Encuentros Naturbanos, sigue con una serie de talleres participativos de diagnóstico y de capacitación en temas ambientales para el mejoramiento de los márgenes de los ríos Torres y María Aguilar en el marco de Rutas Naturbanas. El tema del 4to Encuentro Naturbano con comunidades del Río Torres es: «Salud, Bienestar, Comunidad y Ecología«. El taller es totalmente gratuito.
Sector 1. URUCA-SÁBANA NORTE. JUEVES 19 DE JULIO. 7 PM
Lugar: Hotel Barceló San José (Residencial El Robledal. De Abono Agro 100m Sur, 100m Oeste, 300m Sur. La Uruca, San José)
Comunidades invitadas: La Luisa, Calle Cementerio, Uruca Centro, Montserrat, El Robledal, Américas, Sabana Norte y Rohrmoser Este
Sector 2. URUCA-BARRIO MÉXICO. SÁBADO 21 DE JULIO. 4 PM
Lugar: Biblioteca Municipal Dr. Rafael Angel Calderón Guardia (Frente a Iglesia Catolica, Parque de Barrio México. San José)
Comunidades invitadas: Barrio Claret, Barrio México, Florida Norte, Bajo Torres, Pie Monte, Uruca Este, Iglesias Flores, Los Cipreses, Barrio Los Ángeles y Carmen
Sector 3. ESCALANTE-MERCEDES-GUADALUPE. MARTES 17 DE JULIO. 7 PM
Lugar: Centro Parroquial Nuestra Señora de la Merced (De Rotonda Betania 200m Norte, 70m Este. Barrio Betania, Montes de Oca)
Comunidades invitadas: Barrio Escalate, Barrio Dent, Barrio Betania, Profesores, Guaymí, Buenos Aires, UCR, Colonia del Río, Barrio La Unión, Miraflores, Barrio Jiménez, Magnolias, Barrio El Jardín, Barrio Corazón de Jesús, Sta Eduvíges, Las Flores, Barrio Cristal y Guadalupe Centro
Con el apoyo de: Fundación CRUSA, UCCI. Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas, Parroquia Nuestra Señora de la Merced, Hotel Barceló San José, Municipalidad de San José, Municipalidad de Montes de Oca, Municipalidad de Goicoechea, Río Urbano, Programa Bandera Azul Ecologica(Costa Rica), SUM Consulting, PPAR, ChepeCletas, Amigos del Río Torres, GAM Cultural, Árboles Mágicos
Asunto: Negociación del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES)
Estimados miembros de la Comunidad Universitaria:
Como es bien sabido por todas las personas de la comunidad universitaria, pocos procesos tienen la relevancia y trascendencia a nivel institucional como la negociación del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES). Esta transferencia del Gobierno representa la principal fuente de ingresos para las universidades, dicha transferencia se ve impactada por múltiples variables de orden macroeconómico y fiscal, como lo evidencia la coyuntura actual que refleja un déficit fiscal del 7% y una deuda interna que consume el 55% del presupuesto nacional.
A instancia de la Comisión de Enlace, constituida por Ministerio de Hacienda, Ministerio de Educación Pública, Ministerio de Planificación y Ministerio de Ciencia y Tecnología, se inicia en el presente mes, la negociación con los Rectores de la Universidades estatales para la construcción colectiva de un acuerdo de financiamiento para la Educación Superior. En este espacio los señores Rectores hemos tenido siempre presente la defensa del principio constitucional que garantiza el presupuesto para la educación costarricense, dentro del cual se asegura el financiamiento para la educación superior.
En principio se reflexiona alrededor de dos diferentes posibilidades, la primera la de negociar un FEES ligado al Producto Interno Bruto (PIB) y la segunda ligada a la inflación, prevalece de manera consensuada negociar un FEES ligado a la inflación, dada la situación fiscal del país. Contar con una negociación que se ajuste a la inflación que proyecta el Banco Central para el año 2019, le permite a la UNA, de acuerdo a los escenarios elaborados, atender en un marco de austeridad y con responsabilidad sus compromisos institucionales.
