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La larga marcha de la OTAN hacia el este

Gilberto Lopes
San José, 23 julio 2024

“La expansión de la OTAN sería un error fatal”, decía el contralmirante de la marina de los Estados Unidos, Eugene James Carroll Jr., en un artículo publicado en el Los Angeles Times, el 7 de julio de 1997.

Convertido en un defensor del desarme nuclear después de su retiro, el contralmirante intervino en el debate sobre la ampliación de la OTAN hacia el este, que la entonces Secretaria de Estado de la administración Clinton (1993-2001), Madeleine Albright, defendía con entusiasmo.

Mi visión de una nueva y mejor OTAN puede resumirse en una frase, diría la Secretaria: “queremos una Alianza reforzada por nuevos miembros; capaz de defenderse colectivamente; comprometida a hacer frente a una amplia gama de amenazas contra nuestros intereses y valores compartidos”.

“Sé que hay quienes sugieren que hablar de intereses comunes euroatlánticos, más allá de la defensa colectiva, desvirtúa, de alguna forma, la intención original del Tratado del Atlántico Norte. Ya lo he dicho antes y lo repetiré: ¡Eso son tonterías!”.

Nacida en Praga, Albright falleció en marzo del 2022, habiendo publicado varios libros. En uno, sobre el fascismo –Fascism, a warning-, publicado en 2018, vuelve a poner en evidencia ese gusto por el resumen, la capacidad de definir sus objetivos en una frase.

Para mí –diría Albright en su libro–, “un fascista es alguien que se identifica plenamente con toda la nación o con un grupo en cuyo nombre dice hablar. Es desconsiderado con los derechos de los demás y capaz de usar todos los medios necesarios, incluyendo la violencia, para lograr sus objetivos”.

Más adelante, en el mismo libro, se refiere a los objetivos de la política exterior, cuya cartera le tocó dirigir entre 1997-2001, durante la administración Clinton. “Les digo a mis estudiantes que el objetivo fundamental de la política exterior es muy sencillo: convencer a los demás países a hacer lo que queremos que hagan. Para eso tenemos diversos instrumentos a nuestra disposición, desde una demanda educada hasta enviar a los marines”.

Entusiasmada con la perspectiva de incorporar a la OTAN a los tres primeros países de Europa del este –la República Checa, Hungría y Polonia– Albright se referiría, en un discurso pronunciado en Bruselas el 8 de diciembre de 1998, a la importancia de que esos nuevos miembros se unieran a la discusión, que entonces se disponían a realizar, sobre “las iniciativas esenciales para preparar a la Alianza para el siglo XXI”. Era la primera ampliación de la OTAN hacia el este, después de la Guerra Fría. En 2004 se incorporarían otros seis países más.

Aunque las estimaciones varían, el Pentágono calculaba entonces que la ampliación de la OTAN podría costar de 27 a 35 mil millones de dólares en los siguientes diez años, de los cuales Washington debía asumir unos 200 millones anuales. Una cifra ridícula (aun actualizando ese monto al valor del dólar de hoy) si comparada con los más de 175 mil millones ya asignados a Ucrania desde 2022. Sin contar con valores similares otorgados por los países europeos que, sumados, superan ampliamente los 223,7 mil millones de dólares que se destinaron el año pasado a la Asistencia Oficial al Desarrollo.

No era una amenaza

Para Clinton y su Secretaria de Estado la expansión de la OTAN hacia el este no representaba una amenaza para Rusia.

Era la víspera de la cumbre de Washington, de abril de 1999, en la que la organización celebraría sus 50 años, en medio de la operación militar en Kosovo (una polémica operación realizada sin la autorización del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas), y donde discutiría su nuevo concepto estratégico y la adopción del plan de membresía para los nuevos socios, antiguos aliados de la Unión Soviética y miembros del Pacto de Varsovia.

En Rusia, Boris Yeltsin concluía su período al frente del gobierno (que había empezado en 1991), luego de una caótica reforma política y económica, una privatización de empresas públicas que despertó los apetitos de Occidente, interesado en los enormes recursos del país. El 31 de diciembre de 1999 entregó el poder al primer ministro Vladimir Putin, que asumió la presidencia de forma interina antes de ser elegido para el cargo, tres meses después. En su década de gobierno, el PIB ruso se redujo casi a la mitad.

La OTAN tenía todavía esperanza de que pudieran convencer a Rusia “a hacer lo que queremos que hagan”. Albright habló largamente sobre las implicaciones de las propuestas de ampliación de la OTAN en Rusia (su intervención puede ser vista aquí: https://1997-2001.state.gov/statements/970423.html).

En su testimonio ante el Comité de los Servicios Armados del Senado, el 23 de abril de 1997, les recordó a los senadores que ella era una diplomática y que “el mejor amigo de una diplomática es una fuerza militar efectiva y una creíble posibilidad de utilizarla”.

Déjenme explicar el objetivo fundamental de nuestra política, diría a los senadores: “es construir, por la primera vez, una comunidad transatlántica pacífica, democrática y no dividida”. Lo que, en su opinión, les daría mayor seguridad de que no serían llamados, otra vez, a pelear en suelo europeo.

Ya entonces enfatizaba la importancia de fortalecer la cooperación con Ucrania, de promover una reforma militar en ese país y mejorar la interoperabilidad con la OTAN.

“La OTAN es el ancla de nuestro compromiso con Europa”. “Es prometiendo pelear, si fuera necesario, que haremos menos necesario pelear”. Un argumento que no toma en cuenta que, en estos días, esa pelea sería con armas nucleares (pensaban entonces que podían ganarla). No tomó en cuenta tampoco, como veremos, las muchas advertencias de que los resultados de esa ampliación podrían ser contrarios a los que Albright prometía.

Insistió en que no se debía evitar esas medidas solo por la oposición rusa. “Los peores elementos de Rusia podían sentirse fortalecidos, convencidos de que Europa podía ser dividida en nuevas esferas de influencia y que esa confrontación con Occidente valía la pena”. Desde su punto de vista, no podían esperar que Rusia se definiera a favor de la democracia y de los mercados para construir “una Europa unida y libre”. Ni pretendía hacer que Rusia aceptara la ampliación de la OTAN hacía el este.

Un error de proporciones históricas

Albrigth habló en el senado el 23 de abril de 1997. Dos meses después, le 26 de junio, un grupo de 50 destacados políticos y académicos norteamericanos manifestó un punto de vista distinto, en una carta abierta al presidente Bill Clinton.

El contralmirante Carroll Jr recordó, en su artículo, lo que dijo el General Dwight D. Eisenhower, primer Comandante Supremo Aliado de la OTAN, poco después de asumir el cargo, en febrero de 1951: «si dentro de diez años no han regresado a Estados Unidos todas las tropas norteamericanas estacionadas en Europa con fines de defensa nacional, entonces todo este proyecto habrá fracasado».

