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Autor: María José Ferlini Cartín

Wall Street abrió otro frente en la guerra del agua

Nota periodística de La 99.3

El agua del estado norteamericano de California empezó a cotizarse en los mercados de futuros de Wall Street, y aunque la información se ocupó de aclarar que los contratos son puramente financieros y no requieren entrega física del elemento, la novedad abre “un escenario en el que efectivamente se va a agudizar la condición del agua como mercancía, y como tal va a entrar en las disputas relacionadas con cualquier forma de crecimiento económico, con cualquier forma de producción, con cualquier forma de comercio de bienes y de productos en el mundo, y esto es lo realmente peligroso”, advirtió el sociólogo costarricense Osvaldo Durán Castro.

Investigador, docente en la universidad pública Tecnológico de Costa Rica, decidido defensor de las causas ambientales, Durán Castro le explicó a Contala como quieras “cuál es la dinámica en que el agua está entrando. Aquí entran todos los metales: oro, plata, cobre, aluminio, acero, hierro, uranio. Incluso se cotizan y se venden futuros basados en la temperatura de la Tierra, en las lluvias, en las nevadas, en los huracanes, porque son posibles riesgos que se van a correr. En esa dinámica se está metiendo el agua”.

La explicación requiere de una diferenciación básica: los mercados Spot o físicos, en los que se cotizan precios de compra y venta “pagando la materia como tal en un momento determinado y de inmediato”, y los futuros, también llamados “fordwards”, en los que hoy se pactan transacciones que establecen precio, cantidad y vencimiento a determinado plazo.

Estos últimos son “un pago de derechos a futuro sobre una mercancía en sí que no es, como tal, que se va a comprar y vender un poco de agua: se pacta un negocio, se pacta en este caso un producto a un precio y a un plazo de discusión del contrato. De tal forma que, como dicen los más optimistas y los que impulsan esto, es una garantía para que, como algunas noticias han dicho, los agricultores, los municipios o las empresas podrán protegerse de los cambios en el mercado del agua. En realidad, para mí no es una cosa de que venga a protegerse sino más bien que lo que se hace es un camino de especulación”, sostuvo.

La cotización del agua fue lanzada en la Bolsa neoyorquina por CME (Chicago Mercantile Exchange) Group, “que creó el índice NQH2O (Nasdaq Veles California Water Index), basado en un indicador de precios de los futuros del agua en California que cotiza a cerca de 500 dólares por acre-pie, una medida de volumen utilizada normalmente en Estados Unidos equivalente a 1.233 metros cúbicos.

Aunque el índice está basado en los precios de las principales cuencas fluviales de California, donde la escasez de agua se ha agravado en los últimos años, ese valor podrá ser usado como referente para el resto del mundo en los mercados del agua.

Estos contratos de futuros no requieren entrega física de agua y son puramente financieros, basados en el precio semanal promediado entre las cinco principales cuencas de California hasta 2022. Según CME Group, permitirán una mejor gestión del riesgo asociado a la escasez del agua y realizar una mejor correlación entre oferta y demanda en los mercados.

“Esta es una compañía, la más grande del mundo, que maneja acciones en bolsa para cotizar cualquiera de los bienes que son letales en la Tierra. Es una fusión de varias compañías de los Estados Unidos que transan en la Bolsa de Nueva York, en la Bolsa de Chicago y en otros lados que prácticamente consolidan el manejo de mercancías en el mundo. Hablo de mercancías, de que aquí se transa el agua como se transan contratos a futuro sobre productos agrícolas”, aclaró.

“Estamos hablando de un nuevo paso en la escalera de una disputa global y nacional sobre el dominio del agua: la disputa es el agua como bien de dominio público, como derecho humano de los pueblos frente a las distintas vías de la privatización. Pienso que los países más bien deberían estar haciendo esfuerzos enormes y totales para asegurar que el agua sea, efectivamente, un bien y no una mercancía”, reclamó

Recordó que “cuando hablamos del agua hablamos casualmente de un elemento fundamental para la vida, y los diagnósticos que se pueden hacer son muy parecidos, no importa si vienen del Banco Mundial –que ha contribuido a la privatización del agua por distintas vías– o si vienen de organizaciones no gubernamentales o del gobierno. Lo cierto es que hay más de dos mil millones de personas que no tienen servicio de agua, hay más de 4.200.000 personas en el mundo que no tienen ni los mínimos seguros de saneamiento”.

Durán Castro advierte sobre distintas formas en que el capital privado se ha adueñado del aprovechamiento de ese bien que debería resguardar el Estado como garante de la calidad de vida de todos quienes lo habitan: “Las concesiones han sido en toda América Latina una vía mediante la cual los Estados dicen que mantienen el dominio sobre los bienes públicos, pero en realidad los están prestando, los están alquilando y muchas veces los están regalando, donando para que el capital privado, en sus distintas modalidades, lo utilice como medio de enriquecimiento”, señaló.

“En todos los países nuestros y en todo el mundo también tenemos formas de agua privada, por decirlo de esta manera. Y el agua privada se comporta como tal», consideró, para citar enseguida el ejemplo de la energía hidroeléctrica, «utilizada por empresas locales, nacionales o transnacionales para generar electricidad de carácter privado que luego es vendida a las poblaciones, ya sean nacionales o que se exporte para lucrar con esta energía”.

Específicamente para la Argentina, y en conjunto con los territorios de Paraguay y Uruguay y el sur de Brasil, el entrevistado apuntó a “lo que ya ha llegado a llamarse la república de la soja transgénica: el maíz, la soja, la harina de soja, el aceite de soja, el arroz, la palma, el cacao, el café, el algodón, el azúcar, para decir algunos productos, se transan y se venden como futuros en el mercado, y eso evidentemente permite que compañías transnacionales controlen”.

El abanico abarca otras regiones, y es fácil advertirlo cuando el experto invita a pensar “qué otras cosas se transan en este tipo de empresas, de ventas de títulos, por decirlo así, valores a futuros para controlar productos: todos los productos que tienen que ver con petróleo en sus distintas formas, el gas natural… Estamos hablando de fracking”, una tecnología que insume cantidades descomunales de agua.

«Si usted toma por ejemplo la enorme Cuenca del Plata, que prácticamente viene de Brasilia, incluye todo Paraguay, países como Bolivia y llega hasta Puerto Madero en La Boca, estamos hablando de 1.194.000 kilómetros cuadrados que están por debajo de la tierra. Es como si usted juntara todo el territorio de España, Portugal y Francia, y dijera que todo eso es el Acuífero Guaraní. Estamos hablando de una cantidad de agua que ya se explota, que ya se utiliza en términos de comercio, que incluso se exporta a algunos países”, consideró.

Para el experto, «cuando, por ejemplo, se permite el uso de la tierra, del agua, del aire, cuando se permite el uso de los territorios, incluidas las poblaciones, para explotaciones tan grandes como la soja en países como Argentina, estamos hablando de cesión de soberanía nacional«.

«Cuando digo cesión de soberanía nacional hay que verlo a partir de los impactos que esto tiene sobre la gente que allí vive. A partir de los impactos negativos que tiene esto sobre la naturaleza, sobre el agua, sobre los bosques que se destruyen, sobre la salud de las personas. Es decir, cómo, por ejemplo, en la zona Norte de la Argentina se encuentran cantidades desproporcionadas de elementos venenosos, como los utilizados en la minería, en la sangre de las personas y en la leche materna; (ahí) ya estamos hablando de impactos que son brutales en la vida cotidiana, en la salud, en la integridad de las personas y eso es lo que estamos perdiendo. Cuando se permite utilizar el agua de esta manera haciendo contratos y convenios estamos hablando de una explotación que ya es efectivamente comercial en contra de las personas«, señaló.

“Cuando los países ceden jurídicamente para que haya tratados que vulneran los territorios nacionales que quedan en condiciones para cierto tipo de inversiones que, efectivamente, donan los recursos para que sean utilizados comercialmente por otros países y potencias, ahí estamos hablando de pérdida de espacios de soberanía, de pérdida de los espacios de controles nacionales”.

