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Autor: María José Ferlini Cartín

Una carta postrera de Simón Bolívar

El entomólogo e investigador Luko Hilje, narra la historia de la carta postrera del libertador Simón Bolívar. Hilje cuenta cómo se aprendió la carta durante su juventud, aunque tras leer la novela “El general en su laberinto” le surgió la duda de si realmente el libertador era el autor de la carta, dirigida a su prima segunda Fanny.

Hilje realiza un recuento de la historia tras la carta y cierra mencionando “esta es la historia —ahora un poco enrevesada— de aquella carta que aprendí de memoria en mi juventud y que, escrita o no por Bolívar, representa una vibrante evocación, muy hábil y bellamente lograda, de la conjunción de las luchas libertarias de este prócer latinoamericano con la inextinguible pasión por Fanny, su prima segunda y amante”

Puede consultar el texto completo a continuación: Una carta postrera de Simón Bolívar.

Sindicatos de Profesionales en Ciencias de la Salud exigen aumentar medidas restrictivas para Navidad y Año Nuevo

La Asociación Nacional de Profesionales en Enfermería (ANPE), Sindicato de Médicos Veterinarios (Simevet), Sindicato de Profesionales en Ciencias Médicas de la Caja Costarricense del Seguro Social (Siprocimeca-CCSS), Sindicato Médicos Especialistas, (Siname) y la Unión Médica Nacional hicieron un llamado al Ministerio de Salud y al pueblo costarricense para tomar medidas ante la pandemia por COVID-19 durante las celebraciones de Navidad y Año Nuevo ante saturación del sistema de salud.

“La hora oscura de la pandemia ha llegado, nuestros hospitales están colapsando”, expone un video publicado por la ANPE y suscrito por los demás Sindicatos.

En el video se dirigen al Ministro de Salud, Daniel Salas, y exigen un aumento de las medidas restrictivas (entre ellas el confinamiento inmediato), el cierre de fronteras y la extensión de la restricción vehicular sanitaria.

“Usted como máxima autoridad de salud de Costa Rica, tiene la potestad para que toda la infraestructura sanitaria nacional sea puesta a disposición para toda la población costarricense, sin costo alguno para el Estado o la Caja”, indica el video.

También hacen un llamado a la población para tomar medidas aunque estas puedan ser dolorosas en plena época navideña.

El pronunciamiento cierra haciendo un llamado a adoptar políticas acertadas y corregir esquemas que no han funcionado, para no comprometer la vida y el futuro de los habitantes.

Raúl Aguilar Piedra, In memoriam

Vladimir de la Cruz

Nacimos el mismo año, 1946. Nos conocimos en la Universidad de Costa Rica al mismo tiempo. Raúl Aguilar Piedra y yo fuimos contemporáneos de estudios, tuvimos, y compartimos muchos profesores. Nos egresamos casi al mismo tiempo.

Yo docente de la Universidad gracias al apoyo y la confianza que me tuvo el Profesor Rafael Obregón Loría, Director de la Escuela de Historia y Geografía, de ese entonces, quien me abrió las puertas para la docencia universitaria, cuando había cierta resistencia para que lo hiciera por mi militancia y dirigencia comunista estudiantil de esos años. Con el Profesor Obregón Loría ambos hicimos una extraordinaria, invaluable y fecunda amistad.

Don Rafael, o Don Rafa, como cariñosamente le llamábamos todos sus alumnos, era, como Docente, como Profesor, un Gran Amigo de sus estudiantes, especialmente de aquellos, que éramos los “pegados” a él, los que lo buscábamos para un consejo, una guía, una hoja de ruta para alguna investigación que se nos ocurría, para algún proyecto de estudio o de investigación, los que constantemente demandábamos de su sabiduría, de su amplísima y enciclopédica cultura, los que buscábamos el “dato” preciso de algún suceso histórico o de algún personaje de la Patria. Acostumbraba a regalarnos sus libros recién los publicaba salidos del Taller de Encuadernación. Siempre, y me atrevo a decir que, a cualquier hora, Don Rafa, estaba disponible, accesible y como generoso colaborador, sin egoísmos académicos de ningún tipo. Ahí estaba, también, el joven estudiante Raúl Aguilar Piedra, demandándole ayuda y buscando apoyo.

