Partido Vanguardia Popular – PVP Fundado 16 de junio de 1931
Recientemente publicamos un artículo sobre las diferentes formas que asume la protesta social. Concluimos en esa oportunidad que protestar es un derecho y que criminalizar la protesta es un delito.
Arribamos, de igual forma, a otra conclusión general, son múltiples los diferentes tipos de protesta social y que, dependiendo de los objetivos, el grado de conciencia de clase y el carácter de la lucha, así será la radiografía de dicho movimiento.
La diversidad y tipos nos asombra cuando tiramos un ojito a la protesta social a nivel mundial y las particulares formas que asumen los diferentes movimientos: Pacíficas, performance, acción de masas, legales, marchas, “mecateos”, sentadas, bloqueos, tortuguismo, limpia de la bandera. Por eso se nos hace muy difícil poder consignar un número y tipo exacto de las formas que asume la protesta social. expresar demandas. El reclamo para mejoras y cambios profundo forman parte de la demanda general de la protesta.
Una acción radical en la protesta social, pueda que no se haya planificado, solo existe y se da en tanto la represión acelera sus mecanismos represivos.
Todo el preámbulo anterior nos sirve para indicar tal y como lo consignamos en el título que noviembre sacudió la jaula del jaguar. No es para menos.
Enquistado en su guarida, tiembla el Jaguaro en su resaca de angustias. Posiblemente la consigna que sacudía el ambiente, no le agradaba para nada: “Chaves es frágil”.
8 de noviembre, conocido ya en la narrativa como el 8 N, rememora la lucha popular en defensa de la Caja Costarricense del Seguro Social que terminó con una reprimen da salvaje de los cuerpos represivos, judicialización y criminalización de muchos ciudadanos que habían marchado pacíficamente, reivindicando el papel de esta histórica y emblemática institución que es la Caja.
11 de noviembre, “el chop suey”, por todo los ingredientes que le agregaron los marchistas, se le hizo indigerible al Jaguar. Su decolorado ministro de la represión, en un nuevo acto de matonismo-fascista, mandó a reprimir a las y los campesinos que apoteósicamente habían llenado la Avenida Central y marchaban hacia la casa Presidencial. Más de 57 organizaciones sociales al grito de la soberanía alimentaria y la exigencia de que se respete al sector productivo, dio un giro muy hermoso al carácter de las últimas jornadas de la protesta social.
25 de noviembre, la rebelión de las mariposas sacuden de nuevo la calma del Jaguar, y el recuerdo de las hermanas Mirabal nos viene en forma de fantasma contestatario. Un gobierno que ha llamado al odio, la confrontación, que desde su chou (shou) mediático y sus poses de misoginia, no le terminan por caer bien estas multitudinarias marchas. Como tampoco caen bien los datos de los femicidios y el círculo de violencia que abraza a nuestro país.
26 de noviembre, bandas juveniles, mascaradas, comparsas, bailes folclóricos, varias consignas que rasgaban el aire, tales como: “Por un salario justo y digno”, “incremento salarial ya” y un sin número de organizaciones sindicales y magisteriales, sacudieron la apacible Avenida Central, sus ecos resonaron en el ministerio de Hacienda y el pliego de peticiones se hizo grande en la estrecha mente del mandatario.
SIPREESCO, ANDE, APSE, ADEP, COLYPRO, SEC, UNDECA, UMN, ANEP, CMTC, SINAPRO Y Afines, JUPEMA, ANPE, SINPAE, PRT, FA, SIPROCIMECA, MUNICIPALIDAD DE SAN JOSÉ, OCCIDENTE EN ACCIÓN SINFUMEP, UCEPA, SINTAF, ASOCIACIÓN DE CONTRIBUYENTE JUBILADOS, FEDERACIÓN DE TRABAJADORES COSTARRICENSE DEE LA SEGURIDAD SOCIAL, SINDICATO DE FUNCIONARIOS PÚBLICOS Y PRIVADOS DE COSTA RICA, COLECTIVOS FEMINISTAS Y LGTBIQ+, y decenas de organizaciones más, que nos fue imposible registrar por lo apoteósico de la marcha, son parte del testimonio vivo de que, el mes de noviembre alumbra una posible navidad combativa. “nos tienen miedo, porque perdimos el miedo”.
El pueblo está cansado de amenazas, el pueblo no quiere el autocratismo ni el matonismo de Zapote. A la clase obrera se respeta y en especial a las mujeres.
Los viejos machos como prototipos de los western de Hollywood, señor presidente, son solo referentes de los viejos celuloides. Por favor toque la realidad y deje de crear división y odio en un pueblo que ama sus instituciones y la democracia.
Quien ocupa la Presidencia de la República es el ciudadano número uno. Como lo llamaban los latinos, se trata de un primus inter parís, alguien que ocupa temporalmente la magistratura más relevante en el ordenamiento republicano. Alguien que goza del privilegio de ocupar esa alta posición, gracias a la confianza que le ha depositado la mayoría de sus conciudadanos. Por este mismo motivo, es alguien a quien hay que exigir la máxima diligencia y prudencia en todas sus actuaciones, debe rendirnos cuentas y enfrentar las consecuencias de sus errores y conductas indebidas. Llama la atención que cuando el Presidente en ejercicio quiere descalificar a alguno de sus críticos, opositores u otros personajes de relevancia nacional con los que busca confrontación, finge no acordarse de sus nombres, pretendiendo con ello evidenciar una supuesta irrelevancia o insignificancia, frente a su mayestática figura. Lo ha hecho con rectores universitarios, diputados –y sobre todo con diputadas- de la Asamblea Legislativa, líderes gremiales o deportivos y, recientemente, hasta con el Arzobispo de San José.
Esta manera de emitir un mensaje se realiza desde una prepotencia que, en el personaje aludido, parece inevitable. Es así como ataca y se defiende; es así como cree impactar –y a lo mejor lo logra- en el auditorio que le presta atención. Pero lo cierto es que este recurso a reducir a la mínima expresión al adversario, es parte de la trama con que se teje el discurso del odio. Se pretende deshumanizar, reducir al “otro” u “otra” a la categoría de insecto. Se destroza con ello no sólo un valor elemental de convivencia, sino que de paso se hace añicos el principio constitucional de igualdad en una democracia. Desde el punto de vista estrictamente lógico, se cae en la falacia de la irrelevancia: cualquier cosa que usted diga carece de importancia porque usted no es nadie, es un ser irrelevante. El Presidente, mediante este mecanismo espurio, argumenta sólo en apariencia y evade contestar el contenido de las críticas.
A estas alturas no debe caber gran duda de que el clima de violencia generalizada que impera en plazas y carreteras; en el aumento de la violencia contra las mujeres expresada sobre todo en los femicidios; las amenazas de bombas o incursiones armadas a centros universitarios públicos; y los ataques personales –ya concretados- a funcionarios de cierto rango, son producto de ese discurso de odio proferido desde la más alta magistratura. Hablo en serio cuando digo que la instigación, como concepto técnico jurídico-penal, puede dar para responsabilizar de hechos delictivos cometidos por termocéfalos que han entendido, perfectamente bien, cuáles son las instrucciones a acatar. Aquí lo dejo para saber si, teniendo que establecer responsabilidades penales por lo que está sucediendo, habrá fiscales y jueces capaces de innovar en un campo que lo exige, dada la nueva dinámica social en el mundo de la comunicación de masas y las posverdades.
La popularidad puede ser tan peligrosa como el poder mismo. Cuando un presidente se embriaga de ella, corre el riesgo de perder sensibilidad hacia los sectores que sostienen la vida cotidiana del país. Y eso es lo que estamos viendo: dos errores graves que no son simples deslices, sino golpes directos a colectivos sociales que merecen respeto.