“El fondo de todo esto es que se agudiza la competencia entre los usos del agua”, afirmó. Para Durán Castro «estamos viendo cómo el agua entra en una disputa que tiene que ver con el control de territorios y con el control de un elemento fundamental».

 

Compartido con SURCOS por Osvaldo Durán Castro de la Federación Ecologista (FECON) y docente en el Instituto Tecnológico de Costa Rica.

UNPROBANDO: Feliz 2021 – Sin luchas no hay victorias

SURCOS comparte el comunicado del Sindicato UNPROBANDO: ¡Feliz inicio 2021!

U-001-2021

Estimados compañeros y compañeras: Con todo el cariño que ustedes nos merecen, reciban este humilde pero sincero abrazo con motivo del Año Nuevo 2021 que recién inicia!

Durante el año 2020, el camino recorrido no ha sido fácil: llegó la pandemia del COVID-19 que lo que hizo fue desnudar una de las sociedades más desiguales del mundo, en la que desde hace décadas las políticas gubernamentales han creado una verdadera fábrica de pobres y por el contrario, todo el apoyo para la clase política empresarial responsable del desastre fiscal de los desgobiernos de turno quienes de acuerdo a las cifras que se publican, saquean nuestra Patria en unos $10 mil millones anuales.

Mientras que en otros países a ese 1% de la población que detenta el 99% de toda la riqueza nacional se han gravado sus riquezas, en Costa Rica, las cúpulas políticas empresariales decidieron recargar toda la crisis sobre las espaldas de los trabajadores, especialmente del sector público, a quienes se les pide “más sacrificio” golpeando sus salarios, mismos que al igual que las pensiones, se estima estarán congeladas durante los próximos 10-14 años!

Aparte de esto, esa clase política empresarial responsable del desastre fiscal de los desgobiernos de turno nos anuncia el garrotazo de año nuevo para negociar el endeudamiento con el FMI: subida del IVA con lo cual ante salarios congelados la pérdida del poder adquisitivo provocará un acelerado empobrecimiento con el incremento de los bienes y servicios; la Ley de Empleo Público que criminalizó al funcionario público y lo responsabilizó de la crisis fiscal, pretende entre otras cosas despojarlo de sus Derechos y convertirlo en el nuevo Esclavo del Siglo 21 quedando su puesto de trabajo en dependencia de los gobiernos de turno; no descartan gravar los servicios bancarios como lo es el débito y transferencias bancarias con salarios sobre los cuales pesan impuestos; gravar el salario escolar que es un ahorro del trabajador de un salario que en muchos casos ya paga impuestos; etc etc etc!!!!

La clase política empresarial responsable del desastre fiscal de los desgobiernos de turno es tan mísera, que permite que el poder económico de las grandes empresas les “doble el brazo” impidiendo entre otras cosas por ejemplo, que se grave con un impuesto la cerveza y con ello contribuir en el alivio de la crisis fiscal que ellos mismos han provocado!. Eso sí logran en la Mesa de Dialogo Multisectorial el rebajo de más del 2.5% en el pago de impuestos!

La clase política empresarial responsable del desastre fiscal de los desgobiernos de turno es tan egoísta y descarada que redacta las leyes en beneficio propio, condonando deudas fiscales en una suma superior a los ¢190 mil millones que incluyen a sus amigos y familiares de diputados en empresas morosas en impuestos en las que son accionistas algunos de esos llamados “padres” de la Patria!

Ese criminal robo de impuestos que los llamados padres de la Patria permitieron y que hoy hacen falta en las finanzas públicas, nos lo van a sacar de los bolsillos con un garrotazo y despojo de Derechos, esa es la bienvenida de Nuevo Año que nos ha preparado La clase política empresarial responsable del desastre fiscal!

Como Sindicato Unión de Profesionales, Técnicos y Similares del Banco Popular UNPROBANPO, deseamos que el Año 2021, sea un año de fortalecimiento Institucional, en el que se predique con el ejemplo y prevalezca la transparencia, para recobrar confianza, en el que el reclamo de salarios justos ante excelentes ganancias, encuentre eco en las Autoridades Institucionales. Este es un barco en el que todos y todas tenemos mucho que aportar ante los innumerables retos que esperan!

Podríamos enviar un mensaje light de inicio de Año Nuevo 2021, pero aparte de saludarlos con los mejores buenos deseos para todas sus familias, manifestarles nuestro compromiso instando a unirnos en la lucha por construir una Sociedad en la que el Desarrollo tenga Rostro Humano, y dejemos de ser un vergonzoso ejemplo a nivel mundial al ocupar el Top de naciones en la que la Desigualdad Social ha dejado al desnudo una Fábrica de Pobres, nuestras familias merecen un mejor vivir y es nuestra obligación defender la calidad de vida que hoy es amenazada por la voracidad de los tiburones políticos y una clase empresarial que se niega a contribuir al pago de impuestos como lo obliga el artículo 18 Constitucional y así construir una Sociedad de Oportunidades!

Reciban nuestro más sincero cariño en este inicio de año 2021! Fraternalmente, Ing Carlos Vega por Junta Directiva UNPROBANPO

Nos merecemos vivir en una sociedad en la que el Desarrollo tenga Rostro Humano! Sin luchas no hay victorias!

¡Reclamamos y exigimos justicia tributaria ya!

Publicación: “Fundamentalismos, crisis de la democracia y amenaza a los derechos humanos en América del Sur: tendencias y desafíos para la acción”

El Fórum Ecuménico de la ACT Alianza en América del Sur (Fesur) publicó la investigación “Fundamentalismos, crisis de la democracia y amenaza a los derechos humanos en América del Sur: tendencias y desafíos para la acción” de la Dra. Magali do Nascimento Cunha.

La publicación promueve una reflexión acerca de cómo se ha dado el avance de los fundamentalismos en América del Sur y los períodos de intensos procesos reaccionarios frente a avances en el campo de los derechos sociales, sexuales y reproductivos, derechos de trabajadores y de poblaciones tradicionales.

La investigación incorpora la conceptualización del fundamentalismo, entrevistas a profundidad con especialistas, grupos focales y entrevistas grupales con líderes y activistas, y Seminarios de Investigación con el Grupo de Investigación Comunicación y Religión de la Sociedad Brasileña de Estudios Interdisciplinares de la Comunicación (Intercom), la cual está integrada al Grupo de Estudios de Medios, Religión y Cultura (MIRE).

Además, la investigación fue desarrollada entre febrero y junio del 2020, en el contexto del COVID-19 en América del Sur.

SURCOS invita a reflexionar con base en los contenidos de la publicación.

 

Compartido con SURCOS por Carlos Tamez.

UCR: Museos recurren a la imaginación y la solidaridad ante la nueva normalidad

El IV Encuentro Nacional de Educadores de Museos organizado por el Museo+UCR reunió a entidades museísticas de todo el país para analizar los desafíos frente a la pandemia.

Con creatividad, solidaridad y a través de las redes sociales las entidades museísticas del país salen adelante en la nueva normalidad, adaptando su oferta de actividades educativas a nuevos formatos virtuales. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.

Un botero que también es buzo y una bióloga comparten historias a través de WhatsApp, para mantener vivo el interés de los niños y niñas por las riquezas que alberga el Área de Conservación Guanacaste. Así como ellos, en cada rincón del país, colaboradores de una treintena de instancias museísticas están generando ideas y proyectos para seguir aportando conocimiento y vivencias en la nueva normalidad.

Un total de 36 instancias se reunieron para compartir sus experiencias e ideas en el IV Encuentro Nacional de Educadores de Museos organizado por el Museo+UCR de la Universidad de Costa Rica, un espacio que desde hace varios años acerca, articula y promueve la colaboración y actualización entre entidades museísticas de todo el país.

Durante este encuentro, que se realizó el 17 y 18 de noviembre, se analizaron los retos y desafíos de los museos ante la nueva realidad, se compartieron experiencias y capacitación en un aspecto que resulta crucial en este momento para conectar con más personas; el diseño e implementación de estrategias de marketing en redes sociales.

¿Qué son las entidades museísticas?

