Con esta incursión militar, que no es una invasión como pretenden hacerle creer, y sin sonrojos, a gente incauta en occidente, Rusia no ha iniciado una guerra. La guerra existe desde hace ya ocho años, provocada por quienes fueron parte del golpe de Estado del 2014.
Un golpe inducido y apoyado por fuerzas externas con claros espurios propósitos, ajenos incluso a los intereses de la propia Ucrania. Una guerra que ha cobrado la vida de miles de personas en una población ruso parlante de varios millones, que viven desde siempre en lo que hoy es la parte sureste de Ucrania que fue territorio ruso.
Luego de ingentes esfuerzos para resolver el conflicto, de agotar todas las vías diplomáticas, y sin haber encontrado salidas por medio del diálogo y las negociaciones, Rusia decide ponerle fin a esa guerra y proteger a su propio pueblo de las agresiones genocidas.
De esta paciente mesurada y responsable decisión, muy probablemente el país eslavo saldrá fortalecido en su imagen de gran potencia y de fuerza pacificadora del mundo.
Entendemos el dolor y la profunda tristeza que embarga a un mismo pueblo de rusos y ucranianos, de ucranianos y rusos y confiamos en que las aguas regresen a su cauce normal y todo vuelva a estar bien como ha sido siempre a lo largo de una misma historia. Al margen de las normales diferencias y circunstanciales discordias que suelen presentarse en las distintas realidades.
Foto: tropas de Ucrania intentando contarrestar en posición el avance de Rusia en un puente en la misma capital de Kiev. Foto extraida de nota de prensa de The Guardian, edición del 25/02/2022
Nicolas Boeglin (*)
Pocas horas después del inicio de la masiva agresión militar rusa a suelo ucraniano acaecida en la noche del 23-24 de febrero del 2022, los Estados de América Latina han condenado oficialmente el accionar de Rusia, realizado en abierta violación a varios principios básicos del derecho internacional público: lo han hecho reiterando, cada uno a su manera, la importancia de las reglas fundamentales del orden jurídico internacional establecido desde 1945 en la Carta de Naciones Unidas.
Es de notar que, en el momento en que se iniciaron los movimientos de tropas rusas, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas estaba sesionando sobre la crisis en Ucrania (véase comunicado de Naciones Unidas).
Las obligaciones jurídicas internacionales violadas por Rusia no solamente se encuentran en la carta constitutiva de las Naciones Unidas, sino también en otros tratados vigentes como por ejemplo, el Protocolo de Budapest de 1994, en particular la contenida en el punto 2 de dicho protocolo (véase texto completo). Este 25 de febrero, el Consejo de Europa, organización internacional con sede en Estrasburgo (Francia) y que integra a 47 Estados europeos, decidió suspender los derechos de representación de Rusia en su seno (véase comunicado oficial).
La prohibición del uso de la fuerza en breve
Como bien se sabe, la prohibición del uso de la fuerza así como de la amenaza al uso de la fuerza de un Estado contra otro Estado constituye una obligación jurídica internacional, y ello desde 1945. Como ocurre a menudo en la ciencia jurídica, un principio general como una prohibición puede conllevar algunas excepciones. Las dos únicas excepciones previstas en el texto de la misma Cartade Naciones Unidas son:
– el ejercicio de la legítima defensa por parte de un Estado contra otro Estado (Artículo 51), o bien;
– las acciones militares colectivas previamente autorizadas por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas contra un Estado, en el marco del Capítulo VII de la misma Carta.
En el presente caso, Rusia ha justificado su «operación militar especial» (Vladimir Putin) refiriendo a la necesidad de «neutralizar» la capacidad militar de Ucrania, de «desmilitarizarla«, así como de «desnazificarla» (según lo oído en el discurso de su Presidente Vladimir Putin del 23 de febrero del 2022): argumentos bastante novedosos y originales. Se mencionó también la necesidad de evitar a toda costa un «genocidio» contra las poblaciones de origen rusa que viven en el territorio ucraniano, sin que se tenga mayores detalles sobre esta aseveración hecha por la máxima autoridad rusa. Finalmente, una escueta referencia al Artículo 51 de la Carta sobre la base de tratados de amistad suscritos 48 horas antes con dos territorios separatistas prorusos de Ucrania que Rusia reconoce como Estados independientes no termina de disipar las dudas.
No está de más indicar que la misma Carta de 1945 de Naciones Unidas establece un listado de distintos mecanismos denominados «mecanismos de solución pacífica de controversias» (Artíclo 33) para permitir a dos Estados que tienen una disputa intentar resolverla sin recurrir al uso de la fuerza: se puede considerar que los intensos esfuerzos desplegados personalmente en Moscú y en Kiev por los jefes del Ejecutivo de Francia y de Alemania con sus homólogos ruso y ucraniano buscaban precisamente darle una oportunidad a una solución negociada aceptable para Ucrania y Rusia, retomando como base el contenido de los Acuerdos de Minsk suscritos en febrero del 2015 (véase versión oficial en ruso y en francés ubicable en las páginas 41-43 de este informe del Senado galo) y no implementados desde entonces ni por Ucrania ni por Rusia.
Las reacciones oficiales registradas en América Latina
En las líneas que siguen, se remitirá a nuestros estimables lectores a los comunicados oficiales emitidos este 24 de febrero del 2022 por varios Estados del continente americano. Notemos que el caso de Colombia, Cuba, El Salvador, Guatemala, Honduras, Ecuador y de México, por alguna razón sus respectivos aparatos diplomáticos no han considerado oportuno circular un comunicado oficial desde su respectivo Ministerio o Secretaría de Relaciones Exteriores.
La lectura detallada de cada comunicado oficial (reproducido en las notas al final de manera integral, título incluido) permite conocer la manera escogida por cada Estado para hacer ver su posición, usando términos y expresiones contundentes o por el contrario, usando palabras y expresiones más ponderadas, sin excluir otras formas de expresión que permiten la diversidad y la riqueza del lenguaje.
En un comunicado de prensa, Argentina externó que «Reitera la necesidad del pleno apego a todos los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, sin ambigüedades ni dando preeminencia a unos sobre otros, con pleno respeto del derecho internacional, a la soberanía de los estados y su integridad territorial, la solución pacífica de las controversias y el pleno y profundo respeto por los derechos humanos» (Nota 1).
En el caso de Bolivia, su comunicado extremadamente ponderado expresa que: «Bolivia hace un llamado a la paz y exhorta a las partes a la búsqueda de soluciones político diplomáticas en el marco del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas y convoca a todas las partes en conflicto a comprometerse a realizar acciones de distensión y evitar el uso de la fuerza, priorizando los mecanismos diplomáticos del sistema internacional para lograr una solución pacífica sobre la base de un diálogo constructivo y de buena fe, a fin de abordar las cuestiones legítimas de seguridad de las partes» (Nota 2).
Por su parte Brasil expresó que «Como membro do Conselho de Segurança das Nações Unidas, o Brasil permanece engajado nas discussões multilaterais com vistas a uma solução pacífica, em linha com a tradição diplomática brasileira e na defesa de soluções orientadas pela Carta das Nações Unidas e pelo direito internacional, sobretudo os princípios da não intervenção, da soberania e integridade territorial dos Estados e da solução pacífica das controvérsias» (Nota 3).
En el caso de Chile, se lee que «Chile condena la agresión a Ucrania por parte de Rusia, pese a los reiterados llamados de la comunidad internacional al diálogo con miras a encontrar una solución pacífica al conflicto, como establece el artículo 2 de la Carta de Naciones Unidas» (Nota 4).
En el caso de Costa Rica, su diplomacia ha señalado que «Costa Rica condena el uso de la fuerza y la violación de la soberanía y la integridad territorial de Ucrania» (Nota 5).
En el caso de Panamá, recurriendo a una vocabulario más ponderado, leemos que «El Gobierno de la República de Panamá, fiel a su vocación pacifista, multilateralista, y de apoyo al diálogo, lamenta profundamente los acontecimientos recientes en Ucrania, que contravienen los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas.» (Nota 6).
En el caso de Paraguay, su comunicado oficial (véase enlace oficial) – bastante corto si se compara con los demás- dice integralmente lo siguiente: «Paraguay condena los ataques al pueblo ucraniano. La República del Paraguay condena los ataques al pueblo ucraniano, en violación de principios de soberanía y del derecho internacional, insta a Rusia al cese de las hostilidades, y reitera a las partes involucradas su solicitud de retomar el diálogo y la negociación para lograr una solución pacífica, mutuamente aceptable y duradera. La República del Paraguay hace un firme llamado a las partes a dirimir sus diferencias en el ámbito del sistema multilateral, y exhorta al Consejo de Seguridad, en especial a los Miembros Permanentes, a asumir su misión de mantener la paz y seguridad internacionales«.
Con respecto a Perú, se lee en un texto menos enfático que los demás, que la diplomacia peruana «Reitera la necesidad imperativa que se retomen las negociaciones para bajar la tensión, distender la situación y emprender las consultas y negociaciones que con carácter de extrema urgencia deben realizarse para encontrar una solución diplomática, negociada y pacífica» (Nota 7).
Por su parte, el aparato diplomático de Uruguay ha externado que: «Uruguay reitera su apego a la aplicación estricta de las normas de derecho internacional y renueva su llamado a las partes a retomar el camino de las negociaciones, al pleno cumplimiento de los acuerdos de Minsk, endosados por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y a resolver por la vía diplomática el actual conflicto de intereses» (Nota 8).
Por su parte, la diplomacia de Venezuela difundió un comunicado oficial sensiblemente diferente a los anteriores, en el cual «Venezuela hace un llamado a retomar el camino del entendimiento diplomático mediante el diálogo efectivo entre las Partes involucradas en el conflicto para evitar un escalamiento, reafirmando los mecanismos de negociación contemplados en la Carta de las Naciones Unidas, en aras de preservar la vida, la paz de los habitantes de estos países y la estabilidad de la Región» (Nota 9).
Haciendo a un lado el contenido del comunicado de Venezuela, estas y otras reiteraciones de los Estados de América Latina con respecto a la integridad territorial y a la prohibición del uso de la fuerza se unen a las demás condenas hechas por los demás integrantes de la comunidad internacional: como por ejemplo la que encontramos en el comunicado oficial del Secretario General de Naciones Unidas, en la declaración conjunta de los integrantes del Consejo de la Unión Europea y sus conclusiones anunciando nuevas sanciones contra Rusia, en el comunicado de España o en el comunicado difundido por Turquía.
Esta coincidencia de muchos posiblemente se explica también en razón de la gran cantidad de información difundida desde varias semanas sobre el aumento paulatino de efectivos y de material militar rusos en la frontera entre Rusia y Ucrania, y el pronóstico de varios especialistas según los cuales, concluidos los Juegos Olímpicos de invierno en China, Rusia entraría en acción.
A modo de conclusión
La comunidad internacional ha reaccionado de manera unánime (o casi): Rusia ha podido contar con la manifestación de solidaridad (o con el silencio) de algunos Estados cercanos, de los 193 Estados Miembros de Naciones Unidas. Posiblemente muy pronto, estos 193 Estados serán llamados a votar una resolución en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas sobre el tema, momento en el que la diplomacia rusa pondrá a prueba la solidez de los lazos que la unen a algunos Estados: en el 2014, habíamos tenido la oportunidad de analizar un ejercicio similar con relación a la anexión ilegal de Crimea por parte de Rusia (véase nuestra breve nota al respecto), en el que la Resolución 68/262 contó con 100 votos a favor, 11 en contra, así como 58 abstenciones, al tiempo que 24 Estados optaron por el siempre extraño «No Show«.