El contralmirante se pregunta qué pensaría Eisenhower de los planes para ampliar la OTAN y la permanencia de Estados Unidos en Europa. Cita una iniciativa de Susan Eisenhower, nieta del general y experta en temas de seguridad, que “reunió a un impresionante grupo de 50 líderes militares, políticos y académicos” (entre ellos Paul Nitze, Sam Nunn y Robert McNamara) para firmar una carta abierta al Presidente Clinton, en la que califican el plan de ampliación de la OTAN como «un error político de proporciones históricas». (La carta puede ser vista aquí: https://www.armscontrol.org/act/1997-06/arms-control-today/opposition-nato-expansion

En Rusia –dice la carta–, “la expansión fortalecerá la oposición no democrática, reducirá el número de quienes favorecen las reformas y la cooperación con Occidente y llevará a los rusos a cuestionar todos los acuerdos posteriores a la Guerra Fría”.

En Europa –agregan– la expansión fijará una nueva línea entre los que están “adentro” y los que quedan “afuera”, fomentará la inestabilidad y disminuirá la sensación de seguridad de los que no están incluidos y terminará por involucrar los Estados Unidos en la seguridad de países con serios problemas fronterizos y de minorías nacionales.

Los firmantes de la carta proponían otras cosas. Entre ellas la cooperación entre la OTAN y Rusia, tanto en lo político como en lo económico y lo militar. Naturalmente, no fueron oídos.

Farah Stockman, miembro del Consejo Editorial del New York Times, publicó, el pasado 7 de julio, un artículo en el que sugería a la OTAN algunos cambios. Se refería a un creciente malestar que percibía en Europa, donde diversos países comenzaban a sentirse incómodos con la dependencia de la organización de los recursos e intereses de Washington. Cita el caso de los presidentes de Finlandia y de Francia, que pedían una OTAN “más europea” y se preguntaba por qué esa dependencia persistía.

Una razón era estructural, histórica. La OTAN fue creada cuando Europa emergía de una guerra devastadora, que creó enormes hostilidades entre países europeos. “Alguien tenía que juntar los gatos”, afirma Stockman.

Pero hay otras razones. Cita los beneficios del complejo industrial-militar norteamericano que, en el período 2022-23, suministró 63% del equipamiento militar de los países de la Unión Europea. Esa dependencia va acompañada de una importante dependencia política, a la que Washington no pretende renunciar.

Un diplomático notable

El contralmirante Carroll Jr. recuerda otro notable personaje de la diplomacia norteamericana, George Kennan, embajador en la Unión Soviética durante unos pocos meses en 1952, durante el gobierno de Stalin, y en la Yugoslavia de Tito, durante la administración Kennedy, además de otros cargos en el Departamento de Estado y de una destacada carrera académica.

Para Kennan ampliar la OTAN sería también “el error más funesto de la política estadounidense en la época de la post Guerra Fría. Se puede esperar que tal decisión… impulse la política exterior rusa en direcciones que, decididamente, no serán de nuestro agrado».

Un diario de casi 700 páginas, publicado por Frank Costigliola en 2014, registró, año tras año, desde 1916 hasta 2004, los más diversos comentarios de este personaje extraordinario –que nació en febrero de 1904 y murió a los 101 años, en marzo de 2005–, sobre la política norteamericana, las relaciones internacionales, las relaciones familiares y sus estados de ánimo.

Figura clave en la política de contención de la Unión Soviética al inicio de la Guerra Fría, en la concepción y puesta en práctica del Plan Marshall para la reconstrucción de Europa, después de la II Guerra Mundial, asesor informal de Kissinger cuando este fue nombrado Secretario de Estado en la administración Nixon, interlocutor de los más variados líderes internacionales de su época, el diario de Kennan me parece una lectura fascinante.

Esta tarde –diría, en junio de 1960– me senté con Willy Brandt y su esposa noruega y otros en un restaurant en Berlín. Conversamos largamente… El mes siguiente, en julio, invitado por el presidente Tito, de Yugoslavia, pasan una hora conversando. Estaba interesado en Cuba, dice Kennan. Pocos años después, el presidente Kennedy le ofrece la embajada de Estados Unidos en Belgrado, que asumiría también por un corto período.

Son famosos, en la historia diplomática, el “Long Telegram” enviado por Kennan desde Moscú al Secretario de Estado, en febrero de 1946, y el artículo “The Sources of Soviet Conduct”, publicado en la revista Foreign Affairs en julio de 1947, firmado por “X”.

En ellos analizaba la conducta soviética, sus raíces y su importancia en la escenario internacional, y sugería una línea de contención que dio origen a la Guerra Fría.

La luna de miel se acabó

Pero eso no fue todo. Alejado del Departamento de Estado, con frecuencia ignoradas sus posteriores recomendaciones, que evolucionaron hacia posiciones algo distintas a las iniciales, algunas de esas ideas están recogidas en su diario.

“Cuando yo hablaba en 1947, por ejemplo, contra las políticas pro soviéticas de los años de la guerra, había grandes aplausos y todo estaba bien. Cuando decía que debíamos permanecer fuertes frente al poder soviético, todos estaban de acuerdo”, dice Kennan.

Pero, de repente, –agrega– la luna de miel se acabó. “Cuando me atreví a sugerir que quizás estructurar nuestra fuerza alrededor de la bomba de hidrógeno no era la mejor idea, solo hubo desconcierto. Cuando manifesté escepticismo sobre la intención de los rusos de atacarnos, y sugerí que pensáramos en nuestra fuerza militar no tanto para la disuasión de un ataque ruso como elemento central de nuestra política, sino más bien como un elemento discreto, para una política orientada a un arreglo pacífico, hubo una gran y duradera incredulidad”.

Tenía entonces Kennan 56 años. Estábamos en 1960. La administración Eisenhower no le había ofrecido ningún puesto diplomático. Kennedy ya estaba en campaña y Kennan regresa de Berlín y Belgrado para preparar una carta de ocho páginas, con su visión de la política exterior norteamericana, para hacérsela llegar. Habla de las relaciones con la URSS y con la OTAN.

Cuando sugerí –dice en el diario– “que algunas cosas que los rusos hacían eran una reacción a lo que nosotros estábamos haciendo, la gente pensaba que yo estaba loco. Y cuando, finalmente, sugerí que podríamos estar interesados en negociar un acuerdo entre las grandes potencias para una retirada conjunta, tanto de Europa como del Lejano Oriente, hubo una indignación general”.

Ya Kennan no era optimista sobre el rumbo de la política exterior norteamericana. “En ningún momento en los últimos diez años la política exterior de los Estados Unidos se pareció a lo que yo pensaba que debía ser y en ningún momento estuvo basada en una interpretación sobre la naturaleza del poder soviético similar a la mía”, afirma.

“Ahora estamos embarcados en caminos que me parecen equivocados, que nos llevarán a malos resultados y hemos avanzado tanto por esos caminos que estoy obligado a reconocer que mis antiguos puntos de vista han perdido completamente su relevancia”.

