La Benemérita Biblioteca Nacional y la Academia de Geografía e Historia de Costa Rica, se complacen en invitarle a la conferencia El exilio centroamericano y su aporte a la sociedad costarricense por el Dr. Rafael Cuevas Molina.
Esta actividad es parte del ciclo de conferencias y conversatorios La diversidad cultural en la conformación de Costa Rica.
La Benemérita Biblioteca Nacional le invita a la presentación de la antología «Catorce voces, catorce mundos» de Asociación Costarricense de Médicos Jubilados.
La actividad se realizará el miércoles 25 de octubre a las 10:00 a.m. en la Benemérita Biblioteca Nacional y también se transmitirá mediante Facebook Live: Biblioteca Nacional Costa Rica https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/
Tiene Costa Rica una estupenda Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida por un virtuoso maestro, de gran prestigio internacional.
Carl Saint Clair ha dirigido orquestas en Israel, Japón, Australia, Sur América, así como las sinfónicas de Boston, de San Francisco, de Detroit, de Houston, de Montreal, de Toronto, y la Filarmónica de Nueva York, la de Los Ángeles, la de Filadelfia, entre otras muy prestigiosas.
Gracias a ese bagaje de experiencia, ha logrado que nuestra orquesta haya logrado alcanzar en una década, un nivel tan formidable, que nos permite a los costarricenses disfrutar plenamente, de sus conciertos por todo el país y en el majestuoso Teatro Nacional.
La sorpresiva destitución del maestro Saint Clair, es una acción incomprensible del Ministerio de Cultura, que no se justifica, causa zozobra y esperamos se revierta.
“Saquen a la del sindicato”, se escuchó a todo pulmón por los pasillos del Hospital San Vicente de Paul, por parte de Lizbeth Granados del Departamento de Enfermería en contra de Carolina Castro Zúñiga, asesora sindical de ANEP quien realizaba un acompañamiento a una de nuestras personas afiliadas.
Nuestra afiliada se reincorporaba a sus labores tras una incapacidad psiquiátrica producto de discriminación por ser una persona con discapacidad y por su condición de sindicalista.
En el momento en el que se llega a donde era su espacio de trabajo se dan cuenta que no tenía escritorio, computadora, silla, teléfono ni nada de sus herramientas de trabajo, por lo que se acompañó hasta donde su jefatura. La funcionaria, temblaba, lloraba ya que nunca le comunicaron nada de esto y la misma temía por su estabilidad laboral y emocional.
Esperando una acción positiva por parte de la jefa, Lizbeth Granados, se dio todo lo contrario, pues manifestó que a ella no le correspondía, que se tenía que hablar con la señora Mildreth Garza Jiménez, Directora de Enfermería, a quien también se acudió pero, lamentablemente, tampoco quiso atenderlas y de forma tajante se los hizo saber.
Ante esto, se trató de conversar con Prisicila Balmaceda Chaves, Directora del Hospital, pero tampoco se logró, ya que rechazó el acceso a su oficina y solo pidió que se le enviara un correo electrónico.
Tras la nula respuesta de las encargadas y de ver como nuestra afiliada, presentaba ataques de ansiedad, por parte de nuestra asesora, Carolina Castro Zúñiga, se toma la determinación de levantar un acta que deje como evidencia lo sucedido.
Se esperaba que las funcionarias involucradas firmaran el documento, pero esto colmó su paciencia al punto en el que la señora Granados comenzó a pedir a gritos que la seguridad interna sacara tanto a nuestra asesora sindical y a nuestra afiliada, ya que, a su criterio, no estaba trabajando.
Durante ese momento Granados afirmaba que ella NUNCA iba a recibir, firmar o tener contacto con lo que tuviera que ver con el sindicato, acto sumamente reprochable para la ANEP.
Desde la Secretaria General de ANEP se solicitó incluir dentro de una audiencia conciliatoria próxima que se va a dar en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social tratar las presuntas practicas laborales desleales por parte de la parte patronal.
ANEP rechaza tajantemente toda acción violenta y solo busca que haya espacios laborales de paz y armonía, en donde prevalezca el dialogo.
Las finanzas del Gobierno Central han mejorado notablemente desde 2021. Luego de superar el momento crítico de la pandemia, la dinámica financiera del Gobierno comenzó a reportar resultados cada vez más positivos. Desde el punto de vista puramente fiscalista lo que ha sucedido es un resultado significativo. Sin embargo, una parte de la mejora fiscal se sustenta en el deterioro del funcionamiento de varias de las entidades del Gobierno Central. En ese sentido, es importante preguntar: ¿Para qué los superávits en tales condiciones? Al basarse en la contracción de las actividades gubernamentales, ¿serán sostenibles los superávits en el mediano y en el largo plazo? Tarde o temprano se hará evidente que se debe invertir en la infraestructura pública, que hay que ajustar los salarios de los empleados públicos y de las pensiones con cargo al Presupuesto Nacional, y que hay que pagarle la deuda a la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), entre otros aspectos. No es posible que se mantenga ese desmantelamiento de la actividad gubernamental. Cuando se decida parar ese absurdo, se hará evidente la necesidad de reactivar el gasto para reconstruir lo destruido. Algunos afirman que detener el recorte del gasto pondría en peligro la estabilidad fiscal. Ese es el discurso anti estatista que ha predominado en los últimos años. Pero, en realidad, recuperar el gasto perdido no significa volver necesariamente a los déficits anteriores a la pandemia. Mediante la renegociación de los intereses de la deuda pública y la mejora de la recaudación tributaria, principalmente del impuesto sobre la renta, será posible financiar tal reconstrucción del gasto, manteniendo los superávits fiscales de una forma sostenible.
