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Autor: María José Ferlini Cartín

PANDEMIA DEL COVID-19 Y HECHOS FACTICOS CONCRETOS

El Covid-19 vino a dejar en evidencia una serie de enseñanzas al trabajador labriego y sencillo de este país, como las siguientes:

1- Costa Rica sostiene y mantiene una Seguridad Social envidiable en otras latitudes mundiales y la misma fue producto de un acuerdo consensuado entre diversas tendencias de pensamiento social y eso contribuyó notablemente en que su familia quizás no sea víctima de la pandemia aún.

2- Los primeros en blindarse legalmente, fueron los empresarios aglomerados en la UCCAEP y cámaras afines, no dudaron en generar las actuaciones necesarias, para crear leyes de moratoria fiscal, la flexibilización laboral y otras más que aún están por discutirse.

3- El Poder Ejecutivo como un todo pierde papel protagónico y en consecuencia surgen una serie de personajes con posibles pretensiones presidenciables y gustan del momento para hacer valer su imagen.

4- La pandémica económica persiste desde lustros atrás, y el trabajador siempre será el último eslabón para salvar. Dicho de otra manera “importa mi” el empleado, lo mando a la guerra, sin mayores defensas, sin recursos, si no levantan el “grito” los sindicatos, seguirán muriendo bajo la figura de Héroes muchos compañeros en el campo.

5- La frágil economía y la pandemia aseguran un escenario adecuado, para justificar que, con recursos financieros de préstamos, podríamos salvar la economía nacional, cuando está sobradamente demostrado, que hay recursos menos costosos, más líquidos y masivos como el ROP o el FCL.

6- Las diversas tesis parecen llevar este barco al mismo destino, es decir “a la deriva y sin rumbo”

7- Los recursos a la mano como el ROP y el FCL, serían los últimos para disponer, debido a que, en el Parlamento, la diversidad de pensamientos, criterios, prioridades y demás, dejan una serie de propuestas populistas, pero que no se concretan, unos dicen el 50%, otros los pensionados antes de…, otros que no vislumbran prioridades…. En fin, una serie de excusas, para no atender al paciente terminal, es decir al humilde trabajador y con ello proteger el no nada despreciable monto de caso 8, 5 billones que están en manos de los acaudalados acumuladores de riqueza disfrazados en Operadoras de Pensiones. Esto debe acabar.

8- Los grandes empresarios corren en busca de la vacuna estatal, para asegurarse que su capital o nuestros recursos se les quiten, al rato los tienen invertidos en otra cosa, hay “gato encerrado” en la forma como se escudan, aquí algo huele muy feo. Que no sea liberado en tiempos de pandemia, parece que nos ocultan y mucho. El millonario Banquero acaparador de riqueza, quizás se cree inmaculado o quizás le teme tanto a la muerte, pero no es morir por morir, es haber hecho tanta riqueza y que otros la disfruten, en especial a quién según él, no le costó un cinco hacerla. Ningún millonario desea morir como pobre labriego.

9- La realidad imperante de distanciamiento social, es una realidad desde hace muchos decenios, los ricos son pocos, los pobres somos más, la riqueza de los ricos es ilimitada, los ingresos de los trabajadores son sumamente limitados, escasos y además están hipotecados. “A coyol quebrado, coyol comido”

Breves reflexiones de una COVIC-19 que desmanteló el distanciamiento social entre los trabajadores, y los grandes empresarios, auxiliados, por muchos “padres de la patria” que se postraron a los intereses de los más fuertes y poderosos, pero que olvidan en mucho, su sagrado juramento “Juráis por la Patria… y si no os lo demandará”.

El ROP es un derecho legítimo que pertenece única y exclusivamente a cada trabajador y debe dársele la oportunidad en pandemia, hacer uso del mismo. No es de recibo que una “fulana protectora de los banqueros” pueda más que un millón de trabajadores. Esto debe cambiar.

Imagen ilustrativa.

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Foro virtual: resistencias indígenas para la defensa del territorio

¡Continuamos conversando sobre la resistencia de los pueblos indígenas de América Latina!

