Ir al contenido principal

Autor: María José Ferlini Cartín

¿Tiene Costa Rica seguridad alimentaria en la crisis actual?

Se le invita a sintonizar el conversatorio “¿Tiene Costa Rica seguridad alimentaria en la crisis actual?”, del Programa Estado de la Nación, el día de hoy miércoles 13 de julio a las 6:00 p.m. 

En esta edición, se hablará sobre la seguridad alimentaria de nuestro país en el marco de la crisis que afronta.

Con la participación de:

  • Adoniram Sanches Peraci, representante de la FAO en Costa Rica.
  • Laura Brenes Peralta, coordinadora de la Red Pérdida y Desperdicio de Alimentos.
  • José Angulo Alguera, ex gerente del Consejo Nacional de Producción (CNP) y consultor en gestión de proyectos de inversión y sociales.
  • Karen Chacón Araya, investigadora del Programa Estado de la Nación.

El conversatorio será transmitido mediante un Facebook Live en el perfil del Programa Estado de la Nación.

Maquillaje Verde: Dimensiones para reflexionar

Observatorio de Bienes Comunes

A partir de la pandemia global  de la Covid-19, muchas de nuestras actividades se vieron disminuidas o suspendidas, otras continuaron como si no pasará nada.  Esta situación se vio marcada por las profundas brechas socioeconómicas y ambientales que configuran nuestras sociedades, afectando principalmente a los sectores más vulnerables, en cambio otros sectores más privilegiados vieron sus actividades ser protegidas y hasta promovidas.

Sin embargo, desde diversos espacios políticos y empresariales nos invitan a una reactivación económica que no necesariamente es la que necesitamos, ya que siguen ignorando esas brechas socioeconómicas y ambientales, en cambio nos proponen  “normalizar” sus privilegios y reformar aquellos aspectos que limitan sus actividades, por ejemplo en las dimensiones tributarias o legislación ambiental.

Por esta razón, les invitamos a pensar sobre un fenómeno que cada vez más domina los discursos empresariales y políticos el “maquillaje verde”, se caracteriza precisamente por la aplicación de medidas “cosméticas” por ejemplo etiquetas en productos, campañas publicitarias, financiamiento de eventos, entre otros que no tienen ninguna implicación real en los procesos de extracción, producción, distribución y consumo, es decir mantienen sus mismas condiciones, y abre el escenario para su expansión e intensificación.

Con el discurso de la “reactivación económica” veremos cada vez más este tipo de técnicas publicitarias, para justificar la modificación de reglamentos, leyes, permisos y otros instrumentos con el fin de flexibilizar las condiciones y permitir a diversos sectores productivos y económicos de nuestro país concentrar la riqueza y mantener el despojo de nuestros bienes naturales.

Tractacus de paleontología

Manuel Hernández

“El dinosaurio se come al hombre” (Jurassic Park)

No hace mucho, volví a ver Jurassic Park, y no me quedó la menor duda que una de las especies patronales más cavernarias del planeta Tierra, es la vernácula clase empresarial de Costa Rica.

No es prejuicio, ni mucho menos un cargo gratuito contra esta singular orden patronal. Esta afirmación se puede sostener recurriendo a 3 registros recientes, a manera de inequívocos ejemplos demostrativos, que retratan de cuerpo entero, desde la cola hasta la cabeza, el material filogenético del que está compuesto la gran mayoría de las cámaras empresariales.

1.- El Convenio N°190 OIT, sobre la violencia y el acoso laboral, fue adoptado en la Conferencia Internacional N°108, celebrada en 2019.

Este convenio internacional recoge el clamor global de millones de personas trabajadoras, cuya aprobación logró un altísimo consenso en la Conferencia: 439 votos a favor y tan sólo 7 votos en contra (¡ya podrán imaginarse de quién fue uno de estos votos negativos!).

El Convenio N°190 OIT reconoce el derecho de la persona trabajadora de realizar su actividad profesional, en un ambiente seguro, libre de toda conducta hostil, acoso laboral o sexual, que afecte su dignidad, que incluye la violencia por razón de género.

Lamentablemente uno de aquellos pocos votos negativos, fue el de la glamurosa delegación del sindicato patronal-empresarial de Costa Rica, que de sobra es conocida su rabiosa y permanente hostilidad contra la clase trabajadora.

La violencia empresarial contra las mujeres trabajadoras, se trata de una práctica patronal común, exacerbada en esta época de pandemia, que también ha profundizado la desigualdad estructural en las condiciones de trabajo entre hombres y mujeres.