Son todos los espacios al servicio de la sociedad y de su desarrollo, que trabajan con y para la conservación, restauración, difusión y educación del patrimonio natural y cultural, material e inmaterial. Algunos ejemplos son: museos, reservas de bosque y parques nacionales, archivos, bibliotecas y centros culturales.

Estas entidades albergan buena parte de nuestra historia, conservan el patrimonio natural y cultural, y crean experiencias inolvidables en niños y adultos que los acerca a la historia y al conocimiento. Así son las entidades museísticas de Costa Rica, desde las más pequeñas organizaciones en zonas rurales hasta aquellas que reconocemos por sus imponentes edificaciones en la capital.

Están distribuidas en todo el territorio nacional y ponen al alcance de nacionales y extranjeros la riqueza de nuestro país, nos llevan a conocer desde los especímenes que habitan en el fondo del mar y los bosques hasta aquellas evidencias que dejaron nuestros antepasados desde tiempos prehispánicos.

Las redes sociales: protagonista ante la adversidad

Ante la pandemia, las entidades museísticas han respondido de variadas maneras para seguir brindado sus servicios a las personas. Algunas hacen recorridos virtuales, sesiones educativas via Zoom o programas educativos en Facebook live, mientras otros han apostado por tener más presencia en redes sociales con publicidad e información educativa.

Por otra parte, aquellos que no tienen una plataforma tecnológica y económica desarrollada, han optado por soluciones creativas y de bajo costo, como la que realizan el buzo y la bióloga del Area de Conservación Guanacaste que consiste en grabar audios para compartir anécdotas e información por medio de WhatsApp.

Durante el encuentro, el Área de Conservación Guanacaste presentó su experiencia titulada «Biosensibilización marina y cómo la información científica transforma una comunidad¨.

“Hemos ido respondiendo según nuestras capacidades y recursos ante la nueva normalidad” destaca Adriana Araya Góchez, encargada de la Sección de Educación del Museo+UCR y coordinadora de este Encuentro.

A pesar de las distintas realidades, la encargada apunta que “el uso de las redes sociales es elemental, indiferentemente de que volvamos a una nueva realidad con opciones de presencialidad, toda esta parte de la virtualidad y de la comunicación en redes sociles con fines educativos vino para quedarse. Los que ya hacían cosas lo han reforzado y los que no se han visto obligados a hacerlo” apunta Araya.

En el Museo+UCR, por ejemplo, han desarrollado contenidos en video y pequeños artículos escritos, imágenes para redes sociales con datos históricos de la Universidad, cápsulas sobre los hongos y charlas virtuales. Para el 2021 se planea lanzar dos exposiciones en sitios web: “Travesía por la Isla del Coco” con el apoyo del CIMAR y “Enfermería disciplina ancestral” con la Escuela de Enfermería.

Un colectivo generoso, creativo y colaborador

En el encuentro participaron entidades museisticas ubicadas en todos los puntos del país, instituciones de carácter público y privado o no gubernamental. También áreas protegidas y bosques. Entre ellos; el Parque Marino del Pacífico, el Área de Conservación de Guanacaste y el Museo de Jade, las cuales expusieron sus experiencias.

«Es una comunidad solidaria y en la cual las realidades son muy distintas» subrayó Adriana Araya.

En este momento, lo más importante para las personas encargadas de la educación en los museos es idear como dar continuidad a sus servicios educativos mediante formatos virtuales y educación a distancia en diferentes zonas del país a donde las realidades son muy diversas, y en muchos casos, las personas no tienen acceso a Internet.

Por eso, en el encuentro se ofreció colaboración y apoyo entre entidades, de tal manera que los que tienen más recursos y experiencia ayudan a los que tienen mayores necesidades, especialmente en la elaboración de materiales educativos para compartir a través de las redes sociales. Para el 2021 se acordó trabajar una agenda conjunta.

Una iniciativa del Museo+UCR

La actividad fue organizada por el Museo UCR y el CIICLA, en el marco del proyecto de Acción Social EC-469 «Memorias y diálogos: Museo de la Universidad de Costa Rica». “El propósito de este evento es crear espacios para el diálogo entre colegas y compartir experiencias que agreguen valor a la función educativa; esto se ha evidenciado en los resultados de evaluación que confirman las múltiples alianzas inter institucionales que han nacido en este evento.” señaló Adriana Araya.

«El Encuentro Nacional de Educadores de Museos potencia la generación de alianzas y, en alguna medida, llena un vacío importante de muchas personas relacionadas a este ámbito que tiene que ver con formación y capacitación. Es decir, fortalecemos capacidades, destrezas e iniciativas para la gestión de las instituciones museísticas» señaló, Hugo Pineda Villegas del Centro Cultural e Histórico José Figueres Ferrer.

Espacio de encuentro

«El encuentro constituyó un espacio de crecimiento, en donde el intercambio de experiencias marca pautas importantes para el devenir de cada iniciativa museística en el país. Escuchar, preguntar, tomar ideas y crear alianzas de acompañamiento en un ámbito tan maravilloso, pero complejo, como lo es el rescate histórico – cultural, brinda impulso a cada iniciativa, que con orgullo y esfuerzo crece y busca proyectarse dentro o fuera de las fronteras nacionales¨.

Dra. Nancy Zúñiga Montero. Directora del Museo Valle entre aguas Tabarcia.

“Que personas trabajadoras de museos o afines a su gestión nos veamos y pensemos en un mundo mejor a través de la protección del patrimonio, del fortalecimiento institucional, de la participación ciudadana y de la dinamización económica de la cultura a través del patrimonio que custodiamos y nuestros museos es, sin duda alguna, poner una vez más en valor el rol social de estas instituciones y de sus colecciones.¨

Hugo Pineda Villegas. Centro Cultural e Histórico José Figueres Ferrer.

 

Katzy O`neal Coto
Periodista, Oficina de Divulgación e Informaciónx|

Últimos días de los 17 años

Testamentum Ab Eo Tempore

Macv Chávez

Al volver a casa mi mamá fue la más feliz, y como siempre me recibió con los brazos abiertos, contenta por tenerme de nuevo en casa. Aunque, un tiempo después empezó a preocuparse pensando que me habían echado del seminario por algunas visitas que me hizo, debido a su gran preocupación de madre y también a la situación económica del hogar, logrando recibir las generosas propinas que algunas veces me daban unas personas generosas, esas que no solía gastar en nada porque lo tenía todo. Pues, por gracia divina el pago de mi pensión finalmente lo realizaban unas monjas de la cuadra 15 de la avenida Brasil, quienes generosamente ofrecieron hacerlo a raíz de la primera misa que celebró el Padre Carlos Rossell en dicho lugar, un tipo bastante admirable por su capacidad intelectual y sencillez, en aquel tiempo, ahora no lo sé, y todo gracias a una práctica -consciente o inconsciente- que existía en aquel entonces: “la amistad se termina al salir del seminario”; y todo por una fabulosa, “bendita” o sutil prohibición que existía, esa que más de una vez el director espiritual me lo hizo saber, ”para que nadie se viera envuelto en ningún problema de la vida mundana”. Algo que me parecía una estupidez y se lo dije, porque quien quiere ser algo, lo es; y quien no, no, y simplemente fingirá, como muchos lo han hecho por varios años, tanto que algunos se merecen un Óscar por tan maravillosa actuación.

Durante una temporada intenté conservar amistad con algunos, tanto que algunas veces iba a la Catedral de Lima a misa, encontrándome con algún “amigo del seminario”, tanto con los que estaban dentro como fuera. De ese modo, un día fui a visitar a Jean Pierre a la iglesia de las Nazarenas, logrando visitarle por varios días, incluso en el mes morado, porque todavía andaba de ocio y había desarrollado una costumbre religiosa fuerte, por la experiencia del seminario, algo que me llevó a seguir cultivando mi espiritualidad religiosa mientras iba buscando trabajo a través de algunos “amigos”, esos que poco a poco se fueron manifestando como lo que eran en sí, al saber que ya no estaba en el seminario. Cosa que me sirvió para empezar a ver la otra cara de la moneda, recordando un tanto a las clases sociales: si no eres de los suyos, marginado te tienen.

