Por Giovanny Blanco Mata Mundo sin Guerras y sin Violencia Costa Rica
En la actividad se rescataron acciones de Marchas anteriores y se plantean nuevos hitos, rumbo a la 3ª Marcha Mundial por la Paz y la Noviolencia.
Confluir y avanzar en lo que nos une es el gran reto que nos proponemos.
Encuentro Americano para la organización de la 3ª Marcha Mundial por la Paz, realizado en San José de Costa Rica, en la UNED.
Desde la Organización Internacional Humanista Mundo sin Guerras y sin Violencia, convocamos este pasado 18 y 19 de noviembre al Primer Encuentro Americano para la organización de la 3 Marcha Mundial por la Paz y la Noviolencia (3MM), el cual se realizó en San José de Costa Rica, en la Sede Central de la Universidad Estatal a Distancia (UNED).
La actividad se desarrolló de forma bimodal, presencial y virtual, durante la cual, contamos con representación de 14 países (México, Guatemala, Honduras, Costa Rica, Panamá, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Argentina, Brasil y España), destacamos la presencia de Rafael de la Rubia de España y Cecilia Flores de Chile quienes viajaron a Costa Rica, para acudir al Encuentro.
Participamos 54 personas, durante la jornada de dos días, 23 presencialmente y 31 de manera virtual, lográndose una convocatoria muy diversa y representativa de gran parte de nuestro continente, en la que convergimos; organizaciones humanistas, pacifistas, de defensa de los derechos humanos, gremiales, sindicales, interreligiosas, artísticas, educativas y Universitarias.
El Encuentro sirvió para realizar un enmarque de cómo se organiza la 3MM, rescatar las acciones que aspiramos a repetir de las anteriores Marchas, así como para preparar planes con el propósito de organizar acciones por país y continentales, de cara a esta acción mundial que partirá de Costa Rica el 2 de octubre del 2024 y llegará el 5 de enero del 2025.
Se conformaron 8 grupos de trabajo: 5 virtuales y 3 presenciales, los cuales expusieron sus conclusiones y propuestas; desde promotores por la noviolencia en Escuelas y redes sociales, Foros universitarios, hasta la creación de tapetes comunitarios y cuadernos itinerantes por la Paz, fueron algunas de las diversas iniciativas que quedaron registradas en la síntesis del Encuentro.
Algunos de los acuerdos a los que llegamos son: la conformación de un Equipo Promotor Americano, que tendrá la función de coordinar y articular iniciativas continentales. La creación de las comisiones de trabajo de: redes y difusión, acciones regionales, traducción, manifiesto, registro y memoria.
Los participantes coincidimos en la importancia de sumar a más países y ciudades en la organización de la Marcha Mundial, así como de impulsar la integración de más jóvenes, organizaciones, mujeres, pueblos originarios y otros sectores históricamente excluidos.
Agradecemos a las organizaciones que con su participación enriquecieron este Encuentro Americano: Asociación Mundo sin Guerras y sin Violencia: España, Costa Rica, Guatemala, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina y Brasil. La Comunidad para el Desarrollo Humano de Argentina, Centro de Estudios Humanista de las Américas, El Mensaje de Silo, Universidad Estatal a Distancia de Costa Rica, Universidad del Pueblo de México, Word Beyond War, Colegio de Psicólogos del Perú, Círculos de Noviolencia y Brigadas Blancas del Perú , Parques de Estudio y Reflexión Humanistas; Paravachasca y la Reja de Argentina, El Retiro Rio de Janeiro Brasil, Remanso Chile, Parque Joquicingo México y Parque Las Nubes Costa Rica, como también: Servicio Paz y Justicia Latinoamérica, Red de Solidaridad con Palestina Sociedad Juglar Pacuacua, Territorios Seguros, Foro Interreligioso, Iglesia Veterocatólica Hispánica, Comunidad Luterana Transformando Pura Vida, Iglesia Luterana, Centro Cívico por la Paz de Heredia, Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo, Movimiento Estudiantil de Secundaria y Universitario, Festival Viva la Paz y Municipalidad de Montes de Oca, todas ellas de Costa Rica.
