La Asociación para el Desarrollo de la Ecología (AEL) solicitó formalmente a la administración del Refugio Nacional de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo (RNVSGM) un informe técnico sobre los fundamentos administrativos y legales que sustentan la Viabilidad Ambiental del proyecto inmobiliario DIVINE.
Según consta en el oficio AEL-00155-2025, con fecha del 7 de abril de 2025, Marco Levy Virgo, presidente de la AEL, dirigió la solicitud a la licenciada Fanny Cruz Torres, administradora del Refugio, expresando preocupación por un hecho que considera de especial interés en el ámbito de la conservación ambiental de esta área protegida.
El documento detalla que el 12 de febrero de 2025 se colocó un rótulo de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA) frente al Colibrí Lodge, anunciando el proyecto DIVINE a cargo del desarrollador Philip Michel André Sánchez. La información consignada indica que el proyecto abarca 2.745 metros cuadrados y cuenta con Viabilidad Ambiental otorgada mediante la Resolución 1445-2024-SETENA del 13 de agosto de 2024.
La AEL señala que el sitio donde se proyecta esta iniciativa está compuesto por bosque y presuntamente se ubica dentro de los límites del RNVSGM, un área que además se encuentra bajo un proceso de judicialización.
En el oficio, Levy Virgo solicita que se le informe sobre cómo, pese a las medidas cautelares solicitadas por la Defensoría de los Habitantes en el marco del seguimiento y cumplimiento de la Sentencia 2019-012745 de la Sala Constitucional, se continúa permitiendo el fraccionamiento del bosque en esta zona protegida.
La misiva recuerda que dicha sentencia, dictada el 10 de julio de 2019, ordenó la protección y delimitación efectiva del RNVSGM. Este mandato ha sido objeto de seguimiento y medidas posteriores, incluyendo la resolución 2024-26300 del 10 de septiembre de 2024, que constató el incumplimiento de lo dispuesto en 2019.
La solicitud se fundamenta en el interés ciudadano de garantizar la integridad de los ecosistemas del refugio, así como en el derecho de acceso a la información pública ambiental, consagrado en la legislación costarricense, incluyendo la Ley Orgánica del Ambiente (N° 7554) y la Convención de Aarhus, ratificada por Costa Rica.
El oficio fue enviado con copia a diversas autoridades gubernamentales, entre ellas la Defensora de los Habitantes, la Contralora General, el Procurador General de la República, fiscales ambientales y otros funcionarios relacionados con la conservación ambiental y el ordenamiento territorial.
Dos vistas de la celebración del 169 aniversario del triunfo en la batalla de Sardinal, realizada este jueves en Sarapiquí. Foto: Luko Hilje
Luko Hilje (luko@ice.co.cr)
Alocución, en la celebración del 169 aniversario del triunfo costarricense en la batalla de Sardinal, que permitió expulsar del territorio nacional a los filibusteros invasores, el 10 de abril de 1856
Era febrero de 1856. Costa Rica vivía en un estado de zozobra y tirantez, ante la presencia en Nicaragua del ejército filibustero liderado por William Walker, que no era un simple y ocurrente aventurero, sino médico, abogado y periodista, quien tenía muy claro lo que quería.
Para sus aviesos fines, contaba con el sólido apoyo político y económico de grandes terratenientes, dueños de latifundios de algodón, caña de azúcar y tabaco, imposibles de cultivar sin la mano de obra de los esclavos negros. Por tanto, en su afán expansionista y sus fines comerciales, ellos y Walker coincidían en el objetivo de tomar el poder en los cinco países centroamericanos, implantar la oprobiosa esclavitud, y anexarlos a lo que, a partir de 1861, serían los Estados Confederados de América, o la confederación de estados sureños.
Atento a las ambiciones de Walker, el presidente don Juan Rafael (Juanito) Mora llamó a nuestro pueblo a las armas y, nomás empezando marzo, 4000 hombres y mujeres habían marchado hacia Puntarenas y Guanacaste para defender la integridad territorial, ante la amenaza de invasión de las fuerzas filibusteras.
Antes de continuar, debe recordarse que Walker tenía su cuartel general en la ciudad de Granada, a orillas del lago de Nicaragua. Y, desde ahí, contaba con unos 10 vapores, que en febrero le había incautado al magnate Cornelius Vanderbilt, otrora dueño de la Compañía Accesoria del Tránsito, empresa muy próspera durante la llamada “fiebre del oro”, cuando miles de aventureros cruzaban Nicaragua por el río San Juan y el citado lago, para llegar a California. Dicha flota le permitía a Walker el dominio pleno del río, donde había establecido cuatro posiciones estratégicas: el fuerte de San Carlos, el Castillo Viejo, Punta Hipp —frente a La Trinidad—y San Juan del Norte, en la costa del Caribe.
Para retornar a la marcha de nuestro ejército, consciente de que, mientras el grueso de las tropas estaba cerca de la costa del Pacífico, los filibusteros podrían invadir el Valle Central, don Juanito tomó una oportuna decisión.