Bueno, entre algunas de esas visitas Jean Pierre, él llega a presentarme a dos sacerdotes, a uno lo conocí el día de mi cumpleaños uno o dos años antes de ingresar al seminario, porque ese día pasé acolitando toooooooodo el santo día -expresaría mi madre un tanto fastidiada, porque siempre ese día lo compartía con mi familia-. Aunque este sacerdote no recordaba mucho de mí, cosa que suele pasar cuando conoces a un sinfín de personas en la vida diaria. Pero, yo tenía la seguridad de que él era uno de los diáconos que fue a la iglesia Santa Ana, con Monseñor Carlos García, el ahora ya Padre Mario. Al otro sacerdote recién lo conocí ahí, tanto que a estas alturas no recuerdo su nombre. Creo que mi torpe mente menciona Fernando, como su nombre, pero no estoy seguro de ello, porque en sí no pasamos nunca a una amistad real, debido a que su invitación a su parroquia no solo fue para ayudarle con la catequesis, sino que tenía la firme intención de replantearme la vocación sacerdotal para terminar ingresando a la diócesis del Callao, cosa que no me gustó en lo más mínimo, porque evidentemente yo había salido del seminario y estaba en una búsqueda superior para dar lo mejor de mi ser en mi quehacer, y por eso acepté gustosamente ayudarle en la catequesis de su parroquia, porque tenía el conocimiento que había adquirido en el seminario gracias a la generosidad de muchas personas, razón por la cual debía ofrecerlo del mismo modo, aunque no voy a negar que los pasajes corrían por cuenta de la iglesia, debido a que mis bolsillos no me permitían semejante privilegio.

Una vez que conocí a estos dos sacerdotes, empecé a acolitar en la iglesia del Señor de Los Milagros, primero con el cura del Callao y luego con el Padre Mario, así con mayúscula por mi admiración a su persona, porque además es un gran amigo y ser humano, con quien al principio pensé que jamás iba a pasar de una relación protocolar de conocerlo y tratarnos bien, como buenas personas, debido a que me parecía bastante serio y distante, de pocos amigos, por así decirlo, cosa que con el tiempo descubrí que no era verdad, porque era un hombre de meditación y gran calidad humana, bastante querido a dónde iba o lo mandaban, porque era una persona admirable, así como un gran sacerdote.

Durante el tiempo que estuve en la parroquia del Callao me dediqué a acolitar, como también a conversar con uno u otro chico del grupo de catequesis, rara vez lo hacía con alguna chica, debido a que había ido a cumplir con una misión o fin: colaborar en la catequesis sin problemas, porque en la parroquia Santa Ana había tenido experiencias de las malas lenguas que decían que andaba con una y otra chica sin siquiera andar con ninguna, salvo con Daniela, una chica por la que me quedé admirado, ya que luego de nuestro primer beso fue bastante romántica, cauta y sabia, como para que nadie se entere, ya que yo había sido elegido para el retiro de postulación al seminario por esos días. Y por eso, al día siguiente de nuestro primer beso y momento romántico, ella me dijo que “no sería una piedra en mi camino” y que me guardaría como un hermoso recuerdo en su corazón, cosa que también logró grabar en el mío, luego de despedirse con un último beso, uno de los besos más hermosos que he recibido, por la grandeza de su corazón.

Por otro lado, no voy a negar que en dicha parroquia, en la del Callao, una que está por Faucett con Santa Rosa, a unas cinco o siete cuadras, más o menos, había dos chicas que me gustaban físicamente, porque me parecían simpáticas, pero nada más allá de un gusto, porque no andaba en afán de buscar enamorada ni nada por el estilo, porque por aquel entonces todavía era un chico con un ideal romántico sanvalentinesco, uno que creía en el amor de los cuentos o floros de hadas y demás pendejadas de las telelloronas mexicanas, esas que nos vendía la televisión desde pequeños; y por ende, si no nacía el flechazo de Cupido, lo demás era simple gusto, razón por la cual solo andaba perdido entre las líneas del espacio-tiempo en el que transcurría mi vida diaria en ese lugar. Y así, conforme pasaban los días, yo iba esperando dejar de tener 17 años, porque aquello me permitiría poder buscar un trabajo para ayudar con los gastos de casa, debido a que siempre hacía falta un dinero extra en el hogar; y por esa situación yo no iba a poder estudiar una carrera, cosa que tampoco me llamaba mucho la atención, porque en principio quería estudiar derecho para meter preso a mi padre por la pensión que no nos hacía llegar durante una larga temporada y por voluntad propia, gracias a su propia formación cultural, bastante mediocre y común en nuestra sociedad, y también gracias a su -antónimamente- adorable mujer, quien logró someterlo a base del uso de ciertos conocimientos ancestrales que la iglesia suele negarlo, pero que la vida y la experiencia de las cosas me ha llevado a saberlo como tal, y todo gracias a un sinfín de experiencias ligadas a dichos eventos paranormales, aunque a veces pienso que es más para anormales, para seres que no han aprendido a ser personas, pero bueno, eso es algo que quizás algún día contaré en algún libro de ciencia ficción, porque considero que es algo bastante interesante, lo suficiente como para plasmarlo en un libro, mientras voy meditando sobre ese asunto como tal, sobre todo ahora que sé que la mujer murió gracias al purificador Covid-19, cosa que me alegró interminablemente, por diversas razones que algún día quizás cuente si es que llego a escribir ese libro. En fin, necesitaba conseguir un trabajo y mis adorables 17 me hacían más jodida la cosa, porque además de eso estaba mi complejo de pendejo “inteligente”, es decir, sentía que tenía la capacidad mental para trabajar en cosas que no me hacen un obrero incapacitado para pensar, cosa que me parecía algo tan bajo para el hombre, gracias a toda mi mediocridad sobre el ser humano y el trabajo, porque lastimosamente la escuela no me sirvió para aprender lo que es vivir en sí, sino en que debía cumplir una función social de pasar de año, estudiar una carrera si la vida me lo permite y tener muchos hijos, como cuy o ratas, depende de qué camino se elija: el bien o el mal. Y este es un pensamiento que está incrustado en el dominante subconsciente de las masas, de esa masa que no es capaz de llegar a más allá de sí mismo ni para sí mismo, o sea, la mayoría de la población, porque somos un país extremadamente pobre de ser y quehacer, por más que paguemos más impuestos y altas tarifas de bienes y servicios, mucho más que otros, a pesar de tener demasiadas riquezas en varios campos de la obtención de la materia prima para la vida digna del siglo XXI.

En fin, aquel entonces yo todavía era un mocoso un tanto maduro en el ser, pero lo suficientemente inmaduro en demasiadas cosas, gracias a mi ignorancia sobre la vida y el ser humano en sí mismo, porque lastimosamente todavía tenemos un gran problema de formación, cosa que me ha llevado a penar y repensar sobre el problema del hombre o la humanidad, ese que lo podría resumir: “en que no nos han enseñado en el hogar ni en las escuelas a ser personas, para dejar de ser animales domésticos, para aprender a velar por nuestras vidas, desarrollando nuestros talentos sin menospreciar el de los otros, como eso que puede tenerlo un obrero, agricultor o cualquier intelectual o profesional, porque finalmente son capacidades humanas que uno desarrolla para dar lo mejor de sí”, cosa que también espero poder hablar mejor en algún otro momento y en otro dizque libro, pero que lo resumiría en eso, en “aprender a ser persona para dejar de ser animales domésticos o masa”.