Las empresariales costarricenses, transnacionalizadas, una y otra vez, han boicoteado la aprobación de este convenio internacional de derechos humanos.

2.- En nuestro país, en el año 2018, paradójicamente se aprobó el Acuerdo de Escazú.

Los especialistas afirman que el Acuerdo de Escazú constituye un instrumento moderno de gobernanza y protección ambiental.

Además, este Acuerdo garantiza la participación ciudadana y democrática en materia ambiental.

No obstante su importancia, las cámaras patronales conservadoras la emprendieron contra este Acuerdo, oponiéndose a que sea aprobado por la Asamblea Legislativa, cuyo espurio cometido hasta ahora han logrado cumplir.

De esta manera, Costa Rica se suma al concierto de los países más retrógrados en material ambiental, que todavía se resisten a aprobar el Acuerdo de Escazú.

3.- Las mismas patronales de esta parte de Mesoamérica, que se oponen al Convenio N°190 OIT y al Acuerdo de Escazú, impulsan un regresivo proyecto de ley, que no tiene ningún precedente en la historia, por lo menos en la historia moderna.

Más allá de una simple flexibilización de las jornadas de trabajo, promueven frenéticamente un proyecto de ley, que implica, en definitiva, la extinción de la jornada de trabajo de ocho horas por día, una conquista que costó mucha sangre y vidas de las personas trabajadoras.

Este proyecto, amén de resultar contrario a nuestra Constitución Política, causará una gravísima afectación en las condiciones de vida de los trabajadores, principalmente contra las mujeres.

Pues bien, este rápido mapeo de los rasgos geológicos de las empresariales, sustentando en los anteriores registros, nos permite sostener que las patronales costarricenses se quedaron rezagadas o pérdidas en la evolución de las especies y el desarrollo de la civilización.

Los dinosaurios se extinguieron de la faz de la tierra hace más de 60 millones de años.

No obstante, en Costa Rica sobrevive o fue clonado un “fósil”, cómo en la película de Spielberg, que ojalá suscite el interés de los paleontólogos contemporáneos, porque es una especie petrificada y salvaje, digna de ser estudiada por la Historia Natural.

Fósil viviente del Siglo XXI, en pleno siglo de la Inteligencia Artificial, que se mantiene a costa de la destrucción de los derechos de la clase trabajadora, que menos le importa la conservación del planeta, qué si Humboldt o Darwin estuvieran vivos, se darían gusto estudiando este linaje sobreviviente de los tiranosaurios.

¿Será por este motivo, qué el Parque Jurásico se construyó en la Isla Nublar, una isla ficticia, a unas 120 millas de Costa Rica?

Pero lo que no es ficticio, es que los instintos devoradores de las patronales costarricenses no han evolucionado, ni un poquito, y se quedaron atrapadas en el remoto Cretácico.

 

Compartido con SURCOS por el autor. 

Así como doña Yorleny Medrano, millones agradecen a la institución benemérita de la patria en Costa Rica

En el marco de la campaña impulsada por el Frente Nacional por la Seguridad Social (FRENASS) para la defensa de la seguridad social en Costa Rica, doña Yorleny Medrano, vecina de Puntarenas, compartió su experiencia con el servicio que brinda esta institución benemérita de la patria.

“Estoy muy agradecida con la Caja porque me salvó la vida”, explicó doña Yorleny, pues aseguró que enfrentó una fuerte depresión, por lo que acudió a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), donde se le ofreció un tratamiento psiquiátrico que le ha mejorado su calidad de vida.

Además, doña Yorleny resaltó la importancia de la benemérita de la patria, asegurando que sin ésta, “no podría acceder a este tratamiento porque tiene un valor muy alto que no podría pagar”, ya que no cuenta con los recursos económicos para acudir a un hospital o clínica privada.

Para conocer más sobre esta historia, puede consultar el siguiente enlace: https://fb.watch/eczTswtXO-/  

 

Compartido con SURCOS por FRENASS.

Fotografía tomada de: https://semanariouniversidad.com/pais/caja-invierte-parte-de-fondos-de-
pensiones-en-titulos-de-banca-privada-y-en-la-nacion/

11 de julio, Día Mundial de la Población: ningún ser humano está demás, es necesario distribuir y reorientar lo que producimos

ONU – 

Los datos actualizados de ONU, dan cuenta que la población del mundo en 2022 llegara a fin de año a los 8000 millones. Por edades y porcentajes la población mundial se divide de esta manera: de 0 a 14 años 25,3%; 15 a 64 años 65%; más de 64 años 9,7%.

