Ir al contenido principal

Autor: María José Ferlini Cartín

Al ministro de Agricultura: Es momento para la transición alimentaria hacia la agricultura ecológica en Costa Rica

FECON

Luego de justificar nuestra propuesta agroecológica, para una transición hacia la agricultura ecológica comunitaria, hacemos formal solicitud al Ministerio de Agricultura (MAG) de lo siguiente:

Considerando:

1- Que, según el Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, suscrito por Costa Rica y en vigor desde 1976, en su artículo 11, inciso 2, indica que:

Los Estados Partes en el presente Pacto, reconociendo el derecho fundamental de toda persona a estar protegida contra el hambre, adoptarán, individualmente y mediante la cooperación internacional, las medidas, incluidos los programas concretos, que se necesitan para:

  1. a) Mejorar los métodos de producción, conservación y distribución de alimentos mediante la plena utilización de los conocimientos técnicos y científicos, la divulgación de principios sobre nutrición y el perfeccionamiento o la reforma de los regímenes agrarios de modo que se logren la explotación y la utilización más eficaces de las riquezas naturales; (…)

2- Que estamos enfrentando la primera etapa de una emergencia que va a dejar repercusiones económicas globales. El sistema agrario nacional en cuando a producción de granos básicos presenta deficiencias graves que provocan una bajísima participación en la economía global de Estado, por enfatizar en la visión de libre mercado y desventajas comparativas. Es tiempo de plantear acciones con criterio científico que se proyecten en el corto, mediano y largo plazo.

Señalamos y proponemos a la rectoría de la administración agraria, representada por el Ministro de Agricultura y Ganadería (MAG)

  • 1- No es tiempo de flexibilizar el registro de agrotóxicos. Se ha demostrado que la producción orgánica aumenta rendimiento por encima de los métodos convencionales y con uso de químicos, como lo demostró con datos comparativos Acosta (2011) Citamos:

“Mediante el uso de fertilizantes orgánicos los productores que han adoptado el SICA han podido comprobar como mediante la eliminación del fertilizante sintético y la abolición del uso reiterativo y toxico de herbicidas, los cultivos producen más arroz debido a que se mejoran paulatinamente las condiciones biológicas de los suelos y el incremento de poblaciones de macro y micro fauna (Uphoff, 2007).”

La valoración de esa política de flexibilización debe ser detenida y descartada inmediatamente.

  • 2 -Promover políticas que desincentiven el consumo de fertilizantes químicos e insumos agrotóxicos como plaguicidas, para bajar progresivamente la dependencia de esas tecnologías nocivas.
  • 3 -Incentivar la producción agroecológica de granos básicos mediante políticas de apoyo para el acceso sostenible a aguas mediante coordinación con SENARA y el MINAE, a tierras cultivables a través INDER y apoyo del CNP para la sostenibilidad productiva fortaleciendo y ampliando las redes de comercialización y consumo de los sistemas de comercialización.
  • 4- Integrar a la Universidades Públicas a las redes de apoyo del sistema de producción agroecológica de pequeñas unidades productivas, de forma que también colaboren activamente en la formación y asesoría en el campo, así como de la innovación tecnológica necesaria para potenciar el campo agrario en el país.
  • 5 – Limitar la frontera agrícola para monocultivos de exportación mediante moratoria a nuevos permisos y priorizar el trámite de acceso a recursos para proyectos de autosuficiencia alimentaria de granos básicos, de forma que se garantice el acceso a suficientes tierras cultivables óptimas para estos fines.
  • 6 – Priorizar financiamiento a pequeña producción agrícola de granos básicos y desarrollar un sistema de subsidios públicos para aumentar la incorporación progresiva y sostenible de pequeños productores a la participación en la producción global de alimentos.
  • 7 – Garantizar la protección a los ciclos de reproducción de la semilla criolla y a la producción campesina tradicional descartando toda iniciativa que imponga los modelos de patentes sobre los sistemas tradicionales.

