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Autor: María José Ferlini Cartín

Comunidad o Barbarie

Esteban Beltrán Ulate.

Esteban Beltrán Ulate
esbeltran@yandex.com

Existen diferentes formas de caracterizar la barbarie, pero todas tienen el mismo fin, la destrucción de lo humano y el daño del entorno viviente. Sí, el humano no será capaz de destruir la vida, pero lamentablemente si tiene la posibilidad de limitar ciertos tipos de vida, incluso la de su propia especie. La barbarie, como forma suprema de aniquilamiento, se encuentra acechando nuestros vecindarios, con esto quiero decir que la barbarie también esta en los detalles, ¿Cómo resistir a ello?

La barbarie no solamente ser descubre desde las formas estructurales de orden global que intervienen en las formas de producción y distribución, así como en las asimetrías producto de las dinámicas patriarcales; también en lo específico está la barbarie presente, y se manifiesta como una alteración social que encuentra tierra fértil en las formas egoístas de vivir. Con lo anterior, quiero expresar que, hay una mala hierba que crece en el seno de los pueblos y que se alimenta del individualismo, de la cosificación de los otros, de la instrumentalización de la naturaleza, del tratamiento economicista de la vida. La sociedad fragmentada se vuelve estéril, no hay tecnología que pueda solventar la ausencia de diálogo, no hay redes sociales que puedan recobrar el cara a cara, ya que, hace falta algo más, que no todas las personas están dispuestas a dar. No es lo mismo ofrecer el rostro como una frontera, que ofrecer la común unidad, ser comunidad, es reconocer que la individualidad no es más que una herramienta para actuar en el mundo, pero que nuestra condición primera es la vida en interrelación, donde cada acto tiene una relevancia en la realidad del entorno viviente.

La común unidad, es una forma de reconocerme como un otro en el nosotros, donde la pluralidad es un rasgo necesario de mi condición humana. Somos ineludiblemente convivientes, de ahí que el problema acontece cuando la relación de vida comunitaria se trunca con el egoísmo de quienes desprecian el ser otro en el nosotros, para autoproclamarse como un “Yo” aislado, dueño del mundo, ser supremo entre la vida y frontera de la naturaleza. El Yo, como forma egoísta de vida, quebranta el diálogo de la vida, se separa a la sombra, y construye un discurso que quebranta el equilibrio de las especies. No obstante, esto no se supera ahí, sino que se reproduce como sentido común, a partir de la potencialización de la comunicación que le ofrece ocupar lugares en las estructuras sociales piramidales, de modo que amplifica el discurso egoísta. El egoísmo crece como mala hierba…

El egoísta, el individualista, quiere vivir la vida que merece, mientras la comunidad trabaja por la buena vida, la diferencia es radical; por un lado, el Yo que quiere, y por otro, el “nosotros que es” en un buen vivir. El ser del nosotros es la comunidad, una tarea diaria, donde ser otro entre nosotros es comprometerse con la vida, misma que siempre es interrelación, diálogo, y disposición de encuentro. La barbarie se expande, pero la comunidad puede germinar en cada lugar, donde vos y yo ofrezcamos nuestra común unidad.

Simposio Internacional del CMEH

Los días 28, 29 y 30 de abril de 2023 se celebrará el Simposio Internacional “Crisis y Superación, Traspasando las fronteras del pensar”, del CMEH. Donde se abordarán diversos ejes temáticos que hablan sobre la crisis de acción, pensamiento, y experiencia humana que atraviesa la humanidad en el momento actual. La crisis actual por su globalidad, al involucrar la posibilidad de una guerra nuclear y la amenaza del cambio climático que perturba las condiciones de vida, la convierte en una peligrosa situación mundial. Por esta razón es necesario el diálogo sobre el tema. La conferencia abordará: las posibilidades que tenemos frente a esta situación, ¿Cómo se puede superar esto?, puntos de inflexión, ¿hacia dónde seguir?, ¿Cómo encontrar salidas creativas?

Para desarrollar las preguntas anteriores se expondrán los siguientes ejes temáticos: Derechos humanos del futuro: una aspiración del mundo de hoy; Noviolencia; Desarme; Crisis climática y ecológica ¿Qué fronteras del pensar necesitamos superar?; Economía y Sociedad; La cuestión de género y los feminismos hacia la construcción de una sociedad noviolenta; Salud; La educación y su aporte a traspasar las fronteras del pensar; Conciencia y Mundo; Espiritualidad y trascendencia; La comunicación en el siglo XXI; Pueblos indígenas y movimientos de descolonización.

De acuerdo con Pressenza en conjunto al auspicio de la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad de Granada, se desarrollarán más de cien actividades entre paneles, ponencias, talleres, y mesas redondas. Quienes indican que es una fiesta de acción conjunta de rompecabezas que se va armando y al que van confluyendo distintas voluntades e intenciones motivadas por la imagen de poner a disposición del conjunto una nueva versión del punto de vista del humanismo universalista sobre estos temas tan cruciales.

Como parte del Simposio Herberth Contreras expondrá sobre su teoría “Teoría de Síntesis, Principios Para Un Modelo de Desarrollo” que aborda nuevos principios que permiten hallar la transformación necesaria para el desarrollo.

Para inscribirse ingresa al enlace: http://2023.worldsymposium.org/es/registration  

Para obtener más información de los ejes temáticos visite el enlace: http://2023.worldsymposium.org/es/themes

 

Imagen ilustrativa.