El primero, contra los agricultores. La llamada Ruta del Arroz se presentó como una política para beneficiar al consumidor, eliminando aranceles por unos 25 mil millones anuales. La realidad es otra: los precios no han bajado, han subido en promedio un 4%. Los únicos beneficiados son los importadores, entre ellos Bernal Jiménez Chavarría, uno de los más generosos contribuyentes de la campaña presidencial. Los agricultores nacionales, en cambio, quedan desarmados, y la respuesta oficial raya en el insulto. Pilar Cisneros les sugiere cambiar el arroz por mota, como si décadas de esfuerzo campesino pudieran borrarse con una ocurrencia. Esa frase trivializa la cultura alimentaria del país y desnuda la falta de respeto hacia quienes producen lo que comemos.
No satisfecho, cuando los agricultores se manifiestan con razón, el ego presidencial herido no reacciona con diálogo, sino con insultos y menosprecio, increpándolos por tener “Hilux del año y tractores de marca”, como si fueran lujos ostentosos y no herramientas indispensables para su trabajo.
El segundo error golpea a la radiodifusión y la televisión abierta tradicionales. En medio de las presas diarias, la radio y la TV abierta siguen siendo compañía, información inmediata, identidad comunitaria. Sin embargo, la subasta millonaria de frecuencias deja fuera a emisoras históricas como Radio Sinfonola, con más de seis décadas de presencia. Se debilita aún más una oferta ya deteriorada, mientras las plataformas digitales avanzan sin freno. Spotify, Amazon Prime, YouTube Music, Meta… todas transmiten en Costa Rica sin pagar impuestos locales, sin contratar personal tico, sin aportar nada al ecosistema nacional. Cobran a anunciantes globales por la exposición a consumidores costarricenses, mientras las radios locales cargan con impuestos, regulaciones y costos laborales. El resultado es un castigo a quienes sostienen empleo y cultura, y un premio a gigantes que operan en la sombra.
No se trata de defender emporios mediáticos que sí tienen recursos para participar en las millonarias subastas, sino de no impedirlo a los más pequeños, que contribuyen a la amplitud democrática y a la conservación de la identidad cultural del país.
Estos dos episodios revelan un patrón: la popularidad presidencial puede ser alta en encuestas, pero se construye sobre arena movediza. Insultar a agricultores y despreciar a la radio erosiona la base social que sostiene la gobernabilidad. La popularidad puede ser fuerte en números, pero frágil en legitimidad. Y la legitimidad, a diferencia de la popularidad, no se compra ni se hereda: se construye con respeto, sensibilidad y visión de país.
Parece que los aplausos de trolls y la defensa de lo indefendible por parte de sus fanáticos —su base dura— son ensordecedores y todo lo disimulan. Veremos si le alcanza a Laura Fernández, que ya vemos no suma por sí misma en el mar mayoritario de indecisos.
El presidente debería recordar que la embriaguez de popularidad pasa, y cuando se desvanece, lo que queda es la goma de los errores. Y esa resaca, tarde o temprano, se cobra con pérdida de confianza, con aislamiento político y con el desgaste inevitable de un liderazgo que confundió aplausos con inmunidad.
«Aujourd’hui, ce dont Gaza a le plus besoin n’est pas d’un nouvel accord, mais d’une explication claire de l’accord existant. Pas de déclarations politiques, mais d’informations concrètes, sans détours. Pas de promesses repoussées, mais des mesures tangibles qui restaurent progressivement le sentiment de sécurité. Une société qui sort de la guerre ne se reconstruit pas avec des termes diplomatiques, mais avec des faits simples : l’arrêt réel de la guerre, le retour digne des déplacés, l’ouverture stable des points de passage, un véritable plan d’aide et de reconstruction, et un calendrier précis qui transforme le mot « bientôt » en une échéance sur laquelle on peut compter.
Gaza aujourd’hui ne réclame pas l’impossible. Elle demande la clarté. Elle ne réclame pas une victoire absolue, mais un minimum de certitude. Car ce qui épuise le plus un peuple, ce n’est pas seulement les bombardements… c’est d’attendre le lendemain sans savoir à quoi il ressemblera».
Testimonio de un habitante de Gaza, Abu Amir, 7 de noviembre del 2025, «Gaza aujourd’hui …entre une trêve incomprise et une sécurité sans reperes«
Texto integral (lectura recomendada) disponible en este enlace de la UJFP
«Nous ne demandons pas l’impossible — seulement un moment de silence, un instant pour enterrer nos peines et apaiser nos cœurs épuisés. Nous voulons pleurer comme les autres, sans bombes ni sirènes. Nous voulons vivre, ne serait-ce qu’un peu, loin de l’odeur du sang et de la poussière. Nous voulons entendre le rire d’un enfant sans qu’il soit interrompu par une explosion, voir le visage d’une mère sans poussière, ouvrir nos fenêtres sans craindre le ciel«.
Testimonio de un habitante de Gaza, Abu Amir, 29 de octubre del 2025, «Quand les enfants se cachent dans les bras de leurs mères et que la mort s’éveille«
Texto integral (también de lectura recomendada) disponible en este enlace de la UJFP
Nicolas Boeglin, Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR): contacto : nboeglin(a)gmail.com
El 17 de noviembre del 2025, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptó, en apariencia, una nueva resolución sobre el drama indecible que se vive en Gaza.
El texto adoptado (véanse este primer enlace tal como fue presentada en inglés a las demás delegaciones, y este enlace a las distintas versiones oficiales de Naciones Unidas una vez adoptada como resolución bajo el numeral 2803) contó con 13 votos a favor, y con dos abstenciones (China y Rusia).
Cabe precisar que fue inmediatamente «aplaudida» su adopción por parte de las máximas autoridades de Israel (véase comunicado oficial). Este tipo de «aplausos» tan inmediatos (y tan entusiastas), constituye un pequeño detalle que usualmente delata la verdadera intención del texto aprobado, así como las motivaciones de sus promotores.
Foto extraída de artículo de prensa publicado en Israel»‘The war is over, so why haven’t they come back?’: The search for Gaza’s missing.Over 11,000 Palestinians, mostly women and children, have disappeared since Oct. 7. Relatives don’t know if they’re dead or alive, under rubble or in prison.», Magazine+972, edición del 10 de noviembre del 2025. Texto integral disponible aquí.
La resolución 2803(2025) en breve
En realidad, el texto de la resolución 2803 se limita a integrar y a saludar el denominado «Plan de Paz» que Estados Unidos e Israel presentaron al mundo el pasado 29 de septiembre del 2025, y que pretende, en 20 puntos, resolver la situación y establecer una gobernanza duradera en Gaza.
Por lo que el carácter supuestamente «histórico» como se tituló (véase nota de prensa publicada en España, entre muchas otras) de esta resolución del Consejo de Seguridad, no se verifica en lo más mínimo, muy por el contrario.
Hace unas semanas, habíamos tenido la oportunidad de analizar los alcances de este supuesto «Plan de Paz» (véase nuestra nota). Es de notar que este «Plan de Paz» fue publicitado 10 días después de un episodio ante el mismo Consejo de Seguridad: un solitario veto de Estados Unidos en el mismo Consejo de Seguridad, registrado el 18 de septiembre del 2025 frente a 14 votos a favor de un texto sobre un cese al fuego y exigiendo la entrada de la ayuda humanitaria por parte de Israel en Gaza (véase nuestra notasobre este veto norteamericano).
Una de las modificaciones aportadas al proyecto de resolución original de Estados Unidos es la referencia que se lee en el párrafo operativo 2 de la resolución 2803 adoptada el 17 de noviembre:
«After the PA reform program is faithfully carried out and Gaza redevelopment has advanced, the conditions may finally be in place for a credible pathway to Palestinian self-determination and statehood. The United States will establish a dialogue between Israel and the Palestinians to agree on a political horizon for peaceful and prosperous coexistence»;
Se trata de un aspecto omitido en el proyecto inicial de resolución sometido a la consideración de los demás 14 integrantes del Consejo de Seguridad, y que evidencia otro detalle de interés: la exacta coincidencia de criterios de la diplomacia israelí y de la norteamericana.
