Se convoca a la ciudadanía a que asista este próximo sábado 21 de julio a las 10 a.m. en la Plaza de la Cultura, al acto: El pueblo soberano al rescate del Poder Judicial. Enterremos la impunidad y la corrupción.
Será un acto en se llevará un ataúd hasta la plaza de la Justicia con fotos de corruptos y 10 con signos de pregunta en representación de los 10 votos secretos de los magistrados que se opusieron a una sanción correcta de los 4 magistrados de la Sala III y se entregará un manifiesto con las principales acciones que deberán tomarse para que los y las costarricenses podamos volver a confiar en este Poder de la República. Durante el acto habrá oportunidad para la participación de público y de artistas nacionales.
CONVOCA: Movimiento Ciudadano por la Dignidad Nacional.
ORGANIZAN: Movimiento de Ciudadanía que Construye Territorios Seguros; Estado Laico CR; FEITEC 80s; Sitrajud (pc); Sindicato OIJ (pc); entre otros.
Imagen compartida en redes sociales.
Imagen con fines ilustrativos tomada de www.ucr.ac.cr
Circulado en redes sociales y enviado por Romano Sancho y Flora Fernández.
En la actividad participarán científicos de países latinoamericanos y de España
Esta semana se reúnen en la UCR investigadores de América Latina y de España para analizar el impacto de la polinización en las áreas naturales protegidas y en la agricultura (foto del Archivo ODI).
Investigadores que conforman la Red Internacional de Servicios Ecosistémicos de Polinización y Dispersión en Áreas Naturales Protegidas analizarán los avances científicos en este campo en un simposio que se realizará en Costa Rica el 18 y 19 de julio.
El encuentro tendrá lugar de 8:00 a. m. a 5:00 p. m. en el auditorio de la Unidad de Conocimiento Agroalimentario (Ucagro) de la Facultad de Ciencias Agroalimentarias de la Universidad de Costa Rica, y estará abierto a la participación de funcionarios públicos, productores agrícolas y pequeños campesinos.
Un servicio ecosistémico de polinización se refiere a que las áreas protegidas naturales conservan las poblaciones de animales, incluidos los insectos que son los encargados de polinizar las flores del bosque. Estas especies a la vez polinizan los cultivos agrícolas de importancia económica y alimentaria. Por ejemplo, en Costa Rica, las plantaciones de aguacate y mora, entre otras, son producto de este proceso.
Eric Fuchs, profesor e investigador de la Escuela de Biología y organizador del encuentro, indicó que la Red de científicos internacionales se dedica a evaluar la importancia de los servicios que diferentes animales prestan a los ecosistemas y los beneficios para el mantenimiento y regeneración de las áreas naturales protegidas.
Asimismo, con esta iniciativa los investigadores pretenden estimar el impacto de los servicios de polinización y dispersión de semillas provisto por las áreas naturales protegidas a la agricultura.
Investigadores de la UCR y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) impulsan este proyecto en varias áreas naturales protegidas de Argentina, Brasil, Costa Rica, España, Honduras y México, como parques nacionales y reservas. Estas áreas son sitios fundamentales para la conservación de la biodiversidad y para la productividad de los agroecosistemas.
Fuchs agregó que con el trabajo de la Red se trata de generar bases de datos de acceso público con información sobre la identidad de las especies de plantas silvestres, cultivadas y manejadas, sus polinizadores y dispersores y su dependencia de la polinización realizada por diversos animales.
El oleaje de la costa pacífica del país tiene la particularidad de venir desde Nueva Zelanda y es modificado en su trayectoria por las islas Galápagos
Entre los participantes en la instalción y revisión en la Isla del Coco, estuvieron Maikeel Pérez (guardaparque) y Ronald Víquez (Imares) (foto cortesía de Geiner Golfín).
Los modelos matemáticos más conocidos y utilizados para predecir oleajes y tormentas alrededor del mundo tienen un coeficiente de correlación del 0,99; en otras palabras, son 99 % correctos. Sin embargo, para la costa del Pacífico de Costa Rica su efectividad ronda el 0,70.
Esto se debe a que las olas que llegan a la región entre Guatemala y Panamá inician en Nueva Zelanda y Australia, es decir, atraviesan medio planeta y se convierten así en el oleaje más distante del mundo.
En este recorrido, antes de llegar a Costa Rica, las olas se encuentran con las islas Galápagos, las cuales funcionan como un rompeolas, modifican las ondas y dejan al país dentro de lo que se denomina “zona de sombra”.