Canción Ríos, invitación a cuidar la belleza de la naturaleza

El pasado 16 de abril en el Festival Ecológico organizado por el Observatorio Ciudadano del Agua Río San Pedro- La Paz, se estrenó la canción titulada Ríos, la cual es una reflexión de la belleza natural y de su importancia para la vida, tanto para todos los seres vivos, el ecosistema, como para el planeta en totalidad. Su entonación dulce, y sus versos emotivos trasladan al espectador a sentir serenidad y la sensación de biofilia que llena el cuerpo de calma.

Ríos

Escuchale, es su murmullo suave quien te canta.

Admirable, es su follaje verde que te encanta.

Percibelo, es su frescor puro que te envuelve como manta.

Es su calma y su fuerza

Su claridad y su turbieza

Su ritmo fijo y su danza

Lo que asemeja a nuestra alma. 

Conmuevete, con que a pesar de su fragilidad te da vida y te alimenta.

Atiendele, porque al correr con tus desechos ya no aguanta.

Anímate, a cambiar el destino de tu planeta. 

Es su calma y su fuerza

Su claridad y su turbieza

Su ritmo fijo y su danza

Lo que asemeja a nuestra alma

Jhojasen Palma Martinez, compositora lírica; Daysel Núñez Madrigal, arreglista musical; Hazel Alfaro Madrigal, vocalista.

 

Información compartida con SURCOS por Alberto Salom Echeverría.

Solicitan intervención ante las acciones de DINADECO en el pueblo Bribri de Yäbamï Dí Kátá (Cabagra)

Fuente: https://semanariouniversidad.com/pais/proyecto-de-unfpa-en-costa-rica-posiciona-liderazgo-de-mujeres-indigenas-y-migrantes/

El pueblo Bribri de Yäbamï Dí Kátá (Cabagra) solicita intervención de la Defensoría de los Habitantes y Sistemas de Naciones Unidas ante las acciones de DINADECO y los ocupantes ilegales de los territorios, pues el pasado 31 de enero de 2023 la Dirección Nacional de Desarrollo de la Comunidad, a cargo de Karla Fabiola Romero Cruz, inició un proceso de intervención arbitrario en contra del territorio indígena de Cabagra, donde se tomaron decisiones, como la eliminación de los clanes bribris como requisito para ser considerado indígena en Cabagra. Además de apropiarse de las tomas de decisiones y del control de la asamblea general, así como de la conformación de sus integrantes, negando de esta forma el derecho de participación en los procesos de tomas de decisiones al pueblo de Cabagra y los derechos colectivos. 

Para más información ingrese en el siguiente enlace: https://www.facebook.com/111882987093775/posts/736459831302751/?mibextid=Nif5oz

 

Imagen ilustrativa, Semanario Universidad.

Venenos de serpientes: blancos y acciones tóxicas / conferencia virtual

La Academia Nacional de Medicina de Costa Rica extiende una invitación a la conferencia : Venenos de Serpientes: blancos y acciones tóxicas, a cargo del Dr. Bruno Lomonte, profesor catedrático e investigador del Instituto Clodomiro Picado, UCR. 

La conferencia tendrá lugar el jueves 27 de abril de 2023, a las 7:00 p.m, por medio de Facebook Live, en la cuenta @ACANAMED de la Academia Nacional de Medicina de Costa Rica y por medio de Zoom. Para ingresar por este medio se debe confirmar la asistencia al teléfono 2210-2292 o al correo info@acanamed.com, para el envío del enlace. (cupo limitado).

Para los médicos incorporados que se inscriban al teléfono 2210-2292 o al correo info@acanamed.com es avalada con 1 crédito de recertificación médica.

¡Pacífico Sur firme en defensa de la CCSS!

El Frente Nacional por la Seguridad Social sigue con su campaña por la Defensa de la CCSS.

Este jueves 20 de abril publicaron un video donde José Antonio Juárez Sequeira, pequeño productor de leche de Palmar Sur, en defensa de la institución, conquista social histórica y el patrimonio de nuestro pueblo, le solicita al gobierno que cumpla con su obligación Constitucional y que le pague TODO lo que le debe a la CCSS, porque expone que lo justo es lo justo y lo correcto, lo correcto. 

FRENASS insta a apoyar la campaña “Gracias CCSS”. ¡Unite vos también! ¡LA CAJA NO SE VENDE, LA CAJA SE DEFIENDE!

Para ver el video de José Antonio Juaárez Sequeira visite el siguiente enlace: https://fb.watch/k13gXwWyDI/?mibextid=cr9u03

¡América Latina posee jornadas laborales por encima de lo recomendado por OIT!

La Organización Internacional de Trabajo recomienda 40 horas por semana para evitar accidentes laborales y problemas de salud, sin embargo, América Latina no sigue esta recomendación y posee jornadas de 48 horas semanales. Entre los países con más horas laborales están México con 2.128 horas anuales, Costa Rica con 2073 horas anuales y Colombia con 1964 horas anuales, encima de la media de 1716, mientras países ricos como Alemania están por debajo del promedio con 1349 horas anuales, esto refleja que trabajar tantas horas no aporta desarrollo económico a un país. 

Por esta razón, Chile junto Ecuador promovieron la reducción de la jornada laboral, aprobando la jornada laboral de 45 a 40 horas semanales.