En efecto, mandó a llamar a San Ramón al botero Francisco Martínez, para que se reunieran en Atenas, donde le otorgó el grado de capitán y le asignó una misión especial: dirigirse con un batallón al río San Juan, a través de la región de San Carlos, que él conocía muy bien. Martínez se dio a la tarea de organizar su tropa, y ya el 21 de marzo salía de la capital hacia San Ramón, para desde ahí llegar al río San Carlos y navegar hacia el San Juan. No obstante, por razones que sería muy extenso relatar, permanecieron en Muelle de San Carlos, y nunca se enfrentaron a los filibusteros.
Con el país en vilo, sobrevino una situación urgente, a la que había que hacerle frente. Ocurrió que cinco días antes, el 16 de marzo, el cartero Manuel Gutiérrez, quien traía consigo los fardos del correo oficial que habían llegado a San Juan del Norte desde Inglaterra, fue retenido en La Trinidad por una tropa de 25 hombres, a cargo del teniente John M. Baldwin. Este grave hecho activó las alarmas, pues se temía una invasión por Sarapiquí a ciudades clave, como Alajuela, Heredia y San José. Además, como esa era la Semana Santa, la gente estaba distraída, dedicada a los cultos religiosos propios de esas festividades católicas.
Antes de proseguir, es importante indicar que, al revisar con cuidado la documentación existente, no está tan claro que se temiera una invasión hasta el Valle Central. Más bien, se percibe que la intención de nuestro batallón no era enfrentarse a los filibusteros, sino tan solo acercárseles, para atisbar sus movimientos. Es decir, tenía carácter preventivo. Eso sí, si éstos penetraban a Costa Rica por el río Sarapiquí, sí habría confrontación armada, lógicamente.
Como era urgente actuar, se optó por un plan expedito. Por entonces se contaba con dos destacamentos de 25 soldados, que estaban en los puestos aduanales de Muelle y Cariblanco —establecidos para evitar el contrabando desde San Juan del Norte—, a cargo de los capitanes Pedro Porras Bolandi y Francisco González Brenes, respectivamente.
Fue así como, para conformar el batallón necesario, se decidió que a ellos se les sumarían otros 50 hombres, provenientes de Alajuela; éstos venían al mando del general Florentino Alfaro Zamora y del teniente coronel Rafael Orozco Rojas. La escogencia de alajuelenses se basó en que se consideraba que eran quienes estaban más familiarizados con dicha región, tan montañosa y colmada de peligros. Y fue así, poco a poco, pero rápido, que se fueron congregando en Muelle todos los soldados.
Ahora bien, de Muelle a La Trinidad —que era el punto a vigilar, tomado por los filibusteros—, hay una distancia de unos 45 kilómetros. Y, aunque ese trecho se podía navegar en pocas horas en balsas y botes, era muy riesgoso hacerlo pues, al aproximarse a la desembocadura en el San Juan, la tropa nuestra podía ser detectada y atacada de inmediato. Fue por ello que se eligió avanzar a pie por la ribera izquierda del río Sarapiquí, machete en mano, para abrir una picada o trocha en la tupida montaña.
En la mañana del 10 de abril, nuestra corajuda tropa ya había avanzado unos 18 kilómetros, hasta la desembocadura del pequeño río Sardinal. Sin embargo, es posible que alguien delatara la presencia de nuestra tropa ahí, por lo que Baldwin vino a toparla y enfrentarla, al mando de unos 100 mercenarios, en seis embarcaciones; ellos dicen que eran apenas 20 hombres y dos lanchas.
Desembocadura del río Sardinal, en cuyo estero —hoy inexistente—, se libró la batalla contra los filibusteros. Foto: Luko Hilje
Eran cerca de las ocho de la mañana. Al notar que desde el pequeño estero que había en la boca del río —hoy eliminado por la erosión— se elevaba el humo de una fogata de nuestros combatientes, Baldwin decidió atacarlos.
Estaban desprevenidos y confiados, pues mientras una cuadrilla trabajaba en la continuación de la trocha, la mayoría reponía fuerzas en un playón del estero que estaba aguas arriba.
De súbito, desde un recodo de la ribera, sobre un playón del estero localizado aguas abajo, de manera sorpresiva desembarcaron los filibusteros y de una vez empezaron a disparar sus fusiles. Nomás iniciada la refriega, el general Alfaro fue herido en el brazo derecho, por lo que debió retirarse del combate, al punto de que ni siquiera pudo dirigir su batallón.
Ante tal escenario bélico, había razones de sobra para estar pesimistas. Aún más, en un parte de dicha batalla, el jefe militar Orozco expresaba su impotencia al ver a los soldados enemigos desembarcando con soltura, “porque desgraciadamente el Estero de Sardinal, que nos separaba de una parte de ellos, nos impedía entablar lucha con otra arma”. Con esto, él quería decir que el hondo caño que corría en medio de los dos playones del estero los distanciaba de los filibusteros, lo cual anulaba la posibilidad de acometer luchas cuerpo a cuerpo y matarlos con sus filosas bayonetas y machetes, técnica en la cual los costarricenses eran muy diestros, como lo atestiguaron las batallas de Santa Rosa, Rivas y La Trinidad.