05 de mayo de 2020

Federación Costarricense para la Conservación de la Naturaleza (FECON)

Imagen: SINART

Sea parte de SURCOS:
https://surcosdigital.com/suscribirse/

Hay que politizar la descarbonización

El suplemento “Ojo al Clima”, vinculado al Semanario Universidad, se ha constituido en los últimos años como un espacio importante para informar y divulgar noticias

Alberto Gutiérrez Arguedas (Docente e Investigador UCR)

El suplemento “Ojo al Clima”, vinculado al Semanario Universidad, se ha constituido en los últimos años como un espacio importante para informar y divulgar noticias y contenidos relacionados con el cambio climático, en Costa Rica y el mundo. Dicha tarea es digna de reconocer, considerando la gravedad y complejidad de esta problemática, la cual representa uno de los grandes desafíos, no solo ambientales, sino civilizatorios, de nuestra época. No obstante, luego de un cuidadoso seguimiento de los contenidos divulgados por este suplemento, es posible detectar una serie de sesgos y omisiones en el tratamiento de los temas, lo cual ha motivado la redacción de este artículo.

El cambio climático es quizás la manifestación más extrema y dramática de una crisis ecológica global, que va más allá del clima. Esta grave crisis no es producto del azar, sino que es resultado de un modelo de desarrollo basado en una explotación sin límites de la naturaleza y de los seres humanos, es decir, del capitalismo. Abundante evidencia científica demuestra la relación entre la expansión global de este sistema y la destrucción de la base material de la vida.

Ahora bien, a pesar de tan contundentes evidencias, el sistema capitalista y sus poderosos aparatos ideológicos han logrado desviar la atención de las causas reales de la crisis ecológica/climática, para ofrecer como solución ¡más de lo mismo! Este esfuerzo por hacer compatible la cuestión ambiental con el pensamiento desarrollista de mercado tomó fuerza en los años 90, con el famoso “desarrollo sostenible”, y posteriormente se ha reciclado en conceptos como “crecimiento verde” o “economía verde”, hoy de moda.

Estas propuestas visualizan la crisis ecológica y climática como un problema meramente técnico. Como tal, la solución a estos problemas –sostienen sus adeptos– radica en innovaciones tecnológicas para mejorar la eficiencia y en la incorporación de instrumentos de mercado para un “uso racional” de los recursos naturales. El “capitalismo verde” ha logrado, con rotundo éxito, despolitizar la cuestión ambiental e incorporarla al ámbito del mercado. El núcleo duro del modelo de desarrollo permanece inalterado.

Uno de los ejemplos más actuales de este paradigma es la llamada “descarbonización”, término que, cada día más, abunda en los medios de comunicación y en la opinión pública, nacional y mundial. La descarbonización se propone como mecanismo prioritario para enfrentar el cambio climático, con el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, sobre todo, dióxido de carbono. No obstante, por detrás de su aparente carácter neutral y “técnico”, la descarbonización está cargada de ideología y refleja una perspectiva reduccionista y mercantil del cambio climático. Reduce la inmensa complejidad de esta problemática a una única variable: carbono, de forma tal que este puede ser cuantificado y eventualmente ser objeto de compra y venta en el mercado. De ahí la obsesión por las métricas, los números, la contabilidad del carbono.

Costa Rica, por su parte, ocupa un lugar estratégico dentro de este ambientalismo de mercado global, cuya máxima expresión es la propuesta reciente de convertir al país en “laboratorio mundial de descarbonización”. El Plan Nacional de Descarbonización, lanzado en febrero de 2019, ha dado fuerte visibilidad internacional a Costa Rica al posicionarlo como una especie de “vanguardia” en la lucha contra el cambio climático.