Por este motivo, investigadores de la Unidad de Ingeniería Marítima de Ríos y Estuarios (Imares) del Instituto de Investigaciones en Ingeniería (INII), de la Universidad de Costa Rica (UCR), trabajan en la medición del oleaje que llega a la costa pacífica, para poder mejorar el modelo matemático y predecir con mayor exactitud las tormentas y oleajes que afectan dicha área.
Tal estudio, titulado Medición y caracterización del clima de oleaje en el Área de Conservación Marina Cocos, ya contaba con equipos de medición colocados en el puerto de Caldera, Puntarenas, y en Cabo Blanco, en la Península de Nicoya. Ahora, se cuenta con un equipo de monitoreo AWAC en el Parque Nacional Isla del Coco para recolectar más datos sobre el comportamiento del oleaje en la mencionada zona de sombra.
Las olas del Pacífico son bastante desconocidas a nivel mundial, explicó Georges Govaere Vicarioli, director del IINI, y aclaró que el problema es que “la zona de sombra no la pueden resolver los modelos matemáticos, hay modelos que pueden resolverla, pero si se usa a todo el planeta como formato de cálculo sería demasiado lento de calcular. Entonces se usan modelos simplificados que no calculan bien la zona de sombra”.
Govaere expresó también que las primeras veces que midieron y utilizaron equipo especializado se dieron cuenta de las fallas en las ecuaciones del modelo, ya que según estas, los buzos iban a poder estar tranquilos a 20 metros de profundidad, con el sedimento firme luego de 15 metros de la superficie. Sin embargo, en la práctica se enfrentaron a sedimento suspendido -que les dificultaba la visión- y a oleajes fuertes.
La investigación genera conocimiento útil para la toma de decisiones acerca del desarrollo de las costas del Pacífico. “El beneficio de conocer mejor el oleaje es que podemos hacer mejores predicciones de corrientes de resaca, de oleajes sobre las playas, si hay zonas de la operación de barcos con agitación en los puertos, si en algún lado el oleaje va a rebasar las calles cercanas y también estudiar la seguridad de las estructuras”, añadió Govaere.
Un ejemplo de lo anterior es el rompeolas de Caldera, que matemáticamente debería ser correcto y soportar el oleaje, pero que en la práctica ha sido destruido casi tres veces; esto es incluso objeto de análisis internacional.
“Si queremos construir puertos, rompeolas y demás estructuras, lo primero que tenemos que hacer es entender el oleaje”, concluyó el director del INII, pues no se conoce el origen de alrededor del 30 % de este fenómeno. Esto causa que en ocasiones se esperen tormentas grandes que no llegan, o tormentas pequeñas que resultaron más fuertes de lo que se calculó.
Luego de 36 horas de viaje, los investigadores llegaron a la Isla del Coco, punto estratégico entre las Islas Galápagos y Costa Rica (foto cortesía de Imares).
Por otro lado, las mediciones que se van a recolectar servirán para alimentar una base de datos que en el futuro podría utilizarse para otros estudios, como la investigación sobre energía undimotriz, aquella que se genera a partir del movimiento de las olas. Aunque la tecnología actual no está diseñada para soportar las condiciones del particular oleaje del Pacífico en la región centroamericana, el potencial del país para producir este tipo de energía es alto.
Los investigadores prevén recoger cada año los datos del equipo instalado en la Isla del Coco, mientras que la información obtenida por el equipo en Caldera se recibe por medio de ondas de radio, debido a la cercanía con la costa.
El proyecto Medición y caracterización del clima de oleaje en el Área de Conservación Marina Cocos está previsto para que continúe por tres años más, incluso los investigadores de Imares afirmaron que mientras tengan recursos seguirán realizando las mediciones.
Las mediciones
El equipo AWAC instalado tiene distintas formas de medir el oleaje: la primera es por medio de un sensor de ultrasonido que mide las ondas al rebotar con la superficie libre del agua; la segunda es gracias a un sensor que calcula la velocidad de partículas de agua a distintas alturas, según se mueve la partícula se relaciona con el oleaje; y la tercera forma es por medio de un sensor que valora las olas en función de si hay mayor o menor presión del agua.
Este tipo de mecanismos se consideran redundantes, ya que tienen procesos de medición de respaldo activos para evitar que se pierdan datos, en caso de que alguno falle por factores externos como, por ejemplo, un pulpo descansando encima del equipo –situación que ya ha ocurrido, comentaron los encargados del estudio–.
El proyecto ha contado con apoyo del Servicio Nacional de Guardacostas y del Cuerpo de Bomberos, además del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), por medio del grupo de guardaparques destacados en el Parque Nacional Isla del Coco, de los cuales cinco son coinvestigadores y colaboran con la seguridad del equipo instalado.
