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Algunas precisiones sobre la situación del agro

Marco Vinicio Fournier

A raíz de la discusión nacional que se ha suscitado en los últimos días sobre el agro, decidí realizar algunos análisis estadísticos con datos oficiales del INEC el BCCR y COMEX. En resumen, en los últimos 40 años se ha disminuido la actividad agrícola a un mínimo, se ha proletarizado a las y los agricultores, se ha concentrado la tenencia de la tierra y se ha reducido la variedad de la producción. Estos cambios coinciden con la implementación de los programas de ajuste estructural a partir de la década de los 80, pero se agudizan más con la apertura de mercados, sin que a mediano plazo parecieran mejorar sustancialmente las exportaciones. En el documento adjunto están las estadísticas y su interpretación.

 

Foto del Ministerio de Agricultura y Ganadería.

Compartido con SURCOS por Jaime García.

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ELN y EPL: una sola insurgencia, una sola conversación

Carlos Meneses Reyes

Al abordar la temática del enfrentamiento de dos movimientos guerrilleros en el vasto territorio de El Catatumbo: el Ejército de Liberación Nacional de Colombia (ELN) y el Ejército Popular de Liberación (EPL), enfilamos esfuerzos por desarrollar tan álgido tema centrado en una idea común. Que no sea ésta un enunciado, sino producto de lo analizado en concreto.

La determinación para una caracterización de la Insurgencia, parte de cualidades propias en su definición, de tal manera que la identificación para una ha de aplicarse para la otra. Así, se parte de la asimilación de semejanzas, para concluir en un ensayo de análisis entre iguales. De esa manera, como analista parto de la base que ambas expresiones ELN y EPL, caben dentro del universo de Insurgencia.

Conforme a tal exposición, a la Insurgencia la componen insurgentes; es decir, sujetos alzados en armas, en el escenario de una situación histórica dada, por condiciones objetivas imperantes, ante un panorama predominante de injusticias sociales, por la existencia de un poder opresor representante y ejecutor de intereses de clase; en una sociedad bajo un estado de cosas inequitativo e insoportable, que solo ha dejado como opción la rebeldía y el levantamiento en armas, fundamentado en una acerbo ideo-político, en desarrollo de una teoría política, convertida en ejercicio para la acción, aunado al complemento de unas condiciones subjetivas de sujetos actuantes, no por un impulso de capricho u obsesión, sino por unas necesidades históricas múltiples, aunadas a tradiciones y enseñanzas, que en el caso concreto de Colombia, resumimos en el legado dejado por José Antonio Galán, el Libertador Simón Bolívar, el padre Camilo Torres Restrepo, Pedro Vásquez Rondón, Manuel Marulanda Vélez, entre otros.

La existencia de insurgencia e insurgente será elemento fundamental para el objeto o tema de análisis que nos proponemos; sobre el enunciado que al sujeto insurgente lo motivan objetivos pospuestos en su mente, capaces de conducirlo en su vida hacia objetivos, lejos de vacuidad o falsos contenidos, engranados en una organización política y militar, como un colectivo en el que militan y a la que le deben disciplina, dedicación y entrega.

Proponer una especie de coloquio, como aporte de la sociedad civil, para debatir el asunto del enfrentamiento armado entre las dos organizaciones en comento, parte de la aplicación metodológica de una Introducción como plataforma o bandeja de bases de exposiciones de lo ocurrido, cual objeto o tema que será discutido. Un desarrollo exponencial de la problemática planteada, bajo una necesidad de importancia de la discusión y las hipótesis planteadas de lo sugerido para resolverlo; no bajo una finalidad conclusiva, como algo terminado o concluido; sino como un aporte de ejercicio en la opinión publico dentro del movimiento popular y de masas.

REFERENCIA DE LOS ENFRENTAMIENTOS

Desde el mes de marzo del año 2018, se dieron las primeras manifestaciones de roses armados entre efectivos de ambos grupos insurgentes. Hacia febrero de 2019 habían cesado los enfrentamientos entre ambas organizaciones armadas. Se parte de un principio de acuerdo en el cese de la confrontación entre ambos para llegar al año en curso en el que el escenario vuelve a considerarse de gravedad.

Corresponde eludir el relato de los sucesos; el erigir los hechos como de agresión, partiendo de la base que es de conocimiento de la opinión publica la situación planteada.

Cual premisa de partida se descarta el eco de resonancia de la imposición mediática y de inteligencia militar contra insurgente, de considerar que el motivo o causa de los roces armados obedece a lucha por el predominio de rutas y el negocio del narcotráfico. Que las situaciones de intolerancia y no aceptación de convivencia pacífica de ambas fuentes armadas obedece a lucha por el territorio y a posicionamiento de territorios dejadas por las antiguas FARC-EP. Eso erigiría en simplismo el estudio abordado, atribuyendo una razón de no ser, restando importancia a la gravedad del asunto e incidencia en el momento. No siendo ese el quid del asunto de las contradicciones corresponde no caer en comentarios o discusiones generadores de dificultades. Enunciemos el conflicto en acusaciones concretas, de ambas contrapartes, al día de hoy. En ese sentido partamos del contenido de lo expresado en manifestaciones y comunicados tanto del ELN como del EPL.

En ese orden de ideas tenemos que el ELN atribuye una serie de conductas al EPL, que le afectan como organización y reivindica las acusaciones, como denuncia con intención manifiesta de revelar acciones, a las que califica de contrarrevolucionarias.

El 14 de febrero del corriente año de 2019, el ELN lanza un emplazamiento al EPL. Comienza por colocar en entredicho su carácter de organización revolucionaria. Aduce que el EPL pierde el fundamento político e ideológico revolucionario que lo fundó, cuando define aliarse con el narcoparamilitarismo, integrándose a los planes de exterminio del Estado. Lo insta a deslindarse con el narcoparamilitarismo y que optó por hacerse de espaldas al pueblo y al lado de la contrarrevolución. Afirma lo ha hecho en acciones expresadas en amenazas a pobladores trayendo consigo desplazamiento y afectados, por una siembra indiscriminada de minas en terrenos de cultivos y sitios de transito de la población. Calificando de tragedia el haberse colocado en contra de las comunidades y de ensañarse en un absurdo Paro armado contra el pueblo de la región al dirigir las acciones contra el pueblo de El Catatumbo y no contra la oligarquía, las empresas capitalistas y las fuerzas represivas del Estado. Que al decretar el tal Paro armado generó grandes pérdidas a los campesinos y comerciantes, bloqueando la vida social comunitaria. Incendiando vehículos de gente humilde, confinando comunidades. Que por ello se convirtió en el blanco de su objetivo a los integrantes del brazo armado, EPL y a sus integrantes, como tropas combativas, haciendo la aclaración de continuar respetando a la base social de influencia del EPL.

De su parte el EPL anuncia el interés expreso del ELN de sacarlos del territorio y hacerlos desaparecer como fuerza. No enfocar la lucha central al rechazo contundente contra las instalaciones o bases militares en El Catatumbo. Aclaran, con relación al Comunicado del 25 de febrero de 2.020 del ELN, que se ratifican en ser una organización revolucionaria dirigida por el partido marxista leninista y en lucha contra el imperialismo y los paramilitares. Aluden que el estado mayor Central de su organización envió comunicaciones internas a los compañeros del ELN, con propuestas que permitan salidas a la confrontación y disponen de compañeros, dentro de sus filas, con la misión de hacer pedagogía, sobre el problema “con altura y respeto revolucionario”. Rememoran que ha existido una serie de contactos epistolares, destacando la función y papel que cumplió el desaparecido Comandante Pacora, que demuestran no se trató de unos acuerdos o compromisos personales sino de organización, de Comandancia del EPL; ratificando que en ningún momento han desconocido tales acercamientos; reclamando, por el contrario, que los compañeros del ELN no han enviado respuesta a la carta de la organización. Reitera el EPL, que las comunidades son portadoras de un documento, en las que el EPL hace propuestas como: 1. Un cese al fuego bilateral, es decir, de ambas organizaciones entre sí. 2. Sacar a 5 municipios del Norte de Santander de la confrontación. 3. Búsqueda de una salida definitiva a las confrontaciones entre ellos (ambas organizaciones). Afirman que el tal documento y sus propuestas esperan sean tenidas en cuenta, manteniendo una posición de salida revolucionaria, con el dialogo como vía revolucionaria; que han enviado comunicación al COCE, explicando (o respondiendo) sus comunicados, reiterando discutir “con altura” los motivos de esa confrontación…Ya dentro del marco de la situación actual expresan que se solidarizan, a nivel mundial, por lo de la pandemia del Coronavirus y como EPL acatan el aislamiento preventivo. Estas, en síntesis, corresponden a las manifestaciones del Estado mayor del EPL.

INSTANCIAS DE DISCUSIÓN

El Frente de Guerra Nororiental Comandante en Jefe Manuel Pérez Martínez del Ejército de Liberación Nacional de Colombia, hizo públicas sus puntos de vista sobre las relaciones históricas con el EPL y referente a la situación actual con las expresiones que han quedado de esa corriente política. Los documentos de referencia son los públicos a 14 de febrero y 20 de febrero de 2.020. Conminando al EPL a que “se deslinde del narcoparamilitarismo”, asume el desconocimiento, como tal, de ser una organización político- militar, puesto que perdió el fundamento ideológico revolucionario que lo originó. Que ha asumido una posición contrarrevolucionaria al afectar a la población civil, expresadas en asesinatos, amenazas, desplazamiento de dirigentes, pobladores y comunidades enteras y a gente sencilla del pueblo, al ordenar un Paro armado en el mes de febrero de 2.020. También al sembrar de minas caminos de transito de la población

Continúa expresando, que es un imperativo político para el EPL, que verdaderamente decida retomar los hilos de su proyecto histórico, para que haya acercamientos, aspecto que debe expresarse en hechos concretos, no como un compromiso con el ELN, sino con la población victimizada del(sic) Catatumbo y con el pueblo colombiano.