Fui asistente académico dos años de Rafael Obregón Loría y de él aprendí muchísimo. Lo traté, lo viví, y disfruté de su amistad, como pocos de sus cercanos alumnos y asistentes. Algunos de sus estudiantes seguimos sus pasos en el campo de la Historia y la Geografía, y en la Gran Logia de Costa Rica.

Raúl tuvo la oportunidad de empezar a trabajar en el Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, recién creado en 1974, institución con la noble e importantísima misión de rescatar, conservar y destacar todo lo relacionado con la Heroica epopeya del pueblo costarricense, en su Gesta Nacional, de la lucha contra los filibusteros norteamericana, jefeados por William Walker, en Costa Rica y en Centroamérica, especialmente en Nicaragua. Su tesis de graduación fue sobre el Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, como una responsabilidad del Estado costarricense ante la defensa del patrimonio nacional.

Justo, el Profesor Rafael Obregón Loría, con motivo del centenario de la Campaña Nacional contra los filibusteros, había tenido la tarea histórica, por encargo del Rector de la Universidad, su gran amigo, Rodrigo Facio, y por iniciativa propia, de hacer la investigación relacionada con esos hechos, la que culminó con su libro originalmente llamado “La Campaña del Tránsito 1856 – 1857”, luego publicado con los nombres de “Costa Rica y la guerra contra los filibusteros” y “Costa Rica y la Guerra del 56 (La Campaña del Tránsito)”, convirtiéndose esta Obra, hasta hoy, en el trabajo más importante que se ha hecho sobre ese capítulo de Nuestra Historia Patria.

Quienes fuimos alumnos de don Rafa aprendimos, no solo de su Obra, sino de su fervor patrio, de su admiración por los Héroes de aquella Guerra Nacional, de sus principales figuras, del Presidente Juan Rafael Mora, de su hermano, el General Joaquín Mora, del General José María Cañas, de Juan Santamaría, de la Pancha Carrasco y de tantas otras figuras y personajes que nos los presentaba, de carne y hueso, como eran. Pero, también nos hablaba del Crimen de Estado, y de quienes actuaron en él, asesinato aún no reparado, que se cometió contra Mora y Cañas, con su pérfido fusilamiento en 1860. Siempre nos enseñó que la abolición de la pena de muerte en Costa Rica, primero su inaplicación en 1878, y luego su abolición, en 1882, se debía justo a ese infame fusilamiento, ya que el Presidente Tomás Guardia Gutiérrez, quien admiraba profundamente al General Cañas, aquel asesinato lo había impactado, hasta llevarlo a tomar esa importante decisión.

El General Tomás Guardia, y los Presidentes liberales que le siguieron, Bernardo Soto y Próspero Fernández eran otros personajes admirados por don Rafa, como lo fue también de José María Castro Madriz.

La Guerra del 56 y del 57 era para nosotros, los estudiantes y alumnos de don Rafa, un capítulo muy importante de nuestra formación académica y profesional.

Probablemente fue este sello de don Rafa el que llevó a Raúl Aguilar Piedra a vincularse desde su inicio al Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, llegando a ocupar su Dirección desde 1977 hasta el 2010, siendo su Primer Director.

Como Director le tocó desarrollar el Museo, de fortalecerle su misión y sus objetivos históricos, de ampliarle sus bases informativas y documentales, de irlo enriqueciendo poco a poco, con las limitaciones institucionales que tenía, de fortalecerle las diversas temáticas que hoy tiene el Museo, entre ellas, biografías, la parte museográfica y museológica, los trabajos genealógicos, especialmente de Alajuela, Obra que asumió Rafael Obregón Loría, por muchos años de investigación, que culminó con ocho tomos publicados por el propio Museo. También la tarea de recopilar todo lo humanamente posible que pudiera rescatar relacionado con la Campaña de 1856 y 1857 en libros, revistas, documentos, periódicos, colecciones especializadas de obras de arte, estampillas, de numismática, en fin, de todo lo que tuviera que ver con su Museo.