Confluir y avanzar en lo que nos une, articulando acciones y creando alianzas con las organizaciones, universidades e instituciones que ya se han sumado dando su apoyo a la 3MM, es el gran reto que nos proponemos como organizadores e impulsores de esta movilización planetaria.
Nuestra invitación es a seguir sumando más voces de toda América, para que, ante la urgencia de estos tiempos, nos unamos hoy más que nunca y juntos sigamos caminando, abrazando nuestros objetivos comunes de paz, justicia, defensa de los derechos humanos y promoción de la noviolencia activa.
Jueves 29 de noviembre de 2023 Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Nacional Wajiha Sasa Marín. Cónsul honoraria del Estado de Palestina en Costa Rica
Buenas noches
Muchas gracias a todas y todos por su presencia esta noche y un agradecimiento especial a la Red de Solidaridad con Palestina, a sus dirigentes y activistas por organizar esta actividad, por recordar a mi papá y honrar su legado en esta causa que es ahora la causa de la humanidad, la situación de Palestina.
Como les he dicho en muchas ocasiones Palestina y su causa descansa en los hombros de personas como mi papá y cómo ustedes, que no han cesado y no han perdido oportunidad para recordarle a nuestro país que la causa palestina sigue sin resolverse. Hoy hace 76 años, justamente el 29 de noviembre de 1947, las Naciones Unidas aprobó la resolución 181 donde se propuso la partición de Palestina. Esta resolución es ya de por sí injusta, pues sin consentimiento de su población partía el territorio palestino en dos partes: más de la mitad para que los judíos -que Europa no protegió- formaran su propio Estado y, el resto para los árabes palestinos originarios de Palestina.
Esa partición marcó el inicio de la catástrofe del pueblo palestino Al Nakba. Catástrofe que no ha cesado desde entonces y que se ha agudizado de formas apocalípticas en los últimos 53 días. En la NAKBA se desplazó violentamente a tres cuartas partes de la población originaria de sus tierras y con esto se inició la crisis de refugiados más prolongada de nuestros tiempos. Una crisis que, insisto, continúa sin resolverse. Esta historia la vivió mi papá.
Con tan solo 7 años fue expulsado de su casa, a la fuerza, por el incipiente ejército israelí y los grupos sionistas que se creyeron desde entonces y hasta ahora, dueños del privilegio de despojar a la población palestina de todos sus derechos y todas sus pertenencias materiales e inmateriales. Mi papá siempre nos contaba cómo los sacaron de su casa, sin poder llevarse nada, sin siquiera poder ponerse sus zapatos, en pantuflas, con lo que tenían puesto. Esta experiencia marcó su vida para siempre y lo impregnó de ese halo de nostalgia y añoranza que llevan consigo los migrantes. También lo comprometió para siempre con su tierra, con la justicia, con la verdad y con la resistencia para que al menos nunca le robaran su voz, bronca y firme, para gritar al mundo lo que sucedía y trasmitirlo allá a donde fuera. Hoy, 29 de noviembre, día designado por Naciones Unidas como el día internacional de solidaridad con el pueblo palestino, que coincide en esta ocasión con uno de los momentos más oscuros de su historia, coincide también con la primera vez que lo conmemoramos sin él. En nombre mío y de mi familia les reitero nuestro agradecimiento por dedicar esta conmemoración a él.
No podríamos estar mejor acuerpados que por ustedes quienes le acompañaron siempre a levantar su voz, a mostrar las injusticias, a saltarse los muros y cercos que la arrogancia de la fuerza ocupante, Israel, impone en todos los rincones de nuestro planeta y que ahora, en su ausencia, han asumido ustedes con el mismo ahínco y tenacidad. Como él, ahora ustedes le prestan la voz a ese maravilloso pueblo, dignificando las vidas de todas las personas de Palestina, denunciando, presionando y saltándose los cercos mediáticos y los silencios cómplices. Por todo eso ¡muchas gracias!
Abdulfatah Sasa Mahmoud nació en Jaffa, Palestina, el 28 de agosto de 1940. Ya en 1948 enfrentó la persecución y discriminación que ejercían los inmigrantes europeos contra los habitantes palestinos. Siendo niño se vio obligado a huir de la persecución sionista. Con su familia huyó en 1948 hacia Jordania donde arribaron como refugiados después de caminar muchos kilómetros por tierras y poblados, durmiendo en inhóspitos parajes, sin más cobijo que el cielo y su enorme fe, viviendo en primera persona el inicio de esta cruel e inhumana situación, la cual aún aguarda por una solución.