 

Información compartida con SURCOS por Ciska Raventos.

Imagen ilustrativa.

UCR: Danzas con acento en luchas y rescate de la herencia cultural

Múltiples expresiones artísticas indígenas costarricenses rinden homenaje a la naturaleza, a sus luchas ancestrales en defensa de sus territorios y a su cosmogonía. Fotos Anel Kenjeekeva-ODI, UCR.

En el Día de la Persona Indígena Costarricense la compañía Danza Universitaria rindió homenaje a sus expresiones dancísticas y artes ancestrales

Autoría: Eduardo Muñoz-Sequeira (Vicerrectoría de Acción Social)

Con la presencia de agrupaciones de baile y producciones artísticas de cinco comunidades indígenas costarricenses la agrupación Danza Universitaria (DanzaU) dio un paso adelante en el reconocimiento de sus expresiones dancísticas como parte de la iniciativa Paréntesis Espacio de Danza, una plataforma que destaca los aportes de personas o instituciones a la danza mediante vivencias cercanas que tienen pocas posibilidades de vinculación en los circuitos culturales predominantes en el mundo.

La actividad realizada entre el 22 y 24 de marzo en el campus de la Universidad de Costa Rica (UCR) fue el preludio para la conmemoración del Día de la Persona Indígena Costarricense, establecido por decreto cada 19 de abril, con el fin de motivar a la reflexión sobre el trato y las condiciones que estas comunidades tienen en Costa Rica, así como en el resto de América. Aunque dicha celebración fue acogida por el Primer Congreso Indigenista Interamericano, celebrado en Patzcuaro, México, la fecha solamente fue acogida en ese momento por Costa Rica, Brasil y Argentina; y el Estado costarricense lo oficializó en 1971.

Cada 19 de abril se pone en relieve el aporte de las culturas indígenas del país, destacando su cultura. En ese sentido, la sétima edición de Paréntesis Espacio de Danza “la dedicamos a las danza indígenas costarricenses, concretamente a las comunidades Bribri, Ngäbes, Malekus, Borucas y Cabécares, como un homenaje a nuestros pueblos originarios, al aporte de su cosmogonía en la construcción de nuestra multiculturalidad; al reconocimiento de sus luchas por la recuperación de sus territorios y a la dignificación de su cultura y de sus condiciones de vida”, comentó la magister Carolina Valenzuela Hernández, productora de DanzaU.

Este encuentro artístico es parte de las iniciativas impulsadas por la Vicerrectoría de Acción Social (VAS) de la UCR, que mediante la coordinación con la  Red Institucional para el Trabajo Conjunto con Pueblos Indígenas (RIPI) propone un diálogo entre la comunidad universitaria y los pueblos y territorios indígenas, desde una ética y práctica institucional que reconozca la autonomía de los pueblos indígenas y el reconocimiento, promoción, defensa y exigibilidad de sus derechos, con la finalidad de ser un vínculo o canal de comunicación que permita abrir espacios de diálogo interculturales e interdisciplinarios.

Según Valenzuela, esta fue la primera vez que Paréntesis se enfocó hacia las expresiones artísticas indígenas nacionales, lo que implicó una gran logística para lograr que las personas delegadas de estas cinco etnias compartieran con la comunidad universitaria sus saberes.

Entre las interpretaciones dancísticas presentadas estuvieron el Juego de los Diablitos, Cagrúv rójc en lengua boruca, un baile tradicional que rememora la lucha de este pueblo en contra de los invasores españoles durante la época colonial. Por su parte, el grupo Kigaribu Ngäbe presentó varias propuestas, entre ellas la Danza de la Madre Tierra; sus danzas se arraigan al diario convivir con los elementos de la naturaleza. Su esencia está en hacer homenaje a la preservación de las especies de animales, bosques, ríos, las cuales muchas veces están en peligro de extinción”, afirmó Wilfredo Montezma Rodríguez, integrante de dicha agrupación Ngäbe.

El grupo de bailarines bribris compartieron la Danza del Sorbón, un baile comunitario que simboliza la estructura social de una comunidad fuerte y capaz de enfrentar las adversidades bélicas, económicas y sociales. Además, el público pudo disfrutar de danzas cabécares como El Toro, La Serpiente y Siwá Pákö. Los maleku trajeron al campus universitario un espectáculo de teatro de sombras. La programación incluyó exposición de trabajos artesanales y un taller de máscaras borucas.

INTERCAMBIO DE SABERES

Para Carolina Valenzuela la danza contemporánea tiene cabida para múltiples propuestas artísticas, y en ese sentido la apertura a las danzas indígenas costarricenses permitieron un intercambio de conocimientos entre DanzaU, bailarines participantes en Paréntesis Espacio de Danza y las personas que vinieron desde las cinco etnias originarias costarricenses invitadas.

DanzaU ya ha trabajado el tema indígena con directores anteriores, como la coreografía creada por Rogelio López en los años ochenta con “Tierra de Maíz”.

“La participación de agrupaciones indígenas abrió una ventana de cooperación futura con Danza U, ya que estamos considerando incluir de manera permanente el aporte indígena en las siguientes ediciones de Paréntesis”, comentó la productora artística.

Incluso, consideró Valenzuela, se puede pensar en propiciar espacios más amplios como encuentros regionales donde grupos dancísticos compartan sus propuestas artísticas, ya que la experiencia de la sétima edición de Paréntesis se convirtió en una oportunidad de intercambio entre los mismos grupos participantes.