Esta casi unanimidad expresada este 24 de febrero del 2022 se explica debido a la importancia de las reglas ignoradas por Rusia, y que constituyen las bases del sistema normativo internacional desde 1945. Al tratarse de un Estado Miembro Permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, la preocupación es probablemente aún mayor: al respecto, se trata de las mismas reglas que fueron abiertamente violadas en el caso de la agresión de Estados Unidos (otro Estado Miembro Permanente) sufrida por Irak en el 2003, justificada con base en una peligrosa noción de «legítima defensa preventiva«, inexistente en la Carta de Naciones Unidas. Unos años antes, el bombardeo de Belgrado y de otras ciudades serbias acaecido a partir de marzo de 1999 por las fuerzas aéreas de varios integrantes de la OTAN se realizó de manera ilegal, al no contar con ninguna aprobación previa del Consejo de Seguridad.
En el caso de los Estados de América Latina, la última condena generalizada al uso de la fuerza se evidenció cuando el entonces Presidente de Estados Unidos hizo público ante medios de prensa la «opción militar» en el caso de Venezuela (véase al respecto nuestra breve nota de agosto del 2017 sobre las reacciones oficiales registradas). Con relación a la violación a la integridad territorial de un Estado, en el 2008 los Estados miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) tuvieron la ocasión de discutir y aprobar colectivamente la Resolución 930 del Consejo Permanente después de la incursión ilegal de Colombia en territorio ecuatoriano.
Con respecto a disputas entre Estados de América Latina llevadas al conocimiento del juez internacional y pendientes de resolución, cabe precisar que la prohibición del uso de la fuerza o de la amenaza del uso de la fuerza es parte de los alegatos de Nicaragua en su demanda contra Colombia presentada en La Haya en el 2013 (véase texto de la demanda, párrafo 22).
– – -Notas – – –
Nota 1: El comunicado oficial de Argentina (véase enlace oficial) se lee textualmente así:
«Argentina reitera su «firme rechazo al uso de la fuerza armada» y llama a Rusia a cesar las acciones militares en Ucrania. La República Argentina, fiel a los principios más esenciales de la convivencia internacional, hace su más firme rechazo al uso de la fuerza armada y lamenta profundamente la escalada de la situación generada en Ucrania. La República Argentina, fiel a los principios más esenciales de la convivencia internacional, hace su más firme rechazo al uso de la fuerza armada y lamenta profundamente la escalada de la situación generada en Ucrania. Las soluciones justas y duraderas sólo se alcanzan por medio del diálogo y compromisos mutuos que aseguren la esencial convivencia pacífica. Por ello llama a la Federación de Rusia a cesar las acciones militares en Ucrania. Reitera la necesidad del pleno apego a todos los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, sin ambigüedades ni dando preeminencia a unos sobre otros, con pleno respeto del derecho internacional, a la soberanía de los estados y su integridad territorial, la solución pacífica de las controversias y el pleno y profundo respeto por los derechos humanos. Reafirma su compromiso y confianza en que puedan activarse para ello todos los mecanismos de la comunidad internacional, con activa participación de las Naciones Unidas. La intensificación de los vientos de guerra dificulta gravemente el objetivo impostergable de preservar la vida, es imprescindible que todos los involucrados actúen con la mayor prudencia y desescalar ya mismo el conflicto en todas sus aristas para garantizar la paz y la seguridad integral de todas las naciones».
Nota 2: El comunicado de Bolivia (véase enlace oficial) se lee de la siguiente manera:
«Bolivia hace un llamado a preservar la paz y la seguridad. El Estado Plurinacional de Bolivia sigue con preocupación la situación generada en Ucrania y lamenta que la falta de diálogo y entendimiento haya provocado una mayor escalada del conflicto. Bolivia hace un llamado a la paz y exhorta a las partes a la búsqueda de soluciones político diplomáticas en el marco del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas y convoca a todas las partes en conflicto a comprometerse a realizar acciones de distensión y evitar el uso de la fuerza, priorizando los mecanismos diplomáticos del sistema internacional para lograr una solución pacífica sobre la base de un diálogo constructivo y de buena fe, a fin de abordar las cuestiones legítimas de seguridad de las partes. Bolivia, como Estado pacifista, promueve el derecho de los pueblos a vivir en paz, por lo cual la prioridad debe ser proteger la vida, en el marco del respeto al Derecho Internacional, de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario«.
Nota 3: El comunicado de Brasil (véase enlace oficial) se lee así:
«Situação na Ucrânia. O Governo brasileiro acompanha com grave preocupação a deflagração de operações militares pela Federação da Rússia contra alvos no território da Ucrânia. O Brasil apela à suspensão imediata das hostilidades e ao início de negociações conducentes a uma solução diplomática para a questão, com base nos Acordos de Minsk e que leve em conta os legítimos interesses de segurança de todas as partes envolvidas e a proteção da população civil. Como membro do Conselho de Segurança das Nações Unidas, o Brasil permanece engajado nas discussões multilaterais com vistas a uma solução pacífica, em linha com a tradição diplomática brasileira e na defesa de soluções orientadas pela Carta das Nações Unidas e pelo direito internacional, sobretudo os princípios da não intervenção, da soberania e integridade territorial dos Estados e da solução pacífica das controvérsias.«
Nota 4: El comunicado oficial de Chile se lee textualmente así (véase enlace oficial):
«Chile condena agresión a Ucrania. Chile condena la agresión a Ucrania por parte de Rusia, pese a los reiterados llamados de la comunidad internacional al diálogo con miras a encontrar una solución pacífica al conflicto, como establece el artículo 2 de la Carta de Naciones Unidas. Chile hace un llamado a que Rusia retire sus tropas, respete la integridad territorial y soberanía de Ucrania y evite la pérdida de vidas inocentes y daños materiales, respetando los Convenios de Ginebra. Chile abriga la esperanza de que prevalezca el diálogo y las negociaciones para prevenir un mayor escalamiento de este conflicto que amenaza la paz y seguridad internacionales. El Ministerio de Relaciones Exteriores ha contactado y está realizando un constante monitoreo de la situación de los chilenos que residen en la zona de conflicto«.
Nota 5: El comunicado oficial de Costa Rica (véase enlace) señala que:
Costa Rica rechaza cualquier acto unilateral de fuerza contra un Estado, y condena la ofensiva desplegada por la Federación de Rusia contra Ucrania. Costa Rica reitera que la paz debe ser el camino y la máxima aspiración de los gobernantes para sus pueblos. Esta ofensiva, que contraviene la letra y el espíritu de Carta de las Naciones Unidas, de la que son parte ambos países, así como las resoluciones de la Asamblea General y los acuerdos multilaterales, representa una grave amenaza a la paz y seguridad internacionales, y niega la oportunidad que el espacio multilateral ofrece para alcanzar acuerdos. Costa Rica condena el uso de la fuerza y la violación de la soberanía y la integridad territorial de Ucrania. Hace un llamado para que se retome el diálogo y las negociaciones, y recuerda que en esta coyuntura, están en peligro las vidas de miles de personas: niñas, niños, mujeres y hombres. En el contexto de circunstancias excepcionales de recuperación económica, resulta inconcebible que los países se vean afectados además por las consecuencias de este conflicto. Las hostilidades deben cesar de inmediato y debe asegurarse la protección de los civiles en el terreno. Costa Rica, como una democracia desarmada, fiel a su tradición pacifista, apegada al Derecho Internacional y al multilateralismo, reitera que la paz debe ser el camino y la máxima aspiración de los gobernantes para sus pueblos. Por ello, respalda al Secretario General y a la Organización de Naciones Unidas en sus llamados para que persista la paz, asistida por los numerosos mecanismos y marcos regionales disponibles, como catalizadores del diálogo y la negociación para resolver este conflicto» .
Nota 6: En el caso de la diplomacia panameña, su comunicado se lee así (véase enlace oficial):
«Comunicado. El Gobierno de la República de Panamá, fiel a su vocación pacifista, multilateralista, y de apoyo al diálogo, lamenta profundamente los acontecimientos recientes en Ucrania, que contravienen los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas. Panamá se adhiere al llamado hecho por la comunidad internacional y respalda el pronunciamiento del Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, exhortando a que todos los esfuerzos se dirijan para evitar la pérdida de vidas y apoyar decididamente la mitigación del progresivo deterioro de la situación mediante el inmediato cese del uso de la fuerza y la violencia. Panamá, como país que aboga por el diálogo y el derecho internacional, insta a retomar las vías de la negociación y la diplomacia que renueven la esperanza de paz, seguridad y estabilidad. Por otra parte, hacemos un llamado al respeto de la soberanía, la independencia política e integridad territorial de Ucrania con fundamento en el derecho internacional«.
Nota 7: El comunicado oficial de Perú expresa de manera muy balanceada que (véase enlace oficial):
«Comunicado. En relación al grave deterioro de la situación en la frontera Este de Ucrania, el gobierno del Perú expresa:
1. Su reiterado respaldo a los pronunciamientos del secretario general de las Naciones Unidas, especialmente en relación a la intervención en curso de tropas rusas en Donetsk y Lugansk, que configura una violación de la soberanía y la integridad territorial de Ucrania. 2. Las obligaciones estipuladas en la Carta de las Naciones Unidas sobre las relaciones de amistad y cooperación, la prohibición del uso o la amenaza del uso de la fuerza, la no intervención, la solución pacífica de las controversias, la independencia política y el respeto a la soberanía e integridad de los Estados, comprometen a todos los Estados y deben cumplirse y acatarse en toda situación, sin excepción alguna. 3. Reitera la necesidad imperativa que se retomen las negociaciones para bajar la tensión, distender la situación y emprender las consultas y negociaciones que con carácter de extrema urgencia deben realizarse para encontrar una solución diplomática, negociada y pacífica. 4. Reafirma, asimismo, que la solución global y duradera del conflicto debe cautelar los legítimos intereses de seguridad de las partes, dentro de los principios y normas de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional«.
Nota 8: En el caso de Uruguay, el comunicado oficial (véase enlace oficial) se lee de la siguiente manera:
«Uso de la fuerza contra Ucrania. Ante el inicio en el día de hoy de las operaciones militares por parte de la Federación Rusa contra el territorio ucraniano, Uruguay manifiesta que tales acciones son claramente violatorias de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y reitera que Rusia debe respetar la integridad territorial y la independencia de Ucrania. El artículo 2 de la Carta establece que los miembros de la Organización se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado o en cualquier otra forma incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas. También, dicho artículo subraya que los miembros de la Organización arreglarán sus controversias internacionales por medios pacíficos de tal manera que no se pongan en peligro ni la paz y la seguridad internacional ni la justicia. Estos principios, esenciales para la convivencia pacífica y el desarrollo de relaciones amistosas y de cooperación entre los países de la comunidad internacional, se ven notoriamente vulnerados tras los ataques militares rusos desencadenados en el día de hoy. Uruguay reitera su apego a la aplicación estricta de las normas de derecho internacional y renueva su llamado a las partes a retomar el camino de las negociaciones, al pleno cumplimiento de los acuerdos de Minsk, endosados por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y a resolver por la vía diplomática el actual conflicto de intereses».