El resultado fiscal
La situación financiera del Gobierno Central se describe mediante el cálculo de dos balances: el saldo primario y el saldo financiero. El saldo primario resulta de la resta de los ingresos menos los gastos sin considerar el pago de los intereses de la deuda pública. El saldo financiero se obtiene restando los ingresos menos los gastos considerando el pago de los intereses de la deuda pública. En el gráfico 1 se muestran estos balances para el período 2018 – 2022.
El saldo primario reportaba déficits al final de la década anterior, como muestra el gráfico mediante una línea azul. Es decir, los ingresos de cada año no alcanzaban para financiar los gastos normales, sin considerar el pago de los intereses de la deuda. Esto se agudizó con la pandemia en 2020. Sin embargo, tal déficit primario se eliminó en 2021, y en 2022 reportó un superávit importante equivalente al 2,1% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que significó 930.000 millones de colones de 2022. En este caso, los ingresos superaron significativamente a los gastos normales, sin considerar el pago de los intereses de la deuda. Al segundo trimestre de 2023 se reportó un superávit del 1,4 % respecto al PIB. Por lo tanto, es de esperar que al finalizar 2023 se repita el nivel del superávit primario alcanzado en 2022. Este resultado se generó por dos factores. Por una parte, se produjo una mejora de la recaudación de los dos impuestos principales: el impuesto sobre la renta (IR) y el impuesto sobre el valor agregado (IVA). Por otra parte, se bajó radicalmente el gasto, aplicando la regla fiscal que es un instrumento de la ortodoxia neoliberal que domina la gestión de las finanzas públicas en el país.
Gráfico 1
A pesar de la evolución positiva del superávit primario, se mantiene el déficit financiero, como se muestra en el gráfico a través de la línea roja. Esto se produce porque es necesario usar el superávit primario para pagar los intereses de la deuda, sin completar totalmente dicho pago. Sin embargo, el crecimiento del superávit primario ha permitido bajar el nivel del déficit financiero. De un máximo de 8% respecto al PIB en 2020 se ha pasado a un 2,5% de déficit financiero en 2022. Y en 2023, al segundo trimestre, se reporta un déficit levemente inferior al 1% respecto al PIB, lo que permite pensar que al final del año el déficit deberá oscilar alrededor de un rango de 2% – 2,5% respecto al PIB.
La explicación del superávit primario
Por el lado de los ingresos mejoró la recaudación del IVA y del IR, como se observa en el gráfico 2.
El IVA bajó en el 2020, producto de la contracción económica generada por la pandemia. Sin embargo, luego se recuperó en un punto porcentual respecto al PIB, como lo muestra la línea negra del gráfico. El rebote productivo observado desde 2021 y la mejora de algunos instrumentos de recaudación, aprobados en la Ley 9635 de 2018, para el ajuste fiscal, son los factores explicativos de este incremento. Se trata de un resultado pobre porque mejorar sólo un punto porcentual del PIB luego del rebote productivo y de la aplicación de nuevos métodos de recaudación, es muy poco. El IR mejoró de manera constante desde 2018, incluso superando el efecto de la pandemia. Tal impuesto se traza en el gráfico mediante una línea verde. Pero, el incremento relativo de este impuesto se detuvo en 2021, con lo que la mejora se ha quedado en un solo punto porcentual respecto al PIB. En consecuencia, también se trata de un resultado limitado, considerando que diversas entidades piensan que es posible recaudar más con este impuesto. La Contraloría General de la República ha llamado la atención sobre la necesidad de mejorar los mecanismos de supervisión del proceso de recaudación. El Fondo Monetario Internacional ha estimado que la recaudación de este impuesto puede incrementarse en dos o tres puntos porcentuales respecto al PIB. En todo caso, la mejora de dos puntos porcentuales respecto al PIB, sumando ambos impuestos, no es despreciable, aunque insuficiente.