Finalmente, Justo Avelino Torres Layan, maestro de cultura bribri y habitante de Suretka, Talamanca, agradeció la invitación “porque pocas veces somos tomados en cuenta en estos lugares de mucha energía. Luchemos cada día por ser forjadores de la paz, tejedores de nueva esperanza, de una nueva humanidad porque al final todos somos hermanos, con diferente cultura pero es la misma inspiración de Sibö”.


COSTARRICENSES HASTA QUE MUERA EL SOL

Según el último Censo de Población realizado en el 2011 por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, en Costa Rica unas 105 mil personas costarricenses se reconocen como indígenas, habitando en 24 territorios que representan el 7% del país.  Este dato es el cálculo oficial según los decretos de creación de dichas zonas porque gran parte sigue invadida por ocupantes no indígenas, cuya lucha por su recuperación sigue atentando contra los derechos reconocidos por el Estado y ha ocasionado el asesinato de líderes que perdieron sus vidas en su afán de recuperar las tierras ancestrales de los pueblos que aún preservan su legado cultural. 

A la fecha se reconocen ocho pueblos indígenas, a saber Huetar, Maleku, Bribri, Cabécar, Brunka, Ngäbe, Bröran y Chorotega, que constituyen aproximadamente el 2.5 % de la población. 

El olvido estatal y la falta de políticas claras para brindarles igualdad de oportunidades a las personas indígenas se evidencia en sus altos índices de pobreza.  Aunque el 20% de la población nacional se califica como pobre, las personas de los pueblos indígenas superan alarmantemente dicho porcentaje, de la siguiente manera:  cabécares 94.3 %; Ngäbe 87 %; Bröran 85.0 %; Bribri 70.8 %; Brunka 60.7 %; Maleku 44.3 %; Chorotega 35.5 % y Huetar 34.2 %.

El Decreto Ejecutivo  Nº 1803-C, promulgado en 1971, estableció que cada 19 de abril será un día para que el pueblo costarricense reconozca sus orígenes, para rescatar y defender la herencia de sus antepasados. 

En agosto de 2020, el Consejo Universitario de la UCR reafirmó el compromiso en la defensa de los derechos fundamentales de las poblaciones indígenas, el reconocimiento de sus territorios, su cultura y sus identidades, así como de las formas en las que se organizan política, económica y socialmente.

Desde la Vicerrectoría de Acción Social se trabaja en unos 55 proyectos que tienen como fin cumplir con ese compromiso. Algunos de ellos, además de la RIPI, son Narrativas audiovisuales de resistencia de mujeres indígenas de Talamanca;  y Acompañamiento en el diseño de un modelo para el buen vivir en la comunidad Térraba-Brörán, Se’ Siwa’: cocreación del libro de historias bribris en el territorio KéköLdi,  Desarrollo de Capacidades en la Atención Primaria de la Salud en Población Ngäbe, Lenguas y tradiciones orales de Costa Rica y Escucha, expresión y acción: Ciudadanía en personas jóvenes de Talamanca, entre otros.

Los chantajistas del Gobierno y de Zapote

Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

Es claro a toda la ciudadanía que el residente de Zapote actúa constantemente intimidando, amenazando, descalificando, burlándose de la gente, de los periodistas, de los analistas y críticos políticos, de sus opositores. Para ello había montado, como parte de su argucia a las baterías de troles.

Sus poses normales son del bravucón, del presionador, del amenazador, del extorsionista, del que espera controlar comportamientos sin dar posibilidad de elección. Por eso intimida procurando disminuir la autoestima y el valor de sus “contrincantes”, los que él escoge para atacarlos exhibiéndolos de mala forma, y manipulando, de esa manera, sus imágenes públicas, casi reduciéndolas a cosas para tratar de lograr sus propósitos. En esto hay que reconocerle al mandamás de Zapote que es eficaz y eficiente, sabiendo sacar provecho de esas situaciones, que le provocan una imagen pública fuerte, de autoridad necesaria que faltaba en el país, y bastante simpatía en las encuestas, cuando en el entorno nacional se ha venido socavando, desde hace mucho tiempo, todo lo que es “político”, la misma democracia y sus instituciones, de modo que el gobernante aprovecha la situación para presentarse como el salvador. Poco falta para que se le vea como el “Amado Líder”. Ya empezaron a soltar sus jaurías políticas en las calles alabando y ladrándole salameramente al líder.

Su intimidación, sus amenazas, su forma de extorsionar a la gente, aparte del temor reverencial que provoca, lo hace sin ofrecer compensaciones positivas. Al contrario, ofrece la violencia, la destrucción moral de su atacado y difamado, por la forma que lo hace, procurando que se actúe de una determinada forma.

Es claro que no ha entendido, hasta hoy, cuál es el papel del gobernante frente a la ciudadanía y frente a los grupos organizados, que no son parte de su argolla. Desconoce lo que es la tolerancia en todo sentido, pero especialmente la tolerancia política, que es la que debe primar en un régimen democrático y con gobernantes democráticos. Y, carece, en ese sentido de esa inteligencia política que debe adornar a cada gobernante.

Los actos del gobierno son por su esencia políticos, realizados o impulsados por el gobernante. No puede un gobernante esperar que todo se le acepte a ciegas, sin lectura de sus propuestas, sin analizar los efectos de las mismas.