Cuando don Rafa estaba trabajando sus genealogías de Alajuela, a finales de la década de 1880, fui contratado para impulsar, en ese momento un proyecto ambicioso de Historia General de Costa Rica, que salió publicado en 5 volúmenes, impreso en España, a todo lujo, como no se había publicado nada aquí de esa forma. Allí agrupé a Historiadores y colegas de generación. Entre ellos invité a don Rafa, mi Gran Maestro, para participar de la Obra, con algunos capítulos especiales, para los cuales me depositó su total y absoluta confianza. Tenía que competir con mi compañero Raúl Aguilar el tiempo de don Rafa.

Raúl le demandaba más tiempo. Estaba presionado con los plazos de terminación del trabajo de las genealogías, y así también ejercía presión sobre don Rafa. Yo me acoplaba a las disponibilidades de tiempo de don Rafa para que me atendiera a mí, en los capítulos del libro con los que él me iba a colaborar. Era frecuente, y en muchas ocasiones, que nos encontráramos, Raúl y yo, en casa de don Rafa, cuando vivía 100 metros al sur de la Corte Suprema de Justicia, en una casita azul, cuya pequeña oficina, con ventana a la calle, apenas daba espacio para que los tres estuviéramos allí, a veces hasta las 11 de la noche, alternando en las consultas y conversando amenamente sobre diversos temas del momento, o de los trabajos que teníamos en desarrollo con don Rafa. Lo que evoco en este momento son aquellas noches de intenso trabajo, en que don Rafa parecía incansable, inagotable, dándonos su sabiduría, enseñándonos son su maravilloso ejemplo su Oficio de Historiador, fortaleciendo hacia él nuestra admiración y el afecto que le profesábamos como discípulos permanentes que fuimos siempre de don Rafa, Raúl uno de ellos, quizá de los pocos que pudimos tratarlo y tenerlo muy cerca de esa forma.

Terminé mi trabajo. Don Rafa el suyo con ambos. Raúl continuó con el Museo a cargo sobre su espalda y hombros.

Raúl logró que el Museo creciera, desde su primera instalación hasta que le dieron todo el antiguo Cuartel de Armas de Alajuela, edificios históricos, de carácter patrimonial, de finales del Siglo XIX.

Como Director fue sumamente laborioso, silencioso en su trabajo, él mismo era de hablar bajo, de amplia cultura, humilde en su forma de ser, modesto, sin arrogancias de ningún tipo, ni hacía alarde de su sabiduría enciclopédica, que había llegado a tener sobre la Guerra de 1856-1857, de excelente trato, sencillo y afable, que lo exhibía como una persona muy especial. Como su Maestro, don Rafa, siempre fue generoso con quien demandaba un dato, una ayuda, una guía de investigación o la precisión de un dato histórico que él conocía, especialmente sobre la Campaña Nacional.

Al frente del Museo estaba comprometido de cuerpo y alma a la Institución, haciendo del Museo la gran institución que hoy es. En el Museo investigó, editó y desarrolló una gran labor editorial, de esta Institución. Treinta y tres años al frente del Museo le ha dejado su indeleble huella.

Cuando se hablaba con Raúl sobre la Guerra del 56 y 57 sabía respetar las opiniones, aún cuando no las compartiera, pero siempre procuraba dirigir la conversación hacia las fuentes que podían enriquecer el intercambio de opiniones.

Con Raúl el Museo llegó a tener vida intensa, de las más destacadas de las instituciones culturales del país, por las actividades que programaba como exposiciones permanentes y temporales, mesas redondas, en algunas yo participé, presentaciones de libros, simposios, conferencias, congresos, nacionales e internacionales que allí se han realizado, montaje de obras de teatro, conciertos y encuentros. El Auditorio “Juan Rafael Mora Porras”, que tiene el Museo, es un sitio de encuentro con la Historia y la Cultura Patria desde todos los campos del saber.

