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Noviembre sacudió la jaula del jaguar

Partido Vanguardia Popular – PVP
Fundado 16 de junio de 1931

Recientemente publicamos un artículo sobre las diferentes formas que asume la protesta social. Concluimos en esa oportunidad que protestar es un derecho y que criminalizar la protesta es un delito.

Arribamos, de igual forma, a otra conclusión general, son múltiples los diferentes tipos de protesta social y que, dependiendo de los objetivos, el grado de conciencia de clase y el carácter de la lucha, así será la radiografía de dicho movimiento.

La diversidad y tipos nos asombra cuando tiramos un ojito a la protesta social a nivel mundial y las particulares formas que asumen los diferentes movimientos: Pacíficas, performance, acción de masas, legales, marchas, “mecateos”, sentadas, bloqueos, tortuguismo, limpia de la bandera. Por eso se nos hace muy difícil poder consignar un número y tipo exacto de las formas que asume la protesta social. expresar demandas. El reclamo para mejoras y cambios profundo forman parte de la demanda general de la protesta.

Una acción radical en la protesta social, pueda que no se haya planificado, solo existe y se da en tanto la represión acelera sus mecanismos represivos.

Todo el preámbulo anterior nos sirve para indicar tal y como lo consignamos en el título que noviembre sacudió la jaula del jaguar. No es para menos.

Enquistado en su guarida, tiembla el Jaguaro en su resaca de angustias. Posiblemente la consigna que sacudía el ambiente, no le agradaba para nada: “Chaves es frágil”.

8 de noviembre, conocido ya en la narrativa como el 8 N, rememora la lucha popular en defensa de la Caja Costarricense del Seguro Social que terminó con una reprimen da salvaje de los cuerpos represivos, judicialización y criminalización de muchos ciudadanos que habían marchado pacíficamente, reivindicando el papel de esta histórica y emblemática institución que es la Caja.

11 de noviembre, “el chop suey”, por todo los ingredientes que le agregaron los marchistas, se le hizo indigerible al Jaguar. Su decolorado ministro de la represión, en un nuevo acto de matonismo-fascista, mandó a reprimir a las y los campesinos que apoteósicamente habían llenado la Avenida Central y marchaban hacia la casa Presidencial. Más de 57 organizaciones sociales al grito de la soberanía alimentaria y la exigencia de que se respete al sector productivo, dio un giro muy hermoso al carácter de las últimas jornadas de la protesta social.

25 de noviembre, la rebelión de las mariposas sacuden de nuevo la calma del Jaguar, y el recuerdo de las hermanas Mirabal nos viene en forma de fantasma contestatario. Un gobierno que ha llamado al odio, la confrontación, que desde su chou (shou) mediático y sus poses de misoginia, no le terminan por caer bien estas multitudinarias marchas. Como tampoco caen bien los datos de los femicidios y el círculo de violencia que abraza a nuestro país.

26 de noviembre, bandas juveniles, mascaradas, comparsas, bailes folclóricos, varias consignas que rasgaban el aire, tales como: “Por un salario justo y digno”, “incremento salarial ya” y un sin número de organizaciones sindicales y magisteriales, sacudieron la apacible Avenida Central, sus ecos resonaron en el ministerio de Hacienda y el pliego de peticiones se hizo grande en la estrecha mente del mandatario.

SIPREESCO, ANDE, APSE, ADEP, COLYPRO, SEC, UNDECA, UMN, ANEP, CMTC, SINAPRO Y Afines, JUPEMA, ANPE, SINPAE, PRT, FA, SIPROCIMECA, MUNICIPALIDAD DE SAN JOSÉ, OCCIDENTE EN ACCIÓN SINFUMEP, UCEPA, SINTAF, ASOCIACIÓN DE CONTRIBUYENTE JUBILADOS, FEDERACIÓN DE TRABAJADORES COSTARRICENSE DEE LA SEGURIDAD SOCIAL, SINDICATO DE FUNCIONARIOS PÚBLICOS Y PRIVADOS DE COSTA RICA, COLECTIVOS FEMINISTAS Y LGTBIQ+, y decenas de organizaciones más, que nos fue imposible registrar por lo apoteósico de la marcha, son parte del testimonio vivo de que, el mes de noviembre alumbra una posible navidad combativa. “nos tienen miedo, porque perdimos el miedo”.