Toda la vida política de Costa Rica se ha construido y desarrollado a base de conversaciones políticas, de pactos, de acuerdos, de convencimientos políticos. Desde el Pacto Social Fundamental Interino de Costa Rica o Pacto de Concordia, del 1 de diciembre de 1821, se trazó la idea del Pacto, del Acuerdo, como conceptos para hacer caminar la nación costarricense al momento de la Independencia. Hoy tenemos su resultado enriquecido con 13 Constituciones y una inmensa cantidad de acuerdos y pactos políticos, en las más duras condiciones, que permitieron dar pasos de gigantes. Justamente en estos días podemos recordar algunos de esos Pactos, el de Ochomogo, el de la Embajada de México, el Figueres Ulate, que se firmaron hacer 75 años, que modelaron la Costa Rica actual, surgidos esos acuerdos de las balas, del humo de los fusiles y de los 3000 muertos que cayeron en aquellos difíciles días.

El Presidente de Zapote frente a la ausencia de una guerra como la de 1948, sin contexto de ella, como Don Quijote, ha visto molinos frente a él que debe enfrentar. Dinamitar puentes, ha dicho, y todo lo que se le enfrente y obstaculice en sus propósitos y luchas es lo que amenaza hacer.

En ese afán carece el Presidente de una Dulcinea a su alcance inmediato, y ni siquiera imaginario, a quien le pueda ofrecer sus hazañas gubernativas, que no se ven. Más que una Insula Barataria quizá sueña con su Insula Zapotaria, donde él es el Gobernador nombrado, donde ejerce su gobierno como si fuera el Gerente moderno de ese feudo, en la práctica más asimilado en el ejercicio gubernativo a Sancho Panza que al propio don Quijote.

Pues bien, nuestro gobernador de Zapotaria, ha propuesto, junto con sus escuderos parlamentarios un chantaje, una extorsión, una amenaza a los diputados. Ha propuesto en la Comisión de Seguridad del Poder Legislativo que se eliminen las objeciones, que diputados del Frente Amplio han puesto al Proyecto de Ley que tiene que ver con el aumento de jornada a 12 horas diarias, a cambio de aprobar los proyectos de ley que tienen que ver con la seguridad ciudadana, hoy tan amenazada, tan frágil, por las acciones del crimen organizado, por la posible liberación de jefes de bandas criminales en los próximos días.

Estos proyectos de ley no se pueden mezclar porque responden a realidades y valores sociales diferentes. Urge atender la seguridad ciudadana. No urge resolver lo de aumentar las jornadas de trabajo a 12 horas diarias. Con la extensión de las jornadas la inseguridad de la vida de los trabajadores va a aumentar porque estarán en las calles hasta 14 o 16 horas diarias, por el desplazamiento, de ida y vuelta, a sus trabajos, oportunidad ideal para que sean asaltados, secuestrados o asesinados mientras esperan los buses a esas horas de la madrugada o de la noche.

Si el gobierno no atiende la urgencia de la aprobación de la Ley del Crimen Organizado, en las discusiones parlamentarias que inician en mayo, es porque al Gobierno no le interesa, como parece ser, atender el problema de la seguridad ciudadana, porque el miedo y el temor que la inseguridad produce le favorece al gobierno para ejercer su autoritarismo, su militarismo, sus desplantes de acciones gorilescas de la policía sobre la población y periodistas. O, en el peor, y extremo de los casos, porque desde Zapotaria hay coordinación con los líderes de esos grupos delictivos, como hacen los líderes autoritarios en algunos países cercanos, para que sus actuaciones, no del todo reprimidas ni controladas, permitan alentar el ambiente de miedo y de terror, que el gobernante autoritario de Zapotaria usa y aprovecha para ejercer su dominio institucional con temor, con intimidación, como se está ejercitando en el país.

La urgencia en Costa Rica es detener el crimen organizado. Esta es la prioridad nacional en cuanto a las leyes que estarán en discusión a partir de mayo.

La forma en que los representantes del Presidente y el mismo Presidente presionan a los diputados, con el chantaje de la aprobación de los dos proyectos, los coloca en la misma situación de esos líderes criminales delictivos, que de esa forma presionan en las comunidades a ciudadanos, a trabajadores, a pequeños empresarios para pagar peajes o pagar seguridad, para asegurarles su vida o sus bienes.

El chantaje que se está proponiendo a los diputados con el trámite simultáneo de las dos leyes, en la forma que lo quiere hacer el gobierno, es un delito de amenazas, que viola un bien jurídico fundamental, el de la libertad y la intimidad de los diputados en este caso, y el de las personas en general, ya que se atenta contra el normal desarrollo de la vida de las víctimas del crimen organizado y las de sus familiares.

Ese chantaje emocional y político que se impulsa por el Gobierno y sus voceros parlamentarios es una forma inadecuada, irrespetuosa y agresiva de comunicación, como suele hacerlo el Presidente.

Los diputados no deben caer en la trampa, en el engaño del trámite de los dos proyectos de ley, el de seguridad y el de jornadas de 12 horas, como si estuvieran en una balanza. El que cae por su peso, por su importancia, el que debe discutirse separada y exclusivamente es el de la Ley del Crimen Organizado.

 

Compartido con SURCOS por el autor.