La defensa de los derechos del pueblo palestino, la denuncia de las arbitrariedades y abusos de los sionistas contra los palestinos, la lucha contra la desinformación, los prejuicios y los mitos alrededor de lo árabe y del Islam, fueron tareas de su vida. Lo hizo siempre, desde muy joven, donde estuviera. Cualquiera que tuviese relación con él se empaparía de conocimientos sobre su fe y sobre la causa palestina y admiraría su amor por su tierra, por su cultura y su religión. Quien lo haya conocido y, compartido un rato con él, habrá probado su café, su hummus, su maqluba. En su casa, en la universidad, en la mezquita.
Abdul Fatah Sasa fue ante todo un humanista. Dedicado, entregado y comprometido con su familia, sus amigos, sus paisanos, sus pacientes, su tierra, con los más necesitados. Fue justo, solidario, generoso, responsable y sobre todo coherente porque conectaba sus principios de vida con las consecuencias que esto implicaba. Vivía como manda el Islam. El verdadero. No ese que han querido manchar con fanatismos. Habló y educó sobre su tierra, sus costumbres y su religión, con cualquiera que se interesara por aprender. Cualquiera que le conociera era capaz de entender esa fe en su esencia, pues vería reflejados sus valores y principios de forma coherente y humana.
Si mi papá estuviera aquí, como hace un año, conmemorando este Día Internacional de Solidaridad con Palestina, no podríamos aguantar su sufrimiento. Yo no podría ver sus hermosos y profundos ojos verdes marcados por el dolor de ver a su pueblo masacrado.
Siempre nos dijo que ni una sola generación palestina se ha salvado del flagelo de la guerra, que cada una ha presenciado y soportado horrores en sus cuerpos y en su tierra, que todos los palestinos, sean los de Cisjordania, los que están en Gaza, los que viven en campos de refugiados e incluso los árabes con pasaporte israelí, durante décadas, han sufrido despojo, desplazamiento, negación de derechos, destrucción y muerte, ninguna generación ha podido escapar. Y a pesar de toda esta desgracia colectiva, el sabría y nos diría que es la actual generación la que más dolorosa y traumáticamente ha sufrido. Quizá incluso más que la suya propia, aquella expoliada y expulsada de su tierra en 1948. Nos diría que esta generación es la que ha visto como se reducen sus tierras a mínimos inimaginables. Es la que ha sido víctima de las más atroces vejaciones por parte de un sionismo desbordado y barbárico, el cual actúa con total impunidad y complicidad, de una comunidad internacional ya consolidada y organizada, normada por un derecho internacional que Israel y sus poderosos aliados manipulan a su antojo.
Si mi papá estuviera aquí, trataría con todas mis fuerzas y les pediría a ustedes que le contáramos lo que está pasando, a nuestro modo. Le contaría que su amada bandera adorna las calles de todos los países del mundo en solidaridad con su pueblo y con su causa. Que las “Hathas”, como él les llamaba, cubren las cabezas y cuellos de decenas de miles de personas alrededor del mundo, denunciando la injusticia y pidiendo justicia, exigiendo el fin de la ocupación y la opresión israelí, pidiendo una Palestina libre. Le contaríamos que por fin se cayeron los velos. Que Israel mostró su verdadera cara y que nadie cree ya en esa retórica de la supuesta “legítima defensa”. Que no le han permitido ampararse en su manipulación y que se ha quedado sin argumentos para justificar su limpieza étnica. Omitiríamos, eso sí, que esto se debe al ataque brutal e inhumano que ha emprendido Israel contra la Franja de Gaza desde hace 53 días movido por la venganza, contando, como hasta hace pocos días, con el respaldo de una gran mayoría de países, justificando su actuar hasta que, las imágenes de devastación y la cantidad de asesinados ha superado las expectativas y la tolerancia de la complaciente Europa y un poco de Estados Unidos.