No obstante, la ausencia de toda referencia a la solución de dos Estados, así como la falta de precisiones sobre la composición del Board of Peace (BoP) y de la fuerza internacional de estabilización, así como sobre las medidas previstas (cronograma por ejemplo, medidas y garantías de seguridad en caso de incumplimiento) para implementar los 20 puntos de este «Plan de Paz«, son más que notorias. Estas omisiones debieron llevar a algunos columnistas, comentaristas, analistas y «expertos» a ponderar el entusiasmo que desde la diplomacia norteamericana e israelí se intentó provocar con respecto a su adopción, mediante una intensa campaña de comunicación a penas adoptada esta resolución del Consejo de Seguridad, el pasado 17 de noviembre.
Un texto que simplemente endosa un «Plan de Paz», de por sí sumamente omiso en algunos puntos sustantivos
¿Por qué entonces «aplaudir» la adopción de esta resolución desde Israel ? Una de las razones sea posiblemente porque esta resolución adolece de toda referencia a… resoluciones previas del Consejo de Seguridad o de la Asamblea General de Naciones Unidas sobre Gaza, y más generalmente, sobre Palestina.¿Cómo así?Como se lee.
Salvo error de nuestra parte se trata de una innovación total en la formulación de las resoluciones del Consejo de Seguridad sobre Palestina, confirmando la verdadera anomalía que constituye esta resolución 2803 de este 17 de noviembre del 2025 en la práctica seguida por el Consejo de Seguridad. Desde Israel, claro está, «aplaudamos» la complacencia de varios Estados en el Consejo de Seguridad que votaron a favor de semejante experimento.
Una de ellas en particular, la resolución 2334adoptada en diciembre del 2016 con 14 votos a favor y una abstención de Estados Unidos. Se trata de una resolución cuya lectura completa se recomienda, al detallar las violaciones reiteradas por parte de Israel en todo el territorio palestino ocupado, y que espera (y ello… desde el mes de diciembre del 2016) ser acatada por Israel. Al igual que la resolución 465 de marzo de 1980 mediante la cual el Consejo de Seguridad:
«5. Determina que todas las medidas adoptadas por Israel para modificar el carácter fisico, la composición demografica, la estructura institucional o el estatuto de los territorios palestinos y otros territorios arabes ocupados desde 1967, incluso Jerusalén, o cualquier parte de los mismos, carecen totalmente de validez jurídica y que la politica y las practicas de Israel de asentar a grupos de su población y a nuevos inmigrantes en esos territorios constituyen una violación manifiesta del Convenio de Ginebra relativo a la protección de personas civiles en tiempo de guerra y constituyen también un serio obstáculo para el logro de una paz completa, justa y duradera en el Oriente Medio;
6. Deplora profundamente la forma continuada y persistente en que Israel aplica esas políticas y practicas y exhorta al Gobierno y al pueblo de Israel a que rescindan esas medidas, desmantelen los asentamientos existentes y, en especial, a que pongan fin urgentemente al establecimiento, la construcción y la planificación de asentamientos en los territorios arabes ocupados desde 1967, incluso Jerusalén«.
Foto de la Embajadora de Estados Unidos Nikki Haley saliendo apresuradamente de la sala del Consejo de Seguridad en Nueva York al iniciar su alocución el representante de Palestina el 15 de mayo del 2018, durante una sesión sobre la violencia de Israel contra manifestantes participando en la Marcha del Retorno. Foto extraída de nota de prensa titulada “EE.UU. se queda solo en la ONU” (La Vanguardia, edición del 16/5/2018)
Algunos Estados miembros permanentes conscientes de lo anómalo observado
A diferencia del delegado de Estados Unidos, los demás delegados que tomaron la palabra luego de la votación recordaron el derecho inalienable del pueblo palestino a la libre determinación y las resoluciones anteriores del Consejo de Seguridad sobre la solución de dos Estados (véase en este enlace de Naciones Unidas el desarrollo de esta sesión como tal, con todas las intervenciones filmadas).
Entre los Estados Miembros permanentes en el seno del Consejo de Seguridad, el delegado de China en su explicación de voto (véase texto integral), hizo ver el pasado 17 de noviembre las graves lagunas existentes en el texto de esta resolución, al señalar que:
«Second, the draft resolution does not demonstrate the fundamental principle of Palestinians governing Palestine. Gaza belongs to the Palestinian people, not to anyone else. Any post-war arrangements must respect the will of the Palestinian people and give full play to the vital role of the Palestinian National Authority. The draft resolution outlines post-war governance arrangements for Gaza, but it seems that Palestine is barely visible in it, and the Palestinian sovereignty and ownership are not fully reflected. Of particular concern is that the draft resolution fails to explicitly reiterate a firm commitment to the two-State solution as an international consensus.
Third, the draft resolution does not ensure the effective participation of the UN and its Security Council. The draft resolution requests the Council to authorize the BOP to assume full responsibility for the civil and secure arrangements in Gaza, but it stipulates no oversight or review mechanism beyond the annual written reports. The UN has ample experience and capacities in post-conflict recovery and economic reconstruction, and should therefore play a vital role in Gaza’s post-war governance. However, no such arrangement is made in the draft resolution«.
El delegado de Francia (véase declaración), precisó en su intervención que, pese a haber votado a favor, algunos aspectos sustantivos no aparecen mencionados, y que hay una perspectiva de continuidad que debe mantenerse a toda costa, pese al silencio del texto de la resolución 2803 del Consejo de Seguridad adoptada el 17 de noviembre del 2025:
«2/ La mise en œuvre de cette résolution doit s’inscrire dans un cadre politique et juridique clair, dans la continuité des résolutions pertinentes du Conseil de sécurité, des paramètres internationalement agréés et de la Déclaration de New York. Ce cadre politique repose sur trois piliers :
• Premièrement, la mise en œuvre de la solution de deux Etats démocratiques et souverains, la Palestine et Israël, vivant côte-à-côte en paix et en sécurité, au sein de frontières sûres et reconnues, selon les lignes de 1967, y compris en ce qui concerne Jérusalem ; • Deuxièmement, le retour rapide d’une Autorité palestinienne réformée et renforcée à Gaza, avec l’accompagnement de la communauté internationale, et l’exclusion du Hamas de tout rôle dans la gouvernance de l’enclave. • Troisièmement, l’unité de Gaza et de la Cisjordanie, toutes deux parties intégrantes du territoire de l’Etat palestinien. A cet égard, tout changement démographique ou territorial de l’enclave, toute occupation ou annexion de Gaza sont exclus. En Cisjordanie, la poursuite de la politique de colonisation constitue une violation grave du droit international et menace l’avenir de la solution à deux Etats».
Al tiempo que el delegado del Reino Unido, mucho menos explícito que sus colegas de China y de Francia, concluyó su intervención (véase texto) indicando que:
«The UK will continue to work with the US and all our partners to implement this resolution and to map a credible pathway to a just and lasting peace for Israelis and Palestinians alike, based on a two-state solution«.
Algunos de los cuestionamientos sobre el contenido de esta resolución 2803
Volviendo a la resolución 2803 del Consejo de Seguridad adoptada el 17 de noviembre, es de indicar que la ausencia de toda referencia a resoluciones anteriores del mismo … Consejo de Seguridad, constituye en sí una verdadera innovación.
Resulta también muy llamativo que esta resolución del Consejo de Seguridad omita referirse a las atribuciones que tiene … el mismo Consejo de Seguridad en materia de mantenimiento de la paz, de creación de una fuerzas de interposición, así como a la solución de dos Estados que la comunidad internacional defiende desde 1947 con la fronteras de 1967.
A modo de ejemplo, la comparación con el texto (véase enlace) del fallido intento de adoptar una resolución exigiendo el cese al fuego en Gaza, vetado por Estados Unidos el 18 de septiembre del 2025 (con 14 votos a favor y un solitario veto de Estados Unidos) permite poner en evidencia la diferencia de contenido con el de la resolución 2803.
Estas omisiones evidencian el intento de Estados Unidos (y de Israel) de separar al Consejo de Seguridad (y a las Naciones Unidas en general) de la futura solución para resolver la situación en Gaza. Un objetivo logrado en esta resolución 2803 y que en lo personal, nos parece sumamente cuestionable, que vienen a confirmar los «aplausos» oficiales desde las máximas autoridades de Israel.