Gráfico 2
En la parte del gasto se reporta una contracción significativa. Sectores estratégicos de la acción gubernamental han sido afectados con los recortes aplicados. El gráfico 3 ilustra el tipo de contracción que se ha realizado en algunas de las entidades principales del Gobierno Central. Por ejemplo, el gráfico muestra el recorte del gasto en educación y en el Ministerio de Obras Publicas y Transportes, lo que afecta el mantenimiento de la obra vial. De manera similar, se reporta una contracción del gasto del Ministerio de Agricultura, lo que es una muestra más de la desprotección del sector agrícola por parte de las políticas públicas. También se observa la contracción del gasto en el funcionamiento del Poder Judicial y en el aporte que da el Gobierno para la reducción de la pobreza que realiza el FODESAF. En este recuento no debe olvidarse la deuda del Gobierno Central con la CCSS que tiene una magnitud enorme y que puede superar el 3% del PIB.
La aplicación de la regla fiscal ha generado los recortes mostrados en el gráfico. El mecanismo de la regla es muy sencillo: se establece un nivel máximo de la deuda del Gobierno que se calcula como porcentaje respecto al PIB. La política fiscal actual lo define como el 60% respecto al PIB. Si el monto de la deuda sobrepasa ese nivel, se activa una “cláusula gatillo” que frena el gasto. ¿Cómo se definió ese porcentaje crítico de la deuda? Arbitrariamente. ¿Por qué no un 80%, o un 40%? En Japón ese indicador llega a 256%. En Estados Unidos el indicador asciende a 133%, mientras en Canadá equivale al 116%. Estos países aplican políticas de ingreso y de gasto para reducir los déficits; pero no se amarran a la rigidez de una regla fiscal como la costarricense, que opera en función del porcentaje de la deuda respecto al PIB.
Este procedimiento de la regla fiscal contiene un truco: se amarra el freno del gasto a un “indicador duro” que se sabe no va a bajar en varios años. Las últimas estimaciones muestran que, por varios años, el indicador estará por encima de ese fatídico 60%. En consecuencia, se tiene la excusa perfecta para frenar el nivel del gasto hasta niveles insospechados. Cuando el indicador vuelva a su “nivel normal” inferior al 60% será tarde: varias, o muchas funciones habrán sido desmanteladas. Incluso, podría suceder que el déficit financiero se elimine en uno o dos años, pero el nivel de la deuda todavía supere el fatídico 60% respecto al PIB. En consecuencia, tendríamos el absurdo de que el gasto se sigue recortando, aunque no habría déficit.
Gráfico 3
La alternativa
La regla fiscal está generando daños que justifican su eliminación. Cercena áreas importantes de la gestión pública, de manera arbitraria, obedeciendo al dogma anti estatal. Y lo hace sin evaluar lo básico: la eficiencia, el impacto y la calidad del gasto. Por lo tanto, debe sustituirse por un nuevo método de control del gasto, manteniendo la estabilidad fiscal. La ley 8131, aprobada hace 20 años, ofrece un marco metodológico para diseñar ese nuevo método, sin los defectos citados. Dicha ley no se aplica porque la gestión de la política fiscal ha sido dominada por el fanatismo neoliberal, que sólo busca la reducción del gasto público, al que considera el defecto principal de muestra economía. Para este enfoque, la economía debe operar libremente sin la presencia del Estado. La palabra mágica es: LIBERTAD. Este fanatismo recorre hoy toda Latinoamérica. El ejemplo extremo es el de Javier Milei, quien probablemente gobernará Argentina por los próximos cuatros años (como una clara ilustración se recomienda ver este video: www.youtube.com/watch?v=fJFqjiB0GW0).
El déficit financiero sería menor, o incluso podría convertirse en superávit, si se actúa en dos áreas básicas. Por una parte, debe renegociarse el pago de intereses de la deuda interna. Un segmento muy importante de esta deuda está en poder de entidades estatales; algunas son entidades financieras. Al respecto, no se justifica que el Gobierno Central le pague intereses de usura a otras entidades que son del mismo Estado. Por otra parte, hay que mejorar la recaudación del impuesto sobre la renta. Como mencionamos, diversas entidades nacionales han aportado información como para pensar que este impuesto puede tener un rendimiento adicional entre un 2% y un 3% respecto al PIB. Disponer en el futuro de un superávit financiero es importante para revertir la caída del gasto, lo que eventualmente se puede lograr si la dinámica política del país permite parar el mencionado fundamentalismo anti estatal.
El Comité Ejecutivo hace de conocimiento de todos sus asociados la inconformidad y preocupación en el tema del traslado de oficinas centrales de SENARA al edificio de MAG en Sabana Sur.
Es de gran preocupación en tanto que:
1- En oficio SENARA-INDEP-0047-2023, del 15 de febrero 2023, se remite un informe de las condiciones de las edificaciones donde se supone se ubicará el Senara. El informe se sustenta en diferentes leyes y reglamentos tales como; Reglamento de construcciones, Reglamento General de los Riesgos del Trabajo, Manual de requerimientos y estandarización de espacios para oficinas del Ministerio de Hacienda y Código de instalaciones hidráulicas y sanitarias en edificaciones. El informe concluye que: considerando los reglamentos ya mencionados, el área propuesta no estaría cumpliendo con muchas de las disposiciones de los reglamentos y requerimientos mínimos ya establecidos.