Entones, mientras estuve dizque ayudando en la catequesis, que no daba, porque el cura ya tenía sus catequistas, que sabían tanto como saben los profesores de las escuelas públicas y de muchas particulares de bajo estatus social, me hice “amigo” de un grupo de chicos, aunque en sí muchos me seguían porque era el chico santo, jajaja, solo porque había salido del seminario y dizque “tenía vocación sacerdotal”, sin enterarse que yo ya me había comido el “sa” hasta finalmente quedarme hoy como el “cerdote”, cosa que sirve para reírnos un rato cuando alguien me recuerda esa época. Y de ese modo, tenía algunas cuantas tertulias con cuatro chicos, con los que más compartía: uno era de mí mismo signo y día de nacimiento, con quien hacíamos el número 10, aunque ahora si nos juntamos haríamos la nota de la lucha anticorrupción de los presidentes del país: 00; otro que era el más alto de todos, quien siempre solía pedirme que le ayudara a expresar algunas palabras en un poema o carta para la chica que le gustaba; otro que tocaba la guitarra bastante bien como miembro del coro; y, finalmente, otro que era lo suficientemente delgado para quedar como el más flaco de los cuatro flacos de ese momento, porque en ese entonces yo tenía una delgadez que en más de una ocasión algunas “amigas” me reclamaban, luego de confesarme que les gustaba en ese entonces, cosa que me daba risa, porque miraban el frasco y no a la persona, algo que me parecía lo suficientemente pobre como para hoy decir que seguro eran fans de la televisión basura. Aunque, en mayoría yo jamás hubiera tenido nada con ellas, no porque no fueran simpáticas ni buenas chicas, sino porque no las sentía a la altura de mis ideales, pues me parecían demasiadas corrientes al babear por una parece que parece linda, no que lo sea en sí, es decir, sin conocer ni saber realmente quién es.

Fue así, cómo una semana antes de cumplir estuve reunido con estos cuatro sujetos en las afueras de la casa del cura, luego de una reunión de la gente de catequesis, esa que él había sostenido con los chicos y en la cual yo andaba como un simple espectador, pero no al cien por ciento, porque siempre me fui casi imposible no opinar ante algo que veía como error o necesidad de aclaración, y por eso en más de una ocasión en las calles siempre termino indicando a la gente que le han dado una mala información sobre su solicitud de referencia.

Aquella tarde el chico del coro empezó a tocar una canción de Alejandro Sanz que todos cantamos a viva voz, casi como enamorados que no fueron aceptados, porque a todos nos gustaban sus canciones. Luego la guitarra pasó por cada mano, girando y girando, tanto que llegué a tocar la primera canción que aprendí en la guitarra: “No puedo amarte” de Gian Marco, esa que me enseñó Raquel Pinglo. Luego volví a coger la guitarra para tocar: “De todo lo mío lo mío es más” de Jean Paul Strauss; y justo ahí, en ese momento, mientras iba tocando y cantando a viva voz, iba pensando que esa es una hermosa canción, capaz de abrirte el interior, como muchas otras que me gustan de otros artistas, como las de Leiva que en estos tiempos escucho sin cansarme, porque es capaz de abrirte el ser, el alma, con tanta fuerza que quieres sacar el dolor de tu ser para manifestarlo de tal forma que te purificas sin herir a nadie, algo así como una especie de catarsis, de rito de purificación, cosa que nos ayuda a mejorar los estados de ánimos, a entristecernos feliz, algo que me da alegría de vivir, porque uno encontraba las palabras que no podía expresar por cuenta propia; y de ese modo, en mis pensamientos, me dije en ese preciso instante: “Es esto lo que quiero ser: Escritor; porque quiero brindar a las personas esas palabras que necesita expresar ante determinadas situaciones, buenas o malas, para que no tenga que enfrentarse ante la impotencia de no saber cómo decirlo, porque nadie quiere enviar un mensaje errado, uno que puede cambiar el rumbo de la historia en favor de uno o absolutamente en contra, logrando dejar un dolor de conciencia o de sufrimiento, simplemente por no encontrar las palabras o expresiones adecuadas para cada situación, esas que logran purificar el ser hasta embellecerlo, porque consideraba que la humanidad necesitaba embellecer su alma antes de anclarse en la miseria, para salir de ella con conciencia, esa que te permite saber las cosas para hacer, para elegir entre el bien y lo mejor”, y por eso en ese momento, por obra y gracia de la divinidad del espacio tiempo, un flash inmortalizaba mi toma de decisión del ser Escritor, justo en el preciso instante que decía en mi interior: “Quiero ser Escritor”. Y por eso esa foto la conservo y la uso hasta ahora, por más que en más de una ocasión me han dicho que debo actualizar mi foto, porque ahora ya no ando así y la gente quiere conocer al hombre de ahora, pero eso a mí no me interesa, porque esa es una forma de recordarme incansablemente, como para nunca olvidarme cuál ha sido mi fin como Escritor, aunque ahora solo ande como dizque Escritor, porque soy consciente de que todavía me falta crecer mucho en la pluma para ser Escritor, y por eso con esta memoria y todos los libros ya publicados y escritos pretendo llegar al final de una etapa que terminará con la publicación de mis obras completas, esa que será al día siguiente de la publicación oficial de las memorias de mi ser “Escritor”.

Entonces, así fue cómo tomé la decisión de dejar de ser el joven que se pone a jugar a transcribir canciones de otros a su propio lenguaje, así como también los sentimientos de los otros para ayudarles con sus parejas, con la firme idea de convertirme en un Escritor, una tarea que algún día espero alcanzar, y mientras tanto sigo ensayando algunas ideas que voy escribiendo en forma de libros para las personas que tienen la necesidad de expresar su ser de alguna forma, ya sea mediante un dizque poema, carta, canción, novela, cuento, relato, artículo, ensayo o cualquier otra cosa que se me pueda ocurrir escribir, solo para dejar palabras a los demás, por si lo llegan a necesitar, buscando acercarlos a la lectura de una forma sencilla, pero dizque profunda.

Finalmente, debo confesar que a los 22 años, luego de andar analizando algunas reacciones de la gente con respecto a la figura o apariencia del ser, junto a algunos absurdos problemas con una dizque enamorada gracias a los comentarios de sus amigas, decidí que era necesario e indispensable seguir usando esa inmortal foto para recordarme la decisión de aquel día, y que no debía usar más fotos, porque finalmente las fotos -en este caso- solo sirven para los que quieran hacerse famosos, y yo no quería hacerme famoso, por más que el día que tomé la decisión también había pensado en que podía hacer mucho dinero como escritor para poder darle lo mejor a mi familia y no tener que andar con los problemas de los ajustes del bolsillo, cosa que era un pensamiento bastante iluso en un país como en el que habito. Pero, en fin, esa idea lo corregí a los 22 definitivamente, decidiendo que lo que quiero es que se conozca a mi ser por medio de mis ideas y no por mi cara ni cuerpo. Y por esa razón siempre evito las cámaras de fotos o videos, para seguir conservando el anonimato de la apariencia, para ser el hombre de las palabras, porque es la palabra la que se queda mientras el cuerpo se va, porque son las palabras las que te llevan de un lugar a otro, al punto de que hay veces que se cruza por mi mente la idea como un divino mensaje: “Ese anonimato en algún momento debe terminar para siempre, porque el sistema así lo exige para llegar a más gente”.

 

Lima, 02 de enero de 2021 a las 02:11 horas

El Derecho de la función pública del enemigo

“Quien gana la guerra determina lo que es norma, y quien la pierde ha de someterse a esa determinación” (G. Jakobs)

Manuel Hernández

En el complejo ciclo de desarrollo y consolidación del neoliberalismo económico, particularmente en los dos últimos años, acicateado por la crisis económica y fiscal del país, los poderes político-corporativos hegemónicos concertaron una potente y rabiosa legislación que trastoca los derechos individuales y socava los derechos colectivos de ciudadanía social de las personas que laboran en la Administración Pública.

Este ciclo comporta un deslizamiento gradual de la democracia hacia el autoritarismo político, que ha tenido un giro violento en estos dos años, que termina derrumbando las reglas pactadas de la institucionalidad democrática.

En este artículo se ensaya un análisis del contenido y alcances de esta legislación emergente y de excepción, que configura la categoría que denomino el Derecho de la función pública del enemigo.

Se utiliza esta categoría, derivada de la teoría del Derecho penal del enemigo (G. Jakobs), para examinar, desde un punto de vista crítico, esta legislación emergente y permanente, cuya imposición determina un giro de tuerca que consuma una reestructuración global del modelo o subsistema de las relaciones de trabajo de la Administración Pública. Una nueva institucionalidad, regresiva y de carácter autocrática, que coloca a los sindicatos en un serio predicado, comprometiéndolos a asumir un histórico desafío.