Afirma: es claro que la solución de este conflicto no está en manos del ELN ni de las comunidades, sino del EPL, quien tiene que responderle al pueblo colombiano y a la izquierda revolucionaria por su alianza con los narcoparamilitares. Si desean ser insurgencia, están obligados a volver a las raíces de su proyecto histórico y garantizar el respeto absoluto a la población. Asuntos también esenciales, que sientan las bases para que se reabran los caminos del entendimiento.

El ELN expresa que el conflicto con el EPL no lo resuelve la comunidad, ni el ELN, sino que solo al EPL le correspondería encausar y volver al torrente revolucionario; pero sabe y acepta que tendrá que darse en una instancia participativa de ambas organizaciones, acomodado al infortunadamente “conflicto de intereses” que enfrenta a ambos actores armados

HIPÓTESIS DE LO PLANTEADO

Pues existe todo un acumulado de acusaciones mutuas. Aunque se da la presentación de cargos o imputaciones específicos, propias de tenerse en cuenta; desde la óptica del análisis en cuestión corresponde abordarlo sobre el presupuesto hipotético, en la suposición de algo posible o imposible; pues conforme he concebido abordar y desarrollar tan espinoso tópico, no pretendo conllevar a juicio alguno, como si alertar sobre las graves consecuencias que para el movimiento popular y por ende la liberación nacional de las ataduras del imperio; el aquelarre de esta situación puede resultar de efectos políticos e históricos incalculables para las aspiraciones de nuestro pueblo.

QUE SON NARCOPARAMILITARES

Comenzando por no ser de recibo la denominación de “narcoparamilitares” a los del EPL. De allí a denominarlos “narcoterroristas” no hay sino un paso. La denominación no proviene de la mediática, ni de la difusión contrainsurgente del Estado. Pues comiencen por desmenuzar porqué la opinión pública catatumbera tiene que aceptar que son “narcos”.

Precisamente la complejidad del conflicto permeabiliza las finanzas de las organizaciones rebeldes, político- militares en armas. Eso no admite debate, se parte de la explicación sustentada de qué manera percibe ingresos la Insurgencia, como para no secuestrar, por ejemplo. Agregar además porque son “paramilitares”. Maxime cuando el país conoce la génesis, conformación, aliento y finalidad del paramilitarismo, que no está en ninguna de las manifestaciones del EPL; así no se cuente con un acumulado de ediciones impresas de comunicados, proclamas, títulos de sustentación ideo-política; pero que el mismo ELN reconoce en el acervo histórico su arraigo, como su origen en el Partido Comunista Marxista- Leninista (PC-ML), como su brazo armado. “Con la expresión del EPL que no se desmovilizó, más las FARC, continuamos trabajando por mantener en alto la lucha revolucionaria y participamos juntos en los diálogos con el Gobierno de Gaviria en Caracas y Tlaxcala (México) (1991-1992), defendiendo los ideales revolucionarios por medio de la lucha armada y buscando una salida política, donde la paz implique cambios y transformaciones favorables para el pueblo”, expresan en su Comunicado. Pero así de repente: “El EPL pierde el fundamento político e ideológico revolucionario que lo fundó, cuando define aliarse con el narcoparamilitarismo”. Que no se me endilgue que ahora le salió un abogado de oficio al EPL. No. Los Comunicados de la Insurgencia se leen y asimilan en su significado de producción dentro del entorno político nacional. No se trata de tragar entero. En el paramilitarismo conjugan actores públicos y privados, que asumen funciones de contrainsurgencia, ejercen la violencia, coludidos, es decir, con acuerdos y practicas concertadas con poderosos sectores, industriales, empresariales, de la sociedad colombiana, a nivel nacional y local y como estrategia estatal participa la fuerza pública. Puesto que, si eso está demostrado, concluiría el análisis por sustracción de materia. La opinión pública y las comunidades en El Catatumbo se merecen un mínimo de respeto.

EXPLICACIÓN. Dentro de los parámetros clásicos que como analista manejamos, desde un punto de vista académico y a tono con el espíritu de la norma internacional en la definición de fuerza insurgente o rebelde con estatus de beligerante; se asimila que dicha fuerza ilegal dentro de un Estado determinado capta recursos para sobrevivir en el torrente de las masas populares, mantener sus equipos de guerra y en el entendido que sostener en pie un ejército irregular en guerra resulta costoso o costosísimo. Pero de allí a que una fuerza insurgente se desborde en una economía empresarial productiva, con grandes inversiones y manejo de excedentes, compitiendo en diferentes renglones de la economía, dentro del sistema que enuncia combatir, genera múltiples interrogantes. Cualquier perico de los pelotes se peguntará «y esas cantidades de dineros hacia donde confluyen» o «adónde van a parar». En el coloquio propuesto necesariamente tiene que darse una reflexión (lo expuesto); una crítica (lo aportado especifico: que se hace con los recaudos) y una tesis (lo eficaz del juego de los contrarios: ¿se da cualificación, saltos, en la lucha contra el orden impuesto y a derogarse? Con tal dineral se perfecciona una fuerza militar de ataque con misiles, por ejemplo, o se continua con la guerra de guerrillas clásica, imperecedera).

Comienzo por resaltar que lo atípico del prolongado conflicto armado interno colombiano, tiene que ver con toda esta clase de inquietudes.

Cuando el marco de permanencia de un estado de cosas inconstitucional (eci) y antidemocrático en Colombia, genera y justifica la rebelión armada; explica que al no funcionar lo de las profundas y radicales transformaciones políticas, económicas y sociales, que requiere Colombia, declina el ejercicio de la política y se impone el mecanismo de la guerra y/o rebelión. Pero esta sustitución no es indefinida de cara a cualquier sociedad. En 60 años de prolongado conflicto armado interno, corresponde al movimiento popular un ¡Basta Ya! Pero ese imperativo categórico, corresponde asimilarlo a las clases despóticas y élites encriptadas en el poder. El movimiento político alternativo popular y revolucionario en Colombia ha comprendido la disyuntiva actual, lo cual implica desarrollar con mayor ahínco la lucha popular dentro del marco legal, sin desconocer la vigencia de la lucha armada e ilegal; pero no como forma principal de lucha e indefinida. Se impone la terminación del conflicto armado, para ambas contrapartes (Estado-Insurgencia); pero con cambios de fondo y solución justa y popular y no de afianzamiento de las desigualdades e iniquidades palpables. (tomado de mi escrito: “El Catatumbo, otro escenario del conflicto”. 15/10/2.019.Rebelión.org).

El asunto radica que, en la consecución de esos recursos, compensa definir lo del control militar del territorio. Aunque no es el momento, correspondería a un estudio investigativo, si en realidad existe un control milimétrico del territorio en El Catatumbo, por parte de las fuerzas armadas estatales. Anticipando que, en la realidad del terreno, no es así; pues entra en juego necesariamente una serie de acuerdos entre factores o sectores armados que buscan contactos o soluciones al negocio, con sectores de la Fuerza Pública que controlan las rutas, disponen de puertos y de facilitación de esas actividades.

Esto último es de nocivos efectos, pues puede generar un beneficio intencional para quienes están detrás del extermino de los líderes sociales. Esa “untada” podría significar silencio a esos crímenes y afectar los irrenunciables principios insurgentes de las profundas transformaciones en el campo económico, político y social.

Por eso entra en vigencia la consigna de una de las Pancartas de movilización de campesinos: “Por Todo Lo Que Nos Une. Contra Todos Lo que Nos Separa”. Así como esta otra “EPL y ELN. Luchen Por sus Principios”.

QUE CONVOCAN PAROS ARMADOS

Esto podría considerarse como de acusación mutua. No existe mayor contrasentido que un “Paro Armado” y ambos tanto el ELN como el EPL, lo impulsan. Se entiende por PARO: el cese de actividades productivas. Es un instrumento de presión y de lucha de los trabajadores para obtener sus reivindicaciones. Los paros implican saboteo a lo económico y productivo con respeto a los medios productivos. En eso resume el avance político del movimiento obrero universal.

En el pasado mes de febrero, se llevaron a cabo los tales Paros Armados, convocados por ambas organizaciones armadas. Se traducen en acciones de padecimiento contra la población, produciendo perdidas a los campesinos y comerciantes. Ambos Paros bloquean la vida social y comunitaria, con resultados de incendio de vehículos de pobladores que los tienen como instrumento de trabajo y producción. Alteran el desempeño de la escolaridad, afectan a la niñez. Falso- como circula en rumores- que afectan a exponentes de votos cautivos espurios, para elegir mandatarios locales corruptos. Falso: esos “Paros” afectan a la población. Esos Paros desmovilizan a la sociedad, a la comunidad y por ende al movimiento popular. Dice el Comunicado del Frente Nororiental respecto al paro o paros del 14 al 17 de febrero de 2.020: “Entregamos a ustedes un parte de victoria en la realización del reciente Paro Armado Nacional, a través del cual se logró golpear la economía trasnacional, las empresas que financian la guerra, la infraestructura petrolera, las troncales y a las Fuerzas Militares, policiales y paramilitares en las diferentes regiones del país”. Tanto en volantes, difusión en redes sociales, vídeos etc., pidieron a la población no utilizar ningún medio de transporte, terrestre, fluvial, aéreo, que los habitantes permanecieran en sus fincas, talleres, lugares de trabajo, en sus casas. De una vez por todas terminen con esos tales Paros Armados y llámenlos por su nombre propio: Ofensiva militar insurgente. De tal manera que una fuerza rebelde realiza acciones armadas ofensivas contra el “orden” estatal vigente y han de prever lo atinente a la observación del Derecho Internacional Humanitario (DIH) y de los Derechos Humanos (DH), con estricta observación de respeto a la población. El pedido es que demuestren pasos cualitativos en el enfrentamiento armado contra el Estado y dejen el galimatías de acusaciones mutuas. Que esas ofensivas militares, guerrilleras o insurgentes, tengan objetivos militares que traerán consigo los réditos políticos del caso. No de otra manera se puede plantear este asunto.