Como era de prever, no existe ninguna referencia a la UNRWA de Naciones Unidas, la única agencia humanitaria de Naciones Unidas a cargo de al asistencia a los refugiados palestinos. Dicho sea de paso, este 19 de noviembre del 2025, se votó en la IVa Comisión de la Asamblea General una resolución en favor de la renovación del mandato de la UNRWA con el siguiente tablero de votación: 149 votos a favor y 10 en contra (Estados Unidos, Israel y la «coalición» a la que participan desde varios meses Argentina y Paraguay de manera automática, al tiempo que las nuevas autoridades en Bolivia optaron por el No Show). La intervención del máximo representante de la UNRWA (véase texto) ante la IVa Comisión detalla las razones por las que es más que urgente que Israel permita de nuevo a la UNRWA realizar todas sus operaciones humanitarias y de asistencia a la población palestina, al señalar que:
«UNRWA was first established by the General Assembly as part of a broader equation toward peace and a just resolution of the Israel-Palestine conflict.Efforts to marginalize the Agency aim to change long-established parameters for a future political solution.For two years, UNRWA has weathered existential challenges, delivering its mandate against impossible odds in the occupied Palestinian territory. The renewal of this mandate alone will not be sufficient to safeguard the Agency’s work, and the lives and future of Palestine Refugees«.
Cabe indicar que el texto de la resolución 2803 busca desconectar a Gaza de Naciones Unidas y más generalmente, separar a Gaza del régimen vigente en el resto del territorio palestino ocupado: lo cual corresponde a una persistente pretensión de Israel en los últimos decenios que ha encontrado una fuerte oposición de Naciones Unidas. En efecto, ya sea el Secretario General de Naciones Unidas, ya sean los Relatores Especiales de Naciones Unidas, ya sea la Asamblea General o el Consejo de Derechos Humanos, o ya sea el mismo Consejo de Seguridad, ya sea la Corte Internacional de Justicia (CIJ), o ya sea la Corte Penal Internacional (CPI), no hay manera de separar a Gaza del resto del territorio palestino ocupado. Los 5000 años de historia de Gaza (véase exposición del Institut du Monde Arabe en París) vienen a recordarnos la importancia de Gaza y de su historia para el mundo y para la población palestina.
En cuanto a la justicia penal internacional y a las innumerables víctimas palestinas que la esperan, la omisión es total. Lo cual ha generado una viva reacción de expertos de Naciones Unidas en materia de derechos humanos: véase comunicado oficial de Naciones Unidas, por cierto muy (pero muy) pocamente referenciado en la prensa internacional, en el que se señala que:
«Rather than charting a pathway toward ending the occupation and ensuring Palestinian protection, the resolution risks entrenching external control over Gaza’s governance, borders, security, and reconstruction. The resolution betrays the people it claims to protect«.
En igual sentido se han pronunciado varias ONG (véase por ejemplo comunicado oficial de la FIDH).
Es de notar que el pasado 21 de noviembre se cumplió un año desde que la Sala de lo Preliminar de la CPI rechazóde manera unánime los argumentos de Israel sobre la supuesta «ilegalidad» de las órdenes de captura emitidas contra dos de sus dirigentes, uno de ellos siendo su actual Primer Ministro (véase anuncio de la CPI del 21 de noviembre del 2024).
En este análisis publicado en Francia por la organización Agence Media Palestine, se hace ver que la resolución 2803 hace totalmente a un lado el derecho de los palestinos a decidir ellos mismos de su futuro, estableciendo un sistema de tutela internacional que contraviene con el derecho inalienable del pueblo palestino a la libre determinación.
En este otro análisis más extenso cuya lectura completa se recomienda, se lee en conclusión que:
» Israel has also sought to dismantle UNRWA and to reduce UN authority in Gaza, supports “sequenced conditionality” tied to Palestinian governance reforms, and opposes any reference to occupation in order to avoid the international legal obligations that flow from it and from ICJ Advisory opinions on occupation and on access for international organisations. The omission of all these elements in a single, adopted Security Council resolution is unprecedented».
En este otro análisis publicado en el Reino Unido sobre las maniobras de Estados Unidos para lograr la aceptación de un texto anómalo (si se considera la práctica del mismo Consejo de Seguridad), el autor concluye que:
«Beyond maintaining the ceasefire, Resolution 2803 does not provide clear obligations for Israel. The timing for complete Israeli withdrawal is yet to be agreed, and is subject to unclear conditions being met in Gaza. While the Board of Peace and International Stabilization Force are to support humanitarian deliveries, there is no requirement specifically directed at Israel to facilitate, and cease obstructing, humanitarian access. Only Trump’s 20-point plan, which is at least attached to the resolution, provides for immediate and full aid deliveries without interference. The US, presumably guided by Israel, was unwilling to include this reference in the actual text of the resolution. The compromise was to annex the plan to the resolution«.
Las «manos totalmente libres» de Israel en Gaza, para continuar con sus exacciones contra la población civil en Gaza y con la colonización a marcha forzada en Cisjordania, así como con la demolición de casas palestinas en Jerusalén Oriental, fueron objeto de esta interesante entrevista realizada por la cadena AlJazeera el pasado 21 de noviembre del 2025. En esta otra entrevista realizada por la televisión francesa el 24 de noviembre, hace ver que la pregonada «paz» en Gaza desde el anuncio del supuesto «cese al fuego» no es tal, pese a una campaña de información sumamente persistente en algunos medios de prensa, y que el genocidio en Gaza sigue su mortífero curso con decenas de víctimas mortales registradas cada semana.
Una Costa Rica omisa en el concierto internacional de naciones y hacendosa en el plan bilateral con… Israel
No se observó ningún comunicado oficial de Costa Rica luego del 17 de noviembre del 2025, y Costa Rica, esta vez, mantuvo el silencio observado también por los demás Estados en América Latina. En cambio, cuando se anunció el supuesto «Plan de Paz» el 29 de septiembre del 2025 por parte de Israel y de Estados Unidos, Costa Rica, mediante un comunicado de prensa (véase texto), celebró este denominado «Plan de Paz«: fue el único Estado en América Latina cuyo aparato diplomático se apresuró en saludarlo casi al momento de ser anunciado en Washington (en caso de existir otro comunicado similar colgado en un sitio oficial de otro Estado en América Latina, no dudar en hacernos llegar el enlace enviándolo a: cursodicr(a)gmail.com). Un Estado que, en los últimos años, se ha alineado con las posiciones de Israel y de Estados Unidos en Naciones Unidas como Argentina, optó por no emitir comunicado alguno (véase enlace al sitio oficial de su diplomacia).
En otro ámbito, no está demás señalar recordar que en octubre del 2025, las presiones de Estados Unidos con relación al voto de la resolución anual condenando el embargo contra Cuba (véase nota de Delfino.cr) sí surtieron efecto en el caso de Costa Rica, al optar por abstenerse, luego de muchos años votando en contra (véase nota oficial de Naciones Unidas).
Es de precisar a nuestros estimables lectores que pasado 13 de noviembre del 2025, se anunció oficialmente en Costa Rica que concluyeron exitosamente las negociaciones de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Israel (véanse esta nota del programa radial Nuestra Voz de la misma fecha y nota del 15 de noviembre de NCR así como esta nota más detallada de Delfino.cr). Un tratado bilateral de Costa Rica negociado desde el 2023 … ¿con un Estado cuyo primer dirigente es objeto de una orden de captura por parte de la justicia penal internacional desde el mes noviembre del 2024 por crímenes de guerra? … ¿con un Estado objeto de una demanda por genocidio en Gaza en curso ante la justicia internacional desde el mes de diciembre del 2023? Salvo error de nuestra parte, no pareciera existir precedente alguno registrado en este 2025 (un TLC con Israel negociado y suscrito por parte de otro Estado): la «innovación» bastante peculiar en el ámbito internacional de Costa Rica es … total.