Nota 9: El comunicado oficial de Venezuela que incluye una referencia a Estados Unidos y refiere a las amenazas que pesan sobre Rusia (véase enlace oficial) se lee de la siguiente manera:
«Venezuela manifiesta su preocupación por el agravamiento de la crisis en Ucrania. La República Bolivariana de Venezuela manifiesta su preocupación por el agravamiento de la crisis en Ucrania, y lamenta la burla y el quebrantamiento de los Acuerdos de Minsk por parte de la OTAN promovido por los Estados Unidos de América. El descarrilamiento de estos acuerdos ha vulnerado el Derecho Internacional y ha generado fuertes amenazas contra la Federación de Rusia, su integridad territorial y soberanía, así como impedido el buen relacionamiento entre países vecinos. Venezuela hace un llamado a retomar el camino del entendimiento diplomático mediante el diálogo efectivo entre las Partes involucradas en el conflicto para evitar un escalamiento, reafirmando los mecanismos de negociación contemplados en la Carta de las Naciones Unidas, en aras de preservar la vida, la paz de los habitantes de estos países y la estabilidad de la Región. La República Bolivariana de Venezuela, conforme a su diplomacia constitucional de paz, hace sus mejores votos para la resolución pacífica de este conflicto, al tiempo que rechaza la aplicación de sanciones ilícitas y ataques económicos contra el pueblo ruso, que afecten masivamente el disfrute de sus derechos humanos».
(*) La presente nota fue elaborada por Nicolás Boeglin, Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR)
Desde el inicio de la pandemia, casi 250.000 personas trabajadoras se han visto afectadas por la salvaje reducción de las jornadas de trabajo y la suspensión de los contratos de trabajo, sin goce de salario.
La Inspección de Trabajo, en lugar de proteger los intereses legítimos de los trabajadores, ha tenido a su cargo la dirección de esta deplorable orquesta patronal.
Esto se llama violencia institucional contra la gente trabajadora más vulnerable.
En la reciente campaña electoral no hubo un tema que polarizara la contienda, como el del matrimonio igualitario en la del 2018. Esta vez, la agenda temática fue más diversa y abordada de manera más distendida. Incluso, en algunos temas hubo enfoques similares y hasta compartidos. En este contexto, las candidatas y candidatos apelaron al discurso de la anticorrupción, procurando sacarle dividendos político-electorales, pero con un abordaje sesgado.
Existen diferentes tipos de corrupción: la clientelista que reparte favores para ganar votos, la mercantilista que compra políticos para obtener concesiones, la burocrática, pública y privada o corporativa, que legitima las malas prácticas y, quizá, la más pura y dura, la de las políticas neoliberales que favorecen al gran capital empresarial y financiero, generando más pobreza y desigualdad. Pero, quienes enarbolan el discurso de la anticorrupción pocas veces hacen referencia a este último tipo, protegiendo intereses igualmente espurios.
Hoy, nuestro Estado Social de Derecho está en la picota, en buena medida, por este conjunto de prácticas perniciosas. Sin embargo, el abordaje de la corrupción sigue siendo sesgado, al punto de legitimar su institucionalización, debido al apoyo y sometimiento incondicional a esas políticas que se nos imponen desde afuera. Es decir, se continúa hipotecando nuestro futuro y, principalmente, el de las nuevas generaciones, por la entrega de la soberanía económica y política a poderes fácticos foráneos y sus pares nacionales.
De ahí que uno de los desafíos fundamentales, para lograr tanto una reactivación económica como social salvaguardando los intereses nacionales, sea convertir a la ética de la solidaridad en el eje transversal de todas las políticas públicas. De esta manera, asegurarse que estas políticas estén al servicio de la equidad, la inclusión y la justicia social. Asimismo, democratizar más el proceso de su formulación y ejecución, ensanchando el espacio del diálogo ciudadano, que es el medio por excelencia para garantizar una gestión democrática y el antídoto para los autoritarismos.
Si de algo ha venido adoleciendo el proyecto globalizador dominante ha sido, precisamente, de una ética de la solidaridad humana, como lo ha señalado reiteradamente el papa Francisco. Así, por ejemplo, a propósito de la pandemia, en su última encíclica Fratelli Tutti destaca: “Ojalá que tanto dolor no sea inútil, que demos un salto hacia una forma nueva de vida y descubramos definitivamente que nos necesitamos y nos debemos los unos a los otros, para que la humanidad renazca con todos los rostros, todas las manos y todas las voces, más allá de las fronteras que hemos creado. Si no logramos recuperar la pasión compartida por una comunidad de pertenencia y de solidaridad, a la cual destinar tiempo, esfuerzo y bienes, la ilusión global que nos engaña se caerá ruinosamente y dejará a muchos a merced de la náusea y el vacío” (La cursiva es nuestra).
Nuestro país y la humanidad entera están urgidos de ejercitar una ética para la solidaridad y la equidad. Nos estamos jugando la vida. El descalabro planetario producido por el cambio climático y la escandalosa concentración de la riqueza, están marcando el rumbo de la autodestrucción. Y un país, pequeño como Costa Rica, que ha logrado avances importantes tanto en bienestar social como en preservación de la naturaleza, cuenta aún con reservas éticas y humanistas para avanzar en una mejor dirección, y heredar un futuro más promisorio a las nuevas generaciones.
Hay que superar el uso sesgado del discurso de la anticorrupción con fines puramente político-electorales. Proponerse, más bien, construir una mejor sociedad de ciudadanas y ciudadanos dedicados al cultivo de la amistad solidaria. Y, de esta manera, defender y fortalecer, remozando, el Estado Social de Derecho: esa gran conquista de nuestros antepasados, producto de una valiente lucha social que desembocó en una convergencia ética y humanista de líderes tan visionarios como patriotas.
¡Claro que tenemos la responsabilidad histórica de gestar un nuevo pacto social por la solidaridad, la inclusión y la justicia social!
El 22 de enero de 1926, el hidroavión Plus Ultra inició el primer vuelo transoceánico entre España y América. El hidroavión realizó la Travesía España-América, desde el Puerto de Palos de la Frontera hasta Buenos Aires, finalizando el recorrido el 10 de febrero de 1926.
La tripulación del Plus Ultra estuvo compuesta por dos oficiales de la Aeronáutica Militar, el comandante Ramón Franco Bahamonde y el capitán Julio Ruiz de Alda Miqueleiz; por un oficial de la Aeronáutica Naval, el teniente de navío Juan Manuel Durán González; y por un mecánico de la Aeronáutica Militar, el cabo Pablo Rada Ustarroz, todos militares y de nacionalidad española.
El asesor de la tripulación del Plus Ultra fue el comandante Emilio Herrera Linares, futuro presidente del gobierno de la Segunda República Española en el exilio y quien hasta esa fecha destacaba por haber vencido en competiciones de aeróstatos y por ser plusmarquista de varias travesías internacionales con el monoplano Nieuport. Creador del Laboratorio Aerodinámico de Cuatro Vientos, embrión del actual Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), Herrera había estudiado la Travesía España-América, lo cual le ayudó a aportar datos atmosféricos y geográficos claves para el éxito de la misma.
El histórico vuelo del hidroavión Plus Ultra se consumó en varias etapas. La primera etapa se inició en el muelle de La Calzadilla de Palos de la Frontera (Huelva), finalizando ocho horas después en el Puerto de la Luz, en la bahía de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, capital de la isla de Gran Canaria.
En la segunda etapa, el Plus Ultra partió desde la bahía de Gando, Telde (isla de Gran Canaria). Tras 9 horas de vuelo con baja visibilidad, llegó a Praia, Cabo Verde, batiendo en esa etapa por primera vez el récord mundial de distancia y de velocidad de un hidroavión.
La tercera etapa debía llevarse a cabo entre Cabo Verde y Pernambuco, Brasil, pero por culpa de los fuertes vientos la ruta concluyó en la isla de Fernando de Noronha. Unos depósitos de combustible casi vacíos, además de los fuertes vientos, obligaron a la tripulación a detenerse antes de lo previsto.
La siguiente etapa del Plus Ultra consistió en recorrer los 540 km que separan la isla de Fernando de Noronha y Recife, Pernambuco. Esa etapa, corta comparada con las anteriores, fue la de mayores problemas. Se rompió la hélice posterior del Plus Ultra y el hidroavión tuvo que mantener el vuelo solo con el motor delantero y a pocos metros por encima del mar. En Recife, la tripulación consiguió las hélices de repuesto.
El 4 de febrero, el Plus Ultra llegó a Río de Janeiro, Brasil, tras 12 horas y 15 minutos de vuelo, en medio del entusiasmo de una multitud entregada. El día 9, alcanzó Montevideo, Uruguay. Y el día 10, concluyó su última etapa y la travesía en Buenos Aires, Argentina, siendo también aclamado por una multitud.
De esta forma, el 10 de febrero de 1926 el Plus Ultra culminó una hazaña única, la Travesía España-América, ante la mirada atenta de miles de entusiastas que colmaron la avenida Costanera de Buenos Aires para ver cómo el hidroavión acuatizaba, exactamente a las 12:35, en el sector sur del Muelle de Pescadores, frente al Balneario Municipal.
Los récords conseguidos por el Plus Ultra y su tripulación a lo largo de la travesía fueron numerosos. Más allá de varias plusmarcas mundiales de distancia y de velocidad de un hidroavión, se alcanzaron las plusmarcas de la Travesía España-América, de la Travesía España-Argentina, de la Travesía España-Uruguay y de la Travesía España-Brasil.
Tras la histórica hazaña, el Plus Ultra fue donado al gobierno argentino. Hoy, un siglo después, permanece reconstruido en el Museo de Luján, Argentina.
La tripulación del Plus Ultra y su asesor Emilio Herrera tuvieron vidas ajetreadas, posicionamientos políticos muy distantes y finales de diverso signo. Ramón Franco, hermano del dictador Francisco Franco, pasó de ser un entusiasta republicano a combatir al lado de su hermano. Durante la Guerra Civil Española, en 1938, falleció en un accidente de aviación.
El teniente de navío Juan Manuel Durán, otro de los tripulantes del Plus Ultra, falleció en un accidente de aviación en julio de 1926, pocos meses después de la gesta del Plus Ultra.
El capitán Julio Ruiz de Alda, el tripulante del Plus Ultra más conocido después de Ramón Franco, fue cofundador de Falange Española en 1933 y terminó fusilado por milicianos anarquistas en la cárcel Modelo de Madrid en agosto de 1936, nada más iniciarse la Guerra Civil.
Pablo Rada, el cuarto tripulante del Plus Ultra, fue un republicano convencido, fiel a la Segunda República Española hasta el final. Exiliado en Francia, Colombia y Venezuela tras la Guerra Civil, mostró su deseo de regresar a España en 1969, lo cual le fue permitido por la dictadura de Franco, falleciendo en Madrid el 18 de mayo de ese mismo año.
Emilio Herrera, asesor de la tripulación y del vuelo, en 1928-1929, realizó la travesía del Atlántico y la circunnavegación aérea del globo terráqueo en el dirigible Graf Zeppelin LZ 127, redondeando su larga lista de plusmarcas. En 1936, se convirtió en el director técnico de la Fuerza Aérea Republicana (FARE), siendo fiel a la Segunda República hasta la conclusión de la Guerra Civil. Al finalizar esta, se exilió en Francia, fue consultor de la UNESCO sobre física nuclear y ejerció de ministro y presidente del gobierno de la Segunda República Española en el exilio. Falleció en Ginebra el 13 de septiembre de 1967.
El Plus Ultra consiguió una hazaña enorme, la primera gran hazaña de la aviación española. Aunque después se alcanzaron otras, es la que permanece más presente en la memoria colectiva por lo que supuso en aquel momento.
Fue tal la oleada de admiración y entusiasmo que generó la hazaña del Plus Ultra que hasta el mismísimo Carlos Gardel le dedicó un tango.
El 10 de febrero de 2022 se cumplió el 96 aniversario de la Travesía España-América del Plus Ultra. En pocos años, cuatro, se cumplirá un siglo. El paso del tiempo todavía ha encumbrado más al Plus Ultra, a su tripulación, a su asesor clave y a su extraordinaria travesía de 10.270 km.