EL ESCENARIO DE LA INSURGENCIA ES DE ILEGALIDAD E INCONSTITUCIONALIDAD

Desde el año de 1962, expertos en la materia del Derecho Internacional (DI) definieron lo de un conflicto no internacional o interno. Desarrollaron normativas plasmadas sobre la realidad del post II Guerra Mundial y conforme estaba dispuesto en el Articulo 3, que es común a los cuatro Convenios de Ginebra. De manera que el conflicto armado interno en Colombia comprende las acciones armadas en el interior del Estado colombiano y que da lugar a permanentes hostilidades al gobierno de turno imperante, que reviste ante el mundo un carácter legal (así se denuncie la ilegitimidad del actual en cabeza del sub-presidente por la compra de votos y la vigencia de un sistema electoral corrupto, clientelista y de casino). Esas hostilidades armadas representan un mínimo de organización, presencia territorial y enunciados programáticos. Sirva esta explicación para que oficialmente se reconozca la presencia indiscutible en El Catatumbo, la Provincia de Ocaña y Sur del Cesar, del Ejército Popular de Liberación (EPL)y se recapacite, a manera de buenos oficios, en la necesidad que el dirigente y preso político David León, quien al momento de ser capturado era el Secretario Político del Partido Comunista Marxista-Leninista, de clandestinidad en Colombia, se constituya en el vocero del actual EPL, en búsqueda a una salida política al conflicto armado con ellos y el Estado colombiano. Hago eco de la invocación al Gobierno nacional, de un tratamiento especial a esa facción del histórico EPL que dejó las armas hacia el año de 1991.

El derrotero de los acontecimientos hacia cambios radicales profundos y de fondo en Colombia, asocian con el desarrollo del conflicto armado interno y no con otras manifestaciones, por ejemplo, que aplique una estrategia de motines o sublevaciones.

El movimiento popular revolucionario ha transitado en Colombia en una forma de lucha, que es la lucha armada y no es dado desconocer los status- que son de hecho- de beligerancia y rebeldes. De igual manera, y como simbiosis (un beneficio de existencia común), el movimiento popular ha alcanzado, en Colombia, niveles de cualificación política, sobre todo en las ciudades y en ese entorno no cabe hablar de situaciones de amotinamiento. La explosión social expresada en las movilizaciones de masas desde el 21N (2019) y las que vendrán, encausan en aspiraciones de cambio revolucionarios a la situación de iniquidades actuales y en ese sentido la principal forma de lucha es la de las masas y su movilización, en Colombia.

 

Enviado por el autor.

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La doble moral aplicada a los jubilados de las Universidades Públicas

Dr. Jorge D. García, Ph.D.

Se levanta una voz indignada desde la Asamblea Legislativa condenando el estudio hecho por el Instituto de Ciencias Sociales de la UCR, referente a los ingresos más altos en el sector privado, según se reportan en datos de la revista Forbes y el Instituto Nacional de Estadística y Censos, INEC. El estudio afirma que 3 costarricenses ganan por sus múltiples entradas lo que 2 millones de ticos perciben juntos. Dice el diputado que eso “fomenta el odio entre clases sociales”, y que el uso de informaciones malintencionadas, sesgadas y tendenciosas “es característico de las universidades públicas, que son aparato ideológico de la izquierda”.

Considerando las fuentes del estudio de la UCR, ¿estará el señor diputado acusando a la revista Forbes, internacionalmente reconocida y no precisamente por posturas anti empresariales, o al INEC, de sesgo malintencionado y tendencioso de la información, o de ser bastiones de izquierda, al hacer disponibles datos de las entradas de dichos empresarios?

 ¿Por qué no se oyó la voz del señor diputado durante la campaña feroz de descrédito y difamación por parte de políticos y la gran prensa del país contra los jubilados magisteriales, y que lleva ya años de verter, ahora sí, falsedades y verdades a medias en medios escritos, televisivos y radiofónicos?

Ahí sí se vale señalar públicamente a los jubilados, con nombre, apellidos y montos brutos de pensión. Sí se vale mentir descaradamente diciendo que no cotizamos para nuestras pensiones, o que no cotizamos lo suficiente, cuando llegamos a cotizar hasta seis veces más de lo que cotizaban los adscritos al IVM. Sí se vale ocultar la historia y “olvidarse” de que el Estado costarricense se apropió de nuestro fondo de pensiones BILLONARIO y lo desvió a gasto corriente. Sí se vale que el Estado se beneficie de su propio dolo cargando sobre nuestras jubilaciones gravamen tras gravamen aduciendo que son “de lujo”, cuando la verdad es que las pensiones de nuestro régimen son en su vasta mayoría inferiores al tope establecido por ley, y que las deducciones aplicadas también por ley de todas maneras amarran las más altas a ese tope. Sí se vale cuando el entonces superintendente de pensiones arengaba diciendo que con el nuevo gravamen a las pensiones “de lujo” se financiaban 10 000 subsidios para los viejitos pobres. ¿Será entonces que todo ello no fomenta el odio, y no aviva rencor contra los jubilados? ¿Que el odio solo se fomenta cuando se hacen públicas las entradas de los grandes capitales de este país?

Eso es, señor diputado, doble moral: denunciar la crítica contra unos y permitirla contra otros, lo que “viola el principio de imparcialidad, según el cual los mismos criterios se aplican a todas las personas sin parcialidad ni favoritismo”.

* Catedrático jubilado, UCR.

Imagen ilustrativa, UCR.

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Murió la oportunidad

Óscar Madrigal

Me atrevo a afirmar que las organizaciones sociales hicieron decenas, casi centenas, de propuestas al Presidente Alvarado. ¿Cuántas aceptó? Ninguna. Cero.

De las que hizo la UCCAEP, ¿cuántas aceptó? Todas.

Las cámaras patronales están muy satisfechas. Las organizaciones sociales una vez más muy decepcionadas.

El plan que el Gobierno presentó la semana pasada se resume en una sola cosa: salvar a las empresas. Darles 900.000 millones de colones en préstamos subsidiados para su rescate.

¿Y qué pasará en el futuro inmediato? Quedará a la suerte del empresariado. El Estado se ha negado rotundamente a señalar un nuevo derrotero económico al país. Para el Gobierno el futuro está solo en el cáñamo.

Mientras, los exportadores, los grandes comerciantes, los grandes bancos no aportarán nada más, ningún sacrificio ni esfuerzo. Tal vez unos salarios, pero con flexibilidad laboral, sin horas extras y con cotizaciones sociales bajas.

El movimiento popular una vez más sale en ascuas, sobresaltado, se da directamente contra una posición inquebrantable. Si esperaba algún cambio, por mínimo que fuera, tendrá que seguir esperando.

Si como dicen algunos, las crisis también son oportunidades, en este país ha muerto una de ellas, una vez más.

Fortalecer la producción de granos básicos, una decisión acertada frente a la pandemia

German Masís Morales

El Ministro de Agricultura y Ganadería ha anunciado una inversión de 2.800 millones de colones para apoyar al sector de granos básicos en el fomento de la producción y en el fortalecimiento de la seguridad alimentaria.

Esta iniciativa impulsada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería en conjunto con el Consejo Nacional de Producción permitirá incrementar el área de producción en 3.400 has y la producción nacional de frijol en 1.900 TM adicionales a partir de la próxima cosecha 2020-21.

El plan incluye tres proyectos, el primero de los cuales consta de la inversión de 1.200 millones provenientes de la Comisión Nacional de Emergencias, para la compra y distribución de semilla certificada de arroz y frijoles entre más de 3.000 productores de las regiones Chorotega, Huetar Norte y Brunca.

Según el Presidente Ejecutivo del CNP la semilla se entregará a los productores con menos de 4 Has de tierra, que representan el 60% de la fuerza productiva nacional. Por su parte en el segundo proyecto, el Instituto de Desarrollo Rural inyectará 800 millones adicionales para aumentar la compra de frijol nacional por medio del programa de Abastecimiento Institucional (PAI).

El tercer proyecto con aporte de 250 millones del FODESAF, que serán invertidos en la compra de dos cámaras de refrigeración, una en la zona norte y otra en la zona sur del país, para el almacenamiento de granos en condiciones adecuadas, que permitirá conservar cerca de 30 mil quintales de grano en espacios de almacenamiento climatizados con los que se garantice la calidad del producto.

Según manifestó el Ministro Alvarado, “estamos decididos a fortalecer la producción de granos básicos, mediante la transferencia de tecnología, el uso de semillas certificadas y mejoras en las condiciones de comercialización para beneficiar a las familias productoras y a los consumidores”. (mag.go.cr, Noticias,9-5-2020).