El pueblo está cansado de amenazas, el pueblo no quiere el autocratismo ni el matonismo de Zapote. A la clase obrera se respeta y en especial a las mujeres.

Los viejos machos como prototipos de los western de Hollywood, señor presidente, son solo referentes de los viejos celuloides. Por favor toque la realidad y deje de crear división y odio en un pueblo que ama sus instituciones y la democracia.

El legado del pacto de concordia

Marielos Aguilar Hernández
Historiadora

1º. de diciembre de 1821 – Primer ensayo democrático en Costa Rica

Al finalizar el largo período de dominio español en América, el proceso de independencia iniciado en México y Guatemala tuvo grandes repercusiones en la provincia de Costa Rica. Al igual que en otras provincias del Istmo Centroamericano, la búsqueda de una nueva alternativa de organización política ya fuera autónoma o confederada, supuso una época de gran incertidumbre e intensos debates ciudadanos.

Por ello, la fecha del 1º. De diciembre de 1821 ha trascendido en la historia nacional como un momento fundamental en la consolidación de la independencia de nuestro país, dando por concluido el largo período del dominio español e inaugurando un complejo proceso a través del cual nos convertiríamos, paulatinamente, en un nuevo estado libre y soberano.

A partir del 15 de setiembre de 1821, día en el que la Capitanía General de Guatemala declaró el fin del dominio español en sus provincias, se vivió en la nuestra una coyuntura de gran inestabilidad política, la cual repercutió en los diferentes ayuntamientos y poblaciones que se debatían entre dos alternativas: mantenerse dentro de los dictados de la Constitución de Cádiz de 1812, o impulsar un proceso por medio del cual se daría inicio a una nueva época de vida independiente. Por suerte, nuestros antepasados criollos escogieron ésta última, la vía de la libertad y la autonomía.

Al respecto, años después el historiador don Ricardo Fernández Guardia señalaba:

A los tres meses justos de haberse planteado ante ellos el muy escabroso problema de la Independencia llovida del cielo, nuestros abuelos, a pesar de su inexperiencia, de su falta de recursos de todo género, de las encontradas opiniones y de las dificultades que surgieron, habían logrado darle la mejor solución posible, instituyendo un gobierno constitucional libremente electo por el pueblo”. *

Todo aquello fue posible gracias a la temprana aprobación del Pacto Social Fundamental Interino de Costa Rica, también conocido como el Pacto de Concordia, el 1º. De diciembre de 1821. Con este instrumento jurídico se dio inicio al largo y complejo proceso que ha llevado a Costa Rica por los senderos de la vida republicana, la independencia nacional y la construcción de una democracia, cuya trayectoria no ha estado exenta del paso de políticos autócratas y de algunos intentos para socavar los cimientos de nuestra cultura política, pero que hasta ahora ha sobrevivido frente a diversas vicisitudes.

En ese sentido, debemos tener presente los acontecimientos del día 7 de noviembre de 1889, cuando los ciudadanos que apoyaban la elección del candidato don José Joaquín Rodríguez se manifestaron públicamente en defensa de su triunfo electoral, ante el peligro de que el gobierno en ejercicio no reconociera su legítima elección. Por esa razón, en esa fecha celebramos el Día de la Democracia Costarricense.

El doloroso paréntesis que significó el período transcurrido entre 1917 y 1919, cuando la paz costarricense se vio amenazada con la instauración de la cruel dictadura de los hermanos Tinoco, es un hecho que tampoco debe borrarse de la memoria nacional. Asimismo, deben tenerse presente las complejas circunstancias que en marzo de 1948 arrastraron a este pequeño país a una guerra civil, con consecuencias tan profundas que aún hoy resuenan en los oídos de nuestras generaciones mayores.

Sin embargo, la salida constitucional por la que apostaron los sectores vencedores en 1949 contribuyó a forjar una nueva etapa en nuestra historia nacional, con mayor justicia social y con valiosos proyectos para la modernización económica del país. Desde este punto de vista, no podemos dejar de mencionar también la Abolición del Ejército en Costa Rica en una fecha como ésta, el 1º. de diciembre de 1949, lo cual constituyó un paso de incalculable valor para garantizar la estabilidad futura del Estado costarricense.