Cabe también recordar que en febrero del 2025, las autoridades educativas costarricenses se congratularon por una donación por parte de Israel a la escuela pública de Santa Teresa de Cóbano (véase comunicado). En mayo del 2025, mientras la UNICEF alertaba a la comunidad internacional sobre la dramática situación de la niñez en Gaza (véase comunicado oficial del 2 de mayo del 2025), las autoridades de salud costarricense se congratulaban por la donación por parte de Israel de equipos para el Hospital de Niños (véase comunicado de la CCSS del 20 de mayo): este comunicado oficial de la UNICEF del 27 de mayo detallaba lo que al parecer no tomaron en cuenta las autoridades costarricenses de salud, por razones que sería de sumo interés conocer.
No está de más recordar que en el 2014, una banda dedicada al tráfico de órganos operando desde Israel fue desarticulada en Costa Rica, evidenciándose la gran facilidad con la que profesionales de la salud costarricenses pueden extraer órganos en sus clínicas sin que haya mayor control sobre su destino final (véase nota de prensa y artículo publicado en el New York Times).
Finalmente, siempre en el caso específico de Costa Rica, se debe tener claro que las declaraciones públicas de su máxima autoridad, relativizando el drama indecible que se vive en Gaza con una punta de humor bastante desplazada en julio del 2025, no se han registrado en ninguna otra parte del mundo: véase artículo del Semanario Universidad del 4 de julio del 2025 titulado «Chaves se mofa de críticas a Israel y anuncia intención de firmar TLC con Israel«.
A modo de conclusión
El último informe de Naciones Unidas sobre la dramática situación en Gaza al 20 de noviembre (véase informe) detalla la persistencia de las exacciones de Israel contra la población civil en Gaza.
De igual manera el informe (también al 20 de noviembre) de lo que está ocurriendo en Cisjordania con familias palestinas víctimas de la violencia que ejercen los colonos israelíes, con la complacencia y complicidad de las fuerzas militares israelíes (véase informe). Este informe sobre Cisjordania de Human Rights Watch denuncia los crímenes de guerra que se cometen en la mayor impunidad por parte de Israel desde inicios del 2025.
Este reportaje de AlJazeera del 21 de noviembre da cuenta que, para muchas familias palestinas en Gaza, el supuesto «cese al fuego» no ha cesado el fuego israelí y este otro, que la supuesta «linea amarilla» delimitada por Israel en sus mapas de Gaza es una línea sin demarcación precisa en el terreno. En esta nota del mismo 21 de noviembre publicada por Le Monde en Francia, se hace ver que desde el 10 de octubre (en el que se supone que entró en vigor un cese al fuego), son dos niños en Gaza los que han perdido la vida.
Finalmente, un reciente ejercicio radial en Francia de la prensa al entrevistar a la Relatora Especial de Naciones Unidas sobre los Derechos del Pueblo Palestina, la jurista italiana Francesca Albanese, da cuenta de los intentos de desacreditarla a la que se prestan algunos medios galos, pero sin lograrlo mayormente: véanse al respecto esta nota bastante completa sobre esta extraña entrevista escuchada en France-Culture, y esta otra publicada por Politis en Francia el 24 de noviembre del 2025.
Volviendo al Consejo de Seguridad en Nueva York, claramente se asistió el pasado 17 de noviembre a un episodio bastante anómalo en su práctica: es en gran parte el resultado de presiones extremas recibidas por parte de algunos Estados y de una estrategia por parte de Israel y de su incondicional aliado norteamericano, que no parecieran haber encontrado mayor resistencia por parte de los demás Estados miembros del Consejo de Seguridad (con excepción de China y de Rusia, cuyos delegados se abstuvieron). En el caso del hemisferio americano, fueron Guyana y Panamá los dos Estados que votaron a favor.
La abstención de Francia y del Reino Unido hubiese puesto en mayor evidencia esta situación anómala desde todo los puntos de vista, pero no tuvo lugar, al votar ambos a favor de esta insólita iniciativa norteamericana. La ausencia de la delegación de Palestina durante la sesión del 17 de noviembre en la Sala del Consejo de Seguridad (mientras que sí estuvo presente la delegación de Israel – véase enlace con video/audio de esta sesión) debe ser entendida como una señal muy clara de su profundo malestar ante esta insólita maniobra norteamericana en el seno del máximo órgano de Naciones Unidas.
En el caso de Costa Rica, en este enlace se puede escuchar una emisión radial realizada el 18 de noviembre del 2025 (programa radial de Desayunos, Radio Universidad de la UCR), respecto al carácter inaudible de la diplomacia de Costa Rica ante el drama indecible que vive Gaza, a los alcances reales de esta resolución del Consejo de Seguridad y a lo que buscan hacer creer al mundo Israel y Estados Unidos con su adopción: la cual pareciera más formar parte de una campaña de comunicación de Estados Unidos e Israel que de un intento por resolver el drama que se vive en Gaza desde la tarde/noche del 7 de octubre del 2023. En un sentido muy similar se pronunció una reconocida jurista gala en esta extensa entrevista realizada el 22 de noviembre del 2025.
Es de notar que este 24 de noviembre se anunció desde Israel la destitución de varios altos responsables militares, cuya negligencia permitió el ataque del 7 de octubre del 2023 perpretrado por el Hamás (véanse el anuncio oficial -en hebreo- y esta nota del TimesofIsrael en inglés): el tiempo dirá si estas destituciones obedecen a fallas reales por parte de estos militares israelíes, o si más bien buscan maquillar la total y absoluta irresponsabilidad del actual Primer Ministro de Israel, como lo sostiene buena parte de la oposición política israelí: la cual, en más de dos años desde 7 de octubre del 2023, no ha logrado aún establecer una verdadera comisión de investigación independiente al respecto. Este muy detallado artículo del New York Times publicado en diciembre del 2023 ofrece algunas pistas de reflexión no exploradas aún en la misma Israel.
Esta frase se atribuye a Joseph de Maistre (1753-1821), uno de los principales intelectuales de la contrarrevolución francesa y de la anti-Ilustración; un convencido creyente en la superioridad de la monarquía absoluta como forma de gobierno, en el derecho divino de los reyes a gobernar, y en la infalibilidad del Papa. Pensaba que los pueblos que repudiaban a los “monarcas por la Gracia de Dios” obtenían gobiernos de calidad muy inferior que no podían resultar sino en un desastre. De Maistre habría acuñado la frase durante su exilio en la Rusia zarista mientras los jacobinos le volaban la cabeza a medio mundo en su Saboya natal y en París. Su obra maestra, Tardes de San Petersburgo (un conjunto de diálogos entre tres patricios en un palacio de la capital imperial rusa) es un elegante compendio del más refinado y oscuro pensamiento reaccionario-religioso y antipositivista de la época.
En tiempos presentes algunos utilizan esta frase con una intención parecida a la de quien aplica unas gotitas de limón en una herida. Se trata de restregarnos en la cara que los gobiernos que tenemos, incluyendo los más dictatoriales, ineptos y corruptos, son hijos de circunstancias que nosotros mismos contribuimos a crear y reproducir, por acción u omisión, en una u otra forma. Los malos gobiernos no caen de un planeta distante y desconocido, emergen del caldo de cultivo nacional del que somos parte que da origen a los problemas de que nos quejamos. El esclavo es como el amo, dicen Nietzsche y San Mateo. Es una condición que sería más fácil de apreciar en otros países que en el nuestro.
A mí me propinaron la frase como una cachetada en Costa Rica (viví allí durante la guerra civil política salvadoreña, la que fue sucedida por la guerra civil social de las maras) en un agitado seminario en la universidad en el que me permitía criticar duramente al gobierno que el país tenía en esos días. “Cada país tiene el gobierno que se merece”, me espetó un compañero de estudios costarricense quien en realidad pensaba –me lo decía en momentos de confianza, entre bocas de pejibaye en mayonesa, como amigo comprensivo y bonachón– que en el fondo el problema era que los salvadoreños en general, así como los demás centroamericanos, en contraste con los ticos, éramos demasiado pendencieros.