Además, una vez iniciada la escaramuza, los nuestros escucharon el silbido de disparos desde la ribera del río donde ellos estaban, pues Baldwin ordenó a una columna que avanzara por tierra, hacia el estero. O sea, los filibusteros los estaban atacando por dos flancos.
Ante tales adversidades, el fervor patrio se convirtió en llamarada, y de los pechos de nuestros héroes brotó la bravura necesaria para defender la patria agredida. Al percatarse de esto, sacando fuerzas de flaqueza, los soldados de la cuadrilla que trabajaban abriendo trocha aguas abajo regresaron hacia el estero y empezaron a disparar, protegidos por la densa vegetación de la ribera.
En pocos minutos se suscitó el fuego cruzado entre las dos tropas, de manera intensa e incesante. Y, tras una hora de enfrentamiento, los filibusteros recularon hacia La Trinidad, dejando abandonados cuatro muertos en tierra, entre ellos el teniente William Rakestraw, además de que —según lo dicen algunos informes—, unos 25 se ahogaron, pues la piragua en la que estaban se hundió.
Aunque, según Walker, en su libro La guerra en Nicaragua (1860), en nuestras filas murieron más de 20 hombres, eso es absolutamente falso, pues perdimos apenas tres: Salvador Alvarado, Salvador Sibaja y Joaquín Solís, por desaparición los dos últimos. Además, hubo tan solo seis heridos, aparte del general Alfaro: Manuel Arias, Manuel María Rojas, Manuel Cabezas, Manuel Morera, Joaquín Arley y Desiderio Quesada; todos eran alajuelenses, excepto Cabezas y Arley, de San José y Cartago, respectivamente.
Después de trasladar los heridos a Muelle, para que los curara el médico Lucas Alvarado Quesada, en las semanas subsiguientes el batallón permaneció en Muelle y Cariblanco, por si sobrevenía un contraataque filibustero, el cual nunca ocurrió.
De esta manera, al igual que en Santa Rosa el 20 de marzo anterior, en Sardinal los filibusteros fueron expulsados del territorio nacional el 10 de abril, y se les derrotaría al día siguiente en la memorable batalla de Rivas, en Nicaragua. Y ocho meses después, el 22 de diciembre, se les expulsaría por tercera vez, en la batalla de La Trinidad—, la cual marcó el principio del fin de Walker, hasta su rendición en Rivas, el 1° de mayo de 1857.
Es decir, la batalla de Sardinal —acaecida hace 169 años aquí—, marcó un hito indeleble en la senda que, rubricada con la generosa sangre de sus heroicos hijos, nos permitió recuperar la libertad y la soberanía nacional cuando estuvieron amenazadas por los ominosos sueños imperiales de Walker.
Y confío en que este ejemplo represente un inextinguible faro, que nos ilumine y aliente siempre para emularlos, y defender nuestra patria cuando haya que hacerlo.
Tributo por parte de miembros de nuestra Fuerza Pública a la bandera izada en el hito de la Ruta de los Héroes, en Sardinal, Sarapiquí. Foto: Luko Hilje
Dr. Franz Chaves Sell Especialista en Neurología Académico de Número de ACANAMED
Enfermedad de Parkinson
En 1997 la Organización Mundial de la Salud proclamó el 11 de abril como el Día Mundial de la Enfermedad de Parkinson, fecha que coincide con el natalicio de James Parkinson, un neurólogo británico que en 1817 describió lo que en aquel tiempo se llamó parálisis agitante (An Essay On The Shaking Palsy) y que hoy conocemos como enfermedad de Parkinson. Era hijo de John Parkinson, boticario y cirujano que ejercía en Hoxton Square en Londres y el mayor de cinco hermanos.
En 1783 se casa con Mary Dale, con quien tiene ocho hijos, dos de los cuales no sobreviven más allá de la infancia y meses después se hace cargo de la clínica de su padre.
Parkinson fue un firme defensor de los desfavorecidos y un crítico abierto del gobierno británico en su época. Se involucró muchísimo en causas sociales y revolucionarias como la Revolución Francesa y el sufragio universal e incluso fue arrestado por lo menos en una ocasión.
Fue también un gran clínico y escribió diferentes artículos de medicina sobre temas tan diversos como la Apendicitis.
El diagnóstico de la enfermedad desde entonces sigue siendo fundamentalmente sintomático, en el predominan los síntomas motores, los cuales llevan a las personas a buscar diagnóstico y tratamiento.
Estudios de gabinete muy sofisticados y normalmente disponibles solo en centros dedicados a la investigación, pueden aportar datos relevantes en el diagnóstico, como imágenes de tomografía axial computarizada y resonancia magnética para rastrear la disfunción neuronal de dopamina, el cual es el principal neurotransmisor involucrado.