2- El oficio SENARA-AI-200-2023 hace una serie de prevenciones a la administración superior y concluye que se observa que el posible traslado al MAG expone al nivel gerencial a los siguientes riesgos de conformidad con la estructura de riesgos del Senara tales como: riesgo presupuestario, de control de activos, administrativa-gestión, comunicación, liderazgo, cumplimiento normativo, alineación o vinculación con la planificación institucional, planificación insuficiente, imagen, niveles de coordinación entre unidades, de motivación, clima organizacional, integridad, ética y valores, diseño, eficiencia, eficacia, ejecución y nivel de cumplimiento en el desarrollo de procesos y actividades, pérdida total o parcial de activos institucionales, acceso de información, disponibilidad de información, infraestructura tecnológica, seguridad de la información y de infraestructura tecnológica. A estos se suman los riesgos de gobernanza y el riesgo de incurrir en causal de responsabilidad administrativa, civil y/o penal.
3- En oficio DAF- 125-2023 con fecha del 30 de junio 2023, se pone en evidencia que a la fecha se encuentran brechas pendientes de aclarar. Que existen consultas de índole legal que aún no han sido respondidas. El área de oficinas ofrecida en el edificio del MAG es tres veces menor a lo determinado por el SENARA para el adecuado funcionamiento de la institución. En los espacios de oficinas ofrecido en el edificio del MAG aún no se ha logrado ubicar el espacio a ocupar por la Unidad de Gestión Informática, la Dirección Jurídica, la Auditoría Interna. La Unidad Técnica de Valuación, y los espacios a ocupar por el personal que laboraría en el Proyecto Paacume, así como la bodega para los activos en tránsito y el archivo Institucional. El oficio termina diciendo que No es recomendable un traslado en este momento considerando que podría exponer a la institución a los riesgos también mencionados en el AI-200-2023.
4- Llama la atención que se suscriba un convenio de Cooperación Interinstitucional para el préstamo en precario en el edificio del MAG a favor del SENARA (CV-009-20223-AJ-MAG) y se aprovecha para poner en total sumisión a todos los funcionarios del Senara (cláusula 2, apartado A) y establece que el Senara acatará las normas que dicte el MAG sobre el cumplimiento de circulares dirigidas a regular las actuaciones del personal dentro del edificio. El Senara entenderá que TODOS los espacios del ministerio son de uso de los funcionarios del Ministerio y sus órganos. El Senara mediante suscripción de convenios y cartas de entendimiento y según sus posibilidades facilitará a su personal técnico profesional en colaboración y cooperación al MAG, para la realización de proyectos promovidos por el sector.
5- Con respecto a la rescisión del convenio, se establece que las partes podrán finalizar de manera unilateral y en cualquier momento, por motivo de interés público, oportunidad, conveniencia institucional… sin que esto genere responsabilidad para las partes… debiendo comunicarlo por escrito con un mes de anticipación.
6- Esto último, representa un riesgo inminente, ya que por conveniencia del MAG se podría finalizar el convenio y dónde iría el Senara.
7- ¿Por qué en un convenio para préstamo en precario se compromete al capital humano de Senara para realizar labores que son competencias del MAG?
8- Por lo anteriormente mencionado, el Comité Ejecutivo como órgano colegiado, rechaza de plano las intenciones de la administración superior del Senara de trasladar las oficinas al edificio del MAG.
Dada la negativa de los partidos ante la moción que le reponía 25 mil millones al BANHVI, el Bloque de Vivienda está gestionando cita con las jefaturas de fracción para tratar de aclarar cuál es el escenario real sobre este tema urgente.
El tema clave, indica un comunicado del Bloque de Vivienda, es determinar la fuente viable para obtener los recursos que se requieren para vivienda social, tema que no puede posponerse más para asegurar una vida digna para las familias de menores ingresos.
Carlos Fernández Liria conversa en su canal con Santiago Alba Rico sobre la banalidad del mal. SURCOS le invita a ver el video, el cual, es introducido por este texto:
“Durante décadas hemos reflexionado sobre lo que Hannah Arendt llamó el colapso moral de la población alemana, que sabía y no sabía lo que estaba ocurriendo en los campos de exterminio sin rebelarse contra ello.
Hoy estamos frente a una limpieza étnica transmitida por televisión y rebotada en las redes, pero la comunidad internacional no sólo no se rasga las vestiduras, sino que, en muchas ocasiones, se suma a los aplausos.
Luego nos preguntaremos apesadumbrados cómo pudo ocurrir una cosa así sin que nadie moviera un dedo, cómo se pudrió el derecho internacional y el alma de Occidente.