Estimaba ser ya muy tarde para hablar de sacar a los rusos de Europa del este, un tema particularmente sensible en esos años de la Guerra Fría. “Ellos están allí para quedarse y no veo mayor hipocresía de políticos occidentales que la piadosa afirmación de que querían otra cosa”.

Habló también de las negociaciones de desarme. “La carrera de armas nucleares, a cuya promoción nuestra política parece haber estado dedicada con singular intensidad en los últimos quince años, ahora avanza con tal ímpetu que no hay la menor posibilidad de detenerla; y aquellos que alguna vez temieron que se pusieran obstáculos de cualquier tipo en el camino de la proliferación de armas nucleares en manos de X números de gobiernos, ahora pueden quedarse tranquilos. No habrá tales obstáculos, el que quiera podrá obtenerla”.

En 1975, el primer ministro polaco, Adam Rapacki, había propuesto crear una zona libre de armas nucleares en Europa central, que sintonizaba bien con la propuesta de retirada conjunta que proponía Kennan. Pero –agrega– “el esfuerzo de los polacos para promover una discusión sobre la prohibición de armas atómicas en Europa central ha sido exitosamente rechazado”.

Hoy Polonia, junto con los países bálticos, son algunas de las naciones más comprometidos en el apoyo a Ucrania, habiendo sugerido, entre otras cosas, la posibilidad de derribar misiles rusos sobre el territorio ucraniano.

Kennan se lamentaba, en sus memorias, de que había insistido, todos estos años, “en que, si actuamos como si pensáramos que la guerra es inevitable, podemos contribuir a que lo sea. Si tratamos a los líderes soviéticos como si no tuvieran más intención que la de declararnos la guerra, eventualmente eso podría transformarse en realidad. Si actuamos como si el peligro militar fuese lo más importante, podríamos terminar haciéndolo verdadero”.

El incidente de un avión espía U-2, que Estados Unidos había enviado para asegurarse de que la URSS no estaba preparando ningún ataque sorpresa en su contra (y que los soviéticos derribaron, sobre su territorio, el 1 de mayo de 1960), era resultado de la visión de los gobiernos occidentales, que daban prioridad al punto de vista militar en sus relaciones con la Unión Soviética. Y, naturalmente, actuaban en consecuencia. Una política que Kennan consideraba totalmente innecesaria, equivocada.

Con ironía, concluía que era “más fácil identificar la personalidad soviética con la bien conocida de Hitler, cuyas intenciones eran tan ambiciosas y agresivas que solo podíamos esperar que intentara lo peor, en vez de tratar de entender lo que un tipo como Kenann tiene que decir sobre Rusia”.

Hoy la portavoz del bloque militar, Farah Dakhlallah, exhibe como fortaleza el hecho de que la OTAN tenga más de 500 mil soldados en estado de alerta máxima, ante lo que estima una amenaza de conflicto directo con Rusia. ¿Cómo entiende la OTAN ese “conflicto directo” contra Rusia? ¿Tiene algún sentido una política orientada, no a evitarlo, sino a librar una guerra como esa?

Como dijo el contralmirante Carroll Jr., la expansión de la OTAN hacia el este es un intento de prolongar las divisiones de la Guerra Fría y reforzar la alianza frente a la expectativa de que Rusia trate de imponer su hegemonía en Europa Oriental. Algo que, en todo caso, parece fuera de toda posibilidad política o militar en el escenario actual y que Moscú ha rechazado reiteradamente.

El contralmirante concluye que podía parecer seguro entonces (en 1997) tratar a Rusia como un enemigo, cuando no podía impedir la expansión de la OTAN. Pero –advirtió– existía el peligro, a más largo plazo, de que “una coalición antioccidental de línea dura” se fortaleciera en Moscú, provocando reacciones contra la OTAN en el futuro.

Una realidad que ha terminado por explotar, atravesándose en esa larga marcha de la OTAN hacia el este, un movimiento sobre el que –según Albright– Rusia no tenía derecho de veto.

FIN

El tema de la seguridad social

Carlos Carranza

Es tema país que debe ser examinado con detalle y precisión para lograr que tengamos un país con mayor calidad de vida. Es una área del bienestar, pero también de condiciones para tener ser humano con potencialidades. Para esto, el lograr políticas sociales que impacten en sectores vulnerables y de bajo crecimiento es fundamental.

Esta arista parece que no se analiza ni se efectúan acciones de adecuado desarrollo en este ámbito. Con instituciones que no operan por una perspectiva estratégica a lo más en una especie de “opereta búfa”, donde los máximos dirigentes lo manejan sin ningún criterio de gestión social, o cuando hay posiciones en contrario, la destitución o las vacaciones forzadas parecen ser las formas favoritas.

Se requiere un esfuerzo de tomar posición para lograr que este tipo de instituciones cuenten con solidez ejecutiva. La coordinación adecuada, las acciones para atender “los picos”, y sobre todo, la claridad de la misión para la cual fue creada. De igual manera la infraestructura sanitaria y de salud requieren contar con espacios propios dentro de los esfuerzos de una economía de competencia con bienestar.

Esos esfuerzos nos ayudarían a retomar el camino en una área tan vital, lo cual no parece el camino actual, se requiere que sea rectificado de acuerdo con el cumplimiento de lo normado en este campo.

¡Sí se puede presidente!

José Luis Valverde Morales

Las obras se van terminando a cuenta gotas, las pocas heredadas, capaces de resistir el encono revanchista del borrón y cuenta nueva.

El paso a desnivel por los “Hatillos“, la reparación del envejecido puente de La Amistad, donado hace décadas por los chinitos de Taiwán.

LENTA.

La institucionalidad ciertamente es lenta.

Si revisando con lupa se meten corruptos sinvergüenzas, en poco más de dos años, vemos qué pasa cuando se pagan favores por el préstamo de fincas para fiestas,  prácticas de tiro o donaciones de los amigotes.

Poco a poco, como con los viejos fórceps para sacar los niños del vientre materno, emergen añejos proyectos, sobrevivientes de la inquina, de quienes piensan, antes de ellos todo era corrupción (nadie niega la hubo).

YA CASI.

De haber respetado la institucionalidad, observado la Constitución y las leyes, por ejemplo, la tan ansiada desde anteriores administraciones Ciudad Gobierno, al menos estaría lista para el banderazo de salida.

Algunos lloran por no permitírseles hacer las cosas a dedo, donde hasta los humildes monitos en Gandoca Manzanillo, salieron rascando.

DIFÍCIL.

Hoy es difícil saber, cuáles cosas quedarán medio andadas cuando inexorablemente llegue el próximo gobierno.

Ojalá, al menos, el paso elevado por el populoso vecindario de la carretera de circunvalación y el envejecido puente, herencia de los orientales, le enseñe al tozudo presidente, en democracia todo es más lento, pero, sí se puede.