Los síntomas suelen aparecer de forma muy sutil y a medida que la enfermedad avanza se vuelven más evidentes. Los primeros y más obvios son temblor, rigidez, lentitud de movimiento, dificultad para caminar, muchas veces con tropiezos y caídas frecuentes, pero también si se hace una historia exhaustiva, casi siempre se encontraran problemas cognitivos y conductuales como ansiedad y depresión. En etapas avanzadas, alrededor de uno de cada diez personas afectadas pueden desarrollar un cuadro de demencia semejante a la Enfermedad de Alzheimer. Los hombres se ven más afectados que las mujeres en una proporción de alrededor de 3:2 y cuando inicia en personas antes de los 50 años, se denomina EP de inicio temprano.
Aún hoy desconocemos la causa de la enfermedad, pero tenemos claro que intervienen una combinación de factores genéticos y ambientales. Las personas que tienen un familiar afectado tienen un mayor riesgo de contraer la enfermedad, y se sabe que ciertos genes son factores de riesgo hereditarios. Los factores de riesgo ambiental reconocidos son la exposición a pesticidas y traumas craneoencefálicos recurrentes como los observados en deportes como el boxeo, entre otros, mientras que por otro lado algunos estudios han mostrado que el fumar tabaco y beber té y café, podrían reducir ligeramente el riesgo de padecer la enfermedad.
El objetivo del tratamiento es reducir los efectos de los síntomas ya que no existe una cura definitiva y la piedra angular del mismo es la administración de levodopa (L-DOPA), precursor de la dopamina. Este medicamento puede ser utilizado solo o en combinación con otros agonistas dopaminérgicos, antidepresivos, etc.
Algunos señalan que el suministro de vitamina K2 en enfermos con Parkinson mejora la circulación de electrones, la actividad de las mitocondrias y la producción de energía.
La dieta y ciertas formas de rehabilitación y ejercicio como la bicicleta estacionaria han demostrado eficacia para mejorar los síntomas. La cirugía para colocar microelectrodos para la estimulación cerebral profunda se ha utilizado para reducir los síntomas motores en casos graves en los que los fármacos no son efectivos.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, la enfermedad de Parkinson afecta a 1 de cada 100 personas mayores de 60 años y se cree que para el año 2030 habrá unas 12 millones de pacientes con Parkinson. Las personas con esta condición que han aumentado la conciencia pública sobre la enfermedad incluyen al boxeador Muhammad Ali, el actor Michael J. Fox, el ciclista olímpico Davis Phinney y el actor Alan Alda.
Análisis del mercado laboral, pobreza y desigualdad en Costa Rica – Al IV trimestre 2024
El Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas (IICE-UCR) presenta el informe trimestral de mercado laboral, pobreza y desigualdad
El Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica (IICE-UCR) presenta su último informe sobre mercado laboral, pobreza y desigualdad, el cual realiza el análisis hasta el IV trimestre del 2024.
Los indicadores estudiados demuestran que para el último trimestre del año pasado Costa Rica mostraba mejores indicadores de empleo, respecto al mismo periodo del año 2023. También se reflejan mejoras en el salario, una reducción de la pobreza como de la pobreza extrema y de la desigualdad.
Los datos señalan que el desempleo bajó, aunque lo hizo levemente, y pasó de una tasa de 7,3 a una de 6,9. Por su parte, la ocupación creció a un 52,8 %, lo que significa que una mayoría de las personas en edad de trabajar están efectivamente trabajando.
Más trabajo supuso también mejores ingresos para las personas trabajadoras, para el mismo periodo de análisis mejoró el salario por hora para casi la totalidad de las actividades económicas. La mediana de ingreso real, que ya mostraba una tendencia creciente, aumentó en el último año un 5,8 %, pasando de 1 784,8 a 1 888,6 colones la hora.
La pobreza y la pobreza extrema, medidas por la metodología de línea de pobreza, disminuyeron considerablemente en diciembre del 2024 respecto a diciembre del 2023, en 3,3 puntos porcentuales y 1,1 p.p. respectivamente. En la baja destaca la caída de la pobreza en zonas rurales donde este flagelo pasó de 27,1% a 22,1%.
Señala el informe que la reducción reciente en pobreza extrema ha sido generalizada, posiblemente como resultado de mejoras en ingresos, transferencias sociales más efectivas o una combinación de factores económicos y de política pública.
La pobreza y la desigualdad tuvieron mejoras en Costa Rica entre el 2023 y el 2024.
Foto: Laura Rodríguez Rodríguez, UCR
La desigualdad se reduce. Entre junio de 2023 y junio de 2024 hubo una reducción del índice de Gini, pasando de 0,505 a 0,492. La reducción implica una mejoría en la desigualdad. Se trata según la lectura del estudio de una de las reducciones más grandes de los últimos años. Sin embargo, el estudio del IICE advierte que ese buen comportamiento de la desigualdad tuvo un freno pues en los últimos 6 meses del año pasado se mantuvo alrededor de 0,493.
Al respecto, la investigadora del IICE Daniela Córdoba Solano explica que la mejoría en los indicadores responde a diversos factores generales como “la baja inflación que tuvo el país durante el 2024 y el crecimiento económico mayor al esperado, que terminaron afectando positivamente al mercado laboral, los ingresos y la pobreza”.