El ultimátum del Estado de Israel ya ha concluido. Un millón de personas intenta abandonarlo todo para huir de la matanza, sin agua, comida, electricidad ni combustible. Y mientras los bombardeos continúan.
Aprovechamos en este video para enlazar con la dramatización que Juan Diego Boto, Olga Rodriguez y Nacho Vegas hicieron del poema de Santiago Alba «Los dueños de todas las listas», en el año 2014. Estremece comprobar su terrible actualidad”.
Al conectar con el canal de Carlos Fernández Liria podrá ver el minutaje de los distintos temas tratados en la conversación y vincular ese aspecto.
OBSERVATORIO ECONÓMICO Y SOCIAL ESCUELA DE ECONOMÍA DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL
Con el fin de contribuir a entender el estado de situación de la economía nacional, el Observatorio Económico y Social (OES) de la Escuela de Economía de la UNA presenta este breve análisis de la situación fiscal del país, al cierre de los dos primeros cuatrimestres del año 2023. Considerando la situación que vive Costa Rica, entender el estado de las finanzas públicas es importante, con el objetivo de visualizar las posibilidades que la política pública tendrá en los próximos meses y años. Este documento hará un análisis enfocado en tres áreas: ingresos públicos, gasto público y el resultado fiscal. También se aportará un análisis actualizado de las estimaciones sobre la evolución futura del endeudamiento público, considerando los últimos datos disponibles.
INGRESOS
En el caso de los ingresos públicos, su comportamiento, expresado como porcentaje del PIB, es el siguiente al concluir el mes de agosto para el caso de los años mostrados:
Cuadro 1
Ingresos del gobierno central con respecto al PIB, 2020-2023, acumulados a agosto
2020
2021
2022
2023
INGRESOS TOTALES
7,86%
10,02%
10,85%
10,03%
Ingresos Tributarios
7,21%
8,69%
9,14%
8,97%
Impuesto a los ingresos y utilidades
2,80%
3,32%
3,56%
3,43%
Sobre importaciones
0,21%
0,28%
0,23%
0,23%
Sobre exportaciones
0,01%
0,01%
0,01%
0,01%
IVA
2,64%
3,23%
3,20%
3,28%
Interno
1,71%
1,96%
2,03%
2,07%
Aduanas
0,93%
1,27%
1,17%
1,21%
Selectivo de Consumo
0,22%
0,31%
0,29%
0,38%
Interno
0,01%
0,02%
0,02%
0,02%
Aduanas
0,21%
0,30%
0,27%
0,36%
Otros ingresos tributarios
1,33%
1,53%
1,45%
1,64%
Ingresos no tributarios
0,65%
1,33%
1,71%
1,06%
FUENTE: Elaboración propia con datos del Ministerio de Hacienda.
Los ingresos totales presentan una reducción al cierre de los dos primeros cuatrimestres, explicado por una caída relativamente pequeña de los ingresos tributarios como porcentaje del PIB (un 0,17% menos) y una reducción de otros ingresos no tributarios, que explicarían la mayor parte de la caída, en relación con lo observado en el año 2022, dejando los ingresos totales en niveles similares a los del 2021. En cuanto al comportamiento por rubro de ingreso, en el caso del impuesto a los ingresos y utilidades (renta) este año hay una reducción de la recaudación de este impuesto con respecto al comportamiento del año 2022 como porcentaje del PIB, que se explica por el pequeño crecimiento nominal de la recaudación del impuesto sobre la renta en el mes de marzo, mes en que cerraba el plazo para pagar el impuesto correspondiente a la liquidación de renta del año fiscal 2022. Al cierre de los primeros ochos meses del presente año la recaudación del impuesto a los ingresos y utilidades crece un 1,9%, cuando en el mismo plazo del año anterior crecía un 18,2%.
En cuanto al comportamiento del rubro de impuesto a los ingresos y utilidades, el rubro más afectado es el cobro del impuesto a los ingresos y utilidades a personas físicas, que al mes de agosto decrece un 1,1%, situación que se presenta debido al congelamiento salarial en el sector público, vigente desde el año 2020, así como el bajo crecimiento de los salarios en el sector privado. En el caso del rubro de impuesto a los ingresos y utilidades de las personas jurídicas, el crecimiento es de un 5,0%, lo que sería explicado por el bajo crecimiento de algunos sectores y el aumento en el precio de algunas materias primas durante el año 2022, que habría impactado los gastos deducibles y reducido la renta neta de las empresas. En el caso del impuesto a las remesas al exterior, que grava los ingresos obtenidos en el país por personas físicas o jurídicas no residentes, también se reduce en los dos primeros cuatrimestres del 2023, con una tasa de crecimiento del -7,2%, mientras que en el mismo periodo del 2022 había crecido un 23,1%.