Dada la condición general del país la Comisión de Enlace ha puesto como fecha límite el viernes 13 de julio del presente año, para la firma del acuerdo de Negociación del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES); de no ser así, le correspondería a la Asamblea Legislativa definir el monto del FEES, con las implicaciones que esto podría tener, particularmente porque la tendencia del Gobierno es que en esta coyuntura de déficit fiscal haya cero crecimiento.
Hacemos un llamado a la Comunidad Universitaria a comprender los esfuerzos que se han hecho en el seno de la Comisión de Enlace en procura de un financiamiento que permita el funcionamiento de las universidades públicas en un contexto fiscal complicado para el país. Además llamamos a toda la comunidad universitaria a mantener un alto nivel cívico de responsabilidad con el país, el desafío de luchar por un proyecto tributario de carácter progresivo, justo y equilibrado, en el mediano y largo plazo, solo así podremos impulsar un verdadero desarrollo sustentable e inclusivo.
Cordialmente,
Dra. Ana María Hernández Segura
Rectora Adjunta
Dr. Alberto Salom Echeverría
Rector
Enviado por M.Sc. Efraín Cavallini Acuña, Asesor Comunicación, Rectoría UNA.
En el 2050 será necesario producir un 60 % más de alimentos
En algunos centros educativos se han incorporado actividades lúdicas que contribuyen al proceso de aprendizaje sobre la agricultura orgánica. Foto cortesía del Trabajo Comunal Universitario “Agricultura Orgánica Urbana”.
La agricultura orgánica no solo nos ofrece alimentos sanos y seguridad alimentaria, sino que, además, representa un medio sostenible económica y socialmente, que no perjudica al medio ambiente. Estas fueron las razones que la ingeniera Pamela Portuguez García, investigadora del Centro de Investigaciones Agronómicas (CIA-UCR), destacó sobre la importancia de establecer una cultura de siembra en la población.
El Trabajo Comunal Universitario (TCU) “Agricultura Orgánica Urbana” (TC-468) de la Universidad de Costa Rica trabaja desde hace más de 15 años en contribuir a la promoción del desarrollo de esta práctica y ha buscado transmitir a las comunidades las acciones que se generan desde el Programa de Agricultura Orgánica de la UCR.
El M. Sc. Oscar Acuña Navarro, coordinador del proyecto, afirma que la agricultura orgánica consiste en “la producción en espacios familiares o comunales de hortalizas de una forma orgánica, que garantice, por un lado, la seguridad alimentaria y, por otro, una alimentación sana”. Se estima que en el año 2050 habrá más de 9 000 millones de seres humanos en el planeta y será necesario producir un 60 % más de alimentos, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Esta entidad establece que el fortalecimiento de las actividades agrícolas sostenibles y el uso responsable de los recursos naturales es fundamental para la seguridad alimentaria y nutricional.
Por ello, Acuña afirma que es imprescindible dirigir la alimentación propia a espacios urbanos, en los cuales no necesariamente se tiene una gran cantidad de tierra para cultivar, y que esto esté orientado a una seguridad alimentaria, sin perjuicio del medio ambiente por la contaminación de agroquímicos. “Nosotros debemos producir nuestros propios alimentos a futuro, porque no vamos a tener garantía de obtenerlos por otros medios”, afirmó.
Es por esta razón que desde el TCU se ha buscado impulsar el aspecto urbano de la agricultura orgánica, en donde los espacios son reducidos. En este proceso se utilizan técnicas que permiten construir unidades de producción orgánica en cajones o botellas, se construyen huertas aéreas y se adaptan las condiciones.
Vínculos con centros educativos y para personas adultas mayores
La población con la que se ha involucrado el proyecto es principalmente centros educativos públicos, centros para personas adultas mayores y comunidades locales pequeñas. El TCU opera a partir de las solicitudes que estos sectores realizan y trabaja una estrategia y cronograma diferente en función de las necesidades de cada grupo. Además se ha desarrollado una metodología constructiva, en donde los estudiantes del TCU aportan el conocimiento sobre las técnicas y herramientas. Por su parte, el desarrollo de las huertas se realiza de manera colectiva entre las personas de los centros o comunidades.