Entre las mega-tendencias, que se destacan en los informes derivados desde ONU, hay tres principales: 1- La baja en la fecundidad femenina mundial que ha pasado de 4,5 hijos en 1970 a 2,5 hijos cinco décadas después. 2- El aumento en la expectativa de vida que pasó de 64,6 años a comienzos de la década de 1990 a 72,6 años en 2019. 3-El continuo crecimiento de los niveles de urbanización. En 2007, por primera vez en la historia humana, vivieron más personas en zonas urbanas que en zonas rurales, y para 2050 estiman que alrededor de 2/3 de la población mundial vivirá en ciudades.

Desde diferentes organizaciones internacionales entre ellas la mismísima ONU, se afirma que el crecimiento de la población es uno de los mayores factores que más inciden en: el agotamiento de los recursos naturales; la degradación del medioambiente; el aumento del desempleo y el aumento del costo de la vida. .

Desde nuestra Federación observamos e interpretamos de otra manera la información y los datos provenientes desde la ONU. Además atendemos a las afirmaciones más recientes de otros demógrafos por ahora en minoría, que sostienen que transitamos hacia un «invierno demográfico». Estos estudios se apoyan centralmente en dos indicadores: 1-La comprobada desaceleración en el nivel de fertilidad, en parte lograda por políticas públicas de control y restricción de la natalidad y 2- El progresivo envejecimiento de la población mundial.

Si falta comida, agua, vivienda digna, a una inmensa parte de la población del mundo, si hay un enorme deterioro del medio ambiente natural, no es por la acción simultánea ejercida por un exceso poblacional. Los recursos medioambientales de la Tierra son finitos, pero estamos muy lejos de una escasez y un abuso por falta de espacio, o de recursos ejercidos por una superpoblación mundial.

La salida pasa por cómo se distribuye lo que se tiene por medio de una democracia real, cómo se pone fin al sistema financiero internacional, y cómo se reorienta el gasto destructivo (industria militar, consumo suntuoso, extractivismo, etc), hacia una producción constructiva (ciencia y tecnología al servicio de la calidad de vida; salud y educación integrales, hacia una cultura de la no violencia).

Desde nuestra Federación sostenemos que ningún ser humano es una carga para el mundo, ninguna persona es un gasto. Todo ser humano, en la medida de su capacidad, puede contribuir al logro del bienestar común.

Equipo de Coordinación Internacional de la Federación Internacional de Partidos Humanistas

 

Fuente de información: https://www.pressenza.com/

Compartido con SURCOS por Rafael López Alfaro.

Imagen de Twitter.

Un retroceso ambiental inimaginable

Freddy Pacheco León, PhD

Al escuchar al señor presidente una presentación y leer luego el proyecto de ley que busca una reforma profunda de la Ley Orgánica del Ambiente (Nº 7554), percibimos que quienes elaboraron dicho proyecto desconocen mucho de las instituciones a las que desean erosionar sus funciones. Y lo hacen, según lo dijera Chaves, para que la comisión legislativa encargada de una “reforma del Estado” cumpla una tarea que, evidentemente, más bien corresponde conocer a la “Comisión Permanente Especial de Ambiente” de la Asamblea Legislativa, donde razonablemente se habrá de conocer los alcances de un proyecto que, entre otras cosas, traslada a un funcionario político dependiente directo del ministro de Ambiente, con “desconcentración mínima”, funciones y resoluciones técnico-científicas que hoy cumplen, colegiadamente, profesionales designados por la legislación que hace 27 años fuere aprobada como un esfuerzo por ubicar a Costa Rica en el camino del DESARROLLO SOSTENIBLE. Ello, como parte de la tarea que los 178 líderes políticos mundiales ratificaron en la cumbre de jefes de Estado de Eco-92 en Río de Janeiro, Brasil, que como uno de sus 27 principios estableció que “Para alcanzar el desarrollo sostenible, la protección del medio ambiente debe ser parte del proceso de desarrollo y no puede considerarse por separado”.

Con esta Ley Orgánica del Ambiente se crearon simultáneamente, el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena), el Consejo Nacional Ambiental, el Tribunal Ambiental Administrativo, la Comisión Nacional para la Gestión de la Biodiversidad (Conagebio), el Fondo de Financiamiento Forestal (Fonafifo), y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), especialmente.