Todavía son muchos los monumentos, las calles, los actos conmemorativos… que recuerdan al mítico hidroavión y a su Travesía España-América en diferentes países y ciudades de varios continentes. Entre los monumentos, destacan los de La Rábida de Palos de la Frontera, Ferrol, Madrid, Buenos Aires. Es justo y merecido.
Para evitar el desarrollo del Oriente Multipolar, a partir de las Nuevas Rutas de la Seda y la incorporación de la Unión Europea (UE) de modo integral a las mismas, las fuerzas globalistas “construyen” a Ucrania en Estado-Tapón[1] en 2014, mediante un golpe de estado que desde entonces ha provocado un genocidio. Llamativamente, el objetivo estratégico sería “frenar” que la UE[2] pueda seguir ´moviéndose´ en una política y dirección hacia una mayor “articulación” en el Multipolarismo.
Obstruir su camino hacia al “Este”, hacia donde ya tiene actualmente sus mayores mercados económicos. Impedir que se mueva en dirección a profundizar su asociación con Rusia y China, con el Proyecto Multipolar. Frenar la iniciativa de profundizar la articulación de la UE –Alemania, Francia, Italia, España, etc.- Obstruir todo esto es el objetivo estratégico de la OTAN-Globalista, más que contener la iniciativa estratégica de Rusia y de China, que es al menos el modo en como aparece su retórica.
Los conflictos más significativos creados por los globalistas en la década pasada han sido los de Ucrania (el Maidan de 2014) y el de Siria (la invasión del 2014 y 2012-2022). Ambos conflictos fueron “diseñados y construidos” por los Intereses Transnacionales Globalistas y su brazo armado la OTAN para levantar un nuevo “Gran Muro” que separe e impida el desarrollo de la articulación económica, comercial y política entre la UE, Rusia, China y la India. Ambos conflictos fueron diseñados también para sublevar a las poblaciones islamistas radicales (asociadas al Isis-Globalista) en regiones dentro de Rusia, China e India. De modo que puedan operar como base-de-maniobra para “instalar” guerras civiles en el territorio de sus principales oponentes.
Con el objetivo de imponer o “colocar” un gobierno “títere”, a partir del “Maidán”[3],[4] (21 de noviembre- 23 de febrero de 2014) la OTAN dio curso en Ucrania con la destitución del presidente pro ruso Víctor Yanukóvich. En realidad, fue una operación de golpe de estado y desembarque construida por la OTAN. El golpe fue denunciado por la población de las zonas sur y este del país. Las protestas contra el nuevo gobierno fueron particularmente fuertes en la península de Crimea. El 16 de marzo de 2014 se realizó un referéndum con un apoyo del 97% para la secesión de Crimea de Ucrania. El 17 de mayo fue proclamada la independencia y el 18 la adhesión de Crimea a Rusia.
El golpe en Ucrania tenía como objetivo llevar el enfrentamiento contra Rusia a un nivel más alto, ´legitimando´ por fuera y contrariando las regulaciones de las Naciones Unidas (ONU), la implementación de sanciones drásticas al país. En síntesis, imponer el bloqueo del flujo de gas natural y petróleo desde Rusia hacia Alemania y la UE.
En la contraofensiva, Rusia busca una nueva estructura de seguridad para el mundo cumpliendo precisamente con la Carta de la ONU, al señalar que hubo un ilegitimo golpe de Estado en Ucrania, que hubo un genocidio neofascista[5] en Ucrania, que hubo otras guerras ilegitimas de la OTAN en Europa, con bombardeos ilegítimos sobre Belgrado por ejemplo. Que sí hubo un referéndum legítimo en Crimea para ser parte de Rusia. De este modo, Putin obliga a la OTAN a volver al derecho y por escrito.
Con la acumulación de fuerzas rusas en las fronteras de Ucrania, Putin busco que la OTAN deje de “contener” a la Unión Europea –Alemania, Francia, Italia, etc., mediante el “control” del gobierno de Ucrania (desde el Maidan de 2014). Con este bloqueo, la UE no pueda avanzar por el camino del acuerdo diplomático de Minsk-II[6]. En concreto, Putin pidió que los acuerdos de Minsk II (que Hollande, Merkel y Putin habían obligado a firmar tanto a Ucrania como al Donbass) sean respetados y que la OTAN “deje de” “instrumentar” a Ucrania contra la UE y contra Rusia.
Es de conocimiento público que la administración globalista de Biden[7] instrumento lo necesario para que Ucrania “organizara” un hecho de bandera falsa, para logar que se observe mediante las estructuras globalistas de comunicación de la “posverdad” una inminente “invasión rusa a Ucrania”. La invasión de la OTAN aparecería como si fuera un “desembarco” en defensa de Ucrania y en contra de la “agresión” de Rusia. El presidente Zelensky aparentemente se negó a hacerlo, porque entonces la UE nunca permitiría que Ucrania sea parte de la UE, que es su gran objetivo. Ucrania necesita a la UE porque perdió a su principal socio comercial (Rusia) debido al golpe de estado anti-ruso de la administración globalista de Obama, OTAN, en 2014: El Maidan.
El presidente Zelensky aparentemente estaba haciendo todo lo posible para cumplir con la UE pero no con la OTAN-Global-EEUU. Importante es saber que para Alemania y la UE, lo principal son el Gas de Rusia y el comercio con China[8]. Por lo tanto, si esto es real entonces lo que la OTAN ha realizado en Ucrania es un golpe de estado, para subordinar a la UE y controlarla. De ese modo, golpea y resta una “pieza” importante al Multipolarismo: la Unión Europea. Pero, al analizar más profundamente, el golpe en Ucrania era necesario para que la OTAN no se debilite estratégicamente. Sin la OTAN, las fuerzas globalistas están literalmente desarmadas frente a la articulación económica y política de la UE con China y Rusia.
El hecho es que la administración Biden y el Reino Unido han logrado tomar el control de Kiev, pero no de toda Ucrania. No lo lograron específicamente sobre el Donbass, que limita con Rusia, ni con Crimea, con su posición clave en el Mar Negro. Esta realidad favorece a Rusia, pero debilita a la UE y más en concreto a Alemania-Francia-Italia, frente a la OTAN, que encuentra ahí su misión. La misma intenta debilitar a la UE, pero al no lograrlo (al salir unos países de la organización) sería una derrota de la OTAN de carácter estratégico.
Por ello, una salida pensada de las fuerzas globalistas sería “pasar el mando” de la OTAN hacia la Unión Europea. De esta forma no saldrían de la OTAN. Una movida de este tipo no descartable, porque desde 2014-2016 (Brexit) los intereses estratégicos globalistas tienen problemas en Estados Unidos y también en el RU. La UE, sin embargo, cada vez más busca profundizar su relación ya económica, política y estratégica con el Multipolarismo en Rusia y China. La OTAN de los Globalistas, ni con mando europeo podría llevar a una solución que beneficie a la UE, porque está aún dominada militarmente (aunque ya no hegemonizada) por los intereses estratégicos de las transnacionales globales anglo-norteamericanas.
De todos modos, cada vez más analistas consideran que existe un escenario para el 2022, donde los “Demócratas” pierden el control del senado y probamente también del congreso de EEUU. Una derrota electoral en las elecciones legislativas (o de medio término) de noviembre de 2022, debilitaría todos los escenarios para tratar de sostener una “posición influyente y fuerte” en el mundo. La confrontación entre fracciones del poder financiero en torno a las elecciones significa una crisis interna que podría salirse del control.
Si a esto sumamos que la moral entre los congresistas demócratas está por el piso. Treinta demócratas de la Cámara ya han renunciado y optaron por la pensión antes de terminar su período ya que saben que la mayoría demócrata está ´condenada´. Entre los republicanos las renuncias no llegan ni a la mitad de los casos y para colmo los escaños abiertos son más fáciles de llenar por los republicanos que por un demócrata. La impopularidad de Biden está peor que la de Trump, a sus 13 meses de haber asumido la presidencia, y una derrota estratégica, como la que se vislumbra en Ucrania, empeoraría aún más la situación. A partir de una derrota electoral en EEUU, la UE si obtendría mayores grados de libertad para avanzar en tomar distancia de los intereses Globalistas (Lagarde (BCE)- Schwab (Davos)-etc.).
Es preciso señalar que EEUU ha amenazado con sanciones, Francia y Alemania son los que han hecho las propuestas de salida diplomática y Rusia toma decisiones que convergen en esa misma dirección: nada de tropas de la OTAN en las fronteras rusas. Para evitar la derrota estratégica del proyecto globalista, es probable que las fuerzas globalistas de la OTAN hayan estado “negociando” incluso algún tipo de “acuerdo” con la UE. Para que ésta encabece la OTAN y “negocie” con Rusia-China para que no quedar excluidos.
Los intereses y fuerzas globalistas no tienen nación donde replegarse ni retroceder de manera “ordenada”. No están comprometidas ni con EEUU ni con GB y ambas naciones ya están en situación de convulsión política, social y militar interna. Pero la UE-Industrialista (Alemania-Francia-España-Italia-etc.) ya tiene cuestiones concretas acordadas y avanzadas con el Multipolarismo. El principal mercado de compra y venta es la China multipolar y su principal proveedor de gas natural para generar energía eléctrica y calefacción es la Rusia multipolar. Rusia en caso de “crisis”, y cierre de Nord Stream2, bien podría relocalizar ese volumen de gas natural en China.
Los europeos deberían de avanzar en la decisión de tomar la “batuta” de los globalista en la OTAN o buscar su integración al proyecto multipolar. La combinación de ambas opciones resulta prácticamente imposible. Si Europa puede comenzar a trabajar en la nueva arquitectura de seguridad y defensa, implica que no hay lugar para la OTAN. Bajo presiones de Rusia, la OTAN deberá de retirarse primero que nada de Europa del Este. Luego que Vladimir Putin (por recomendación de la Duma) reconociera la independencia de las repúblicas de Dontesk y Lugansk en Ucrania, como primera movida anticipa un mayor espacio para que la Unión Europea se conecte con el multipolarismo. Francia y Alemania tienen todo para aprovechar este hecho y para retomar su “peso específico” en la UE, alejándose del globalismo unipolar y por tanto de la OTAN.
El presidente de EEUU, Joe Biden no desplegará ningún soldado estadounidense en ningun lugar dentro de Ucrania. Biden ha emitido una orden ejecutiva que prohíbe cualquier nueva inversión o comercio con las dos nuevas repúblicas. Y ha de seguir consultando con sus aliados tanto sobre una solución diplomática como sobre sanciones contra Rusia. Estados Unidos no considera el movimiento de tropas rusas en la región del Donbass como un nuevo paso.
La jugada de Putin significa de hecho punto de torsión que cambia la situación y abre un nuevo momento histórico. El Multipolarismo avanza y el Unipolarismo Globalista retrocede ante la capacidad de iniciativa, tanto en lo económico comercial como técnico-militar. Si el Reino Unido (la no-globalista) quiere sobrevivir, deberá ponerse del lado de los ganadores del conflicto (la UE-Alemania-Francia-Etc.), y dejar que EEUU se “entienda” en su propia crisis interna de perestroika norteamericana y, por ello, en un proceso de aislamiento creciente.
En cuanto a posibles sanciones a Rusia podemos afirmar que no habrá expulsión de Rusia del SWIFT y Europa hará, en la medida de lo posible, negocios con Rusia en euros y ya no en dólares, lo que implica un adiós al dólar como moneda internacional de referencia en 2022, como ya indicaron este año numerosos referentes económicos, políticos y analistas en espacios como Keiser Report.