Este nuevo plan de las instituciones del sector agropecuario podría ser similar al Plan para la Producción Nacional de Alimentos Básicos, ejecutado durante la II Administración de Oscar Arias, originado en los problemas de escasez y altos precios de los alimentos provocado por la crisis económica mundial del 2007-08 que derivó en una crisis de abastecimiento de alimentos.

En esa oportunidad el Gobierno promovió el aumento de la producción y la productividad del arroz, el frijol y el maíz blanco en las regiones antes mencionadas, con una inversión cercana a los 20 mil millones de colones y en donde el abastecimiento de semilla se consideró un requisito indispensable sobre todo si se parte del principio de elevar la productividad, pues no se puede pretender la ampliación de las áreas de siembra si no se cuenta con la semilla necesaria para ese fin (Sector Agropecuario,2008)

Respecto a la ejecución de aquel plan, se cuestionaba que la crisis de abastecimiento surgía del desestimulo a la producción de granos iniciada hace dos décadas, el cual redujo sustancialmente los programas de investigación y transferencia, disponibilidad de infraestructura y el acceso a los programas crediticios.

El Plan de Alimentos anterior logró un éxito relativo en el aumento de la producción y la productividad del arroz y del frijol en un período de dos años, cuando se suspendió su ejecución, pero demostró que se puede elevar la productividad y mejorar la producción de granos, actividad tradicionalmente relegada, con la introducción de tecnologías de producción y manejo postcosecha apropiadas a las unidades de producción familiar. (Masís, G. Revista Ambientico Nª178,208).

Con el anuncio del nuevo plan de granos básicos, el ministro está siendo consecuente con los comentarios vertidos en su red social personal sobre el apoyo a la producción para el mercado interno y a la legítima preocupación por la seguridad alimentaria de la población, pero también es congruente con el pronunciamiento de la FAO sobre los efectos de la pandemia en la seguridad alimentaria en América Latina, cuando afirma que “para garantizar la oferta de alimentos básicos, es clave mantener el funcionamiento de las explotaciones agropecuarias, con especial atención a la agricultura familiar campesina, facilitar el transporte y acceso económico a insumos productivos (semillas, fertilizantes, piensos, etc.) y a maquinaria e infraestructura”. (FAO, Boletín, 27-4-2020).

¿Hablamos en serio de pensiones?

Hernán Alvarado

            El señor Presidente Carlos Alvarado volvió a su campaña contra las pensiones. Posteó en Facebook que «las pensiones son para proteger, no para enriquecerse», después de presentar personalmente una coadyuvancia que, como ha denunciado la AFUP, es intimidatoria.[1] Por lo visto, la Ley 9796 no se sostiene sola y le espera el merecido viacrucis jurídico. Además, él ha repetido que renunciará a su pensión de ex Presidente en su deslucido «informe» del 4 de mayo pasado.[2]

            El caso es que, a través de la Ley 9796, el Estado costarricense pretende ejercer una violencia patrimonial arbitraria gravando reiteradamente los ahorros de las personas adultas mayores. Además, esa ley cohonesta la irresponsabilidad de un Estado que no formó el fondo de pensiones solidario que mandaba la Ley 2248, cuando menos para el Magisterio Nacional.

            Así responde el mandatario a la acción jurídica de un primer grupo de pensionados que defienden, de manera legítima, sus derechos lesionados. De nuevo, redes sociales, medios de prensa y declaraciones de la clase política aparecen orquestados para intranquilidad de las personas adultas mayores. Ellas debieran demandar también a todos aquellos que usan el cliché o estigma difamatorio con que se les chuza sistemáticamente desde hace tiempo, por ser un comportamiento que atenta contra la dignidad de la persona, corazón del sistema jurídico. No se vale que siga impune y no hay que darle alas al animal ponzoñoso, según reza el refrán popular.

            Ahora bien, ¿habla en serio el Presidente de un tema tan delicado? En primer lugar, nadie se enriquece con una pensión por más alta que sea, como tampoco se puede llamar enriquecimiento a un salario público de ₡ 9,500,000. Si así fuera, habría que decir que él mismo puso a doña Rocío Aguilar a enriquecerse. Pero la verdad es que no hay manera de hacerse realmente rico sin explotar al prójimo, sin contratar a muchos trabajadores que produzcan riqueza para uno. A estas alturas no hay misterio al respecto, ni otra forma legal o ilegal de lograrlo.

            Por eso, ningún pensionado aparecerá jamás en la lista de ricos de la revista FORBES. El Presidente puede preguntar a quienes ahí aparecen: Rodolfo Jiménez Borbón, por ejemplo, recibe ₡ 875,185 millones al año, Carlos Cerdas Araya ₡ 389,600 millones y Steve Aronson ₡ 84,750 millones anuales. Un pensionado que recibiera, supongamos, ₡ 15 millones al mes, obtendría al año ₡ 180 millones, es decir, 0,02 % de lo que recibe don Rodolfo, o bien, 0,2 % de lo que recibe don Steve.

            Por tanto, las categorías de riqueza, privilegio y lujo no aplican a pensionados ni a empleados públicos, a no ser que uno quiera hacerse el cínico, el ignorante o el charlatán. Y si le cabe duda, el Presidente puede preguntar qué es enriquecimiento a la UCAEP, que tal vez podría aconsejarle, de paso, sobre cómo combatir la evasión de impuestos, las deudas con la seguridad social y la exportación de ganancias a paraísos fiscales; o cuando menos podría recomendarle a los mejores asesores en un tema que fue el gran ausente de su «informe a la nación». ¿Por qué, señor Presidente, evade usted el tema de la evasión siendo tan importante para este Pueblo?

            En segundo lugar, una pensión no es para proteger a nadie, salvo en una visión asistencialista o paternalista pasada de moda. El señor Presidente debiera saber que una pensión es un ahorro que una persona hace a lo largo de toda su vida laboral para tener una jubilación digna y puede ser tan alta como corresponda a sus cotizaciones. Hace años se promovió, por ejemplo, pasarse del Magisterio a la CCSS y era atractivo porque implicaba una reducción de las deducciones salariales, o sea, aumentaba los ingresos mensuales. Pero muchas personas no lo hicieron pensando en un futuro mejor, ¿quién les explica ahora que ahorraron en saco roto?

            Por otro lado, una pensión también puede verse como un incentivo para renovar trabajadores activos. La idea es que entren a trabajar fuerzas nuevas que adelanten las innovaciones que el sistema económico demanda constantemente. Por eso, en la medida que la jubilación es voluntaria, si las pensiones no son dignas dicho proceso se retrasa o se malogra. De hecho, varios colegas se han retractado últimamente de pensionarse, por la incertidumbre que pesa sobre el futuro de sus ahorros. Así que los más jóvenes tendrán que esperar. ¿Dónde están los estudios que permitan decidir sobre un asunto clave para la productividad promedio del país?

            Nadie parece haber tenido eso en cuenta en este «debate» tan pobre en ideas. Tanto que ni siquiera ha partido de los correspondientes estudios actuariales de los diferentes fondos. Nadie menciona tampoco el interés de privatizar dichos fondos que le hacen la boca agua al sector financiero, el único y verdadero protegido del neoliberalismo; como se puede ver en el tema de usura, aludido anecdóticamente por el discurso presidencial.

            La protección de los más pobres no se puede lograr confiscando ahorros a las pensiones más altas para pasárselas a las pensiones más bajas. Del todo, la pensión no es el instrumento idóneo para eso. Además, es ilegal e inconstitucional que el Estado pretenda trasladar su responsabilidad a un pequeño grupo de pensionados. Por cierto, ¿alguien puede creer en la sinceridad de unos diputados orgullosos de su «solidaridad» con el dinero de otros?

            Si de protección se trata, hablemos en serio de un salario social o de un ingreso universal que garantice a cada ser humano un mínimo de subsistencia, desde la cuna a la tumba, por el simple hecho de serlo, tema de punta en esta materia. Así se acabaría, por fin, con la pobreza extrema. Aunque no del todo con la pobreza, que es un concepto relativo, como decir riqueza, porque mientras la política pública siga favoreciendo la desigualdad social siempre habrá algunos demasiado ricos que correspondan a muchos demasiado pobres. ¡Cuánta falta hace hoy en día la visión de estadista de Alfredo Gonzalez Flores, Rafael Ángel Calderón Guardia, José Figueres Ferrer, Daniel Oduber Quirós o Rodrigo Carazo Odio!

            En una crisis sanitaria como la actual un ingreso vital universal hubiera mostrado su eficacia porque no habría dejado a nadie librado a su suerte. Luego, sería como un seguro si se toma en cuenta que nunca habrá una vacuna contra todas las pandemias.[3] Como un solo ejército combatiríamos así cualquier virus, entrando y saliendo a las casas, en táctica de acordeón, a una sola orden del Presidente. Además, podría asociarse a determinados deberes cívicos y comunitarios con el fin de fortalecer, por ejemplo, educación y salud, incentivando la participación ciudadana en todos los niveles de la administración pública. Dede luego, mucha tela queda por cortar al respecto, pero eso sería comenzar a caminar en serio hacia los más vulnerados, implicando también al sector financiero con su añorada bancarización universal.

            En cuanto a la renuncia a la pensión de ex Presidente, es casi increíble que el mandatario insista en cosechar un rédito publicitario con un derecho que todavía no goza. A penas comparable con repartir los ahorros confiscados a los pensionados cuando ni siquiera ha entrado en vigencia la Ley 9796, para tildar después de egoístas a quienes defenderían su patrimonio. Si esto no es populismo que alguien nos diga cómo se llama; tal vez algún garante nos pueda explicar qué tipo de ética es esta.