Por ejemplo, el estudio evidencia que las transferencias sociales del sector público continúan impactando en la reducción de la pobreza total en 2024, aunque su impacto absoluto en la pobreza extrema fue menor que en años anteriores.
Desafíos
Pese a lo anterior, la realidad económica nacional sigue mostrando desafíos. Sin embargo, el mismo informe advierte que la reducción del desempleo fue pequeña y advierte que el aumento en los ingresos refleja disparidades importantes en el comportamiento del mercado laboral por rama de actividad económica.
En términos generales el estudio evidencia retos en la reducción de brechas de género. En los últimos cinco años, la brecha promedio en la tasa de inactividad rondó los 24 puntos porcentuales y esa cifra se explica mayoritamente por las diferencias, entre hombres y mujeres, asociadas a factores inexplicables por los datos observados a través de encuestas. Destaca sí que las mujeres con pareja tienen una mayor probabilidad de no participar en el mercado laboral en comparación con los hombres en la misma condición. En contraste, niveles educativos más altos, como tener estudios universitarios o haber finalizado la universidad, así como contar con secundaria completa, han contribuido a reducir la brecha en la tasa de inactividad.
Informe: Análisis del Mercado Laboral, pobreza y desigualdad I Trimestre 2025
Presenta la investigadora Daniela Córdoba Solano, IICE-UCR. En el informe muestra que, durante el último año, el mercado laboral costarricense obtuvo resultados positivos. Entre el cuarto trimestre de 2023 y el cuarto trimestre de 2024, aumentó la ocupación y se redujeron tanto la inactividad como el desempleo. Informe disponible en: https://iice.ucr.ac.cr/
Gabriela Mayorga López Editora digital y periodista, Oficina de Comunicación Institucional, UCR
Con el apoyo de la Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo el colectivo Escudo Democrático ha convocado la «Marcha de Juan Santamaría por la Democracia en Costa Rica». Esta actividad se realizará este viernes 11 de abril a las 7:00 de la mañana, con inicio en el edificio de los Tribunales de Justicia de Alajuela.
De acuerdo con la información compartida, la marcha tiene diversos objetivos, entre ellos la defensa de la democracia y el Estado de Derecho, así como la independencia de los Poderes de la República y el respeto a la Constitución.
Las personas participantes también manifestarán su respaldo a una Caja Costarricense de Seguro Social pública, fuerte y solidaria, además de defender instituciones estratégicas como el ICE, el AyA y el INA.
Entre otras reivindicaciones se encuentran la educación crítica, libre y universal; la libertad de prensa y el derecho a disentir; los derechos laborales, ambientales y sociales; la agroindustria; y el derecho a organizarse, protestar y exigir rendición de cuentas.
La convocatoria está dirigida a la ciudadanía interesada en participar en esta manifestación por la democracia costarricense.
A finales de 2024, la Unión Nacional de Empleados de la Caja y la Seguridad Social (UNDECA) presentó una queja formal ante el Comité de Libertad Sindical de la Organización Internacional del Trabajo (CLS/OIT) contra el señor Rodrigo Chaves Robles, Presidente de la República, y la señora Marta Eugenia Esquivel Rodríguez, entonces presidenta ejecutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y que actualmente está separada de su cargo por orden judicial cautelar.
La queja se fundamenta en los infames y difamatorios discursos de odio y reiteradas prácticas antisindicales cometidas por ambos jerarcas, quienes públicamente afirmaron, entre otras expresiones ofensivas, que los sindicatos tienen secuestrada a la Caja, tildándolos además como “los peores enemigos de la institución y de las comunidades”.
En el contexto de la denuncia interpuesta por UNDECA ante el Ministerio Público, por la polémica adjudicación de 10 áreas de salud a cooperativas, la señora Marta Esquivel amenazó públicamente a los sindicatos, intimidación que fue amplificada por el propio Presidente de la República, quien sin fundamento alguno atribuyó a los sindicatos la responsabilidad por las listas de espera en los servicios de salud, alimentando un clima de hostilidad y desinformación.
“UNDECA advirtió que estas acciones políticas constituyen prácticas sistemáticas de discriminación y hostilidad antisindical, violatorias de los principios fundamentales de libertad sindical consagrados en la Declaración de Filadelfia (1944) y en los Convenios Internacionales de la OIT, ratificados por Costa Rica”, indicó Luis Chavarría, secretario general del sindicato.
Por lo tanto, UNDECA solicitó al organismo internacional de Naciones Unidas que declare a ambos jerarcas autores responsables por violaciones a la libertad sindical; condenar al Gobierno de la República por el ejercicio de prácticas políticas incompatibles con el Estado de Derecho y los estándares internacionales; y ordene a las autoridades costarricenses que se abstengan de incurrir en nuevas conductas de violencia o persecución antisindical.
Emplazado para responder la reclamación
En un reciente comunicado que remitió el Comité de Libertad Sindical de la OIT, nos notificó que admitió formalmente la queja que interpusimos, y está emplazando al Gobierno de la República para que responda la reclamación.