Por su labor el Museo llegó a recibir el Premio Libertario “Florencio del Castillo” que otorga la Fundación Pax Costarricensis, y a él, como Director, la Universidad Nacional le otorgó el Premio “Omar Dengo” en mérito a “su labor educativa y cultural en defensa del patrimonio histórico costarricense”.

Fue fundador, en el 2015, de la Academia Morista Costarricense, donde recibió el reconocimiento de Miembro de Honor. También recibió la Medalla de Oro del Bicentenario Morista. Armando Vargas, fundador e impulsor de esta Academia, ha propuesto que una Silla de la Academia lleve su nombre, en lo que estoy de acuerdo.

Como funcionario público fue un ejemplar trabajador y ciudadano modelo. Bastaría señalar que se trasladaba casi 30 kilómetros diarios para ir a su trabajo, su segunda casa. Como Don Rafa siempre fue generoso con quien buscaba su ayuda o amparo investigativo.

Su Obra escrita tiene el reto de recogerse totalmente. Lo recordaré, entre sus múltiples facetas, no solo por los encuentros en casa de don Rafa, sino como un buen conversador y gran lector, como un buen amigo y una buena persona.

Costa Rica, con su muerte, ha perdido a uno de sus mejores hijos, a un gran ciudadano, a una persona que profesaba amor por la Patria, y la Cultura e Historia Nacional han perdido a uno de sus mejores baluartes.

 

Fotografía tomada de: Museo Histórico Cultural Juan Santamaría Costa Rica

Dirección Regional de Educación Grande del Térraba tendrá nuevo director

Uriel Rojas

A partir del 2021 el Msc. José Víctor Estrada Torres, indígena de origen cabécar, asumirá la dirección de la Regional de Educación Grande del Térraba Ministerio de Educación Pública.

Estrada Torres ha desempeñado otras funciones de alto nivel en el Departamento de Educación Indígena a nivel nacional y regresa a servirle a su cantón Buenos Aires y a toda la dependencia de esta sede educativa.

HUMILDE NIÑO BENDITO

Claudio Monge Pereira

Al Niño Jesús que llega
Ofrezco mi corazón…
Mis manos mi vida entera
Mis besos y mi ilusión.

Sé que viene cansadito
En el vientre de María
Que por pueblos peregrina
Al lado del buen José.

No encuentran una posada
Ni un hotel ni una morada
Pero sí a un posadero
Que ignora que es para Dios.

José paciente deambula
Y María se resiste
Porque sabe que en su vientre
Tibio lleva al Salvador.

Encuentran bajo una Estrella
En el pueblo de Belén
Un pesebre humilde y tibio
Más seguro que el Edén.

Entre tibios vahos nace
El Niño Jesús bendito
Acompañado de obreros
Y campesinos también.

Luego llegan unos Reyes
Del Oriente me parece
Y le llevan los regalos
Que guardará hasta el final.

En ese humilde pesebre
Del pueblito de Belén
Nació mi Señor Bendito
Por TODA la Humanidad.

San Isidro de Heredia, diciembre.

El Rock como Pandemia de justa rebeldía latinoamericana: «Rompan todo» (2020)

Jiddu Rojas Jiménez

Creada por Nicolás Entel y dirigida por Picky Talarico. Producida por los mismos, más Iván Entel (debe ser familia), y desde luego, el capo argentino y radicado en México… Gustavo Santaolalla.

Santaolalla es un personaje talentoso, polémico y contradictorio, y políticamente discutible. Millonario, músico y «empresaurio» progre. Y tiene un defecto, sale hasta en la sopa de Mafalda.

Y es necesario citarlo acá también y no por el talento fusión del grupo «Bajo Fondo».

Visualizó y organizó a la Contracultura, y la hizo potable y comercial, la hizo sostenible y la desarmó sin querer hasta gastarla. Desde Monterrey hasta Argentina.

Ni modo, es un tema bifronte, complejo, no resuelto. Nos queda la nostalgia frente al Capitalismo Global, la exclusión creciente, la polarización, y el Reguetón.