Más allá de las buenas intenciones y de los aspectos rescatables (por ejemplo, esfuerzos por mejorar el transporte público), llama la atención la incapacidad (¿o la falta de voluntad?) de este Plan para enfrentar aspectos medulares del modelo de desarrollo costarricense, que contribuyen decisivamente al cambio climático. Poco o nada se habla de la necesidad de replantear el modelo agrario del país, volcado hacia monocultivos de exportación y altamente dependiente de insumos derivados de petróleo. Por ejemplo, ¿por qué no impulsar la agroecología, que produzca alimentos sin necesidad de transportarlos a largas distancias y al mismo tiempo proteja los bosques y garantice la soberanía alimentaria de la población?

La intención de este artículo ha sido visibilizar que la descarbonización es un asunto político y, como tal, debe ser sometido a un debate público riguroso, democrático y amplio, que hasta el momento no se ha dado. El Plan ha sido concebido, diseñado e implementado sin tomar en cuenta las opiniones y puntos de vista de sectores que mucho podrían aportar para encontrar soluciones, como por ejemplo, los pueblos indígenas y los campesinos.

En consonancia con la tradición crítica e independiente del Semanario Universidad, se esperaría por parte de “Ojo al Clima” un tratamiento más equilibrado de este y otros temas, no que reproduzca el discurso oficial del Gobierno y de los agentes del capitalismo verde mundial sin ofrecer algún contrapeso o visión alternativa. Contrario a las declaraciones de Andrea Meza, directora de Cambio Climático de MINAE, publicadas por este medio el pasado 18 de marzo, hay que politizar la descarbonización.

Imagen ilustrativa, UCR.

Compartido con SURCOS por el autor, publicado además en https://semanariouniversidad.com/

Sea parte de SURCOS:
https://surcosdigital.com/suscribirse/

Un fin de semana de disco rayado

Testamentum Ab Eo Tempore

Macv Chávez

Al día siguiente, después del concierto, desperté como siempre, como todo buen fin de semana, entre ocho y nueve de la mañana y de lo más normal, según yo al abrir los ojos. Pero, apenas se me fue el efecto sonámbulo del despertar recordé esas voces chillonas que me hacían recordar que el romanticismo era una cojudez y que debía mantener mi idea de casarme a los cuarenta como mínimo, si es que finalmente me animo a hacerlo con una persona realmente extraordinaria, con la finalidad de evitar todas esas babosas manifestaciones del amor corriente, esas que la gente solía reflejarlo perfectamente a diario, debido a que crecían como uno, influenciados por las torpes ideas sacadas de las películas sanvalentinescas y las telelloronas mexicanas, debido a que, cuando uno crecía en un hogar de bolsillos pobres, lo único que se ve es televisión nacional, algo que va de mal en peor: atrofiando la mente de los niños y jóvenes, dice mi madre al ver las estupideces modernas que dan mucho que hablar. Pero, felizmente ella siempre nos hizo ricos con su amor, motivo por el cual creo que, a pesar de que me ponía a ver novelas con ella -como lo suelo hacer hasta ahora-, pude trascender como persona, hasta lograr cuestionarme algunas cosas de la propia existencia como también de la sociedad en la que me he rodeado todos estos años.

“En qué me he metido” -eran las palabras que penetraban mi pensamiento aquel sábado, desde que desperté hasta que me dormí, incluso hasta que me levanté el domingo, como un disco rayado, debido a que me había comprometido en llevar 20 versos para el Slam del salón; encima tenían que ser románticos, porque esa cojudez le gustaba a la mayoría de las chicas y, por ende, como las chicas eran mayoría, debían ir dichos versos. Era una tarea bastante dura, lo más duro fue pensar y pensar cómo carajos iba a escribir todas esas barbaridades humanas que se les ocurre a los chiflados del corazón, tanto que estuve a punto de tirar la toalla el domingo antes del mediodía, sin importarme si iba a faltar a mi palabra, aunque en sí era algo que tampoco me podía permitir, debido a que mi madre desde siempre nos había enseñado a no comprometernos a nada que no pudiéramos cumplir, motivo por el cual, aunque muchas veces no quería hacer algunas cosas por diversas circunstancias de desánimo, lo terminaba haciendo, claro, siempre y cuando no perjudicase a nadie ni a mi ética o moral, porque esa era otra de las grandes enseñanzas de mi madre: “nunca hay que hacer daño a nadie”. Y así, por obra y gracia divina o de la sabiduría musical diaria mi madre decide poner Radio La Inolvidable, justo antes del almuerzo, mientras terminaba de cocinar, porque estaba cansada de la música de uno de mis hermanos.