El próximo martes 19 de mayo a las 2:00pm hora Centroamérica tendremos nuestro segundo foro virtual sobre las distintas formas de resistencia de los pueblos indígenas en el marco de la pandemia por COVID-19. En esta ocasión, líderes y lideresas indígenas, así como personas defensoras que les acompañan, abordarán y compartirán estrategias de lucha para la defensa de la tierra y el territorio.

En este espacio nos acompañarán:

  • Alberto Curamil – Defensor y ganador del Premio Goldman, pueblo mapuche del lof Radalko de Curacautín, Chile
  • Elizabeth Ramírez – Defensora, pueblo Qom de Cerrito, Chaco, Paraguay
  • Mario Erazo – Dirigente territorial, pueblo siona, Colombia
  • Lina María Espinosa – Abogada, Amazon Frontlines
  • Pedro Faro – director, Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, México

¡Acompáñanos! Inscríbete aquí: tinyurl.com/y7lzr3g4

Más información:

Frente a la emergencia de salud por el COVID 19, los pueblos indígenas de nuestra región enfrentarán impactos desproporcionados. Aunado a ello, estas poblaciones continúan enfrentando violencias históricas: exclusión, discriminación, extractivismo, amenazas, ataques y asesinatos, que impactan gravemente el derecho de los pueblos indígenas a la alimentación, al agua, a la salud, a su derecho a consultas previas, libres e informadas, a sus territorios ancestrales, a su integridad y a sus vidas.

Frente a este complejo contexto, y ante las respuestas estatales que han fallado en garantizar la salud y vida de estas poblaciones e incluso profundizado sus riesgos, las comunidades indígenas de la región latinoamericana se han organizado para resistir, tanto a los retos históricos como a los actuales.

Esta serie de webinars busca ser un espacio para el encuentro y el compartir de los pueblos indígenas en la región latinoamericana, con el fin de abordar los impactos diferenciados de la pandemia, pero también conocer las diversas formas en que estas comunidades resisten a esta crisis y a las históricas, al tiempo que se abordan las obligaciones que deben asumir los Estados de la región para garantizar la salud y vida de estas poblaciones.

 

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«Solidarios en Acción»: Ante desempleo saloneros solicitan donación de víveres

Unas 150 mil personas trabajan como saloneros y saloneras. De estas, 110 mil se quedaron sin empleo por el cierre de restaurantes, bares y otros negocios gastronómicos debido a las medidas adoptadas para combatir el Covid-19. A este dato se suma que el 45% de estas personas desempleadas corresponde a mujeres jefas de hogar. Ante ello se ha organizado la campaña «Solidarios en Acción», mediante la cual, se solicita la donación de víveres para llevar a sus familias. El video muestra el llamado.

 

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ANEP: Concesionarios PIMA-Cenada hacen donaciones a familias afectadas por COVID-19

Ante la dura situación que atraviesa el país por la emergencia sanitaria del COVID-19, los integrantes de la seccional ANEP-Concesionarios PIMA Cenada decidieron unirse para realizar un acto solidario con las personas afectadas por la pandemia. Por ello acordaron donaciones a familias de la Zona Sur, a migrantes y a personas en condición de indigencia

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UCR, Voz experta: Reimaginar la acción colectiva en tiempos de distanciamiento físico

Dr. Alejandro Alvarado AlcázarFoto: Karla Richmond.

Por Alejandro Alvarado Alcázar, docente de la Escuela de Sociología e investigador del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS)

Una reflexión sobre algunas alternativas para trasladar la acción colectiva a otros espacios posibles en la actual coyuntura del COVID-19

Hasta el momento, las medidas sanitarias de distanciamiento físico y las restricciones a la circulación de personas sostenidas en Costa Rica para contener el contagio de la COVID-19 se han mostrado eficientes y eficaces. Gracias a estas medidas, se ha conseguido frenar el incremento intenso en los casos y reducir la cantidad de personas en riesgo de morir debido a la enfermedad.

No obstante, en materia social y económica estas mismas medidas han tenido impactos profundos sobre una mayoría de la población, particularmente entre la trabajadora. Para muchas de las personas que contaban con un empleo formal, las restricciones se han traducido en la pérdida total o parcial de sus puestos y en la consiguiente desmejora de sus ingresos. Por el contrario, para las personas que se encontraban insertas en el sector informal de la economía, el golpe ha resultado incluso más intenso, perdiendo prácticamente sus condiciones mínimas de reproducción.