El Foro de Justicia, espacio de análisis y propuesta conformado por actores especializados, actualmente integrado por la Asociación Costa Rica Íntegra (CRI), la Asociación Costarricense de la Judicatura (ACOJUD), el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica, la Maestría en Ciencias Penales de la Universidad de Costa Rica (UCR), el Programa Estado de la Nación/CONARE (PEN), el Proyecto en Costa Rica de la Friedrich Ebert Stiftung (FES) y consultores independientes, con ocasión del reciente acuerdo adoptado por Corte Plena dentro del proceso disciplinario instaurado contra algunos de sus integrantes,
MANIFIESTA:
A LOS MAGISTRADOS Y LAS MAGISTRADAS DE CORTE PLENA:
1.– Su profunda preocupación por el mensaje implícito que se envía a la ciudadanía y a los miles de trabajadores y trabajadoras que conforman el Poder Judicial, respecto al tratamiento desigual en la aplicación del régimen disciplinario según quien sea la persona a quien se le atribuya la falta, distinción inadmisible en un Estado de Derecho que solo contribuye a deslegitimar las actuaciones y dañar la imagen del máximo órgano de justicia frente a la ciudadanía.
2.– Su desazón por la abierta desaplicación del principio constitucional de proporcionalidad entre la sanción y la falta cometida. Preocupa que hechos tan graves como los encontrados por la Corte Plena —desestimar una investigación por delitos de corrupción en poco tiempo, bajo un argumento que contradice la prueba que consta en el expediente—, cometidos por integrantes del más alto tribunal penal y entre quienes figura el propio presidente de la Corte, sean equiparadas a faltas menores y reprimidas por medio de una simple amonestación.
3.– Su malestar porque ninguna de las personas integrantes de tan alto órgano haya cuestionado el procedimiento secreto que se adoptó, que si bien puede tener sustento legal, pudo ser confrontado de cara a principios y valores del Derecho de la Constitución. Esto pone de manifiesto una aceptación de la opacidad, ajena a los principios de rendición de cuentas y transparencia propios de las democracias modernas.
4.– Su convicción de que, quienes integran la Corte Plena, tienen la oportunidad de rectificar el rumbo del Poder Judicial, que sabemos y reconocemos como clave en mantener y mejorar el desempeño de la institucionalidad nacional en momentos históricos del país que exigen el máximo de transparencia.
5.– Su excitativa, a quienes votaron en dicha sesión, para que, en un ejercicio de transparencia, develen públicamente su voto y las razones por las cuales consideraron improcedentes otras sanciones más graves.
A LOS DIPUTADOS Y LAS DIPUTADAS DE LA ASAMBLEA LEGISLATIVA:
6.– Les recordamos la necesidad de que el Poder Legislativo asuma —con prontitud, seriedad y anteponiendo los intereses nacionales a los personales — la tarea de generar reformas normativas de diverso tipo, incluyendo las de su propio Reglamento. Es urgente dotar al proceso de elección de la magistratura de los más altos estándares establecidos a nivel internacional, con el fin de blindar la institucionalidad democrática con las garantías necesarias que eviten actos que la cuestionen y socaven su legitimidad social.
7.– Les hacemos una excitativa para reformar la Ley Orgánica del Poder Judicial, de forma tal que garanticen un régimen disciplinario para las personas integrantes de la Corte Plena, ejercido por un órgano externo e independiente, en el que se resuelva bajo un criterio jurídico, objetivo, uniforme y equitativo con el que se aplica a todos los otros servidores y servidoras judiciales, así́ como que garantice la transparencia y el control amplios de la ciudadanía.
8.- Les instamos a suscribir el compromiso público de transparencia y negativa a reuniones privadas con quienes aspiren a la magistratura, que este Foro les remitió oportunamente, de cara a las elecciones de los seis puestos de magistratura que tienen en sus manos.
A LA CIUDADANÍA COSTARRICENSE:
9.– Les recordamos que, por disposición de la Ley Orgánica del Poder Judicial, el objeto del régimen disciplinario es garantizarle, a la ciudadanía, la correcta y eficiente administración, lo cual responde a los principios constitucionales de transparencia y de rendición de cuentas. Por esto, existe un evidente interés de toda la población en que los actos de las personas funcionarias que contraríen gravemente esa correcta y eficiente administración de justicia, sean sometidos a análisis y ellas, sujetas a un proceso y, de ser halladas culpables, que sean sancionadas de forma proporcional a su falta.
10.– Les instamos a permanecer vigilantes del acontecer institucional y a manifestar su posición en los distintos espacios que lo permitan, a fin de impulsar los cambios que el país requiere para fortalecer su democracia republicana.