“El amor es una gota de agua en un cristal”, sonaba en la radio a los segundos que mi madre había cambiado de emisora. Fue ahí cuando empezó el plagio que me llevó a estar aquí, sentado y escribiendo mis memorias como dizque escritor en modo “intento de pensador”, debido a que ese ejercicio de plagio se convirtió en una dizque adicción, aunque al principio no sabía que dicho acto me convertiría en un plagiador, porque simplemente yo lo veía como traducir la expresión de otros a mi propio lenguaje, algo que empecé aquel día desde las 12:30, aproximadamente, hasta las seis de la tarde, frenando solo a la hora de la comida, algo que para mí duró la velocidad de la luz, porque no recuerdo comer, pero sé que sí comí, porque mi madre siempre, hasta el día de hoy nos dice: “en comer está la vida”, y por esa razón esa fue mi principal preocupación de toda esta cuarentena, más cuando oía esos discursos trillados de político choro, dispuesto a aprovechar la oportunidad para mostrar su deshumanización disfrazada de salvador, por las que me llevé unos cuántos insultos, odios, como también amenazas y dizque amistades terminadas; pero en fin, es parte de disparar a quemarropa las cosas y verdades que la gente no quiere ver, porque está acostumbrado a un positivismo de autoayuda, ese mismo que en este preciso instante podría decir que lo que yo hice al principio fue crear y no plagiar, cosa que jamás negaré, porque en sí fue un plagio, por más que haya cambiado sus palabras por mis palabras, definitivamente es un plagio.

De ese modo el día lunes pude cumplir mi palabra, logrando llevar 26 versos. 6 más para que no me jodan, decía, porque sabía bien que las mujeres eran un poquito especiales. Además, no puedo negar que siempre me ha gustado presumir mi dizque inteligencia, no en mala onda, sino en plan “no me jodan ni me agarren de cojudo”, puesto que algunas o algunos suelen abusar de las personas cuando son buena gente. Algo que las chicas tomaron con su sonrisa contenta y sorprendidas, porque habían pensado que no iba a ser capaz de hacerlos. Pero, finalmente cumplí y no solo eso, porque el día lunes al volver a casa continué traduciendo las canciones cada vez que oía una en la radio o en mis pensamientos. Una tarea que empecé a realizarlo desde aquel día hasta el final de mi tiempo, bueno, eso espero, porque si no puedo morir mientras escribo tendré la peor de las malas suerte. Pero al menos no dejaré de escribir, aunque sea solo para mí, tan igual como lo hacía al principio, porque cada que tenía la oportunidad de traducir alguna canción lo hacía, cogía cualquier cuaderno o papel y me ponía a escribir en forma de dizque poemas, hasta terminar la idea para finalmente dejarlo por ahí, por aquí y por allá, algo que a mi madre siempre le irritaba, porque soy un tanto desordenado en ese aspecto, por más que con el tiempo he aprendido a tener un cierto orden, todavía reniega con mis desórdenes que no toca, porque sabe que me enfado si termina botando o moviendo algo por error, ya que cuando los necesito no los encuentro, porque ella sabe bien que en mi desorden tengo mi propio orden, y por eso por más que no deja de renegar ni de amenazarme con que va quemar todos mis escritos por desordenado, sigue respetando mi desorden, aunque a ella le gusta tener su casa en orden.