En cuanto al Minae, éste fue resultado de la evolución que se diera del entonces Ministerio de Recursos Naturales, Energía y Minas (Mirenem) antes precedido por el Ministerio de Industria, Energía y Minas (MIEM) hasta 1990, cuando la cumbre de Eco-92 apenas estaba en etapa de planificación. Frente a la crisis ambiental planetaria, ya para entonces Costa Rica daba un gran paso adelante con la “Estrategia de conservación para el desarrollo sostenible” (Ecodes) concluida en 1990, producto de una gran participación de profesionales de diversos campos del desarrollo, de singular utilidad en esa década.

Con la creación del Minae en 1995, al nuevo ministerio se le asignaron funciones de gran trascendencia, para el país, como fueron el formular, planificar y ejecutar las políticas de recursos naturales, energéticas, mineras y de protección ambiental, así como la dirección, el control, la fiscalización, promoción y el desarrollo en esos campos. Tareas vitales a cumplir por lo que se le encarga fomentar el desarrollo de los recursos naturales, energéticos y mineros, y promover y administrar la legislación sobre conservación y uso racional de los recursos naturales, en el marco del DESARROLLO SOSTENIBLE, además de velar por su cumplimiento. No son tareas menores y por ello el ministro de Ambiente, como jerarca, tiene la potestad de dictar, mediante decretos ejecutivos, las normas y regulaciones obligatorias relativas al uso racional y a la protección de los recursos naturales, la energía y las minas. Por eso llama la atención que el señor presidente haya afirmado que “se le han quitado sus funciones que habrán de ser recuperadas”, en la presentación del proyecto de ley, pues, al contrario, se trata de un Ministerio de gran trascendencia, donde el jerarca cumple funciones ante la crisis del cambio climático, que son de vital importancia para Costa Rica y el planeta. Solo alguien muy ajeno al ámbito en que se mueve el Minae, podría afirmar tal cosa.

Dentro de dichas funciones, el ministro de Ambiente goza de una amplia gama de funciones determinativas, que ejecuta necesariamente para una buena administración, en coordinación con entes con desconcentración máxima, por ejemplo, la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena), a la que nos referiremos específicamente. Y lo hacemos así, pues no es exagerado afirmar, que constituye la columna vertebral del cuerpo institucional permeado por el concepto de desarrollo sostenible. Ese modelo de desarrollo que enlaza el desarrollo con la protección del medio ambiente. Que nos dice que para alcanzar el desarrollo humano se ha de tener presente la tarea de preservar la capacidad de los ecosistemas, resguardando que los recursos naturales y los servicios del ecosistema no se vayan a agotar, pues de ellos depende la economía, una sociedad justa y el futuro de las generaciones que apenas se levantan y que merecen una herencia ambiental que sustente una mejor calidad de vida.

Cabe anotar, principalmente para los más jóvenes y los desinformados, que antes de que iniciara la ejecución de la Ley Orgánica del Ambiente en 1995, no existía en Costa Rica un organismo con importancia similar a la Setena. No había nada que propiciara un efectivo desarrollo sostenible, que tuviera como guía alcanzar los objetivos de desarrollo humano. Ello mientras se sostiene la capacidad de uso racional de los recursos naturales con el fin de satisfacer las necesidades del presente, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras. Por ello no se debe, como se hacía en el pasado, hablar de que existe un falso antagonismo entre economía y ecología cuando se trata del desarrollo sostenible, pues ambos han de ir de la mano.

Aunque la Setena tiene otras funciones, la escasez de recursos financieros, humanos y materiales que crónicamente padece, hace que casi exclusivamente se circunscriba su accionar a lo relacionado con las evaluaciones de impacto ambiental. A ese procedimiento internacional que se aplica a “las actividades humanas que alteren o destruyan elementos del ambiente o generen residuos, materiales tóxicos o peligrosos”, según dicta el artículo 17 de la Ley que nos ocupa. Evaluaciones que buscan mitigar, evitar e incluso compensar, el impacto que pudieren tener sobre el ambiente y sus recursos ciertas actividades de desarrollo. Y si existiera la decisión política por dotarla de recursos, proponemos que se le asigne el 1% del impuesto único a los combustibles, pues con aproximadamente 5.000 millones de colones, mucho mejoraría su gestión, pues los atrasos que se le achacan en ciertas resoluciones (cuando no se trata de errores de los asesores ambientales y desarrolladores) se deben a la insuficiencia de recursos financieros.