Tampoco habrá bloqueo a la operatividad y bombeo del gasoducto NordStream-2 de Rusia-a-Alemania. El canciller de Alemania, Olaf Scholz, ordenó detener el proceso de “certificación” del gasoducto Nord Stream 2, que es más una medida técnica administrativa que política. Todo parece indicar que, a pesar de la negativa estadounidense y de la OTAN de aceptar los acuerdos de Minsk II, Rusia logró una solución no militar para tener un resultado de hecho. Es un triunfó de lo político sobre lo militar y un hecho que puede garantizar la paz para Europa.
El multipolarismo: Beneficios sin Límite entre Estados
Aprovechando la apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno 2022 en Pekín, a comienzos de febrero de 2022, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, y su homólogo chino, Xi Jinping se reunieron. Para mostrar que Rusia no es quien depende del NordStream-2 sino la Unión Europea. Putin y Xi Jinping tuvieron una reunión centrada en un nuevo contrato para el suministro de 10 mil millones de metros cúbicos de gas al año desde el Lejano Oriente de Rusia a China. Rosneft y la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC) han firmado, además, un acuerdo para el suministro de 100 millones de toneladas de crudo a China a través de Kazajistán durante 10 años.
En este escenario, Xi Jinping ha destacado que “Rusia y China constituyen «un pilar fiable» para unir al mundo a la hora de superar las crisis y defender la igualdad, haciendo realidad conjuntamente el auténtico multilateralismo[9], con un espíritu democrático”. Expresan el concepto de acuerdos entre Estados de Mutuo Beneficio Sin Límites. En conjunto se comprometen a intensificar el trabajo con este concepto para aumentar la cooperación entre Rusia, en el marco de la Unión Económica EuroAsiática –UEEA-, y Pekín, en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta –NRS-.
Es preciso saber también que, ante la eventual amenaza de sanciones económicas mediante la instrumentación Globalista del SWIFT, se ha configurado un transcendental rectángulo euroasiático donde Rusia opera en óptimas relaciones con los otros tres vértices: China, India e Irán. El acuerdo estratégico entre China e Irán por 25 años (la colisión de la Ruta de la Seda con el Gran Reset anglosajón), marcó a su vez la pauta para otra asociación estratégica por 20 años entre Rusia e Irán. Su objetivo principal es ir-más-allá del sistema bancario SWIFT, del cual el sistema bancario de Irán ya fue desconectado. Desde el punto de vista geoeconómico y geopolítico, los acuerdos implican hacer converger los anhelos de la Organización de Cooperación de Shanghái –OCS-, de la Unión Económica Euroasiática –UEEA-, el 15-RCEP y el BRICS, como señala Pepe Escobar[10] (https://bit.ly/35lEstf).
El bloqueo (sin estar claros sobre aun de la causa) el año pasado del Canal de Suez (que costó 9 mil millones de dólares a la economía mundial), ha elevado el perfil del Corredor Internacional de Transporte Norte Sur (INSTC), como un corredor de tránsito multimodal alternativo más barato y rápido entre India y Rusia con Irán como centro. El corredor es una ruta comercial (un 40% más corta y un 30% más barata que la ruta vía el canal de Suez) que conecta Mumbai (Bombay) por mar con Irán, atravesándolo por tierra y luego, vía el mar Caspio, a Rusia para llegar por tierra a Moscú o más allá, incluyendo Ucrania.
Los miembros fundadores son India, Rusia e Irán, último país por donde cruza también la Nueva ruta de la Seda desde China hacia Viena y más allá (Ver mapa). Los trabajos para desplegar el corredor comenzaron en 2002. Desde entonces, la membresía en el INSTC se ha expandido para incluir 10 países más: Azerbaiyán, Armenia, Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Turquía, Ucrania, Siria, Bielorrusia y Omán. Integrando de este modo al Asia Central con Eurasia y teniendo a Irán en el centro por medio de la Nueva Ruta de Seda –NRS-.
La administración Biden levantó las sanciones al programa nuclear de Irán (impuestas por fuera del derecho de la ONU), también en la segunda semana de febrero. Europa es el gran ganador al tener, Rusia mediante, acceso al gas y al petróleo barato de Irán. En este contexto, Putin cubrió inteligentemente sus “apuestas” con los europeos al cerrar un trato con Hungría, que será el modelo para próximos acuerdos. Porque una vez que quede claro que EEUU y el Reino Unido ya no podrán detener al Nordstream-2, entonces podrán comenzar los nuevos acuerdos de oleoductos en Europa del Este y del Sur, desde el campo masivo de Irán en el Caspio.
La democracia económica y jurídica en China
La difícil situación financiera de Evergrande Group, que ha afectado a las empresas chinas desarrolladoras de construcción y de los mercados financieros mundiales desde el año pasado, obtuvo un indulto en enero después de que los inversores extranjeros acordaron extender la fecha de pago de un bono en yuanes. Los desarrolladores chinos se enfrentaron a una restricción de liquidez sin precedentes debido a las normas regulatorias del Estado a los préstamos, lo que llevaba a una serie de impagos de deuda en el extranjero, rebajas en las calificaciones crediticias y ventas masivas de acciones y bonos de los mismos.
Ante la crisis, los reguladores del gobierno favorecieron las reinversiones de la deuda e intentan apuntalar la confianza de los inversores y compradores de viviendas. Suavizando así el impacto económico con el enfoque en la estabilidad interna. Para ello, el enfoque está concentrado principalmente en los compradores de viviendas y, en segundo lugar, en los trabajadores y las contrapartes contratistas, es decir en la economía real. Para luego frenar la economía especulativa de los inversores extranjeros y nacionales. La disciplina del mercado es prioridad y esto no solo se aplica para el sector inmobiliario. En síntesis, se procura la estabilidad de la economía real y que todos los costos sean “pagados” por el capital especulativo e improductivo. En China no hay empresas demasiado grandes como para no dejarles caer –ToBigToFail[11]-, lo que ha sido la causa de las burbujas especulativas en Occidente o Norte-Global.
Los analistas de JPMorgan, defensores de los inversores extranjeros, consideran la desaceleración del mercado inmobiliario como la mayor amenaza para la estabilidad económica de China, señalando que una desaceleración de 5 puntos porcentuales en la inversión podría reducir directa e indirectamente el crecimiento del PIB hasta en 0,7 puntos porcentuales. La tendencia histórica indicaba que el crecimiento económico de China ya estaba a la baja pasando de 14.2% en 2007, 7.8% en 2013, 5.9% en 2019 y 5.15 % como promedio de 2020 y 2021 y con una expectativa de otra leve baja para 2022 (5.1%), una cifra envidiable en un entorno económico mundial enfrentando una crisis profunda, pero con un PBI-PPParidad en aumento ya desde el 2020, reemplazando mercado externo por consumo interno de masas en desarrollo.
La cadena de suministro global podrá estar afectada por los cierres en la economía durante la pandemia Covid-19, conllevando a la inflación. Para la economía china la planificación siempre ha sido el eje central a pesar de la convivencia con el capitalismo en el propio país y el mundo. Ante el creciente riesgo de un colapso económico, que se refleja a través de una irrupción en las cadenas de productos y servicios, China acumula en los últimos años preventivamente la mitad del suministro mundial de cereales. China ya ha observado sequías, inundaciones y plagas, y lo único que Pekín no puede permitirse es el descontento de su Pueblo, provocado por la escasez de alimentos o una fuerte alza de sus precios, por las razones que fueran.
A lo largo de la historia de China, la escasez de alimentos ha provocado disturbios populares. Fueron un factor que contribuyó a los levantamientos que derrocaron a las dinastías chinas. El Estado chino como comunidad superior o meritocracia/Partido ha creado modernas ´pirámides´ de granos para alimentar a sus comunidades de Base/Pueblo[12] en tiempos de escasez. Ante los ojos occidentales el país puede considerarse que no respeta los derechos humanos, como el derecho individual a la vida. Pero Occidente no sabe lo que es el Bien Común y, el derecho al alimento y a la vida para todos.
Las importaciones chinas de soja, maíz y trigo se multiplicaron en los últimos años con crecientes compras a Argentina, Brasil, EEUU y otras naciones. Las importaciones de carne de res, cerdo, lácteos y frutas se multiplicaron por 4 o 5. Los planificadores centrales gastaron $ 98.1 mil millones en la importación de alimentos en 2020, 4.6 veces más que una década antes, según la Administración General de Aduanas de China. El hecho es que hoy China mantiene niveles históricamente altos de frijoles y granos almacenados en las 310 instalaciones (¨pirámides modernas¨) de COFCO-Group (un importante procesador de alimentos de propiedad estatal china) en la parte noreste del país, según Nikkei Asia.
Los datos del Departamento de Agricultura de EEUU muestran que China tendría el 69% de las reservas de maíz del mundo en la primera mitad del año de 2022, el 60% de su arroz y el 51% de su trigo. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación estimó que hay escasez de alimentos y el índice de precios de los alimentos se encuentra actualmente en su máximo de los últimos diez años, con el consecuente peligro concreto de hambrunas. Ningún país en Occidente ha pensado aun en la seguridad alimentaria de su pueblo-comunidad y la capacidad de poder alimentarse la ha “dejado” al mecanismo de un “dios mercado” excluyente, con el ´derecho individual a la vida´ sin medios a su alcance.
Hemos señalado en trabajos anteriores que China está en camino de regular la economía hacia el socialismo en el camino que el Modo de Producción Tributario histórico[13]recorrió en la antigüedad, en líneas generales. El modo en cómo el Partido (meritocracia) crea sus ´pirámides´ de reservas alimentarias para su Comunidad de Base/Pueblo es fiel reflejo de estar yendo por el camino del Bien Común para el pueblo. Ahora, el Partido da un paso adelante al pretender que las necesidades y la voluntad del Pueblo deben estar mejor dirigidas hacia la comunidad superior, y que la voluntad del pueblo se vea reflejada en los trabajos y realizaciones. En otras palabras, buscando e impulsando una democracia económica y política, un modo de democracia que en Occidente aún no se puede ni soñar. Li Zhanshu, en tanto que presidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional y miembro del Comité Permanente del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh), tiene comomandato “enfatizar la conversión de las fortalezas del sistema de asambleas populares en eficacia de gobernanza”[14].
Li pidió a la asamblea crear-producir propuestas para legislar los mecanismos y plataformas necesarias para desarrollar la democracia popular, atravesando lo más integralmente posible los niveles del proceso de China para asegurar que todo el trabajo sea un creciente reflejo de la voluntad y necesidades del pueblo. La oferta económica (con Inteligencia Artificial en 5G / 6G) tiene que “ser orientada” cada vez más por las necesidades concretas del pueblo y no por una oferta según los intereses de empresas, tanto privadas como gubernamentales. Esta es, en otras palabras, una lucha contra el consumismo, la obsolescencia programada, etc. También pidió mejorar el trabajo de las asambleas populares, brindar fuertes salvaguardas legales para impulsar el proceso y camino de modernización del sistema (5G) y la capacidad de China para la gobernanza y la construcción integral de un país socialista moderno.
Bibliografía
Wim Dierckxsens y Walter Formento, Por una nueva civilización: El proyecto multipolar, Editorial Acercandonos, Buenos Aires 2021
Wim Dierckxsens y Walter Formento, La perestroika en Estados Unidos, Réquiem para la civilización occidental, Editorial Acercandonos, Buenos Aires, 2021
Wim Dierckxsens y Walter Formento, Multipolarismo vs Unipolarismo: Amenaza de guerra o caída del Imperio, ALAI, enero de 2022
Cheng Feng, Occidente, no Rusia, se enfrenta a un atolladero ucraniano, Asia Times, 28 de enero de 2022
Tyler Durden, La disputa de la OTAN estalla cuando Letonia critica los vínculos inmorales e hipócritas de Alemania con Rusia y China, Zero Hedge, 29 de enero de 2022.