En lo que va del siglo XXI, las luchas contra el Tratado de Libre Comercio en el año 2007 constituyeron otro antecedente inédito. La creación de los llamados comités patrióticos, a lo largo de todo el territorio nacional, fue una experiencia inédita de ejercicio democrático pues se convirtieron en centros de estudio y reflexión sobre el significado de nuestra independencia nacional.

Por todas esas razones, la actual coyuntura electoral nos debe llevar a reflexionar sobre la voluntad y la creatividad que necesita la sociedad costarricense para defender, una vez más, nuestra democracia y nuestra independencia. Hoy día, estamos lejos de vivir en un sistema democrático verdaderamente satisfactorio, sin diferencias económicas y sociales tan marcadas y con un consenso social exento de las amenazas del crimen, del aumento de los feminicidios, de la proliferación del narcotráfico y de la impunidad.

Por otra parte, echamos de menos el verdadero respeto por la división de poderes, como debe darse en cualquier régimen democrático y pluralista. Asimismo, clamamos por una participación más decidida del Estado costarricense para resolver los problemas de la creciente pobreza, del deterioro del sistema educativo y de la CCSS, de la producción agrícola nacional, del respeto a las diferencias de criterio de toda la ciudadanía, en fin, necesitamos seguir construyendo el país que queremos con paz social, tranquilidad, optimismo y estabilidad nacional.

El Instituto Sindical de Formación Democrática se compromete con este difícil reto para recuperar los avances obtenidos a lo largo de 204 años de vida independiente. El fomento de la consciencia cívica de la ciudadanía es indispensable para comprometerse en la solución de los graves problemas que hoy amenazan a nuestro país. Alimentar el espíritu del pluralismo, la participación ciudadana y el respeto a las diferencias políticas, religiosas, ideológicas y culturales será nuestra tarea prioritaria.

*. Peralta G. Hernán (1955) El Pacto de Concordia. Orígenes del Derecho Constitucional de Costa Rica. 2ª. Edición.

Bukele y el ascenso de la derecha autoritaria en El Salvador: claves para comprender sus riesgos y aprendizajes para Costa Rica

Seminario UNA: Jornadas por la democracia y los derechos humanos

En el marco del seminario de la UNA “Jornadas por la democracia y los derechos humanos”, cuya actividad pública del 27 de noviembre debió suspenderse por razones de seguridad institucional, compartimos el análisis central preparado por el académico salvadoreño Carlos Molina Velásquez. El documento completo —Bukele y el ascenso de la derecha autoritaria en El Salvador: lecciones para Costa Rica— ofrece una reflexión profunda sobre las condiciones que permitieron el surgimiento del régimen autoritario de Nayib Bukele y los aprendizajes que otros países, incluido Costa Rica, deben considerar ante el avance regional de los autoritarismos.

A continuación, un resumen de los contenidos expuestos por el autor.


1. Cómo surgió Bukele: condiciones políticas previas

Molina explica que Nayib Bukele inició en la política local bajo la bandera del FMLN, combinando elementos de marketing digital, liderazgo juvenil, una cuidada imagen pública y posiciones reformistas ambiguas. Aunque sus gestiones como alcalde tuvieron resultados limitados, logró proyectarse como la única figura “capaz de transformar la política”, especialmente en un contexto donde amplios sectores estaban desencantados con los gobiernos tradicionales.

La descomposición institucional previa fue decisiva: corrupción generalizada, descrédito de la función pública, vínculos de actores estatales con el crimen organizado y el desgaste de los principales partidos políticos —ARENA y FMLN— facilitaron la aparición de un liderazgo percibido como una ruptura radical.

2. El rol de las izquierdas y del movimiento social

Una parte de la militancia del FMLN migró hacia Bukele ante la frustración por la falta de renovación interna. Otras izquierdas sociales —feministas, ambientalistas, sindicales, organizaciones de derechos humanos— vieron en él una opción “progresista” frente al desencanto acumulado, más por rechazo al FMLN que por claridad programática.

El movimiento social llegó fragmentado y debilitado a este giro histórico, tras años de tensiones y divisiones generadas por las políticas neoliberales adoptadas por gobiernos autoproclamados de izquierda.