En las actividades del proyecto se ha tratado de impulsar no solo la producción, sino también el uso de los productos cultivados, por ejemplo, en los comedores estudiantiles o en las cocinas de los centros de cuido. “Lo importante es recuperar las raíces que tenemos y brindar estos espacios que son una forma de aprendizaje distinta, donde la transformación más importante es establecer una cultura de siembra”, afirmó Pamela Portuguez.
De forma paralela al trabajo sobre la agricultura, se ha buscado impulsar talleres, charlas y producción de materiales visuales que aborden las temáticas de alimentación saludable y seguridad alimentaria.
Luis Navarro Zamora, estudiante de Zootecnia, desarrolló su trabajo comunal en el Centro de Adultos Mayores de Santa Ana. Para él, “la ventaja que tiene este TCU es que también el momento de sembrar y cosechar es muy relajante, trae mucha paz, entonces sirve como una terapia para los adultos mayores. Hay una interacción muy bonita y un intercambio del conocimiento.”
Por año, el TCU incorpora aproximadamente a 45 estudiantes. Actualmente se encuentra trabajando en el Gran Área Metropolitana, en tres escuelas públicas, dos centros para adultos mayores y un centro de educación especial.
Los 5 principios de la agricultura sostenible según la FAO
Mejorar la eficacia en el uso de los recursos es crucial para la sostenibilidad de la agricultura.
La sostenibilidad requiere actividades directas para conservar, proteger y mejorar los recursos naturales.
La agricultura que no proteja los medios de subsistencia rurales y mejora la equidad y el bienestar rural es insostenible.
La agricultura sostenible debe aumentar la resiliencia de las personas, las comunidades y los sistemas.
Una alimentación y una agricultura sostenibles necesitan mecanismos de gobernanza responsables y eficaces.
Laura Camila Suárez Rodríguez
Unidad de Comunicación, Vicerrectoría de Acción Social
Hace unas semanas Coalición Sabanilla realizó una actividad para tratar la seguridad comunitaria. Se abordaron los temas de Delegación Policial, Municipalidad y CISMO.
En las siguientes imágenes podrá ver lo abordado en cada una de las temáticas, posibles líneas a seguir, logros y las conclusiones de la actividad.
Impuesto permite sostener gastos de operación del Laboratorio de Control de Calidad de Alimentos para animales por parte de la Universidad de Costa Rica y el Ministerio de Agricultura y Ganadería
Por cada kilo de alimento terminado, de premezcla o de alimentos a granel destinados a la nutrición animal que se venden en Costa Rica se cobra un impuesto de 0,2% ad valoren para sostener los gastos de operación del Laboratorio de Control de Calidad de Alimentos por parte de la UCR y el MAG.
La calidad de los alimentos para animales de producción y mascotas que se producen en Costa Rica y todos aquellos que se importan es garantizada por el Centro de Investigación en Nutrición Animal (CINA-UCR) de la Universidad de Costa Rica, que funciona con fondos provenientes de la Ley N.º 6883, Control de Calidad de la Elaboración y Expendio de Alimento para Animales.
La labor de este centro tiene un impacto vital en la salud humana ya que funciona como un primer filtro para garantizar que los costarricenses consuman productos de origen animal libres de enfermedades como la salmonella o las aflatoxinas, que son un tipo de micotoxinas causantes del cáncer de hígado, las cuales podrían estar presentes en los granos que comen los cerdos o los pollos y que posteriormente consumen las personas.
Su trabajo también es de gran importancia para los productores agropecuarios pues les permite contar con información exacta de las calidades nutricionales de las materias primas y alimentos preparados que existen en el país y que ellos utilizan en las dietas de sus animales. En esta actividad la nutrición es un factor crucial para garantizar la productividad de las fincas y empresas.