            Además, mientras no se modifique la norma de pensiones para ex Presidentes (Ley 7302, capítulo III) el mandatario no podrá hacer lo que promete y no parece haber voluntad política para esto. Lo que podrá hacer eventualmente es donar lo que será entonces su dinero privado. A la mejor usanza neoliberal que trata la pobreza como un asunto de caridad o filantropía y no de justicia. Pero en ese caso, según recomienda el Evangelio, mejor que la derecha no se entere de lo que hace la mano izquierda.

            Por otro lado, en rigor, la pensión de un ex Presidente es espuria, pues no corresponde a lo cotizado. En ese sentido, el dilema será siempre servir a la Patria o servirse de ella. Por eso, aunque legal, puede que no sea bien vista. Más aún, no debiera existir, ya que ser Presidente es un honor y un servicio a la patria que no tiene por qué ser retribuido de por vida. Tampoco la de un diputado o la de un Ministro en las mismas condiciones. Pero no se justifica hacer escarnio público de personas honorables por algo que es un defecto del diseño institucional.

            En sentido estricto los ex Presidentes no hacen nada ilícito al aceptar ese dinero que, como muchos otros estímulos, hoy se tiene y mañana no. Ellos no fueron quienes aprobaron la ley y esta es una sociedad basada en incentivos monetarios y normas, aunque para algunos resultan ser válidos para el ganso pero no para la gansa. Satanizar los incentivos monetarios es a penas propio del terrorismo neofascista y ultra liberal que campea hace rato en el valle central y que representan mejor que nada la tentación suicida del capitalismo.

            Se ve claro entonces que este no es el caso de una pensión digna o verdadera, como derecho adquirido y consolidado después de 30 o 40 años de cotizaciones. La poca seriedad con que se ha tratado el tema es obvia por la mezcolanza abigarrada que los diputados han hecho en esta materia, en contubernio con una prensa acrítica, superficial y complaciente con los poderosos. La ley 9796 exacerba el conflicto que divide a la sociedad costarricense desde hace más de 30 años y crea más problemas de los que resuelve. Señal de que no es justa, puesto que la justicia pacifica tanto como la injusticia enerva; si fuera justa se defendería sola.

            Por lo demás, en una República participativa, como la que establece el artículo 9 de la Constitución, una reforma de pensiones debiera ser un proceso transparente, participativo y concertado, con rigor técnico y sensibilidad social, garantizando confianza como ingrediente indispensable. El Presidente dejó claro que eso no le interesa al nombrar a doña Rocío Aguilar en la Superintendencia de Pensiones, burlándose sin disimular de la Contraloría. Ella ha reforzado la desconfianza al nombrar a Nogui Acosta. Puede que sea parte del magnánimo espíritu protector del Presidente, pero el hecho es que participación y acción ciudadanas no tienen ningún peso en su discurso. Lo cual no solo es inconsecuente con el nombre de su partido, sino que implica una posición poco democrática que no honra la norma superior.

            En conclusión, todavía no se ha hablado con el rigor que merece de un tema tan complejo, pero el debate ya fue cerrado antes de abrirse, por una campaña que concita prejuicios, envidias y odios. Los daños morales y políticos, directos y colaterales, son cuantiosos; aunque todavía a nadie se le pasa factura. Por su parte, los trabajadores activos no parecen haber considerado debidamente lo que todo esto implica para su futuro. Pero ya se darán cuenta. El pato de la fiesta o «chivo expiatorio» ha sido un grupo de personas mayores a quienes no solo se les quiere confiscar sus ahorros, nuevamente y de modo discriminatorio, sino que encima se les difama gratuitamente y se les insulta porque defienden su derecho.

            Ahora, la justicia tendrá que dirimir de qué lado está la razón. Si rige o no el principio de no retroactividad de la ley. Si se vale o no que el Estado-patrón legisle a su favor para evadir su responsabilidad social y sus compromisos legales; si el derecho defiende al débil o complace al fuerte en un asunto eminentemente laboral. Si está del lado del ciudadano, protegido del Soberano, o valida las pretensiones de un Estado abusivo mal encaminado por intereses politiqueros. Si los derechos humanos están pintados en la pared y sirven para ganar votos e imagen, o deben respetarse seriamente por seguridad jurídica de todos y para la defensa de la paz social y la democracia costarricense.

[1] Lamentablemente, los integrantes de otros Poderes se están habituando a puyar a los magistrados como si fueran diputados que ceden a presiones mediáticas.

[2] Como «evaluación de resultados y rendición de cuentas» que debería dirigirse al Pueblo, más que a la Asamblea Legislativa o al Poder Judicial, ese discurso no es de recibo. El nuevo Presidente de la Asamblea Legislativa se dio el lujo de eximirlo del «control político». Ambos incumplieron flagrantemente el artículo 11 de la Constitución, pues «Los funcionarios son simples depositarios de la autoridad. Están obligados a cumplir los deberes que la Ley les impone y no pueden arrogarse facultades no concedidas en ella.» Ellos que juraron cumplir con la norma superior. Ahora ¿quién podrá defendernos?

[3] Ahora el Gobierno español ha mostrado interés en el «salario social básico» que se ha puesto en práctica en Asturias, desde hace una década, y que cuenta con otras réplicas que pueden servir de referencia.

Foto: Actividad de la Asociación de Funcionarios Universitarios Pensionados (AFUP)

¿Quién gobierna? Apoyemos al ministro de Agricultura

¡VAMOS A VER QUIEN GOBIERNA!
Dr. Oscar Aguilar Bulgarelli

Los costarricenses nos enteramos por diversos medios, sobre la defensa que hizo del sector agrícola don Renato Alvarado Ministro de Agricultura y Ganadería, al condenar las políticas neoliberales, y por lo tanto globalizadoras, que se han aplicado en los últimos treinta años, especialmente, a este sector productivo nacional.

De inmediato le cayeron encima exministros, ministros, diputados serviles con pujos de candidatos, cámaras empresariales y, por supuesto, los medios de comunicación como La Nación que, en su editorial de hoy 7 de mayo, con el mayor desparpajo, además de tratarlo de ignorante (¡el comal le dice a la olla…!) pide su cabeza.

Más allá que don Renato les obsequió alguna frase fuerte como, por ejemplo: obscenos y vulgares mercaderes, lo que dijo es cierto. Muchos de los que salieron a defender el libre mercado agropecuario no solo abandonaron al productor, sino que se han beneficiado de esas nuevas políticas haciendo grandes negocios, como Juan Rafael Lizano que fue ministro del MAG 1990-1994 cuando empezaba el desmadre.

La tesis más utilizada contra los planteamientos del ministro es que el sector agrícola no ha sido abandonado, que ha crecido y ocupa el segundo lugar en las exportaciones nacionales con un 17% dicho por la ministra Dyalá Jiménez, o que hay más de 290 productos que se envían al exterior según Pedro Beirute de Procomer. Visto así, el ciudadano tiene dos posibilidades: a) tragarse el tarugo sin chistar y quedar, también, como tal y b) preguntarse…ah carachos, ¿comoesqués?, y eso hice yo.

Para ver los numeritos recurrí al “Informe del Comercio Exterior del Sector Agropecuario” preparado con base en los informes del Banco Central de Costa Rica (que imagino todavía le queda algo de credibilidad) por la Secretaría Ejecutiva de Planificación Sectorial Agropecuaria (SEPSA), para el año 2019, es decir, fresquititico…como diría un buen campesino tico. ¿Pero bueno, y qué me encontré? Pues que los primeros 7 productos exportan en suma el 92.6 del famoso 17% del que nos habló la Ministra y está compuesto por piña (35.9%), banano (29.5%) Café Oro (10.5%), Melón (6.3%), Sandía (3.7%), Plantas ornamentales (3.5%) y yuca (3.2%), es decir, la piña y banano cuyas empresas productoras y exportadoras están en las listas de los evasores de impuestos y en los Papeles de Panamá como evasores depositando en entidades off shore, conforman el 65.4% del famoso 17% de doña Dyalá, Lizano y compañía. Pero vamos más allá; sigue una lista de productos como chayotes, flores y capullos, follajes, mangos, tiquizque, ñame, frutas tropicales que suman NUEVE reglones más para un total del 4.9 de las exportaciones, pues muchos de ellos no llegan ni al 1%. Y ahí viene el GRAN ENGAÑO, resulta que el funcionario de Procomer dice que exportamos 290 productos, hasta ahora llevamos tabulados 16, ¡entonces si Pitágoras no se equivocó 290 menos 16 nos da un saldo de 274! Para una exportación en el rubro de “otros” de 2.7%, o sea un promedio de 0.00985 % cada uno! …y nada de caritas.

Cuando vi esas cifras, no pude contener la indignación, y como la Ministra garantizó que había “seguridad alimentaria”, busqué en la misma fuente lo que importamos: MAIZ AMARILLO (22.1%), MAIZ BLANCO (2.4%), ARROZ (11.3) FRIJOL (4.75) soya que alguna vez producimos en abundancia (13.5), Trigo (10.0) , pero la paciencia se me agotó cuando leí que importamos también: café y naranjas y…ATUN, siendo el país con la mayor riqueza atunera del mundo!

Ah pero la NaziOn en su editorial de hoy, le dice toda clase de “bellezas” al Ministro Alvarado, con el que nunca he cruzado una palabra, no por nada, simplemente porque no lo conozco, y por lo tanto no me mueve ningún afecto, ni para defenderlo ni para criticar su labor; pero sí a su verdad. Claro que el gobierno, como dice el editorial, nos debe una explicación: ¿por qué su ministra Jiménez y el señor Beirute de Procomer trataron de ocultar la realidad?, para quién gobierna el presidente Alvarado? ¿Quién es el ignorante, el ministro Alvarado o el presidente Alvarado, que se deja manipular?