1.- La necesidad y pertinencia de una superestructura política-jurídica funcional al modelo de acumulación capitalista neoliberal

Aproximadamente, desde hace unas cuatro décadas, en nuestro país, se viene de manera progresiva, paso a paso, aunque no de manera rígidamente lineal, pero si en la misma dirección, aguijoneado por el Consenso de Washington (1989), desarrollando y consolidando el neoliberalismo económico.

Este modelo corresponde a una ya prolongada fase de reestructuración o ajuste estructurales del modo de producción capitalista, que responde a las nuevas exigencias de acumulación y explotación, no sólo de la fuerza de trabajo, sino también de los recursos de la naturaleza.

Este modelo de acumulación está radicado en la globalización de la economía y la producción, la financiarización de la economía, la automatización, la desregulación de los mercados, incluyendo la flexibilización del “mercado” de trabajo, la reestructuración de los procesos de producción, la reducción del déficit fiscal, del gasto público y la privatización de los servicios públicos (Williamson).

El neoliberalismo se sustenta en una lógica de acumulación por desposesión (Harvey), que tiene por objetivo reconstituir la hegemonía del capital en el proceso de producción y reproducción social, recurriendo a la mayor explotación posible de los recursos de la humanidad en su conjunto, que requiere menos derechos de libertad, derechos sociales, canales de mediación entre el capital y el trabajo y menos democracia (Noguera Fernández).

Estas políticas implican que el Estado asuma el “imperativo de la austeridad” (Luistig); en síntesis, más Mercado y menos Estado, el mantra de la ideología neoliberal, la esencia de la nueva Lex Mercatoria.

Pero este modelo de acumulación exige necesariamente una superestructura política- jurídica que fisiológicamente le sea funcional; es decir, de un conjunto de aparatos ideológicos de dominación (los famosos AIE de Althusser), que se adecuen a esta fase de desarrollo del capitalismo y aseguren el cumplimiento normativo y coactivo de aquellos objetivos.

En Costa Rica, esta superestructura política-normativa se empezó a gestar desde las primeras cartas de intenciones firmadas con el FMI (1982, 1984), la saga de los PAES 1, 2 y 3, firmados con BM, todos con la rúbrica socialdemócrata del PLN (1985, 1989, 1995), la aprobación del TLC (2007), la aprobación de los 22 comités para la adhesión de Costa Rica a la OCDE, dentro de cuya agenda destaca la reestructuración del empleo público y la Administración Pública.

Más reciente, en el último par de años, bajo el pretexto de la crisis fiscal, se aprobó aceleradamente una legislación “laboral”, con un núcleo duro que se basa en dos caras de la misma moneda: la desposesión de los derechos laborales de las personas que trabajan en la Administración Pública, y el menoscabo de sus derechos colectivos de ciudadanía.

Esta legislación emergente, excepcional, de excepción no temporal, sino permanente, que se articula en ese devenir del proceso de profundización de las reformas estructurales, tiene como sustrato la construcción ideológica del funcionario público antisocial forjada por los poderes fácticos.

Resulta aquí didáctica la siguiente afirmación de Chomsky:

“Cuando se trata de construir un monstruo fantástico siempre se produce una ofensiva ideológica, seguida de campañas para aniquilarlo. No se puede atacar si el adversario es capaz de defenderse: sería demasiado peligroso. Pero si se tiene la seguridad de que se le puede vencer, quizá se lo consiga despachar rápido y lanzar así otro suspiro de alivio.”

Esta cita de Chomsky refleja muy bien el proceso doméstico de construcción social y representación cultural del funcionario público, como enemigo de la ciudadanía, cuya violenta campaña, política y mediática, para destruir sus derechos individuales y de ciudadanía social, ha sido intensa y visceral en estos años.

Partiendo de esta construcción cultural negativa, el discurso político y mediático entronizado transfiere convenientemente la responsabilidad de la crisis fiscal a los funcionarios públicos, estigmatizados como parias que sacrifican los recursos públicos, “secuestradores de quirófanos”[1]; cuyos discursos destilados en cicuta llegan al extremo de desacreditarlos y tratarlos como hordas de acosadores sexuales y sátiros de menores de edad.[2]

En esta coyuntura, esa legislación que se promulgó responde a una combinación de varios factores: a la radical defensa, desde aquella racionalidad neoliberal, de la agenda de los intereses económicos del poder corporativo hegemónico, a la irracionalidad visceral de los sectores ultraderechistas y antidemocráticos, y también a una buena dosis de ignorancia política.

Lo cierto es que a merced de la crisis económica y fiscal, esos espurios intereses han encontrado un terreno fértil para empoderar su agenda y amalgamar una legislación de excepción, permanente, fundida principalmente en dos leyes, y una más que estaría próxima a ser también ley de la “República”, de la República oligárquica corporativa de ellos, a saber: Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, N°9635 (2018), Ley para brindar seguridad jurídica sobre la huelga y sus procedimientos, N°9808 (2020) y (Proyecto) Ley Marco de Empleo Público (que por el curso vertiginoso de los acontecimientos y el alto grado de consenso político concitado, me adelanto a ponerle, no el número de ley, pero si el año de promulgación: 2021).

Estas tres leyes de amplio espectro (que en este artículo de opinión asumo como tales) vienen a la postre a configurar el tridente neoliberal que denomino: el Derecho de la función pública del enemigo, que disciplinan, no solo el régimen de las condiciones de empleo, sino, además, la actividad principal de los sindicatos en el ámbito de la Administración Pública.

2.- La configuración del Derecho de la función pública del enemigo

Antes de desarrollar el contenido y alcance de esta propuesta que planteo, es pertinente advertir que esta denominación la tomé prestada de la teoría del derecho penal del enemigo (G. Jakobs, 1985), cuya trasposición al derecho laboral, particularmente al ámbito del derecho de la función pública, mutatis mutandi, resulta jurídicamente sostenible.[3]

Esta teoría tiene un potencial expansivo (García Amado), que permite utilizarla como categoría critica de análisis, que facilita la comprensión de los (dis)valores antidemocráticos y juicios políticos que impregnan las leyes que de seguido se examinarán.

La configuración de este anunciado régimen jurídico de excepción de la función pública se basa en una legislación de tres patas:

2.1.- El disciplinamiento del desempeño, la productividad laboral y las remuneraciones de las y los funcionarios públicos

En uno de los contextos económicos más difíciles de nuestra historia republicana, con una fuerte resistencia social, se promulgó la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, N°9635 (2018).

Esta ley tiene una impronta neoliberal incuestionable, compuesta por tres ejes: materia tributaria, regla fiscal y remuneraciones de las y los funcionarios públicos.

Tratándose de este último eje, la ley, por una parte, diseñó un nuevo modelo para disciplinar la gestión del desempeño de los servidores, y por otra parte, una regulación de contención de sus remuneraciones.

El modelo de evaluación de desempeño ordena la actividad laboral y la productividad de los funcionarios, quienes quedan sometidos, manu militari, a un esquema rígido, jerarquizado, unilateralista, vinculado al cumplimiento de una rigurosa métrica de índices y metas cuantitativas, que no necesariamente garantiza el mejoramiento de la eficiencia y calidad de la prestación de los servicios públicos.

Asimismo, disciplinó sus remuneraciones, porque nominalizó y congeló, ad perpetuam, los sobresueldos y complementos salariales.

La legislación produce una desvalorización de la fuerza de trabajo y un estancamiento de largo plazo de las remuneraciones, que de manera gradual perderán su valor real adquisitivo; en un círculo nada virtuoso, porque su efecto contradictorio causará una reducción de la demanda agregada y la contracción de los niveles de consumo.

A la vez, este régimen se complementa con las medidas extraordinarias que contempla la Regla Fiscal, que se aplicarán a partir de 2022, que producirán un congelamiento total de los salarios, con el consecuente empobrecimiento de amplias capas de funcionarios y funcionarias.