El texto sustitutivo al proyecto de ley N.º 20580 Ley de fortalecimiento de las finanzas públicas que se discute actualmente en la Asamblea Legislativa pondría poner en riesgo la operación de este centro que depende directamente los fondos que le otorga la ley N.º 6883 que representan más de 300.000.00 colones anuales. El texto plantea que si la deuda del Gobierno Central supera el 50% del PIB, el Ministerio de Hacienda podrá presupuestar y girar los destinos específicos legales considerando la disponibilidad de recursos sanos y suficientes del Gobierno y de las entidades beneficiarias.
Laboratorio Oficial
El CINA funciona mediante un convenio de cooperación entre el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y la Universidad de Costa Rica (UCR) que se firmó en 1981 precisamente para el establecimiento del Laboratorio de Control de Calidad de Alimentos para animales en el país.
La función primordial del CINA consiste en proveer al MAG los análisis de todos los ingredientes y alimentos para animales que se producen en Costa Rica y los que se importan desde 28 países. Su labor incluye la evaluación de 6.266 productos para la alimentación animal y 371 empresas activas a nivel nacional.
Para financiar los mecanismos de control de alimentos para animales el artículo N° 6 de la ley N.º 6883 establece un impuesto de cero coma dos por ciento (0,2%) ad valoren por cada kilo de alimento terminado o de premezcla destinada a la nutrición animal, sean éstos importados o de fabricación nacional. Igual porcentaje se aplica a los alimentos que se venden a granel.
De los fondos recaudados por concepto del impuesto, la Universidad de Costa Rica recibe el 70% y el otro 30% es para el Ministerio de Agricultura y Ganadería. El monto recaudado por ambas instituciones es destinado para gastos de operación del Laboratorio de Control de Calidad de Alimentos por parte de la Universidad y la parte correspondiente al MAG se destina para dar cumplimiento a lo estipulado en la Ley, según establece la ley N.º 7097 que modificó el artículo No. 22 de la ley N.º 6883.
Según detalló el director del CINA, M.Sc. Augusto Rojas Bourillón, del presupuesto que les otorga la ley se destina un 75% al pago de salarios de los profesionales y asistentes que realizan los análisis de alimentos en las secciones de Química, Bromatología y Microbiología y un 25% se invierte en reactivos y repuestos. El centro además recibe ingresos ordinarios de la UCR para el pago de salarios de los trabajadores administrativos y provenientes de la venta de servicios que se utilizan principalmente para la compra de nuevo equipamiento, según detalló Rojas.
La recaudación de los ingresos de los últimos cinco años, provenientes de la Ley 6883, se resume en el siguiente cuadro (en miles de colones):
Recaudación de Ingresos Al 31 de diciembre del 2016 (en millones de colones)
Descripción
2012
2013
2014
2015
2016
Presupuesto
300.000.00
250.000.00
300.000.00
300.000.00
300.000.00
Ingresado
258.044.34
283.639.06
292.919.29
309.839.70
323.432.65
Ingresado de más o de menos
-41.955.66
33.639.06
-7.080.71
9.839.70
23.432.65
Fuente: Sistema de Información de Administración Financiera-Oficina de Administración Financiera.
El presupuesto de ingresos se formula a partir de datos históricos y de las estimaciones que realiza el Servicio Nacional de Alimentos para Animales (SENASA), entidad adscrita al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), sin embargo, la recaudación de los ingresos reales depende los volúmenes de alimento vendido, sea en el mercado local o para exportación; por lo que en todos los años el monto ingresado difiere con respecto al presupuesto aprobado.
Además de su función como laboratorio oficial de control de calidad de alimentos para animales, el CINA brinda servicios contratados a los productores agropecuarios y las empresas dedicadas a la fabricación y venta de alimentos, contribuye con la educación del personal de las plantas de alimentos para animales en buenas prácticas de manufactura e inocuidad de alimentos y realiza investigación científica en busca de nuevos métodos analíticos y alternativas para la alimentación animal.