Por eso quiero que recordemos como termina La NaziOn su editorial: “Si con ese lastre -refiriéndose al ministro Alvarado- quiere la administración enfrentar las consecuencias económicas de la pandemia, el futuro es poco halagüeño…” No es un mensaje subliminal, nada de eso, es claro y definitivo, es una orden de destitución del ministro y si no… se atiene a las consecuencias. Por eso vamos a ver quién manda en Costa Rica; si el periódico de Llorente gritando como un Júpiter Tonante junto con sus amigos de la Uccaep y las academias neoliberales: ¡¡sedición!!…o el Presidente de Costa Rica, elegido bien que mal, por este pueblo.

Foto: MAG.

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Estamos blindados, llenos de aptitudes, dones y facultades espirituales

¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?

Jorge Luis Hernández Cascante

¿Por qué seguir viviendo/luchando en medio de esta pandemia?

Porque estamos blindados, llenos de aptitudes, dones y facultades espirituales, además de las capacidades físicas e intelectuales; como para afrontar y salir adelante con los retos a nuestro frente.

En pleno vuelo, como un pájaro, hemos chocado con este ventanal, invisible.

Y repentinamente nos inunda la derrota y desaliento, más es este, el momento de recuperar fuerza, ánimo; recoger de nuestro arsenal las armas de luz, fuerza y tolerancia.

Y volver,
A la tarea,
al construir;
que de eso estamos hechos: de vitalidad, creatividad, empeño.

Y a la vez: del sosiego, paciencia, y ese don divino del saber esperar.

Ante todo, no dejarse llevar por los temores, los recuerdos dolorosos, las noticias negativas de la prensa.

Buen tiempo este para recuperar y abrazar los buenos valores y dones recibidos de nuestros padres.

A la vez es el tiempo para dejar a un lado la apatía o banalidad.

Todos estos dones ahí están, son parte de nuestra maletita o bolso personal.

Hoy todos esos dones vitales, afloran en medio de la crisis y nos llaman a vivir más constructivamente, crear, aportar renovar ilusión y anhelos.

Más provecho del tiempo libre.

Reconstruirnos, rehacernos desde nuestra limitación es la invitación ahora.

¡Seguimos!

 

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¿Qué es importante considerar sobre seguridad alimentaria, a la luz del COVID-19?

Karen Chacón Araya

El país vive una emergencia debido a la pandemia del Covid-19. Un aspecto poco comentado hasta ahora es si esa coyuntura podría vulnerar la seguridad alimentaria y nutricional de la población. Por el momento, las autoridades no plantean la existencia de riesgos por desabastecimiento de alimentos; sin embargo, la caída en los ingresos de cientos de miles de hogares puede afectar su acceso a ellos. Por eso, ante una crisis mundial como la presente, es relevante discutir si existen áreas de cuidado en esta materia.

La seguridad alimentaria y nutricional (SAN) puede entenderse como la garantía de que las personas tengan acceso a alimentos saludables y nutritivos en todo momento[1]. Esta garantía es indispensable para el buen estado de salud de las personas, el desarrollo de sus capacidades cognitivas y de su capacidad para insertarse en la sociedad productivamente y obtener ingresos adecuados para una vida digna (PEN, 2008).

Es muy temprano para precisar los posibles impactos que tendrá la atención del COVID-19 sobre la SAN. Sin embargo, debido a las alteraciones en la economía nacional y mundial, y en los ingresos de importantes sectores laborales, vale la pena prever con cuidado si podrían darse cambios que afecten la producción, el intercambio y el acceso a los alimentos.

¿Cuáles podrían ser áreas de cuidado? Por lo pronto, Costa Rica no ha registrado grandes problemas para garantizar la disponibilidad de alimentos, y tampoco figura entre los países con mayores niveles de prevalencia de subalimentación[2] y de inseguridad alimentaria grave[3] (FAO, et al., 2019). Sin embargo, como se señaló al inicio, la crisis ha afectado la capacidad adquisitiva de la población socialmente sensible, por lo que resulta vital atacar las asimetrías socioeconómicas que limitan el acceso a los alimentos.

En Costa Rica, 93.542 hogares (cerca de 339.000 personas) no tenían, antes de la emergencia, los ingresos suficientes para comer. Hay también otro dato importante: desde la crisis económica de 2008-2009, el número de hogares con ingresos insuficientes para comprar la canasta básica de alimentos (medida a partir de la línea de pobreza extrema, calculada por el INEC) aumentó significativamente (gráfico 2). El punto máximo fue 2015 (104.713 hogares; INEC, varios años). O sea, el país ya tenía un serio problema: entre el 6% y el 7% de su población, dependiendo del año, no tiene capacidad económica para comprar la canasta básica alimentaria.

Gobiernos e instituciones internacionales alrededor del mundo aún no han planteado la existencia de riesgos de desabastecimiento en los mercados internacionales de alimentos, Sin embargo, todavía no se conoce la magnitud de los impactos de la pandemia sobre su funcionamiento. Por ello, el hecho de que nuestro país dependa marcadamente de las importaciones para cubrir el consumo de granos básicos, parte central de su alimentación, introduce un nivel de incertidumbre que es necesario enfrentar.

Costa Rica es la nación en Centroamérica que, en las últimas dos décadas, registró mayor dependencia de las importaciones de maíz y frijol. El gráfico 2 muestra cuánto porcentaje del consumo de estos productos es importado. Entre el 2000 y el 2018 esta dependencia pasó de 64% a 99,4% en el maíz; de un 0,5% a un 54,5% en arroz y de 65% a 79,6% en frijoles (Cepal, 2020). Este aumento en la importación de granos básicos se dio paralelo a una disminución en el área dedicada a producirlos en el país, que bajó en un 50% entre el 2000 y 2018 (Sepsa-MAG, 2019).

El punto de estas cifras no es entrar en un antiguo debate entre SAN y un concepto alterno, el de soberanía alimentaria[4]. El enfoque es otro: en un contexto de crisis mundial, una pequeña economía abierta como la costarricense debe prever la probabilidad de cambios disruptivos en los circuitos de comercio internacional con el fin de que eventuales interrupciones en estos circuitos no tomen por sorpresa a las autoridades nacionales. Esta reflexión vale también para el caso de otras crisis mundiales posibles, como la climática.

Con la información a mano, pueden señalarse varias tareas para garantizar la SAN, algunas de las cuales habían sido planteadas, en tiempos ordinarios, por varios especialistas (Dumani, 2015; Masís, 2015 y Muñoz, 2015), y que podrían cobrar relevancia en la actual situación. Entre estas se encuentran: i) ampliar los niveles de resiliencia del sector agropecuario; ii) considerar la dependencia de importaciones en productos clave, como criterio para analizar posibles riesgos derivados de una crisis; iii) mejorar el perfil nutricional de la población y iv) reducir las brechas socioeconómicas entre los hogares, de forma que todos tengan garantizado su acceso a alimentos en todo momento y; v) generar información que permita anticipar posibles riesgos.

Es pertinente una discusión previsora sobre los retos que podría enfrentar Costa Rica durante y después de la emergencia por el COVID-19 en materia de seguridad alimentaria y nutricional, tanto por los posibles cambios internacionales, como –principalmente-, por el aumento en la vulnerabilidad social de grandes sectores de población.


[1] Según la FAO (2006) la seguridad alimentaria y nutricional es la garantía de que “todas las personas tienen, en todo momento, acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades y sus preferencias, a fin de llevar una vida activa y sana” (FAO, 2006).

[2] Es una medida de privación de alimentos basada en el cálculo de tres parámetros importantes de cada país: la cantidad promedio de alimentos disponibles para el consumo humano por persona, el nivel de desigualdad en el acceso a ese alimento y el número mínimo de calorías requeridas para una persona promedio (FAO, 2020).

[3] Es una estimación del porcentaje de la población de un país que se enfrenta a dificultades para acceder a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para un crecimiento y desarrollo normales y una vida activa y saludable (FAO, 2020).

[4] La soberanía alimentaria “es el derecho de los pueblos, comunidades y países a definir sus propias políticas agrícolas, pastoriles, laborales, de pesca, alimentarias y agrarias que sean ecológica, social, económica y culturalmente apropiadas a sus circunstancias exclusivas. Esto incluye el derecho real a la alimentación y a la producción de alimentos, lo que significa que todos los pueblos tienen el derecho de tener alimentos y recursos para la producción de alimentos seguros, nutritivos y culturalmente apropiados, así como la capacidad de mantenerse a sí mismos y a sus sociedades” (Foro de Organizaciones no gubernamentales y de la Sociedad Civil, 2002).

 

Imagen ilustrativa, UCR.

Fuente: https://estadonacion.or.cr/

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Temporada Viciosa De Monada

Testamentum Ab Eo Tempore

Macv Chávez

Luego de haber estado como disco rayado, preocupado por el hecho de haber tenido que cumplir con mi palabra, repetí dicho acto como un vicio desde aquel incansablemente domingo hasta el día de hoy, sin pensar en ser escritor, porque, como había empezado traduciendo música, tiempo después me cayó a pelo las clases que me daría Charo Pinglo, quien -según me comentaban- eran familia del famoso músico Felipe Pinglo, además de ser una de las guitarristas del corro del grupo parroquial Jumisa, en la iglesia de Santa Ana y San Joaquín en Barrios Altos, donde estuve viviendo una temporada y donde estuve llevando catequesis de primera comunión con quince años, aproximadamente.