Pese a que el gobierno ha introducido medidas como el bono PROTEGER en un intento de combatir los efectos perniciosos que la crisis ha tenido sobre los hogares, desde diferentes sectores (Martínez 2020 04 21) se ha reiterado la insuficiencia de estas medidas y la urgencia de políticas que participen a todos los sectores según sus posibilidades, particularmente económicas. Pero también han surgido las posturas de sectores que miran en la crisis un espacio de posibilidad para concretar su proyecto político-económico de recorte de lo público (Mora et al. 2020 03 19).

En este escenario, la acción colectiva se torna una herramienta fundamental para construir salidas a la crisis que supongan poner a la gente primero. Históricamente, la calle ha sido el espacio central para el ejercicio de la acción colectiva, sobre todo para aquellos sectores que no tienen lugar en la institucionalidad y que deben recurrir a otros mecanismos para hacerse escuchar. No obstante, las medidas de distanciamiento físico prácticamente han cancelado, en el corto plazo, las posibilidades de recurrir a las calles, lo cual plantea el reto de reimaginar la acción colectiva en tiempos de distanciamiento físico.

Desde luego ensayar ideas en estas circunstancias es un ejercicio complejo, pero para pensar la acción colectiva durante el confinamiento, se puede recurrir a las mismas experiencias que los movimientos sociales han desarrollado durante las últimas décadas.

En este sentido, una primera idea pasaría por la acción colectiva on-line, es decir, el recurso a métodos de acción que hagan uso de Internet. Sobre esto, los movimientos sociales tienen una importante experiencia, pues las manifestaciones on-line forman parte de sus repertorios desde hace décadas. Estas también ofrecen la posibilidad de coordinar acciones que en otros países se han colocado en el debate como las huelgas de pagos (Della Porta 2020 05 02).

Segundo, la construcción de formas de solidaridad situadas en torno a las comunidades. América Latina tiene una larga trayectoria en este campo, incluyendo las ollas populares y otras prácticas de apoyo mutuo gestadas precisamente en tiempos de crisis.

Tercero, la conformación de espacios de articulación progresistas que sumen la participación de los diferentes sectores, desde los sindicatos hasta las organizaciones indígenas, campesinas, estudiantiles, ecologistas, feministas, etc. junto a partidos y otros espacios políticos. Una articulación de este tipo podría generar propuestas que disputen la hegemonía política de las élites que hasta el momento mantienen bajo su control la orientación de las principales políticas en materia económica. Pero también podrían constituirse como espacios de solidaridad con aquellos sectores que debido a sus condiciones están sufriendo mayormente el impacto de la crisis.

Por supuesto, ninguna de estas propuestas es excluyente; por el contrario, pueden encontrar su mayor potencial en sus articulaciones posibles en la medida en que permitan imaginar formas de acción colectiva que consideren los ritmos de la crisis misma y las posibilidades con las que cuenten los movimientos sociales para su desarrollo.

Finalmente, en medio de los clamores generales por un retorno a la “normalidad”, la consigna surgida en las protestas populares de 2019 en Chile encuentra mayor sentido que nunca: “no volveremos a la normalidad porque la normalidad es el problema”.

Esto supone plantearse que cualquier “normalidad” futura posible será una disputa por la defensa de lo público y lo común y contra las desigualdades por encima de los intereses privados; una normalidad que ponga a la gente, particularmente a los sectores más marginados, primero y que defienda un sentido común en función de los intereses de las mayorías.

Crisis como la presente generan espacios para el cambio social, pero el signo de dichos cambios será precisamente lo que estará en disputa en el futuro cercano.

 

Alejandro Alvarado Alcázar
Docente de la Escuela de Sociología e investigador del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS)

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UNA: ¡Estudiantes de Upala y Guatuso conectados!

¡Estudiantes de carreras itinerantes conectados!

Estudiantes de Upala y comunidades aledañas, a quienes la UNA les lleva la educación superior por medio de las carreras itinerantes, lograron conectarse a internet para continuar con sus cursos, gracias a la entrega de tarjetas SIM por parte de la institución.