Es pertinente anotar cuán grande era el vacío en relación con las evaluaciones de impacto ambiental de innegable utilidad para proyectos que así lo requerían, como son los turísticos. Cuando se iniciaron las primeras construcciones del Proyecto Turístico Golfo de Papagayo (ley de 1982) durante la administración Calderón Fournier, luego de las necesarias expropiaciones en la zona de bahía Culebra en Guanacaste ejecutado en terrenos del Estado administrados por el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), dentro de los requisitos promovidos por el arquitecto Javier Bolaños, gestor y primer director de ese trascendental Polo Turístico, estaba la obligación de que todo desarrollo turístico en el área del proyecto, tuviera que presentar al ICT, un “Estudio de Impacto Ambiental”. Pues resulta que las buenas intenciones se encontraron con una barrera. Al presentarse los primeros documentos, se encontró con que no existía en el gobierno un ente que pudiese recibirlos, analizarlos, tramitarlos y resolverlos, como lo hace hoy la Setena. Equivocadamente se acudió a la llamada Comisión Nacional de Estudios de Impacto Ambiental (Coneia) en el ámbito del Mirenem, que al rechazar ad portas los documentos que se presentaban a su consideración, explicaron que su deber se circunscribía a desarrollos mineros, como los tajos del Virilla, por ejemplo. Hubo entonces que acudir a la Universidad de Costa Rica para que profesionales de la misma, de manera especialísima, cumplieran con esa labor pionera tan importante.

Pero eventualmente, para satisfacción de los costarricenses y en pleno cumplimiento de convenios internacionales, leyes, decretos, directrices y jurisprudencia del Poder Judicial, se logró avanzar en un área de tanta responsabilidad ambiental. Es la Setena un organismo estatal del Minae, donde la desconcentración máxima busca garantizar que aspectos de tanta importancia como son las evaluaciones de impacto ambiental, sean resueltos por una secretaría técnica multidisciplinaria, donde las resoluciones se sustentan en criterios de carácter técnico y científico, y muy relevante, independientes del poder político. Su autoridad superior la conforma una comisión técnica donde el ministro de Ambiente es representado por un funcionario que ejerce el alto cargo de secretario general, quien preside las sesiones del órgano colegiado y ejecuta los múltiples acuerdos. Los otros miembros, nombrados por seis años y con dedicación exclusiva, son un especialista en ingeniería sanitaria (representante del Ministerio de Salud), un hidrólogo (del AyA), un agrónomo (del MAG), un ingeniero civil (del MOPT), un especialista en desarrollo energético (del ICE) y un representante de las universidades estatales. Por otro lado, la instancia de apelación de sus resoluciones es la persona del ministro de Ambiente como máximo jerarca.

En virtud de que una resolución de dicha Secretaría Técnica es determinante para otorgar o no, la viabilidad ambiental que requiere todo proyecto de más de mil metros cuadrados (no para “una casita de 150 metros cuadrados”), con las consecuencias previsibles de carácter económico, social, ambiental, sanitaria, etcétera, los costarricenses y extranjeros acuden a la Setena para cumplir con la legislación ambiental derivada de la Constitución Política, la Ley Orgánica del Ambiente, decretos sobre procedimientos que se han ido emitiendo conforme se ha desarrollado la experiencia dentro de la Setena, y legislación conexa. Y lo hacen, con la confianza de que los acuerdos del órgano colegiado se sustentan en criterios objetivos, científicos, técnicos, independientes del sentimiento político circunstancial que pudiere privar en ciertos momentos. Aunque lamentablemente ha sucedido, en ciertos momentos la “contaminación política” se ha hecho presente, y ejemplo de ello es una acción ilegal de un secretario general, como sucediera con la construcción del nuevo edificio de la Asamblea Legislativa, ejecutada insólitamente, sin gestionar siquiera la correspondiente viabilidad ambiental.

De arrebatarse a la Secretaría Técnica (“Comisión Plenaria”) esa función colegiada para trasladarla a un funcionario dependiente directo del ministro de Ambiente, que difícilmente va estar libre de criterios políticos a favor o en contra de una viabilidad ambiental, se estaría retrocediendo muchos años en el campo de las viabilidades ambientales; sería un evidente caso de regresión ambiental que no merece Costa Rica, un paso atrás devastador. No se trata de una “reforma del Estado” propiamente dicha, sino de algo muy diferente, que contamina fibras sensibles de la estructura ambiental, cimiento del desarrollo sostenible.