Charo había sido mi maestra para aprender a tocar guitarra y era buena maestra, aunque a veces me torturaba los dedos separando el uno del otro en el mango de los trastes, porque decía que así se desprenden los dedos, menos mal que era figurado, porque si no, mejor ni pensarlo. Recuerdo que la primera canción que toqué bien fue “No puedo amarte” del Gasparín peruano, Gian Marco, y luego vino la clásica de clásicas para los aprendices derramababas: “Mi pequeña traviesa”, debido a que las chicas deliraban con esa canción, tanto que solían ser coristas.

Por otro lado, debo confesar que no pasé más allá de entonar algunas canciones más, debido a que siempre me apegué a la realidad de las voces de mi madre y hermanos, quienes decían que cantaba sin ton ni son y que mejor me callara. Y por eso solo me dediqué a hacer bulla con la guitarra, hasta que finalmente descubrí que con ella podía conversar mejor que con mucha gente, razón por la cual en un retiro de jóvenes aspirantes al Seminario Santo Toribio de Mogrovejo, cuando todavía estaba en la escuela, calculo que cursando el quinto año de secundaria, escribí mi primera dizque canción, una que a estas alturas no recuerdo, aunque seguro debe estar por ahí, en alguna de mis agendas, si mal no recuerdo en una agenda de diario que acabo de ver y que habíamos encontrado en una limpieza en la casa de una “tía”, cuando vivía en el centro de Lima, en la quinta la Confianza.

No voy a decir que en ese momento pensaba ser cantante, porque no es cierto, pero sí me gustaba escribir tocando la guitarra, bueno, al menos haciendo bulla, porque esas dos cosas producían en mi ser una sensación de adrenalina que no lo encontré en una relación de pareja, una sensación de levitación, algo así de alucinante para los que quieran fumar un poquito de pajas mentales de niveles literarios, algo que en ese momento indudablemente no comprendía, porque como todo niño explorador simplemente me dedicaba a jugar con la escritura y la guitarra, tan igual como lo hago hasta el día de hoy, simplemente porque si algo me hace sentir bien y es bueno sigo haciéndolo, sigo disfrutando de ello. Y por esa razón, cada vez que una canción toca mi alma, porque logra encantarme, -como la canción que me llevó a comprometerme para escribir esos versos para el Slam (No pensé que era amor de Pedro Suárez Vertiz) y la que me llevó a escribir mis dizque primeros versos (El amor de José Luis Perales), entre tantas otras que- la he escuchado por más de 24 horas sin cansarme ni aburrirme de ella, simplemente porque me llevan a comprender poco a poco y silenciosamente que debía escribir para intentar tocar el alma de las personas. Por ello mis escritos de esa época se graban entre ese amor romántico y sufrido y esa necesidad espiritual de una fe religiosa, debido a que mi vida giraba entre mi familia, la escuela, el grupo parroquial y el círculo vocacional, a raíz de un chantaje de una “tía” para hacer la primera comunión: propina y primera comunión o nada. Decisión que finalmente me llevó a ser monaguillo, para finalmente recibir una invitación para descubrir la vocación sacerdotal, desde un 26 de julio, día de mi cumpleaños, y la invitación vino de parte de uno de los tres diáconos que acompañaron a Mons. Carlos García para la celebración de la Santa Misa, por el día de San Joaquín y Santa Ana, aniversario de la parroquia y día que me pasé acolitando desde las siete de la mañana, si mal no recuerdo, hasta la una, para luego pasarme al comedor de ancianos a atender, porque dicha labor para mí era realmente bella, encantadora, debido a que mi madre desde pequeño siempre nos enseñó a ser serviciales; tanto que ese día llegué a almorzar a casa cerca de las cuatro de la tarde, a tal punto de que la única que me espero para el almuerzo fue mi madre, mientras mi hermano menor y “tíos con mi primo” atendieron su necesidad ante el hambre, porque se cansaron de esperar, tan igual como lo hicieron en la noche, porque volví a salir a las cinco de la tarde hacia la iglesia para seguir acolitando, debido a que me gustaba poder servir, para llegar a mi casa a las diez y tanto, porque después de la misa de las ocho, mi buen amigo Ernesto, que de seguro anda en algún lugar de la otra vida, mirando como ahora escribo su nombre, me invitó a cenar por mi cumpleaños; y como mi madre siempre nos dijo que la comida no se rechaza, terminé llegando tarde otra vez, encontrando a todos con cara de sueños, debido a la hora y a que querían cantarme el cumpleaños feliz, con la deliciosa torta selva negra que en aquel entonces era mi favorita, porque era capaz de comerme una entera sin problemas. Bueno, fue así que me cantaron el cumpleaños feliz plan de diez y media y cómo mi vida empezaba a dar un giro que me ayudaría a comprender más cosas de la realidad del ser humano la pasé muy bien aquel día, sin importarme si había pasado todo un día fuera de casa, pero sin dejar de compartir con mi familia, al menos un rato, logrando romper por primera vez la costumbre de estar con ellos todo el día.

Uno de esos diáconos, con quien no traté más que un saludo se convertiría en uno de mis grandes y mejores amigos, uno con el que puedo conversar temas personales a pesar de que hace mucho vengo dándome de agnóstico o ateo de las religiones, una pendejada que me inventé para no andar dando explicaciones de que creo en Dios, como ser superior, pero no en las iglesias o religiones, debido a que me recuerdan a los partidos políticos o equipos de fútbol, aunque no por eso niego las bondades que tienen, como tampoco justifico sus pendejadas, pero eso son temas para después; porque por ahora basta decir que estos 3 diáconos cumplieron una misión en mi vida, por así decirlo, porque uno es de invitación y formación, otro solo de preparación, porque a estos dos solo les interesaba un objetivo, mientras que al último, quien llegó a ser mi amigo y hermano, siempre le ha importado la persona como tal, algo que valoro mucho, incluso hasta tenerlo como uno de los personajes que me ayudó a comprender que si vamos a conocer a una persona es mejor saberla, antes que conocerla, porque el saber implica acción, interrelación real, en cambio el conocerla solo implica noción de lo que parece ser.

Entonces, los días escolares pasaban entre la bulla musical, la transcripción de canciones, la parroquia, el comedor de ancianos, el círculo vocacional y la familia, entre una que otras mudanzas, debido a que los bolsillos nos pedían cambios, tan igual como iba cambiando mi idea de estudiar derecho por ingresar al seminario para seguir discerniendo la posibilidad de saber si tenía o no vocación, algo que fui descubriendo en el tiempo, logrando saber que no, porque apenas salí del colegio ingresé al seminario y duré un año. No puedo negar que la experiencia del seminario fue muy bonita, una de las mejores vidas, siempre he dicho, pero que finalmente no era la vida que siempre perseguía, y parte de ello se lo debo a los formadores que me ayudaron a verlo mejor, sobre todo a un buen amigo, de quien solo sé por medio de mi amigo y hermano sacerdote, quien siempre termina haciéndome saber que todavía está vivo Efrén, el buen amigo que finalmente me hizo comprender algo cuando me dijo la razón del por qué se iba del seminario.

“Yo puedo quedarme aquí, mostrar que tengo vocación y hacer bien las cosas. Traer muchas vocaciones, porque sé que soy bueno en eso, pero sé también que tarde o temprano voy a terminar enamorándome y formando una familia y me iré con la primera mujer que me enamore o tiente en la parroquia y eso sería hacer perder la fe a la gente más de las que pueda acercar quedándome. Entonces, por eso prefiero irme, porque sé que tengo vocación para una familia”, me manifestaba con toda la cordura del mundo, tanto que me dejó pensando hasta decirme que debía esperar la respuesta que había solicitado el primer día que volví al seminario luego de las vacaciones de medio año. “Fiat Voluntas Tua, Non Mea. (Hágase tu voluntad y no la mía)”, recuerdo que dije cuando quise hacer mis maletas para irme a casa, debido a que sentía que ese no era mi lugar. Me sentía ausente frente al santísimo y no porque no lo respetara ni nada, sino porque simplemente sentía que no era lo mío. Logrando comunicárselo a mi formador y director espiritual -obligatorio-, porque luego de eso me busqué un director espiritual personal, aunque eso estaba prohibido por ser del primer año, pero igual me valían madre las prohibiciones sin sentido, porque yo era libre de elegir a quien quisiera para abrir mi ser, así que elegí al Padre Joaquín por su calidad humana, y escribo Padre con mayúscula porque realmente fue un gran y admirable sacerdote, a tal punto que logramos desarrollar una gran amistad viéndonos por varios años, hasta que se volvió a su tierra natal, razón por la cual llegué a admirarlo muchísimo por quién era como persona, pues tenía una calidad humana indiscutible, era un hombre que me enseñó a que el bueno corazón y la pureza del alma no se debe perder jamás, pase lo que pase, golpee lo que golpee la vida, algo que venía a afianzar la formación que había recibido de mi madre y también mi padre, quienes a pesar de sus limitaciones humanas siempre nos enseñaron a ser personas y no animales salvajes, para saber tolerar a los demás por más que no estemos de acuerdo con ellos y sus acciones, sin dejarnos dañar por nadie.