Al eliminar la palabra “Bellas” de su nomenclatura, la decana de Artes espera que exista un cambio en la concepción de sus carreras a lo externo de la Facultad
Fachada de la Facultad de Artes, Sede Rodrigo Facio, Universidad de Costa Rica. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
La Facultad de Artes dejó atrás el adjetivo de “Bellas”, tras la decisión tomada por casi la totalidad de miembros de la Asamblea Colegiada Representativa, presidida por el Dr. Henning Jensen, el pasado miércoles 4 de julio en el Aula Magna. El cambio llegó no a raíz de la inexistencia de belleza en sus destrezas, sino porque el arte va más allá de ese concepto, según el argumento más firme de la propuesta presentada por la decana de esa facultad, la M. Sc. María Clara Vargas Cullell.
Aunque el antiguo nombre (Facultad de Bellas Artes) era una herencia de la concepción originada hace unos 250 años en el mundo artístico, muy ligado a lo que hoy se entiende por Artes Plásticas, la M. Sc. Vargas Cullell argumentó que desde hace ya muchos decenios el arte superó las fronteras de la belleza; ahora puede ser grotesca, tosca, siniestra, monstruosa, crítica, llena de adjetivos que excluyan a la estética.
Para la decana, quien lideró la propuesta para cambiar el nombre de su facultad desde el segundo mes en que asumió su puesto, esta modificación va mucho más allá de ser una pequeña variante en su nomenclatura.
“Esta permuta tiene dos vertientes: la primera está relacionada con lo administrativo, porque Bellas Artes creaba confusión a nivel institucional, nacional e internacional, al tener una connotación sobre todo hacia la pintura y escultura durante más de 250 años. Entonces, la gente creía que esta era una facultad solo de pintura y escultura, y no es así. Vamos mucho más allá: somos música, artes plásticas y dramáticas y, pronto, danza” justificó la M. Sc. Vargas Cullell.
La segunda razón argumentada por la decana consiste en la evolución de las artes, ya que durante el siglo XX a estas se les dejó de asociar con destrezas y calificativos positivos, y adquirieron una visión más amplia, en parte gracias a la crítica social y política que fungió el arte en diversos períodos y países durante la pasada centuria.
Si bien el cambio de nombre no desencadenará ninguna diferencia en los programas de estudio actuales, era un paso necesario para esta facultad (nacida como tal en 1968), aunque tuviera sus orígenes en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Santo Tomás, del siglo XIX. Según la decana, la variante en el nombre era una exigencia originada desde las mismas bases de las escuelas que conforman la Facultad de Artes, la cual ya no se identificaba más con el adjetivo eliminado, pues “la belleza no cuestiona ni critica”.
Pese a todo, la M. Sc. Vargas Cullell admitió que hubo un grupo pequeño de personas que deseaban mantener el nombre por un asunto más de tradición e historia. No obstante, tanto ella como una mayoría de la población de Artes creía necesario modificar la nomenclatura desde hace varios años. Uno de ellos es el director de la Escuela de Artes Dramáticas, M. A. Juan Carlos Calderón.
“El teatro como tal ha tenido a lo largo de su historia un carácter irreverente, contestatario, tremendamente político. De hecho, todas las artes son muy políticas. En el Siglo XVI se llamó a las artes “bellas”, pero esa nomenclatura excluía al teatro por esa naturaleza contestataria. A partir de la creación de la Escuela de Artes Dramáticas, empieza a cambiar ese concepto. Los directores de Artes Dramáticas nunca hemos estado de acuerdo con esa nomenclatura porque nos sentimos excluidos”, aseguró el M. A. Calderón.
El director de Artes Dramáticas coincidió con su decana en que, históricamente, las artes se asociaron más con lo espiritual y lo bello que con lo terrenal. Empero, el teatro se ha caracterizado por ser irreverente y crítico, y más relacionado con temas existenciales y políticos, que pueden ir desde lo siniestro hasta lo absurdo.
“Artistas como Botero, Picasso, Rembrandt, Goya y otros miles más presentan una producción impactante, donde el concepto de belleza es sumamente limitado. Nos sentimos satisfechos de este cambio por un nombre más neutral. Definitivamente, ahora estamos más incluidos”, sentenció.