La Embarcada

José Luis Valverde Morales.

José Luis Valverde Morales

Todo cambia, antes ser amigo de alguien con poder, era tener la vista gorda a favor para hacer lo venido en gana.

¡Mire fulanito, ayúdele a sutanito con trabajito! Al día siguiente se tenía empleo.

Ahí le mando a don perencejo, a veces papelito en mano con la orden. ¡Resuélvale el asunto!

Quienes pasan las cuatro décadas, recordarán, era el pan de cada día.

SE FUERON.

Algunos dejaron el país cuando la cosa funcionaba así, al regreso pensaban, todo seguía igual.

En los albores del nuevo siglo se dieron sonados casos de corrupción, prominente políticos en la cholpa o viajando en perrera, algo inédito en la historia patria.

La mayoría, para no afirmar todos los casos, fueron destapados por la denominada por algunos como prensa canalla.

BENDICIÓN EN MANO.

Hace décadas, entrar a Casa Presidencial o al recinto de alguna persona importante, era salir, bendición en mano, a hacer casi cualquier cosa.

Ni se diga prestarle el salón o rancho para la fiesta de amigos, eso llevaba implícita, la mirada para otro lado ante corruptelas y desafueros.

La institucionalidad ha cambiado para bien, con la telefonía móvil, las redes sociales, pocos actos escapan al ojo inquisidor.

En bitácoras y cámaras se registran entradas y salidas.

TINIEBLAS.

Algunos quisieran volver a épocas de tinieblas, nada de controles a los desafueros del poder.

El reciente caso de lo acaecido en las inmediaciones de la reserva Gandoca Manzanillo, en el litoral Atlántico, desnuda la nueva realidad.

Hasta los humildes y temerosos monitos, están por encima de los amigotes.

El sí infalible hasta hace unas décadas de los poderosos, nos puede mandar, al menos algunas noches, a dar con los huesos a la cárcel.

La nueva institucionalidad resiste, el ciudadano, hoy, no aguanta nada.

No todo ha cambiado para mal, ahora cualquier jerarca sabe, de repente lo dejan con sus vergüenzas al viento, aunque eso no les guste, algo se ha transformado para siempre.

El Partido de Nicoya por los senderos de la historia

Dr. Freddy Pacheco León*

Un hecho histórico que cimentó la construcción de nuestra Patria, fue la creación en 1573 de la Provincia de Costa Rica, previo a la designación del gobernador de Costa Rica, Nicaragua y, muy importante, Nicoya, Diego de Artieda Chirino. Eventualmente la Audiencia de Guatemala otorgó la autonomía a las tres por separado, y así, por los siguientes 15 años, hasta 1593, Nicoya fue una entidad políticamente autónoma, tanto de Costa Rica como de Nicaragua. La semilla estaba sembrada.

Si desde 1602, y por 182 años, la Alcaldía Mayor de Nicoya no hubiera ejercido su soberanía frente a los gobiernos de Costa Rica y, principalmente al de Nicaragua, el Partido de Nicoya consecuentemente no habría sido una realidad. También, si a fines de 1820 no se hubiera dividido el territorio en siete partidos, el Partido de Nicoya no habría brotado bajo el gran sol que lo ilumina. Y si luego de la firma del Acta de Independencia de América Central el 15 de setiembre de 1821 (menos de un año después) no se hubiera proclamado el Pacto de Concordia el 1° de diciembre de 1821, en que se restituye la Provincia de Costa Rica separada de la Provincia de Nicaragua, el Partido de Nicoya quizá hubiera sido «absorbido» por la vecina del norte. Así, paso a paso y sin vislumbrar siquiera el grandioso mañana que le esperaba, ese territorio fue manteniendo su presencia manifiesta, cual si la Providencia le tuviera señalado un sendero hacia su sitial histórico. ¡Y llegó el año 1824!!

Pensamos que, si Costa Rica hubiera tenido una población total suficiente para así elegir un diputado para las Cortes de Cádiz, el gobernador Tomás de Acosta jamás hubiera propuesto a la autoridad de la Audiencia de Guatemala, que se permitiera sumar a sus 60.000 habitantes con los del partido de Nicoya, para realizar la importante elección. Así, por esa inesperada situación, en que se eligió al brillante cartaginés Florencio del Castillo, se fueron estrechando lazos muy cordiales entre nicoyanos y costarricenses, reforzados por las participaciones electorales conjuntas, como para los representantes ante la Diputación Provincial de Nicaragua y Costa Rica. Así, el destino, seguiría marcando ese sendero que ni los mismos actores percibían siquiera a donde conduciría.

Tres poblaciones tenía el partido de Nicoya cuando se consumó el hito histórico del enlace. Unos tres kilómetros al norte de la pequeña ciudad colonial, estaba la cabecera sede del Alcalde Mayor, desde donde sus cerca de 2.000 habitantes mantenían un activo comercio con la siempre bella ciudad de Puntarenas. La ciudad de Santa Cruz, en Diriá, con unos 2.500 habitantes (muchos aborígenes) era la segunda ciudad, mientras la ciudad que hoy le da el nombre a la provincia, Guanacaste (Liberia), con 1366 habitantes, lugar de comercio ganadero principalmente con la ciudad de Rivas, en Nicaragua, estaba ubicada al norte del río Salto, separado de Nicaragua por el sitio llamado La Flor y de Costa Rica por el río Tempisque.

O sea, de no haber sucedido esos hechos que nos cuenta la historia, ¡jamás! se habría presentado siquiera la oportunidad de que los habitantes del, para otros, poco importante partido de Nicoya, se vieran ante la decisión de unir lazos con la provincia de Costa Rica, que los acogiera con el cariño que se habían forjado con el paso de dos siglos y medio de relaciones fraternales. Algunos dirán que fueron «accidentes», pero para nosotros fue el destino, la Providencia, que fue abriendo un sendero que nadie podría haber imaginado, y mucho menos diseñado. Gracias a ello, de esa unión pacífica, nació una nueva Patria, grandiosa, formidable, única en el continente, sin que hubiera que sanar heridas, ni violentar la paz idílica que respiraban desde las altas montañas a las costas del Pacífico y el Caribe; desde el valle intermontano a las sabanas nicoyanas.

Pero vendrían nuevos desafíos, principalmente desde un sector nicaragüense que no se resignó a recibir como debería de ser, la decisión voluntaria de los habitantes del partido de Nicoya, de incorporarse a la provincia de Costa Rica. Y como no lo entendieron o ¡no lo quisieron entender!, muy pronto fue objeto de conspiración. «Nicoya era y es un territorio de Nicaragua», decían. Por esa razón «los habitantes de Guanacaste (hoy Liberia) no quisieron ser parte del acuerdo tomado en cabildo abierto», agregaron. La tensión limítrofe estaba presente casi cotidianamente, pues en realidad no existía acuerdo limítrofe alguno entre Costa Rica y Nicaragua. Por tanto, ante ese vacío, en reiteradas ocasiones Nicaragua reclamó ese territorio. Se suscribió media docena de tratados entre 1838 y 1857, pero ninguno fue aprobado por ambos países. Parecía imposible un acuerdo satisfactorio para ambos. Con la heroica Campaña Nacional de 1856-1857 que como gesta libertadora fuere dirigida por nuestro heroico Presidente don Juan Rafael Mora, lejos de aplacarse las aguas, más bien se hicieron más turbulentas.