3. Economía, remesas y narrativa tecnológica

El texto señala que la economía salvadoreña —dependiente de las remesas y con sectores productivos debilitados— fue terreno fértil para las promesas de modernidad financiera que impulsó Bukele, como el bitcoin. Esta narrativa encontró eco en una población que por décadas ha sostenido su economía familiar gracias a ingresos externos y que ve en el éxito financiero un horizonte posible, aunque incierto.

4. Pandillas, crimen organizado y Estado de excepción

Las maras habían consolidado un control territorial amplio y una presencia violenta en zonas urbanas y suburbanas. Bukele negoció inicialmente con las pandillas —como gobiernos anteriores—, pero luego emprendió una intervención militarizada que suspendió garantías constitucionales y extendió un Estado de excepción permanente.

Aunque la criminalidad disminuyó en cifras oficiales y muchas comunidades experimentaron alivio frente a la violencia, miles de personas inocentes fueron detenidas, asesinadas o desaparecidas, y el aparato represivo se consolidó como herramienta central de gobierno.

5. Desmantelamiento del Estado de derecho

Desde 2021, Bukele consolidó un control total sobre los poderes del Estado: sustituyó magistraturas, suspendió el habeas corpus y promovió una “legalización de la ilegalidad” mediante la reserva o bloqueo de información pública, deuda opaca, opacidad en la gestión de la pandemia y debilitamiento de los controles democráticos.

El régimen se sostiene mediante:

  • culto a la personalidad,

  • partido único de facto,

  • eliminación de contrapesos,

  • persecución del pluralismo político,

  • control militar de la vida pública,

  • economía concentrada en la familia presidencial,

  • desinformación masiva y manipulación emocional.

6. Fascismo neoliberal y enemigo interno

El académico clasifica el régimen como fascismo neoliberal, caracterizado por:

  • culto mesiánico al líder,

  • vaciamiento de la representación democrática,

  • construcción de enemigos cambiantes (partidos, maras, periodistas, ONG, organismos internacionales),

  • criminalización de la pobreza como categoría política,

  • movilización emocional basada en el odio y la “deshumanización del otro”.

La narrativa del “enemigo” se ajusta según la coyuntura y sostiene una maquinaria de persecución que afecta especialmente a comunidades empobrecidas.

7. Ataque a los derechos humanos

Basado en análisis de Franz Hinkelammert, Molina plantea que la política de Bukele constituye una “metafísica de la inhumanidad”, donde los derechos humanos se presentan como obstáculos irracionales que deben ser sacrificados por la “seguridad” y la “medicina amarga”.

El régimen no oculta su desprecio por los derechos humanos: los muestra como instrumentos contra el pueblo y reivindica la violencia estatal como mecanismo legítimo de ordenamiento social.

8. ¿Puede replicarse el modelo en Costa Rica?

El autor concluye que el modelo puede inspirar intentos en otros países, pero depende de condiciones muy particulares. La tarea para Costa Rica, afirma, no es caer en el triunfalismo ni en el fatalismo, sino mantener una vigilancia activa sobre:

  • debilitamiento institucional,

  • erosión del pluralismo,

  • ataques a la prensa y a la independencia judicial,

  • uso político de la desinformación,

  • discursos de odio,

  • militarización simbólica y real,

  • concentración de poder en el Ejecutivo.

El mensaje final es una invitación al análisis responsable, la organización colectiva y la acción solidaria para impedir que derivas autoritarias puedan arraigarse en el país.


Descargar el documento completo

El texto íntegro de la exposición puede descargarse aquí:
https://surcosdigital.com/wp-content/uploads/2025/11/Bukele-y-el-ascenso-de-la-derecha-autoritaria-en-El-Salvador.pdf

Tejiendo el discurso del odio

José Manuel Arroyo Gutiérrez

         Quien ocupa la Presidencia de la República es el ciudadano número uno. Como lo llamaban los latinos, se trata de un primus inter parís, alguien que ocupa temporalmente la magistratura más relevante en el ordenamiento republicano. Alguien que goza del privilegio de ocupar esa alta posición, gracias a la confianza que le ha depositado la mayoría de sus conciudadanos. Por este mismo motivo, es alguien a quien hay que exigir la máxima diligencia y prudencia en todas sus actuaciones, debe rendirnos cuentas y enfrentar las consecuencias de sus errores y conductas indebidas.     Llama la atención que cuando el Presidente en ejercicio quiere descalificar a alguno de sus críticos, opositores u otros personajes de relevancia nacional con los que busca confrontación, finge no acordarse de sus nombres, pretendiendo con ello evidenciar una supuesta irrelevancia o insignificancia, frente a su mayestática figura. Lo ha hecho con rectores universitarios, diputados –y sobre todo con diputadas- de la Asamblea Legislativa, líderes gremiales o deportivos y, recientemente, hasta con el Arzobispo de San José.