A propósito del documental, hay que decir que la influencia de Gustavo Santaollaya es más que notoria. Es insoportable.

De Argentina a México y de México a Argentina y ya…con paradas en Perú, Colombia, Uruguay y Chile. Brasil, un subcontinente cultural, se menciona sólo para hablar del exilio argentino tolerado durante la «Dicta-blanda» brasileña.

De ahí sus aciertos y carencias…

Desde mi óptica, me dejó severos efectos colaterales… Es como una especie de diarrea mental de intensos recuerdos y vivencias sobre el Rock, de mi juventud y en mi caso, de la resistencia cultural y política. Para mí todo iba de la mano…

Somos la generación de izquierda que puso Rock en las Manifestaciones.

Ese es mi Rock Latinoamericano, el que nos acompañó durante décadas de resistencia.

Y ya no sé si existe en términos puristas el Rock Latinoamericano exactamente, en términos puros no lo sé, tal y como sí se sé que existe una Filosofía latinoamericana.

Como tampoco sé, si existe una historia del Rock Latinoamericano.

Pues como objeto de estudio histórico es cuestionable su amplia delimitación en tiempo y espacio, e incluso la delimitación del objeto mismo de estudio. ¿Qué putas es Rock? (¿Y el RAP y el Soul y la Música del Mundo?)

¿Una actitud? No me jodás.

Las carencias obvias del Documental obedecen a la biografía y óptica del todopoderoso Gustavo Santaollaya, genio y figura y poderoso productor asociado con el también argentino Óscar López.

¿Nunca mencionar a Centroamérica? Eso ya es insultante. Ni siquiera a Alux Nahual. Menos a Costa Rica, que está sobrada en Rock. ¿Habrá que invitarlo a hacer negocios a Costa Rica a Gustavo Santaolalla?

¿Pero explicar a Sumo y Luca Prodan en Argentina, sin mencionar a la Polla Records y a su cantante Evaristo, gallego criado como Vasco? ¿O explicar Vicentico y Los Cadillacs sin su exilio a España? ¿O a Andrés Calamaro sin «Los Rodríguez» también en su exilio ibérico?

¿Le perdonamos a Enrique Guzmán en México y a Palito Ortega colaborar con el enemigo? Léase con sendas Dictaduras. ¿Nos hacemos los locos?

Mientras Gieco después de ser perseguido, pasa a cantar para los soldados argentinos de Las Malvinas, en plena Dictadura.

Y mientras, Federico Moura, el más comercial New Wave, junto a los Punks de «Los Violadores» y Pil- Trafa, se negaban a hacerlo.

Cosas veredes… Gieco, honesto, se disculpará luego en público.

Pero Moura, el verdadero héroe, ya había muerto de SIDA en 1988: sus hermanos años más tarde, – también músicos-, lo desentierran, y lo creman y arrojan sus cenizas en el Río de la Plata, para que se encuentren con las de su hermano Jorge, militante del ERP, torturado, asesinado y desaparecido durante la última Dictadura militar.

Luca Prodan (1987), Miguel Abuelo (1988) y Federico Moura (1988) despiden la época hedonista, casi frívola, de los 80s del Rock Argentino. ¿Se supo esto siquiera en Centroamérica que venía de sus propios genocidios y guerras civiles? El genocidio argentino es un picnic a la par del de Guatemala, El Salvador o Nicaragua con Somoza y la Contra.

Un documental del Rock en Centroamérica debería llamarse: ¡Qué se rinda tu Madre!, con el poeta guerrillero Leonel Rugama (Pero fue asesinado en combate por la Guardia de Somoza en 1970).

¿Volviendo a la Argentina, se podría explicar a Soda Stereo sin Virus y Moura? ¿O a su éxito comercial sin el apoyo transnacional de Sony Music? ¿Hay un Rock argentino como en la gran literatura argentina, tipo Boedo versus Florida? ¿Y si fuese así qué tan relevante sería en términos de la Contracultura?