Algunos rechazan de entrada la expresión de De Maistre. No se puede generalizar, se debe examinar caso por caso. Hay pueblos que no se merecen los gobiernos que tienen. “El pueblo de Estados Unidos no se merece a Donald Trump” publicó en redes sociales un amigo estadounidense de filiación Demócrata, lo que dio origen a una inacabable retahíla de comentarios críticos y disparos de todos lados.
Hay quienes usan la frase en un sentido edificante, como quien dispensa una presea ganada dignamente. Franklin Delano Roosevelt era el presidente que Estados Unidos se merecía durante la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial. Algo similar escuchamos entre quienes respaldan a Nayib Bukele en El Salvador. Lo que su gobierno fue capaz de hacer para desarticular a los despiadados ejércitos de las maras –sin que se ignore los riesgos que conlleva la concentración del poder y los daños colaterales que se deben corregir pero que se consideran menores —no es sólo lo que los salvadoreños necesitaban en ese momento histórico, es lo que merecían luego de décadas de un Calvario indecible.
En fin, esta es una de esas frases memorables que nos llevan a reflexionar y ponderar, ese saludable ejercicio que no conviene dejar a un lado.
Desde el Encuentro Democrático consideramos necesario exponer, de manera clara y responsable, nuestra posición ante las recientes declaraciones emitidas por actores políticos extranjeros sobre procesos que competen exclusivamente al orden constitucional costarricense.
Costa Rica es una República Libre, Democrática y Soberana, forjada en una tradición cívica que se afirma desde hitos históricos como la Gesta de 1856, y consolidada gracias a instituciones que han sabido sostener nuestra vida política sin interrupciones ni tutela externa. Esa soberanía —política, jurídica y moral— no puede relativizarse según conveniencias coyunturales ni trasladarse al arbitrio de poderes extranjeros.
Reafirmamos nuestro respaldo al Tribunal Supremo de Elecciones, una institución central en la estabilidad democrática del país. Su trabajo ha sido clave para garantizar elecciones confiables, y es fundamental recordar que el procedimiento de levantamiento de inmunidad presidencial no equivale a destitución, sino a un paso legal previsto para asegurar el debido proceso.
Asimismo, es importante señalar que algunos actores nacionales han amplificado afirmaciones provenientes del extranjero que no solo carecen de rigor, sino que exageran y distorsionan la situación de forma descarada. Lo afirmado por un congresista no representa al Congreso de los Estados Unidos; ni siquiera constituye la posición de una comisión, subcomisión o instancia oficial. Convertir declaraciones individuales en supuestas posturas institucionales extranjeras es irresponsable y atenta contra la inteligencia del debate público.
Desde este espacio ciudadano, académico y progresista, insistimos en que los asuntos nacionales deben resolverse en Costa Rica, con apego a la Constitución, con serenidad democrática y sin concesiones a narrativas que buscan confundir o erosionar la confianza en nuestras instituciones.
Llamamos a una discusión política seria, informada y respetuosa, que coloque la dignidad humana, la igualdad de género, la justicia social y la sostenibilidad ecológica en el centro de la vida política. Trabajamos, como siempre, por una Patria Inclusiva, una Patria más justa, humana y comprometida con la paz.
La evidencia desmiente lo que la política repite con fe ciega.
Durante décadas se nos ha vendido, casi como una ley natural, que bajar los impuestos a los muy ricos impulsa el crecimiento y beneficia a toda la sociedad. Se trata de un mantra vacío que resuena en campañas electorales, tertulias televisivas y discursos de “expertos” de ocasión. Esther Duflo y Abhijit V. Banerjee, premios Nobel, lo exponen con claridad en el libro Buena Economía para Tiempos Difíciles: es una idea muerta que sigue caminando porque a muchos les conviene mantenerla viva.
El guion es siempre el mismo: “si los millonarios pagan menos impuestos, invertirán, innovarán y crearán empleo”. Una historia cómoda para quienes ya están arriba, pero incompatible con los hechos. Entre 1936 y 1964, Estados Unidos mantuvo tasas marginales del impuesto sobre la renta entre el 77% y el 90%. ¿El resultado? El país no se hundió; creció, se industrializó, innovó y se consolidó como potencia mundial. Desde entonces, las tasas han caído hacia el 30%, sin que el crecimiento se haya acelerado. Las rebajas fiscales solo enriquecieron a quienes ya lo eran.
Los ejemplos abundan. Clinton subió impuestos y la economía se expandió. Bush los bajó y lo único que aumentó fue el déficit fiscal. El estado de Kansas implementó una reducción tributaria radical entre 2012 y 2013: prometieron un boom económico y obtuvieron un colapso fiscal que obligó a cerrar escuelas y a recortar servicios esenciales. Hubo cero crecimiento y un enorme daño social.
La evidencia académica es igualmente contundente. Un estudio citado por Duflo y Banerjee, realizado por la Universidad de Chicago sobre 35 reformas tributarias en Connecticut desde la Segunda Guerra Mundial, demostró que reducir impuestos al 10% más rico no mejora empleo ni ingresos, mientras que aliviar la carga al 90% restante sí impulsa la economía. Es simple: cuando la mayoría tiene poder adquisitivo, la economía se mueve. Cuando se engorda a los superricos, el dinero termina en ahorro o en especulación financiera.
Aun así, la política insiste en defender este dogma sin sustento. La reforma fiscal de Donald Trump en 2017 —que redujo la tasa corporativa del 35% al 21%— es prueba suficiente: no hubo incremento en inversión ni en producción. Sí hubo, en cambio, caída en la recaudación y aumento en la desigualdad. Los datos no mienten; los discursos, sí.
Lo más llamativo es que funcionarios, consultores y opinadores sigan defendiendo estas rebajas como si fueran pociones mágicas. Hablan de “crecimiento potencial” sin una sola cifra que los respalde. Repiten el dogma porque creen en él o porque les conviene creer. Cuando la evidencia los contradice, la descartan como si se tratara de un error metodológico. Así es como la economía se convierte en religión.
Mientras tanto, la realidad grita lo que la ideología se niega a oír: las sociedades más prósperas —Suecia, Finlandia, Dinamarca, Países Bajos— combinan impuestos altos con Estados robustos. Y también combinan bienestar, movilidad social, cohesión, infraestructura, ciencia y estabilidad. No es coincidencia; es causalidad.
Los impuestos no son un castigo: son el precio de vivir en un país que funciona. Sin ellos no hay educación pública, salud, carreteras, seguridad, justicia independiente ni oportunidades reales. La pregunta no es si debemos pagar impuestos, sino qué tipo de país queremos construir.
El caso costarricense: un modelo tributario que premia la elusión
En Costa Rica, se ha consolidado un modelo que favorece a las empresas de mayor tamaño —particularmente al 1% de mayor facturación— mediante menores cargas impositivas y amplias exoneraciones. La existencia de portillos legales permite la elusión mediante el traslado de compañías al Régimen de Zonas Francas, la desviación de utilidades hacia jurisdicciones de baja tributación, el uso de una territorialidad extrema que desvincula el impuesto del verdadero origen de los fondos y la permisividad con estructuras corporativas radicadas en paraísos fiscales.
El resultado es un sistema desigual que expone a las pequeñas y medianas empresas a una competencia desleal devastadora, mientras el país no muestra mejoras significativas en crecimiento económico ni en sofisticación productiva. Se ha premiado la ingeniería fiscal, no la innovación ni la inversión real.
Una estructura tributaria que castiga a la mayoría y privilegia a unos pocos
Hoy en Costa Rica, quienes sostienen el funcionamiento cotidiano del país, son las pymes, las personas trabajadoras por cuenta propia, los asalariados y, en general, la ciudadanía; esos son quienes cargan con la mayor proporción de los impuestos. El problema no es técnico; es ético y político. Mientras la mayoría cumple, ciertos grupos empresariales con facturaciones superiores a los ¢20.000 millones anuales han aprendido a no pagar, aprovechándose de portillos legales y de asesorías diseñadas para erosionar la base tributaria. No contribuyen al país que les permite operar; extraen de él.