Como muestra de esa situación, leemos en El Nuevo Diario de Nicaragua, que el fortalecimiento del ejército tico pretendía «servir de amenaza a Nicaragua, consolidar la posesión de (…) la provincia de Guanacaste (que antes había pertenecido a los nicas) y expandir la frontera norte por la fuerza» (…) «Los poderosos ‘hermaniticos’ aprovecharon nuestro conflicto (la Guerra Nacional en la que Nicaragua estaba sumida) para apoderarse de la ruta del canal y del tránsito», publicó dicho periódico, en reflejo del pensamiento de algunos nicaragüenses.

Así llegó el año 1858, recién terminada la guerra contra los invasores expansionistas estadounidenses, que encabezados por William Walker fueron derrotados por los costarricenses en la hacienda Santa Rosa (que algunos nicas decían que era territorio nicaragüense), en la ciudad de Rivas y en el río San Juan. Esa presencia militar costarricense, fue una de las razones circunstanciales que propiciaron la redacción de un nuevo tratado de límites, negociado en San José por el nicaragüense Máximo Jerez Tellería y el Gral. salvadoreño José María Cañas Escamilla, designado por el Presidente Mora, que fuere suscrito el 15 de abril, y aprobado luego por el Congreso de Costa Rica y la Asamblea Constituyente de Nicaragua. Los congresistas costarricenses que no le dieron el voto positivo, cometieron el gravísimo error de no percatarse que con el Tratado Cañas-Jerez, quedaba plasmado en tan importante acuerdo, que el límite de Nicaragua con Costa Rica hacia el oeste, lo marcaba nuestra provincia de Guanacaste. Primer reconocimiento explícito de los nicaragüenses, de la soberanía costarricense sobre las tierras que formaron parte en el pasado del partido de Nicoya.

Pero los conflictos no terminaron. Luego vendrían nuevas objeciones desde Nicaragua, ahora hacia la validez del tratado, que fueron resueltas en 1888, a favor de la posición costarricense en defensa del mismo, por el Presidente de los EUA señor Grover Cleveland, que fuere ratificado en su vigencia hace pocos años, por la Corte Internacional de Justicia de la ONU.

Y como las amenazas sobre la soberanía de Costa Rica, específicamente sobre la pampa guanacasteca parecían no terminar, otra situación habría de presentarse. Sucedió hace 69 años, cuando durante el primer gobierno constitucional del Presidente José Figueres Ferrer, se invadió Costa Rica el 11 de enero de 1955, con fuerzas armadas del dictador nicaragüense Anastasio Somoza, en apoyo al expresidente Rafael Ángel Calderón Guardia. Invasión que contaba con el interés mal disimulado de las dictaduras de República Dominicana y Venezuela. La principal batalla, como sucediera 100 años antes, sucedió en la hacienda Santa Rosa, en Guanacaste. Invasión que, si hubiera tenido éxito, no es difícil imaginar ¡cuál habría sido el botín reclamado por el despreciable sátrapa nicaragüense!

Pues a celebrar con espíritu patriótico la anexión, o como también se le ha llamado quizá más correctamente, la incorporación del partido de Nicoya a Costa Rica. Nuestra provincia más bella, la del ramillete formidable de playas, sabanas, montañas humeantes y encendidas flores multicolores de sus árboles de hojas deciduas. ¡Brindemos con vino de coyol al son de la marimba de preciosas maderas! Los acontecimientos lo merecen.

Foto de pintura de Miguel Allan.

(*) Freddy Pacheco León es doctor en Ciencias Biológicas.

Crimen organizado y proyección de paz

Marlin Óscar Ávila.

Por Marlin Oscar Ávila H.
22 de julio de 2024

Muchos son los que piensan que el crimen organizado en Honduras es de reciente aparición

El crimen organizado obedece al interés de terceras personas y no necesariamente es de quien materializa la ejecución, tanto de una persona, como de varias simultáneamente, a la que se le denomina masacre.

Estos crímenes adquieren mayor relieve local e internacional desde tiempos de famosos personajes como el Dr. Tiburcio Carias, en Honduras y Maximiliano Hernández Martínez, asesino de miles de indígenas, en la década de los treinta en El Salvador, así también, adquiere relevancia el golpe de estado contra el presidente Jacobo Árbenz, en Guatemala, en junio de 1954, apoyados e iniciados por la agencia estadounidense CIA y la empresa bananera United Fruit Company.

Los gobernantes de los países donde predominaba el cultivo del banano en manos de la compañía bananera tenían que ser avalados, sino nominados, por las empresas bananeras. Así mismo, los civiles con alguna cuota de poder avalaban a quienes se trasladaban a las zonas bananeras para obtener contratos de trabajo, incluyendo a nuevos profesionales quienes regresaban de diferentes universidades en el extranjero. Por ejemplo las zonas de Quepos, en el Pacífico de Costa Rica, o la costa norte del Atlántico en Honduras, fueron centros de importante concentración poblacional, porque allí se ubicaron los enclaves bananero que contrataban mano de obra no especializada, en masa, puesto que la misma empresa aun no incursionaba en la tecnología para sustituir a obreros, incluso, utilizaba las bestias mulares para extraer los tallos de banano hasta las plantas procesadoras, previo a ser transportados por tren a los puertos de exportación.

En un enclave bananero existía todo tipo de servicio, sin que la población trabajadora y familiares, tuviera que salir, de los campos bananeros. La seguridad e integridad física, la garantizaba la empresa. Para eso, cada finca tenía escuelas, centros de salud, tiendas de abarrotes y hasta se contaba con dos hospitales en el Atlántico, uno en Tela y otro en la Ceiba en Honduras, así como en el Pacifico de Costa Rica.

No obstante, se tenía un cuerpo policial para la seguridad, esta incluía a bandas de paramilitares, con libertad e impunidad necesaria para asesinar a quienes estorbaran la gestión de los empleados de confianza o, los trabajadores tratarán de organizar un sindicato. En ese tiempo se hizo famoso por sus crímenes el señor Guayo Galeano, originario de Lempira, quien comandaba bandas de asesinos a lo largo del río Ulua. Era muy frecuente el descubrimiento por las mañanas, de cadáveres cubiertos con las hojas de bananos dentro de las fincas, después de que líderes campeños fueran sacados de sus casas, la noche anterior.