Dado en San José de Costa Rica a los 13 días del mes de julio de 2018.
John Brenes Rodríguez
Asociación Costa Rica Íntegra (CRI)
Carlos Núñez Núñez
Juez
Adriana Orocu Chavarría
Asociación Costarricense de la Judicatura (ACOJUD)
Marcia Aguiluz Soto
Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL)
Alfredo Chirino Sánchez
Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica
Rosaura Chinchilla Calderón
Manuel Rojas Salas
Maestría en Ciencias Penales de la Universidad de Costa Rica (UCR)
Evelyn Villarreal Fernández
Programa Estado de la Nación/Estado de la Justicia, CONARE (PEN)
Marco Vinicio Zamora Castro
Proyecto en Costa Rica de la Friedrich Ebert Stiftung (FES)
Los humanos han ignorado las lecciones del pasado y desde hace unos 11 000 años han destruido la diversidad de las especies, así como también han contribuido a deteriorar la tierra, el mar y el aire
El sapo dorado (Incilius periglenes), icono de Monteverde, fue avistado por última vez en 1989.
La ecologista Martha Crump, quien registró los rituales de apareamiento del sapo dorado en 1987, narra lo siguiente en su libro En busca de la rana dorada (2000): “Estoy inmersa en la fría niebla de este asombroso bosque de Costa Rica, porque como bióloga investigo fenómenos nuevos y apasionantes. Esta es mi búsqueda personal de la rana dorada, o como Jay Savage lo expresara: ‘la búsqueda de la verdad mística y la belleza de la naturaleza’”. El sapo dorado, icono de Monteverde, fue avistado por última vez en 1989 y es parte de la extensa lista de los animales extintos.
Se calcula que en el planeta habita cerca de un millón de millones de especies diferentes, de las cuales el 99,9995 % son bacterias y arqueas (sin núcleo) que escapan a la vista. El restante 0,0005 % son eucariotas (con núcleo), de los que 30 millones son insectos, arácnidos, moluscos, crustáceos y otros invertebrados; 85 000 son mamíferos, aves, reptiles, anfibios, peces; 300 000 son plantas, y 700 000 son hongos, protozoarios y cromistas.
Sin embargo, las especies no son eternas y están destinadas a la extinción, algunas más temprano que otras.Todo depende de su adaptabilidad y de la contingencia de los eventos. Se ha estimado que cerca del 99,9 % de las especies multicelulares, que alguna vez habitaron la tierra, se extinguieron. Es probable que para el año 2100, la mitad de las plantas y vertebrados que existen habrá desaparecido. “La extinción es la regla, la supervivencia es la excepción” (Carl Sagan, 1934 – 1996).
Desde la perspectiva geológica, se han registrado cinco extinciones masivas de los organismos multicelulares, todas causadas por catástrofes naturales. La primera ocurrió hace unos 444 millones de años durante la transición del Ordovícico al Silúrico, cuando cerca del 86 % de las especies (todas marinas) fueron borradas de la faz de la tierra.
La segunda sucedió unos 375 millones de años atrás durante el Devónico tardío, con el 75 % de las especies desaparecidas. La tercera y más severa de todas transcurrió al final del Pérmico, hace unos 251 millones de años, con la eliminación del 96 % de las especies. Se estima que toda la vida multicelular que existe desciende de ese 4 % que sobrevivió.
La cuarta extinción mató al 80 % de las especies al final del Triásico, unos 200 millones de años atrás. Por último, hace 66 millones de años, al término del Cretáceo, cerca del 76 % de las especies murieron, entre ellas los famosos dinosaurios, las amonitas, muchas plantas y grandes reptiles voladores como los pterosaurios.
Todo apunta a una sexta extinción masiva, esta vez causada por una especie de mamífero bípedo, desnudo y de cabeza grande, cuya siniestra actividad es modificar al medio ambiente: el Homo sapiens. Este sexto período se inició al final del Pleistoceno, hace unos 100 mil años, cuando los humanos empezaron a migrar de África hacia otros continentes.
Durante esa época se presentaron varias glaciaciones, interrumpidas por períodos en los que el hielo se retiraba. Aunque es posible que el cambio climático pusiera estrés a la flora y a la fauna de entonces, el consenso es que la principal causa del cambio del paisaje en los continentes y de la extinción de muchos animales y plantas fue la acción de los advenedizos humanos; todo producto de las cacerías y destrucción de la floresta mediante las quemas y talas.