El cambio de nombre de la Facultad de Artes comenzó a regir desde el mismo miércoles 4 de julio, cuando la Asamblea Colegiada Representativa volvió a votar para dejar el acuerdo en firme.
Julio Escámez Carrasco: Imágenes fugitivas, acordeón y visiones
El lunes 25 de junio en el Auditorio de la Facultad de Filosofía y Letras se hizo la presentación del libro: “Imágenes fugitivas, acordeón y visiones” sobre el trabajo de Julio Escámez Carrasco, pintor y académico chileno que vivió en Costa Rica y laboró en la UNA.
El libro fue presentado por Editorial de la Universidad EUNA (Heredia, Costa Rica. 2018) 316 páginas), cuya compilación y notas estuvo a cargo del Dr. Mario Oliva Medina, académico UNA.
El Dr. Rodrigo Quesada Monge, quien escribió la introducción del libro expresó: “debo indicar, no solo con el corazón sino también con la cabeza, que me siento sumamente honrado porque la Editorial de la Universidad Nacional (EUNA), me haya tomado en cuenta para escribir estas pocas líneas”.
Para Quesada, el libro presentado ante académicos, estudiantes, autoridades universitarias, funcionarios, familiares y amigos de Escámez, es producto de un trabajo artesanal y científico único, excepcional: “pues, creo que en la historia de la editorial, pocas veces se había realizado una obra maestra de estas proporciones. Digo obra maestra, con la plena conciencia de estar apuntando en la dirección correcta, porque este libro es el resultado de la suma de los talentos de varias personas vinculadas, no solo al mundo editorial, propiamente dicho, sino también a la esfera académica, la administración, la computación, el diseño y todos los aspectos técnicos involucrados en una producción empresarial de esta naturaleza”.
Para el Rector de la Universidad Nacional, Dr. Alberto Salom Echeverría, se trata de un libro de gran formato. La calidad del papel y la reproducción del material plástico, escrito y testimonial son inéditos en el quehacer de esta prestigiosa editorial. El libro fue preparado para recordar y celebrar el cuarenta y cinco aniversario de la fundación de la Universidad Nacional: “El principio que rigió la fundación de la universidad necesaria en 1973, según decía el Presbítero Benjamín Núñez (1915-1994), su creador original, se hizo presente con la publicación de esta magna obra, que recoge la presencia artística y personal, de uno de los maestros pintores chilenos más emblemáticos, de la historia artística de Costa Rica, de los últimos cincuenta años. Porque, con la recuperación de un legado estético de esta dimensión, no solo se está rindiendo homenaje a la inmensa contribución de los migrantes chilenos, que han estado con nosotros desde hace muchos años, sino también se logra destacar el tremendo impacto de dicha influencia en el desarrollo artístico de Costa Rica”.
El libro se compone de 316 páginas, en las que, aproximadamente, el noventa por ciento son ilustraciones, pinturas, reproducciones de cartas y testimonios del artista chileno Julio Escámez Carrasco (1925-2015), que vivió en Costa Rica desde 1974 hasta su muerte. El trabajo de compilación, registro y anotación realizado por el historiador chileno Mario Oliva Medina, en palabras del Señor Rector Alberto Salom; “nos descubre facetas poco conocidas del artista, como aquellas en que se manifiesta en registros diferentes a los del arte plástico, donde su palabra, hermosa e inflamada, propia de su talante, viene a permitirnos constituir una imagen más holística y a la vez íntima de nuestro autor”.
Para el Dr. Rodrigo Quesada Monge, el libro aparece en un momento propicio: cuando la UNA ha alcanzado su mayoría de edad y se proyecta como una de las instituciones de educación universitaria más ambiciosas y prometedoras. Es también, al mismo tiempo, la forma más segura y veraz de consolidar a una empresa editorial, como la EUNA, que a lo largo de estos tantos años, ha contribuido, con notable talento y disciplina, a la publicación y distribución de las obras artísticas, literarias y científicas requeridas por este pueblo: “Felicitaciones sinceras y profundas para la Universidad Nacional en su cumpleaños tan lleno de enseñanzas y proyectos. Gracias muy sentidas para la EUNA, porque, con este libro, definitivamente, se han puesto un clavel en el ojal”.