         Esta manera de emitir un mensaje se realiza desde una prepotencia que, en el personaje aludido, parece inevitable. Es así como ataca y se defiende; es así como cree impactar –y a lo mejor lo logra- en el auditorio que le presta atención. Pero lo cierto es que este recurso a reducir a la mínima expresión al adversario, es parte de la trama con que se teje el discurso del odio. Se pretende deshumanizar, reducir al “otro” u “otra” a la categoría de insecto. Se destroza con ello no sólo un valor elemental de convivencia, sino que de paso se hace añicos el principio constitucional de igualdad en una democracia. Desde el punto de vista estrictamente lógico, se cae en la falacia de la irrelevancia: cualquier cosa que usted diga carece de importancia porque usted no es nadie, es un ser irrelevante. El Presidente, mediante este mecanismo espurio, argumenta sólo en apariencia y evade contestar el contenido de las críticas.

         A estas alturas no debe caber gran duda de que el clima de violencia generalizada que impera en plazas y carreteras; en el aumento de la violencia contra las mujeres expresada sobre todo en los femicidios; las amenazas de bombas o incursiones armadas a centros universitarios públicos; y los ataques personales –ya concretados- a funcionarios de cierto rango, son producto de ese discurso de odio proferido desde la más alta magistratura. Hablo en serio cuando digo que la instigación, como concepto técnico jurídico-penal, puede dar para responsabilizar de hechos delictivos cometidos por termocéfalos que han entendido, perfectamente bien, cuáles son las instrucciones a acatar.  Aquí lo dejo para saber si, teniendo que establecer responsabilidades penales por lo que está sucediendo, habrá fiscales y jueces capaces de innovar en un campo que lo exige, dada la nueva dinámica social en el mundo de la comunicación de masas y las posverdades.

UNA suspende actividad de las “Jornadas por la democracia y los derechos humanos” por amenaza de ataque – siga en Onda UNED

La Universidad Nacional (UNA) informó la suspensión de la actividad prevista para este jueves 27 de noviembre, correspondiente a las “Jornadas por la democracia y los derechos humanos”, debido a la situación generada por una amenaza de ataque terrorista que obligó a activar los protocolos institucionales de seguridad.

La conferencia programada con el Dr. Carlos Molina —según informó la organización— será grabada de forma privada y puesta a disposición del público en los próximos días. Puede seguir la transmisión en vivo este jueves 27 a las 11 a.m. mediante Onda UNED: https://www.youtube.com/@OndaUNEDcr

Desde la coordinación de las jornadas se agradeció la comprensión de las personas inscritas y se reiteró el compromiso de continuar con las reflexiones que usualmente programa la UNA, cuando existan condiciones seguras para su realización.

SURCOS se mantendrá atento a la reprogramación y a la publicación del material que la UNA compartirá próximamente.

Foro del FA analizará la independencia judicial como pilar de la democracia

Este viernes 28 de noviembre, a las 5:00 p. m., se realizará el foro “La independencia judicial como pilar de la democracia”, organizado por el despacho del diputado Jonathan Acuña, del Partido Frente Amplio. La actividad será presencial, en el local del Frente Amplio ubicado en barrio González Lahmann, San José.

El espacio contará con la participación de dos personas invitadas con amplia trayectoria en el campo jurídico:

  • Walter Antillón Montealegre, jurista y profesor emérito de la Universidad de Costa Rica.

  • Diana Madrigal Valerín, abogada y asesora legislativa.

La moderación estará a cargo del profesor Alejandro Guevara Arroyo, quien destaca que el foro busca reflexionar sobre los fundamentos constitucionales que sostienen el principio de independencia judicial, indispensable para cualquier república democrática.