Finalmente las chicas hicieron para el salón el famosísimo Slam, poniendo “mis versos” en los encabezados de algunas páginas, antes de cada pregunta, esas mismas que fueron llenadas por más de la mitad con esa transparencia que solo la inocencia ilusa de mi época podía permitir a las mujeres a ser lo más sinceras o ilusas posibles, claro, nunca dejaron de faltar sus pillinas, de las que ya sabíamos todo su kilometraje, los mismos que solían tener algunos varones que se creían los galanes de cine de barrio, cosa que nos causaba gracias a mí y a Danny, porque la mayoría era bastante inocente para pensar que el chismógrafo del salón iba a quedar en la persona que era dueño de él, una cosa bastante ilusa, porque era evidente que cualquier ser humano que tenía en sus manos el cuaderno podía enterarse de sus confesiones, confesiones que iban desde las causas de solidaridad con Mafalda, porque no le gustaba la sopa, hasta las eróticas que consistían en confesar el nombre del desvirgador, “el macho alfa”, según la costumbre estúpida de la época, ese que en su mayoría era el pirañita de moda, el futuro aspirante de Piedras Gordas o Castro Castro, porque lastimosamente en un colegio nacional la realidad era bastante delincuencial, al punto de que para ese año algunos de mis compañeros ya eran tirapiedras y chaveteros, algo que algunas veces me causaba terror, algo que me hacía pensar en volver a mi pueblo natal, donde todavía los chibolos eran medio cojudos, aunque en sí eran cojudos que se creían pendejos, algo que todavía era sobre llevable, porque en mayoría en mi salón anterior, en mi tierra natal, todos eran casi de mi edad, en cambio en este, muchos creo que ya tenían DNI o estaban próximos a él, porque sí había una gran diferencia de edad, de unos tres a más años, y aquel entonces el DNI era solo azul, para mayores de edad, cosa que me hizo recordar a mis últimos años de primaria, donde el más chibolo de mi salón tenía 15 años, claro, el más chibolo fuera de mí, porque yo tenía 10 y 11, algo que en sí no me chocó mucho, debido a que desde muy pequeño siempre he estado acostumbrado a estar en las reuniones o conversaciones de los adultos, sobre todo en las reuniones o fiestas familiares, simplemente porque era bastante curioso del saber, y siempre quería saber más, cosa que sabía bien que en los viejos lo iba a encontrar, algo que les llevó a mis amigos de la tercera edad a decirle mi madre algunas veces: “ese muchacho es malcriado, debes enseñarle que en conversaciones de adultos no se meten los mocosos” y cosas por el estilo que a estas alturas no recuerdo, porque en sí nunca les hice caso, a pesar de que mi madre era la que sufría algunas cuantas llamadas de atención de parte de los terceros que no sabían perder ante un mocoso preguntón.

Cuando llegó el Slam a las manos de Danny, dicho cuaderno comenzó a llenar su reloj de arena, porque lastimosamente las preguntas se prestaban para el buen uso del sarcasmo, como también de la pendejada, pero desde un punto de vista irónico, porque a Danny y a mí nos gustaba el humor racista, perdón, negro, motivo por el cual acordamos que íbamos a poner nuestras respuestas monses, porque en más de una éramos unos hijos de papi y mami aún, porque todavía estamos en el pañal de la inexperiencia, razón por la cual nuestras respuestas eran las más inocentes del salón, y en otros numerales, que podía estar arriba o abajo, según la elección de cada personaje, el real y falso, colocábamos las respuestas dispuestas a arruinar la sinceridad de los demás, porque en sí habíamos considerado que el Slam era un arma de doble filo muy peligroso, razón por la cual decidimos poner en una respuesta: “¿Qué te crees? ¿Hijo o hija de Magaly?”, haciendo alusión al Urraco, que era el nombre que Magaly Medina le había dado a las personas que le proporcionaba chismes para su programa de prostitución, perdón, televisión.

