaza y Valdés.
Silo (1996) Diccionario del Nuevo Humanismo, O.C. Vol. II. México: Ed. Plaza y Valdés.
Se invita al conversatorio “Autonomía energética y alternativas desde los pueblos” el día miércoles 22 de septiembre a la 9:00 am Costa Rica / 10:00 am México / 5:00 pm Catalunya. Se contará con la participación de:
Alfonso Pérez
Gustavo Castro
Moderador: Alberto Gutiérrez
Se podrá sintonizar por medio de Facebook Live de Periódico SURCOS.
El Observatorio Económico y Social (OES-UNA) y el Foro Confluencia Solidaria le invitan a la presentación del libro: “Análisis de la estrategia de desarrollo costarricense. Macroeconomía de un modelo desequilibrado”. Se contará con la presentacióndel autor M. Sc. Francisco Esquivel Villegas y con los comentaristas Olga Marta Sánchez Oviedo y Fernando Rodríguez Garro.
El evento se realizará el jueves 23 de septiembre a las 6:00 pm por medio de Facebook Live de SURCOS Digital.
El programa Oiga la Vara analizó los problemas intrínsecos del sistema político que nos gobierna. El espacio tuvo como base el lema “200 años de fantasía democrática”, donde se analizó el sistema político y las elecciones.
Además, se conversó sobre ¿quiénes gobiernan el país? y ¿Para qué sirve votar? Para los invitados del programa, la gobernanza del país suele ceder a presiones de grupos como medios de comunicación y cámaras empresariales, sin embargo, dejando claro que no se puede quedar bien a toda la población.
Igualmente, expusieron que en el país gobiernan quienes tienen dinero. Asimismo, se efectuó una crítica al sistema político y cómo modifica el quehacer de los movimientos sociales que intentan promover un cambio en los espacios donde está el poder.
Desde la perspectiva de los expositores, el problema proviene desde los espacios educativos y el desconocimiento de los mecanismos de participación ciudadana y la forma correcta de emplearlos.
El dúo Contrapunto presenta la canción “Mi Costa Rica”. La pieza musical es interpretada por Gerardo Cascante y Alejandra Espinoza.
La letra destaca aspectos de nuestro país, sus provincias y características, condiciones climáticas y diferentes detalles de la biodiversidad nacional.
Le invitamos a escucharla en el video adjunto.
Información compartida con SURCOS por Alejandra Espinoza.
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