Enviado por M.Sc. Efraín Cavallini Acuña, Asesor Comunicación, Rectoría UNA.
Primer acuerdo beneficiará la movilidad de estudiantes de todas las carreras de ambas universidades, el segundo favorecerá a estudiantes matriculados en las carreras de Ingenierías Marítima, Náutica y Radioelectrónica
Aparecen de derecha a izquierda Pedro Arenas, Director de Relaciones con Iberoamérica; Miguel Ángel Pendón, Vicerrector Planificación UCA; Marlen León, Vicerrectora de Docencia UCR; Leonora de Lemos, Directora de la Oficina de Asuntos Internacionales UCR; Jesús Sáenz González, Decano de la Facultad de Derecho UCA; y Arturo Álvarez Alarcón, Coordinador del Doctorado en Derecho UCA (foto Vicerrectoría de Docencia UCR).
La Universidad de Costa Rica y la Universidad de Cádiz finiquitaron el viernes 6 de julio de 2018 dos convenios específicos de colaboración que tienen por objetivo promover y regular el intercambio y la movilidad de estudiantes y docentes entre ambas instituciones.
Los convenios firmados se oficializan tres meses después de haber establecido el Protocolo General de Colaboración como parte de los acuerdos de los Rectores, Dr. Henning Jensen Pennington y Dr. Eduardo González Mazo.
En la negociación final de los históricos convenios, llevada a cabo en Cádiz, participaron la Dra. Marlen León Guzmán, Vicerrectora de Docencia de la Universidad de Costa Rica, el Dr. Miguel Ángel Pendón, Vicerrector de Planificación de la Universidad de Cádiz (UCA); la Ingeniera Leonora de Lemos Medina, Directora de la Oficina de Asuntos Internacionales y Cooperación Externa de la Universidad de Costa Rica, el Dr. Juan Carlos García Galindo, Director de Relaciones Internacionales (UCA) y el Dr. Pedro Arenas Granados, Director de Relaciones con Iberoamérica (UCA).
Las áreas temáticas de colaboración entre la UCR y la UCA serán principalmente las Ciencias del Mar, Ingenierías, Derecho y Turismo. Dentro de los temas específicos se trabajará la cooperación académica, de investigación y proyectos vinculados con el Manejo Costero y Marino Integrado; Derecho Internacional Marítimo, Ingenierías con énfasis en Aeroespacial y Energías Renovables, Turismo, e Ingeniería Marina, Náutica y Radioelectrónica. Adicionalmente se promoverá el establecimiento de dobles titulaciones, principalmente a nivel de maestrías.
El primero de los acuerdos regulará el intercambio de estudiantes de grado y posgrado en todas las disciplinas. Así ofrecerá la posibilidad de que tres estudiantes de cada institución que cumplan con los requisitos de permanencia y de rendimiento académico puedan cursar asignaturas de sus respectivas carreras en la otra institución, en cada semestre universitario.
Juan Moreno, Director de la Escuela de Ingeniarías Marítima, Náutica y Radioelectrónica de la UCA; Marlen León Guzmán y Leonora de Lemos Medina trabajan en la consecución de los convenios (foto Vicerrectoría de Docencia UCR).
El segundo convenio establece cupos y modalidades de intercambio para estudiantes matriculados de manera exclusiva tanto en la Escuela de Ingenierías Marítima, Náutica y Radioelectrónica de la Universidad de Cádiz como en las carreras de Licenciatura en Marina Civil, Ingeniería Náutica y Radioelectrónica de la Universidad de Costa Rica.
Esto significa que los cursos que estos estudiantes aprueben en la universidad anfitriona puedan ser reconocidos en la institución de origen, excepto los relacionados con los Trabajos Finales de Graduación, que deberán presentarse obligatoriamente en el lugar de donde cada estudiante proviene.