¿Hay pues un Rock para River Plate y otro para Boca Juniors? ¿Es esto válido para el resto de América latina? Son elementos estéticos y sociológicos válidos, pero complejos y dialécticos.

¿Hablar del Rock Mexicano sin hablar del Rock Progresivo de México, y sin mencionar a «Cabezas de Cera»? ¿Son demasiado universitarios acaso?

¿Hablar de «Los Jaivas» o del gran Víctor Jara de Chile, pero no de Silvio Rodríguez y de la Nueva Trova o de la música rock y fusión de Cuba?

¿Hay un Rock latinoamericano o hay más bien, un Rock Iberoamericano que incluye al Estado Español? ¿Si hablamos de Luca Prodan no debemos mencionar a Italia al menos?

O al revés: Del gran circuito comercial y cosmopolita global del Rock y su gran industria cultural de masas (Adorno/Benjamin) tenemos a un genio como Vangelis, – colaborador del clásico cantante británico de Rock Progresivo Jon Anderson vocalista de Yes-, pero… ¿podríamos explicarlo sin la voz comercial y pop e insoportable, de quien lo catapultó, – uno de los favoritos de mi Mamá-, de Demis Roussos, su primo, también griego, nacido en… Egipto (sic), y quien solía cantar en Español o Italiano?

¿Se puede explicar el genio de Vangelis Papathannasiou joven millonario griego, sin el sonido progresivo previo de «Aphrodite’s Child» con su primo Demis Roussos gran cantante pop comercial tratando de huir de la Dictadura militar en Grecia de 1967?

Tengo una lista de mensajes de mi Generación X y más jóvenes quejándose del Documental. Claro tiene carencias graves…

Por ejemplo, del tipo, ¿cuándo empezará a tributar Netflix?

Al fin y al cabo estamos viéndolo y disfrutándolo parcialmente.

En fin, sin duda, cumple cierta función social y cultural y hasta política de introducción general al tema. Es la verdad práctica.

Me quedan imágenes importantes que rescato del Documental:

Más que al TRI a la Contracultura post- Tlatelolco 1968, y al Festival de Avándaro de 1971 en México sobrevivir hasta Saul Hernández y Caifanes, o Rita Guerrero (1964 – 2011) de Santa Sabina… Cercana al EZLN y muerta de Cáncer de Seno y casi olvidada, así como su denuncia pública por la tardanza y el mal tratamiento recibido, en el Seguro Social de México.

Me gustó como siempre, oír al Flaco, al gran Luis Alberto Spinetta desde Almendra hasta su partida, o a Fito pontificando, y a la locura iluminada, sagrada, de Charly cerrando con «Say No More».

Me recordó y emocionó hasta el llanto, cuando conocí personalmente a Charly en unos breves segundos y minutos, en el Cuartel de la Boca del Monte.

O como cuando Spinetta vino a Costa Rica en el Melico, después de años de nunca nunca venir, y ante el escándalo histérico, el estruendo delirante, nos pidió silencio, y al no darse ninguna calma paró y gritó enojado: «¡Cállense! Parecen argentinos.»

Spinetta, genio y figura.

Volviendo al Documental… Me emocionó escuchar a Jorge González de Los Prisioneros de Chile, hablando de las manos cortadas de Víctor Jara. Y verlo abrir aquel Concierto de Derechos Humanos en Argentina en democracia, porque en Chile fue prohibido el evento. Yo lo viví en Costa Rica en cambio. El mejor Concierto de mi vida en 1988.

De esas imágenes grabadas clásicas, de las que el Documental no es dueño por ser universales, me conmovió, y me conmueve, porque me mueve, escuchar al Indio Solari y de los Redonditos de Ricota, con su perfil underground argentino, consecuente a lo Jerry García y Grateful Dead gringos. (Aquí abajo una otra versión energética del veterano Solari, desde Argentina.)