En la invitación se señala que el orden constitucional costarricense se basa en la soberanía popular y en la división republicana de poderes. La independencia del Poder Judicial —“tan terrible entre los hombres”, en palabras de Montesquieu— constituye una garantía esencial para la legitimidad democrática, al asegurar que jueces y juezas decidan los casos sin presiones externas, a partir del derecho que protege a las partes.

El texto subraya además que la democracia costarricense enfrenta hoy una crisis de legitimidad con múltiples causas: prácticas institucionales acumuladas, limitaciones en el diseño constitucional y tensiones sociales amplificadas por décadas de políticas neoliberales. Este escenario, en Costa Rica y otros países de Occidente, ha favorecido el avance de movimientos populistas autoritarios que erosionan el pluralismo, buscan intervenir el funcionamiento de los poderes públicos —incluido el Judicial— y se consolidan controlando las instituciones.

Frente a estos riesgos, el llamado del foro es a activar la participación cívica y reforzar la defensa de la institucionalidad democrática. En el encuentro se discutirán diagnósticos y posibles rutas de reforma para fortalecer la independencia judicial y protegerla como elemento esencial de un orden social basado en libertad y justicia.

Las personas interesadas en asistir pueden completar el formulario disponible en:
🔗 https://forms.gle/YZGcpmDW9bpv5Gmc6

Presidente Chaves contra el campo y la comunicación: ¿errores o goma de popularidad?

Jose So (José Solano-Saborío)

La popularidad puede ser tan peligrosa como el poder mismo. Cuando un presidente se embriaga de ella, corre el riesgo de perder sensibilidad hacia los sectores que sostienen la vida cotidiana del país. Y eso es lo que estamos viendo: dos errores graves que no son simples deslices, sino golpes directos a colectivos sociales que merecen respeto.

El primero, contra los agricultores. La llamada Ruta del Arroz se presentó como una política para beneficiar al consumidor, eliminando aranceles por unos 25 mil millones anuales. La realidad es otra: los precios no han bajado, han subido en promedio un 4%. Los únicos beneficiados son los importadores, entre ellos Bernal Jiménez Chavarría, uno de los más generosos contribuyentes de la campaña presidencial. Los agricultores nacionales, en cambio, quedan desarmados, y la respuesta oficial raya en el insulto. Pilar Cisneros les sugiere cambiar el arroz por mota, como si décadas de esfuerzo campesino pudieran borrarse con una ocurrencia. Esa frase trivializa la cultura alimentaria del país y desnuda la falta de respeto hacia quienes producen lo que comemos.

No satisfecho, cuando los agricultores se manifiestan con razón, el ego presidencial herido no reacciona con diálogo, sino con insultos y menosprecio, increpándolos por tener “Hilux del año y tractores de marca”, como si fueran lujos ostentosos y no herramientas indispensables para su trabajo.

El segundo error golpea a la radiodifusión y la televisión abierta tradicionales. En medio de las presas diarias, la radio y la TV abierta siguen siendo compañía, información inmediata, identidad comunitaria. Sin embargo, la subasta millonaria de frecuencias deja fuera a emisoras históricas como Radio Sinfonola, con más de seis décadas de presencia. Se debilita aún más una oferta ya deteriorada, mientras las plataformas digitales avanzan sin freno. Spotify, Amazon Prime, YouTube Music, Meta… todas transmiten en Costa Rica sin pagar impuestos locales, sin contratar personal tico, sin aportar nada al ecosistema nacional. Cobran a anunciantes globales por la exposición a consumidores costarricenses, mientras las radios locales cargan con impuestos, regulaciones y costos laborales. El resultado es un castigo a quienes sostienen empleo y cultura, y un premio a gigantes que operan en la sombra.

No se trata de defender emporios mediáticos que sí tienen recursos para participar en las millonarias subastas, sino de no impedirlo a los más pequeños, que contribuyen a la amplitud democrática y a la conservación de la identidad cultural del país.

Estos dos episodios revelan un patrón: la popularidad presidencial puede ser alta en encuestas, pero se construye sobre arena movediza. Insultar a agricultores y despreciar a la radio erosiona la base social que sostiene la gobernabilidad. La popularidad puede ser fuerte en números, pero frágil en legitimidad. Y la legitimidad, a diferencia de la popularidad, no se compra ni se hereda: se construye con respeto, sensibilidad y visión de país.