Más de medio centenar de proyectos de significativo impacto ingresan anualmente a la Setena, de áreas como infraestructura de servicios, industrias, edificios residenciales, plantaciones agroindustriales, extracción de materiales en ríos y tajos. Al desconocerse lo anotado en este prejuiciado proyecto contra la Setena, un “Superman» sería el único responsable, de resolver según su “sabio entender”, lo que le aconseje una comisión que nacería con un reglamento que habría de publicarse unos nueve meses después del ejecútese a la ley.

Por espacio no podemos analizar otros aspectos que, igualmente no tienen relación alguna con la “reforma” estructural del Estado, sino más bien con la imposición de directrices sobre la gestión del campo ambiental, formuladas sin sustento científico-técnico. Una de ellas tiene que ver con la gestión de las aguas subterráneas, ¡nuestra riqueza más valiosa!, que hoy es bien resguardada por el Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento (Senara). Pues resulta que en el ocurrente proyecto se le arrebata al Senara, donde las resoluciones obedecen criterios objetivos de profesionales especializados, y muy importante, actuando colegiadamente, la tarea de “administrar” las aguas subterráneas. Función que recaería en la muy incompetente Dirección de Aguas del Minae, que funciona casi en forma unipersonal. O sea, a esa misma Dirección que no se enteró de la perforación de más de 40 mil pozos ilegales, se le encargaría como premio a su incompetencia, el ordenamiento, disposición y organización de las aguas subterráneas, gracias a una reforma que se le haría a la Ley de Aguas. ¡Nada menos!

En fin, el proyecto, pese a lo dicho por el señor presidente Chaves, no debería ser dictaminado en la comisión de “Reforma del Estado”, sino obligatoriamente, en la “Comisión Permanente Especial de Ambiente” de la Asamblea Legislativa, presidida por el diputado liberacionista Gilberth Jiménez Siles pues, como hemos visto, afecta muy sensiblemente la gestión ambiental de Costa Rica. Confiamos que esa será la decisión del Directorio Legislativo, para así tener oportunidad de que los sectores conocedores del tema, puedan exponer ante los señores diputados sus observaciones pertinentes, y se desarrolle un diálogo fructífero entre quienes sí conocen del tema, antes de que se fuere a recomendar al Plenario Legislativo una resolución que podría significar una señal muy distante del prestigio de Costa Rica en el campo ambiental.

El cinismo y la desmemoria de Anthony Blinken

Luis Fernando Astorga Gatjens

«No se trata solo de las terribles perturbaciones y muertes en Ucrania, sino también del hecho de que, si se permite a Rusia hacer lo que está haciendo, significará que vamos a volver a un mundo en el que la fuerza da derecho, en el que las grandes naciones pueden intimidar a las pequeñas. Eso es lo contrario del orden basado en normas», declaró Anthony Blinken, secretario de Estado del Gobierno de Estados Unidos, en entrevista al medio tailandés Thai PBS.

Claro está lo que es bueno para la gansa no es bueno para el ganso. Como se atreve el secretario Blinken al proferir tal afirmación sin antes mirar el espejo de la historia y todos los desmanes que ha impulsado Estados Unidos en el mundo, sin importarle el orden internacional y, más recientemente, lo que diga la debilitada Organización de las Naciones Unidas (ONU) al respecto.

La historia de la política de Estados Unidos, desde que emergió como potencia mundial, es la historia de un imperio en expansión, que en este atribulado presente pareciera que muestra su inevitable caída y el principio de su fin.

¡Cuánta desfachatez existe en las palabras de Blinken! Su país ha intervenido en el mundo en innumerables ocasiones en defensa de sus intereses geopolíticos, políticos y económicos, como lo atestigua el Informe RL30172 del Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos sobre Relaciones Internacionales. Este informe incluye tanto guerras como envío de fuerzas militares.

Los países y pueblos de América Latina han sido presa en los siglos XIX, XX y en presente siglo XXI de este tipo de intervenciones estadounidenses.

México (a quien le despojara de la mitad de su territorio), Argentina, Nicaragua, Uruguay, Paraguay, Colombia, Chile, Cuba, Puerto Rico, Guatemala, República Dominicana, Panamá, Granada, Haití han debido enfrentar en distintos momentos de su historia, intervenciones de la potencia imperial del norte. Y tales intervenciones no han sido para favorecer a los pueblos de los países latinoamericanos, han sido para defender y asegurar los intereses de Estados Unidos en nuestra región. Bien lo dijo John Foster Dulles, secretario de Estado durante el mandato del presidente de Dwight D. Eisenhower: “Estados Unidos no tiene amigos, tiene intereses”.