Si mi papá estuviera aquí le contaría que por fin se están diciendo las cosas por su nombre. La ONU habla de ocupación, de limpieza étnica, de genocidio de libro, para referirse a lo que sucede en Palestina. Condena categóricamente el castigo colectivo del pueblo palestino por parte de Israel, señala que la comunidad internacional debe estar unida para exigir el fin de la ocupación y el bloqueo de Gaza y clama por avanzar de manera resuelta e irreversible hacia una solución biestatal, sobre la base de las resoluciones de la ONU todavía no cumplidas.
Le contaría, para ver sus ojos brillar, que Israel está siendo llevado ante la justicia, pues cientos de abogados alrededor del mundo, así como algunos países, como Sudáfrica, le han denunciado penalmente.
Claro que no le diríamos que ha sido obvio el genocidio en curso ejecutado por Israel, transmitido en tiempo real, azuzado por la narrativa de degradación de los palestinos, llevada a cabo por los ministros israelíes, llamándoles animales, prometiendo arrasar y dejar en cenizas a Gaza, lo cual han cumplido a cabalidad. No le contaríamos que se trata de una segunda NAKBA, una catástrofe quizás más cruel y brutal que la primera. No se lo contaríamos porque no quisiéramos verlo sufrir con amargura.
Si mi papá estuviera aquí le contaría que sus amados nietos Abdul y Arwa están a punto de graduarse. Que ya no quedan más que pocos días para cerrar un ciclo de sus vidas. Ella su vida preescolar. El, ya entrando a la adolescencia, con su voz fluctuando y un incipiente bigote asomándose sobre su labio, cierra su paso por la primaria. Le llenaría de imágenes de estos niños felices, con sus futuros por delante, para que no se enterara de los más de 6100 niños palestinos cuya vida les ha sido arrebatada por Israel y a los miles a quienes en los últimos 53 días les ha arrebatado a sus familias completas, sus extremidades, sus ilusiones y les marca con la desdicha de un futuro incierto.
Si mi papá estuviera aquí podría cargar a Arwa y ser cómplice de sus travesuras y darle dulces cuando nadie los viera, mientras le cuenta historias de cuando él era pequeño. Pero tendríamos que alejarlo de todas las noticias para que no viera a los padres y abuelos palestinos cargando a sus hijos y nietos sin vida, colocándolos en bolsas, fotografiándolos para tener un recuerdo aunque sea ya muertos.
Aunque yo no quisiera que mi papá estuviese aquí, observando con sus ojos verdes generosos y su tierna lucidez, todos los horrores de esta apocalíptica y catastrófica situación.
Yo quisiera que mi papá esté en la Palestina de sus sueños. Caminando por Jerusalén, rezando en la mezquita de Al Aqsa, comiendo naranjas en Jaffa, bajo la sombra de los olivos de Nablús, donde frente al mar los niños crezcan libres y eleven papalotes, donde los abuelos sentados en las aceras de Khan Yunis, puedan contar la historia a sus nietos. Esa historia abominable, la cual se transformará con el amor, el calor, la solidaridad y la dignidad del pueblo palestino, en manantiales de paz y libertad para sus próximas generaciones.
Y que esté seguro mi papá, allá en el Paraíso de su Islam amado, de que nosotros aquí seguiremos clamando justicia por Palestina siempre. El camino abierto por él, para hablar de Palestina en Costa Rica, permanecerá y así se reconocerá su valor, su cultura y su historia, la cual transmitiremos a los más jóvenes tal como él nos enseñó a nosotros y que prestaremos a Palestina nuestros brazos y nuestras voces, para que continúe resistiendo y luchando por su dignidad.
Plaza de las Garantías Sociales, San José, 1 de noviembre del 2023
Mons. José Rafael Quirós Quirós Arzobispo Metropolitano de San José
Un saludo fraterno a los presentes y a quienes me escuchan:
En el marco celebrativo del octogésimo segundo aniversario de fundación de la Caja Costarricense del Seguro Social, agradezco la invitación de la Unión Nacional de Empleados de la Caja, para unir mi voz esta mañana, al reconocimiento de esta Institución emblemática de la seguridad y solidaridad social de Costa Rica, que hunde sus raíces como sistema de salud en la conjunción de voluntades de costarricenses visionarios y humanistas.