Hoy puedo decir que de ese tipo de respuestas estuvo lleno el Slam, gracias a dos personajes que habían nacido aquel día, recuerdo que uno era un actor porno y el otro un sex symbol, el papichulo del salón, algo que nos causaba gracia a los dos, porque mirábamos y oíamos a nuestras compañeras babear por el segundo personaje, como si fuera la máxima aspiración de su vida, al punto de que, si nos hubieran pedido exponer sobre la estupidez humana en ese momento, las hubiéramos usado de ejemplo, porque lastimosamente éramos muy amante de la flagelación, al punto de que si Cristo vivía en aquel tiempo nosotros hubiéramos sido sus flageladores, pero felizmente Cristo no era tan cojudo como para morir en nuestra época, razón por la cual ahí solo flagelamos a la mayoría de las mujeres de mi salón, porque también existían mujeres locas, pero respetables, admirables.

Recuerdo que, con nuestros personajes, en las cosas que supuestamente nos gustaban, pusimos poses sexuales en vez de música, leer u otras cosas, cosas que en realidad nos gustaban, hasta el punto de que fuimos tan pendejos que las chicas intentaron borrar nuestras respuestas originales y ficticias, porque nos habían vetado en el Slam por nuestra gracias, pero cuando finalmente lograron borrar todas nuestras preguntas se dieron cuenta que hubiera sido mejor dejarlo así, pues el Slam se echó a perder, ya que habíamos respondido en cuatro flancos. Esa era la operación: “jodamos esto”, cosa que lo logramos, porque cada 25% de hoja había un borrón, algo que les llevó a tirar a la basura el Slam para finalmente hacerse otro, donde evidentemente nosotros no éramos invitados de honor ni de nada, porque simplemente nos querían matar las chicas, a quienes agradezco infinitamente por ser tan cojudas, perdón, románticas, porque gracias a esa acción de “a ver hazlo tú”, que empezó en una y terminó en coro llegué a escribir y no con la intención de ser escritor, sino de dar aquellas palabras a la gente que lo necesitan, porque cuando ellas empezaron a leer los 26 versos que les había dado empezaron a decir “ay, qué bonito”, casi mismo dibujo animado que me encantaba ver, porque irónicamente cantaba: “Qué bonito, qué bonito, qué bonito mi -cualquier cosa que quería decir-“.

Lima, 18 de abril de 2020 a las 00:45 horas

 

Sea parte de SURCOS:
https://surcosdigital.com/suscribirse/

Comisión de Técnicos en Belleza logra lineamientos generales para salones de belleza, estéticas y barberías ante alerta por COVID-19

La Comisión Costarricense de Técnicos en Belleza en coordinación con el Gobierno, participó en la elaboración de: “Lineamientos generales para salones de belleza, estéticas y barberías, debido a la alerta sanitaria por coronavirus (COVID-19)”. Estas son las participaciones que colaboraron en el lineamiento: Sharon Chacón Rodríguez, Ricardo Morales Vargas, Francisco Amén Funk, Eugenio Androvetto Villalobos del Ministerio de Salud y representantes de la Comisión Costarricense de Técnicos en Belleza.

Por el momento, está pendiente establecer la mesa de trabajo, sin embargo, se adjunta el lineamiento que la Comisión ha elaborado y que se encuentra en la página oficial en la pestaña lineamientos específicos del Ministerio de Salud Pública.

Según la información proporcionada por la Comisión, ya tienen el protocolo, sólo hace falta que le den el visto bueno y un manual de Bioseguridad específico para este sector.

 

Imagen ilustrativa.

Sea parte de SURCOS:
https://surcosdigital.com/suscribirse/

Nadie nos va a quitar el gusto por el detalle cada día

¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?