Parece que los aplausos de trolls y la defensa de lo indefendible por parte de sus fanáticos —su base dura— son ensordecedores y todo lo disimulan. Veremos si le alcanza a Laura Fernández, que ya vemos no suma por sí misma en el mar mayoritario de indecisos.

El presidente debería recordar que la embriaguez de popularidad pasa, y cuando se desvanece, lo que queda es la goma de los errores. Y esa resaca, tarde o temprano, se cobra con pérdida de confianza, con aislamiento político y con el desgaste inevitable de un liderazgo que confundió aplausos con inmunidad.

Jornadas de Pensamiento Crítico actualizan su programa para este jueves 27 de noviembre

Las Jornadas de Pensamiento Crítico por la Democracia y los Derechos Humanos, organizadas bajo el eje «Resistencias en defensa de la dignidad», anuncian modificaciones en su programación. Las actividades principales para el jueves 27 de noviembre se mantienen y se desarrollarán en la Universidad Nacional (UNA) de acuerdo con el nuevo programa que copiamos; mientras que las actividades que figuraban en el programa original para horas posteriores serán reprogramadas para el lunes 2 de diciembre, de 5:00 p.m. a 8:00 p.m., en Ave del Paraíso, San Pedro de Montes de Oca.

El nuevo programa para el 27 de noviembre incorpora conferencias, mesas de diálogo y la presentación del libro «Pensamiento crítico, totalitarismo del mercado y extrema derecha. Franz Hinkelammert, in memoriam», con participación de investigadores, activistas sociales, académicos y defensores de derechos humanos de diversos sectores.

A continuación, el programa íntegro actualizado, según el documento oficial proporcionado:


Programa actualizado – Jueves 27 de noviembre

9:00 a.m.–9:15 a.m. – Inauguración
• Norman Solórzano (IDESPO–UNA)
• Grettel Montero (Fundación Rosa Luxemburg)

9:15 a.m.–9:45 a.m. – Conferencia magistral
“Bukele y el ascenso de la derecha autoritaria en El Salvador. Lecciones para Costa Rica”
• Carlos Molina (UCA–El Salvador)
Moderación: Liliana León

9:45 a.m.–10:15 a.m. – Diálogo con conferencista

10:15 a.m.–10:30 a.m. – Refrigerio


Mesa 1 — El nuevo asalto de la extrema derecha contra los derechos humanos

10:30 a.m.–11:30 a.m.
• Natasha Jiménez (MULABI, Sexualidades y Derechos)
• Adam Álvarez (Servicio Jesuita para Migrantes de Costa Rica)
• Peggy Quesada (Colectiva por el Derecho a Decidir)
• Ana María Trejos (Red Feminista contra la Violencia hacia las Mujeres)
Moderación: Génesis R. Cruz

11:30 a.m.–12:00 p.m. – Diálogo con panelistas

12:00 p.m.–1:30 p.m. – Almuerzo


Mesa 2 — Las luchas que se avecinan y las próximas elecciones. Un llamado a la acción

1:30 p.m.–3:00 p.m.
• Juan Carlos Durán Castro (FECTSALUD)
• Alison Quintanilla (Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo)
• Marco Víquez (FEUNA)
• Edgardo Araya (Abogado ambientalista)
• Juan Bautista Alfaro Rojas (Campesino, naturalista y defensor de la tierra)
Moderación: Liliana León

3:00 p.m.–3:30 p.m. – Diálogo con panelistas

3:30 p.m.–3:45 p.m. – Refrigerio


Presentación de libro – 3:45 p.m.–4:45 p.m.

Pensamiento crítico, totalitarismo del mercado y extrema derecha. Franz J. Hinkelammert, in memoriam
• Carlos Molina (autor)
• Norman Solórzano (autor)
• Henry Mora (autor)
Moderación: Grettel Montero

4:45 p.m.–5:00 p.m. – Cierre y balance
• Grettel Montero (Fundación Rosa Luxemburg)
• Norman Solórzano (IDESPO)


Actividades reprogramadas para el lunes 2 de diciembre

Las actividades que en el programa original estaban previstas para el bloque de la tarde/noche serán realizadas el:
📅 Lunes 2 de diciembre
🕔 5:00 p.m. – 8:00 p.m.
📍 Ave del Paraíso, San Pedro de Montes de Oca.