🔴 UNDECA reitera su compromiso con la defensa de los derechos de las personas trabajadoras, la libertad sindical y los derechos humanos, en el plano nacional e internacional.
El 11 de abril de 1856 se libró una de las batallas más significativas en la historia de Costa Rica y de toda Centroamérica, la Batalla de Rivas, en la ciudad del mismo nombre, en Nicaragua. Fue allí donde el ejército costarricense, liderado por el presidente Juan Rafael Mora Porras, se enfrentó con valentía a los filibusteros de William Walker, un militar estadounidense que buscaba imponer un régimen esclavista en la región.
William Walker no era un simple aventurero militar, era parte de un movimiento estadounidense que pretendía conquistar territorios latinoamericanos para extender su dominio y la esclavitud. En 1855 tomó el poder en Nicaragua y amenazaba con expandir su influencia por todo el istmo.
Costa Rica no se quedó de brazos cruzados. El presidente Mora, libertador de Costa Rica, movilizó al país y formó un ejército decidido a defender la soberanía nacional y centroamericana.
Durante la batalla, los militares norteamericanos se atrincheraron en el mesón de Guerra, desde donde repelían los ataques costarricenses. Fue entonces cuando surgió uno de los actos heroicos más recordados. Después de varios intentos fallidos y soldados heridos, Juan Santamaría, logró prender fuego al edificio, sabiendo que perdería su vida también.
Y así fue. Logró su misión, y su sacrificio inclinó la balanza a favor de Costa Rica. Ese acto de entrega ha convertido a Santamaría en símbolo nacional de heroísmo y de lucha por la soberanía, libertad y dignidad nacional, algo de lo que carecieron la inmensa mayoría de los gobernantes costarricenses, excepto Rodrigo Carazo y su intento por enfrentarse al FMI.
La victoria en Rivas no solo frenó las intenciones de los Estados Unidos y Walker, sino que inspiró a otras naciones centroamericanas a unirse para expulsar definitivamente a los filibusteros de la región. La batalla demostró que, incluso una nación, unida por una causa justa, puede resistir amenazas imperiales. También demostró posteriormente que la unidad de los pueblos centroamericanos, como soñaba Francisco Morazán, podía lograr enfrentar al enemigo de la humanidad, los EEUU.
Cada 11 de abril, Costa Rica celebra este día, recordando no solo a los héroes y heroínas, sino también el espíritu de libertad, dignidad y valentía que definió aquella batalla.
Aunque a lo largo de los años, los diferentes gobiernos lo han minimizado y convertido en una fecha de propaganda de sus malos gobiernos, es un día para honrar la historia, pero también para reflexionar sobre la importancia de defender los valores democráticos y la soberanía de los pueblos.
La Batalla de Rivas no fue solo un momento bélico, fue un grito de libertad, soberanía e independencia, que aún resuena en los corazones de los costarricenses, centroamericanos y de muchos latinoamericanos.
En 1966, dos submarinos nucleares soviéticos dieron la Vuelta al Mundo bajo el mar, convirtiéndose en la primera pareja de submarinos en lograrlo. El presente artículo recuerda la gesta.
En las décadas de la Guerra Fría entre la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) y los Estados Unidos, “guerra” iniciada tras el final de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), la Unión Soviética se decantó por la producción de una serie de submarinos nucleares diferentes a los de Estados Unidos.
Los submarinos norteamericanos estaban preparados principalmente para misiones operativas, mientras que los soviéticos seguían el modelo de submarinos de misiles balísticos, los cuales contaban con una plataforma de sistema de lanzamiento vertical.
En medio de esa disputa por el control de los mares, los submarinos nucleares soviéticos consiguieron varias plusmarcas muy destacadas.
La primera circunnavegación sumergida de la historia, es decir la primera Vuelta al Mundo bajo el mar, la realizó en 1960 el submarino nuclear USS Triton de la Armada de Estados Unidos, al recorrer 49.491 km durante 60 días y 21 horas. Eso le supuso al submarino estadounidense conseguir la primera plusmarca individual de la Vuelta al Mundo bajo el mar.
Seis años después, en 1966, dos submarinos nucleares soviéticos que se encontraban a las órdenes del contraalmirante Anatoly Ivanovich Sorokin se convirtieron en la primera pareja de submarinos en dar la Vuelta al Mundo sumergidos, estableciendo la primera plusmarca por parejas de la Vuelta al Mundo bajo el mar.
Los dos submarinos soviéticos que llevaron a cabo la gesta eran de distinta clase. Uno era el submarino nuclear K-116 (del proyecto 675), diseñado para destruir naves enemigas con misiles P-6, así como para atacar objetivos costeros con misiles de crucero P-5M. El otro era el submarino nuclear K-133 (del proyecto 627A), preparado con torpedos de innegable potencia atómica.
Los dos submarinos de la URSS partieron de la Flota del Norte el 1 de febrero de 1966, tras recibir las órdenes de navegación del Estado Mayor Naval soviético, las cuales decían: “Atravesarás mares y océanos que los marineros rusos no han transitado en más de 100 años. Creemos firmemente que superarás con éxito todas las dificultades y llevarás la bandera de la Armada Soviética con honor a través de tres océanos y muchos mares”.