“La Universidad se preocupa para que tengamos internet y podamos conectarnos todos; ahí no hay discriminación, todos parejos”, afirmó Johana Murillo, estudiante de Aplicaciones Informáticas, en Upala, una de las comunidades en desventaja social donde la Universidad Nacional (UNA) llega con el programa de Carreras Itinerantes, impulsado por la Rectoría Adjunta.

Y es que Johana y sus compañeros forman parte de un grupo de más tres mil estudiantes de la UNA en condición de vulnerabilidad, a quienes la institución les entrega, desde el 4 de mayo, tarjetas SIM que les brinda conexión a Internet, durante tres meses, para apoyarles en el proceso de aprendizaje en la modalidad de presencialidad remota, ante la emergencia por la covid-19.

Como resultado de esta iniciativa –impulsada por la Vicerrectoría de Vida Estudiantil- hoy Johana manifiesta la emoción que implica para los estudiantes provenientes de Upala y comunidades cercanas, contar con estos chips para poder conectarse todos y continuar con sus cursos en este primer ciclo lectivo.  “Nosotros no nos podíamos conectar porque no nos funciona la red del celular, seguro por el plan que es del más baratito; ahora fuimos en carrera a traer el chip y de una vez nos conectamos. ¡Estamos “volando” con el zoom, todos conectados!”, expresó.

La estudiante agregó, además, a quienes tenían necesidad de una computadora, la UNA se las facilitó durante el lapso de la contingencia por el nuevo coronavirus. “Es una universidad que piensa en nuestras necesidades como estudiantes y se pone en nuestro lugar”.

Entre las personas que lograron conectarse a internet para seguir adelante con su proceso de aprendizaje, se encuentra un joven vecino de una comunidad retirada en Guatuso, quien debe caminar cerca de dos horas para llegar a tomar el bus rumbo a Upala.

“Esta es la esencia de la UNA Necesaria al servicio de Costa Rica”, dice Ana María Hernández, rectora adjunta.

Las Carreras Itinerantes son impulsadas por la Rectoría Adjunta desde 2015. Actualmente se imparten 9 carreras itinerantes y 2 técnicos en entrenamiento deportivo en diferentes regiones y territorios del país.

La oferta itinerante se desarrolla en aquellas poblaciones que históricamente han permanecido en situación de exclusión, vulnerabilidad y desventaja social, entre ellos la Región Brunca, la provincia de Limón, los distritos costeros de Lepanto, Bahía Drake y los cantones fronterizos de Los Chiles, Guatuso y Upala.

***Mayores detalles con periodista Oficina de Comunicación 8334-4150.

 

Enviado por UNA Comunicación.

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Atención COVID-19 en fronteras

SITRAHSAN solicita a las autoridades de Gobierno, en cuanto al ingreso de transportistas durante la atención de la pandemia COVID-19, lo siguiente:

1- Realizar la corrección de la unidad de transporte y conductor en la declaración de Tránsito Internacional, con el fin de que los transportistas de otras nacionalidades no tengan que ingresar a territorio nacional, situación que contribuiría también a no gastar recursos cuyo uso y destino debe ser el asegurado nacional y ante la inoperancia quizás de los países vecinos, que no aplican pruebas al tránsito internacional.

2- La cantidad de aglomeraciones que se están dando en fronteras, ponen en riesgo directo a los funcionarios de Aduanas y la Policía de Control Fiscal, entre otros actores nacionales también del Gobierno mismo, como de Migración, Ministerio de Salud y la CCSS.

3- Las instalaciones de Aduanas en cada frontera, deben ser de utilidad para el propósito de control de mercancías, no obstante, entre una oficina de control del país vecino y la Aduana costarricense, hay tramo que recorrer y obliga al transportista a caminar y vincularse con otros civiles, de tal manera que las prácticas de control y prevención no son las requeridas.

4- Los funcionarios Hacendarios, al igual de otros de diversas instituciones públicas, realizan una labor muy importante; no obstante, el problema en fronteras se ha incrementado notablemente y exige actuaciones más inmediatas, como la instalación de las carpas o lonas, para controlar el ingreso, permanencia, movilidad y tránsito de las personas de interés en la pandemia sanitaria.

Imagen MOPT.

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