Victor Davis Hanson: Por qué Putin no ha sido disuadido, zero hedge, 29 de enero de 2022
Amanda Mars, Ucrania pone a Biden ante otro desafío en la política interna y la relación con los aliados, El País 30 de enero de 2022
Mike Shedlock, La batalla por la integración europea ha fracasado y Rusia proporciona la prueba, MishTalk.com, 31 de enero de 2022
Brandon Smith La agenda de reinicio globalista ha fallado: ¿es Ucrania el plan B?, Alt-Market.us, 31 de enero de 2022
Michael Every, Rusia está preparada para declarar la guerra económica a Occidente, infligiendo un «enorme dolor económico», Rabobank, 2 de febrero de 2022
Tom Luongo, ¿Sobrevivirán Lagarde y el BCE a este punto de inflexión en la geopolítica?, Zero Hedge, 16 de febrero de 2022
Tyler Durden, La moral está baja»: el aumento de las jubilaciones de los demócratas de la Cámara de Representantes alcanza el nivel más alto en 30 años, Zero Hedge, 20 de febrero de 2022
Ben Weingarten, El régimen gobernante de Estados Unidos no teme a la desinformación… teme a la verdad, Zero Hedge, 19 de febrero de 2022
Tyler Durden, «La moral está baja»: el aumento de las jubilaciones de los demócratas de la Cámara de Representantes alcanza el nivel más alto en 30 años, Zero Hedge, 20 de febrero de 2022
Notas:
[1] Se considera un Estado tapón o colchón a un país independiente, normalmente pequeño, ubicado geográficamente entre dos potencias mayores con intereses enfrentados. En teoría, la presencia del Estado tapón evita que las dos potencias se enfrenten o, al menos, reduce ese riesgo. No obstante, la sola existencia de un Estado tapón no es sinónimo de paz entre las dos potencias rivales, para lo que son necesarios otros mecanismos diplomáticos.
[2] La UE pos Brexit –sin Londres ni Inglaterra ni el RU-
[3] El bombardeo de Belgrado en marzo de 1999 durante 78 días despertó a Rusia y ya era obvio para Putin como jefe de gobierno que la intención final era bombardear Moscú hasta destruir toda capacidad y reducirla también a la condición de Estado Vasallo. A fines de diciembre de 1999, Yeltsin renunció y Putin se convirtió en presidente interino, conservando el puesto de jefe de Gobierno. Al inaugurarse el siglo XXI, Rusia comenzó no solo una fuerte remilitarización sino también un acercamiento a China que se consolida en 2014. Pero era también China, que había comprendido estratégicamente los objetivos de la OTAN-Globalista, en el Maidan en Ucrania, quién también tomo la decisión de consolidar una relación estratégica con la Rusia presidida por Putin.
Pekín observó que la OTAN había cerrado sus accesos marítimos y la “caída” de Rusia cerraría sus accesos al mundo por tierra. Por ello Pekín comprendió también que Rusia podría ser el próximo en ser bombardeado. La creciente presencia de barcos de guerra estadounidenses en aguas chinas fueron argumentos contundentes para comprender que en tal caso la OTAN, y los intereses unipolares globalitas, controlarían todos los recursos naturales, razón suficiente para estar juntos como sostén del proyecto de la Nueva Ruta de la Seda.
La Ruta de la Seda tendría como propósito el integrar el continente de Eurasia para garantizar la obtención de recursos naturales por vía terrestre (petróleo y gas natural en primer lugar con Rusia) y no depender de la vía marítima en lo inmediato, controlada por buques de guerra de EEUU. Con Rusia como principal productor de energía fósil, China garantizaría el abastecimiento de su energía. Con la integración progresiva de países a la Nueva Ruta de la Seda, China se aprovisionaría no solo de recursos naturales para no solo lograr mayor soberanía, sino incluso una posición estratégica para controlar Eurasia entera y poder tener acceso al mundo. Pero estos objetivos son solo posibles planteando una concepción multipolar de las relaciones internacionales. Respetando, integrando y potenciando a cada una de las naciones y regiones en un todo multipolar poliédrico, plurinacional y pluriversal.
2021: Año del Final de la Era del Dólar. Son precisamente las sanciones de EEUU contra Rusia, las que han acelerado al Multipolarismo en los años posteriores a 2014, hasta 2020. Wim Dierckxsens, Walter Formento, 02/06/2021. https://www.alainet.org/es/articulo/212486
[4] En Ucrania, Occidente apoyó un golpe inconstitucional contra un gobierno elegido perpetrado, entre otros, por guardias de asalto fascistas/neonazis (Svoboda, Sector Derecho) instrumentalizado por la inteligencia estadounidense. Después de un contragolpe ruso, el presidente Barack Obama proclamó que cualquier referendo en Crimea «violaría la constitución ucraniana y violaría el derecho internacional».
Es solo el último ejemplo en la violación serial del «derecho internacional». El registro diario es enorme, e incluye: Los bombardeos de Serbia por la OTAN durante 78 días en 1999 para permitir la secesión de Kosovo; la invasión de EE.UU. en 2003 y la subsiguiente billonaria ocupación y creación de una guerra civil en Iraq; los bombardeos de Libia de la OTAN/AFRICOM en 2011 invocando R2P («la responsabilidad de proteger») como cobertura para provocar un cambio de régimen; la inversión de EE.UU. en la secesión del Sur de Sudán, rico en petróleo, para que China tenga otro dolor de cabeza geopolítico; y la inversión estadounidense en una perenne guerra civil en Siria.
[5] Un genocidio producido por fuerzas de choque “neofascistas” bajo comando estratégico de la OTAN-Globalista, nuevamente.
[6] Minsk II es el nombre del acuerdo, firmado el 12 de febrero de 2015, en el que los gobernantes de Alemania, Francia, Rusia y Ucrania buscaron aliviar la guerra del Donbás [«7 puntos clave del alto el fuego en Ucrania», https://www.bbc.com/mundo/ultimas_noticias/2015/02/150212_ultnot_ucrania_rusia_ acuerdo_ alto _el _fuego_jp. Consultado el 15 de febrero de 2015]. La conferencia que sllevo a cabo, supervisada por la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), fue organizada como respuesta al fracaso del primer cese de fuego. Algunas de las medidas acordadas incluían un alto el fuego incondicional para ser observado por la OSCE, a partir del 15 de febrero, la retirada de las armas pesadas del frente de combate, la liberación de los prisioneros de guerra, y la reforma constitucional en Ucrania.
[7] JOE BIDEN JR, CONVIERTE EL GAS EN LA PESADILLA UCRANIANA: Joe Biden fue el hombre de Obama para las relaciones con Ucrania y, al mismo tiempo, permitió que su hijo Hunter tomara dinero de un controvertido oligarca del gas. Los antecedentes de la conexión de Kiev. … los eventos tienen el potencial de dañar masivamente a Joe Biden y su credibilidad en medio de la campaña de las primarias demócratas para las elecciones presidenciales de EE.UU. de 2020.
Y de eso se trata: a mediados de mayo de 2014, se anunció que Hunter Biden contrataría a una compañía de gas ucraniana, tres meses después de que Occidente acogiera con beneplácito la revolución de Maidan y en medio de la agitación de la guerra que se desarrollaba en el este de Ucrania. Se dice que el grupo ucraniano Burisma transfirió a Hunter Biden 50.000 dólares al mes durante varios años, según varios informes de prensa. Por Benjamin Postor, 25 de septiembre de 2019, 21:07
[8] Algo que también es así para la Inglaterra industrial que exporta bienes industriales y tiene su principal mercado en China.
[9] Recordemos el Multilateralismo también puede ser planteado coordinado desde una instancia Unipolar de Interés-Poder, como el Globalismo Unipolar Multilateral plantea y ha practicado desde 2001-2022 donde es dominante. La Multilateralidad refiere a los puntos de apoyo real (grupos transnacionales de poder, bancos centrales o etc.) del interés financiero Unipolar Global. Además, ésta unipolaridad globalista necesita también negar las naciones como actores estatales, para afirmar a los actores Empresas Transnacionales Globales –ETNs-. El Multipolarismo que estamos observando en despliegue y en desarrollo se nos muestra Multilateral, reconociendo la plurinacionalidad y pluri-regionalidad-o-bloques de los actores y la Pluriversidad –pluralidad de los actores estatales- por oposición a la Universalidad.
[10] Raisi fue a Sochi y Moscú listo para ofrecer a Putin una sinergia esencial para enfrentar un Imperio unipolar en decadencia cada vez más propenso al irracionalismo. Lo dejó claro al comienzo de sus tres horas de conversaciones con Putin: nuestra relación renovada no debe ser «a corto plazo o posicional, será permanente y estratégica».
[11] Modo de referirse en EEUU y GB a las grandes Empresas Transnacionales Financieras que son el Poder Real (Estado Profundo) detrás de los gobiernos elegidos electoralmente y del sistema institucional político permanente.
[12]Por una nueva civilización: El proyecto multipolar. En la modernidad (occidental) vale afirmar “pienso luego existo”, mientras en la vía oriental prevalece históricamente “somos comunidad luego existimos”.
[13] Escobar Pepe, El nuevo manifiesto comunista de Xi, 16 de noviembre de 2021.Poner referencia y Wim Dierckxsens y Walter Formento, ¿La Crisis del Globalismo puede dar paso a una revolución mundo?, ALAI diciembre de 2021
Tiene razón la diputada electa Pilar Cisneros en no haberse equivocado al decir que EXPRESAMENTE no se refirió al Tribunal Supremo de Elecciones, cuando en el mitin que tuvo su Partido Progreso Social Democrático, siendo ella la principal oradora, como lo ha sido en todo el país, afirmó, entre otras cosas, que la segunda vuelta no estaba ganada, y enfatizó que “Tenemos al frente un enemigo poderoso, con una estructura sólida y capaz de hacer chorreo de votos para quitarnos esta elección”. También afirmó que “Lo que nos preocupa es no tener fiscales de mesa en todas las mesas y que se pueda producir un chorreo por parte del partido rival”. También afirmó que esa práctica del chorreo es usual en todos los partidos políticos que realizan convenciones políticas para escoger sus candidatos.
Se refería al Partido Liberación Nacional, a su candidato, y a “la estructura sólida y capaz de hacer el chorreo”, donde IMPLICITAMENTE sí comprometió al Tribunal Supremo de Elecciones, porque esa es la estructura “sólida y poderosa” que es la única que puede facilitar “el chorreo de votos”. Salvo que Pilar Cisneros Gallo hable, o cante más que un gallo, sin conocimiento preciso de lo que afirmó, o lo que es peor, en una diputada, que no ligue el cerebro con la lengua.
Sí COMPREMETIÓ al Tribunal Supremo de Elecciones porque es éste el que prepara la papelería electoral, la imprime y la custodia hasta que, con actas en mano, la distribuye, en las tulas oficiales, a los miembros de mesa autorizados de todos los partidos para su custodia final, hasta el día de las elecciones, donde en ese proceso, de nuevo mediante dos revisiones, de esos miembros, de todo lo que contienen las tulas, se comprueba que toda la papelería electoral enviada es correcta, y que no falta nada.