Jorge Luis Hernández Cascante

¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?

Porque nadie nos va a quitar el gusto por el detalle cada día, al contrario; ahora podemos, quizás por primera vez, detenernos en la grandiosa experiencia del ser/ sentir con cada detalle.

La atención al detalle es una capacidad que no todos le prestamos atención.

Es quizás la diferencia entre la tarea sin cuidado y por el cumplir rutinario y la tarea que nos resulta excelente, grandiosa.

El gusto por el detalle en la tarea, cualquiera, nos une en conciencia plena: somos y estamos en su ejecución y nos regala como resultado satisfacción y calidad.

Tal vez no habrá mejor momento que estos días, para realizar los detalles añorados, sea en el jardín, la cocina, nuestras actitudes, nuestras prioridades de vida.

Quizás no sea eso de vivir el día como si fuera el último, aunque si como si fuera el primero de la vida que tenemos disponible, lo otro, lo vivido ya pasó, vivir la plenitud de este aquí ahora, único, irrepetible.

Limitaciones, conflictos, si ahí están y estas vos, para “sacar pecho y ¡salir adelante”!

Hoy, ahora, cuida cada detalle.

¡Seguimos!

 

De anexo

Dos citas de Thigh Nhat Hanh, a propósito del detalle y el vivir acá ahora:

“Es posible vivir felizmente en el aquí y ahora. Tantas condiciones de la felicidad están disponibles, más que suficientes para que seas feliz en este momento. No tienes que correr hacia el futuro con el fin de conseguir más.”


“El milagro no es caminar sobre el agua. El milagro es caminar sobre la tierra verde en el presente, para apreciar la belleza y la paz de la que se dispone ahora”.

 

Sea parte de SURCOS:
https://surcosdigital.com/suscribirse/

Soñamos una vida plena

¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?

Jorge Luis Hernández Cascante

¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?

Quizás porque soñamos una vida plena o sea llena, completa.

Y ahora que estamos guardados en el capullo familiar, ¿vida plena?

¿Qué es eso para vos?

Entretanto piensas sobre esto de vida plena, se alarga la reclusión y cada día más deseosos de soltar vuelo como mariposa en libertad.

Vale aplicar esa metáfora, porque a la vez somos eso:

  1. oruga arrastrando dificultades y defectos
  2. a la vez capullo en oscuridad
  3. y también mariposa en vuelo, con capacidades, sin límites.

Todo en este ahora que vivimos.

Una vida plena, desde mi experiencia, podría ser:

– esta vida, tal cual es,

– con las personas a nuestro lado, tal cual son

– quizás con más agradecimiento a lo extraordinario en lo ordinario en nuestra vida (Acá vale y vale, recordar a Einstein: «Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen milagros, la otra es creer que todo es un milagro»)

– asombrado en cada inmensidad cada detalle; como niño/a ante el mar

– superando, resolviendo limitaciones, roces; dando lo mejor cada día

– en lo posible aportando a la belleza y alegría; con esperanza, con propuesta

– a la vez aprovechando cada sitio o espacio, como lugar y momento de creación o propuesta.

¡Seguimos!

 

Sea parte de SURCOS:
https://surcosdigital.com/suscribirse/

Podemos convertirnos en instrumento de paz

¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?

Jorge Luis Hernández Cascante

¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?

Porque podemos convertirnos en instrumento de paz, serenidad.

¿Podríamos intentar convertir el rencor, la ira, la dureza de corazón en paz, serenidad?

A veces es difícil. Si que lo es, pero; no fuimos hechos para solo deambular, comer y dormir cada día.

Sí para empresas grandes, y para dar lo mejor en cada oportunidad.

Llenar de luz y esperanza cada estancia y momento y aportar paz hoy, en donde estamos cada uno/a, ese es una razón de vida ahora.

Esa es una buena y grande empresa personal.