En el caso del impuesto al valor agregado, la situación es contrastante con la recaudación del impuesto a los ingresos y utilidades, pues al mes de agosto del 2023 el porcentaje de recaudación con respecto al PIB crece en relación con el año anterior, incluso siendo mayor, en términos del PIB, al de los 3 años previos. En los primeros ocho meses de este año, la recaudación del IVA con respecto al PIB crece en el caso de lo recaudado por el cobro a transacciones internas como en lo recaudado en las aduanas. En cuanto a su tasa de crecimiento, a agosto del 2023 el IVA crece un 8,4% con respecto a los primeros ochos meses del 2022, mientras que en el mismo periodo del año 2022 crecía un 9,1% con respecto al 2021. Hay un mayor dinamismo en el IVA recaudado en aduanas, que crece un 9,7% al cierre de agosto del 2023, luego de crecimiento de apenas 1,1% en mismo periodo del 2022, mientras que la recaudación interna del IVA crece un 7,6% en los primeros dos cuatrimestres del 2023, cuando en el mismo periodo del 2022 crecía un 14,3%.
El impuesto selectivo de consumo también tiene una mayor participación en los ingresos tributarios a agosto del 2023, alcanzando un 0,38% del PIB, lo que se explicaría por una mayor importación de vehículos en el presente año, mientras que en el mismo periodo del 2022 el selectivo de consumo había alcanzado un 0,29% del PIB. En este caso, también, el mayor dinamismo proviene del impuesto selectivo de consumo cobrado en aduanas, que en los primeros ocho meses del 2023 crece un 41,3%, cuando en el mismo periodo del año anterior crecía un 1,1%. Por otra parte, en cuanto a la recaudación del selectivo cobrada dentro del país apenas creció 0,4% al cierre de agosto del 2023, mientras en el mismo periodo del año anterior crecía un 9,9%.
En el rubro de otros impuestos, en el que Hacienda clasifica varios impuestos menores y dentro de los que se incluye el impuesto único a los combustibles (el más grande de todos en esta clasificación), también mejoró con respecto al PIB, alcanzando un 1,64% de este indicador. El rubro de otros impuestos crece al mes de agosto del 2023 un 14,1%, mientras en el mismo periodo del 2022 crecía apenas un 3,4%. El impuesto único a los combustibles, que significa el 60% de la recaudación clasificada como “otros”, creció en los primeros dos cuatrimestres del 2023 un 15,3%, mientras en ese periodo del 2022 la recaudación del impuesto único crecía un -4,1%. La diferencia en las tasas de comportamiento de este impuesto, se deben al comportamiento de los precios de los combustibles en el país, pues mientras en el año 2022 el precio alcanzó niveles récord y se reducía el consumo, la reducción del precio a finales del 2022 y durante los primeros meses del 2023, habrían impulsado el consumo de combustibles y con ello la recaudación del impuesto único[1].
El OES ha venido analizando el comportamiento de los ingresos tributarios mediante el comportamiento interanual de la recaudación de impuestos, usando para eso los datos fiscales mensuales. En ese sentido cabe indicar que el comportamiento de los ingresos tributarios totales muestra una desaceleración importante desde finales del 2022 y que se hizo más marcada en los últimos meses, como se verá en el gráfico 1. De continuar ese ritmo, lo que se esperaría sobre todo teniendo en cuenta la importante reducción de ingresos que habrá al final del año 2023, como consecuencia del recorte en el impuesto a la propiedad de vehículos, es que el crecimiento de los ingresos tributarios quedaría por debajo del crecimiento del PIB nominal y con eso la carga tributaria (ingresos tributarios / PIB) del 2023 se reduciría, lo que iría en sentido contrario a lo esperado por la reforma fiscal del 2018.
[1] Hay que recordar que el impuesto único a los combustibles grava el litro de combustible, no usa como base imponible el precio, por lo que la recaudación de este impuesto depende del volumen vendido y del valor facturado.
FUENTE: Elaboración propia con datos del Ministerio de Hacienda.
Al revisar el comportamiento individualizado de los diferentes rubros de impuesto, hay una desaceleración en los principales tributos, pero con ritmos diferenciados en cada caso. El impuesto a los ingresos y utilidades (renta) sufre la desaceleración más marcada, que se evidencia a partir de marzo del 2023, luego del pobre crecimiento de este impuesto en la declaración anual del 2022. Mientras tanto el IVA tuvo vaivenes importantes en los últimos 24 meses, con crecimientos por encima del 30% en algún momento, hasta llegar a decrecimientos en marzo del presente año, con una recuperación posterior y una moderación reciente en su tasa de crecimiento. En el caso del rubro de otros impuestos, se vio afectado en el cierre del 2022 por la caída en la recaudación del impuesto a los combustibles, aunque esto lo compensó una mayor recaudación del impuesto a la propiedad de vehículos al cierre del 2022 e inicios del 2023, sin embargo, al cierre del 2023 la caída en la recaudación del impuesto a la propiedad de vehículos afectará el comportamiento de este rubro de ingresos.
FUENTE: Elaboración propia con datos del Ministerio de Hacienda.