Por esto, la famosa «huelga del 54», fue toda una odisea organizativa, que tuvo muchos desaparecidos y asesinados.

Fueron las empresas bananeras quienes trajeron a la franja centroamericana, los primeros grupos paramilitares que mantuvieron en condiciones de sometimiento a la clase trabajadora.

Esto es ahora muy importante de conocerlo y estudiarlo, puesto que 70 años después, pareciera que se quiere repetir la historia con las llamadas ZEDES (Zonas de Empleo y Desarrollo Económico). Según el proyecto, las ZEDES tendrían un amplio territorio, con leyes y autoridades judiciales y policiales propias, con bastante autonomía para actuar y definir su destino. Serían similares al enclave bananero, sin una empresa bananera, pero otras empresas transnacionales de inversión extranjera para extraer los recursos del país.

Porque hay un gobierno progresista, el proyecto de las ZEDES está siendo abolido sin que estemos seguros de que, en un futuro, no se vuelva a ello con un gobierno conservador. Así como los índices de muertes violentas han ido bajando, podríamos retroceder a un estado de mayor inseguridad, volviendo a estar entre los diez países con mayor violencia del mundo, si la población adulta, y joven, no se informa y adquiere una conciencia crítica, dispuesta al mejoramiento de su calidad de vida, a luchar por la paz, en estos tiempos de guerra en otras regiones del mundo y a mantener el estado democrático, sin injerencia militar.

El porqué de la escalada del imperialismo contra la Federación de Rusia

Luis Arturo Chaves Alvarado
Ximena Araneda Fornachiari
Economistas del Colectivo Amistad con Rusia

El imperialismo ante las cada vez más profundas crisis del capitalismo trata de salir a flote intensificando la expoliación de los recursos de los demás países. Por eso no es raro, que la mayor parte de las guerras actuales hayan sido provocadas, orquestadas y financiadas por el imperialismo norteamericano. De ahí que la doctrina de la política estadounidense tradicional hacia Rusia, el país más extenso del planeta está dirigida a su eliminación como potencia, a subyugarla a los intereses imperiales y a su desmembramiento para apoderarse de sus enormes riquezas naturales. Vladimir Vladimirovich Putin lo puntualizó de esta manera: “No se trata de nuestro régimen político, NO. Se trata de otra cosa. Simplemente no quieren un país independiente tan grande como Rusia”.

A partir de la caída de la Unión Soviética y del fin del Tratado de Varsovia, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), instrumento militar del imperialismo estadounidense, se ha ido acercando peligrosamente hacia las fronteras de Rusia a pesar de las promesas de no hacerlo. La primera oleada de expansión fue en 1999, momento en que se incorporaron Polonia, República Checa y Hungría. En la segunda oleada, en el 2004, entraron Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Rumanía, Eslovaquia y Eslovenia. En el 2009 ingresaron Albania y Croacia. En el 2017, entra Montenegro. La quinta ola se produjo en el 2020, con la aceptación de Macedonia del Norte. Esta expansión de la OTAN, cercando a Rusia, contradice y viola claramente el “Principio de Seguridad igual e indivisible”, que incluye la obligación de no fortalecer la seguridad de un país a expensas de la seguridad de otro. Es decir, la garantía de la seguridad de un país no debe representar una amenaza para otros.

El zarpazo final del imperialismo estadounidense, según sus planes, era el ingreso de Ucrania a la OTAN y desde ahí apoderarse de Rusia, el mayor escollo para su proyecto de gobierno global. Es por ello que, en el año 2014, derrocan al gobierno legítimamente elegido del presidente Viktor Yanukóvich, mediante un golpe de estado ilegal e instalan un gobierno espurio, títere, proimperialista y fascistoide. Sientan primero a Petró Poroshenko y luego lo reemplazan, por medio de unas elecciones fraudulentas, por Zelensky. El régimen emprende una guerra no declarada contra la región del Donbás y profundiza en todo el territorio de Ucrania, la campaña de exterminio de la población ruso parlante.

Rusia hace un último esfuerzo en diciembre 2021 para llegar a un acuerdo, sin embargo, al igual que los esfuerzos anteriores tales como MINSK I, MINSK II fue ignorado y burlado por parte de los lideres imperialistas. La Federación de Rusia hizo los máximos esfuerzos para disuadir tanto a Ucrania como a la OTAN de no dar este paso, pues esto implicaba la posibilidad de la OTAN de instalar misiles que en pocos minutos podrían atacar Moscú.

Rusia declara la Operación Militar Especial en Ucrania el 24 de febrero del 2022 porque en ella se juega su soberanía, su seguridad, es decir su existencia. Rusia no es la invasora, es su derecho inalienable, defenderse y vencer.

PARADOJAS

Por Memo Acuña. Sociólogo y escritor costarricense

Un sitio de veraneo en Las Gran Canarias, España, fue impactado de golpe con la llegada de una embarcación que traía cerca de 70 migrantes.

Las imágenes han sido elocuentes, en particular una publicada en el Diario El País, en la que aparece un hombre migrante tendido sobre la arena sosteniendo en su mano un celular.

Formaba parte de un grupo de 66 personas migrantes que sufrieron un percance en alta mar y encallaron en un lugar repleto de turistas y hoteles de playa.

La imagen, por dramática, no deja de recordarnos el tema aquel de la espectacularización del dolor y las imágenes tan fuertes que nos ofrecen cotidianamente las movilidades humanas en contextos forzados.

La empatía y la reflexión deben alumbrar nuestra forma de ver y sentir estas imágenes. Siento que es una manera de acompañar desde nuestros espacios, estos procesos.

Y es que las paradojas no terminan. Más cerca a nuestros contextos, los medios de comunicación nos enteraban de una tragedia sufrida por una embarcación con varias personas migrantes haitianas.

En un drama humano, 40 personas perdieron la vida a causa de un fuego provocado, según las noticias, por un ritual en el que varias personas migrantes encomendaban el viaje que estaban haciendo.

En una sin razón de la barbarie civilizatoria, mientras no haya una justa distribución de la riqueza a nivel global, estas escenas dolorosas se seguirán repitiendo y más gente inocente pagará con su vida.

Esperemos que algún día esta frase pueda revertirse y la realidad sea otra. Aguardemos.

22 de julio Día Mundial del Cerebro

Dr. Teodoro Evans Benavides 
Especialista en Cirugía General y Neurocirugía
Administración Centros y Servicios de Salud
Académico de Número, ACANAMED

El cerebro además de ser extraordinario es un órgano complejo no sólo en su conformación sino en sus funciones. Se ocupa de la capacidad cognitiva, emotiva y control de actividades vitales como los movimientos, sensibilidad, el sueño, memoria, el hambre, funciones endocrinológicas.

Las hormonas que también se relacionan con el cerebro, son mensajeros químicos para el cuerpo que controlan numerosas funciones relacionadas con el metabolismo, con el crecimiento y el desarrollo y reproducción. No podemos olvidarnos que también tienen relación con el estado de ánimo y libido.