La lucha ha valido la pena

Alberto Salom Echeverría

Fue recientemente el afamado escritor Sergio Ramírez, quien planteó lo perturbadoras que pueden resultar hoy las novelas de Charles Dickens, escritor inglés del siglo XIX, “por su descarnada exposición del delito incubado en la miseria.” (Cfr. Ramírez Sergio. “La Nueva Edad de la Fe”. Artículo periodístico, La Nación. 16.04.2023. “Página Quince”). Aludiendo a este ejemplo, el escritor nicaragüense, pero de talla internacional ha querido combatir la “nueva fe moralista”, bajo cuya tutela se censura, hasta hacer desaparecer de los colegios, si fuera posible, en especial del llamado “cinturón bíblico” en los Estados Unidos, aquella literatura cuestionadora de la realidad como también lo fueron las obras de Orwell preventivas de lo que el propio autor denominó “el orden totalitario”, el cual querría desde semejante autoritarismo reinventar la escritura del pasado. Pero, la verdad es que, no se necesita vivir en un país totalitario nos dice también Sergio, para que se establezca la “edad de la fe”.

Se trata, explica Ramírez, de un nuevo puritanismo mediante el que se quiere implantar en los Estados Unidos y más allá, una nueva fe religiosa, supremamente intransigente y castigadora. Lo más delicado es que este puritanismo pretende hacerse global. Así en este mundo interconectado, las influencias ideológicas y culturales emanan, sobre todo del norte pudiente y prepotente al sur subdesarrollado y desventurado. Esta nueva moral ha llegado como ave migratoria de rapiña, dispuesta a estacionarse en los países del sur, para hurtar nuestra herencia cultural e imponernos una superestructura neocolonial, una ideología moralista y prepotente que juzga y condena, muy conveniente a los intereses de las capas y élites dominantes de la sociedad.

Desde esta perspectiva, no se quiere ni estudiar el delito, ni interesa comprenderlo; más vale darle la espalda a la ciencia, esta sencillamente no debe estorbar, pues no tiene incumbencia en estos asuntos que pertenecen insisto, a una moral que mira a la sociedad “desde arriba”, una moral puramente punitiva; el delito se condena y se castiga con rudeza y punto. “Castigo Divino” como se denomina una novela de Sergio Ramírez, es lo que debe predominar en la sociedad con el afán de preservarla libre, impenetrable e imperturbable del magma del pensamiento cuestionador y crítico que, la puede socavar desde abajo.

He recordado hoy las lecturas de Dickens, que trajo a colación en estos días, el mismo escritor Sergio Ramírez. En sus amenas y soberbias lecturas, Dickens se adentra con agudeza en la sociedad victoriana del siglo XIX que, en muchos sentidos conservan su vigencia hasta el día de hoy. Será por eso tal vez, que le llaman a Charles Dickens “el cronista de la miseria victoriana” del siglo XIX. En la actualidad, con el término «moral victoriana» se hace alusión a todos aquellos valores que abarcan una fuerte represión sexual, una baja tolerancia ante el delito y un estricto código de conducta social. Esta realidad se pone de manifiesto, entre otras, en algunas de las mejores obras de Dickens como son: “Oliver Twist” (1837-1839), “David Copperfield” (1849-1850), o “Historia de Dos ciudades” (1859).

En “Historia de dos Ciudades”, nos habló de Francia y de Inglaterra, comparándolas entre sí. En un inicio nos narra bellamente el siguiente pasaje que, muy a pesar de su esplendor, también quedaría censurado: “Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos; la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos en derechura al cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto. En una palabra, aquella época era tan parecida a la actual, que nuestras más notables autoridades insisten en que, tanto en lo que se refiere al bien como al mal, sólo es aceptable la comparación en grado superlativo”. De Francia, el autor la describe como una sociedad regida: “Bajo la dirección de sus pastores cristianos, se entretenía, además, con distracciones tan humanitarias como sentenciar a un joven a que se le cortaran las manos, se le arrancara la lengua con tenazas y lo quemaran vivo, por el horrendo delito de no haberse arrodillado en el fango un día lluvioso, para rendir el debido acatamiento a una procesión de frailes que pasó ante su vista, aunque a la distancia de cincuenta o sesenta metros…” En tanto que, su vecina Inglaterra fue descrita como aquella otra que: “Apenas si había […] un átomo de orden y de protección que justificara la jactancia nacional. La misma capital era, por las noches, teatro de robos a mano armada y de osados crímenes. Públicamente se avisaba a las familias que no salieran de la ciudad sin llevar antes sus mobiliarios a los guardamuebles, únicos sitios donde estaban seguros […] En las cárceles de Londres se libraban fieras batallas entre los presos y sus carceleros y la majestad de la ley los arcabuceaba convenientemente.” (Cfr. Dickens, Charles. “Historia de dos ciudades”. Editorial Chapman and Hall, Londres, 1859).

En la sociedad actual costarricense, como ha dicho acertadamente el ex viceministro de justicia del gobierno Solís Rivera (2014-2015) y profesor en la UNA, Marco Feoli, “muchos de los encarcelados cometieron delitos asociados a pobreza y exclusión.” (Cfr. Feoli, Marco. “El papel de las cárceles en la seguridad ciudadana”. Artículo periodístico en La Nación, “Página Quince”. 01.04.23.) Exactamente igual que lo explica Charles Dickens de la sociedad victoriana, donde muchos delitos resultaron incubados en la miseria y como lo narra Sergio Ramírez también; con la única ventaja en nuestro caso que, fue prohibida por decreto la pena de muerte desde finales del siglo XIX por el propio presidente de la República, Tomás Guardia Gutiérrez. Luego se abolió para todos los delitos, no solo ya para el homicidio premeditado y seguro, sino, por otro lado, para el alevoso y demás.