Sin embargo, la lista del intervencionismo estadounidense es mucho más amplia si abarcamos todo el globo terráqueo. África del Norte, Japón, China, Angola, Hawai, Corea, Indonesia, Viet Nam, Laos, Camboya, Líbano, Libia, Somalia, Bosnia y Herzegovina, Sudán, Afganistán, Yugoeslavia, Filipinas, Yemen, Pakistán, Irak y Siria, forman parte de la lista de países y regiones a las que han llegado militares estadounidenses a sembrar de sangre, muerte y luto naciones y pueblos.

En la mayoría de los lugares llegaron sin ser invitados; en unos pocos mediante “solicitudes” de gobiernos aliados o que actuaron a partir de sus asfixiantes presiones.

Los argumentos (para no decir vanos pretextos) han sido la defensa de la democracia, de las libertades y los derechos humanos. Aunque es bien sabido por la fuerza de los hechos, que a Washington poco le han importado la democracia y otros valores porque, de distinta manera y en diferentes momentos, han promovido y defendido regímenes autoritarios, violadores sistemáticos de los derechos humanos.

Tres ejemplos concretos:

Indonesia en 1965. Estados Unidos y otros países occidentales propiciaron el derrocamiento violento contra Sukarno y su partido PKI, en el que fueron asesinados entre 500 mil y un millón de personas, miembros y simpatizantes del partido de gobierno. Una sucesión de masacres y gravísimas violaciones de los derechos humanos fueron la estela trágica de la intervención de Estados Unidos en Indonesia.

Chile en 1973. Estados Unidos, de distintas formas, promovió y apoyó el sangriento golpe de Estado de Augusto Pinochet contra Salvador Allende y luego, sin el mayor reparo, sustentaron el régimen opresor de Pinochet por varios lustros; responsable directo de múltiples violaciones de derechos humanos.

Arabia Saudita en el presente. De igual manera, sucesivos gobiernos de Estados Unidos han apoyado la represora autocracia que gobierna Arabia Saudita, país donde los partidos políticos y sindicatos están prohibidos, y se violan sistemáticamente los derechos humanos; incluidos de manera grave, los derechos de las mujeres.

También podemos afirmar que la historia de Estados Unidos es la historia de un país que siempre ha buscado intimidar a las naciones pequeñas, para afirmarse como potencia imperial.

Sin embargo, las cosas han empezado a cambiar. China ha emergido, en los últimos lustros, como una potencia económica que desplazará a Estados Unidos como primera economía mundial en la presente década y se ha convertido en una creciente potencia militar y geopolítica.

Aquí es oportuno recordar lo que le dijo el Expresidente Jimmy Carter a Donald Trump: «Desde 1979, ¿sabes cuántas veces China ha estado en guerra con alguien? Ninguna. Y nosotros vivimos en guerra … somos la nación más guerrera de la historia del mundo, debido a la tendencia de Estados Unidos de obligar a otras naciones a adoptar nuestros principios». Quizás Carter hubiese sido más certero al sustituir “nuestros principios” por “nuestros intereses”.

Claro está, el “orden internacional basado en reglas” al que que hace alusión Blinken, es al orden cuyas reglas siempre impuso (o buscó imponer) Estados Unidos. Lo que realmente está sucediendo en que en este siglo ha empezado a emerger un nuevo orden internacional (el cual ha sido acelerado por la crisis global de 2007-2008, la pandemia de la Covid-19 y el conflicto Rusia-Ucrania), donde Occidente –entendido como Estados Unidos y sus alicaídos aliados europeos– cada vez juegan un papel menos estelar mientras crece la importancia de países como China, Rusia, India, Irán, entre otros.

La reciente cumbre de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) así lo atestigua tanto por la reunión misma como por las resoluciones adoptadas. Pronto los BRICS serán BRICS+ con la presencia de Argentina, Irán y otros países que han solicitado su ingreso.

Otra muestra del debilitamiento de Estados Unidos y su política imperial se manifestó en la “Cumbre de las Américas”, celebrada en Los Ángeles en junio reciente. Frente ella, varios países latinoamericanos dieron muestras de independencia y dignidad al rechazar la imposición de la Casa Blanca de no invitar a Cuba, Venezuela y Nicaragua. El liderazgo de López Obrador y de otros lideres de la región fijó el camino de que otra América es posible.

Vivimos ese momento de la historia, que muy bien definió Antonio Gramsci: «El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos».