Para estudiarlo es importante conocer que los hemisferios están formados por seis secciones llamados lóbulos.

El cerebro también llamado encéfalo consta de cuatro grandes partes: el cerebro, el cerebelo, el tallo cerebral y el diencéfalo, este último con funciones mentales avanzadas como pensar, aprender y memorizar, sueño, funciones endócrinas.

Se encarga del lenguaje e interpreta y procesa la información que recibe de los sentidos (ojos, oídos, nariz, lengua y tacto).

Hemos oído hablar de una capa delgada que cubre el cerebro del cerebro llamada “materia gris” o corteza cerebral. Esta parte se relaciona con habilidades motoras y controla movimientos voluntarios. Pero también la corteza tiene áreas que permiten percibir ideas y objetos y otras que te ayudan a controlar impulsos.

En fin el cerebro es el órgano que nos hace a cada uno ser quien somos y lo que sentimos.

Las enfermedades cerebrales son la primera causa de discapacidad a nivel mundial, aporta la principal carga global de enfermedad y es la segunda causa de mortalidad.

Es importante la prevención de enfermedades congénitas, vasculares, tumorales, infecciosas y especialmente accidentes; mediante un adecuado control nutricional de higiene y control médico. Realizar el diagnóstico y tratamiento temprano.

Es fundamental también cuidar la salud mental.

Mantener sano el cerebro implica no sólo prevenir la aparición de estas enfermedades, sino generar bienestar, calidad de vida y prepararnos para un envejecimiento saludable.

Amargo desayuno: ¿Normalizar el Genocidio?

MEL. Jiddu Rojas Jiménez

Esta reflexión me ha arruinado el posible desayuno, y francamente hasta el almuerzo, y hasta cualquier alegría cotidiana, me parece efímera y superficial, mientras estas atrocidades sigan pasando. Sí ya sé que recomiendan no ver noticias «hasta por salud mental», pero hay quienes intentamos trascender el narcisismo de mercado y su culto inercial al Becerro de Oro. Sí, éste no pretende ser un texto complaciente.

No importa, hay que seguirlo gritando: Este nivel de violencia política, de crueldad y de impunidad, no es normal. El Genocidio no es «normal», y menos cuando se transmite en vivo. No sé puede ver como «normal» esta brutal tragedia deshumanizada. (No en la Modernidad Cultural y su periferia al menos.)

En fin, fruto de cierto mínimo deber ciudadano de informarme racionalmente, y acaso, del resto de «Eros» (Freud/Fromm) y Humanidad que queda en mí latiendo, me hago constantemente una serie de preguntas internas… Y que van desde el tema de Gaza hasta el sentido de vida.

Pero hay un cuestionamiento interno, concreto, brutal, casi una espina, y que quiero sacar a la luz pública, pero que me abate, que me tortura, y que me hiere desde hace meses, – en realidad desde hace muchos años, décadas–, pero que acaso inconscientemente trataba de olvidar; retorna ahora, con su angustia, particularmente desde los sucesos en Gaza en octubre del año pasado, y me quita la paz y la poca armonía interior.

Yo me pregunto: Cómo se hace para que un pueblo otrora maravilloso, que nos dio Monoteísmo, Filosofía, Música, Cábala, Marxismo, Psicoanálisis, Teoría Crítica, Socialismos, Física, Artes, Medicina, Agricultura, Ingenierías, el «Libro de la Tradición» (Biblia,Torah, Talmud, etcétera), grandes emprendimientos económicos y culturales, etcétera, pero sobre todo:

Un pueblo que hasta sufrió todo tipo de crueldades y abusos brutales, y hasta un documentado (a posteriori) Genocidio moderno, en la década de los 1940s, –me refiero al Pueblo Judío de Europa y al Genocidio Nazi–, ahora se solace, apoyando impunemente, este tipo de prácticas infames y viles contra civiles, y sea cómplice activo y pasivo del actual Genocidio en Gaza.

Me refiero fundamentalmente, a la ciudadanía del Estado de Israel y a sus grandes Lobbies políticos y económicos internacionales. Y claro a las diferentes y privilegiadas comunidades judías-Sionistas internacionales. ¿Van a quedarse callados como la mayoría de los alemanes frente al Holocausto Nazi?

🕊️Sí claro, es obligado mencionar, a notorias y nobles excepciones contemporáneas: Tenemos al colectivo «Jewish Voice For Peace» (de EEUU y Canadá), al director y gran músico Daniel Barenboim, a miles de académicos y artistas israelíes, incluso a muchos militares y políticos de Israel, incluido el Ex Primer Ministro Ehud Barak, a Naomi Klein, a Susan Sarandon, etc. Al gran Bernie Sanders en EEUU., etcétera, etcétera.

El mismo Israel está dividido al interno contra Netanyahu y sus abusos. Miles de jóvenes protestan con valor afuera y adentro de Israel. Otros miles de Judíos Ortodoxos y tradicionalistas desconocen al mismo Estado de Israel, etcétera. La resistencia judía Anti- Sionista, tanto en Israel como en el Mundo, es un hermoso crisol y un guiño de «Esperanza Ontológica» (E. Bloch) para toda la Humanidad.

Pero la mayoría de la ciudadanía de Israel, –al menos según los medios–, cuando van a la guerra colonial, es como una tribu atávica, van juntos… Críticos de Netanyahu, apoyan al menos formalmente, el carácter de esta mal llamada «guerra», que no es más que un Genocidio.

Nadie con un mínimo de cultura, salvo algunos alemanes «culpabilizados» por razones históricas evidentes, pueden tragarse la falsa acusación de «Antisemitismo». ¡Los civiles Palestinos son Semitas! Y posiblemente étnicamente mucho más, como los pobladores originarios de Palestina, y no como colonos Jázaros europeos. Pero además ése no es el tema, porque los Derechos Humanos son para todos, Semitas o no Semitas. Son Derechos Humanos, humanos, universales, y no sólo para una determinada etnia o etnias.

¿Qué culpa o responsabilidad tiene Palestina y su población original del Genocidio Nazi contra los Judíos Europeos? ¿Justifica un Genocidio a otro Genocidio?

Sé que no hay respuestas fáciles en el complejo Sistema-mundo (I. Wallerstein), y sé que estas preguntas retóricas, son casi pretextos socráticos para orientar una reflexión concreta frente a una situación internacional límite. Por ejemplo, en el actual Congo-Kinshasa y por culpa de intereses Geopolíticos perversos, están pasando atrocidades, igual o peores. En fin, el Planeta es un caos organizado, donde los «ganadores» son muy pocos.