Los dos submarinos nucleares soviéticos, con el apoyo de un buque de salvamento como medida ante cualquier imprevisto, así pues, cruzaron en su recorrido el mar de Barents, el mar de Noruega, el océano Atlántico y el océano Pacífico a través del paso de Drake, la zona más peligrosa de todo el trayecto, completando su circunnavegación al llegar a la base de submarinos de la Flota del Pacífico de la URSS en Vilyuchinsk el 26 de marzo de 1966.
La Vuelta al Mundo bajo el mar les supuso a los dos submarinos de la URSS recorrer 39.000 km en 52 días, con lo cual alcanzaron una plusmarca que permaneció en el tiempo.
Según informaron los tripulantes de ambos submarinos, durante el recorrido, se encontraron con numerosos buques de guerra estadounidenses, logrando no ser detectados.
Un dato de interés es que un tercio de los tripulantes de los dos submarinos soviéticos eran miembros del PCUS (Partido Comunista de la Unión Soviética), siendo el resto miembros del Komsomol, la rama juvenil del PCUS.
La plusmarca de la Vuelta al Mundo bajo el mar de la pareja de submarinos nucleares soviéticos fue dedicada al 23º Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética. Y, por eso, en ese congreso, el ministro de Defensa de la URSS Rodion Malinovsky enalteció la gesta en los siguientes términos: “En los últimos años, el número de cruceros largos de nuestros submarinos nucleares se ha quintuplicado, lo que ha demostrado claramente la capacidad de nuestros gloriosos marineros para llevar a cabo con éxito cualquier misión en las vastas extensiones oceánicas, desde el Ártico hasta la Antártida. Hace unos días, concluyó con éxito un crucero alrededor del mundo de un grupo de submarinos nucleares que viajaban sumergidos”.
Pocos días después del congreso, la prensa norteamericana se hizo eco de la Vuelta al Mundo de los dos submarinos soviéticos. El 8 de abril de 1966, el New York Times publicó una noticia que, entre otras cosas, decía: “Un escuadrón de submarinos nucleares soviéticos con misiles vigiló de cerca los aviones y barcos estadounidenses detectados durante una reciente vuelta al mundo”.
En el mismo 1966, el almirante Anatoly Ivanovich Sorokin que estuvo al frente de la circunnavegación soviética recibió por ella la distinción de Héroe de la Unión Soviética de manos de Nikolái Podgorni, presidente del Presídium del Sóviet Supremo de la URSS.
Ha pasado más de medio siglo desde la Vuelta al Mundo bajo el mar de los submarinos nucleares soviéticos K-116 (proyecto 675) y K-133 (proyecto 627A). Los ministerios de la marina de diversos países la recuerdan. Y no hay aniversario que no se invoque su memoria. Y es que fue tal la dimensión de la plusmarca lograda por esos submarinos que ha llegado hasta nuestros días viva, actual, manteniendo el gran atractivo que tuvo en su tiempo.
Comenzaré por explicar los términos del título que encabezan estas líneas. Es ya un lugar común afirmar que el mundo va hacia un nuevo orden político. Dichas así las cosas, me parecen inaceptables. Lo que yo cuestiono es el término “orden”, como si hubiese habido alguna vez en la historia de la humanidad un verdadero y auténtico “orden”, cuando en la realidad siempre ha imperado el desorden de una u otra manera, provocado por un sector para beneficio propio, sea este un grupo de individuos, sea una región geográfica entera. Por eso el término más adecuado es el de “reordenamiento”, pues ordenar equivale a poner orden ciertamente, pero obedeciendo a un mandato las más de las veces de carácter despótico y a costa de un doloroso derramamiento de sangre. Po desgracia, así se ha escrito la historia real. Por eso lo que ahora corresponde es reconocer que se está implantando un nuevo reacomodo de las fuerzas imperiales, pues buscan establecer una nueva partición del mundo, desde el punto de vista geográfico en vista a la apropiación de las riquezas. Ambas expresiones, “reordenamiento” y “repartición”, tienen como prefijo la sílaba “re”, que puede significar tanto repetición como énfasis. Estructuralmente no denotan nada nuevo, por desgracia, al menos en las intenciones de algunos de los dirigentes sobre todo provenientes del mundo político-cultural de Occidente.