Amparados en vacíos normativos y en un ecosistema de consultores sin escrúpulos, han logrado operar como verdaderos parásitos fiscales, disfrutando de una posición de privilegio que —además de esa desigualdad obscena— resulta ofensiva para cualquier noción de justicia económica. Manipulan regímenes fiscales especiales hasta prostituir su propósito original, convirtiéndolos en plataformas de ingeniería contable destinadas a evadir responsabilidades.
El resultado es una competencia desleal brutal: las pymes deben enfrentar el mercado pagando lo que la ley exige, mientras algunos grandes capitales compiten con reglas diseñadas —o toleradas— para favorecerlos. El país premia la elusión sofisticada en lugar del esfuerzo productivo; la contabilidad creativa en vez de la innovación; el privilegio en vez del mérito.
Los datos recientes lo confirman
Las cifras del Ministerio de Hacienda muestran que, mientras en 2024 la producción creció con fuerza y los ingresos tributarios aumentaron en casi todos los rubros, ocurrió un hecho revelador: los impuestos sobre la renta pagados por las personas jurídicas (particularmente los grandes contribuyentes) cayeron.
Esto es consecuencia directa de las reformas legales impulsadas por la Asamblea Legislativa y el Poder Ejecutivo para reforzar el concepto de territorialidad, que permite trasladar utilidades generadas en Costa Rica hacia el exterior y simular que se obtienen en territorios de baja tributación. Esos privilegios no solo distorsionan la competencia, sino que debilitan la capacidad del Estado para financiar los bienes públicos indispensables para un crecimiento equilibrado y sostenible.
Lo más grave es que —como lo demuestran Duflo y Banerjee— estas rebajas fiscales no producen crecimiento económico, ni en Estados Unidos ni en Costa Rica. Solo generan desigualdad, pérdidas fiscales y una peligrosa ilusión de prosperidad.
Costa Rica necesita valentía política
La idea de que los impuestos bajos para los multimillonarios generan desarrollo es un mito tóxico. Lo sorprendente no es que siga circulando; lo sorprendente es que aún haya quienes lo defiendan con seriedad.
La economía progresa cuando se invierte en la gente, no cuando se subsidia a quienes ya lo tienen todo. La ciencia económica ya dio su veredicto. Lo que falta ahora es que la política —y especialmente quienes aspiran a gobernar Costa Rica— dejen de repetir supersticiones y tengan la valentía de enfrentar el modelo impositivo con seriedad, coherencia y datos.
El país necesita líderes capaces de romper con los dogmas, no de repetirlos.
Por Moisés Roberto Escobar Investigador asociado FUDECEN Centroamérica
Las noticias del «despegue económico» salvadoreño dan cuenta de una transformación amplia, como en ciclos anteriores y del antaño nacional. Múltiples análisis y la obviedad de la realidad salvadoreña evidencian el acelerado y reciente avance social y económico de El Salvador, empujado por la mejora en la seguridad pública y el avance en la consolidación de un sistema de gobierno centralizado.
Lo inusitado es la posibilidad desde una práctica de la consolidada gobernanza nacional y de absolutismo del órgano Ejecutivo, junto con los resultados en materia de seguridad pública. Ahora, surgen ingentes oportunidades de dinámica eco sectorial que, se acompañan de políticas profundas de incentivos a la inversión, como la atracción de inversiones directas y para sectores económicos específicos.
La fórmula parece dar resultados. Por ejemplo, en el último semestre 2025 se identifican crecimientos intersectoriales de hasta 33%, aumento del financiamiento y de los incentivos para la Inversión Extranjera Directa, ocupación acelerada de suelos que transforman sus usos.
Por otra parte, destaca la política transaccional de USA que anula ciertos aranceles en canje por medidas de salvaguardas ambientales. Es decir, de lo último, posibilita un proceso de aumentos en las exportaciones desde El Salvador y para algunos sectores. Rubros como el agro, la industria diversificada pueden tener posibilidades de insertarse a la bonanza económica.
Es necesario definir quiénes se benefician, cuáles son las oportunidades y cómo impulsarlas para lograr un desarrollo sostenible, resiliente y de bienestar asequible.
Por qué, porque la economía salvadoreña desde su liberalización (la más profunda y reciente en los años 90) se preparó para la inversión y los agentes económicos del extranjero, pocamente con un refuerzo de lo local bottom – top. Lo que, además de provocar un fenómeno de expoliación y fuga de riquezas, que aunque emplea y produce mano de obra, provocó una precarización laboral, como también, una precarización de la naturaleza. Mayormente con aspectos de baja recaudación para los grandes capitales, aumento de la contaminación y el deterioro territorial, como también de la privación y la reducción de oportunidades de mejora en los sistemas de bienestar (como la educación, la salud, los servicios básicos domiciliares) y, ahora, aparecen los fenómenos de la gentrificación, del crecimiento de las prácticas fiscales regresivas, …
Y en la patria grande ¿cómo vamos?
Recientemente la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA) a través del Centro de Estudios para la Integración Económica (CEIE), en colaboración con la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (SECMCA) y la Secretaría Ejecutiva del Consejo de Ministros de Hacienda o Finanzas de Centroamérica, Panamá y República Dominicana (SECOSEFIN) publicaron el Informe económico regional 2023 – 2024, el informe señala, que:
a) una leve desaceleración al 5.4% en 2025.
b) El sector servicios, que se recuperó tras la pandemia de COVID-19, registró un aumento de 13.9%, alcanzando los USD 58,253.1 millones.
c) la tasa de empleo fue de 94% y una tasa de desempleo de 5.9%. El empleo formal creció en la región, aunque de manera desigual, con porcentajes entre 7.8% y 1.7%
d) Los ingresos tributarios aumentaron, alcanzando un promedio de 14.1% del PIB (SECMCA – SIECA, 2024)
Además, en el informe se identifican los principales productos de exportación que a los que la región centroamericana podría fortalecer integralmente, mostrados a continuación:
De las exportaciones regionales, USA representa el 49.7% del total exportado (+1.% con respecto al periodo anterior), seguido de la Unión Europea (19.4%), República Popular de China (4.7%), México (3.35), Japón (2.5%), Canadá (2.0%), Puerto Rico (2.0%, redujo 16.3%) y Haití con 2.0%, el cual redujo 28%.Destacando, también, la relevancia del comercio entre los países del propio continente americano, equivalentes a tres cuartos de la dinámica comercial de exportación (SECMCA – SIECA, 2024).
Ahora bien, las economías centroamericanas tienen una estructura y composición mayoritariamente de sectores de economía popular, informal, empresas micro, pequeña y mediana, hasta para nueve de cada 10 negocios en algunos países, y solo uno/10 corresponde a grandes empresas. Donde, las empresas MYPE y, posiblemente los sectores de economía popular – informal emplean a más del 70% de la población ocupada, generan más de la mitad de la economía nacional, que a su vez se complementa con cerca del aporte del 20% que representan las remesas (Forbes, 2025; Forbes, 2025b; FUSAI – FLACSO, 2025; La Prensa Gráfica, 2023).
En la narrativa salvadoreña expuse y dejé para intuiciones, someramente, desde el aporte de los sistemas locales económicos, luego la contrariedad o yuxtaposición de la gobernanza y la gobernabilidad que les arremete en desprotección. Contrario a lo ocurrido con las diversas prácticas y mecanismos de fomento, incentivos, exenciones y otros pleonasmos hacia el extranjerismo o fomento de aquello que no viene desde las bases comunitarias y agentes económicos oriundos, como las MYPE y sectores de economía popular – informal. Esto, para el caso centroamericano lo dejo a: “por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:16). Es decir, nuestros gobiernos desprotegen, abandona y arremeten contra nuestros principales agentes oriundos de economía y salvaguardan e impulsan extranjerismos. OjO, abogo por reequilibrios, no por extremismos.
Insisto en la obviedad: si las economías centroamericanas crecen, con dinámicas expansivas intersectoriales altísimas, para sectores como el turismo, la construcción, el financiero, por señalar algunas ¿Por qué eso no se traduce en progreso integral, estructural y mejoramiento en la calidad de vida y bienestar de las personas?, ¿Qué ocurre con toda la riqueza generada?, ¿Cómo se genera y distribuye la riqueza?, ¿Por qué si nos enteramos que existe una elevada generación de riqueza, que no se distribuye en la proporción y justicia/costos con la que se genera, continuamos apalancando a sectores expoliativos?