Desde los valores cristianos presentes en la sociedad costarricense y el pacto social sellado en la década de los años cuarenta del siglo pasado, compatriotas comprometidos con los habitantes más pobres, privados del derecho humano a la salud, visualizaron un sistema de seguridad social que nace como expresión de la solidaridad, la fraternidad y el bien común, que nos enorgullece.
Como costarricense hago llegar el agradecimiento de muchos al personal médico, administrativo y demás áreas, que labora en la Caja, y que manifiestan día a día su amor al prójimo, danto el trato humano que merece cada paciente. Es la mirada misericordiosa del buen samaritano, capaz de hacer suyos los sufrimientos y dolores del que sufre.
Después de la pandemia, no podemos olvidar al personal hospitalario y de los EBAIS, que estuvieron en primera fila de atención de los pacientes afectados por el coronavirus SARS- CoV- 2. En particular, no debemos borrar de la memoria a los trabajadores de la salud que ofrendaron sus vidas en su misión humanitaria, que nos hace recordar las palabras de Cristo: “nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos” (S Juan 15,13).
Así, la mejor defensa que un trabajador de la Caja puede hacer de nuestra institución, en primera instancia, es el trato amoroso al paciente y la atención esmerada a todo aquel que requiere alivio a su sufrimiento humano. Me atrevo a señalar que el éxodo de profesionales médicos, que interrumpen su trayectoria laboral en la Caja, seducidos por mayores ingresos económicos, abre signos de preguntas, en lo que a solidaridad se refiere.
Destaco con mucha alegría y esperanza que continúe fortaleciéndose, el programa de trasplantes, la medicina preventiva, la atención prenatal, el régimen de pensiones no contributivo, la universalización y democratización del servicio de salud, la atención general a los estudiantes de nuestro país, la implementación de los recursos tecnológicos e informáticos, y otras acciones necesarias institucionales.
Por ello, es un compromiso permanente de parte de todos los costarricenses, incluyendo a las autoridades correspondientes, la defensa y fortalecimiento de nuestro sistema de seguridad social, que fija su mirada solidaria y fraterna, en la población más vulnerable y empobrecida del país. De ahí que, si hay voces que afirman que la Caja está enferma, entonces es el momento de hacer un diagnóstico serio y responsable, para aplicar el tratamiento oportuno, y no permitamos que se muera.
Una estrategia de intervención patriótica es unir voluntades como en el pasado mediante el diálogo objetivo, maduro y efectivo. Por eso, hay que procurar la unidad entre trabajadores, empleadores, representantes del Estado y los asegurados. Recordemos que el diálogo es el camino que siempre debemos recorrer para la paz social en Costa Rica y que es craso error poner oídos sordos al clamor de la ciudadanía.
En esa dinámica de encuentro y diálogo, destaco lo realizado por el Foro Mario Devandas coordinado por la Iglesia, cuando las autoridades de la Caja hicieron la consulta pública sobre la reforma al Reglamento del Seguro de Invalidez, Vejez y muerte de la Caja de Seguro Social, con la participación de UNDECA y la mayoría de sindicatos del sector salud, movimientos sociales, sectores políticos y académicos, y otros.
Para la consulta pública mencionada, se entregó el 4 de noviembre del 2021, una propuesta formal del movimiento sindical y social, denominada: El IVM pilar de nuestro sistema de protección social: la progresividad debe ser el eje.
En dicha ocasión una de las propuestas que llamó más la atención, fue la que argumentó a favor de la mujer trabajadora.
En este momento considero fundamental en este espíritu de solidaridad, que a quienes corresponda, poniendo su mano en el corazón, busquen los caminos para responder de manera urgente a la lista de espera para la atención médica. Unido a esto los demás temas de infraestructura y demás.
Destaco finalmente la importancia de la atención espiritual que reciben los pacientes. Las Capellanías en los hospitales, con su misión de consuelo y alivio de los enfermos y sus familiares que lo requieran, no son un mero privilegio eclesial, sino un derecho del enfermo.
En este día de regocijo por los 82 años de esta querida institución, que es patrimonio histórico social de todos los costarricenses, le pido a nuestro Señor, el Médico por excelencia, que tuvo compasión por los enfermos a quienes sanó, que nunca falte la mano amiga, solidaria y fraterna del buen samaritano, con el que sufre, con el pobre y desamparado, mediante la atención de los servicios de salud de la Caja Costarricense del Seguro Social.