Aclarado lo anterior, debemos ahora ahondar en el tema. Lo que hoy se da en el mundo es el reconocimiento por parte de los Estados Unidos, potencia dominante en el mundo occidental, de que su poder hegemónico universal ha terminado; quien primero tomó conciencia de esa realidad fue el presidente Obama; sus sucesores intentaron con inhumano furor mantener el status quo. Pero ha sido en vano todo intento por mantener una hegemonía que no se da ni en el ámbito comercial, donde China impera, ni en el campo militar, donde Putin ha demostrado estar ganando la guerra. Los Estados Unidos están endeudados como ningún país en la historia de la humanidad lo ha estado; 36 billones de dólares no se pueden pagar nunca; es imposible sostener 800 bases militares dispersas en todos los rincones del planeta. Por eso Trump ha encargado a su superministro Elon Musk aplicar recortes draconianos en el aparato burocrático federal en todos los ámbitos, incluidos el Pentágono y los servicios de inteligencia y espionaje como la CIA, ambos hasta ahora intocables, pero especialmente en el ámbito social, obligando al resto del mundo, especialmente a sus vecinos México y Canadá y a sus aliados de la Unión Europea y, por supuesto, a sus rivales comerciales como China, mediante la imposición de aranceles, a pagar su deuda incluso a costa de un precio muy elevado políticamente. Pero lo más grave es que lo hace pisoteando la legalidad por la que se regía el comercio mundial y las relaciones diplomáticas, políticas y militares, con lo que la confianza de las naciones amigas se ha hecho añicos en estos pocos meses del retorno de Trump a la Casa Blanca. Por su parte, Putin ha demostrado no estar dispuesto a doblegarse ante las exigencias imperiales de Trump; tampoco China cederá en su política de acrecentar cualitativa y cuantitativamente sus relaciones comerciales con el mundo, basado en una política respetuosa del derecho internacional y del crecimiento exponencial de las tecnologías de punta; los gobiernos musulmanes, inclinándose ante la voluntad ampliamente mayoritaria de su población, dan muestras cada vez más contundentes de tomar distancia de la política prosionista de Washington; los países periféricos marchan hacia una consolidación del BRICS, lo cual y de consonancia con la naturaleza de estas alianzas, se abren posibilidades de alianzas políticas que no excluyen alianzas militares . Resultado: el Tío Sam está más aislado que nunca.
Dado todo lo anterior, resulta claro que hay indicios de que se están creando las condiciones para forjar un nuevo reordenamiento del mundo multipolar, compuesto por regiones que rebasan la jurisdiccionalidad de las naciones-Estado; en otras palabras, la concepción misma de democracia surgida de las revoluciones norteamericana y francesa de la segunda mitad del siglo XVIII ha periclitado, lo mismo que la hegemonía plena de una nación-imperio proveniente de Occidente. Pero esto, no se dará mecánicamente sino dialécticamente, como todo en la historia, en donde la dinámica de los grandes procesos se rige por la ley de la física newtoniana, según el cual a toda acción se da una reacción en sentido contrario directamente proporcional. El imperio norteamericano no parece estar dispuesto a ceder en sus intenciones de apropiarse del mundo entero. Pero ha cambiado de estrategia; ya sus círculos más lúcidos no pretenden hacerlo mediante una guerra total, que significaría la desaparición de la humanidad, incluso de ellos mismos, sino mediante la conquista de regiones hasta ahora inexplotadas, como son los dos polos: El Ártico y la Atlántida; de ahí su decisión de anexionarse Canadá y Groenlandia, para luego disputarle a Rusia la posesión total del Ártico y todas sus inexplotadas riquezas. Otro tanto se da con las Islas Malvinas en el Atlántico Sur, que la OTÁN está convirtiendo en una base nuclear con el fin de dominar militarmente la Atlántida. La pérdida del control de muchas regiones de África y el Medio Oriente, especialmente de la estratégica Península Arábiga, hace aún más apremiante para las potencias occidentales lograr la apropiación de los dos polos. Específicamente, para los Estados Unidos el dominio total del Continente, inspirados en la doctrina Monroe es vital. Los Estados Unidos no pueden reconocer la independencia de Nuestra América porque la consideran su patio trasero, no sólo por razones geopolíticas sino también por razones económicas; los datos son contundentes: Wall Street controla el 80% de las “commodities”, 31% de las cuales provienen de América Latina; en consecuencia, la pérdida de Nuestra América significaría, ni más ni menos, que el derrumbe total del imperio yanqui.
Esa es la razón por la cual todo Occidente lucha, ya que carecen de las materias primas indispensables para su desarrollo científico-tecnológico, base de su crecimiento económico, su poder político y su irradiación y prestigio culturales. Los datos hablan por sí mismos. Esas materias primas están en Rusia (gas natural y petróleo, riquezas inexplotadas en Siberia y el Polo Norte), en el Medio Oriente (petróleo), en África y en Nuestra América, por no hablar de China que posee la casi totalidad de las tierras raras, y Bolivia que posee el 67% del litio. Eso es lo que está en juego detrás de todas las bravatas e intrigas del escenario político mundial. Una “repartición” de esas riquezas sería el primer paso para un nuevo “reordenamiento” mundial; su control mediante su apropiación por parte de las grandes trasnacionales, es el objetivo final de ese supuesto “nuevo orden mundial”. Pero eso no será posible mientras Rusia se imponga militarmente, China comercialmente y los países del BRICS crezcan en número y solidez política y económica. Esa es la encrucijada a que se enfrenta una humanidad angustiada ante la amenaza de un fin apocalíptico inminente si las potencias dotadas de armas nucleares desataran una guerra mundial, o la destrucción ecológica sigue sin que la detengamos a tiempo.
We use cookies and similar technologies to improve your experience on our website.