Odio, injuria, duda, desesperación, oscuridad, tristeza, resentimientos, obstinación, soberbia, peleas, el deseo de venganza, la ira.

Todos estos sentimientos afloran entre nosotros y más si nos sentimos recluidos.

Por ello, aperados, acorazados de humildad nos toca la tarea.

Y con ella trascendemos y encontramos y damos sentido, ahí donde quizás reina el desorden, rencor, lucha y conflicto.

¡Seguimos!

Anexo, por si quieres leer o reflexionar:

“Donde haya odio que yo lleve amor, donde haya ofensa que yo lleve perdón, donde haya discordia que yo lleve la unión, donde haya duda, que yo lleve la fe, donde haya error, que yo lleve la verdad, donde haya desesperación que yo lleve la esperanza, donde haya tristeza que yo lleve la alegría, donde haya tinieblas, que yo lleve la luz. Concédeme que yo no busque ser consolado, sino consolar. Ser comprendido, sino comprender. Ser amado, sino amar. Porque: dando se recibe, perdonando se es perdonado, muriendo se resucita a la vida eterna”.

San Francisco de Asís, Pag 266

 

Sea parte de SURCOS:
https://surcosdigital.com/suscribirse/

El ahora, es toda la vida que tenemos

¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?

Jorge Luis Hernández Cascante

¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?

Quizás porque, el ahora, es toda la vida que tenemos, no hay más; y en este ahora, nos corresponde dar lo mejor, nuestro mejor y mayor esfuerzo.

No estamos obligados a ser el primero en esta loca carrera del competir, pero si a dar siempre lo mejor de sí, de uno mismo.

Eso. Por eso …éntrele, hazlo, no importa cómo termine; en todo caso será una gran, grata experiencia, lo demás se vuelve secundario.

Nuestra tarea, dar paz, ganarles terreno a las dificultades crecientes, ¡dar lo mejor!

La crisis nos inunda, es carencia, aislamiento; aun así, siempre tendremos la posibilidad de optar por llenar de paz nuestro corazón.

Esa es tarea cotidiana y está ahí, nos espera en la familia, los vecinos, la comunidad, el país.

Dar lo mejor de vos mismo/a, ese es tu trabajo y aporte cada día, así que no te pierdas en buscar excusas, o pensar que no puedes, o que ya hiciste todo lo posible, o que no es para vos porque eres poca cosa.

Hoy, estos días; da tu mejor versión, ¡da lo mejor!

¡Seguimos!

 

Sea parte de SURCOS:
https://surcosdigital.com/suscribirse/

Proponen visitación regulada en parques nacionales después de la pandemia

Tengo una sugerencia, ojalá que se pueda hacer algo, dado que ahora se puede ver venados en la playa, según una bióloga de la UNA, y que los monos, que antes estaban acostumbrados a estar cerca de los turistas, están buscando su propio alimento natural…

Ante esta nueva situación, que no debemos desaprovechar, se debe tomar medidas más estrictas para la visitación regulada, sobre todo en el caso de lugares como el Parque Nacional Manuel Antonio o el Refugio Nacional Mixto de Vida Silvestre de Gandoca – Manzanillo (REGAMA), entre otros muy visitados. Hay casos en los cuales se ha visto animales silvestres en la playa, buscando alimento.

Pregunto a las personas del SINAC-MINAE: ¿hay alguna estrategia que se esté estudiando en estos momentos, a lo interno del MINAE para este fin?

Esperamos que sí, ya que es una oportunidad única para la restauración de los ecosistemas de todo el país…y ni qué se diga de la construcción de los pasos de fauna aéreos y subterráneos, no sólo en las nuevas ampliaciones y nuevas carreteras, sino también, en las carreteras ya construidas.No desperdiciemos esta oportunidad de oro para la vida silvestre.

Ma. Elena Fournier S.

 

Imagen ilustrativa.

Sea parte de SURCOS:
https://surcosdigital.com/suscribirse/