Nos congratulamos todos como país que sigue recorriendo caminos de esperanza.
¿Sabía usted que los gobiernos locales son un actor central en la meta de garantizar la seguridad alimentaria y nutricional en Costa Rica?
Le invitamos a participar de este curso y explorar por qué es relevante que las Municipalidades incluyan en su agenda de trabajo el tema de la seguridad alimentaria y cómo pueden hacerlo.
Se impartirá bajo la modalidad virtual a través de la plataforma UCR Global, consta de 5 sesiones e inicia el próximo 2 de noviembre. Inscríbase a más tardar el 31 de octubre aquí http://bit.ly/45Rvbm2
Carlos Brenes, el compañero y amigo que la vida me dio desde 1975 cuando iniciamos como estudiantes, bajo el respaldo de la UCR y su sistema de becas y el apoyo de tantos amigos que fueron aparecidos de entre pasillos y aulas universitarias.
Carlos ya profesional en el movimiento de juventudes, nos aparecía con su bien fortalecido equipaje de herramientas y técnicas sociales.
Siempre dispuesto a compartirlos hasta hoy, que ha emprendido su viaje eterno, a la tierra prometida para la que dedicó todo su vital esfuerzo cotidiano al amparo de Falls Borda, Pablo Freire y tantos y tantos maestros de tan remotas comunidades en todos los continentes donde sembró sus pisadas de esperanza.
Sin mucha “pizarrinada”, este “ratón”, como cariñosamente nos hablábamos, puede decirse con propiedad que trascendió la academia en vastos campos de saber sociológico y ante todo humano y solidario.
La ciencia social se enriquece con su caminar como es la educación popular, la economía solidaria, su incansable apuesta en favor de los pueblos indígenas y las comunidades afrocaribeñas o su encomiable y perenne trabajo comunal por los bosques en el mundo.
Pierde Cartago un gran hijo suyo que nunca olvidó su labor local provincial en educación o deporte.
Pierde las Ciencias Sociales un ser humano sociólogo y poeta, y perdemos sus amigos a un hermano.
Adelante Carlos, feliz descanso, mi saludo a Victoria y a sus tres hijos, ¡y gracias, gracias Carlos!
La vela será en el salón de actos del Colegio Cooperativo Jorge Volio, en el Tejar del Guarco a partir las 4 pm de este martes 17 de octubre.
Sus honras fúnebres serán mañana miércoles a las 11.00 am en la Basílica de Los Ángeles.
La dirección de SURCOS se une a las condolencias para su familia y manifiesta un profundo dolor por la pérdida de un amigo, exprofesor, y con quien compartimos muchas iniciativas.
SURCOS comparte este material didáctico elaborado por María Trejos Montero sobre el 12 de octubre y su significado como Día de la Resistencia Indígena. Para visualizarlo en el celular es mejor si pone el dispositivo en posición horizontal.
¿Quiénes están siendo amenazados? Los estudiantes, sus padres, los usuarios de los servicios de salud de la CCSS.
¿Qué amenazan? Salarios para que no haya personal, infraestructura, materiales, equipos necesarios vía reducción de presupuestos. Esto hará que miles no tengan acceso a la salud, ni a la educación y, que otros miles, salgan a comprarlos al capital, en el sector privado.
¿Quiénes deberían organizarse y luchar por estos derechos? Estudiantes, padres de familia, usuarios de la CCSS, educadores, trabajadores de la salud. Un pueblo organizado que todavía no existe.
No obstante, para usuarios y familias, lo que está siendo amenazado son los privilegios de costarricenses con corona. Privilegios financiados con sus bolsillos. ¿Por qué apoyarlos?
¿Cómo enseñar al pueblo la Verdad? ¿Cuáles recursos humanos, financieros, materiales pueden integrar las organizaciones sindicales, sociales, para una estrategia de educación-organización popular? ¿Quién y cómo usar los espacios naturales de educación y salud para educar políticamente y no tener miedo de hacer esta educación?
Detener las desafiliaciones, incrementar las afiliaciones, reforzar la educación política al interno de las organizaciones, mantener y ampliar las mesas de conversación, es imprescindible, urgente.
¿Quién se atreve?
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