Además, este acuerdo de cooperación abre la posibilidad para que ambas universidades reciban docentes visitantes para que se desempeñen como profesores e investigadores en temáticas relacionados especialmente con el sector marítimo de Costa Rica y España.
Para concursar por estos cupos de intercambio, los estudiantes deberán demostrar un buen rendimiento académico y seguir las normativas internas de cada una de las instituciones.
Voto de confianza y compromiso
Para el Dr. Miguel Ángel Pendón, Vicerrector de Planificación de la UCA, “la suscripción de estos convenios brindan los instrumentos necesarios para iniciar, ahora sí, la colaboración académica y científica fructífera que subyace al Protocolo General de Colaboración firmado por los dos rectores en abril del presente año”.
Simuladores de Navegación y Telecomunicaciones localizados en el Centro Andaluz Superior de Estudios Marinos de la Universidad de Cádiz (foto Vicerrectoría de Docencia UCR).
Por su parte, para la Dra. Marlen León Guzmán, Vicerrectora de Docencia, la visita y participación de docentes de la Universidad de Cádiz en las diferentes áreas de trabajo pone de manifiesto el compromiso institucional por continuar la docencia e investigación de excelencia con una de las Universidades Europeas más reconocidas en el área de las Ciencias del Mar. De manera específica, para la carrera de Marina Civil representa tanto el voto de confianza académico como el compromiso de la Administración Jensen, para la resolución de situaciones que han afectado el buen desarrollo de la carrera en los últimos 7 años y la profesionalización de la disciplina en el país.
“Este intercambio demuestra el compromiso de la institución por resolver los problemas de fondo y forma de la carrera. Gracias a las posibilidades de trabajo académico y de investigación que abren estos Convenios, será posible proyectarla, en el mediano y largo plazo, como una de las opciones académicas de más renombre y excelencia en la institución”, asegura la Dra. León.
Como resultado de la negociación, la Universidad de Cádiz se convierte en el principal socio académico de la Universidad de Costa Rica en las distintas áreas del conocimiento vinculadas con las Ciencias del Mar.
Para que esto sea posible, la Universidad de Cádiz se comprometió a favorecer el establecimiento de relaciones entre las navieras y la UCR, todo ello para la realización de prácticas profesionales. Los españoles también colaborarán con la planificación académica de la carrera de Marina Civil, lo que conlleva el intercambio personal docente y de investigación calificado para aquellos cursos en los que no existe profesionales en Costa Rica. Se incluyó la participación de docentes de la UCA para impartir materias específicas, tanto en modalidad presencial como virtual.
Paralelamente a lo anterior, la UCA y la UCR promoverán también la suscripción de un Convenio Regulador de Cotutelas para favorecer la titulación de doctores por ambas universidades en áreas con programas similares en las dos instituciones.
Por último, Cádiz acompañará el desarrollo de programas, metodologías, la elaboración de materiales y criterios de evaluación para la reformulación y actualización del Plan de Estudios de la carrera en Licenciatura en Marina Civil, de manera que se mejore sustancialmente la formación del estudiantado de la UCR.
Ambos convenios tienen una vigencia de cuatro años con la posibilidad de ser prorrogados y serán administrados por las oficinas de relaciones internacionales de cada universidad, quienes designarán una comisión responsable de fiscalizar su desarrollo y rendir cuentas e informes periódicos.
Este próximo 13, 14 y 15 de julio se estará llevando a cabo la Feria del Maíz Rosario 2018. Se estarán realizando una variedad de actividades culturales y recreativas las cuales podrá ver en las siguientes imágenes.
La Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Costa Rica le invita al Conversatorio: Trabajando en contextos mediados por el narcotráfico, la criminalización de la pobreza y los efectos de las prisionalización, el cual estará a cargo de Ana Cajiao, este jueves 12 de julio a las 8:30 a.m. en la sala de audiovisuales de la Biblioteca Eugenio Fonseca Tortós, Facultad de Ciencias Sociales, UCR.
Imagen con fines ilustrativos tomada de la nota publicada en SURCOS titulada: Director del Observatorio para la prevención de la tortura habló sobre hacinamiento y monitoreo carcelario.