Fue bajo el mandato y por iniciativa de la muy valiente ministra de Justicia y Paz, del mismo gobierno Solís Rivera, que la Lic. Cecilia Sánchez Romero, inició un proceso de reforma sin precedentes en el sistema penitenciario de nuestro país, conducente a modernizarlo, poniendo el énfasis en la educación para la prevención del delito y el tratamiento del delincuente, todo ello encaminado a enfrentar el horrible e inhumano hacinamiento en las cárceles, donde los presidiarios, del orden que fuera, terminan por corromperse; más aún, debido a otros tratos vejatorios y humillantes, amén de violatorios de los derechos humanos. Todo lo cual lo inició la exministra Sánchez, bajo el asedio y el fuego cerrado de esa “moral” hipócrita y aberrante, al son de muchos medios de información, todos clamando al unísono por linchamiento público contra la ministra y sus acompañantes…Y todos también, cerrando filas en contra de la licenciosa aspiración de desatorar las cárceles, porque supuestamente, la libertad de un solo preso, por más que tuviera años de un comportamiento ejemplar en el penal y aunque, en muchas ocasiones, su delito hubiese sido considerado con una serie de atenuantes por los jueces que dictaron sentencia, pondría en peligro la vida y tranquilidad de toda la sociedad. El juicio de muchas personas aferradas a esa moral farisea, falsa o de tartufo que prefiere decir encogiéndose de hombros: ¡No, que se pudra en la cárcel!

La creencia más generalizada es que, quien está en la cárcel, está bien guardado allí; y se hace caso omiso, al hecho de que, una buena parte de los que delinquen, ya por homicidio culposo, ya por robo no agravado, u otros por delitos menores, se forjaron en una sociedad que les negó oportunidades de empleo, de salud y de buena educación y, de feria, se les recetó un encierro que ha estado muy lejos de ser un correccional, ni mucho menos un lugar en el que pudiera rehabilitarse y rehacer su vida. Pero no, oídos sordos para todas estas personas. Una buena parte de la sociedad no las considera como tales; por más que ese sector social acomodado, nunca hayan visitado un penal, tampoco una barriada pobre en la que cunde la desesperanza. La sociedad es la que nos corrompe como decía Rousseau. Pero, por eso puso el acento en la educación de calidad para todas las personas por igual, indistintamente de su condición social. (Léase al efecto “El Emilio” o “De la Educación”, obra escrita en 1762.) O sea, prevención, política social preventiva y educativa, en lugar de cincha, garrote y encierro. Es posible que los resultados no los obtengamos inmediatamente, pero son más seguros cuando se logra disminuir la pobreza y la desigualdad social. Y, claro que mientras vienen esos resultados debe haber seguridad ciudadana, pero una seguridad donde el acento este puesto en la prevención del delito antes de tener que acudir a las políticas represivas.

Entre las realizaciones más importantes, impulsadas por la entonces ministra Sánchez, que son muy poco conocidas en el país, están: haber cerrado las llamadas “tumbas”, un ámbito de máxima seguridad totalmente violatorio de los derechos humanos; haber reducido los niveles de hacinamiento y haber logrado humanizar la ejecución de la pena. La metodología llevada adelante por Cecilia Sánchez y su equipo de trabajo para impulsar la reforma, estribó en un proceso bastante original extraído de la identidad cultural de los costarricenses; como dijo la propia ministra, consistió en: “la promoción de una serie de actividades que permitieron mover a nuestra población hacia el arte, la cultura, el deporte, el acercamiento familiar.” Así fue expresado por ella misma en una entrevista concedida a “El Mundo CR”, previa a su salida del puesto de ministra de Justicia, para pasar a ser directora del “Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente (ILANUD), en el 2017; la primera mujer latinoamericana en alcanzar tan honroso puesto de trabajo, desde donde pudo continuar desarrollando esa misma línea de acción, pero con un alcance mayor, ya que, en el ILANUD, le correspondió hacerse cargo de la problemática carcelaria en toda la región de América Latina.

En las cárceles costarricenses, la modificación del espacio físico era importante, y se modificó en gran medida, pero, hay algo a lo que la ex ministra Cecilia Sánchez le concedió mayor relevancia todavía como fue cambiar el modelo de atención de los privados de libertad. El nuevo modelo que se implementó tenía como eje de atención de la población en las cárceles, inducirlos al estudio y al trabajo, muchos lograron obtener títulos de las universidades y de otras instituciones de educación. La idea consistió en que previo estudio esa población pudiese, una vez capacitada, movilizarse libremente y dedicarse a aquello para lo que se había capacitado, a fin de terminar con la ociosidad en la institución penal, donde el ser humano se degradaba y corrompía, víctima de la ociosidad y rehén por ende de la indolencia, la falta de respeto por sí mismo y por los demás, en cuyas condiciones las personas privadas de libertad carecían de oportunidades para reformarse de los vicios adquiridos las más de las veces, en las mismas condiciones de precariedad en las que habían nacido y crecido. En aquellas condiciones, que hoy están presentes de nuevo, porque se abandonaron muchas de las iniciativas incoadas u originadas por la exministra Sánchez, se reproducían, como se siguen dando hoy vicios, violencia y otros males propios de semejantes condiciones carcelarias. Para que la reforma pudiese continuar teniendo éxito, era y es menester que el propio presidente de la República se involucrara, como ocurrió con el presidente Luis Guillermo Solís, quien le brindó entonces con valentía el respaldo que era necesario.