Por ejemplo, la desaparición del 71 % de las especies de los vertebrados de Oceanía coincide con la llegada de los humanos a Nueva Zelanda, Australia y Nueva Guinea hace unos 60 000 años. Entre los animales extintos está la megafauna, que incluía marsupiales gigantes como canguros y diprotodontes, aves como el pichón gigante y reptiles como enormes cocodrilos y lagartijas.
Del mismo modo, el arribo de humanos al continente americano, 15 000 años atrás, coincide con la desaparición del 78 % de la megafauna, por ejemplo, camellos, caballos, renos, bisontes, perezosos gigantes, osos, felinos y mamuts, entre otros. Algo similar ocurrió en Madagascar hace 1 600 años, cuando la megafauna fue eliminada de esa isla a partir de la venida de los primeros humanos desde Indonesia.
Desde la perspectiva geológica, se han registrado cinco extinciones masivas de organismos multicelulares causadas por catástrofes naturales. Todo apunta a una sexta extinción masiva, esta vez causada por la especie humana (infografía: Edgardo Moreno y Rafael Espinoza).
La “edad de los humanos”
Las extinciones antropogénicas; es decir, mediadas por los humanos, se aceleraron hace unos 11 000 años, con la aparición de asentamientos en las diferentes regiones. Estos han ido en aumento hasta crear las metrópolis del presente.
De acuerdo con Paul Crutzen, Premio Nobel de Química 1995, a esta nueva época se le debe conocer como el “Antropoceno”; es decir, la ‘edad de los humanos’. Si bien la extinción masiva no es única del actual período, sí lo es la forma en que ella ocurre. Los científicos la han delimitado de acuerdo con cuatro características interdependientes.
La primera de ellas es la homogeneización de la flora y la fauna a nivel global. Nunca antes la Tierra había experimentado el intercambio masivo de especies entre diferentes latitudes ni la dispersión rápida de organismos exóticos de un lugar a otro. Esto ha llevado a confrontaciones ecológicas y a que se propaguen enfermedades, tal y como ha ocurrido con los cerdos ferales en varias islas, incluyendo la del Coco.
En segundo lugar, los humanos son los principales predadores de la tierra y del mar. Ninguna otra especie puede reclamar tal distinción. La humanidad usa cerca del 35 % de la producción neta del planeta para sus propios fines. A esto hay que añadir el consumo desmesurado de combustibles fósiles, lo cual constituye una minería irrestricta de la biosfera del pasado.
El tercer rasgo alude al poderío que tienen los humanos para redirigir la evolución mediante varios procedimientos ingeniosos y algunos perversos. Los más obvios son la domesticación de las plantas y los animales, la erosión y modificación de grandes territorios silvestres para la agricultura, la ganadería, el urbanismo y la explotación indiscriminada de los océanos, todo para alimentar a la gran masa humana.
La última y más severa acción es la “tecnósfera”, término acuñado por Peter Haff para describir un sistema global tecnosocial que consume gran cantidad de energía. Este sistema está compuesto por las sociedades humanas, todos sus artefactos y sus sistemas tecnológicos, así como por los procedimientos y vínculos necesarios para que funcione.
La tecnósfera se reproduce y se eleva por encima de la humanidad y no puede ser eliminada sin causar enormes estragos a su creador. Ella domina y mata a diferentes especies de manera directa o indirecta, incluyendo a la misma que la creó: el Homo sapiens. Solo basta recordar la hecatombe de Hiroshima y los accidentes en Chernóbil y Fukushima; eso sin tomar en cuenta la contaminación y el calentamiento global antropogénico que se incrementó exponencialmente desde la revolución industrial.
Aunque la historia es a veces ingrata, ella ayuda a comprender el presente y a anunciar el futuro. Los humanos han ignorado las lecciones del pasado y han desplazado, aniquilado y diezmado la diversidad de las especies.También han contribuido a deteriorar la tierra, el mar y el aire.
Es evidente que se han convertido en los depredadores supremos, incluso de sí mismos, y, por tanto, seguros candidatos para la extinción prematura en un universo que, después de todo, es indiferente al destino de los humanos.
Edgardo Moreno Robles
Catedrático de la Facultad de Microbiología e investigador del Instituto Clodomiro Picado (ICP)
Los pacientes deben informarle a su profesional de la salud cuando un medicamento les produce alguna reacción desfavorable
Casi 45 especialistas de distintas ramas de la salud se reunieron con el fin de generar ideas que incentiven al paciente a reportar cualquier respuesta nociva a un medicamento
Para la UCR es fundamental aportar a la sociedad costarricense mediante la creación de alianzas que unan a la academia, al Ministerio de Salud y al Centro de Farmacovigilancia, con el objetivo de profundizar más en el tema de la seguridad y el uso de medicamentos. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Antes de su comercialización, todos los fármacos son parte de estrictos ensayos clínicos. Sin embargo, al momento de su entrada al mercado pueden surgir reacciones adversas. Esto hace que la farmacovigilancia sea una ciencia vital para continuar con el estudio de la seguridad de los medicamentos.