Hagamos dialéctica y mayéutica (ya iniciada antes). Nos urge (además de todo lo otro que también urge y prioriza), explorar, analizar y evaluar la costo – efectividad de las políticas públicas. Principalmente, nos debe increpar y mover hacia el fortalecimiento de los agentes locales, los insertados en los sectores de economía popular, informal, MYPE, de inversión extranjera directa, aportantes de remesas. Esto para dar la debida transición y el apropiado reequilibrio que nos haga de la gobernanza y la gobernabilidad reivindicaciones costo – efectivas. Esto quiere decir: volver la mirada hacia lo propio, a lo interno, a lo endógeno, y fortalecer las economías locales de proximidad y de capacidad productiva, industrial, comercial y de servicios en modelos mixtos de negocios, como el público, cooperativos – solidarios, privado que, den debida cabida al progreso integral de nuestros territorios.
Entonces, pienso yo (desde lo que alcanzo a saber y designoro más…), debemos:
1) volver aceleradamente (ipso facto) a la recuperación de los sectores locales de producción e industria, mediante zonas de protección y territorios económicos especiales para
2) rescate y fortalecimiento de sistemas de economía cooperativa – mixtos público/privado
3) recuperar los mecanismos de compras públicas locales
4) fortalecimiento de los sistemas multipolares/de escala de producción, industrialización y comercio encadenados
5) fomento del financiamiento condicionado, multiparamétrico y diferenciado de los sectores estratégicos – clave
6) continuar la apertura comercial internacional expansiva, mayormente con la debida integración Centroamericana…
7) avanzar y concretar la república centroamericana, como praxis de cohesión, cooperación, unionismo, articulación y coordinación económica, política, administrativa – logística porque “unidos somos más fuertes y, nadie se salva solo”.
Esto es posible (para el caso salvadoreño), actualmente el poder Ejecutivo mantiene una gobernanza absoluta, irrestricta, solo falta voluntad e interés superior por el bien común. Y, para Centroamérica, reivindicando y sanando a su Sistema de Integración, a su Organización de Estados Americanos, a sus entidades regionales bancarias y demás organismos centroamericanos.
El crecimiento económico no se traduce en bienestar integral por la concentración de riqueza y falta de políticas redistributivas. Urge fortalecer agentes locales y evaluar la costo – efectividad de las políticas públicas
El ejercicio del poder político está indisolublemente unido a las palabras: palabras-leyes; palabras-decretos; palabras-sentencias; y palabras-programas-promesas-discursos… Este ejercicio puede ser creativo, pedagógico, constructivo y noble; puede ser también equilibrado, justo, compasivo y solidario; y nos puede hacer soñar en un mundo mejor para todos y todas. Es decir, el ejercicio del poder político puede estar al servicio de la convivencia libre y democrática.
Pero ese ejercicio puede degradarse y corromperse, de igual manera mediante la utilización de otras palabras: palabras-mentiras; palabras odios; palabras-insultos; palabras soeces como canallas, mal paridos, corruptos, puta, mirála… Es decir, el ejercicio del poder puede rodar al abismo de la vulgaridad y la bajeza; ser destructivo y desmoralizante, y de paso, estar al servicio de la violencia dictatorial o autocrática.
El hombre o la mujer que aspira a dirigir un país, si tiene algo realmente importante que ofrecer y hacer, no tiene por qué recurrir a las malas palabras. Un lenguaje decente es indicativo de compromiso auténtico con lo que se dice, aunque se pueda estar equivocado. Puede ser vehemente sin llegar a la estridencia; poderoso sin tener que gritar; y por supuesto, puede ser convincente defendiendo verdades, sin el recurso a denigrar al adversario.
Entre otros asuntos trascendentales nos corresponde adecentar el proceso electoral en el que estamos inmersos.
Entró al gobierno de los EEUU como un toro a la plaza, disparando aranceles para todo lado y demandando territorios ajenos como Groenlandia y el canal de Panamá, actuando con prepotencia, como si fuera el Rey del planeta y el mundo continuara siendo unipolar.
Emprendió un conflicto con China y los BRICS, al mismo tiempo que amenazó a Europa, Canadá, Japón, Corea, gran parte de Asia y toda América Latina con aranceles y sanciones. Desplazó una flota al Caribe contra Venezuela y apoyó militarmente a Israel en el genocidio a cielo abierto, sin tapujos, de Gaza proponiendo hacer un resort vacacional en su territorio ante la opinión pública mundial. Lo único que tiene algún sentido positivo han sido sus intentos de parar el conflicto en Ucrania, buscando separar a Rusia de China.
En América Latina, las amenazas si bien han logrado doblegar los espinazos de Milei de Argentina, Novoa de Ecuador, Peña de Paraguay y Mulino de Panamá, ha creado una reacción de México, Colombia, Brasil, Chile y Uruguay contra la pretensión de intervenir militarmente en el Caribe, que le han obligado a repensar esta acción.
En los Estados Unidos la persecución y encarcelamiento de migrantes ha creado procesos de pánico y reacciones de organización política que están cambiando el panorama, tanto en los procesos electorales de las alcaldías, como en la conciencia e identidad de estos. Muchos grupos especialmente latinoamericanos, que venían asimilando la cultura norteamericana, en el sentido más amplio incluyendo los prejuicios raciales que valoraba negativamente su identidad, recibieron un shock al ser perseguidos por el color de piel o su idioma por la policía de migración (ICE). En otros casos, el clima creado por el gobierno de Trump que identifica migrante con delincuente, ha provocado incluso asesinatos como el de la guatemalteca María Florinda Ríos de 32 años y madre de 4 niños, que tenía un año de haber llegado en búsqueda del sueño americano, en el condado de Bone en el Estado de Indianápolis, cuando llegó a hacer la limpieza en una casa y el dueño le disparó desde el otro lado de la puerta antes de que tocara.
Tan grave ha sido el atropello racista contra los latinos, que los indígenas norteamericanos se han movilizado en solidaridad, bajo el lema de que nadie es extraño en tierra robada.
Trump no solo ha irrumpido con torpeza en un mundo multipolar donde ha cambiado la correlación de fuerzas, que él todavía no reconoce, y sigue actuando como Emperador, aunque empieza a sentir el resquebrajamiento. Los valores de democracia y derechos humanos que eran parte importante del estandarte ideológico norteamericano han perdido legitimidad frente al genocidio y limpieza étnica descarada en Gaza, provocando protestas multitudinarias en todo el mundo.
En estas nuevas condiciones las cosas han empezado a dar vueltas. Las transacciones financieras internacionales, ya no depende solo del sistema Swift, manejado por los Estados Unidos y que le permitía establecer sanciones, sino de los sistemas de intercambio de los BRICS.
Tampoco puede EEUU enviar armamento a Taiwán que es parte de la China, sin que Rusia o China alimenten con misiles a Venezuela en su patio trasero.
El modelo de desarrollo con bienestar que configuraba el sueño americano ha cedido espacio en el mundo por la debilidades internas en el crecimiento de la pobreza y la falta de oportunidades, a China, Japón y los países nórdicos.
Al interior del país las cosas para Trump han empezado a resquebrajarse con los resultados electorales en las alcaldías más importantes del país.
Estamos en el declive de una potencia. Como todo declive, es un período de peligros, pero al mismo tiempo de cambios profundos y esperanzas.
En nuestra América las convulsiones serán muy fuertes porque el reordenamiento va a afectar profundas estructuras de poder clientelista internas que han permitido la incubación del narco tráfico.
Como se pueden apreciar los efectos de las políticas de Trump que pretendían combatir la izquierda han hecho todo lo contrario, tanto en Latinoamérica donde ha despertado el sentimiento nacionalista y patriótico como en el mundo donde ha despertado protestas organizadas progresistas sin precedentes.