COMPROMETIO LA INDEPENDENCIA del Tribunal Supremo de Elecciones y la transparencia de cómo trabaja. Lo IMPLICO con su afirmación en una POSIBLE componenda con un partido político en este fraude del “chorreo de votos”.
SI ACUSÓ IMPLICITAMENTE al Tribunal Supremo de Elecciones DE FAVORECER EL FRAUDE, en lo que dijo para la segunda vuelta electoral. Quizá lo pensó, pero no se atrevió a decirlo en la primera ronda porque su partido no estaba destacando como finalmente lo hizo.
Si el Tribunal estaba implícitamente comprometido, como ella aseveró, con su afirmación, tenía que estarlo, en ese compromiso de fraude, en primer lugar con el Partido de Gobierno, el Partido Acción Ciudadana, que de acuerdo a su insinuación, sin casi sacar un voto, en la práctica lo dejaron sin papeletas y sin chorreo, en el supuesto también de que los magistrados electorales le respondieran a ese Partido, así como todo el personal del Registro Electoral y del mismo Tribunal, igualmente, le respondieran a ese Partido en el Gobierno, con lo cual el Tribunal, o desde su entraña, se prestó entonces a facilitar papeletas para los partidos que llegaron a la segunda vuelta, en este caso tanto a Liberación como el Progreso Social Democrático, porque habría que pensar que también salió favorecido de ese supuesto chorreo de votos, porque las encuestas no lo colocaban de finalista.
De otra manera costaría pensar, de acuerdo con la perversa lógica de la diputada peruano costarricense, que los dos partidos finalistas llegaran a la final, y en esta segunda vuelta, con esa misma lógica, le preocupa que “el chorreo de votos” posible que pueda hacerse, ¿de nuevo?, se haga a favor de Liberación Nacional como partido y de su candidato, y ya no de su partido.
No sé cuánto sabrá la diputada peruana costarricense de la Historia Nacional, pero la década que culminó en 1948 se terminó con una guerra civil, que tenía como una de las banderas la lucha por la pureza del sufragio. En el otro bando, el del gobierno aliado a los comunistas y a la Iglesia Católica, los comunistas impulsaron la constitución del Tribunal Nacional Electoral y del Código Electoral, ambos de 1946, con al ánimo de frenar la corrupción electoral que entonces se acusaba contra los gobiernos de turno. Ambas instituciones permanecen, sobrevivieron a la Guerra Civil, a la Junta de Gobierno y a la Asamblea Nacional Constituyente, y hoy son sólidas columnas de la Democracia Electoral Nacional.
El actual Tribunal Supremo de Elecciones lo estableció la Asamblea Constituyente, respetando la propuesta que hizo la Junta de Gobierno encabezada por José Figueres, y el código electoral de 1946, con sus reformas llegó hasta el 2009 cuando se aprobó el actual Código Electoral.
La Asamblea Nacional Constituyente, con el apoyo de la Junta de Gobierno, le dio carácter de poder independiente, al Tribunal Supremo de elecciones, que así lo denominó la Junta de Gobierno, con exclusividad en su función electoral, único organizador, administrador y con capacidad declarativa, sin apelación alguna, de los resultados electorales, lo que ha sido pieza fundamental del desarrollo de la Democracia Costarricense, situación que seguramente en Perú donde la diputada electa inició su primera formación no se conocía, por su historia militar, de golpes de estado, poco democrática, comparada con la costarricense.
El chorreo de votos, como se conoce esta figura del fraude electoral, que usted trajo a cuento, generalmente se hacía en las elecciones oficiales de Costa Rica, antes de 1948, y se podría decir que en todas las elecciones anteriores a esa fecha había distintas formas de hacer fraudes.
En esa época anterior a 1948 el proceso electoral estaba totalmente controlado por el Poder Ejecutivo, y por el partido gobernante. Hasta 1924 el voto de los electores era público con lo cual se podía presionar de muchas maneras, por parte de empleadores, autoridades de gobierno, patronos en general, hacendados, a los electores votantes sabiendo cómo iban a votar. Hasta por la forma cómo se emitía el voto, que podía durar algunos días, era fácil alterar procesos electorales, o por la falta de cedulación, o por una lista abierta de electores donde estaban los fallecidos, por traslados de sitio electoral, por la forma como se leían los telegramas informativos del resultado, o por compra directa de votos etc.
Al controlar el sistema electoral el Poder Ejecutivo ejercía control en la práctica de todo el proceso, desde su organización hasta la elaboración del material electoral y su distribución, además del conteo de votos que prácticamente se hacía en la Casa de Gobierno. La declaración final de los resultados quedaba en manos del Congreso de conformidad al informe que enviaba el Tribunal Electoral de la época.
De esta manera cuando se empleaba el sistema del chorreo de votos se procedía así:
De las papeletas oficiales se sacaban algunas, que no eran impresas como lo hace actualmente el Tribunal Supremo de Elecciones, tantas como se quisieran emplear en distintos lugares, cantones o provincias, para asegurar el triunfo que se deseaba.
Por sacadas las papeletas, lo que era fácil hacer al partido político que estaba en el Gobierno, porque controlaba al Tribunal Electoral, la emisión de toda la papelería electoral, o al Gobernante de turno que complacía en que esas papeletas se sacaran para ese fin, de chorrear votos, esas papeletas se marcaban en la casilla del candidato que se quería favorecer. Marcada la papeleta entonces se acudía a un votante para proponerle que metiera esa papeleta marcada y trajera la que le daban en el recinto electoral, que era otra papeleta oficial. Así se iniciaba la cadena de votos que se provocaba con ese “chorreo”.
El chorreo se hacía con papeletas oficiales, reales, verdaderas, no con copias o falsas papeletas. Ese proceso podía implicar un acto consciente de quien lo hacía porque lo hacía a favor de un partido y un candidato o bien inducido mediante soborno, pago o compra del voto.
Técnicamente desde la organización de las elecciones nacionales, a partir de las elecciones de diputados de 1949 y las nacionales a partir de 1953 esa forma de fraude desapareció.
Los procesos electorales fueron perfeccionándose en su organización, administración, en la educación popular, en la formación ciudadana, y la cultura cívica que desde entonces se ha desarrollado alrededor del sufragio nacional, como proceso electoral y como ejercicio masivo del derecho político a elegir las autoridades supremas de los Gobiernos del país, el nacional, los diputados y los gobiernos locales. Que recuerde nunca ha habido desde la existencia del actual Tribunal Supremo de Elecciones ningún cuestionamiento a su manejo de las elecciones, hasta ahora que la diputada peruana costarricense lo ha hecho.
El Tribunal Supremo de Elecciones fue el cuestionado por la diputada electa. Con ello, con sus aseveraciones, se afectó la imagen pública, y posiblemente internacional del país, de la democracia nacional y del sistema democrático electoral del país. ¿Cabrá acusación penal contra la diputada electa antes de su juramentación, por el daño causado al país, a la imagen de la democracia costarricense?
En esta campaña electoral, que aún no ha terminado, el pueblo costarricense ha sido el protagonista de un acontecimiento que profundiza un proceso que se viene desarrollando desde hace varias décadas; razón por la cual amerita una amplia reflexión como corresponde a un evento que no dudo en catalogar como “histórico”. Ciertamente, nuestro pueblo se hizo allí presente; pero hay dos maneras de hacerlo: por lo que hace y por lo que se niega a hacer, por lo que dice y por su silencio. El pueblo se hizo presente y se convirtió en protagonista de dos maneras: hablando por medio del voto y callando recurriendo a la abstención; y lo hizo por partes prácticamente iguales: la mitad del padrón electoral fue a votar, la otra mitad se quedó en casa. Lo que el pueblo dijo mediante el voto debe calificarse como las “luces” de nuestra democracia, su preocupante y voluminoso abstencionismo refleja las “sombras” de nuestra democracia. Inspirándonos en los ciclos de la madre Naturaleza, el domingo 6 de febrero tuvimos un día de 24 horas: 12 de luz y 12 de oscuridad. Para entender el porqué de lo acaecido es preciso tener conciencia de que se ha operado un cambio cualitativo en la manera de elegir a nuestros gobernantes. Tradicionalmente sólo había una elección cada cuatro años, donde se elegía a todos los que habrían de fungir como miembros de los tres poderes sujetos a elección popular: los poderes legislativo y ejecutivo, que representan a la nación como un todo, y las municipalidades que encarnan al poder local. Durante la segunda mitad del siglo pasado, la mayoría de los ciudadanos votó por los candidatos que habían sido seleccionados por la cúpula de los partidos que se disputaron la guerra civil de 1948, lista que era confeccionada mediante métodos dudosamente democráticos. Pero en la práctica, el poder era monocolor, pues quienes perdían sólo tenían el derecho a hacer oposición; de la cual, incluso, fueron excluidos quienes combatieron al lado de Manuel Mora y bajo el mando de Carlos Luis Fallas en 1948, luchando hasta la muerte en defensa del Estado Social; no sería sino hasta la Administración socialdemócrata de Daniel Oduber (1974-1978) que se reformaría la Constitución de 1949 para que los derechos de TODOS los costarricenses fueran reconocidos. En todo este período histórico el poder se concentró en torno a la presidencia de la República, excepto en los gobiernos no liberacionistas presididos por Mario Echandi (1958-1962) y por José Joaquín Trejos (1966-1970) en que Liberación logró la mayoría en la Asamblea Legislativa.
La causa de que el pueblo costarricense se viera sometido a esta “democracia” restringida y tutelada se debe a razones geopolíticas. En efecto, durante la Guerra Fría la geopolítica mundial el poder imperial imponía a los países periféricos regirse por un bipartidismo anticomunista, dando prioridad a la defensa y promoción de los intereses de las trasnacionales, so pena de que se les impusieran regímenes dictatoriales, como ocurrió con el golpe de estado en la vecina Guatemala (1954); eso mismo sucedió en la década de los 70s.en otros países, como castigo al exitoso intento de forjar una democracia popular en el Chile de la Unidad Popular (1970-73) bajo la presidencia del socialista Salvador Allende. Este modelo político entró en crisis con el triunfo de la Revolución Sandinista en Nicaragua (1979) y la instauración del gobierno de los nueve comandantes durante la década siguiente. En Costa Rica triunfa Oscar Arias, conspicuo vástago de la oligarquía, que logra que su plan de paz sea aceptado por los otros gobiernos de la región, impidiendo así que Reagan ocupara militarmente toda la región; todo lo cual hizo posible que la oligarquía criolla prolongara su hegemonía, pero a condición de ceder en el aislacionismo tradicional de Costa Rica, ya que el sucio capital oligárquico de los países del Triángulo del Norte se incrustó en las finanzas domésticas, como se refleja en los grandes y modernos centros comerciales de Escazú y Alajuela-Aeropuerto. El siglo XXI asiste al declive vertiginoso de la hegemonía multisecular de los imperios de Occidente, gracias al auge indetenible como potencia mundial de China y al revivir de Rusia. Con ello se derrumba el bipartidismo local; en las dos anteriores elecciones triunfa un partido un tanto improvisado que, a pesar de no ser nunca grande, logró, sin embargo, escalar a la presidencia de la República al ser aceptado en la segunda vuelta por la mayoría de los costarricenses como ”el mal menor”. Hoy todo ese tinglado se acaba de derrumbar como se evapora una gota de agua en el desierto. Es dentro de este panorama político que Costa Rica acaba de tener elecciones para elegir diputados e irá de nuevo a las urnas el 3 de Abril, para escoger al próximo presidente de la República entre los dos candidatos que lograron un mayor porcentaje de votos, debido a que ninguno logró llegar al 40% requerido por ley. Dos novedades se dan en esta elección. La primera es la súbita y sorpresiva ascensión de un partido nuevo, encabezado por un candidato hasta hace poco desconocido por haber vivido la mayor parte de su vida pública muy lejos de nuestro país, pero que ha logrado aglutinar en torno suyo un movimiento (difícilmente puede calificarse de ”partido”) novedoso por representar un sentimiento antisistema, que refleja el rechazo de un numeroso y creciente grupo de ciudadanos hacia la clase política tradicional. La otra novedad de estas elecciones es la extinción (¿definitiva?) de 19 partidos, algunos de ellos liderados por conocidas figuras del ámbito político. De manera particular, mucho se ha comentado el estrepitoso derrumbe (¿defunción?) del partido gobernante, que ni siquiera pudo llevar un solo e íngrimo diputado a la Asamblea Legislativa. Al estar compuesta por seis sólidos partidos, pero con al menos seis diputados cada fracción, la próxima Asamblea Legislativa sale fortalecida, si bien los dos partidos tradicionales poseen las más fuertes bancadas.