En este campo, la Facultad de Farmacia y el Instituto de Investigaciones Farmacéuticas (Inifar) de la Universidad de Costa Rica (UCR) han brindado grandes aportes para fortalecer la salud de los costarricenses. Este esfuerzo se fortaleció aún más en el taller: “Evolución de un sistema de farmacovigilancia hacia el reporte de pacientes”.
El encuentro tuvo lugar este 9, 10 y 11 de julio, y fue organizado por la UCR, el Ministerio de Salud y el Colegio de Farmacéuticos de Costa Rica. En total, cerca de 45 profesionales del campo de la salud participaron en la actividad con el fin de generar ideas que incentiven al paciente a reportar cualquier respuesta nociva cuando consume un medicamento.
Lo anterior se vuelve crucial en el contexto actual. De acuerdo con la Dra. Angie León Salas, docente de la Facultad de Farmacia, quienes se destacan por notificar los efectos adversos son los especialistas en diferentes disciplinas de la salud. Esta situación hace necesario abrir nuevos espacios donde se genere la oportunidad de establecer alianzas y estrategias que fortalezcan dicha labor mediante una mayor participación ciudadana.
En la fotografía se observa a la Dra. Florence van Hunsel, del Centro Nacional de Farmacovigilancia de Holanda. Ella expuso sobre cómo trabaja el Sistema de Salud y el Sistema Nacional de Farmacovigilancia en Holanda, también se refirió al reporte de pacientes, al registro de información y a la calidad de reportes, entre otros aspectos. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
“Es importante que las personas se sientan seguras al usar sus medicamentos. Muchas veces existe la creencia de aguantarse para curarse y eso algunas veces no aplica. Se pueden hacer cambios, se puede valorar el riesgo/beneficio que ocasiona el medicamento y así proponer opciones. Lo importante es que el paciente no suspenda terapias sin informar y hable con sus profesionales de salud”, manifestó la Dra. León.
Con las notificaciones generadas se crea una base de datos que sirve para identificar un aumento en el número de reportes de un medicamento específico. Según sea ese comportamiento se inicia una investigación, en conjunto con Farmacoepidemiología de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), que consiste en revisar expedientes, dirigirse a los hospitales y proceder con la toma de medidas.
Hasta hoy, ese proceso ha logrado que la Caja cambie medicamentos y que también modifique porcentajes en los principios activos de los fármacos. Dentro de este ámbito, el taller viene a fortalecer dicho trabajo, clave para la salud pública nacional, pues resalta la importancia de la farmacovigilancia y colabora en la generación de posibles acciones que maximicen el bienestar del paciente.
“Lo que nos interesa es que el usuario final de los medicamentos obtenga los mejores resultados.Siempre queremos que la persona se mejore, por eso uno de los roles de la UCR está en abrir espacios de discusión e impulsar cambios con el aporte de los distintos profesionales”, afirmó la Dra. León.
De igual forma, la UCR se ha involucrado de forma más directa. Desde el Centro Nacional de Información en Medicamentos (CIMED-UCR), en año y medio se ha recibido y enviado al Centro Nacional de Farmacovigilancia el reporte de 80 reacciones adversas. Esta acción se ha acompañado de consejerías a pacientes para el uso adecuado de medicamentos, una labor que la UCR ha estado haciendo en los últimos 35 años.
Necesidad regulatoria
La Dra. Xiomara Vega Cruz, coordinadora del Centro Nacional de Farmacovigilancia del Ministerio de Salud, relató que Costa Rica aún no posee una normativa de regulación que contemple la participación de los pacientes. De esta manera, según expresó, con este taller se esperan propuestas que vayan a fortalecer la toma de decisiones del Ministerio de Salud en cuanto a la modificación de la normativa nacional para incorporar al paciente como participante directo en el reporte de las reacciones adversas.
“Se ha visto la necesidad de incorporar al paciente porque es una tendencia a nivel mundial de todos los centros. Nosotros apenas estamos iniciando el camino de incorporarlo, con importantes retos porque vamos a requerir más recurso humano y capacitaciones para atender lo que se venga”, indicó.