Finalmente la respuesta del seminario llegó por parte del rector, luego de seis meses de espera y de haber andado una corta temporada en cuidados médicos, porque un par de meses después de las vacaciones, a las cinco de la mañana, un dolor en el pecho me despertó llorando, logrando notarse por primera vez una vena en el lado izquierdo de mi pecho, algo que definitivamente me asustó en cuanto lo vi, porque era raro, más raro porque era consciente desde los diez años sufría del corazón, una cosa de cuidado -según el médico-, pero que con el paso de los años empecé a mandar al carajo, luego de que mi buen “abuelo” de cariño y espiritual, Don Manuel Moreno, me curara del principio de epilepsia que me habían detectado un tiempo después del corazón y la hernia umbilical, enfermedades que fueron detectadas al mismo tiempo, enfermedades que venían como las siete plagas de mi apocalipsis con tan solo diez años, algo que me volvía en la cancha de futbol durante el curso de educación física como un Andy de los Súper Campeones, motivo principal por el cual el rector me dijo que no tenía vocación, algo que en ese momento me disgustó bastante, porque pude notar que su razón principal para decirme que no tenía vocación era mi enfermedad, debido a que por ello causé un gran problema en el seminario: la prohibición de las salidas de a uno a cualquier gestión que se tenga que hacer fuera del seminario, debido a la llamada de atención que Juan Luis Cardenal Cipriani realizó al rector por mandarme solo al hospital, solo porque me encontré con él -mismo Chavo: “sin querer queriendo”- en un pasillo del hospital de policías, donde me pude hacer ver gracias a la generosidad del Padre Joaquín y del doctor Ricardo Paredes, quien era muy amigo del Padre.

Recuerdo que aquel día había asistido a hacer unos análisis para ver cómo iba mi corazón, debido al problema del sobresalto de mi vena, algo que les había preocupado a los médicos al verlo, decían que era una cosa rara, razón por la cual me mandaron a hacer una serie de análisis, siendo la prueba de fuerza la última instancia, por eso, en ese momento, yo estaba esperando en una silla que se encontraba en el encuentro de los tres pasillos del ala derecha de esa zona del Hospital de Policía en el que me encontraba, mientras el médico se encontraba en el pasillo derecho, en su consultorio y con un grupo de médicos, celebrando el día del médico interno o algo parecido, mientras que en el lado izquierdo empezaba a sonar un golpe de zapatos que venía acompañado de una voz que me hacía decir: “no jodas”, las mismas palabras que usaba en mis pensamientos cada vez que veía al Cardenal en la capilla de la Catedral de Lima, en el seminario o en algún evento religioso, porque después de que un compañero de seminario me lo presentó en el patio de Los Naranjos, un domingo después de misa, no dejó de saludarme cada vez que me veía, llegando al punto de estar en círculo con algunas autoridades del seminario y otros chicos de mi año, saludando a todos hasta llegar a mi persona y preguntarme cómo estoy e irse sin seguir saludando a los otros, dejando en el aire a algunos compañeros, algo que había inspirado al director espiritual obligatorio la frase que me hizo mandarle a la mierda, un tiempo después de ese encuentro con el Cardenal en el hospital, del que quise escapar tapándome con el libro Rosarium Virginis Mariae que había llevado para leer mientras me hacía las pruebas y esperaba los resultados, cosa que no sirvió de nada, porque a pesar de que tenía la cara tapada oí como lo pasos se detenían frente a mí mientras mis oídos recibían un “Hola” que me condujo a saludar: “ah, señor Cardenal”, con cierta ganas de decirle “no joda”, y no porque me tratara o cayera mal, sino porque sabía bien que no iba a terminar en nada bueno ese saludo, y así fue. Me preguntó qué estaba haciendo ahí, le dije lo que sucedía y se asustó cuando le mencioné que me iban a hacer una prueba de fuerza. Me pidió hablar con el doctor. Le dije dónde estaba, pidiéndome que lo condujera ahí. Tocó la puerta y la abrió de inmediato preguntando por el doctor. Casi todos dijeron a coro “Señor Cardenal”, mientras que el doctor descendía avergonzado de la mesa de su consultorio, donde estaba sentado mientras brindaban con su gaseosa. El doctor salió, el Cardenal le dijo lo que yo le había dicho y el doctor le confirmó que era así, pero el Cardenal le prohibió que me lo hicieran la prueba por mi edad, salvo que fuera realmente necesario. El doctor le dijo que eso lo estaba evaluando el médico especialista y que cuando trajeran los resultados de los otros análisis me confirmarían si me iban a hacer el análisis o no. Entonces el Cardenal le dijo que estaba bien y que me tuviera cuidado, mientras que a mí me dijo que le diga al rector de su parte que si me tenían que hacer la prueba de fuerzo tenía que mandarme con alguien más, es más, que para cualquier cosa tendría que mandarme con alguien, dejándole en claro al doctor que si estaba solo no me podían hacer la prueba de fuerzo, algo que le dio cierto miedo o nervio al doctor, a tal punto que apenas el Cardenal se retiró me hizo saber de qué me podía ir y que cualquier cosa me iban a hacer saber con el Padre Joaquín para que le avisara al rector, cosa que fue así, porque el Padre Joaquín le dio los resultados al rector, quien recién me los hizo saber fin de año, el día que me invitó a irme a casa.

Al volver al seminario tuve que cumplir la orden, fui donde el rector, le toqué la puerta y no necesité decir más que “el Cardenal me dijo” para que el rector dije: “sí, ya me llamó”; y fue así como aquel suceso causó un gran revuelo en el seminario porque, para buena suerte mía, aquellos días estábamos en retiro de silencio por tres días, donde nos daban diversas charlas, meditaciones y oraciones, logrando sacar el tema uno de los formadores en plena charla, diciendo que “gracias a que el Cardenal había encontrado a uno de sus hijitos en el hospital, a partir de esa fecha nadie sale solo ni siquiera a comprar”, algo que hizo que algunos voltearan la mirada hacía mí, porque para mala suerte el único que iba al médico por esos días era yo, debido a que me ausentaba en algunos desayunos y almuerzos, logrando recibir la mejor atención de las señoras de la cocina, al punto de que un día el rector les pescó de cómo me engreían con la comida, incluyendo a la jefa de la cocina, con quienes soltaron unas carcajadas porque se suponía que yo andaba enfermo y debía comer dieta, dieta que era un buen banquete, porque aparte de servirme muy bien me trataban como en casa, con mucho amor, con bastante cariño, como para que la comida sea más deliciosa, porque el mayor secreto de un buen plato de comida es el amor, algo que había aprendido a valorar gracias a las señoras de la cocina, quienes hacían maravillas para darnos de comer delicias divinas, a tal punto que un día sirvieron un plato que parecía vómito y nadie quería comerlo al principio por su apariencia, pero apenas lo iban probando querían más.

Luego, al terminar la charla, mientras íbamos rezando el rosario, algunos se cruzaban conmigo solo para decirme: “así que tú eres el culpable”, “así que tú eres el engreído”, “así que es tu culpa”, “así que tú eres el hijito” y cosas parecidas, debido a que unos contados sabían que yo era el que iba al médico por esos días, porque algunos eran mis compañeros o porque me habían visto en la cocina fuera del horario de la comida, logrando romper su silencio con esas palabras que me hacía tener cierta cólera hacia el Cardenal, porque tampoco era para tanto, pero bueno, eran sus normas y había que acatarlas, aunque no estaba de acuerdo con ello, aunque en sí era lo mejor, por más que no era nada agradable andar recibiendo esos desagradables comentarios que empezaron a llegar desde ese momento, siendo la gota que derramó el vaso el comentario que hizo el director espiritual obligatorio, quien en una tertulia decía que ahí nadie tenía preferencia, “así sea el hijito del Cardenal”, mientras me miraba fijamente al decirlo, algo que me hizo buscarlo en su oficina para decirle que se fuera a la mierda, porque yo no era ningún hijito del Cardenal ni de nadie; y que si me quedaba era para seguir descubriendo si tenía vocación para ser sacerdote o no, porque él sabía muy bien que yo ya me hubiera ido, motivo que me llevó a decirle también que a partir de esa fecha dejaba su dirección espiritual, aunque igual iría a verlo solo para cumplir con las normas del seminario y me fui, no sin antes hacerle recordar que yo me quise ir el primer día que volví de vacaciones y que tanto él como mi formador me habían pedido que recibiera la respuesta del Señor, algo que acepté con gusto y dando lo mejor de mí, pero sin aceptar cosas que no son, porque no en vano muchas personas estaban rezando por mí, incluso ayudándome como las monjitas de la cuadra quince de la avenida Brasil, como mi prima hermana, Ofelia, con su esposo, Jaime, a quienes no dejo de admirar, porque mi prima con su gran bondad humana me hizo ver que uno debe sentir gozo al dar lo mejor de uno cada vez que se puede; mientras que su esposo es admirable porque se hizo un hombre de bien solito, a pesar de las grandes dificultades que le tocó vivir, siendo una de las personas que me inspiró a que uno puede lograr cosas en la vida sin ser corrupto ni ladrón ni mentiroso, y que uno mismo puede autoformarse con grandes y extraordinarias aspiraciones en una sociedad tan podrida por la corrupción. Y esa fueron las razones por las cuales cuando llegó la respuesta del recto me sentí un tanto aliviado, pero también un tanto molesto, porque sabía que dicha decisión no solo era solo porque no tenía vocación, sino también motivado por la cuestión de mi salud, cosa que con el tiempo logré comprender que definitivamente era lo mejor, porque finalmente hubiera terminado saliendo casi como Efrén, solo que no porque quisiera casarme con una, sino porque no era mi vocación, debido a que comprendí que las mujeres son lo más cerca que uno puede estar de Dios, por eso pienso que debemos admirarlas y venerarlas más y más, pero sobre todo cuando vemos que son mujeres madres, algo que no es fácil de lograr en estos tiempos, donde las mujeres son mamá, por el título que obtienen al tener un hijo, casi como los padres que engendran.

Lima, 03 de mayo de 2020 a las 02:01 horas

 

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