Se trató de una “Reforma” (escrita así con mayúscula), que valió la pena; ahí han quedado estampadas en la mente y en el corazón de la población que se había visto afectada por las inhumanas condiciones de hacinamiento y malos tratos de nuestro sistema penitenciario, las nuevas oportunidades y el nuevo tratamiento concedidos a todos ellos por los trabajadores que los atendían con una nueva mentalidad, así como debido a las políticas públicas que, bajo la conducción de la ministra Sánchez se aprobaron. Conviene dejar claro, que algunas de las más importantes medidas implementadas, se ejecutaron sin engrosar el personal, simplemente induciendo una reubicación de la población trabajadora; tal fue el caso de la oficina de Inserción Social.

Antes de asumir la dirección del ILANUD, el 1 de enero del 2018, Cecilia Sánchez recibió una honrosa felicitación y el reconocimiento por el presidente de la República y también nada menos que por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, la cual calificó los resultados de su labor como ejemplares para la región.

Deseo ahora, remarcar y traer a colación un recuento de su obra, además de lo ya expresado, por la eficiencia y eficacia de los logros alcanzados; parafraseo un informe de rendición de cuentas del propio Ministerio de Justicia y Paz, en un comunicado emitido el 12 de diciembre del 2017:

1.Se logró reducir la sobrepoblación carcelaria a niveles admisibles por los estándares internacionales.

2.Después de que no se construyeran centros carcelarios en el país durante 20 años, la gestión de la ministra Sánchez dejó construidas tres Unidades de Atención Integral en San Rafael de Alajuela, Pérez Zeledón y Pococí de Limón. Los centros tienen capacidad para albergar en total 1.600 internos, con condiciones dignas y posibilidades de estudiar y trabajar para garantizar la reinserción social.

3.También se remodelaron espacios en centros penitenciarios, se mejoraron las condiciones de trabajo de la Policía Penitenciaria y, mediante el Viceministerio de Paz, quedó construida y estructurada la red de los Centros Cívicos por la Paz.

4.El trabajo de la exministra Sánchez también permitió dejar avanzado el nuevo modelo de atención penitenciaria, clausurar las celdas de castigo en el Centro de Adaptación Social La Reforma (conocidas como Las Tumbas), a las cuales hicimos referencia.

5. Se impulsaron proyectos para apoyar a las mujeres y a la población joven, y firmar acuerdos con universidades, municipalidades, organizaciones no gubernamentales y clubes deportivos, así como la implementación del sistema de vigilancia electrónica. En mi condición de exrector de la UNA, tuve el honor y la oportunidad de firmar uno de estos acuerdos con Cecilia Sánchez en calidad de ministra de Justicia y Paz, lo que dio lugar a un meritorio trabajo de jóvenes estudiantes de distintas escuelas de la UNA, entre ellas la de Administración, la de Relaciones Internacionales, la División de Educación Básica del CIDE, y estudiantes del Centro de Estudios Generales, entre otras.

Hoy se vuelve a la política de la improvisación por parte del gobierno, el cual nos receta desdichadamente lo que una vez la misma diputada oficialista Pilar Cisneros, refiriéndose a otro plan, denominó “más de lo mismo”. Leo con honda preocupación el comunicado del pasado 19 de abril de esta administración en el que nos habla de seis reformas de ley, que son un verdadero culto a la improvisación y a la ocurrencia. Como si no supiéramos para empezar cuánto debe durar un buen proyecto en la Asamblea Legislativa para cocinarse, madurar hasta que esté preparado para servir de guía en la solución de los problemas sociales. Con el respeto debido, el presidente Chaves, a sabiendas que en verdad urge una buena política de atención a la inseguridad ciudadana, hoy más que nunca provocada y dirigida por el narcotráfico, el cual, se ha instalado en nuestra sociedad amasando un enorme poder para corromper y usar jóvenes, en lugar de ello, se propone a la sociedad que aceptemos seis proyectos de ley, y algunas peregrinas ideas para atender lo inmediato, sin tocar fondo. En el comunicado nos dice a semejanza del matonismo desplegado por el gobernante salvadoreño: “Queremos una mejor Costa Rica para las próximas generaciones, y solo luchando contra la criminalidad es que lo vamos a lograr. Yo quiero que la gente pueda andar tranquila en la calle, etc…” ¿Y las políticas de fondo para impartir educación, en donde estamos más atascados que nunca? ¿Y la política social preventiva y con planes bien concebidos? Para alcanzar una mejor Costa Rica, ah no “…solo luchando contra la criminalidad es que lo vamos a lograr.” Válgame, Dios. Como muy bien me lo resumió una amiga: “más de lo mismo, más represión, juzgar menores como adultos, más policías, pero menos beneficios penitenciarios y peor aún, cero inversiones en política social y prevención.” “¡Aviados estamos!”, o sea, en buen romance ¿en qué lío nos hemos metido?