El Dr. Adrián Puello compartió con la audiencia cuál es el papel del sector privado en el Sistema Nacional de Farmacovigilancia de República Dominicana, además de otros temas como, por ejemplo, la generación de señales y la acción regulatoria por medio del reporte de pacientes. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
A pesar de ese importante desafío, Vega aclaró que Costa Rica es parte de un proyecto piloto llamado Noti-FACEDRA, que le da la posibilidad a los pacientes de indicar posibles efectos nocivos a la hora de tomar un medicamento. Sin embargo, su uso por parte de la población ha sido poca.
“En realidad ha sido escasa la notificación por parte de los pacientes. Hace falta mayor conocimiento de la población de que este recurso existe. Noti-FACEDRA trae dos módulos, uno para el paciente y otro de profesionales. En cuanto a quienes son profesionales, sí se ha tenido bastante aceptación y nos llegan muchas notificaciones. Esto quiere decir que todos estos años de esfuerzo, sobre todo por la parte de capacitación, han dado resultado. En el 2005 el Centro recibía entre 800 a 1 000 notificaciones. En el año 2017 se cerró con 6 000”, señaló.
Contribución internacional
El taller contó con la participación de expertos internacionales que se han destacado en el tema de la farmacovigilancia. Una de ellas fue la Dra. Florence van Hunsel, del Centro Nacional de Farmacovigilancia de Holanda. También estuvo el Dr. Adrián Puello, del Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavares (Incart) de República Dominicana.
Los invitados dieron contribuciones importantes como referentes. Tan solo Holanda se destaca por tener un programa avanzado y amplia experiencia. Por su parte, República Dominicana brinda un aporte más cercano a la realidad costarricense.
La Dra. León recordó que la Facultad de Farmacia está a disposición de la ciudadanía para consultas a través del CIMED-UCR, y para brindarle así a los pacientes información útil sobre sus medicamentos, de modo que se logre su uso óptimo.
Si cree que está experimentando un efecto adverso en su medicamento contáctenos
Llame al 2511-8327, 2511-8328 o 2511-8313. También puede realizar sus preguntas al cimed.inifar@ucr.ac.cr, o en su página de facebook. Otra de las posibilidades es ir de manera presencial en el primer piso del edificio de Farmacia, en horario de 8:00 a.m. a 12:00 m.d. y de 1:00 p.m. a 5:00 p.m.
Iniciativa comunal en 450 pueblos promueve participación ciudadana, con rendición de cuentas por parte del Estado
UNA desempeña acompañamiento clave frente a problemáticas sociales
Calles en mal estado, suministro de agua deficiente, inseguridad ciudadana, infraestructura pública al garete. La lista de pendientes en un país como el nuestro es interminable. Pero una exitosa iniciativa comunal que ya se aplica en más de 400 pueblos, está transformando la forma de encarar estas problemáticas.
De la queja a la acción
“En mi barrio pasamos de quejarnos a accionar, ver qué soluciones podemos encontrar aprendiendo a trabajar en conjunto con entidades como el Ministerio de Seguridad Pública, el Organismo de Investigación Judicial y el Ministerio Público”, cuenta de forma enérgica Yahaira Rojas, vecina de Pococí.
Como Rojas, cientos de costarricenses viven agradecidos con las metodologías que conocen en virtud de la iniciativa Territorios Seguros: “nosotros fuimos capacitados en talleres, y ahora sabemos cómo funciona el Estado a través de sus distintas instituciones, entonces ya podemos gestionar reuniones, exigir rendición de cuentas y poner en marcha proyectos en los que esas instituciones dispongan una parte y nosotros la otra, desde temas de salud comunitaria, atención hospitalaria, suministro del agua”, agrega Rojas.
El trabajo logístico a lo largo y ancho del país no ha sido fácil. Es ahí donde la Universidad Nacional (UNA) ha entrado en acción, particularmente la Escuela de Sociología, a través del proyecto Epistemologías del Sur.
Ni partido político, ni grupo religioso
“Territorios Seguros es un método, para que seamos vigilantes de que las instituciones del Estado estén cumpliendo, pero debe quedar claro que no es un partido político ni un grupo religioso. Lo que hacemos como sociedad civil es abrir muchas puertas para que los funcionarios públicos nos rindan cuentas y podamos articular esfuerzos, casi en cualquier área, por ejemplo en temas de seguridad comunal e infraestructura en educación”, explica Anita Rodríguez, vecina de Puerto Viejo de Limón.
Las historias se éxito se cuentan por cientos. Así lo narra Karen Vásquez, vecina de Matambuguito de Nicoya, para quien las calles de su barrio son otra cosa antes y después de Territorios Seguros: “en esa teman el desarrollo de la zona no es equitativo, y no queríamos dejarnos más, entonces nosotros mismos buscamos las soluciones por nuestros medios y no esperamos a que viniera alguien a resolvernos todo; los vecinos pusimos la mano de obra y gestionamos algunos materiales a punta de colectas y actividades”.