(12 de julio, 2022)

Trilogía latinoamericana -parte 2- Obstáculos que impiden la inclusión

Le presentamos la segunda parte de la trilogía Latinoamericana de Prisma Latinoamérica “Obstáculos que impiden la inclusión”.

En esta entrega se presenta cómo el país ha crecido económicamente pero la desigualdad se ha acrecentado cada vez más, esto por el bagaje social que se arrastra desde la época de la colonia hasta nuestros días, incrementado por la mala distribución del sector productivo del país que no genera oportunidades equitativas para todas las personas.

El sociólogo Daniel Camacho Monge explica en qué consisten los procesos de acumulación y cómo esto deriva en que una pequeña parte de la población tenga una mayor riqueza que el resto; además de explicar por qué el modelo neoliberal nunca ha funcionado ni nunca lo hará. Por otro lado, el sociólogo Miguel Sobrado Chaves explica cómo esta brecha se agudiza gracias al enfoque neoliberal que limita el accionar de las políticas públicas, que desde su ideación, ven a los sectores que se supone pretenden ayudar como “perdedores” y no como un grupo social. Esto lleva al pensamiento de que se les tiene que entregar todo hecho o debe ser hecho por una persona externa, generando así la atomización de los individuos.

Le invitamos a ver el documental completo: 

Protestan contra la Ley de Semillas y los agrotóxicos y son galardonados por la Medalla al Mérito Agrícola 2022

El sábado 28 de mayo no fue un día cualquiera para el colectivo Mojojoy quien recibió la medalla al mérito agrícola 2022 de las manos de la Ministra de Agricultura Laura Bonilla y del presidente de la República Rodrigo Chaves. 

Durante el acto de premiación se pudo observar al colectivo Mojojoy que en sus camisetas portaban mensajes que decían: “no a la ley de semillas”, “no más agrotóxicos”, “no más monocultivos”, “justicia para China Kicha”, “tierra para el campesino”.

Mojojoy Agri-Cultura es un proyecto que lleva a cabo la recuperación de suelos, la dignificación del saber campesino, la producción de hortalizas sin venenos, el diálogo entre sistemas productivos agrícolas y la necesidad de plantas nativas para la conservación, la democratización del conocimiento, el impulso a una pedagogía para y con la tierra,  la necesidad para el sostenimiento de esto, de la lucha contra la agroindustria tanto en lo productivo cómo en las ideas. 

Según los participantes la protesta se hizo cómo una forma de visibilizar el abandono a la pequeña o pequeño productor agrícola, en denuncia a la mentira que de existe un apoyo real a proyectos de una u otra manera apuntan a una relación más armónica con el ecosistema. Además, desearon visibilizar la lucha por un modelo agrícola alternativo con la lucha de los pueblos indígenas que alrededor del mundo son los defensores de otro tipo de agricultura junto al campesinado y visibilizar que el Estado responde a los intereses de los grandes capitales agrícolas. 

Según el Colectivo Mojojoy, fue una forma de levantar la voz ya que dentro el discurso hegemónico de la agroindustria no existe cabida para este tipo de prácticas y aportar en la lucha por otro modelo de producción distinto al que hoy destruye bosques, es causante de epidemias, desaparece el saber campesino, provoca la desaparición de especies y ha puesto al borde del precipicio a la humanidad entera, declaró el Colectivo Mojojoy, ganador al mérito agrícola 2022 otorgado por el MAG.

 

Compartido con SURCOS por Bloque Verde.

Programa Alternativas – Ecuador: realidad contemporánea

Se le invita a sintonizar el programa Alternativas, del Colectivo Reflexión – Acción, el próximo viernes 15 de julio a las 6:00 p.m. 

En esta edición, hablaremos sobre Ecuador y su realidad contemporánea.

Como personas invitadas participarán:

  • Tito Astullido, economista y máster en comunicación y marketing político.
  • Edith Patiño, docente jubilada y Licda. en Humanidades Modernas, especialidad de Filosofía, Psicología y estudios de periodismo.
  • Kléver Calle, comunicador social enfocado a la salud y la ecología.
  • Felicia Astullido, docente jubilada, investigadora y activista por los derechos humanos.
  • Juan Pablo Pazmiño, ingeniero electrónico, diplomado en Pedagogías Innovadoras y máster en Gerencia y Liderazgo Educativo.

Se le invita a ver el programa vía Facebook LiveYouTube, o a escuchar el programa por Radio 16, 1590 AM.

Sus preguntas y comentarios son parte importante del programa; se le insta a realizarlas en la sección de comentarios de las distintas redes sociales de Alternativas.