GASTO PÚBLICO
En cuanto al gasto público el movimiento en meses y años recientes sí tienen una tendencia clara, que es la reducción de este indicador, que solo ha visto aumentar el gasto en intereses, a pesar de los ajustes fiscales en años recientes, la reducción del déficit financiero del año anterior y el ajuste a la baja en las tasas domésticas durante este 2023. En el caso del gasto en remuneraciones con respecto al PIB, por ejemplo, a agosto del presente año se alcanzó el menor porcentaje de gasto de los últimos años, lo que hace prever que este indicador cerrará el presente año con un nivel similar al observado a finales de la primera década del 2000, manteniendo su tendencia a la reducción de los últimos años. Esto es consecuencia de la aplicación del congelamiento salarial que se introdujo en el año 2020, en atención de la pandemia del Covid19, y del congelamiento salarial que empezó a aplicarse posteriormente como consecuencia de la vigencia de la regla fiscal.
Al cierre de los dos primeros cuatrimestres del 2023 las remuneraciones crecen un 1,4%, mientras en el mismo periodo crecía un 0,5%. La diferencia entre los dos años se explica por el crecimiento del gasto en contribuciones sociales, pues estas crecen un 5,9% al tiempo que la partida de sueldos y salarios crece un 0,4% a agosto del 2023. La partida de bienes y servicios, la que concentra las compras del gobierno, sigue siendo una partida muy pequeña que no varía mucho del año pasado a este y no afecta los números oficiales.
La partida con más crecimiento de los últimos años es la del pago de intereses de la deuda pública, que alcanza un 3,43% al cierre de agosto y que se aproxima a un nivel máximo histórico al terminar el 2023. Aunque el pago de intereses de deuda externa ha crecido en relación con el PIB en los últimos años, lo que está acorde con el aumento en el uso del financiamiento externo para cubrir el déficit financiero y los vencimientos de deuda de los últimos años, la mayor parte de los intereses se pagan por la emisión de deuda interna. Los intereses de deuda interna alcanzaron un 2,92% del PIB en los primeros ocho meses del 2023, mientras que en el mismo periodo del 2022 este gasto llegaba a un 2,98%. En general el gasto en intereses de la deuda pública crece un 6,2% a agosto, lo que significa un crecimiento menor al del año anterior, que fue de un 11,9%.
Cuadro 2
Gastos del gobierno central con respecto al PIB, 2020-2023, acumulados a agosto
2020
2021
2022
2023
GASTOS TOTALES
13,57%
13,33%
12,37%
12,08%
Gastos corrientes
12,95%
12,52%
11,69%
11,36%
Remuneraciones
4,37%
4,18%
3,81%
3,66%
Bienes y Servicios
0,34%
0,43%
0,40%
0,38%
Intereses
3,12%
3,36%
3,41%
3,43%
Deuda Interna
2,69%
2,96%
2,98%
2,92%
Deuda externa
0,43%
0,41%
0,43%
0,51%
Transferencias
5,13%
4,55%
4,07%
3,90%
Sector Privado
1,79%
1,48%
1,36%
1,32%
Sector Publico
3,13%
3,01%
2,70%
2,53%
Sector Externo
0,01%
0,01%
0,01%
0,01%
Gastos de Capital
0,61%
0,81%
0,67%
0,71%
Inversión
0,08%
0,35%
0,28%
0,33%
Transferencias
0,53%
0,46%
0,40%
0,39%
Transferencias con recurso externo
0,03%
0,08%
0,06%
0,02%
FUENTE: Elaboración propia con datos del Ministerio de Hacienda.
La partida de transferencias es la que decrece de forma más pronunciada, sobre todo las transferencias al sector público, que engloba la movilización de recursos desde el gobierno central hacia entidades autónomas o semiautónomas, incluyendo recursos para el financiamiento del gasto social. Estas transferencias alcanzan un 2,53% del PIB a agosto del 2023, luego de que en el mismo periodo del 2022 fueran de 2,70% del PIB y que en los primeros ocho meses del 2021 alcanzaran un 3,01% del PIB. Por otra parte, las transferencias al sector privado también se han reducido, de forma menos marcada, pero sostenida. Las transferencias corrientes al sector privado llegaron a un 1,32% en los dos primeros cuatrimestres del 2023, mientras que en el mismo periodo del 2022 llegaba a un 1,36%. Las transferencias corrientes al sector privado, que reflejan principalmente el gasto del gobierno en el pago de pensiones con cargo al presupuesto nacional, han venido reduciéndose sostenidamente en los últimos años, como consecuencia de las leyes aprobadas en los anteriores gobiernos para limitar el crecimiento de esta partida.