Pero vuelvo a mi cuestionamiento interno inicial: ¿Cómo se hace para manipular a tanta gente inteligente y educada (al menos tecnocráticamente)? ¿No aprendieron nada de la Historia? ¿Qué pasó con Israel? ¿Siempre fue así? Hay diversas respuestas…

Claro, el adoctrinamiento funciona y la deformación deshumanizada de una ideología colectiva supremacista, crea monstruos. Nada nuevo bajo el Sol.

Pasó, en la culta Alemania en crisis después de la cruel crisis impuesta por su derrota en la Primera Guerra Mundial, y en una Italia capitalista acaso en decadencia como potencia menor europea.

Pasó con los «Boers«, colonos mayoritariamente holandeses y calvinistas, en la pasada Sudáfrica racista del «Apartheid», que habían soportado la crueldad británica y los campos de concentración, e incluso la documentada tortura de niñas holandesas, obviamente hijas de líderes Boers, dejándolas morirse de hambre deliberadamente, por parte de la Corona Británica. Cómo esa misma gente, que originalmente ni siquiera tuvo esclavos africanos, creó luego, el cruel sistema del «Apartheid». Pasó en África luego, como cruel herencia colonial, entre Hutus y Tutsis en Ruanda. Y pasó y sigue pasando en Latinoamérica.

De forma diferente, vuelve a pasar en Brasil y Argentina, cuando olvidan las recientes Dictaduras Militares, y eligen a estos apologetas, asesinos confesos (Bolsonaro), y payasos (Milei). Uribe en Colombia, también tuvo apoyo, más allá del terror del paramilitarismo y la narcopolítica. Y Pinochet, aunque minoritario, lo tuvo también.

¿Cómo no iba a pasar este fenómeno de masas en Israel con la importancia Geopolítica que tiene para Occidente? (Israel parece ser indispensable para la lógica imperialista del Occidente Capitalista.) El Inconsciente Colectivo de los pueblos sigue siendo un misterio. Y el odio no es el camino.

Así sin más, el Sionismo en su versión de Sionismo Revisionista, terminó convirtiéndose en una especie de Fascismo Judío. Recordemos al intelectual italiano Umberto Eco, cuando decía que «Fascismos hay muchos, pero Nazismo uno sólo» (por dicha). Bueno, pareciera que el Sionismo Revisionista compite directamente con el Nazismo, en el nivel de atrocidades.

De ahí entonces, a la práctica sistemática de atrocidades militares, y al Genocidio al mejor estilo Nazi, hay un paso. Y las IDF y su Gobierno Sionista de Extrema Derecha, parece que ya lo cruzaron.

Recordemos: No hay y no habrá nunca justificación racional o moral alguna, para sus Crímenes de Guerra y de Lesa Humanidad. No hay justificación para la Limpieza Étnica. No la puede haber. Ni siquiera para la ilegal Ocupación Militar de Territorios Ocupados de Palestina. (Ilegalidad de la Ocupación Militar recién sancionada formalmente por la Corte Internacional de Justicia – ICJ). Así como tampoco el Terrorismo puede justificar nunca al Terrorismo de Estado.

Una respuesta sociológica y antropológica para explicar la conducta colectiva de Israel y su Apartheid (según la propia definición de la ICJ) contra la población original de Palestina, rápida y fácilmente podría ser resumida así:

El Colonialismo, implica una creencia Racista y/o Supremacista, y esto implica, un creciente trato totalmente deshumanizado, y la incapacidad de empatía con el Otro/Dominado.

Después de la provocación del grupo Hamas, –que cada día me suena más a una creación estimulada de su propia Contrainteligencia –, se desató totalmente la «Licencia para matar», de las tropas de Ocupación de Israel, contra los Civiles en Gaza. Las IDF son un Ejército sin un mínimo ético o moral, y en un giro histórico macabro, se parecen cada día más a la SS Nazi.

Su objetivo ya no es ni liberar rehenes israelíes, ni combatir a Hamas, es la Limpieza Étnica, y acaso un acceso más directo a la extracción del nuevo yacimiento marítimo de gas llamado «Leviatán», y de paso desviar la atención de los escándalos internos de Netanyahu y su Gabinete, acusado de corrupción, y de intentar modificar el estado de Derecho de Israel.

Así está el Planeta y así está nuestra vida. Mientras, los siniestros Lobbies internacionales del Sionismo, siguen manipulando medios, gobiernos y al gran Capital Financiero global. Esperamos más guerras y más crisis.

Finalmente, a UD., estimado lector, como a mí, le tocará en su calidad ciudadana y humana, informarse objetivamente lo mejor que pueda, reflexionar con empatía, y solidarizarse a su manera, desde su cotidianidad, desde su modesta «trinchera» vital, con lo que considere justo. No es época de más indiferencia y apatía. El sólo hecho de divulgar información veraz y comprobada, de expresar justamente indignación, de rechazar la violencia, es un gran aporte.

Ultra- Petita: Si además se une al «Boicot» Olímpico y de las cadenas comerciales como Mcdonald’s o Coca-Cola (que usualmente lo envenenan), y que financian al Genocidio en Gaza, pues mejor. Ya es un paso ético y moral. No tenga tanto miedo, ellos igualmente ya lo saben todo… Al contrario, anímese, son épocas de transición y de grandes cambios globales. No siempre para bien, pero posiblemente lo único seguro que queda, es la búsqueda de cierta integridad como condición para evolucionar.

En medio de la crisis climática, internacional y nacional, habrá que hacer un mayor esfuerzo por conocer, y por auto-conocernos. De todos modos UD., el Suscrito, sus familias y seres queridos, –igual que ese joven-niño palestino con Síndrome de Down, Muhammed Bhar, recientemente «aperreado» (tradición de los españoles en la Conquista contra los Indígenas), o sea asesinado por un perro militar entrenado por el Ejército de Israel, o que los otros más de 15 mil jóvenes, niños y niñas Palestinos en Gaza asesinados por Israel recientemente–, vamos a morir, vamos a trascender, y esta verdad tanatológica, esta condición mortal, induce a una última y necesaria reflexión humana. O acaso a muchas más preguntas para su Consciencia, más allá del falso ego. Y no me digan que no es así…

En el fondo, esta amarga verdad es evidente y muy humana. ¿Qué pierde meditando o reflexionando sobre las causas del dolor social humano innecesario? ¿Qué diferencia sustancial hay entre un niño o niña palestino, y uno o una suya, o de cualquier país?

Mientras tanto, procure hace el bien racionalmente, para lo cual debería informarse objetivamente y tomar decisiones más racionales. Al menos, tendrá más herramientas internas.

Claro, ninguna categoría, ni ningún concepto aliviará el dolor profundo de un Genocidio. La información no es suficiente, ni la mera «racionalidad instrumental» (T. Adorno) tampoco. Hay que permitirse la empatía y la auténtica «Com-pasión» (en un sentido humanista no confesional, para recordar a Marcuse).

De momento: «Sapere Aude, Kant Dixit». ¡Atrévase a saber! ¡Atrévase a conocer! (Immanuel Kant).

Gracias.