Territorios Seguros es un movimiento de la sociedad civil que nació hace 15 años, y que, según sus promotores, busca empoderar al ciudadano en el ejercicio de sus derechos, entre ellos el de exigir rendición de cuentas a los funcionarios públicos. Además sugiere la definición de acciones que permitan convivir en un país más inclusivo. Hoy, Territorios Seguros tiene una plataforma de trabajo en más de 450 territorios de todo el país, a lo largo de 22 cantones.
La unión hace la fuerza
En el marco de esta iniciativa, el pasado 8 y 9 de junio, se llevó a cabo el Primer Congreso Nacional de Territorios Seguros en el hotel Cibeles, Heredia. Habitantes de zonas alejadas así como del Valle Central se dieron cita. La UNA, a través del proyecto Epistemologías del Sur de la Escuela de Sociología dio acompañamiento durante la actividad.
“El objetivo del Congreso giró en torno a construir una estrategia integrada de Territorios Seguros, que oriente su quehacer local y nacional ante todos los Poderes del Estado, en el marco de un gobierno que busca conjuntar en su gestión a todas las fuerzas políticas y sociales del país. El movimiento que impulsa la conformación de Territorios Seguros no es otra cosa sino la posibilidad que, como ciudadanos costarricenses, tenemos para ejercer como soberano. Este modelo de participación ciudadana, tomando la Constitución Política de Costa Rica en sus manos, ha logrado que el Estado cumpla con la Ley y, por lo tanto, atienda a poblaciones que antes de este modelo no tenían más opción que esperar a que otro u otra resolviera por ellas y ellos”, afirma Ernesto Herra, académico de la Escuela de Sociología de la UNA.
El Congreso permitió que los protagonistas de este innovador modelo de participación ciudadana, provenientes de zonas del país muy distantes una de la otra, se vieran las caras. A casi todos, Territorios Seguros les cambia sus barrios y sus vidas: “esto es prácticamente un estilo de vida que uno adopta para cualquier cosa. Me ha servido para desarrollarme como persona, vecina y ciudadana, de cara a las problemáticas habituales de nuestros pueblos”, concluyó Yahaira Rojas, orgullosa miembro de Territorios Seguros, mientras se refugiaba de una llovizna, poco común en su natal Pococí.
***Más detalles: Oficina de Comunicación. Tel 2237-5929 / 2277-3067***
Imagen ilustrativa de Territorios Seguros, Puerto Viejo.
Actividades de extracción de madera se dan bajo y amparo de un decreto de 2016
Vecinos temen que se esté talando bosque ilegalmente
FECON, 27 de junio 2018. Vecinos del Cantón de Sarapiquí han denunciado desde enero del presente año la posibilidad de que el permiso de sacar madera caída en Áreas Silvestres Protegidas este fuera de control y con poca fiscalización por parte de funcionarios públicos. Así lo denunció Néstor Mata, regidor de la Municipalidad de Siquirres, y miembro del Consejo Regional del Área de Conservación Cordillera Volcánica Central.
Existe un decreto que permite el aprovechamiento de madera caída emitido al momento de la emergencia nacional provocada por el Huracán Otto hace año y medio. El Decreto N° 40099-MINAE del 27 de diciembre de 2016 menciona que “establece las regulaciones para que el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) en su condición de Administración Forestal del Estado (AFE), él través de sus oficinas ubicadas en los sitios comprendidos en la declaratoria de Emergencia Decreto Ejecutivo N° 40027-MP, evalúen y tramiten en forma expedita las solicitudes para el aprovechamiento, de los árboles caídos o partes de éstos con secciones aprovechables ocasionados por el Huracán Otto, en terrenos de bosque, de uso agropecuario, de plantaciones forestales, de Sistemas Agroforestales o árboles plantados individualmente.”.
La Federación Para la Conservación de la Naturaleza mediante una carta dirigida al Ministro de Ambiente y Energía, Carlos Manuel Rodríguez solicitando información al respecto de estas denuncias de posible abuso de la extracción y una lista sobre las personas solicitantes de estos permisos de explotación.
Según dice la carta de FECON “…estamos muy alarmados debido a que hemos recibido múltiples denuncias sobre extracción de madera irregular en muchas fincas en la zona del Refugio Mixto Maquenque. Agradecemos nos comente sobre los controles que existen para que el decreto N° 40099-MINAE se esté dando de forma responsable y sin dañar el bosque de la zona”.