Pero el panorama se vuelve sombrío si reconocemos que el gran ganador fue un abstencionismo, que en cada elección crece. Esto no es más que la señal de que el pacto socio-político (“contrato” diría Rousseau) con que se cerró la turbulenta década de los 40s.y que se plasmó en la Constitución de 1949 actualmente vigente, entre una oligarquía abierta al proyecto modernizador y los sectores medios en ascenso, da muestras de estar periclitando. Amplios sectores de la clase media se sienten actualmente vulnerados en sus intereses económicos y en sus ideales políticos, debido a la tendencia acaparadora de una voraz oligarquía cada vez más reducida en número pero más poderosa financieramente. Por su parte, los sectores populares se empobrecen cada vez más, sobre todo en los populosos barrios suburbanos de la Gran Área Metropolitana y en las tres provincias, que se reparten las costas bañadas por los dos océanos que nos abrazan. El descontento de estos amplios sectores de la población se viene manifestando en el abstencionismo, pero si la situación no cambia en su favor, podrían impacientarse aún más y dar origen en un futuro no lejano a una caótica ingobernabilidad nutrida en fuentes económicas putrefactas, como sucedió en el México que antecedió al ascenso al poder de López Obrador, o parece estar sucediendo en Colombia, nuestros poderosos vecinos al Norte y al Sur de nuestras vulnerables fronteras. Allí radica el verdadero reto que inexorablemente deberá asumir el próximo gobierno, hayamos o no participado en su elección.
COLUMNA LIBERTARIOS Y LIBERTICIDAS (22) Tercera época
Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense
El devenir histórico de nuestras sociedades transcurre con un mayor o menor grado de alteridad entre épocas de gran dinamismo y transformaciones de todo orden, y otras en las que eso que llamamos “el tiempo histórico” parece detenerse. Las distintas colectividades humanas tienden a percibir estos fenómenos o eventos sucesivos, de una manera más o menos diferenciada. En el caso de la Costa Rica de la segunda mitad del siglo anterior con sus reformas y transformaciones sociales que fueron muy evidentes hasta para el ciudadano más desaprensivo, y con menos capacidad para la observación de los grandes eventos históricos, quedaron sin embargo debajo del tapete- por así decirlo- muchos detalles que no eran perceptibles a simple vista para las gentes más fanáticas y arrebañadas de entonces. En lo esencial, el pacto social y el texto de la Constitución Política de 1949, mantuvieron y profundizaron, con algunas excepciones, el espíritu reformista que había prevalecido desde el inicio de la década de los cuarenta, tal y como habíamos indicado en la primera parte de este artículo, dándole un impulso revolucionario a las transformaciones de la sociedad costarricense.
Después de la campaña maccartista que libraron las fuerzas reaccionarias contra la candidatura socialdemócrata de Daniel Oduber Quirós durante las elecciones de 1966, con su terror y sus voces del odio, exteriorizadas en el mejor estilo totalitario y goebbelsiano del “miente, miente que algo queda” (Joseph Goebbels, dixit), se produce un ascenso de las fuerzas regresivas de la derecha más conservadora con el triunfo electoral de José Joaquín Trejos Fernández, mientras el “calderonismo histórico” abandona, de manera simultánea, sus últimos arrebatos reformistas, dando lugar a una espinosa y difícil coyuntura, en medio de la que –como habíamos indicado- se produce un giro hacia la izquierda, dentro de las filas del Partido Liberación Nacional que se sintió amenazado con este ascenso de las fuerzas de la reacción, pues si bien prevalecía en el ambiente un marcado anticomunismo de guerra fría, también era muy fuerte el ímpetu reformista y revolucionario en aquel partido que fundaron los glostoras en 1951. Fue así, como el sociólogo y presbítero Benjamín Núñez Vargas y otros connotados dirigentes fundaron el Movimiento de Patio de Agua para una revolución social, para lo que se estuvieron reuniendo, durante algunos meses del año de 1968, en la finca de San Isidro de Coronado, propiedad de Núñez, contando con el apoyo de Daniel Oduber Quirós, José Manuel Salazar Navarrete (destacado intelectual fallecido recientemente), Alfonso Carro Zúñiga y muchos otros que se opusieron al contrato ley con la empresa Aluminium Company of America (ALCOA), (enfrentándose para ello a José Figueres y otros dirigentes de su propio partido), propiciaron el regreso a la vida política electoral de la otra izquierda: la de los vencidos en la guerra civil o golpe de estado de 1948, además de la derogación del párrafo segundo del artículo 98 de la Constitución Política de 1949 y la supresión del texto constitucional de la figura colonialista de los contratos ley durante la legislatura de 1974-1978, la que había permitido los contratos bananeros de los últimos años del siglo XIX, el de 1938 para la región del Pacífico y el contrato de ALCOA, la que coincidió con el período presidencial de Daniel Oduber Quirós y su administración socialdemócrata por excelencia, una que llevó a cabo importantes programas económicos, sociales y culturales que marcaron el punto más alto del estado de bienestar, y el estado social de derecho que alguna vez fuimos,
En síntesis, puede afirmarse que el impulso de este giro hacia la izquierda se prolongó durante más de una década, hasta que a partir de 1984, con la materialización de un incruento golpe de estado, hacia el interior del gobierno liberacionista de Luis Alberto Monge Álvarez (1982-1986), en plena contrarrevolución neoconservadora a escala planetaria, impulsada por Ronald Reagan en los EEUU y Margaret Thatcher en el Reino Unido, empezaron de manera gradual los tiempos de reacción y retroceso social bajo el sello neoliberal, el que se acentuó a partir de la primera administración de Óscar Arias Sánchez, quien fuera el “pacificador” de la América Central (con su contrarrevolución blanda) pero también el que dio inicio al desmantelamiento del PLN, y sus planteamientos de justicia social y del mantenimiento del estado social de derecho hasta convertirlo en le cascarón electoral a que se encuentra reducido, dando inicio a los llamados Programas o Planes de Ajuste Estructural(PAES) y propiciando en ese período una reducción de los aportes gubernamentales a la Caja Costarricense del Seguro Social, cuando su aporte al régimen de invalidez, vejez y muerte fue reducido del 3,25% al 0.25%, lo que dio origen a un reiterado saqueo de los fondos de pensiones del régimen de Invalidez, vejez y muerte de esa institución, algo que se agravó al no pagar o atrasar las remesas los aportes de ley para el ya mencionado régimen de enfermedad y maternidad, cosa que han hecho los sucesivos gobiernos desde entonces durante casi un cuarto de siglo. La deuda con la seguridad social es de proporciones colosales, además ser esencia un acto criminal e irresponsable contra la población (Luis Alberto Jaén Martínez, dixit), a la que siguen engañando ciertos políticos y su corte de serviles.
La desaparición abrupta y el debilitamiento gradual de los sindicatos de los trabajadores agrícolas de las transnacionales bananeras, durante la década de los ochenta (en el marco de una profunda crisis de llamadas izquierdas) marcó un importante retroceso para toda la clase trabajadora de Costa Rica, en medio de una ofensiva ideológica de la ultraderecha neoliberal/ neoconservadora para desacreditar las conquistas sociales de los sectores campesinos, obreros y de los trabajadores del sector público señalándolas, con cierto cinismo, como “privilegios”.
La ofensiva del capital financiero en detrimento del capital productivo, acompañada de una gigantesca evasión y elusión tributarias, el saqueo de los fondos públicos mediante estafas escandalosas como la trocha, la especulación con los títulos valores de la deuda interna y la fuga de capitales hacia los “paraísos fiscales” son elementos que vinieron a completar la debacle social en la que nos hemos venido sumergiendo durante las décadas más recientes.
Desde entonces, a pesar de la lucha y la resistencia sostenida de los sectores populares, sus sindicatos y otras organizaciones, hemos vivido en tiempos de reacción y retroceso político y social. Este, y no otro, es el panorama que se presenta al inicio de la tercera década del nuevo siglo, después de que los “progres” del PAC en complicidad con el PLN, el PUSC y los llamados “partidos religiosos” se encargaron, a partir del año 2014, de acelerar el fin del estado social de derecho y de la Segunda República, surgida tras el último conflicto bélico importante de nuestra historia.
Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)
En su trabajo No vuelvas (Almadía, 2018), el periodista argentino Leonardo Tarifeño escudriña la vida de las personas deportadas de Estados Unidos que terminan circulando en las sombras de Tijuana. Al preguntar a Pepe Rojo, escritor mexicano, sobre el rol de la cultura en la atención de los deportados, éste comenta que no es suficiente, pero que el verdadero proyecto cultural de la ciudad “consiste en mantenerse al día”.
Entender un fenómeno así en un espacio de incertidumbre, complejo, paradójico, desigual, implica profundizar en ese concepto sociocultural por el que la ciudad transcurre: prácticamente su horizonte de futuro se ha esfumado, al quedar atrapado en un presente de tránsitos, violencias, devoluciones.
En varias de las reflexiones compartidas en este espacio, hemos trabajado la idea de cierto abandono de un proyecto común para el caso costarricense, una ausencia de orientación, un nosotros difuminado. De igual manera, nos parece que la escenografía del país atiende a esa complejidad y desigualdad a la cual hemos asistido sin descanso ni pausa en los últimos 20 años.
Cuestionarnos ahora por ese proyecto sociocultural costarricense nos devuelve respuestas con algunas evidencias de un proceso que lentamente empieza a derivar hacia la pérdida de sentido comunitario, para dar paso a una matriz conservadora irreversible y hegemónica. Esta matriz, dicho sea de paso, ha sido impulsada no solo desde centros de pensamiento, think thanks de la industria cultural , sino desde las mismas evidencias de un enojo, enconado y cierto, de un buen sector de población costarricense desafecto con su clase política cuando no también con su sistema democrático.
El avance hacia el individualismo como expresión cultural ha quedado en evidencia en estos dos años de pandemia en los que la idea de cuido colectivo ha quedado relegada por la imposibilidad de construir una experiencia común, un lenguaje a partir de cual todos y todas entendernos.
En su lugar, la falta de empatía, el quiebre de los lazos y los tejidos sociales, las rupturas de las posibilidades de integración horizontal, han posibilitado el debilitamiento de una noción que conjunte esto que somos en la actualidad, y hacia el futuro.
Si lo de Tijuana se inscribe en una ausencia absoluta de futuro, lo de Costa Rica como noción de país revela un significado en suspensión, un proyecto sociocultural que se decanta hacia su lado conservador, inmovilizador, excluyente. Está por verse si en el balotaje de abril se profundiza, sin retorno, ese posible escenario. Para la respuesta social que inevitablemente debe venir, también está por verse de que tamaño será su desafío.