Hay que decirlo: El Indio Solari, cantante de los mentados «Redonditos de Ricota», además es un poeta:

«En este film velado en blanca noche /
el hijo tenaz de tu enemigo/
el muy verdugo cena distinguido / una noche de cristal que se hace añicos /
No lo soñé…/
(Se enderezó y brindó a tu suerte)
No lo soñé…/
y se ofreció mejor que nunca/
¡No mires por favor!/
y no prendás la luz…/
la imagen te desfiguró/
Este film da una imagen exquisita/
esos chicos son como bombas pequeñitas/
(… )
No lo soñé…
ibas corriendo a la deriva
No lo soñé…
Los ojos ciegos bien abiertos
¡No mires por favor! /
la imagen te desfiguró/
(…) «
(Canción «Jijiji» en Concierto, Indio Solari).

Imagen tomada del Facebook de Jiddu Rojas Jiménez.

Enviado a SURCOS por el autor.

Sala IV impone medida cautelar para proteger tortugas en Marbella

El pasado viernes 18 de diciembre, la Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente (FECON) presentó un Recurso de Amparo contra el Concejo Municipal de Santa Cruz por el acuerdo municipal que permitió la instalación de postes y luces en la Zona Pública de Playa del Coco de Marbella.

En el amparo se indica a la Sala Constitucional que desde hace más de cuatro meses se presentó ante el Concejo un Recurso de Revisión contra el acuerdo que aprobó la instalación eléctrica en esta zona de alta fragilidad ambiental, sin tenerse fundamento técnico y violando directamente la normativa ambiental y los principios de varios convenios internacionales firmados por el país. Sin embargo, el Concejo no da respuesta ni depone el acuerdo. FECON demanda ante la Sala IV que este acuerdo municipal es violatorio del derecho ambiental y por tanto, inconstitucional.

La decisión del Concejo Municipal de Santa Cruz ha mantenido iluminación artificial en la zona, alterando y amenazando el hábitat de desove de las tortugas baulas y negras, dos especies marinas protegidas por la Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas, ratificado por Costa Rica.

Estos convenios son claros y obligan a que el Estado tome medidas de no perturbación humana y ordenamiento costero con criterios técnicos y científico, cosa que el Concejo Municipal de Santa Cruz ha incumplido tajantemente por favorecer los intereses desarrollistas en la zona de Marbella.

Sala Constitucional aprueba medida cautelar

El lunes 21 de diciembre, FECON ha recibido la notificación de que la medida cautelar solicitada ha sido acogida por la Sala, ordenándose a las autoridades recurridas coordinar las acciones necesarias y adoptar las medidas pertinentes para que el alegado desove de las tortugas en el sector no se vea afectado por la contaminación lumínica (…) hasta tanto la Sala no resuelva.

Por tanto, FECON vigilará que la Municipalidad de Santa Cruz finalmente intervenga y desconecte la iluminación de la zona en coordinación con CoopeGuanacaste, que fue la encomendada para instalar esta iluminación, denunciada por su aprobación contraria a los debidos procedimientos ambientales.

https://feconcr.com/noticias/sala-iv-impone-medida-cautelar-para-proteger-tortugas-en-marbella/

 

Imagen FECON: Una tortuga arribando a playa del Coco de Marbella

Sinassass rinde homenaje al Dr. Mario Devandas Brenes con una placa conmemorativa

El Sindicato Nacional de Administradores de Servicios de Salud y Afines del Seguro Social (Sinassass) rindió homenaje al Dr. Mario Devandas Brenes y colocó una placa conmemorativa en el edificio nombrado en su honor “Casa Sindical Mario Devandas Brenes”.

“Por su inclaudicable lucha por el bienestar y los derechos de los trabajadores (as) y de las clases más desposeídas de nuestro país”, indica la placa.

Sesión holística: Reír para sanar

El Teatro La Cambusina invita a participar de la sesión holística virtual “Reír para sanar” el próximo 31 de diciembre a las 4:00 pm.

La duración de la sesión será de 40 minutos (vía Zoom) y el costo es de ₡2000. Es apto para todo público pero no recomendado para personas con cirugías recientes o en estado de embarazo.

Puede comprar el acceso por SINPE al número 85930384, posteriormente envía la captura al mismo número y le enviarán el acceso por WhatsApp.