El Evangelio no cabe en una etiqueta

Pbro. Glenm Gómez Álvarez
Sacerdote y periodista

Miro con dolor cómo la polarización hiere a la Costa Rica de hoy, donde el diálogo se desvanece y los matices se vuelven sospechosos. Antes nos cuidábamos de no quedar atrapados bajo etiquetas ideológicas; hoy, en cambio, las exhibimos como estandartes, como si los rótulos pudieran definir la verdad o medir la fe. Pero muchas veces no revelan convicciones profundas, sino que responden a prejuicios ajenos, a lealtades impuestas, a una necesidad de pertenencia que termina sofocando la conciencia.

En medio de esa fractura, algunos se refugian bajo la identidad de “conservadores”, como escudo de valores, familia o fe. Pero esa proclamación, tan estridente como cómoda, no basta para encarnar el Evangelio. La fe no se verifica en el discurso repetido ni en la trinchera ideológica que se ocupa, sino en la coherencia entre lo que se cree y lo que se vive. Ser cristiano no es alinearse con un bando, sino dejarse transformar por la verdad que libera, por el amor que incomoda, por la justicia que interpela.

Ciertamente, decirse “conservador” puede expresar el deseo legítimo de custodiar valores, pero también puede convertirse en coartada para mantener estructuras, privilegios o formas de poder que nada tienen que ver con el Reino de Dios. A menudo, quienes se declaran guardianes de la moral y del orden parecen olvidar que Jesús no fue un defensor del statu quo. Fue, por el contrario, quien incomodó, rompió barreras, sanó en sábado y se acercó a los que la religión oficial despreciaba.

El Evangelio no puede reducirse a una agenda ideológica. Quien intenta confundir el cristianismo con una postura política —sea conservadora o progresista— termina desfigurando el mensaje de Cristo. Jesús no vino a fundar un movimiento de derecha ni de izquierda, sino a transformar el corazón del ser humano y a reconciliarlo con Dios y con los demás.

Ser cristiano no significa conservarlo todo; significa discernir qué merece resguardarse y qué necesita transformarse. La fidelidad al Evangelio no se traduce en inmovilismo, sino en conversión constante. En palabras de san Pablo: “Examínenlo todo y quédense con lo bueno” (1 Tes 5,21). Es decir, ni aceptar sin pensar lo nuevo, ni idolatrar lo antiguo. Como escribió Henri de Lubac, “no confundamos fidelidad a lo eterno con apego al pasado”. Esa distinción es clave para evitar que la fe se convierta en un refugio nostálgico en lugar de una fuerza viva que impulsa hacia adelante.

En su alocución de Navidad dirigida a la Curia romana – 2023-, el Papa Francisco instó a permanecer “vigilantes contra el fijismo de la ideología que, a menudo, bajo la apariencia de buenas intenciones, nos separa de la realidad y nos impide caminar”. Esta advertencia ilumina con claridad lo que ocurre cuando alguien se define públicamente como “conservador”, no en el sentido de custodiar con humildad el Evangelio, sino en el de erigirse en guardián ideológico con etiqueta moral-espiritual.

La verdadera fe no se mide por la resistencia al cambio, sino por la capacidad de amar, perdonar y servir. Muchos se dicen conservadores y, sin embargo, fomentan divisiones, desprecian a los diferentes o justifican la exclusión. ¿Qué hay del Evangelio en eso? El Reino de Dios no se defiende con consignas, sino con gestos de misericordia.

Lo he visto una y otra vez: cuando la fidelidad al Evangelio se vive con radicalidad, incomoda tanto a conservadores como a progresistas. No porque provoque, sino porque interpela. Rechazar esas etiquetas no es evasión; es una forma de custodiar la libertad interior, esa que permite actuar desde la conciencia y no desde la presión grupal. No lo digo como juicio, sino como experiencia: la fe auténtica descoloca, incomoda, despierta. Y en ese despertar, nos recuerda que seguir a Jesús no es alinearse con un bando, sino dejarse transformar por la verdad que libera y el amor que exige.