Podemos afirmar que esta ley consiste en una herramienta de política económica y fiscal, en una técnica de sujeción de la organización de la prestación de la fuerza de trabajo, la productividad y el control de las remuneraciones de los servidores públicos; además de las ostentosas restricciones que impone en materia de negociación colectiva de los salarios.

2.2.- El disciplinamiento del conflicto colectivo y la huelga en los servicios públicos

A consecuencia de las protestas sociales y la huelga general convocada por los sindicatos, a finales de 2018, contra el proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, cuyo movimiento se extendió hasta por tres meses, se produjo una violenta y comatosa reacción de las patronales, los partidos políticos y el Gobierno.

La protesta social fue reprimida e impulsó frenéticamente un proyecto de ley, tendiente a reformar el Código de Trabajo, en materia de huelga, en una nueva escalada de estigmatización y hostilidad contra las personas funcionarias públicas.

Aquel constructo social del funcionario público, transmutado en enemigo de la sociedad, quedó reflejado en el discurso de uno de los más enconados diputados promoventes del proyecto:

“(…) La víctima de esa utilización [de la huelga] fue la gente, que hemos dicho en reiteradas ocasiones perdió operaciones quirúrgicas, tratamientos contra enfermedades graves, gente que no pudo llegar a su trabajo porque no bastándoles el uso de la huelga, se inventaron que el bloqueo era una especie de instrumento paralelo. Lo que hemos hecho ha sido devolverle a la ciudadanía la condición constitucional que nuestros padres y abuelos fijaron en la ley suprema del país:”

La contrarreforma laboral, consumada en la Ley para brindar seguridad jurídica sobre la huelga y sus procedimientos, N°9808 (2020), en términos generales, por un lado, estableció sustanciales restricciones al ejercicio del derecho de huelga en determinados servicios públicos, y por otra parte, generalizó la prohibición de la huelga, a expensa de una concepción indiscriminada de los servicios esenciales, que no se adecua a los pronunciamientos de los órganos de control de OIT.

La ley constituye un autoritario dispositivo de control social que priva a los sindicatos de la principal medida de poder de presión colectiva de las y los trabajadores.

2.3.- El disciplinamiento de la relación de empleo y la autonomía colectiva

No obstante el impacto de grueso calibre causado por aquellas dos leyes, la superestructura jurídica-política necesaria no estaba todavía completa, perfeccionada; requiriéndose para esto, es decir, para consolidar “el bloque histórico” (Gramsci), además, una regulación totalizante de la relación de empleo público y la prohibición absoluta del derecho de negociación colectiva en la Administración Pública.

Este imperativo normativo, en el marco de adhesión del país a la OCDE, y ahora en la coyuntura de la crisis profundizada por la pandemia de la Covid-19, convertida en justificante para solicitar otro préstamo a FMI, se pretende cumplimentar con la aprobación definitiva de la Ley Marco de Empleo Público (Exp. N° 21336).

Esta nueva iniciativa, para honrar sus compromisos con uno de los comités de OCDE, la presentó el Poder Ejecutivo en 2019 y está actualmente dictaminada por la Comisión de Gobierno y Administración de la Asamblea Legislativa, a la espera del trámite de las mociones de fondo vía artículo 137 del Reglamento de la Asamblea Legislativa.

El proyecto tiene 4 objetivos cardinales inescindibles: político, fiscal, (anti) sindical y otro enfocado en la reestructuración y reorganización de la Administración Pública[4].

El primer objetivo, de carácter político, tiende a una mayor concentración de poder en manos del Poder Ejecutivo, que se instrumenta con las múltiples y exorbitantes competencias que se le atribuyen a MIDEPLAN.

MIDEPLAN sufre una metamorfosis y transforma en un supraministerio, que tendrá bajo su dominio centralizado y absoluto la gobernanza política y la regulación normativa de los principales componentes de la relación de empleo público, prácticamente en todo el ámbito de la Administración Pública, que enerva todo espacio a la negociación colectiva.

El segundo objetivo, de carácter fiscal, se instrumenta particularmente con el esquema de salario único global; que ya la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas nominalizó y congeló los sobresueldos y complementos salariales, por lo que podría considerarse la antesala del salario global.

El tercer objetivo del proyecto es de orden antisindical, porque excluye del ámbito de la negociación colectiva, todos aquellos componentes de la relación de empleo, incluidas las remuneraciones, cuya regulación le compete en exclusiva y de manera excluyente al nuevo monstruo político MIDELEVIATAN, con un poder soberano sobre las condiciones laborales de los mortales servidores públicos.

Esta proscripción de la negociación colectiva en la función pública hunde sus raíces en la dogmática administrativista del Siglo XIX, que tiene su antecedente en la Filosofía del Derecho de Hegel, que reduce a la persona/funcionaria pública a un status de servidumbre, sometida a un régimen estatutario, cuya relación de empleo la determina unilateralmente el Estado, excluyendo absolutamente cualquier participación de los actores que representen sus intereses.[5]

Así, con esta tercera pata de la mesa, se estaría consolidando el ciclo de regulación neoliberal del trabajo en la función pública -que no significa necesariamente que con la Ley Marco de Empleo Público se vaya a cerrar este ciclo-, mediante la constitución de un poder-ministerio hegemónico, que regimienta la relación de empleo, complementado por la prohibición generalizada de la huelga y la negociación colectiva en la Administración Pública.

3.- Alcances e implicaciones del Derecho de la función pública del enemigo

Ese arpón normativo de tres puntas, clavado en el corazón de la función pública, da lugar, de acuerdo con la terminología de Lévi-Strauss y Durkheim, a un “hecho social total”, por las implicaciones que en su conjunto produce este régimen en el tejido político, social, jurídico e institucional.

Entonces, tenemos que en un período de tiempo muy corto, a ritmo de una legislación motorizada (Carl Smith), se está armando este excepcional Derecho de la función pública del enemigo, conformado por un tridente neoliberal, de tres potentes y filosos picos: la Ley de Finanzas Públicas, la contrarreforma legal en materia de huelga y la virtual aprobación de la Ley Marco de Empleo Público; salvo que algo extraordinario sobrevenga y se descubra la vacuna que nos salvaguarde de esta implosión neoliberal.

Se puede sostener que este disciplinamiento totalitario de la relación de empleo público, y el encierro normativo en el que se está metiendo a los sindicatos, privados del ejercicio de las acciones colectivas que le son inherentes, corresponde a una “explosión neofascista” (Cornel West), que simboliza al funcionario público como enemigo del bien común, que legitima que sea meritorio de una legislación de excepción, en términos de “defensa social”, opuesta a la legislación laboral, incluso a la legislación administrativa ordinaria.

En realidad, la construcción de ese patrón del otro, como enemigo de la sociedad, del orden público, del bien común, no es nada novedosa de este siglo XXI, cuyos antecedentes se remontan a los fascismos de la década de los 30 y 40 del siglo pasado, que contemporáneamente asumen renovadas expresiones matizadas por el neoliberalismo económico.

De esta forma, se construye una nueva forma de cohesión social del poder, basada en una “nueva forma de obediencia” y control social construido por las clases dominantes, que favorece la conformación de un Estado penal policial, “que reprime duramente las resistencias que puedan surgir como fruto del malestar social ocasionado por la pérdida de derechos, a la vez que genere miedo, para evitar que se reproduzcan.” (Noguera Fernández)

Esta nueva subjetividad del trabajo, encarnada en el enemigo, legitima que las funcionarias públicas sean excluidas del ordenamiento jurídico, “la expulsión de la ciudadanía del trabajo” (Pérez Rey y Adoración Guamán), mediante la imposición de un régimen autoritario diseñado para destruir sus derechos y combatir a las organizaciones gremiales que representan sus intereses, limitando o privándolas de sus derechos de representación y las funciones colectivas que le son esenciales, sin las cuales los sindicatos quedan reducidos a simples caricaturas jurídicas asociativas, desposeídos de todo poder social, gremial y contrahegemónico.

Esta regulación normativa de excepción, producida en corto plazo, obedece a una estrategia de choque, que forma parte del proyecto neoliberal, la cual marca una ruptura del ordenamiento, liquida el pacto político y social, en una suerte de quiebre constitucional totalmente incompatible con el sistema democrático y los derechos fundamentales.