En cuanto al gasto de capital con respecto al PIB este ha variado relativamente poco este año, tanto con respecto al 2022 como en relación con lo gastado en el 2021, aunque sí ha tenido variaciones importantes en su tasa de crecimiento. A agosto del 2023 el gasto de capital con respecto al PIB alcanza un 0,71%, mientras en el mismo periodo del 2022 fue de 0,67% del PIB y en el 2021 fue de 0,81% del PIB. En cuanto a tasas de crecimiento, a agosto del 2023 el gasto de capital crece un 12,4%, mientras que en el mismo periodo del 2022 crecía un -8,2% y en los primeros ocho meses del 2021 crecía un 44,8%. Esta variabilidad se debe a los diferentes ritmos de ejecución de proyectos de infraestructura, sobre todo vial, y a los cambios en la planificación de las transferencias de capital.
En el caso del gasto público también se ha hecho un análisis interanual de la evolución de este indicador, igualmente usando los datos mensuales. En este caso, la evolución interanual del gasto ha sufrido variaciones en función del movimiento del gasto en intereses y de los movimientos en el gasto de capital, reflejando distintas tasas de crecimiento interanual en los últimos dos años, aunque con las tasas de los últimos meses se crece por debajo del crecimiento esperado del PIB nominal para el 2023, lo que garantiza que el peso del gasto con respecto al PIB se reduzca y con eso el aporte del gasto del gobierno en la demanda agregada nacional.
FUENTE: Elaboración propia con datos del Ministerio de Hacienda.
La evolución interanual de las principales partidas de gasto muestra diferencias importantes en los últimos meses, con un crecimiento muy bajo en el caso de los rendimientos, variabilidad en el crecimiento del gasto en intereses y un crecimiento del gasto en transferencias que ha reflejado caídas a lo largo de los últimos meses y ha contribuido a disminuir el peso de las transferencias dentro del gasto total. El gasto de capital que ha pasado de crecimientos negativos a crecimientos por encima del 30%, para luego estancarse y volver a crecer, lo que responde a la variabilidad en la ejecución de estos recursos. En general las partidas de gasto, a diferencia de las partidas de ingreso, no muestran una tendencia definida, aunque sí han venido reduciendo su tasa de crecimiento, lo que ha ayudado a reducir el gasto público en relación con el PIB.
FUENTE: Elaboración propia con datos del Ministerio de Hacienda.
RESULTADO FISCAL
Al mes de agosto el país mantiene un superávit primario en un nivel importante, aunque se reduce con respecto a lo observado en el mismo periodo del 2022. En los primeros ocho meses del año el superávit primario alcanzó un 1,39% del PIB, para el mismo periodo del 2022 el superávit primario fue de 1,91%, la reducción se explica por la caída en los ingresos totales, pues el gasto público sin intereses más bien se redujo un 0,3% del PIB. En cuanto al resultado financiero, el déficit a agosto del 2023 fue de 2,04% del PIB, mayor al déficit a agosto del 2022 que fue de 1,50% del PIB.
Una mayor dinámica en cuanto al pago de intereses, una caída en el crecimiento de los ingresos al cierre del 2023, que vendría a ser impulsada además por la pérdida de recaudación del impuesto a la propiedad de vehículos, al tiempo que el resto del gasto público mantiene el comportamiento de meses recientes, harían que el déficit financiero del 2023 sea mayor al del año 2022. El Observatorio Económico y Social prevé que el déficit financiero del 2023 se ubique por encima del 3% del PIB, con esos números la deuda del gobierno central podría ubicarse entre un 62,5% y 63,5% del PIB, suponiendo que el crecimiento del 2023 se mantiene en el nivel previsto por el Banco Central y que no hay un cambio brusco de tendencia en la inflación del presente año.
El espacio de ajuste por el lado del gasto se estaría acabando, en la medida que el financiamiento de algunos rubros de gasto urge de una mayor asignación de recursos, como el caso de la seguridad o los programas de ayudas sociales, a fin de evitar un deterioro social mayor. En ese sentido, debe evitarse un debilitamiento adicional del sistema tributario, con reducciones adicionales de impuestos, como pasó con el impuesto a la propiedad de vehículos, o la pérdida de potestades de la administración tributaria, como sucedió con la reforma reciente del impuesto sobre la renta, pues el deterioro de los ingresos públicos afectaría la posición fiscal del país y complicaría la asignación de recursos adicionales a las prioridades del país.
Finalmente, reiteramos la necesidad de impulsar una política pública que reduzca el costo del financiamiento de la deuda pública, pues el país está consumiendo una cantidad cada vez mayor de recursos en el pago de intereses, que podrían ser utilizados en la atención de necesidades apremiantes de la población.
Observatorio Económico y Social Escuela de Economía, UNA 18 de octubre de 2023
Conversamos con Luis Soto Ramírez y Joaquín Chávez Vega, para conocer más de cerca la historia reciente de luchas por el agua en el Valle la Estrella y los balances que realizan a partir de los aprendizajes construidos durante estos años. Reflexionamos sobre los principales aprendizajes de cara a los desafíos que hoy enfrenta la comunidad ante la erosión de las frágiles condiciones del agua potable en el Valle.
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