En definitiva, este totalitario régimen estatutario, ex lege, institucionaliza un nuevo modelo, o más propiamente un subsistema de relaciones laborales de la Administración Pública, pero con consecuencias disciplinares que trascienden la “fabrica” pública y se extienden en su conjunto al sistema de relaciones laborales, como un “hecho social total”.

Este modelo define “una nueva matriz de disciplinamiento laboral más eficiente”, afincada en una “red de dispositivos” normativos de control o mecanismos heterónomos de dominación social, que fortalecen el poder de dirección patronal, refuerzan la relación asimétrica de trabajo, repelen toda manifestación del conflicto social y suprimen cualquier cauce de mediación democrática entre el Estado-Patrono y sus servidores.

Pero no olvidemos que todo “campo” de dominación contiene espacios o reductos de resistencia. Como señala Foucault: “Donde hay poder, hay resistencia.”

Por último, este modelo de relaciones laborales en la función pública, representa un serio desafío para los sindicatos, que no queda la menor duda que se están jugando la piel y el presente.

Este desafío lo tendrán que asumir los sindicatos, de una vez, con pensamiento crítico, en tiempo real, con la finalidad de construir una estrategia alternativa que resista el furioso embate y se restablezca la supremacía del Estado Social y Democrático.

1° de enero de 2021

[1] /La Nación, 27/09/2018

[2]/ La Nación, 27/11/2020

[3]/ Günther Jakobs opone el derecho penal del ciudadano, al derecho penal del enemigo. Esta teoría, que se ancla en la filosofía de Kant, sostiene que en la sociedad existen individuos que por la sola peligrosidad de las actividades que realizan, se justifica un trato penal represivo de excepción e intenso, como enemigos que hay que separar de la comunidad, protegiéndola frente a ellos. A estos individuos el Estado no debe tratarlos como personas, sino combatirlos como enemigos. Esta teoría ha sido utilizada eficazmente para combatir el terrorismo, la inmigración y los movimientos de resistencia contras las políticas neoliberales.

[4]/ En un artículo titulado “Los objetivos del Proyecto de Ley Marco de Empleo Público” desarrollé este tema, publicado en Surcos Digital, el 20/12/2020.

[5]/ En un artículo titulado “La dogmatica de la Procuraduría General en materia de negociación colectiva en la función pública”, publicado en el Semanario Universidad, de 10/12/2020, analicé el contenido y alcances de la concepción autocrática de relación estatutaria que encierra el proyecto de ley.

 

Trenzar. Revista de Educación Popular, Pedagogía Crítica e Investigación Militante

La Revista de Educación Popular, Pedagogía Crítica e Investigación Militante “Trenzar” publicó el pasado 31 de diciembre un nuevo número. La revista tiene como objetivo propiciar un espacio de producción y socialización de saberes posicionados desde las Epistemologías del Sur.

El número 5 (2020) integra el editorial, cuatro artículos de investigación, tres artículos de reflexión, dos entrevistas y dos reseñas.

SURCOS comparte la tabla de contenidos:

Editorial

Editorial: Sostener un proyecto, abrigar esperanzas – Daniel Fauré Polloni

Artículos de investigación

La escuela rural en Colombia. El caso de Sumapaz: una historia política y social (1930-1980) – Leonardo Devia Góngora

Investigaciones militantes, acciones colectivas e infancias trans: Realidades “otras” para la construcción de “un mundo donde quepan muchos mundos” – Marcela Alejandra Parra

La inclusión escolar de Chile para las juventudes latinoamericanas en situación de migración y el impacto en sus trayectorias ocupacionales – Felipe Giordano Vidal Torres, Leonardo Javier Ulloa Torres, Diego Ivan Tapia Figueroa, Nicolas Matias Ortiz Antiqueo

Reciprocidades para una educación intercultural y diálogo de saberes – James Edward Montano Morales

Artículos de reflexión

In-surgir la educación desde lo intracultural y lo de-colonial: aportes a las pedagogías con identidad propia – Weimar Giovanni Iño Daza

La contrarreforma universitaria neoliberal y su hegemonía en México – Jorge Lora Cam

Sentipensando la Esperanza Pedagógica. Maestras y maestros sureando, de pie y resistiendo – Deyby Rodrigo Espinosa Gómez, Hader Calderon Serna

Entrevistas

Una propuesta educativa con perspectiva de clase: mirada general al proyecto de escuela del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra. Entrevista a Maria Nalva – Rodrigues de Araújo Bogo – Juan Miranda González

Conmemoración a los cuarenta años de la Cruzada Nacional de Alfabetización en Nicaragua (23 de agosto, 1980 – 2020). Entrevista a Oscar Jara Holliday – Fabián Cabaluz Ducasse

Reseñas

Procesos, prácticas y voces de niñas y niños de larga duración: reseña sobre “La historia de las infancias en América Latina” – Rocío Fatyass

Reseña: P. Chávez, M. Chávez, C. Jiménez, A. Britos, O. Vega, K. Salamanca, M. González, B. Fernández, F. Puente y L. Tapia, Pensando América Latina a partir de René Zavaleta Mercado – Candela Reinares

Puede consultar el número completo aquí

 

Compartido con SURCOS por Óscar Jara Holliday.

SEC: “Preparémonos para evitar que se apruebe el proyecto de ley de empleo público”

SURCOS comparte la siguiente información del Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Costarricense (SEC):

El Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Costarricense SEC, hace un llamado al Magisterio Nacional y a la clase trabajadora del sector público, para dar la lucha en contra del proyecto de Empleo Público, expediente número 21.336, que fue dictaminado.

Este proyecto elimina derechos fundamentales, algo que no podemos permitir.

Eliminar el principio de negociación colectiva, la cual es una herramienta de la democracia, es un acto fascista que nos ubica en un régimen totalitario.

La destrucción de la democracia y también del derecho al trabajo decente, son objetivos ocultos de esta nefasta y retrógrada propuesta de ley.

Se invita a todo el Movimiento Sindical y a los sectores organizados a una reunión, el jueves 7 de enero del 2021, a las 9 a.m. en el Auditorio del SINAE, para replantear la estrategia de lucha.

“Sentipensar la pandemia desde la sistematización de la experiencia en Trabajo Social: reflexiones con Oscar Jara Holliday”

SURCOS comparte el artículo “Sentipensar la pandemia COVID-19 desde la sistematización de la experiencia en Trabajo Social: reflexiones del profesor Oscar Jara Holliday” de la doctora en Educación y Pedagogía Social, Elia Sepúlveda-Hernández de la Universidad Santo Tomás, Chile.

Sepúlveda-Hernández realiza una reflexión teórica sobre los desafíos disciplinares que impone el nuevo escenario social producto de la pandemia; dichas transmutaciones sociales contienen experiencias necesarias de registrar para construir el Trabajo Social del futuro. Asimismo, el artículo reflexionar a partir de una entrevista realizada al profesor Oscar Jara H., y se pone en valor la sistematización como recurso metodológico para sentipensar y racionalizar este momento histórico.

La autora presenta al entrevistado algunas preguntas que invitan a la reflexión:

“¿Cómo sistematizar desde las distancias y fronteras – distanciamiento social– que instala la pandemia? ¿Qué desafíos metodológicos enfrenta el proceso de sistematización cuando los espacios virtuales son hoy las esferas de la intervención social?”

“Las cuestiones de género han sido un asunto complejo en esta pandemia. Las mujeres son uno de los colectivos sociales más afectados (aumento de la pobreza, violencia, desempleo, multi roles…) Siendo el Trabajo Social una profesión compuesta principalmente por mujeres que se encuentran en la primera línea de esta pandemia, ¿qué oportunidades aporta la sistematización a la visibilización, protagonismo y construcción de un quehacer profesional en clave antipatriarcal?”

“Algunos vaticinan que esta pandemia cambiará para siempre las formas de educarnos, de relacionarnos, de organizar las sociedades modernas. ¿Qué sistematizar de acá en adelante a partir de la realidad de América Latina?”

Puede leer las respuestas, reflexiones y conclusiones en el artículo.